12 mar 2012

Cumbre de las Américas: Cuba ausente

La Cumbre de las Américas tendrá lugar el próximo 14 y 15 de abril en Cartagena de Indias, Colombia. El presidente Santos ha anunciado en La Habana que, infortunadamente, no ha logrado el “consenso” necesario para cursar una invitación formal al gobierno cubano a este encuentro.

El mentado “consenso” se refiere, desde luego, a la oposición del gobierno de los Estados Unidos a la participación cubana en la Cumbre, argumentando que no es un régimen democrático.

Los países del ALBA han manifestado su protesta ante el veto norteamericano a la presencia cubana. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ha llegado a plantear, incluso, que los países del ALBA no debieran asistir.

Es lamentable que el gobierno de Obama persista en mantener una política tan extemporánea como discriminatoria hacia Cuba que se remonta al escenario – más que superado – de la Guerra Fría.

No es admisible en pleno siglo XXI, que un pueblo latinoamericano sea excluido de los foros regionales, bajo ningún pretexto. El bloqueo y la exclusión, hoy en día, solo aumentan el desprestigio de la Casa Blanca en nuestra región, poniendo en evidencia la injerencia de Washington en nuestros asuntos políticos. Ningún latinoamericano puede alegrarse de una Cuba ausente.

Después de medio siglo, el gobierno de los Estados Unidos se niega a reconocer en Cuba a una nación latinoamericana soberana que como otros pueblos construye su historia, salpicada de luces y sombras.

La pretensión de dictar recetas democráticas ya no se sostiene en el mundo de hoy. Tampoco parece sensato convertir a la OEA en la voz de Washington en América Latina. Resulta evidente que nuestra región reclama una nueva institucionalidad política y económica que afirme nuestra real integración, nuestra soberanía regional y nuestra dignidad en un mundo global.

La ausencia de Cuba de la próxima Cumbre de las Américas es más que un impasse diplomático previsible, es una herida en nuestro continente que no acaba de sanar.

En el presente, como nunca antes, está surgiendo un fuerte sentimiento en las nuevas generaciones de latinoamericanos. Un sentimiento que ya enunciaron nuestros próceres y que han cantado nuestros poetas.

Nuestra América comienza a balbucir lo que escribiera Martí…“Nuestra patria es una, empieza en el Río Grande, y va a parar en los montes fangosos de la Patagonia”.

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12 mar 2012

Aborto terapéutico ¿puede ser terapéutico?

El martes 13 –vaya curiosa coincidencia- se discute en sala lo aprobado, por un voto, en la comisión de Salud del Senado: la idea de legislar sobre el mal llamado aborto “terapéutico”.

Errado concepto, pues etimológicamente lo terapéutico consiste en el tratamiento de preceptos y remedios para el tratamiento de las enfermedades, por lo que mal puede llamarse así a la pérdida de una vida.

La actual discusión de legislar sobre aborto terapéutico y eugenésico es una discusión hipócrita: se sustenta en la falacia de que no hay normativa sobre la materia, lo que no se condice con la realidad.

La justificación del senador demócrata-cristiano Mariano Ruiz-Esquide para su aprobación fue “la necesidad de abrir el debate”, como si las diversas hipótesis que se discuten no estuvieren legisladas –y en casi todos los casos impunes- en nuestro medio.

Las regulaciones propuestas, todas sustentadas en penosas y tristes situaciones, ya están normalizadas, y referidas a situaciones de despenalización de madres que abortan en situaciones límites; por lo tanto, se trata de temas ya legislados. Veamos:

1. Aborto eugenésico, entendido por tal el caso de los menores sin viabilidad. Si el feto no tiene vida, no tiene caso hablar de aborto. La muerte natural, como la define la doctrina nacional, se sucede no cuando hay evidentes signos de muerte, sino cuando se carece de signos de vida. Por ende, la viabilidad no es lo relevante en ella, como sí lo es la vitabilidad.

Si el ser no está vivo, esto es si no tiene actividad cerebral alguna, o potencialidad alguna de tenerla, no es posible hablar de aborto, pues nunca hubo allí vida humana.

Distinto es lo que sucede con aquellos entes gestacionales que presentan malformaciones. Incluso neuronales. Ellos innegablemente merecen vivir. Su vida es total y absolutamente digna, pues su dignidad no está dada por su situación accidental de impedimento, sino por su condición de humanidad.

¿O a Ud. se le ocurriría pegarle un tiro a un niño que presenta enfermedades complejas o malformaciones físicas? A mí no. En tal caso, el aborto es no solo innecesario sino inaceptable.

2. El caso de embarazo riesgoso para la vida de la madre, el único caso propiamente dicho de aborto “terapéutico”. Tiene sentido afirmar que la actual legislación contempla suficientes casos de exención de responsabilidad penal para la madre: los artículos 10 nº 8, 9 y 10 del Código Penal, a raíz de las eximentes de responsabilidad penal generales, exime la acción del carácter punible, tal y como ocurre en los casos de legítima defensa propia. La madre está exenta de responsabilidad penal.

La vigente legislación bastaría para relevar, como asimismo al médico tratante, pues en tal circunstancia ambos obran conforme el deber de proteger la vida. Por lo demás aquellos casos, como ocurre con los más graves de preclampsia o eclampsia, son cada vez de menor ocurrencia: en efecto Chile es de los países con menor tasa de mortalidad materna.

3. El caso de aborto por violación pareciera buscar que por una mágica cirugía se regresa el tiempo e hiciere que la mujer afectada se “desembarace”, cosa por cierto absurda e imposible. En lo demás, no hay reparación posible, pues, ¿qué culpa tiene el que está por nacer de haber sido concebido en una situación injusta y, por cierto, no deseada? Así como vale la pena vivir quienes, incluso desde el vientre materno, poseen malformaciones, complicaciones de desarrollo e incluso para quienes vivirán poco entre nosotros, los concebidos en circunstancias no deseadas también lo tienen.

Pareciera, en todas estas materias, que existiese una intención de crear una especie de “Dicom genealógico”, que permita a un tercero determinar quien merece vivir y quién no, dependiendo de las condiciones de gestación y de la posible felicidad del ser concebido o de sus progenitores.

Eliminar la vida antes de nacer es una doble injusticia inaceptable para quienes consideramos que aquella posee un valor supremo en una sociedad democrática basada en el derecho humanitario: como diría Torres del Moral es el presupuesto de los demás derechos.

Por eso me es difícil aceptar como argumento pro aborto el del “derecho de la madre” sobre su cuerpo, pues aunque lo fuera, nuestra legislación no permite la existencia de derechos absolutos, por lo que deberían considerarse los derechos de terceros, entre otros, el del por nacer, a vivir.

Por ende, y sin necesidad de usar argumento religioso alguno, queda de manifiesto que no existe necesidad ni urgencia en legislar en estas materias… salvo el interés de crear un mercado de “abortos terapéuticos” que no sean tales, tal y como ocurría antes de 1989.

PD: posiblemente alguna feminista argumente que este es un tema que atañe solo discutir a las mujeres. Tal argumentación –toda una falacia ad-hominem- es absurda y equivalente a decir que solo los jubilados pueden opinar sobre pensiones o los niños sobre derechos de la infancia.

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12 mar 2012

Adopción: hacer familia

La tasa de natalidad en Chile desciende de manera abismante. En la actualidad, cada chilena tiene en promedio 1,9 hijos, lo que comparado con la década anterior, revela cifras de disminución importantes en esta área.

En 1982 el promedio era de 2,5 hijos por mujer, cifra que en 1992 presentó un leve descenso, llegando a 2,4. Durante el siglo XXI bajó a 2,0 hijos por chilena (INE, anuario de Estadísticas Vitales, 1984, 1993, 2003, 2004).

Quienes trabajamos en el área de la adopción, vivimos y confirmamos a diario el anhelo de formar familias con hijos que experimentan aquellos que están impedidos de tenerlos de manera biológica. En este sentido, las estadísticas nacionales indican que al menos un 15 % de la población en edad fértil tiene problemas de fertilidad.

En la Fundación Chilena de la Adopción anualmente se realizan 8 talleres iniciales para padres interesados en adoptar, aquí es donde conocemos de cerca el drama que significa el no poder tener hijos de forma biológica, los relatos son muchas veces drámaticos y dolorosos, ya que en la gran mayoría de los casos, hombres y mujeres han agotado todas las instancias que otorga la medicina moderna con el fin de lograr un embarazo; sin embargo la naturaleza es impredecible y juega malas pasadas.

En algunos casos, las causas de infertilidad son desconocidas, en otras el reloj biológico está haciendo lo suyo y en muchas circunstancias son los diagnósticos de endometriosis severa, la azoospermia o la oligoespermia, los que obligan a estas personas a enfrentarse a esta dolorosa situación. Sólo después de haber vivido el duelo de la infertilidad, algunos de ellos llegan a consultar por una adopción.

El deseo de ser familia con hijos en estas parejas o mujeres solas está muy presente y una vez superada la pena, buscan a través de la adopción conformar la familia que concibieron al momento de ser pareja, o en el caso de las personas solas, cuando se plantearon la maternidad.

Hoy en Chile existen condiciones legales favorables a la adopción, la actual ley que regula los procesos es clara y transparente (Ley de adopción19.620) al momento de definir quienes pueden postular a este proceso y quienes pueden ser adoptados.

Es importante informarse acerca de estos procedimientos antes de entrar en ellos.

A modo de información general, en Chile sólo existen 4 instituciones acreditadas para realizar trámites de adopción, entre ellas la más antigua, con 26 años de experiencia, es la Fundación Chilena de la Adopción, sin embargo todas están reguladas por el Servicio Nacional de Menores como organismo central y fiscalizador de todos los procesos que esta opción diferente de hacer familia implica.

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12 mar 2012

Mafalda y las pesadillas de Quino

Al escribir hay personajes que toman una especie de vida propia. No se contentan con el papel que uno les hace jugar y demandan protagonismo. La primera vez que me ocurrió recordé a esos volantines que piden más y más hilo para encumbrarse hacia el sol. A veces esos personajes incluso adquieren tal vida que comienzan a desafiar al autor.

Algo como eso fue lo que le pasó a Quino con Mafalda, que cumple 50 años. Su creación fue casi un azar y su éxito fue internacional; sin embargo, con el paso de los años comenzó a ser una tortura y un permanente desafío a la genialidad de su autor.

Conocí a Quino a comienzo de los 80 cuando con Paolo Basurto fuimos a pedirle una segunda colaboración para Unicef. Ya antes, con motivo del Año Internacional del Niño, había contribuido poniendo a los personajes de Mafalda a promover Los Derechos del Niño.

Quino llamaba la atención por su timidez. Hombre suave y delicado, de un tono tan lejano al que acostumbrábamos a escuchar a diario en Buenos Aires. No parecía argentino.

Nos confidenció lo desgastante que le resultaba hacer diariamanete la tira cómica. Se pasaba horas buscando el tema justo, para darle vida a Manolito, Susanita, Guille, Felipe y la protagonista principal.

Además, ya entonces, cargaba con esa inmensa auto culpa de haber contribuido con Mafalda a la rebelión juvenil que había costado tantas muertes durante los gobiernos militares que se sucedían unos a otros en la Argentina.

Ciertamente, Mafalda no fue la bencina del incendio, ni Quino el ideólogo de la rebelión. Pero él, desde su mundo, se ubicaba en el centro del conflicto y cargaba con culpas de todo tipo. Creo que especialmente con las imaginarias y las que su prodigiosa fantasía le hacía concebir.

Para muchas generaciones Mafalda fue ese oasis donde era posible criticar las injusticias, pensar en un mundo mejor y sentir más integrado a esa Latinoamérica tan parecida en lo militar y tan disociada en lo político. Mafalda no solo contribuyó con esa mirada de humor culto y sagaz, también nos acercó un poco diluyendo fronteras en este continente.

Mafalda fue una de las primeras lecturas entretenidas que permitió a nuestros hijos entender la crítica social más allá de teorías o cabezudos análisis.

Desde que los libritos de Mafalda comenzaron a venderse en los kioskos de Buenos Aires se transformaron en piezas de colección y junto a los cassettes de música de Mercedes Sosa cantando a Violeta, Les Luthiers y María Elena Walsh, fueron el objeto deseado de todo visitante latinoamericano.

Años después supe que Quino se había liberado yéndose a vivir a Italia. Para entonces su creación ya no le pertenecía: era patrimonio cultural y un icono para varias generaciones.

Ahora, cuando Mafalda cumple 50 años le agradezco a Quino habernos regalado esa portentosa obra que ayudo a mantener vivo nuestra capacidad crítica, espíritu solidario y democrático.

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12 mar 2012

La investigación

Un país puede preguntarse una y mil veces sobre lo acontecido en una tragedia. Puede investigar sobre las responsabilidades de sus autoridades todas las veces que estime conveniente. Nada de esto se encuentra en duda.

Lo que hay que tomar en cuenta es que tal investigación no se hace en el vacío. Que la opinión pública ha tenido tiempo suficiente para formarse un juicio sobre lo que aconteció, las actuaciones y responsabilidades de cada cual y los aciertos y errores que se pudieron cometer.

Tendríamos que estar muy errados para pensar que la ciudadanía no tiene ya una opinión formada sobre los acontecimientos. La actual investigación puede que arroje nuevos elementos de juicio, pero nunca tantos que puedan sorprendernos.

Transcurridos dos años, vueltos a mirar el pasado, disponemos de dos ventajas que deben ayudarnos a evaluar bien los sucesos en vez de inducirnos a error.

La primera de las ventajas respecto del momento mismo de la tragedia es que nosotros sabemos a ciencia cierta qué fue lo que pasó: conocemos las dimensiones, alcances y efectos del terremoto y del tsunami. Esta es una gran diferencia con lo que cada cual conocía en las primeras horas y en los primeros días después del sismo.

Nuestra segunda ventaja es que sabemos ahora qué estaba haciendo cada cual hora tras hora, mientras que lo característico de la vivencia del terremoto y tsunami es que la información y la comunicación entre los actores principales fueron parciales y defectuosas.

En otras palabras, no se puede juzgar a las autoridades enfrentando una mega emergencia tal como si tuvieran toda la información disponible y, por si fuera poco, hubieran podido reflexionar todas las horas que le hemos podido dedicar nosotros, con calma y paciencia, a evaluar cómo se debió proceder ante cada caso.

Dicho lo anterior, quiero decir que me sigue sorprendiendo el comportamiento de la entonces presidenta Bachelet en medio de la crisis. Incluso mirado en retrospectiva, me parece admirable la prontitud de sus reacciones; el buen juicio con que evaluaba los acontecimientos, incluso con información parcial y la capacidad de estar en terreno y en los lugares más difíciles.

No me cabe duda que ella fue la líder indicada para una circunstancia particularmente crítica. Fue lo que el país esperaba que fuera: quien catalizó la voluntad colectiva de enfrentar el infortunio y quien expresó la humanidad necesaria para compartir el dolor de las víctimas sin por ello quedar paralizada en la inacción.

El país sabe esto. La reconstrucción de las imágenes del primer momento y la actuación de Bachelet en los registros disponibles la favorecen. No podría estar tan bien evaluada en las encuestas si no fuera esto cierto y evidente.

Del equipo de gobierno que tuvo a su cargo las acciones desde el principio puedo entregar mi testimonio directo en lo que valga: creo que muchos fueron ejemplo de patriotismo, eficiencia y entrega. Parafraseando a Churchill, también enfrentado a un momento decisivo, creo que ésta fue “nuestra mejor hora”.

No me perdonaría el dejar pasar la oportunidad de destacar el papel que jugó el equipo del ministerio del Interior que encabezaba Edmundo Pérez-Yoma. En particular quiero destacar el papel desempeñado por el entonces subsecretario Patricio Rosende. De él se puede decir, en palabras engañosamente sencillas, que estuvo a la altura de las circunstancias. Desde el primer momento y hasta la entrega de su puesto con el cambio de gobierno.

Sobre la investigación misma que se lleva a efecto, solo cabe esperar que se desarrolle por completo y sin interferencias.

Con todo, por la información que se ha dado a conocer por la prensa, se puede deducir que no se ha entregado nueva información sobre lo acontecido. Pero hay que esperar los resultados de la acción judicial en curso; sus resultados no hay que presuponerlos.

Pero lo que ha predominado en la reacción pública de todos los actores no ha sido el aspecto judicial, sino la dimensión política de la situación. Bien pocos dudan que el oficialismo ha hecho un uso desmedido y contraproducente de esta situación para atacar a Bachelet.

Sin embargo, el exceso llegó a tal extremo que pasó a ser contraproducente, y las voces de los más sensatos se hizo sentir pidiendo moderación. Esto quitó el piso a los más exaltados y ya no se pudo continuar en el tono de lo burdo.

No obstante no se arma una campaña tan amplificada para quedar en nada. Lo más probable es que, haciéndose cargo de que estamos ante un proceso judicial largo, se pase al tema de las responsabilidades colectivas, antes que las propias de la ex mandataria.

Con todo, me atrevería a pensar que esta nueva veta tampoco rendirá los frutos que sus promotores quisieran obtener. Los debates del presente siempre predominan sobre los del pasado. Para juzgar a un gobierno se debe buscar un punto de comparación. Se puede comparar lo que una administración hizo pensando en la mejor respuesta posible, es decir escogiendo un ideal teórico. Esto es posible, sin embargo, por definición frente a lo perfecto,un acontecimiento real tiene todas las de perder y eso no tiene mucho sentido.

Pero también se puede escoger otro punto de comparación que nos puede deparar más de una sorpresa: comparar las actuaciones reales de dos gobiernos.

La administración Piñera está escogiendo el ideal teórico o el óptimo como un punto con el cual se compara la reacción del gobierno Bachelet. La situación es distinta si el punto de comparación escogido es el de la capacidad de respuesta del anterior gobierno con el actual.

Siempre es conveniente hacer la evaluación del actual gobierno y de la celeridad y oportunidad que se ha dado a la reconstrucción. Hay que comparar lo que se hizo en algo más de dos meses con lo que se ha hecho en algo más de dos años.

Antes se enfrentó un desastre nacional; de dimensiones extraordinarias, que comprometió a las 5 regiones con mayor población y con escaso tiempo por delante. Hoy tenemos problemas regionales con dificultades por demás conocidas; con una población afectada bien acotada; con tiempo de sobra para reaccionar.

Se ha abierto el debate político sobre la actuación pública en situaciones difíciles.

De verdad el gobierno actual no parece estar en condiciones de dar cátedra sobre cómo se hacen las cosas bien, con la participación de todos y el menor costo social posible.

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12 mar 2012

El desengaño

Al consultar el diccionario se encuentra la siguiente definición de la palabra desengaño: “lecciones recibidas por experiencia”. En dos años las personas han comprobado directamente lo que es el gobierno de la derecha: una sucesión de promesas y anuncios que no se concretan y represión para los que protestan o reclaman.

Los estrategas publicitarios del piñerismo inundaron el país de ofrecimientos de todo tipo.

Se acomodó la palabra al interlocutor, diciéndole lo que quería escuchar en Aysén, Magallanes, Calama, a los funcionarios públicos, también a los ex funcionarios procesados por acciones de terrorismo de Estado, asimismo se incluyó en las ofertas a los chilenos en el exilio; todo ello, para malestar del gobernante quedó debidamente grabado y registrado por los interesados.

En suma, en materia de promesas no había que regatear, al contrario, se debía conseguir un electorado renuente y cualquier oferta servía.

El resultado fue el que se buscó. Ganaron.

Pero, una vez convertida en gobierno la derecha volvió a lo suyo. Al imperio del mercado y el menoscabo del Estado. Se olvidó de las regiones y ha sido torpe y sectaria.

Procedió a exonerar a miles de funcionarios públicos; apostó al desgaste del movimiento estudiantil y no a la solución del problema, lo mismo hizo en Magallanes y lo intenta una vez más en Aysén; ofreció inmediatas soluciones para los damnificados del terremoto y tsunami para terminar pidiendo que la gente se convierta en una nueva categoría de familias allegadas.Obviamente que dio por seguro la eliminación de la delincuencia y ahora ni siquiera ofrece excusas ante un fracaso tan evidente e innegable.

Por todo ello se provoca el desengaño. Por el empleo masivo de promesas que no se tenía ninguna voluntad de cumplir.

Sin embargo, la autoridad culpa al empedrado, a la obstrucción de los opositores, a los veinte años precedentes y, en una afirmación sorprendente se ufana diciendo que pronto va “a cosechar lo sembrado”. Como se trata de un gobierno mediático-dependiente está obligado al exitismo. Esa actitud de infundada autocomplacencia aumenta el desengaño.

Todos saben que seguirán los anuncios y muy difícilmente llegarán las soluciones.

Por ese camino la movilización social, dado su carácter transversal, se mantendrá y en ciertas áreas se acentuará.

Es el caso de la Educación, millones de personas pidieron en las calles que se fortaleciera la enseñanza pública, se desmunicipalizara y se contuviera el lucro. El proyecto de ley enviado al Congreso Nacional no resuelve ninguno de esos grandes propósitos. En el mismo ámbito, el gobierno prometió que no habría represalias y sus alcaldes se toman revancha contra los líderes estudiantiles.

Asimismo, se aumenta el lucro en Salud, donde las Isapres están de carnaval y los pacientes más endeudados que nunca.

Con todo ello hay más desengaño. Este es un sentimiento muy fuerte que hace difícil reconocer cuando uno se equivoca. Hoy son pocos los que confiesan haber votado por Pinera. Resulta mejor quedarse calladito. Pero el reconcomio por el voto errado hace más fuerte el desengaño.

En el caso que hubiera comicios presidenciales el próximo domingo, seguro que el desengaño gana en primera vuelta.

Por eso, el desafío es muy profundo reponer: un proyecto de país, socialmente protector y de renovación de la institucionalidad que haga de Chile un país más justo y que genere la mayoría nacional para hacerlo posible.

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11 mar 2012

La bestia en que me convierto

Y su víctima, Daniel Zamudio, humano, sólo humano.

“Le propiné un par de patadas en las piernas y la cabeza”…

“Le rompí una de las botellas en su cabeza…y como ya estaba muy inconsciente, le marqué con el gollete una svástica, que es signo nazi”, (declaran sin pedir disculpas los victimarios).

Svástica, la cruz que no es más sagrada.

La cruz que ya no llora el perdón entre la sangre y el agua.Es la cruz gamada que vomita su ignominia sobre la humanidad.

“Le lanzó como 10 veces una piedra grande…en la guata…la cabeza…hacemos como una palanca y ahí se quebró, sonaron como huesos de pollo, y como ya el muchacho estaba muy mal, nos fuimos cada uno por su lado”.

Inconsciente, la víctima, sólo por su condición de homosexual, sufre el odio como un “sufrimiento frío y sin imágenes”.

Siento la extraña pesadez del mal que inunda la escritura.

Ya no es el “horror, el horror”, del viaje por las tinieblas en que K. Conrad nos llevó, al inevitable y fascinante encuentro con lo más oscuro del alma humana.

Más bien es el inquietante encuentro con el no-horror de no sentir culpa, ni el propio horror de enfrentar el horror.

Es el horror del no-horror de la violencia trans –humana. De una violencia que más allá de lo humano, parece paradojalmente caracterizar a su vez, lo solamente humano.

Alcohol, drogas, historias de riesgos y vulnerabilidades psicosociales, antecedentes de comportamientos xenófobos y delincuenciales en los victimarios.

¿Cómo intentar adentrarse y coger lo no- humano de lo humano desde la propias naturaleza humana?

Un niño soldado declaró en Sierra Leona, que en una ocasión abrió el vientre de una mujer, le sacó el feto y se lo comió… “No sabía lo que era bueno y malo…además nos daban cocaína”…

¿Como hablar del no ser desde el ser?

¿Cómo buscar una respuesta a lo que nos acongoja y nos hace temblar, en el lugar donde se agota el dolor de lo inimaginable?

Donde la palabra es incapaz de narrar lo inconfesable de lo humano, habla la poesía, hermana bastarda de la religión.

“De lo negro sale el poema/de los pozos del alma inconfesables”… (1)

“No busquéis más, ya que no tengo ojos/pues el ojo es el símbolo de Jesucristo y de Dios/y yo soy el cristal del infierno/el cristal para morir tan solo/para morir en la página delgada como del sufrimiento/como el sufrir más atroz que es el sufrir que no existe/ el sufrir en la página/que no existe”…

“Escribo estos versos en la guarida de Dios/donde nada existe/sino el poema contra mí”.

¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano? Grita hoy la des-humanidad avergonzada de su propia condición humana sin Dios, sólo humana.

(1)Versos de Leopoldo María Panero.

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10 mar 2012

Que el PPD escuche la voz del pueblo

Se debate en el PPD el tema de la candidatura presidencial. Me parece que si el PPD decidiera levantar una candidatura presidencial; la mejor carta es el actual Senador Ricardo Lagos Weber que ha demostrado como ministro y parlamentario rigor y transparencia en su gestión, pensar siempre en los intereses del país y ser una persona con ideas y estilos nuevos en la política.

Sin embargo esta no es la única opción. La mejor, es que el PPD escuche la voz del pueblo y decida apoyar desde ya a Michelle Bachelet, dedicando sus energías de estos dos años a la defensa de los derechos de las personas, a la construcción de un nuevo proyecto progresista de país y a generar la unidad política y social para que detrás de Bachelet hayan ideas, ciudadanía y una nueva mayoría capaz no solo de ganar las elecciones presidenciales sino de tener la fuerza suficiente para abordar las exigencias de la sociedad que pide a gritos un cambio de modelo económico y político.

Yo soy partidario de este camino: entrar en sintonía con lo que quiere la mayoría del país, apoyar a Bachelet y concentrarse en las ideas, en un programa de cambios y en construir una mayoría ciudadana.

Michelle Bachelet mantiene un alto grado de apoyo ciudadano porque la mayoría de la gente le cree, porque empatiza con su visión integradora en el plano social y de género, porque ella es un símbolo en la defensa de los derechos de las mujeres en Chile y en el mundo, porque defiende los derechos humanos de ayer y de hoy, porque tiene la confianza de un país que quiere un gobierno mas acogedor, mas humano, que los defienda de los abusos, donde los que gobiernan no sean los mismos empresarios a los cuales hay que fiscalizar y que en muchos casos representan a quienes vulneran los derechos de las personas.

Ella es el político chileno que de mejor manera está conectada con las nuevas ciudadanías y la gente percibe que es posible con Bachelet construir un país mas participativo, armónico ambientalmente e integrado social y culturalmente.

La ciudadanía le quiere dar otra oportunidad para que complete la obra de igualdad que impulsó en su gobierno, que en muchos temas fue de gran avance para los mas desposeídos y discriminados, y para que enfrente, a partir del 2014, los cambios que no se hicieron, los sueños que no pudieron concretarse y que después de Piñera quedarán pendientes.

Creo que el PPD debe también considerar estos factores al tomar una decisión y más que levantar candidato propio, debe pensar en apoyar y ser parte de este anhelo ciudadano de que el país sea encabezado por Michelle Bachelet en la nueva fase que necesita para construir mas igualdad y mas democracia.

Yo creo que el candidato o candidata de la oposición debe resolverse en primarias abiertas y vinculantes y estoy seguro que Bachelet, si decide ser candidata, participará de ellas y me parece positivo que se levanten otras opciones, se desplieguen nuevos liderazgos, como las que han surgido en el seno de la Concertación y yo espero que ello vaya acompañado también de aportes en el plano de las ideas.

Con franqueza no veo a Lagos Weber compitiendo con Bachelet, básicamente porque los ciudadanos quieren que la candidata sea la ex Presidenta y porque hay mucha vecindad política y de objetivos con ella.

El mundo y sus actores seguirá cambiando velozmente y Michelle Bachelet tiene hoy justamente la experiencia de trabajar en el mundo, de conocer la multiplicidad de fenómenos nuevos que cursan los acontecimientos internacionales en diversos planos y no tengo dudas de que con el prestigio que posee a nivel internacional y el conocimiento de la nueva realidad cambiante, será aún una mejor Presidenta para este nuevo Chile que debemos construir.

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10 mar 2012

Saturación e impotencia

“Y así hemos visto como esto ha llegado a tal nivel de saturación, de impotencia, que han terminado con actos como hemos visto ayer, que han buscado resarcirse por sus propias manos. No es el camino, pero tampoco, obviamente, se les puede castigar”.

Estas han sido las palabras del alcalde de Santiago Pablo Zalaquett, para referirse a un vecino que, desde un edificio, disparó un balín de acero a un manifestante durante una jornada de protesta.

Las personas nos abanderizamos y perdemos objetividad, juzgamos desde lo que conocemos y tenemos en el corazón. A todos nos pasa. Quisiera establecer una comparación con otros hechos de violencia que han obtenido la condena transversal de la clase política chilena: la violencia política de algunas facciones del movimiento mapuche.

Trate de hacer el ejercicio de leer como si fuera primera vez que le contaran la historia, para poder sopesar proporciones y sacar usted mismo sus propias conclusiones.

Un Pueblo invadido militarmente por los abuelos de nuestros abuelos: exterminio genocida, violaciones de mujeres, incendios de viviendas y ocupación por la fuerza. No fue hace mucho tiempo. Todavía uno puede estremecerse escuchando viejos traspasando a sus nietos estas historias que sufrieron sus propios abuelos.

Pasaron cuatro generaciones completas en que los empobrecidos mapuche, luchando contra la miseria más absoluta y la depresión colectiva, clamaron majaderamente a la justicia wingka por resarcimiento legal, antes de saturarse de impotencia.

La violencia estatal volvió a aparecer en la dictadura, cuando se revirtió el proceso de reforma agraria con cerca de 100 detenidos desaparecidos del movimiento mapuche, incendios en las viviendas de los que ocupaban los fundos, un centro de tortura en el lago Lleu-lleu y la entrega de las tierras a las actuales forestales Mininco y Arauco. Muchos de los actuales dirigentes fueron niños maltratados por esa violencia.

Con el retorno a la democracia se retoman las movilizaciones, la represión estatal y después de años de movimiento algunas facciones, en 1997 comienzan ataques incendiarios contra el capital de las forestales, nunca contra personas.

A la par de la ley antiterrorista vimos un paso más: las quemas de casas patronales y de veraneo. Por supuesto uno como cristiano, seguidor del que nos mandó poner la otra mejilla, nunca podría avalar o justificar tales situaciones. Los alcaldes y líderes mapuche, que han vivido la misma historia, han tenido palabras para sus hermanos mapuche como las del alcalde de Santiago.

Los asesinatos de Lemún, Catrileo y Mendoza hacen que algunos miembros de comunidades lleguen a plantear que, frente a los contingentes policiales que disparan subametralladoras, tienen derecho a responder.

En un enfrentamiento en una comunidad, precisamente en lo que fue un campo de tortura en dictadura, un fiscal escoltado con fuerzas especiales resulta herido. Cuatro mapuche son condenados a 8 y 13 años de cárcel en un juicio ruin que no logró esclarecer objetivamente su participación.

La condena a los actos violentos del movimiento mapuche ha sido transversal. Nunca un matiz de parte de la clase política wingka. En cambio ahora, frente a un vecino de la Alameda saturado por las marchas en su barrio, consideramos normal que el alcalde se apresure a justificar.

Sólo quise volver a contar esta historia, repetida una y otra vez majaderamente, para que usted pueda comparar maneras de juzgar qué entendemos por “saturación e impotencia” a la hora de justificar o castigar acciones violentas en nuestro país, según cómo nos abanderizamos.

Jesús siempre propuso poner la otra mejilla, pero no desde la comodidad del observador externo sino desde la solidaridad entre los que sufren la violencia.

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10 mar 2012

Una Nueva Aurora para Chile

“La Aurora de Chile” fue el medio de comunicación que proclamó en 1812 el país independiente y soberano, impregnado en la mente y en los corazones de los próceres por la pluma certera y preclara del Patrono de los periodistas, Fray Camilo Henríquez.

Como en su época lo hizo el colega Fraile de la Buena Muerte, los profesionales del mouse y del teclado del siglo XXI, queremos alimentar hoy las conciencias ciudadanas para la consolidación de las libertades, la profundización de la democracia y la promoción de los derechos esenciales.

Para eso, Chile necesita un Estado que garantice el Derecho a la Comunicación y a la Información de la ciudadanía y también un Colegio de Periodistas potente, empoderado de su misión de tutelar la calidad y la veracidad de las noticias.

En lo principal, buscamos consagrar en la Constitución el Derecho a la Comunicación de la ciudadanía, entendido en el más amplio sentido de la palabra como un acceso a una información plural, la creación de nuevos medios, que se exprese hoy en una TV Digital que amplíe y diversifique el espectro de la actual TV abierta.

El Estado debe garantizar este Derecho subsidiando, y no dejando el tema en manos exclusivas del mercado, a nuevos emprendimientos mediáticos mediante un sistema que garantice la transparencia en la asignación de recursos y equidad en la distribución de la publicidad estatal.

Así como lo hizo con Televisión Nacional en 1990, el Estado debe crear un medio escrito de comunicación público de alcance nacional, con multiplataforma y financiamiento mayoritario del Estado, el que los periodistas proponemos se llame Nueva Aurora de Chile y cuya base sea la actual empresa La Nación. Así se garantizaría el pleno pluralismo en la prensa escrita, vulnerado hoy por la acción del duopolio que la controla.

El Congreso Nacional, por su parte, debe terminar el trámite del proyecto de Ley del Estatuto del Periodista, aprobando especialmente la Cláusula de Conciencia contenida en este diseño legislativo y apurando además la tramitación de la obligatoriedad del título universitario para ejercer la profesión.

El Colegio de Periodistas, así como todas las órdenes profesionales, debe recuperar su esencia de Corporación de Derecho Público, calidad arrebatada por la Dictadura. El status indicado lo habilitará para asegurar la entrega de información de calidad, lo que se relaciona directamente con la formación profesional que hoy ofrecen las universidades.

En toda Italia, país de 60 millones de habitantes, existen, entre escuelas de grado y cursos de post grado, sólo catorce institutos universitarios, los que, para operar, requieren de la autorización expresa de ”l’Ordine dei Giornalisti Italiani” (Colegio de Periodistas Italianos). Un ejemplo a seguir.

Así como a los médicos respecto de la salud, la sociedad ha delegado en los periodistas la responsabilidad de recoger información, sistematizarla e interpretar la realidad, sin perjuicio de la libertad de expresión que todo ciudadano tiene derecho de ejercer.

Nuestro gremio debe entregar a nuestra sociedad permanentes señales respecto del comportamiento ético de los periodistas y, a los colegas, herramientas permanentes de mejoramiento de su trabajo.

Por otro lado, el mercado laboral de los periodistas está claramente saturado. Hoy se titulan 1200 periodistas por año, mientras se crean aproximadamente 500 plazas de trabajo.

Es decir, más de la mitad de los titulados están condenados a la cesantía. Para qué hablar de la situación de los salarios miserables con los que tienen que vivir nuestros profesionales. Como en Europa, los aranceles de los profesionales deben ser regulados legalmente y ajustados a la gran responsabilidad social que representa para el país la información periodística.

Todos estos factores son la condición en la que trabajamos los periodistas chilenos.

Hoy aspiramos, a través de nuestro Colegio profesional, servir a Chile, participando en todas aquellas instancias que apunten a profundizar y ampliar nuestra democracia, con el objeto de llegar a la dictación de una nueva Constitución Política que amplíe el derecho a la información y la libertad de expresión.

Recordamos con admiración y con muchas ganas de reeditarla esa instancia formidable que fue la Asamblea de la Civilidad -que se formó en 1986 para enfrentar a la dictadura- y redoblaremos nuestros esfuerzos por activar la Federación de Colegios Profesionales para reimpulsar la tramitación de la nueva ley de tuición sobre la ética profesional con el objetivo final de recuperar el carácter de corporaciones de derecho público.

Son las tareas que nos propondremos realizar en nuestro próximo Congreso Nacional de fines de abril en la Región del Bío Bío, emulando así el tremendo aporte de nuestro primer colega Camilo Henríquez, para que todos tengamos la oportunidad de vivir una Nueva Aurora para Chile.

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