16 ene 2012

Primarias Demócratas Cristianas

Chile es un país extraordinariamente confuso en su racionamiento político. Las primarias demócratas cristianas han desatado un nuevo debate en que una y otra vez no se cumplen ciertas reglas y no se hace un debate a fondo.

Las primarias de los partidos políticos cuyo debate está en tabla, son uno de los mecanismos que se pueden utilizar para designar candidatos y no son ni una panacea, ni un desastre.

Por ello bien vale la pena hacer algunas observaciones que han surgido de los debates de mi Partido y de la Concertación posteriormente.

1. No se puede negar que el sólo hecho de la participación de 60.000 personas es un éxito. Los que tenemos severas críticas a la conducción de la mesa directiva valoramos el proceso.

2. Obviamente como ha sucedido siempre las reglas del juego provocan situaciones no pronosticadas (resultados impensados, pronósticos fracasados, derrotados reclamantes, ventajas comparativas para otros partidos, etc.)

3. Todo eso debería ser discutido al interior de la Democracia Cristiana pero debemos coincidir todos que la reglas del juego deben cumplirse y no se pueden pedir determinadas condiciones si el Partido no está en situación de realizar primarias numerosísimas ya que  no ha tenido un funcionamiento que permita una gran convocatoria.

4. Hay sin embargo algunas situaciones que merecen la pena dar a conocer.El centro de la discusión se ha hecho respecto de Concepción, pero hubo otras comunas en las cuales el proceso fue bien llevado y eso apunta además, a que la prensa de la derecha intente sacarle provecho de los lamentables dichos de los derrotados.

Como siempre algunos no entendieron que el peor título que se puede llevar un demócrata cristiano a su tumba es ser tonto útil de la derecha, olvidando aquella vieja frase de Tomic “Cuando se gana con la derecha, es la derecha la que gana”.

5. Hay sí un aspecto preocupante en este debate sobre lo que se ha entendido como el paradigma de la Democracia Cristiana: hubo un claro pronunciamiento con sentido de clase.

6. ¿Tiene esta comprobación in situ alguna importancia política? Creo que sí porque se venía ya viendo en nuestra relación con el mundo social y puede explicar en buena medida la separación entre la política y las aspiraciones de ese mismo mundo.

Tiene también importancia porque si bien no puede asegurarse que eso pasa exactamente en el resto de los partidos, tengo la impresión que mucho de ello ya existe desde hace bastante tiempo y me atrevería a señalar como un punto de real debate nacional.

Mis camaradas a través de todo Chile no están lejanos de las aspiraciones sociales porque son parte del pueblo de Chile.

El problema es que muchos partidos y en la Democracia Cristiana también, el entramado de la fronda aristocrática, el dinero, el poder político mantenido por años y la convicción de ciertos sectores que en vez de hablar a Chile le hablan al viento puede generar una situación política y social que debe entenderse, a lo menos, como preocupante.

7. Estoy cierto que no todos compartimos este juicio y que muchos los rechazamos abruptamente en lo que a la Democracia Cristiana corresponde, pero si algo debemos hacer en pro de la política es decir nuestra verdad, como nos señalaba San Pablo, oportunamente e inoportunamente.

No me agrada esta sospecha fundada que expreso en estas líneas pero no puedo negar que hay elementos para sostenerla.

Finalmente, se me dirá cuál es la solución: lo debatiremos el próximo jueves 19 de enero a las 18:00 horas en el Congreso en Santiago para ratificar que debemos ser en las palabras y en los hechos un Partido humanista, cristiano, progresista, solidario, encarnado en el pueblo, por el pueblo y con el pueblo.

No somos, ni seremos jamás el bolsón de oxígeno del capitalismo.

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16 ene 2012

El fin del mundo

Cada cierto tiempo se echan a correr rumores de un próximo fin del mundo. Estos casi siempre se apoyan en sospechosas opiniones “científicas” (que nunca se sabe muy bien quienes las sustentan, ni en qué se apoyan), o en supuestas profecías que habrían sido hechas por diferentes sabios y quirománticos de remotas épocas.

Estos rumores se propagan con gran facilidad y sorprende constatar que se involucran en ellos personas que hasta el momento de escucharlas hablar de estas cosas, nos parecían lúcidas y serias. La tontería humana crece como los incendios y puede hasta tener consecuencias tan nefastas como ellos.

Nuestros tiempos parecieran ser particularmente aptos para despertar temores de este tipo. Chile es muy dado a contagiarse con esta clase de espejismos.

Probablemente, la ignorancia y la superstición son factores que empujan a las personas a participar de estas patrañas, pero las verdaderas causas de este fenómeno son más complejas.

A través de las redes sociales – que no solo sirven para masificar las buenas causas, sino también toda suerte de estupideces – se ha estado difundiendo en las últimas semanas la idea de que el año 2012 sería la fecha clave del desastre final.La tesis estaría apoyada en las interpretaciones y profecías del calendario maya, que anuncia el desastre para el día 22 de diciembre.

Hay pseudocientíficos, como un señor Lawrence E. Joseph, que aparecen apoyando esta idea sobre la base del calentamiento global y de un supuesto análisis de las manchas solares. Como este tipo de temores son contagiosos, se ha formado un tal barullo sobre el tema, que la NASA ha tenido que hacer una declaración formal para aclarar que todas estas previsiones son falsas y que en realidad no hay nada que temer.

Lo divertido son los términos cantinflescos que se inventan para “apoyar” estos apocalipsis: “luz fotónica”, entrada de la tierra en la “Zona nula”, el “cuarto plano evolutivo”, el planeta “Hercolubus”, entre otros. Por supuesto, puras invenciones que buscan darle a estos embaucamientos una apariencia científica.

Para aumentar el desvarío, se ha buscado hacer coincidir esta tesis con las profecías del infaltable Nostradamus, siempre utilizado para demostrar que todas las catástrofes humanas ya estaban predichas desde el siglo XVI.

A pesar de que este personaje habría establecido el año 3797 como fin del mundo, se busca reajustar esta fecha y la “corrección”, para “sorpresa” de todos estos incautos, da como resultado el 7 de diciembre de este año, fecha cercana a la del calendario maya.

Para que no queden dudas sobre la veracidad de estas predicciones, se toman en cuenta las revelaciones de un libro perdido del mago que una periodista italiana habría encontrado hace poco en una antigua biblioteca.

La chifladura llega hasta la caricatura con las revelaciones de una princesa japonesa, Kaoru Nakamaru, que de no existir en la Red habría que inventarlas.

Ella declara haber tenido en 1976 una importantísima experiencia espiritual que le entregó un tercer ojo, con el cual pudo conversar con los extraterrestres y con una civilización muy avanzada que existe en el interior de la tierra.

Son ellos los que la convencieron que el 22 de diciembre vendría el fin del mundo: la tierra pasará a la quinta dimensión hacia un lugar que se llama “Fideo” (Sí, leyó bien, “Fideo”) y comenzará una noche de tres días. Algunos gobiernos saben esto, pero lo guardan en secreto y están cavando unas ciudades secretas para salvarse del desastre.

Lo único que se salvará de la hecatombe será el amor, que es eterno, y que hará que las almas amantes emigren hacia otro planeta donde comenzarán una nueva vida. Es importante para salvar nuestros cuerpos no tomar jugos o cerveza en lata, lo que detendría nuestro proceso de purificación para el cual solo tenemos once meses.

El cine también colabora con estas ideas y en el último tiempo han aparecido nuevas películas en que se muestran choques de la tierra con meteoritos gigantes, invasión de marcianos, cataclismos cósmicos, terremotos y tsunamis que arrasan con todo, además de epidemias que terminan con la vida humana sobre la tierra, guerras atómicas, etc.

Y no se trata sólo de films populacheros que ofrezcan vivir estas experiencias catastróficas por la módica suma de $4.000 pesos, sino también de “cine de autor” como la última película de Lars Von Trier, Melancholia, en la que se muestra el acabo de mundo en su versión intimista.

O sea, la locura desatada que se exacerba día tras día. ¿Y a qué se debe todo esto? ¿Qué hay detrás de estos temores? Por supuesto, angustia.

Nuestras sociedades están tan enfermas que, junto a las proezas técnicas de todo tipo que nos cambian las reglas en el momento mismo en que las hemos dado por aprendidas, junto a las inestabilidades económicas y políticas que causan las crisis, junto a las guerras y enfrentamientos detrás de las cuales sólo hay ambiciones y egoísmos nacionalistas, engendran cada vez más inseguridad y temor en las grandes masas.

Y la angustia, que es un miedo que no sabe definir su objeto, busca concretarse en estas barbaridades inventadas, y el vacío de las mentes se puebla con extraterrestres, volcanes en erupción, explosiones siderales, terremotos cósmicos y estupideces inauditas.

Y para extremar todo esto, digámoslo honestamente, está también el aburrimiento sin límites en el que vive la mayor parte de la población. El hastío de una vida que no tiene otros horizontes que un poquito de plata para justificar algo mejor la pega, un polvito de vez en cuando por aquí y por allá, una borrachera que disimule un poco la sensación de fracaso y, sobre todo, la redención popular de nuestra época, la salvación misma, el aparato mágico que nos hace vivir imaginariamente en la pantalla todo lo que la vida nos ha negado y que no fuimos capaces de lograr.

Maravillosa farándula, desastres vividos desde la lejanía, “minas” y “minos” ricos que nos despiertan los deseos dormidos, y hasta la tranquilizadora visión del fin de los tiempos, con simulaciones perfectas de la extinción de todo, transmitidas por una excelente emisión a través de Nat Geo.

Concluyo de todo esto que tal vez el fin del mundo no viene desde fuera, lo estamos llevando a cabo nosotros mismos.

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16 ene 2012

Manifestaciones simbólicas de una ciudadanía que cambia

El politólogo y filósofo irlandés Philip Pettit señala en su ya clásico libro ‘Republicanismo’, que la libertad “exige la capacidad para sostenerles la mirada a nuestros conciudadanos, en el común bien entendido de que ninguno de nosotros goza de un poder de interferencia arbitraria sobre otro.”

Cuando la leí por primera vez, me pareció que esta idea graficaba muy bien las dificultades que enfrenta el desarrollo de la ciudadanía en una sociedad tan poco igualitaria como la chilena. La forma como históricamente trabajadores de distinto tipo han evitado mirar a la cara a sus “patrones” simboliza muy bien la existencia de dos Chiles, uno de iguales -los patrones- y otro de ciudadanos de segunda, con menos recursos, pero también con menos derechos y oportunidades.

Esta es una sociedad desigual en la forma y en el fondo y, lamentablemente, hemos legitimado que así sea.

Más de alguien habrá escuchado a algún chileno comentar sorprendido que los taxistas de Buenos Aires son rubios y de ojos claros, como si determinados fenotipos estuvieran vinculados a determinadas categorías ocupacionales y, más grave aún, como si existieran categorías ocupacionales de primera y de segunda.

O que en Europa es carísimo contratar un gasfíter, un albañil, o personal de servicio doméstico por hora. Pero pagar salarios tan altos para ese tipo de oficios es un privilegio que sólo pueden darse los países ricos, acá sería un desincentivo el empleo y al crecimiento. Así que mientras tanto validamos el actual orden de cosas y nos parece normal que la “nana” no le sostenga la mirada a su “patrona”.

Afortunadamente las cosas parecen estar cambiando. Ahí tenemos las denuncias públicas por el maltrato a las nanas en distintos condominios de Chicureo, que no cabe duda que se repiten en muchas casas del barrio alto, pero que ahora son tema de debate, porque cada vez son más quienes están dispuestos a denunciar y los que hacen eco de esas denuncias.

Ahí tenemos también el movimiento social, denunciando al sistema educacional, de salud, bancario, de pensiones, y tantos otros que han institucionalizado la desigualdad simbólica.

Los chilenos estamos aprendiendo a levantar la voz y a sostenerle la mirada a nuestros conciudadanos, porque nos sabemos todos iguales y sujetos de los mismos derechos. Los derechos no se negocian ni se transan, a pesar de las cancelaciones de matrícula o las derrotas en tribunales. Este es un paso enorme hacia el fortalecimiento de la ciudadanía. Aunque queda, sin duda, mucho por hacer para que las cosas cambien.

Me interesa, no obstante, poner sobre la mesa otro argumento en que solemos detenernos menos, pero que también da cuenta de la escasa capacidad de la ciudadanía para actuar colectivamente y comprometerse con los asuntos públicos.

Es el del excesivo individualismo y la falta de solidaridad que nos caracteriza. Chile entero se pone con la Teletón y demuestra una vez al año su espíritu solidario. Pero nuestro día a día está lleno de experiencias simbólicas de un individualismo exacerbado.

Doblamos en segunda fila porque en la primera hay tres autos antes de nosotros que también van a doblar, aunque eso signifique detener el transito del que viene detrás nuestro; tratamos de saltarnos la fila y ponemos cara de distraídos cuando alguien nos llama la atención al respecto; miramos para otro lado en la micro y el metro para no dar el asiento a una mujer embarazada.

¡Eso pasa en todos lados! – pensará más de alguien. Hace no mucho tiempo un amigo argentino me hizo un comentario que da que pensar al respecto.

Me acompañaba a estacionarme paralelo a la calzada en una calle de Santiago, y cuando íbamos a bajarnos del auto me comenta que dejé puesto el freno de mano y que debo sacarlo. Cuando le pregunto por qué, me explica que en Argentina la gente deja el auto sin freno de mano porque así, quien necesita estacionarse puede moverlo para agrandar un espacio. Esa es una práctica imposible para nosotros.

Que nadie toque mi auto, yo lo dejo donde quiero y no es mi problema si el que llega después no tiene espacio (de hecho muchos ni siquiera se dan el trabajo de estacionar entre las líneas demarcadas para hacerlo en supermercados y centros comerciales).

Esta es una anécdota menor, es cierto, y puede haber muchas razones para “defender el freno de mano puesto”, pero simboliza bien nuestra incapacidad de ponernos en el lugar de otros.

¿Estará también cambiando esto?

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16 ene 2012

Un solo norte: beneficiar al libro y la lectura

Hace un par de días la columnista de este medio Nivia Palma usaba su tribuna para asumir la defensa de una amiga despedida y, de paso, ajustar cuentas pendientes sumida en la nostalgia de su vida profesional.

Bajo el provocador título “¿Qué está pasando en la Cámara del libro?” exudaba todas sus iras hacia mi persona, denostándome odiosamente, en una evidente reproducción de sensiblerías infundadas.

Intentaré usar esta valiosa columna de opinión y ejercer mi derecho a réplica evitando que los lectores se repitan un plato de asuntos domésticos.

Lo que está pasando en la Cámara del Libro es que se está ejerciendo la democracia, el mandato de los socios, quienes resolvieron en elecciones libres terminar con una larga conducción que ya no les satisfacía.

Fui elegido Presidente del gremio por una amplia mayoría que en forma explícita me empoderó para realizar los cambios que clamaban sus estamentos.

Todas las decisiones que a la Sra. Palma le parecen arbitrariedades mías fueron tomadas por un directorio en forma unánime, haciendo uso de sus potestades.

Pretender que las nuevas autoridades electas en una asociación gremial no cuenten con equipos profesionales idóneos y de confianza es un despropósito.

La Cámara no es una asociación para vivir del libro, sino para trabajar en pro del libro y la lectura en Chile. Estamos empeñados en trabajar unidos, con todos los actores involucrados, con grandeza de miras, para dar un salto en los grandes temas que atañen al libro y que han estado estancados por años.

Abusando de la paciencia de los lectores, la Sra. Palma aprovecha su columna para jactarse del proyecto “Maletín Literario” intentando difamarme mediante insinuaciones y medias palabras, y reescribir la oscura historia que protagonizó.

Debo entonces completar el relato: junto a los dos editores que ella no identifica, Pablo Dittborn y Carlos Ossa, decidimos hacer denuncia pública por la falta de transparencia en el concurso de adquisición de libros para ese proyecto, ya que había dejado fuera a importantes autores que habían sido seleccionados por un jurado de notables, aduciendo que las maquetas (no los libros) “se despegaban”.

Esos autores eran, entre otros, Manuel Rojas, Isabel Allende, Quino, Fuguet. Si hubo manipulación, corrupción o descriterio en esa decisión será algo que determinará quien investigue la historia.

Los antecedentes están disponibles en los diarios de febrero de 2009 y en el acta de la sesión extraordinaria del directorio de la Cámara del Libro de esa fecha, donde se resuelve intimar a la Sra. Palma para que responda las contradicciones del concurso. Las tardías respuestas no hicieron más que aumentar las dudas.

Intento comprender a la Sra. Palma en sus cajas destempladas, toda vez que en su blog se autodefine como una persona de “grandes pasiones y poca neutralidad”.

De esa confesión de partes ya nos dio pruebas públicas en varias ocasiones, la última pensé que sería al concluir su periodo en la Dibam, cuando con redoble de tambores le recomendó al ministro de Educación entrante, Joaquín Lavín, que redestinara los fondos de los programas concursables para libros y creación, a la reconstrucción de las iglesias deterioradas por el terremoto. Iniciativa que felizmente suscitó el desprecio público.

Reitero la convicción de respeto por las tribunas públicas de opinión ya que son muchos los temas serios que en este país requieren debate y reflexión.

Manifiesto mi repudio cuando se abusa de ellas para pasar gato por liebre de una agenda privada.

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16 ene 2012

Aclaración entrevista del diario El País

En la edición electrónica del diario español El País, con fecha 15 de Enero, fue publicada una entrevista que me realizó la cual ha sido replicada por diversos medios nacionales. Al respecto, me gustaría hacer un par de aclaraciones y reflexiones sobre algunos de los contenidos de ésta.

El formato de una parte de la entrevista da cuenta de cierto tono de dureza que no se condice con la intención de mis palabras. Pues para ser objetivos, a la fecha, los comunistas no hemos definido nuestro candidato presidencial y nuestra apuesta es que dicha decisión pase por todas las fuerzas políticas y sociales de oposición que están dispuestas a avanzar a un cambio profundo del modelo económico y político del país.

La candidatura que provenga del mundo e historia de la Concertación, cuenta con la justa deslegitimación por parte de un sector social mayoritario dada la profundización al modelo de desarrollo neoliberal a la cual se abocó esta coalición, apostando a la desmovilización y a la descomposición del tejido social.

Para nosotros, no es una opción viable dar un apoyo a las mismas ideas que administraron el sistema por 20 años.

Lo que hoy busca nuestro Partido y propone al conjunto de la sociedad chilena, es la conformación de un Gobierno de Nuevo tipo que represente fielmente los intereses del mundo social donde los ejes estarán en temas como la educación pública gratuita y de calidad, el fin al lucro, nueva Constitución, una nueva ley electoral y reforma al binominal, plebiscito, reforma tributaria y nacionalización del cobre y el agua, entre otros elementos que permitan avanzar hacia una sociedad donde se garanticen derechos sociales universales, se ensanche y profundice la democracia y se pueda convivir en mayor armonía con el medio ambiente.

En otras palabras, no habrá apoyo a candidatura alguna que no se comprometa con un programa serio, que refleje los cambios políticos y económicos que la sociedad chilena está demandando y que pasan por transformar el actual modelo.

El próximo candidato deberá representar fielmente las demandas que han emergido durante este periodo donde la ciudadanía ha despertado.

Nuestra propuesta es un Gobierno que sustente su gobernabilidad en un mundo social organizado y no en meros equilibrios parlamentarios. Y eso, junto con el carácter explícito anti-neoliberal, son aspectos que los comunistas impulsaremos a la hora de proponer una alternativa de Gobierno.

Finalmente, me gustaría poner énfasis en que los comunistas elegiremos nuestro candidato presidencial, de la misma manera en que tomamos nuestras decisiones: luego de un proceso intenso de discusión programática y de forma colectiva, donde cada integrante de nuestro Partido se hará partícipe del debate y la toma de dicha decisión.

De esta manera, específico, mi candidato presidencial será aquél que como colectividad acordemos con miras a un mayor bienestar social y a un gobierno de mayor justicia e igualdad social.

Demás está decir que, la discusión presidencial, es sumamente apresurada, dada las importantísimas responsabilidades que tiene el mundo social y las fuerzas de izquierda este 2012: proyectar las movilizaciones y las demandas que emergieron del despertar del 2011 y desplazar a la derecha de los municipios, apostando por darle un nuevo carácter a los gobierno locales, fomentando la participación ciudadana, mejorando el acceso a los derechos sociales, construyendo municipios modernos, cercanos a las necesidades de los vecinos y que fomenten la organización social.

Tratar de presionar a los dirigentes sociales, estudiantiles o a la ciudadanía en general a definir una postura en torno a una figura carente aún de contenido programático es inoportuno y un vicio por lo demás, de esta añeja forma de hacer política.

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16 ene 2012

Vindicación de Pablo de Rokha

Sucede que acabo de darme cuenta, mientras nadaba en serenas y solitarias aguas, que efectivamente es verano y es tiempo de retomar recomendables prácticas que uno posterga merced al pacto con el demonio del trabajo remunerado.

Entonces es tiempo de dejar descansar un rato, o que mi cabeza descanse de ellos, de nuestros queridos neoliberaloides y la ruina que pacientemente dejan en nuestra cultura y hablar de ésta, una de mis actividades favoritas: la relectura.

La relectura es uno de los hábitos intelectuales más sanos y fecundos que existen, permite el reencuentro de un indicio, una idea, un camino que ignoramos en nuestro recorrido inicial, fomenta una relación creativa con el texto y nos invita a aportarle a su generoso regazo nuestra propia experiencia de sentido, siempre bienvenida por cualquier obra maestra que se respete.

Con la relectura, por tanto, todos ganan: nosotros como lectores, el autor y el texto mismo.

Así perviven las obras que llamamos inmortales, y estas continúan generando toda una progenie de lectores y, por cierto, escritores (la escritura siempre nace de la lectura y no al revés). No obstante hay muchas mujeres y hombres-de-letras, muy poco dados a tan saludable práctica, análoga sin duda a lo que una caminata o comerse una manzana pueden hacer por su salud, señora.

Existe más bien la actitud, la vanidad, más bien dicho, de correr a hojear rápido el último alarido de los best-sellers o la reseña del crítico top para llegar a comentarlo ante los amiguis en el Starbucks o en algún sarao exclusivo del Barrio Italia.

Con suerte googlear al autor o anotar un par de datos de Wikipedia para jactarse ante alguna guapa aspirante a escribiente distraída.

Esta práctica hace que la gente no lea y hable y hable de, por ejemplo un Phillip Roth o un Roberto Bolaño, el caso del malentendido nacional más reciente, todos lo nombran, lo leen con sinceridad muy pocos, lo relee uno que otro tesista con insomnio.

Lo lamentable es que se genera toda una industria del malentendido: la evidencia más reciente es el surgimiento de una horda de malos imitadores del malogrado escritor -chileno por accidente- esos “bolañitos” cuyo ejemplo más celebrado en demasiados cenáculos con resaca es un jovenzuelo que escribe tediosos manuales de jardinería.

La escritura de estos chicos “cool” quiere ser irónica, pero no admite ni la generosidad de un bostezo, afirma detentar un basamento cultural que es pura y simple pose, cita a autores en los cuales no se ha detenido ni diez minutos y meramente sus libros hermosean sus mesas de café. Pueden haber varios compatriotas leyendo en el metro o en salones de té o schoperías varias, pero cabe preguntarse: ¿Existe un censo de relectores?

Sin embargo, creo que el caso de Pablo de Rokha es uno de los más dramáticos de escasa lectura y relectura en nuestra joven e impetuosa literatura. (Salvo Ercilla, que no era chileno, ella sólo genera interés mundial a partir del siglo XX).

Figura tutelar de la vida cultural nacional por más de cuarenta años. Gran polemista, editor, numerosas obras de poesía y crítica llevan su firma acerada, divertida e inquieta.

Adelantado a su época, hay en sus obras varias invenciones que luego se le adjudicarían a otros autores como, por ejemplo, Nicanor Parra. (Usó el habla popular y la coprolalia como recursos corrosivos contra el establishment cultural burgués mucho antes que el autor de “Poemas y antipoemas”).

Pese a ser destacado con frecuencia por poetas y críticos, no se verifican demasiadas reediciones o estudios de sus obras. Alone simplemente lo ignora, Ignacio Valente desde su dominical y ultramontano feudo lo motejará de “gran mal poeta”, curiosa injuria que sus detractores del extremo político opuesto, sorprendentemente replicarán, pese a la lealtad ejemplar que siempre mostró De Rokha al partido comunista. (Obediencia extrañamente silenciada: Pablo de Rokha no figura en hagiografías ni listas de mártires del socialismo).

Sólo en Nain Nómez veo el intento más sistemático por determinar las claves estéticas de tan generoso y abundante corpus del cual parece haber sobrevivido, lamentablemente la que no es su mejor obra, “Epopeya de las bebidas y comidas de Chile”.

Se argumentará, con Valente, que otros poetas, como su gran némesis, Pablo Neruda lo hacen palidecer. Pero ello es simplista.

Admitámoslo de una vez, Neruda es una gran multinacional, como un Disney lírico, pero del comité cultural del partido comunista, sus fans prosperan claro, pero en ferias artesanales, declaraciones cursis de amor, cancioncillas de un guatemalteco con pésimo gusto, exabruptos de asado playero y restaurantes atestados de nostálgicos del Café del Cerro.

Creo que el constante éxito y reedición de sus obras más bien se deba a la eficacia de esa maquinaria propagandística más que a su legibilidad hoy en día. Quizás Hernán Loyola, Federico Schopf o Mario Valdovinos aún puedan proponer una auténtica relectura de un autor que se agotó después de “Alturas de Macchu Picchu” (ni siquiera el “Canto General” entero se sostiene) y cedió a la mera réplica industrial de los trucos y gesticulaciones retóricas que lo hicieron célebre.

¿Y De Rokha? Ambos fueron fieles al partido, ambos deberían lamentar obritas de circunstancia alabando a Stalin o al ejército rojo, pero mientras que Neruda practicó con éxito las relaciones públicas, el glamour y una inconsecuente adquisición de numerosos bienes raíces, hubo en De Rokha, en contraste, una encarnación auténtica del intelectual proletario, sus luchas, pobrezas y dolores, pero también su risa burlona y su erotismo.

Su escritura barroca, laberíntica, grosera, ilustrada e insolente continúa generando asombro.

Su versificación hiperbólica y dionisíaca tiene en su especial relectura de Eurípides, Cervantes y Nietszche, (a los que yo agregaría la polémica afilada y el desorden glorioso de William Blake) ilustre ascendencia.

Como dije antes, obras como “Los gemidos”, “Satanás” o “Suramérica” antedatan logros artísticos de mucha literatura chilena y latinoamericana de vanguardias posteriores, mientras Neruda se contentaba con glosar –o plagiar-melifluamente e insistir en un añejo romanticismo. (“Residencia en la tierra”, su obra cumbre, surgirá mucho más tarde).

La estética de De Rokha no es mera cháchara despavorida sino lúcido razonamiento, dramática búsqueda de un arte popular, para ilustrar, para educar al pueblo al que tanto amó y retrató no sólo en su temática, sino en su escritura misma, en su habla y gesto; como diría él mismo, intentó darle a su época “categoría y régimen”.

El trágico vate de Licantén encarnó como pocos la identidad arte-vida. A la manera expresionista, literalmente se desangró frente al lienzo abismal de la página en blanco.

Su amigo Mario Ferrero evoca de él una imagen que yo considero definitiva: En los barrosos y torrenciales caminos del sur y ataviado de dos alforjas, Pablo de Rokha recorría lento y pesado el terrible Chile de posguerra buscando pueblos y ciudades donde vender él mismo su obra autoeditada. Imagino los relámpagos revelando su cara enorme, fundamental, verdadera: “Yo soy el fracaso total del mundo, oh pueblos”, escribirá, ” yo los reflejo, yo soy ustedes, yo tengo su palabra”.

Entre tanto posmo vacío, plagiadores que ganan premios y anécdotas pueriles de becarios, qué reconfortante es volver al drama rokhiano. Una bala auto inferida detuvo su cuerpo, su alma aún recorre esos caminos y guía para siempre a los nuestros.

¿Le parecen trasnochadas sus arengas proletarias? ¿Ha escuchado lo que la gente grita hoy en las calles?

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16 ene 2012

Padres del Binominal

Bajo la dictadura, hoy llamado régimen militar, al imponerse la Constitución de 1980, cuando se privaba de libertad a los opositores y se aplicaba el terrorismo de Estado a los que no se sometían, los autores del sistema electoral impuesto pudieron ocultarse en el secretismo de la época para que su responsabilidad histórica quedara impune.

Lógico que había huellas precisas: el afán de perpetuación de Pinochet, el descontrolado ultramercadismo de los Chicago-boys y el exacerbado presidencialismo en materia económica de Jorge Alessandri.

Ahora se aclara la paternidad del sistema electoral binominal, sus padres radican en la UDI, entonces autodenominados gremialistas, pieza civil clave del régimen. Estos son los ingenieros de los enclaves autoritarios ideados para que la minoría fuera capaz de mandar y decidir burlando la voluntad de la mayoría del país.

Este grupo de poder calculó los efectos precisos de su ingeniería electoral: que un tercio tenga el mismo valor que dos tercios; con ello se impone una visión unilateral, mezquina pero inesquivable a la marcha del país.

Hay un sector que controla la mitad del Congreso Nacional, que llega al gobierno incluso, pero que cuando su opinión es minoría la impone igual, sin importarle la opinión de la mayoría y tampoco la suerte del propio gobierno del que forma parte.

Es una voluntad autoritaria, minoritaría pero compacta que se instala eficazmente gracias al sistema binominal. Se trata de una concepción autoritaria con un sustrato ideológico dogmático. Actúan como si el país les pertenece exclusivamente a ellos.

Los demócratas en cambio, pensamos que el país pertenece a todos y todas por igual y que para que tal voluntad democrática sea real, se debe reemplazar el sistema binominal por un nuevo sistema de representación popular, de manera que se recupere la legitimidad del sistema político asegurando que la diversidad cultural, social y política de chilenos y chilenas se exprese en la representación parlamentaria, entregando nuevas energías y potencialidades a la democracia chilena.

El fiero rechazo de la UDI al cambio del sistema electoral binominal permite saber sin temor a engaño quienes son los padres del binominal.

Ahora es responsabilidad de la mayoría, que aspira a fortalecer la democracia, de unirse, movilizarse y presionar pacíficamente para cambiarlo.

Por su propia voluntad los autores de este enclave autoritario no accederán a su reemplazo. Es la mayoría la que debe actuar para conseguirlo.

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16 ene 2012

En defensa de la honra y dignidad del pueblo Mapuche

El viernes 13 de enero un grupo de profesionales mapuches, vinculados a la Red de Derechos Educativos y Lingüísticos de los Pueblos Indígenas y al Programa de Derechos Indígenas de la Fundación Chile 21, presentamos ante la Corte de Apelaciones de Santiago un recurso de Amparo Preventivo, en contra del ministro del Interior y a favor de las comunidades indígenas de las zonas afectadas por incendios forestales en La Araucanía, principalmente, ante la amenaza o advertencia de aplicar la Ley Antiterrorista con una “orden amplia de investigación”.

El escrito fue preparado por abogados indígenas y suscrito por profesionales y dirigentes de larga trayectoria.

Básicamente se denuncia una suerte de campaña de amedrentamiento y provocación hacia las comunidades, a partir de desafortunados dichos del ministro del Interior, “conjeturando” o sencillamente orientando la información y noticias hacia las comunidades indígenas, sindicando a personas o grupos indígenas como eventuales responsables de tales incendios.

En primer lugar, es contrario a la cosmovisión indígena andar quemando bosques (más aún si son nativos) o secando los ríos o matando animales a siniestra o destruyendo nuestras riquezas naturales. Es absurdo siquiera suponerlo.

Es más, por siglos y en décadas recientes somos testigos de la manera cómo grandes corporaciones privadas atentan contra el medio ambiente.

Las mineras del norte succionan sin piedad el agua de las napas subterráneas.

Las forestales en el sur plantan pinos cuyas raíces secan el curso de las aguas profundas y resecan los terrenos.

Las compañías depredan nuestro medio ambiente en busca de oro, cobre, plata y ricos minerales y el país ni se inmuta.

¿Son los incendios forestales del sur intencionales? Probablemente. Pero los responsables pueden ser varios y distintos.

¿Qué ganan los mapuches quemando bosques? Nada.

¿Qué ganan las forestales con los incendios? ¿Hay seguros comprometidos? ¿Y son cuantiosos?

¿Son mapuches presuntamente los responsables de algún incendio? Hasta el momento ningún detenido por sospecha de ello es mapuche. Y sin embargo, desde Interior se ha orientado a la opinión pública para que se crea que hay “acciones terroristas” de terceros y que estas acciones apuntarían a mapuches. Entonces se invoca la Ley Antiterrorista y se pide una “orden amplia de investigar”.

A partir de esto todos los mapuches del país somos sujetos de investigación. Y parece que algo de cierto hay en ello pues carabineros de Maipú, acudió al municipio de esa comuna para solicitar la nómina de dirigentes y miembros de comunidades indígenas de esa comuna. ¿Con qué fin?

Invocar la Ley Antiterrorista lleva consigo importantes violaciones de derechos humanos: detención por sospecha, allanamientos de domicilio, interferencia telefónica, actos de apremios ilegítimos (psicológicos y físicos) a los detenidos y otros males. Todo ello es posible mediante la aplicación de sus normas draconianas.

Lo principal, sin embargo, es la provocación que se levanta ante todo un Pueblo (mapuche), a quien se estigmatiza, lisa y llanamente, porque parte importante de sus comunidades en el sur colindan con grandes extensiones de propiedades privadas forestales. Y ese dato es más que suficiente. ¿Para quién? Para el Gobierno.

Esta presunción afecta la honra y dignidad de nuestro Pueblo y afecta la libertad y seguridad individuales de los mapuches, hoy objeto de sospecha e incluso de persecución por la simple presunción de que pueden ser incendiarios o potenciales incendiarios.

Esta forma de encarar la relación con el Pueblo Mapuche es muy grave. Afecta, en general, a la convivencia pacífica de un país y del Estado.

Probablemente el ministro del Interior no midió sus dichos. Y es ante ello que el recurso de Amparo Preventivo busca cautelar que el Poder Judicial garantice el derecho a la honra y dignidad de nuestro pueblo.

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15 ene 2012

El abuso de la gran empresa y el sello Propyme

El ministro Pablo Longueira al llegar al gobierno declaro su intención de apoyar a las pymes, similar promesa había efectuado el ministro Fontaine y los ministros de economía de los últimos 35 años.

El hecho duro es que las mipymes vienen bajando sostenidamente su participación en las ventas internas (y por tanto en el PIB), producto de la creciente concentración económica y de las inmensas asimetrías existentes en los mercados.

No vamos a analizar en este artículo las causas de fondo de lo anterior, nos remitiremos a un tema que está de moda por estos días, las colusiones, las malas prácticas de grandes empresas y los abusos.

Sabido es, y así lo reconoció el ministro Longueira al asumir, que las grandes empresas en general tienen muy malas prácticas de pago para sus proveedores micro, pequeñas y medianas empresas; ventas pactadas con pago a 30 días se pagan a 90, 120 y hasta 180 días acentuando los problemas de las empresas de menor tamaño, las que además deben convertirse en financistas de los grandes.

Por esta razón, el ministro Longueira implementó el llamado sello propyme, el cual al ser adquirido por una gran empresa la compromete a pagar a sus proveedores en el tiempo comprometido.

Como se podrá ver, se distinguirá a la empresa por el solo hecho de cumplir lo pactado y ello la convertirá en una empresa “propyme”. Está bien, recobrar un dinero que es nuestro en el tiempo y de forma convenida es mejor que no hacerlo, por ello, mucho nos gustaría que esto funcionara y bien.

La semana recién pasada y luego de un arduo trabajo, el ministro logró el compromiso de cerca de 25 grandes empresas (según el SII son 10.000, pero nosotros afirmamos que si eliminamos las de papel, y otras no relevantes, probablemente serán no más de 2.500) suscribieron el compromiso de adquirir el sello, (no todas lo adquirieron ya); lo suscribieron también unas 20 empresas del Estado ( que supuestamente están comprometidas con el programa Chile Paga) y un par de gremios de grandes empresas.

Sólo una cadena de supermercado, ninguna otra empresa del retail, ninguna gran manufactura importante, ninguna gran constructora.

Entre los argumento esgrimidos por empresas del retail por su demora en suscribir este sello, destaca el que les costará muchos miles de millones de pesos pagar en el plazo convenido y no como ahora, o sea, los pymes que somos los que realmente perdemos cuando los grandes no nos pagan a los chicos en los plazos convenidos, debemos “entender” y “ayudar” a estos pobres empresarios, a los cuales les costará mucho dinero honrar y cumplir los compromisos contraídos.

El mundo al revés, el ladrón detrás del juez.

Seguiremos esperando que pasa con las otras 2.475 empresas, seguiremos la pista de los que realmente lo suscriben, chequearemos cuál será el impacto real (una gran empresa minera que lo suscribió, me confesó que ellos compraban menos del 6% del total de sus compras a pymes, pues adquirían principalmente a través de contratistas, a los cuales podían seguir pagándoles a los plazos habituales (práctica que el gran contratista frecuentemente repite con sus proveedores pymes).

Esperamos que suscriban este sello Jumbo, D&S, Falabella, Paris, Ripley, La Polar, Easy, Homecenter, ABCDIN, todas las grandes constructoras, eléctricas (generadoras y distribuidoras), telefónicas, telecomunicaciones, pesqueras, forestales, empresas de logística y, en fin, todas las grandes empresas.

La forma en que esto resulte será un indicador muy interesante respecto del camino que debe seguir el gobierno, si la mayoría de las empresas grandes suscriben el sello y cumplen los compromisos, será señal de que es posible conseguir mejores prácticas empresariales, si, por el contrario, esto no resultara, será clara señal de que el Estado debe acentuar su rol regulador estableciendo las medidas necesarias para evitar el abuso de los grandes contra los chicos.

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15 ene 2012

“La crisis es contraespiritual”

(Y los cambios, el poder y la pasión). Así declara el escritor español Álvaro Pombo.

“Esta crisis es contraespiritual, impera la filosofía de la salvación personal del alma a la de la ciudad, tan lejos de si no salvo mi circunstancia, no me salvo yo”.

Es decir, lo y los que me rodean, mi contexto social, histórico y cultural, mi mundo vital del que yo soy creador y producto a la vez, que se vayan “al cuerno”.

Sólo importo y valgo yo, y mi alma, y mi cuerpo por sobre todo.

Aunque se refiere con dureza a la “paralización intelectual de España”, debido según él, en parte a los políticos, el retroceso de las “humanidades”, y a los medios, bien podría la reflexión aplicarse a lo que sucede en nuestro país.

(A propósito de “yo y mis circunstancias”, y las nanas, propongo volver a releer el cuento “La Pachacha”).

Pero donde este artículo se pone de verdad bueno, no es por lo que yo comento, sino por las citas lúcidas y reflexivas de Aung San SuuKyi, birmana, Premio Nobel de la Paz, que pasó 15 años de arresto domiciliario como líder del movimiento democrático en ese país, sobre la lucha por cambios no violentos, el poder y la pasión.

“Si todo está yendo bien, el impulso de quienes tiene los poderes del estado, se dirige generalmente hacia la conservación, no hacia la transformación”.

¿Qué tal? Festival, (que ya viene…).

“El poder por naturaleza está latente hasta que una fuerza lo pone en movimiento…cuando una fuerza inicial barre con la irresolución y las inhibiciones. El poder de la rebeldía, también necesita ese primer impulso para alentar a individuos pasivos a dejar de lado la inacción fomentadas por décadas de temor, o la natural cautela”.

¿Reconoce algo de lo que sucedió el 2011 en Chile y la acción de los estudiantes?

En Chile, el poder y la historia, fueron puestas en un movimiento histórico acelerado, irreversible.

Pero, sigamos con sus reflexiones.

“He aprendido a valorar el compromiso desinteresado y activo…la perseverancia, la persuasión, la capacidad para ganarse los corazones y las mentes…”

Aclara, que lo anterior, para que sea efectivo, debe ser parte de una “…Pasión que mueve la mente, los corazones y hace historia”.

“Es (la) pasión que se traduce en poder. Cuando se utiliza en asuntos públicos, es un instrumento poderoso para el cambio político y social”.

Y cuando se hace difícil luchar contra quienes detentan un gran poder, no duda en insistir en el poder de la pasión.

“El poder genera pasión; y el poder necesita a la pasión como su agente…En toda su fuerza es menos autosuficiente que la pasión; la pasión genera su propio poder…es un tipo de poder…La pasión es más efectiva que el poder para un cambio político…que (sí) necesita ser sostenible…por eso la pasión puede llenar los huecos cuando el poder en sí no es suficiente…”

Y remata con una frase dirigida a nuestros estudiantes y ciudadanía (y también a los políticos y al gobierno), impulsora de los necesarios cambios que vendrán inexorablemente, como los de educación, y el del binominal.

“…La pasión y el poder deben trabajar juntos como socios que se apoyan mutuamente…” (O “unidos, ¿jamás serán vencidos?”).

Parece que nuestra crisis era (hasta ahora, por suerte), larga y des-apasionadamente contra-espiritual.

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