15 may 2013

Educación, ¿antigüedad asegura calidad?

Durante el día de ayer, en la comisión de Educación de la cámara de Diputados, se votó a favor el proyecto que pasa profesores a contrata a la planta, pero con una importante modificación en relación al proyecto original, el traspaso será por única vez  y no permanente.

El proyecto que será votado en sala, es igual que la Ley n° 19.648 que buscó dar estabilidad a cerca de veinte mil profesores que se encontraban bajo el régimen de “contrata”. El requisito para acceder a planta  era haber estado contratado a plazo fijo a lo menos, tres años continuos o cuatro años discontinuos, por un mínimo de veinte horas cronológicas de trabajo semanal.

La iniciativa, emana a partir de lo que establece el Estatuto Docente, que permite dos modalidades de regímenes laborales a los profesionales de la educación: a contrata o planta, estableciendo como límite que el número de horas de aquéllos “(…) no exceda del 20% del total de horas de la dotación de las mismas (…)” (art. 26).

El propósito del proyecto es mejorar la calidad de la educación, terminar con el menoscabo laboral de los profesores a contrata y reivindicar la función docente.

¿Logra el proyecto de ley estos objetivos? Creemos que no. Si realmente queremos llevarlos a cabo, los legisladores y actores sociales -especialmente el gremio de los profesores- deben tener en cuenta.

El proyecto de ley no mejora la calidad de la educación.

El proyecto no ha puesto requisito complementario alguno para ser docente de planta. Se persiste en el principio rector del Estatuto Docente: “la antigüedad está sobre la calidad”. Este criterio es nefasto para mejorar nuestro sistema educativo.

El proyecto asegura un acceso inmediato a planta, cumpliendo con los requisitos establecidos. Según el Estatuto Docente, para acceder a ser profesional de planta se debe pasar por un “concurso público de antecedentes”, mientras que los profesionales a contrata, acceden por medio de un decreto alcaldicio o un contrato de trabajo.

Por lo cual, bastará un decreto alcaldicio o un contrato de trabajo por tres años continuos o cuatro discontinuos, para acceder a la titularidad, lo que atenta contra la igualdad ante la ley.

Además, el Estatuto Docente establece un sistema rígido, en el cual no hay incentivos para la remoción de los profesores deficientes (o derechamente malos), y tampoco promoción al incentivo de retiro. Por consiguiente, al priorizar la antigüedad por sobre la capacidad y habilidad del profesional, no se condice a una mejora en la calidad del sistema.

El proyecto no termina con el menoscabo laboral ni reivindica la profesión docente, en tanto que el máximo de 20% reservado para mantener a profesionales a contrata, se mantiene. No elimina la posibilidad de mantener este 20%, que por lo demás no es un perjuicio para el sistema, pues impide que sea aún más rígido de lo que ya lo es.

Si bien es cierto, que hoy las cifras de docentes a contrata son alarmantes, tal como lo ha demostrado la prensa, en la que se expone que de los 4.406 establecimientos educacionales, 1.130 tienen en su plantel docentes a contrata y de ellos, 108 establecimientos superan el 20% del total de su planta.

El problema denunciado no es de la normativa, sino de su correcta fiscalización. Hoy la fiscalización del Estatuto Docente pasa por la Contraloría General de la República, en el caso de aquellos municipios que tienen Departamentos de Administración Municipal, y por la Dirección del Trabajo, si se trata de Corporaciones Municipales.

Son ambos entes quienes deben realizar la correcta fiscalización del sistema. Si el problema visualizado por los patrocinadores del proyecto es la vulneración al límite máximo legal dispuesto a personal a contrata, las responsabilidades son de los entes fiscalizadores y no de la normativa.

Por lo demás se suma un nuevo factor, que al parecer el Colegio de Profesores ha pasado por alto, y que justamente, contribuye al menoscabo de la labor docente.

La LGE publicada en el Diario Oficial en 2009, permite en su artículo 46 letra g, que cualquier profesional con título profesional o licenciatura de al menos 8 semestres pueda ejercer la docencia.

Por consiguiente, un profesional, como el descrito, que no es docente y está a contrata, puede pasar inmediatamente a planta docente. Si bien la LGE establece un plazo de ejercicio, sólo basta aprobar la evaluación de conocimientos disciplinarios y prácticas pedagógicas establecidas en el reglamento para que continúe enseñando.

La invitación es a ampliar la mirada. Si realmente deseamos mejorar las condiciones laborales de los profesores y así también la calidad de nuestro sistema educativo, las voluntades deben orientarse a cambios estructurales en educación.

Durante el gobierno de Sebastián Piñera, se han anunciado 25 proyectos de ley en educación de los cuales sólo ocho se han concretado, lo que corresponde al 32% de cumplimiento.

Entre los 17 proyectos de ley que no han sido ingresado, se encuentra el proyecto de Carrera Docente (Informe de cumplimiento legislativo, mayo 2013, en www.cdc.cl)

Es en proyectos como el de Carrera Docente, donde los esfuerzos deben ser dirigidos, así todos ganan: profesores, estudiantes y el sistema educativo en su conjunto.

Y no como el presente proyecto que busca el beneficio sólo de un grupo de profesores.

2 comentarios
15 may 2013

La vida no vale nada

La crisis económica no es impedimento para que las grandes marcas anticipen la temporada con productos a precios fuera del alcance de la gran mayoría. El lujo no conoce épocas de vacas flacas.Los diarios nos regalan los fines de semana revistas de cuidado diseño en la que se ofrece lo último en cuanto a bolsos o carteras , vestidos , zapatos , trajes o corbatas por cientos o miles de euros o de dólares.

Las multitiendas y firmas que ofrecen a precios más asequibles lo que dicta la moda no se quedan atrás y publicitan las novedades en todos los medios, sin escatimar gastos y ofertas tentadoras.

A miles de kilómetros, los talleres de confección de estos productos echan humo. Con mínimas condiciones de higiene, de seguridad y nulo respeto a las normativas establecidas por la Organización Internacional del Trabajo, los operarios cumplen con la tarea de acabar los pedidos, sin importar el tiempo empleado y sin apenas descansar. La esclavitud sigue vigente transcurridos dos siglos de su abolición.

El desplome del edificio Rana Plaza , en Dacca, Blangadesch, ha permitido conocer la cara oculta del lujo o de la moda . Han tenido que morir aplastados más de mil hombres y mujeres- la mayoría de las víctimas- y más unos dos mil heridos, para que el mundo conociera hoy, en el siglo XXI, la plena vigencia de la explotación laboral en su máxima expresión.

La Organización Internacional del Trabajo calcula que más de 27 millones de personas pueden ser considerados esclavos o víctimas de formas de esclavitud resultado de la demanda. El 64 por ciento de estas personas víctimas del trabajo forzado corresponde a explotación económica por parte de agentes privados.

El Papa Francisco , tras la tragedia de Dacca, no ha ocultado su enfado por la explotación que sufren millones de personas y arremetió contra los que no pagan un salario justo, los que no proporcionan un trabajo digno y a los que sólo les importa los libros de contabilidad y las declaraciones financieras.

De acuerdo a informes de la OIT y organizaciones no gubernamentales, Asia marcha a la cabeza en cuanto a incumplimientos de las condiciones de trabajo y derechos laborales.

La situación de niños y adolescentes esclavizados por compañías o empresas del Primer Mundo multiplica la gravedad de la situación. En India se calcula en diez millones los niños esclavos.

Desde 1989, la red internacional ROPA LIMPIA, de la que forman parte más de 300 organizaciones no gubernamentales viene denunciado en catorce países europeos las irregularidades que se registran en fábricas textiles de Asia y norte de África. Lo sucedido en Bangladesh no los pilló de sorpresa ya que conocen en profundidad las condiciones de trabajo infrahumanas, como la del complejo fabril que se derrumbó en Dacca.

En su momento, con pruebas contrastadas en las manos, se pusieron en contacto con empresas españolas que manufacturaban productos en los talleres textiles de ese complejo para informarles de las condiciones en que se trabajaba. Algunas de ellas se hicieron cargo de la situación, otras optaron por no reconocer las irregularidades. Entonces denunciaron públicamente a esas empresas que prefirieron hacer la vista gorda y no impedir la explotación de los trabajadores. El procedimiento de ROPA LIMPIA no ha variado.

Hoy, esas firmas reconocidas en el mundo o poderosas en sus países, se han apresurado a comprometerse para mejorar las condiciones de seguridad de los talleres de Bangladesh.

Por parte de España las firmas que han decidido actuar son Mango, El Corte Inglés, Inditex ( grupo Zara ), la holandesa C&A, la sueca HM y otras que hasta ahora parecían estar más preocupadas de los libros de contabilidad y el estado de las finanzas, como decía el Papa.

Habrá que ver hasta donde estas y otras empresas de alto vuelo están dispuestas a cumplir las cláusulas sociales con sus respectivas reglas de comportamiento, si se deciden a subir salarios que actualmente no llegan a 30 dólares al mes y donde los operarios trabajan hasta 70 horas a la semana, sin chistar.

Más allá de los buenos propósitos de estas empresas del mundo supuestamente más civilizado y sensible con los derechos humanos, la OIT, más apegada a la realidad, advierte que la actual crisis económica puede llevar a que más gente sea esclavizada.

El consumidor, nosotros, también tenemos una tarea que cumplir. Informarnos si la ropa que llevamos fue confeccionada por trabajadores esclavos, incluido niños y si el país donde se manufacturó  cumple las condiciones laborales que defendemos con tanto ahínco en el nuestro.

¿Estamos dispuestos a permitir que hagan con otros lo que a nosotros no nos gustaría que hicieran?

Deja un comentario
14 may 2013

Bolivia ¿triunfalistas de qué?

Veo con preocupación la actitud que nuevamente han adoptado políticos, medios de comunicación y la ciudadanía en general frente a la notificación que presentara Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el pasado 24 de abril. En ella se anuncia una demanda que reclama la “obligación de la República de Chile a negociar con Bolivia, efectivamente y de buena fe, para alcanzar un acuerdo que restituya una salida soberana de Bolivia al Océano Pacífico”.

La notificación presentada por el ex presidente –hoy agente ante la CIJ- Eduardo Rodríguez Veltzé, señala que Chile, más allá de sus obligaciones legales, se ha comprometido a negociar un acceso soberano al mar, mediante la celebración de acuerdos, la práctica diplomática y una serie de declaraciones de sus autoridades de mayor rango. Lo cual habría generado, en opinión de Bolivia, obligaciones internacionales por cuanto crearon expectativas que esto se haría realidad.

Las autoridades chilenas han rápidamente enfrentado la situación, reafirmando la posición chilena que señala que no existen asuntos pendientes entre ambos estados, que el tratado de 1904 es claro y que Chile ha cumplido con sus obligaciones.

Sin embargo, atacar públicamente la posición boliviana argumentando que “no tiene fundamento”, o incluso ironizándola bajo el concepto de los “derechos expectaticios”, no aportan en nada en la resolución de la controversia y sólo contribuyen a aumentar las animosidades entre ambos estados, motivo precisamente por el cual ya nos encontramos en esta situación.

Argumentar que presentarse ante La Haya pueda ser una solución óptima para resolver definitivamente la situación boliviana, rindiendo nuestra capacidad de negociar soberanamente, y sometiéndose a un tribunal internacional que puede o no acoger los argumentos bolivianos, es caer nuevamente en los triunfalismos que no ayudaron en nada en el diferendo con Perú.

Por lo demás, la notificación boliviana no pretende someter su aspiración marítima a discusión, sino los actos del Estado de Chile en la materia.

Tampoco podemos desestimar a priori las cualidades jurídicas de la tesis boliviana. En el derecho internacional existe efectivamente un debate teórico sobre los actos jurídicos unilaterales y la posibilidad de exigir su cumplimiento, aunque tal vez con mayor explicitud y acompañados de práctica y ejercicio de dichos derechos.

Menos podemos desconocer la inteligencia de la contraparte en presentar sus intenciones antes del esperado fallo entre Chile y Perú, sentando el precedente de sus aspiraciones antes de cualquier posible modificación a las fronteras marítimas.

Sentirse triunfadores antes de siquiera comenzar este proceso no sólo es poco cauto, sino que errado. Que dos de nuestros vecinos hayan optado por la vía de la CIJ se debe asumir como una derrota que, si bien está matizada por la naturaleza bilateral de los temas, no excluye la omisión de propuestas concretas para evitarlo o las escaladas discursivas que se dieron, por ejemplo, a nivel presidencial a comienzos de este año.

Será labor del equipo chileno entonces presentar o no un recurso de incompetencia ante la corte, dentro de los tres meses siguientes a que efectivamente se envíe la demanda a La Haya.

En dicho sentido, es rescatable la nominación de un perfil como el del Embajador Felipe Bulnes como agente ante el tribunal, quien deberá presentarse al presidente de la Corte, Peter Tomka, el próximo 12 de junio para fijar los plazos del proceso.

El equipo chileno debe enfrentar  un arduo trabajo de investigación para presentar los argumentos de Chile, trabajo que para algunos de nosotros sería prudente que el Embajador Bulnes encabezase desde ya con dedicación exclusiva, dada la sensibilidad que genera ante la ciudadanía.

Desde ahora, y tal como lo ha hecho con Perú, Chile debe aprovechar la oportunidad de explorar otros temas de cooperación e integración que han sido interrumpidos por la preponderancia del tema marítimo en las relaciones bilaterales.La opción por la solución pacífica de controversias obligará a Bolivia a restarse de campañas en foros internacionales, lo que abre la puerta a una relación bilateral por cuerdas separadas durante los años que se asume durará el proceso judicial.

Con la seguridad de los argumentos jurídicos de nuestra parte, es nuestra misión entonces explorar y proponer soluciones definitivas que reconozcan las limitantes de las relaciones bilaterales, pero con una actitud proactiva, que traiga alternativas viables a la mesa de negociación.

Si la soberanía no es un tema a tratar, debemos seriamente considerar tratos más favorables que los actuales para Bolivia, quedando así establecido entonces que será responsabilidad de nuestra contraparte si no prosperan las negociaciones.

6 comentarios
14 may 2013

Acerca de las primarias

Me ha tocado vivir un duro pero injusto cuestionamiento ante una situación que me es enteramente ajena, la imposibilidad de los partidos de oposición para conformar un pacto parlamentario que incluyera elecciones primarias legales en aquellas situaciones en que fuera “necesario”. Este acuerdo político se suscribió solemnemente el 5 de octubre del 2010 y se pretendía con él refundar una coalición o alternativa de gobierno.

Como es sabido, renuncié a la presidencia del Partido Socialista inmediatamente de concluida la segunda vuelta de los comicios presidenciales que ganó la derecha e instalaron al actual Mandatario en La Moneda.

En tal ocasión, asumí la parte de responsabilidad que me correspondió en la derrota presidencial. Ahora bien, en este nuevo episodio no tuve ninguna responsabilidad ni en la adopción de este acuerdo ni en su implementación.

He defendido, por supuesto, la idea que sin la renovación del acuerdo estratégico entre las fuerzas de izquierda y de centro no se logran generar las condiciones políticas para que se configure una nueva mayoría nacional, social y política, capaz de impulsar, instalar en la agenda nacional, procurar con tenacidad y alcanzar finalmente, las reformas de fondo de efecto estructural para que Chile afiance su estabilidad como nación, robustezca el Estado, sea capaz de potenciar su economía y de hacerse cargo de la desigualdad, que se ha transformado en el gran obstáculo para una comunidad integrada, dotada de un proyecto de país compartido, legitimado y realizado por esa mayoría nacional que le abra paso ante las dificultades que toda empresa o propósito tan ambicioso, inevitablemente, encontrará en su camino.

Estoy consciente que mi punto de vista no es unánime. No podría serlo. Mi reflexión es una manera de conceptualizar y diseñar un camino estratégico, en que es imposible que haya una sola opinión.

Pero, ante la ausencia de otros diseños, me atrevo a esbozar un plan que debe orientar la acción política, con una perspectiva, con pasos sucesivos y coherentes, que expliquen por qué se toman unas decisiones y no otras. Sabemos demasiado bien que sin una carta de navegación se aumenta el riesgo que se desnaturalice la política en un exclusivo afán de poder.

Como Presidente del Senado, impulsé el intercambio de ideas y opiniones, sin limitarme a las fronteras formales de gobierno y oposición. Surgió un fruto muy significativo, que la desigualdad es el desafío esencial del país. Así lo reconocen los centros de estudios y los avances programáticos de las candidaturas presidenciales.

Muchos piensan que el mejor camino para derrotar la desigualdad es una crisis política lo suficientemente profunda para provocar una inestabilidad institucional que genere una Asamblea Constituyente y se cambie de raíz el panorama político nacional.

No pienso así. Eso me genera detractores que me descalifican en lo personal. Es lamentable. Pero aquello no cambia mi convicción, que pensar en una “situación revolucionaria”, como la que generó la Revolución Rusa en 1917 es un error muy profundo, porque los hechos históricos no se repiten y la humanidad ha experimentado un cambio de epoca que recién comenzamos a captar en todas sus dimensiones.

Por eso, mi propuesta es la de reformas sucesivas, como lo hizo Allende por lo demás, pensando en afianzar y renovar la institucionalidad, para lograr que la misma sea capaz de evolucionar y en su fortaleza -y no en su debilidad- reposen las transformaciones que el pueblo de Chile, una mayoría nacional consistente, se vaya dando y generando en un proceso que, tal vez, no tiene la espectacularidad que muchos desearían, pero que en la tradición y las circunstancias chilenas, es el único sostenible para crear y consolidar la mayoría nacional que lo haga realidad y para avanzar hacia una nueva Constitución en nuestro país.

Estas preocupaciones, junto a mi esfuerzo legislativo, me han absorbido. La ley de Pesca y mi esfuerzo para evitar que el mar se entregara a siete familias, la situación laboral en la región de Los Lagos, el drama de la violencia intrafamiliar, la ejecución presupuestaria, en particular lo desfavorable que ha sido hacia las comunidades indígenas. Además, desde el 2010 a la fecha, he publicado tres nuevos libros.

Por tanto, no he tenido participación en negociación ninguna. Pero sí acepté la decisión de primarias legales abiertas. Estas se cayeron y me hacen responsable de tal situación. Me parece una completa injusticia.

Acepto que existan aquellos que rechacen frontalmente mis ideas y opiniones. Pero estoy cansado que los que nunca aportan nada para meditar y definir el rumbo estratégico, se aprovechen para denostarme e intenten, a propósito de esta situación no creada ni buscada por mí, reavivar odios de bajas pasiones.

Soy socialista y moriré socialista. Como tal, jamás me callaré ante la arbitrariedad y la acción irracional, menos aún cuando se diga que esa lesiva conducta se hace por los más pobres.

Rechazo desde mí ser más profundo el paternalismo y aspiro a una sociedad democrática, en que los más humildes sean capaces de decidir su propio destino.

8 comentarios
14 may 2013

Digamos la verdad y enfrentemos el desafío de ser mayoría

Durante estas semanas hemos sido espectadores de un espectáculo lamentable por parte de casi todos los dirigentes políticos que han preferido el camino del discurso fácil para aparecer criticando la supuesta incapacidad de realizar las primarias parlamentarias que contemplaba la nueva ley.
.
En estas líneas quiero afirmar mi satisfacción por ver que aún queda espacio para hacer política de verdad y buscar los acuerdos que permitan cumplir las promesas que se están realizando.

Candidatos presidenciales, dirigentes políticos, parlamentarios, ex dirigentes estudiantiles, pre candidatos a parlamentarios, dirigentes sociales y muchos otros han planteado y/o se han comprometido con realizar las acciones políticas y legislativas que permitan provocar esos cambios.

Profundas reformas en la educación , cambios en el sistema previsional y de salud, transformación de la estructura tributaria acompañada de una reforma que permita una distribución mas equitativa de la riqueza que el país produce, nuevo código laboral, cambios en el sistema político que asegure una mayor participación y representación de la ciudadanía.

Estos son sólo algunos de los compromisos asumidos por los sectores de oposición y representan en forma objetiva los deseos de la inmensa mayoría del país.

Todos los que han criticado la no realización de estas primarias saben perfectamente que para producir esos cambios se requiere de mayorías que hoy no existen y que sólo son alcanzables con acuerdos, unidad y mucho cálculo electoral para tratar de conseguir los doblajes que permitan esas mayorías.

Mucho se ha dicho de una nueva mayoría para lograr ese objetivo.

¿Se pretende alcanzar esa nueva mayoría provocando tan solo una competencia entre la oposición para ver quienes serán los gladiadores de turno, de los cuales uno morirá en el camino? ¿ En honor al César Binominal?

¿Se ha pensado acaso que se le dirá al país el día siguiente de la elección si no logramos esa mayoría porque calculamos mal nuestras formulas electorales, pero nos entretuvimos, eligiendo a esos gladiadores?

¿No será mejor plantear a los chilenos que las primarias tiene sus virtudes en una justa disputa democrática en donde todos los participantes cuentan con las mismas posibilidades, ya que existe un sistema que así lo permite y que esa realidad si bien se da en la competencia presidencial, no se da para nada en la competencia parlamentaria?

¿Porque no hablar con la verdad e indicarle a la ciudadanía que hoy es fundamental buscar esas formulas electorales para potenciar las capacidades de la mayoría de los chilenos que hoy ven nuevamente amenazado el ejercicio de su soberanía por una minoría que busca mantener su derecho a veto y por lo tanto las primarias parlamentarias solo son posibles en función de complementarse con el objetivo de buscar siempre los doblajes?

Ser gobierno es muy importante, pero hay un objetivo mayor y ese es lograr conformar una mayoría que permita provocar aquellos cambios que interpreten a millones de chilenos y que sus defensores superan incluso a los que pueden llegar a formar parte de un gobierno.

A pesar de las lamentaciones y recriminaciones de la mayoría de los dirigentes políticos, creo que este puede ser un momento determinante para asegurar un país diferente.

Se debe tener la capacidad de buscar entendimientos, sacar cálculos electorales, conformar fórmulas, definir estrategias, determinar lugares preferentes y avanzar en un gran acuerdo permitiendo de verdad expresar esa nueva mayoría.

En esa actitud de seriedad y de compromiso responsable con los sueños de la gente los candidatos presidenciales deben ser los primeros en orientar las opiniones y acciones por el camino de la verdad y la sinceridad con un pueblo que puede entender perfectamente que para alcanzar el objetivo no basta con ser mayoría, sino que también se necesita organización, unidad, disciplina, disposición y cálculo para saber implementar las acciones que logren el objetivo. Ese debe ser su rol y no el de aparecer exigiendo algo que ellos bien saben no resulta fácil en un sistema que es perverso.

Es hora que algunos candidatos dejen el camino fácil de criticar en forma tan liviana a los partidos políticos, que mas allá de sus deficiencias son fundamentales para la solidez de la democracia y de la gobernabilidad del propio gobierno que ellos pretenden dirigir.

Ningún candidato o dirigente puede pretender hacer creer a la ciudadanía que todo será posible sin lograr las mayorías.

Sería un gran aporte a ese objetivo que los candidatos presidenciales de la oposición en forma conjunta y unitaria invitaran al país a implementar con decisión un camino de serenidad y disciplina política que nos lleve al triunfo total en noviembre próximo.

Por otro lado y en ese contexto, los aspirantes a ser candidatos a parlamentarios deben asumir una actitud personal de ponerse a disposición del bien común compartido y comprometer su candidatura en aquel lugar donde sea más eficiente su participación y no exigir ser candidato donde lo único que logrará será un cambio de cara.

La derecha ha reaccionado y su principal operador ha llegado para evitar que la Democracia se imponga en Chile y las mayorías puedan autodeterminarse. Los cambios producidos en las decisiones de la derecha que manda (la UDI), tienen como objetivo fundamental mantener los empates en el congreso y así asegurar su poder de veto ante la inminente derrota presidencial.

Esta no es una elección más. Acá no está en juego quien administra mejor el actual sistema o quien es más eficiente en aplicar el modelo existente. No elegiremos únicamente un Presidente de la República.

La elección determinante es la parlamentaria, allí se debe lograr ese cambio que la gente exige. De poco sirve ganar la elección presidencial si al mismo tiempo no logramos ganar ampliamente el parlamento chileno.

Esto exige definitivamente una actitud diferente. Ponerse a disposición. Dejar a un lado las pretensiones de indicar el distrito o circunscripción en donde cada uno cree que esta llamado a cumplir casi un rol de iluminación sobre esos electores.

Se debe buscar entre todos, la forma, los lugares, los métodos y las acciones a desarrollar para en conjunto definir como enfrentar la elección parlamentaria y así cumplir con los chilenos con un resultado eficiente.

El desafío es claro. Buscar los acuerdos, conformar una plantilla de candidatos que aspiren a doblar en el máximo de lugares, definir una conducta personal que deje en claro una actitud de colaboración para ser más útil al propósito común y por sobre todo entender que nos necesitamos para alcanzar lo que le hemos prometido a los chilenos.

Ojala que todos los involucrados entiendan que mas que recriminarse por no hacer primarias, la tarea hoy día esta en encontrar los acuerdos y las formulas que nos permitan intentar lograr resultados que puedan darle a Chile la capacidad de gobernarse de verdad y no tan solo vivir el reducido espacio de las primarias que como dijo un ex dirigente estudiantil son un “parche curita” que hoy es insuficiente para sanar la gangrena que significa a la democracia el sistema binominal.

Hagamos política de verdad, dejando a un lado aquellos discursos que solo ilusionan a la gente y practiquemos la faceta más entusiasmante de la política: la capacidad de avanzar en acuerdos que de verdad entreguen una solución al drama de la no participación ciudadana en la construcción de su propio país.

Pongámonos serios y recuperemos la capacidad de ser articuladores, representantes y conductores de los sueños de los chilenos.

Hagamos Política y consolidemos una nueva mayoría parlamentaria.

1 comentario
14 may 2013

¿Donde están y quiénes son los enemigos de una sociedad intercultural?

En las últimas semanas diversas organizaciones, grupos y entidades indígenas han incrementado su trabajo social, político y cultural en favor de los derechos colectivos de nuestros Pueblos.

Ante situaciones como la “mesa de consenso” que impulsa el Gobierno para reglamentar la consulta, han surgido voces críticas desde diferentes organizaciones con un fundamento justo y preciso.

Otras entidades han concentrado su compromiso en la defensa de un debido proceso de los presos mapuches de conciencia.

En otros ámbitos se realizan encuentros y debates que comprenden diversos temas e inquietudes sociales y culturales. El político no podía sustraerse a ello y, en consecuencia, ha emergido el Frente Indígena de Oposición (pacto nueva mayoría).

Luego de la Cumbre del Ñielol en enero, se ha continuado avanzando en diversas propuestas que los dirigentes de la cumbre han ido expresando públicamente. Por cierto, cada comunidad, en distintos lugares del territorio sigue en su trabajo cotidiano por la defensa y desarrollo de nuestra identidad y cultura.

Los dirigentes y miembros de estas comunidades y organizaciones sociales, políticas, académicas y culturales no son enemigos ni adversarios de la causa mapuche. Tampoco hay verdades absolutas en ninguno de ellos.

El enemigo de la causa mapuche está en la incomprensión que gran parte de la sociedad y del Estado todavía tiene frente al mundo indígena. Es ahí a donde hay que apuntar la acción política y social de los Pueblos Indígenas y en particular del Pueblo Mapuche.

No obstante, a veces, hay dirigentes o grupos demasiado ocupados en descalificar o enjuiciar los esfuerzos que los mapuches realizan para promover y defender sus derechos.

Hay quienes, activan desde el apoliticismo una pretendida neutralidad doctrinaria, como si los indígenas fueran puros en su esencia y ya sabemos lo que acontece cuando se levantan en la historia discursos centrados en la pureza étnica.

O se cuestiona a quienes, desde el ámbito institucional y académico contribuyen con sus investigaciones a hacer más evidente las injusticias en contra del mundo indígena.

¿Es necesario recordar que las principales investigaciones en favor de la causa mapuche, en los últimos 20 años, no proviene necesariamente de los intelectuales indígenas y que ahora sí están surgiendo de manera inédita y poderosa?

Existe la pretensión de que la relación con el Estado contiene alguna forma de demonización y sin embargo, cuando es enteramente conveniente y casi en penumbras, los mismos que critican dicho vínculo se someten sin mucho pudor a las prebendas de los gobiernos o de los municipios locales.

Entonces, la pregunta fundamental es ¿son los mapuches enemigos de los mapuches? Y ya la palabra “enemigo” es cruda y violenta, pero hay que atacar esa suerte de equívoco cuando inmediatamente se sale a cuestionar y descalificar a quienes, desde una perspectiva política-partidaria, académica o institucional se agrupan y se organizan para contribuir con sus mejores talentos a la causa indígena y mapuche.

En la lucha por la causa mapuche y por los derechos indígenas no hay verdades absolutas ni líderes ni dirigentes que pueden ostentar una representatividad exclusiva y excluyente. Por el contrario, existe una rica diversidad cultural incluso en nuestro Pueblo.

Nosotros somos dialogantes y ningún mapuche puede pretender imponer a otros una mirada hegemónica. Esa forma de dominación pertenece a un tipo de sociedad que es ajena a la interculturalidad que reclamamos para todos, indígenas y no indígenas.

Así que a no equivocarse: el enemigo de la causa mapuche no está entre los mapuches.

Está al frente de nuestro Pueblo en una historia de violencia del Estado que tenemos que superar y en un tipo de sociedad que al negar el reconocimiento de nuestros derechos fundamentales nos ha marginado históricamente.

Deja un comentario
13 may 2013

Corte Suprema sí, Corte Suprema, no

El reciente fallo de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia en relación a Cencosud, hizo temblar al retail y provocó importantes reacciones de las empresas de la competencia. Todos tratando de parecer rápidamente blancas palomas antes de que les caiga a ellos también.

Enviaron a los dos días cartas a la clientela advirtiendo que ellos no caerían en prácticas abusivas. Lo curioso es que este “bombazo” de la E.C.S no tiene el mismo efecto cuando se trata de los derechos de los trabajadores.

El año 2011 la Corte Suprema falló a favor del actor-trabajador José Soza en contra de Televisión Nacional de Chile (canal público), indicando que existe relación de subordinación y dependencia entre los canales de TV y los actores, aunque nos obliguen a formar E.I.R.L.(empresas individuales de responsabilidad limitada).

De esta manera los canales de TV intentan liberarse de todas las responsabilidades que les cabe como empleadores. Esta condena de la Suprema a TVN, que implicó el pago de las cotizaciones adeudadas por más de 20 años, pago de vacaciones y la multa correspondiente, no hizo variar en nada la conducta de los canales de TV en el sentido de tener que pasar la prueba de la blancura.

Por el contrario, a partir de ese fallo los canales han endurecido aún mas su postura y con una desfachatez digna de Ripley(ya que comencé hablando del retail)los contratos son cada vez mas leoninos y explícitos en el sentido contrario al fallo de la Corte.

¿Por qué a veces sí y a veces no?

¿ Será porque los consumidores son más en términos cuantitativos que los artistas y por tanto el universo de los abusados es mayor?

¿O porque los canales de TV tienen más poder y no hay quien se atreva con ellos?

Difícil encontrar un corajudo o corajuda que le ponga el cascabel al gato en un año eleccionario, en el cuál los políticos dependen tanto de la pantalla para su triunfo electoral como nosotros los actores dependemos del trabajo que ellos nos dan para subsistir día a día.

¿O será porque estos bombazos supremos encuentran su mejor plataforma de difusión justamente a través de las pantallas de TV?.

No me imagino a un canal dando a conocer en su noticiario central un fallo de la Corte Suprema en contra de otro de la competencia, por una ilegalidad que para ellos también es práctica frecuente.

Este mismo efecto produce la farándula en la población, el televidente se involucra o comenta acerca de los amores o desamores de la chica reality de turno para de esa manera no tomar conciencia de su propia vida en pareja. Estar pendiente del otro para no mirarse a si mismo y evitar salir corriendo de espanto al encontrarse con su propia realidad.

La diferencia está en que el televidente lo hace casi de manera inconsciente, alienado por el bombardeo diario de la TV y la TV conscientemente no informa lo que no le conviene que se sepa.

3 comentarios
13 may 2013

Debieron renunciar los de la “operación papanatas”

La candidata señaló que era una muy grave señal.Luego pidió a sus partidos que revirtieran la embarrada. Uno de los candidatos amenazó con irse.Otro, pidió que lo desechado se repusiere.El cuarto, que participó directamente en la embarrada, se mordió la lengua y casi no habló.

¿Suficiente?

Se estudia ahora hacer lo que no quisieron hacer.

La verdad es que “los demócratas” operaron como totalitarios. Como totalitarios y sin bisturí.Lo hicieron con hacha. Operaron a vista y paciencia de Chile.Después pidieron disculpas: perdonen la muerte del niño”. Y siguen.

Los más culpables de que la gente no participe en primarias de congresistas: el diputado Andrade, el senador Quintana, el senador Walker, el senador Gómez. Y los Pilatos de “la 0peración Papanatas”: el senador Navarro, el diputado Aguiló y el diputado Teillier.

Bueno, pero ¿lo hicieron como lo hicieron, y cuando los estaba mirando todo Chile, sólo por ser incapaces de llegar a acuerdos o porque era muy tarde y se les pasó la hora? ¿Es la incapacidad, la estulticia, la bobería, la impericia, lo que caracteriza, en primer término, a estos dirigentes?¿Pueden ser ellos calificados de papanatas?

Gómez fue un buen subsecretario de Justicia.Ganó lejos su senaturía, preside un partido que está en permanente negociación, es hijo de un periodista extraordinario que mucho le enseñó, y sobrino de otro tan destacado como su hermano.Incluso estuvo preso y mal tratado por la dictadura.Hasta por osmosis debe haber aprendido de Anselmo Sule.

Walker no es Frei Montalva ni Tomic ni Castillo ni Fuentealba ni muchos otros pero fue canciller (allí mismo donde la Academia enseña a negociar) y es senador. ¿Cómo pudo él calificar el cataclismo sólo como “un error”?

Los actuales dirigentes socialistas distan de Grove, Allende, González,Ampuero, Almeyda, incluso de Altamirano o Arrate, pero han jugado un papel importante en la lucha por la democracia, desde el período de la clandestinidad.

Pero, entonces, ¿por qué lo hicieron? ¿Por qué darse un gustazo gourmet con el binominal creado por la dictadura en 1989 precisamente para frenar la democratización?

¿Y hacerlo ahora en que la derecha está grave? ¿Por qué perjudicar a Bachelet de manera evidente, sabiéndolo de antemano? ¿Por qué abortar la Nueva Mayoría?

¿Por qué crear las condiciones para que en junio y en noviembre vote incluso menos gente que en las municipales y se cree una situación al borde de la ilegitimidad y la ingobernabilidad?

A Longueira le importa un bledo las primarias y él está sólo intentando fortalecer su partido con vistas a 2017, pero ¿a estos dirigentes?

Núñez dijo que “el comando de Bachelet no entiende cómo operan los partidos”.¡La verdad es que el país no entiende, y rechaza, cómo opera su partido y sus partidos aliados hoy! Y hace rato que no los entiende. Hay que recordar que los actuales dirigentes de la Concertación son los mismos que llevaron al conglomerado a una votación histórica de ¡29%! en las últimas presidenciales. Y allí se quedaron.

Digámoslo. Hay una sola gran razón que explica la ciega conducta destinada a borrar las primarias.

El borrar las primarias tiene el gran mérito de permitir a las cúpulas de la oposición operar con un amplio margen de maniobra al interior de sus partidos y en la negociación que se abrirá después del triunfo de Bachelet el 30 de junio.

Si la DC perdiere contra Bachelet el 30 de junio (es lo más probable) y no hubiere primarias, el PDC exigiría “un mejor trato” a los partidos PS, PPD, MAS y posiblemente PC, que votarán por la ganadora. ¿Candidato por La Florida, que con primarias no habría? ¿Candidata por Santiago Centro? ¿Candidato por Ñuñoa-Providencia, que con primarias pudiere no haber? ¿Por qué no?

Y para el PS ¿no es mejor resolver sus candidaturas a senador por Los Ríos y por Los Lagos en una mesa y sin primarias? Están en veremos las candidaturas de Escalona, Quinteros, Valdés y De Urresti así como las de Insulza y Marcelo Díaz en Coquimbo…y otras más. Ya, incluso, Quinteros está destapando la olla y Camilo habla de “canibalismo”.

Por eso, de vez en cuando, es mejor disfrazarse de papanatas para depredar. Son lobos con piel de bobos. Así lo hicieron. Al precio que fuere, como está probado, necesario.

Una vez condenada “la Operación Papanatas” por todo el mundo, una vez aceptado por ellos mismos su fracaso negociador (si así podemos llamarlo), una vez, nuevamente, cambiadas las reglas del juego para que se participe en elecciones, lo mínimo minimorum es que los actuales presidentes de partido de la oposición hubiesen renunciado a sus cargos.

Así un poco de aire fresco pudo haber penetrado. Lo otro es mantener el pozo sin tubo de respiración.

No pueden estos mismos dirigentes llamar ahora a “primarias ciudadanas” o a “primarias convencionales”. La gente se mantendría al margen en que ellos la pusieron.

Menos pueden estos mismos llamar a conformar “Una Nueva Mayoría”, cuando despacharon la que pudieron formar.

Es indispensable para Bachelet: deben irse.

1 comentario
13 may 2013

Vender agua a Catar, la gota que rebasa el vaso

Según información reciente emanada por algunos medios, Jean Paul Tarud embajador chileno en los Emiratos Árabes Unidos, hijo del PPD Jorge Tarud actual diputado del “distinguido” parlamento chileno, realizó una propuesta de plan piloto para llevar muestras de agua chilena a Medio Oriente dentro del próximo trimestre.

Todo ello, con el objetivo de exportar grandes cantidades de agua dulce provenientes de los campos de hielo desde la Patagonia chilena hacia Catar. Esta operación ya estaría en marcha.

Lo curioso, es que se indica que el agua sería extraída por una empresa chilena que ya posee la concesión para recoger hasta 8 metros cúbicos por segundo (más de la mitad del agua que consume diariamente Santiago), y con posibilidades de obtener permisos para recolectar aún más.Las aguas se canalizarían desde el derretimiento natural, captándola antes de su salida al mar.

En primer lugar (de ser así), llama la atención que esto se trate de una simple “concesión”, cuando en Chile las aguas pertenecen a privados bajo la figura legal del derecho de propiedad.

También llama la atención, que funcionarios del Estado chileno tengan la preocupación de realizar negocios de ésta índole, cuando en la zona centro-norte urgen medidas para solucionar el tema de la escasez de agua presente, que incluso ha llegado a afectar al consumo humano.

Las principales interrogantes cuando se analiza el modelo de explotación de recursos naturales, tales como el agua, cobre o litio, se deben orientar a identificar quiénes son los beneficiados de dicha actividad, hacia dónde van los réditos económicos y cuáles son los intereses atendidos, si acaso se correlacionan con los del país, región o bien con los de unos pocos magnates internacionales.

En ese sentido, es preciso señalar que Chile no exporta minerales o materias primas sólo en su forma bruta, porque de alguna forma existen procesos que se llevan a cabo para lograr un producto terminado y preparado para ser embarcado rumbo a los centros de consumo mundial.

Dentro de estos procesos, un insumo esencial es el agua, que es de cierta forma “renovable” en términos anuales, pero su incierta disponibilidad legal, geográfica y estacional la transforma en un bien escaso y hasta en algunos casos no renovable. Lo mismo ocurre para el rubro hidroeléctrico.

Siguiendo esta lógica y bajo un sistema tributario paradisiaco para las grandes empresas extractoras de materias primas, éstas exportan productos que utilizan éste vital recurso para sus procesos, generándose una enmascarada exportación de agua (que es un bien nacional de uso público), desde lugares donde es escasa y de gran valor, hacia zonas en que su uso deja un beneficio económico privado o bien estatal en otros países, a través de sus propios sistemas tributarios.

El caso más notable se ha producidoen el sector hidroeléctrico, cuando el Consorcio Enersis dueño de casi el 80% de los derechos de agua no consuntivos de Chile, fue vendido el año 2007 a Endesa España. Posteriormente, en el año 2009 la empresa italiana ENEL compra el 92% de Endesa España, quedando en posición de captura del inicial Consorcio Enersis, con la particularidad de que ENEL es 32% estatal italiana.

Conclusión, el estado italiano tiene mayor injerencia que el estado chileno sobre los derechos no consuntivos de las aguas que bajan por los ríos de la cordillera andina.

Entonces, cuando nos preocupamos de la soberanía chilena frente a Bolivia, ¿no es ultrajar la soberanía chilena dejar nuestras aguas bajo neta potestad extranjera? Y para colmo de males, el gobierno hoy maneja la idea de establecer un mercado exportador de aguas. Simplemente deplorable e inaceptable.

Como adicional, no existen mecanismos realmente efectivos que permitan a la opinión pública tener injerencia frente a este tipo de decisiones.

Es cosa de recordar el triste espectáculo de Punta de Choros.

Esto simplemente obedece a un tema político, donde el sistema de representación en cualquier comunidad de intereses tiene una influencia importante sobre el nivel de participación y decisiones finales.

En Chile, el sistema de representación para toma de decisiones en torno al agua, queda delimitada sólo a los organismos privados de administración del agua, los cuales además se rigen por un sistema de cómputo de votos que apunta a la concentración e inequidad.

Este modelo neoliberal de aguas chileno sacralizado en el Código de Aguas, fue elaborado por la intelectualidad pinochetista bajo los cánones de Milton Friedman. Los resultados han arrojado una excesiva concentración de derechos, falta de representatividad, bajos mecanismosde participación y dificultades para realizar la gestión interna del sistema, arrojando sectores completamente capturados.

De esta manera, queda al descubierto un modelo de exportación de agua con importantes falencias y desequilibrios, sin claridad hacia dónde van los beneficios ni a qué intereses satisface.

Esta nueva propuesta del embajador Tarud, desenmascara un mercado de exportación que viene funcionando hace un par de décadas de manera encubierta e indirecta, bajo el cual el Estado chileno no recibe recursos económicos por el uso privado de un Bien Nacional de Uso Público, más bien el directo beneficio es para los intereses foráneos.

La vulnerabilidad de Chile respecto del dominio de sus aguas es de extrema gravedad, urgen las reformas y la difusión de este complejo tema para el entendimiento de la ciudadanía.

8 comentarios
13 may 2013

Los partidos entrampan a Bachelet

La caída de Golborne como candidato presidencial de la UDI, el ingreso de Longueira en la carrera presidencial y la falta de voluntad política de los dirigentes de los partidos de la oposición para dirimir ante la ciudadanía los cupos parlamentarios, han modificado aquel escenario marcado por el encanto del regreso de la ex Presidenta Bachelet y por el control casi absoluto de la agenda política que ella hizo por un período.

Era evidente, en los medios y sobre todo para los dirigentes de la UDI, que la candidatura de Golborne se estaba apagando, que caía lentamente en las encuestas, que no lograba colocar ideas en el debate y lo más grave para un partido como la UDI, que hace de su identidad y de su orgullo de tribu un factor de fuerza, era que Golborne representaba cada vez menos sus ideas y mostraba escasa capacidad para identificar a los militantes con su candidatura.

Cuando sobreviene el fallo de la Corte Suprema que sanciona a CENCOSUD por las comisiones unilaterales contra 700 mil chilenos – donde Golborne tiene responsabilidad y beneficios directos como Gerente General de la empresa – y se “filtran” sus depósitos en los paraísos financieros, la salida de Golborne del escenario presidencial ya se había desatado y los dirigentes de la UDI encontraron un motivo poderoso para bajar a Golborne e investir con excepcional rapidez a Pablo Longueira cuyos adherentes aparecieron incluso con publicidad impresa aún antes que Golborne renunciara oficialmente a su candidatura.

Por cierto la llegada de Pablo Longueira a la competencia presidencial modifica algunos escenarios. De hecho, obliga a Allamand, que realizaba una campaña a la derecha de Golborne para quitarle parte de su electorado, a correrse apresuradamente hacia el centro y colocar una batería de propuestas, que aunque carentes de toda consistencia en la política seguida por RN y el propio Allamand, lo diferencian de Longueira.

Entendámonos. La candidatura de Longueira significa que la UDI, que maneja encuestas detalladas, está consciente que las probabilidades de ganar las presidenciales son escasas y prefiere el repliegue ordenado, manteniendo el alto número de parlamentarios, su supremacía sobre RN , derrotando definitivamente a Allamand que ha sido siempre un escollo con el cual la UDI se ha topado en el camino.

Longueira, de hecho, es mejor candidato que Golborne para las primarias porque tiene más estatura e historia política, moviliza el orgullo UDI de sus electores y representa ciertamente a la UDI histórica, el voto duro y blando de una derecha que quiere seguir siendo como es y que no asume un nuevo relato porque considera vigente aquel que sellaron con Jaime Guzmán.

Sin embargo, Longueira que puede ganar la primaria con Allamand, y que seguramente será el candidato después del 30 de Junio, tiene menos votos que Golborne en la competencia presidencial propiamente tal, un altísimo y transversal rechazo, polariza la contienda presidencial entre derecha y una centroizquierda con una candidata con alta aprobación y bajo rechazo e incluso hace renacer algunos fantasmas del pasado que no estuvieron presentes en la última elección presidencial.

Si la hipótesis es que Piñera ganó porque representaba a la derecha aperturista y liberal, Longueira pierde porque representa, más que nadie, a la derecha integrista y conservadora pero sobretodo al modelo político y económico que la sociedad chilena cuestiona fuertemente.

Sin embargo, esta derecha, con Longueira candidato y con su aparato militante movilizado, espera ganar una primaria que antes estaba relativamente en cuestión, fortalecer a la UDI como partido y establecer un hegemonía política que los proyecta hacia el futuro, aún perdiendo la presidencial.

Sin embargo, para la oposición y para Michelle Bachelet , que continúa manteniendo una notable ventaja en todas las encuestas, el camino también se complejiza ya que un candidato como Longueira, más político y más identificado con el pasado, hace más confrontacional la competencia y traslada ineluctablemente focos que la candidata quería poner en el pasado.

Pero, sobre todo, los problemas que surgen a Bachelet es que debe aún pasar la primaria interna de la oposición para asumir definitivamente ese liderazgo y que, mucho más allá de los números que la favorecen ampliamente, tiende a ser una competencia donde sus contendores la someterán a una crítica, en el afán de diferenciarse y de lograr el segundo lugar considerado una importante colocación de futuro, que ya se observa dura y puede ser, por momentos, de parte de algunos, destemplada.

Sin embargo, el tono de la competencia presidencial de la oposición será un detalle.Bachelet utiliza el tiempo de las primarias para reencontrarse con el país y escuchar a miles de personas en todo Chile. El mayor problema de Bachelet está dado por los límites de una coalición política aún no preparada para transformarse en una nueva mayoría y consumida por sus disputas de cuotas de poder que la mayoría ciudadana, a la cual interpreta la candidata, rechaza.

El no haber llegado a un acuerdo por parte de los partidos de oposición para inscribir una competencia legal de primarias que permitiera dirimir, con la participación de la ciudadanía los cupos de diputados y senadores, y después de haber legislado y de haberse comprometido a ello ante el país, es un duro daño, completamente gratuito, a la candidatura de Bachelet y a su liderazgo ya que incluso, fracasada la inscripción y habiendo reiterado la exigencia de al menos primarias convencionales, no logra imponerlas a los partidos y tampoco a los líderes del sector socialista que le han sido históricamente mas vecinos.

Los partidos están entrampados en su propia demagogia. Propusieron y acordaron primarias en un documento formal, presionaron para que hubiera ley de primarias con la idea de atenuar los efectos antidemocráticos y nocivos del binominal y de abrir una puerta de participación a una ciudadanía que en las municipales se abstuvo en más del 60%, pero demostraron no estar preparados culturalmente para responder a la oferta que le hicieron a los chilenos y que estos asumieron en importante magnitud.

Crearon una expectativa ciudadana que sus prácticas políticas le impiden cumplir y ello afecta la campaña de Bachelet que está basada justamente en la transparencia, en el mejoramiento de la calidad de la política, en la lucha por la igualdad y por una democracia integradora y participativa.

Es aquí donde el enorme prestigio y popularidad de Bachelet puede dañarse y, por ende, se requiere que los partidos de la oposición salgan de su burbuja y comprendan el malestar existente en la sociedad hacia la política y los políticos, el desprestigio de los parlamentarios como colectivo, la indiferencia de la ciudadanía, y que asuman que para ganar y gobernar con Bachelet se requiere una nueva mayoría social y política que no se forma precisamente aniquilando las primarias y repitiendo los errores cometidos en el pasado y que nos llevaron hace cuatro años a la derrota.

Se requiere, creo, además, de un nuevo espíritu, de una convicción por el cambio profundo, de renunciar a cuotas de poder que partidos y grupos han controlado en estos casi 25 años y colocarlos a disposición de una sociedad compleja y cambiante, que quiere participar protagónicamente de las decisiones.

No hay que olvidar que más allá de las encuestas hay casi seis millones de chilenos que no han votado y cuyo voto representa un factor de incertidumbre en la presidencial de noviembre. Es una dura advertencia para los partidos.

1 comentario