10 abr 2012

De la ética y la ley

La ley será respetada por todos. Tal es el presupuesto de una sociedad organizada, especialmente en el caso de las democracias, por restringidas que éstas sean.

La ley representa una especie de marco mínimo al cual los ciudadanos ajustan su conducta, entendiendo que, como ha sido definido en doctrina y texto, es una manifestación de la voluntad soberana que manda, prohíbe o permite.

Cuando la ley manda, todos deben obedecer.

Cuando la ley prohíbe, todos deben abstenerse de la conducta prohibida.

Cuando la ley permite, quien está autorizado puede actuar, pero no está compelido a hacerlo. Yo puedo virar a la izquierda, pero no estoy obligado, ya que puedo seguir derecho por la misma calle.

La ética es más exigente que la ley, pues apela al mínimo común del buen comportamiento humano, distinguiendo entre las buenas conductas y las malas conductas.

Quiero decir, con esto, que si alguien burla la ley o la incumple, está realizando una conducta ilegal y por lo tanto susceptible de ser sancionada de alguna forma. Pero si alguien infringe la ética, sólo puede recibir un reproche que está en el terreno de lo moral, de lo espiritual, de lo cultural o de lo emocional.

Cuando un juez – o varios jueces – resuelven un asunto con estricto apego a la ley, puede suceder que estén afectando una norma ética que, desde una perspectiva espiritual y social, puede ser más relevante. Pongamos por caso que una ley autorizara la tortura como castigo.

Esa disposición puede estar vigente, pero un juez que aprecia el valor de la persona humana no puede condenar a nadie a esa penalidad y si la ley no le da una alternativa y el caso no puede ser absuelto, ese juez debe excusarse de resolver, para que otro ocupe su lugar.

Probablemente deje de ser juez, pero seguirá siendo un hombre íntegro.

En casos menos extremos, hay jueces que pueden excusarse pues aunque la ley los autorice a resolver un asunto, sus intereses pueden condicionar su forma de interpretar la ley. Lo que sucederá es que otro juez, sin intereses comprometidos, conocerá y fallará el asunto, pudiendo satisfacer la necesidad de resolución que las partes reclaman.

En el caso de dos ministros de la Corte Suprema a propósito de los recursos contra la represa que se quiere construir en Aysén, ellos, directa o indirectamente, tienen intereses comprometidos, de tal modo que lo aconsejable era que, siendo un asunto controvertido y sujeto a interpretaciones, se inhibieran de sentenciar, pues se corre el riesgo de que interpretaran en favor de sus intereses movidos subliminalmente por ellos.

Hay un instante en el que nuestra independencia se ve limitada aunque no siempre nos demos perfecta cuenta de la situación. La prudencia indica que es mejor dejar el lugar a otro que, a todas luces, tiene total independencia.

Son ya demasiados los conflictos de interés que se ven en nuestra sociedad y lo que ha sucedido con estos ministros del más alto tribunal de la República nos vuelve a situar en el delicado terreno de lo permitido y lo adecuado.

No todo lo que la ley permite es conveniente, ni menos aun está obligado a ello, existiendo la posibilidad de que otra persona tome la decisión.

No pienso que estos ministros – o por lo menos Pierry a quien conozco desde hace muchos años – necesariamente haya cometido prevaricación, pero creo que se le hace un daño no sólo a la causa ganadora – cuya posición relativa queda cuestionada socialmente – sino a la sociedad entera, que puede sentir, como yo, que se ha  hecho prevalecer una norma por sobre la ética, dejando que lo formal predomine sobre el fondo de las cosas.

El riesgo es que muchos dirán que si los máximos jueces pueden actuar así, por qué otros no.

Y el deterioro de la democracia avanza.

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10 abr 2012

Malos tiempos para corridas de toros

Como si fuera poco la que está cayendo en España por la crisis económica, a una de las aficiones más arraigadas, las corridas de toros, le llueve sobre mojado.

Al varapalo que se ha dado en Cataluña a la llamada “fiesta nacional” (denominación que a unos causa escozor, sonrojo e irritación) al prohibirse la lidia por siempre jamás en los confines de esa comunidad, se añade ahora la falta de dinero en las arcas de las municipalidades para incluir los toros en los festejos.

Hasta ahora, en la mayoría de las ciudades y pueblos de España la celebración del santo patrono local o con motivo de una fecha conmemorativa de hondo calado, se convocaba a toreros y ganaderías a sumarse a la fiesta. La respuesta de la afición era tal que en pocas horas se agotaban las entradas y las reventas multiplicaban por mucho el precio oficial.

Por todo ello, toreros, ganaderos, cuadrillas, empresarios y todo aquel que vive de la lidia andan nerviosos. El número de lidias ha bajado en picada. Y para colmo de males, la falta de liquidez también ha llegado a los canales de televisión que reducen gastos bajando o, con suerte, disminuyendo de su programación la transmisión de corridas.

Los únicos que no disimulan su alegría son los anti taurinos, los que consideran que es una salvajada continuar con un espectáculo donde el animal corre la peor de las suertes.

A los defensores de los animales no les convence que gracias a la lidia los toros no se han extinguido. Como tampoco les conmueve la historia que hay detrás de este enfrentamiento cara a cara entre un hombre (mujeres toreras si ha habido y las hay, todo hay que decirlo) y una bestia feroz de 500 o más kilos.

La mayoría de los chilenos saben que las corridas de toros fueron abolidas en el país junto con la esclavitud y las peleas de gallos una vez consolidada la Independencia. Pero lo que probablemente ignoren es que la práctica de lidiar toros se remonta a la Edad de Bronce, especialmente en pueblos del Mediterráneo.Entonces era una demostración obligada de arrojo y valentía de los jóvenes que dejaban la niñez y pasaban a ser considerados adultos.

En España, hay documentación del siglo Xll donde se hace referencia a la lidia de toros como espectáculo vinculado a la nobleza. Sin embargo, sería en el siglo XVll y XVlll cuando se fomentan las corridas a caballo o a pie en espacios abiertos con participación de todo tipo de público y con el consiguiente peligro de ser cogido por el morlaco.

De España la afición por los toros pasó a América y sería en México, Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú donde este espectáculo que desata pasiones y también furibundas críticas se mantiene.

Además de Francia y Portugal, aunque en este último el animal salva el pellejo.

La abolición de las corridas en Cataluña ha dado alas a los anti taurinos para continuar su campaña ante instituciones internacionales para que se prohíba totalmente un espectáculo donde, afirman, se tortura, hasta la muerte, a un animal.

Por su parte, los amantes de esta milenaria tradición se movilizan en España y países donde perviven las lidias para promover que sean consideradas Patrimonio Cultural. Con tal fin los toreros en activo más destacados han llevado hasta el Congreso español cientos de miles de firmas para que su petición se haga realidad.

Los taurinos tienen aliados para su objetivo. También lo han tenido en el pasado. Goya, Picasso, García Lorca, Alberti y otras figuras notables de la cultura española han sido incondicionales de las corridas de toros.

Y no hay que olvidar lo que significó “la fiesta” para los estadounidenses ilustres Ernest Hemingway u Orson Welles. Por cierto, el director de cine pidió que al morir sus cenizas fueran esparcidas en una de dehesa andaluza donde pastan los venerados toros que tanto admiró en vida.

Al margen de los pro y contra de las corridas, faltan palabras para describir lo que sentirá un torero al enfrentarse a media tonelada de animal bravío.

Viene a mi memoria la reciente reaparición en un ruedo de Extremadura del torero Juan José Padilla, tras una espeluznante cogida que sufrió el pasado octubre en Zaragoza. Las imágenes de un pitón que atravesaba la mandíbula y que salía por la cuenca de uno de sus ojos hizo pensar lo peor.

Sin la visión de su ojo izquierdo, con la movilidad reducida de parte de su rostro, con una reconstrucción muscular de titanio y tras cinco meses de rehabilitación, Padilla se ha plantado ante el toro con dignidad y entereza, logrando lo que los taurinos esperan…oreja, ovación, otra oreja, vuelta al ruedo y salida en hombros de su cuadrilla de la plaza de toros Olivenza.

Contra viento y marea, la fiesta continúa. ¿Hasta cuándo?

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10 abr 2012

Política,mujer y respeto

Se puede comprender que a un admirador de las dictaduras, o simplemente a un ultraderechista irremediable, le resulte demasiado fuerte un liderazgo femenino. Hay demasiados años de oscurantismo en su ADN, muchos prejuicios, dogmas. Pero si además esa líder es joven y más encima comunista, el Torquemada de turno estará al borde de un ataque de nervios. Demasiado para su visión de la historia y de la sociedad.

No se puede entender de otro modo la destemplada reacción de la derecha dura tras las declaraciones de Camila Vallejo luego de su encuentro con el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro en La Habana, cuya estatura política ella destacó.

El funcionario de La Moneda, Andrés Chadwick, afirmó que los dichos de nuestra compañera le parecían los “de una vieja y retrógrada dirigente del Partido Comunista, previo a la caída del Muro de Berlín”.

La violencia verbal del vocero de gobierno contra Camila contrasta con su silencio frente al recuerdo reciente de su abrazo con Pinochet en Chacarillas.

Aquel 9 de julio de 1977, un desfile de antorchas al más puro estilo nazi preludió el homenaje de 77 personajes escogidos para adular al dictador. Entre ellos, entonces jóvenes como Longueira, Coloma, Melero, Lavín, Larroulet y el mismísimo vocero actual.

Todos juraron lealtad al general mientras en las calles del país arreciaban las redadas represivas, las detenciones ilegales, las torturas y se hacía desaparecer a centenares de hombres y mujeres por pensar de modo diferente al de los participantes de esa caravana político militar.

En cuanto a las afirmaciones de Camila sobre la presencia histórica de Fidel creo que a estas alturas nadie, con independencia de su posición política, podría desconocer que el líder cubano es, lejos, la figura política más importante del continente del siglo XX. Lo sostiene hasta gente razonable de derecha, que los hay aunque pocos.

En cuanto a la Revolución Cubana, es natural que existan diferencias y críticas. Al fin de cuentas las historias de los pueblos no son idénticas. Cada uno tiene su propia identidad cultural, sus diversas formas de organización política. Pero pretender ignorar el aporte de Cuba – como del Socialismo en general más allá de sus errores – en materias fundamentales como la educación, la salud, el desarrollo de la cultura y las artes, la Solidaridad entre los pueblos, la participación ciudadana, el fin de la explotación capitalista, sólo es propio de personas extremadamente sectarias.

Sin embargo lo sustancial respecto de los dichos del señor Chadwick es llamar la atención acerca del debido respeto a las diferencias y, en este caso, a la condición de mujer y de comunista de Camila.

Y cabe preguntarse ¿a quien o quienes se referirá Chadwick cuando habla de “dirigentes comunistas viejas y retrógradas previas a la caída del muro”?

¿Estaría pensando en Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo, en Dolores Ibárruri La Pasionaria, o en Frida Khalo, Tina Modotti o Tania la guerrillera? ¿Habrá oído hablar de ellas, sabrá quiénes son? ¿O pensará en chilenas como Elena Pedraza, Elena Caffarena, Ramona Parra, Alicia Ramírez, Gladys Marín, Graciela Alvarez o Sola Sierra?

Quizás recuerde a Marta Ugarte. Ella era miembro del Comité Central del Partido Comunista y dirigente en la clandestinidad durante la dictadura que Chadwick apoyó entusiastamente. Fue detenida, torturada, lanzada desde el aire al mar aun con vida en 1976.

He leído el testimonio del carabinero de apellido Vivanco que la ató con cuerdas y empujó su cuerpo. Ha explicado que por su estado de nervios no la amarró adecuadamente. Tal vez sea lo que hizo posible que su cuerpo haya aparecido en la playa de Los Molles siendo la única detenida desaparecida cuyo cuerpo apareció.Amanuenses al servicio de la dictadura urdieron una infame mentira para tratar de ocultar otro crimen de Pinochet.

O tal vez haya pensado en la compañera Reinalda Pereira detenida desaparecida con varios meses de embarazo, o en Nalvia Rosa Mena igualmente embarazada y secuestrada junto a su compañero, su hijo, su cuñado y su suegro, o en la compañera Alba Sonia Ojeda embarazada de 8 meses fusilada con su esposo e hijos en la puerta de su casa en Chillán aquel septiembre del 73. Todos hasta hoy crímenes sin castigo.

¿Serán esas las “viejas comunistas retrógradas” de que habla Chadwick? Por favor, un poco más de respeto por las mujeres y un poco más de respeto por la gente que piensa y lucha por una vida mejor para todos.

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10 abr 2012

Las almas de Gogol

Autocratismo, crueldad, aherrojamiento de la mujer y barbarie de la vida rusa: eran herencia asiática, según Gorki. El dominio mongol duró dos siglos hasta 1480. Moscú lideró la emancipación, transformándose en poderoso estado.

Se reanudaron los lazos con Occidente, proceso que Pedro I aceleró dramáticamente al determinar las necesidades de Rusia, si quería ser europea. Creó San Petersburgo.

Amparado en leyes despóticas, dictadas por él mismo, torturó y asesinó opositores, incluido su hijo Alexis; importó relojes, pelucas, ballet alemán, poesía francesa, pintura italiana; liberó la ciencia y el arte del dominio eclesiástico; la escuela fue secularizada; prohibió los teólogos y fundó el primer periódico ruso.

Para Marc Semenoff, no se trató de un brusco paso de las tinieblas a la luz. Más bien fue una caída desde el cielo de la magia y sueños del alma eslava a realidades prácticas, complejas y abrumadoras. Un trastorno por el contacto de dos espíritus tan diferentes, que permite comprender mejor el conflicto del autor de El capote.

Nicolás Gogol nació en marzo de 1809 en Sorotchinesk, Ucrania, región disputada con Polonia. Rusia triunfó, mas la influencia polaca, cuyos jesuitas propagaron la cultura europea, no desapareció.

Las escuelas ucranianas y la Academia de Kiev, fundadas sobre moldes católicos, estimularon la agilidad intelectual y un sentido agudo de la realidad y del ridículo, facilitando el desarrollo del estilo gogoliano, sátira sutil de la mediocridad grisácea y la música apagada de lo cotidiano.

Influido por E. T. Hoffmann, escribe Las veladas en una granja próxima a Dilanka, donde arteros demonios, castigadores de ingenuos labriegos, son vencidos por herreros ladinos o doncellas avispadas. Cuentos de fantasmas y seductoras hechiceras que arruinan a seminaristas.

Sentía pavor ante la estulticia y la vulgaridad reinantes en el común múltiplo de las vidas humanas, y Taras Bulba podría leerse como un esfuerzo por escapar de la banalidad idealizando a los poderosos de un pasado heroico, sin dejar de ser espléndida exaltación del afán de guerra y pillaje, antisemitismo, borracheras y grosero cristianismo de esos cosacos.

Escritor inspirado, casi en sentido platónico, apenas percibió el impacto de sus obras. El inspector, dividió al público en abogados o fiscales. La condena del régimen –significado político- sobrepasaba sus méritos literarios, angustiándolo de tal manera que enfermó. Autoridades necias y corruptas burladas por un bribón joven y “decente”. Gogol dirá, en fallidas justificaciones, que el verdadero inspector es el Juicio Final.

Sufría como un conservador descubriéndose pro-jacobino.

Por el argumento, personajes y lenguaje coloquial fue llamado “cabeza de la escuela natural”. De ahí la tendencia a considerarlo, sin más, realista, ignorando que su realismo es muy personal, pleno de resonancias místicas y fantásticas.

Almas muertas, reeditó la figura. Las implicancias sociales superaron sus expectativas. Novela de viajes, Tchichikov, robusto y digno estafador, recorre provincias comprando “almas muertas”, o sea, siervos fallecidos por los cuales sus dueños pagan impuestos hasta que el censo legalice sus muertes.

Esto le dará posición, posibilidades de jugosas hipotecas y esperanzas de matrimonio con alguna dotada heredera. La novela revela la vaciedad espiritual del país, equilibrando la mordacidad con pasajes líricos. Finalmente, compara la troika del extraño e ingenioso comerciante, con el reino entero, impulsado por una fuerza misteriosa, y exclama: “¡Rusia! ¿A dónde vas?” Una pregunta sin respuesta.

Los liberales saludaron el libro como condena del atraso social y cultural. Los eslavófilos, halagados en su religiosidad y nacionalismo, vieron un acto de fe en el destino de Rusia.

En medio del litigio penaba Gogol, ajeno a políticas e ideologías. Situación nada cómoda por el dogmatismo imperante; un gurú eslavófilo afirmó de Dostoievski: “Nunca será un artista”, sólo porque no le gustó Pobres gentes.

En la segunda parte, planeó desenmascarar las estafas de Tchichikov, quien, ayudado por millonarios dadivosos y un virtuoso gobernador, iniciará su camino de salvación, y terminaría con un apoteótico triunfo del bien. Pero, es insípido, misionero y tedioso, salvo cuando describe palurdos, caprichosos, glotones y otros especímenes. Fracasaba en las escenas de redención y sobresalía en lo picaresco.El demonio parecía guiar su pluma, creando un grave problema entre el artista y el asceta que quería servir a Dios. Dos veces quemó estos “diabólicos escritos”.

Una copia, salvada por amigos, permite responder la interrogante de la primera parte. Tchichikov, magnífico habitante del polo opuesto de la metafísica e individuo perfectamente lógico, se dirige en su troika al sacrosanto reino del dinero. “¿Cómo he de comenzar para enriquecerme lo más pronto posible?” Era su obsesión.

Un millonario no necesita métodos aviesos. Hay un camino recto, sólo tiene que recorrerlo y recoger los frutos. Todo comienza con un solo rublo. Es la fuerza misteriosa que se ocultaba en la metafórica troika. Hoy: mercado, acciones, dividendos, Bolsa, están en el vocabulario de los “nuevos rusos”, ciudadanos en ascenso social y económico que, como el comprador de “almas muertas”, estiman que el dinero ennoblece.

Cambiar el mundo, transformar la vida, fueron consignas que amedrentaron a Gogol, y ese temor reflejaría la contradicción entre lo jesuítico, lógico y realista, con lo eslavófilo, intuitivo y oriental. Asustado de su obra se refugió en la religión.

Publicó Pasajes selectos de la correspondencia con mis amigos, defensa de la autocracia, la servidumbre, la pena de muerte, la iglesia ortodoxa, la obediencia y el conformismo, es decir, del orden desenmascarado por El Inspector y Almas muertas.

Su drama no es aislado, es una manifestación rusa más profunda: conducirse según la ley divina. Ya desde la Edad Media, adolescentes huían de sus casas para peregrinar a Palestina.

Rusos de todas clases visitaron la tumba de Cristo. También lo hizo Gogol, y, al regresar, grave y sin alegría, su familia no lo reconoció. Desgarrado, escindido por esos dos preceptos, el espíritu se oculta, su misión fracasa. Su genio literario no satisfacía lo relevante en su tarea de hombre: ser un apóstol.

Gogol, siguiendo esa costumbre que tiene la gente, al decir de Borges, murió en febrero de 1852.

Tchichikov comenzó su viaje en la Rusia zarista, se detuvo un largo tiempo en la soviética y sorpresivamente pasó a la librecambista. ¿Será su última etapa? Es un poco la pregunta de hacia dónde vamos todos.

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10 abr 2012

Integración de América del Sur y liderazgo

A siete años del Día de la Amistad Argentino-Chilena, conmemoración binacional acordada en 2005 por los entonces Presidentes Néstor Kirchner y Ricardo Lagos, y cuando se recuerda el histórico abrazo de los libertadores José de San Martín y Bernardo O’Higgins en la Batalla de Maipú, surge con fuerza la necesidad de impulsar los procesos de integración en América del Sur.

Sabemos que estos procesos son signos de los tiempos y fruto del trabajo y esfuerzo de años. Así lo podemos constatar en la experiencia de Europa, que se demoró unos 30 años en concretar su integración, avanzado por etapas hasta su conclusión plena.

En América Latina han proliferado iniciativas de integración regional, tales como el Grupo de Río, ALCA, MERCOSUR, la Comunidad Andina de Naciones, pero después de 20 años sólo hay logros limitados. Estas iniciativas han estado orientadas a materias económicas y a reuniones de Jefes de Estado en lo político, sin impulsar una verdadera integración política, aunque ha habido algunos avances como el Tratado de Maipú de Integración y Cooperación, firmado por las Presidentas Michelle Bachelet y Cristina Fernández en 2009.

Nuestros países requieren una integración verdadera. Para ello, tiene que haber decisiones y liderazgos para proponer y definir la integración. No hay razón en América del Sur para que no tengamos un proceso de integración similar al de Europa.

Más aún, la crisis económica que viven hoy países de esa región y que, de una u otra manera, ha afectado al conjunto de esas naciones, nos sirve de experiencia para distinguir qué errores debemos evitar en estos procesos y cuáles ejemplos conviene seguir.

Los procesos de cambio global muestran que los polos de desarrollo económico se están trasladando hacia los países emergentes, entre los cuales los de la región latinoamericana aparecen entre los más pujantes. Aprovechar esta oportunidad histórica de avanzar al desarrollo se potencia si se combina con integración y se debilita si no hay esfuerzos comunes.

Para ello, debe fijarse un plazo y objetivos.

En el año 2030 las fronteras deben estar todas abiertas, debe haber libertad de trabajo, libertad de circulación de bienes y servicios, aranceles comunes, políticas sociales y de protección de derechos integradoras y, eventualmente, hasta una moneda única y un Parlamento Latinoamericano, como también, la consolidación de una democracia cada vez más profunda y representativa de la voluntad de los pueblos.

El año 2030 está suficientemente lejos para superar los inconvenientes y las resistencias locales pero a la vez lo suficientemente cerca para que sea esta misma generación la que aplique y disfrute este proceso integrador.

Esto traerá beneficios para Chile, no obstante, estos procesos no están exentos de trabas. Chile tiene buen crecimiento económico pero en un futuro cercano deberá enfrentar dificultades en la falta de fuerza de trabajo.

No debemos ver esto como una amenaza sino que como una oportunidad, por ejemplo, para el desarrollo de infraestructura de los puertos y la necesaria apertura cultural a las migraciones intraregionales.

Algunos dicen que la integración llegará sola, casi por inercia. No es así. Se requiere liderazgo, proponernos lograrlo ahora junto a otros países. Si algo positivo tiene llegar tarde es que uno puede aprender de otros.

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10 abr 2012

Chile: brecha digital

Los resultados del Simce Tecnológico, dados a conocer la semana pasada, resultan elocuentes del estado lamentable en que se encuentra la educación chilena y delatan la llamada “Brecha Digital”.

Lo primero que habría que decir es que este concepto es nuevo y viejo al mismo tiempo: la “Brecha Digital” es una más de las muchas que hemos conocido en nuestra historia, brechas económicas, sociales, científicas y tecnológicas. Las brechas, en definitiva, son el síntoma inequívoco de una falta de desarrollo y, peor todavía, una carencia grave de equidad y justicia social en el seno de una sociedad.

El 73% de estudiantes de estratos bajos apenas se empina en un precario nivel inicial en el uso de las llamadas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), un porcentaje que contrasta con el 8.3% en la misma condición en los estratos altos de la sociedad.

Es claro que existe una clara correlación entre las variables socio económicas y el acceso a los dispositivos informacionales de redes y equipos. Sin embargo, el problema es más serio, pues otras variables a considerar son la educación y la cultura, esto es, las competencias propiamente comunicacionales. Los resultados insinúan también desigualdades relacionadas con las diversas regiones del país.

La “Brecha Digital” pone en evidencia que no es lo mismo estudiar en un colegio municipal de alguna alejada región que en un colegio particular en la capital del país.Esto en un país que exhibe altos grados de penetración de Internet en América Latina, alrededor del 55% sobre un promedio de 40.7% para la región sudamericana.

La única explicación radica en la profunda desigualdad que se constata en la estratificación social y económica, además de un marcado centralismo.

Desde una perspectiva política y cultural amplia, estos resultados constituyen un balde agua fría para los afiebrados sueños de llevar a Chile a los umbrales de un país desarrollado.

Lo cierto es que, más allá del delirio neoliberal imperante, nuestro país no posee fundamentos consistentes para aproximarse siquiera al Modo Informacional de Desarrollo que caracteriza al mundo actual.

Una sociedad profundamente injusta, incapaz de ofrecer un sistema educacional de calidad y gratuito para las nuevas generaciones no puede aspirar al desarrollo tecno científico que exhiben otras naciones.

No cabe duda alguna que las TIC’s son una de las componentes de lo educacional en el futuro inmediato. No se trata, tan solo, de garantizar el acceso a las redes y equipos, sino de generar las competencias en estudiantes y profesores.

El primer paso en el desafío educacional es la creación de “inteligencia pedagógica”, modelos pedagógicos y computacionales capaces de sistematizar la información para transformarla en conocimiento y el conocimiento en acción.

Se trata, desde luego, de una empresa de largo aliento que requiere inversiones, capacitación a gran escala. El desafío educacional, finalmente, se mide en décadas y no admite medidas de parche ni produce dividendos políticos inmediatos.

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09 abr 2012

Básquetbol en el fútbol

Parece una incongruencia, pero es verdad. El básquetbol se está transmitiendo en el “Canal del Fútbol”.

Después de solucionar muchos problemas, entre otros, la negativa de la Federación de Básquetbol (tiene una liga que transmite en otro canal), la liga Dimayor logró que los partidos finales de la “Copa Club Kino”, se transmitan por la señal de cable del CDF.

Una gran noticia para los cesteros, para la liga Dimayor que estuvo prácticamente fenecida y reapareció rejuvenecida y para los amantes de este deporte.

La serie final, al mejor de 7 partidos, la disputan los dos mejores elencos del básquetbol chileno, Universidad de Concepción y Liceo Mixto de Los Andes, éste último ganador de los últimos torneos importantes.

Hasta el momento, la serie la gana Liceo Mixto 3-2 y estuvo a punto de coronarse otra vez campeón el jueves pasado en el gimnasio universitario penquista, encuentro que ganaron los locales en los últimos segundos 77-76. El sexto partido se jugará este jueves en Los Andes y el CDF anunció que lo transmitirá a las 20 horas.

El quinto encuentro se jugó a estadio lleno y los universitarios se vieron mejor y parecía que en el tercer cuarto decidirían el resultado, gracias a las buenas actuaciones del pequeño goleador Evandro Arteaga, de Eduardo Marechal y de los norteamericanos Jason Keep y Alain Laroche.

Pero aparecieron en Liceo el gigante Patricio Briones y Claudio Naranjo, anotando de tres y junto a los extranjeros Haward Wilkerson y Anthony Danridge, éste goleador de la noche con 26 tantos, equilibraron el partido. En el último cuarto se sucedían los empates y vino la emoción

Errores en ambos equipos, pérdida de tiros libres, malos cobros referiles y el angustioso 77-76 para la Universidad de Concepción, que en caso de ganar este jueves en Los Andes, definirá la semana siguiente en casa. Liceo aspira a quedarse con el título en Los Andes.

Un recado para el canal: la pantalla debe anunciar el tiempo que resta de juego, durante todo el transcurso de éste, lo que otorga más dramatismo a la transmisión.

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09 abr 2012

Superar la discriminación

Superar la discriminación es algo mucho más difícil de lo que habitualmente se piensa. La tendencia hacia la exclusión del otro está tan arraigada en nosotros, que tienen toda la razón los movimientos antidiscriminación cuando exigen que la ley que busca solucionar esta lacra de nuestra sociedad, no solamente prohíba y penalice estos actos abominables, sino que además promueva las ideas humanistas con campañas en las que se asuma positivamente la tarea de comprender a las minorías que son objeto de odiosidades.

Para entender cabalmente este asunto hay que comprender que una de las principales razones por las cuales se discrimina es el miedo.

Esto lo podemos observar fácilmente cuando constatamos que buena parte de los chistes de los cómicos nacionales tienen como principal base de su eficacia la discriminación a minorías indefensas: el tontito, el extranjero, el homosexual, el campesino, etc.

Y esto sucede de esta manera porque hay un mecanismo de autoafirmación que consiste en buscar una complicidad en la negación del que es diferente.

Reírse de una persona discapacitada es afirmar tácitamente que uno no sufre ese hándicap. La risa de la multitud es provocada por el deseo de apartarse todos de esa inhabilidad y reconocerse de este modo como “sanos”.

Nos reímos de estos pobres tipos porque tenemos miedo de ser vistos de ese modo, porque así nosotros afirmamos estar a salvo de esos defectos. Buscamos la connivencia del grupo porque de esa manera todos nos decimos unos a otros: “no somos de esos, esos son diferentes a nosotros”. Y somos los del lado “bueno” en la medida en que se genere este mutuo reconocimiento.

Por eso la discriminación es una forma de adquirir una identidad que se obtiene a través del reconocimiento mutuo de algunos frente a otros. Si defino al otro como “judío” lo aparto de mí, lo anulo como semejante y adquiero una identidad como “no judío”.

Si además le atribuyo un valor a mi propio “no ser judío”, entonces la operación se completa, porque de ese modo me afirmo a mí mismo a través de la negación ficticia del otro. Negando a esos otros que están en una situación de debilidad o de minoría me afirmo a mí mismo y adquiero una mezquina fortaleza, la de no ser como ellos.

Pero hay que decir que esta búsqueda de complicidades mutuas solo se explica por el miedo a ser visto de ese modo, el miedo a ser extranjero, el miedo a ser homosexual, el miedo a ser poco hábil.

Si no existiera este miedo, tendríamos avanzado buena parte del camino hacia la no discriminación. Pero para lograr eso habría que ser capaz de decir: yo no soy como ese que es objeto de discriminación, pero podría serlo. Él finalmente es como yo, es diferente a mí, pero también es igual a mí, porque los destinos humanos no son objeto de elección, sino que vienen con nuestra propia circunstancia.

El homosexual es homosexual de la misma manera como yo soy heterosexual. Somos iguales, y mi diferencia no nace de la exclusión del otro, sino de la igualdad de situación que constituye la situación básica de todos los seres humanos.

Mi identidad verdadera no tiene nada que ver con la exclusión del otro, sino con la igualdad de la condición humana, que puede ser de múltiples maneras, entre otras, homosexual u heterosexual, minusválido o sano, oriundo o extranjero.

No ser como el otro no es nunca un valor, ni negativo, ni positivo, aunque estemos siempre huyendo de nuestra verdadera circunstancia tratando de afirmarnos por la negación del otro. Es tan precaria cualquier identidad, que solo somos capaces de afirmarla por negación de las demás.

Hay algunos que creen que la discriminación se supera a través de la tolerancia. Creo que se equivocan.

Tolerar es soportar, aceptar a regañadientes, pensar de dientes adentro que somos mejores, pero no darle curso a las acciones que derivarían de esta creencia, sonreír hipócritamente sin mostrar nuestros verdaderos sentimientos.

Tolerar es permitir que el otro exista, como si de nosotros dependiera abrirle el espacio en que lleva a cabo su vida. La discriminación se supera únicamente cuando uno se hace cargo del otro y de su diferencia, cuando más allá del bien y del mal soy capaz de legitimarlo, aunque sus caminos de vida no sean ni puedan ser los míos.

No discriminar es reconocerse a uno mismo como un hombre igual a todos los demás hombres, es aceptarnos independientemente de nuestras particularidades, es no hacer juicios en relación con las diferentes circunstancias de vida que a cada cual le han tocado, es acoger a cada cual en su diferencia, afirmar al otro, no negarlo, permitirle y ayudarle a ser lo que es, abrirle las puertas de su propia vida para que pueda vivir reconciliado con ella y sobre todo, no condenarlo.

Para algunos la vida es bastante más pesada de lo que ya es para los más numerosos. No es mala idea aligerarles la carga. Pero, obviamente, eso no se logra con una ley, sino con una mano generosa que lamentablemente todavía buena parte de los chilenos no están preparados para tenderles.

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09 abr 2012

Que la familia vuelva al fútbol

Alguna vez escuché a un fanático decir que el debate sobre cómo erradicamos la violencia de nuestros estadios, debiese reservarse sólo a quienes asisten a los partidos , ya que sólo ellos conocen y entienden de qué se trata finalmente esta verdadera “pasión de multitudes”.

Creo que se equivocan. La tranquilidad en los estadios y en el fútbol, no es un problema de hombres o mujeres, no es un problema de fanáticos ni de títulos, ni exclusivamente de barras bravas o de dirigentes. El fútbol es parte de nuestra cultura y protagonista de alegrías que han conmovido y seguirán conmoviendo el alma de millones de chilenos.

Por eso comparto la enorme tristeza al ver cómo nuestros estadios se han transformado en lugares inseguros y hostiles, que han aislado paulatina y sistemáticamente a las familias de los emocionantes espectáculos que brindan.

Urge concretar una reforma integral a la legislación actual para corregir las fallas estructurales del sistema y elaborar una nueva normativa de efectos reales y no efectistas, que considere las diversas variables que rodean esta actividad.

Entre ellas se encuentran: la responsabilidad de los organizadores en la prevención de conductas violentas; la proporcionalidad entre los ingresos generados por el espectáculo, la inversión destinada a la seguridad del recinto deportivo y la responsabilidad patrimonial de los dirigentes; la delimitación de las funciones de las instituciones encargadas de la seguridad pública y de las empresas de seguridad privada; el régimen y naturaleza de las sanciones y la especialidad de las conductas que se generan en torno y con ocasión de un espectáculo de fútbol.

Así como también, y como parte fundamental del debate, la oscura relación entre barristas y dirigentes y la influencia que ejercen en las elecciones de los clubes y en las decisiones de sus dirigentes.

No será posible atribuir responsabilidad efectiva a los dirigentes, implementar mayores controles, introducir nuevas tecnologías y marginar definitivamente de los estadios a quienes dañan el espectáculo con violencia, sino existe la debida independencia y autonomía de los dirigentes deportivos respecto de las barras, de manera que puedan libre y responsablemente implementar todas las medidas que sean necesarias para que vuelva la paz, la tranquilidad y la familia al fútbol.

No se trata de criminalizar a las distintas hinchadas, ni a los barristas que con pasión y respeto expresan su emoción en el estadio, sino de decir las cosas por su nombre y hacer un llamado franco y directo a los dirigentes , para regular los nocivos efectos que ocasiona la intromisión de las barras en decisiones propias de la dirigencia, de los entrenadores y de los jugadores, como también, lo fácil que en ocasiones resulta para éstos sucumbir a la tentación del respaldo interesado de dichas barras.

Sólo así podrá ser realidad el ansiado regreso de la familia chilena al estadio, como tantas veces lo hicimos en la mía cuando niña.

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09 abr 2012

¿Un nuevo enjuiciamiento mapuche?

En un confuso incidente en Ercilla, un nuevo hecho represivo en una comunidad indígena mapuche cobró esta vez la vida de un funcionario policial, el Sargento Segundo Hugo Albornoz, quien recibió un impacto de bala en su cuello, herida que posteriormente le causó la muerte.

Este acontecimiento enluta a su institución.Pero sobre todo trae dolor y tristeza para su familia y sus seres queridos.

Ninguna causa, ningún procedimiento, pueden justificar la pérdida dramática de una vida.

Los mapuches saben de esto y sus comunidades han llorado en estos años la muerte de 11 jóvenes mapuches.

El Fiscal Luis Chamorro ha ordenado una investigación “reservada” de 30 días para esclarecer las causas de la muerte de Hugo Albornoz y es del todo necesario y conveniente para la paz social y para la sociedad el que los hechos reales sean revelados, pues está el derecho de su familia a saber cómo acontecieron los hechos.

Por otra parte, hay una comunidad indígena, nuevamente puesta en cuestión, pues en algunos medios de prensa se ha especulado con la posibilidad de que el disparo fatal haya surgido de algún tipo de arma supuestamente en posesión de algún comunero.

Los voceros de la comunidad Wente Winkul Mapu han emitido una declaración reciente en donde señalan sus dudas respecto de eventuales versiones de una emboscada y apuntan a la posibilidad de un accidente entre los propios funcionarios policiales.

Cierto o no, será una investigación seria y rigurosa la que determine los hechos, especialmente porque si es un accidente, el Estado estará obligado a indemnizar a la familia del infortunado Sargento Albornoz. Si su muerte es atribuible a terceros será una Corte la que determinará las sanciones del caso. Lo que es imprescindible es que esta muerte, ni ninguna otra, pueden quedar sin una respuesta precisa.

También resulta natural pensar que la comunidad Wente Winkul Mapu tenga interrogantes respecto del Fiscal Chamorro. Él estuvo presente en el operativo que terminó con la vida de Hugo Albornoz.

Las fuerzas policiales en número cercano a 50 uniformados arribaron temprano a dicha comunidad e iniciaron un intenso allanamiento y procedieron a detener a mujeres por supuesta tenencia de pasamontaña, arma hechiza y un cartucho de escopeta….La versión policial indica que la bala que se disparó en contra del uniformado emerge al final del proceso, en un contexto de emboscada.

La comunidad declara formalmente que el hecho ocurre “luego que se retira parte de la caravana policial y en un lugar distinto al de los allanamientos, un contingente superior a los 60 carabineros irrumpe en otro sector de la comunidad, por distintos lados, disparando de manera indiscriminada en contra de la casas”

Por lo tanto, sería presumible que la bala que alcanza al uniformado, pudiese provenir de los propios camaradas de armas.Tenemos por tanto dos versiones para un mismo problema. Y la Fiscalía Nacional tiene la obligación de aclarar las circunstancias. Y hacerlo con imparcialidad.

Y cualquiera sea la respuesta a esta investigación, el hecho principal es que la presencia de Carabineros y la creciente militarización de Ercilla y otros lugares de la Araucanía, no sería necesaria si el Estado cumpliese con las obligaciones del Convenio 169, hoy Ley de la República, en cuanto a brindar satisfacción efectiva a las demandas territoriales y de derechos integrales de nuestros Pueblos Indígenas.

Estamos arrastrando como sociedad una deuda histórica mal encarada por el actual Gobierno conservador y deficientemente asumida por el movimiento democrático.Esto comprende al parlamento, los partidos políticos y la sociedad en su conjunto.

Y los hechos de violencia, constantemente, apuntan a criminalizar a una etnia, sin que nadie en general repare en el hecho sustancial de que la primera y principal violencia es la que el Estado ha ejercido en contra de los Indígenas en diversos períodos de nuestra historia.

En consecuencia, no es sólo el esclarecimiento de la verdad lo que importa en este lamentable caso.

También interesa al país que la Paz en las zonas indígenas tensionadas sea fruto de la Justicia y no de la imposición de normas represivas. Para ello, el Convenio 169 de la OIT es un referente que no debemos descuidar y en esto el Gobierno y el Parlamento tienen la más importante responsabilidad.

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