21 may 2012

Ataques a Bachelet: modelo de politiquería

Lo esencial respecto del desastre del 27 de febrero de 2010 es cómo elevar la capacidad del país para enfrentar calamidades de esa magnitud. Vendrán otras emergencias, y es deseable que el Estado esté mejor preparado para proteger a la población y amortiguar los daños, lo que supone que las FF.AA. cumplan su parte en esa tarea.

El terremoto grado 8,8 Richter y el maremoto que vino luego fueron una durísima prueba para el país. Lo desarticularon casi todo y dejaron en evidencia las insuficiencias y debilidades de nuestros sistemas de respuesta ante catástrofes de gran envergadura.

Como señaló Ascanio Cavallo (La Tercera, 19 de mayo), esa madrugada los sistemas de comunicación de las FF.AA. y de las entidades privadas que son concesionarias del espacio radioeléctrico quedaron inhabilitados o no fueron puestos al servicio de las autoridades, y ese es un dato crucial que la investigación de la fiscal Solange Huerta no consideró al examinar lo ocurrido en las primeras horas del desastre.

La verdad es que el conjunto del Estado mostró serias falencias. El terremoto pudo haberse producido dos semanas después, con Piñera en La Moneda, y lo más probable es que la situación no hubiera sido muy diferente.

El nivel de competencia del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA); la capacidad del Instituto de Sismología de la U. De Chile; las posibilidades humanas y materiales de la Onemi; la calidad de los protocolos de emergencia del Ejército, la Armada y la FACH, en fin, todo aquello que no funcionó o funcionó apenas en las horas decisivas.

El nuevo gobierno habría enfrentado más o menos los mismos problemas. Y no sabemos si habría permitido que se filmara un video en tales circunstancias, cuando lo menos relevante es la “escenificación” que hagan las autoridades.

Era legítimo investigar el eventual incumplimiento de deberes de ciertos funcionarios públicos en los efectos del desastre –en primer término, la pérdida de vidas-, pero ello no puede convertirse en obsesión por encontrar culpables a cualquier precio.

Los actos de negligencia no pueden aceptarse, pero ello es distinto de creer que, en este caso, determinados funcionarios son “directamente responsables” de los desastrosos efectos del caos, la falta de comunicaciones, la interrupción del servicio eléctrico, la destrucción de vías, etc.

Mientras las autoridades presentes en la Onemi intentaban precisar la envergadura de la catástrofe y saber exactamente qué decían los sismólogos y oceanógrafos, las aguas penetraban en los pueblos del litoral centro-sur. Esa fue la realidad aplastante del 27 de febrero.

Varios representantes de la derecha llevan más de dos años tratando de achacar a la ex Presidenta Bachelet responsabilidades que difícilmente se le pueden imputar a cualquier gobernante en el contexto de un desastre como el vivido. Es evidente que su motivación ha sido erosionar el apoyo ciudadano que ella mantiene.

Bastó que la encuesta del CEP mostrara que es la figura política con mayor evaluación positiva, ampliamente preferida para ocupar la Presidencia en el próximo período, para que se activara desde La Moneda el dispositivo destinado a atacarla con saña.

Hasta Marcela Cubillos, esposa del ministro de Defensa y candidato presidencial Andrés Allamand, intervino imprudentemente en el juego de sugerir que Michelle Bachelet ha escabullido “una verdad incómoda” sobre lo sucedido (El Mercurio, 19 de mayo).

¿Por qué podría ser incómoda la realidad de un Estado sobrepasado por una inmensa catástrofe?

¿O se supone que una persona, por el solo hecho de estar investida por el cargo de gobernante, responde hasta por aquello que supera las posibilidades humanas?

¿Qué es eso sino una forma de amañar la realidad para perjudicar al competidor electoral?

Mañana podrían producirse –esperemos que no-, otros retos para la seguridad del país, por ejemplo un acto terrorista en gran escala, frente al cual no servirían la pequeñez política, sino el sentido de Estado. Suponemos que el ministro de Defensa estará de acuerdo con esto.

El ministro Andrés Chadwick declaró que “nadie está por encima de la ley”. Se trata de una alusión malévola que, en el contexto actual, constituye un aval a los trajines del grupo de diputados liderado por Alberto Cardemil para armar una nueva comisión investigadora en la Cámara que dañe cuanto sea posible a la ex Presidenta.

Por supuesto que ella está sometida al ordenamiento jurídico. No hay intocables en una sociedad democrática, pero existe una gran distancia entre eso y creer que cualquier artimaña es válida en las contiendas político-electorales.

Hay que impedir que la política se siga degradando por efectos de la demagogia desenfrenada. El Presidente debe desalentar a quienes actúan de ese modo en su propio entorno. También algunos opositores deben evitar caer en el intercambio de insultos, lo cual socava nuestra vida cívica. A ciertos defensores de Michelle Bachelet habría que pedirles que no se esfuercen tanto.

Necesitamos cuidar los principios que sostienen el funcionamiento de las instituciones, independientemente del signo político de quienes gobiernan. Ello exige velar por el interés colectivo antes que por las conveniencias partidistas. En este caso, se trata de proteger al país lo mejor posible ante los desastres naturales y mejorar permanentemente las condiciones de seguridad de la población.

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21 may 2012

Freirina otra vez

La situación de Freirina ha llegado a límites intolerables a partir de las emisiones de la empresa Agrosuper con su faena de producción de cerdos.

Los problemas de los malos olores es una situación que se viene produciendo hace más de un año, y lo hemos venido señalando reiteradamente a través de oficios, haciendo los planteamientos a la autoridad respectiva y aún así, las peticiones de la ciudadanía de la comuna no han sido escuchadas.

La autoridad regional no ha actuado como corresponde. Ha sido inoperante exigiendo el inmediato cumplimiento de las medidas requeridas a la empresa para revertir la situación, e incapaz de controlar la violencia represiva y generar un real diálogo con la ciudadanía.

La comunidad de Freirina ha sido clara planteando un petitorio amplio, que se inicia con una medida concreta: el cierre de faenas de la empresa hasta implementar y dar seguridad que no habrán malos olores.

Junto a ello, existen dos demandas fundamentales que no han sido consideradas por la autoridad: declarar el cierre de la cuenca y no vender más derechos de aguas a Agrosuper.

Las medidas que ahora plantea el gobierno a la empresa debiesen haberse tomado antes, cumpliendo las fiscalizaciones, respondiendo a los requerimientos de los freirinos, y no esperar que se produjeran las protestas para actuar.

Las peticiones para el diálogo requieren de acciones por parte de la autoridad regional y del ministerio del Medio Ambiente para tener una discusión de fondo: la declaración de la zona de Huasco, que incluye Freirina, como zona saturada.

Asimismo, la paralización de la construcción de la tercera etapa de Agrosuper, la presencia de una autoridad nacional empoderada, y el fin de la presencia de las Fuerzas Especiales, como base para un diálogo sin amenazas.

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20 may 2012

Lo que quieren escuchar las Pymes este 21 de mayo

Son muchas las noticias que el millón setecientas mil micro, pequeñas y medianas empresas formales e informales y los casi cuatro millones de trabajadores que encuentran su sustento con nosotros quisiéramos escuchar este 21 de mayo.

Quisiéramos escuchar que el gobierno se comprometiera a cumplir lo que dice el Estatuto Pyme (Ley 20.416). “Objetivo. La presente ley tiene por objeto facilitar el desenvolvimiento de las empresas de menor tamaño, mediante la adecuación y creación de normas regulatorias que rijan su iniciación, funcionamiento y término, en atención a su tamaño y grado de desarrollo.”

En palabras sencillas, las normas regulatorias deben ser distintas para las empresas de menor tamaño que para las grandes empresas. Lamentablemente, esta decisión del legislador (la ley tienen ya más de dos años de vigencia) no se ha traducido en ninguna norma importante.

Por lo anterior, es que quisiéramos escuchar el 21 de mayo que el Presidente Piñera retirara el proyecto de Ley de ajuste Tributario del parlamento para corregir el primer gran déficit que tiene: aplica las mismas tasas de impuestos a las empresas independientemente de su tamaño; así mismo, aplica la misma rebaja al impuesto de timbres y estampillas (impuesto al crédito) a las empresas independientemente de su dimensión, mucho nos gustaría que el Presidente cumpliera con lo que manda la ley.

Nos gustaría que ingresara un nuevo Proyecto de Ley que considerara 0% de impuesto a la renta para la micro empresa, 10% para la pequeña empresa, 15% para la mediana y 30% para la grande, con ellos no solo se cumpliría la ley, si no que se recaudaría 4 ó 5 veces más que el actual ajuste, se redistribuiría mejor el ingreso, y se potenciaría la demanda final

Un segundo punto que nos gustaría informara el Presidente en su cuenta, sería la decisión del Gobierno de implementar créditos al 2% anual para las pymes.

Los dirigentes de las pymes estamos ciertos de que si hubiéramos tenido la capacidad de movilización de los estudiantes, habríamos conseguido ya dicha tasa.

Cuando lo hemos solicitado, se nos ha respondido que no es posible porque las tasas de interés las define el mercado. Nos preguntamos, si en el caso de los estudiantes, ha sido posible saltarse la regla, ¿por qué no es posible hacer lo mismo para el sector que genera el 80% del empleo?

Un tercer anuncio que nos encantaría escuchar es que el gobierno ha decidido poner el cascabel al gato en el tema de la concentración económica, estableciendo por ley porcentajes máximos de cuota de mercado por grupo económico, regulaciones claras y concretas sobre las prácticas abusivas de todo tipo, y no solo recomendaciones de buenas prácticas que los grupos económicos, registran y no cumplen.

Por último, como han pasado ya más de dos años del Gobierno “de las pymes”, y hasta la fecha con la honrosa excepción del trabajo de CORFO no hay políticas contundentes de verdad implementadas, nos gustaría escuchar como anuncio las políticas públicas concretas que el gobierno planea implementar para cumplir su promesa de ser el Gobierno de las Pymes antes del término de su mandato.

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20 may 2012

Tres reformas imperiosas para el Mensaje del 21 de mayo

El Mensaje del próximo 21 de mayo es el último donde el presidente Piñera puede dar un nuevo impulso a su gobierno. Quedan solo 18 meses hasta la próxima elección presidencial. Aun puede hacer un esfuerzo para superar los problemas de gobernabilidad que están comprometiendo el futuro del país.

Tras las movilizaciones sociales, los temas pendientes y los retos que impone la situación mundial urge apurar el tranco. Es el momento de avanzar de verdad en tres importantes reformas: la reforma educacional, la reforma tributaria y la reforma política-electoral.

La reforma educacional debe acelerarse en los siguientes temas: el fortalecimiento de la educación pública, crecientemente debilitada; un gran plan de mejoramiento de la formación de profesores, inicial y en servicio; la nueva carrera docente; el financiamiento basal a las universidades públicas para sostener la investigación científica, tecnológica y calidad de la educación superior; y la rápida expansión preescolar.

El aumento del financiamiento estudiantil universitario y la creación de un sistema público que reúna y ordene becas y créditos es un paso positivo, pero insuficiente si no se enmarca en una visión y un programa de mediano plazo, que muestre el rumbo.Reaccionar solo a las presiones de la gente, no hará amainar la presión ciudadana, por el contrario.

Una estrategia clara que concite un acuerdo nacional es esencial para el futuro de Chile.

La reforma tributaria es esencial para la inclusión social y la igualdad. La propuesta del gobierno es claramente insuficiente, no facilita los acuerdos y arriesga perder una oportunidad histórica. Hay divergencias importantes entre las propuestas del gobierno y la elaborada por la oposición: 700 millones y 6.700 de dólares, una diferencia de uno a 10.

La cifra del gobierno no alcanza ni siquiera para cubrir el aumento del financiamiento de la educación superior, menos si se pretende incluir otros objetivos, como la expansión preescolar.

Ni que hablar de corregir desigualdades en salud y calidad de vida de las familias más modestas en las ciudades o el gran esfuerzo en ciencia y tecnología.

La eliminación de los exiguos aranceles a las importaciones actuales no disminuirá precios, ni elevará la productividad y, en cambio, mermará la capacidad de negociación de otros tratados internacionales, con reciprocidad.

El descuento tributario a la educación privada o la eliminación de impuestos a los combustibles, 80% de los cuales lo paga el 20% de los chilenos de mayores ingresos, acrecentaría la desigualdad. Igualdad y sustentabilidad son dos requisitos indispensables para que Chile tenga un futuro más promisorio.

La reforma electoral es condición necesaria para la legitimación del sistema político, ampliamente cuestionado. El sistema binominal debe ser modificado.

Igualmente indispensable es el reforzamiento del poder regional y local. Los acontecimientos de Aysén, Magallanes, Calama y tantos otros conflictos que se pueden suscitar solo se superarán trasladando poder político y financiero a las regiones, para que decisiones relevantes las adopten ellos mismos, con autonomía.

También lo son la elección de consejeros regionales, el voto de los chilenos en el exterior y la realización de primarias.

La oposición ha entregado sus tres propuestas: educacional, tributaria y electoral, todas viables e indispensables. El gobierno tiene una última oportunidad de reducir esa enorme desconfianza ciudadana que nace de la rimbombancia de sus anuncios y la exigüidad de sus acciones.

El Presidente debe hacer valer sus declaraciones y ponerse por encima de aquellos detractores que lo bloquean desde su propio campo. Demorar más es una receta para la ingobernabilidad.

Contar con una economía en crecimiento otorga al presidente Piñera un margen de maniobra para tomar decisiones que dejen un legado positivo a los chilenos y al próximo gobierno. El tiempo se acaba. Hay que hacerlo ahora.

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20 may 2012

21 de mayo y la política del vacío

El discurso que pronunciará Piñera este 21 de mayo es el tercero de los cuatro que debe realizar. Los antecedentes indican que en esta ocasión se tratará de un discurso que pondrá atención en lo que se ha hecho –en “los logros”- y en lo que se va hacer en estos últimos meses. El enfoque será la agenda social y los albores de la oferta populista que tendrá por objetivo generar las condiciones para la continuidad de la derecha en el gobierno.

Desde el punto de vista político no habrá novedad ni sorpresas. No puede haberla simplemente porque el gobierno no tiene proyecto político ni voluntad de avanzar en reformas políticas de alto impacto.

En efecto, el gobierno no tiene programa político propio y en su lógica la política se subordina a la economía. En esa dirección, la política debe estar al servicio del crecimiento y el desarrollo y generar las condiciones institucionales y sociales para crecer de manera ilimitada.

De ese modo, la política no debe interferir ni limitar los negocios. Incluso –sobre todo, en los sectores más puristas- las decisiones deben ser técnicas y sin interferencia de mayorías inestables ni del reclamo de la calle. Hemos asistido en el “primer tiempo del gobierno” al derrumbe de este modelo. El vacío de su política ha terminado siendo su peor enemigo.Los expertos sin política debieron partir.

Hay dos circunstancias que explican el Programa, por el diseño y el diagnóstico. Lo primero se refiere a que construye sobre la base de ideas ajenas y lo segundo, sobre lo que el país necesita desde el punto de vista político.

El diagnóstico.

Hay tres referencias en las que podemos identificar el diagnóstico que el gobierno hace sobre nuestra democracia y sus instituciones; el Programa de Gobierno y los dos primeros Mensajes del 21 de mayo. El elemento común es que “nuestra democracia debe ser perfeccionada y fortalecida”.

En el Programa se lee que “nuestro compromiso es continuar mejorando nuestra democracia, aumentando la participación… y perfeccionando nuestras instituciones… En los últimos años… los partidos políticos y el propio Congreso han sufrido una enorme pérdida de prestigio… Las causas de este fenómeno radican en la carencia de reformas que faciliten la participación, la transparencia y la confianza en nuestras instituciones democráticas… Nuestro compromiso es con una democracia moderna, vital y participativa… No podemos permitir que la calidad de nuestra vida democrática siga deteriorándose”.

En los dos primeros Mensajes del 21 de mayo vemos un diagnóstico similar. Sin embargo, en esta ocasión hay una visión más pesimista al agregar que nuestra democracia “está enferma… -ya que-…está perdiendo fuerza y vigor y sufre los embates de enfermedades que la debilitan (manifestándose) en una ciudadanía cada día más distante de la política, en un envejecimiento progresivo de nuestro padrón electoral y en una muy mala evaluación de nuestras instituciones políticas”.

Sobre este diagnóstico, el programa político se orienta al “perfeccionamiento de nuestra democracia… debemos construir una democracia más vital, cercana, transparente y participativa”.

Las respuestas convertidas en proyecto político.

Las propuestas que tiene para resolver esta debilidad o “enfermedad” democrática –que se desprenden del Programas y de los Mensajes anteriores- se expresa en 8 medidas:

1) Inscripción automática y Voto voluntario.

2) Voto de los chilenos que residen en el extranjero.

3) Cambio fecha elecciones presidenciales.

4) Partidos políticos y primarias.

5) Elección directa de los Consejeros Regionales.

6) Iniciativa popular de Ley.

7) Plebiscitos comunales.

8) Ley de probidad y “fideicomiso ciego”.

Podemos constatar que solo dos de ellas se han cumplido; la inscripción automática y voto voluntario y el cambio de la fecha de elecciones presidenciales. Por tanto, sólo el 25% de su programa político se ha cumplido.

El programa político del gobierno es ajeno y de bajo impacto; ajeno porque en su mayoría son propuestas planteadas por la Concertación. Y de bajo impacto porque no avanzan en la profundización democrática del país ni resuelven la crisis de “legitimidad ni de representación”.

El énfasis ha sido puesto en la participación. Sin embargo, se ha optado por la cantidad y no en la calidad.

La cantidad se vincula con las primeras cuatro medidas mencionadas. Con la calidad de la participación las últimas cuatro. En definitiva, el gobierno ha tratado de “revitalizar” la democracia chilena por medio de la participación centrada en la cantidad.

¿Cómo se va resolver la crisis de legitimidad y representación? Para ello, hay que avanzar en reformas políticas duras de alto impacto.

En esa dirección encontramos –a lo menos- la Reforma Constitucional que garantice mínimos de bienestar, que termine con el rol subsidiario del Estado y recupere riquezas básicas; la reforma al binominal que termine con el empate ficticio; la elección de los Intendentes; el limite a la reelección de los parlamentarios que ponga fin a las oligarquías políticas, limitar el presidencialismo para entregar poder al parlamento y mecanismos para fortalecer la sociedad civil.

Todas reformas, sin duda, que serán parte del debate de la próxima campaña presidencial.

Por ahora, el gobierno ya agotó su oferta política. Nada más queda por hacer. Nada más debemos esperar.

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19 may 2012

En la “previa”

A quienes somos de oposición no deja de sorprendernos la belicosidad de la conducta del oficialismo, en la antesala de la Cuenta Presidencial del 21 de mayo. Pero no podemos pensar que un tema tan delicado haya quedado librado al simple impulso confrontacional de un grupo de diputados de derecha. Sería demasiada improvisación en personeros con muchos años de experiencia en asuntos de política y poder.

Entonces, de nuevo pensamos que se trata exclusivamente del afán de atacar a la ex Presidenta Bachelet y nos volvemos a preguntar, ¿por qué esta semana? ¿Para qué incendiar el escenario político?

Al repetir la pregunta, vuelven las interrogantes, ¿cómo el Gobierno se hace un “autogol” tan manifiesto? Hasta que cae la pregunta decisiva.

¿Será que no quieren debate sobre la cuenta presidencial?, es decir, ¿distraer la atención, porque, a propósito del terremoto, es evidente el fracaso y que reconstrucción ha habido sólo en el discurso y no en los hechos, en la vida cotidiana de las familias?

Como indican estudios responsables, a diciembre del 2011, sólo se habían logrado comprar 12.248 viviendas (nuevas y usadas), habiéndose entregado el 100% de los subsidios.O sea, se hizo publicidad, pero las soluciones fueron pocas.

El Instituto Igualdad, el Centro Democracia y Comunidad y otras ONGs demuestran en sus conclusiones que este gobierno simplemente se ha beneficiado de la estabilidad económica que dejó la Concertación y no tiene nada de refundacional, como proclamaba en sus inicios. Por lo demás, hay muchas personas de derecha que así lo declaran.

Volviendo al ímpetu confrontacional existente en el oficialismo, hay actores importantes que prefieren eludir el debate, refugiarse en la solemnidad de la fecha que realza la investidura presidencial y dejar hacer los ataques a los más ultras, para evadir el necesario intercambio sereno de opiniones sobre las tareas que corresponden al gobierno, pues, estructuralmente, su balance es deficiente y escaso.

Ahora bien, en el país requerimos lo contrario, que los gobernantes no se cobijen en los símbolos patrios y sean capaces de responder, de acuerdo con la tradición republicana, sobre lo que han hecho, están realizando y se proponen ejecutar en el respectivo periodo gubernamental.

De manera que se acentúa mi convicción que este 21 de mayo la oposición debe estar presente en la sala, actuar con estricto respeto a la cultura republicana de la nación chilena y ejercer limpia y firmemente su responsabilidad de realizar la crítica política, esencial en democracia, para deliberar y fiscalizar la labor del Poder Ejecutivo y estos últimos debiesen esperar, con serenidad y sin ningún tipo de maniobras, el juicio democrático de la opinión pública.

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19 may 2012

A lo hecho, pecho

Por estos días hemos visto en la televisión que el Presidente Piñera está afónico. Me pregunto si serán los nervios por uno de los hitos más importantes para los gobiernos en cuanto a su gestión, lo que se ha hecho y lo que queda por hacer, como lo es el ya tradicional Mensaje del 21 de Mayo.

Sin embargo, si prestamos atención, no debiese haber lugar para los nervios ya que seguramente, este discurso no tendrá mucho de novedoso. La sensación que me invade es un tanto amarga, pues creo que las palabras del Presidente no revelarán más de lo que hemos venido escuchando durante el año.

Es como si se fuera a dar el balance anual de una empresa, donde se mencionan muchas cifras, pero donde escasean los temas más de fondo, tanto políticos como sociales.

Personalmente, me parecería atractivo que la cuenta de lo realizado fuese muy breve, los chilenos saben que hemos avanzado bastante y no creo que sea necesario comunicarlo en detalle, para eso existen otros canales de información. Ojalá que lo principal fuese presentar un proyecto de país a largo plazo, un Chile a 20 años y el cómo se trabajará para conseguirlo.

Por ejemplo, uno de los temas centrales y obligados debería ser la salud. Los estudiantes se han encargado de recordarnos que la educación es un tema no resuelto y que aún hace falta muchas transformaciones para que el sistema sea más equitativo y de calidad. Sin embargo, el tema de la salud es una bomba social que todavía no estalla, pero que en cualquier minuto se hará insostenible.

Es inconcebible que en el sistema sanitario público los pacientes tengan que esperar por horas que los atiendan por una urgencia y meses, e incluso años, para que puedan ser operados; mientras que en la salud privada, las urgencias sólo tardan 10 ó 15 minutos en ser atendidas.

Otro tema pendiente es el de la delincuencia, tópico que fue caballito de batalla del Gobierno cuando estábamos en elecciones, pero cuyas promesas no han prosperado de la manera que todos esperábamos.

Por otro lado, hay que reconocer que sí se ha cumplido en el ámbito económico, no obstante hay varios pendientes.

Sectorialmente, me gustaría que el Presidente se refiriese a lo que espera el Gobierno en cuanto al perfeccionamiento tributario, en especial a la rebaja progresiva de los aranceles al 0%, cuestión que nos preocupa enormemente como Asexma, ya que se perjudicará la relación con nuestros socios comerciales de América Latina.

Asimismo, como lo hemos solicitado en reiteradas ocasiones, creemos necesario que esta administración se pronuncie respecto de la creación de una subsecretaría de Comercio Exterior, imperativa para canalizar por una sola vía todos los trámites, solicitudes, problemas y dudas inherentes a esta materia. Y que asimismo, se preocupase de implementar una estrategia de diversificación de nuestras exportaciones, lo que a la larga repercutiría en una mejor distribución de los ingresos.

En la misma línea, esperamos que se reconsidere trato tributario a las pymes, no puede ser que los más pequeños paguen lo mismo que los más grandes.En relación al mismo tema, sería interesante que Piñera haga referencia a los actuales tramos para clasificar a una Pyme. Creo que esto debería reconsiderarse para que tengan un mayor y mejor acceso a instrumentos públicos, lo que sin duda aumenta la competitividad a nivel país.

Por otro lado, espero que el discurso incluya anuncios relacionados con el I+D, por ejemplo, aumentos en la inversión en tecnología a través de crédito fiscal y una política de incentivo a la Inversión Extranjera en sectores industriales de alto grado de transformación, principalmente dándole valor agregado a nuestros commodities.

Son altas las expectativas de lo que se espera, sin embargo, lo que dice el sentido común y la observación de estos dos años de gobierno es que se centrará en un balance de lo realizado, espero que me equivoque y que el Presidente nos sorprenda con promisorios anuncios.

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19 may 2012

Todas las formas de lucha

Es claro que hay una mayoría de chilenos y chilenas que sienten frustración frente a la institucionalidad del país, tal como lo muestran las dos últimas encuestas CEP: sólo el 7% confía en los partidos políticos, el 13% en los Tribunales de justicia y en el Congreso, y el 17% en el Ministerio Público.

Apenas el 13% aprueba la actuación de la oposición política; el 18% aprueba a la coalición por el cambio y el 24% al gobierno, mientras el 68% desconfía del Presidente.

La Presidencia, el Gobierno, los Partidos políticos, el Congreso y el Sistema de Justicia, son las instituciones peor evaluadas en Chile. Y en una mirada general el 63% piensa que el país está estancado o en decadencia.

¿Cómo no ocuparse de la desvalorización de las instituciones de la democracia que muestran estas cifras?

¿Cómo no pensar que detrás de estas opiniones cunde la indignación hacia aquello que no da confianza, que no sirve o perjudica?

¿Cómo no reconocer hoy el deseo de recrear las instituciones, las leyes, las políticas y, por cierto, ver personas nuevas, con nuevas maneras de ejercer sus funciones en las instituciones del Estado?

¿Cómo no preguntarse sobre la forma de hacerlo?

Una forma de lucha ante esta frustración han sido las movilizaciones sociales, que junto con protestar por asuntos sectoriales han puesto temas más amplios que tocan al modelo socioeconómico, cultural y político que tenemos instalado, expresan un anhelo y propuestas de cambio, y presionan la toma de decisiones. Sin duda estas luchas han logrado efectos positivos al frenar decisiones (gas de Magallanes, termoeléctrica Barrancones), al impulsar otras (Educación, Aysén, Fondenor) y sobre todo, al levantar temas-país.

Ahora me concentro en el voto, y lo reivindico como una de las tantas formas de lucha a la que se puede recurrir para producir cambios en asuntos públicos ante los cuales quisiéramos rebelarnos. Ante la frustración y anhelos que sentimos los chilenos y chilenas ¿por qué no utilizar también el voto como una forma de lucha, siendo una herramienta tan eficaz para lograr resultados inmediatos y, en ocasiones, radicales?

Por el voto en un plebiscito el país pudo decidir de un plumazo si seguía en dictadura o recuperaba la democracia. Por el voto en una consulta una comunidad local puede determinar, por ejemplo, si ocupar el presupuesto municipal para instalar luminarias o rejas para su parque público. Por el voto un sindicato, una federación de estudiantes, un gremio puede paralizar una industria, una universidad, un país.

Mediante el voto, también podemos decidir hacia dónde queremos encaminarnos como país y de un día para otro provocar un viraje brusco, cuando votamos por programas de gobierno y ponemos en las instancias de poder y decisión a unas u otras autoridades.

La mayoría de los potenciales votantes actuales no vivieron la experiencia que en el mundo maravilló a unos y dejó atónitos a otros: la de un país que decidió construir el socialismo y lo pudo intentar gracias a la eficacia del voto, algo nunca antes visto.

El voto sirve para botar lo que no queremos y para “okupar” su lugar con lo que queremos.

Si se utilizan tantas formas de lucha como marchas, concentraciones, tomas, huelgas, funas, ayunos, lobby, mesas de trabajo, velatones, redes sociales, medios de comunicación y otras muchas maneras para hacer oír nuestra voz e incidir en la vida pública, usemos también el voto como una forma de lucha.

En el peor de los casos, si no es para luchar por una preferencia, el voto en blanco sirve para mostrar la no preferencia por nada ni por nadie, o incluso votar nulo sirve para desahogarse, como en un rayado de muro, y verse reflejado en el recuento.

Con el cambio del sistema de inscripción, hoy en día el voto está a la mano de casi todos los chilenos y chilenas que vivimos en el país con 18 años de edad y más.

Pienso que lo público nos pertenece a todos y es responsabilidad de todos, por lo que utilizar el voto como forma de lucha no solo es una oportunidad, sino un deber.

Espero que lo ocupemos en las próximas elecciones de alcaldes y concejales del 28 de octubre y, por cierto, en las presidenciales y parlamentarias del próximo año.

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19 may 2012

¿Qué le pasa a los medios?

Apoyamos decididamente la opinión del ministro del Interior don Rodrigo Hinzpeter, en relación a lo que dijo hace algunos días, que los medios de comunicación son en parte los responsables del clima exagerado de victimización que manifiestan diversos sectores de la población.

La cifra de condenados en relación a la población chilena oscila en 0,67%, o sea por cada 100.000 habitantes, está la irracional, esquizofrénica y compulsiva cantidad de más de 600 personas afectas al sistema penal. Somos en este aspecto el país, a nivel latinoamericano y quizás mundial, más castigador, lo que rechazamos categóricamente.

Por una parte, si analizamos con detención el porcentual de delitos que había hace 50 años atrás, encontraremos que no es mayor que el de hoy, considerando que actualmente somos, de acuerdo a los últimos informes, 17,36 millones de habitantes.

Pensamos que el ambiente desmesurado respecto a la victimización que suele evidenciarse, se debe en buena medida, al mal manejo y a la manipulación mañosa de la información utilizada, por algunos medios de comunicación. Por otra parte, hemos observado que aquellos, muchas veces, silencian las buenas noticias, referidas en particular a hechos que dan cuenta de la recuperación de individuos que han cometido delito.

Nos llama profundamente la atención cuando los comunicadores enfatizan y repiten, una y otra vez la ocurrencia de robos, asaltos y otros eventos de violencia. Ni que decir cuando se trata de hechos de tipo morboso, sicopático o truculento. ¿No se instalará aquí la confusión y el temor de la gente?

Contrario a lo señalado hemos convocado reiteradas veces a diversos medios, tanto escritos, radiales y televisión a participar en diferentes ceremonias, que dan cuenta del esfuerzo y logros alcanzados por más de 300 jóvenes privados de libertad, que luego de un proceso de acompañamiento y formación humana y técnica, han obtenido exitosos resultados.

Sería una excelente noticia, para toda la comunidad informar que instituciones afines, como Sename, Sence, ministerio de Justicia y Gendarmería, junto a la Fundación Paternitas, se han unido para proveer a estos jóvenes de las herramientas requeridas, para alcanzar las metas, que ellos mismos se han propuesto.

Cabe destacar que detrás de cada uno de estas 300 personas, hay una familia que vibra y colabora para que su hijo sea rescatado de la adversidad y del conflicto, de manera que vuelvan al ámbito educacional, laboral y hacerlos útiles a la sociedad.

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18 may 2012

Lo que de verdad importa

Cuando este lunes 21 de mayo el Presidente Piñera entregue la cuenta pública al país, el interés mediático y también el de la gente estará más centrado en lo que hagamos o no desde la Concertación y la manera en que los parlamentarios de la derecha van a reaccionar.

Lo anterior no es más que la consecuencia tras los agresivos ataques de que ha sido objeto la Presidenta Bachelet en las últimas semanas, los que se vieron acrecentados notoriamente tras conocerse el resultado de la última encuesta CEP, que sitúan a la ex mandataria como la favorita de la ciudadanía para ocupar, por segunda vez, el sillón presidencial.

El clima enrarecido que han generado las destempladas declaraciones de los parlamentarios de la derecha contra Bachelet y también contra parlamentarios de la Concertación -un diputado de RN llegó a tratar de “ratas” a sus colegas de oposición- dan cuenta del nerviosismo que existe entre las filas oficialistas ante el sombrío panorama que avizoran en materia política.

Tras la escalada de declaraciones, han empezado a surgir voces desde la derecha que buscan bajar el tono del debate, tratando de cuidar “el rito” del mensaje presidencial del 21 de mayo. Todo hace suponer que es una actuación por conveniencia para no empañar la actuación del Presidente, más que por la convicción de que las cosas deben hacerse distintas.

Y es que este gobierno ha pasado de la tesis del desalojo a la del desembarque. En una suerte de “motín a bordo” siguen desplegándose las campañas presidenciales de los ministros en forma individual sin que hayan tenido efecto los llamados realizados por el mandatario por imponer orden en su gabinete.

Podemos hacer una lista de incumplimientos, de promesas que se quedan en el discurso y que se reflejan en el magro resultado que tiene en su evaluación ciudadana este gobierno.

Los esperados cambios en educación, la puerta giratoria que sigue sin candado, los jubilados que no tuvieron el descuento del siete por ciento, los chilenos y chilenas que tras el terremoto del 27-F siguen esperando una solución a la situación en que quedaron tras la catástrofe y tendrán que soportar un tercer invierno en condiciones lamentables de frío y humedad, la ONEMI 2.0 que prometió el Presidente cuando asumió el cargo no sólo no ha mejorado su desempeño, sino que ha evidenciado severos problemas en su funcionamiento. La lista suma y sigue…

Tras las legítimas manifestaciones ciudadanas registradas en Magallanes y Aysén, la respuesta del Gobierno ha sido mejorar los sistemas de represión, mientras tanto en el Congreso seguimos esperando las propuestas de ley que respondan a la realidad de zonas extremas y aisladas donde el costo de vida es mayor.

Esa falta de respuesta ahora ha provocado el malestar ciudadano en Calama que ya alzó la voz y próximamente serán otras ciudades del norte las que darán que hablar por su rechazo al Fondenor (Fondo de Desarrollo para el Norte) anunciado por el Ejecutivo.

Uno podría continuar con un listado de incumplimientos que llevan a pensar incluso, que la arremetida concertada con la Moneda contra la presidenta Bachelet también busca desviar la atención de las evidentes fallas de gestión de este Gobierno y que se evidenciarán en la tercera cuenta que el mandatario entregará al país.

Quizá la única excepción ha sido la aprobación del posnatal de seis meses, una promesa de campaña que el Presidente se resistió a aprobar pero que prosperó gracias al trabajo de muchos que luchamos para que el proyecto inicial, que venía con letra chica, fuera finalmente aprobado en los términos que la ciudadanía esperaba.

El llamado entonces es a dejar que las instituciones funcionen y cumplan su labor sin presiones de ningún tipo ni de ningún sector. Somos un país con extraordinarias posibilidades de desarrollo y por lo mismo debemos dejar de lado la política pequeña y centrarnos en los desafíos que debemos enfrentar entre todos con miras hacia el futuro.

En medio de las tempestades políticas que estamos atravesando es necesario que el Presidente Piñera pueda liderar a su sector y enfocarse en los temas que de verdad le interesan a la ciudadanía.

En la Concertación estamos disponibles para trabajar y llegar a los acuerdos que se requieran para mejorar la vida de chilenos y chilenas, pero siempre dentro de los márgenes del diálogo y la participación y no de los montajes y las descalificaciones sin sustento.

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