18 mar 2012

Redes sociales y nueva ciudadanía

Max Weber definía el poder como el fenómeno a través del cual quien domina influye sobre la voluntad de los dominados de manera tal que estos asumen como máxima de su actuar el deseo del dominante. Agregaba que el poder se funda sobre el monopolio de la fuerza, pero no puede durar si no obtiene obediencia a través de la convicción.

Esta premisa, que se extiende en la sociología política desde Machiavello a Gramsci, es el punto de partida de la documentada investigación de Manuel Castells para el cual en la era de la sociedad de la información para quienes detentan el poder es aún más importante y necesario el objetivo de “plasmar la mente humana”, por lo cual el factor mas estratégico de la lucha por el poder político coincide cada vez mas con la esfera de las comunicaciones.

“Torturar cuerpos, dice Castells, es menos efectivo que modelar mentes”, y señala que el poder y la política se deciden en el proceso de construcción de la mente humana a través de la comunicación, de la “producción social del significado”.

El que el escenario de la política sea el de la comunicación, sostiene Castells, tiene como consecuencia la personalización cada vez más creciente de la política dado que el elector tiende, en este contexto, a elegir hoy más al candidato que a su programa o como lo ha dicho Macluhan “el político en si es el mensaje”.

Triunfa la política de los escándalos que es parte de la sociedad dominada por la TV y que se constituye en el mecanismo más eficaz para golpear la imagen y contrastar al adversario. “El asesinato del personaje se convierte en un arma política muy poderosa”, dice Castells, y en una herramienta extrema de la estrategia del escándalo, según politólogos como Thompson y Bennett.

El dominio de estos elementos produce en la política una reacción en cadena cuyo efecto principal es la reducción de la confianza de los ciudadanos en la política, en los políticos y en las instituciones que están detrás de ellos, una crisis generalizada de legitimidad de la política y el surgimiento de liderazgos mediáticos populistas, mas o menos modernos, que aprovechan la centralidad de los medios y actúan en el “teatro de la política” con una profesionalizada asistencia.

Sin embargo, aún en medio de estas dificultades y de la crisis de las instituciones que han sido los pilares de la democracia surgida del iluminismo, de las culturas y luchas políticas y sociales de los siglos posteriores, la democracia tiene esperanza porque junto a estas mutaciones negativas de la era de la información surge, también, otro fenómeno que Castells denomina la “autocomunicación de masas” y al estudio del cual está centralmente dedicado su fascinante ensayo “Comunicación y Poder”.

El sociólogo catalán usa este término para nominar el fenómeno en irrefrenable expansión en nuestros días constituido por la comunicación en red que cancela nada menos que los límites, hasta ahora existentes, entre la comunicación interpersonal y comunicación de masas, generando inéditas oportunidades de participación del bajo, es decir, un tipo de participación ya no vertical sino horizontal que involucra directamente a las personas de edades y grupos sociales muy distintos y ofreciendo la enorme posibilidad a líderes, ideas y movimientos alternativos, de competir, a su vez, para conquistar el corazón y la mente de los ciudadanos.

Lo que observamos es que estamos solo al inicio de un proceso en que la difusión de Internet, de la Web 2.0, de los medios electrónicos y de la comunicación inalámbrica crea un espacio multimodal de las comunicaciones que abre un nuevo espacio social a los ciudadanos, a una comunicación masiva individual.

Castells nos confirma con su investigación empírica que la era digital amplía los alcances de la comunicación a una red “que es global y local, genérica y personalizada, con patrones siempre cambiantes”.

Es decir, lo que Castells afirma y prueba a través de ejemplos empíricos confirmados es que el surgimiento de la “autocomunicación de masas” puede ser una respuesta a la crisis, a la “capitulación” de la envejecida democracia y de sus instrumentos frente a la política – mercado y al poder de la política mediatizada y puede ofrecer a los ciudadanos inéditas y paradojales oportunidades de contestar, de emanciparse, de contar, frente a los “poderes fuertes”.

Lo que Castells en el fondo nos muestra es un análisis profundo del poder en la globalización donde los medios han llegado a ser el lugar totalmente privilegiado de las decisiones políticas, al punto que “lo que no está en los medios no existe”.

Pero también, la hipótesis de que la nueva forma de comunicar puede constituirse en una resistencia a la “fábrica de consensos” y en la afirmación de poderes basados en la multitud de expresiones de una nueva opinión pública que se expresa masivamente a través de la red.

Castells, coincidiendo con las reflexiones de Habermas, va sustancialmente más allá, y en esto reside la originalidad y novedad de su investigación.

Para él la comunicación no está relegada solo a la formación de una opinión pública que controla el poder y la obra del soberano, sino en una acción pública de millones de seres humanos en todo el planeta que “produce sociedad” sin la intervención de las instituciones tradicionales.

Es decir, el paso largo que teórica y empíricamente da Castells, reside en que los medios escritos, la TV, las radios y sobre todo Internet ya no constituyen solo un “cuarto poder” sino el medio de un poder “sans phrase” y donde el futuro del control del poder ya no pasa esencialmente a través del control del estado sino del “gobierno” de los medios, tanto de los antiguos como sobretodo de los híper modernos, de las nuevas redes sociales.

Por tanto de la circulación de la información en la aldea global analizada por Macluhan, Castells dando por adquiridos esos fenómenos y basándose en el análisis de los efectos de la globalización, previene la crisis del modelo de comunicación vertical tradicional de “uno a muchos” a un nuevo modelo, “narrowcasting”, de “muchos a muchos”, donde se presentan interlocutores diseminados en diversas plateas, que a través de Internet constituyen un nuevo poder que se confronta con el poder de los medios.

Pero, además, esta nueva forma de “política insurgente” que se expresa en la red y está vinculada hasta ahora a una o varias contingencias puede transformarse en un contrapoder de crítica y de propuestas, de debate de ideas ejercitado por los movimientos sociales.

Por tanto, la tecnología digital crea un escenario nuevo para la política, la participación y la libertad de los ciudadanos que ya nadie puede ignorar.

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18 mar 2012

Las mujeres no queremos seguir “prestando el cuerpo”

Hay quienes olvidan, o pretenden hacerlo, que el Derecho Internacional desde hace décadas protege los derechos humanos de las mujeres y que, en el país y en el mundo entero, son muchísimos los avances en la materia. Las mujeres somos sujetas de derecho y ciudadanas plenas, y el cuerpo es el primer territorio para el ejercicio de los derechos fundamentales.

El problema es que en Chile, las autoridades y las leyes niegan a las mujeres su condición de sujetas de derecho y sus derechos ciudadanos, considerando el cuerpo de las mujeres poco más que un recipiente, un envase en préstamo, como tan bien lo ha explicado una senadora.

En el país, se impone a las mujeres bajo amenaza de cárcel llevar a término todo embarazo, incluso si éste pone en riesgo la vida o la salud, si existen malformaciones graves incompatibles con la vida o si el embarazo es producto de una violación sexual.

En estas situaciones límite, sin considerar en lo más mínimo el sufrimiento de las mujeres ni las consecuencias que para ellas pueda tener, el Estado no ofrece otra alternativa que el embarazo forzado.

Como si las mujeres no tuvieran ningún derecho y desatendiendo que de acuerdo al Derecho Internacional ello es constitutivo de tratos crueles, inhumanos o degradantes, agravados por ser agentes estatales quienes lo cometen.

Las leyes chilenas que castigan todo aborto niegan los más básicos derechos de las mujeres, como el derecho a la vida, el derecho a la salud, el derecho a la integridad física y síquica, la prohibición de torturas, la autonomía personal y la libertad de conciencia, entre otros. Por ello han sido fuertemente condenadas por la comunidad internacional.

Numerosos organismos internacionales -como el Comité de Derechos Humanos, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Comité contra la Tortura, el Comité de Derechos del Niño y el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer- han criticado al Estado de Chile por mantener estas leyes punitivas, instándole a reformarlas y establecer excepciones como el aborto terapéutico y en caso de violación.

También la ciudadanía demanda cambios normativos que resguarden los derechos de las mujeres. De acuerdo a la Octava Encuesta Nacional Percepciones de las Mujeres sobre su situación y condiciones de vida en Chile 2011 de Corporación Humanas, más del 70% de las chilenas apoya una ley sobre aborto terapéutico, el 70% en caso de malformaciones graves y el 60% en caso de violación.

Pero las autoridades desatienden estas demandas, profundizando la brecha entre la clase política y la ciudadanía.

Cuando las leyes de un país imponen al conjunto de la sociedad una determinada concepción moral o religiosa sobre el valor (o su falta de valor) del cuerpo de las mujeres, se pone en entredicho el carácter laico del Estado, que en Chile se reconoce desde 1925.

Cuando el Gobierno insinúa que podría ser vetada una ley que permita el aborto en ciertos casos para proteger los derechos de las mujeres, se debilita la democracia.

Por más de veinte años, desde que fuera derogado el aborto terapéutico en las postrimerías de la dictadura militar, las autoridades gubernamentales y el Parlamento han sido incapaces de enfrentar una discusión fundamental en un Estado democrático, manteniendo sin resolver una de las más graves deudas del Estado de Chile con los derechos de las mujeres.

Pero la hora del debate ha llegado, los legisladores ya no pueden seguir eludiendo el problema aunque a muchos de ellos les incomode. Las mujeres somos ciudadanas y exigimos nuestros derechos. No queremos seguir prestando el cuerpo.

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17 mar 2012

Secos pa’ negociar

Hoy mi abuela me preguntó si era muy complicado encargar un libro a una universidad fuera de Chile.

Yo, que siempre sospecho que me meteré en un lío tratando de resolver sus requerimientos, contesté tímidamente: Abuela, podemos intentarlo. ¿Tienes los datos del libro?

Quiero el libro: Esto sí que es negociar y El melancólico de Tirso de Molina: dependencia estructural y cronológica, editado por la Universidad de Navarra. Me tinca que es entretenido.

¿De dónde te viene el interés por esto? ¿Desde cuándo por esta universidad conceptualmente tan lejana a ti?

Querido nieto: esta Universidad de Navarra tiene, en su club de emprendedores, un taller práctico siguiendo el método de Harvard denominado “El arte de saber negociar”. He escuchado grandes elogios del método de la Universidad de Harvard enseñado en Navarra.

Pero abuela: ¿por qué en la Universidad de Navarra?, pregunté con la curiosidad que me significaba que ella quisiera un libro de esta institución ligada íntimamente al Opus Dei.

¿Será que mi abuela se está convirtiendo al catolicismo y, más aún, al sector más conservador de la Iglesia?

Lleno de dudas, esperé su respuesta.

Te contaré siempre que prometas discreción; y antes que yo prometiese, me dijo:

Quiero saber dónde aprendió a negociar el ministro de Energía Rodrigo Álvarez. Porque ¿tú sabes que él es doctor en derecho de la Universidad de Navarra?

No abuela, no lo sabía.

¡Pero sabrás que el ministro, además de Navarra, estudió en Harvard! La universidad que inventó el método de negociación que enseñan en Navarra.

Avergonzado contesté: abuela, tampoco sabía.

Por favor, consígueme cualquier documento que resulte interesante de leer sobre lo que enseñan en Navarra acerca de negociar. Tal vez así pueda entender lo que está haciendo el ministro Álvarez. ¡Porque me imagino te gustaría saber para dónde va el “negociador” de Aysén!

Mi abuela siempre me sorprende. Mientras me alejaba, intentando partir a mi oficina, vi que estaba escribiendo algo:

Alcancé a leer: “La negociación es un esfuerzo de interacción que se realiza a fin de generar beneficios. Es un proceso por el cual las partes interesadas resuelven conflictos, acuerdan líneas de conducta,…”

¿Qué escribes abuela?

Es un artículo que pienso publicar; su título es: “Secos pa’ negociar”.

Luego sonrió y, cuando me despedí, me preguntó:

¿Conoces al senador Horvath? ¿Escuchaste lo que dijo? ¿Y al obispo Infanti?

Le di mi beso de despedida. Caminé hacia mi auto mientras escuchaba su voz, recordándome conseguir los libros de negociación de la Universidad de Navarra.

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17 mar 2012

“Tu problema es mi problema”

Notable consigna esta que agrupa a las distintas expresiones del movimiento social y ciudadano aysenino.

Importante y valiosa porque, entre otras cosas, repone en la escena nacional la cuestión del vínculo o lazo social en el país.

La verdad, las políticas aplicadas en el ámbito económico-productivo – Consenso de Washington mediante-, de ajuste estructural y orientación neoliberalista, tuvieron entre sus objetivos contribuir a desmantelar el lazo social que se había construido en el Chile republicano hasta 1973 y que, de un modo u otro, posibilitó el ascenso y reconocimiento de los sectores populares y algunas de sus demandas.

Imperfecto, como toda construcción histórica, pero al menos, nos daba un tipo de vinculación mutua que iba más allá del mero poder del dinero o del mero poder de la fuerza desnuda.

La imposición del modelo actual implicó también la puesta en plaza de otro contrato social, uno basado en una antropología política modificada: más individualista, más competitiva, autocentrada, más egoísta y privatizada, entre otras cosas.

El miedo a la represión de esos largos y oscuros años hizo también lo suyo.Marcó un aumento de la desconfianza mutua, de la despolitización de la sociedad, del “cada uno se rasca con sus uñas” como leitmotiv para resolver la existencia cotidiana y sus problemas.

El orden y la seguridad avanzó en valoración para situarse por sobre la justicia, la dignidad y la decencia. Por eso, teníamos cada vez más individuos, y cada vez menos, sociedad: la crisis del nosotros, una de sus consecuencias.

Cada vez más una política restringida y elitizada, y otra forma de entenderla y vivirla desde la base social. Esa liquidación del vínculo residía justamente en privatizar la vida en común y desprestigiar lo público con la jibarización del Estado.

¿Cómo podíamos salir adelante con nuestros problemas cotidianos entonces?

¿Cómo enfrentar el sufrimiento, la falta de trabajo, el dolor o las frustraciones que genera este tipo de modelo económico y de sociedad?

Ah bueno, esos son asuntos privados, de cada cual. Cada uno verá como se apea al caballo o como se endeuda. No hay corresponsabilidad en esta única nave llamada Chile. Quizá por eso mismo los oídos sordos desde el gobierno y las elites de poder frente a las diversas expresiones de malestar de los ciudadano de norte a sur.

Si el modelito que favorece a los más ricos y poderosos, de dentro y fuera del país, no le parece a la mayoría, pues es su problema. El Estado no puede darles una mano. Pero claro, puede gastarse en poco más de un año la misma suma con la cual resolverían los problemas de Aysén en propaganda gubernamental a través de los distintos medios de comunicación (en las manos de los mismos grupos dueños del país, o de inversores extranjeros).

Si no hay lazo social legitimable entre todos, a partir de una cierta idea de país deseable que represente la voz soberana del conjunto, de un nosotros levantado con todas las manos, solo queda la disciplina social vía el mercado y la represión policial.

Cuando el mercado se muestra incapaz de hacer bien sus tareas, y gobierna la derecha, su principal adalid, entonces el autoritarismo de la mano dura vuelve rápidamente a la escena nacional, bajo cualquier pueril y banal pretexto.

No es cierto que el primer derecho humano sea el de la seguridad, salvo que por seguridad entendamos tener garantizado para todos en relativa igualdad de condiciones, el derecho a una existencia digna y a una ciudadanía activa y empoderada.

La otra seguridad, la que se predica acá, es la que proviene del miedo, de una idea de orden social naturalizado, verticalista, que llama “desorden” o “caos” a todo cuestionamiento de la marcha actual del país y de sus estructuras. Idea deudora de una mentalidad y una práctica autoritaria y conservadora que ya vivimos.

Con ello la estrechez dogmática del gobierno y su manipulación de los hechos queda a la vista. Pero hay que decirlo, al mismo tiempo se usan balines y otras cosas contra compatriotas al sur del mundo, desarmados, mujeres, niños, jóvenes. Una vergüenza.

Buena parte de los problemas que nos aquejan, salud mental, delincuencia, apatía, corrupción, desigualdades, se relacionan con lo débil del vínculo común y una extendida mercantilización de la vida. A partir del año pasado –sin embargo-, los ciudadanos, lentamente, hemos comprendido que sin una acción en común no habrá futuro viable.

Una importante tarea entonces es refundar el nosotros cívico en torno a nuevas constelaciones normativas: igualdad, justicia social, fraternidad, dignidad, decencia.

Ingredientes que deben ser traducidos en el espacio público y común, incluyendo la economía.

Por eso estimado lector, es tan importante tomar en cuenta y meditar entre todos sobre la consigna aysenina, porque es verdadera: tu problema es mi problema…

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17 mar 2012

Mediocre hotelería

Parece ser, por los antecedentes que se conocen, que la ley 20.084, ha sido un gran fracaso.

Nos encontramos con jóvenes entre los 14 y más años, en los centros privativos de libertad -adaptados supuestamente- para cortar la carrera delictual, y que la iniciaron a muy temprana edad. No podemos olvidar que aquel era el objetivo fundamental de la ley en cuestión, sin embargo a menudo la realidad nos muestra lo contrario.

Es decir jóvenes afectos al sistema semi-cerrado y cerrado, cuentan con una o más sanciones que contempla dicha ley, evidenciando que no hubo, ni hay, reinserción, corrección, ni menos rehabilitación.

Todo el abanico de intervenciones no punitivas no logran el objetivo central, ya que estos mismos jóvenes, terminan en sistema cerrado cumpliendo largas condenas.

Más grave todavía es cuando aquellos que habiendo sido sancionados como adolescentes y bajo el amparo de la ley juvenil, cometen uno o más delitos como adultos, mientras gozaban de algún beneficio.

En estos casos la contaminación criminógena, de los que están bajo el paragua de la ley 20.084 es dramática, ya que esos jóvenes, una vez que cumplen la pena como adultos, deben volver a dar cumplimiento a la sanción inconclusa impuesta por  dicha ley.

Lamentablemente esta idea foránea, de alguna manera obligada, para seguir los lineamientos de la legislación internacional, derivó en un sistema de maquillaje con cuantiosos gastos, pero carente de espíritu y de alma.

Al final del camino, cualquier persona, que conoce de lo que estamos hablando debería reconocer hidalgamente y con humildad, que el paso por uno de estos centros juveniles, no es más que estar en una mediocre hotelería, y con mínimas posibilidades de reinserción en la sociedad.

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16 mar 2012

Definiciones políticas

La permanente visualización de la política chilena como un caos por la falta de definiciones claras sobre lo que cada conglomerado busca, ha producido un efecto disociador de la voluntad del país.

He sido uno de los parlamentarios que con más fuerza he solicitado la corrección de esta visión pidiendo, antes de candidatos o candidatas, programas y definiciones.

Sin embargo, deben también ponerse las cosas en su lugar adecuado porque tampoco estamos en un desastre absoluto como para pensar que hemos tocado fondo. Dicho de otra manera ni tanto ni tan poco. Alerta y no fatalismo, serenidad pero no parsimonia.

Más allá de lo anterior la pregunta es ¿qué queremos o qué deberíamos decir que quieren los movimientos o partidos?

A mi juicio el Gobierno debe aclarar y precisar cuál será su conducta en los próximos dos años. Debe decirle al país si su visión del orden de la nación es buscar las formas posibles de solución frente a cada problema o ha tomado el camino de la represión innecesaria y voluntarista.

El viejo dilema de libertad dentro del orden o el orden dentro de la libertad debe resolverlo en una visión clara y sin ambages, dadas las dificultades internas que ha tenido.

Lo de Aysén es lamentable y provocativo y será su responsabilidad si se agrava lo que hoy está sucediendo. Por eso en la perspectiva de los Derechos Humanos parece peligrosa la prolongación del conflicto.

La Concertación por su parte, debe definir lo más rápidamente posible sus problemas pendientes sin enredarse en minucias sobre privilegios en comunas al momento de fijar las prioridades en la selección de candidatos.

El efecto que produce el debate por los medios de comunicación de la lucha por las alcaldías aún las más pequeñas es devastador para el prestigio de nuestra coalición.

Chile espera de nosotros una actitud superior, con una mirada del presente pero también del futuro lo que hoy tampoco es percibido con nitidez por la ciudadanía de Chile.

Los partidos y movimientos progresistas o llamados extra Concertación tiene la obligación de generar una mayor clarificación sobre sus verdaderas exigencias y su verdadero compromiso con lo que ellos se autodenominan: fuerzas más allá de la Concertación pero siempre en el marco de una política de izquierda que no favorezca a la derecha.

En este punto específico las conductas sobre las últimas elecciones presidenciales y el camino que estarían dispuestos algunos de ellos para tomar cualquier decisión si no se da respuesta favorable a sus intereses, ha sido un hecho lamentable en la historia chilena. Ha sido la primera vez que personeros de esta naturaleza han sido tontos útiles, por omisión, de la derecha y del actual Gobierno de Sebastián Piñera.

Espero que todos podamos cumplir con nuestra obligación primera. Chile y una mayoría que permita volver al cauce que tuvimos en los últimos 20 años y que en conjunto apruebe avanzar hacia una nueva mayoría social y política que recoja el viejo historial progresista de Chile.

Nada nos ha hecho más daño a este ideal que el extremismo pasional de la ultra izquierda o el gatopardismo engolosinador que termina pretendiendo cambiarlo todo para que todo siga igual.

Lo único que permite enfrentar esas dos posiciones es la claridad conceptual de los partidos, la transparencia de sus verdades internas y la generosidad personal para pagar el precio en aras del Bien Común.

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16 mar 2012

Más transparencia

En las postrimerías del gobierno de Michelle Bachelet, luego de una larga discusión y sin duda acelerada por el momento de campaña que se vivía, se logró aprobar una reforma constitucional al artículo 8º de la carta fundamental.

Dicha modificación en esencia señala “el Presidente de la república, los ministros de Estado, los diputados, senadores, y las demás autoridades y funcionarios que una ley orgánica constitucional señale, deberán declarar sus intereses y patrimonio en forma pública”.

“Dicha ley determinará los casos y las condiciones en que esas autoridades delegarán a terceros la administración de aquellos bienes y obligaciones que supongan conflicto de interés en el ejercicio de su función pública”.

“Asimismo podrá considerar otras medidas apropiadas para resolverlos y en situaciones calificadas, disponer la enajenación de todo o parte de esos bienes”.

¿Qué novedades, a este respecto, han ocurrido en los últimos años?, me refiero a hechos que conviertan esta norma declarativa en obligaciones concretas para los funcionarios públicos y autoridades.

Una muy concreta, la semana pasada la Cámara de Diputados por amplísima mayoría, aprobó el proyecto de ley que establece nuevas normas sobre probidad en la función pública y de prevención del conflicto de interés.

Este proyecto de ley, originalmente presentado por la Presidenta Bachelet (conocido como fideicomiso ciego), fue retirado por la actual administración del trámite legislativo, para luego de 6 meses ser reingresado con elementos comunes al anterior, pero también con cambios sustanciales.

Luego de una larga tramitación en la comisión de constitución, legislación y justicia de la Cámara (más de 20 sesiones), se pudo consensuar el grueso de sus disposiciones, y surgió un informe, que según se dijo, obtuvo una virtual unanimidad en la sala de la Cámara.

Esta media sanción, requiere del pronunciamiento del Senado. Es de esperar que los Senadores y el gobierno a través de las urgencias pongan de su parte, para darle un trámite riguroso, pero con sentido de urgencia atendida la materia que trata y los elementos virtuosos que pueden surgir de su promulgación.

Alguna de las normas que incorpora este proyecto son las siguientes:

a) En materia de declaración de intereses y patrimonio:

Se establecen nuevas autoridades y funcionarios obligados a declarar entre ellos los agentes públicos y ciertas personas sujetos a contrato de honorarios, cuando sus remuneraciones son equivalentes o mayores a jefes de división.

Se amplía el contenido de la declaración de interés y patrimonio, para decirlo en sencillo, se busca que la declaración se baste a si misma, para conocer el real patrimonio del declarante, ya no será suficiente que alguien cumpla diciendo, soy el dueño del 20% de tal sociedad, deberá incluir los valores subyacentes en esa propiedad.

En relación a las sanciones, será obligación publicar en los sitios Web del servicio respectivo la individualización de aquellos que no han hecho declaración en tiempo y forma.

Se le entregarán más instrumentos a la Contraloría General de la República para su labor de fiscalización.

b) En materia de mandato para la administración de bienes:

Se distinguen dos modalidades, un mandato general que entrega la administración de determinados valores que eventualmente pueden ser causa de conflicto de interés y otro que se denomina como diversificado que importa un plan de liquidación de valores, y la posterior administración del producido de tal liquidación.

Se establece la obligación de constituir mandato para las más altas autoridades de los poderes ejecutivo y parlamentario, en especial para acciones sobre sociedades anónimas abiertas.

Otros funcionarios deberán constituir mandato, cuando se trata de valores que poseen y estos se vinculen a áreas sujetas a su área de injerencia administrativa.

c) Enajenación de activos,obligatoria para el Presidente de la República, Senadores, Diputados y Contralor, en dos supuestos: cuando tengan propiedad significativa (5% o más) en empresas proveedoras del Estado (más de 100.000 UF), o cuando se trate de propiedad significativa (5% o más) de empresas sujetas a tarifas reguladas o que exploten concesiones.

Hasta allí algunas de las novedades, sin duda, se trata de un importante avance, que no busca inhibir que personas con importantes patrimonios puedan ejercer cargos públicos, no había razón justa para ello, lo que se busca es transparencia y reglas de prevención del conflicto de interés.

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16 mar 2012

La que presta su cuerpo y el ocupante

Las declaraciones de la senadora Ena von Baer en relación con el tema del aborto terapéutico son representativas de una creencia católica integrista, conservadora, pero al mismo tiempo individualista.Porqué estas creencias corresponden a la ideología de las clases altas chilenas, todavía es un fenómeno poco estudiado, pero es un dato de la causa: el catolicismo integrista es a la vez una forma también integrista del liberalismo.

Eso es lo que explica lo que ella ha intentado de buena fe exponer.

Su punto de partida es el rechazo del aborto sin discusión, tal como la Iglesia lo prescribe.

Pero la razón esgrimida no es teológica, como podría esperarse, sino liberal: el feto es un individuo independiente que ocupa circunstancialmente el vientre de la madre (el individuo que presta su cuerpo) para gestarse y al término del proceso, nacer.

Se trata de una relación entre individuos independientes, tal como la que existe entre dos contratantes, uno que presta el servicio y otro que lo recibe. Por lo tanto, la que presta su cuerpo (la madre) no tendría derecho sobre la vida del ocupante (el feto) y esto por dos razones: el feto sería un individuo independiente y la permanencia de este en el cuerpo que lo alberga sería temporal.

La lógica es la misma que existe en las relaciones entre sujetos individuales que intercambian prestaciones en el régimen liberal: el que contrata un servicio no pierde su independencia por este hecho, por lo tanto, el que lo presta, debe respetarla. El rechazo al aborto es religioso, pero su explicación es liberal.

Si llevamos esta idea hasta sus últimas consecuencias, resultan algunas interesantes conclusiones: si la relación entre madre e hijo es una relación entre individuos independientes ¿cuál sería la obligación que los une y en qué se fundaría? ¿Por qué la persona que presta su cuerpo realiza este acto? ¿Por qué la que presta ha tomado la decisión de que el feto se anide en su cuerpo?

Es obvio que esta decisión es unilateral puesto que no hay consulta previa al feto sobre si desea o no gestarse. Por lo tanto, no habiendo una petición expresa de parte de el, la persona que le presta su cuerpo ha tomado por sí y ante sí esta decisión que compromete la vida misma del ocupante.

¿Cómo se explica entonces que el ocupante sea un individuo independiente, si él mismo no ha tomado la decisión de existir?

¿El hecho de que éste de pronto se encuentre adherido a las paredes del útero de la que lo alberga provisoriamente, no es acaso la prueba misma de su infinita dependencia?

¿Y si existe dependencia hasta ese punto, cómo puede hablarse de un “préstamo”?

¿A quién se le prestaría el cuerpo si el ocupante todavía no existe? La independencia, incluso desde el punto de vista biológico, ¿no comienza más bien al término de la gestación?

Se concluye entonces que el ocupante no es independiente y por lo tanto, no puede considerarse un individuo. Su condición de ocupante es un lazo que lo une a la vida misma de la persona en que él se gesta. De ahí que no se pueda expresar correctamente esta relación como una relación existente entre individuos.

Ahora bien, si a pesar de esto seguimos aplicando coherentemente la lógica individualista de la ex ministra, entonces tendríamos que afirmar que el individuo que ha elegido darle la vida al feto, por ser ésta una elección suya, también debería tener el derecho de suprimirla.Al menos, mientras el feto no pueda ser considerado un ser vivo independiente.

Y en el caso en que el embarazo no sea deseado por la que presta su cuerpo – como por ejemplo, si este ha ocurrido como consecuencia de una violación- ¿no es perfectamente justificable que pueda interrumpirlo? ¿No estaría acaso en su derecho al no prestar su cuerpo? ¿Qué lógica sería ésta de obligar a las personas a prestar su cuerpo? ¿Podríamos poner en duda la independencia que tiene la que presta, a decidir sobre lo que pasa con su propio cuerpo? ¿El hecho de prestar no implica acaso necesariamente la voluntad libre del que presta? ¿Cómo un préstamo podría ser obligatorio?

Por otro lado, si la relación es entre individuos independientes, ¿por qué la madre tendría que hacerse cargo del recién nacido? Y más todavía, ¿por qué tendría que hacerse cargo incluso si el recién nacido es producto de un embarazo no deseado, como lo exigen los integristas?

La contradicción en este pensamiento en el que se unen catolicismo recalcitrante y liberalismo se hace evidente cuando pensamos que estas posturas obligan a las madres a gestar a los fetos cualquiera que sea la circunstancia (enfermedad, peligro de vida de la que presta o del ocupante en el parto, inviabilidad vital del feto, etc.), pero además las obligan a hacerse cargo de ellos cuando estos han nacido, pues en la lógica liberal cada cual debe arreglárselas como puede.

Si fueran consecuentes con su liberalismo tendrían que aceptar que la que presta es la que debería poner sus condiciones sobre si presta o no presta y en qué condiciones lo hace, tal como ocurre en cualquier otro préstamo.

Lo mismo sería válido en el caso de malformaciones congénitas, o incluso en cualquier caso, porque la lógica individualista exige el respeto irrestricto al individuo y sus derechos.

El valor de las declaraciones de Von Baer está en que ponen en evidencia la contradicción existente entre estas dos posturas que difícilmente pueden coexistir. O se es católico, o se es liberal, pero parece difícil ser consecuente en ambas líneas a la vez. Del liberalismo, que piensa en términos individualistas, se deberían concluir posturas pro aborto sin poner muchas condiciones.

Del catolicismo se concluyen otras cosas, pero la base de ello es una creencia, no una razón: el carácter divino de la vida, el quinto mandamiento, las prescripciones de la Iglesia, etc.

No unir ambas cosas sería loable, porque permitiría un debate más honesto sobre el aborto, basado en los derechos que todos tenemos y no en los prejuicios que solo algunos tienen sobre el tema, aunque sean mayoría. La pretensión de una dictadura de las mayorías es un atentado contra la democracia. Solo un debate laico sobre estos temas podría ponernos a todos de acuerdo.

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16 mar 2012

El gobierno encendió la mecha

Con la torpeza política que ya había criticado un alcalde y vicepresidente de partido de su propia coalición, el gobierno nuevamente hace una apuesta más que arriesgada con la aplicación de la Ley de Seguridad del Estado contra ciudadanos de Aysén.

Si el beneficio que podría traerle aplicar “mano dura” para mantener el orden público es hacer un guiño a la derecha dura (que le exige gobernar con sus ideas más puras), el costo de la medida puede ser muy superior para el mismo gobierno: la administración de Piñera prendió la mecha de un posible estallido social.

En una suerte de paradoja, el camino represivo que ha elegido el gobierno para supuestamente mantener la estabilidad social, es justamente el que podría llevarlo a un clima de inestabilidad e, incluso, ingobernabilidad, el escenario más temido en política: la confianza en la democracia como sistema para resolver diferencias es lo que está en juego.

Y también en la arena económica, que parece ser su principal preocupación y apuesta.

La administración Piñera ha demostrado su incapacidad para administrar conflictos, los que luego devienen en crisis políticas, que ya se avizora irán adquiriendo características multisectoriales: no son sólo los estudiantes o los pobladores de Aysén, luego serán los gremios que viven la inequidad, los ciudadanos que defienden su opciones valóricas, los habitantes de territorios no reconstruidos, los usuarios de servicios y los consumidores que sufren el abuso de un modelo político y económico desigual y excluyente.

Y así suma y sigue el malestar social acumulado por 20 años, que el gobierno –pareciera- no tiene las capacidades políticas para canalizar ni tampoco, lamentablemente, entender.

Su impresionante incapacidad de negociar -ejercicio que hasta en el mundo privado (en que la derecha se siente más cómoda) implica que ambas partes cedan para llegar a acuerdo-, convirtió una oportunidad de hacer cambios en materia de descentralización en una crisis en escalada.

A casi un mes de iniciadas las movilizaciones en Aysén, cuyas reivindicaciones la mayoría de la ciudadanía considera justas, y tras la visita a la zona de tres ministros y dos subsecretarios, el resultado que ofrece el gobierno es nulo y su manejo político más que errático.

Las bases del Movimiento Social por Aysén reactivaron el diálogo y congelaron las movilizaciones durante varios días, en la confianza de que esta vez sí saldría humo blanco.

Incluso a última hora sus dirigentes estuvieron dispuestos a trasladarse a Coyhaique para participar en mesas de negociación separadas, aún conscientes de la estrategia divisoria del gobierno. Ésos fueron gestos concretos.

A ello habría que sumar la suerte de paréntesis que instalaron otros movimientos en regiones, que se abstuvieron de activar sus anunciadas movilizaciones a la espera de lo que sucediera en Aysén.

Desde el otro lado de la mesa de negociación (o más bien de la no – negociación), el gobierno dilató al extremo las conversaciones, al punto de agotar la paciencia de las bases.

Y en una intrincada estrategia política y comunicacional, no asiste a la mesa y retira a las autoridades de la zona, porque ya encontró la excusa de la violencia para no seguir negociando.

En una actitud miope y cortoplacista, la administración Piñera no ve que la aplicación de la Ley de Seguridad del Estado lejos de disuadir a los movimientos ciudadanos, los provocará aún más.

La derecha argumenta que el propio Lagos en su momento aplicó dicha ley represiva por bloqueo de caminos, pero no cuenta con que los camioneros no tenían el alto apoyo ciudadano que sí convoca el Movimiento Social por Aysén.

Y con que el 2011 dejó claro que los tiempos han cambiado el ordenamiento de la matriz sociopolítica chilena y que la ciudadanía despertó de la atomización que por 20 años la Concertación, con su habilidad y destreza política, logró imponerle.

Ahora es un integrante de las mismas filas del Presidente quien denuncia el abuso policial que las Fuerzas Especiales propinaron contras los pobladores de Aysén, cuestión que los organismos de derechos humanos vienen denunciando desde hace rato.

Es Horvath quien evidencia que ayseninos que no estaban participando en las protestas, recibieron balines incluso en la cara, cuestionando los dichos de la Intendenta en el sentido contrario.

Hoy le toca a los ayseninos sufrir en carne propia el errado cálculo político que hace un gobierno que parece no entender que llegará un momento en que no tendrá ni la capacidad ni la legitimidad de seguir aplicando la fuerza del Estado de manera irracional a cuantos actores sociales que osen mostrar su disconformidad en la calle, porque las instituciones se vieron desbordadas ante su incapacidad de articular demandas.

También lo han sufrido los estudiantes y todos/as aquellos/as que se atreven a oponerse a que las monorías sigan definiendo los destinos de las mayorías.

De persistir en su estrategia de represión policial a las comunidades, el gobierno ya no sólo será cuestionado por los sectores conservadores en su capacidad de mantener el orden público –obsesión de Hinzpeter y de la derecha tradicional-, sino que será objetado por su inhabilidad de articular demandas ciudadanas y ofrecer soluciones a través de políticas públicas: la mentada gobernabilidad.

Si no ha sido capaz de dar respuestas concretas a las demandas sociales, sino que, por el contrario, agudiza los conflictos descalificando y provocando a los líderes de los movimientos hasta desencadenar la violencia, no resulta tan lejano que pueda llevar al país a grados de ingobernabilidad. Esperemos que ello no sea así.

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16 mar 2012

¡Peligro de sustitución del cobre ad portas!

Tal como los conejos que se quedan inmóviles frente a la luz de los faros de un automóvil, así en Chile se nota cierto inmovilismo al pensar que aún está lejos la opción de la sustitución del cobre.

Encandilados por las ingentes riquezas que genera este mineral, Chile, principal productor del metal rojo, no hace la investigación ni el desarrollo necesario para buscar nuevos usos, dejando esta iniciativa a países que no dependen del cobre.

Hay que reconocer eso sí, los esfuerzos realizados por Codelco en este ámbito, pero en el contexto aún son insuficientes, hace falta más intervención privada e investigación más realista y práctica por parte de nuestras universidades, que siguen divorciadas del mundo industrial.

El cobre tiene propiedades únicas. Es el campeón mundial de la conductividad eléctrica, tema que alcanza cada vez mayor relevancia por la escasez de energía que sufre nuestro país, y que obliga a tener mayores rendimientos y eficiencia en la conducción. Lo mismo ocurre en la transmisión de la voz y de datos. El gran desarrollo del mundo va hacia mayores y mejores aplicaciones eléctricas y electrónicas por sobre el 60% de la producción mundial, entonces ¿porqué el cobre no está en esa estrategia?

Es importante destacar el descubrimiento en los últimos años de las importantes propiedades bactericidas del cobre, que lo convierten en un aporte importantísimo para la salud humana, y hacia donde se debe apuntar en el mediano plazo, en su uso para la construcción de hospitales y centros médicos, para caídas de aguas en construcción, para pasamanos y manillas, para aleaciones nuevas, en fin, faltan científicos chilenos metidos en este tema.

La sustitución del cobre es un riesgo estructural que siempre está presente. En rigor, depende de varios factores que poseen comportamientos aleatorios.

Junto a los ciclos de precios altos, también influye el consumo mundial y la demanda o hasta la invención de nuevos sustitutos alternativos, como es el caso de los productos sintéticos con propiedades similares, como el Grafeno, compuesto de carbono considerado como la mayor contribución científica de los últimos tiempos.

A mi modo de ver, el cut off price del cobre se ubica cerca de los US$5,32 la libra, que está aún muy lejos de alcanzar.

El Grafeno se conoce desde hace tiempo por venir del carbono, nadie pudo aislarlo y sintetizarlo. Más aún, se creía que el grafeno, si se sintetizaba, podía ser inestable. Geim (quien se propuso aislar el grafeno) y Novoselov (quien diseñó un original método para aislarlo) lograron sintetizar el grafeno en el ano 2004 y demostraron que el producto obtenido sí era estable.

Tan sólo seis años después de aislar el grafeno se les concedió el Premio Nobel por su contribución –lo que es raro, pues por lo general se demoran decenios en reconocer estos aportes científicos– pero la Academia Sueca supo desde un principio que el descubrimiento del grafeno está abriendo una nueva era en la historia de la ciencia, de la tecnología y de la economía mundial, y por ende los productores de cobre tiemblan.

En realidad, a mayor demanda menor riesgo de sustitución, a mayor precio del Cu, mayor es la probabilidad de sustitución. Pero aun así las principales razones por las que el cobre podría llegar a ser sustituido alguna vez, además del precio, serían al menos cinco que habría que tomar profundamente en cuenta:

1. Una demanda insatisfecha durante un largo período;

2. Un metal sustituto de muy bajo costo, que el grafeno los cumple.

3. El comportamiento de grandes consumidores que se coludan y actúen en grupo contrael cobre, como poder de los consumidores.

4. Que el precio del aluminio baje a valores tan intensos que haga imperativo emplearlo en reemplazo del cobre cuyo valor sea cercano al punto de corte que ya cité, o sea, US$5,32 la libra.

5. Centros de investigaciones del mundo que encuentren un sustituto artificial de iguales características al cobre, pero de más bajo costo de producción.

6. Que los productores de cobre como materia prima sigan inmóvil al impacto de la sustitución y no realicen de manera inteligente I&D con sentido país.

7. Ausencia de Instituciones que investiguen con valor agregado nuevos y mejores usos del cobre en la vida cotidiana.

Los productos que le hacen más sombra al cobre, y que son potenciales candidatos a remplazar el metal rojo son básicamente cinco:

Primero, el grafeno, derivado del carbono cuya conductividad eléctrica es tan potente como el cobre; de gran dureza, posee una resistencia 200 veces superior al acero y puede llegar a ser la fuente de los cambios en el desarrollo tecnológico. Lo bueno para el cobre que es un elemento químico, no es un compuesto químicamente sintetizable como lo fue el salitre, por lo que en el mediano plazo no se vislumbra peligro.

En segundo lugar, citaría los nanotubos de carbono que ya se emplean en cables eléctricos, capaces de conducir igual cantidad de corriente que el cobre pero con la sexta parte de su peso.

En tercer lugar, estaría el uso del PVC que ha alcanzado una alta sustitución del cobre en el transporte de agua. Y en cuarto lugar, el aluminio, que es el gran competidor cuprífero en el área eléctrica.

Cuarto y quinto podríamos citar la fibra óptica y el plástico que han ido ganando terreno en tubos y en construcción, por lo que se trata directamente de sustitutos; en el caso de los alambres de aluminio estos van enchapados en cobre.

El riesgo de sustitución de nuestro principal ingreso es relativamente alto, a mi juicio en una escala de 1 a 7 sería un 5, es decir un 71 % de probabilidad, que nuestras autoridades no vislumbran como un verdadero peligro, y la razón es muy sencilla y muy negativa: Chile, está dejando la iniciativa y la vanguardia a países que no dependen del cobre, generando, un círculo perverso al permitir que el competidor invente nuevos sustitutos o materiales mas económicos, pues el cobre para ellos no es tema. Es un caso evidente de ceguera y flojera intelectual.

Revisemos y conozcamos más las propiedades de este potencial enemigo que es el grafeno.

El grafeno es un material compuesto por átomos de carbono densamente empaquetados en una red cristalina con forma de panal de abejas (hexagonal) y de un átomo de espesor.

Es muy flexible y 200 veces más resistente que el acero, con alta conductividad térmica y eléctrica.

Su gran potencial de combinación con otras sustancias químicas le permitirá convertirse en un gran impulsor del desarrollo.

• Los electrones del grafeno pueden moverse con mayor libertad que otros materiales al comportarse como cuasi partículas sin masa.

• Consume menos electricidad que el silicio.

• Se calienta mucho menos.

• Soporta la radiación ionizante.

• Es casi completamente transparente y tan denso que ni siquiera los átomos de helio pueden traspasarlo.

Hay quienes sostienen que el grafeno permitirá la segunda revolución tecnológica, al reemplazar al silicio. Una simple placa o tira de grafeno puede funcionar como reloj despertador, calendario, central de sensores táctiles para aparatos de música, video, TV, micrófono, acondicionador de aire, célula solar, y un sinnúmero de otras aplicaciones. Su flexibilidad permite diseñar dispositivos como pulsera, o bien como pantalla.

Ya se han obtenido dispositivos de grafeno que pueden procesar datos 10 veces más rápido que los dispositivos actualmente en uso, finos como un cabello, flexibles como el plástico y duros como el diamante.

El 80% de la demanda global de cobre es decir 19 millones t, cerca de 15 millones de TM de cobre se consumen en el mundo, se destina a usos eléctricos de sistemas de potencia o bien a usos electrónicos. De allí surgen las aprensiones respecto de la amenaza de las aplicaciones originadas por el grafeno, que tiene el atributo de ser un excelente conductor eléctrico. Los usos electrónicos del cobre y en los sistemas de potencia y transmisión eléctrica de baja tensión.

¡Atención!, en transmisión de alta tensión el cobre, ya fue sustituido por el aluminio, que representaba la parte principal del consumo de cobre

En suma, tendremos casas con película de grafeno con funciones inteligentes, computadores que se doblan y muy potentes, en la minería, líneas de alta tensión flexibles y de menos pesos, automatización total de la mina planta y fundiciones

Los recursos naturales como el salitre y el cobre, han sido a no dudarlo grandes bendiciones económicas, impulsoras de nuestro desarrollo nacional, pero como toda bendición sin desarrollo intelectual se convierten como las luces para el conejo.

Encandilados por la riqueza no vemos la proximidad del choque.

Vamos Chile, el cobre es demasiado importante para quedarnos en un inmovilismo irresponsable con nuestro futuro.

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