25 abr 2012

Asignaciones: cuando lo barato cuesta caro

La revista Time declaró al “manifestante” como el personaje del año 2011. Los movimientos de la sociedad civil que, usando las redes sociales, rompieron los esquemas del poder establecido en Medio Oriente, Nueva York, Madrid o Santiago generaron una dinámica de entusiasta denuncia ciudadana a la que no tardaron en sumarse algunos de nuestros diputados.

Intentando olvidar que ellos son, precisamente, el poder establecido, buscaron el aplauso fácil y, de paso, perjudicar a sus enemigos denostando al Senado por un auto-gestionado aumento de asignaciones que, oh coincidencia, se produce ad portas de un año electoral.

No hay duda que la asignación adicional de dos millones de pesos por senador fue desprolija, inoportuna, poco transparente. Pero no fue eso lo que criticaron al unísono los indignados diputados –que, a todo esto, ya habían recibido un aumento en el presupuesto para asesorías legislativas—y una enardecida opinión pública que no tardó en pedir cabezas, acusar de ladrones y exigir que se vayan todos.

A la lamentable actitud de los denunciantes se sumó una igualmente triste reacción de opinión pública. Contra esa reacción, y más allá de las indudables falencias de muchos de nuestros políticos, propongo un esfuerzo por defender la actividad política. Para que ella responda al interés público no existe otra forma que financiarla entre todos, a través del estado.

Los senadores y diputados deben tener buenos y no malos sueldos; el Congreso debe solventar equipos técnicos que puedan elaborar y reformular leyes complejas, y no sólo timbrar las propuestas de los muy capaces y bien remunerados asesores del poder ejecutivo. Chile es uno de los países de más exacerbado presidencialismo, lo que impide al Congreso actuar como verdadero contrapeso institucional.

A los técnicos con frecuencia les sobran los políticos. Pero a los técnicos no los eligió nadie, ni se escandaliza la opinión pública por lo que paga Chile a equipos jurídicos europeos por defendernos en La Haya o diseñar la política económica.

Las decisiones más importantes que debe tomar un país son políticas: no existe una respuesta correcta, sino consensos sociales que van variando en el tiempo.

Nuestro consenso social al 2012 no está dispuesto a tolerar los niveles de desigualdad a los que Chile se había resignado en el pasado. Hoy la ciudadanía alza la voz para frenar abusos, exigir transparencia, demandar que se nivele la cancha.

Dotar con recursos públicos al Congreso y a los partidos políticos es, aunque impopular, imprescindible para avanzar en esa dirección. El nivel de opacidad que tenemos hoy en el financiamiento de la política es incompatible con la verdadera defensa del interés ciudadano.

Junto con crear conciencia sobre la necesidad de financiamiento público de la actividad política, hay que avanzar en medidas de transparencia: reformar la ley sobre financiamiento de campañas para que todos sepamos de dónde vienen las donaciones; generar un mejor sistema de declaración de intereses de nuestras autoridades; crear mecanismos expeditos para que la gente sepa cómo votan sus legisladores; crear sistemas efectivos de auditoría pública y externa al gasto parlamentario, que realmente fiscalicen e impida usar palos blancos o tergiversar las declaraciones.

Pero todo esto no sirve de nada si los mismos ciudadanos empeñados en castigar a los senadores y, por extensión, a toda la clase política no entienden que la función de un legislador es legislar y no resolver los problemas de la comunidad ni mucho menos pagar las cuentas de los electores.

Los incentivos están hoy mal puestos. El legislador quiere ser reelecto, pero en nuestra sociedad eso no se logra haciendo buenas leyes sino inventando triquiñuelas para burlar el sistema.

Si los legisladores usan mal sus asignaciones no es para “subirse el sueldo” sino para financiar campañas y comprar votos. Enfrentar este problema estructural requiere una buena dosis de voluntad política pero también de educación cívica.

Tal vez parezca más barato cerrar, simplemente, el Congreso y ahorrarles a todos los chilenos el pago de la dieta parlamentaria. Pero como demostraron las dictaduras latinoamericanas de los 80, algunas veces lo barato puede costar muy caro.

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25 abr 2012

Ley de transparecia: poder ciudadano

El 20 de abril se cumplieron tres años de la entrada en vigencia de la Ley 20.285, de Transparencia y Acceso a la Información Pública. Cuando fue promulgada por la Presidenta Michelle Bachelet, la noticia se divulgaba como un verdadero hito que marcaría la relación entre el Estado chileno y la ciudadanía.

Puedo refrendar, con ejemplos concretos, que esa expectativa se ha cumplido en casos emblemáticos de lo que la nueva ley puede llegar a provocar en la relación entre Estado chileno y ciudadanía. Los que voy a relatar a continuación son casos reales de grupos pertenecientes a comunidades vulnerables que gracias al uso de la ley obtuvieron información que les permitió realizar acciones relevantes para sus causas.

La población Gabriel González Videla, del barrio Club Hípico en Santiago, construida de emergencia hace medio siglo para albergar damnificados por el terremoto de Valdivia, sufre hace más de 30 anos problemas en su alcantarillado, los que se agravaron dramáticamente después del terremoto del 27F, rebalsándose permanentemente en el interior de las viviendas, generando un foco infeccioso de enfermedades y malos olores.

Los vecinos llevaban años intentando que algún organismo público atendiera sus necesidades, sin respuestas claras ni exitosas.

Mientras la Municipalidad derivaba el problema a Aguas Andinas, empresa responsable por el alcantarillado público, esta se desentendía del problema alegando que la reparación del alcantarillado que está al interior del terreno de las viviendas no es problema de su responsabilidad.

Por su parte, los vecinos argumentan firmemente que ellos no son responsables de la reparación de la red que aunque haya quedado instalada bajo sus terrenos, sigue siendo pública ya que por ahí circulan los residuos de todas las casas.

Este juego del “compra huevos” se daba en la poco lúdica situación de los vecinos de la población que convivían a diario con la insalubridad y la indignidad de ser sus casas el rebalse de las aguas servidas de un alcantarillado público en mal estado, que por error de diseño pasa al interior de sus terrenos.

A punta de solicitudes de información a la municipalidad de Santiago, al Gobierno regional y a distintos servicios públicos, la comunidad liderada por la dirigenta Margarita Carvallo, logró encaminar acertadamente sus gestiones para llegar a los organismos que podrían incluir en sus presupuestos los proyectos de reparación de ambos defectos.

Vale mencionar que en este proceso la comunidad debió enfrentar negaciones de información, para lo cual fue fundamental el rol del Consejo para la Transparencia, organismo independiente encargado de hacer cumplir la ley, el que acogió de amparo al solicitante, obligando al servicio público –la municipalidad de Santiago en este caso- a entregar la información que había negado inicialmente.

De ahí en adelante la información recibida vía uso de la ley ha servido para gestionar la presentación de proyectos y hacer control social a su avance, uno de los cuales obtuvo a comienzos de este año financiamiento del Gobierno Regional Metropolitano para la reparación de la red pública del alcantarillado de la población.

Otros dos casos ejemplares solo los enuncio. Uno de ellos corresponde a las agrupaciones afrodescendientes que el año 2010 se propusieron lograr que el gobierno, a través del INE, los incluyera en el censo 2012.

El sigilo con el que este organismo llevó adelante su tarea hizo necesario recurrir en múltiples ocasiones a la ley de acceso a la información para saber sobre los avances en la definición del cuestionario censal y sobre las resoluciones acerca de la inclusión de una pregunta que permitiera identificar a los afrodescendientes en Chile.

En este caso se logró parcialmente el objetivo, ya que las agrupaciones afrodescendientes, representadas en buena parte de las gestiones por Cristián Báez, de la organización Lumbanga, consiguieron ser escuchadas e intervenir en el proceso de manera que el INE se comprometió a realizar un estudio vinculante al censo, en la región de Arica y Parinacota.

El tercer y último caso que menciono, es el de un grupo de personas transgéneras de la ciudad de Talca, quienes después del terremoto 27F no conseguían ingresar a los planes de viviendas de emergencia, porque les decían que ellas no eran “familia”, no tenían prioridad.

Gracias a la respuesta a solicitudes de información hechas a la municipalidad de Talca, al ministerio del Interior, al MINVU y Bienes Nacionales, por sus dirigentas Soraya Sánchez y Tatiana Sepúlveda, supieron que el único requisito para acceder a viviendas de emergencia era ser damnificado/a.

Con esta información pudieron solicitar con certeza su derecho a ser incluidas en los planes de emergencia obteniendo finalmente las viviendas, sin discriminación por su condición.

Como estos tres, podría relatar muchos otros casos que hemos acompañado desde Participa, mediante la ejecución del proyecto INCIDE Poder ciudadano, destinado a dar a conocer la ley y capacitar a ciudadanos y ciudadanas de sectores vulnerables para que la utilicen como herramienta para ejercer sus derechos frente a las instituciones del Estado.

Nuestra experiencia acredita que la ley de transparencia y acceso a la información, en la medida que sea conocida y utilizada por la ciudadanía, efectivamente puede marcar un hito que cambie la relación del Estado de Chile y la ciudadanía, por el poder que le confiere a esta última.

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24 abr 2012

Guernica y la paz en Euskadi

“Los heridos y aventados
y los que a mitad de ruta
dizque se quedaron muertos,
todos volveremos, todos,
el árbol, al ruedo”.  (Árbol de Guernica, Gabriela Mistral)

El 26 de abril de 1937, hace exactamente 75 años, aviones de la Alemania nazi y la Italia fascista llevaron a cabo una acción conjunta que denominaron Operación Rügen, es decir el bombardeo de la urbe vasca Guernica dejando un saldo de decenas de civiles muertos y la ciudad destruida.

El bombardeo de Guernica, horrible crimen contra la humanidad, dio origen a una de las obras pictóricas más importantes de la vanguardia artística del siglo XX, el Guernica de Pablo Picasso, expuesto por primera vez a pocos meses del bombardeo en el Pabellón de la República, en la exposición Universal de Paris de 1937, y que hoy se encuentra en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, recordando al mundo el abuso de Franco y sus aliados.

Guernica fue la primera expresión –o la más famosa- de un tipo de crimen de guerra que más tarde vendría a llamarse la “guerra total”, es decir, la ejecución de actos de destrucción masiva contra ciudades o poblaciones que no se encuentran defendidas ni constituyen objetivos militares.

El ataque y la destrucción de Guernica aconteció en el contexto de la guerra civil española y fue un verdadero preámbulo de lo que ocurriría pocos años más tarde en toda Europa y en Asia.

Las poblaciones civiles, los niños, las mujeres, los ancianos, no sólo no serían respetados sino que se implementarían políticas de verdadero aniquilamiento industrial de pueblos enteros como fue la llamada “solución final al problema judío”; o se utilizaría a las poblaciones civiles como conejillos de indias o rehenes para enviar mensajes a los responsables políticos y militares.

Tal fue el caso de las bombas atómicas lanzadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki con un resultado de centenares de miles de muertos y cuyo doble propósito fue antes político que militar: acelerar la rendición de Japón y advertir a la URSS sobre el reparto de Europa.

No deja de resultar paradojal que la segunda guerra mundial, el auge y caída del fascismo, estuviera marcado en su comienzo y fin por estos dos eventos horrorosos que si bien se diferencian en su potencia destructiva, responden a una misma lógica: destruir población civil para sembrar el terror y forzar decisiones políticas. Es la lógica del terrorismo ejecutada en su máxima potencia.

Guernica y el país vasco entero conmemoran esta fecha y honran a las víctimas con una exposición que se desarrollará en todo el mundo -en nuestro país, en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos-, y que no es una simple conmemoración, sino un evento de gran actualidad, que se da en el contexto de un esperanzador proceso de paz que puede poner término a décadas de violencia y terrorismo nacionalista.

De hecho, el saldo de víctimas inocentes con que la violencia etarra enlutó al país por años no es menor que el que dejó el bombardeo de Guernica.

El país vasco debate como proceder para hacer efectiva la paz, para impedir que surjan nuevas excusas para la violencia.

La cuestión no es fácil porque están implicados asuntos tan disímiles como el realismo político, la justicia y la memoria, de las víctimas y de la sociedad.

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24 abr 2012

Día del libro y limitantes económicas

Sin ser un devoto de la obra de Nicanor Parra, es imposible no alegrarse por el reconocimiento que se realiza a la literatura chilena mediante el premio Cervantes con que se galardona al autodenominado “anti”-poeta.

Pero al mismo tiempo que es difícil no alegrarse, cuesta celebrar con genuina alegría el día del libro como un acontecimiento nacional e institucionalizado.

La elección del 23 de abril para celebrar el día del libro se explica como un homenaje a las figuras de Miguel de Cervantes y Saavedra y William Shakespeare, ambos fallecidos el 23 de abril de 1616, así como del Inca Garcilaso de la Vega, el primer gran escritor nacido en tierras americanas, específicamente en lo que hoy corresponde al Perú.

En Chile, se ha vuelto recurrente de un tiempo a esta parte celebrar dicho acontecimiento de manera institucional. La Feria del Libro que se instala frente a la Catedral Metropolitana desde hace ya varios años es una muestra concreta de esto.

No obstante, me cuesta celebrar con alegría genuina este día en nuestro país. ¿El motivo?No un pesimismo, sino un duro constatar de la realidad editorial y lectora en nuestro país.

En efecto, basta darse una vuelta por las librerías (tanto de libro nuevo como usado) para advertir que Chile es uno de los países donde más caro son los valores de los libros: un texto nuevo de un autor consagrado puede llegar a costar, por lo bajo, 6 mil pesos cuando se trata de una edición popular o de bolsillo, mientras que en una edición rústica o de lujo puede llegar a valer sobre los 20 mil pesos.

Alguien podrá decir que en Europa o Estados Unidos (con los que tanto nos gusta compararnos), los libros valen prácticamente lo mismo que en Chile. Verdad absoluta, que sin embargo ignora la realidad socioeconómica del grueso de los chilenos: mientras en Europa un libro de 30 euros significa, aproximadamente, el 2% del sueldo mínimo, en Chile un libro de 20 mil pesos equivale a alrededor del 12% del sueldo mínimo de un chileno.

Es decir, si usted quiere leer dos libros de autores consagrados, probablemente tendrá que gastar el 25% de un sueldo mínimo.

Para peor, las editoriales independientes que intentan sacar adelante ediciones económicas de una serie de libros, rara vez cuentan con el apoyo suficiente del medio para lograr masificar los textos que publican así como para mantener en el tiempo su trabajo.

En el día del libro, antes que auspiciar grandes celebraciones institucionalizadas, lo que debería hacer el Estado de Chile –entendiendo que este problema es una situación que se arrastra desde hace más de treinta años- es ejecutar alternativas concretas para facilitar el acceso al libro.

Pues si bien es cierto que en Chile no tenemos hábitos lectores –como podrá argumentar alguien contrario a esta idea-, también es cierto que para el que quiere leer, el acceso a la lectura se convierte en un lujo.

Una alternativa posible, que el Estado podría estudiar, es reimplantar un trabajo similar al acometido por la Editorial Quimantú entre el año 1972 y 1973. El libro era popular, y además tenía el auspicio de una serie de escritores que estaban dispuestos a renunciar a grandes sumas de dinero, siempre  que sus libros fueran editados en tiras superiores a diez mil ejemplares, las cuales se vendían a módicos precios en las calles de la ciudad.

Otra alternativa posible sería lo hecho recientemente por Venezuela, cuyo Estado creó una imprenta nacional, gracias a la cual libros de 300 páginas, por ejemplo, pueden ser vendidos en precios inferiores a los dos mil pesos.

En el día y la semana del libro, sería bueno colocar este debate sobre la palestra pública, antes de celebrar el libro como un acontecimiento romántico. Lo de Nicanor Parra, por ejemplo, es grandioso, pero de nada sirve que solo unos pocos, los mismos privilegiados de siempre, puedan acceder a sus libros.

Al final, el tema de la piratería del libro se vuelve un chiste tragicómico en Chile: si bien la piratería daña a las editoriales y a los autores, a veces es el único libro que puede costear un chileno que gane un sueldo cercano al mínimo.

No se entienda lo anterior como una defensa de la piratería. Entiéndase, en cambio, como una cruda realidad: una editorial nacional suele colocar en la contratapa de cada uno de sus textos, un aviso que dice “cuidado, la fotocopia mata el libro”. Sin embargo, para muchos –me incluyo-, la fotocopia a veces es lo único que alcanza.

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24 abr 2012

Estado y bacterias

La Asistencia Pública de Santiago tiene infección intrahospitalaria que ha complicado el caso de un fallecido por agresión de un grupo neo-nazi. A la denuncia de parlamentarios responde el ministerio de Salud con una querella.

Una bacteria que vive en el intestino en paz con el huésped hasta que las defensas de éste bajan y se vuelve patógena, adquiere resistencia a antibióticos y es difícil controlarla.

Pero ¿tiene el Gobierno que controlar las infecciones intrahospitalarias con gérmenes resistentes de todas las clínicas de Chile?

¿Puede cada servicio hospitalario incluyendo al privado controlar sus infecciones internas?

Hay pacientes que migran de hospitales públicos a privados y viceversa. Las infecciones hospitalarias con gérmenes multi-resistentes es un problema nacional, porque implica la protección de todos los ciudadanos por igual y un complicado escenario ecológico intrahospitalario.

Es un problema del Estado de Chile. Pero, no hay Estado de Chile. No hay un grupo de expertos técnicos, profesionales, científicos que tenga a cargo el control de las infecciones intra-hospitalarias y que sea independiente de los partidos políticos, de los gobiernos, parlamentos y tribunales de turno.

Este control implica un estudio profundo de los genomas de microorganismos, virus, bacterias, hongos, protozoos y animales parásitos pequeños.

El estudio genómico de sus resistencias a fármacos y anti-micro-bióticos. No hay políticas de Salud ni un cuerpo que la esté generando, actualizando y fiscalizando permanentemente.

La Unidad Popular inició una conducta nefasta en Chile, que fue aceptada gustosa por la Dictadura Militar; la Concertación la actualizó y profundizó y la Alianza goza de ella casi orgásmicamente.

Este monstruo cívico consiste en la consideración que toda organización directa del pueblo de Chile, independiente de los partidos políticos y de los poderes del Estado debe desaparecer o someterse al poder político o económico.

Según esta conducta, el pueblo de Chile por ningún motivo debe tener un desarrollo autónomo. Es decir el desarrollo del bien común de los chilenos tiene que estar supeditado al control del Gobierno o de los poderes fácticos económicos.

Así se destruyó toda posibilidad de Estado de Chile que es su organización para su bien común.

Se critica al régimen de Stalin, Hitler o Mussolini pero no se cae en cuenta que en Chile en muchos aspectos fundamentales de la vida se está peor. La vida de la mayoría de los chilenos esta determinada sin grados de libertad autónomos, por las grandes empresas nacionales y transnacionales o por los poderes ideológicos del estado en connivencia con estas empresas.

Casi apocalípticamente no se puede comprar ni vender si no se tiene en la mano (forma de obrar) y en la frente (forma de pensar) el signo de la bestia, que en este caso es la ganancia económica, o en propiedades o en poder.

No se puede defecar, ni orinar, ni tomar agua sin enriquecer a empresarios españoles que ponen sus condiciones de precios a esas funciones humanas.

Los que no tenemos acceso al dominio de propiedades, capitales o poder político, que reducen la vida, somos la nada misma en cuanto a decisiones libres y autónomas.

Entre el consumo en supermercados o tiendas de la oligarquía o tener que trabajarle a ella se nos van los dos tercios de nuestra vida y nos queda el tercio para dormir y consumir lo que les hemos comprado.

No hay un cuerpo orgánico para la Educación en Chile (independiente de partidos, gobiernos y poderes fácticos) que planifique, ejecute y fiscalice la política de desarrollo educacional equitativo a 25, 50 y 100 años plazo.

No hay un cuerpo orgánico con el mismo oficio sea en Salud sea en Energía. Tres empresas gobiernan más del 80% de las decisiones en Energía en Chile.

No existe un organismo similar para el crecimiento y desarrollo urbano y vial en Chile.

Tampoco lo hay para la conservación ecológica y el desarrollo sustentable. Es falso que Chile sea neoliberal o incluso liberal. Pocos empresarios emparentados gobiernan a Chile y el poder Ejecutivo y el Legislativo son comparsas de ellos.

Tres cadenas de farmacias, que incluso se ponen de acuerdo, gobiernan el expendio de más del 80% de los fármacos. En Chile se tiene un mercado cautivo y para más remate protegido por la ley y la Constitución, exactamente lo contrario de un régimen liberal.

La desigualdad en los impuestos es patética, los ricos pagan menos y aumenta la desigualdad. Es raro que nadie diga que la reforma tributaria debe ser en primer lugar en justicia: todos pagan el mismo impuesto, personas, capitales, propiedades, etc. Después se hacen ajustes finos.

Se amenaza o chantajea con la no inversión de los capitalistas en un régimen de justicia impositiva, con lo que dan un certificado de que no quieren la igualdad en Chile.

Los capitalistas mediocres que no sean capaces de crear riqueza con equidad e igualdad de impuestos ¡que se vayan! En Chile hay miles de empresarios que los reemplazarían rápidamente con empresas equitativas y justas en contribuciones estatales.

Le tienen miedo a Chile autónomo, creativo y libre por eso las leyes protectoras anti-liberales.

Le tienen miedo a la organización autónoma cooperativa o comunitaria y a esa no sólo la han prohibido por ley sino que la han perseguido e incluso exterminado con la tortura y el asesinato.

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24 abr 2012

Homenaje a Nicanor Parra en dos fases

En el blog de Agustín Fernández Mallo, español creador en el año 2000 del concepto poético “Poesía Pospoética”, aparece un homenaje a nuestro hombre imaginario, porque a los 97, ya se es imaginario, como hombre, y en el imaginario colectivo poético de un país.

Hoy, sólo una imagen tras la ventana, que se disuelve apaciblemente entre una bruma fría matinal, lejano, sordo y enigmático.

No cabe duda de que su poesía (la del español), es la deriva natural evolutiva pospoética ¿definitiva? de la “Anti-Poesía” parriana.

Podríamos decir que el español, hijo de Cervantes, comió varias uvas de nuestro Parra, o de la parra de la sabiduría, o más bien, de la anti-sabiduría que sí es sabiduría, como enemiga de la sabiduría, que no es sabiduría.

O más bien, que hoy usa las anti-parras poéticas de nuestro poeta de la anti-vanguardia vanguardista, de la factura arte-factada y poética.

(Fernández Mallo, es licenciado en Ciencias Físicas, y aboga por la unión entre las ciencias y la literatura).

Parra ya es y fue, la “Anti-poesía-“Pos-poética”

Parra, matemático y físico se adelanta en transmutar las ciencias naturales en las ciencias del espíritu, para (o Parra), su y los “espíritus libres”.

Parra=hombre+imagen+forma+factibilidad+hacer+cosmosgráfico+poemalaboratorio

+caprichoimaginativo+metáforaimaginativa+incoherencia+anti-tradicional+des-orden.

Parra es el Corazón Andante, El Caballero Andante De La Luminosa (más bien, canosa+ luminosa)) Figura, que hoy camina con Cervantes, + un premio, al encuentro de su “Cristo del Elqui”.

No cabe duda, que no “contábamos con esa, su verdadera ¿y última? (anti)-astucia”.

Ojalá que no.

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24 abr 2012

Salvar a la Concertación

A comienzos de abril, la Concertación efectuó primarias en 142 comunas para elegir candidatos a alcalde en las que votaron 320 mil personas. Además, pactó un acuerdo por omisión con el PC para enfrentar a la derecha en la competencia por las alcaldías en todas las comunas. Como consecuencia de aquellas primarias, Carolina Tohá, presidenta del PPD, fue elegida candidata única de la Concertación en la comuna de Santiago.

Parecía que la coalición entraba en una fase de recuperación luego de un período en el que su vigencia estuvo cuestionada. Pero el proceso de armar las listas de concejales ha creado una nueva amenaza a su continuidad.

Como se recordará, el año pasado el PR rechazó integrar una lista concertacionista de concejales, y el PPD, que había apoyado primero la integración de los 4 partidos, terminó condicionando su postura a la decisión de los radicales y resolvió finalmente armar lista aparte con los socios que pudiera conseguir.

Sus mayores esfuerzos se orientaron hacia Marco Enríquez-Ominami, pero fracasaron debido a que este tiene un proyecto desembozadamente personal y solo le interesa aquello que favorezca su nueva aventura presidencial. Hace poco, trató despectivamente a Carolina Tohá.

Parecía que se iba a repetir el cuadro de 2008, cuando hubo una lista de concejales DC-PS y otra PPD-PR en un marco unitario, pero quedaba todavía una sorpresa. El PPD y el PR decidieron formar una lista de concejales con el PC bajo el nombre de “frente de izquierda”, que los más entusiastas definen como una coalición destinada a dejar atrás a la Concertación. Conociendo la disposición de Girardi y de Gómez, nadie puede sorprenderse. Lo que vendría es la proyección parlamentaria y presidencial del nuevo bloque.

¿Qué hay detrás de los afanes del PPD y el PR? En pocas palabras, romper con la DC, idealmente atraer al PS y explorar un camino semejante al de los antiguos frentes de izquierda, como el FRAP, en 1958, o la UP, en 1970, lo que implica olvidar las enseñanzas de la derrota de 1973 y de los triunfos de las últimas décadas, que indican que fue precisamente el encuentro de las corrientes de centro y de izquierda lo que hizo posible la reconstrucción democrática y abrió paso a los gobiernos de Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet, cuya fructífera labor permitió que Chile se acercara como nunca antes al umbral del desarrollo.

¿Por qué enterrar a la Concertación? Por razones que responden sobre todo a las agendas personales de algunos dirigentes. Como es sabido, el mayor representante de la línea funeraria ha sido Guido Girardi. Apenas dejó la presidencia del Senado, a la que llegó con los votos de todos los senadores de la Concertación, volvió a su campaña para conseguir que la coalición desaparezca del mapa para crear el soñado frente de izquierda.

Su cálculo parece ser este: si se mantiene el sistema binominal, dicho frente puede convertirse en la segunda fuerza electoral después de la derecha, lo que permitiría reducir a la DC y al PS a una mínima representación parlamentaria. Cuentas alegres, sin duda. Y el tiro podría salir por la culata.

El PPD, cuyo primer presidente fue Ricardo Lagos Escobar, nació comprometido con la construcción de una alianza de centroizquierda, sin complejos revolucionarios, con un sello nítidamente socialdemócrata.

Entendemos que esa perspectiva no ha perdido validez para Sergio Bitar, Ricardo Lagos Weber, Carolina Tohá, Felipe Harboe, María Antonieta Saa, Antonio Leal y otros dirigentes, quienes seguirían siendo partidarios de la colaboración con la DC, sin la cual simplemente no existe una alternativa de gobierno progresista.

Sin embargo, luego de leer las declaraciones de Lagos Weber, ni eso está asegurado. El senador por Valparaíso dijo: “Para los desafíos que se vienen en nuestro país, se necesita un bloque nuevo. Por eso, esta coalición terminó su ciclo. Cuando hablo de que la Concertación está superada, a lo que voy es que debemos incluir a otros sectores (…) Este pacto va a poner en jaque este monopolio de quienes tienen el poder de elegir. Lo que estamos haciendo es redistribuir el poder”.

¿Está diciendo que su partido ya optó por desarmar la coalición con la DC y el PS para entenderse con el PC y los movimientos de Aguiló y Navarro? ¿Y adónde conduce eso? ¿A crear un cuadro tal de dispersión que le facilite las cosas a la coalición gobernante y haga inviable la candidatura de Michelle Bachelet?

Sería una insensatez liquidar a la más exitosa coalición política de nuestra historia.

Por cierto que necesita poner al día sus propuestas, renovar sus elencos dirigentes y ofrecer un cauce de expresión a los jóvenes. ¡Pero nada de eso se consigue destruyéndola!

En octubre pasado, los 4 partidos estuvieron de acuerdo en que la convergencia con otras fuerzas debía hacerse “desde la Concertación”. Eso es lo razonable.

La mayoría de los ciudadanos que se identifican con la Concertación no pertenece a ningún partido, y no entendería que, por razones mezquinas, se lanzara por la borda el patrimonio de una coalición cuya obra ha despertado enorme respeto más allá de nuestras fronteras.

Una cosa es muy clara: el eventual quiebre de la Concertación sería celebrado por la derecha como un regalo caído del cielo, puesto que crecerían sus posibilidades de elegir un segundo gobierno.

Hay que salvar a la Concertación. Por ello, es necesario que levanten su voz todos los que quieren que siga siendo la vertiente unitaria de los chilenos y chilenas que desean una sociedad más próspera y más solidaria.

No pueden guardar silencio quienes todavía tienen poder e influencia como para evitar que la centroizquierda cometa un error catastrófico. En esta hora no es posible cruzarse de brazos.

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24 abr 2012

Candidatos presidenciales: el término del monopolio

A izquierda, derecha y al centro también, hemos visto el lanzamiento, pre- lanzamiento y el lanzamiento condicionado de candidaturas presidenciales individuales, no respaldadas por coaliciones ni alianzas.

En algunos casos incluso los candidatos han preferido correr como independientes en lugar de enarbolar la bandera de la tienda en la que han militado por decenas de años.

MEO se adelantó a su época, vio el cambio estructural en una industria cuya evolución sucede en tiempos geológicos.

Me topé con uno de estos candidatos en un programa de entrevistas en la radio y me llamó la atención en particular una de sus declaraciones: “los partidos políticos ya no tienen más el monopolio de las candidaturas”.

En efecto, un monopolio, haciendo la analogía con su par microeconómico, se constituye alrededor de un ordenamiento que limita o controla la oferta (de candidatos), permitiendo que todos quienes participan en la cadena de valor reciban una remuneración extraordinaria.

Vemos hoy como el oficialismo y la oposición tienen dificultades mayores manteniendo el control de lo que sucede, al punto de declaraciones mutuas señalando el fin de su existencia.

En un ambiente así, un candidato presidencial es probable que no tenga una sanción del monopolio, pues la propuesta de valor histórica de estos conglomerados a sus miembros era la figuración y participación política en alguna cuota o medida garantizada, a cambio de su disciplina.

Hoy esa garantía de espacio y “face time” no sólo no es creíble sino que incluso puede llegar a ser negativa, nadie quiere aparecer asociado a un grupo que está lleno de desacuerdos y conflictos que se ventilan públicamente.

Nadie quiere aparecer asociado a un grupo que está lleno de desacuerdos y conflictos que se ventilan públicamente.

Hay también otros dos factores que cooperan a este descuelgue, más bien a este “saltar por la borda” de los candidatos.

Un cambio estructural es la emergencia de las primarias, esto vendría siendo introducir competencia antes de la verdadera votación. Competencia y monopolios son como agua y aceite, no se pronuncian en la misma frase.

La nominación de los candidatos en elecciones pasadas ocurría probablemente en el Café Torres o su equivalente, a “puerta cerrada”, de la misma manera en la que un cartel se pone de acuerdo en cuántas toneladas producirá cada uno, o qué territorios le “corresponden” a cada uno.

En el diseño de detalle de estas primarias quedará claro cuál es el nivel de poder que perderán estos conglomerados, la infraestructura partidaria creo que seguirá siendo necesaria, pero su incidencia en el resultado final dependerá de cuanta competencia pueden tolerar. En otras palabras, de qué manera las encuestas de popularidad o de intención de voto son traducidas efectivamente a una votación de primarias.

Por último está el factor de movimiento social, la declaración pública de descontento masivo que hemos comentado durante todo el último año. Este es otro shock que no sólo no han sabido enfrentar las actuales organizaciones políticas, sino que han sido sus causante principales. En la repartición de estas “rentas monopólicas extraordinarias” se quedó afuera un jugador, el ciudadano de a pie.

Veo que habrá una reconfiguración de conglomerados, la nueva propuesta de valor a candidatos y militantes ya no será monopólica. Probablemente sea algo como: “somos la mejor plataforma a la que puedes pertenecer para ganar primarias”; tendrá la forma de una organización de marketing más otra de recaudación de fondos para financiarlas, más parecido a un Estados Unidos.

En este nuevo modo, la propuesta ideológica es más difusa, pierde sentido e importancia, es más inclusiva para lograr la masividad que necesita la primaria.

Creo que es correcto el instinto de los candidatos que se descuelgan, porque en el peor de los casos tendrán sanción de sus partidos.

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24 abr 2012

Honor a Baltasar Garzón

Chile fue el primer país del mundo occidental – y tal vez del orbe – que nunca aceptó “dar vuelta la página”. Gracias al trabajo incansable de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos se impuso como imperativo moral que había que buscar la verdad y la justicia en torno a sus más de 3.000 detenidos desaparecidos bajo la dictadura de Pinochet.

Al contrario de lo ocurrido en Argentina y en Uruguay, donde el número se multiplica.

En el primero, una ley de “punto final”, campeó por mucho tiempo hasta que el Congreso primero (2003) y la Corte Suprema después (2005) la declararan nula, gracias a lo cual varios generales asesinos hoy cumplen penas en prisión.

En Uruguay, la Ley de Caducidad aprobada en 1986 al término de la dictadura, fue refrendada tres años después; y por segunda vez, los defensores de los derechos humanos fracasaron en el plebiscito de 2009, con lo cual sigue vigente. Es el karma de una de las mejores democracias del mundo.

En España, los detenidos-desaparecidos de la Guerra Civil (1936-1939) suman más de 100.000 y en la transición de la dictadura de Franco a la democracia en los años 70, a los familiares, a los españoles todos, ni siquiera se les consultó si podían hacer “borrón y cuenta nueva”.

Una ley de amnistía primero y otra de “memoria histórica” luego, se impusieron como parte de esa transición que fue modelo en muchos aspectos… y lunar negro en éste.

La historia continúa, pero los países así como los ciudadanos, aprendemos de nuestros errores y debemos saber cómo y por qué pasó y guardarlo en nuestra memoria para no volver a cometerlos. Cantidad de jóvenes estudiantes visitan diariamente el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en avenida Matucana, para conocer nuestro calvario y apoyar la incansable búsqueda de los responsables.

El primero en atreverse a realizar este doloroso pero necesario proceso en España fue el juez Baltazar Garzón. Y por su osadía de querer investigar la verdad excavando terrenos baldíos y fosas comunes, para así dar una satisfacción largamente esperada a cientos de miles de descendientes y familiares de esas víctimas, hoy está condenado al ostracismo. Su patria lo inhabilitó por once años de ejercer su profesión y lo que mejor sabe hacer: dar justicia.

El mundo entero con el corazón bien puesto ha condenado esta medida aplicada al juez por excelencia, un hombre que ha tratado de cumplir su misión a cabalidad abriendo esperanzas para tantos que veíamos el horizonte cerrado.

A nosotros, chilenos, fue Garzón quien nos quitó el temor al demostrarnos que Augusto Pinochet Ugarte, criminal de lesa humanidad, era una persona de carne y hueso que podía ser juzgada y acusada, y así traer la paz no sólo a los familiares de miles de detenidos-desaparecidos que dejó su sangrienta dictadura, sino a todo un pueblo.

Y por eso, en medio del recogimiento ambiente, fue una fiesta cuando el domingo 22 de abril, en el Parque de la Paz de Villa Grimaldi se realizó el esperado reconocimiento a Baltazar Garzón.

Se le entregó un galvano con los agradecimientos de los chilenos por habernos dado esperanzas y recuperar por un tiempo la fe en la justicia. Y como el homenajeado no pudo viajar a recibir esta distinción que le otorgó el Centro Verdad y Justicia de Villa Grimaldi, le encargó a su par chileno, el ex juez Juan Guzmán, recibirlo en su nombre.

Fue doble fiesta la que vivimos en el auditórium de Villa Grimaldi: honrar a un juez español ejemplar, y aplaudir también a quien lo recibiera en su nombre, al único juez chileno que se atrevió a procesar en Chile al dictador Pinochet.

A él también le hicieron pagar caro el querer cumplir el deseo de la gran mayoría de los chilenos: justicia por los crímenes del mayor criminal. Pinochet fue sobreseído por “motivos de salud” en 2002 y tres años después, el magistrado Guzmán se acogió a retiro.

La ceremonia tuvo lugar durante el 36º. Aniversario de la desaparición en Mendoza, atrapados por la Operación Cóndor de tres jóvenes dirigentes socialistas: Juan Hernández, Luis Muñoz y Manuel Tamayo.

Digno momento para distinguir y entregar nuestra admiración a dos jueces que honran la justicia: el español Baltazar Garzón y el chileno Juan Guzmán Tapia.

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24 abr 2012

Darwin en la posta central

Igual a los venenos, el efecto de los antibióticos es dependiente de la dosis. ¿Cómo? una dosis elevada va a matar a todas las bacterias. Una dosis exageradamente baja no mata ninguna. Una dosis intermedia mata algunas, no a todas.

Si hay bacterias menos susceptibles al antibiótico, la dosis intermedia viene como dedal al dedo para las bacterias resistentes y éstas se multiplican (cada 20 minutos), proliferan como cepa mutante y resistente. Por eso cuando el doctor le dice que tome esa dosis y por una semana, vale la pena cumplir la indicación.

¿Por qué los pacientes no cumplen? Más allá de la comadre que le cuenta desde el poder del cuco hasta las brujerías de moda en el lugar, los pacientes no fueron educados en el pensamiento darwiniano, no les enseñaron o no aprendieron en el colegio qué era la selección natural. Ni cómo se podía seleccionar las cepas más peligrosas. No estaba en el estatuto docente y punto.

Al poco tiempo de administrarse, muchas bacterias originan resistencia a los antibióticos.Las bacterias han presentado resistencia desde la Penicilina, hasta los más recientes como la Meticiclina.

Los estafilococos dorados (staphilococcus aureus) han convertido a ilustres hospitales en sitios peligrosos, hasta para las visitas. Más actual es el chlostridium difficile [chl.diff] que nos visita en la posta central y en diversos centros hospitalarios.

No se trata que las bacterias sean “inteligentes” (lo asegura Dawkins (1) ) sino que la resistencia es el resultado de la selección natural (descubierta por Charles Darwin).

Cuando el doctor le recomienda que tome las 3 cápsulas al día por 7 días, cúmplalo.

Por otro lado, en nuestro intestino viven millones de cepas bacterianas. Entre ellas las Chl.Diff que se mantienen controladas por otras. Si una persona toma antibióticos por mucho tiempo, puede ocurrir otra amenaza: matar varias bacterias y Chl. Diff resiste dominando, otro ejemplo de selección natural (que los creacionistas odian).

Peor aún ha sido lo ocurrido con nuestra Chl. Diff.; entre la variabilidad observada en la multiplicación celular, las descendientes ahora producen una toxina (o varias) con graves efectos dañinos en el cuerpo humano.

Son ejemplos que se enseñan poco o se omiten en la educación de biología entre nosotros.

Las enfermedades no son maleficios ni castigos: son causadas por agentes infecciosos o por las dietas inadecuadas.

(1) N de la E. Richards Dawkins,etólogo,zoólogo,teórico evolutivo y divulgador científico,autor entre otras publicaciones de El gen egoísta,1976.

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