16 oct 2012

A propósito de un día especial

El Día Internacional del Adulto Mayor, establecido en 1990 por las Naciones Unidas, se celebró el pasado uno de octubre. Cabe preguntarse si tal conmemoración en un país como el nuestro donde ya se cuentan 2.600.000 adultos mayores, ha servido para conseguir que la clase política tome real conciencia de la urgente necesidad de promover y concretar serios cambios en las políticas sociales para este segmento de la población nacional que, inmerso en una imparable espiral de crecimiento, el año 2025 nos habrá convertido en el país más envejecido de la región.

Como presidente de UNAP no puedo dejar de preocuparme por la indiferencia que aprecio frente a las alarmantes cifras que nos entrega el Fondo de Población de la ONU que señalan que dentro de diez años la población mundial mayor de 60 años superará los mil millones de personas, debido al ritmo de envejecimiento de los países emergentes.

A propósito de la fecha, me llama la atención la carencia de una opinión concreta referida a las problemáticas que afectan a las personas mayores.

Me preocupa el tema porque formamos parte de este creciente grupo etario y como tales, sufrimos de las mismas discriminaciones y postergaciones. ¿Cómo no, si por ejemplo, el aguinaldo de Fiestas Patrias para el jubilado fue sólo de 14.700 pesos, mientras que para los trabajadores activos superó los 46 mil pesos?

¿Cómo no preocuparnos si vemos que en el campo de la salud, para los jubilados, como para todos los adultos mayores, la atención es denigrante? Estos deben llegar al centro asistencial a las 6 de la mañana, para que se le atienda a las 4 de la tarde, siempre y cuando esté el médico correspondiente.

¿Cómo no reiterar nuestra voz de alarma cuando vemos que el re-avalúo de las propiedades no agrícolas aumentará el drama de aquellos jubilados cuyos escuálidos ingresos les impiden pagar las contribuciones de sus viviendas, provocando en muchos extremas determinaciones frente a la incapacidad económica que les afecta?

¿Cómo no reclamar si para obtener la rebaja del 7% de salud, es necesario contar con la Ficha de Protección Social, la que ha sido modificada dos veces, a la espera de una tercera modificación, la que será realizada recién el 2013, lo que impedirá recibir la rebaja del 2% ofrecida a un limitado sector de jubilados y montepiadas?

¿Cómo no alarmarnos cuando vemos que de 368 productos de la canasta destinada a fijar el IPC anual solo 271 son utilizados por el adulto mayor, lo que significa que cada año el jubilado sufre una pérdida del 5% de su poder adquisitivo? Y, sin embargo, tampoco es considerado cuando se discute el reajuste anual para los trabajadores, constituyéndose así una nueva discriminación.

Frente a tales argumentos ¿no deberían los gobernantes y la clase política en general hacer suyos los objetivos que tuvo en consideración la ONU para fijar el uno de octubre como Día del Adulto Mayor?

Si así lo fuera, quizás, estaríamos siendo testigos y beneficiarios de un merecido nuevo trato.

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16 oct 2012

Adicción adolescente a internet ¿epidemia del siglo XXI?

El uso de tecnologías digitales por los adolescentes, incluyendo las computadoras y celulares, se ha incrementado en los últimos años en relación con las pantallas tradicionales como el cine y la televisión.

Chile es el quinto país del mundo que más tiempo pasa en redes sociales y el tercero con mayor penetración de Facebook (90.7%). Un gran porcentaje de este grupo son niños y jóvenes que determinan sus relaciones interpersonales desde esta plataforma, sin mayor control parenteral y sin conciencia de los riesgos asociados al uso de esta tecnología. Estos usuarios jóvenes consumen 1 de cada 3 del total de minutos online, constituyéndose en el segmento de audiencia más comprometido con esta red social.

En el país existen muy pocos estudios que permitan establecer si el uso intensivo de Internet a través de distintas pantallas, definido por algunos como hiperconectividad, puede aumentar la agresividad y las conductas de riesgo en los jóvenes, incluyendo un mayor consumo de alcohol y drogas, más precocidad o promiscuidad sexual y, en algunos casos, conductas autodestructivas como la anorexia o el suicidio.

La versatilidad, creatividad y flexibilidad de las aplicaciones de este sistema les proporciona a los jóvenes un espacio abierto para la exploración, en constante renovación y cargado de novedades.

Este anhelo constante de saber que está pasando en la red lleva, en sus versiones más extremas, a una dependencia para estar continuamente conectado al medio virtual en detrimento de la conexión con su propia realidad.

Recientemente la Asociación Americana de Psiquiatría decidió incorporar a partir del 2013 en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, la adicción a Internet, incluyendo los niños y adolescentes.

La incertidumbre sobre los efectos nocivos de corto y largo plazo que la hiperconectividad puede tener para los jóvenes de hoy, obliga a padres, educadores, médicos, políticos y grupos vinculados a la salud pública y las comunicaciones, a hacerse parte de un modelo educativo que pueda instruir adecuadamente a la juventud con el fin de prevenir los riesgos para la salud vinculados al uso excesivo de las múltiples pantallas.

Al mismo tiempo es necesario establecer, a través de estudios interdisciplinarios, el verdadero efecto que las conexiones sociales con la web pueden tener en el desarrollo de patologías como la obesidad, el suicidio, la anorexia, la depresión, las adicciones y otros trastornos psiquiátricos.

Porque estamos preocupados, hemos organizado un seminario para debatir  el tema  con la  colaboración de la UNICEF, la UNESCO y el Consejo Nacional de Televisión, que se realizará  a fines de octubre.

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16 oct 2012

¿Aborto de nuevo?

La jefa del laboratorio donde hacía mi posdoctorado en París (1977) dijo: “no logramos el diagnóstico prenatal de Síndrome de Down, entonces el padre ahogó al niño recién nacido, pienso que fue lo mejor”. Los obstetras franceses reclamaron porque la ley los convertía en asesinos oficiales, legales y obligados de los fetos indeseados por madres o padres (no a su autonomía profesional) ¡Qué claridad! No más hipocresía o eufemismos: usted ¿quiere matar al feto? o ¿quiere que viva? Esa es la cuestión.

Mire, no tengo plata, va a sufrir mucho, no deseo tenerlo, que’sto, que l’otro, ¡Pamplinas! Mire, yo no quiero cargar este lastre indeseable y me desharé de el a como de lugar.

El mas-o-menismo chilensis arregla todo. Lo que yo quiero es mas-o-menos matarlo. La ley debe referirse a esta condición dicotómica fundamental: aborto con feto deseado; aborto con feto no-deseado, no hay más.

La Intención (procedente de la Creencia) es la madre y el fundamento de la Ética y no la Racionalidad, que es impotente para encontrar o adherir al Bien o al Mal. Si no hay intención de matar al feto, no hay aborto.

Las definiciones convencionales como la interrupción del embarazo con feto inviable (no puede vivir) ex organon (implantación no sólo en el útero) complica, y como el embarazo empieza desde la implantación (antes no puede haber aborto) complica más aún.

Si queremos significado profundo (lenguas indoeuropeas) aborto es interrumpir el desarrollo antes de ser autónomo respiratorio (nacimiento), aún sin interrupción del embarazo y sin consideración de la implantación.

Este es el significado que ha recogido la Iglesia Católica en la segunda mitad del siglo pasado (Aristóteles y Santo Tomás reconocían al varón humano desde los 40 días pos-fertilización, a la mujer desde los 90 días).

También es el sentido de la ley universal, incluida la chilena (excepto en el periodo pre-implantacional, en discusión): si Ud. mata a un embrión o feto en el útero, sin interrumpir el embarazo Ud. comete un aborto,pero la intención sigue primando.

Si en un frenazo del Transantiago Ud. cae sobre una dama embarazada y mata a su feto Ud. no puede ser considerado abortero, pero si le da una patada en su vientre para matarle al feto si lo es.

La intención todavía puede no ser matar a un ser humano; si tiene esquizofrenia y vio que de ese embarazo iba a surgir el monstruo apocalíptico y procedió en consecuencia, no es responsable de matar a un ser humano y tendrá que ser juzgado por una corte de monstruos apocalípticos (puede que se encuentre alguna).Para la ética y para la ley la simple interrupción del embarazo con feto inviable no es sinónimo de aborto, y menos si la intención no es matar al feto.

Por eso el término de “Aborto Terapéutico” desapareció del léxico médico, además de ser una contradicción con la medicina: matar a alguien para tratar a otro. La medicina no puede tener la intención de matar sin dejar de ser medicina. La decisión de interrumpir el embarazo se da en tres situaciones según nuestra dicotomía de feto o embarazo deseado o indeseado.

Con embarazo deseado y feto de condición humana innegable. El caso típico es riesgo grave de la madre con inminencia de muerte.Los porfiados siguen diciendo aborto terapéutico. Aquí no hay opción y titubear puede significar la muerte de la madre y por ende de ambos. La ley chilena permite la decisión y resolución completa de todos estos casos sin conflicto. No hay intención de matar al feto, al contrario todas las intenciones, intervenciones y la investigación científica van en el sentido de salvar a ambos en lo posible, por lo que estas acciones no son ni legalmente ni moralmente abortos.

La ciencia trata de salvar a ambos, antes casi todos los 8 mesinos se morían, luego los 7 mesinos, ahora con 5 meses y medio pueden vivir; se han superado la mayor parte de las incompatibilidades materno-fetales.

Con embarazo deseado y condición fetal conflictiva. La mola hidatidiforme (con genoma humano pero con programación paterna preferencial) no es humana y su vaciamiento no es considerado aborto, lo mismo ocurre con el triploide (algunos aún dudan).

Hemos propuesto que los anencéfalos y acranios con anencefalia no sean considerados humanos. Pero hay una gama de malformados, monstruos, cíclopes, sirénidos, trisómicos cromosómicos (Down entre otros) que en Europa y América del Norte no titubean en abortarlos. En este caso la ley chilena no es tan clara, pero interpretándola juiciosa y criteriosamente puede dejarse al equipo de salud y a los padres la decisión, despenalizando toda posible interpretación como aborto y Dios (Juste Judex) nos perdone (miserere nobis).

Con embarazo o feto indeseado. Caso de violación, empobrecimiento repentino, abandono social, etc. nada tiene que ver aquí la medicina, que siempre recomendará la vida y su continuidad. Puede asimilarse honestamente al primer caso cuando la madre llega a un estado grave psiquiátrico como es una depresión con peligro de suicidio; pero entonces debe tratarse primero la depresión ya que cualquiera decisión en estado depresivo es peligrosa y casi siempre inconsistente con el estado de sanidad.

Puede deshonestamente asimilarse al primer caso al proponer que cualquier malestar “psíquico” de la madre justifica su decisión, pero malestares del embarazo ocurren siempre y con feto deseado la madre hará lo imposible por mantenerlo; en este caso se trata de malestar con feto indeseado y aquí prima la indeseabilidad del embarazo o feto.

Los legisladores tienen la decisión y responsabilidad si quieren legislar de abrir la puerta a despenalizar la decisión de interrupción del embarazo cuando el feto es indeseado. Tendrán que precisar el criterio de justificación para esa despenalización.

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15 oct 2012

Comprender la homosexualidad

El diputado Urrutia, de la UDI, dando muestras de su indigencia mental, afirmó hace unos días que los homosexuales no deberían formar parte de las Fuerzas Armadas porque su presencia en ellas las debilitaría.Su prejuicio asimila la homosexualidad con la cobardía, o con la debilidad, idea tan retrógrada que ni siquiera vale la pena discutir.

Por otra parte, hace algunos días, en la Universidad Católica, que recibe fondos del Estado chileno para su funcionamiento, se organizó un encuentro – organizado por la ONG “Investigación, Formación y Estudio sobre la Mujer” (Isfem) y el “Centro de Estudios para el Derecho y la Ética Aplicada” de esa casa de estudios – que ha causado una justa indignación de agrupaciones de minorías sexuales y estudiantes, que rechazaron una vez más las iniciativas de estos grupos ultraconservadores que buscan presentar la homosexualidad como una enfermedad curable a través de terapias “regenerativas”.

Después de todos los escándalos a que ha dado lugar la presencia de homosexuales y pedófilos entre sacerdotes de diferentes jerarquías de la Iglesia, llama la atención que sea esta precisa institución la que todavía se muestre incapaz de comprender correctamente estos fenómenos.

Es raro que nuestra sociedad no sea capaz de entender que las definiciones sexuales se realizan sin que medie ninguna decisión de nuestra parte. Todo heterosexual debería entender fácilmente que no es por voluntad propia que uno termina siendo lo que es sexualmente, porque ha vivido personalmente esa experiencia.

Cuando uno descubre su sexo, ya es demasiado tarde como para intentar modificaciones. De pronto uno se siente atraído por mujeres o por hombres y esto tiene lugar como un descubrimiento, no como una disyuntiva en la que se está y que nos solicite tomar determinaciones. Las decisiones se hacen sin que tengamos que hacer ningún esfuerzo para tomarlas.

Nos descubrimos hombres, mujeres u homosexuales exactamente de la misma manera misteriosa en la cual aparecen en nosotros tendencias en uno u otro sentido. Esto es lo “normal”, si se entiende como tal lo más común, lo que le sucede a la mayoría de las personas.

También existen excepciones, por supuesto. Es el caso de quienes se ven atraídos por hombres y mujeres, los “bisexuales”, en los cuales podría equivocadamente hablarse de una decisión a tomar en uno u otro sentido cuando se establecen relaciones concretas. Pero son casos raros, e incluso en ellos, el impulso sexual que surge, no es ni puede ser fruto de una decisión.

El sexo que tenemos no es voluntario y pertenece a una de las tantas cosas que ningún ser humano ha podido nunca, ni podrá jamás, dominar.

La sexualidad es un regalo de la naturaleza, algo que de pronto descubrimos en nosotros y que nos acompañará siempre como un destino irrenunciable. Y lo más bello que hay en ella, es que también nos permite descubrir a través suyo el amor, que, si es puro y verdadero, siempre va acompañado de esa fuerza ciega que nos impulsa hacia el otro.

Por eso, todo lo que vive el heterosexual es exactamente igual a lo que vive el homosexual. Y eso es lo que permite comprenderse mutuamente.

Lo que tenemos en común hombres, mujeres y homosexuales es que habita en todos nosotros una fuerza que nos lleva hacia el otro y que nos abre la posibilidad del goce físico y/o del amor. Lo “normal” no es ni ser hombre, ni ser mujer, sino ser portador de la facultad de gozar físicamente con otro ser humano, cualquiera que sea su género.

De ahí que no se pueda culpar a nadie por su condición sexual y menos aún considerarla una enfermedad. Los enfermos son los que tienen estas ideas en su cabeza.

La única terapia válida en el caso de la homosexualidad es la que busca reconciliar al individuo con su condición sexual, ayudándolo a sobreponerse a las taras y prejuicios de las que son víctimas en nuestra sociedad.

Hace 39 años, la Asociación Psiquiátrica Americana removió la homosexualidad de la lista de trastornos mentales y en 1990 la Organización Mundial de la Salud la removió del Manual de Clasificación Mundial de Enfermedades.

Además, esta misma organización ha prohibido estas “terapias regenerativas” por considerarlas inductoras de situaciones peligrosas. Los que creen que la homosexualidad es una elección que puede corregirse deberían auto-analizarse y responder a esta pregunta: “¿Es que mi propia sexualidad es entonces una elección?” Sería interesante conocer la respuesta.

¿No estará revelando esta idea de una sexualidad elegida una secreta tendencia de los que así piensan hacia lo que desean corregir?

¿”Eligieron” ellos su propio sexo supuestamente “normal” porque podrían haber sido homosexuales?

Y otra pregunta: ¿Cuál es la secreta necesidad de culpar a la gente por su condición sexual? ¿En que reside el miedo a los homosexuales que impide comprenderlos?

Los que no dudamos de nuestra sexualidad podemos comprender perfectamente la sexualidad de los demás sin condenarla. Se trata de una condición que se goza o se sufre, pero de la que no somos responsables.

La única ayuda que se necesita frente a este tipo de cosas que no dependen de nuestra voluntad es ir al encuentro de nosotros mismos con valentía y decisión, aunque tengamos que sufrir por ello.

Quienes se han atrevido a salir del closet y a dar la lucha por sus derechos son, por cierto, mucho más valientes que el diputado Urrutia, y no sería malo que las Fuerzas Armadas chilenas, que lamentablemente no han sido un ejemplo de entereza, vieran en ellos un ejemplo .

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15 oct 2012

La crisis y las Torres del Silencio

Si uno cree en aquello que se escribe en estos días, el modelo, la política, los políticos, los partidos políticos, la Constitución, el Congreso, en suma el país, atraviesan por una “profunda crisis”.

Así se pronuncian muchos analistas de todos los sectores, con excepciones.

Puede ser –digo- aunque tengo dudas porque casi no recuerdo época de la historia de Chile, al menos la de mi tiempo histórico personal –desde mediados de los sesenta a la fecha- en que no hayamos estado en crisis.

Así, quizás habría que redefinir que se entiende por crisis y concluir que, en nuestro Chile, “estar en crisis” constituye la regla, no la excepción.

En fin, dejemos esas reflexiones algo abstrusas para otra ocasión y preguntémonos qué ocurre que esas fuentes de mejor reflexión sobre la sociedad y sus crisis, que son las Universidades, aparecen hoy en un casi completo silencio.

En mi opinión, de las Universidades como “Ivory Towers” (Torres de Marfil) hemos transitado a las Torres del Silencio.

En efecto, percibo que de las universidades nada o casi nada emana, que describa, analice, formule en profundidad siquiera algunas explicaciones alternativas acerca de dónde estamos, por qué estamos en lo que estamos, hacia dónde nos dirigimos como sociedad, y por qué vamos tan de prisa si no sabemos a dónde vamos.

Existen en nuestro país, sin duda, grandes Universidades: la Universidad de Chile, la P. Universidad Católica de Chile, la Universidad de Concepción, la P. Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad Austral, por mencionar algunas de las más tradicionales, consolidadas y reconocidas, nacional e internacionalmente, por su buen nivel.

Sin embargo, de esas y otras Universidades chilenas, respecto de la sociedad en que vivimos, no se escucha sino, casi, el silencio.

Salvo por cierto en algunas escasas materias –los índices de desempleo o los terremotos o el tema del litio, por ejemplo- y salvo también, muy especialmente, en asuntos relativos al monto de los recursos destinados a la educación superior, o sea, el tema del financiamiento de las propias instituciones universitarias, siempre evaluados como escasos.

Esta especie de aislamiento societal de las Universidades chilenas a mi juicio puede deberse a un auto-aislamiento o bien a una cierta tendencia entre los medios de comunicación social a ignorar todo tema y toda reflexión que no refiera a algún asunto llamativo o espectacular –los que no faltan sino abundan- del día a día.

O probablemente a ambos factores – y a algunos otros que podrían agregarse.

El aludido auto-aislamiento puede deberse a que las propias Universidades y los profesores universitarios consideren que aquello que tienen que decir no reviste mayor importancia ni influencia en la contestataria, conflictiva y siempre en crisis sociedad chilena.

Esto es, que ellos en definitiva estimen que digan lo que digan, expresen lo que expresen, escriban lo que escriban, en la sociedad y la política chilena “los dados vuelan ya en lo alto”, para parafrasear ciertos términos históricos romanos.

Quizás se deba también a que entre los universitarios chilenos no ha penetrado aquello del “publish or perish” (publica o perece) propio de las grandes universidades modernas.

Por el lado de los medios de comunicación la tendencia es a destacar aquello que es noticia diaria, instantánea, corta, no proposiciones de descripción, análisis y explicaciones de mayor extensión, profundidad y alcance.

Ello bajo el entendido que las noticias sobre libros, artículos y opiniones serias de origen universitario no constituyen propiamente noticia ni dan lugar por regla general a buenos encabezados, cuñas, frases de aquellas que convocan a la lectura, la reflexión y la reacción de los eventuales y siempre escasos lectores.

De otro lado, advierto que existen algunos esfuerzos que han logrado crear espacios de interacción Universidad-Medios, entre los cuales, este mismo sitio Web de Cooperativa y sus columnas de opinión resultan ser un buen ejemplo de que algo se puede hacer al respecto.

Así, entre los numerosos columnistas de este sitio Web que escriben y aportan sus conocimientos en diversas materias,destaca un número importante  de académicos  universitarios.

En buena hora que así sea.

Y que ojala así siga siendo no solo en este sitio Web sino también en otros lugares del espacio cibernético chileno actual, para que transitemos desde las Torres del Silencio a las Torres de Transmisión del Pensamiento.

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15 oct 2012

Las malas amistades de Julio

La profunda crisis que afecta a España nos tiene con los nervios de punta. A los continuos recortes de toda índole y a las previsiones nada optimistas de las instituciones financieras, a pesar de los fallidos intentos del gobierno de Mariano Rajoy para apaciguar los ánimos, se añaden más escándalos de corrupción con cantidades que suman millones de euros.

Por lo que se ventila ahora en los juzgados españoles parece que nadie se contentaba con meter en sus cuentas opacas unos cientos de miles. Si había que pringarse tenía que ser en billetes de los grandes para sumar varios ceros. Faltaría más.

Los indignados por los tijeretazos y robos al por mayor ya no son sólo aquellos que ocuparon meses la Puerta del Sol en Madrid o los que se enfrentaban a la policía en Cataluña. Mal humorados surgen en momentos menos pensado. Que se lo pregunten al yerno del rey caído en desgracia, Iñaki Urdangarín. Ya no le salvan de los salivazos o de los improperios ni los pocos guardaespaldas que le quedan.

Uno de los incidentes ocurrió a pocas calles de su vivienda, en Barcelona, cuando el marido de la infanta Cristina tuvo la mala ocurrencia de entrar a una panadería para comprar unos bollos para su familia. Algunos clientes, al percatarse de su presencia, le dijeron de todo, menos bonito. Ahora se entiende que luzca muy delgado y demacrado. ¡Si la plebe no lo deja echarse un pan en la boca tranquilo!

En este nunca acabar de casos de corrupción investigados se añadió a la lista uno de los españoles más admirados de aquí y allá. Julio Iglesias.El cantante ha tenido que declarar por oficio ante la justicia en un caso de corrupción que implica a ex autoridades de la Comunidad Valenciana. El intérprete ha declarado que recibió por una campaña de promoción internacional de esa región mediterránea la no despreciable suma de seis millones de euros.

Los hechos investigados ocurrieron en los años 90 (entonces la moneda en curso en España era la peseta) y de acuerdo a los archivos de prensa, el cantante de Hey, Soy un señor, soy un truhán y centenares de canciones archi famosas no sólo sacó jugo a las naranjas valencianas y elevó a los altares de la gastronomía a la paella sino además, se dejó ver en mítines políticos del Partido Popular. En uno de ellos compartió escenario con el entonces presidente José María Aznar, al que elogió sin reservas e incluso pidió que se le votara.

Julio Iglesias con su declaración, deja a la intemperie a los sospechosos de corrupción ahora investigados ya que estos aseguraban que los honorarios del cantante fueron de casi dos millones de euros. Además, queda claro que el contrato sirvió para fines de promoción turística, comercial y política.

El cantante español demuestra con esto que es de aquellos que donde las dan, las toma. Sabe defenderse de los ataques, por tanto, saca pecho allí donde lo contratan. No importa quién. Para muestra, otro ejemplo. Un recital por todo lo alto ofrecido en Guinea Ecuatorial, cuyo gobierno dictatorial está bajo sospecha de los organismos internacionales de derechos humanos, vuelve a poner su nombre en entredicho.

Es verdad que es solo un intérprete de canciones amables, sentimentales, intrascendentes, no un cantautor de música de protesta, pero de él se piden gestos más acordes con lo que piensa la mayoría. Esa gente que no puede acudir a uno de sus conciertos porque lo que cuesta una entrada es lo que gana el cabeza de familia en un mes. Es verdad que sus canciones pueden distraer, mitigar las carencias o  poner alegría en una triste vida, pero a estas alturas de su trayectoria hay quienes esperan algo más de un famoso como él.

A mediados de los años setenta, un jefe me llamó a la redacción de Radio Nacional de España para pedirme urgente que bajara al estudio 1 de la emisora para hacerle una entrevista a Julio Iglesias.Debía preguntarle sobre América. De prisa hice un cuestionario para enfrentarme ante el ídolo.

Me recibió sonriente, me puso la mano en el hombro, amigable, pero el encuentro terminó como el rosario de la aurora. Cuando le comenté que me intrigaba sobremanera que él, siendo un hombre que cuidaba tanto su imagen, que incluso tenía un lado bueno para ser fotografiado, como era posible que se dejara adular por gobernantes anti democráticos que entonces dominaban América.

No olvidaré el grito de Julio Iglesia al técnico de sonido “esta entrevista no la quiero, se acabó”. Yo respondí, “sigue”…Y a continuación, el de pie, yo sentado ante el micrófono, pregunté: “¿Que ha significado América en tu trayectoria artística?”

Y el Julio Iglesias adulador, conquistador, canchero, el que se las sabe todas, respondió lo que ustedes le han escuchado o leído más de una vez.

Por cierto, horas después de este desencuentro con Julio Iglesias supe que indagaba sobre mí.Quería saber mi nombre. “¿Como se llama un periodista chileno, más bien bajo y algo gordo que me entrevistó en Radio Nacional? Es que ha dicho que yo tomo té con los Somoza, en Nicaragua”.

Que se haya inventado la pregunta o que me tratara de bajo con mi metro 72 de entonces, no me molestó. Lo de “gordo” me llegó al alma.

Desde aquella vez hago dieta.

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14 oct 2012

Los que compran votos

Los que compran votos envilecen la política, desprecian a los electores y corrompen la democracia.

Desde el retorno de los gobiernos civiles en 1990, la derecha comenzó a introducir las categorías de mercado en la lucha electoral. El propósito obvio es que por sobre las ideas se imponga el dinero.

Fue generando esta situación paso a paso, tratando que no se notara mucho, seguramente replegada por las denuncias que estremecían el país como consecuencia de las violaciones a los Derechos Humanos, establecidas a través del Informe Rettig, de la Comisión Valech y de tantos testimonios y denuncias sobre la materia. Ocurriera como fuere, el resultado ha sido la irrupción de enormes cantidades de dinero en las campañas, sin que su origen sea transparente ni mucho menos.

La legislación que con un buen propósito se concretó durante el gobierno del Presidente Lagos fue superada en los hechos, dicen algunos que “hecha la ley, hecha la trampa”.

La evolución de este fenómeno ha ido demasiado lejos, ha llegado a romper barreras morales en la propia base social y ha debilitado la trascendencia y valor del voto en muchos hogares.

Lo he visto y sentido en los “puerta a puerta”, derechamente hay personas que piden plata por el voto. Es muy negativo para la democracia chilena que se hayan extendido malas prácticas que distorsionan y desvirtúan el principio básico de la estabilidad institucional, desde una concepción democrática, cual es el ejercicio de la soberanía popular. Ella reposa en la voluntad ciudadana, libre e informada, que se expresa a través del sufragio universal, en que cada cual ejerce su voto.

Hay casos de un desparpajo vergonzoso, como el de un alcalde que regala, mano a mano, el símbolo actual del soborno masivo, el billete de luca, así como el de una postulante que hace lo suyo con patitas de chancho y quienes usan cajas de víveres, en suma, un espectáculo indigno.

La compra de votos requiere de actores inescrupulosos. Se trata de individuos que no respetan a los demás y tampoco se respetan a sí mismos.Son adversarios de la democracia. Desprecian la decisión informada y objetiva de ciudadanos y ciudadanas, se mueven con el exclusivo propósito de imponer sus designios como sea, aunque se desvirtúa el proceso de toma de decisiones; total, no les interesa la estabilidad del país y la fortaleza de las instituciones republicanas.

Debemos repudiar a los que compran votos.

Debemos denunciar las prácticas de distinto tipo de corruptelas de quienes han pasado a concebir la acción política como un mero mecanismo de beneficio personal.

Debemos reinstalar el valor superior que la dignidad de las personas no tiene precio.

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14 oct 2012

Reconversión de la homofobia

No se trata de pontificar sobre la homosexualidad y plantear que corresponde a una orientación sexual más deseable que otras o que imprime en las personas características especiales, transformándolas en intocables. La homosexualidad, desde un punto de vista de la praxis moral, corresponde a una calidad neutra de la personalidad. Más allá de los estereotipos, las virtudes no son un patrimonio exclusivo de los heterosexuales.

No obstante, tampoco se puede permitir que un grupúsculo de fanáticos dé la espalda a la contundente evidencia científica y social que califica a la homosexualidad como una vía válida de realización personal. La búsqueda de la verdad, de la que tanto se jactan los conservadores, necesariamente debe pasar por la ponderación de los argumentos científicos y de los testimonios de muchos que no a pesar de su orientación sexual o identidad de género, sino en virtud de las mismas, han concretado un proyecto de vida exitoso.

Por supuesto que esa oposición no puede hacerse por métodos coercitivos, ya que esto sería darle la razón a los integristas y podrían manifestar, con cierta justificación, que la defensa de la diversidad sexual pasa por una imposición violenta de sus conceptos. Aunque estén equivocados y ese error conlleve a la nefasta denegación de derechos para un importante sector social, habrá que permitirles -al menos en un primer momento- que manifiesten su odio a través de un uso malicioso de la libertad de expresión.

Ocupo el término malicioso, ya que son los fanáticos quienes se han opuesto sistemáticamente a la profundización de las libertades públicas, excepto cuando son serviles a sus propósitos. Pues el mismo Jorge Reyes, quien ha vociferado en contra de la diversidad sexual y de la ley antidiscriminación amparándose en su libertad de expresión, fue quien hace algunos años se opusiera a la exhibición de la película “La última tentación de Cristo”, pasando por encima del derecho de muchos otros. Dicho sea de paso, su postura se basaba en una interpretación obtusa de la película, pues esta finalmente reafirma la función mesiánica del Nazareno.

Esta tensión entre la igualdad y la libertad de expresión quedó de manifiesto ante el polémico seminario organizado por la organización Investigación, Formación y Estudio sobre la Mujer (ISFEM), en donde se planteó que la homosexualidad correspondería a un trastorno curable y que la ley antidiscriminación no es más que una interferencia en nuestro “completo” sistema jurídico.

Los integristas que promueven estas visiones sesgadas se amparan en su derecho constitucional de poder propalar libremente sus ideas, exigiendo, a su vez, tolerancia y comprensión, tal como lo hacen (de modo legítimo) las organizaciones de la diversidad sexual.

El problema de la exigencia de tolerancia por parte de los agentes discriminadores son sus consecuencias prácticas: la extensión de su discurso funcional a una ideología que niega el valor de la pluralidad trae como consecuencia el odio y, en tanto, la anulación de derechos que cualquiera debería poseer. Basta con recordar los últimos dichos de Ignacio Urrutia, diputado UDI, quien afirmó que los homosexuales no sirven para integrar las Fuerzas Armadas.

Si los integristas quieren seguir educando a sus hijos bajo ideas añejas que lo hagan, pero en la intimidad de su hogar, en donde ni la más elaborada ley contra actos de segregación podría arrogarse competencia; o en el ámbito de sus proyectos educativos confesionales, pero renunciando a la posibilidad de recibir cualquier tipo de financiamiento fiscal.

En una sociedad libre, democrática y laica, cada cual debiese tener el derecho a vivir del modo que mejor le plazca; sin embargo, no basta la concesión del derecho al libre desarrollo de la personalidad, lo que implicaría desestimar a la homosexualidad como un trastorno curable, sino que también es necesario extender otras prerrogativas sin distinción alguna, como el matrimonio igualitario o el durmiente Acuerdo de Vida en Pareja.

Las visiones integristas no solo son violentas y causantes de la discriminación, sino que además son infundadas, carentes de bases científicas respetadas en el concierto internacional, por lo que deben ser desestimadas de plano.

Ante esto, no queda más que abogar por la reconversión de la homofobia, a través de la educación, la denuncia y la visibilización de todos los sectores de la diversidad sexual.

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14 oct 2012

Temporada 2013 ¿porqué no los compositores nacionales?

Todos los años espero con ansias la temporada de ópera, ballet y conciertos del Teatro Municipal de Santiago. Siempre con la esperanza de saber qué obras de compositores chilenos se incluirán.

Todos los años me decepciono, pero casi siempre por lo poco. Este año (programación 2013) la decepción es total. No hay ninguna obra nacional.

A las orquestas regionales que reciben aportes estatales –los que no superan los 200 millones al año-, y que deben concursar anualmente para obtener los recursos, se les exige al menos un 25% de programación de compositores chilenos.La Orquesta Filarmónica del Teatro Municipal de Santiago y la Corporación Cultural que la alberga en la Municipalidad de Santiago, reciben anualmente miles de millones de pesos del presupuesto de la nación.

Desde hace años vengo proponiendo que esta orquesta incluya una ópera de compositor chileno al año, que incluya repertorio nacional para la Gala de Fiestas Patrias, que en la Temporada de Ballet se utilice música chilena. Pero no hay respuesta.

He propuesto también que desde la administración artística de la orquesta se encargue música especialmente compuesta para el Teatro y que se implemente la figura del Compositor Residente.

El Teatro Municipal de Santiago se hace llamar el más importante escenario nacional.

Por sus tablas desfilan artistas del más alto renombre internacional e incluso han logrado tal nivel que se exportan algunos montajes. Esta calidad debiera ser puesta a disposición también de los compositores chilenos, quienes desearíamos tener la oportunidad de acceder a este escenario. Sobre todo porque en épocas de crisis, han recibido de los músicos y de la sociedad todo el respaldo y apoyo.

Si bien se ha podido verificar que en conciertos destinados a pura música chilena, la audiencia es menor a la habitual, no es menos cierto que cuando se incluye una obra chilena en algún programa de temporada, la audiencia la recibe con gran entusiasmo.

Hay muchas alternativas, desde desempolvar grandes obras de chilenos de los siglos XIX y XX, hasta obras recientemente creadas. Todo este repertorio está disponible para que finalmente sea utilizado.

Quisiera finalmente que en el futuro cercano podamos leer con alegría que esta Corporación agradece a su país y a los ciudadanos que con sus impuestos la financian, incluyendo obras de los creadores nacidos en esta tierra.

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13 oct 2012

La confianza es creadora

Muy de acuerdo con el Señor Arzobispo de Santiago en cuanto a que el país vive un ambiente crisis de confianza. ¿Por qué nos está sucediendo esto?, ¿cuáles son los factores sociales que gatillan este fenómeno?

Tal vez la pobreza, la desigualdad social, la injusticia, el abuso de poder, la discriminación, el desencanto de los tiempos que vivimos, llevan hoy día a los chilenos a una falta de esperanza y a una rutina en las personas, que conduce a un descontento generalizado.

La modernización en un país es muy importante, pero tiene que ir de la mano con la preocupación social del Estado, pues éste tiene que trabajar formas de gobernar inclusivas, que aumente la participación de todos los sectores en la comunidad, que dignifique a los excluidos, para que todos nos sintamos representados por las autoridades.

Por otra parte, para recuperar la confianza en las Instituciones es esencial que éstas sean transparentes y que estén al servicio de las personas.Los cambios no sólo deben venir del Gobierno de turno, sino también desde la propia comunidad, para lograr una mejor sociedad y hacer un trabajo en conjunto, en unidad.

La seguridad ciudadana, por ejemplo, no puede tener como única opción el privar de libertad a las personas cuando han cometido delitos. Hay que tomar conciencia que sin oportunidades laborales reales y dignas no hay rehabilitación, ni inserción laboral, social ni familiar. Así no se rompe el círculo de la delincuencia, que en muchos casos viene por generaciones. Sin confianza en la posibilidad del cambio no hay vida nueva, no hay futuro, no hay esperanza.

Las medidas represivas no conducen a disminuir este flagelo, solo lo aumentan, ya que se crea un resentimiento, odio y ganas de venganza, máxime, cuando estas personas han tenido una vida caracterizada por abusos y abandono. Por otra parte, las cárceles chilenas -como es sabido- no producen la corrección de las actitudes, más bien son escuelas de deshumanización y de malos tratos.

Muchos beneficiarios de la Fundación Paternitas que han sido capacitados por nosotros y ubicados en distintos puestos de trabajo, destacan y agradecen la confianza y el trato digno que se les ha brindado. Es más, muchos llegan a decir, que ha sido la primera vez que han sido tratados como seres humanos, con cariño y respeto.

Más que nunca resuenan las palabras del Papa Juan Pablo Segundo, en su visita a Chile, cuando nos recordó que: “los pobres no pueden esperar”. Es decir, la importancia de la subsidiariedad o de lo inmoral que significa la prosperidad de las naciones a costa de la marginación y despreocupación de los más necesitados.

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