17 feb 2012

El litio, un recurso estratégico no concesionable

A través de medios de prensa nos hemos enterado que el gobierno pretende realizar licitaciones para la explotación del recurso litio, por medio de los denominados Contratos Especiales de Operación del Litio (CEOL).

Declaro mi desacuerdo con la forma en que el Gobierno del Presidente Piñera, está intentando privatizar la explotación de este recurso natural.

No podemos permitir que le suceda a Chile con el litio, lo mismo que ocurrió con el cobre, que finalmente para “no perder nuestro liderazgo en el mercado internacional”, lo entreguemos sin discusión mediante su extracción a privados y no aprovechemos al máximo para nuestro país los beneficios provenientes de este mineral.

En el año 1983, durante la dictadura militar, se impuso un código de minería que entregó nuestras riquezas minerales a inversionistas privados, principalmente extranjeros, además de asegurarles invariabilidad tributaria vía Decreto 600.

El año 2006, 23 años después y luego que la derecha hiciera fracasar un proyecto de Royalty, logramos imponer un Impuesto Específico al Cobre (IEC) y, recién el año 2010, conseguimos un aumento de este impuesto para abordar las tareas de reconstrucción pos terremoto.

Este Impuesto -si bien no es todo lo que la Concertación aspiraba para Chile y su desarrollo- permitió crear el Fondo de Inversión y Reconversión Regional, que distribuye US$ 400 millones anuales entre las regiones del país, lo que ha significado un aumento relevante para su presupuesto anual.

La legislación vigente en Chile, establece al litio como recurso estratégico, lo que en la práctica se traduce -a diferencia del cobre- en un recurso no concesionable.

Si bien la razón que motivó esta clasificación tuvo que ver con su eventual utilización en armas nucleares, la razón ética, económica y política que hoy reviste al litio como recurso estratégico para nuestro país, dice relación con su utilización para el crecimiento y desarrollo sostenible de Chile y del mundo. Por ello, no puede ser objeto de políticas públicas guiadas exclusivamente por una visión de mercado.

La Comisión de Minería y Energía del Senado inició el 2011 un programa de sesiones para analizar el futuro del litio para Chile. En dichas sesiones se ha invitado a diversos actores y se ha constatado las dificultades y falencias del país en la materia, quedando clara la necesidad de establecer -entre otros temas- un modelo de negocio para el litio que garantice su aporte al Fisco, aproveche las ventajas comparativas de nuestro país y nos mantenga como líderes mundiales en la explotación de este recurso.

Me parece completamente inadecuada la forma de proceder de este gobierno, al anunciar los citados CEOL, obviando la discusión que se está llevando a cabo en el Parlamento de la República y, además, desconociendo lo que la Ley establece explícitamente, utilizando un artilugio jurídico-administrativo que nos compromete por los próximos 20 años.

Los CEOL no son los únicos instrumentos posibles de utilizar para proyectar a Chile en el mercado del litio. También es necesario discutir la posibilidad de un joint venture o la explotación directa de Codelco.

El litio se reconoce como la energía del futuro. En la última década su precio ha crecido exponencialmente y los analistas esperan que llegue a US$ 7.000 la tonelada.

Es un mercado en expansión y Chile es la segunda reserva más grande del mundo después de Bolivia, por ello no es razonable ni deseable la urgencia que la industria quiere poner en la discusión.

Nuestras riquezas no pueden terminar en manos de unos pocos, y el rol que el Estado debe tener es para utilizar los recursos naturales en forma sustentable y que los beneficios –sus rentas- lleguen a todos.

Eso es ser eficiente, y no presentar propuestas de esta envergadura en temporada estival, de un tema relevante para el futuro de Chile como para pasar “por secretaría”.

Los chilenos y las chilenas no nos merecemos esto del gobierno.

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16 feb 2012

Cortar el hilo por lo más delgado

Durante este mes el Ejecutivo ha ingresado un proyecto de ley mediante el cual se propone endurecer de manera sensible la responsabilidad de los profesionales en las obras de construcción, específicamente en la construcción de edificios.

Si bien es cierto que es necesario tener un estricto control del cumplimiento de las normativas y reglamentos de la construcción en cada uno de los proyectos, no es menos cierto que la responsabilidad subsidiaria de los entes que interactúan en un proyecto, ya sean ellos mandantes, proyectistas o inspección técnica en la construcción es absolutamente asimétrica y no está sometida a una ley de equidad entre ellos.

La construcción de un proyecto es más bien una creación colectiva en la cual el resultado del todo obedece de manera intrínseca al aporte mancomunado de todas las personas que intervienen en ella.

Por este motivo es incomprensible la proposición de establecer condicionantes castigadoras a los profesionales o la inspección técnica, especialmente si se aumenta el ámbito de la culpa sin definir con claridad el alcance y real posibilidad del profesional en modificar particularmente el quehacer del equipo.

Por otra parte el quehacer profesional, realizado correctamente y cumpliendo con las condicionantes éticas establecidas, es una simple aplicación del conocimiento actual, el cual se establece por consenso entre los pares mediante normas técnicas y reglamentaciones y por lo tanto centrar el ejercicio de la profesión solamente en la culpabilidad legal, nos lleva a un contrasentido tal que debiera prohibirse, en ese caso, la construcción de cualquier nueva obra presumiendo de antemano su inadecuado comportamiento frente a su uso o a los embates de la naturaleza.

Es también incomprensible crear ese vínculo de culpabilidad solidaria entre arquitectos, ingenieros, constructores e inspección técnica cuando la acción del trabajo de unos y otros no es modificable por la naturaleza propia de ellos.

Es improbable establecer que la inspección técnica pueda cambiar decisiones fundamentales del constructor solamente porque se enfrenta a castigos despiadados o que los ingenieros puedan crear engendros descoordinados con la arquitectura porque el castigo va a ser inconmensurable.

El país necesita establecer un ordenamiento técnico adecuado, cada uno de las etapas de la construcción debe contar con el conocimiento necesario el cual debe estar consignado en registros establecidos, terminando o, al menos, disminuyendo fuertemente las posibilidades de un ejercicio erróneo de cada una de las labores involucradas; pero ellas no pueden estar basadas en castigos o persecuciones legales porque corremos el riesgo de desvirtuar profundamente la actividad y obtener resultados pobres en el control que queremos mejorar.

Finalmente, hay algunas condiciones de la habilitación profesional en Chile que parecen ser mucho más inconsistentes con la calidad del ejercicio profesional que todas las condiciones establecidas en este proyecto de ley, como el hecho de que la habilitación profesional se logra solamente mediante el título otorgado por una Universidad; vale decir cualquier titulado, sin consideraciones por su experiencia, calidad o especialización tiene la misma posibilidad de ser legalmente responsable del diseño de proyectos de cualquier envergadura.

Tenemos la convicción que allí debemos aumentar nuestros esfuerzos para lograr un mejoramiento del ejercicio profesional en la industria de la construcción.

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16 feb 2012

Demanda ante tribunal europeo en defensa de Garzón

El mundo ha vivido en las últimas semanas hechos desconcertantes en relación a la condena acordada por el Tribunal Supremo español contra el Juez español Baltazar Garzón.

Tal como lo ha expresado la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU), desde el punto de vista jurídico, Baltasar Garzón está siendo sometido a tres juicios, pero en realidad es uno sólo, y este es predominantemente político, originado en su intento de juzgar los crímenes del franquismo en función del derecho internacional, que no reconoce amnistía para los crímenes de lesa humanidad.

Con razón, la sentencia en contra Garzón han generado estupor e indignación en los sectores democráticos de la sociedad española y del ámbito internacional comprometidos con la lucha por los derechos humanos, ya que tales acciones ponen en entredicho la imparcialidad del Tribunal Supremo Español.

Por ello es tan importante que frente a estos hechos la sociedad civil y las organizaciones de derechos humanos se pronuncien con firmeza.

Ese es la fundamento por el cual la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU), ha decidido junto un grupo de juristas evaluar la posibilidad de interponer una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) por considerar que los derechos del Juan Baltazar Garzón han sido violados, y que se ha perjudicado la independencia judicial, la libertad de interpretación de la ley, y al Estado de derecho.

Coincidiendo con las opiniones de muchos juristas de alto prestigio y con las resoluciones adoptadas por ALDHU, considero que las condenas del Tribunal Supremo español, han violado varios preceptos del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos, contenidas en el tratado por el que los Estados miembros del Consejo de Europa se comprometen a proteger los derechos humanos y libertades fundamentales y acuerdan someterse a su jurisdicción.

En mi calidad de Presidente de ALDHU, no podemos sino defender los principios establecidos por las normas internacionales, según las cuales, no se puede utilizar la legislación penal para enjuiciar a jueces a causa de la interpretación que hagan éstos de una ley específica, puesto que obstaculizan las obligaciones internacionales de protección de la independencia judicial.

Es por ello que, ALDHU ha expresado su más amplia solidaridad con el Juez Baltasar Garzón, un defensor de los Derechos Humanos, quien ha juzgado a genocidas de las dictaduras de América Latina y el mundo, y ahora es sometido a juicio por el solo hecho de pretender investigar en su propia patria los crímenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura franquista.

No podemos olvidar que América Latina y especial Chile, le deben mucho al juez Baltazar Garzón, porque con su acción de devolvió a muchas víctimas de violaciones de los derechos humanos, la confianza de que la justicia era posible, y que enjuiciar y condenar a los genocidas no era una utopía.

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15 feb 2012

Matrimonio igualitario: las razones de un sí

El pasado 14 de febrero, el matrimonio igualitario fue uno de los temas más comentados en las redes sociales. Miles de personas se expresaron a favor de el a través de sus cuentas de Twitter y, por fortuna, solo unas pocas expresaron con argumentos poco asertivos su rechazo a la posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio.

En relación al matrimonio igualitario, la pregunta fundamental es la siguiente: ¿cuáles son las principales razones que se deben atender para concluir que su aprobación es necesaria en un Estado de Derecho moderno? Veamos:

En primer término, desde la Revolución Francesa el matrimonio deja de ser percibido como un sacramento, dando paso a su concepción como contrato. La esencia del matrimonio deja de ser la conjunción carnal con fines reproductivos, puesto que lo fundamental es el consentimiento de los contrayentes. Por lo tanto, la condición necesaria para el matrimonio no puede ser la diferencia de sexos.

Además, la negativa por parte de los grupos conservadores a esta clase de evolución del matrimonio no se basa en argumentos de carácter esencialmente jurídico-civilistas, sino que, recurren a su pasado de carácter sacramental, el que ya está superado.

Todas las personas debemos tener la posibilidad de elegir nuestro estado civil, en tanto, la imposición de la soltería en razón del sexo y la orientación sexual de los probables contrayentes, corresponde a una perversión del actual estatuto matrimonial, que atenta contra los derechos fundamentales de las personas que se ven impedidas de ejercer el iusconnubi, es decir, el derecho a decidir si se quiere contraer matrimonio o no.

La concepción igualitaria del matrimonio termina con las visiones de género tradicionales entre los esposos, justamente, porque el Derecho de Familia reposaría sobre un nuevo paradigma: la igualdad jurídica radical entre los cónyuges.

Por esta razón, sería inevitable la revisión de los regímenes patrimoniales que implican consecuencias gravosas para la mujer casada, como lo es la administración de los bienes sociales y de la mujer por parte del esposo, en caso de formarse sociedad conyugal.

Además, se democratiza el concepto de familia, puesto que se reconocerían otras formas válidas de formar una, a la luz del Derecho, aparte de aquella que descansa sobre la heteronormatividad.

En consecuencia, se daría protección a miles de hogares que, hasta ahora, son marginados por el sistema legal. La protección real a todas las formas de familia y conyugalidad material (y no solo la meramente formal), se da únicamente en un Estado que consagre el matrimonio igualitario.

También se debe considerar que el matrimonio igualitario reafirma el concepto de laicidad del Estado, lo que es un principio básico de la convivencia democrática, ya que nadie puede ser afectado en su esfera subjetiva por ideas religiosas y morales que no necesariamente se tienen como propias.

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15 feb 2012

Politiquería en torno al 27 de febrero

Este gobierno no aspira a ganar respetabilidad ante los ciudadanos. Se conforma con mucho menos. Por ejemplo, obtener un par de puntos más en la próxima encuesta. La visión de Estado no es algo que preocupe demasiado a sus representantes.

Es lo que se desprende de las palabras del ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, sobre las responsabilidades del gobierno de la Presidenta Bachelet respecto de los errores sobre el alerta de tsunami el 27 de febrero de 2010. Hinzpeter dio a entender que las responsabilidades políticas deben cobrarse en la próxima elección.

Luego de la resolución de la fiscal Solange Huerta de presentar cargos en contra de ocho personas, entre ellas el ex subsecretario del Interior y la ex directora de la Onemi, algunos parlamentarios de la derecha – el senador Víctor Pérez, cómo no-, han mostrado sus cartas con motivo del segundo aniversario del terremoto y maremoto.

Es el mismo libreto de Hinzpeter: desacreditar como sea a Michelle Bachelet para que baje en las encuestas.

¿Le importa a la coalición gobernante poner el acento en las enseñanzas que dejó la catástrofe a nuestro país? ¿Apurar la reconstrucción? Nada de eso que. Sólo sacar pequeñas ventajas.

La investigación judicial sobre lo ocurrido es, por supuesto, absolutamente necesaria. Pero debemos defender el debido proceso. Las personas formalizadas tienen derecho a defenderse.

La verdad es que el sismo 8,8 de la escala de Richter lo desarticuló todo o casi todo en pocos minutos. El gobierno de entonces quedó casi sin comunicaciones en las primeras horas y tuvo enormes dificultades para medir la magnitud de la desgracia.

Que la primera petición de la ex Presidenta Bachelet al gobierno estadounidense haya sido el envío de teléfonos satelitales lo dice todo. Por desgracia, el organismo especializado en materia de tsunamis, el SHOA, que depende de la Armada, falló estrepitosamente en un momento crucial.

La catástrofe dejó muchas dudas sobre la capacidad de reacción de las FF.AA. en situaciones de este tipo. Todo un símbolo fue que la FACH no tuviera a tiempo un helicóptero para la Presidenta de la República.

El sismo puso también un signo de interrogación sobre el nivel de la infraestructura científica y tecnológica de Chile en esta materia. Dejó al descubierto la fragilidad de los gobiernos regionales. Hubo desorden, confusión e incapacidad en varios niveles.

La verdad es que el conjunto del Estado mostró serias falencias. Esto es lo que debe preocuparnos. Hay allí un desafío inmenso que debe ser enfrentado con sentido nacional.

Nuestro país tiene la obligación de reforzar sus sistemas de alerta ante los desastres naturales para mejorar sus defensas y capacidad de respuesta. Ello exige grandes inversiones para contar, entre otras cosas, con equipos profesionales de primer nivel y con tecnología de punta en los ministerios de Interior y Defensa, en la Onemi, en los gobiernos regionales, etc.

Es necesario poner al día las leyes y protocolos para que las FF.AA. actúen rápidamente ante una catástrofe mayor. Carabineros tiene muy claras sus obligaciones para tales casos y, precisamente por ello, actuó de inmediato de un modo que la población valoró altamente.

Es evidente que Chile resistió la catástrofe en mejores condiciones que en el pasado. La ingeniería chilena superó una durísima prueba. Pero deberá ser todavía más estricta la fiscalización de las normas de edificación y habrá que sancionar la negligencia.

Analizar lo ocurrido con estrechos criterios partidistas no le sirve al país. Si la derecha insiste en atacar a Michelle Bachelet respecto de lo sucedido, la mayoría de la población se dará cuenta de que se trata de una expresión de politiquería.

Por eso mismo, los ex ministros de ella deben cuidar sus palabras. No pueden lanzar bravuconadas electorales en nombre de la ex Presidenta, porque eso es completamente contraproducente.

Está claro cómo actuará la derecha este año, en el que elegiremos alcaldes y concejales, y el próximo, en el que elegiremos Presidente de la República y parlamentarios.

Usará la suma de su poder económico, político y comunicacional para inclinar la balanza electoral a su lado. No serán fáciles las cosas para la oposición. En los hechos, Hinzpeter ha hablado como el generalísimo de la campaña electoral que se está iniciando: “En dos años más (…) los ciudadanos van a resolver si quieren que siga gobernando la Coalición por el Cambio o que vuelva a gobernar la Concertación”.

Efectivamente. En las elecciones que vienen, los ciudadanos evaluarán la gestión del gobierno de Piñera, juzgarán a todas las fuerzas políticas y se pronunciarán sobre el futuro del país. El reto de la centroizquierda es demostrar que merece la confianza de la mayoría de los chilenos.

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15 feb 2012

Qué felicidad: tenemos la torre más alta de Sudamérica

El Día de los Enamorados, la prensa nacional informó masivamente que Cencosud ha terminado la obra gruesa del rascacielos Costanera Center que tiene 300 metros de altura, importante noticia que ha producido la felicidad de muchos compatriotas.

Pues bien, conocedores del desarrollo de los hechos, después del comienzo de las faenas -marzo de 2006- de este megaproyecto inmobiliario de 700.000 m2, nos contactamos con el abogado Carlos Estévez, Seremi de Vivienda y Urbanismo, para representarle una serie de ilegalidades cometidas por la municipalidad de Providencia en el otorgamiento del permiso de edificación y la no exigencia del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y del Estudio de Impacto Sobre el Sistema de Transporte Urbano (EISTU), requeridos por ley antes que se iniciaran las obras y antes que se otorgara el permiso de edificación, respectivamente. Estos 2 permisos se obtuvieron extemporáneamente.

A mitad de camino detectamos otras irregularidades, como por ejemplo que el cálculo de la rasante para determinar la altura máxima de la torre en cuestión, estaba erróneo y que considerábamos impropio que las autoridades centrales hubieran clausurado el helipuerto del ex Hospital Militar, hoy Hospital Metropolitano, localizado en la calle Holanda adyacente a las torres no tan altas que enfrentan la calle Vitacura, para que no existiera el cono de seguridad que perturbaría este negocio inmobiliario del empresario Horst Paulmann.

Después de acuciosos análisis técnicos dicho Seremi convalidó nuestras denuncias, las que describió en ORD. Nº 1717 del 4 de mayo de 2009 enviado a Sergio Ventura, Director de Obras de la municipalidad de Providencia, manifestándole que, por mandato del artículo 15 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones, se veía en la obligación de enviar todos los antecedentes a la Contraloría General de la República, solicitándole la instrucción de un sumario administrativo al interior de la Dirección de Obras.

Por casualidad supimos que el ente fiscalizador había sancionado a los tres funcionarios municipales que habían intervenido en la tramitación de los permisos sólo porque no se habían fusionado los distintos predios que originaron el terreno más grande de 4 hectáreas resultante.

Como no teníamos noticias acerca de las otras ilegalidades cometidas, el 24 de enero de 2012, conforme a la Ley Nº 20.285, de Transparencia, le solicitamos a Marisol Rojas, actual Seremi de Vivienda y Urbanismo, que nos diera a conocer la respuesta formal de la Contraloría a su servicio público sobre este deplorable episodio.

Vía ORD. 563 del 13 de febrero de 2012, doña Marisol nos dice olímpicamente que dicha Seremi no ha tenido respuesta desde el órgano contralor (sic), con lo cual se configura una situación en extremo inconcebible que merece ser tipificada como un nuevo récord Guiness para Chile.

Como estamos ante un nuevo hecho consumado y en razón a que el EISTU, entre otras cosas, contempla la ejecución de un túnel en el subsuelo de la Avenida Andrés Bello, inmediatamente al frente del Costanera Center, obra de infraestructura que facilitará los accesos vehiculares al estacionamiento subterráneo de este mega comercio, nos llama la atención que todavía no se llame a una licitación pública para entregar en concesión ese tramo del bien nacional de uso público aludido.

Recordemos que el DL 1939 de Octubre de 1977, que está en la esfera del ministerio de Bienes Nacionales, establece con suma claridad que este tipo de bienes públicos le pertenecen a la nación toda y como no quisiéramos creer que el Gobierno le regalará a Cencosud el tramo bajo tierra de esa vía troncal, es que le hacemos un llamado a quienes mandan en el aparato del Estado para que, a la brevedad, se llame a una licitación para concesionar ese espacio público a quien, en un proceso competitivo, ofrezca las mejores condiciones.

Estamos seguros que el ganador de la licitación pública será Costanera Center, ello por razones obvias, ya que la rentabilidad de su negocio está íntimamente asociada a las facilidades de accesos vehiculares que se les den a los futuros clientes y visitantes.

Tan pronto se inaugure el mall, dicen que será en abril próximo, y como el EISTU irresponsablemente postergó el túnel para la recepción final de todas las obras del complejo comercial, para evitar los tremendos colapsos viales que vendrán, lo más prudente será alejarse de esa zona denominada Sanhattan por los siúticos nuevos ricos que pululan por esos lados.

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14 feb 2012

Carabineros al rescate

Hace algunos días estuve coordinando una misión profesional periodística que viajó a Tegucigalpa y San Pedro Sula, las dos ciudades más importantes e influyentes de Honduras. La visita obedeció al deseo de los medios hondureños de prensa que sus periodistas reciban capacitación en medidas de seguridad para el ejercicio profesional, programa elaborado con el apoyo de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP.

Catorce comunicadores sociales fueron asesinados entre 2009 y 2011 en ese país centroamericano y diversas Salas de Redacción han sido blanco de bombas y balas.

El presidente Porfirio “Pepe” Lobo se ha comprometido a profundizar las investigaciones para esclarecer esas muertes de periodistas, pero hasta el momento los crímenes siguen impunes, y más allá de esos asesinatos de colegas, toda la ciudadanía expresa su profundo malestar por la violencia que se desborda frente a la ineficaz Policía Nacional.

Tanto que Jody Williams, Premio Nobel de la Paz 1997, visitando Honduras, declaró que “esta policía está salpicada por agentes y oficiales implicados en crímenes y otros delitos”.

La prioridad número uno del Congreso Nacional, en palabras de su presidente Orlando Hernández, es la depuración de la Policía, “un proceso irreversible, no negociable y que nadie lo detiene”, afirmación coincidente con la del propio Lobo, convencido también de que nadie cree en la fuerza policial de su nación, sumergida en una podredumbre, por lo que pidió ayuda internacional para rescatarla.

Chile “se cuadró” con la experiencia de Carabineros. Y expertos del FBI y España también asesorarán.

Tres altos oficiales de la policía uniformada chilena llegaron a Tegucigalpa en tarea de rescate. El general (r) Samuel Cabezas, el coronel Juan Carlos Castro y el teniente coronel Sergio Alarcón.

Fueron recibidos en la residencia presidencial de El Chimbo, en el Parlamento, en la Fiscalía General, y en otras instituciones, en donde se les reiteró la necesidad de que investiguen, analicen y diagnostiquen con el propósito de alcanzar la reestructuración exhaustiva de la fuerza policial, limpieza que será apoyada con nuevas leyes en el Estado de derecho que consignen aplicación de una justicia pronta, transparente y equilibrada, “que rinda cuentas, que combata y castigue la arbitrariedad, la corrupción y la impunidad”, según el presidente del Poder Judicial, Jorge Rivera.

El punto de inflexión para esta marejada nacional de repudio, pidiendo una mejora policial a fondo, fue el asesinato — con ese calificativo– de dos estudiantes universitarios en manos de los agentes, seguido del encubrimiento y corrupción.

La madre de uno de estos jóvenes, Julieta Castellanos, rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), tomó la bandera de la lucha contra la impunidad, remeciendo –y aún remece– a toda la sociedad hondureña.

La Fiscalía de Derechos Humanos determinó que hubo un irregular proceder de las autoridades policiales, jefes y subalternos, permitiendo incluso la fuga de los cuatro uniformados vinculados al doble crimen.

Así las cosas, el Congreso aprobó la semana pasada una ley que permite la depuración tan esperada, creando a la vez una Comisión de cinco miembros (uno de ellos chileno y otro colombiano) para la total reforma de la Seguridad Pública.

La llegada de la misión de Carabineros provocó aplausos en la comunidad, reflejados en la prensa. “Los chilenos tienen un digno ejemplo a considerar en cuanto a fuerza pública de mucho prestigio. El Cuerpo de Carabineros ha sido reconocido como la institución de mayor credibilidad en Chile”, afirmó el presidente del Congreso hondureño en declaraciones reproducidas por los diarios del país.

“El tema de la seguridad es el talón de Aquiles, pese al esfuerzo e iniciativas de los últimos meses, exigidos ante el destape de la corrupción, de la delincuencia y criminalidad en el cuerpo policial”, apunta un editorial de La Prensa, mientras el matutino La Tribuna grafica la noticia al respecto con un elocuente y colorido anuncio publicitario: “No más policías delincuentes. ¡Intervención YA!”

El columnista César Indiano critica en La Prensa al presidente Lobo “por permitir que el pueblo se ahogue entre la incertidumbre económica y la matanza humana”. El Mandatario admitió que no ha podido dar seguridad a los hondureños como lo prometió en su campaña. Pero insiste: “Me dejo de llamar Pepe si no logro tener a Honduras en paz”.

En casa chilena sabemos de los “guanacos” mojando a estudiantes, de los apaleos callejeros más allá de la cuenta, de la represión a pobladores, indígenas, trabajadores; de uno que otro exceso en el campo de Curacaví. Pero está claro que nadie se atrevería a intentar coimear a un carabinero.

La interrogante a resolver está en que si Carabineros de Chile tiene una buena y cristalina formación profesional, goza de credibilidad y confianza, ¿en qué momento y porqué los policías hondureños pierden esas condiciones, considerando que son numerosos los oficiales graduados como subtenientes en la Escuela de Carabineros, en Santiago?

Entre estos últimos está el actual rector de la Universidad Nacional de la Policía de Honduras (UNPH), comisionado Jorge Armando Carias, compañero de promoción del coronel Castro, integrante del “equipo de rescate”, con quien no se veía desde hacía casi 30 años, cuando estudiaban en el cuartel de la avenida Antonio Varas.

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14 feb 2012

Schaulsohn se equivoca

En el país hay un clima instalado hace varios años, que se ha agudizado luego del 2011: la necesidad de que una generación sub 35 tome mayores roles de liderazgo. Así ha sido en ChilePrimero.

Un grupo nacido entre los 80 y 90, hemos asumido la dirección de la colectividad hace más de un año y hemos logrado reunir las firmas para que este vuelva a tener existencia legal, logrando así su refundación.

A su vez nos hemos salido de la Coalición por el Cambio por considerarla secuestrada por conservadores y hemos lanzado la candidatura presidencial de Tomas Jocelyn-Holt.

Lo hacemos para interpretar a cuatro tipos de chilenos: aquellos que votaron por Piñera y hoy descontentos no quieren volver a la Concertación; aquellos otros que viniendo de la Concertación y desencantados de ella no pretenden ir al actual gobierno; los sub35 que es el grueso del nuevo padrón electoral y un liberalismo cultural disperso en todo el espectro.

Esas señales han sido recibidas con aplausos de muchos y el refunfuñeo de unos pocos que temen a los cambios.

Uno de estos últimos ha sido el ex diputado Jorge Schaulsohn, quién a pesar de estar fuera de ChilePrimero hace mas de un año, nos reprocha majaderamente que los jóvenes hayamos optado por otro camino. Se ha dedicado a intrigar conversaciones que no ha presenciado, de un modo que cuesta entender su propósito. ¿Acaso piensa que le vamos a hacer caso?

Schaulsohn tiene otros objetivos políticos, para él seria más conveniente acallar nuestras críticas a la UDI y RN, para no echar a perder la fiesta que él tenía preparada, apoyando anticipadamente a Andrés Allamand como candidato presidencial. Parece que hemos embarrado el asado de Jorge y por tanto somos blanco de sus ansiedades.

No deja de causar extrañeza que Jorge abandonando el partido, dicte pautas de cómo debe proceder ChilePrimero. Sus palabras son mezquinas y equivocadas porque no entienden el futuro del país.

Chile hoy tiene una dispersión política que es una oportunidad para construir una nueva legitimidad. Algunos creerán que no se puede superar las dos alianzas. Nosotros no tenemos ese cinismo, creemos que Chile merece liberarse de acomplejados que solo ofrecen más de lo mismo.

Jorge dicta pauta de un partido que en otro momento estuvo a punto de dejarlo morir.

A diferencia del resto del país, no entiende la necesidad de recambio generacional y pretende torpedearlo. Habla como si hubiese esperado que le pidiéramos permiso. A diferencia de Fernando González en el tenis, que supo hacer una salida digna, Jorge no es capaz de dar un paso al lado. Esta no es la primera vez que le pasa.

ChilePrimero hoy en día recupera su condición legal gracias a otro equipo humano y ese equipo humano es el que va a definir su proyección política, en común, con la gente que pertenece a la colectividad y no en función de franco-tiradores.

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14 feb 2012

Reajustes y nuevas líneas de Metro

El aumento de la capacidad de  Metro es, y será un aporte a la mejora del transporte de pasajeros en Santiago. Si bien es cierto, algunas Líneas están con una demanda alta, particularmente la Línea 1,  no están en condición de saturación.

Al respecto es conveniente recordar que la prolongación de la Línea 5 a Maipú, ayudó a la 1.

Prefiero ver las nuevas Líneas como un aumento de la oferta de Metro, lo que a su vez mejorará la oferta de servicio del Transantiago, considerando los problemas que presenta el transporte de superficie.

En lo que dice relación con las tarifas, es necesario recordar que hace unos diez meses,  la Comisión de Transporte del Colegio de Ingenieros dio a conocer, que la tarifa de equilibrio era de $ 800, lo cual fue corroborado públicamente por el ministro de Transporte, así como la necesidad de reajustarlas por la existencia de inflación nacional e internacional y la alta evasión que registra el sistema.

En consecuencia los reajustes continuarán y los subsidios también.

Derechamente, no parece probable que se pueda solventar el déficit del Transantiago por el momento, situación a la cual el Metro no aporta porque cubre sus costos operacionales y como siempre ha sido, el Estado concurre cubriendo las Inversiones.

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14 feb 2012

Arquitectura y ciudad en Chile neoliberal

En los últimos días hemos asistido a un debate en torno al impacto que poseen algunas obras de arquitectura en nuestras ciudades. Este debate ha sido animado principalmente por el edificio Costanera Center y por los impactos que traerá a un barrio que hace ya tiempo, se encuentra al borde del colapso.

En esta discusión, una vez más se enfrentan las distintas visiones de sociedad que se encuentran permanentemente en pugna y que se expresan, aunque no todos puedan percibirlo, en todas las actividades humanas.

La arquitectura y el urbanismo no son ni pueden ser una excepción en este escenario de permanente confrontación política e ideológica en el que se oponen una vez más como en la mejor de las síntesis, el egoísmo y la solidaridad, el desprecio por el otro y el respeto por la sociedad, el individualismo y la comunidad.

En este contexto, para algunos, la arquitectura se encuentra mucho más cerca del arte, entendido como actividad creadora del ser humano, mediante el cual se producen objetos que son singulares y cuya finalidad es principalmente estética o comunicativa.

Para otros, en cambio, es una disciplina al servicio de la sociedad en su conjunto, que implica la unión de tres elementos básicos que configuran la cultura humana: el arte, la ciencia y la técnica, lo que debiera permitir abordar y resolver, equilibradamente, los aspectos tecnológicos, humanos y medioambientales.

Ahora bien, en cuanto a la relación de la arquitectura con la ciudad, hay quienes piensan que esta es, solamente, un recipiente para la primera y otros que afirman que la ciudad es un texto inacabado en el que cada arquitecto que interviene aporta una palabra, un párrafo o un capítulo, dependiendo de la dimensión, pregnancia y relevancia de la obra ejecutada respecto de la ciudad en la que se inserta.

En la primera visión, la relación entre las distintas obras no existe y ellas se instalan en la ciudad como una simple extensión o reflejo de quienes las proyectan y construyen, sin considerar el impacto que tiene cada una sobre su entorno inmediato, sobre la calidad de vida de las personas y mucho menos, sobre la posibilidad de desarrollar ciudades sostenibles en equilibrio con el entorno natural en que se instalan.

En la segunda, se busca integración y coherencia que al igual que en los buenos textos, es asegurada porque cada parte de la obra habla un poco de aquello que la antecede y entrega las claves, para lo que la sucederá, respetando el patrimonio urbano y arquitectónico e integrándose sutilmente en ese todo mayor que es la ciudad.

En la primera escuela los protagonistas principales son los arquitectos, los dueños de las obras y los inversionistas inmobiliarios, que compiten entre ellos, llenando la ciudad de objetos sin más sentido que el de ser autores o propietarios del proyecto más grande, de la torre más alta o del gesto más audaz, buscando solamente sobresalir, obtener reconocimiento y diferenciarse del resto con el único fin de poner su obra al servicio de intereses o traumas personales que más tienen que ver con el estatus, el poder, la dominación o la propia inseguridad, que con la arquitectura propiamente tal.

En la segunda, el protagonista es el usuario, el destinatario final de la arquitectura y el arquitecto actúa solo como intérprete y profeta: Intérprete, pues busca representar de la mejor manera posible las expectativas de quienes vivirán la arquitectura y profeta porque define, en virtud de lo primero, la forma y sentido que ha de tener cada obra en el marco de una obra mayor que es la ciudad como un todo.

Para lograrlo, buscará una adecuada síntesis entre continuidad y transformación, de manera de valorizar la experiencia urbana y permitir o facilitar al ser humano la identificación con su entorno transformándose en parte de él y de su evolución, respetando los lazos entre el sujeto y el patrimonio natural, urbano y arquitectónico en que se desarrolla.

Consistentemente, para la primera escuela, el urbanismo y la planificación es un mal que hay que tratar de evitar a toda costa pues limita la libertad del artista y la del inversionista.

Mientras que para la segunda escuela, la planificación es la única herramienta que permite subordinar los intereses y afanes de protagonismos personales, al bien común y al interés superior de la sociedad.

Así las cosas, para la primera escuela, los problemas de la ciudad —congestión, contaminación y hacinamiento— no son de la arquitectura, por lo que deben solucionarse ampliando calles, instalando carreteras, destruyendo el patrimonio urbano y arquitectónico y avanzando de manera indiscriminada sobre el medio ambiente que, según ellos, no sirve más que para generar renta, transformando el suelo rural en urbano.

Para la segunda escuela, los problemas de la ciudad y de la arquitectura son dos caras de la misma moneda, y no existe posibilidad de abordar los primeros sin subordinar la arquitectura a la necesidad de desarrollar nuestras ciudades de manera sostenible, limitando esa libertad, mal entendida, que ni siquiera se detiene en los derechos de los otros.

Para colmo, la primera escuela siente un desprecio absoluto por el espacio público, el que solo es necesario como simple conector entre sus obras, por lo cual será de mejor o peor estándar dependiendo del nivel socioeconómico del público objetivo para el que se construyen las mismas.

La visión más comunitaria considera al espacio público como el alma de las ciudades y como su eje ordenador, por su vocación de encuentro e intercambio, de protección y reproducción de la cultura.

En este contexto resulta evidente cuál es la escuela que hoy prima en el desarrollo de nuestras ciudades, en donde a diario asistimos al surgimiento de una nueva obra más grande, más costosa y más alta que la anterior, como una búsqueda frenética por representar, a través de la arquitectura, el poder y la dominación, incluso mediante formas evidentemente falo céntricas que, parecen hablar más de una cultura obsoleta o de algún trauma psicológico —de sus diseñadores, dueños, moradores y admiradores— que de una aspiración de construir ciudad mediante la arquitectura.

No debemos extrañarnos entonces que los mismos actores que construyen estas obras pertenezcan a sectores políticos que buscan demostrar a toda costa su poder recordándole al ciudadano de a pié y a la sociedad en su conjunto, que pueden pasar por alto e incluso atentar contra la calidad de vida y los derechos de los otros con toda impunidad, sin importar, en este caso, el caos urbano, la congestión, el hacinamiento y mucho menos la pérdida de eficiencia y eficacia urbana que generen sus obras.

En este escenario, ¿puede alguien dudar que las ciudades sean fiel reflejo de las sociedades que las construyen y que en ellas se expresa, como en el mejor de los resúmenes, lo esencial de cada cultura?

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