23 abr 2012

Democratismo y democracia

Sé que mis palabras no son adecuadas en el ambiente político chileno, pues digo cosas que se salen de los criterios que el mundo oficial acepta. Cuando converso estas cosas, muchos de mis auditores ocasionales, amigos generalmente, me recomiendan ser “más políticamente correcto”. Pero, el que nace chicharra muere cantando.

Durante los últimos treinta años algunos hemos venido denunciando la construcción de un sistema de “democracia aparente” en América Latina y en Chile.Alguien ha creído que lo que pretendo es desacreditar la democracia representativa. Nada más ajeno, pues las democracias verdaderas pueden ir desde las menos representativas a las más representativas y participativas, sabiendo que las democracias “directas” y “perfectas” no existen.

El sistema que denuncio es aquel que consiste en dar señales de una democracia (gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo), pero asegurando que el poder se mantenga siempre en las mismas manos y sirviendo los mismos intereses.

Luego de la revolución cubana, desde los Estados Unidos se formuló para América Latina una política “desarrollista” que revistiera la vida social de mecanismos que evitaran un estallido que pusiera en peligro sus intereses y los de sus aliados internos.

Ya un poco antes se miraba con simpatía el modelo optado en Colombia (pacto de alternancia entre conservadores y liberales) ante el fracaso de las dictaduras precedentes, especialmente a la luz de la doctrina de la seguridad nacional, que enseñada desde los años 50 por los militares y políticos de EE.UU. dominó abiertamente el escenario hasta hace poco tiempo.

El diseño destinado a controlar el desarrollo de América Latina considera centralmente la mantención de un sistema democrático, sin espacios para verdaderos cambios de estructura, sustentado en un modelo económico capitalista.

Si las elecciones conducían por caminos distintos y el modelo parecía fracasar, la alternativa fue siempre la imposición de una dictadura militar al servicio de los intereses de la derecha en cada país. Por cierto, las cosas no le han salido siempre bien al buen vecino del Norte.

Ejemplo claro ha sido el fracaso de los mecanismos de esta democracia aparente en Venezuela, donde las cosas se extremaron de tal modo que, finalmente, surgió un caudillo creado, criado y promovido por el modelo, pero que a poco de asumir el mando se izquierdizó de un modo evidente, en el peor modelo de las izquierdas. Y tal como le ha pasado al coloso norteño en Cuba, intentó derrocarlo con pésimos resultados.

El modelo de “democracia aparente” se nutre del descrédito de la política como actividad humana, la corrupción en diversas escalas, la desactivación del poder de las organizaciones sociales intermedias y de los partidos políticos, el control del poder económico y comunicacional en manos de una minoría ideológicamente afín, el desarrollo de una actividad electoral distractiva, limitada e inconducente, sin perjuicio de numerosas campañas laterales de terror, desprestigio.

Cuando en Chile no se pudo imponer el modelo, pese a los intentos de penetración en la democracia cristiana para convertir a ese partido en su agente como proyecto alternativo a la propuesta cubana, no hubo más camino para los dueños del poder que justificar un golpe de estado e instalar una dictadura militar.

De la mano de los mejores teóricos y políticos, la derecha que se instaló en el poder con los militares diseñó un sistema institucional que consolidara el nuevo régimen, revestido de tal manera que a los dirigentes de los partidos que estaban en contra de la dictadura les pareciera lo suficientemente atractivo como para aceptarlo – con ciertos maquillajes necesarios para acomodarse a los discursos meramente teóricos – y hacerlo suyo.

Lo denunciamos en 1985 como “ochentaynuevismo”, la estrategia orientada a aceptar el modelo institucional con un recambio en la conducción administrativa del país. La penetración ideológica en las directivas políticas – mediante cursos de capacitación y posgrados en Estados Unidos y en Alemania especialmente – llevó a las elites de socialistas y demócrata cristianos a aceptar la instalación de la democracia aparente, sin modificar ninguno de los elementos centrales y definitorios de la Constitución, de las leyes económicas y de los estilos de trabajo político.

Poco a poco, el modelo autoritario vigente, en la medida que avanza y tiene éxito la campaña de desprestigio de los partidos y del quehacer político, se ha ido ajustando a la necesidad de generar apariencias democráticas pero desarticulando las posibilidades de que verdaderamente el pueblo participe en las más trascendentales decisiones de modo relevante.

Una columna como ésta no basta para probar mis afirmaciones, así es que probablemente iré refiriéndome a estas “trampas de democratismo” en futuros textos.

Por ahora sólo quiero enunciar que los modelos de militancia, el descrédito organizado de la política, los mecanismos de elección de autoridades, la desorientación organizada del discurso político hacia temas secundarios, los tonos de los discursos dejando en evidencia que no se discute lo sustancial, las estrechas disputas de poder al interior de las “cúpulas” – que antes eran “directivas” – y la auto denominación de “clase política”, de la que se solazan con sensualidad evidente los que mandan, son algunas de las más peligrosas manifestaciones, que ahora se coronan con los más burdos sistemas (voto voluntario y primarias) que intentan decir que de ese modo se atenderá a la opinión popular, cuando en realidad se trata exclusivamente de asegurar que el poder siga en las mismas manos cohonestado por votaciones abiertamente manipuladas y minoritarias.

El democratismo es el arma de los que no creen en la democracia y están dispuestos a luchar porque esos mecanismos se mantengan lo más posible, como la mejor forma de asegurar su poder.

Y cuando eso se acabe, cuando deban enfrentarse a un pueblo cansado de la manipulación, entonces… que Dios nos pille confesados.

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23 abr 2012

Plebiscito en Castro, ¿un “mall” resultado?

En estos últimos días se han vivido interesantes procesos de participación democrática en Castro. Hace unas semanas con las Primarias de la Concertación, y el pasado fin de semana, con un plebiscito ciudadano.En ambos ejercicios participativos los resultados fueron contundentes. Casi el 80% de los participantes de las primarias respaldó al actual Alcalde Águila, férreo defensor de la construcción del polémico mall, lo que ya permitía proyectar el resultado del plebiscito, en donde se incluiría una pregunta sobre la construcción del centro comercial.

Nuevamente los resultados fueron abrumadores: el 95% de los habitantes de Castro se pronunció a favor de su construcción.¿Qué lectura cultural podemos hacer de este resultado?¿Estamos tan equivocados los académicos y ciudadanos defensores de nuestro patrimonio?

En primer lugar parece incuestionable y de total legitimidad la victoria del actual edil en ambos procesos democráticos, lo que nos lleva a una segunda pregunta ¿la mayoría de los habitantes de Castro está por destruir su patrimonio?

Por eso, más allá, de cómo se permitió la construcción de invasión arquitectónica y cultural de esta magnitud, el problema desde la perspectiva antropológica se traslada a la respuesta de la comunidad frente a este hecho. Hace unas semanas  escribí un primer artículo en relación al “Mall de Castro”, y me di el trabajo de leer los comentarios de los distintos ciudadanos que ejercían su legítimo derecho a la expresión.

En primera instancia – reconozco – lo que más me sorprendió fue el hecho que la mayoría de los habitantes de la zona defendía la construcción del centro comercial. Pero fueron definitivamente sus argumentos los que despertaron mi inquietud científica.

Recuerdo nítidamente dos de ellos. El primero hacía referencia a que cómo no comprendíamos los santiaguinos (dando por hecho esa condición) que para ir al cine debían desembolsar $40.000, y el segundo a que nosotros los forasteros (extranjeros en nuestro propio país) no comprendíamos lo que era aburrirse todo el invierno encerrados en torno a una estufa.

Estas expresiones me conectan con la afirmación de Stuart Hall cuando señala que “la cultura produce los cambios en los estilos de vida, en las prácticas cotidianas, en los comportamientos. Si por medio de los discursos uno crea subjetividades empresariales, tendrá sujetos que se comportarán socialmente como empresarios. La cultura dentro de la cual obrarán será una cultural empresarial”.

Por lo tanto, comprensible sería que después de casi treinta años de ideologizarnos culturalmente en pro del mercado, el emprendimiento y el consumo, la gente no conciba ir al cine si no es dentro de un mall, ¿por qué ese ciudadano no exige la construcción de un centro cultural público que contenga una sala de cine? o ¿por qué la gente de Castro desprecia la tradición de conversar en torno al calor de un hogar y prefiera el encierro en un centro comercial induciendo al consumo como mecanismo de diversión?

Sencillamente porque el dios Mercado lo hace soñar con comer una hamburguesa en Mc Donald’s junto a su familia o amigos, mientras el curanto languidece en una casa vacía.

Por eso, cuando un destacado arquitecto panelista de un medio radial planteaba que nadie se oponía a la construcción del centro comercial, sino al cómo se hizo,permítanme disentir; el problema no es sólo de forma o de ubicación.

Desde la perspectiva antropológica el problema va más allá, es cómo afecta las relaciones sociales, la economía local, el paisaje cultural, es decir la vida a escala humana. La pregunta es ¿toda ciudad debe tener un mall? ¿Todas deben ser como La Florida rodeada de tres centros comerciales y ningún parque público?

Y aquí volvemos a nuestra clase política ¿Qué responsabilidad le cabe? La respuesta es simple: toda.

¿Por qué no existe un plan serio de educación de valorización de patrimonios locales?

¿Por qué esta legislación es tan débil y no fomenta la existencia de ningún instrumento público que permita demoler si se atenta contra nuestro patrimonio?

¿Por qué los planes reguladores no son visados por el Consejo de Monumentos si ponen en riesgo zonas patrimoniales?

¿Y qué pasa con nuestras autoridades locales dispuestas a destruir nuestro legado cultural si eso le granjea votos?

Alguien se puede imaginar al Jefe de Gobierno de Ciudad de México autorizar la construcción de un mall entre la Catedral y el Templo Mayor Azteca en pleno zócalo capitalino. O a la autoridad local de Roma poner en riesgo el Coliseo Romano ante los problemas de congestión que provoca.

La respuesta, ni vale la pena mencionarla, es tan evidente que el cuestionamiento surge más bien por la ceguera de nuestros políticos, por su mirada cortoplacista y atrapada en un paradigma modernizador brutal y destructor de nuestras tradiciones y memoria social.

De esta manera, parece preocupante, si vemos que el ministro de Obras Públicas opina como si estuviera en el living de su casa, que encuentra un despropósito la construcción del mall, pero no entregue ni una sola opinión política de cómo va a resolver el problema desde la óptica del estado o de las políticas públicas. Podemos constatar la pobreza de ideas y la anomia absoluta frente al poder del mercado de nuestras autoridades gubernamentales.

Entonces si no son los políticos, ni los empresarios, ni los técnicos, y ni siquiera los lugareños, emulando al Chapulín ¿quién podrá defender el patrimonio?

El panorama se ve sombrío, pero me siento optimista cuando veo a agentes sociales organizándose por defender barrios capitalinos, el puerto de Valparaíso, nuestra gastronomía, nuestra artesanía, recursos naturales asociados a la vida de Pueblos Originarios o comunidades agrícolas, o rechazar un mall en La Reina.Quizás todavía son minoría, pero están adquiriendo tal consistencia que ya disputan la hegemonía cultural del libre mercado.

Son movimientos socioculturales con una visión solidaria e igualitaria que no restringen su accionar a su metro cuadrado sino que comprenden que nuestra riqueza como país se basa en nuestra diversidad cultural.Somos un mosaico de prácticas y tradiciones culturales, que si las vivimos como comunidad será el mejor patrimonio que podemos heredar a futuras generaciones y nuestros hijos, si realmente queremos alcanzar un desarrollo sustentable.

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23 abr 2012

Nicanor Parra en el Olimpo de las letras

El creador rebelde a las modas y tendencias, a los grupos, movimientos y escuelas poéticas, ocupa a partir de ahora un merecido lugar entre los eximios de la literatura.

Nicanor Parra añade su nombre a la lista de ganadores del Premio Miguel de Cervantes, considerado el Nobel de las Letras de habla castellana. Es el tercer chileno en obtener este galardón, antes lo consiguieron Jorge Edwards y Gonzalo Rojas.

A diferencia de los 37 anteriores actos solemnes de entrega de estos premios, el de este año se puede afirmar que ha sido una ceremonia de ausencias.

El rey de España, Juan Carlos l, convaleciente de una operación que, ya saben, ha originado todo tipo de críticas e interpretaciones, estuvo representado en la presidencia de esta ceremonia solemne por su hijo, el príncipe don Felipe, que estuvo acompañado de doña Letizia.

Tampoco ha estado presente, como también saben, el poeta premiado. Nicanor Parra, argumentó miedo a los aviones, aunque sus 97 años han pesado para no asistir. En su lugar, junto a los príncipes, su hija Colombina y su nieto Cristóbal Ugarte Parra, de 19 años.

Solo en 1988, cuando se entregó el premio a la filósofa María Zambrano, la galardonada no estuvo presente por problemas de salud.

Tampoco se ha escuchado el tradicional discurso al que está obligado el premiado y que suele centrarse en Miguel de Cervantes y su obra cumbre, El Quijote. Nicanor Parra mandó un antidiscurso. Genio y figura.

Sí se han escuchado gritos de protesta cuando llegaban al paraninfo de la universidad de Alcalá de Henares los príncipes y el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy. Con la crisis y los escándalos de la que no escapan los miembros de la realeza, los nervios están a flor de piel y salen a relucir. Como así ha ocurrido.

Un dato a destacar, la Universidad de Alcalá de Henares fue fundada en 1499 por el cardenal Cisneros y a lo largo de su trayectoria ha tenido enorme influencia en la ciencias, las artes, el pensamiento español. El llamado Siglo de Oro tuvo en esta Casa de Estudios su caja de resonancia que traspasó fronteras, reinos e imperios.

Con aplomo, sin muestras de nerviosismo, Cristóbal, nieto del poeta, leyó un discurso en el que relataba los momentos que se sucedieron tras conocer su abuelo la obtención del premio. A continuación, dio lectura a antipoemas seleccionados por el premiado y en los que no faltaron los toques de humor, la ironía y las reflexiones íntimas de un creador a la hora de escribir lo que el pensamiento dicta.

Para Nicanor Parra hay dos, tres o más Quijotes,incluso, se auto asigna un Quijote parraliano.

Desde la distancia, Parra se pregunta ¿Se merece usted el Premio Cervantes?

A lo que él mismo responde. “Sí, por una obra que pienso escribir”.

Por encargo del poeta, Cristóbal Uribe regaló al Instituto Cervantes una vieja máquina de escribir que según Nicanor Parra utilizó para escribir muchos de los poemas por los que ahora ha sido premiado con el Cervantes. Incluye esta donación un poema inédito sellado que debe ser abierto dentro de 50 años.

El príncipe de Asturias, don Felipe, se refirió a la innovación y ruptura que fluyen en las páginas del Quijote y la comparó con la obra de Nicanor Parra donde se rompen las normas para desconcertar.

Citó a los Artefactos como ejemplo de exploración de nuevas formas, como confrontación con los dogmas… Nicanor Parra, gemelo de Miguel de Cervantes, sentenció el heredero de la Corona.

Ignacio Wert, ministro español de Cultura, recordó a los otros poetas que han obtenido el Cervantes.Para el ministro, Nicanor Parra exhibe una hermosa genialidad poética en la que se funden sensibilidad, arraigo en la tierra y herencia de la fortaleza del indómito mapuche. Destaca su condición de poeta trasgresor, contestatario, inconformista e innovador.Un francotirador de la poesía que lo relativiza todo.

Wert resaltó que en los antipoemas Parra da la espalda a su condición de físico, de científico, para expresarse sin complejidad con giros y liras cotidianas sobre aspectos que, aunque serios, dan pie a la risa. Ese sello tan personal estuvo presente en esta ceremonia.

Don Quijote de Chillán, don Nicanor de la Mancha, ausente del acto solemne en Alcalá de Henares, que estuvo representado por varios miembros de su familia, además de su hija Colombina y su nieto Cristóbal, que posaron para la posteridad junto a los príncipes y el presidente del gobierno, Mariano Rajoy.

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23 abr 2012

La salud un derecho de todos

Acaso las garantías fundamentales más básicas de que debe gozar toda persona en nuestra patria son los derechos a la vida y a la salud. Por la sencilla razón de que sin ellos se hace imposible el goce de cualquier otro.

Para asegurarlos, a lo largo de la historia, el Estado generó un sistema de protección y una red de hospitales y consultorios. A partir de los ’80 ello tuvo una variante con la creación de un sistema privado alternativo, administrado por las ISAPRES.

Las evidentes diferencias entre ambos y el encarecimiento de muchas prestaciones hizo necesario introducir una mayor equidad; evitando que se discriminara por el bolsillo del paciente. Para esto se creó el AUGE, un listado de patologías en que se estableció un protocolo de atención, con plazos y cobertura financiera equivalente para todos.

Tenemos que seguir avanzando, para ampliar la cobertura a otras patologías de alto costo, que hoy no están en el AUGE y que son imposibles de pagar para una familia normal y para superar algunos obstáculos que aún quedan pendientes.

Es el caso del cáncer de mama, que cobra la vida de tres mujeres cada día y que está incorporada en el AUGE, pero presenta situaciones de discriminación que no son aceptables.

Así, las mujeres que sufren el denominado tipo “Her 2 positivo”, el más agresivo y de peor pronóstico, pueden mejorar sus expectativas con una terapia a base de un fármaco llamado Herceptín. Éste tiene un costo aproximado de un millón doscientos mil pesos por dosis, en tanto el tratamiento completo supera los 20 millones.

Dicha medicina está en la Guía Clínica del ministerio de Salud. Sin embargo, no está en la canasta del AUGE. La consecuencia es que mientras las pacientes de FONASA no pueden acceder a el, las que pertenecen a las ISAPRES sí, porque el sistema privado se basa en dicha Guía.

He sido testigo de la desesperación de estas mujeres, obligadas a realizar colectas, bingos, rifas, completadas y tantas otras iniciativas para costear su tratamiento y aferrarse a la vida.

Es el caso de Cecilia Rojas de Combarbalá, quien mensualmente debe realizar todo este tipo de actividades pese a su enfermedad con el propósito de reunir recursos para comprar medicamentos. Además, ella debe viajar desde Combarbalá a La Serena (191 km) para recibir el tratamiento. Es mi tarea lograr que se entregue un trato digno y sin discriminaciones a estas mujeres.

El año 2010, durante la presidencia de Michelle Bachelet, se diseñó y financió un plan para atender oportunamente a alrededor de 200 mujeres con este cáncer, con un presupuesto de más de 3 mil millones de pesos. Según el ministro Mañalich se atendió a 56 pacientes.O sea, quedarían 144 cupos y aún así se les niega la atención.

Recientemente, el mismo Ministro consultado sobre el asunto señaló que la medicina estaba disponible y que las pacientes debían ir a FONASA con su orden médica.Muchas concurrieron, pero no tuvieron éxito.

Por su parte, el director del FONASA dijo que los Servicios de Salud, a través de la Unidad del Cáncer del ministerio de Salud, solicitan el financiamiento de la droga, pero que ésta se entrega en el propio hospital donde se atiende la paciente.

En buen chileno, el “compra huevos”. Lo que, al parecer desconocen ambos es que equipos medios del Ministerio han cuestionado la utilidad de esta terapia por encontrarla “cara”.

Esto tiene que resolverse. Tanto en lo que respecta a este medicamento así como para seguir fortaleciendo las acciones contra el cáncer de mama. Necesitamos más mamógrafos en los hospitales públicos y más prevención y educación desde muy temprana edad.

Lo mismo debe ocurrir con tantas otras enfermedades de altísimo costo y que no pueden ser solventadas por las familias, como la hidatidosis, por poner un ejemplo frecuente en nuestra zona.

La salud, como la educación, son áreas donde la desigualdad se hace más evidente y debemos enfrentarla decididamente.

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23 abr 2012

¿Qué nos dicen realmente los resultados Simce 2011?

Desde la investigación hemos aprendido a analizar e interpretar información a partir de ciertas preguntas, supuestos o hipótesis, que permiten –razonablemente- concluir y avanzar respecto del tema o problema en cuestión.

Compartiendo el que hay buenas noticias en matemáticas de 4° y ciencias sociales en 8°, la invitación es hacer este ejercicio con algunos de los resultados del SIMCE del 2011, dado a conocer recientemente.

¿Los avances que se observan pueden ser sólo y directamente atribuibles a políticas acciones educativas recientes?

Al parecer no: la evidencia para Chile nos permite suponer que en este avance hay un efecto “familia” necesario de cuantificar y analizar. En efecto, los padres chilenos, de manera creciente, han aumentando significativamente su escolaridad promedio, variable que incide de manera relevante en el rendimiento de los estudiantes.

Por otra parte, la brutal desigualdad que nos atraviesa como sociedad, hace muy difícil que la escuela, por sí sola, logre revertir el determinismo de los resultados escolares. En otras palabras, el peso de la cuna sigue siendo muy fuerte, aspecto de acabamos de ratificar en un estudio que tenía como gran desafío estimar qué incide más sobre el rendimiento de los estudiantes de primaria en distintos países latinoamericanos.

Así entonces, es del todo probable que al descomponer este avance logrado (y la evaluación tienen las herramientas para hacerlo), el peso de estas variables socioculturales de los padres, sea importante y explicativo del salto en cuestión.

Esto no contradice en nada la presencia de factores propios de la escuela, de sus docentes y sus prácticas, como explicativos o asociados a tales resultados. Lo que estamos diciendo que es necesario identificar qué aspectos están haciendo el mayor aporte al aprendizaje en cuestión, de manera de fortalecer y ajustar las acciones y políticas educativas en consecuencia.

Disminuye la brecha entre el grupo socioeconómico Alto y Bajo.

La brecha entre lo que aprenden los estudiantes con mayores recursos económicos y socio culturales y quienes pertenecen a los segmentos más pobres y vulnerables, es un claro reflejo de la desigualdad o injusticia de nuestro sistema educativo.

Por ello importa y mucho, leer bien que nos dice la evidencia. No sólo importa que la brecha disminuya. No es lo mismo que se acorte la distancia entre lo que rinden los estudiantes más ricos y los más pobres, producto de un mayor aprendizaje del grupo más desfavorecido, a que ello ocurra debido a que los estudiantes del grupo socioeconómico más alto, bajaron en su rendimiento, como lo muestran las cifras del este SIMCE.

Para muestra un botón: en el SIMCE lectura para 4° básico, el GSE Alto baja de 304 en el 2010 a 299 en el 2011; y baja también el rendimiento de los estudiantes del GSE Bajo, de 250 en el 2010 a 249 en el 2011.

Por cierto, que “la brecha disminuye”, de 54 (2010), a 50 (2011); pero ¿podemos de verdad decir que estamos mejor?, ¿o que eso supone que hemos avanzado en mayor equidad en la distribución de la educación en el sistema? Francamente no.

Habrá que mirar cuidadosa y seriamente esta brecha en los distintos niveles y disciplinas evaluadas, para poder concluir y decidir al respecto.

Lo mismo ocurre respecto de la distancia o brecha que separa los establecimientos municipales de los pagados. La menor distancia se debe también a la disminución del rendimiento promedio de los establecimientos pagados. Lo que por otra parte, no hace sino ratificar la fuerte y grave segmentación de nuestras escuelas y sistema.

Para finalizar, dejar la inquietud respecto de la necesidad de tener un sistema y lógicas de evaluación que orienten respecto del tipo de educación que se necesitamos y requerimos para contribuir en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

Necesitamos usar ese enorme potencial político y técnico que tiene la evaluación, para empujar y conseguir recuperar ese sentido más societal de la educación.

Ojalá dejemos de lado los rankings entre escuelas o la simple comparación de cifras para poner sobre la mesa la discusión en torno a los fines, sentido y rol de integración social y aporte esencial de una cultura política pública democrática que tiene la educación.

No es posible pensar el fin o sentido de la educación, de manera independiente de la sociedad que queremos y necesitamos. La evaluación y el uso que de ella hagamos, inevitablemente perfila y construye el espacio formativo en donde se han de educar nuestros ciudadanos.

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23 abr 2012

Los cristos maltratados

“Si algo bello hay en el encuentro con Dios –que es el principio y fundamento de San Ignacio- es que la razón de mi existencia es que Dios me ama. El hombre es un ser para ser amado”.

La cita está extraída de una de las meditaciones del padre Fernando Montes S.J. en el retiro de Semana Santa del Colegio San Ignacio El Bosque, grabaciones que suelo quedarme rumiando por algunas semanas. A muchos creyentes, Jesucristo resucitado se nos va revelando de a poco a través de estos audios y el gozo de la Pascua se mantiene así por varias semanas.

En dicho encuentro, el padre Montes nos invitaba a los católicos a vivir una fe ligada a los problemas y los cuestionamientos de hoy. El cristianismo es una doctrina que se vive en el día a día, la fe no es para vivirla en la comodidad del encierro en los propios grupos; al contrario la fe es para vivirla en el mundo, siendo parte de los desafíos de cada época.

“El cristianismo mal entendido es vivir una vida espiritual (…) lejana de lo terreno. (…) Nos guste o no, somos ciudadanos del siglo XXI y tenemos que vivir en el siglo XXI, porque el cristianismo es mirar para adelante y construir un mundo mejor. No mirar para el pasado ni para el cielo. La obra del Espíritu Santo es que el verbo se hizo carne, lo que quiere decir que los cristianos somos más cristianos en la medida que nos metemos más en este mundo, nos hacemos cargo de sus problemas, de sus injusticias, de sus temores y sus desafíos”.

Y ponía a la propia Iglesia de ejemplo: “El peligro de la iglesia, el peligro de las familias, es no entender el mundo. Hay papás que no pueden dialogar con sus hijos. Por no entender las cosas, hay papás y sacerdotes que ponen como norma y principios cosas que no son propias de la fe, sino de otro tiempo, que no es lo mismo”.

En el mismo sentido, el capellán del Hogar de Cristo, Pablo Walker S. J. en otra meditación nos recordó el linchamiento de Daniel Zamudio, señalándonos que “la brutalidad homofóbica se parece mucho, demasiado, al maltrato que sufrió Cristo hace dos mil años”.

La interpelación es clara: quienes nos decimos seguidores de Cristo debemos estar con el que sufre, con el agredido, sin observar ninguna otra característica, sin reparar ninguna otra condición, sin cálculos políticos, sin temor a las segundas intenciones.

Nuestra obligación va más allá incluso: debemos hacer todo cuanto esté en nuestras manos para lograr su protección, su no discriminación. Ese es el ejemplo del que murió en la cruz. Esa es la iglesia que muchos vivimos, pero que somos poco capaces de mostrar.

Ese mismo día, Viernes Santo, una cincuentena de personas se reunía para realizar un “asado de los ateos” en el Parque Padre Hurtado (¡vaya contradicción!), según dijeron querían alzar la voz y recordarnos a los católicos que no todos siguen nuestra fe.

Pese a lo odioso del gesto, no creo que los que se reunían fuesen un grupo de adoradores del demonio. Quizás la dureza de su acción nos obliga a los católicos a preguntarnos cuántas veces hemos sido nosotros los odiosos.

A diario me encuentro con personas que para mí son un ejemplo de cristianismo, por la forma en la que viven su vida, pero que se sienten profundamente maltratadas por la iglesia.

Mujeres antes golpeadas que recomponen su vida con nuevas parejas y que cuando piensan en el divorcio son condenadas; jóvenes que por diversas razones forman familia sin casarse o que atrasan el matrimonio pero no las relaciones sexuales.

Pienso en aquel amigo homosexual, de familia y colegio católico, que muchas veces se siente injustamente tratado por la iglesia, violentado y ofendido, pese a que es un gran amigo, cariñoso tío con sus sobrinos, lo que podríamos llamar un buen tipo, que colabora en obras sociales, se preocupa de los que tienen menos y que, según como yo lo entiendo, vive muy cristianamente. Sin embargo, lejos de sentirse consolado por mi iglesia, valorado porque Dios lo ama, se siente permanentemente agredido.

Son ellos a quienes podríamos llamar los cristos del día a día que aparecen olvidados por la Iglesia.

Ello pese a que “Jesucristo es un fracasado que murió en la cruz. Imagen de Dios tan distinta a la de algunos cristianos para los cuales Dios es un sátrapa, que lo mira por el ojo de la cerradura para ver si lo pilla en algo”, nos decía el padre Montes.

Entonces, como iglesia, aparecemos en los medios, como castigadores erráticos, poco acogedores. A veces, poco cristianos. Los católicos sabemos que no somos así, o al menos que nuestra iglesia tiene muchas otras caras.

Me llamó profundamente el gesto del Arzobispo Ezzati de visitar a los presos de Punta Peuco (condenados por delitos en contra de los derechos humanos). Algunos lo criticaron duramente.

Pero, ¿dónde podría estar en Sábado Santo el padre Arzobispo si no es con aquellos que representan lo peor de lo peor? Delincuentes que cometieron los más atroces crímenes, que para muchos representan lo más malo de lo malo. Olvidados incluso por aquellos que antes fueron sus más fervientes seguidores. Dónde si no allí debía estar aquel que pretende seguir a Jesucristo, acompañando y celebrando la liturgia con los más despreciados entre los despreciados.

El problema en este caso es básicamente comunicacional: nos hace falta ver también a la iglesia que está con todos los olvidados. A veces, no se ve la iglesia que yo vivo, la que está junto a los que sufren, a los que son discriminados, a los oprimidos y agredidos, y entonces la visita del Arzobispo aparece como hostil hacia las víctimas.

Los católicos debemos hacer un esfuerzo adicional por mostrar más y difundir mejor a la iglesia que vive en el siglo XXI –como diría el padre Montes-. Y el mejor modo de lograr aquello es corregir nuestras acciones que se constituyen como el principal “antitestimonio” de Cristo.

Debemos luchar para construir en el día a día, la iglesia que quiere acompañar y consolar al explotado, al que tiene hambre, al que la economía dejó atrás. La iglesia que en vez de compadecerse del homosexual, lo respeta como hijo de Dios. La iglesia que no condena, para la que son muchos y no sólo uno los caminos para llegar a Dios, la iglesia que mira al futuro y no al cielo. Cuántas veces a uno mismo le cuesta llegar a respetar al otro por el simple hecho de ser hijo de Dios.

Ultima cita: “En el mundo de hoy descubro con el alma la vigencia de Jesucristo, una persona que vivió para los demás, porque el fundamento de su vida es que supo que Dios lo amaba, y le entregó la vida ‘con todo’ a su padre, por eso asumió los problemas y el dolor de los demás. Si hay alguien que llora, ‘ahí estoy yo’, si hay alguien oprimido, ‘ahí estoy yo’, si hay alguien que no tiene palabra, ‘ahí estoy yo para prestarle mi voz’… eso es lo que le costó la vida a Jesús”.

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23 abr 2012

Lecciones: Real Madrid – Barcelona

El encuentro entre dos de los mejores equipos del mundo debe haber servido de lección a nuestros DT e hinchas para advertir las razones de la diferencia con nuestro fútbol, lo que infortunadamente no advertimos en los comentarios de los medios (diarios radios y TV).

Todos ellos hicieron un resumen de las notas de las agencias informativas, que contienen las formaciones, los cambios, los goles, la calidad del encuentro, las posiciones y expectativas del torneo en que compiten, notas de los camarines y entrevistas, fotografías e imágenes de los goles y de las primeras páginas de los medios españoles. Los expertos consultados se refieren a lo mismo.

Excepcionalmente, uno advierte la celosa marcación de que fue objeto Messi y otro hace una reseña de la actuación de nuestro Alexis Sánchez y si debió ingresar antes; un tercero recuerda su paso por Real Madrid. Lo mismo que vieron y escucharon los que vimos el encuentro por televisión. Pero muy poco o nada que pueda servir de provecho a nuestros técnicos y jugadores.

Y desde luego, había mucho que observar.

Entre otras cosas trascendentes:

1. El sentido colectivo del juego. El esfuerzo de todos los jugadores en defender y atacar durante todo el partido, colaborando entre sí, sin cesar.

2. La utilización del arquero como jugador de desahogo, permanentemente habilitado por los zagueros y mediocampistas y hasta por los delanteros, esto último excepcionalmente.

3. La marca especial no sólo sobre los goleadores (Messi y Ronaldo), sino también sobre quienes los habilitan (Xavi, Iniesta, Ozil y Alonso). Y además, en el caso del Real Madrid, sin ningún pudor para instalar dos líneas defensivas de cuatro para cerrar todos los caminos.

4. El uso y abuso del cuerpo para defender y /o ganar posición, los hombros, la cadera, los brazos, sin golpear ni usar los tackles deslizantes, evitando tarjetas amarillas.

5. La búsqueda insistente de fórmulas de gol, pases por detrás de los defensas, centros y tiros de esquina fuera del área chica, pero siempre en el área grande. O centros rasantes y fuertes por delante de los arqueros, disparos desde todas las distancias y posiciones.Evitar al máximo los pases perdidos y menos habilitar al rival

Con dos equipos similares en conceptos y capacidad física y trabajo colectivo, el desequilibrio sólo podía venir por inspiración individual sorpresas o errores, como ocurrió en el primero del Real, córner no despejado, sorpresa en el salto del zaguero Pepe con cabezazo, el balón se escapa de las manos del arquero Valdés y en la boca del arco aparece sorpresivamente el mediocampista Khedira para empujar el balón entre las piernas de Puyol.

En la igualdad de Barcelona, un flojo despeje de la defensa del Real ante un disparo de Adriano, remate a la entrada del área grande de Alexis, mal despeje de Casillas y el chileno primero con la rodilla y después con el resto de la pierna, la introduce desde la raya del arco. El definitiva, un despeje largo de la defensa a Ozil. El cruce inmediato de Ronaldo, que gana en velocidad a Mascherano , el pase al espacio y el goleador aprovecha el flanco abierto que deja en el primer palo Valdés para ubicar por ahí el balón.

Y los errores del DT, como en el caso de Guardiola, arriesgar en un encuentro tan trascendente con el joven e inexperto Tello, quien falló en dos de las ocasiones más claras que produjo su equipo. Le quedó grande el partido.

Esto y mucho más, dejó entre las cosas importantes este clásico del fútbol mundial, que no fueron consignadas por los expertos y medios.

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23 abr 2012

Reclamando lo propio

La decisión del gobierno de Argentina, de nacionalizar la empresa YPF para reponer el control estatal sobre la propiedad y explotación de los hidrocarburos, a pesar de la polémica que ha suscitado, no es un acto aislado en América Latina. Pueden diferir en sus métodos pero se producen en diversas naciones.

En Brasil, Venezuela, Perú, Bolivia, Ecuador, a lo menos, las fuerzas gobernantes se proponen caminos que no son idénticos, pero que sí coinciden en formular distintos caminos que apuntan a que sus recursos naturales estén en manos de empresas estatales o de ellas asociadas a consorcios transnacionales en condiciones que signifiquen una reafirmación de la soberanía nacional sobre las riquezas fundamentales de cada país.

La razón es simple. Son muchas las ganancias para el capital foráneo en un lado de la balanza y muchas las expectativas frustradas en nuestras naciones en el otro.

Esta realidad arranca de nuestros orígenes, una vez concluida la independencia los entonces frágiles Estados nacionales entregaron a codiciosos filibusteros, que tenían los capitales indispensables, aquellas riquezas cuya explotación por los propios Estados hubiere cambiado el curso de un destino que nos llevó a “nuestro desarrollo frustrado”.

Además, hace poco, en los años 80, bajo las dictaduras que justificaban sus crímenes, diciendo que resguardaban la seguridad nacional, se realizó una oleada de privatizaciones de todo aquello que esos regímenes lograron subastar. No hubo autodeterminación nacional en ese proceso. Se impuso a sangre y fuego.

Luego, las débiles democracias, sometidas al chantaje del extremismo neoliberal cayeron en renunciamientos de los que hoy sus mismos actores se arrepienten. El caso del propio ex Presidente Carlos Menem que hoy apoya la nacionalización de lo que él privatizó resulta ser un ejemplo aleccionador.

De modo que nuestras naciones pueden legítimamente reclamar lo que les corresponde, una participación mayor en los frutos que entregan las riquezas del subsuelo.

No se trata de la estatización del conjunto de la economía, cuestión que nadie ha planteado por lo demás, pero si de lograr un nuevo contrato entre cada país y sus respectivos socios transnacionales.

Ayer el extremismo privatizador cedió, gracias a las dictaduras, riquezas que no tenía legitimidad para entregar; hoy la democracia en el continente reclama un nuevo trato.

América Latina se siente en el ingrato y eterno papel de financiar gastos y
crisis que no le competen.

Este dilema también incluye a Chile. La decisión gubernamental de licitar la explotación del litio es situarnos fuera de la tendencia continental. Significa ubicarnos como ajenos a un reclamo profundo y transversal. Asimismo, es una medida inconstitucional, se ha buscado un resquicio, “licitar” un determinado stock en un plazo definido.

Con ello, se viola la propia Constitución de 1980, que define el litio como riqueza nacional, estratégica y no concesible.

Los ideólogos de la actual Constitución que detentan influencias decisivas en el gobierno atropellan su propia obra, impuesta por lo demás, en su momento, al pueblo de Chile. El afán de hacer negocios es más fuerte.

El actual ministro de Obras Publicas era estudiante en 1980, no fue parte de esta imposición; sin embargo, en el 2010, desde la cartera de Minería abrió la puerta al concepto que permite esta nueva desnacionalización.

Luego, el instrumento que ha creado el gobierno carece de la transparencia y del debate público necesario y no resguarda debidamente los intereses nacionales. Está lejos de ser una alianza de mutuo provecho entre el Estado y los privados, simplemente es una transferencia a terceros de una riqueza del subsuelo que constitucionalmente pertenece a todos, chilenas y chilenos, sin excepción.

De modo que mientras América Latina forcejea por lo que es suyo, por lograr nuevas condiciones que industrialicen y aumenten su participación en tan rentables negocios, o lisa y llanamente se impulsen procesos de nacionalización, en Chile, las fuerzas del libremercadismo siguen apostando a ganar ilimitadamente, sin pensar a largo plazo, en que de tanto tirar la cuerda ésta finalmente se rompa y el resultado final sea deplorable, en este caso, literalmente un mal negocio.

Debemos pensar en Chile, hay tantas opciones ventajosas de asociaciones del Estado con privados que el apuro para licitar explotaciones de litio parece estar fundado no en razones técnicas sino que en la certeza que habrá cambio de gobierno en las próximas elecciones presidenciales.

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22 abr 2012

Cristina e Isabel

“Fui su alumna en el diplomado de economía política y me interesó su idea acerca del carácter rentista de la economía chilena,” dijo Isabel mientras servía atentamente un café, en el bar donde la joven abogada trabaja como mesera.

Ella intuye que esa es la causa de la precariedad de su ocupación: a diferencia de los auténticos capitalistas, que extraen sus ganancias del trabajo calificado y competitivo de sus empleados, los rentistas no se preocupan mucho de ellos, puesto que obtienen aquellas de los tesoros de los cuales se han apropiado. También comprende que el camino para terminar con esta enorme distorsión lo está señalando una vecina, se llama Cristina.

Al igual que Isabel, trabajan en hoteles y restaurantes un tres por ciento de las 4.640.012 personas que cotizaron en las AFP en diciembre del 2011.

A ellas hay que agregar aproximadamente tres millones de personas que ese mismo mes trabajaron por cuenta propia, poco más de medio millón de desocupados y más de 800.000 mujeres que transitoriamente han vuelto a labores de hogar, para dar un total de aproximadamente nueve millones de chilenas y chilenos que tienen una cuenta activa en la AFP; en su gran mayoría han cotizado al menos una vez en los últimos años.

Son empleos precarios. Sólo poco más de un décimo de los afiliados a las AFP cotizan regularmente. En cambio, dos tercios de los afiliados cotizan un mes de cada dos, en promedio.

La mitad cotiza un mes de cada tres y un tercio, uno de cada cinco. Se trata de una enorme masa de trabajadores que entra y sale constantemente de empleos asalariados de muy corta duración. En el intertanto trabajan por cuenta propia o están desocupados. En el caso de las mujeres, muchas de ellas entran y salen constantemente de la fuerza de trabajo.

La misma Isabel trabaja de mesera parte del tiempo y el resto en otras actividades, en algunas de las cuales a veces cotiza formalmente. Si por casualidad la encuestan un día que está atendiendo en su bar, aparecerá como “ocupada por cuenta propia,” porque allí le pagan con boleta de honorarios.

Más o menos un cuarto de los cotizantes trabaja en el comercio y alquileres, un poco menos de otro cuarto en servicios sociales y domésticos, administración pública y defensa; si se agrega el tres por ciento que trabaja en finanzas, la mitad de los asalariados se dedica a este tipo de actividades.

La otra mitad trabaja en la producción de bienes y servicios que se venden en el mercado, incluyendo poco más de un 11 por ciento ocupado en manufacturas, un poco menos en la construcción y otro tanto en educación, salud y otros servicios sociales comerciales.

La agricultura, ganadería, silvicultura y pesca ocupan poco más de siete por ciento de los asalariados y el transporte y comunicaciones menos de seis por ciento. Finalmente, la minería ocupa apenas el 1,6 por ciento de los asalariados y un 0,5 por ciento adicional trabaja en electricidad, gas y agua. Es decir, los tres grandes sectores basados en recursos naturales absorben menos de un diez por ciento de los asalariados totales.

En las cien mayores empresas según sus ventas, el cuadro es todavía más sesgado. El comercio representa más del 42 por ciento de la dotación y si se agregan las finanzas, servicios de salud y sociales y juegos de azar, se sobrepasa holgadamente la mitad de los ocupados por estas corporaciones. Sin embargo, esos mismos sectores representan menos de un tercio de las ventas totales de las grandes empresas.

En cambio, la minería sola representa casi un cuarto de las ventas totales de las grandes corporaciones: el 2011 alcanzaron a casi 24 billones de pesos, alrededor de cincuenta mil millones de dólares, que equivalen a cerca de un cuarto del Producto Interno Bruto (PIB).

Es decir, con apenas un 7,4 por ciento de la dotación de estas grandes empresas, las mineras representan un cuarto de las ventas de las mismas.

La electricidad, gas y agua representan a su vez poco menos de un 13 por ciento de las ventas de estas grandes corporaciones, pero apenas un 3,4 por ciento de su dotación.

Por su parte, la agricultura, ganadería y silvicultura – donde se incluyen el vino, papel y celulosa -, y la pesca, representan más de un 15 por ciento de las ventas de estas corporaciones y en conjunto ocupan poco más de un 8 por ciento de la dotación.

En otras palabras, las corporaciones que operan en estos tres sectores basados en recursos naturales – minerales, tierra y agua -, generan más de la mitad de las ventas totales ocupando menos de un quinto de la dotación, de las cien mayores empresas del país.

No es raro entonces, que las ramas basadas en recursos naturales concentren la mayor parte de las inversiones. La minería ha sido el destino de un tercio de todas las inversiones extranjeras recibidas por el país después del golpe militar, el grueso de las cuales llegó después de 1990.

La electricidad, gas y agua concentra más de un quinto adicional. Si se agregan la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, las ramas basadas en recursos naturales han absorbido poco menos de dos tercios de las inversiones extranjera llegada en los últimos cuarenta años – prácticamente todas las cuales llegaron a las cien mayores empresas.

En conjunto, como se ha mencionado, sus dotaciones representan menos de un quinto de los ocupados en estas grandes corporaciones y la ocupación total en estas ramas representa menos de la décima parte de los asalariados del país.

La corporación de bienes de capital, que registra los grandes proyectos de inversión tanto nacional como extranjera, estima que la minería y energía concentran las tres cuartas partes de los grandes proyectos de inversión de los próximos cinco años. Es decir, vamos de mal en peor.

Las grandes compañías que dominan la economía chilena no extraen sus riquezas del trabajo de la gente, puesto que ocupan a muy pocos. Sus ventas y ganancias provienen de la renta que obtienen por los tesoros con que la naturaleza ha bendecido al país y de los cuales ellos se han apropiado sin pagar un peso, o muy poco.

Al regalar sus recursos naturales, el país no ha estimulado la inversión de auténticos capitalistas, ávidos de contratar la abundante y relativamente bien preparada mano de obra nacional. Ha atraído, en cambio, a las grandes sociedades rentistas.

El resto, cuando logramos encontrar trabajo, nos dedicamos principalmente a vendernos las mercancías que importamos.

También a cortarnos el pelo unos con otros, como dijo una vez un senador estadounidense, puesto que esos oficios no quedan desprotegidos por la indiscriminada apertura al exterior, promovida por los grandes rentistas a quiénes tampoco les interesa proteger la producción nacional de bienes y servicios – ni siquiera refinan el cobre que exportan.

Todos estos empleos son precarios puesto que su productividad es muy baja. Los auténticos capitalistas saben que su fortuna depende exclusivamente de sus trabajadores, por lo cual no pueden tratarlos demasiado mal. A los grandes rentistas les tienen sin cuidado. La educación tampoco les importa mucho.

No les ha preocupado que se haya desmantelado sucesivamente a lo largo de cuatro décadas, transformada en una nueva fuente de renta. Isabel con su título de abogado y diplomado en economía política debe trabajar de mesera. La bendición de los recursos naturales se ha transformado en una maldición.

La “Enfermedad holandesa” que nos aqueja se agrava, como ha reconocido en un artículo reciente el destacado economista Rolf Lüders, ex ministro de Pinochet. Ello no tiene porque ser así.

El académico cita como alternativas un mayor impuesto de exportación a los recursos naturales, en particular el cobre; tipos de cambio diferenciados para el cobre y las demás exportaciones, invertir para aumentar la productividad de los sectores más afectados y apoyar el traslado de recursos desde los sectores afectados a otros que no lo están.

Para remediarlo hay que corregir la distorsión introducida por los Neoliberales, que respaldados por los grandes rentistas, promovieron la privatización sin cobro de los recursos naturales.

La solución de fondo a este problema la encontraron hace más de dos siglos los economistas clásicos: el Estado debe capturar la renta, de modo de nivelar la cancha a las inversiones en todos los sectores. Promover de ese modo que los auténticos empresarios movilicen el trabajo de la gente: la fuente exclusiva de la moderna riqueza de las naciones, como dijo Adam Smith.

Es precisamente lo que acaba de hacer la Presidenta Cristina Kirchner al renacionalizar YPF.

Antes lo habían hecho el Presidente Lula y los presidentes Morales, Correa y Chávez.Todos ellos se inspiraron en el Presidente Allende. Es hora de retomar esta sana doctrina.

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22 abr 2012

La metáfora del puente mecano

Apenas unos días después de ocurrido el aluvión los vecinos afectados asistimos al desfile de varios ministros de la República. Entre ellos la visita del ministro de Obras Públicas quien entre otras actividades hizo eje de su estadía en la “entrega para su uso” de un puente mecano que se instaló en la calle Magallanes, luego que el puente que estaba allí instalado fuera derrumbado para nuestra sorpresa ya pasado lo peor de la catástrofe.

Con la inmensa mayoría de los vecinos sin poder regresar a sus casas, con montañas de tres metros de alto de lodo, arenilla y troncos en las calles, en medio de un clima de desconcierto, con las autoridades actuando de manera tardía, reactiva, descoordinada y esporádica; una ministra del Trabajo que en visita anterior, desautorizaba al alcalde; la gobernadora retirándose de una reunión del Comité de Emergencia luego de haber sido reconvenida a viva voz por el intendente, el presidente de la República de vacaciones o de viaje por Asia en un despliegue comunicacional del que fueron testigos y cómplices los grandes medios de comunicación, ese 22 de Marzo, diez días después de ocurrido el aluvión, un sonriente ministro entregó un puente provisorio como una solución para la población.

Los damnificados nos preguntamos si era necesaria la presencia del Ministro para un hecho irrelevante, la burla de la utilización política de nuestra desgracia para aparecer proactivo, cuando en realidad los diseños de los puentes nuevos y su ejecución llevan años durmiendo el sueño de los justos.

El despliegue fue impecable en todo caso, ante la presencia de vecinos protestando y luego de intercambios telefónicos de personeros del gobierno rápidamente se hicieron presentes empleados del MOP, uniformados en chaquetas azules y rojas. También se formaron como retaguardia del Ministro jóvenes voluntarios y todas las cámaras apuntaron hacia esa escenografía bien montada.

El puente que se instaló de manera desprolija, tuvo que ser cerrado una semana, porque se olvidaron de enviar lo necesario para instalar la pasarela peatonal. Luego de eso se constata que con el barro omnipresente en la ciudad, los coches patinan al atravesarlo.

Ayer 21 de abril la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, anuncia que efectuará trabajos de mejoramiento tanto de la entrada como de la salida en el dichoso puente, por lo tanto estará cerrado al tránsito.

Parece que nos congratulamos cuando entregamos medias aguas y consolidamos los campamentos, parece que nos acomoda sostener el cinismo que implica inaugurar soluciones parche y pretender que la opinión publica se quede con esa imagen, que finalmente los afectados sabemos es una mala fachada.

El desafío para quienes estamos del otro lado del cerco comunicacional es también el abismo que separa a los ciudadanos de los partidos políticos, parlamento, de este gobierno y gobiernos anteriores.

Están acostumbrados a hablar y decidir en círculos. Y si los titulares refrendan esa lectura, siendo parte de la misma puesta en escena, tanto mejor.

En tanto el ciudadano sabe que pasado el destello comunicacional, no será titular, porque finalmente nunca lo fue, el titular era lo espectacular de la desgracia que se podía mostrar en términos noticiosos.

El ciudadano sabe de los que se pasearon por fuera, por el margen, por el límite de sus problemas, que apenas vieron el barro desde un vehículo oficial, sin tener que respirar la humedad y la dificultad diaria.

Gobernar para la agenda mediática. Inaugurar para la foto.

Debiera estar prohibido anunciar anuncios, ante-proyectos, estudios para solucionar a futuro, y todo aquello que apenas representa un condicional deseado que los ciudadanos ya sabemos es igual a nada.

Esa es la metáfora del puente mecano.

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