13 feb 2013

Cuba, Chile y los estándares democráticos

Ningún debate es tan esencial como el de los fundamentos del régimen democrático, puesto que se relaciona con la forma de concebir la vida en libertad, vale decir, el modo en que se expresa el compromiso con la Declaración Universal de los Derechos Humanos en todo tiempo y en todo lugar. Por lo tanto, lo que cabe exigir a los líderes políticos es que hablen claro sobre esta materia.

Es valioso que el diputado Osvaldo Andrade, presidente del PS, al ser consultado acerca de su opinión sobre el régimen imperante en Cuba, haya respondido así: “El régimen político cubano no cumple con los estándares básicos de una democracia, y lo decimos sin ningún problema”. (El Mercurio, 9/02/2013).

Al día siguiente, el diputado Guillermo Teillier, presidente del PC, contestó: “No sé cuáles son los estándares que él prefiere de democracia, si una democracia estilo occidental, una democracia distinta…”. Y agregó: “Hoy son las Naciones Unidas las que ejercen el control respecto de cómo los países cumplen con los derechos humanos. Y si miramos eso, yo creo que en Cuba hay algunas restricciones, se han ido liberalizando algunas cosas, y si comparamos con Chile, creo que a Chile, hoy día, le llaman más la atención por restricciones a los derechos humanos que a Cuba, por varias cosas”. Enseguida, dijo: “Cuba no es una democracia como la que le gustaría al diputado Andrade, bueno…cada uno tiene su posición” .(El Mercurio, 10/02/ 2013).

El diputado Lautaro Carmona, secretario general del PC, completó el juicio partidario: “No se puede analizar el tema de Cuba sin considerar los 65 años de bloqueo de parte de la principal potencia que hay en el plano económico, militar y político. Y si así se hace, es de verdad hacer un análisis parcial, descontextualizado, que no permite explicarse todo. Los sistemas democráticos no son absolutos o únicos en todas partes del mundo, en cuanto a cómo se gesta su representación”.

Se entiende que fue un lapsus de Carmona la alusión “a los 65 años de bloqueo” a Cuba, pues ello incluiría a la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958). Cuba no está sometida a un bloqueo actualmente. Sí estuvo bloqueada por la flota norteamericana en octubre de 1962, con motivo de la crisis de los misiles.Lo que existe hoy es un embargo comercial de parte de EE.UU., política que despierta amplio rechazo en la comunidad internacional. Cuba comercia sin problemas con el resto del mundo.

Tiene razón Carmona cuando señala que los sistemas democráticos no son absolutos o únicos en el mundo, pero se supone que hay un momento en el que somos capaces de distinguir entre una democracia y una dictadura. Otra cosa es que se quiera diferenciar entre dictadores amigos y dictadores enemigos.

El 3 de febrero, se realizaron elecciones parlamentarias en Cuba, en las que hubo 612 candidatos para elegir a 612 diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Casi todos los candidatos eran miembros del partido único que existe en Cuba (Partido-Estado, más exactamente); el resto de los candidatos eran personas que cuentan con la confianza del partido único.

En Chile, como es obvio, la discusión sobre los estándares democráticos no puede desvincularse de la catástrofe que significó la pérdida de las libertades hace 40 años. Tenemos, pues, sólidos elementos de referencia para no confundirnos acerca de lo que representa la vida en dictadura y lo que representa la vida en libertad.

El régimen democrático parte de la base de que el poder no pertenece a ningún caudillo, casta o partido, aunque proclamen que encarnan una causa superior. Reconoce la existencia de ciudadanos, no de súbditos; se sostiene en la división de los poderes del Estado; reivindica el pluralismo, las elecciones libres, el derecho a asociarse, la libertad de prensa, etc.

Nada de eso existe en Cuba. Solo después de medio siglo el régimen de La Habana ha autorizado la entrega de pasaportes a quienes quieran viajar al exterior, aunque puso limitaciones a algunos profesionales. Es imposible no recordar que, en este período, decenas de miles de cubanos se lanzaron al mar en pequeñas embarcaciones con la esperanza de alcanzar las costas de Florida, y muchos perecieron en su intento.

No es posible comparar los estándares democráticos de Chile y de Cuba.Nuestro país es una república, mientras que el régimen cubano es lo más parecido a una monarquía: los hermanos Castro controlan todo el poder desde hace 54 años.

En Chile, elegimos Presidente cada cuatro años; el Poder Judicial es independiente; en el Congreso están representadas las fuerzas de derecha, centro e izquierda; existen plenas garantías para la formación de partidos; todos los partidos legales tienen acceso a los medios de comunicación y reciben incluso un aporte estatal para las campañas, etc. Necesitamos mejorar nuestra democracia por supuesto, pero a partir de lo conquistado.

La situación en Cuba es enteramente distinta: lo que allí existe es una dictadura militar; en rigor, la única dictadura militar que todavía sobrevive en América Latina.

Ojalá esté cercano el día en que los cubanos puedan vivir en libertad, decidir sobre sus vidas y participar en las decisiones sobre el rumbo de su país.

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13 feb 2013

El error del Espíritu Santo

El Papa Ratzinger renunció a su cargo dizque por graves achaques de la vejez. Tiene 85 años. Fue elegido Papa por los cardenales, como corresponde, hace casi ocho años, cuando tenía 77 junios. La Iglesia Católica sostiene –no es una alegoría en esa institución llena de dogmas “divinos”- que Dios mismo, el Espíritu de Dios llamado Espíritu Santo, ilumina a los cardenales cuando votan finalmente por el Papa.

No cabe duda que esta vez el Espíritu Santo cometió un error. Fue tan grave que ahora muchos cardenales y vaticanistas han sostenido que el próximo Papa debe elegirse entre católicos solteros que no tengan tanta edad. Cualquier católico soltero, mayor de edad, puede ser elegido Papa.

La Iglesia Católica, que despegó en occidente con el imperio romano y que dice haber sido fundada hace veinte siglos por el propio Jesucristo, ha ido perdiendo la influencia militar, económica e ideológica que alcanzó su máximo entre el siglo IV (Constantino) y el siglo XVI (Lutero), siglos entre los cuales echó las bases de lo que hoy es Europa y buena parte de América, la conquistada por ejércitos católicos y evangelizada por sus intelectuales orgánicos.

En los últimos siglos la Iglesia Católica mantiene, en primer término, una importante influencia ideológica en occidente y es aquí la mayor organización religiosa, pero su palabra (ella vive de la palabra) es cada día menos escuchada en materias éticas, políticas y de consejos económicos. Los postulados de su doctrina social siguen estando en la estratósfera. Nunca han sido aplicados, de manera integral, por Estado alguno y las actuales sociedades complejas sólo se remiten a aplicarlos en el derecho civil. El mundo occidental actual se caracteriza, al contrario, por un creciente laicismo.

Hoy el islamismo es la religión que fundamenta estados, en el oriente y el norte de África. La religión musulmana, está siendo fundamento de nuevos estados (Libia, Egipto).

En nuestro propio país, de los cinco últimos Presidentes de la República, tres son católicos y dos agnósticos, aun cuando más del 70 por ciento de la población se declara católica.

En los últimos años la Iglesia Católica y el Estado Vaticano, sede de su máxima autoridad, se han visto remecidos por la denuncia de escándalos financieros (incluidos asesinatos mafiosos) y de poseer una vasta red de abusadores sexuales de niños y minusválidos.

Ratzinger, que ha sido el principal dirigente intelectual de la Iglesia en las últimas décadas, inició en su gestión papal el reconocimiento del abuso sexual de sus dirigidos y ha hecho críticas públicas globales a esta práctica condenada por la ética occidental moderna y la ley, cuestión que no hizo su antecesor.

Así y todo la Iglesia continúa en cuestión y sigue perdiendo adhesiones.

Las medidas que toma son débiles o superficiales.

En ella aparece como más grave que en otras instituciones y estados, el hurto masivo, la estafa bancaria y el crimen mafioso porque a diferencia de Berlusconi, Rajoy o Sarkozy, el Papa y su institución se declaran fundados por Dios, dicen tener una relación estrecha con él, y su actividad profesional es la de proclamar la pobreza de espíritu, el desapego de los bienes materiales, la virtud de la virginidad, la castidad y el celibato, y porque en sus manos está, para muchos, nada menos que la condena eterna de los que son calificadas como pecadores mortales.

El fundador de la Iglesia calificó como el principal de los pecados el abuso sexual de los niños. Y Ratzinger nos ha recordado que el infierno, torturador, castigador y eterno, sencillamente existe.

En los porfiados hechos, esta institución importante, que se debilita, está ejerciendo una ética de la inconsecuencia. En ninguna otra de las importantes a nivel mundial es tan patente esa contradicción y, por tanto, tan hipócrita la conducta.

Es aún peor que la que tienen los que predican la paz y hacen la guerra o los que proclaman la democracia y ejercen la dictadura. O los que amasan fortunas mientras llaman a acabar con la pobreza. En el caso de los católicos la inconsecuencia no es sólo un atropello a un principio universalmente aceptado sino una verdadera – la verdadera- contradicción vital.

La iglesia, como institución, no tiene inmunidad, ni será eterna.Ella no ha acompañado siempre a la aventura humana, que tiene ya millones de años.Tiene, generosamente, unos dos mil.

El judaísmo tiene dos mil quinientos.

El islamismo tiene mil cuatrocientos.

El hinduismo tiene casi cuatro mil años y el brahmanismo más.

El budismo, unos dos mil quinientos años.

Las creencias en los dioses, sin o con nombres y apellidos, suelen acompañar a culturas y civilizaciones, a diversos modos de producción, a innumerables doctrinas e ideologías, pero, como todas las cuestiones humanas, no son eternas. Tienen altos y bajos, más o menos poder, ésta o esa otra influencia. Surgen y desaparecen.

Tal vez Ratzinger, que nunca peleó contra una dictadura política y que fue, como todos los jóvenes alemanes de su tiempo, un disciplinado soldado de Hitler, quiso ahora, este mes, romper con su vida calma e intelectual, y, con su renuncia intempestiva y original, a los 85 junios, abortar posibles cismas y abrir bruscamente paso a una renovación de la institución religiosa que ama y que está agotándose.

¿Lo seguirá la conservadora curia cardenalicia?

¿Subsanará así, el germano, al menos en la propuesta, el error del Espíritu Santo?

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12 feb 2013

Bajo el agua

Veranear sin tarjeta de crédito es una decisión espartana, pero lúcida en un país turísticamente prohibitivo para sus propios habitantes; el panorama es peor aún, si todavía eres peatón, los trenes parecen un espejismo de la ruta, los buses son cementerios con ruedas, los aviones te dejan varado dos días completos en el aeropuerto, te estafan con departamentos costeros que no existen, te expulsan de playas a las que todos tenemos acceso, porque al reyezuelo local se le ocurrió cerrar el único acceso, o te intoxicas con los mariscos con marea roja que insistes en comerte crudos. Sin duda, la estación dorada en su mejor versión camino al desarrollo.

Surto en estas y otras disquisiciones pasé mis merecidos días de asueto, pero no bajo el habitualmente amistoso sol del litoral central (lo único que puedes abordar a precios razonables en la superpotencia que crece al seis por ciento), sino de un mezquino desfilar de nubarrones gélidos que te obligaban a recogerte bajo techo (ni hablar de un mar al que soy tan afecto, pero que hoy agoniza por la contaminación de las industrias de San Antonio o los cuestionables proyectos inmobiliarios de Algarrobo).

A la usanza de los taciturnos personajes de Henry James, opté por dar un breve paseo por bosquecillos y quebradas que, por lo menos, estaban bañadas de salutífero aire marino, aves autóctonas cada vez más escasas e insectos multicromos que lo son aún más.

Entonces fue cuando tres graves accidentes ligados al agua remecieron mi pequeño simulacro de retiro literario.

Dos aluviones provocados, tanto por un clima enloquecido como la imprevisión clásica del chileno privatizado, conspiraron para exponer a casi todo Santiago a un corte total de agua y la extraña destrucción de una matriz que trajo de vuelta las escandalosas inundaciones invernales a habitantes de Puente Alto.

La lenta respuesta de la autoridad privada, Aguas Andinas y su posterior auto exculpación (este clima raro, pues hombre), asimismo nuestra fácil indefensión ante la automática privación (mire, usted los caprichos del lenguaje) del esencial elemento hacen surgir preguntas, muy serias preguntas.

El músico inglés Charles Hayward dijo una vez que el agua es un asunto político. La idea de que el agua será la causa de nuestras futuras guerras ya no me parece un cliché tipo Salfate.

Podemos estar en presencia del comienzo del fin de la extinción de nuestras reservas de agua potable y de la peligrosa monopolización de lo que queda por parte de unos pocos.

Proyectos hidroeléctricos a medida de grandes consorcios mineros, riegos de elefanteásicos jardines corporativos o cultivos no alimentarios parecen ser la única utilidad que le ve el siempre avizor ojo neoliberal. Todo ello tolerado por nosotros.

Las excusas de Aguas Andinas, el organismo privado a quien la Concertación gozosamente le entregó el control de nuestras necesidades vitales, simplemente son inadmisibles. Advertidos hace mucho de la presión de altura y de las precipitaciones líquidas más que probables en la alta cordillera, básicamente optaron por ignorarlo.Negligencia se llama eso y en países que sí son desarrollados de verdad tiene un tufillo a cárcel que no te explico.

Si conozco o creo conocer el entorno donde edifico instalaciones de tan alto valor, lo que me corresponde hacer es construir de un modo más seguro y prevenir en vez de lamentar. ¿Ve?

Yo lo sé y no estudié posgrados de ingeniería ni me regalaron un puesto en el directorio tras ser ministro. Si se llueve mi casa y sé por donde cayó el agua, tapo el lugar donde se produjo la fisura con materiales más seguros. ¿Ve?

Yo lo sé y no salgo vanagloriándome de mi par de palos parados en la Vivienda y Decoración.

¿Qué les pasó, mentes maestras, paladines del libre mercado que todo lo ve y todo lo soluciona? No se arregla todo con decirle a la Carolita Urrejola que anuncie el corte de agua repentino en lugar de hacerlo ustedes con antelación, no se arregla juntando agua en la tina, agotando el agua mineral de los supermercados o caminando kilómetros hasta el camión aljibe.

Despachar más aún, la cuenta más cara del continente sobrepasa el desparpajo y la soberbia.Es hora de que se ponga sobre la mesa una política real sobre el agua.

El mercado que nunca ha sido libre, sino que lo controla un lúgubre grupillo de parientes y amigotes, no puede seguir decidiendo la ética, el destino y la estructuración social del derecho al agua. El agua es un derecho, no un bien de consumo.

No es una tablet, muchacho o una cartera Luis Vuitton, señora. Es parte de nuestro sustento, nuestra supervivencia como especies. Sin tomar agua usted se muere a los dos días, buen hombre, información para corroborarlo no le va a faltar.

Los ciudadanos somos responsables de nuestra agua y debemos recordarles, de una manera clara y unánime que ella nos pertenece y no al bolsillo a la medida de señores de mente cuadriculada e intoxicada de números y gráficos.

La política del agua nos exige organizarnos, debatir y decidir en comunidad, de modo ético y responsable el uso sabio de lo poco que va quedando y quitarlo de manos de escrupulosos que quizás qué estrategias de control social planean con ella.

Ética y responsabilidad social nuevamente. Esto no lo enseñan en la escuela de negocios, claro, parece que en la casa, menos.

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12 feb 2013

Conflicto mapuche, ejemplo de desigualdad territorial

Los últimos hechos ocurridos en La Araucanía han puesto una vez más en el debate la necesidad de buscar una solución a este conflicto que se extiende por más de un siglo. Sin lugar a dudas este es un conflicto étnico, pero tiene también una clara expresión territorial que vale la pena poner de relieve en la búsqueda de soluciones alternativas de políticas.

Las cifras oficiales indican que La Araucanía es la región más pobre del país. Según la última encuesta CASEN esta región posee un 22,9% de pobreza, frente a un 11,5% de la Región Metropolitana. Pero incluso dentro de la misma región existen diferencias en la distribución de la pobreza entre la población mapuche (24,3%) y no mapuche (22,3%), en un contexto en que la población mapuche representa el 46,5% de la población regional total.

Estas cifras son bastante conocidas, así como también lo es la situación de mayor pobreza relativa en que se encuentra la población mapuche, respecto de la no mapuche, en prácticamente todas las regiones del país.

El conflicto ‘mapuche’ se configura como un conflicto territorial cuando agregamos a estos antecedentes otros que dan cuenta de una particular combinación de actividad económica y composición étnica. No parece casual, por ejemplo, que entre las comunas con mayores índices de pobreza se encuentren Lumaco (35,9%) y Purén (38,0%), que son además las de mayor presencia forestal.

Un país que aspira a ser desarrollado no puede hacer vista gorda de la desigual distribución territorial de las oportunidades de desarrollo. La industria forestal constituye una de las economías más importantes del país. Si bien es un sector que genera fuentes de empleos, estas cifras sugieren que los beneficios económicos que se obtienen de la actividad forestal no se están quedando en el territorio donde esta se desarrolla.

Desde una perspectiva de desarrollo con cohesión territorial, apostamos a que todos los territorios del país pueden expresar su potencial de desarrollo y a que ningún territorio sea persistentemente marginalizado.

¿Debiera ser éste un objetivo nacional de un país democrático y moderno? Sin lugar a dudas. Y lo cierto es que existen herramientas de políticas para avanzar en esta dirección. La experiencia de distintos países con importantes porcentajes de población indígena indica que a partir del reconocimiento del territorio como una fuente de identidad, es posible avanzar en mayores grados de autonomía para la administración de dichas unidades territoriales.

Mayor autonomía significa voz efectiva y mucho mayor poder para pensar, elegir, planificar y construir su desarrollo, incluyendo las condiciones y características de su estructura y actividad económica y el uso que se dará a sus recursos naturales y ecosistemas.

Eso no significa total autonomía de cada territorio porque ello impediría la existencia de una nación común, pero sí se requiere un nuevo pacto social sobre los derechos y responsabilidades de las regiones y los territorios en decisiones trascendentales que afectan su destino particular y nuestro destino común.

Tras la Reforma Constitucional promulgada en julio de 2007 que otorga a la Isla de Pascua y al Archipiélago Juan Fernández la condición de Territorios Especiales, se abre el espacio para la creación de territorios de administración especial.

Quizás tenga sentido partir de esa experiencia para romper de una vez con un ordenamiento jurídico excesivamente homogéneo y centralista, de manera tal de avanzar hacia un esquema que refleje de mejor manera la rica diversidad de nuestro país, permita la expresión de las diferencias y asegure a todos los chilenos, independientemente de su origen social, étnico o del lugar donde vivan, iguales oportunidades de expresar sus potenciales y ejercer su ciudadanía de forma plena.

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12 feb 2013

¿Un poco más cerca o un poco más lejos?

Hace unos días fue conocido el resultado del estudio de la pobreza por comunas que realiza el ministerio de Desarrollo Social en base a la información recopilada en la Casen 2011, el que se realiza desde las últimas dos versiones de la misma.

Esta nueva metodología estadística para área pequeñas pretende dar luces particulares y ser instrumento para mejorar la focalización de la políticas públicas que se implementan.

La Araucanía, que a pesar de tener una importante disminución en la pobreza (de 27,1% a 22,9%) sigue estando al final del ranking nacional. Si miramos en detalle lo que sucede a nivel local podremos ver cómo ha evolucionado (o no) la pobreza en cada una de las comunas.

Un poco más lejos. Ercilla es la comuna más pobre del país. Aquí, casi una de cada dos personas viven en pobreza y es una de las alzas más importantes.

Lamentablemente, Saavedra y Lonquimay aumentaron sus indicadores y se encuentran dentro de las cinco comunas más pobres del país.

Un poco más cerca. El 2009, de las 10 comunas más pobres , 7 pertenecían a nuestra región. Peor aún, de las 30 más pobres, 20 eran nuestras. Esto contrasta notoriamente con los resultados del 2011 en donde de las 10 más pobres 4 son de La Araucanía, y de las 30 ahora 14.

Es necesaria una prudente alegría porque de las 32 comunas de la región, 24 de ellas bajaron la pobreza. Es más, 6 de ellas lo hicieron en más de 10 puntos porcentuales. Bien por Loncoche, Angol, Curacautín, Toltén, Purén y Perquenco que lograron las bajas más importantes.

Bien porque 3 de cada 4 comunas de La Araucanía bajaron la pobreza.

No es sólo medirnos y ver cómo vamos, es ver qué hacemos con la información que tenemos para acelerar los procesos. Por eso son claves las políticas públicas como el Ingreso Ético Familiar impulsado por el presidente Sebastián Piñera para la superación de la extrema pobreza; o el Plan Araucanía como orientador del relato completo de levantar a la región en todos sus aspectos: educación, salud, trabajo, educación, inversión, etc.

Todavía estamos lejos, aún queda mucho por hacer. Pero no es sólo un sueño, sino un imperativo moral superar la pobreza, alcanzar el desarrollo, pero con todos en el, sin dejar a nadie atrás.

Entonces, después de ver como al andar del camino se desprenden fuertes destellos de que superar la pobreza es posible, no es casualidad de que el empleo, el crecimiento y las políticas públicas estén haciendo su trabajo.

Definitivamente, un poco más cerca.

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12 feb 2013

Proyectos energéticos e impacto ambiental

Dentro de la agenda ambiental actual, tanto de la sociedad civil organizada como de las autoridades de gobierno, el tema energético es el más relevante y el que moviliza las mayores demandas por definiciones políticas.

Por una parte está la necesidad urgente de abastecer la creciente demanda energética, reducir los costos actuales y mejorar la competitividad del país; y por otro lado está el hecho de que prácticamente todos los proyectos energéticos en fase de evaluación ambiental enfrentan fuerte oposición por parte de la ciudadanía, oposición que se traslada a los tribunales de justicia.

En términos del rechazo a los proyectos energéticos, podemos considerar que se clasifican en términos generales en dos grandes áreas: el repudio a continuar creciendo a partir de fuentes contaminantes como la energía termoeléctrica basada en el carbón y el diesel, como asimismo, a la instalación de proyectos en áreas sensibles que generan impactos sobre el ambiente y la población. Es decir, oposición al tipo de proyectos y a la ubicación de éstos.

Nuestra política energética y nuestra política ambiental están basadas en que sean los interesados en proveer el servicio, quienes tomen las decisiones antes mencionadas: tipos de fuente energética y localización de los proyectos. Sin perjuicio de que se hayan incluido incentivos u obligaciones a incorporar energías renovables no convencionales (ERNC) en la matriz y de que esta participación deba ser creciente en el mediano plazo, las decisiones económicas de inversión asociadas al mercado energético las toman los proveedores.

Muy probablemente una modificación radical de esta estrategia, pasando a una planificación centralizada desde el Estado en cuanto a tipo de matriz y localización de los proyectos no venga a solucionar o revertir el rechazo y la judicialización de proyectos. No es automático que una decisión pública genere más consenso que las decisiones privadas, al menos en el ámbito ambiental.

Existe, en términos de localización de proyectos (no sólo energéticos) una fuerte presencia del efecto NIMBY (no in my back yard o no en mi patio trasero), bajo el cual la sociedad, que genera una demanda creciente por bienes y servicios, no está dispuesta a soportar el emplazamiento de proyectos en la cercanía de sus hogares.

Lo mismo ocurre con antenas de celular, o industrias molestas o contaminantes. Si a esto se suma que los proyectos optan en su ubicación por territorios con bajo costo de adquisición, tenemos en la mayoría de los casos proyectos impactando a comunidades rurales con poco margen de negociación (Caimanes y Pelambres, Freirina y Agrosuper, Vertedero Lomas Coloradas y TilTil, entre muchos otros).

No es un problema de solución inmediata. Por una parte existe una fuerte oposición a seguir incorporando nuevos proyectos en zonas históricamente impactadas y saturadas. Las llamadas “zonas de sacrificio” como son Mejillones, Ventanas, Huasco, Coronel. Estas zonas reciben el impacto ambiental “concentrado” y no parecieran recibir los beneficios económicos asociados a dichos proyectos.

Sin embargo, la contraparte también genera rechazo, nos referimos a zonas muy poco intervenidas con territorios prístinos que tienen una alta valoración por parte de la sociedad, sin que necesariamente dicha sociedad haga un uso directo de estos territorios. Es el caso de la Patagonia y los proyectos hidroeléctricos que buscan emplazarse en ella.

En este escenario, es difícil proyectar que en el futuro, se reduzcan los problemas por el emplazamiento de los proyectos energéticos, indistintamente de quien asuma la responsabilidad de elegir los lugares.

Si la actual institucionalidad ambiental entrega la potestad a los titulares de definir el lugar y a su vez le niega a la autoridad ambiental la atribución de cambiar dicho emplazamiento, pareciera que la solución más viable es: a) modificar la actual legislación ambiental y entregar atribuciones a la autoridad para relocalizar proyectos, en el contexto de una política de ordenamiento territorial nacional, o b) avanzar en la incorporación voluntaria, por parte de los titulares, de mayores consideraciones ambientales y sociales a la hora de determinar el emplazamiento de los proyectos, aún a costa de mayores inversiones iniciales.

Ninguna de las dos opciones asegura, sin embargo, la eliminación de los conflictos y su posterior judicialización.

En cuanto a la creciente demanda por modificar la actual legislación ambiental en vista de la escalada de conflictos a la que nos hemos visto enfrentados, es conveniente recordar que la actual regulación ambiental a través del SEIA y su institucionalidad asociada, no fue diseñada para rechazar proyectos. Quienes esperan un nuevo diseño que incremente la tasa de rechazo de proyectos, están en la línea equivocada. No podemos diseñar un sistema que se oponga a priori proyectos termoeléctricos o hidroeléctricos.

El espíritu de la gestión ambiental a través del SEIA es “mejorar” los proyectos. Que éstos incorporen en su diseño las consideraciones ambientales y sociales que antes no eran consideradas. Que se hagan cargo, vía mitigación o compensación, de los inevitables impactos que los proyectos conllevan. Este espíritu de contar con mejores proyectos es el que anima al sistema. No la resistencia ideológica a determinados tipos de proyectos.

En este sentido es innegable que se ha avanzado y que en la actualidad se cuenta con proyectos más integrales desde el punto de vista ambiental. También es innegable que se necesita avanzar aún más.

En vez de cambiar el espíritu de nuestra gestión e institucionalidad ambiental, se debe avanzar en mejorar las evidentes falencias que presenta el sistema y que ya han sido definidas por la autoridad competente: reducir la discrecionalidad en la evaluación de proyectos y generar guías metodológicas por tipos de proyectos.

Es interesante estudiar el papel que juegan en la actualidad las consultoras ambientales y el impacto que produce la subordinación de su trabajo al titular que las contrata. Se han documentado diversos conflictos en orden a que las consultoras buscan minimizar el impacto de los proyectos que asesoran, para a su vez reducir los compromisos a cumplir en las resoluciones de calificación ambiental.

Se podría apuntar a la creación de un registro público de consultoras y la asignación por parte de la autoridad de la que el titular deba contratar para su estudio,con el fin de reducir la discrecionalidad de los estudios.

Una reforma de mayor magnitud sería reformular el sistema de evaluación, que en la actualidad le entrega al titular toda la responsabilidad de proveer la información en base a la cual se tomarán las decisiones, incluida la línea base y la determinación de impactos.

En otros países la determinación de dicha información descansa en las autoridades ambientales y los titulares deben someterse a parámetros de impacto previamente cuantificados. Se evita de esta manera la discrecionalidad proyecto a proyecto.

Es evidente que nuestra institucionalidad ambiental y su sistema de evaluación de proyectos tienen falencias que no solo se resuelven a través de la vía administrativa y la generación de guías metodológicas.

Se deben repensar algunos lineamientos centrales que sostienen su actual diseño, en conjunto con urgentes definiciones estratégicas en otros ámbitos de la gestión ambiental, como son una política nacional de protección, conservación y uso de nuestros recursos naturales.

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12 feb 2013

Ñuble será región

La idea de convertir la provincia de Ñuble en Región entró en tierra derecha. La decisión de enviar el proyecto de ley es sólo voluntad del Ejecutivo.

Y, en este sentido, resulta alentador que antes de fin de año el Gobierno espere contar con una propuesta técnica sobre la prefactibilidad para que Ñuble sea Región.

El objetivo es disponer de la información necesaria para analizar y evaluar los criterios de desarrollo económico, social, ambiental, cultural y el costo para el Estado que significará la creación de una nueva institucionalidad independentista.

Alcaldes de diferentes tendencias políticas se comprometieron recientemente en Chillán con apoyar la iniciativa que entra en esta etapa clave.

Lo hacemos porque estamos convencidos de que es uno de los principales caminos para alcanzar el desarrollo de una población que supera las 500 mil personas, las cuales esperan con ansias solucionar la pobreza rural y problemas tan básicos como la falta de conectividad, abastecimiento de agua, electrificación, alcantarillado y tratamiento de aguas servidas, entre otros.

El Gobierno de Sebastián Piñera Echeñique, ya se había comprometido el 30 de octubre del 2009 en Chillán a cumplir la voluntad de la ciudadanía en cuanto a que Ñuble sería Región.

Y, la prueba más concreta es la decisión de realizar las transferencias de fondos a la municipalidad de Chillán para agilizar el proceso del llamado de licitación y convocar a empresas y universidades a postularse para la ejecución del estudio técnico de prefactibilidad. Una vez conocido el informe técnico , deberá redactarse el consecuente Proyecto de Ley para que el Parlamento se pronuncie al respecto

En este proceso, el Senador Víctor Pérez, de la Unión Demócrata Independendiente, UDI, ha jugado un rol fundamental, gracias a su cercanía con La Moneda, ya que logró instalar con rapidez en la agenda del Gobierno tanto la idea de Ñuble Región como la creación de una provincia nueva en la zona.

En tanto que también han sido clave las gestiones del senador DC, Hosain Sabag, quien ya en octubre del 2010, en su calidad de presidente de la Comisión de Gobierno de la Cámara Alta, acordaba en el Congreso realizar gestiones ante el Ejecutivo para evitar que se continuara postergando la legítima aspiración de que Ñuble sea Región.

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11 feb 2013

Extrema y peligrosa fragilidad del sistema de agua potable

Las principales empresas encargadas de proveer el servicio no cumplen con su función más básica: dar agua potable en óptimas condiciones cuando no hay carencia de ese elemento. La turbiedad que pueda haber en las fuentes es parte primera de lo que las compañías deben atender, incluso cuando las condiciones fueren mucho peores a las normales.

A su vez, el Gobierno tampoco ha cumplido y no las ha obligado a realizar las mantenciones indispensables para que habiendo agua no haya desabastecimiento. El Poder Ejecutivo tiene las atribuciones para hacerlo y que no las ejerza produce nefastos efectos en la población.

La situación que hemos vivido por tercera vez en las últimas semanas sólo denota que no hay un efectivo interés en que se dé la atención que los ciudadanos de las Regiones Quinta y Metropolitana necesitamos. Que las empresas sólo tienen interés en el incremento de sus utilidades y que el Gobierno privilegia su relación con ellas más que en la protección de los habitantes.

No se ve otra explicación a lo que ha ocurrido.

Lo dicho por unos y otros es insostenible. Aguas Andinas y ESVAL nos señalan que debido a la muy alta turbiedad debieron cerrar sus plantas de tratamiento, dándose la paradoja de que habiendo agua, y mucha, las empresas encargadas de procesarla se declaran ineficientes, cuando precisamente su principal función es la de purificar ese elemento y hacerlo llegar en condiciones potables a los vecinos.

Y el Gobierno destaca que ahora han actuado bien, o al menos mejor que la vez anterior, porque Aguas Andinas anunció anticipadamente que cortaría el suministro.

Pero ninguno se hace cargo de lo más grave, del origen del problema y es que ESVAL y Aguas Andinas no están en condiciones de prestar el servicio al que se comprometieron y que si vuelve a llover en los próximos días nuevamente se cortará el agua potable en ambas Regiones y que en invierno esta situación puede pasar a ser gravísima.

Tampoco se ofrece el resarcimiento indispensable: ni las empresas anuncian descuentos en sus precios por la falta de atención, ni el Gobierno les exige que cumplan con su obligación de dar un buen servicio. Por el contrario, el ministerio de Obras Públicas felicita porque se anunció que se dejaría de prestar el servicio al que están obligadas.

Igualmente, ni el Gobierno ni las empresas se hacen cargo de las actividades culturales, comerciales, deportivas, etc. que debieron suspenderse y que privaron a sus protagonistas, clientes y público de sus justas ganancias y del espectáculo que esperaban.

El tema de la carencia de agua potable en las Regiones de Valparaíso y Metropolitana ha sido abordado como un problema comunicacional y no en los términos profundos que corresponden.

El Gobierno debe exigir – y para ello cuenta con las herramientas adecuadas , si no las usa seguirá en su desidia en esta materia – que tanto ESVAL como Aguas Andinas deben hacer urgentemente las mantenciones de sus plantas captadoras de agua y realizar las inversiones acordes a los niveles tecnológicos hoy día existentes, para que no falte agua potable en las casas de los vecinos, existiendo agua suficiente para ser suministrada.

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11 feb 2013

El fútbol está en los cielos

Junto con expresar nuestra solidaridad con la ciudad de Rancagua, el club O’Higgins y con los familiares de los hinchas fallecidos en el accidente de Tomé, queremos rescatar la bella aventura de ser hincha que esconde tan escalofriante hecho.

Millares de chilenos se reúnen en torno a la pasión del fútbol para realizar actividades que van dando sentido a su rutina diaria. No sólo como hinchas de un club de fútbol profesional. También en miles de clubes de fútbol aficionado en los barrios, poblaciones y campos chilenos.

Cada fin de semana, anónimas delegaciones de futbolistas se trasladan de una ciudad a otra en las más diversas condiciones de transporte, animados por la ilusión de la actividad planeada la cuál no sería posible sin el grupo, ni en otras circunstancias.

Partidos dentro de la comuna o interprovinciales. En medio de complicados y desconocidos caminos rurales. O por autopistas con demasiados autos y sorprendentes velocidades. Generalmente movilizados en vehículos que a duras penas sirven para una secundaria rutina de trabajo pero que para esa ocasión se visten de pullman porque sin ese “desvencijado” nada sería posible.

En este país, en que construimos barrios y viviendas para que nadie nos vea, tampoco vemos a nadie.

En este país, en que ni en áreas básicas y visibles o en las barbas del Estado, no se cumple con contratos ni leyes, es casi un imposible pedir a muchos cumplir con importantes normas que se miran por insignificantes a la luz de la vorágine de la aventura y el contexto de los aventureros.

Hay que descorrer el velo de aquellos estadios que no acostumbramos a ver en los reportes televisivos para mirar a los nuestros, arribados desde remotos sitios, para preguntarnos cómo llegan hasta allí. ¡Cómo pueden!

Y la mayoría de los chilenos sólo pueden hacerlo en un bus de 25 pero subiendo 37, porque la niña no ocupa cupo, puede ir al medio y no se preocupe amigo que la llevo bien tomada…. Entrando 20 y pagando 15 porque el cabro chico no va a ver el partido jefe… Comprando para 10 y comiendo 20, total ahí nos arreglamos y algo inventaremos.

Es el país del PIB europeo que habitamos. Sólo el PIB.

Y esos son los hinchas. Los que tienen rostros de niños que juegan a ser héroes siguiendo al capo de provincias. O al curi, al furia, al albo, al león y a muchos más.

Y son más, muchos más. Y son anónimos, mucho más anónimos.

Más que los que no siguen ni recorren, solo agreden. Muchos más que los que dan ultimátum o ponen condiciones para asistir.Pero el número solo importa para votar. En todo lo demás no importa. Si los 4 de allí son delincuentes, los 4 mil de acá, también lo son.

Ha ocurrido una tragedia no porque el fútbol es trágico ni maldito. Ha ocurrido porque miles de jóvenes chilenos sólo tienen lugar para sus sueños en la barra de su equipo.Acompañarlo, (¿o alejarse por un rato de lo propio?), les endulza la vida.

Un sueño caro. Caro porque se sueña la vida, no sólo al equipo y porque casi siempre, lejos del equipo la vida no te deja soñarla. Caro, porque conoces muy tarde el precio del pasaje.

Cuando miras las caras de los rancagüinos caídos, tienes que ver a los muchos que siguen vivos a pesar de correr la misma aventura, la misma, por los mismos caminos, en los mismos buses, por siempre. Son los que el fin de semana lloraron por ellos en las tribunas de su equipo a lo largo de todo Chile.

Cuándo mires las caras de esos niños, verás la de miles que esperan con el deseo que por fin los veas.

Allí, agazapados en una tribuna, escondidos en una bandera, curvados por el peso de un bombo, saltando por un gol, rumiando por una derrota. Diciéndose a sí mismo que si pudo “el Huachiturro”, “el Pitbull” o “el Celia”, también puedo yo.

Son los niños del fútbol. No son los violentistas del tablón. Son los jóvenes que no queremos ver y que sin ellos no podríamos ser.

Son bienvenidos en el cielo, al que tanto miraron junto a su crack cada vez que hacían un gol para sus colores.

Muchachos de Rancagua descansen en paz. Ustedes son la mejor prueba que la pasión por el fútbol es una pasión de paz.¡No están solos, se fueron antes!

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11 feb 2013

¿Verdad en cápsulas?

Eso es lo que nos ofrecen los medios en la actualidad.Tan fragmentadas que a final de cuentas, resulta muy difícil hacerse una idea de qué está pasando en realidad. La realidad misma resulta escamoteada y esfumada. En los últimos días algunos sucesos noticiosos van en esta dirección.

Dos hechos distintos, pero ligados de algún modo entre sí, nos muestran la doblez y los engaños en el manejo publicitario de los supuestos estándares de desarrollo económico y político que tendríamos como país.

La primera situación dice relación con lo sucedido a un detenido en una cárcel a cargo de carabineros. Esta detención terminó con su muerte, producto de la golpiza que le proporcionaron cinco carabineros, gratuita por cierto.

Esta verdad habría quedado escondida para siempre si no hubiera estado allí justo una persona con tecnología suficiente como para grabar la paliza que los nobles funcionarios le dieron a ese detenido. No podemos sino preguntar ¿esto es muestra del trato dado habitualmente a los detenidos de parte de Carabineros?

¿A cierto tipo de detenidos ?

O, ¿es mera casualidad y contingencia?

¿Cómo queda la institución policial, no sólo con este suceso, sino con otros como el que terminó con la vida de M. Catrileo por ejemplo?

No basta con que las instituciones –sean policiales, económicas, políticas- funcionen, por lo visto. Si no son justas, debemos modificarlas radicalmente.¿Sabremos de esto los ciudadanos que mantenemos a esta institución con nuestro trabajo?

¿Qué pasa entonces con el cacareado respeto a los derechos humanos que viviríamos en este reino de la felicidad?

Y sin embargo, nuestros gobernantes y algunos de sus partidarios se jactan y pretenden dar clases de derechos humanos a otros países del continente, como sucedió en la reunión de la Celac realizada en Santiago.

¿No sucede acaso algo similar ,es decir, manipular las cosas, la información y la verdad, con respecto al detenido que las autoridades pretendieron implicar como único responsable de los sucesos en la Araucanía, y hacer caer sobre él todo el peso de la razón de Estado?

Resulta que el Poder Judicial no encontró motivos suficientes para encauzarlo como responsable de todos los males de los cuales se lo acusaba.Pero no únicamenteo en estos casos concernientes a derechos y libertades cívico-políticas la verdad sufre y se ve encapsulada y obviada.

El último episodio tiene que ver con el nuevo corte de agua que sufrimos millones de santiaguinos. No hay recuerdos que en otros veranos se haya cortado el suministro de agua debido a lluvias y aludes en el Cajón del Maipú ¿o será que antes nunca llovía en esta época del año allí?¿Por donde van los caminos de la verdad en esto?

Para algunos, relacionados con los privados y sus empresas, es el efecto de sucesos naturales y nada más. Para otros, sería la resultante no solo del accionar de la naturaleza, sino al mismo tiempo, de trabajos y modificaciones que realizan privados en la zona sin los resguardos necesarios y que tienen como protagonista un bien esencial, como es el agua.

No hay que olvidar que el agua, un bien fundamental y en torno al cual se darán enfrentamientos está por supuesto, ¡privatizada! El manejo privatizado de un bien común esencial como este tiene consecuencias. Pero obviamente, ese no es el punto en discusión en los medios ni en los personeros entrevistados.

En el caso del corte de agua, nuevamente recibimos una información fragmentada, reducida, parcial. Entonces, al parecer, nuestro singular modelo político binominalizado y de gran progreso económico estaría sostenido en puras verdades a medias.

A lo mejor vivimos de eso los chilenos, de puras verdades a medias y espejismos de paraísos de consumo ¿ qué le parece a usted ?

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