26 abr 2012

Denuncia, querella y ¿la vigilancia epidemiológica?

Estos días hemos conocido la denuncia de que en la Posta Central habría un gran número de pacientes infectados por una o dos bacterias, representando esto una situación que sería responsable de la muerte de otro gran número de pacientes. Sin lugar a dudas, de ser todo esto efectivo, se trataría de un escenario muy malo.

Por otra parte la principal autoridad del sector ha respondido ofendida y amenazado con una querella en contra de los denunciantes.

Desde mi punto de vista, cuando parlamentarios por un lado y la autoridad ministerial se ven involucrados en la primera línea en un debate de este tipo, para un salubrista como el que escribe, es una muy positiva situación, porque significa que los problemas de la salud, en este caso de la atención médica, han alcanzado a la preocupación de ellos y es justamente esa la aspiración de la salud pública y la epidemiología como especialidades: que su aporte sea acogidos por los tomadores de decisión.

Sin embargo en esta coyuntura lo que falta, a mi juicio, para acotar el debate a una adecuada preocupación de política de salud, es el aporte técnico y en esta materia nuestro país tiene una no solo larga sino que, exitosa trayectoria.

En efecto, el desarrollo de las Unidades de Infecciones Intrahospitalarias dentro de los establecimientos de salud y actualmente la nueva Norma Técnica Nº 124 del Ministerio de Salud, correspondiente a los Programas de Prevención y control de las Infecciones Asociadas a la Atención en Salud (IAAS) del año 2011, son un estricto marco que permite señalar con absoluta claridad si estamos o no en presencia de un brote epidémico.

También, esta normativa señala las medidas de segregación y/o tratamiento que corresponden a cada uno de estos casos.

Existe una larga tradición en materia de Vigilancia Epidemiológica que podría colaborar hoy día en lo que ocurre en la Posta Central.

Así, finalmente, se podría establecer con precisión lo que ha pasado, las dimensiones del brote, sus impactos en la salud de los pacientes afectos, desde cuando se ha producido, identificar las medidas que deben y debieron ser implementadas, evaluar la gestión de las distintas autoridades y actuar en consecuencia, desde la política de salud que es lo que corresponde hacer por parte de las autoridades.

Afortunadamente la política de transparencia permite pedirle al Hospital que haga público los informes de la Vigilancia Epidemiológica de su Unidad de Infecciones Intrahospitalarias o de Infecciones Asociadas a la Atención en Salud, así como las medidas implementadas.

Esto es lo que espera la opinión pública para dar un adecuado cierre a lo que se ha comentado.

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26 abr 2012

Por una nueva Constitución

Hemos entrado de lleno en la segunda década del siglo XXI, y a 21 años del retorno a la Democracia, es necesario  proponernos nuevas metas.

En los 20 años de gobierno de la Concertación Democrática se logró una transición exitosa, se realizaron avances fundamentales en lo político, económico y social. Sin embargo, quedaron déficits importantes en materias relevantes como la participación ciudadana y las reformas políticas, especialmente del sistema binominal.

Así mismo no fuimos capaces de exterminar la concentración de la riqueza, que ha gatillado que Chile sea uno de los países con mayor desigualdad en la Región.

Desde la última elección, el gobierno de la derecha ha profundizado esas insuficiencias, es así como tenemos mayor concentración de la riqueza, un estancamiento de las reformas democráticas, una significativa  insensibilidad frente a las demandas sociales,  y una tendencia privatizadora y a mercantilizar todos los temas.

Pero los tiempos políticos corren rápido y  en 19 meses más volveremos a elegir a un nuevo gobierno y un nuevo Parlamento. Esta puede ser una elección más, o puede ser un momento de desafíos que gatille cambios profundos, donde los ciudadanos decidan si efectivamente quieren transformaciones de verdad.

Por todo esto, es necesario romper las amarras que nos impiden avanzar y ese perfeccionamiento se debe plasmar entre otras reformas urgentes, en una Nueva Constitución.

Nueva Constitución que consagre los derechos del pueblo a una vida segura, con educación gratuita y de calidad, con salud pública eficiente, oportuna y suficiente, con trabajo y salarios decentes, con viviendas dignas y accesibles para todos, con una seguridad social adecuada, con alimentación sana y garantizada soberanamente, libre de transgénicos y venenos agroindustriales, con oportunidades de perfeccionamiento técnico, científico, artístico, cultural y deportivo accesible a todos.

Una Constitución que consagre los derechos de la naturaleza a ser protegida, cuidada y conservada porque esta es nuestra casa común y la única que tenemos y debemos preservarla sana y limpia para las generaciones que vendrán.

Una Constitución que consagre los derechos a la diversidad, a la libertad de expresión más amplia, que promueva la cimentación de una sociedad incluyente, en que no quepa la discriminación ni las manifestaciones de odio ni intolerancia.

Una Constitución que otorgue a cada ciudadano la certeza de su representación, donde todos podamos impulsar leyes a través de la iniciativa popular, que sea el plebiscito la forma de resolver las demandas que afectan los derechos de la gente cuando las instituciones se inmovilizan, que las personas puedan fiscalizar a sus representantes y también les puedan revocar sus mandatos cuando éstos les defrauden.

Que las promesas de las campañas electorales sean exigibles y demandables, que todas las funciones del Estado a todos los niveles sean de elección popular, incluyendo los jueces, los magistrados, los gobiernos provinciales e  intendentes.

Que cualquier ciudadano pueda ser candidato, que las campañas electorales sean igualitarias para todos, que las regiones,  provincias y comunas tengan acceso proporcional a los recursos del Estado, en forma descentralizada y con autonomía del poder central.

Una Constitución que restablezca el domino soberano sobre nuestras riquezas, el cobre, el litio, el mar y las aguas, que deben ser propiedad de todos los chilenos, que se asegure que esas riquezas se destinen a garantizar el desarrollo y el bienestar de todos y no a convertirse en acumulación de mayores fortunas de unos pocos.

Una Constitución que reparta la carga tributaria con justicia y equidad, forzando a pagar más a los que tienen más y liberando de la carga a los que tienen menos.

En síntesis, es la hora de traspasar el poder a los ciudadanos para empujar las grandes transformaciones, terminando de una vez por todas con los resabios de la dictadura que nos obligó a regirnos por las actuales reglas políticas, hechas a la medida de la Derecha para que nada cambie en este país.

Por eso, uno de los grandes desafíos es justamente promover una Nueva Constitución Política, que sea capaz de plasmar en un texto fundamental  los valores y principios que nos entreguen más democracia, más libertad, más justicia y sobre todo más igualdad.

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26 abr 2012

La familia creció, hay que ampliar la casa

Porque son más las cosas que nos unen que las que nos separan, es que hoy podemos decir que a la Concertación, como a toda energía viva, le llegó el momento de transformarse.

Una energía que ha contribuido al crecimiento sostenido de un país que yacía en el oscurantismo y que en los últimos 22 años, experimentó un cambio cultural y social profundo.

Y es que hoy aquella energía social y cultural que encarna la Concertación, se devela más viva que nunca en las calles y en las demandas de una mayoría que clama por una fuerza dispuesta a diseñar en plural y desde valores progresistas, el país del futuro.

Las cosas que nos unen, tienen que ver con el fondo. Con los valores que representa la centroizquierda como paradero ideológico, en donde las políticas sociales de mercado, la igualdad de oportunidades, el respeto a la diversidad, medio ambiente, la defensa de los derechos ciudadanos por sobre el libertinaje financiero y la profundización de la democracia, suenan al unísono como un petitorio de sentido común del nuevo Chile.

Recordemos que este mismo anhelo de sociedad, nos llevó con mística a desarrollar un proyecto capaz de derrotar una dictadura y construir un país en vías de desarrollo.

Las cosas que nos separan, tienen que ver con las añejas disputas de poder por cargos, pegas o cupos y que nos igualan a la ideología del frente, donde el fin justifica los medios y arrasa con todos los que piensen distinto. Donde unos pocos y entre cuatro paredes, diseñan según sus miradas, el futuro de mayorías. Esta práctica nos llevó a la derrota de la centroizquierda y lo que es peor, a una profunda deslegitimación frente a la ciudadanía.

Lo que hoy algunos denuncian como disputas vergonzosas entre “sepultureros” y “devotos” de la Concertación, no es más que un sano y natural ejercicio de democracias que maduran y entienden que hay veces en que las sociedades, atinan antes que los políticos. Lo que el ciudadano de a pie nos pide, es que nos pongamos las pilas y trabajemos en pos de un frente progresista que represente los valores y sueños de los chilenos del siglo XXI.

En 20 años construimos pensando en el futuro, apostando a un proceso de largo plazo. Lo hicimos desde nuestras convicciones, pero también desde nuestros miedos. Lo hicimos desde nuestro sueño por un Chile desarrollado, pero también desde una dinámica política poco inclusiva y participativa.

Llegó el momento de reconocer que nuestra coalición, fue un arcoíris de colores primarios renuente a mezclas que pudieran alterar el brillo opaco del statu quo.

Llegó el momento de aceptar con grandeza y humildad que nuestra Concertación cumplió un ciclo y a partir de eso, con otras fuerzas, es hora de construir una oposición amplia.

Hoy más que nunca, con un gobierno de derecha en La Moneda y con reformas importantes en la agenda país, es que debemos ofrecer una centroizquierda unida e inclusiva. Aceptando que los hijos crecieron, la familia aumentó y ya es hora de ampliar la casa.

Porque nos hacemos cargo de la unidad en la oposición que pide la gente y sabemos que el Chile de hoy, no piensa como hace 22 años.

Porque nos parece injusto que un proyecto tan importante como la Concertación, siga secuestrado por los miedos de unos pocos.

Porque creemos en que juntos, podremos revalorizar la actividad política, desde nuestros diversos matices, pero al interior de una gran familia.

Por eso y más, es que creemos en la centroizquierda como nuestra casa, ampliada, sin rejas y con residentes que se desarrollan en diversidad y compañerismo por una misma causa: Chile.

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26 abr 2012

¿Mini reforma de alcancía?

La sociedad chilena, en las encuestas y en las calles, ha mostrado su molestia con las profundas desigualdades sociales y contra los abusos empresariales. Hoy los estudiantes han reaparecido en las calles reclamando por una educación de calidad para todos y que no siga esta educación mala, cara y que se funda en la búsqueda del lucro.

Construir una sociedad con menos desigualdades requiere una profunda Reforma Tributaria y que las grandes empresas y los millonarios del país paguen más impuestos y no los eludan como ocurre hoy.

Hoy tenemos un sistema tributario injusto donde los ricos y grandes empresarios tienen diversas fórmulas para eludir el pago de impuestos y proporcionalmente pagan más las personas de trabajo en los impuestos de 2ª categoría.

Se requieren eliminar las exenciones tributarias regresivas e injustas y derrotar las resistencias de la UDI y de los empresarios quienes para defenderlas impulsan “una campaña del terror” con el discurso de que estas medidas afectarían la inversión y el empleo.

Los abusos y las desigualdades requieren una Reforma tributaria que apunte a que los ricos y las grandes empresas paguen más impuestos, se acaben diversas exenciones y se logre recaudar para el Fisco un 3% del PIB para implementar nuevas políticas sociales.

Chile tiene una baja carga tributaria –sólo 20% del PIB- mientras que los países desarrollados y con buenos sistemas educativos y de protección social recaudan entre 30% a 35% del PIB como ocurre en la mayoría de los miembros de la OCDE.

Proponer una mini Reforma Tributaria que recaude sólo 0,3% del PIB y rebajas tributarias que favorecen al decil más rico como es la disminución total del impuesto de timbre y estampilla o que se rebaje de impuestos el gasto en educación del 7% más rico del país es la demostración de que Piñera sólo propondrá un ajuste tributario.

La derecha sólo hace “reformas de macetero” y cree que con el despliegue comunicacional convencerá a la comunidad de que es un avance.

Chile necesita recaudar más: un 3% del PIB para desarrollar mejores bienes públicos en educación, salud y pensiones.

Como Piñera no lo hizo, este tema será un eje principal de la futura campaña presidencial porque un gobierno distinto a la derecha debe hacer la Reforma tributaria que la mayoría pide y que es necesaria para avanzar hacia un Chile más equitativo.

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26 abr 2012

El factor Bachelet

Bachelet desde el silencio público y desde su auto exilio político se ha convertido en la variable independiente del sistema político en general y de la coyuntura presidencial en particular. En ese escenario todo depende de lo que la ex mandataria diga o haga. Sus acciones y palabras inciden de manera directa en lo que sucede en la política chilena. En lo que harán uno y otros. En lo que dirán unos y otros.

Todos los actores políticos y sociales del país –entre ellos, los ciudadanos- esperan su respuesta. Unos el Sí y otros el No. De hecho, las estrategias y tácticas presidenciales de la derecha y de la oposición dependen del “factor Bachelet”.

Incluso, la política de alianzas de la Concertación y su potencial ampliación está fuertemente vinculada a la decisión final.

El futuro político de Chile depende de sus decisiones. Si no conociéramos el perfil político y humano de la ex mandataria, esta “dependencia de sus acciones” podría interpretarse como que se trata de un liderazgo personalista, caudillista, autoritario y narcisista. Incluso, podría aplicarse la frase “El Estado soy yo”.

Al mismo tiempo, podríamos transformarla en “el futuro, soy yo” o “la concertación soy yo”. No es el caso. No obstante, todos esperan.

¿Cómo se produce el paso de la Presidenta Bachelet al factor Bachelet? Su posicionamiento presidencial surge desde el momento en que deja el cargo hace dos años.

Rápidamente surgen los “escuderos” que empiezan a trabajar para generar las condiciones políticas y electorales para su regreso a La Moneda; y con ella, los que hegemonizan el poder interno de la Concertación.

En rigor la tarea de posicionamiento ha sido fácil. Tres han sido los hechos que han facilitado la tarea de los “escuderos”. En primer término, su rápido posicionamiento como carta presidencial ganadora en las encuestas. Segundo, la debilidad política y el fuerte rechazo que genera el Presidente y su gobierno, y finalmente, la ausencia de liderazgos presidenciales ganadores en la Concertación en particular y oposición en general.

Su alto nivel de aprobación presidencial al dejar el cargo en marzo del 2010 supera el 80%.

La primera operación, por tanto, era traspasar esa evaluación a las encuestas de intención de voto. Rápidamente se cumplió el objetivo. En efecto, las encuestas internas que empiezan a circular sobre el potencial presidencial de la ex mandataria mostraban que el primer objetivo se cumplía. Luego, las encuestas que comienzan a circular de manera pública desde el 2011 confirman el buen posicionamiento que Bachelet tiene para volver a La Moneda.

Las encuestas siguen jugando un rol político al ubicar al Presidente Piñera y a su Gobierno en una posición de aprobación pública muy baja. Es un Gobierno con baja aprobación y alta desaprobación.

Este hecho ha debilitado las posibilidades de que se instale un segundo gobierno de la derecha. De este modo, los “escuderos” logran el segundo objetivo para re-instalar a Bachelet en La Moneda.

Sin embargo, deben tener presente que no hay correlación significativa entre la continuidad de una coalición en el gobierno y los niveles de aprobación de un Presidente.

Dos casos paradigmáticos que ilustran este hecho los vemos en la continuidad Frei-Lagos y Bachelet-Frei.

En tercer lugar, desde la Concertación no ha logrado emerger un liderazgo presidencial potente que no sólo supere a Bachelet, sino también que le gane a la derecha. Es más, tampoco de las otras oposiciones.

Vemos, por tanto, como los tres objetivos para llevar a Bachelet se ha cumplido; posicionamiento potente en las encuestas, debilidad político-electoral de la derecha y ausencia de liderazgos en la oposición.

A dos años de iniciada la gesta, la tarea está cumplida. Los escuderos han logrado convertir a la ex mandataria en el “Factor Bachelet”.

Sin embargo, faltan algunos meses para afirmar con certeza “misión cumplida”. ¿Cuántas veces hemos escuchado que los partidos se juegan hasta el último minuto y que la vida sólo termina con el último suspiro?

Hay que seguir esperando, conviviendo con la incertidumbre y con una lucha política que aumentará su temperatura de aquí a las municipales y desde éstas hasta fin de año.

Hay que esperar el resultado de las municipales –sobre todo, lo que ocurre con los concejales y el quiebre interno de la Concertación- y la decisión final de Bachelet. Hay que seguir conviviendo con la incertidumbre que genera este escenario de silencio y con la intensidad de la lucha política que va en alza.

Este último escenario es el que hay que neutralizar en los últimos momentos de la gesta iniciada hace dos años. La lucha política que se abre no puede desestabilizar ni debilitar el objetivo de “la vuelta a La Moneda”.

La derecha lo ha intentado en distintas ocasiones –caso 27F, déficit fiscal, crisis educacional y herencia recibida- y en cada una de ellas ha fracasado. Y ello, a tal punto que sus decisiones presidenciales dependen del “factor Bachelet”.

En la Concertación la coyuntura actual y futura se relaciona con la ampliación de su base política, electoral y social de apoyo; es decir, la re-construcción de una nueva mayoría social. De hecho, el pacto PPD-PRSD-PC para la elección de concejales tiene como objetivo abrir la Concertación a otras fuerzas y transitar de un pacto electoral a un pacto político-programático. No olvidemos, que esta es una de las condiciones que ha puesto Bachelet.

Neutralizar ambos frentes despeja la pista. La tarea está bastante avanzada. Mientras tanto, los silencios del “Factor Bachelet” seguirán hablando. En semiótica las palabras y los silencios comunican.

Por ahora, hay que seguir las declaraciones y opiniones de sus escuderos que día tras días entregan “pistas ocultas” en sus palabras de que Bachelet va ser la candidata.

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25 abr 2012

El fracaso de las alianzas huecas

El Partido Comunista de Chile parece haber entrado, con todo, en un proceso en el que se va dejando atrás definitivamente las posturas antisistémicas y en el que se marcha, con las velas desplegadas, en la propuesta de “un gobierno de nuevo tipo”, radicalmente reformista, fundado en una amplia alianza de izquierda-centro.

Un gobierno a la izquierda de la socialdemocracia pero que considera esencial el acuerdo con la socialdemocracia.

En nominaciones chilenas, un gobierno de izquierda-centro hasta con la democracia cristiana y no –como ha sido con la vieja Concertación- un gobierno de centro-izquierda en el que fue el centro DC el plato más fuerte y en el que el PC no ha estado en la izquierda gobernante.

Hasta ahí todo bien.

Cosas parecidas pueden suceder con el Partido Comunista y la Izquierda Unida en España, y con el Partido Comunista francés que ha llegado, en alianza, al 10 por ciento en las recientes presidenciales. También participan en el juego electoral la izquierda alemana, con representación en el Bundestag, y el Partido Comunista ruso, con representación en la Duma.

Los peros están en que el PC nuestro no sólo piensa en un candidato o candidata única de la oposición en la definitiva elección presidencial de fines de 2013 (para la que, suponemos, deberá existir un programa mínimo común de los aliados) sino que ha avanzado en acordar hoy, con una parte de la Concertación, una alianza electoral que, al no tener sustento programático, se transforma inmediatamente en electoralista, en hueca.

En el PC, y en la izquierda que lo acompaña en esta alianza, no se ha puesto, como solía decirse, “a las masas en el centro de la política”.

El fuerte movimiento de masas del año pasado, que fue de izquierda y que mucho tuvo de autónomo con respecto a los partidos de izquierda, no ha sido considerado. Se ha partido del presupuesto falso de que “lo existente” en política son sólo los partidos y, más, que los partidos de la Concertación representan hoy el sentir de una gran fuerza popular, cercana, muy parecida, a lo que fue la mayoría popular desde el 88 al 2010. Si no fuera así ¿para qué la alianza?

Tampoco el PC y la izquierda que lo acompaña han aprovechado la elección de concejales –que no se dará encajonada por el binominalismo sino que será porcentual- para levantar listas de izquierda en todo el país.

Ello aparecía como absolutamente conveniente para el desarrollo político electoral de la izquierda en una situación nueva, caracterizada por la disconformidad con el actual sistema político, el levantamiento del movimiento de masas, el debilitamiento de la Concertación y la disgregación que ese debilitamiento tiene que acelerar.

¿Por qué farrearse esta oportunidad?

¿Por qué uniformarse tras candidaturas alcaldicias centristas, debiluchas, con fuertes grados de anticomunismo? La gente de izquierda está viviendo momentos de amargura en Valparaíso, La Florida y otras comunas.

¿Por qué renunciar a medirse como izquierda, ocupando además cargos de representación popular, para después proponerse, en base a esas mediciones, una alianza de izquierda-centro para las presidenciales?

¿La izquierda no podía competir con éxito para concejales con las listas DC-PS, PPD-PR, PRO-PH y RN-UDI, cuando se trata de elegir en octubre 6 o más representantes por comuna con sistema proporcional?

La verdad de las cosas es que uno empieza a dudar.

¿No se tratará de poner por encima de todo una elección de la que poco se habla pero en la que todos piensan: la parlamentaria de fines del próximo año?

¿No será que así se busca, en primer término, asegurar cupos en una lista de la Concertación (que la habrá en 2013) para senadores y diputados?

En una política de cara a las masas y con las masas esa aventura podría ser aprobada, pero no hay tal.

Lo de hoy es un electoralismo hueco, de oficina, y el electoralismo hueco, aunque haya más votos, será siempre en política una derrota.

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25 abr 2012

No a la banca, pero sigue el lucro

El paso que ha dado el Gobierno reafirma lo que generaciones de estudiantes llevan años planteando: el lucro en el sistema educacional es perverso pues fomenta la inequidad y la baja calidad.

Sacar a la banca de la administración del sistema de créditos constituye un avance, producto de las posiciones estudiantiles, y a la vez, es una derrota a quienes promueven el lucro, como motor del sistema educativo. Sin embargo, el enriquecimiento de la banca privada a través del mercado de los créditos universitarios, ha sido solo un exceso más del sistema.

La propuesta del ministerio de Educación no modifica la esencia mercantilista de la educación en Chile.

La decisión de apartar a la banca de la administración del sistema de créditos va en una dirección correcta, pero no resuelve las demandas centrales del movimiento estudiantil a lo largo del año 2011: educación de calidad, recuperación de la educación pública, no más lucro con la educación.

La propuesta del MINEDUC no se hace cargo del lucro en las instituciones de educación superior privadas.

Los estudiantes hemos sido muy enfáticos al señalar que cualquier tipo de traspaso de recursos por parte del Estado a instituciones privadas debe ser considerando medidas que permitan hacer valer la ley y así erradicar el lucro en las Universidades e impulsar un cambio legislativo para hacer extensiva dicha prohibición a los Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales.

Impartir educación en Chile debe dejar de ser un suculento negocio para los empresarios.

El Estado debe asumir un rol dinámico al momento de establecer las pautas para un Sistema Nacional de Educación en el cual las distintas instituciones del sistema colaboren y no compitan entre sí. Llevamos meses escuchando hablar de una Superintendencia, pero aun no conocemos el contenido de esa propuesta, cuáles serían sus atribuciones para la fiscalización y cuáles serán las sanciones para quienes osen especular con los anhelos y sueños de los jóvenes chilenos.

A su vez, la propuesta de modificar los criterios para establecer los aranceles de referencias genera bastantes preocupaciones. Lo que se señala, desde el ministerio, es que los nuevos criterios estarán fundamentados principalmente en la supuesta rentabilidad futura de las carreras y no en los costos de la educación.

Esto demuestra que el Gobierno, tal como lo señalara el año pasado el Presidente Sebastián Piñera, sigue entendiendo a la educación como un bien de consumo y no como un derecho que debe ser garantizado por el Estado, procurando que las entidades que imparten educación superior deben ser instituciones complejas, que desarrollen también la investigación y la extensión universitaria, con el objetivo de formar profesionales integrales con capacidad crítica, en ambientes democráticos y no meros reproductores del sistema. La rentabilidad social de la educación superior es más trascendente que toda la rentabilidad lucrativa.

El Gobierno sigue omitiéndose respecto a la propuesta de financiamiento directo hacia las instituciones para revitalizar la educación pública; sigue acusando de regresiva la gratuidad, pese a que se han levantado propuesta para hacer una reforma tributaria que genere tributos progresivos a la renta y de ese modo garantizar equidad a la hora de entender la educación como un derecho.

Se echa de menos medidas compensatorias a los estafados por el crédito CORFO, de altísimos intereses, superiores incluso a los del crédito con aval del Estado. Estamos hablando de 100.000 familias que han sido las más afectadas por la ilusión de acceder a la educación superior.

Estamos, por tanto, aún muy lejos de ver voluntad política real por parte del Gobierno para impulsar un cambio integral al sistema educacional. Lo que proponemos es situar a la educación como una de las principales responsabilidades del Estado, para que esta logre altos estándares de calidad internacionales y que esté en sintonía con las necesidades del país.

Necesitamos una educación para formar ciudadanos cultos, profesionales críticos, técnicos de alto nivel; debemos entender la educación cómo un espacio de cohesión social y no reproductora de desigualdades; requerimos elevar las ciencias, las artes, las humanidades; hacer de la educación la principal herramienta del progreso del conjunto de la sociedad chilena.

En definitiva, necesitamos, exigimos, proponemos y nos movilizamos por políticas educativas con visión estratégica, de futuro. Esperamos que no estén pensando solamente en cómo evitar una marcha o evitar seguir bajando en las encuestas.

Los estudiantes somos optimistas en que más temprano que tarde Chile tendrá la educación que se merece. Pero somos conscientes para que eso se cumpla tendremos que seguir siendo parte activa de dicho proceso.

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25 abr 2012

Erasmo, un cura moderno

Hijo natural de un sacerdote y su sirvienta, a la muerte del padre, tutores de porosas manos absorbieron su pequeña herencia. Más tarde, con los Agustinos ingresó en la disciplina religiosa vistiendo lo menos posible el hábito. Estudiante en París y Bolonia, catedrático en Oxford y viajero por toda Europa, dejaría siempre memoria de oficio literario y juicio mordaz e innovador.

Antonio Machado destacó la enorme huella de Erasmo en el siglo de oro español. Y durante la Segunda República, un ministro decía: “Nosotros somos los modernos erasmistas…”, en el sentido de incorporar la nación al pensamiento y esperanzas de un humanismo que superara a la España ariscamente anti-europea, contraria a las novedades y temerosa de perder su yo.

Nació en Rotterdam, probablemente en 1469. Firme defensor de su independencia intelectual, vaciló en las cuestiones difíciles y algunos no lo consideraron católico ni protestante, sólo un espíritu burlón, reprochándole su escasa trascendencia como filósofo amilanado por los grandes temas de su tiempo.

En realidad, con la Inquisición al frente, mucho se arriesgó al optar por su libertad y negarse a tomar partido. La Iglesia igualmente lo acusa: “Pusiste el huevo y Lutero lo incubó”. “Sí - dijo-, pero yo esperaba un pollo distinto”.

Mejor le fue con los pintores pues tres grandes lo retrataron: Metsys, Holbein el Joven, y Durero.

Erasmo estimaba a Lutero un buen cristiano que anteponía, a las vanidades cotidianas, el fondo de la creencia. Podría decirse que tuvieron sintonía doctrinal con temperamentos antagónicos; querían reformar la comunidad católica, desvirtuada por pasiones y egoísmos, empobrecida en la reverencia a exterioridades, desgastada en disputas pueriles.

Ambos consideraban la Biblia único pilar de la fe. Lutero la tradujo al alemán, y Erasmo quiso llevarla a todas las lenguas: “puede ser conveniente que los reyes oculten sus secretos, pero Cristo quiere divulgar los suyos. Desearía que hasta las mujeres más humildes leyeran el Evangelio y las epístolas de San Pablo”.

Para los conservadores, divulgarla sin medida era fuente de herejías, y prohibían bajo severas penas: “sacras literas in linguam vulgarem transferret”, un licor demasiado fuerte para todos.

Ambos serían, entonces, artífices de una revolución de temibles consecuencias: la mujer lectora.

La educación fue el puerto natural de su tendencia a comprender la vida cristiana como amor y sencillez de costumbres, antes que adhesión a oscuras y sutiles teologías. “La primera enseñanza de los niños consiste en que aprendan a hablar clara y correctamente” pues la palabra es espejo infalible del alma. Saludable principio para tonificar el escuálido idioma chilensis, nutrido de garabato, muletilla y lugares comunes.

Indeleble, además, es su propuesta de introducir el juego en la enseñanza. El maestro ingenioso hará agradables las lecciones al niño, que no sentirá el esfuerzo de aprender.¡Nada con profesores agrios y lateros!

El Elogio de la locura –“un juego de mi imaginación”-, sátira plena de ironía y muy popular en su tiempo, cuando la imprenta barruntaba sus posibilidades. Erasmo fue el primer escritor disputado por los editores y sus obras ampliamente difundidas con el aval de “autor prohibido de primera clase”, otorgado por sus censores.

Escribir sobre la Moria (tontera, estulticia), le vino de la semejanza del término con el apellido de su amigo Tomás Moro, hombre de profunda religiosidad y entereza espiritual, cuyo rechazo a los caprichos matrimoniales de Enrique VIII le valió el cadalso.

El libro, que no deja títere con cabeza, es un compendio de disparates y de sus ninfas complacientes: amor propio, olvido, pereza, voluptuosidad, y también su crítica o justificación, algo en chunga, algo en serio. Locura es un “cierto extravío del espíritu” que hace feliz y da confianza. Sin ella la vida sería insoportable. Y nada tan loco como agradarse y admirarse uno mismo. Por amor propio, nadie está descontento con su fisonomía o ingenio, asegura Erasmo, anticipando la máxima cartesiana: el buen sentido o razón es lo mejor repartido en el mundo pues todos creen estar tan bien provistos de ella que nadie desea más.

La vida es comedia. Enmascarados representamos un libreto hasta que el empresario nos saca de escena. ¿Qué sería de ella sin el placer? El loco se entrega a sus pasiones, y así como el caballo no sufre ignorando la gramática. Tampoco son desdichados hombres y mujeres por su demencia. Está en su naturaleza oír fábulas ridículas de aparecidos, terremotos o de santos protectores: uno cura el dolor de muelas, éste devuelve lo perdido, aquél salva de accidentes.

Lo tonto gusta siempre porque la mayoría obedece a la locura.

Adulación e hipocresía son encanto y adorno de las relaciones sociales. Es una desgracia ser engañado, objetarán algunos. Falso, la mentira influye cien veces más que la verdad.

Nos frotamos con su miel, y los teólogos observan con aire compasivo. Rodeados de su corte de definiciones magistrales, conclusiones y corolarios, trazan un cuadro del Infierno tan detallado como si hubiesen vivido años allí. El non plus ultra de un oficio que ha tenido y tiene, como sabemos, distinguidos exponentes criollos.

¡Vivan, aplaudan y beban ilustres partidarios de la locura!

Así discurre esta apología, que no es toda la fama de Erasmo; reducirlo a la Moria es ceñir su obra a la semana dedicada a componerla. Cuando se publicó, ya tenía prestigio por otros escritos, y también por la elegancia de sus traducciones de Luciano y Eurípides.

En Erasmo se advierte el poder del libro y los esfuerzos de la imprenta por elevarse a un rol cultural superior. Consciente de las necesidades del mundo moderno, le habló en estilo familiar para seducirlo.

Su literatura festiva y verdadera, refinada y popular, contribuyó al desprecio de los libros de caballería. España, sin pasar por el erasmismo no habría producido El Quijote, sostiene Marcel Bataillon en su magnífico ensayo Erasmo y España.

En 1536, trabajando sin prisa ni reposo, como las estrellas, se apagó este ingenio renacentista, tan apegado a lo humano, que Rabelais lo llamaba su maestro.

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25 abr 2012

El testamento de Daniel López

Es perfectamente posible que Pinochet haya llegado a tener 27 millones de dólares en contra su voluntad. No tiene por qué ser corrupción. Los estudios realizados por los peritos psiquiátricos al dictador, revelaron que siempre estuvo bajo las órdenes de su alter-ego: Daniel López.

Sólo así podemos entender que López le haya incrementando su patrimonio, sistemáticamente, sin el consentimiento del benemérito.

Daniel López se tomó la mente de Augusto a los 7 años.

Su padre siempre le daba centavos para que dejara de hinchar y buscara por el barrio El Almendral de Valparaíso caramelos de la época. Cierto día le dijo el padre: “¡Ahí tiene hijo para que se compre “pirulos”, “castañas” y… también consígase unos “guatones!”.

Algo hizo clic en la mente del niño desde ese día, fue en esa jornada que nació Daniel López para dominar por siempre al inocente Augusto. No gastó el dinero en caramelos y depositó cada mes sus centavos en la antigua Caja Agraria. De ahí en adelante, Daniel tomó el control sobre la obsesión de amasar guatones y más guatones.

A los 10 años, Augusto jugaba “Metrópolis”, pero nunca podía salir del casillero “cárcel”.

Surgió, otra vez, su Daniel López para convencer a uno de los participantes que aceptara ser su “palo blanco”. Sólo así ganó el juego, arruinó a los amiguitos y les despidió sin darles once.

Entre los 10 y 14 años Daniel López no descansó. En vacaciones de verano cobraba inscripción a jóvenes iletrados de Chanco, con la promesa de conseguirles una plaza en el servicio militar del Ejército de Salvación.

López, ni siquiera se contuvo cuando el joven Augusto se enamoró. Apenas iniciado el noviazgo con Lucía Hiriart, la cual no se contentaba con simples paseos a la plaza, Daniel salió a vender con sobreprecio Champú “Vanka”, pasta dentrífica “Junol” y las famosas “Pilules Orientales”, efectivas píldoras que prometían, según el jingle radial, efectividad para incrementar los senos.

En la Academia de Guerra, Daniel López pide a los alumnos de Pinochet que escriban ensayos durante las cátedras. Sin mencionar autoría, editó con éstos el libro “Geopolítica”.Luego, reprodujo en un mimeógrafo de la institución la obra y la vendió en las calles, siendo el pionero de la piratería del libro.

Para el mundial del 62, las imágenes en celuloide llegaban con 7 días de retraso a Chuquicamata. Daniel López, intercepta el envío de la Chilean Exploration, truca los filmes y hace ganar el mundial a Chile. Organiza una bacanal de tres semanas que le deja suculentos ingresos.

Ya con sólidas finanzas, en la misma década incursiona en varios rubros con pleno éxito.

Daniel López, vende chicha adulterada a la peña de los Parra y es el primero en producir poleras con la foto del Ché Guevara.

En el 73, conciente de que el “tanquetazo” sería una frustrada asonada, López es el responsable de estafar al regimiento insurrecto “Tacna” vehículos blindados que sólo contemplan la marcha atrás.

Tras el 11 de septiembre, Pinochet siente que puede fundar la patria. Daniel López, se frota las manos porque sabe que puede refundirla.

A dos años del golpe Pinochet señala en total bipolaridad a las Últimas Noticias un 13 de septiembre del 75: “Este es un gobierno honorable. Y cuando yo tenga que irme llegaré hasta la notaría y retiraré mi sobre con mis haberes, nada más. Incluso, a lo mejor me voy con menos de lo que tenía cuando asumí este cargo”.

Cuando FAMAE en los ochenta se convirtió en exportador de armas, López vendió por detrás de la puerta el famoso cohete chileno “Rayo” al Ejército de Costa Rica. ¿Cómo lo logró?, aún es un misterio, Costa Rica no tiene Ejército desde la década del 40.

La dictadura, rentabilizó al 30% la fortuna de López. El alter ego desde el 85 empezó a abrir cuentas secretas en el Riggs como José Ramón Ugarte. Incluso, bajo hipnosis, López, convenció a la esposa para que fuera desde entonces María Hiriart: titular de dos libretitas más en el Riggs y en el Banco de Sangre de la Cruz Roja.

Hoy hasta el General Garín se manifiesta confundido: “¡Teníamos que hacer colectas para financiar algunas cosas en Londres!”, dijo a La Tercera el 17 de junio del 99.

La colaboración de Pinochet fue siempre leal con la justicia, buscó toda la vida desenmascarar a López. Recordemos que fue Pinochet y no López quien dijo a Le Monde en mayo de 1987: “Aquí se trabaja sin renta especial. Si debemos partir, será en efecto sin fortuna alguna, tal como llegamos”.

Basta decir que mientras el dictador sigue colaborando desde el más allá, Daniel López vive hoy en la clandestinidad sobreviviendo a 48 cuotas precio contado como ex gerente de La Polar.

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25 abr 2012

S.O.S. Titanic o España

Ahora que se conmemoran los cien años del hundimiento del “Titanic” han aparecido un sinfín de artículos, reportajes y documentales sobre las causas de dicha tragedia y, al hilo de eso volví a ver una de las películas que recrean la colisión y hundimiento del trasatlántico; durante la proyección no pude dejar de ver paralelismos con lo que le está sucediendo a España porque, si bien es cierto, hemos chocado con el iceberg de la crisis internacional, lo que realmente está pasando tiene más que ver con los fallos en la estructura y construcción de este Estado que con la mera colisión con el despiadado témpano de los mercados.

Colisionar con el iceberg de la crisis financiera pudo ser evitable pero no se habían establecido los necesarios mecanismos de seguridad como para que eso no sucediese; en todo caso el golpe, con rotura de casco, no implicaba necesariamente el hundimiento de la economía española.

Las causas de la actual situación no se explican sólo por dicha colisión ni por el tamaño del témpano sino que debe hacerse un análisis en profundidad si queremos que hechos como éste no se vuelvan a repetir o que, en caso de suceder, se puedan salvar los muebles y, sobre todo, a los pasajeros.

Verse súbitamente golpeados por un iceberg, o por una crisis económica mundial, no es causa bastante para el necesario hundimiento ni de un trasatlántico ni de un país europeo que se precia de moderno y, por ello, habrá de analizarse los fallos en el diseño y, también, en la construcción de este Estado que es donde parece asentarse el auténtico problema.

La economía española basó su crecimiento tanto en la recepción de ingentes fondos de ayuda o cohesión de origen europeo, que fueron los que permitieron el desarrollo de las actuales infraestructuras públicas y, también, en un modelo asentado en la especulación inmobiliaria propio de la cultura del pelotazo; cualquiera con un terreno bien localizado y bien calificado, es decir construible, terminaba siendo millonario por el solo efecto de la especulación inmobiliaria.

Las familias, incluso, en lugar de ahorrar y generar riqueza se dedicaban a la compra especulativa de propiedades más allá de toda lógica y, sobre todo, de sus propias posibilidades alcanzando preocupantes niveles de endeudamiento privado al que hoy, pinchada la burbuja inmobiliaria, no pueden hacer frente.

Ante este fenómeno especulativo ningún tipo de mecanismo corrector se había arbitrado por parte del Estado sino que, por el contrario, existía una suerte de mirada complaciente como si esa fuese la forma de generar riqueza en un país poco acostumbrado a tenerla; es decir, los remaches, tornillos y estructura del barco no resistirían ninguna colisión.

Se apostó pública y privadamente por un modelo no productivo sino especulativo y las consecuencias es que cuando se dieron cuenta de que se venía encima un iceberg y trataron de parar las máquinas, pinchar la burbuja, ya era muy tarde… íbamos irremediablemente hacia un choque ante el cual estamos reaccionando de forma equivocada, tal cual sucedió con el Titanic.

En estos tres últimos años el agua no para de entrar en las bodegas de este país y, como el modelo constructivo del mismo no estaba diseñado para solventar un “accidente” de estas dimensiones el barco comienza a escorarse a ritmo trepidante y con clara previsión de hundimiento pero, mientras esto ocurre, la tripulación, mal dirigida y peor entrenada, no es capaz de dar órdenes coherentes que permitan a los pasajeros llegar a los escasos botes salvavidas de los que se dotó a esta embarcación.

Algunos pensaban que no era necesario contar con botes salvavidas o que sólo se necesitaban unos pocos, para los pasajeros de primera clase, porque este barco jamás se hundiría y porque, de hacerlo, bastaba con salvar a los de esa privilegiada cubierta.

La desbandada y el caos son ya una realidad, tal cual lo fue en el Titanic.

Como en toda situación de emergencia, no faltan los insensatos o inconscientes y, mientras la nave se va escorando, la orquesta sigue tocando o, como ocurre en España, en un momento en que se necesita de esfuerzos extraordinarios son muchos los que siguen bailando o marchándose temprano del trabajo o a disfrutar de cuanto día festivo existe en lugar de tratar de incrementar, al menos un poco, la productividad y la tasa de ahorro de las familias.

Los pasajeros de primera clase, y la tripulación mal guiada por su capitán, se esfuerzan en decir que la culpa es del iceberg y que los de las cubiertas inferiores serán los que tienen que sacrificarse; como si la tragedia no fuese con todos sino con aquellos más desfavorecidos.

Dentro de toda esta locura, propia de toda gran tragedia, no faltan los enamorados que retozan despreocupadamente hasta que el agua comienza a alcanzar las dependencias en las que ellos se habían escondido de las miradas indiscretas para disfrutar de su especial relación y, llegados a este punto, a más de alguno se le habrá venido a la cabeza algún tipo de expedición africana que terminaría como en la película, con el protagonista muriendo, al menos políticamente, cerca de su amada.

Esta parte no es achacable al iceberg sino, sin duda, a los errores de construcción o al diseño escogido y que, en el caso de España, surge de un pacto entre pocos en lugar de un auténtico contrato social; son las élites las que acuerdan la salida de una dictadura y la entrada, consensuada, en un modelo democrático pero claramente tributario del régimen anterior y si no es así ¿cómo se explica que el actual Jefe del Estado haya sido antes “sucesor a título de Rey”? porque, como nos recuerda el refranero: de esas tierras estos lodos.

En cualquier caso, el problema estructural no afecta sólo a la Jefatura del Estado o armador, sino a la propia forma de gobierno o comandancia y a la inexistente pero deseada separación de poderes que permitiría tener una democracia más sana, más representativa y en la cual existiese un mayor control de las acciones, decisiones e intereses de la clase gobernante o puente de mando; eso no se da porque todos los de la cubierta de primera clase están conformes con el actual modelo y, además, en caso de hundimiento para ellos sí hay botes salvavidas.

En medio de todo este caos viene uno, al que tratan como si fuese un polizón sudamericano, y les quita una de sus joyas, cual expropiación de Repsol se tratase, y mientras se hunde el barco los de primera, segunda y tercera clase se dedican a vilipendiar a quien sólo ha pedido lo suyo.

De una u otra forma, muchos, en lugar de tratar salvar el barco, piensan que lo mejor es esperar a la llegada del Carpathia, la Unión Europea en este caso, olvidándose que es muy probable que existan problemas de comunicación, que el operador de turno se haya ido a dormir o que el auténtico capitán del barco socorrista (la Sra. Merkel) se niega a auxiliarnos por razones poco confesables.

Sea como sea, al final del día las similitudes son tantas que es muy probable que, para cuando acuda al rescate de España, el Carpathia de turno, será muy tarde y se encontrará a unos pocos náufragos agarrados a cualquier objeto flotando y a los pasajeros de primera clase vestidos de gala y sentados en sus botes salvavidas.

El desenlace está próximo y es previsible, lo importante es si vamos a tener que esperar cien años para darnos cuenta de que la culpa no sólo fue del iceberg sino, sobre todo, de los fallos de la estructura y diseño de España, este barco que se hunde a ritmo frenético.

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