24 mar 2012

Como se pasa la vida…

Un mes atrás visité a un médico Otorrino.Nada grave.Nada de cara su atención en el box Nº 54 de un Centro Médico. Nada de larga la conversación posible en el estándar de “10 minutos por paciente” que ha de tener el galeno, a juzgar por la rapidez con que llegan a mi número permitiéndome ingresar a la blanca sala del cubículo donde , a despecho de los apuros de él, se produce una conversación mientras examina mis tímpanos .

-Y, cuénteme mi amigo ¿cuántos años tiene usted?

-62, le digo mientras trato de acostumbrarme al frío del elemento que intenta introducir en  las trompas de la oreja; trato de ser amable replicando ¿y usted?

-Yo tengo sesenta y siete.

-Ah!

Luego de decirme que estoy normal, que debo volver una vez al año por la necesidad de cuidar ese oído que nos comunica con el entorno, con el prójimo, con las voces de la calle, con la de de la señora, con la de los acreedores y los deudores, en fin, para proteger ese oído que “agita su marco”, me mira muy seriamente a los ojos y me dice con voz trémula, casi tomándose la cabeza a dos manos:

-Tengo 67… ¡Y pensar que me voy a morir, que me voy a acabar!

Fin de la primera escena.

Hoy en la tarde converso con un buen y gran amigo. Nada de extraño que las tertulias semanales con él en la “Cocina de Javier” terminen con un espacio para la reflexión metafísica , ontológica, filosófica o como quiera que se denomine a esas conversaciones donde , a despecho de los seleccionados de la gloriosa camiseta del mundial del 62 que almuerzan dos mesas más allá, se habla de otras cosas casi tan trascendentales como el golazo de Eladio Rojas a los rusos o el puñetazo de Leonel a David en el 2-0 con que Chile ganó a Italia en memorable jornada.

Así, sin dejar de destinar algunas palabras de homenaje a los ídolos de ayer, por las alegrías brindadas en nuestra lejana niñez, pasamos sin saber cómo , a abordar el melancólico tema del paso de los años , llegando los dos a la poco original conclusión a que había arribado Jorge Manrique en el siglo XV al decir : “Como se pasa la vida como se viene la muerte , tan callando” y Carlos Gardel en el siglo XX, al sentir que “ es un soplo la vida”.

Mi amigo, en un momento determinado, azuzado por algunos achaques propios de los años-quizás fue en el preciso momento de recordar la explosión demográfica que experimentan en su desayuno el número de píldoras que mantienen, por el momento, a raya a la famosa “pelada”- me dijo, casi con la misma expresión de pánico con que el doctor dos meses atrás me manifestaba su incredulidad frente a lo inevitable:

-¡No quiero envejecer, no quiero morir!

Al retirarme de “La Cocina de Javier” junto a los ídolos del 62,me distrajo el pudor que me impidió sacar mi móvil para pedirle a algún empleado que me retratara con Leonel, el Checho y el Chita Cruz que llevaban bien y dignamente sus años en esta tierra.

Fue rumbeando a mi casa que hice “el link”- con temor y temblor- entre el médico que, encerrado en su box, deja transcurrir sus horas en atenciones rutinarias de cinco o diez minutos, sin casi mirar la cara de sus pacientes y que, sin embargo, se aferra a la vida desapasionada que lleva desde hace más de medio siglo, y la voz y el gesto de mi amigo en su síndrome de negación.

Podría decir que en los tres protagonistas de este cuento-el médico, el equipo de ex mundialistas y mi amigo-, me reconozco.

“Conozco a esos plebeyos, soy uno de ellos” diría junto a Serrat. Algo mío hay de ese buen doctor que cree estar vivo porque aún respira en su box de 5 m2 atendiendo a un paciente tras otro; también soy hermano del equipo que se junta a almorzar alegremente celebrando que tienen la fortuna de haber llegado vivos al cincuentenario de su hazaña, y a veces siento lo mismo que mi amigo que no acepta lo inevitable de su declinación física que conduce al colofón final que, al decir del “polaco” Goyeneche le pondrá el “telón al corazón”.

Estuve a punto de filosofar sobre esto, decir que así es la vida, que nacemos para morir, repetir frases hechas como el lema hispano de “la vida menos temida da más vida” o recomendar , con Neruda que “de vez en cuando hay que darse un baño de tumba para, desde la tierra cerrada , mirar hacia arriba el orgullo.”

Decirme tantas cosas.

Sí, pero la verdad-verdad es que escribo esto con la guata apretada, respirando hondo.

La honestidad de mi sentir hizo que cambiara tras cartón el poemario y decidiese terminar estas líneas, dedicadas a usted lector que pasó la cincuentena, estos versitos de Neruda que en honor al médico del box de cinco metros cuadrados, se llama… “Laringe” y que en la parte que nos interesa reza así:

” Si les digo mi desencanto,
y que la angustia me devora
de no tener la muerte cercana ,
si digo como la gallina
que muero porque no muero
dénme un puntapié en el culo
como castigo a un mentiroso”.

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24 mar 2012

Maldito estigma

Canal 13 llamó la atención con un tema de mucha actualidad, con la emisión del reportaje titulado “Inocentes tras las rejas”.

Durante el año pasado 588 fueron las personas que salieron de algún recinto carcelario, luego de comprobarse su inocencia. Esto significa que tuvieron que convivir meses, incluso en algunos casos años, en situación dramática y probablemente siendo tratadas como delincuentes comunes o pervertidos sexuales, con todo el riesgo que significa para su integridad física o la propia vida.

Todos sabemos lo complejo y difícil que es para una persona, luego de pasar por la cárcel, sea imputada o condenada, incorporarse a la sociedad, al hogar, a la relación con los hijos y a tener un trabajo digno.

Lo anterior, debido a que la estructura penitenciaria, tal como está concebida hoy, se organiza y confluye a la discapacitación social y relacional de quienes están en privación de libertad.

Por años la Fundación Paternitas ha tomado conocimiento de este problema y ha comprobado, con su trabajo de excelencia, que la recuperación del daño causado requiere, por decir lo menos, mucho tiempo de atención, de acompañamiento y educación, permitiendo disminuir en parte las heridas espirituales, emocionales , psicológicas y neuropsiquiátricas que causaron dicho encierro.

En este sentido no basta que el organismo respectivo le informe al sujeto afectado, que no tiene ninguna responsabilidad en la imputación, porque los meses o años privado de su libertad le deja una marca indeleble, de por vida, no sólo a la persona, sino también a su entorno familiar.

Tenemos que exigirle a la autoridad respectiva, más acuciosidad y profesionalismo en estos procesos, para que este tipo de errores no se repitan, más aún cuando nuestro país ostenta poseer tecnología de punta en varios ámbitos.

Este es un tema muy delicado, no puede haber negligencia, ya que no se trabaja con animales, sino con seres humanos, con historias, sueños, familias y esperanzas.

Una indemnización contundente y de por vida, todavía no sería suficiente para sanar la fractura que profesionales indolentes provocaron.

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24 mar 2012

Rol de los medios en la transparencia

No es primera vez que los medios denuncian malas prácticas por parte de las Cajas de Compensación, que ofrecen créditos sociales a personas vulnerables para cumplir sus metas.

Lamentablemente, esta realidad que afecta principalmente a adultos mayores y personas con discapacidad que viven en pobreza se ha mantenido invisible a los sistemas de fiscalización.

El objetivo de los llamados “créditos sociales” que ofrecen las Cajas de Compensación debiera ser ayudar a mejorar las condiciones de vida de los pensionados, ya sea para temas médicos o de mejora de sus viviendas.

La investigación realizada por el programa “Esto no tiene nombre” de TVN, que fue emitida el domingo recién pasado, muestra cómo algunas de estas instituciones abordan de manera inescrupulosa a ancianos, que terminan pagando un porcentaje importante de sus pensiones –la mayoría recibe la Pensión Básica Solidaria- durante más de 7 años.

Frente a esta realidad que nos parece inaceptable y tantas otras que afectan precisamente a la población más vulnerable, nos estremece saber que el 78% de la población más pobre del país destine el 60% de sus ingresos a pagar créditos, como develó un informe del Fosis, es necesario valorar el rol de la televisión pública en su intento de denunciar y transparentar estas prácticas.

Al entregar la información  de manera transparente ,será la ciudadanía la que se forme su propia opinión respecto de una realidad que legalmente puede estar bajo la norma, pero que es éticamente cuestionable.

Una sociedad informada puede ejercer sus derechos y, a la vez, ser un ente fiscalizador de injusticias sociales.

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23 mar 2012

Una política de Estado para el litio

La demanda mundial de Litio presenta una oportunidad histórica para implementar una política de Estado. Ésta no sólo debe incluir la extracción, sino también promover el desarrollo de una industria ligada a la explotación de este mineral, transformando al país en un líder en tecnología, y no sólo de materias primas.

Chile, Bolivia y Argentina concentran el 85% de las reservas de litio en salmueras, y el 50% de las reservas totales de Litio.

El actual marco legal establece al Litio como un recurso estratégico no susceptible de ser concesionado a privados, refrendado en el Decreto Ley N°2886 de 1979, que reservó el Litio para el Estado; a su vez, en 1983 la Ley N°18.097 Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras y el nuevo Código de Minería mantienen la reserva a favor del Estado, salvo “concesiones o contratos especiales otorgados por el Estado”.

Chile tiene una ventaja comparativa no sólo por la cantidad de mineral concentrado, sino también porque presenta costos de explotación menores, ya que se ubica en salares y no en minerales.

Chile puede perder poder y posición en el mercado de implementarse los proyectos de explotación en otros países, como Bolivia y su proyecto en el salar de Uyuni, que podría ocurrir en el mediano plazo.

La producción mundial ha tenido un crecimiento sostenido desde el año 2004, pasando de 15.000 toneladas por año a 27.000 . Situación que se origina, entre otros factores por el aumento en el precio del mineral, que pasó de US$ 2.500 por ton. en 2004 a US$ 6.500 por ton.; y el 2010 y 2011 estuvo por sobre los US$ 5.000 la tonelada. Así, las proyecciones sitúan el precio de mediano plazo -hasta el 2020- entre los US$ 4.000 y 6.500 por ton.

Sólo tres empresas concentran el 77% del mercado mundial: SQM (ex Soquimich) con un 30% del mercado; Chemetall (que opera SCL), con un 28%; y FMC Corporation, con un 19%.

El Ejecutivo ha dado a conocer -primero por la prensa y luego, por el subsecretario del ramo en la Comisión de Minería y Energía del Senado- una propuesta para “dinamizar” el mercado del Litio, argumentando que de no implementar “medidas urgentes”, Chile perderá su posición en el mercado internacional. Se pretende entregar en concesión la explotación del Litio a privados y para esto propone la creación de los CEOL, Contratos Especiales de Operación del Litio.

Los CEOL consisten básicamente en que el Estado sigue siendo dueño del mineral, y que se licitará el derecho a poder explotar el Litio por el equivalente a 100.000 toneladas metálicas, durante 20 años, contados desde el momento de la suscripción del contrato; en la licitación pueden participar personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, de manera individual o como parte de un consorcio. Se adjudica el CEOL a quien ofrezca un mayor monto. El Fisco recibe el pago por una vez por el proceso de licitación y el 7% del valor de las ventas anuales.

El Ejecutivo justifica la aplicación de un CEOL, basado en las siguientes premisas: “es rápido, transparente y eficiente para reimpulsar la industria, aumentar la competencia y las opciones de explotación” y plantea que podríamos recaudar alrededor de US$ 350 millones durante los 20 años de explotación con este modelo de negocio. En dicho monto se incluyen impuesto a la renta, IVA neto, derechos de aduana y patentes mineras.

Chile es uno de los países con las mayores reservas de Litio y como tal, requerimos de decisiones de largo plazo, independientes de coyunturas y urgencias políticas.

Así lo demostramos una vez con el cobre; hoy, no podemos cometer nuevos errores y entregar un recurso de esta magnitud a decisiones administrativas, sin debate en el país y con consecuencias lesivas, al dejarnos presionar por urgencias y por oportunidades de corto plazo.

El Litio es de todas las chilenas y los chilenos, y no existe impedimento para que su explotación sea realizada por una empresa del Estado -y con ello no sólo incorporar más ingresos a las arcas fiscales por concepto de exportación de un commodities- si no también tener la oportunidad de desarrollar una industria de alto nivel tecnológico.

Dado su carácter estratégico, su potencial industrial y económico, proponemos la creación de la Corporación Nacional del Litio (CONAL) -símil de CODELCO- que garantice a Chile no sólo la obtención de las rentas de esta explotación minera, sino que promueva la investigación y el desarrollo, agregando valor a la producción, exportando bienes finales de alto valor comercial y tecnológico, incorporando capital humano avanzado e impulsando centros universitarios especializados.

La CONAL deberá implementar un modelo de negocio y plan estratégico que viabilicen los objetivos propuestos, y que permitan al país desarrollar y proyectar el liderazgo internacional que el potencial de Litio nos entrega.

La visión de Estado debe primar por sobre los intereses del mercado. La riqueza nacional no debe ser entregada al sector privado, porque ello daña los legítimos intereses de chilenos y chilenas, que exigen de nosotros mayor justicia y equidad.

Chile es un país de tradición minera. CODELCO ha demostrado que una empresa del Estado puede ser eficiente y líder mundial.

No podemos permitir que se repita con el Litio lo sucedido con la minería privada, la que utilizando una ley que las favorece, contribuyen el mínimo. La CONAL es una oportunidad para el conjunto de la ciudadanía: no perdamos la posibilidad que el Litio nos entrega para el futuro de nuestro país y de las nuevas generaciones.

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23 mar 2012

Llamas en la Catedral

Me cuento entre los miles de chilenos que, sin ser católicos, no hemos olvidado los días en que la Iglesia Católica denunciaba las violaciones de los derechos humanos que cometía la dictadura.

Precisamente por eso, el miércoles 21 sentimos un estremecimiento al ver en los noticiarios de TV las imágenes de la puerta principal de la Catedral de Santiago en llamas, como consecuencia del lanzamiento de bombas incendiarias por parte de los encapuchados que habitualmente protagonizan “el segundo acto” de cualquier manifestación pública.

¿Cómo se llega a cometer actos tan irracionales? Confundiendo los valores por supuesto, extraviando el sentido de lo recto.

Se trata de grupos que llegan preparados para destruir lo que encuentran a su paso, y que se esconden detrás de los manifestantes que acuden a expresar su solidaridad con algún movimiento social, en este caso el apoyo al movimiento de Aysén.

Ese día hubo otras tropelías en el centro de la capital, como el asalto a una sucursal bancaria, la destrucción de una garita de Carabineros, el apedreo de una farmacia, etc. ¿Todo eso en solidaridad con los ayseninos? Es completamente absurdo.

En agosto del año pasado, en el contexto del paro al que convocó la CUT por el conflicto educacional, los encapuchados atacaron con bombas incendiarias el templo de la Gratitud Nacional. ¿Era una expresión de apoyo a la educación pública? ¿A favor de la justicia social? No busquemos explicaciones nobles para los actos abominables.

El 10 de septiembre de 2006, cuando la Presidenta Bachelet llevaba apenas cinco meses de gestión, un grupo de iracundos aprovechó la tradicional marcha de las organizaciones de derechos humanos, durante su paso por Morandé, para lanzar una molotov a una ventana del palacio de La Moneda.

¿Era una forma de homenaje a las víctimas del golpe de Estado? ¿Una expresión de repudio a Pinochet? ¿Quién puede dar una respuesta racional para ese signo de desquiciamiento?

Son numerosos los ejemplos de este tipo, y está visto que no es relevante quiénes gobiernan. Por desgracia, los dirigentes sociales no separan aguas de los vándalos con suficiente decisión.

Es cierto que los dirigentes de la Confech actúan a rostro descubierto (es lo que hacemos todos los ciudadanos por lo demás) y que, en general, se ponen de acuerdo con las autoridades para realizar sus desfiles. Muy bien, pero no pueden guardar silencio frente a las tropelías. Y mucho menos decir, como Giorgio Jackson el jueves, que “El fútbol deja desmanes mayores que las marchas”. ¿Y qué conclusión vamos a sacar de eso? ¿Qué todavía el asunto no es como para preocuparse?

Algunos dirigentes políticos que buscan aplausos fáciles tienden a justificar estas formas de violencia como expresión del rechazo a las desigualdades sociales. Deberían ir a dar esa explicación a los comerciantes cuyos negocios han sido saqueados.

Son muchas las injusticias, pero no podemos validar cualquier método para corregirlas. Ese es el camino seguro hacia nuevas injusticias.

¿Violencia excesiva de la policía? Debemos condenarla sin ambigüedades por supuesto, pero también la violencia que puedan sufrir los funcionarios policiales, en contra de cuya integridad algunos creen que todo está permitido.

Un dirigente estudiantil dijo esta semana que en Chile había “terrorismo de Estado”. Es preferible no abusar de las palabras.

Terrorismo de Estado hubo bajo Pinochet, cuando no había derechos garantizados de ningún tipo, cuando los tribunales no acogían los recursos de amparo, cuando no existía libertad de expresión, de asociación ni de reunión, en fin, cuando los organismos de represión actuaban sin dios ni ley. Esto lo saben los parlamentarios, los periodistas, los profesores, cualquier persona algo informada. Hay que explicárselo, entonces, a los jóvenes que nacieron en democracia.

¿Son anarquistas? ¿Guevaristas? ¿Vale para ellos el calificativo de “izquierda negra”? A estas alturas, tiene escasa importancia. Se definen por sus actos, como cualquier persona.

“Es que los capuchas nos defienden, papá”. Así se refería a los encapuchados una estudiante universitaria de primer año a mediados de 2011 cuando recién partía el conflicto educacional y nadie imaginaba cómo iba a terminar. En realidad, los encapuchados no defendían a nadie puesto que tenían sus propias prioridades. Sobran las pruebas de que causaron un profundo daño al movimiento estudiantil.

Naturalmente, hay aquí un fenómeno que necesita ser analizado rigurosamente.

¿De qué hogares provienen estos adolescentes y jóvenes que salen “a la guerra” cada vez que pueden? Algunos estudios indican que entre ellos hay graves carencias, hogares fracturados, padres ausentes o alcohólicos, violencia intrafamiliar, inclinación hacia las drogas y una falta de referencias morales para tener claro, por ejemplo, que robar es condenable, que debemos proteger la propiedad pública y privada, en fin, un mínimo sentido cívico. Estudiar este fenómeno permitiría articular respuestas más eficaces del conjunto de la sociedad.

Lo primero es no validar políticamente a quienes fomentan el vandalismo. Es necesario aislarlos de los movimientos sociales, puesto que perjudican cualquier lucha legítima que estos desplieguen. Y los partidos políticos no tienen derecho a mirar hacia otro lado.

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23 mar 2012

Y sin embargo se mueve

En varias oportunidades he escrito que soy profundamente contrario a que las campañas presidenciales se adelanten sin esperar el desarrollo de las elecciones municipales. Se me ha señalado que no es bueno que insista en el punto y que debemos dejar “que las nuevas flores se abran y que la juventud irrumpa para que se renueve la política”.

Sin embargo, al mirar el escenario político chileno y muy especialmente de la Concertación y de la Democracia Cristiana cada día me afirmo más en los principios básicos de nuestro planteamiento que son:

• El desafío de hoy es ganar las municipales.

• Será el resultado de ellas lo que marque profundamente los partidos con mayor chance de encabezar los respectivos conglomerados. Si no consideramos este punto desde hoy hasta diciembre próximo, solo será una carrera desenfrenada de apuestas sin contenido hasta octubre y autoproclamaciones sin raíces.

• El país requiere más que nombres, requiere ideas y programas además de una capacidad de crear entusiasmo en la base de cada partido para luego hacer las nominaciones pertinentes.

Hay además un hecho que ya se ve dentro de las predicciones que me han preocupado hasta la fecha y que me siguen preocupando para el futuro: el enfrentamiento de las candidaturas que terminarán siendo un diálogo odioso y distraerán la preocupación esencial que he manifestado, cual es, ganar las municipales.

Esto ya se ve en todos los partidos y muy especialmente en la Democracia Cristiana que es la que más me preocupa cuidar, insinuaciones, frases entrecortadas, intento de abanderizar a todos, capitalizando cualquier punto que pudiera atraer votos a los candidatos y nuevamente arrastrando a debates internos lamentables que al final solo enerva n la discusión.

¿Qué hemos propuesto por enésima vez?

a) Suspendamos generosamente la campaña presidencial.

b) Aumentemos también, generosamente, nuestra presencia en la base social y política de los nuevos eventuales electores.

c) La construcción de un programa de toda la Democracia Cristiana y no sólo de algunos camaradas designados a dedo.

d) Estudiemos la posibilidad de una mesa de unidad para el próximo período, amplia en su composición (amplia significa según el diccionario todos y no sólo algunos de los sectores que funcionan con nombre y apellido en el Partido) que es la interpretación política de la expresión.

e) Un sentido de unidad que no es la unanimidad que nunca puede darse en un Partido como el nuestro, que por ser un partido de ideas y de programas y de conciencia abierta no puede ser nunca un regimiento.

f) Mejorar notoriamente la relación interpares en las regiones y en las comunas de todo el país para evitar la balcanización del Partido y las rencillas pequeñas e inútiles.

g) La aplicación estricta de la ética política en cada uno de los casos llámese como se llame y venga de donde venga.

h) El estudio sereno y claro pero firme de la expresión de nuestra visión contraria al capitalismo y al modelo neoliberal.

Con mucha claridad fraterna pero claramente, tenemos demasiada representación demócrata cristiana en las instituciones financieras, en las grandes empresas, en los sectores más capitalistas del país donde el nivel de ganancia es de tal manera usurario que nos contamina y nos hace perder ante el pueblo chileno y provoca la sensación que “no estamos viviendo como pensamos y que el mundo más que cambiarlo nos cambió”, como señala Peguy.

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23 mar 2012

Hacia dónde van los recursos en Educación Superior

La gran discusión nacional del 2011 fue la Educación y, particularmente, el comportamiento del Estado con sus universidades y la educación superior del país.

La pregunta que quedó pendiente es si se logró algo más que posicionar el tema en la opinión pública, con todas las debilidades que tal posicionamiento tenga en el tiempo.

Una forma de reconocer lo logrado, y lo pendiente, es revisar lo que terminó siendo el presupuesto del Sector Público 2012 para la educación superior (1) y las universidades estatales del país. Y, podemos aprovechar este intervalo, en que no estamos en debate candente, para hacer la revisión.

Como sabemos el presupuesto del sector público expresa, cada año, la decisión gubernamental y estatal sobre los bienes y servicios que el Estado se hará responsable de proveer y/o producir.

En términos globales, el presupuesto 2012 para educación superior alcanzará a $1.369.012 millones de pesos , 2.611,3 millones de dólares(2) . Entre 2011 y 2012, el presupuesto para el sector aumentó en 20%, nominal.

Una primera señal de cómo van las cosas es que el 97% de los recursos para educación superior se canalizan a través de fondos y programas previamente existentes y en el resto (3%) se expresa una voluntad de reenfocarse o abrir nuevos caminos, entre los cuales están los denominados Fondos Basales a los cuales se asignan $11.800 millones, recursos que son apenas el 0,9% del total para educación superior y que van a todas las Universidades señaladas en el Artículo del DFL (Educación) Nº 4, de 1981 (Universidades Tradicionales), los Fondos de Fortalecimiento de Universidades y los Fondos Regionales.

Como el problema fue planteado por los estudiantes y, sin que sus dirigentes expresaran satisfacción al respecto, el aumento más notable ocurrió en las ayudas estudiantiles (becas, créditos). Además, claramente, éste es uno de los principales bienes públicos que genera el Estado con los recursos que asigna en el sector, generando con ello “acceso a la educación superior”.

Estos fueron los fondos que más se discutieron en el parlamento, el proyecto de presupuesto original traía un aumento de 16,4% y terminó con un aumento de 29,6%. En 2012 se otorgará becas, créditos y avales a los estudiantes para que paguen sus estudios de pregrado y se mantengan estudiando, por una magnitud de $784.861,5 millones de pesos, lo que representa 57,3% del total del presupuesto para educación superior.

La mayor parte proporción de esos recursos está destinada a becas para educación superior ($327.531,6 millones) y al fondo para crédito con aval del Estado, CAE, ($271.071,6 millones).

Beneficios que se expandirán y servirán para atender a los estudiantes de las universidades tradicionales y privadas, como ya estaba ocurriendo y también llegarán a los IP y CFT, todas corporaciones privadas. Esta distribución conserva la orientación básica de años anteriores y no establece ningún beneficio específico para las universidades estatales, excepto claro lo que proporcionalmente le llegará a los alumnos de estas corporaciones.

Los fondos para investigación serán $326.271,8 millones lo que significa un 23,8% del total para educación superior y crecen, en 2012, a una tasa de 11,4%, similar a los aumentos históricos que tenían estos fondos. Financian principalmente la actividad de investigación de las universidades complejas del país, que principalmente pertenecen al CRUCH (tradicionales).

Luego, estos recursos mantienen su distribución histórica y no cambian su destino. Sin embargo, los recursos creados este año para equipamiento de la investigación científica y tecnológica establecen una condición de contraparte que dificultará su acceso por parte de las universidades estatales, que normalmente tienen problemas de financiamiento de sus actividades.

Las expectativas que se tenían sobre este presupuesto eran altas. Se esperaba que avanzara en la solución de los problemas específicos planteados por el movimiento estudiantil y que, además, encaminara soluciones de carácter más permanente en el rediseño del sistema de educación superior.

Sin embargo, los recursos fiscales del presupuesto 2012 se repartirán proporcionalmente casi a las mismas instituciones y los mismos beneficiarios, luego no se produjeron grandes transformaciones en la decisión de avanzar con cambios en el sistema de educación superior. Se aumentaron los recursos de manera importante, pero no lejana a los incrementos que históricamente el Estado venía haciendo para el sector.

Quedan pendientes de abordar los problemas centrales formulados por el movimiento estudiantil, respaldados por el CRUCH y los conglomerados políticos de oposición al actual gobierno (gratuidad de la educación superior y fondos basales relevantes para las universidades estatales).

El tema de la gratuidad no se discutió, pero en cambio se avanzó en resolver el problema de acceso a la educación superior mediante más recursos en becas y créditos.

No hubo concordancia sobre la forma y magnitud de los recursos ni reconocimiento de estos avances por parte del movimiento estudiantil. Esta petición fue resuelta de forma parcial en el presupuesto aumentando los recursos para ayudas estudiantiles, donde los principales aumentos fueron en Becas para los estudiantes de las universidades del CRUCH.

Luego, la discusión está abierta y este año debieran tomarse decisiones de mayor relevancia sobre la educación superior y las universidades estatales.

(1) Incluye las partidas institucionales de los organismos que canalizan las transferencias de los recursos al sector: Ministerio de Educación MINEDUC, para Educación Superior (Partida 09, capítulo 01, Programa 30), para CONICYT (Partida 09, capítulo 08, Programa 01) y para la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, JUNAEB, en la parte correspondiente a educación superior (Partida 09, capítulo 09, Programa 03).También, incluye los fondos del Ministerio de Economía, Subsecretaría de Economía, destinados al Fondo de Innovación para la Competitividad -Comité Innova-Chile/CONICYT- (Partida 07, capítulo 01, Programa 07) y al Programa Iniciativa Científica Millenium (Partida 07, capítulo 01, Programa 11).
(2) El dólar observado al 30 de noviembre fue $524,25.

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23 mar 2012

Nada que celebrar

Esta semana se desarrollan en Nueva York, en el marco del Consejo de Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas, las discusiones sobre las políticas globales de acceso y protección del agua que llevarán a la Cumbre de “Río + 20”, en junio próximo.

Simultáneamente, acaba de terminar en Marsella el “6º Foro Mundial del Agua”, organizado por el empresariado del agua y los servicios sanitarios (Suez, Veolia, Saur, etc.) al cual son invitados los ministros de todas las naciones, y el Foro Alternativo del Agua, organizado por las organizaciones ciudadanas que trabajan por el acceso universal y justo al agua y la protección de ésta como bien común de los pueblos y las naciones.

En Nueva York y Marsella, la ciudadanía y muchos gobiernos han llamado a concretar el derecho humano al agua y al saneamiento, demandando a la ONU cumplir con el mandato de la Asamblea General al respecto.

Esto implica reforzar el rol de los Estados sobre la gobernanza pública, democrática y ambientalmente sustentable del agua y priorizar, tal como se establece en los Objetivos del Milenio, la satisfacción de las necesidades de agua y producción de alimentos para la población por sobre las demandas del mercado global.

Mientras esto ocurre en el globo, en Chile estamos ante una de las peores sequías de los últimos años. La falta de lluvias y nieve ha obligado al Gobierno a declarar a 120 comunas en emergencia agrícola y a seis áreas de la macrozona centro en escasez hídrica.

Las autoridades reconocen que no existe agua para riego y que el abastecimiento para consumo humano se suple con camiones aljibe que a todas luces resultan insuficientes.

Alcaldes y agricultores en zonas de catástrofe explican que la mayoría de los sistemas de agua potable rural tienen problemas e incluso están sin agua, y que el 75% de los agricultores no ha cosechado hace dos años.

Esta situación evidencia que, además de carecer de estrategias para paliar necesidades básicas en periodos de sequía (los cuales se repiten cada 8 o 10 años), los gobiernos no han realizado las reformas legales e institucionales requeridas para la protección del agua, el acceso equitativo y el abastecimiento seguro para la población y las economías de subsistencia.

No obstante hoy, al menos las autoridades reconocen que se otorgó excesivos derechos de agua y que durante 20 años no se habían fiscalizado apropiadamente.

El Código de Aguas de 1981, aún vigente, ha permitido por décadas entregar el agua gratuitamente y a perpetuidad a quien la pida, sin preeminencia de alguna actividad, sin parámetros ambientales de sustentabilidad,  instaurando la funesta figura del remate de aguas, que otorga acceso al agua a quienes pueden pagar más por ella, lo que ha dejado en la indefensión y sin agua a miles de pequeños usuarios, agricultores y comités de agua potable rural en todo el país.

Son contados los casos en los que el Gobierno ha intervenido para dejar un mínimo en beneficio de la población aledaña o de áreas protegidas, bajo la figura de la “Reserva Hídrica”, creada recién con la modificación del Código en 2005, luego de 13 años de tramitación en el Parlamento.

Ante este siniestro panorama, la autoridad hoy está funcionando a dos bandas. Por un lado, decretando medidas tendientes a fiscalizar el uso del recurso y redistribuirlo entre regantes bajo las facultades que le confiere la emergencia agrícola y zona de escasez. Pero por el otro avala proyectos que siguen solicitando grandes caudales en zonas ya agotadas, con el argumento que contribuirán a la economía local o nacional.

Además de la trágica situación hídrica de Copiapó, a la que se suma el otorgamiento en Huasco de un permiso especial a Agrosuper para usar agua fresca desde una cuenca cerrada en 2009, las zonas de Coquimbo y Petorca atraviesan por una situación especialmente difícil.

Históricamente la región de Coquimbo ha pasado por largos períodos de sequía, agravados por la instalación de grandes empresas mineras en las nacientes de los ríos, muchas de las cuales además destruyen los glaciares que las proveen de agua.

Es el caso de Minera Los Pelambres, que el 1 de febrero de este año solicitó a la DGA derechos de aprovechamiento de 612 litros de agua por segundo en el sector de Cuncumén, los que, de otorgarse, se unirían a los cerca de 1.300 litros por segundo que ya utiliza, entre aguas subterráneas y superficiales, en la cuenca del Choapa, la que desde el año 2004 se considera agotada.

A esto se suma la minera Vale, en Manquehua, Quilmenco y Cárcamo. Además del anunciado proyecto el Pachón de Xstrata Copper, que pretende instalar un concentraducto desde Argentina a la costa chilena; y al sur de Canela, el proyecto San Agustín de CODELCO.

En tanto que en la comuna de Cabildo, en la V región, la ciudadanía comunica acciones organizadas para visibilizar el conflicto por el agua en la provincia y busca soluciones concretas y justas: algunos habitantes de la localidad están vendiendo agua a grandes productores agrícolas situación que estaría perjudicando el abastecimiento de agua potable para su localidad.

Hacia la Metropolitana y las regiones del sur, tanto en el secano costero como en la precordillera y valle central, la escasez de agua y los conflictos aumentan, y en muchos casos por culpa del gobierno.

La Dirección General de Aguas y la Dirección de Obras Hidráulicas son los organismos que han permitido la aprobación de los proyectos hidroeléctricos en el río Tinguiririca que hoy convirtieron en secano grandes extensiones de riego y que enfrenta a eléctricos y agricultores en los tribunales; lo que se repite en el río Maipo con el proyecto hidroeléctrico Alto Maipo, de Gener, que provocará los mismos impactos ocurridos en Tinguiririca.

En este contexto, el gobierno ha enviado al Parlamento un proyecto de Ley para aumentar la fiscalización, acrecentar las multas por robo de aguas y para el perfeccionamiento de los derechos de agua existentes. Pero ello, aunque necesario, no esta a la altura de las reformas que Chile necesita para asegurar el acceso, la distribución justa y la protección de los recursos hídricos.

Así las cosas, Chile recibe el Día Mundial del Agua 2012 con escasez del recurso, conflictos ciudadanos de norte a sur, problemas de gobernabilidad y ausencia de voluntad política para abordar los problemas estructurales que genera la regulación vigente sobre las aguas.

Hoy más que nunca, creemos que en esa fecha no hay nada que celebrar.

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23 mar 2012

No es justo

No. No es justo lo que sucedió enToulouse, Francia, a comienzos de esta semana. No es justo que dos niños pequeños, de 6 y 3 años, que caminan de la mano de su joven padre (30) a la entrada de su escuela, mueran impactados por las balas de un fanático.

No es justo que, inmediatamente después, ese mismo criminal ejecute –literalmente- a una chica de 8 años, sujetándola del pelo y disparándole directamente a la cabeza. No es justo que sólo por el hecho de ser todos de origen judío una mente desquiciada haya cometido tan bárbaro crimen.

No. Tampoco es justo que mueran niños como resultado de operaciones militares de cualquier tipo, ofensivas o defensivas, selectivas o “al boleo”, israelíes o de cualquier otro origen contra palestinos en Gaza o contra cualquier otro pueblo en cualquier otro lugar del mundo.

No es justo que durante días y días los niños de varias localidades del sur de Israel estén recluidos en refugios antiaéreos, porque sobre sus cabezas –con mayor o menor intensidad y con mayor o menor periodicidad en la última década- les llueven cohetes y misiles de corto o mediano alcance disparados desde improvisados centros de lanzamiento erigidos en los patios traseros de muchos hogares de Gaza.

No es justo que, en muchas más ocasiones que las que uno quisiera imaginar, niños y adolescentes palestinos sean detenidos e interrogados con dureza por soldados israelíes –muchos de ellos mismos recién salidos de la adolescencia- porque desde muy pequeños aprendieron que su todopoderoso enemigo está en la vereda de enfrente y que la única forma de defenderse es lanzando piedras caigan donde caigan y sobre quien caigan.

Y no es justo que a los 16 años, a poco de terminar los estudios secundarios, los niños y niñas de los colegios judíos de Israel tengan como destino de su “viaje de estudios” una visita al campo de concentración de Aushwitz, en Polonia, para que de alguna forma puedan experimentar el horror, el sufrimiento y la muerte de millones de seres humanos, en su gran mayoría judíos, a manos de otros seres humanos. No es justo que la amenazante sombra del exterminio no termine de agotarse.

No, nada de lo dicho es justo. Y por eso creo entender a la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, cuando, en el curso de un discurso en Bruselas, en el marco de una Conferencia organizada por el Organismo de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos y para ejemplificar la cantidad de niños y jóvenes que pierden la vida en todo el mundo por hechos de violencia, metió en un mismo saco los asesinatos en Toulouse con las víctimas inocentes en Gaza o producto de los enfrentamientos en Siria.

Incluso aludió allí a la veintena de chicos belgas fallecidos tras un accidente sufrido la semana pasada en el bus en el que viajaban.

Aquí en Israel, donde resido, las palabras de Ashton provocaron el rechazo generalizado de las autoridades locales. “Hay una diferencia esencial entre ataques deliberados contra civiles y niños y ataques no intencionados contra civiles que son parte de acciones legítimas de lucha contra el terrorismo” dijo el Primer Ministro Benjamín Netanyahu.

Tal vez la mención por parte de Catherine Ashton de los niños belgas víctimas del accidente estuvo de más. Pero eso, a mi juicio, es lo único que estuvo de más en las palabras de Ashton.

Porque cuando un niño muere como resultado de un ataque armado, no sirve de nada saber si ese ataque fue “intencionado” o “no intencionado”. Si su muerte fue premeditada y directamente planificada o bien si ella fue el costo a pagar por haber estado en lugar equivocado y en el momento equivocado.

No es justa la violencia, en realidad. La violencia a secas, sin apellidos. No lo es y nada la justifica. Ni las ideologías, ni las creencias, ni las religiones ni las diferencias étnicas ni las conquistas territoriales ni nada.

No es justo el odio ni el resentimiento. No son justos los conflictos del tipo que sean, que llevan a los seres humanos a asesinarse entre sí. Y remece más el alma cuando las víctimas son niños. Frágiles. Inocentes. Porque es frente a la irracionalidad que aquellas acciones involucran cuando de pronto el mundo se detiene por un instante, la humanidad retiene la respiración y por algunos segundos reflexiona. Sólo por algunos segundos…

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22 mar 2012

En Aysén se violan los derechos humanos

La situación de la crisis de Aysén se hace insostenible, tanto por la torpeza del Gobierno para resolver las justas demandas del movimiento social, como por la actitud del Ejecutivo de pretender solucionar un conflicto social sólo con medidas de fuerza.

El Gobierno y en particular el Ministro Hinzpeter no comprenden que el movimiento social y sus demandas son una oportunidad de diálogo, por el contrario, actúan con la lógica del enemigo interno al que hay que derrotar, al que se debe ganar.Esa es una forma muy equivocada de entender a los actores y a los movimientos sociales.

La relación establecida con los movimientos sociales, no puede estar mediada por la fuerza, ni tampoco fundada como si fuera una negociación, en la que una parte gana y la otra pierde.

Se trata de reclamaciones sociales justas e históricas de una región altamente aislada y abandonada, que lo único que pide es respeto, dignidad y tener mayor calidad de vida. La Constitución asegura a todos los habitantes el derecho de petición y de manifestarse libremente. Por tanto el deber de un Estado democrático es proteger a sus habitantes y otorgarles los medios necesarios para su desarrollo como ciudadanos.

En este contexto, rechazamos categóricamente el uso excesivo de la fuerza por parte de carabineros en medio de las protestas fundamentalmente en Coyhaique y Puerto Aysén, no es posible que el Gobierno con el argumento de proteger el Estado de Derecho y el orden público desaten una inusitada violencia en forma indiscriminada, en contra de la población civil.

La actuación de las Fuerzas Especiales de Carabineros ha sido denunciada, por medios de prensa, por los dirigentes del movimiento social y por los observadores de derechos humanos que han estado presentes en la Región.

Según esas evidencias ha habido uso excesivo de la fuerza, con uso de balines metálicos, que han herido a manifestantes como sucedió con una persona que perdió un ojo, disparos hacia las viviendas de los pobladores, uso masivo de gases lacrimógenos, ingreso de carabineros a las casas de los pobladores, pateando y destruyendo cercos.

Asimismo, es inaceptable y a la vez inconducente que frente a las movilizaciones sociales, la única respuesta sea, el envío de un contingente inusitado de carabineros a la Región, y la presentación de querellas invocando la Ley de Seguridad del Estado, en contra de pobladores, que no son violentistas, ni ponen en peligro la seguridad del país.

Lo que ha sucedido en Aysén, implica una clara violación a los Derechos Humanos, que amerita, una profunda investigación sobre el proceder de carabineros, que no se limite solo a reconocer excesos, sino que se adopten las medidas disciplinarias y penales que correspondan, que se tomen las resoluciones necesarias, que ayuden a descomprimir la situación, entre ellas, el retiro de las Fuerzas Especiales que han sido trasladadas exprofeso para labores represivas.

Esperamos que el Gobierno recapacite y se comprometa de inmediato a arbitrar las medidas conducentes para normalizar la situación en Aysén y  aceptar el diálogo, que es el único camino posible para avanzar en la solución de las reivindicaciones planteadas, por un movimiento social que tiene el apoyo mayoritario de la población del país.

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