19 ago 2012

Chilenos perdidos en Bora Bora

La contingencia es una especie de huracán en miniatura: arrastra por semanas el interés de los medios, acaba contundentemente con procesos y problemas que se han ido incubando previamente y se desvanece, tan fácilmente como vino, de nuestras memorias excesivamente cortoplacistas, memorias intoxicadas, al final del día, por toneladas de información inútil.

Así, el cálculo municipal le hizo olvidar a gobierno y oposición que el conflicto estudiantil aún gozaba de buena salud, pese al señorial ninguneo de palacio al que se acostumbró el Mineduc, se soslayaron brutalidades policiales, pobrezas que en realidad no retroceden, nuevos escándalos bursátiles que reviven palpitantemente el síndrome La Polar y etc.

Panelistas de toda laya, posición social y coeficiente intelectual brindan diagnósticos, recetas, se ofrecen como médiums, exorcistas, para intentar explicar, acallar, reducir, no sólo lo que vemos tras nuestras pantallas planas, sino lo que hacemos en ellas mismas.

Pero los sucesos siguen pasando, vertiginosos; es verdad que, a diferencia de otros lustros, éstos se comentan profusa y hasta irresponsablemente, pero pronto se les propina un sonoro “next!” porque el auspiciador decidió que suficiente y que hay que promocionar la próxima colusión… perdón, promoción.

Un hecho reciente, detonado por la estolidez de algunos periodistas faranduleros deja un par de advertencias que la contingencia, con viento fresco, pareció, una vez más dejar atrás.

Sin embargo, ante el “¿ya fue?” de rigor, no estoy seguro de que la respuesta sea tan simple, o cómoda.

Los hechos que denominamos noticias no son faldas a la moda, entretejen de un modo u otro nuestra historia y deben saber leerse antes de propalar cualquier verborrea de opinólogo discotequero. Recientemente, la irresponsabilidad y el malentendido lingüístico, que han provocado incluso guerras, estuvieron así de cerca de convertirse en algo más que una anécdota.

Amparados en una extraña pretensión neocolonialista, un grupo de bien remunerados palurdos viajó al Amazonas peruano a fingir una riesgosa coexistencia con lo que los chilenos creen tribus salvajes e indómitas.

Como nuestro complejo de inferioridad insular no tiene límites, un pujante canal privado decidió llevar nuestras ínfulas de superioridad económica y cultural más allá de nuestras fronteras, en una versión con sabor a empanadas y vino tinto del colonialismo del hombre blanco que, en alguna parte de nuestra psiquis neurasténica, creemos ser.

No es Lord Mountbatten, no es el Doctor Livingstone, no es el Capitán Cook, ni siquiera el mediocre Ricardo Astorga: es Pablo Schilling, Huaiquipán y un grupito de lo más selecto de lo nuestro, haciendo las veces de conquistadores, civilizadores entre atrasados hombrecillos de piel oscura.

Tal es el relato del que hizo gala nuestra televisión en horario estelar, durante semanas, de modo impune, no faltó el chiste xenófobo, el comentario mal intencionado, hasta que la paciencia de nuestros vecinos peruanos llegó a su límite.

¿Sobrerreacción? ¿Hiperventilación? No, eso es especialidad de la casa. Este clubcillo de exploradores se topó con gente que sabe defender lo suyo.

Conocido es el tradicional rencor que, quiéralo o no, persiste en el subconsciente del pueblo peruano, que no olvida las humillaciones de una guerra que perdieron ante nosotros.

Atrocidades que prudentemente omitimos de nuestros épicos libros de historia, como la ocupación de Lima, resurgen, de cuando en cuando, en la mente de muchos peruanos, sobre todo, cuando nos oyen jactarnos de modo tan grosero de nuestra supuesta supremacía.

La estabilidad macroeconómica y política chilena es una realidad de facto, a un costo social altísimo, está claro. ¿Pero nos autoriza la contingente burbuja económica a seguir ninguneando a una nación con un capital cultural mil veces más cuantioso?

¿Puede la señora teñida de la esquina o el gordito que se atraganta con el completo nombrar cuántas culturas se sucedieron en Perú, mucho antes de que alguien quisiese colonizar nuestra entonces inhóspita tierra?

¿Puede el obrero de la contru o el oficinista parrillero disimular su tez morena o el apellido materno en mapudungun?

Peor aún, descalificamos a los Bora, una de las tantas etnias de la cual los peruanos muestran legítimo orgullo, “Bora Bora”, repetimos en un burdo error del cual se nos intenta sacar, pero la sordera de quienes llamamos equívocamente líderes de opinión colinda con lo aberrante.

Ante el trato incomprensiblemente vejatorio a uno de sus representantes, las figurillas del canal privado opusieron aún más soberbia, sugiriendo, escandalosamente, que fueron ellos quienes, en efecto, llevaron trabajo y prosperidad a estas gentes. Curioso gesto para quienes hacen oído sordo a la pobreza y represión cruenta de nuestra propia etnia mapuche.

Admiramos, en nuestra cínica timidez, a quién “dice lo que piensa”, gente con escasas letras que escupen los burdos caprichos que se les vienen a la cabeza por olvidarse del antidepresivo que les tocaba a esa hora.

Bora Bora queda en la Polinesia, señora, tal vez ahí es donde el chileno, estresado, mareado, angustiado, quiere vivir, y no en este cajón montañoso que se terremotea cada cierto tiempo.

Alguien debería callar a estos bravucones de horario estelar, que fácilmente nos indisponen con el resto, que arrastra al resto en su ignorancia arrogante, la peor que existe, y nos incita a un chauvinismo que debe hacer que europeos y estadounidenses se retuerzan de la risa en el suelo.

Así que, señores, llévense sus complejos e idioteces varias a esa Bora Bora de pacotilla y de verdad piérdanse, que el resto bastantes problemas tenemos con… la contingencia llamada realidad y sus insospechadas ventoleras.

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19 ago 2012

Iniciativa innovadora

El año 2012 la Fundación Paternitas, en conjunto con el ministerio del Trabajo, se planteó como desafío arrancar del mundo de la delincuencia, e insertar laboralmente a 150 personas de los penales de Colina, Puente Alto y ex Penitenciaría de Santiago, que están próximos a cumplir condena y por lo tanto incorporarse a la comunidad.

En este contexto el lunes pasado certificamos a 32 beneficiarios, que corresponden a la primera parte de este desafío y que cumplidos los protocolos y programas se encuentran aptos para ser derivados a una empresa que los deberá acoger y contratar como uno de sus trabajadores.

La novedad de este año, es que cada uno de ellos recibió, durante los tres meses de formación y capacitación un bono de $320.000.

El día de la certificación, efectuada en un auditórium ad-hoc para la ceremonia, llegaron muy bien presentados, acompañados por sus madres, esposas e hijos. Cabe destacar que casi todos mostraban actitud de profunda emoción y nerviosismo, ya que al decir de ellos mismos, era la primera vez, que recibían un reconocimiento oficial, producto de un esfuerzo personal y logros no sin de sacrificios.

Es importante señalar que la certificación o titulación no tiene que ver sólo con las destrezas laborales adquiridas, sino que además se toma en cuenta la calidad humana, la virtud de la tolerancia, la puntualidad, el diálogo respetuoso y el trabajo en equipo, variables todas indispensables para desempeñarse como buen ciudadano y trabajador.

Las empresas que los contratan han destacado estas cualidades como un plus que define el empleador como notables y verdaderamente favorables para un ambiente laboral. Por otra parte, es fundamental señalar que el costo mensual por usuario es sólo 1/3 en relación al costo que tiene un interno en una cárcel concesionada.

En la modalidad, pedagogía y atención que les brinda Fundación Paternitas, a ellos y sus familias, podemos decir que se alcanza en un 90% los objetivos planteados, en materia de inserción social y laboral, demostrando así que metodologías de otro tipo y en particular, la privación de libertad, para muchos delitos, es anacrónica, de alto costo y obsoleta.

Insistimos que un importante catálogo de delitos, podrían ser tratados fuera del ámbito de la privación de libertad, evitando las nefastas, lamentables y devastadoras consecuencias que imprime la cárcel.

Multiplicar esta iniciativa innovadora y exitosa, ha sido una de nuestras tareas más recurrentes, en todos los niveles sociales, como también en los ámbitos gubernamentales, políticos y legislativos.

Hemos sido siempre respetuosamente escuchados y acogidos, pero curiosamente el sistema penitenciario todavía no se innova.

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19 ago 2012

Con ritmo de entrenamiento

Chile perdió 3-0 ante Ecuador, en Nueva York y debió ser goleado. Los ecuatorianos perdieron otros dos goles, mientras los chilenos no tuvieron esquemas defensivos ni ofensivos. Un mal apronte para el partido por las clasificatorias, que debe jugar el 11 de setiembre ante Colombia.

Borghi se equivocó y defraudó a 25.000 personas (entre ellos unos 5.000 chilenos) que asistieron al estadio City Field de Nueva York y los errores que cometió, impropios de un técnico avezado, le significó una derrota de 3-0 ante Ecuador, que debió ser más amplia y se salvó por impericia de quienes definían.

Chile no mostró ninguna fórmula defensiva para detener los ataques del rival y tampoco tuvo alguna idea clara de cómo superar a la defensa ecuatoriana.

Ecuador no se exigió ni necesitó hacerlo al máximo para ganar el partido. Solo aprovechó la abulia y el desgano de los nacionales. En el segundo tiempo los ecuatorianos caminaron en la cancha, tocando el balón a voluntad.

Fue sin duda, una de las más bajas presentaciones de la selección nacional en el proceso Borghi.

Dio la impresión que el DT. confundió un partido amistoso con un entrenamiento. En este último se juega sin público, donde se puede cometer cualquier error y no tiene incidencia, donde se puede jugar caminando y no tiene importancia, donde se pueden hacer todos los cambios posibles y cambios de posiciones de los jugadores sin que tenga trascendencia y donde da igual perder por 2 goles o 5. Pero en un partido amistoso, además de ser una falta de respeto para el público, provoca desánimo en el plantel y en la afición y alienta a los futuros rivales.

Sorprendió Borghi al hacer debutar a Labrín en la defensa y ubicar a Alexis Sánchez como conductor y habilitador de Vargas y Suazo, perdiendo sus dotes de encarador, que mucha falta hace en la selección.

Muy marcado y duramente por los ecuatorianos, ni Suazo ni Vargas recibieron un pase de Alexis en ventaja o que pudiera preocupar al excelente arquero Domínguez. Y como si esto no bastara en el segundo tiempo ubicó a Alexis de puntero izquierdo, sabiendo todos que su habilidad es la pierna derecha.

Y como si esto fuera poco reemplazó en el segundo tiempo a Vargas por el mediocampista Jorquera y Chile quedó sin peligro por las puntas, ya que Jorquera entró a ocupar la posición de Sánchez en el mediocampo. Todo lo culminó incorporando a Leal y el debutante Cortés en el mediocampo, quedando con una línea confusa de mediocampistas.
En defensa no hubo marcas especiales ni presionantes.

Ecuador jugó a voluntad y a los 9 y 13 minutos ya había anotado 2 goles con centros y pases que los ecuatorianos pudieron hacer a voluntad. El “pitbull “ Medel no tuvo fiereza alguna. Meneses, volante lateral, no pasó mitad de cancha.Vargas y Suazo nunca molestaron ni intentaron quitar el balón a los defensores rivales.

Seguramente, ni transpiraron. Para peor, el arquero Pinto salió a despejar el balón que llegaba a la cabeza de un ecuatoriano como un saltarín de ballet y el cabezazo del ecuatoriano de espalda al arco significó el tercer gol.

Pases a la espalda de Labrín pudieron significar un par de goles más para los ecuatorianos.
Chile hizo dos disparos al arco en el primer tiempo y cuatro en el segundo. Imposible así descontar ni menos igualar.

El pronóstico para el partido con Colombia no es bueno si no hay cambios en los esquemas defensivos y ofensivos y si Chile no juega con ambición y derroche energías.

Si lo hace como el miércoles pasado, puede significarle una derrota y perder la optimista posición de puntero que tiene hasta hoy en las clasificatorias.

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18 ago 2012

Lindo país esquina…

For sale! Claro pues, desde bosques originarios, mares, ríos, agua, cobre, litio, glaciares; pero también, la educación, la salud, las pensiones, y un largo etc. Un nuevo y agresivo capitalismo de mercado desregulado llegaba para favorecer a los más ricos, a las elites; sea, las de siempre, sea a las nuevas que se pudiesen crear.

¿Usted dijo industria nacional? ¿Usted dijo, ensamblaje de automóviles, fábricas textiles, de calzado, y otros bienes “nacionales”? Pero cómo se le ocurre.

Nuestros brillantes economistas tecnócratas nos obligan a comulgar con su credo y nueva fe: para qué tener industria propia, darle trabajo a nuestra gente, apelar a su participación y creatividad, si eso sale tan caro al capital, cuando es más fácil y rápido traer esas mismas cosas desde fuera pues, y claro, abaratadas.

Pero la consecución de todo esto, su implementación, supuso una nueva alianza entre el poder del dinero y el poder coercitivo de las armas, proveniente desde el Estado.

Para esto además, había que consagrar un cierto tipo de expresión política, ojalá lo más restringida posible, vigilada por leyes ad hoc. Vistas las cosas en su devenir, la actual película del No, más allá de lo que pueda decirse de su factura cinematográfica, uno se percata que ese triunfo, fue en verdad, un triunfo a lo Pirro.

Permitió abrir el camino para sacarse de encima al señor Pinochet en varios años, pero no sirvió para cumplir los anhelos, necesidades y sueños de la mayoría de los chilenos, de acceder de verdad a una sociedad más igualitaria, justa y solidaria. A un país, en que la voz protagónica fuera la de las mayorías organizadas y deliberantes.

Siguen mandando más o menos los mismos de siempre, es decir, la alianza entre el poder del dinero y el poder de la fuerza coercitiva ejercida desde el Estado (porque para eso sí que sirve y para eso sí que no hay que disminuirlo pues).

Privatizada la política y la sociedad, el garrote está a la vuelta de cada esquina para disciplinar una y otra vez a todos los “díscolos”. La plebe, el pueblo, y después la gente, no tienen capacidad de discernimiento. A lo más, para ver ciertos programas de televisión, pero no mucho mas.

Por eso para este modelo y sus manteadores en la cúspide, lo que hoy tenemos en el país es “democracia”, es decir, “su” democracia; lo más que puede tolerar la elite minoritaria en el poder en cuanto a expresión ciudadana.

Fíjese por ejemplo: ayer no más el Poder Judicial condena a dos comuneros mapuches a diez años de cárcel, por porte ilegal de armas y otros cargos, y sin embargo, al mismo tiempo, el carabinero responsable de la muerte de un joven comunero por la espalda sigue libre y trabajando en su institución. Pero no es suficiente. Cómo no.

Para garantizar un país For sale, una educación For sale, una salud For sale, un fútbol For sale, y un largo etc., resulta que ahora –brillante idea-, nada mejor que poner carabineros en todos los colegios y liceos eventualmente “tomables”.

Como a final de cuentas, podrían ser muchos los lugares , quizá ahora el conjunto de los Carabineros de Chile tendrán que dejar sus labores armónicas habituales y volver a liceos y escuelas, universidades y quien sabe que más, diseminados por todo el país, para infiltrar, abortar, antes que pueda nacer, cualquier brote de protesta y expresión juvenil. Porque la expresión de protesta ciudadana, esa sí que es violencia pues. Como no.

¿Qué le parece estimado lector? Que los bancos esquilmen a sus clientes; que lo mismo hagan retails, empresas y demases, con sus clientes, trabajadores y competidores, no pues, eso es legal, eso no es violencia.

Que en el país, aproximadamente unas 4.450 familias tengan un ingreso promedio autónomo mensual de…19 millones de pesos; que se trate del 0,1% de la población, no pues, eso no es violencia.

Que además ese mismo minoritario porcentaje decida día a día sobre nuestras posibilidades de vida y lo que es o no posible políticamente hablando, tampoco es violencia pues, como se le ocurre.

Al parecer , tendremos que releer a ese profético obispo brasileño que nos decía, hace ya algunos años, que en nuestros países vivimos bajo una histórica violencia estructural generadora de injusticias y tempestades. ¿Olvidar la historia? ¿Vivir en un presentismo inmediatista?

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18 ago 2012

Harry Barnes dejó una huella indeleble

“Las enfermedades de la democracia sólo se curan con más democracia” fue la frase que le dijo Harry G. Barnes Jr., embajador del Presidente Ronald Reagan en Chile, a Pinochet durante su presentación de cartas credenciales, con que lo notificó que su diplomacia sería una “agresiva promoción” de la democratización de Chile.

Llegó a Chile en julio de 1985 y desoyendo las normas del protocolo, antes de saludar oficialmente al militar Jefe de Estado, acompañó a los líderes de la oposición a la ceremonia religiosa en la que se estaba velando los restos del fotógrafo de 19 años, Rodrigo Rojas Denegri, quemado con lanzallamas por una patrulla militar durante la brutal represión a las protestas populares.

Cuando, con ocasión del conteo definitivo del triunfo del NO el 5 de octubre de 1988, al Dictador se le pasó por la cabeza la peregrina idea de disfrazar comandos como policías y organizar ataques falsos para provocar disturbios y un nuevo golpe militar, Barnes avisó inmediatamente al Departamento de Estado, que reaccionó sin vacilaciones llamando al Embajador de Chile ante la Casa Blanca expresándole su grave preocupación. Todo en menos de una hora para desarmar una conspiración.

En su país tenía enemigos: el ultraconservador senador Jesse Helmes, quien lo acusó de “plantar la bandera americana en medio de la actividad comunista”.

En esa época me desempeñaba como corresponsal de El Informador de Venevisión de Caracas y la cadena HBC Telemundo de Estados Unidos. Entrevisté a Barnes durante más de una hora en los estudios de la Voz de América en la antigua sede de la Embajada de Estados Unidos en calle Agustinas.

“Con la misma decisión con que estimulamos la democracia en Polonia apoyando a Walessa y al sindicato Solidaridad, lo estamos haciendo en Chile con el Comité por las Elecciones Libres”.

En esa entrevista, Barnes dejó patente la decisión del gobierno del republicano Reagan de “quitarle el piso” al régimen que había ayudado a instalar en 1973 el republicano Nixon con su canciller Kissinger.

Su carrera diplomática en todo el mundo lo puso en roles protagónicos de procesos de profundas transformaciones. Elliot Abrams, secretario de Estado Adjunto para asuntos interamericanos lo calificó como un “embajador de clase mundial”.

Se retiró del servicio exterior justo en 1988. Luego pasó a la Academia y a colaborar con las actividades de Derechos Humanos del Centro Carter desde 1994 hasta el 2000.

Falleció este 9 de agosto en Lebanon, New Hampshire, a los 86 años de edad.

Durante los tres años que se desempeñó como Embajador en Chile, Harry Barnes dejó una marca indeleble en los episodios que fueron forjando el triunfo de los demócratas. Lo recordaremos siempre por su sensibilidad humana y por su coraje libertario.

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18 ago 2012

Westerplatte, Polonia heroica siempre

El día 01 de septiembre próximo se celebran 73 años del inicio de la Segunda Guerra Mundial y deseo rendir un homenaje en esta ocasión al valeroso pueblo polaco que fue capaz de enfrentar casi inerme al imperio de los mil años del Partido Nazi.

La batalla que inició la Guerra fue Westerplatte, al Norte del Danzig (Gdansk para los polacos) en la desembocadura del Río Vístula.

Allí un puñado de polacos, no más de 200, comandados por aquellos elegantes oficiales, de apellidos honorables, Sucharsky y Dabrowsky, el día primero de septiembre resistieron la furiosa embestida de 1500 soldados alemanes del Heimwehr bajo el mando del general SS Friedrich Eberhardt, respaldados además por 225 infantes de marina a la orden del teniente Henningsen, apoyados por los cañones del crucero Schlewig-Holstein, fondeado a la cuadra de la desigual batalla.

Sin embargo, luego de vibrantes contra-ataques que mataron más de 100 soldados alemanes, los infantes de marina sobrevivientes, envían al comandante de la operación, Gustav Kleinmangs, en el puente del crucero Schlewig-Holstein el siguiente mensaje “verluste zu gross, gehen zurruck”, (demasiadas pérdidas , nos retiramos).

Y así durante siete días de sangriento martirio, los bravos polacos de siempre, la mayoría cristianos, fieles amantes de su martirizada patria que a la sazón, luchaba por no desaparecer como pueblo, como historia, como nación creyente en Jesucristo, se enfrentaban valerosamente al diktat de dos demonios encarnados, como fueron Hitler y Stalin que postulaban la inexistencia de una Polonia soberana.

Al 2 de septiembre, aparecieron a juego perdido, una escuadrilla de 60 Stukas, bombarderos que lanzaron más de 100 bombas sobre las castigadas pero todavía indomables tropas polacas que continuaban resistiendo los cobardes ataques alemanes por aire, mar y tierra.

Al séptimo día de septiembre, luego de agotar la munición, los sobrevivientes polacos, comandados siempre por los oficiales Sucharnsky, Dabrowsky y Pajak, de elegante kepis de 4 esquinas, rinden la plaza ante el contralmirante Klein Kampf, seguramente un junker de aquellos, quien caballero y marino, en un resabio de antigua nobleza militar que no se repetiría jamás en las batallas siguientes de aquella guerra infame, ordena presentar armas a las tropas alemanas ante el paso digno de los soldados polacos que se rendían con la dignidad de los leales. Varsovia ya estaba cayendo ante el demoledor ataque de la blitzkrieg.

Eran las 11.33 del 7 de septiembre de 1939.

Terminaba con honor la primera batalla de la Segunda Guerra Mundial.

Honor polaco de siempre.

Tal como el rey Juan Sobieski , que a la cabeza de sus tropas polacas y a las puertas de Viena paró a los Turcos Otomanos, a finales del Siglo XVII.

Tal como la valiente carga de la caballería polaca contra los tanques del invasor, al inicio de la guerra.

Tal como los cien mil oficiales del ejército polaco, asesinados alevosamente por las tropas del partido comunista de Rusia en el bosque ucraniano de Katyn, según lo reconoció el propio Gorbachov.

Tal como nuestro Papa Juan Pablo II, que arrastrando su cuerpo doliente, con su voz balbuceante, sus pobres manos artríticas, sus heridas de bala, su angustia por una humanidad descreída y facilista, fue capaz sin embargo en un raudal inagotable de fe en Jesucristo, llevar la paz a muchos pueblos, entre otros el nuestro, el chileno, pues creemos que muchos de nuestra generación, hemos vivido gracias a él.

Por todo ello, Honor a Polonia y Gloria a Jesucristo, aunque suene políticamente incorrecto y su nombre sea anatema para el materialismo triunfante de estos duros tiempos que corren.

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17 ago 2012

El problema no es el mercado

El exagerado valor fijado por la ANFP a las galerías para el partido Chile con Colombia, pareciera tener su explicación en que al igual que en otros eventos, en Chile se cobran precios más caros que en el resto del continente para estos espectáculos.

Pero en este caso las cosas no son lo que parecen y el responsable no es el mercado.Una recaudación de la misma magnitud se podría haber obtenido con precios sensiblemente más bajos si el escenario hubiera sido el Estadio Nacional y no el Monumental.

La razón es que el primero tiene más capacidad que el segundo. Así de simple.

Entonces el problema radica en las razones que tiene la ANFP para despreciar el principal coliseo deportivo del país e irse al Monumental, donde sabe que entra menos público y por lo tanto debe cobrar más caro.

Ya Borghi  entregó las primeras señales cuando al asumir hizo arreglar un camarín especial para la selección en ese estadio, en un intento de identificar la selección con el equipo de mayor popularidad en Chile cuestión que también se reflejó en la nómina de jugadores convocados.

Para citar un solo ejemplo convocó a su ahijado Rubio y no a E. Vargas. El fracaso de la Copa América lo ha obligado a rectificar.

Pero además, se sabe que esta directiva de la ANFP es extremadamente dependiente de las S.A. constituidas por los llamados clubes grandes y por lo tanto lo que para algunos de ellas sea lucrativo, esta ANFP está obligada a consentirlo.

¿Quién ha preguntado cuánto le cuesta a la ANFP arrendar ese Estadio?Sería bueno saberlo. Difícilmente podría ser más económico que el Estadio Nacional.

No hay razones para compartir la selección nacional entre ambos recintos, por excepción se puede jugar un partido de baja convocatoria como con Venezuela fuera del Nacional.

Cuando como en esta ocasión el interés privado choca con el bien de la mayoría existe una institución que puede y debe  arbitrar el conflicto y resolver en bien de la mayoría: es el Estado y en este caso esa es  la subsecretaría  de Deportes; pero  es evidente que  nos enfrentamos a un flagrante conflicto de intereses, el actual subsecretario era el presidente de la sociedad dueña del Monumental antes de asumir el cargo de Gobierno. Y quien lo nombró el Presidente de la República era el accionista principal de la misma sociedad.Por lo tanto no hay interés en cambiar la decisión.

Una vez más quien pierde es la gente, ajena a este juego de platas, influencias y poder.

En definitiva, son los intereses económicos particulares y la debilidad de la ANFP, ante la ausencia de un Estado interesado, atento y vigilante para ejercer su rol regulador y en favor de  la mayoría y no el mercado el responsable de los exagerados precios fijados para este evento deportivo.

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17 ago 2012

Sin letra chica

La “letra chica” es el instrumento públicamente conocido utilizado por las empresas de servicios, y otras de otro tipo, para engañar a la población. En esos contratos infinitos que cualquiera de nosotros ha firmado más de una vez, se encuentra escondida la trampa contra el ciudadano, que lo “amarra” a una empresa y que le genera “cobros” que el individuo que contrata simplemente desconocía.

En la política esta expresión ha quedado impresa en la manera que tiene la derecha para gobernar. Es una técnica sencilla de la cual los ciudadanos no siempre somos plenamente conscientes y consiste en presentar ante la opinión pública una idea general en cuyo detalle se esconden las verdaderas intenciones de quienes gobiernan. Es una nueva manera de engañar y de torcer las percepciones de la gente.

La letra chica no es solo una forma de engaño sino que es también la forma que toma el abuso en contra de los ciudadanos. Quienes estamos en la Oposición siempre entendimos al Estado, con nuestras luces y sombras, como un instrumento de protección frente al abuso y, paradojalmente, lo que tenemos hoy día es un Gobierno que utiliza al Estado para hacer vista gorda del abuso o bien, para abusar directamente en contra del ciudadano a través del Estado y de la práctica de Gobierno.

El abuso es sutil, pues es más efectivo en la medida de que no se ve, que no se nota. La propuesta de la derecha, la verdadera, está justamente plasmada en la letra chica que tienen todos o casi todos sus proyectos de ley. Pareciera que les da vergüenza decir con claridad y exactitud a quienes representan y a quienes defienden. No tienen convicción pues la convicción, desde mi punto de vista, se funda en razones y propósitos más nobles que aquellos que esconde la letra chica.

En la letra chica se encuentra esa intención oblicua que impide que el gobierno tenga convicción, pues técnicamente representan a las mismas familias que se han enriquecido por años en el país.Pero hay una prevención en esto de a quienes representan.

El hecho de que hayan ganado la elección presidencial –que hace que, naturalmente, hoy gobiernen- no significa que representen a la mayoría de Chile. Nosotros perdimos por nuestras faltas en veinte años, y ellos ganaron por una habilidad táctica, que hizo que se instalaran en La Moneda para perder, paulatina pero sistemáticamente, el apoyo popular que los regocijó por unos cuantos meses.

Y así, para esconder esa representación cultural que tienen históricamente de una minoría de ciudadanos, comenzaron a utilizar el engaño y el abuso de la letra chica en el terreno político para camuflar lo que, realmente, el Gobierno quiere hacer en el país: defender, desde el Estado, a una pequeña porción de privilegiados.

Se dirá que se trata de una mirada resentida: la derecha siempre encuentra el argumento para justificar sus pasos. Yo diría, más bien, que se trata de un punto medianamente científico. Bien documentados están los representados que tenían el Partido Conservador, el Partido Nacional después, y la UDI, en nuestra actualidad.

Sin letra chica es uno de los lemas que ha animado la campaña del Alcalde de Pudahuel Johnny Carrasco y que me ha llamado poderosamente la atención. El Alcalde Carrasco da en el clavo en poner en el centro del debate uno de los ejes de lo que, en mi opinión, debe ser el planteamiento de la Oposición en la próxima campaña presidencial. En realidad, lo que en la Oposición debe ser un código de conducta.

No solo se trata de una convocatoria a la transparencia, sino a una forma de hacer política de cara a la ciudadanía. “De cara a la ciudadanía” no es en este caso esa expresión cliché que utilizan quienes ahora descubrieron la izquierda, radicalizando sus posiciones al fragor de “los nuevos tiempos”. Yo la utilizo más bien en el sentido de hablar y decir con claridad lo que creemos y pensamos: sin vergüenzas ni complejos, sin titubeos, sin eufemismos, sin dobles discursos ni estándares paralelos.

Yo, al menos, no tengo vergüenza de pensar lo que pienso y de creer lo que creo. Y de decirlo. Por eso me gusta Michelle Bachelet, porque es justamente esto. Por eso la derecha le teme, porque es lo contrario de lo que ellos han demostrado ser en el país: es auténtica y, como dice Guy Breton, Rector de la Universidad de Montreal, “la vida de Michelle Bachelet es un soplo de coraje y esperanza”.

Con todas sus letras.

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17 ago 2012

El desajuste tributario

Tal como lo preveíamos el Gobierno ha mostrado escaso interés en buscar acuerdos con la oposición que permitan aprobar el proyecto de ley de ajuste tributario, el que acaba de ser despachado al Senado para iniciar su segundo trámite constitucional. La verdad es que las autoridades no parecen estar dispuestas a modificar la iniciativa, la que no cumple con el objetivo para la cual fue diseñada que es financiar la reforma educacional.

Entre los aspectos que le hemos dicho al Ejecutivo que deben ser cambiados para votar favorablemente la propuesta, está en primer lugar, la disposición que –contra la opinión de todos los expertos- permite descontar impuestos por los gastos en educación, que beneficia a los quintiles de más altos ingresos y no al 81% de los contribuyentes, quienes pertenecen al tramo de ingresos que no paga este gravamen.

Con ello, además, se infringe un grave daño a la educación pública, ya que sólo favorece a la educación privada subvencionada, aumentando aún más los elevados niveles de segregación de nuestro sistema educacional. Por lo tanto, consideramos que si en este punto la iniciativa pretende beneficiar a un sector, éste debe ser la educación pública.

En segundo lugar, aunque parezca increíble y fuera de toda lógica, el proyecto establece una rebaja al impuesto a la renta a quienes reciben ingresos mensuales de entre 6 y 10 millones de pesos, segmento en el que se encuentran las autoridades de todos los poderes del Estado y de los organismos autónomos del Estado. Sinceramente, resulta impresentable que estemos legislando para favorecernos a nosotros mismos.

Y por último, la principal dificultad de esta iniciativa sigue siendo su escasa recaudación.

El Gobierno, luego de los cambios que introdujo al proyecto, asegura que se obtendrán US$ 1.230 millones, pero la verdad es que eso será sólo el primer año, el 2013, ya que a partir del 2014 bajará a US$ 712 millones, es decir, lo mismo que se habrían reunido con la propuesta anterior, cantidad que está muy lejos de los US$ 3.000 millones que se requieren para la reforma educacional.

Por eso, estamos pidiendo que al menos se adopte una medida adicional que permita compensar la diferencia de US$ 500 millones que se van a dejar de recaudar a partir del segundo año de entrada en vigencia de la ley, si es que finalmente se aprueba.

Raya para la suma, el ajuste tributario, mal llamada reforma, sigue siendo un esfuerzo muy modesto de cara a lo que necesita Chile y a lo que ha demandado la ciudadanía. Tal como van las cosas, más vale rechazarlo en el Senado para que la iniciativa vaya a una Comisión Mixta a ver si ahí las autoridades hacen los cambios que estamos proponiendo.Lamentablemente no hay ningún indicio de que eso vaya a ocurrir.

Por el contrario, una vez más estamos escuchando un lenguaje agresivo de parte de la derecha.Incluso, nos han acusado de recibir presiones antidemocráticas del Partido Comunista. Me parece que esos comentarios son un argumento propio de la guerra fría y no del siglo XXI.

Además, es un razonamiento extraño si consideramos que el proyecto estuvo cuatro meses en la Cámara de Diputados y nunca se votó, porque los mismos parlamentarios oficialistas no estaban dispuestos a respaldarlo, por lo que el Ejecutivo debió retirarlo y presentar uno nuevo. Entonces, ¿no es antidemocrático que las autoridades hayan cambiado la iniciativa por presión de sus propios diputados?

Lo que el oficialismo debe entender es que éste es un mal proyecto, hecho sin convicción, producto de la presión de la calle y no de la voluntad del Gobierno. Más grave aún es que se está engañando a la gente, diciéndole que es para juntar fondos para la educación, en circunstancias que los grandes favorecidos serán los sectores de más altos ingresos.

Sin perjuicio de lo anterior y tal como le hemos dicho en reiteradas ocasiones, seguimos disponibles para dialogar y buscar acuerdos. Yo espero que las autoridades recapaciten y se allanen a modificar la iniciativa al menos en los términos ya descritos, porque de lo contrario vemos muy difícil aprobarla.

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17 ago 2012

Estrategia de Seguridad y Defensa:la excusa agrava la falta

En vista de la polémica generada en torno a la Estrategia de Seguridad y Defensa (ENSYD), el Presidente de la República habría decidido modificar el texto original de su “política de políticas” y remitir finalmente una versión intervenida, para consideración del Senado.

El documento inicial, que fue presentado en sus líneas gruesas por el propio Presidente y su ministro de Defensa a altas autoridades del país, en una formal ceremonia realizada en la sede de gobierno el pasado 28 de junio, repentinamente ha sido motejado como un simple “borrador”.

Este súbito paso de política oficial a algo menos que un documento de trabajo, contrasta con la difusión que las autoridades de Defensa realizaron del documento al entregarlo a los ministros de Defensa del continente y anunciar su pronto despacho al Senado.

En poco más de un mes sin que La Moneda concretara el envío de la ENSYD al Congreso, se anuncia, esta vez por la prensa y en forma bastante más deslucida, la “presentación en sociedad” de su versión corregida, la ENSYD 2.0, que contendría cambios al parecer sustantivos y cuyo carácter, esta vez, podría ser más definitivo.

La nueva ENSYD, que habría sido fruto de la intervención directa del propio Presidente, sanciona la insuficiencia de la propuesta del ministerio de Defensa. La desprolijidad de dicha Secretaría de Estado a la hora de elaborar un texto que supuestamente interpreta los más altos intereses nacionales y sus eventuales amenazas, también ha sido manifiesta a partir de las profusas críticas que suscitó el documento en el ámbito político y en la comunidad de defensa.

Más allá de que las autoridades de Defensa hayan expuesto al Presidente a un bochorno evitable, resulta preocupante que, en forma tan liviana, se impulsara una iniciativa que destruía, en aspectos centrales, los lineamientos tan arduamente consensuados en los Libros de la Defensa, es decir, afectando una política de Estado.

Es así como puntos fundamentales, como el concepto de “disuasión” aparecía relegado a un simple “piso estratégico” del país; la “seguridad ampliada” terminaba justificando cierta laxitud para la intervención militar en asuntos de seguridad interior y la preeminencia del gasto de Defensa para atender a los nuevos desafíos de seguridad se imponía por sobre otras instancias, como las policiales, aduaneras y otras con competencias mucho más directas.

La ENSYD original ni siquiera será tratada en el Congreso, pero nada garantiza que sus líneas principales no puedan seguir vigentes.

El hecho que el ministerio de Defensa encomendara a Libertad y Desarrollo un estudio para revisar la normativa para la eventual intervención militar en seguridad interior es un indicador que merece atención, así como la propuesta de esa entidad de considerar la creación de unidades militares especializadas en funciones policiales.

Pese a la precipitación del ministerio de Defensa al exponer un documento con ambiciones fundacionales, modesto en lo conceptual, con nulo debate y con modificaciones sustantivas a las competencias militares, pareciera, por ahora, no tener mayores consecuencias.

Más aún, el desaguisado, cuyos orígenes apuntan a la subsecretaría de Defensa, busca zanjarse con una explicación insólita y pueril: se trataba de un simple borrador, algo así como un estado larvario.

Si en el mundo militar circula el dicho: “la excusa agrava la falta”, habría que indicar que, frente a una explicación tan básica, sobran comentarios.

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