01 abr 2012

Arquitectos extranjeros y moles

La ciudadanía ya conoce lo que sucede con el mall de la ciudad de Castro, construyéndose al margen de las indicaciones contenidas en el permiso de edificación otorgado en abril de 2008 por la Directora de Obras Municipales. Se autorizaron 24.137 m2 en 3 niveles bajo suelo y 4 pisos en altura, pero las edificaciones exceden lo permitido.

El caso está radicado a partir del 16 de febrero de 2012 en el Juzgado de Policía Local de esa ciudad porque las órdenes de paralización de faenas, impartidas por la autoridad competente, cursadas a partir del 2 de febrero de 2012, han sido desobedecidas por la empresa Pasmar, titular del invasivo proyecto que, a pesar de que tiene una alta carga de ocupación, enfrenta una angosta vía local.

Pero no sólo lo anterior, sino que también dicha autoridad había cursado el 7 de noviembre de 2011 otra infracción a esa empresa por construir sin permiso (sic) en un terreno colindante al del polémico mall.

Según la ley, las multas corresponden a ciertos porcentajes del presupuesto de la obra, pero curiosamente en este caso la jueza va a tener que recurrir a un perito en construcción para determinar la multa, ya que la municipalidad no conoce el presupuesto respectivo, a pesar de que es obligatorio este requisito para autorizar un permiso de edificación.

El mall del conocido megaproyecto Costanera Center, la más voluminosa construcción inmobiliaria que se ha desarrollado en la historia del país, pronto se inaugurará y todavía no están resueltas las necesarias mitigaciones viales, a pesar de que esta obra se inició en marzo de 2006, fecha en que todos vislumbrábamos el fuerte impacto que iba a causar en la trama urbana del sector más congestionado de la capital.

El estudio de impacto vial se aprobó tres años después de que se iniciaran las faenas, a pesar de que para otorgarse un permiso de edificación es requisito contar con ese estudio autorizado por el Seremi de Transportes.

Tampoco cuenta con la calificación favorable de un Estudio de Impacto Ambiental porque los funcionarios de la ex CONAMA, todos muy buenas personas con los más importantes inversionistas del país, se conformaron con una simplista Declaración de Impacto Ambiental, la que, por lo demás, fue extemporánea.

Y por si fuera poco, los funcionarios municipales de Providencia se equivocaron al calcular la rasante de 70º para fijar la altura de la torre que enfrenta la vía troncal Andrés Bello, mole que está llegando a los 300 metros, con lo cual se le consideraría la más alta de Sudamérica.

Si se hubiera aplicado la normativa vigente esa torre no tendría ningún récord de altura.

En razón a que los colapsos viales que se avecinan serán tremendos, recientemente los ministros de Obras Públicas y de Transportes anunciaron que están analizando prolongar la línea del Metro para que los futuros clientes de este centro comercial lleguen a sus puertas a través de ese medio de transporte público, ya que el uso del automóvil para acceder a ese templo del consumo sería francamente irracional.

¿Quién asumirá el costo de esta extensión?

¿Pretenden acaso que, con el dinero de los contribuyentes, se ejecute tal ramificación?

Los socios y accionistas del tradicional Club de Golf Los Leones, área verde localizada en la comuna de Las Condes, acorde a los tiempos que se viven, decidieron obtener una plusvalía patrimonial para ellos mismos a través de la incursión en la lucrativa actividad inmobiliaria.

Para ello ese club ya obtuvo un permiso de anteproyecto para 11 edificios que operarían, uno como hotel 5 estrellas y 10 como apart hotel, en un sector determinado de las 61 hectáreas que tiene el predio. El acceso sería por la estrecha calle Luz localizada en la zona de influencia del colapsado sector Sanhattan.

Esta área verde forma parte de los parques descritos en el Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) bajo el rótulo de Equipamiento Recreacional y Deportivo que impiden las actividades residenciales que desea llevar a cabo el directorio de ese club.

Por ser área verde y por lo tanto, por entregar beneficios ambientales a la ciudad, el club está exento de pagar contribuciones de bienes raíces, lo que consideramos muy razonable, más aún si hasta ahora, dicho club no ha perseguido fines de lucro.

Pero para soslayar el impedimento establecido en el PRMS, la municipalidad de Las Condes y la Seremi de Vivienda y Urbanismo sostienen que el terreno que se escindirá a favor de quienes intentan construir los edificios residenciales en altura modificará su uso de suelo mediante un cambio en el Plan Regulador respectivo, lo que todavía no acontece.

Ahora bien : ¿Qué tienen en común estas 3 iniciativas inmobiliarias?

Por un lado, generan trastornos viales difíciles de solucionar y curiosamente los inversionistas de los 3 negocios inmobiliarios contrataron a distinguidos arquitectos argentinos para que los proyectaran : Rodolfo Miani, está a cargo del mall de Castro y de los 11 edificios proyectados en el área verde del pirulo Club de Golf Los Leones y César Pelli, a cargo del polémico mall Costanera Center.

Declaramos que no somos xenófobos y es más, tenemos muy buena opinión del pueblo, de los profesionales y del gobierno argentino, pero está claro que en los tres casos reseñados quien ha fallado ha sido la debilucha institucionalidad chilena renuente a fiscalizar.

¿Qué opinión tendrá el ponderado Colegio de Arquitectos de Chile acerca de las facilidades que tienen este tipo de profesionales para proyectar moles que producen tantas barbaridades en nuestras descuidadas ciudades?

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01 abr 2012

Nuevas di-vagaciones

Hoy, empresas, empresarios, violencia y pobres.

Dejé por el momento las crónicas urbanas, y vuelvo a algunas di-vagaciones. Esta vez sobre algunas frases de diarios y revistas que me han parecido provocadoras, por la posibilidad de ser aplicadas de forma intuitiva-experiencial, a nuestra realidad.(Además, con esa ayuda, la mitad del artículo ya está escrito).

“Como un líder, gestor o persona que participará activamente en los negocio de mi empresa, reconozco que tengo un papel importante en la sociedad…mis decisiones afectan el bienestar de los individuos dentro y fuera de mi empresa”. (Parte del MBA Oath, redactado por los estudiantes de la Harvard Business School).

Sugiero que esta frase se incorpore como parte de un juramento público de las personas que acceden a un puesto gerencial, (y carreras asociadas), que termine con un compromiso de hacer el bien económico, social y cultural (para los de la TV, especialmente), además de maximizar las utilidades.

“La leyenda del empresario excelente”… “Los ciudadanos creen que la reforma generará más paro, (cesantía), porque desconfían del mundo empresarial…Es tiempo de escribir en la vida cotidiana el relato verídico de empresarios excelentes, de los que sobresalen por sus buenas prácticas beneficiando a la sociedad” (Adela Cortina, sobre la realidad actual en España).

Como estoy realmente de acuerdo, me imagino algo así como “vidas ejempresariales”, por lo que “tugar-tugar, salir a buscar”.

Escucho un fado de Amalia Rodríguez para cambiar de tema.

El análisis:
“…Una década de crecimiento sostenido ha permitido sacar de la pobreza a millones de familias que engrosan hoy las filas de una nueva clase media… Los pobres han mejorado su situación a un ritmo sin precedentes, aunque proporcionalmente, las clases de mayor renta han crecido más. Y la tendencia continúa…disminuye el número de pobres y aumenta el número de ricos…Es un país de profunda desigualdad, donde la riqueza más obscena, coexiste con situaciones de miseria”.

La respuesta: una empleada doméstica.

“La verdad, es que no sé donde están estos millones de pobres que, supuestamente, hoy son clase media. No conozco a un sólo pobre que haya dejado de serlo. Veo a mucha gente que lucha y trabaja mucho”.

¡País!, al que se refiere el artículo de marras, (así como en el festival de Viña): Brasil de hoy.

Creo, que a pesar de la respuesta demasiado radical, sí se aplicaría lo anterior a Chile, y hace referencia a lo que llamo nuevos pobres, los de la pos pobreza o neo-pobreza, (que hoy llaman eufemísticamente, “nueva clase media”).

Y por último, con la magnífica versión de Ana y Jorge (de un tema de Damien Rice) “É ISSO AÍ” termino citando:

“Pequeños grupos muy violentos se dedicaron a romper escaparates, quemar contenedores, encender barricadas, incendiar establecimientos, tirar piedras, palos, romper mobiliario y a trabajar activamente para sembrar el caos en la ciudad”.

Si hubiesen quemado un bus verde con blanco, habría sido Santiago, pero se refiere a lo ocurrido este fin de semana en Barcelona, España, tras el llamado a huelga por los “recortes” económico sociales.

Sin comentarios, pero advierto al terminar, que el pensamiento intuitivo-experiencial, es distinto y complementario al racional, (¿por suerte?).

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01 abr 2012

A 19 días y contando…

A diecinueve días del aluvión, en tanto las autoridades se congratulan por sus “aciertos” los habitantes del sector cercano a la costanera están viviendo una pesadilla que apenas comienza, con el barro mezclado con aguas servidas al cuello y sin soluciones.

Para contextualizar la situación quisiera compartir con Chile que aquí en Punta  Arenas, Magallanes, el pasado 11 y 12 de marzo sufrimos un aluvión que trajo como consecuencia más de 98 hectáreas de la ciudad inundadas por un mar de lodo, (hasta el momento se han retirado más de 250 mil toneladas), troncos y todo cuanto pudo arrastrar desde su nacimiento el río Las Minas.

A pesar de los reportes que indicaban la entrada de un particular frente de mal tiempo, la presencia de estudios previos que indicaban la inestabilidad geológica de la ladera norte de la cuenca alta del río, el conocimiento cierto de la obsolescencia de los puentes que siguen el cauce del río hasta su desembocadura y al parecer un diseño de la recientemente inaugurada avenida costanera, que no estaba preparada para este tipo de desastres, no se alertó a la comunidad.

La encargada de la oficina regional de la Onemi, Erika Canales declaró a las 22,30 horas del día anterior que el río no iba a desbordar, que no había peligro alguno. En tanto el domingo 11 las autoridades inspeccionaban algunos puentes cerca de la medianoche al igual que algunos vecinos que ya alertaban la posibilidad del desborde.

Puedo entender que la ineficiencia reconocida de la renunciada directora le impidiera dar una alerta temprana, pero no puedo aceptar que no se utilizaran esas 14 horas antes del aluvión para alertar al resto de la población que permanecía al interior de sus viviendas.

El agua hacía lo suyo, amanecía el Lunes 12 y por las radios locales se daban múltiples reportes de la situación en los diferentes sectores afectados, pero en ningún momento hubo un aviso cierto de que  el río tenía una sorpresa que darle a la ciudad.

Cerca del mediodía se salió por completo de su cauce arrastrando como un aluvión  cientos de miles de toneladas de barro, materiales y troncos cambiando por completo la cara de un amplio sector de la ciudad.

Muchos fuimos evacuados en zodiac o vehículos de fuerzas armadas para quedar luego de ese corto, helado y mojado viaje parados en alguna calle sin más asistencia que “llegue como pueda a algún lugar”.

Los relatos de los afectados directos son estremecedores, niños, adultos mayores que debieron  abandonar sus  viviendas a tiempo , enseres que pudieron resguardarse, protecciones en las casas que pudieron erigirse, si se hubiese comunicado la real magnitud del aluvión.

Las más  de 860 familias afectadas algunas se dirigieron a albergues, la mayoría se fue a casa de amigos o familiares. Otros permanecieron en sus casas sin tener adonde ir. En tanto las autoridades discutían entre sí, asignándose responsabilidades y culpas unos a otros, y  los damnificados, consternados por la tragedia, constataban cómo en algunas horas habían perdido bajo el lodo el trabajo de toda su vida.

A partir de ese día Martes 13 empezamos a vivir dos realidades. La de un sector de la ciudad que sufrió una catástrofe o aluvión con consecuencias similares a la de un tsunami y la de otro sector de la ciudad que empuja para que su vida vuelva a la normalidad.

La de las autoridades que insisten en que “se hicieron bien las cosas” y que aun ahora toman “las decisiones correctas” y la de miles de habitantes que están pasando por una pesadilla que no está siendo dimensionada en su real magnitud y que al perder la calidad de noticia es sepultada por los medios de comunicación.

En los días siguientes nos visitaron tres ministros, seguidos de cerca por cámaras, micrófonos y el cortejo habitual de autoridades y empleados del gobierno regional.

Para los damnificados esas visitas nos dejaron en concreto: un puente derrumbado luego del aluvión, anuncios de la construcción de cuatro puentes nuevos, ayudas para las viviendas afectadas que van entre 700.000 pesos y 1.200.000 para materiales de construcción, ( esto solo si eres propietario, o sea los que estaban como arrendatarios y allegados no están incluidos), para viviendas de ciertas características, (menos de 40 millones de avalúo fiscal) y alguna ayuda vía Sercotec para pequeños y medianos emprendedores.

Se declaró la zona de catástrofe casi once días después y el decreto fue firmado por el ministro Hinzpeter porque el Presidente Sebastian Piñera al parecer no tuvo el tiempo suficiente para firmarlo antes de su viaje al extranjero.

Los primeros días la gente se volcó a ayudar a despejar las calles, mientras lentamente la burocracia estatal desplegaba proyectos que permitían liberar fondos para sacar maquinaria pesada a las calles.

Prioridad, despejar las vías públicas para que la ciudad vuelva a normalidad.Algunos programas de absorción de cesantía refuerzan el trabajo en las calles.

Claramente lo expuesto es insuficiente. Hay 2100 propiedades afectadas que tienen que retirar el lodo, constatar los daños, desinfectar, iniciar reparaciones antes de que muchas familias puedan retornar a sus hogares.

Hay seres humanos que están en los albergues denunciando falta de atención.

Trabajadores que tienen una tarea titánica en sus hogares y deben presentarse en sus puestos.

Pequeños y medianos emprendedores y comerciantes que han perdido todo, que afrontan compromisos previos y la tarea de reconstruir su fuente laboral.

Familias que viviendo en sus hogares levantan sus pisos de madera y se encuentran con piscinas de un metro y medio de lodo bajo sus casas, muchas de ellas inclinadas o hundiéndose.

En breve se hará visible el drama de quienes están viviendo en casas de familiares o amigos y que deben enfrentar el doble esfuerzo de arrendar mientras sus hogares van reparándose lentamente.

En tanto los arriendos suben, los precios de los materiales de construcción y de la mano de obra, también.

Los damnificados denuncian falta de atención y abandono por parte de las autoridades que preocupados de devolver la normalidad a las calles y funcionamiento básico de la ciudad, niegan o minimizan el drama que vive cada una de esas 2100 familias afectadas.

Abandono porque ciñen las ayudas al marco de lo que un Estado centralista y prepotente les permite implementar, tanto en materia de emergencias como en la posterior ayuda a los damnificados.

Mañana lunes comenzaran las clases en tres liceos que están en la zona afectada.Es de esperar que el barro que aun está en patios, veredas y calles, el polvillo que el viento y el transitar de vehículos levanta, los ratones y guarenes que proliferan en el sector, el frío propio de Magallanes no provoque un problema sanitario mayor.

Los damnificados dando muestras de empuje y valor están trabajando en sus propiedades en la medida de sus capacidades, esperando que las muestras de solidaridad recibidas de parte de todos los magallánicos no se transformen en botín electoral.

Se han organizado uniéndose las tres juntas de vecinos y otras agrupaciones existentes en el sector afectado constituyendo una agrupación que demanda respuestas concretas mientras constatan, hasta ahora, que el marco legal y la falta de voluntad política pueden más que los seres humanos, y que el Estado hace caso omiso de las necesidades de ciudadanas y ciudadanos.

En tanto, el gobierno y funcionarios resguardan sus intereses, personales y corporativos, minimizando la envergadura de la tragedia ante la falta de capacidad de proporcionar la ayuda adecuada y urgente que se requiere.

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01 abr 2012

Crónicas de Aysén III: “las casas brujas”

La colonización de Aysén fue un asunto altamente conflictivo. Ya vimos en la crónica anterior que un contingente enorme de colonos ingresó desde la Patagonia. Venían de la zona central de Chile, cruzaron el Neuquén y de ahí siguieron en un largo peregrinar hacia el sur. Por Curacautín y Lonquimay marchaban las caravanas que cruzaban la cordillera.

Coincidía también con la violenta ocupación de la Araucanía y muchas familias mapuche se fueron para el Sur. En lo que hoy es Cerro Castillo hay comunidades enteras que encontraron tierras de nadie y allí se instalaron.

Lo mismo en el hoy conocido Lago Verde y muchas partes de esa inmensidad. En las orillas del Baker, en sus lagos se fueron instalando colonos nacionales, como se les llamaba. El Chile Chico del que hemos hablado, en el General Carrera. Tierras de promisión.

Por el lado del Pacífico en cambio fueron ingresando las Compañías que tenían concesiones otorgadas por el Gobierno de la época. Se instalaron con sus factorías y avanzaron hacia el interior, Puerto Cisnes, Puerto Aysén. Su negocio era la madera y también la lana de las ovejas. Limpiar el bosque y abrir pastizales.

Se encontraron con los colonos y como ya se ha dicho los declararon “Ocupantes ilegales”.

El conflicto era evidente. Pasaron décadas y los colonos no tenían títulos de propiedad. Se los trataba de expulsar con la fuerza pública. Carlos Ibáñez del Campo, por eso se llama así esa Región, va a tratar de ordenar la situación.

Los colonos postulaban a parcelas de tierra y tenían por obligación cercar, desmontar el bosque y construir una casa habitación. Si no lo hacían en un plazo determinado se les quitaba el derecho. Las consecuencias fueron terribles.

No había mano de obra suficiente para cortar de manera adecuada el bosque y el fuego fue la única solución. Comenzó un período de enormes incendios forestales de cuyas consecuencias aún se pueden observar los palos quemados como mudo testimonio.

Cuentan los antiguos que uno de esos incendios duró un año entero. El humo se dice, se podía observar hasta de Río Gallegos, en la Argentina. El campo se iba abriendo de la manera más depredadora. Las leyes de Santiago habían provocado el desastre.

Los inspectores, no muchos, controlaban que los colonos hicieran, como se decía “mejoras”. La casa era lo fundamental. La solidaridad de los ayseninos desplegó la imaginación y la picaresca. Cuando se sabía de la presencia de esos inspectores, se agrupaba la gente y en menos de una noche paraban una casa.

Llegaban los controladores y allí estaba una familia simulando la posesión efectiva. Se iban y trasladaban la casa hacia otra parcela y así una misma construcción era movida por las manos de los colonos amigos.

Las “Casas brujas”, le llamaron, y sigue hasta hoy en el imaginario de los descendientes de los colonos. Ingenioso método de burlar las ordenanzas absurdas de las leyes dictadas a miles de kilómetros.

Llegaban cientos de colonos en esos años de crisis mundial. Se habían cerrado las salitreras del norte y mucha gente estaba cesante en el país. Colonización espontánea en contra de las grandes concesiones otorgadas a empresas de accionistas que nadie conocía.

Recién en los años cincuenta, con el segundo Ibáñez del Campo, se fueron entregando títulos definitivos. Se fue formando Coyhaique, llegó lentamente el Estado y con el tiempo se dictaron leyes que transformaban en Provincia primero y en Región después a esas lejanas tierras.

Las migraciones chilotas comenzaron a ingresar por las costas, desde el mar hacia el interior. Es el segundo contingente de población. Acostumbrados al clima, al manejo del ganado, a combinar sus actividades agrícolas con la pesca, fueron aportando conocimientos para ir dando forma a la cultura aysenina.

Ya no eran las casas de adobe con techos de tejuela del Chile Chico, mestizaje de la zona central con la del sur, sino expertos carpinteros que construían sus casas con los materiales locales. Hay partes de Aysén que parecieran desprenderse de Chiloé, de sus paisajes, de sus costumbres.

Es quizá el único territorio de Chile en que la espontaneidad fue determinante en su colonización. El Estado central solamente puso problemas. Las leyes y reglamentos solo servían para entorpecer el trabajo de los pioneros. Pero así y todo durante el siglo veinte Aysén fue un lugar de ensueño para muchas personas. No solo chilenos.

En Puerto Guadal se instaló una colonia de belgas que buscaban construir una sociedad perfecta. Hasta allí llegó el sacerdote Roberto Polain, que luego fundara en Santiago el Colegio Notre Dame. Lleno de ilusiones se juntaron varias familias y se instalaron a las orillas del General Carrera. Cuentan que trasladaron un barco desarmado, de acero, que lo hicieron navegar por esas hermosas aguas.

La comunidad utópica fracasó y pocos recuerdos quedan de ella. Muchos partieron en busca de la aventura. Edesio Alvarado, gran escritor hoy olvidado, sitúa una de sus novelas, “El Disparo”, se llama, en esas regiones en la década del cincuenta probablemente o ya ingresando a los sesentas. Tragedias múltiples. Una naturaleza inconmensurable y seres humanos que buscaban adaptarse a ella. La historia de Aysén es larga.

El aislamiento ha sido evidente. Chile y Santiago estaban lejanos. Varias expediciones trataron de hacer un canal en el Itsmo de Ofqui. Esas son historias increíbles. Allí para saltarse el Golfo de Penas, los antiguos canoeros indígenas habían marcado un camino.

Pasaban sus canoas desarmadas o arrastrándolas de una orilla a la otra. Unos pioneros vieron la posibilidad de hacer allí un acueducto que acortara el camino. Por cierto que no contaron con el apoyo de nadie, ni menos del Estado. Incluso en un documento que por ahí da vueltas en los archivos, se señalaba la imposibilidad de construir esa vía. Los barcos tenían que dar enormes vueltas, salir muchas veces mar afuera para buscar las mercaderías que allí se producían, la lana, los animales, las maderas, en fin, dificultades sin nombre.

Por su parte el paso por Argentina siempre fue complicado. Entre Chile Chico y la localidad de “Los antiguos”, hasta hace muy poco tiempo el río no tenía puente. En el lado Argentino había caminos pavimentados que llegaban casi a la frontera y en el chileno lodazales intransitables. Un viejo jeep Land Rover, cobraba por tirar con cuerdas a los vehículos que se metían en el río para cruzarlo.

En torno a ese enorme Lago, binacional, se fue organizando la vida social. Había un barco que llevaba el nombre del “pilchero”, recordando al caballo que acompañaba a los antiguos colonos y que acarreaba “las pilchas”. Hacía el viaje entre Puerto Ibáñez, colonia que llevaba el nombre de este Presidente, el lugar más cercano de Coyhaique y servía a Chile Chico y los otros puertos lacustres.

Allí la gente se instalaba en cubierta y había un espacio cerrado al frío y la lluvia, donde se comía alguna cosa, se bebía algo más y se jugaba al truco. Los colonos usaban sus boinas negras a la usanza pampeana, algunos bombachas, y diversos atuendos que hablaban del contacto fluido entre ambas partes de la Patagonia. La ceguera del centro del país impidió que esa integración evidente se transformara en potencialidades.

Qué duda les cabía y les cabe creo, a los que habitan esas tierras que sus destinos están mancomunados por la geografía, por el origen, por los contactos. Muchas familias están en ambos lados de la frontera. Razones abstractas, miedos ingenuos, patriotismos mal concebidos, en fin, han impedido un grado alto de integración entre argentinos y chilenos.

Todo sería más fácil sin duda. El aislamiento sería menor, las oportunidades mayores, para pensarlo.

Hasta los sesenta y setentas Aysén seguía suspendido en el espacio indeterminado, en el tiempo ajeno al resto del país, en fin, aislado de solemnidad. Era el territorio más solitario de Chile.

Continuará.

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31 mar 2012

Judíos, homosexuales y matrimonio

¡Hola!, me dijo sonriente apenas me vio aparecer a buscar mi desayuno.

Yo, cuando está así de contenta, desconfío de lo que está por venir, y casi nunca me equivoco.

Hola abuela, ¿qué estás haciendo?

Mira lo que tengo aquí, me dijo enseñándome varios recortes de diario.

El primero de ellos mostraba a un senador de la República sosteniendo que “la falta de generosidad de la comunidad judía impide que Chile tenga una ley antidiscriminación” (el senador Eugenio Tuma). En este recorte, Tuma decía que su oposición a las indicaciones del señor Zaliasnik y de otros estaba motivada porque se quería establecer sólo una antidiscriminación respecto del antisemitismo. Tuma hacía ver en su argumentación que “debían protegerse a todos: judíos, mapuches, griegos, españoles y palestinos…”.

El segundo recorte mostraba al presidente de la comunidad judía quien sostenía: “si hay un grupo que ha defendido la ley antidiscriminación y la lucha por la igualdad hemos sido nosotros”.

¿Qué te parece?, me preguntó.

Bueno. Me parece que sólo se trataría de una falta de comunicación: es evidente que la ley debe proteger a todos quienes pueden estar en situación de ser discriminados negativamente.

¿Y si se discrimina positivamente?

Bueno abuela, no compliquemos la conversación. Hay muchos que sostienen que las discriminaciones positivas, que en su origen estaban dirigidas a  grupos que históricamente y a causa de la discriminación (que siempre fue negativa) habían sido maltratados, pudieran mejorar su condición.

No le gustó mucho mi respuesta y me pasó el tercer recorte: en este el diputado jefe de la bancada de la UDI, Felipe Ward sostenía: “esta ley debe servir para el objetivo que está descrito, que es evitar cualquier tipo de discriminación”. Ward dijo que enfrentarán la suma urgencia puesta por el gobierno velando por que esta ley no abra una puerta al matrimonio homosexual.

Bueno abuela. Tú sabes que hay personas que opinan que el matrimonio tiene como fin procrear y, en ese sentido, piensan que no es posible aceptar que dos personas que no pueden procrear contraigan matrimonio.

Sonrió y me dijo: ¿Hay que presentar al oficial civil o al cura una declaración jurada que indique que los futuros cónyuges piensan procrear?; o, en su defecto ¿un certificado médico que diga que pueden procrear?; ¿es inválido o nulo un matrimonio si no procreas?

Abuela, ¡¡¡por favor!!!

Nada de por favor, me dijo en tono severo. ¿Qué crees que se necesita para contraer matrimonio?

Bueno abuela, yo creo que tener un proyecto de vida en común, estar dispuesto a compartir, transformar la condición de individuos en familia, ayudarse mutuamente y, por cierto, eso que es tan propio de los humanos: “estar enamorados”; ese estado en el cual todo lo anteriormente descrito se transforma en un comportamiento habitual de la pareja.

Bueno, me dijo mirándome fijamente: todo lo que has descrito es válido para parejas homosexuales o heterosexuales.

Bueno sí, por eso, al menos yo creo que el matrimonio como institución civil debe ser para cualquier pareja que tenga vocación de familia.

¿Sin importar el sexo?

Sí abuela, sin importar el sexo. Por cierto que las religiones y sus respectivas iglesias pueden tener sus normas, y opciones, y requisitos; mas la norma ciudadana establecida en las leyes e institucionalidad debe indicar que el matrimonio es para quienes, cumpliendo las condiciones mencionadas, desean establecer un contrato de vida en común.

Sonrió. Y luego me preguntó: ¿te has fijado que las parejas heterosexuales se casan cada vez menos?

Es cierto abuela. Los jóvenes conviven y no se casan o lo hacen ya mayores.

Sí me dijo, es paradojal que las parejas homosexuales se quieran casar y las heterosexuales no.

Terminé mi desayuno pensando que esta era una conversación más donde mi abuela había mezclado varios temas y que no quedábamos con una conclusión clara. Fue cuando mi antiguo temor respecto que ella lee mi pensamiento recobró fuerza.

Mira me dijo. En Chile no tendremos una ley antidiscriminación decente mientras nuestros actores políticos no entiendan que se debe legislar para el país. Si discriminamos en el proceso legislativo, estamos condenados.

Luego de esto se me ordenaron las ideas y nos despedimos con el cariño de siempre.

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31 mar 2012

Se CAE informe de “expertos”

“Claramente el diálogo va a tener que seguir siendo a través de las calles,” declaró Gabriel Boric, presidente de la FECH, al conocer el informe de la “comisión de expertos,” convocada por el gobierno para proponer una solución al tema del financiamiento de los cobros a los alumnos de educación superior. No es para menos.

El informe no atiende la demanda casi unánime de la comunidad educacional superior, apoyada por expertos calificados, en cuanto a rebajar sucesivamente los cobros a los estudiantes, reemplazándolos con creces por aportes directos a las instituciones públicas de calidad.

Por el contrario, sugieren aumentar el gasto fiscal destinado a subsidiar el endeudamiento de los estudiantes con los bancos, para pagar cobros insostenibles de un sistema de educación superior que, al ser financiado por esta vía, se privatiza y degrada cada vez más.

Propone extender aún más el desacreditado “Crédito con Aval del Estado (CAE),” eliminando el actual crédito solidario. Reemplaza este último por un “sistema único” de CAE emitidos por los bancos, con una tasa de dos por ciento anual, que cubra el arancel de referencia y se pague en 20 años, con una cuota máxima equivalente al 10 por ciento del ingreso de los futuros profesionales.

Podrían acceder al mismo todos los alumnos de todas las instituciones de educación superior, exceptuando el 10 por ciento de mayores ingresos y quienes tengan menos de 500 puntos en la PSU o promedio inferior a 5 en la enseñanza media.

Adicionalmente, reemplazan todas las becas actuales por una “beca de excelencia” que pague el 100 por ciento del arancel de referencia para los alumnos cuyas familias pertenezcan al 40 por ciento de menores ingresos y la mitad del mismo para el 20 por ciento que les sigue hacia arriba.

Las instituciones que cobren aranceles mayores al de referencia, deberían financiar ellas mismas la diferencia con becas o créditos con su aval, gradualmente eso sí, puesto que se les otorgan cinco años para ofrecer este complemento.

El actual crédito solidario lo proporciona directamente el Estado, se paga en un máximo de 15 años y con una cuota equivalente al cinco por ciento del ingreso y exige 475 puntos en la PSU.

Es decir, para los beneficiarios de este sistema, la propuesta significa subir los requisitos, duplicar los cobros anuales y extender los años de pago en una cuarta parte. Claramente quedan peor que ahora. En cuanto a los que hoy disponen de CAE, quedarían más o menos en las mismas condiciones que les ofrece la ley actualmente en tramitación en el parlamento, es decir, sin grandes cambios.

Las universidades del CRUCH quedan peor, puesto que se destinan todavía más fondos del presupuesto de educación superior a financiar el CAE, que actualmente ya absorbe el 30 por ciento del mismo. Los “expertos” estiman el costo de su propuesta en 1.155 millones de dólares anuales, es decir, más del 70 por ciento del presupuesto de educación superior del 2012, que alcanzó a 1,600 millones de dólares.

Las instituciones privadas son las grandes beneficiadas, puesto que actualmente las que no pertenecen al CRUCH absorben más del 87 por ciento de todos los fondos del CAE, especialmente las tres privadas de dudosos antecedentes que actualmente consiguen la mitad de estos fondos. Ahora se beneficiarían asimismo con las becas.

Los “expertos” apuntan en una dirección equivocada. La cuestión no es como se financian los cobros a los estudiantes, sea mediante créditos o becas, sino como se financia la educación superior. La propuesta de financiar los pagos con más CAE agobia aún más a los estudiantes y privatiza y degrada sucesivamente a las instituciones.

Los primeros han alcanzado un nivel evidentemente insostenible. Una familia del quintil más acomodado debe destinar un mes de ingresos por cada hijo o hija que estudie en la universidad, en una carrera con arancel promedio, que es de aproximadamente dos millones de pesos. Las carreras más caras triplican ese monto.

Las familias del quintil que sigue deben destinar tres meses de ingresos para pagar el arancel promedio de cada hijo o hija. Los que siguen hacia abajo mejor ni verlos. Esos niveles de cobro deben reducirse gradualmente, en la perspectiva de la gratuidad.

El resultado de este sistema de financiamiento sobre las instituciones es aún peor: las degrada, al estimular que se conviertan en impartidoras exclusivas de docencia, con cuerpos académicos en condiciones precarias. Aún a estos niveles insostenibles, las instituciones superiores de calidad reconocida no alcanzan a financiar la tercera parte de su presupuesto mediante cobros a los estudiantes, como ha escrito el Rector de la Universidad Católica.

En cambio, las empresas privadas que se dedican exclusivamente a impartir docencia con cuerpos académicos precarios, no solo se financian con dichos cobros, sino que retiran utilidades tan jugosas, como ilegales en el caso de las universidades.

Mientras las primeras, que no son más de cinco o seis, se debaten para mantener contratados a más de la mitad de los académicos a jornada completa y una proporción mayor de aquellos con grado de doctor y producir casi toda la investigación científica.

La verdadera solución consiste en reemplazar gradualmente el financiamiento de la educación superior mediante cobros a los estudiantes, con creces, por financiamiento fiscal directo a las instituciones que acrediten verdadera calidad.

Esta debe considerar el que efectivamente no tengan fines de lucro, que reduzcan sus aranceles gradualmente en una perspectiva de gratuidad, que realicen investigación y extensión además de docencia, que mantengan una planta creciente de académicos a jornada completa en condiciones adecuadas de contrato y trabajo, que no discriminen por ningún concepto y garanticen libertad de cátedra.

Los estudiantes agregan que deben garantizar todo lo anterior mediante formas de cogobierno interno democráticas con participación de toda la comunidad.

Solo eso permitirá aliviar a las familias y promover la elevación de todas las instituciones de educación superior existentes a la condiciones de establecimientos públicos de buena calidad.

No solo los estudiantes, académicos y autoridades de las universidades respaldan esta sugerencia, sino también instituciones como la OCDE y el CEP y hasta el propio ministro de Educación, que recientemente ha esbozado ideas parecidas.

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31 mar 2012

Hay que cambiar el Norte en Salud

“Hay que cambiar el Norte del pensamiento humano, aquí estamos en un mundo del consumismo, (…) la gente que tiene mucho quiere tener más, y los pobres nos distanciamos de los ricos, y los ricos se distancian de nosotros (…) hay que hacer de este Chile un mundo diferente. La gente que tiene plata tiene que ver que no puede llevársela toda para la casa, tiene que aprender a repartir”.

Con estas palabras sencillas, pero a la vez tan contundentes, Iván Fuentes golpeó el corazón y la conciencia de los miles de chilenos y chilenas que con alegría y entusiasmo, veíamos cómo por fin se abría la posibilidad de solucionar el conflicto en Aysén.

Nos golpea porque es cierto, debemos cambiar nuestro Norte como sociedad.

No basta con solucionar temas puntuales, porque lo que enfrenta a los chilenos no es la incapacidad de este u otro gobierno para dar una solución técnicamente eficiente y oportuna a los problemas que emergen en el día a día de los habitantes de nuestro país.

La raíz del conflicto es mucho más profunda: se trata de las profundas desigualdades sociales y económicas que dividen a los chilenos.

El Sistema de Salud es un ejemplo categórico de esta realidad. Las brechas entre el sistema público y el privado se van agrandando a pasos agigantados, convirtiéndose en una amenaza latente que más temprano que tarde va explotar, tal como hiciera el sistema educacional hace un año.

El 2011, el sistema ISAPRE, que beneficia a sólo el 16% de la población, manejó un presupuesto de más de MM$1.500 -casi US$1.100 per cápita- obteniendo utilidades sobre los $68.000 millones, un escandaloso 31,6% más que el 2010.

En cambio el FONASA contó el mismo año con un presupuesto de MM$3.900 para atender al 75% de los chilenos, sólo US$625 per cápita. Más aún, un tercio de los afiliados a FONASA, los que pertenecen a los grupos C y D, cuando requieren atención de salud, deben pagar de sus propios bolsillos un copago de al menos un 10% y 20% respectivamente, aún cuando son atendidos en los hospitales “públicos”.

¿Es todo esto justo? Objetivamente NO. Según la propia OMS, Chile es uno de los países más inequitativos en términos de financiamiento de la Salud en el mundo.

En su fallo del año 2010 sobre las Tablas de Factores de riesgo usadas por las ISAPRE, el Tribunal Constitucional (TC) juzgó vulneradas las garantías constitucionales de igualdad ante la ley, derecho a la protección de la salud y el derecho a la seguridad social.

El fallo sostiene la “íntima relación” entre el derecho a la seguridad social y el derecho a la protección de la salud. Así, el contrato de afiliación a una ISAPRE ya no es “un mero seguro individual de salud, regido por el principio de autonomía de la voluntad, pues opera en relación con un derecho garantizado constitucionalmente a las personas en el marco de la seguridad social”.

A raíz de este fallo, el gobierno propuso un proyecto de ley que busca modificar el régimen de financiamiento del Sistema de Salud Privado. Pero se equivoca el gobierno si cree que este proyecto soluciona los problemas de fondo de nuestro sistema de salud.

Una cosa es que el TC falle en contra de ciertos artículos en particular, y otra cosa el que dicho fallo demuestre que es urgente la revisión completa del modelo de aseguramiento de la salud en nuestro país.

El TC, velando por el respeto de los principios fundamentales consagrados en la Constitución, nos interpela  a reformar el financiamiento de la salud, de manera tal de satisfacer al máximo posible, los principios de universalidad, uniformidad, integralidad, solidaridad y suficiencia, que caracterizan la seguridad social. ¡Esto no se logra con discutir sólo lo que pasa con los seguros privados de salud!

El Norte que Chile debe seguir en Salud, es lograr un sistema de financiamiento que garantice la Solidaridad, de los que tienen más con los que tienen menos, de los más jóvenes con los más ancianos, de los hombres con las mujeres, de los más sanos con lo los más vulnerables; hay que terminar con la injusta segregación entre los usuarios de FONASA e ISAPRE. Para cumplir con este objetivo, nuestra propuesta considera los siguientes elementos:

1. Definición de un Plan de Salud Universal, cuya cobertura no hará distinciones por sexo, edad o capacidad de pago.

2. Creación de un Seguro Universal Solidario de Salud (SUSS), el que financiará el acceso al Plan de Salud Universal a todas las personas que vivan en Chile.

3. Creación de un Seguro por Incapacidad Laboral, cuyo financiamiento y operación quedarán separados del SUSS.

4. Mantención de la modalidad de libre elección, eliminando la exclusión del grupo A de afiliados a FONASA.

5. Libre acceso a seguros de salud complementarios, los que complementarán la cobertura de aquellas prestaciones no cubiertas en el Plan de Salud Universal, y el financiamiento de los copagos de la modalidad de libre elección.

Juan Pablo II señalaba en Sollicitudo Rei Socialis “la Solidaridad no es un sentimiento superficial por los males de tantas personas cercanas o lejanas. Al contrario es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos”. Es esa la responsabilidad y determinación que estamos dispuestos a asumir.

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31 mar 2012

Elegía para el hombre promedio

Un espíritu crítico alerta no puede dormirse, aún cuando la canícula insista en no replegarse, y los medios controlados por el especulador sigan repicando con su monótono zumbido nuestros oídos cansados de tanta estolidez cotidiana.

Rezongos aparte, resulta placentero que las figurillas parlantes o voceros del poder persistan, a su vez, con su sabrosa retórica, a mantenernos despiertos y nos invitan, evidentemente sin quererlo, a volver a escribir para sacudir más de alguna conciencia que se esté quedando dormida nuevamente en el sueño neoliberal.

Tengo el hábito de fin de semana de sintonizar programas donde aparezca algo de opinión coyuntural; como un entomólogo, disecciono palabrejas, gestos, frases de los miembros más conspicuos de nuestra reducida y provinciana elite política y cultural, siempre a la busca del indicio de la basura escondida en la alfombra, del desprecio que ostentan hacia quienes tuvieron menos suerte que ellos, de la miríada de prejuicios, clichés y francas idioteces con que tejen sus espejismos de palabras.

Nunca me defraudan.

Precisamente hace un par de semanas, uno de estos señores, reliquia viviente del pensamiento ultramontano, tipo campechano tan nuestro, líder indiscutido y todopoderoso de una importante fuerza política gubernamental, comentando la crisis de Aysén (¿en proceso de resolverse?) y de los nuevos movimientos sociales que ya se vislumbran en el horizonte, se despacha esta declaración de antología: “Pero si esto no se trata nada más que del inflado ego del hombre promedio, más grande que la estatua de la libertad”.

Reivindicaciones justas, legítimas, de ciudadanos que votan, pagan impuestos, egos inflados… ¿así lee este desafortunado líder influyente el Chile profundo de hoy?, aquellos eternamente postergados en filas eternas, con el número peregrino en la mano sudorosa, malhumorados arriba del pésimo sistema de transporte, ansiosos por la fragilidad de su estabilidad laboral y la amenaza constante del hambre sobre sus familias ¿pequeños seres pendientes de su ombligo?, portazos en la cara a quienes sueñan un sueño atizado falsamente por el especulador, como la zanahoria al caballo sediento y herido por el látigo del capataz, ¿es la dignidad del individuo también un ego inflado, señor senador designado?

¿O será que usted y los suyos persisten en la perpetuación de un falso destino manifiesto y se sienten, cuales aristócratas griegos, los únicos capaces de reír, llorar, soñar o padecer?

¿Sigue usted y su curia pensando que los trabajadores que explotan y sobreendeudan forman una masa ciega, estúpida y anónima que no vale ni un milímetro de su “gloriosa” historia, esa que se reedita todos los años y se vende con revistas de pésima circulación y excelente financiamiento?

¿O tendrá claro nuestro ilustrado hacendado que el derecho a una mejor calidad de vida es sólo un recurso publicitario de un banco para endosarnos un nuevo crédito de consumo?

Tomo con las pinzas del escéptico este nuevo exabrupto, que, estoy seguro, se inmortalizará en bronce junto a otros exabruptos que abarrotan esa majamama de lugares comunes que se titula jocosamente pensamiento conservador chileno, junto a los desmadres ya clásicos de los martes de Merino, los himnos cuequeros de los Quincheros, las encendidas prédicas del padre Hasbún, las declaraciones del alcalde Labbé, etc, etc.

Para este terrateniente y financista de candidatos, el Chile que se levanta diciendo basta es un mero espectro humano de inflado ego, una manga de consumidores centrados de su ombligo, nada más. Pero patroncito, ¡son los hijos naturales del sistema que lo ha hecho engordar a usted y los suyos!

El ciudadano de a pie, esa clase emergente, como le dicen ahora nuestros queridos y engolados expertos, está exigiendo aquello que usted y su impresionante aparataje propagandístico vienen anunciando como a un Mesías desde hace tanto.

Esa figura tan manoseada del chorreo, que, entre nos, es de harto mal gusto, oiga, nunca funcionó, nunca se pretendió que funcionara. Harto rasca el subproducto verbal, mi caballero, parece que no aprendió nada nuestro hacendado en las Europas…

Mientras, y como la mariposa que provoca el huracán con sus irresponsables aleteos verbales, presiento que tanta declaración tontorrona incide con cada vez más fuerza en la violencia latente en las calles, como los gruñidos de un pitbull apenas retenido por la cadena del amo a punto de soltarlo en el ruedo y cobrar la sangre y el dinero de la apuesta.

El resentimiento del postergado también se caldea más y más, como el seco verano que aún no se va, ese hombre promedio que apenas intuye lo que está pasando, como usted y sus asesores creen, esa gente que tanto le gusta, señor senador designado.

Los suyos dependen tanto de sus votos y tan mal que los tratan. Esa gente a la que sus amigos les viven prometiendo el oro y el moro, en generosas y cómodas cuotas y repactaciones ilegales, ese chileno al que siempre lo esquilman en su elegante pepito paga doble, le informo, yo que voy a pie, está acumulando más y más odio.

A veces estalla, se encapucha y quema algunas sucursales bancarias y supermercados oportunamente asegurados. Desgraciadamente otras veces se ensaña contra los que piensan distinto, contra los débiles, contra las minorías aún más postergadas.

Desempleados, endeudados, despreciados, se asocian, escupen su desprecio por quienes están peor, se beben un par de copas para darse valor, acechan al otro, al distinto, al que también es individuo, (pero que está más solo porque usted y sus amigos les acaban de negar una ley que los proteja) y a la salida de una fiesta, o de un bar, y bajo las amarillentas luces de yodo, esperan su oportunidad y lo atacan… Así murió Daniel Zamudio.

Las velas se derriten lentamente en el pavimento lacerado por el sol, se despegan los carteles improvisados de la reja de la casa de los Zamudio. Las lágrimas se secan, salvo para sus deudos que no olvidarán a Daniel, el dolor se va rápidamente de la mente de los televidentes ávidos de las nuevas jugadas de Alexis o del desenlace del candente triángulo amoroso en el reality…

El portentoso hacendado de campechana ironía puede dormir tranquilo, la tempestad social se repliega una noche más; en Chile, se repite así mismo, nunca pasa nada.

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31 mar 2012

La Ley Zamudio

Ayer fue el entierro del cuerpo de Daniel Zamudio, un joven chileno homosexual que fuera brutalmente agredido por un grupo neonazi en el Parque San Borja, en la comuna de Santiago.

La agresión contra Daniel no consistió sólo en una golpiza brutal, que incluyó un botellazo en su cabeza que al parecer fue la causa de su muerte, sino que también sus agresores lo torturaron con saña y alevosía, quemando cigarrillos en su cuerpo, fracturándolo y grabando esvásticas nazis en su cuerpo con objetos cortantes.

El caso se ha constituido en una verdadera vergüenza para Chile.

Ha dejado al descubierto la desidia e incapacidad de los responsables de la seguridad de los ciudadanos, ya que estas pandillas se reúnen y amenazan a las personas a vista y paciencia del público, se apoderan de los espacios públicos y ejercen su ley a su antojo.

Demasiada energía puesta en controlar a los movimientos sociales y mucha tolerancia hacia las pandillas fascistas.

Ha dejado al descubierto la ausencia de una adecuada política pública que eduque en los valores de la tolerancia, prevenga estas amenazas y otorgue protección legal contra la discriminación de que son objeto los miembros de las comunidades homosexuales, así como los inmigrantes, los discapacitados y otras minorías.

Ha dejado al descubierto la ausencia de una legislación contra delitos de odio y de incitación a la violencia, ya sea que estén motivados por la orientación sexual de los otros, por identidad de género, por nacionalidad, por opción religiosa, por pertenencia étnica o cualquier otro motivo.

Todas estas carencias alejan al país de la comunidad de naciones civilizadas, emparentándonos con países que hacen gala de su atraso cultural, de su homofobia y hasta de su misoginia.

Por ello, y para conectarse con los sentimientos de la mayoría de los ciudadanos que rechazan este crimen, es urgente que el Congreso Nacional ponga la legislación del país al día, aprobando una ley eficaz contra la discriminación.

La eficacia de la ley supone no sólo que ésta permita generar mecanismos de defensa y protección de las minorías contra los actos discriminatorios del Estado o de particulares, no sólo aumentar las penas de los delitos penales que se cometen inspirados en la discriminación, sino también y sobre todo, avanzar en la promoción de una cultura de la tolerancia y de respeto y valoración de la diversidad.

La llamada Ley Zamudio será un homenaje a Daniel y merecerá ese nombre no por la velocidad con que las cámaras la aprueben, sino por la profundidad y consistencia de su articulado.

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31 mar 2012

Fórmula Probada

Buenas noticias son para los jóvenes infractores de ley, las 11 medidas impulsadas por el ministerio de Justicia en conjunto con el senador don Alberto Espina. Efectivamente, pueden ser: “revolucionarias, importantes y trascendentes”, si se abordan y ejecutan como una política de Estado.

En muchas ocasiones las ideas necesarias, urgentes y oportunas se pierden en el tiempo, en particular cuando nuevas autoridades asumen responsabilidades,más bien de orden político y no con un afán social y humanitario.

La 11 medidas anunciadas por el gobierno se resumen en tres ejes fundamentales, a saber: dignidad, seguridad y reinserción.

Con el espíritu y deseo de colaborar y de profundizar en el cómo de la dignidad y valorando los aspectos, más bien físicos y estructurales que se mencionan, habría que insistir en el aspecto humano, espiritual y moral de los jóvenes. Elementos esenciales, para quien se encuentra en situación de conflicto, permitiendo valorar su vida, respetar al compañero,  a los profesores y los bienes inmuebles.

El ser mencionado por su nombre de pila y no por los apodos que denigran, humillan y descalifican, son un buen comienzo para alcanzar el objetivo planteado por las medidas ya señaladas.

De importancia fundamental es el desterrar el maltrato efectuado por algunos profesores y tíos de trato directo, las groserías, las amenazas, la violencia y los gritos que  dañan profundamente la convivencia, el ambiente dialogal y la armonía al interior de los centros.

Sentirse como un objeto o una pieza de ajedrez movida al arbitrio, por  quien, muchas veces, carece del criterio,  de la sabiduría y del profesionalismo para ejercer una labor profesional de maestro, educador y guía, hace de estos jóvenes una especie de lobo de Gubbio, enemigo de sí mismo,  de la sociedad y de los demás.

Normalmente, humanidad, amor, trato digno y esperanza, requiere  poco dinero, por no decir nada, y logra más que todo el oro de este mundo.

En relación al segundo eje  señalado, es decir, a la seguridad, además de lo mencionado por el Gobierno, habrá que insistir en la liberación de los demonios o amarguras latentes, dispuestas a tiranizar en cualquier instante.

La concepción y gestación de esa vida, muchas veces, en  dramática violencia, y posteriormente al nacer, el hambre, las frustaciones,  la falta de escolaridad y educación, hacen  de este grupo etáreo, un peligro social inminente.

La seguridad  y convivencia pacífica, alcanzará sus máximos estándares cuando logremos romper las cadenas y arrancar del alma el miedo opresor, la oscuridad y el recuerdo maldito de ese pasado que violenta y busca venganza.

En cuanto al  eje de la reinserción apoyada por instituciones y empresas, la Fundación Paternitas, tienen una larga y reconocida experiencia, por casi 20 años, trabajando con programas revolucionarios, importantes y trascendentes.

Los empresarios nos llaman a menudo a pedirnos fuerza laboral, que le hacemos llegar, luego de un período de capacitación vocacional y apresto laboral en áreas técnicas específicas. Además en este  proceso de algunos meses de trabajo, se profundizan los aspectos antropológicos, morales,  espirituales, familiares, sociales, de convivencia, de responsabilidad, etc.

El único y verdadero manual de convivencia es nacer de nuevo y esto se logra cuando me siento amado, valorado y liberado. Único, auténtico y verdadero camino para la reinserción.

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