11 ago 2012

¿Qué pasó con Leonardo?

Lo conocí personalmente en un Centro Juvenil de privación de libertad,  parecía muy dedicado a su trabajo. Gendarmería lo tenía designado como mozo,  se le apreciaba contento y con entusiasmo  en el desarrollo de esta tarea.

En muchas ocasiones lo llamé para conversar, me manifestaba enorme interés de incorporarse a la comunidad de una forma sana y responsable. Me hablaba de su pareja y de sus padres, que esperaban con ansias y expectación su libertad.

Tenía asidua participación en la Iglesia Evangélica, siempre con una Biblia bajo el brazo, confiaba su vida a Dios y a la oración, que día a día realizaba.

Impactado quedé, cuando en la edición central de las noticias de Chilevisión lo mostraron detenido, por haber cometido homicidio en contra de su pareja, la misma que me hablaba con gran cariño y admiración.

¿Qué te pasó Leonardo que cometiste tan aberrante episodio, en circunstancias que prometiste, innumerables veces, insertarte en la comunidad, trabajar y no volver nunca más a cometer ningún delito?

Al salir del centro penal, luego de haber cumplido su pena, me ubicó para pedirme ayuda en su proceso de inserción social y laboral. Largo rato estuvo en mi casa, en donde planificamos algunas ideas de cómo lograrlo, posteriormente lo llevé para incorporarlo a uno de nuestro programas, que en síntesis, tiene que ver con la capacitación y acompañamiento profesional, por algunos meses, para una vez calificado y debidamente preparado, incorporarlo a alguna actividad laboral.

Lamentablemente, una vez comprometido para continuar su proceso con nosotros desapareció y aunque tratamos de ubicarlo todo fue infructuoso.

Leonardo, qué pena, tomaste una mala decisión pues, al quedar a la deriva con tus demonios y fantasmas fuiste precipitado, en un proceso consciente o inconsciente, hasta lo más hondo de tus propias locuras. Su dolor y agonía nunca se atrevió a expresarlos, tal vez ni siquiera él los conocía.

La Fundación Paternitas previendo estas fuerzas destructivas en el corazón humano, producto de desarticuladas historias, analiza cuidadosamente, desde los ámbitos, religiosos, médicos, sociales y psicológicos, estas posibles fracturas.

Actuando en concordancia con las distintas variables y disciplinas se puede esperar – siempre con margen de error- éxito y eficacia en la propuesta de recuperación e inserción social de estas personas.

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11 ago 2012

España está que arde

Écija, pueblo de Andalucía, registra al año las mayores temperaturas de España. Según cuentan, en esta época – agosto- basta con poner una paila al sol para hacerse unos huevos fritos. Exagerado estos andaluces pero algo habrá de cierto ya que juran que el experimento resulta.

Pero Écija también arde estos días por otros motivos.El alcalde de un pueblo próximo, Marinaleda, y también diputado autonómico por Izquierda Unida , Juan Manuel Sánchez Gordillo, acompañado de activistas del Sindicato Andaluz de Trabajadores han llevado a cabo un saqueo por sorpresa de productos de primera necesidad en un supermercado de la localidad. En otro pueblo próximo, siguiendo las pautas del político y líder campesino, piquetes perfectamente coordinados han hecho más de lo mismo en otro comercio.

Las imágenes de los expropiadores o saqueadores a la salidas de los super mientras empujan los carros llenos de alimentos han generado todo tipo de comentarios, aunque prevalecen los que condenan la acción .Y no falta quienes proponen un ejemplar castigo de hasta cinco años de cárcel por no pasar por caja y llevarse el arroz, aceite, leche, galletas, latas de sardina, harina y otros productos.

Sánchez Gordillo, que inscribe su nombre en protestas que han tenido puntual difusión…ocupación de fincas a su juicio improductivas, sentadas ante entidades bancarias, manifestaciones contra obras públicas que considera innecesarias, por citar algunas de sus acciones, justifica con la Constitución en la mano la apropiación de alimentos de los supermercados.

Dice esta en uno de sus  párrafos :“La propiedad y la riqueza tienen que estar sometidas al interés general de la nación”. El alcalde y diputado estima que ahora más que antes, dada la situación que vive España, nada de esto se cumple, por tanto aquellos que están sin trabajo (hay que decir que Andalucía es la comunidad autónoma española que encabeza la lista de cesantes) tienen derecho a una vida digna. Y es por aquellos que no tienen comida por lo que ha encabezado esta operación.

Izquierda Unida es hasta ahora el único partido político español que ha justificado el fondo, pero no la forma, de los saqueos liderados por el alcalde de Marinaleda, de la provincia de Sevilla.

El Partido Popular, en el Gobierno, ha puesto el grito en el cielo. Ha ordenado identificar a los responsables de los saqueos a los supermercados y considera que los asaltos dan una mala imagen de España en el exterior y exige a Izquierda Unida que ejerza su responsabilidad y sancione a Sánchez Gordillo.

El Partido Socialista apoya las medidas judiciales contra los saqueadores y reitera que los políticos deben ser los primeros en dar ejemplo con su conducta.

A los activistas andaluces las condenas públicas anticipadas y las detenciones no les preocupan.Aseguran que no van a parar en su cometido. Los supermercados afectados y otras cadenas que no han sido víctimas de saqueos han dado cuenta de las donaciones de alimentos que hacen sin publicidad a instituciones benéficas.

Pero lo que acontece en el sur de España no sólo tiene relación con la incertidumbre de miles de familias con dificultades para “parar la olla”, como dicen en Chile. El Sindicato Andaluz de Trabajadores denuncia el acelerado incremento de las desigualdades y la apreciable cantidad de fincas que nada producen en Andalucía y que podían dar puestos de trabajo a muchas familias.

Es el caso de la finca “Las turquillas” que pertenece al ministerio de Defensa y que hasta hace unos días estuvo ocupada por jornaleros que piden su expropiación para destinarla al cultivo.

Hay quienes opinan que tanto los saqueos a supermercados como las ocupaciones de fincas obedecen a un interés desmedido del alcalde de Marinaleda y diputado autonómico por sacar provecho de la situación límite de muchos españoles afectados por la crisis.

Sea esta u otras las interpretaciones, lo cierto es que España está necesitada de soluciones para salir de una situación que se alarga más de la cuenta. Lo ocurrido en Écija puede ser un aviso inquietante.

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10 ago 2012

Liberales vs neoliberales

Es cierto que los liberales somos la única cultura política que no ha sido capaz de tener expresión política, llámese partido político único, en los últimos años en Chile. Los liberales estamos dispersos: la mayoría apoyaron el No y a Lagos en 1999, otros han estado en la disidencia de RN y algunos otros hemos dedicado nuestros esfuerzos en transformar a ChilePrimero en la casa del liberalismo-progresista en el país, fuera de las dos coaliciones.

Más allá de dicha historia de dispersión, quienes nos sentimos auténticamente liberales -sin complejos- tenemos un deber de nuestra época: controvertir a un conjunto de grupos y personas que “echan mano” al concepto liberal -como Libertad y Desarrollo- pero que en realidad son la expresión misma del neoliberalismo económico y el conservadurismo moral, con quienes debemos guardar nutritivas y sustantivas diferencias.

Aquellos grupos y personas, que ejemplificaré en LyD, nacen de la reunión de tres ideas troncales: la idea de libertad económica, una concepción de Estado confesional y una democracia tutelada de rasgos autoritarios.

Como es fácil observar a primera vista, la dimensión “liberal” de LyD y otros semejantes, no es más que la dimensión económica. Es decir, han cultivado una defensa ideológica del mercado que llevado a ultranza se ha transformado en un fundamentalismo que pone al mercado sin intervención estatal en un sitial casi religioso.

En cuanto a otras dimensiones, han mostrado un conservadurismo moral que pretende meter al Estado en las conciencias, y por otro lado han mostrado pánico a todo tipo de reformas que le transfieran poder a los ciudadanos, con la esperanza de que una élite mantenga tutela sobre la democracia.

En las tres dimensiones mencionadas, las diferencias de los neoliberales con un liberalismo democrático o progresista son evidentes y sustantivas.

Mientras los neoliberales defienden religiosamente al mercado a todo evento, los liberales creemos en la justa medida entre lo público y lo privado, sin negar el rol que debe jugar el Estado.

A su vez, mientras los neoliberales no logran separar la religión de la política, los liberales creemos en las libertades individuales y dejamos a la conciencia de cada ciudadano la elección de su estilo de vida y su identidad cultural o sexual.

Finalmente, mientras los neoliberales pretenden poner una traba a la soberanía democrática, los liberales empujamos reformas políticas hacia un semi federalismo, semi presidencialismo y por un sistema electoral proporcional.

Nuestro rol como liberales sin complejos es controvertir a los representantes del neoliberalismo, no en el modo facilista que lo hace la izquierda, sino ofreciendo una alternativa que defienda auténticamente la libertad en todas sus dimensiones, no tan sólo en la empresa, sino también en la democracia sin tutelas, las libertades individuales y la cultura.

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10 ago 2012

La película “No”,un cuento para Gael

El buen actor mexicano Gael García no necesita más cuentos.

No se los vamos a contar.

Ha vivido muchos y en general actúa bien.

Ya sabe, además, la verdad del No.

Ya le dijeron que ganamos con un lápiz y un papel y que, si no es por la Franja del NO, perdemos.

Gael ha visto la Franja del No y la ha encontrado muy buena, excelente. Suave, alegre, sin protesta, sin rencor, como no se esperaba. Todos la encontramos muy buena, excelente.

Nos emociona. Puede servir de antecedente, tal vez de pauta, para futuras campañas de izquierda o de derecha en México, donde el narcotráfico te apunta en la nuca.

También le puede servir a Romney para ganarle a Obama.

Gael tenía sólo 10 años cuando el plebiscito y vivía en México. Es suficiente.

Él puede llegar a creer que el plebiscito del No, no lo ganó el pueblo con su movilización y unidad sino la franja televisiva.

Además hace poco interpretó “Y tu mamá también”. Más que suficiente.

Él se imagina, tal vez, cómo era la cosa antes del No y se imagina, tal vez, cómo ha sido la cosa después del No, y eso es harto, para qué más.

No le vamos a contar el cuento de que se peleó 17 años. Para qué. El cuento podría ser izquierdista y los extremistas siempre son peligrosos.

Eso de que pasamos a ser humanoides de verdad, sin derechos y sin tranquilidad y sin casa y sin pega, incluso sin territorio y sin nación. Asesinados y torturados.

Perseguidos 17 años. ¿Para qué ese cuento?

No le vamos a contar que el primero en pelear fue Allende en La Moneda, que no se rindió y que murió en el combate. Y que desde entonces muchos tuvieron un pedacito de él muy adentro.

Que uno de sus compañeros, en el Regimiento Tacna, pocas horas después de su muerte, tuvo que ser colgado del cuello de su chaqueta para ser fusilado porque tenía las piernas quebradas en la tortura y no podía pararse para enfrentar las balas asesinas. Y así y todo ordenó “disparen, cobardes” cuando los fusileros titubearon.Sería truculento.

Que esos ejemplos se siguieron todos los días y todas las noches hasta después del No porque en el 89 siguieron las torturas y los atropellos, después de la Franja y del triunfo.

Para qué decirle que estuvimos 15 años con toque de queda y sin leyes, sin puertas y sin murallas, presas y presos de una dictadura implacable.

Para qué contarle que en esas condiciones se luchó y se avanzó, con publicaciones clandestinas y semiclandestinas, con periodistas asesinados, con correos clandestinos, con organizaciones clandestinas –algunas sepultadas de verdad- y que así se fueron recomponiendo las pocas organizaciones sindicales, los partidos
–ladrillo a ladrillo- y empujando el movimiento social.

Para qué recordarle que el toque de queda en la Segunda Guerra Mundial fue mucho más breve que el nuestro.

Y que nuestra Resistencia duró tres veces lo que duró la Resistencia Francesa.

Estaría demás decirle eso.

Que hubo campos de concentración y casas de torturas.

Casas de muerte donde se acuchillaba gente indefensa y luego se les ensacaba y luego se les enrielaba y lanzaba al mar. Y que ahí están. Ese cuento lo ha destapado ahora El Mocito.

Que hubo gente lanzada en helicóptero, degollada, incinerada viva.

Que el régimen expandió la miseria, la cesantía y los bajos salarios. Que más de la mitad de los niños eran miserables cuando se proyectó la Franja del No, y casi la mitad de la gente también lo era.

Que el desarrollo económico era tal que el país tenía un per cápita inferior a los 3 mil dólares.

Que el aislamiento internacional de Pinochet era tal que hasta EEUU entendió que debía ganar el No y expertos internacionales asesoraron en técnicas de campaña a los técnicos del No.

Que semi clandestinamente se prepararon cientos y miles de apoderados del No para establecer dos líneas de información, con al menos dos apoderados por mesa en todas las mesas del país, que defendieron los votos a pecho descubierto.

Que el comando del No en Alameda con Lastarria, que entregó el conteo final de votos mucho antes que el aparataje de Pinochet, pudo ser asaltado por militares con corvos, poco después de terminada la Franja, la misma noche del triunfo del No.

¿Para qué contarle ese cuento?

Ahora ya él vio “No”, la película.

Como dice el crítico Daniel Villalobos en La Tercera, “esta es una película que los tecnócratas supuestamente renovados de la derecha deberían aplaudir de pie”.

Y muchos la verán y mejor que se queden con esa historia acerca del triunfo del No y no con los cuentos duros, de luchadores, de muertos y desaparecidos.

Nadie creerá finalmente que con una franja publicitaria, por buena que sea, se derrota a una dictadura como la de Pinochet, pero así es la vida.

Ahora, permítanme, permiso, que debo votar en el directorio una ampliación de capital de 8 mil millones de dólares, llamar al flaco en el Banco de Chile y hablar con el gordo para saber cómo le fue con la Barrick.

Finalmente, como decía, la gente del SI es conversable, simpática y se puede trabajar muy bien con ellos.

¿Y Gael? Bueno, el bueno de Gael ya hará otra película.

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10 ago 2012

¿Cuándo dejan el gabinete?

Nuevamente se instala en el debate político la cuestión de la salida de los presidenciables del Gabinete.

No se trata de una discusión nueva.Al contrario, ha estado en el centro de la polémica en varias oportunidades. La intensidad que asume sube o baja dependiendo de las características de la coyuntura.A tres meses de las municipales el debate pasa de latente a manifiesto.

En este contexto surgen dos preguntas; ¿por qué el oficialismo quiere mantener a los presidenciables lo más posible en el gabinete y la oposición exige su salida inmediata?

En el oficialismo hay cinco razones que lo explican. En primer lugar, surge el hecho de que están en un escenario de inmovilismo presidencial que ha dejado para “después” todos los temas relevantes; mecanismo, fechas, relato, equipos.

En segundo lugar, está la necesidad de evitar las tensiones internas y el desgaste –en una fase de baja aprobación- que implica la lucha por el posicionamiento presidencial a dos o tres bandas.

En tercer lugar, surge la política del espejo; es decir, moverse en función del “factor Bachelet”. En efecto, la virtualidad de la candidatura de la mujer ONU da tiempo, espacio y motivos para dilatar la definición presidencial a la espera de un mejor rendimiento político.

En cuarto lugar, aparece la necesidad política de enfrentar el escenario presidencial no sólo en mejores condiciones de aprobación, sino también con presidenciables mejor posicionados en el terreno de la competencia electoral. De hecho, salir a competir por la sucesión con bajos niveles de aprobación y con la “crónica de una derrota anunciada” no es positivo para el fortalecimiento de su opción presidencial.

En quinto lugar, surge que el gremialismo debe definir su abanderado antes de competir al interior del conglomerado de gobierno; se debaten entre el pragmatismo y la necesidad de recuperar su purismo ideológico.

En definitiva, hay poderosas razones que condicionan que los presidenciables del oficialismo sigan en el gobierno. ¿Hasta cuándo? Desde las propias filas de Palacio se ha mencionado que ese hecho debe ocurrir después de las Municipales. Desde ese momento hay cinco largos meses –entre noviembre y marzo- para materializar la salida. Lo más probable, si no ocurre antes de las municipales, es que ello suceda entre noviembre y enero.

Si se sigue lo acordado hasta hoy, es decir, salir del gabinete después de las Municipales surge una pregunta ¿cómo harán para mantener la no injerencia electoral de los presidenciables? Competir a media máquina y en la frágil división entre el rol de político –con aspiraciones- y el de Ministro no contribuye a mejorar el rendimiento electoral ni del Gobierno ni de los presidenciables.

Sin embargo, ha surgido nuevamente otra “tesis Longueira” que en su habitual “visión estratégica” ha llamado a adelantar la salida de los presidenciables del gabinete y desplegarlos “sin frenos” en la campaña.

¿Cuál es la idea? Presionar a la Concertación y a Bachelet, romper el inmovilismo del oficialismo, sacar al pizarrón a Golborne, apurar a la UDI y evitar los conflictos que va tener el gobierno con sus Ministros acusados de estar en campaña con recursos públicos.

Para la oposición, la razón que se da es que los presidenciables están usando no sólo sus cargos –de alta visibilidad- para sus fines de posicionamiento, sino también los recursos públicos. Sin embargo, el interés está en que deben salir “hoy” para apurar la carrera presidencial del oficialismo, debilitar el peso político del ejecutivo y estimular sus tensiones internas.

En este escenario, es interesante analizar cómo se movieron los presidenciables de la Concertación que ocupaban cargos de gobierno.

Lagos dejó el Gabinete de Aylwin el 28 de septiembre de 1992; tres meses después de las municipales de junio, 8 meses antes de las primarias de mayo del ’93 y 15 meses antes de las presidenciales. Luego, dejó el Ministerio de Obras Públicas –con Frei- el 01 de agosto de 1998; a 10 meses de las primarias del ’99 y 17 meses antes de las presidenciales del mismo año.

En el gobierno de Lagos, Bachelet y Alvear dejaron el gabinete el 29 de septiembre del 2004; un mes antes de las municipales, 8 meses antes de las primarias –no realizadas- y 15 meses antes de las presidenciales del 2005.

Los tiempos políticos muestran que faltan tres meses para las municipales, 8 o 9 meses para la primaria oficialista –si es que hay- y 14 meses para la presidencial. La experiencia de Lagos y Bachelet indica que ambos salieron del gabinete un año y medio antes de la presidencial y 8 meses antes de la primaria.

Según estos datos, el oficialismo está en el límite de los tiempos “recomendados” para enfrentar una intensa batalla presidencial –que va perdiendo- con primaria incluida.

La coyuntura municipal sólo la experimentó Bachelet. De hecho, en esa campaña se generaron las condiciones políticas y electorales para la retirada de Alvear y su proclamación como candidata. De ese modo, vemos que la elección definió aspectos relevantes. La próxima municipal no tiene porque ser una excepción.

El oficialismo tiene debilidades y tres alternativas que dificultan que sus presidenciables dejen “a corto plazo” el gabinete. Hoy la lucha presidencial es latente y llena de limitaciones. Los tiempos se acaban y las voces para adelantar la salida se multiplican. La política es dinámica y sus caminos pueden cambiar sin aviso. En el terreno del cálculo y el pragmatismo todo es posible.

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10 ago 2012

Chile necesita una nueva justicia civil

La Cámara de Diputados, desde el mes de marzo de este año, ha organizado seminarios y diversas sesiones para escuchar en su Comisión de Constitución, Legislación y Justicia a diversos académicos y jueces, todos los cuales han manifestado su parecer en cuanto a la necesidad de efectuar una reforma al sistema procesal civil para superar los problemas que lo aquejan.

No cabe duda, que en un mundo globalizado es imprescindible tener un sistema eficiente para la resolución de conflictos civiles y comerciales.

A nivel mundial existen procesos orales, concentrados y públicos. No se conoce en la actualidad procesos escritos, que se dilatan en el tiempo, en que el juez no tiene un contacto directo con las partes y demás intervinientes en el proceso, que le permitan con ello apreciar racionalmente la prueba para dictar sentencia debidamente fundada.

Cuando nos apartemos de semejantes procesos escritos nos acercaremos a la realidad de los países desarrollados, de cuyas organizaciones formamos parte como el OCDE

Adicionalmente, siendo la legislación procesal civil supletoria de las restantes, solo podrá ser ello una realidad jurídica si contamos con un proceso civil que esté inspirado en los mismos principios que los recogidos en los modernos procedimientos orales que rigen en nuestro sistema procesal penal, familia y laboral.

La población jamás podrá entender cómo es posible que la justicia se imparta de distinta forma en materia civil y tengamos procesos en que aquél que es juzgado jamás conozca al juez que decidirá sobre derechos que le son esenciales.

La pronta y cumplida administración de justicia sólo puede ser brindada por procedimientos orales eficientes, encontrándonos ante una función pública que debe ser garantizada por el Estado, por ser la existencia de un debido proceso la forma de cautelar la justa solución de los conflictos en una sociedad moderna.

Una sociedad democrática no es aquella en que sólo se tienen derechos, sino fundamentalmente aquella en que se protegen estos cuando son desconocidos. En concreto, una justicia que se tarda es una justicia que se deniega.

Los legisladores sabemos que el Código Procesal Civil es una piedra fundamental para la construcción del nuevo sistema, pero no la única iniciativa legislativa, dado que se requiere la aprobación de otros textos legales complementarios como la de medios alternativos de solución de conflictos, la ley relativa a asuntos judiciales no contenciosos, la ley de modificaciones orgánicas, leyes adecuatorias, etc, sin perjuicio de la designación de nuevos jueces, la capacitación de los intervinientes en el nuevo sistema, instalación y uso de modernas tecnologías para las actuaciones, etc.

Finalmente, a través de la reforma procesal civil se avanzará a una igualdad en la solución de los conflictos, sin que existan diferencias en cuanto a la jurisprudencia que rige las distintas materias propendiendo con ello a una seguridad jurídica, sin perjuicio de velarse por el respeto del deber de promover y respetar los derechos fundamentales.

En síntesis, creemos que una moderna justicia civil deberá ser prontamente establecida en nuestro país, por entender que ella debe conducirnos a que impere en forma pronta y efectiva la justicia y seguridad jurídica en la decisión de los tribunales, valores sobre los cuales se debe asentar la paz social y el logro del bien común.

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10 ago 2012

Sólo comentarios sobre la mujer

En Chile, y en la mayoría del mundo, el estado de derecho y las democracias, parecen ser, sólo de fundamentos, ¿económicos?

En China, Gu Kailai, esposa del ex dirigente comunista Bo Xilai, destituido por sospecha de “graves violaciones de disciplina”, reconoce, además de haber asesinado a un hombre de negocios británico, haber cometido “crímenes económicos”.

Es una mujer honesta.

En nuestro país, no existe esa figura, porque por suerte, sólo son delitos.

Pero sí existe la “violencia de género”, femenina.

Al respecto, Ignacio Roca, catedrático español de lingüística, nos advierte que esta manera de presentar, la siempre injustificable violencia contra la mujer, es “falaz”, porque el género no es sexo, además de que el sexo biológico “no se materializa necesariamente, en sexo semántico o lingüístico”.

La violencia es en este caso, contra la mujer.

Bien por España, y su libertad reflexiva y crítica.

No es lo mismo, lo que sucede en Rusia, donde un conjunto musical punk de tres mujeres jóvenes, “Pussy Riot”, después de una “performance” en la Catedral de Moscú, en que encapuchadas, cantan contra el presidente Putin, enfrentan una posible condena de tres años de cárcel, por “vandalismo”.

No sé porqué, pero algo de lo anterior me suena conocido, aunque aquí, las mujeres pueden cantar, lo que uno quiere.

Vivan las mujeres valientes.

Y también, las que pueden hacer lo que quieren, como levantar más de 100 kilos de peso en las Olimpíadas. El problema, es que para realizar tamaña hazaña, también hay que pesar a su vez, mucho más de 100 kilos.

(Entre paréntesis, no recuerdo diosas griegas muy obesas y tan, o más musculosas que los hombres. Es que los griegos, eran muy machistas).

Al verlas, como atletas, (la mayoría, obesas mórbidas, ¿si no fueran atletas?), cuesta encontrar su esencia femenina, en los grandes cuerpos deformados, y los rostros congestionados, muchas veces con rastros de granos, que sugieren, (sólo sugieren), algún desbalance hormonal, a favor de la testosterona.

¿Y la mujer, grácil y leve?

A pesar de lo anterior, por suerte, la mujer sigue siendo “un misterio maravilloso, que se oculta a la luz del conocimiento (y la razón), en el pudor”. Por lo menos, así dijo el filósofo Levinas, cuando el pudor, además de una emoción moral, era un valor.

Gran filósofo, que nos abrió la puerta para lograr ganar el bono de “los cincuenta años de matrimonio”.

Porque, en descubrir creativamente ese misterio maravilloso del universo entero, el de mi mujer, me puedo demorar toda la vida, a través del amor en todas sus dimensiones, el ágape y el eros, la caricia, y la posibilidad de procrear.

Y como consejo reflexivo último, nunca le diga a ella “te conozco, sé lo que piensas, y lo que quieres…”, porque así, de misterio a descubrir, nada, de tedio, mucho, y de bono, menos.

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10 ago 2012

Políticas públicas del deporte

Depende quien sea el interlocutor estos JJOO son considerados un éxito o un fracaso deportivo para Chile.

La emoción que generó Tomás González o el aporte del Estado con la gran cantidad de dinero invertido en preparar deportistas de alto rendimiento, esgrimen como argumentos  a favor. En la vereda del frente, predominan las críticas fundadas en la decepción de algunos deportistas o en la ausencia de medallas como no  ocurría desde Seúl.

Participar en los JJOO,es  en sí mismo  un mérito para el deportista. Sobre todo en un país sin hábitos, cultura ni medios deportivos como el nuestro.

Es un mérito deportivo mayoritariamente individual y detrás de las historias personales queda en evidencia el esfuerzo familiar del deportista exitoso, la soledad con que éste enfrenta la mayoría de sus años de vida deportiva y las pugnas, abiertas o soterradas, de federaciones, colegas y/o entorno que le obstaculizan en vez de allanar su camino hacia el alto rendimiento.

Aún así, creo que eso no debiera ser el tema que nos ocupe ya que son sólo consecuencias de un mal mayor.

No se solucionará el problema del deporte chileno aún cuando el COI o el IND asuman que tienen que jugar aún más activa y decididamente para solucionar los conflictos internos de las federaciones y deportistas y erradiquen de una vez las malas prácticas o nepotismos.

Es más, hay federaciones que son ejemplo de organización y transparencia con muy malos rendimientos.

No se solucionará el problema si cambian los perfiles de los dirigentes y deportistas.También hay pugnas, y gravísimas, en deportes considerados de élite y con dirigentes aparentemente bien ilustrados y capacitados.

La principal carencia y debilidad es que no tenemos una Política Pública del Deporte, con objetivos, estrategias y recursos y que nos permita distinguir entre fines y medios, trabajar y evaluar con perspectiva y mediciones objetivas.

El país, la prensa y las emociones se vuelcan cuando hay una competencia que genera rating, emociones, orgullo y/o entretención. Pero se apaga la luz y todo vuelve al ostracismo.

¿Es el deporte chileno la causa social que la cobertura mediática de un buen o mal rendimiento deportivo en las Olimpíadas hace presumir? No lo creo.

¿Es considerado el deporte chileno como cualquier otra política pública?¿Se miden los beneficios y costos? ¿Se ponderan los medios, su eficacia y pertinencia?¿Se discute de deporte en el Parlamento, en las Universidades, en los Foros de Opinión? Creo que no.

Así como confundimos el derecho deportivo, que es el conjunto de normas y reglas que rige la actividad deportiva, con el derecho al deporte, que es la legítima facultad del ciudadano de acceder a la práctica del deporte, también confundimos una política deportiva con un plan de construcciones, actividades, financiamientos y/o capacitaciones en deportes.

Nos hace falta un debate nacional, amplio e informado, para definir la visión deportiva del país; la misión de los órganos rectores del deporte y la estrategia que utilizaremos para hacer de este país un grupo humano que práctica deporte y de paso crea las bases para el alto rendimiento.

Hay que crear un circuito virtuoso que une indisolublemente a  aquel que hace deporte sólo para entretenerse con quien lo práctica para competir y vivir profesionalmente de sus logros.

Tendremos un país con buenos hábitos y calidad de vida, orgulloso de sus logros deportivos y con una imagen externa potenciada por deportistas de excepción que son, sin duda alguna, los mejores embajadores de la imagen país.

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09 ago 2012

¿Y las Pymes cuando?

Hace ya cuatro años, en el frontis de las oficinas de Conupia que da a la Plaza de Armas, se desplegó un lienzo de 50 metros con la simple frase ¿Y las Pymes cuando? En realidad esta es una pregunta que vienen haciéndose los gestores de micro y pequeñas empresas hace ya mucho tiempo.

En tiempos de la dictadura de Pinochet los conceptos empresa, empresario, emprendedor empezaron a tener importante presencia mediática, el estado vendía a vil precio a los grupos económicos existentes y a los emergentes (recordar grupo pirañas por ejemplo), las empresas de todos los chilenos, daba facilidades y franquicias excepcionales a los grandes capitales extranjeros para invertir en Chile en proyectos mineros (inicio de la desnacionalización del cobre), de generación y distribución de energía, agua potable y alcantarillado, telecomunicaciones, pesca, y en fin cualquier sector que les permitiera importantes tasas de rentabilidad a esos “generosos” inversionistas extranjeros que venían a “ayudarnos”.

En ese contexto, renunciaba a su rol de productor de bienes y servicios de carácter estratégico y necesitaba entonces que las empresas privadas que lo asumieran estuvieran legitimadas ante la sociedad y lo hicieran bien.

El libro El milagro económico del entonces editor de Economía y Negocios del El Mercurio, Joaquín Lavín ( distribuido gratuitamente en varios servicios públicos) refleja con nitidez esa mirada del país, emprender, crecer, acumular, ganar, ganar, ganar idealmente chorreando algo para los más pobres.

Sin embargo, como las autoridades económicas de esa época no eran ciegas, luego constataron lo que muchos economistas habíamos anunciado, se empezaba a acelerar y acrecentar la concentración económica existente, el chorreo no existía y se empezaba a generar un proceso de exclusión de las grandes mayorías.

En ese proceso sistemático de exclusión empiezan a aumentar los problemas de las Pymes, pues se empiezan a generar expectativas respecto a que la mejor forma de “surgir” en la vida es ser emprendedor.

No se dice nada sobre las necesarias regulaciones de los mercados para que las Pymes pudieran competir en condiciones de igualdad frente a las grandes empresas, nada sobre el papel del estado para evitar el abuso de posiciones monopólicas de los grandes empresarios, nada sobre planificación de la economía para establecer sectores en que solo pueden actuar las Pymes, nada sobre regulación del mercado financiero para que los emprendedores pudieran acceder y a costo competitivo al financiamiento necesario, y absolutamente nada de las competencias que deben tener los nuevos emprendedores.

Empieza así, un proceso de crecimiento de la masa de trabajadores por cuenta propia y de micro y pequeños empresarios que no se ha detenido hasta ahora.

Simultáneamente con lo anterior, el creciente desempleo generado por la desindustrialización del país al reducir drástica e incondicionalmente los aranceles de importación, genera altas tasas de cesantía que durarán décadas.

La incapacidad de las grandes empresas de generar nuevos puestos de trabajo, y el estruendoso fracaso de los planes PEM (Programa de empleo mínimo) y POJH (Programa de Empleo para Jefes de Hogar), indican a la dictadura que la única manera de atenuar las alarmantes tasas de cesantía, son las micro y pequeñas empresa y los trabajadores por cuenta propia. Desde ese momento las Pymes entran al vocabulario oficial de las autoridades de gobierno.

Sin embargo, después de casi 40 años de gobiernos neoliberales, las Pymes cada día somos más precarias, más y más pymes, más y más “empleos”, y cada día participamos en una porción menor del producto.

Evidentemente las medidas, porque son sólo eso, medidas,  no son suficientes; mejorales y aspirinas, nunca antibióticos.

Los diferentes gobiernos, incluida la dictadura, los 4 gobiernos de la concertación y el de la alianza, han proclamado a los cuatro vientos su preocupación por las Pymes, sin embargo ninguno de ellos ha sido capaz de sentar una línea base midiendo la participación de las mi- pymes en el PIB poniéndose metas de crecimiento de dicha participación. Esto indica claramente la falta de voluntad política de hacerlo y el inmenso poder que siguen teniendo los grandes grupos económicos que, en definitiva determinan lo que se hace y no se hace en el país.

Esta situación no debe seguir manteniéndose, los trabajadores por cuenta propia, los micro y pequeños empresarios y nuestros trabajadores tenemos derechos a tener una mejor calidad de vida, no se nos puede seguir tratando como se nos ha tratado, el país debe asumir esta responsabilidad.

Si no se hace, seguiremos esperando, hasta que la paciencia se agote, y al igual que en Punta Arena, en Aysén, en Pelequén, en Freirina y muchos otros lugares, empecemos a salir a las calles a exigir nuestros derechos.

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08 ago 2012

Chile, te quiero feliz…

Hace unas semanas partimos en una gira llamada “Chile te quiero feliz” en la que recorrimos 28 ciudades del sur, recogiendo las inquietudes y anhelos de la gente.

Coincidentemente, hace unos días vimos la encuesta CASEN sobre satisfacción de los chilenos y un nuevo estudio de la ONU sobre qué tan felices somos. Si “Chile te quiero feliz” fue visionario o una mera casualidad, da igual; lo clave es que el debate acontece y nos da la razón al creer que el tema de los sueños y las aspiraciones es algo relevante.

Pero ¿qué pasa por estos días? Unos se esmeran en mostrarse ajenos a los partidos, otros en hablar de los yerros de éste o el anterior gobierno, el de más allá promete todo lo que no se ha hecho y otros pelean por quién sale en la foto de campaña. Pero ¿cuándo hablamos de lo que pasa en la calle?

El Gobierno quiere convencer al país que gracias a su gestión de apenas 2 años y medio, los chilenos ahora sí somos más felices, que la encuesta CASEN demostró que hay menos pobres y que esos pobres están, además, más satisfechos.

Pero las cifras igual esconden hechos indesmentibles en su obviedad: quienes tienen los niveles educacionales más bajos, los peores ingresos y viven en regiones golpeadas por el desempleo y la pobreza, se sienten menos satisfechos. ¿Alguna sorpresa? ¡Ninguna!

No es suficiente que el 42% de la población chilena se declare altamente satisfecha pues, tal como lo he venido denunciando, los promedios encierran tiranías mucho más dramáticas que las cifras tratan de redondear.

Las regiones más insatisfechas son las zonas con mayor pobreza del país, pero sus realidades quedan ocultas tras el promedio nacional que le baja la ansiedad a los medios de comunicación y a las autoridades. Hay signos de deterioro expresados en el bullying, el consumo excesivo de alcohol, las tasas de suicidio o la alta prevalencia de la depresión.

¿Por qué importa poner atención a estas evidencias? Porque sus efectos no son gratuitos y rebotan en otros males sociales como la desintegración y la desconfianza.

A pesar de ello, hay buenos augurios y el desafío con miras a estas elecciones municipales y presidenciales que se nos acercan, es dejar de mirar ombligos y ver cómo la comunidad, la organización, el trabajo digno y la cooperación hacen sociedades más felices.

Lo he visto y lo sostengo como axioma: mientras más comunitaria es una sociedad, más satisfecha se siente con su entorno, sus logros y sus integrantes.

Sí, es relevante el debate político Gobierno-Oposición, pero hay algo más urgente: hablemos de la felicidad de la gente desde las regiones, desde las comunas que sufren los peores males sociales y económicos, desde las calles en donde transitan personas ya aburridas de malos sueldos, de malos olores, de malos caminos o nula conectividad, hastiadas de malos tratos o de eternas esperas.

No es un tema menor. Es el más importante de todos, porque es la razón de ser del servicio público y es para eso  que se aspira a la presidencial. Así al menos lo veo yo, porque quiero un Chile feliz.

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