13 oct 2012

No sabía cómo ganar y perdió

Chile entró a defenderse y atacar con sólo un delantero y el resultado no podía ser otro. Perdió 1-3 ante Ecuador y la derrota pudo ser más amplia. Oscuro panorama para el encuentro con Argentina y  clasificar al Mundial.

Borghi estuvo toda la semana con su cuerpo técnico, preparando el partido con Ecuador. Según las informaciones de Quito lo hizo con una “meticulosidad impresionante, analizando los aspectos tácticos, físicos y motivacionales. Al final optó por jugar con tres defensas (González, Contreras, y Jara), cuatro mediocampistas (Isla, Seymour, Díaz y Beausejour), dos volantes ofensivos (Fernández y Vidal) y un solo delantero (“Batman” Sánchez).

Las instrucciones al parecer eran retener el balón, jugarlo corto y esperar un espacio libre de Sánchez para habilitarlo y confiar en su destreza y pericia.

Su estrategia le sirvió doce minutos, hasta que Ecuador se dio cuenta que tenía toda la cancha, o la mayor parte de ella libre para avanzar y los centros o corners eran un sufrimiento para la defensa chilena, superada casi siempre. Empezaron a sucederse cabezazos al palo del arco de Pinto, despejes de la defensa a cualquier parte, principalmente a los pies ecuatorianos. El gol de los dueños de casa se veía venir.

Pero, en la única ocasión que los chilenos llegaron a la defensa de Ecuador, vino el gol de Chile. Un centro bajo al área del arquero Domínguez, fue desviado directamente al arco de su equipo por el defensa Paredes. Un espectacular autogol. Chile se puso en ventaja impensadamente y sin méritos a los 25 minutos del primer tiempo. Nada más hizo en ataque en el primer tiempo y en todo el partido .

Los ecuatorianos se habían dado cuenta hacía rato que la fórmula ofensiva era habilitar a Sánchez y además de tener éste siempre un defensa encima (Achillier o Castillo) había otro que lo anticipaba.

Pero lo peor de Chile, como ante Colombia y tal como había sucedido en Nueva York en agosto, fue la defensa. Decididamente, Borghi y sus ayudantes no saben en qué consiste una buena defensa. Desde luego, no se trata de poner a todo el equipo en esa posición y dejar todos los demás espacios libres, porque siempre la pelota será del rival y avanzará repetidamente.

Y eso sucedió después del autogol, Matías Fernández pierde el balón en mitad de cancha ante Caicedo, quien avanza sin ser obstaculizado y supera la salida de Pinto para igualar a los 32 minutos.

Ecuador no cejó de efectuar centros, por la izquierda o la derecha. La posición de los defensas chilenos era zonal, sin nadie que saliera a jugar con el balón, que es lo que corresponde en ese sistema. Buenas intervenciones de Pinto, quien pese a no ser hábil y ágil en las salidas, pero con ayuda de los zagueros se defendía, hasta que a los 5 minutos del segundo tiempo, una entrada al área de Ibarra, sin ser molestado fue víctima de una claro penal de Contreras, a quien por segunda amarilla, le costó la expulsión. Pinto atajó el disparo de Caicedo, pero dejó el balón a sus pies, para insistir y anotar la segunda conquista de Ecuador.

Para justificar que es un técnico que le gusta el ataque, Borghi y sus ayudantes, hicieron ingresar a Junior Fernandes, después a Eduardo Vargas y finalmente a Mark González. De nada o muy poco sirvió tener cinco delanteros, ya que la defensa, con uno menos, no lograba habilitarlos. Las esperanzas del empate se terminaron cuando a los 85 minutos Vidal fue expulsado al dar un codazo violento. El mejor volante ofensivo del fútbol italiano, al igual que Sánchez jadeaba ahogado por la altura .Chile quedó con nueve.

Ecuador jugó a placer el segundo tiempo, insistiendo en los centros y perdiendo propicias ocasiones. La defensa zonal chilena los dejaba llegar hasta Pinto. En los últimos segundos del partido, un tiro de esquina, significó el tercer gol ecuatoriano, al ganar de cabeza Castillo, la débil oposición de González.

Al parecer, Borghi y sus ayudantes no han hecho un curso de capacitación y aprendizaje de defensas, ni han visto ni les ha servido ver el fútbol italiano, a Real Madrid o Barcelona, ni han sabido cómo juegan Serbia y Suiza, para aprender esa parte básica de un DT. Una desgracia para la selección y las esperanzas de clasificar.

Cuando se encuentre con otro equipo ignorante de sistemas defensivos, como Bolivia, puede ganar o cuando sus atacantes anden con puntería pueden defender una ventaja, como ante Perú, Paraguay o Venezuela.

Queda un partido, con Argentina, para terminar la primera ronda. Si otra vez, renuncia a atacar y su defensa es tan pasiva como anoche, lo más probable será una lamentable nueva caída.

6 comentarios
12 oct 2012

La Estrategia de Seguridad y Defensa: un texto acomodado

Desde que se inició el debate respecto de la Estrategia de Seguridad y Defensa (ENSYD), a mediados de este año, surgieron argumentos que criticaron el contenido de la iniciativa, en especial por considerarla un quiebre profundo respecto de los límites y orientaciones que han marcado la política de Defensa en democracia.

El proyecto partió mal, no sólo por la falta de consensos básicos, sino porque su elaboración ha sido poco prolija y conceptualmente discutible.

En un intento por superar los cuestionamientos que iban “in crescendo”, La Moneda enmendó el texto y la autoridad de Defensa adujo que la primera versión era, en realidad un “borrador”, carácter del que nadie había sido notificado.

La ENSYD , en su segunda versión, llegó al Senado con varias modificaciones que, en lo principal, consisten en eliminar gran parte del nuevo aparataje institucional que cautelaría y dirigiría su cumplimiento; desarrolla en mayor extensión el análisis internacional e incorpora algunos aspectos de seguridad doméstica que en la primera versión aparecían muy desbalanceados.

Sin embargo, el resultado de la intervención “correctora” es insuficiente. El documento insiste en sobredimensionar los riesgos de la globalización y adopta una línea proclive a la participación de las Fuerzas Armadas en asuntos de seguridad interna, lo que se expresa en que serán requeridas para apoyar la seguridad pública según el arbitrio del ministro del Interior.

Tampoco es claro que el “Comité interministerial”, supuestamente la instancia coordinadora de seguridad, facilite la aplicación real de la Estrategia, más aún cuando el propio documento insiste que la ejecución de esta política seguirá siendo de responsabilidad sectorial y no contempla mecanismos de control ni evaluación.

En un intento por inhibir mayores resistencias y reparos parlamentarios, la línea adoptada por Defensa, más que hacerse cargo de los evidentes problemas del documento, se ha centrado en la justificación que la ENSYD sería coherente con compromisos internacionales, incluso anteriores a este gobierno.

A modo de ejemplo, se cita que la idea de “seguridad ampliada” ya habría estado implícita en la reunión de Ministros de Defensa de Williamburg en 1995, cuyos principios fueron suscritos por el entonces Ministro Edmundo Pérez Yoma; cosa curiosa dado que la teoría que acuña el concepto recién vio la luz en 1998; en otros pasajes se mencionan acuerdos que el Estado chileno adhiere con la firma de la entonces Canciller Soledad Alvear y la ex Ministra Michelle Bachelet.

Todas esas referencias apuntarían a un supuesto sentido de continuidad, pero la tesis cae por su propio peso cuando se examina el alcance de los citados acuerdos y las propias advertencias de los libros de la defensa de Chile, en especial el de 2010, que alerta sobre los riesgos de derivar hacia la securitización del país.

No resulta sostenible afirmar que “la seguridad ampliada”, en la orientación conceptual y real del término, sea un concepto de aceptación común y universal; mucho menos que estuviese en la línea de las políticas anteriores.

La ENSYD insiste en promover la idea de securitización, sin lograr una conexión fundada con los contenidos del capítulo de la Defensa. La finalidad de la Estrategia de Seguridad no apuntaría a la coordinación de los esfuerzos estatales, sino más bien a temas relativos al futuro gasto militar, mediante el pretexto de amenazas genéricas y de expresión difusa.

Por otro lado, la ENSYD pareciera obviar que el paradigma adoptado también se apoya en la idea de “interdependencia regional compleja”, es decir, que en los temas de seguridad la influencia suele circunscribirse a un entorno relativamente específico, cosa que no está reflejada en el análisis del entorno vecinal y regional.

Con la adopción parcial de un marco teórico, adaptado a ciertos hechos, en desmedro de otros que son prevalentes, se arriesga a terminar acomodando la estrategia a intereses sectoriales y pone inevitablemente en duda el sentido de Estado que debería acompañar a esta iniciativa.

En consecuencia aún hay un espacio profundo para consensuar y mejorar la ENSYD.

2 comentarios
12 oct 2012

Superando el litio-gate

El “litio-gate”, nos demuestra que este Gobierno debe hacer las cosas mejor. No de espaldas al Congreso, sin un marco jurídico consensuado y que de garantías a los potenciales inversionistas, haciendo oídos sordos a los cuestionamientos éticos y/o estéticos que surgieron durante la fallida licitación recién anulada. Ahora, llegó el momento de proponer y enmendar rumbos.

En primer lugar, consensuemos que el litio debe ser explotado. En forma sustentable y eficiente, pero extraído al fin y al cabo, para superar la situación actual, en la que nos encontramos “sentados” sobre valiosos depósitos, sin explotarlos, tanto como los bolivianos siguen sin explotar sus enormes reservas de gas natural.

En segundo lugar, debemos tener un marco legal claro y que cuente con el respaldo de amplios sectores políticos y sociales.

Licitaciones que no cuenten con amplias garantías generan un margen de riesgo que hace que al final tengamos pocos interesados en participar en esta industria, y de los pocos que llegan, son empresas que tienen un historial de litigios, conflictos e incluso, malas prácticas empresariales.

Para evitar esto, quisiera proponer la creación de una empresa estatal, que podríamos llamar “Empresa Nacional del Litio”, que se encargue de explotar el litio, de manera eficiente y sustentable, como primer objetivo, y que explore las posibilidades reales de dar valor agregado a este recurso natural, en un mediano plazo.

Pero una empresa pública como se debe entender una empresa del siglo XXI: creada por ley, constituida como una sociedad anónima, supervigilada por la SVS y sometida a las normas del derecho común, que no dependa de ningún ministerio sectorial, sino que se relacione con el estado, a través del Sistema de Empresas Públicas (SEP) y que cuente con un directorio pluralista, con nombres calificados propuestos por el Consejo de Alta Dirección Pública.

Esta empresa debiera explotar el litio, ya sea directamente, o a través de asociaciones con empresas especializadas, producto de licitaciones profesionales, competitivas y transparentes, sin conflictos de interés, parentesco, ni errores infantiles como los cometidos por el ministerio de Minería.

Una empresa pública con un directorio pluralista debe dar garantías a todos los sectores, tal como lo hace Codelco o TVN. Al ser una sociedad anónima, con un staff técnico y profesional debe darle garantías también a quienes temen la creación de un monstruo burocrático.

El SEP supervigila toda la industria portuaria, a través de empresas públicas, las cuales, a su vez, celebran contratos con privados especialistas.

Algo similar ocurre en las sanitarias no privatizadas. Es el momento que recojamos las buenas experiencias de nuestro Estado Empresario, que debe cumplir con los principios de la OECD que se aplican a las empresas públicas propias del mundo desarrollado.

Por último, cabe recordar que la creación de una empresa estatal debe ser aprobada por Ley de Quórum Calificado de acuerdo a la Constitución.

Esto permite discutir el tema en el Congreso, pero a través de una ley simple, que autoriza la creación de una empresa, fija ciertas reglas básicas, y se evita, por tanto, estar discutiendo en ambas cámaras un complejo tramado normativo.Esto debiera permitir una discusión de fondo, y no procesal en el Congreso, lo que podría ser ágil y efectivo.

La forma de explotación del litio entonces, será abordada por un órgano dedicado a eso, una empresa, y no un ministerio, que ya hemos visto no es el lugar más apropiado para dirigir la explotación de un recurso natural, menos uno definido como estratégico.

Hace años que no se crea una empresa estatal en Chile. Sabemos que el Estado debe concentrarse en regular y distribuir, dejando al privado, que es más eficiente, la labor de producción. Pero si el Estado debe intervenir, como en este caso por el carácter estratégico del mineral y por disposiciones constitucionales, es preferible que intervenga a través de una empresa, especializada y técnica, en vez de un ministerio, que carece, como hemos visto, de las competencias técnicas necesarias.

El Estado de Chile, por lo demás, tiene buenas empresas públicas (TVN, Metro, Banco Estado, Codelco, por nombrar algunas) que son capaces de cumplir los roles que les hemos asignado de manera competente, eficiente y crecientemente sustentable.

Tal vez llegó el momento de crear la primera empresa pública de este siglo.

2 comentarios
12 oct 2012

Una muerte anunciada

Finalmente la CEPAL tomó y comunicó su decisión de no seguir colaborando en el procesamiento de la CASEN, sin embargo el argumento entregado no parece creíble, al menos no después de lo acontecido con la última encuesta.

Que Chile tiene los cuadros técnicos y profesionales para realizar todo el proceso que implica la CASEN lo sabemos desde hace mucho tiempo, ni siquiera en su origen fue ésa la razón por la cual se solicitó el aporte de CEPAL; en los noventa ya existía el expertise necesario en el Estado chileno para asumir toda la responsabilidad. Este débil argumento sólo se entiende por provenir de un organismo internacional en una disputa con un gobierno de la región.

El verdadero argumento del porqué era necesaria la CEPAL radica en la independencia, seriedad y ausencia de riesgo respecto a una manipulación de las cifras resultantes, en un área tan sensible como es la medición de la eficiencia de las políticas públicas para combatir la pobreza y por lo tanto políticamente tan rentable.

Durante veinte años la CASEN se mantuvo lejos de esa discusión, gozó del mayor crédito en el mundo académico, político y público respecto a la veracidad de los resultados entregados y por lo tanto de los procedimientos y criterios en su elaboración.

Se podía tener opiniones divergentes respecto a la eficacia de usar un método alternativo pero nadie puso jamás en duda que los resultados entregados no se desprendieran del método rigurosamente aplicado y suficientemente informado.

Eso es ni más ni menos lo que el gobierno del Presidente Piñera y el Ministro Lavín se han farreado: la obsesión sicopática de mostrar siempre los mejores resultados aun cuando los estudios serios –como la última CASEN- mostraran algo distinto, ha tenido como resultado el término de una alianza CEPAL-Estado que acerca ahora al más importante instrumento de medición de política pública a la arena de la duda, la interpretación mañosa y la pérdida de credibilidad.

Si se creía como ahora se indica por el Sr. Ministro, que ya la CEPAL podía ser reemplazada, la decisión debió venir del gobierno de Chile y no del organismo internacional, ponerse soberbio y no reconocer los graves errores cometidos sólo agravan la falta.

¿Podemos tener alguna seguridad de que ante una eventual discrepancia futura similar a la que dio origen a la salida de CEPAL entre el INE y el ministerio de Desarrollo Social se velará por la rigurosidad y la verdad irrestricta? No, al menos durante este gobierno, no. Baste recordar que ya en este caso un funcionario del Ministerio Social renunció por discrepar de la forma como se mostraron los resultados.

Sin estar aun sometido a la inminencia de perder el gobierno, estas autoridades como lo señaló magistralmente un rector universitario en una columna de un periódico dominical muestran signos inequívocos de una grave descompensación, con la angustia de cumplir metas, no se tiene la prolijidad de usar los medios adecuados.

Triste escenario para quienes esperaron tanto para mostrar sus bondades gobernando.

3 comentarios
12 oct 2012

Unidad nacional y credibilidad presidencial

Durante las pasadas festividades patrias el Presidente de la República no perdió ocasión de hacer, en consonancia con el llamado de la Iglesia Católica, una exhortación a la “unidad nacional”, probablemente dándose cuenta de la delicada situación de su gobierno, que por cierto no ayuda a la tarea de bien común que le corresponde como principal institución del estado.

Desgraciadamente, como en muchos planos, no existe relación entre los dichos del Presidente y sus propias actuaciones o las de sus colaboradores.

Represento a un distrito donde se expresa en toda su magnitud el conflicto mapuche, fui gobernador de la zona y he estado, permanentemente, preocupado de dialogar para encontrar soluciones pacíficas a un problema ancestral pero que hoy, dada la toma de conciencia de tantos sectores ciudadanos que reclaman reivindicación de derechos conculcados por decenas de años, tienen la voluntad de expresarse, de muy diversas materias.

Hace pocos días, el gobierno, con la presencia del Presidente, promulgó la creación de la Área de Desarrollo Indígena para la zona de Ercilla, a cuyo acto no fui invitado, pese a ser el representante de los habitantes de esa zona en el Parlamento.

Desgraciadamente esa ha sido la conducta habitual del actual gobierno. Y ella no resulta coherente con llamados a la unidad nacional. Más bien parecen una forma de excluir a los adversarios, aún cuando sean representantes populares, cuando se supone que los actos generan réditos y, claro, incluirlos, cuando se trata de enfrentar problemas.

Ello es propio de los especuladores. Privatizar las ganancias y socializar las pérdidas. Esa es la forma de actuar de algunos empresarios y, llevados a la dirección del Estado, no son capaces de entender que, especialmente desde el ejecutivo, la mirada debe estar puesta en función de como se colabora al interés común y no en función de los propios, pequeños o mezquinos intereses grupales.

Así ocurre cuando reparten “fondos sociales”; promueven beneficios para las víctimas de la violencia que a veces alcanza el conflicto mal entendido o en la entrega de diferentes apoyos que la política pública del Estado desarrolla con los habitantes de diferentes parte del territorio.

En todos estos actos hay un denominador común, en nuestra Región de La Araucanía todo se organiza para el lucimiento del senador Espina, que intenta hacer creer a los beneficiarios, generalmente población vulnerable, que todos los beneficios que otorga el estado son fruto de su gestión. Es otra forma de la misma sentencia “aquí no se mueve ninguna hoja sin que yo lo sepa”, parece ser la pretensión senatorial, emulando a su líder y formador.

Sin duda, nada de esto ayuda a la “unidad nacional” y siembra la sospecha razonable acerca de la veracidad y el valor de la apelación presidencial.

¿Costará mucho darse cuenta que lo que mas daño ha hecho a la imagen del gobierno es la escasa credibilidad que tiene su discurso, al comparase con sus propios comportamientos?

Tal vez si aceptaran que no se puede atentar permanente, sistemática y majaderamente contra la inteligencia de los chilenos, que se dan perfecta cuenta de la incoherencia entre el discurso y la acción, podría caer en tierra fértil el llamado presidencial.

¿Es esto muy difícil? Parece que sí.

1 comentario
11 oct 2012

Sangre en democracia

Las imágenes en Televisión son inapelables: un puñado de jóvenes acorralan un furgón de Gendarmería y el funcionario que lo conducía saca su arma y comienza a disparar en un céntrico sector rodeado de edificios en Santiago. Mientras observo la imagen una y otra vez en los noticiarios me pregunto: ¿Qué nos ocurre como país? ¿En dónde quedaron las garantías para la convivencia y el buen vivir? ¿No es importante la amistad cívica? ¿Es que ya olvidamos pronto aquella épocas dónde la falta de entendimiento fue aprovechada por los mercenarios del oportunismo? Y para finalizar el conteo, la peor de todas las interrogantes, ¿En qué momento comenzamos a odiarnos tanto?

Lo lógico, lo obvio, es que las responsabilidades penales son individuales y que la herida profunda de Anyelo Estrada es producto del descontrol y descriterio de un funcionario superado por el descontrol y descriterio de un grupo de estudiantes.

Sin embargo, lo real y más profundo es que el baleo es también sintomático de un sistema político mezquino a la hora de encontrar puntos de encuentro y muy prolífico y talentoso para usar su oportunismo en fines propios.

Dentro de ese escenario, los muchachos que apedrearon y el funcionario en descontrol, son sólo una prolongación más de la desconfianza, rechazo y divorcio que existen entre las pretensiones sociales y las respuestas que se les otorga. Y Anyelo, sólo un víctima de la ira social que nos está consumiendo.

Desde un tiempo a esta parte, la buena fe parece ir diluyéndose dentro de un mar de desconfianzas, que la propia clase política no sólo ha ignorado con terquedad sino también ha fomentado con cierta regularidad.

Ejemplo claro de ello devienen estas últimas semanas de vida cívica, que han constituido un tenso derrotero para la convivencia social.

Licitaciones que caen y que sin embargo dejan una sensación a trampa; pugnas en el Congreso con epítetos de grueso calibre, como si ministros y parlamentarios tuviésemos inmunidad total; llamados a no votar como si derrotar los procesos democráticos fuesen un fin loable; hechos con carácter de corrupción en el corazón del Gobierno como es el ministerio de Interior; y la consagración de una falta de responsabilidad política a todo evento. Si ninguno de los hechos enumerados les parece violento, supongo que la profunda desigualdad e injusticia social que nuestro país aún ostenta, podrá hacerlos cambiar de opinión.

Mención aparte merece todo lo que actualmente se vive en La Araucanía, donde una serie continuada de episodios de violencia parecen ir adaptándose al diario vivir, hundiendo toda posibilidad de diálogo fructífero y apto para garantizar la paz social. Todo ello, mientras nuevos comuneros huelguistas llevan más de 40 días sin comer, hecho que ya no es novedoso o notorio como para generar noticia.

Pero basta ya de todo ese escenario. Lo que debemos preguntarnos hoy –con urgencia y de forma obligatoria- es como logramos conectar el diálogo que restablece confianzas entre los distintos actores sociales.

Gobierno, oposición y ciudadanía no pueden permanecer más como ghettos con reglas propias pero sin conexión alguna entre sí, pues cuando ese modelo termina por imponerse, finalmente es un tercero atento a estas circunstancias el que asalta por la espalda, construyendo dictaduras que lesionan los derechos humanos más profundos.

Si usted cree exagerado lo que estoy diciendo, entonces ¿cómo explica el derramamiento de sangre en democracia? Al menos por mi parte, creo que es una señal preocupante e inequívoca de que debemos detenernos en este oscuro afán por el triunfo que pasa necesariamente por la derrota completa del adversario.

Las señales que se necesitan deben ser reales y no aparentes: las de un Gobierno capaz de escuchar con toda la atención y que da respuestas contundentes, sin violentar la buena fe con su jactancia si no es capaz de cumplir con las expectativas ofrecidas. Una oposición con perspectiva de futuro y apertura, que no caiga en el juego de desbancar para hacer noticia o buscar identidad. Y actores sociales que sean capaces de acercar posturas, negociar y condenar siempre la violencia.

Por muy imperfecta que sea, la democracia es el mejor sistema al que podemos aspirar.Destruirlo significa destruirnos a nosotros mismos.Cambiarlo por otro autoritario –bajo la promesa de resolver toda problemática- una utopía tan falsa como perversa.

Nombres como el de Anyelo Estrada o Manuel Gutiérrez; de los chicos mapuche baleados en Ercilla; el carabinero asesinado sin contemplación en Quilicura; el carabinero que resultó muerto en La Araucanía y el parcelero mapuche que fue baleado a sangre fría, sólo deben implicar un urgente llamado a la paz y a la amistad cívica. Entender lo contrario, es sólo ir en la búsqueda de más víctimas y del derramamiento de sangre en Democracia.

Esto debe terminar antes que el diálogo de sordos y la agresión, termine por pavimentar un nuevo período oscuro en nuestra historia. En nombre de las futuras generaciones y nosotros mismos, ya no podemos darnos permiso para más desatino y egoísmo. A final de cuentas, todos estamos escribiendo la misma historia. La misma por las que nos juzgarán los que vienen.

3 comentarios
11 oct 2012

Inevitable el desafío de cambiar la Constitución

Hablemos claro. Dejemos de lado el histrionismo, las falacias y las frases mediáticas que ganan titulares pero dejan las ideas de lado.

La inmensa mayoría del país quiere cambiar la Constitución heredada de la dictadura. No es que los ciudadanos se hayan puesto a fumar cualquier cosa.Es que la actual institucionalidad ampara, legitima y legaliza la inequidad social, económica, electoral, cultural, educacional y de los pueblos originarios.

La actual letra constitucional produce amarres con altos quórum que no permiten que se pueda avanzar en reformas sustanciales para el desarrollo y progreso real del país. De eso viene abusando la derecha hace más de 20 años.

Hay derechos ciudadanos tácitamente conculcados y se impide, por ejemplo, la regulación y el control del sistema financiero, de las trasnacionales y de los recursos naturales del país, beneficiando a una minoría, incluso extranjera, con recursos de todas y todos los chilenos.

No es posible que el Estado no pueda tener empresas ni desarrollar proyectos en ese ámbito dejando cancha libre a los privados que, por lo demás, han demostrado que cometen trampas como fue el caso de la colusión de las farmacias, el fraude de La Polar a millones de personas, entre otras situaciones.

Que la actual Constitución imponga el sistema electoral binominal y no proporcional, es una afectación institucional a la representatividad ciudadana. Que no contemple la consulta popular a través de plebiscitos, es una falencia descomunal. Que se limite la elección de representantes sociales y sindicales en el Parlamento, y peor aun que no voten los chilenos en el exterior, es una insana situación.No se puede pasar por alto un hecho de trascendencia ética e histórica que lastima la conciencia ciudadana y el espíritu democrático del país.

La actual Carta Magna tuvo origen ilegítimo, en un plebiscito amañado por la dictadura, sin registro electoral, sin partidos u organizaciones sociales de oposición legales, sin discusión ni consulta a la sociedad, excluyendo a intelectuales y juristas democráticos y progresistas. Las actuales disposiciones constitucionales fueron elaboradas por conspicuos colaboradores de la dictadura y de la élite de la derecha.

Es cierto que se realizaron modificaciones positivas a parte de la Constitución que hoy permiten tener un marco menos deplorable. Pero lo sustancial del texto está sin modificar.

Este tema no se puede minimizar, singularizar, estigmatizar, ni se puede manejar con posturas reduccionistas. Juristas, historiadores, constitucionalistas, parlamentarios, intelectuales, dirigentes sociales y sindicales, han expresado en sendos y consistentes estudios, documentos y declaraciones la necesidad de que Chile cuente con una nueva Carta Magna.

No sólo se trata de dejar atrás un texto anómalo desde el punto de vista democrático y ciudadano, sino de construir un marco constitucional apropiado al siglo que vivimos, dando cuenta de las realidades contemporáneas, de las demandas sociales y ciudadanas, de la protección de recursos naturales y el medio ambiente, de un desarrollo económico que apunte a la justicia social, de respeto y promoción a la soberanía popular, que dé cuenta de una democracia moderna y real, donde derechos civiles, sociales, humanos, económicos y culturales estén garantizados.

Nunca en la historia de Chile la Constitución ha sido el resultado de la consulta, la participación y la decisión del pueblo. Por variadas razones, la decisión quedó en manos de una minoría. Esto no puede volver a ocurrir, aunque a algunos les parezca un imposible. De imposibles está plagado el camino de proyectos que hacen historia y definen a un país.

Por ello es trascendental la amplia exigencia ciudadana de una Asamblea Constituyente con participación del conjunto de actores de la sociedad. Ello es fundamental.

Si existiera otro camino para avanzar a la concreción de la nueva Constitución, estoy dispuesto a discutirlo, pero estimo que es esencial contemplar y garantizar la consulta y participación de la ciudadanía.

Cómo cambiar la Constitución es un tema central para mejorar la salud de la institucionalidad del país, tiene que estar integrado en cualquier programa progresista y democrático, en cualquier nivel y en todo espacio.

Es así de concreto. Chile está ante el desafío de plantearse una nueva Carta Magna y ello requiere de una respuesta.

8 comentarios
11 oct 2012

Modelo económico: Chile en el umbral del desarrollo

Normalmente, para apreciar la gestión de las empresas, se hacen balances respecto a sus resultados relativos. No es suficiente que a una firma en particular le vaya bien o tenga cifras económicas positivas, la pregunta de fondo es cómo han sido sus resultados en relación a compañías equivalentes. Una buena forma de evaluar la gestión de los países y sus modelos de desarrollo es realizar un ejercicio análogo, en este caso, cotejaremos la evolución del ingreso per cápita corregido por poder de compra, que permite realizar razonables comparaciones entre países y a través del tiempo.

De acuerdo a cifras del FMI (Fondo Monetario Internacional), en 1990, el ingreso per cápita de Chile corregido por poder de compra era de US$ 4949. Comparado con Venezuela (US$ 7015), Brasil (US$ 5363), México (US$ 7357), Argentina (US$ 5647) y Perú (US$3242), Chile era un país de ingreso medio en la región. Para los países que hoy son considerados desarrollados, ese mismo indicador, para dicho año, era de US$ 23.198, para Estados Unidos; US$ 19.641, para Canadá; US$ 14.200, para España; y US$ 11.292 para Portugal.

Después de 22 años, con 20 años de gobierno de la concertación, en base a las mismas estadísticas del FMI, la posición de nuestro país ha cambiado sustancialmente.

El año 2012, Chile es el país más rico de la región con US$ 19.238 (con la población corregida por el nuevo censo poblacional), superando a Argentina (US$18.205), Brasil (US$ 12.038), México (US$ 15.300) y Venezuela (US$13.242), siendo este último el que menos progresó en este indicador en el período de tiempo considerado. Perú se situó en US$ 10.679.

Estos resultados merecen tres consideraciones importantes.

La primera, es un indicador que sin duda tiene una correlación muy alta con el bienestar de la población. La segunda, nuestro país está muy cerca de calificar como desarrollado, dicho umbral está en los US$ 20.000, lo que probablemente constituirá uno de sus mayores logros alcanzados en materias económicas. La tercera, el progreso es en términos relativos, al país le ha ido mucho mejor que a naciones que hace pocas décadas nos superaban largamente, como Venezuela o México.

En consecuencia, podríamos afirmar con base que el modelo de desarrollo ha tenido logros muy importantes y el desempeño de nuestro país en el marco internacional también ha sido destacado.

Ciertamente, aún faltan áreas muy relevantes de la sociedad que requieren ser mejoradas, como educación o salud, que apuntan directamente a distribuir mejor los beneficios del progreso económico. Sin embargo, el desafío hoy en día no está restringido por la falta de recursos, como ocurrió en el pasado, sino más bien por la gestación de consensos que reflejen apropiadas soluciones de políticas públicas.

La situación económica de Chile es equivalente a la de Canadá el año 1990, país que hoy tiene un ingreso de US$ 41.507, y que es considerado como una de las naciones que más prosperidad entrega a su población.

Nuestro país está en condiciones que los próximos veinte años se consolide su desarrollo y, al igual que Canadá, sea considerado un ejemplo por el nivel bienestar al que acceden sus habitantes, sólo se requieren las políticas adecuadas.

3 comentarios
11 oct 2012

Reforma tributaria, en deuda con las Pymes

Mucho se discutió el tema de la reforma tributaria y de las necesidades del país en obtener una mayor recaudación en impuestos, principalmente para financiar los proyectos que se han presentado en Educación. Sin lugar a dudas una Reforma necesaria.Sin embargo, dejó a muchos sectores con gusto a poco.

Una de las tantas críticas que se pueden hacer a la Reforma Tributaria, es la falta de consideración a las Pequeñas y Medianas Empresas, las que son el motor de desarrollo del país y que generan cerca de un 80% del empleo, razón más que suficiente para que exijan un tratamiento tributario especial.

En este orden de ideas, no sólo, NO se les entregaron beneficios, sino que además se les restaron, como es el caso en el cambio en el tratamiento de los gastos, donde se eliminó la distinción entre Sociedades Anónimas y Sociedades de Responsabilidad Limitada, y se aplica el impuesto sanción de un 35% a ambas.

Una de las peticiones que hicieron las Pymes era incorporar una modificación al artículo 14 quater, proponiendo que se duplicaran los montos para la exención del pago del impuesto de primera categoría, sin embargo, esto no fue incorporado en la Reforma y a cambio se aumentó el impuesto en tres puntos elevándose a un 20%.

Lo que pocos toman en cuenta con un alza de impuestos, es que a las grandes empresas no les afecta mayormente, por cuanto, estás ya habían hecho la provisión de fondos correspondiente, considerando un impuesto del 20%, desde que se inició el debate; en cambio las Pymes que difícilmente y que con grandes esfuerzos salen adelante, recién ahora deben estar preparándose para enfrentar esta alza. Muchos concuerdan que con esta modificación se va a afectar la competitividad de las empresas más pequeñas, ya que tendrán menos recursos para la reinversión.

A lo anterior, debemos agregar la fuerte fiscalización que las afecta por parte del Servicio de Impuestos Internos, y la diferencia con que se les trata.

El mejor ejemplo de esto lo vimos hace poco tiempo atrás con la condonación de multas e intereses que favoreció a Johnson’s por un monto de casi 125 millones de dólares. Por este hecho la Confederación Nacional de la Micro, Pequeña Mediana Empresa solicitó al gobierno un trato igualitario y más justo, y sólo obtuvieron que sus repactaciones de deudas por concepto de impuesto se hicieran a un plazo más largo, de 12 a 24 cuotas.

Otro punto que incluyó la Reforma, fue la rebaja en la Tasa del Impuesto de Timbres y Estampillas, que pasará de un 6 a un 2 por ciento, siendo destacado como una modificación orientada a las pequeñas y medianas empresas. Esto revela la falta de conocimiento del mundo Pyme, atendido que estas enfrentan grandes dificultades para el otorgamiento de créditos, por lo que dicha rebaja en poco las beneficia.

Con este escenario, se ratifica una vez más las dificultades que se deben enfrentar para emprender, teniendo que lidiar con un sistema impositivo bastante complejo y con una administración poco criteriosa.

Es necesario buscar una fórmula simple y eficiente para el cobro de impuestos, que tenga procedimientos diferenciados entre Grandes Empresas y Pymes, que permita incentivar el espíritu emprendedor y no lo anule, otorgando facilidades y premios a los más pequeños, como por ejemplo, una real condonación de Multas e Intereses, o aumentar el monto de las exenciones.

1 comentario
11 oct 2012

Historia y futuro:Europa y América Latina

Desde el término del comunismo en Occidente y el cambio político en China parece cancelada la idea de una sociedad alternativa. La discusión, entonces, se divide entre quienes afirman en un acto de consecuencia que se relacionaba más con la fe que con la política, que otro mundo es posible, y quienes, con diferentes grados y matices, buscan afirmar principios y valores humanos dentro del capitalismo global.

Es la disyuntiva que desgarra y divide desde siempre a quienes buscan el cambio de la sociedad: ruptura o reforma. Una representante del PS francés, no sin cierto orgullo, afirma que los resultados de la socialdemocracia han sido más duraderos que los de la revolución rusa.Pero incluso esos logros hoy aparecen amenazados por una crisis que desde 1998 aun no concluye.

En Europa todos hablan de ahorro y recortes al gasto público. La diferencia – y no es poca – está en determinar qué se debe cortar y quienes deben pagar principalmente el ajuste.Porque al final todos van a ver reducidos sus ingresos. El problema es de proporción.

El proyecto de la unidad europea que por décadas concentró las esperanzas de progreso de estos pueblos, necesita ser reafirmado con vigor y con inteligencia para que Europa no caiga nuevamente en la vorágine de los nacionalismos extremos y excluyentes que ha caracterizado su historia.

¿Estará la actual dirigencia política y los líderes de la sociedad civil y de opinión en condiciones de ofrecer una nueva perspectiva? Todos se lo preguntan.

Conversando con Alan Touraine, señala con esperanza el papel positivo que está desempeñando el Banco Europeo conducido por M. Draghi al buscar modos de ayudar financieramente a los países mas sometidos a la volatilidad de los mercados. Y también se refiere en términos elogiosos a la labor del gobierno de Monti en Italia, que está haciendo las reformas necesarias buscando el mayor consenso social y político posible.

La sociedad europea está a la defensiva. No se discuten perspectivas de cambio.Tal vez ello explique el impacto que ha producido la muerte  de dos grandes historiadores ingleses: Tony Judt y Eric Hobsbawm , ambos progresistas, uno socialdemócrata, el otro marxista.

Cuando el horizonte se ensombrece y se cubre de nubes borrascosas, la historia recupera su sitial. La mente se vuelve al pasado para entender el presente y hablando de lo sucedido, sin quererlo se dibuja el futuro. Obras como Posguerra de Judt o Historia del Siglo XX  de Hosbsbawm son una incitación a la reflexión sobre la historia reciente de Europa, sus guerras, el totalitarismo, el colonialismo, el Estado de bienestar, el neoliberalismo y la crisis actual.

América Latina aparece más distante de estos dilemas. Ha sabido superar más rápido la crisis y mantiene índices importantes de crecimiento.Pero no hay que engañarse. Ello se debe en gran medida al alto precio de las materias primas y al poder comprador de China e India.Estos países – también Chile – deberían aprovechar la coyuntura para echar nuevas bases de crecimiento más sólido y sustentable.

También a nosotros nos haría bien volver la mirada hacia nuestra historia reciente. Pero no contamos con obras como las indicadas. Las que hay son fragmentarias y carentes de una visión de conjunto de lo que sucede en el continente. Lo que debería hacernos doblemente responsables al momento de proyectar el futuro.

Deja un comentario