16 dic 2012

Con la esperanza de los jóvenes no se juega

Durante los últimos días, muchos miles de jóvenes chilenos transitan nerviosos por todos el país, a la espera de los resultados de la PSU, esperanzados en que ellos los favorezcan y así puedan estudiar en la educación superior, de la que siempre han escuchado que es la alternativa para progresar económica y socialmente.

En paralelo, el encargado de la educación en Chile, el Ministro Beyer, hace enormes esfuerzos por aumentar la ansiedad y el nerviosismo de estos muchachos y sus familias al esconder, de manera torpe, la magnitud de la crisis del sistema de educación superior del país que todos los ciudadanos perciben que se cae pedazos.

Particularmente, las familias de más escasos recursos saben, desde siempre, que no tienen muchas oportunidades y que, por lo tanto, la posibilidad de “ir a la universidad” hace la diferencia, o por lo menos da la esperanza de cambiar el destino tantas veces trazado desde la cuna.

En pocas semanas más millones de chilenos de familias de todo el territorio nacional buscarán los resultados de sus hijos mientras ven en la televisión rectores de universidades y ejecutivos de la CNA presos, dueños de universidades que se esconden fuera del país, fiscales investigando sobornos, un ministro de Justicia (oh paradoja!) dando explicaciones por su concomitancia con el principal inculpado de la corrupción del sistema y, claro, el ministro de Educación repitiendo que todo está bien, que cada suceso, aunque estos sean un montón, son “hechos aislados”.

Lo que hace el Ministro Beyer no es sólo una manifestación más de su conducta irresponsable a cargo de la cartera que mas recursos públicos recibe en el presupuesto de la Nación, es también una afrenta al esfuerzo de los estudiantes que esperan, con los resultados de la PSU, iniciar el camino del progreso tantas veces prometido y que sólo alcanza a tan pocos en un país tan desigual.

Beyer tiene la obligación de decir la verdad. ¿Puede él asegurarles a las familias de los jóvenes que iniciarán el camino del endeudamiento usurero, que el sistema funciona adecuadamente?

Todo el país sabe que Beyer y el gobierno esconden la verdad como últimos guardianes de la defensa de un sistema de educación estructurado para favorecer el lucro de los mismos de siempre, más que para la expansión de las oportunidades para todos.

Y nuestros jóvenes y sus familias avanzan, como en toda tragedia, por un camino cuyo derrotero solo tiene pocas certezas. Una de ellas es que en pocos años más estarán fuertemente endeudados y sus familias habrán hipotecado buena parte de su patrimonio.

Demasiadas universidades privadas están siendo investigadas por corrupción y lucro indebido. Lo sabemos todos, aunque Beyer lo quiera esconder.

Un ministro de estado entra y sale de La Moneda dando explicaciones ridículas e intentando ser gracioso con frases patéticas, propias de todos aquellos que son sorprendidos en conductas impropias y no tienen el coraje de asumirlas, mientras el gobierno que lo sostiene parece ignorar lo que pasa extramuros, como si ello lo alejara de la responsabilidad por el bien común, concepto que por cierto, no entró a palacio en este período.

Vengo entonces a alegar por los jóvenes de la provincia de Malleco y, si se me permite, por los de todo el país.

Reclamo del Ministro Beyer y su gobierno una respuesta franca y honesta aunque ello sea difícil, para asegurar a los estudiantes que, conocidos los resultados de la PSU, podrán postular a un sistema donde sus esperanzas no estén entregadas a la codicia de delincuentes transformados en “proveedores” de educación, si así puede ser llamada esta.

A la Nación le asiste el derecho de reclamar esto de las máximas autoridades del país. La esperanza de cientos de miles de jóvenes y sus familias lo reclama.

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15 dic 2012

Los cambios económicos y sociales que Chile necesita

Termina el año 2012 y se iniciará, esperemos, el debate sobre las tareas que Chile debe enfrentar, de modo de tener una elección presidencial en noviembre en la que se diriman los asuntos fundamentales del país. En una columna anterior reflexionamos sobre los cambios institucionales a abordar. Ahora enfentaremos parte de los temas económico-sociales que deben ser objeto de nuevas políticas.

Avanzar a un nuevo modelo de desarrollo innovador y sustentable.

Afianzar una transición desde la exclusiva especialización en la explotación de recursos naturales con bajo valor agregado, que genera una economía inestable, desintegrada y desigual, a una economía diversificada basada en el conocimiento innovador, la sustentabilidad y la integración sectorial requiere retomar, pero ahora en gran escala, la tarea de robustecer complejos productivos que desarrollen los encadenamientos hacia adelante y hacia atrás en al menos la actividad minera, pesquera, forestal y alimentaria, mediante programas de innovación, desarrollo y producción limpia, triplicando la inversión actual.

Se requiere fortalecer una banca pública activa y un sistemas de compras públicas que amplíen la red de pequeñas y medianas empresas creadoras de empleo, con un nuevo sistema de subsidios directos a la capacitación, ampliación sustancial del microcrédito y regulación de los poderes monopsónicos en la distribución.

También supone establecer un nuevo modelo energético basado en una meta de uso de tecnologías renovables no convencionales de 20% en 2020 y 70% en 2040 en la generación eléctrica, desechando la insania tecnocrática que persiste en introducir la energía nuclear en Chile, el país más sísmico del mundo.

Cubrir las necesidades energéticas, incluyendo políticas sustanciales de ahorro, requerirá un ordenamiento territorial riguroso para luchar contra el cambio climático y proteger los ecosistemas y la biodiversidad, ampliando el sistema de zonas protegidas. Se requiere además devolver los derechos de agua al dominio público, y permitir su uso racional mediante concesiones limitadas en el tiempo, con garantías de acceso equitativo y sustentable.

Un nuevo Fondo de Inversión en Infraestructuras debe permitir un mayor equilibrio regional, consolidar la formación y educación de capacidades humanas y favorecer un urbanismo integrador que aumente la calidad de vida e intervenga los barrios sin equipamiento social y cultural, en una amplia política de reforma urbana. El Fondo Nacional de Desarrollo Regional debe disminuir su condicionalidad para que las decisiones sobre su uso residan en los territorios. El Fondo Común Municipal debe redistribuir mejor los recursos desde las comunas ricas a las pobres y aisladas.

Optar por una política económica y laboral para el pleno empleo y la desconcentración.

Para financiar el esfuerzo productivo y social del Estado con mayor equidad, la estructura tributaria debe ser progresiva, con una mayor tributación de las empresas y de las personas que tienen más ingresos (eliminando el vínculo entre ambas) y una diferenciación de los impuestos al consumo. La recaudación tributaria debe aumentarse estructuralmente en 1% del PIB al año por una década (y aún así quedaría bajo el promedio OCDE).

Se debe estimular el ahorro y la inversión mediante el reforzamiento de los impuestos al lujo y los males públicos, así como a las rentas especulativas mediante impuestos a las ganancias de capital. Los impuestos permanentes deben permitir el financiamiento de las tareas permanentes del Estado, el que debe combatir el clientelismo y la ineficiencia con una función pública más profesional, reforzando los sistemas de control, transparencia y rendición de cuentas de todas las actividades de gobierno.

Cabe además la ampliación sustancial de la minería estatal y el aumento drástico de la tributación privada por el acceso al subsuelo y a los recursos del mar que pertenecen a todos los chilenos (y que escandalosamente la mayoría del parlamento ha entregado a una suerte de dominio perpetuo y sin contrapartida económica alguna a cuatro empresas), con licitación periódica y transparente de las concesiones de explotación de recursos naturales que se justifiquen; el cambio en el tratamiento de la renta por uso de los recursos naturales.

Hoy hemos llegado a un límite: se transfiere cuasi gratuitamente el valor del acceso a nuestros recursos en proporciones inaceptables a inversores extranjeros y nacionales, deteriorando de paso las cuentas externas de Chile, fruto de un sistema de regalías que debe ser modificado, junto al aumento del impuesto adicional a la repatriación de utilidades. Esta política puede generar nuevos recursos fiscales que deben orientarse al sustancial aumento de la investigación y el desarrollo de productos y procesos innovadores y la ampliación de la infraestructura productiva y social.

La política fiscal y monetaria debe acentuar la capacidad de acción contracíclica y evitar los errores de 1999 y 2009, que llevaron a la economía chilena a recesiones evitables por actuar poco y tarde.

Las grandes empresas deben estar sujetas a estrictas reglas competitivas y de protección del consumidor, con una regulación financiera que impida los abusos y limite la concentración económica. La fijación de tarifas en los servicios básicos debe evitar las sobreutilidades monopólicas y responder a sus costos reales.

La negociación colectiva debe realizarse en la empresa y más allá de la empresa, pues la relación laboral no puede estar determinada de manera individual en beneficio exclusivo del empleador. Los trabajadores deben tener organización, voz y poder, factores con los cuales es posible aumentar la confianza y mejorar la cooperación productiva en la empresa, en interés compartido.

La ausencia de la negociación colectiva debe terminar, pues no es propia de una economía moderna y civilizada. Esta se debe extender a temas como los despidos colectivos, que deben asociarse a compensaciones y mecanismo de reinserción, la capacitación laboral y la seguridad en el trabajo.

Nuevos aumentos del salario mínimo deberán proteger los ingresos de los trabajadores más pobres, mientras el seguro de desempleo debe ser ampliado en su cobertura, complementado con programas de empleo de inserción juvenil y de reinserción para los desempleados de la larga duración.

Desarrollar la educación pública.

La educación no es un bien de consumo más llamado a transarse en mercados. Los valores democráticos y humanistas en la sociedad y la igualdad de oportunidades para hacer posible la transición a la economía del conocimiento aprovechando todos los talentos, independientemente de su origen social, es tarea de la educación.

Para cumplir ese propósito, el sistema educativo debe ser público por esencia. Esto no es contradictorio con un sistema mixto de provisión, pero solo con el financiamiento público de entidades no estatales sin fines de lucro ni discriminadores. En la medida en que los establecimientos reciban recursos públicos, nada justifica ser un factor caracterizado de segmentación social y cultural y además obtener utilidades privadas con el presupuesto de la Nación.

Este debe emplearse en seguir fortaleciendo la cobertura de la educación pre-escolar y los recursos en la educación básica y media estatal o sin fines de lucro, con escuelas públicas administradas por nuevas corporaciones educacionales regionales con fin único bajo tuición directa del ministerio de Educación, terminando con el factor de discriminación constituido por el financiamiento compartido y la selección por dinero.

Cabe volver a consagrar la completa gratuidad escolar y la cabal sujeción a las normas públicas allí donde existan recursos del Estado, incluyendo la prohibición de la selección arbitraria en el acceso, que debe estar vinculado a la vecindad y a políticas de heterogeneidad social y cultural. La formación de profesores debe someterse a altos niveles de exigencia, con exámenes de habilitación obligatorios, junto a una carrera docente fortalecida.

La educación técnica superior deberá asimilarse al régimen de educación universitaria y terminar con su mercantilización generalizada. La educación universitaria debe ser efectivamente sin fines de lucro –cerrando las universidades que burlan la ley y reintegrando a sus alumnos a otras universidades- y su acceso debe ser gratuito para los jóvenes pertenecientes a las familias que integran el 90 por ciento inferior de la distribución de ingresos.

La completa gratuidad puede abordarse para la totalidad de los jóvenes con capacidad de seguir estudios superiores si se opta por agregar un nuevo tramo en el impuesto a la renta con una tasa marginal de 50% (reforzado en 1990 y vigente hasta 1994), por sobre la de 40% actualmente existente, de modo que los más ricos financien su educación con el pago de mayores impuestos.

Las universidades públicas deben garantizar una educación plural y laica y recibir mayores aportes basales para el desarrollo de la cultura y de la ciencia de acuerdo a su nivel de complejidad, junto al fortalecimiento de su rendición de cuentas y sujeción a normas estrictas de calidad y excelencia.

Seguir mejorando la protección social.

La experiencia histórica de todas las economías modernas exitosas muestra que la desigualdad se combate de muchas maneras, pero con prioridad mediante estados de bienestar y sistemas de tributación-redistribución directa. Mencionar cambios de largo plazo en la distribución primaria del ingreso en la empresa como eje de la lucha contra las desigualdades es simplemente esquivar el desafío.

Para que estos sistemas de redistribución secundaria del ingreso no se transformen en maquinarias de clientelismo y de desincentivo de la responsabilidad personal, deben basarse en el acceso a prestaciones concebidas como derechos, no como gracia del gobernante de turno ni caridad individualizada.

Llegó la hora de combatir la individualización, estigmatización y prolongación de la exclusión que se realiza en nombre de la focalización de las políticas hacia los pobres, que debe desaparecer de nuestro lenguaje, y reorientar los subsidios hacia derechos universales, especialmente orientados a la inserción en el trabajo, en la educación y en la participación comunitaria local. Se deja de ser pobre en primer lugar cuando se es responsablemente parte de la sociedad y de sus desafíos colectivos.

Abordar uno de los grandes riesgos de la sociedad futura, el envejecimiento demográfico, requiere dejar de someterse al ideologismo ultraliberal e introducir un pilar de reparto que otorgue certeza básica a las pensiones junto al pilar solidario y el de capitalización individual, el que debe incluir una entidad pública.A su vez, debe organizarse un pilar solidario que ayude a las familias y comunidades a sustentar la pérdida de autonomía de las personas de edad.

Un Fondo Solidario en Salud debe corregir el mayor riesgo de los cotizantes en el seguro público (los seguros privados discriminan contra las personas afectadas por enfermedades preexistentes, las personas de edad y las con menores recursos) y utilizarlo para aumentar las garantías de atención en la salud pública, que ya abarca el 70% de las patologías, además de reforzar la salud primaria y preventiva, que sigue siendo la mejor inversión posible en salud y también en eficiencia productiva que contribuya al desarrollo.

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15 dic 2012

¿Son injustos los rankings internacionales con las universidades de América Latina?

La temporada de rankings es una época de malas noticias para las universidades de América Latina. En su última edición, del 3 de octubre, el Times Higher Education World University Ranking no incluyó ninguna universidad latinoamericana en el grupo de las 100 mejores, y sólo cuatro entre el elenco total de 400.

Andrés Oppenheimer, el periodista y columnista argentino, editor de América Latina en The Miami Herald, nos recuerda que Brasil es la sexta economía del mundo, y México la 14º, lo cual debiera tener alguna incidencia en la capacidad de esos países de dar soporte a universidades de excelencia.

Es cierto que algunas de las universidades europeas que figuran en los puestos de avanzada, así como las líderes de los Estados Unidos, han existido por varios siglos, y eso contribuye a su prestigio, que es una de las variables de más peso en este particular ranking, pero algunas de las instituciones de educación superior más antiguas de América Latina también datan del siglo XVI y XVII. Es más, las universidades que en el ranking exhiben mayores progresos, la mayoría de ellas ubicadas en Corea, Singapur, Taiwán y China, son más bien nuevas, y la juventud no parece ser un escollo para ellas. ¿Qué nos está pasando?

Primero y principal: los profesores. No su número, ni su vocación, ni su dedicación a la universidad, ni la calidad de su docencia. El problema está en la falta de calificación para lo que en el resto del mundo se entiende propiamente como investigación, en su limitada capacidad para usar el idioma inglés para acceder a las principales corrientes del conocimiento mundial, y en sus salarios inaceptablemente bajos en la mayor parte de los países de la región.

En la gran mayoría de las mejores universidades de América Latina el profesorado con doctorado todavía es una minoría (salvo en Brasil), y la fluidez en idiomas que no sean el español o el portugués es aún excepcional.

Hay muchas razones perfectamente comprensibles para ello, pero la verdad es que no es posible hacer investigación internacionalmente competitiva con profesores que no han sido entrenados para ello, o de académicos cuya base de conocimiento se limita a lo que está publicado en español o portugués, o en las generalmente deficientes traducciones a esos idiomas.

Tampoco se pueden esperar buenos resultados allí donde los salarios son tan bajos que los profesores supuestamente dedicados a tiempo completo a la universidad deben trabajar en dos o tres lugares para llevar una vida decente, como ocurre en casi todas partes en la región con excepción de Chile, Brasil y México.

El segundo obstáculo es el gobierno de las instituciones y de los sistemas nacionales de educación superior. La autonomía universitaria, que ha sido prácticamente un objeto de culto en América Latina, sirvió por muchas décadas a la noble función de mantener alejados de la universidad a gobiernos corruptos, incompetentes, lunáticos o autocráticos.

Infelizmente, esto sigue siendo necesario en algunos países en la actualidad. Pero en la mayor parte de la región existen democracias estables con liderazgos razonables que han ido consolidando espacios de diálogo donde las universidades pueden desarrollar política pública en asociación con los gobernantes, en vez de darles con la puerta de la autonomía en las narices.

¿Por qué es importante esto? Porque la mayoría de las universidades latinoamericanas, especialmente las estatales, no tienen la fuerza política para reformarse a sí mismas, y necesitan trabajar con sus gobiernos (como crecientemente lo hacen las universidades en Europa, Australia y Asia) para encontrar mecanismos que les permitan renovar sus cuadros académicos, destinar más recursos para investigación a quienes pueden usarlos más productivamente, reformar las estructuras de las carreras académicas y las escalas salariales, crear capacidades de toma de decisiones y de planificación de largo plazo, reducir la hinchazón de la burocracia administrativa, y reasignar recursos dentro de las universidades y entre instituciones del sistema universitario, por citar solamente algunas de las correcciones que tanto hacerse.

Desafortunadamente, en típico estilo latinoamericano, algunos líderes universitarios en esta parte del mundo le disparan al mensajero, sospechan una conjura internacional, y buscan refugio en un universo paralelo de su propia creación.

Un grupo de ellos se reunió en mayo en México, con el apoyo de UNESCO, para denunciar que los rankings globales no son válidos como mediciones de calidad, protestar su sesgo “anglosajón”, y proclamar que dado que las universidades en esta región son diferentes, se debiesen diseñar rankings que reflejen la misión “social” de la universidad en América Latina, un concepto de contenido indeterminado que se usa para nombrar aquello que las universidades hacen aquí que no es investigación, ni enseñanza, ni transferencia de resultados de investigación, ni en buenas cuentas ninguna de las funciones que en el resto del mundo se asocian a la universidad como institución.

Así, es probable que el grupo de interés encabezado por las grandes universidades públicas como la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Colombia, y la Universidad de Chile (precisamente aquellas a las que les debiera estar yendo mucho mejor en los rankings si su desempeño científico estuviese a la altura del alto concepto que tienen de sí mismas) continuará dando la espalda a lo que los rankings globales señalan consistentemente: que la educación superior latinoamericana permanece en la periferia de la moderna búsqueda del conocimiento, más un espectador que un actor.

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15 dic 2012

Teoría y práctica

Cuando el Partido Comunista celebra sus cien años de existencia, se encuentra sometido al mismo dilema que lo desveló en 1970. ¿Qué hacer si la teoría leninista soviética no sigue a la práctica comunista chilena? Era un problema grave pues el líder de la revolución rusa observó una vez que “no hay práctica revolucionaria sin teoría revolucionaria y viceversa”.

Por una parte, la práctica política comunista consistió, en lo esencial, en renunciar a la violencia física organizada y a la ruptura violenta del orden institucional chileno.

En efecto, el partido de Luis Emilio Recabarren y Pablo Neruda se desarrolló en un régimen multipartidista y no de partido único, y llegó al poder a través de las urnas y no mediante un Golpe de Estado. Ese fue “el camino de victoria” que lo llevó a ser el principal sostén del gobierno de Salvador Allende y de “su vía chilena al socialismo en democracia, pluralismo y libertad”.

Por otra parte, la teoría política leninista lo llevaba en una dirección contraria. La propuesta revolucionaria leninista, en su versión canónica, implicaba la toma violenta del poder, la destrucción del Estado anterior y la instauración de la llamada dictadura del proletariado. ¿Era la estrategia comunista chilena una simple adecuación táctica a una correlación de fuerzas desfavorable, la que le impedía realizar sus verdaderos propósitos?

Que lo debatan los actores de la época, muchos de ellos aún vivos, y que los historiadores emitan sus juicios, siempre provisorios. La cuestión es ahora otra.

La cuestión es que tras el 11 de septiembre de 1973 el Partido Comunista supo en carne propia de los horrores que experimentó Chile.Violaciones sistemáticas de derechos humanos cuando se quebró lo que se motejaba como legalidad burguesa y democracia formal, siendo reemplazada por el derecho del más fuerte y la autocracia del más violento.

Del mismo modo, los sectores democráticos de la oposición a Salvador Allende, la Democracia Cristiana incluida, aprendieron también muy dolorosamente que ni las tradiciones de las Fuerzas Armadas chilenas, ni la historia republicana ni los llamados a “la cooperación patriótica” con “el restablecimiento del orden institucional” impidieron una autocracia de casi dos décadas. No hay dictaduras transitorias ni benevolentes.

Agreguemos a esta experiencia que el Partido Comunista sufrió las negativas consecuencias de su adhesión, tras la revolución nicaragüense de 1979, a la tesis que validaba todas las vías de lucha. Ello lo llevó a apartarse de su historia política y de las grandes mayorías nacionales, sobre todo, tras el cinco de octubre de 1988. La política democrática era y es una teoría ética y políticamente superior.

Un viejo y cansado Norberto Bobbio, el filósofo socialista de la democracia, ni marxista ni antimarxista, sostuvo que había llegado al final de su vida horrorizado por lo que había sido testigo: dos guerras mundiales, comunismo, fascismo, nazismo, Auschwitz e Hiroshima, guerra fría, conflictos raciales y terrorismo.

Sin embargo, tenía una esperanzadora certeza que le decía que la historia del siglo XX también demostraba que sólo la democracia permite la formación y el desarrollo de las revoluciones silenciosas, esas que hacen que hombres y mujeres sean libres e iguales, convivan pacíficamente y construyan las sociedades más justas del mundo. Esa es la certeza de los chilenos del 2010.

Entonces, ¿porqué no derechamente reconocer, todos y al unísono, que sólo hay un régimen político legítimo que se define como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, fundado en el respeto y promoción de los derechos humanos?

Esos derechos que no se le reconocen al disidente chino preso, a una mujer atemorizada por un régimen talibán, a un joven musulmán torturado en Guantánamo o a una mujer llamada Rosa Payá en Cuba. La democracia supone una permanente ofrenda, en la teoría y en la práctica, que hay que saber pagar.

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15 dic 2012

Santiago, comuna céntrica y con balcón

El reciente anuncio de Giorgio Jackson de que será candidato a diputado no debe haber sorprendido a nadie. Lo que sí sorprende es que haya elegido la comuna de Santiago, como su primera incursión en la política de pantalón largo.

¿Qué tiene Santiago, que atrae tanto en política? Lavín la eligió para emigrar de Las Condes, en vez de optar por una comuna emblemática para la clase media chilena, como podría haber sido La Florida, y luego la bautizó como “la madre de todas las batallas”, cuando Alcaíno logró mantenerla en manos de la Alianza.

Ravinet, Schaulsohn y Trivelli, por su parte, la han apetecido con distinta suerte, e incluso hace poco asistimos a uno de los peores bochornos electorales del último tiempo, cuando el alcalde en ejercicio ofrecía un balcón que al final ni él mismo pudo ocupar.

En esto, hay mucho de simbolismo: Santiago es la capital del país, y eso de por sí ya es un tremendo orgullo. No por nada los dos diputados que hoy representan a este distrito fueron subsecretarios del Interior, un cargo de alta responsabilidad política, y obviamente, de mucha visibilidad.Pero dicho pergamino cobra mucha mayor relevancia cuando se trata de un alcalde que de un legislador. En el Congreso es un voto más, y en el distrito, la autoridad debe competir con ministros, subsecretarios, dos senadores, otro diputado, una alcaldesa y un montón de personajes de abultado currículum político.

OK, el simbolismo influye, pero no puede ser todo. Probablemente, a Giorgio le hayan importado razones coyunturales, como el reciente triunfo de Carolina Tohá, lo que sin duda le favorece el camino, o el hecho de que Felipe Harboe esté pensando seriamente en cambiarse de Hemiciclo.

También debe haber reparado en que se trata de un distrito/comuna, lo que le permite maximizar -pensamiento de ingeniero- la recolección de votos en pocos metros cuadrados.

Es decir, la campaña se hace mucho más cuesta abajo, con un escenario como el que describimos. Pero, en el fondo, creo que al correr por Santiago, Jackson se equivoca, si sigue aspirando a transformarse en el joven líder de una nueva generación.

Efectivamente, el prestigio que puede significar representar a la capital del país adquiere mucho más valor después de décadas de actividad pública. Por este afán casi mesiánico, muchos han quedado en el camino. Se nos olvida, pero han sido candidatos por Santiago, Tomás Hirsch (2000, no electo ni como alcalde ni como concejal), o Rolando Jiménez (2004, candidato a concejal, no electo), entre muchos otros.

Por el contrario, cuando uno protagoniza su primera contienda, y en especial con el background que Giorgio ha podido acumular en poco tiempo, se pueden realizar apuestas más creativas.

O recurrir a un distrito más hipster y cool, como Providencia/Ñuñoa, en el que el ex Presidente de la FEUC ya tiene bastante camino recorrido y en el que, de paso, podría arrebatarle a la DC uno de los sillones más emblemáticos, ya que Jorge Burgos ha anunciado que no va a la reelección. Y si no puede ser ahí, hay alternativas mucho más arriesgadas: un distrito de clase media emergente, o uno vulnerable-vulnerable, en el que Giorgio pueda configurarse como una alternativa de cambio real para la política.

Pero Giorgio insiste en ir por Santiago. La comuna más tradicional de las tradicionales. Ni siquiera ir dentro de la Concertación le ayudará (al revés, será un dolor de cabeza, por la evidente contradicción entre querer hacer ruido en política, y participar de un conglomerado obsoleto).

Alguien dirá que en nuestra comuna capital ha habido renovación, y que ahora hay barrios excéntricos, aunque acotados, que valorarán su revolución democrática.En esto no hay que perderse. Giorgio, el Barrio Brasil no vota.

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15 dic 2012

Reformas en West Point y la Academia Diplomática

En el año 1919, el General Douglas MacArthur se convirtió en Superintendente de la Academia Militar en West Point, lugar donde se formaba la elite militar de entonces.Cuando el General MacArthur tomó su lugar en la Academia, ésta requería de profundas reformas y por ello ordenó cambios drásticos en aspectos tales como la modernización de los planes de estudios, atléticos y disciplinarios. En pocos años West Point resurgió como una de las mejores academias militares del mundo, manteniendo hoy esa tradición.

En virtud de la anterior, estos cambios permitieron al General MacArthur detectar en los diversos cursos que se impartían, a aquellos alumnos sobresalientes en la carrera militar, de acuerdo a sus capacidades y méritos. Estos alumnos serían conocidos como los generales de MacArthur, y fueron ellos los que ganaron la Segunda Guerra Mundial.

En el caso chileno, pero en el ámbito diplomático, la actual administración ha instaurado un proceso paulatino de reformas con el objeto de modernizar la Academia Diplomática “Andrés Bello”. Los diplomáticos celebramos esta iniciativa tanto en materias de actualización de la malla curricular, como también la extensión, renovación y creación de medios de comunicación tanto escritos como digitales.

En ese sentido, y con el fin de seguir aportando a esta modernización paulatina, es fundamental que se mantengan en 20 los cupos para ingresar a la Academia, considerando que existe un déficit de aproximadamente 100 funcionarios que requiere el servicio exterior. Para simplificarlo, tenemos muchos generales y poca tropa.

En este punto, cabe señalar que este año las postulaciones a la Academia Diplomática se incrementaron un 20%, en relación a procesos anteriores, lo que demuestra que todavía hay interés de los jóvenes universitarios por esta profesión.

No obstante lo anterior, es necesario recalcar que aún existen temas que ameritan con urgencia una pronta solución. Un claro ejemplo de estos aspectos son los bajos sueldos que percibirán durante sus primeros años los alumnos a la Academia Diplomática. Sus sueldos son casi equivalentes a lo que el Estado gasta en la mantención y cuidado de nuestros reclusos o presos.

Desde este punto de vista y ya desde una perspectiva del cruel mercado laboral, es inconcebible pretender que los mejores egresados de nuestras universidades, que disponen de posgrados y hablan adecuadamente al menos un segundo idioma, perciban tan bajas remuneraciones.

A lo anterior, es necesario agregar como agravante de lo expuesto, que estarán sujetos a una carrera funcionaria fosilizada y dirigidos en muchos casos por embajadores vitalicios.

En definitiva, si la Cancillería no modifica el actual escalafón funcionario, permitiendo con ello una mayor movilidad en la carrera funcionaria, nos transformaremos en un futuro cercano en un verdadero “Jurassic Park”.

Además, tal como lo señaló el doctor Alberto Sepúlveda en el cierre del Primer Congreso de la Asociación Chilena de Especialistas Internacionales -ACHEI- “los diplomáticos chilenos se han transformado en la elite del sector público, en consideración a los requisitos académicos que deben reunir para poder ser admitidos a nuestra reconocida academia diplomática”.

Es importante y urgente diseñar una visión estratégica de mediano plazo en la Cancillería, la cual necesita contar con medios económicos y humanos acordes a la agenda internacional. No es posible conservar la misma estructura orgánica y recursos humanos que datan desde los años 70 y con un presupuesto similar sin grandes variaciones cada año, lo que no se condice con las necesidades de una nueva Cancillería.

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14 dic 2012

Cambiar la acreditación de las universidades

Cuando se discutió el proyecto de ley que creó el actual sistema de acreditación universitaria, siendo senador, hice las siguientes reflexiones críticas frente a la iniciativa durante su discusión en general, que me parece oportuno recordar.

“El señor Viera-Gallo”.- “Señor Presidente, aquí se produce una disyuntiva muy fuerte entre lo que se quiere y lo que se puede. Y cuando uno se enfrenta a ella, en política, debe hacer un juicio de prudencia.¿Cuál? Si el cambio es útil para rectificar lo que existe o se consolida lo que se desea modificar profundamente. Ese dilema, yo por lo menos –quiero señalarlo-, no lo tengo resuelto, sin perjuicio de mi adhesión, por cierto, al Gobierno del Presidente Lagos, y en particular al señor ministro de Educación y a la señora Directora de la División de Educación Superior, quienes deben enfrentar este complejo problema.

Acabamos de aprobar el proyecto de reforma sanitaria, mediante el cual se crea la Superintendencia de Salud, cuya labor es la acreditación de hospitales públicos y privados.Sin embargo, se trata de una institución estatal a cargo de un funcionario nombrado conforme al nuevo sistema que rige para las altas autoridades públicas.

¿Por qué en el caso que nos ocupa el órgano acreditador no es análogamente estatal, en el sentido puro y público del término, y no un ente híbrido público-privado? ¿Por qué se aplica un criterio para salud y otro distinto para educación, en circunstancias de que, obviamente, también hay negocio en los hospitales privados?

Otro punto que tampoco me queda claro se refiere a la acreditación. Si las personas que la realizarán son representantes de los acreditados, ¿no se podría generar así un interés corporativo donde al final nadie resuelva nada o, dicho de otra manera, en que todos sean acreditados? Porque, ¿quién se atreverá a decir “usted no” si el que determina tiene un negocio, hace clases, ha conseguido un pituto o se presentó junto con el requirente a cierto proyecto de investigación, etcétera? ¿Quién podrá decir que tal universidad no posee la calidad del caso?

Es dable considerar también lo manifestado por el senador Núñez en orden a que todo esto es voluntario. O sea, es como si se dijera: “Mire, la acreditación de los hospitales y de los quirófanos será voluntaria. ¿Por qué no puede ser; acaso no hay libertad de trabajo?Si se mueren los enfermos, allá ellos”.

El siguiente aspecto que no resulta transparente se relaciona con las agencias acreditadoras. Estoy de acuerdo en que se trate de entidades privadas. ¿Pero por qué serán primera instancia cuando, simplemente, van a emitir un informe que resolverá la Comisión Nacional de Acreditación? De lo contrario, ¿qué va ocurrir?Los profesores formarán sus propias agencias, las facultades podrán acreditar las carreras y, además, cobrar dinero. De esa situación tendrá que apelarse ante los mismos profesores que están en la Comisión Nacional de Acreditación.

Otro punto que no me parece convincente apunta a lo que sigue. ¿Por qué se acreditan obligatoriamente las carreras de medicina y pedagogía, y no así la de derecho?¿Acaso los abogados no son auxiliares de la administración de justicia?¿La de ellos, por definición, no es una profesión que se mueve en el linde de lo público y lo privado? ¿No interesa a la sociedad que haya abogados honestos, veraces y bien formados? ¿O les gustaría seguir el ejemplo de las universidades que hoy en día los forman? ¿Por qué determinadas carreras sí y otras no?”

La oposición de la época recelaba de cualquier sistema de acreditación, aun voluntaria, pensando que se podía abrir la puerta para conculcar la libertad de enseñanza. ¿No había vivido tanto tiempo el sistema universitario sin necesidad de acreditarse?, sostenían.

El proyecto en discusión fue un primer paso. Muchas de las aprehensiones formuladas en esa época, lamentablemente, se confirmaron. Varios senadores planteábamos la necesidad de establecer un sistema de acreditación obligatoria y con una mayor intervención del Estado.

Luego de lo sucedido, es preciso cambiar profundamente el sistema actual. Un punto de partida puede ser la creación de una Superintendencia con facultades fiscalizadoras y sancionadoras suficientes, dotada de un personal permanente y con alta profesionalidad, como ocurre en otras áreas del Estado.

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14 dic 2012

La Haya: juicio, virtudes y pecados

Perú demandó a Chile. Chile aceptó la demanda.

Ambos viven un desarrollo capitalista pujante.

El per cápita actual de Chile es bastante mayor que el de Perú y a éste no será fácil alcanzarlo por su superioridad en población.Chile tiene 16, 5 millones de habitantes. Perú, 30 millones de habitantes.

Perú es soberano en una costa de alrededor de 3 mil kilómetros de largo. Chile, en una de alrededor de 5 mil kilómetros de largo. Ambos se declaran soberanos hasta las 200 millas.

En el pedazo de mar en litigio y en el colindante el tipo de mar y de recursos marinos es casi idéntico.

Ambos países están entre los 5 primeros del mundo en pesquería, junto a China, Japón y EEUU.

Para una mirada “europea” – y la de la Corte de La Haya tiende a serlo, como la del Consejo de Seguridad de la ONU- se trata de países en vía de desarrollo, de esos ubicados hacia el fin del mundo y con similar poderío.

Ambos han entrado en un período democrático después de haber soportado largos e intensos regímenes dictatoriales. Y, en el caso de Chile, haber ejercido reiteradamente la ilegalidad a nivel internacional (Casos de Orlando Letelier, Bernardo Leighton, incumplimiento de la Convención contra la Tortura, etc.)

Chile vivió una dictadura de 17 años en la que se atropelló sistemáticamente los derechos humanos. Perú, bajo el gobierno de Fujimori (1990-2000) hizo lo mismo.

La cancillería peruana goza de prestigio en América Latina. La diplomacia chilena, salvo excepciones de expertos no formados en su cancillería, no. (1)

La Corte de La Haya está compuesta por 15 miembros: 7 de Europa, 3 de Asia, 3 de África y 2 de América. No puede haber dos magistrados del mismo país.

Chile,virtudes en el caso.

-Los tratados marítimos con Perú, de hace 60 años, trazaron límites y pueden interpretarse como tratados de límites.

-En los años 50, 60 y 70, jamás Perú alegó de inexistencia de tratados de límites.

-El límite marítimo que hoy rige, y que es acatado por Perú y todas las otras naciones, es el que defiende Chile.

-El límite marítimo en los paralelos es el límite marítimo que hoy tiene Perú con Ecuador y Ecuador con Colombia, siendo esa la característica sudamericana en el Pacífico.

Chile,pecados en el caso.

-Nunca conminó a Perú, desde 1952, para que los tratados pesqueros fueran reconocidos explícitamente como tratados limítrofes marítimos.Estando casado por la Iglesia, y habiendo cohabitado y consumado, no exigió el matrimonio civil.

-Poseyó durante los primeros veinte años del tratado de Santiago una cancillería débil, durante los segundos veinte años una cancillería que cometió actos delictuales en el extranjero y durante los últimos veinte años una cancillería presuntuosa, más hueca que profesional.

-Su gobierno tiene la debilidad de ser apoyado sólo por el 30 por ciento de la población y de no contar con prestigio en la comunidad latinoamericana.

-Su Presidente ha actuado demasiado expuesto.

-Se le ha pedido la renuncia al vicecanciller (subsecretario) ad portas del juicio.

-Exageración de la ironía en el debate, que puede entenderse como ofensa.

Perú,virtudes en el caso.

-El superior prestigio de su cancillería. En el plano internacional el ex palacio de Torre Tagle es más que el ex Hotel Carrera.

-Contar con un gobierno de apoyo mayoritario y una reivindicación política de apoyo nacional y unitario.

-Haber transformado la incertidumbre en reivindicación.

-Su Presidente ha mantenido un bajo perfil.

-El contar con abogados que ya ganaron en el juicio Nicaragua-Colombia.

Perú,pecados en el caso.

-Ha construido un caso comunicacional empujado por levantar banderas nacionales después del susto, fundado, causado por Sendero Luminoso en su guerra interna 1980-2000.

-Ha caído en numerosas contradicciones durante el juicio oral, más por lo espinoso del caso que por fallas de su cancillería. La negación de la contradicción puede ser estimada como una nueva contradicción.

Mi opinión.

-El límite marítimo del sur de Perú se ajustará a un paralelo, como se ajusta actualmente su límite norte. Y todos los límites marítimos de la costa pacífica de América del Sur.

-El tribunal será partidario de que se firme o reafirme un tratado de límites marítimos como el que viene rigiendo desde 1952. Tal vez haya indemnización para una de las partes por la poca claridad del tratado vigente.

-Es posible que el límite, ajustado al paralelo, se establezca a partir del hito de la línea de la Concordia.

Sea cual sea el fallo, él será acatado pero no pondrá fin a las reivindicaciones peruanas.Ellas, como las bolivianas, se asientan en un fuerte rencor surgido después de la derrota en la llamada Guerra del Pacífico, y sólo podrían tener solución en un marco de integración cultural y popular de Chile, Perú y Bolivia, y en la configuración de un polo de desarrollo tripartito al norte de Arica, que ahora es posible dadas las envergaduras de las burguesías peruana y chilena y la legitimidad alcanzada por el Estado boliviano.

(1) Varias chilenas y chilenos ocupan cargos de relieve en organismos internacionales (Michelle Bachelet, José Miguel Insulza, Heraldo Muñoz, Mariano Fernández y hasta hace poco Juan Gabriel Valdés, pero ninguno de ellos tiene su formación en la cancillería. Todos fueron exiliados. Mariano Fernández fue expulsado de la cancillería en 1973.

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14 dic 2012

Seis paradojas de la primaria opositora

La instalaciónde las primarias como mecanismo para elegir candidatos presidenciales y parlamentarios de una coalición, sumado a la competencia ya desatada en la derecha, y a un escenario de deslegitimación del sistema político -agudizado por la baja participación en la última elección municipal-, hacen que la Concertación y aquellos grupos políticos que puedan ser seducidos por la idea de una gran coalición opositora, necesariamente deban resolver sus candidaturas presidencial, e idealmente parlamentarias, en primarias abiertas y abiertas a los independientes.

Aunque es por todos sabido que, si se decide a competir, la ex presidenta Bachelet ganará las primarias, ellas son necesarias, sea como una forma de legitimar su candidatura, o como equilibrio frente a una presencia mediática de la derecha que será, ya a partir de marzo, abrumadora. En cualquier caso, para ser políticamente exitosas, las primarias requieren una alta participación ciudadana y un total fairplay entre quienes participen de ella

Sin embargo, esta necesidad de realizar un proceso exitoso conlleva al menos seis paradojas difícilmente solucionables a cabalidad.

1. El problema de la “carrera corrida”. La distancia existente entre la intención de voto de Michelle Bachelet y la que ostenta cualquiera de sus potenciales adversarios en una primaria es tan enorme, que el proceso corre el riesgo de convertirse en un trámite poco motivante para el electorado. El mejor escenario para la derecha es que, en una batalla campal entre sus candidatos, convoque tantos o más electores que la oposición a sus primarias, sembrando una duda respecto del resultado final de la elección presidencial.

2. La posición de Andrés Velasco. Para tener alguna chance en la primaria, Velasco debe  necesariamente  adoptar una posición desafiante frente al stablishment concertacionista, abriéndose a recibir apoyo de los empresarios y criticando tanto a las políticas opositoras como a la ex presidenta. Sabiendo que Velasco contará con toda la prensa derechista para amplificar sus críticas, su ruptura del fairplay puede tener consecuencias muy negativas para la candidatura triunfante.

3. La DC, partido grande, candidato pequeño. Luego de una gran elección municipal, la DC necesita llevar un candidato propio a las primarias, ratificando así su condición de partido eje de la oposición. El problema es que los dos pre candidatos DC tienen un apoyo ciudadano ínfimo, siendo plausible que al realizarse la primaria, el DC que se postule termine en un distante cuarto lugar, muy atrás de Bachelet y posiblemente detrás de Velasco, e incluso del senador Gómez. Este panorama es difícilmente aceptable por los candidatos a parlamentarios del partido, quienes se verían forzados a hacer campaña conjunta con un candidato perdedor, al menos hasta el 30 de Junio.

4. La necesidad de asegurar la votación comunista. El PC es absolutamente clave para obtener una representación parlamentaria que asegure el éxito del futuro gobierno. En otros tiempos, asegurar su concurso habría sido materia de una simple negociación.Hoy, con las primarias, el asunto se complejiza. El PC sabe que, de competir en primarias abiertas en todos los distritos, difícilmente podría llevar un número de candidatos superior a su actual representación parlamentaria, lo que, considerando los costos políticos de abandonar a los movimientos sociales y sus demandas más radicalizadas, resulta poco atractivo. Es por ello que, seguramente, el PC pedirá llevar candidatos sin primarias en algunos distritos (distritos protegidos), lo que pondrá en tela de juicio la legitimidad de todo el proceso, y será un aliciente para que actores locales desplazados se conviertan en candidatos independientes.

5. El PPD, de la Concertación progresista al Bacheletismo sin convicción. El PPD conformó una alianza político electoral con el PR y el PC para las pasadas elecciones municipales. Esta alianza no tuvo éxito, siendo derrotada por el eje DC / PS.Hoy, el partido enfrenta el futuro escenario electoral sin candidato presidencial y sin mucha capacidad de influir en las decisiones políticas opositoras. Sus opciones son: seguir en la ruta de la Concertación progresista, apoyando al Senador Gómez o a otro candidato definido por dicho pacto o sumarse tardíamente al tren del Bacheletismo, lo que no le asegura para nada un asiento privilegiado.

6. El PS, “los ricos también lloran”. El escenario para el PS parece ser ideal. Seguramente, uno de sus filas volverá a la Moneda y,probablemente, aumentará su representación parlamentaria. Sin embargo, la directiva del partido tiene un grave problema, todos envidian su suerte y, por ende, intentarán que sea el PS quien pague los costos de sus propios problemas. Así, los comunistas le pedirán al PS los distritos protegidos, el PPD y la DC le solicitarán compensaciones políticas por su eventual apoyo a Bachelet y todo esto en el marco de una oposición interna que no comparte el acuerdo histórico con la DC y que se siente excluida de un eventual gobierno de Bachelet.

En resumen, las primarias son para la Concertación a la vez una necesidad y una complicación.

Lo más probable es que todas estas contradicciones se resuelvan y que la oposición logre hacer unas primarias relativamente exitosas, no perfectas, pero suficientemente legítimas como para no dañar el camino de Bachelet a la Moneda.

Después de todo, Velasco sabe que no puede estirar demasiado el chicle si desea ser parte de una oposición unida que volverá al gobierno; el candidato DC que resulte vencedor en las primarias internas deberá evaluar si llegar hasta el final o bien bajarse dignamente en algún punto; los comunistas deberán conformarse con menos de lo que aspiran; el PPD deberá asumir sus errores pasados y prepararse para una mala elección y los socialistas deberán pagar varios platos rotos, pero probablemente, no todos.

Este es el arte de la política: conciliar intereses opuestos asumiendo ciertos riesgos, y aparentar que “lo posible” es equivalente a lo ideal.

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13 dic 2012

En el mes de la solidaridad

El mes de diciembre para nuestro país, es un mes que cierra el circuito anual y abre las esperanzas de un mundo mejor cada año.

Es el mes del nacimiento de Jesús y la celebración de su natividad. Es el mes de la celebración de la Inmaculada Concepción. Es el mes de los Derechos Humanos. Es el mes del amor sincero, casto y hermoso hacia nuestros niños. Es el mes en que buscamos la manera de saber si estamos cumpliendo este mandato que nos entrega para estos 30 días.

Si miramos hacia atrás ¿estamos realmente respetando los Derechos Humanos en su plena concepción? Mi respuesta muy sincera es que no lo estamos haciendo.

• No se respetan los derechos a los niños discapacitados.

• No se respetan los derechos de los empleados fiscales que se les desvincula casi simultáneamente con la Pascua y el Año Nuevo.

• No se respetan los derechos de los profesores que se les despide en esta fecha para no pagar vacaciones y se les recontrata por sueldos míseros nuevamente en marzo.

• No se respetan los derechos humanos cuando hay en Chile una desigualdad económica gigantesca.

No se respetan los derechos humanos cuando delante nuestro hay 17.000 jóvenes que quedan fuera de la Universidad por simple desidia del Estado para controlar y por la avaricia de algunos para quedarse con el patrimonio ajeno.

Si miramos detenidamente con el sentido profundo de la Navidad, creo honestamente que No. Hemos terminado remplazando la imagen del pesebre por una figura ajena, absolutamente contraria a lo que creemos en nuestro acervo cristiano, llena de materialismo y jolgorio, absolutamente contrario a lo que decimos.

Ojalá algún día podamos separar ambas fechas, como sucede en España donde la Navidad es recogimiento y amor hacia nuestras familias y se celebra el 06 de enero como el día de Reyes con los regalos materiales.

Si miramos atrás, vemos el signo del amor que se atropella día a día en una partitura de obscenidades que nos avergüenzan como chilenos.

Como políticos debemos tener en cuenta lo que señalo y en forma muy especial aquellos partidos que declaran inspirarse en los principios cristianos.

El llamado de estas líneas es una alerta a mí mismo y a quienes ejercen funciones públicas, para que terminado diciembre, un nuevo afán de perfeccionamiento, de consecuencia, de conducción, de apertura a la verdad sean los signos que iluminen el próximo 2013.

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