14 ago 2012

Ayudas estudiantiles: créditos de la angustia

En la Educación Superior (ES), el fenómeno más destacado ocurrido en el último decenio es la masificación de la matrícula. En efecto, en 2005 alcanzaba a 637.226 inscritos, mientras en 2011 sumó 1.068.263.

Entre otros factores, esto se explica por la presión social ejercida por una masa de estudiantes que, completada su educación media, tenía aspiraciones de acceso a un nivel más alto; el estímulo del ascenso social y la rentabilidad privada de la ES; la difusión de las condiciones en que se accedía al Fondo Solidario de Crédito Universitario (FSCU) , no sólo por los subsidios, sino además por la flojedad de su cobranza; y la apertura de nuevas líneas de crédito, tales como los préstamos CORFO y, especialmente, el Crédito con Aval del Estado (CAE), creado en 2006, que se extendió también a los estudiantes de entidades que no pertenecían al CRUCH (Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica).

También influyó la implantación de un sistema de becas que creció con mucha rapidez.

Como consecuencia de la expansión de la matrícula en las Instituciones de la ES (IES), las ayudas estatales mediante créditos y becas han tenido un rápido incremento. Estas ayudas están fuertemente concentradas en el segmento universitario (principalmente del CRUCH), que capta el 87,0%.

Por otra parte, los montos de las ayudas estudiantiles se reparten entre las IES, tanto por factores de tipo institucional e histórico, como por la calidad de los respectivos centros de estudios que atraen a los mejores estudiantes. A pesar de ello, entre las universidades del CRUCH hay varios casos en las que su financiamiento fiscal está concentrado en las ayudas estudiantiles, aún cuando su calidad es inferior.

¿Por qué créditos?

Los créditos y el otorgamiento de becas implican subsidios que el Estado otorga a los estudiantes que siguen en la enseñanza terciaria. Se fundamenta en los beneficios sociales que se desprenden de esta actividad, más allá de aquellos de tipo privado.

Contar con una población con más y mejor educación superior hará una contribución al bien común y al desarrollo económico y contribuirá a la cohesión social y estabilidad política.

La primera pregunta que es necesario aclarar es ¿porqué el Estado debe intervenir en el proceso de otorgamiento de créditos entre una entidad financiera y el estudiante? quien, si realiza estudios superiores tiene una alta rentabilidad financiera y podría pagar un préstamo, ¿cuál es la razón de la intervención estatal?.

Lo hace, porque el estudiante y su familia carecen de garantías suficientes para respaldar el eventual incumplimiento del préstamo, y porque el alto costo de la educación superior y el período prolongado en que la entidad financiera recuperaría el crédito, transforman al préstamo en una acreencia de alto riesgo para el posible acreedor. La experiencia señala alta deserción y morosidad.

En Chile existen tres sistemas de créditos para financiar la educación superior:

a) Fondo Solidario de Crédito Universitario (FSCU). Solo para los matriculados en alguna universidad del CRUCH y que participen en los cuatro quintiles de inferiores ingresos familiares y que obtuvieron un puntaje mínimo de 475 puntos en la PSU.

Cubre hasta el arancel de referencia de la respectiva carrera para familias de los quintiles I a III y parcialmente en el quintil IV; y está limitado a 1,5 veces la duración teórica de la carrera. Las condiciones financieras son favorables para el deudor, ya que se contrata en UTM con un interés del 2% anual, con un período de amortización entre 12 y 15 años, después del cual la deuda se extingue; se comienza a servir después de dos años del egreso y los pagos son contingentes al ingreso del estudiante, limitados al 5% de sus entradas del año anterior.

La morosidad ha sido elevada y creciente ante la ausencia de mecanismos eficaces de cobranza y la carencia de estímulos en las entidades formalmente acreedoras.

b) Crédito con Aval del Estado (CAE). Se creó para dar acceso a los estudiantes de las entidades de la ES que no forman parte del CRUCH, es decir, universidades privadas, IP y CFT, que estaban al margen de los beneficios crediticios que otorgaba el Estado a través del FSCU.

Se constituyó un nuevo sistema que pasó a operar junto al sistema bancario y con la garantía tanto del Fisco como de las entidades que matriculan a los alumnos.

Los créditos se establecen en UF, con un máximo equivalente al arancel de referencia de la carrera, amortizables entre 10 y 20 años con un período de gracia de 18 meses, con algún grado de contingencia al ingreso y con la suspensión del pago en caso de cesantía.

La puesta en marcha de este mecanismo fue una de las causas del explosivo aumento de la matrícula en las entidades que no formaban parte del CRUCH, especialmente universidades privadas e IP, sobre todo de familias de bajos ingresos.Sin embargo, las condiciones del crédito y las características sociales de los nuevos estudiantes, generaron una alta morosidad, especialmente entre quienes abandonaron sus estudios.

c) Los créditos CORFO. Estuvieron vigentes hasta 2011 y han resultado los más onerosos para los deudores. Desde la puesta en marcha del CAE en 2006, fueron paulatinamente perdiendo importancia.

En efecto, en 2011, último año de funcionamiento, solamente se entregaron 3.837 préstamos, el 1,0% del total cursado. Se estima que en la actualidad hay más de 100.000 personas todavía deudoras. Su situación futura aún está pendiente.

Nuevo crédito, la contingencia al ingreso y rentabilidad futura de la ES

El proyecto de ley enviado al Parlamento tiene el mérito de establecer un sistema único de crédito con aval del Estado que reemplazaría a los vigentes: tasa de interés del 2% anual sobre UF, 2 años de gracia desde el egreso, suspensión por cesantía, duración máxima de 15 años y pagos contingentes al ingreso del deudor.

Además, ante la mala experiencia del CAE con la administración bancaria y el repudio masivo de los estudiantes, se reemplazaría a las entidades financieras por un sistema de administración centralizada, aún no definido con claridad. Frente a esta propuesta habría mucho consenso, excepto por los dirigentes estudiantiles que continúan demandando la soñada gratuidad de la educación.

Por otro lado, parte de la presión por incorporarse a la ES se debe a las expectativas de obtener en el futuro condiciones de vida mejores. Sin embargo, quien tiene la aspiración se basa en la observación de la realidad actual que le toca vivir, pero a medida que pase el tiempo la situación cambiará progresivamente, con la incorporación de una gran masa de personas a la ES.

Así, el aumento en la oferta de especialistas con educación terciaria traerá consigo que crezca con mayor rapidez que las necesidades del país, fenómeno que ya se aprecia en algunas profesiones en que las remuneraciones esperadas están por debajo de las logradas por una parte de los egresados.

Ese fenómeno será cada vez más intenso, lo cual constituye otro factor que refuerza la necesidad de otorgar prioridad al tema de la información, responsabilidad indelegable del Estado, en especialmente sobre la calidad de las IES y las posibilidades de empleo y remuneraciones futuras.

Leer versión extendida en: http://www.asuntospublicos.cl/2012/08/ayudas-estudiantiles-creditos-de-la-angustia/

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13 ago 2012

No a Enersis

Si bien no somos una AFP y sólo tenemos algunos pequeñísimos ahorros indirectos en Enersis, hemos decidido comunicar nuestra irrevocable decisión de no ordenar suscribir ningún aumento de capital de la mencionada empresa, y en lo posible intentaremos  liquidar dichas acciones. En este país no son muchos los casos en que se ha dicho “NO” en forma rotunda.

Hace muchos años, más de cuarenta, se dijo No a la estatización de la Papelera y luego en una decisión histórica se dijo “NO” a que Pinochet se eternizara en el poder.

Ahora invitamos a los chilenos a decir “NO” a este aumento de capital y ello no tiene que ver con la personalidad de los directores ni si son ellos patriotas o personas que puedan obrar por mezquinos intereses. Tampoco creemos que las personas de origen español o italiano que manejan esta empresa, que en el fondo es italiana, sean malas personas.

Simplemente defienden una situación desesperada de sus intereses.

Nuestra decisión se funda en el cansancio de saber que los controladores en general y estos en particular manejen informaciones privilegiadas, en una forma sincrética o con finalidades subyacentes que no nos atañen.

Nos hacemos cargo que cuando uno es un modesto accionista está casi obligado a seguir las aguas, siempre que uno desee seguir siendo accionista minoritario, especialmente en Chile, dada la concentración económica existente en la economía y que se refleja en la Bolsa de Comercio.

En Chile ya no es seguro ser accionista minoritario y al contrario el terreno se ha tornado minado después de conocer el caso La Polar y ahora éste.

El primero, inducido, sostenido y fabricado por hábiles chilenos y éste otro por la cofradía italiana española, que busca fondos donde puede.

Decimos “NO” a este aumento de capital porque tampoco deseamos que nuestros recursos sean parte de una mega inversión que no se sabe dónde irá a parar realmente y que, a mayor abundamiento, importa que capitales chilenos y de sus esforzados trabajadores se inviertan cuantiosamente en empresas eléctricas de varios países de América del Sur y en particular en dos países limítrofes, cuyas políticas respecto de Chile en el largo plazo no nos parecen del todo claras. Esto no se diga que es nacionalismo de viejo cuño, sino puro realismo.

Nos parece que la principal empresa no cuprífera del país, la que provee el más importante y estratégico de los insumos para el desarrollo nacional termine siendo manejada desde Italia por su ministro de Economía y Finanzas, a quien no conocemos y que seguramente es una bellísima persona, pero que no creemos esté pensando en el interés de Chile cuando ordena las acciones que ejecuta el controlador de Enersis.

Diremos “NO” a este aumento de capital más allá de lo que digan eventualmente los alegres números, o incluso aunque se corrijan tasaciones, tasas de retorno u otros misteriosos guarismos que permiten valorar al día de hoy los bienes según el curso que en muchos años más tendrá la empresa.

Para ello tenemos presente que la tasación de los bienes no es algo totalmente confiable y para ello basta con analizar diversas valoraciones dadas hasta ahora, que no incluyen variables geopolíticas, ni crisis política.

A modo de ejemplo, es posible mencionar las diferentes tasaciones en que han sido valorados los activos de Enersis para el incremento de capital.

USD 5.466 millones es la capitalización bursátil.

USD 4.862 millones por el perito contratado por la controladora.

USD 3.926 millones por BCI Estudios.

USD 3.624 millones para Larraín Vial.

Mucho menos, sería la estimación de las AFPs, las que aún no han dado un número.

Diremos “NO” porque la respuesta del Estado de Chile, con excepción del Superintendente de Valores y Seguros, ha sido poco clara. El Presidente de la República que se entrevistó con el Presidente de Endesa España y que normalmente se refiere a los temas nacionales, no ha dicho su decisiva palabra en esta cuestión y sus ministros sólo han señalado generalidades que no nos permiten resolver el dilema con claridad.

Así son las cosas, invitamos a un gran NO a Enersis.

Co autor de esta columna es el abogado Hernán Bosselin

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13 ago 2012

¿Servirá la mayoría del Senado?

A partir de esta semana se discute en el Senado de la República el proyecto del ejecutivo, pomposamente llamado “reforma tributaria”, pese a que incluso sus autores sienten pudor de llamarlo así, por lo exiguo de su alcance, que serviría para allegar recursos a educación, con poca especificidad del destino de los fondos.

En la misma rama del Congreso, se ha iniciado, la semana anterior, la discusión acerca del controvertido proyecto de Ley de Pesca, que, de acuerdo al interés de la derecha, le entregaría a perpetuidad la riqueza de nuestros mares a 7 familias poderosas de Chile.

¿Qué hace la relación entre una iniciativa y otra?

Pues que en esa Cámara, la oposición es mayoría y podría, si quiere, hacerla valer en función de sus convicciones.

En ambos casos se trata de determinar a qué intereses se quiere defender o, dicho de otro modo, a quien se quiere favorecer.

Ya sabemos que el proyecto de ley de pesca, como fue despachado por la Cámara de Diputados solo favorece a los grandes industriales; hipoteca de por vida una riqueza nacional a favor de muy pocos, debilita la posición de los pescadores artesanales y atenta contra toda la nación, toda vez que produce el efecto de enriquecer a unos pocos, con lo que se supone que es el patrimonio de todos.

En el caso del proyecto tributario, es posible que se consiga allegar alrededor de 1000 millones de dólares, a cambio de favorecer la tributación de los más ricos del país.

Entonces, en ambos casos, los beneficiados son los mismos y, por consecuencia, ambos proyectos apuntan a aumentar las brechas de injusticia tantas veces denunciadas.

Los senadores de oposición pueden, entonces, actuar con la convicción de que, si ello es así, entonces ninguna de las dos iniciativas podría contar con su voto favorable.

La principal ventaja de estar en la oposición es que permite actuar desde la “ética de la convicción”, más que desde la “ética de la responsabilidad”, que impera cuando se ejerce el gobierno.

No se trata de renegar de lo hecho –y sobre todo de lo “no hecho”- sino que de retomar el camino del entendimiento con los ciudadanos, que hoy demandan que sus necesidades sean atendidas, de un modo distinto a lo ocurrido desde el retorno a la democracia.

Esa es la oportunidad de los senadores que representan a la oposición política en el Senado.

En el primer caso, de impedir que una riqueza nacional, que genera alrededor de tres mil millones de dólares de utilidad por año, pueda ser mejor distribuida, a favor de una mejor recaudación fiscal, del acceso de los pescadores de tamaño menor al negocio posible y de toda la comunidad que se vería beneficiada con un área mejor regulada.

Curiosamente, en este caso, son los defensores del libre mercado, por lo menos en sus declaraciones, los que impulsan un proyecto que anula toda forma de competencia y, quienes son siempre acusados de estatistas, los que promueven una regulación que permita el funcionamiento de un mercado mas abierto.

Con el ajuste tributario pasa lo mismo, detrás de un aparentemente loable objetivo de allegar mas recursos para mejorar la calidad de la educación, se ha escondido, como siempre, una gran letra chica, a favor de los que pagan más tributos y, en vez de esperar de los sectores mas favorecidos un mayor aporte, se les beneficia, de un modo tal que hace no solo muy injusto el proyecto que se discute, sino que, como lo demostrara un conjunto de economistas de todos los sectores, en estos días, de aprobarse éste, se aumentaría la brecha de desigualdad que hoy afecta a los más pobres.

Ojala nuestros senadores puedan mantener sus convicciones en estas dos iniciativas. Sería una buena noticia, saber que la mayoría se usa de la manera más noble: para favorecer a quienes se quiere representar. En ambos casos, a los más necesitados.

O si no, ¿de qué sirve tener mayoría en el Senado?

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13 ago 2012

¿Qué es la ley antidiscriminación?

Hace algunas semanas diversos medios de comunicación denunciaron el caso de Valeska Salazar, una joven de Santa Juana que fue agredida brutalmente por la familia de su novia-¡justamente!-por ser lesbiana.

Muchos líderes de opinión, incluso personeros de gobierno, plantearon erróneamente que la recién promulgada, mas no publicada en tal entonces, ley antidiscriminación constituía el cuerpo normativo idóneo para tutelar y dar una solución a tal hecho.

De manera lamentable, los individuos que vertieron esta clase de opiniones olvidaron que la obligatoriedad de una ley -considerando, además, que no contemple un término de vacancia o requiera de reglamentos especiales- no se perfecciona simplemente con su promulgación, sino que es menester su publicación en el Diario Oficial (requisitos establecidos en los artículos 5º y 6º de nuestro venerado Código Civil).

Más allá de estos detalles de importancia relativa, el caso de Salazar aun así es de utilidad práctica para despejar algunas dudas en torno a la naturaleza de esta nueva ley.

Debe desestimarse que la ley antidiscriminación responda a una naturaleza penal. La definición de acto discriminatorio(1), contemplada en su artículo 2º, no se trata de una tipificación de un delito, como lo que sucede en caso de homicidio, violación o robo (por nombrar algunos de los hechos punibles más arquetípicos).

Tal definición lo único que otorga son determinados parámetros para que el juez en el caso concreto pueda determinar si un acto u omisión carece de la racionalidad necesaria para salvaguardarlo del rótulo “discriminatorio”. Entonces, estamos ante una categoría que puede ser más difícil de aprehender: la de los actos u omisiones ilegales.

La Corte Suprema ha dicho que un acto es ilegal “cuando no se atiende a la normativa por la que debe regirse o cuando un órgano ejerce atribuciones exclusivas en forma indebida, contrariando la ley.”

Entonces, ante la comisión de un delito motivado por un ánimo discriminatorio de su agente, los alcances penales de esta ley son bastante limitados, puesto que solo establece (en su artículo 17) un agravante, que se agrega al artículo 12 del Código Penal.

En términos muy sencillos, un agravante pertenece a una categoría genérica denominada “circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal”; estas circunstancias pueden atenuar la responsabilidad (por ejemplo, la irreprochable conducta anterior) o bien, como es de nuestro interés, agravar dicha responsabilidad.

Como se trata de “circunstancias” son accesorias al tipo penal (delito concreto) que se configure en un caso determinado. La relevancia jurídica de las agravantes y de los atenuantes es que solo sirven para determinar las penas. Además, para que se aplique la pena superior en un grado no basta la concurrencia de un solo agravante, sino que deben concurrir al menos dos y sin atenuantes (artículo 67 del Código Penal).

La ley antidiscriminación no puede ser aplicada retroactivamente, sobre todo en cuanto a su accidental implicancia penal. Pero esto no se debe a un defecto de esta ley en cuanto tal, sino a que hay principios y garantías constitucionales y normas de rango legal que impiden esto.

Por otro lado, varias organizaciones han planteado que la ley antidiscriminación no establece la obligación de reparar a las víctimas. Esta afirmación también debe ser desechada por cuanto la parte final de su artículo 12 indica que el juez, en la sentencia del caso, podrá adoptar las medidas necesarias para restablecer el imperio del derecho y asegurar la debida protección del afectado.

En cuanto a las indemnizaciones, nada obsta a que establecido el acto discriminatorio, se reclamen las reparaciones pecuniarias en un procedimiento civil posterior.

En suma, las implicancias penales de esta ley son meramente tangenciales y solo se establecen porque uno de sus artículos contempla un nuevo agravante de orden penal, las que de suyo son limitados en su aplicación.

Este procedimiento tutelar sí otorga al juez la facultad de reparar a las víctimas de un acto discriminatorio; claramente, el establecimiento de un catálogo con remedios jurídicos concretos habría constituido un ejercicio inútil, en consideración a las múltiples formas de discriminación que se dan en la realidad.

Por último, no nos confundamos: esta ley aun señera es perfectible y somos varios los que estamos dispuestos a analizar su aplicación por parte de la judicatura para detectar sus falencias y proponer las mejorías que sean necesarias.

(1)Para los efectos de esta ley, se entiende por discriminación arbitraria toda distinción, exclusión o restricción que carezca de justificación razonable, efectuada por agentes del Estado o particulares, y que cause privación, perturbación o amenaza en el ejercicio legítimo de los derechos fundamentales establecidos en la Constitución Política de la República o en los tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Chile y que se encuentren vigentes, en particular cuando se funden en motivos tales como la raza o etnia, la nacionalidad, la situación socioeconómica, el idioma, la ideología u opinión política, la religión o creencia, la sindicación o participación en organizaciones gremiales o la falta de ellas, el sexo, la orientación sexual, la identidad de género, el estado civil, la edad, la filiación, la apariencia personal y la enfermedad o discapacidad.

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13 ago 2012

La injusticia y el modelo chileno

El Chile anterior a 1973 fue lo que connotados estudiosos han llamado un Estado Nacional Democrático y Popular. Un país en que el estado fue el centro gravitante en una sociedad de instituciones y donde se verificaba una congruencia territorial, económica, política y cultural.

El horizonte, declarado o no, de los distintos gobiernos de aquel periodo se enmarcaba en el crecimiento económico y la expansión redistributiva. Ese país ya no existe más, aunque algunos obstinados políticos pretendan revestir su actuación de nostálgico pastiche republicano carente de sentido en la actualidad.

El Chile de hoy apunta más bien a una sociedad organizada en torno al consumo y la comunicación, una cultura desterritorializada.

Las instituciones han sido sustituidas por los llamados “poderes fácticos” que operan como actores desnormativizados en el seno de una sociedad cuyo horizonte de sentido se inscribe más en la subjetividad y sus expectativas en la llamada “calidad de vida”.

Hay un nuevo país que emerge de una historia traumática y que comienza a sentir la profunda asimetría entre un orden tecno económico que reclama eficiencia y eficacia y un orden político anquilosado que no alcanza a cristalizar su propia legitimidad.

En el Chile actual, ha quedado atrás toda forma de estabilidad en las relaciones sociales, todo reconocimiento a las organizaciones laborales y toda intervención estatal en la economía.

Para decirlo claramente, en tiempos neoliberales, hay una apropiación por parte del capital de una porción cada vez mayor del excedente del proceso de producción. A diferencia de lo que acontece en economías mucho más desarrolladas, el aumento de las ganancias, en nuestro país, no proviene de una mayor productividad fruto de la innovación tecnológica sino, principalmente, de una drástica reducción de beneficios y el salario medio de los trabajadores.

A lo anterior se suma, por cierto, un fuerte debilitamiento de los sindicatos y una reestructuración del mercado laboral que incluye sectores subempleados y mal pagados como las mujeres y los inmigrantes.

Con un estado que reduce y privatiza sus actividades y al mismo tiempo que renuncia a su papel de regulador económico, social y medioambiental, la gran mayoría de los chilenos estamos a merced de voraces intereses económicos que multiplican sus utilidades en todos los dominios.

Lo que antes eran derechos de un pueblo, hoy son mercancías para los privilegiados.Así acontece con todo, incluidos la salud, la educación y la previsión social.

El diagnóstico es claro: El “modelo chileno” no es otra cosa que la injusticia convertida en norma, concebida por militares y mercaderes para el enriquecimiento de las grandes corporaciones nacionales y extranjeras bajo una mascarada constitucional pseudo democrática.

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13 ago 2012

La “calle” sabe que algo huele mal

Difícilmente habrá un tema más críptico y engorroso hoy en la agenda pública que el de ENERSIS.

Que el aumento de capital, que la falta de transparencia, que los conflictos de interés de algunos miembros del directorio, que los fondos previsionales de los trabajadores chilenos; en definitiva, que algo huele muy mal.

Difícilmente, también, el ciudadano a pie podrá entender todas las dimensiones de este proceso que tiene hoy a los economistas y expertos entregando cifras y opiniones de una operación que es noticia y que, sea como sea, involucra a nuestras no poco cuestionadas AFPs y, lo que es vital, podría tener un impacto en los Fondos de Pensiones que cada trabajador suma mensualmente al sistema de pensiones.

Lo cierto, estimados lectores, es que esta operación no ha pasado inadvertida y la gente tiene todo el derecho a saber.

Por ello, las declaraciones del Director de Enersis y de la Bolsa de Comercio, Hernán Somerville, quien señaló que “esto ha sido prácticamente un juzgamiento de la calle que es inaceptable”, son precisamente expresiones que en democracia no se pueden tolerar.

Lo que el señor Somerville olvida es que atrás quedaron los tiempos en que este tipo de operaciones se realizaba sin mayor conocimiento y, mucho menos, discusión pública, especialmente porque no se trata de un asunto sólo de privados. Las AFPs, socios minoritarios de ENERSIS, representan nada menos que a todos los trabajadores chilenos, es decir, a la calle, en expresiones del titular de ENERSIS.

Una calle que ve con preocupación que algo está ocurriendo y que tiene todo el derecho a preguntar y a exigir que las instituciones encargadas actúen.

Por ello, tranquiliza que la Superintendencia de Valores y Seguros haya intervenido, tranquiliza, a lo menos, que esta danza de millones de dólares tenga algún grado de regulación. Pero nos falta información y esperamos que las instituciones sigan funcionando y que, en forma clara y pedagógica se les explique a los trabajadores qué riesgos existen y qué medidas se están adoptando.

Los encargados de las AFP, en su mandato de proteger las inversiones de los Fondos de sus afiliados, han sido claros en advertir que esperan que la Compañía replantee la operación y que su propuesta sea conveniente también para los accionistas minoritarios.

Por algo lo están señalando. Sumemos que el Superintendente de Valores y Seguros ha dicho que la transacción presenta un conflicto de interés que tiene directa relación con la valorización de los activos. Y si agregamos todas las especulaciones y declaraciones de los últimos días, no se puede pretender silenciar las dudas del ciudadano común. Por el contrario, frente a una operación de aumento de capital que ha sido puesta en el tapete, a lo menos la calle tiene todo el derecho a pronunciarse.

Si bien resta por conocer los pasos que adoptará el Directorio de ENERSIS, la acción de la institucionalidad ha logrado frenar la operación en los términos iniciales y ese es un paso que hay que destacar. En este caso, el socio minoritario no es menor, se trata de los recursos de todos los chilenos afiliados al Sistema de Pensiones, un sistema que ha sido permanentemente cuestionado y sobre el cual existen reclamos y quejas en cuanto a su rentabilidad y real defensa de los recursos ahorrados por los propios trabajadores.

Las herramientas que hoy ofrece el marco jurídico deben utilizarse en su totalidad, como también, escuchar el acuerdo mayoritario de la Cámara de Diputados que, utilizando sus facultades fiscalizadoras, ha pedido a la Superintendencia adoptar todas las medidas y resguardos necesarios para la protección de los Fondos de Pensiones de los chilenos y chilenas.

A los inversionistas y miembros de Directorios sólo un mensaje: la transparencia llegó para quedarse y eso, señores, incluye las operaciones donde se involucran recursos públicos o, como ocurre en este caso, de todos los chilenos.

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13 ago 2012

Primeros frutos del diálogo periodistas–La Moneda

La grosera agresión de una famosa opinóloga-farandulera en contra de una periodista vino a enfatizar la urgente necesidad de que los profesionales de la noticia, depositarios de la misión de informar a los ciudadanos, y sus colaboradores dejen de ser agredidos tanto por agentes del Estado como de particulares de diversos ámbitos de nuestra sociedad.

Por eso que la incorporación de los senadores Patricio Walker y Mariano Ruiz-Esquide al proceso de diálogo iniciado entre el Colegio de Periodistas y el Ministro Andrés Chadwick, acordada en el encuentro del jueves 9 de agosto, es una muy buena señal porque tiene el concreto propósito de poner a punto la iniciativa legal de estos dos parlamentarios, hacerla concordar con los criterio de los profesionales y del Gobierno, para impulsar su tramitación, mediante la colocación de alguna urgencia por parte del Ejecutivo.

Cabe recordar que, en su fundamentación, los senadores demócratas cristianos sostienen que “el libre ejercicio de la actividad periodística constituye un pilar fundamental del sistema democrático. En eso no hay dos opiniones. Sin embargo, cada año cientos de periodistas son atacados, arrestados, amenazados y perseguidos como resultado de su trabajo.”

El Proyecto de Ley propone el aumento de pena a los delitos de lesiones causados contra estos profesionales y su personal de apoyo en el ejercicio de su profesión u oficio, agregando en el Código Penal una circunstancia agravante especial para el delito de lesiones.

El próximo jueves 16 será la próxima cita: se encontrarán periodistas, gobierno y los parlamentarios en el Palacio de La Moneda.

Otro acuerdo que se pone en marcha es la aceptación por parte del Gobierno del proyecto del periodista Federico Gana, en el sentido de establecer en la sede de la Orden Profesional un Club de la Prensa, en el que se realizará en forma permanente un encuentro entre las autoridades y los periodistas. La primera conferencia estará dedicada justamente a las iniciativas legales destinadas a proteger la profesión de informar.

Es lamentable, sin embargo, que este importante proceso de diálogo y negociación aún no concite el suficiente interés de los principales medios, lo que priva a la ciudadanía de la oportunidad de enterarse y participar de este debate fundamental para la calidad de nuestra deteriorada democracia.

Esperamos que en Chile se abra una ventana informativa en todos los medios, tradicionales y electrónicos, que siga con sentido crítico este diálogo, posibilitando de esta manera el empoderamiento de parte de la gente de este derecho fundamental, el de informarse y comunicar.

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12 ago 2012

Binominal y desencanto cívico

Son muchas las personas, especialmente jóvenes, que prefieren no ir a votar antes que hacerlo en el marco del actual sistema electoral binominal. Consideran que hacerlo legitima un instrumento espurio, del cual deben mantenerse alejados o ante el que no se puede hacer nada.

De este modo, se toma una actitud desde un estado de ánimo en que se mezcla rebeldía con desencanto. El efecto final es la no participación, una modalidad de abstención.

Los sostenedores del sistema binomenal, gente de frío cálculo electoral, incluyen en sus deliberaciones la certeza que se genera este efecto, saben que el rechazo al binominal provoca ese repudio en amplios sectores de votantes. Así lo esperan.

Para ellos mientras menos personas concurran a las urnas, mayor será el peso de sus designios mercantilistas y autoritarios. Resulta obvio que la movilización de sus adeptos, aquel “voto duro” que manejan repartiendo farándula mezclada con paquetes de fideos o arroz, desatando promesas populistas sin escrúpulos y motivando sus círculos de fanáticos integristas, rendirá mas dividendos, en la misma proporción que más escasos sean los participantes en las respectivas elecciones.

De forma que el “abstencionismo”, es decir, esta opción de no votar viene a ser una ayuda, involuntaria pero objetiva, a la perpetuación del binominal.

No cabe duda que el factor fundamental para desplomar este maquiavélico instrumento de sobre representación electoral de la derecha, en particular, la UDI, serán millones de chilenas y chilenos que vayan a votar, que se hagan presente y que anulen con su voluntad cívica la perversa situación que se ha generado en el ámbito institucional, en que la minoría del país, con un respaldo cercano al tercio del electorado se queda con la mitad de los electos al Congreso Nacional y adquiere poder de veto a través de dicha distorsión de la representación; en ese momento, la derecha consigue lo que busca, imponerse ilegítimamente en el curso del trámite legislativo.

Como se ha dicho tantas veces, el binominal es un traje a la medida de concepciones autoritarias, pero ha sido eficaz en ese propósito y, lo peor, es acentuar su capacidad perversa restándose de participar en las urnas.

Hay que esperar nuevamente que la UDI movilice toda la fuerza de su presión política dentro del gobierno para asfixiar cualquier propósito de cambio del binominal y someter al partido Renovación Nacional a esa voluntad perpetuación.

En consecuencia, no hay que evadirse del desafío, hay que ir a votar, esa decisión es el más poderoso abrelatas para terminar con esta deformación institucional que distorsiona completamente la realidad democrática de nuestro país. Para que la derecha no siga imponiendo el veto de una sobre representación enteramente injustificada, anacrónica y autoritaria.

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12 ago 2012

“NO”: la película y la historia

La película de Pablo Larraín sobre el plebiscito de 1988 es un intento por contar la gran historia (la batalla por recuperar la democracia) a través de la pequeña historia (la elaboración de la franja televisiva de la campaña del NO). No era sencillo hacerlo. Es sabido que el mejor guion puede frustrarse si no consigue articular coherentemente la forma y el fondo. Los creadores de esta cinta esquivaron ese riesgo y construyeron una narración convincente y emotiva.

Sería un error, por supuesto, juzgar la película como si fuera una crónica histórica o un documental sobre la última etapa de la dictadura. No puede tomarse al pie de la letra.

Se trata de una ficción, que se apoya en material fílmico de la época, pero en cuya elaboración el director y el guionista ejercieron su derecho a recrear los acontecimientos, escogiendo determinados elementos y descartando otros.

Es inevitable que quienes estuvimos sentimentalmente comprometidos con la campaña del NO veamos la película bajo el influjo de la nostalgia. Seguramente esto nos lleva a ser indulgentes con sus defectos.

Han pasado 24 años, y es comprensible que los jóvenes vean a Pinochet como prehistoria y sientan que la vida en libertad es lo más normal del mundo. Gracias a la película, tendrán una idea aproximada de lo que significó derrotar electoralmente a una dictadura que entonces parecía invencible.

En boca de algunos personajes de la cinta escuchamos las dudas que existían entre los opositores respecto de participar o no en el plebiscito. El recuerdo de la farsa de 1980 influía razonablemente en las aprensiones de mucha gente.

¿Cómo aceptó Pinochet un plebiscito que podía perder? ¿Cómo se creo un escenario que hizo posible el triunfo opositor? Hubo una confluencia de varios factores.

El plebiscito fue concebido por el régimen en un contexto triunfalista, cuando Pinochet no imaginaba que, en la coyuntura de 1988, se iba a crear un frente tan amplio en su contra.Los comandantes en jefe de las FF.AA. se vieron obligados a proclamarlo como candidato, pero sabían que esta vez, a diferencia de 1980, no podían prestarse para validar un proceso fraudulento, porque el mundo observaba lo que ocurría en Chile y, si la estafa se consumaba, las instituciones armadas iban a quedar irremediablemente enlodadas.

Lo que la película recrea es la fase final de una larga lucha. Al respecto, hay que decir que la franja televisiva, que fue muy gravitante, no habría tenido mayor trascendencia si antes no hubiera habido un esfuerzo exitoso por inscribir a 7 millones de electores y por asegurar una votación limpia, con un tribunal calificador de elecciones que diera garantías y con apoderados del NO en todas las mesas de votación.

Tiene mucha razón Genaro Arriagada, que fue secretario ejecutivo del Comando del NO, al explicar el valor específico de la franja de TV: “Es la culminación de un proceso comunicacional que empieza muchos años antes y que se enmarca dentro de esa idea de que lo que le ofrecíamos al país era reconciliación, democracia, una convivencia más alegre, seguridad, no violencia. En un momento de mucha tensión, también le da a la gente la idea de que tiene que ir a votar, porque somos más, porque somos gente en la que se puede confiar…” (La Segunda, 10 de agosto de 2012).

A esas alturas, las fuerzas antidictatoriales habían conquistado significativos espacios de libertad. Pese a las restricciones de la censura, los diarios La Época y Fortín Mapocho jugaban un papel relevante en la batalla informativa.Las revistas Análisis, Cauce, Apsi, Pluma y Pincel y otras habían ganado muchos lectores. Las radios Cooperativa y Chilena hacían un inmenso aporte a la extensión de la cultura de la libertad.

La campaña del NO se desplegó sobre el terreno abonado por las protestas nacionales, la revitalización de los sindicatos y las organizaciones estudiantiles, la acción semilegal de los partidos, la multifacética actividad cultural y, en primerísimo lugar, la epopeya del movimiento nacional en defensa de los derechos humanos.

Las fuerzas opositoras transitaron por un camino que implicaba legitimar la Constitución, pero que era probablemente la única alternativa en las circunstancias de entonces, pues permitía hacer participar a la mayoría del país y capitalizaba las diferencias en el seno del régimen. Hay que anotar, además, que la campaña se desarrolló luego de la dura derrota de quienes creyeron que era posible abatir a la dictadura mediante la lucha armada.

El reto fue crear condiciones para que la mayoría de la población sintiera que era posible impulsar una forma de acción cívica que no representaba un riesgo excesivo y podía convertirse en el punto de partida de la reconstrucción democrática.

Decenas de miles de personas fueron perdiendo el miedo durante la campaña, adquirieron confianza en sus propias fuerzas, se integraron a los comités de barrio, lucieron en la calle las chapitas del NO. Y esa gente actuó de una manera desconcertante para el régimen: “sin odio, sin violencia”, como decía Patricio Bañados cada noche en la franja de TV.

La película incluye escenas en las que el dictador aparece en toda su vulgaridad. Lo vemos vestido de civil, sonriente, politiquero. Un zafio con poder. Se trata de un personaje que no tiene parangón en la historia de Chile en cuanto a la falta de escrúpulos.Esperemos que sientan algo de vergüenza quienes colaboraron con él hasta el último día de su régimen.

¿Es posible aprender de la historia? No perdamos la esperanza. Lo primero es impedir a toda costa que surja una nueva tiranía en nuestro país.

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11 ago 2012

Chile sin medallas ¿frustración o corrección?

Como se preveía, pero por muy pocos y como lo anticipé en mi última columna era muy difícil  que Chile consiguiera una medalla en los Juegos Olímpicos de Londres, y así ocurrió.

Fue uno de los 29 países de los 204 que participaron que no lograron medallas. En todo caso, sólo 9 países latinoamericanos consiguieron preseas (mal de muchos, consuelo de…).En los juegos anteriores, Beijing 2008, alcanzó una de bronce con Fernando González.

El único chileno con opción era Tomás González, como sucedió. Ninguno más podía lograrlo, salvo con una gran superación, lo que tampoco ocurrió.

La mayoría fue eliminada o no clasificó a la final y ni siquiera  a la segunda ronda. Varios fueron últimos o penúltimos.

Los únicos con posición fueron Tomás González cuarto en suelo y salto en gimnasia;Francisca Crovetto, 8ª en tiro skeet, entre 17 competidoras; Natalia Ducó 10 en bala, Gonzalo Barroilhet 13 en Decatlón; Luis Mansilla 18 en Omnium,ciclismo;Erika Olivera y Natalia Romero 64 y 69 en maratón; Bárbara Riveros y Francisco Van den Wingard 13 y 51 en triatlón;Yerko Araya 41 en 20 Km marcha l3 y 51 en Triatlón; Gonzalo Garrido 71º en Ciclismo Ruta.

Se esperaba más de Kristel Kobrich, quien no pasó a la final de 800 mts, en natación; de Paris Inostroza en esgrima eliminado en el primer combate; de Matías del Solar, 23 en vela laser; de los equitadores Milthaler, Couve, Parot y Carrasco eliminados individualmente y por equipos; de Denisse Van Lamoen, que venía con el título mundial en tiro con Arco y fue eliminada en el primer combate; de Oscar Vásquez en remo que pasó el repechaje y no llegó a cuartos de final en singles remo.

Los resultados de Tomás González merecen todos los aplausos, incluso festejos en La Moneda, que ya se anticipan, pero nuestro deporte requiere sustanciales correcciones, que es lo más importante si se aspira a medallas.

Los dirigentes del COCH y del IND esperaban a lo menos 3 medallas y mejores resultados y manifestaron frustración y decepción, al extremo de insinuar sus renuncias.

Pero ambos Neven Ilic y Gabriel Ruiz Tagle, que señalaron estar confiados en tener éxito en los Juegos Sudamericanos de Santiago 2014, se enfrascaron en discusiones con algunos deportistas que reclamaron más recursos y ayudas o por el excesivo número de dirigentes, que desfilaron en la inauguración.

Al mismo tiempo, manifestaron estar haciendo lobby para traer los Panamericanos 2019 e incluso pensar en ser sede de Juegos Olímpicos.Pero ninguno anticipó cómo mejorar o la proyección de quienes están en el alto rendimiento.

La única fórmula que han ofrecido parece ser efectuar torneos en casa, que es importante, pero no es la solución.

Ésta sólo puede alcanzarse corrigiendo los errores y carencias, conocida por todos los que han hecho deporte de alto nivel. Ganar medallas en Juegos Olímpicos es una proeza y quienes en Chile han tenido éxito internacional, ha sido obra de una dedicación total y profesional de su disciplina, con dedicación de jornadas dos veces al día de más de 3 horas cada una,con participación en torneos internacionales,enfrentando y conociendo a los mejores, con ambiciones de triunfo y superación, como lo hicieron Elías Figueroa, Iván Zamorano, Marcelo Ríos, Nicolás Masú, Fernando González, Tomás González, Alfonso Iruarrizga, entre otros.

¿Es posible que aparezcan nuevos astros y medallistas?

La respuesta es afirmativa, como se lo han propuesto deportistas más jóvenes, como Natalia Ducó, Francisca Crovetto, Bárbara Riveros, Oscar Vásquez, los veleristas Grez y González, quienes deben tener toda la ayuda y aportes que sean necesarios para perfeccionarse y competir en el extranjero.

Hay que trabajar empezando por ampliar la base de los deportistas de alto rendimiento,
sumar a los que fueron a Londres a todos los que han demostrado condiciones y buenos resultados en los últimos Sudamericanos y trabajar con ellos de inmediato, con los mejores DT nacionales y traer entrenadores extranjeros en las disciplinas más débiles. Los recursos para el alto rendimiento y las promesas deben duplicarse y triplicarse.

El IND debe dedicar sus principales esfuerzos en crear una cultura deportiva, que no se obtiene con competencias internacionales ni cicletadas, sino instalando monitores y deportistas en parques, multicanchas y gimnasios, que se llenen de niños y consigan que acudan sus padres, lograr que además de las horas de educación física existan dos horas de deporte, como establece la Ley respectiva.

Que la actividad física y el deporte figuren en la malla curricular de todas las Universidades y se compatibilice el estudio y el deporte en esos planteles; que todos los municipios tengan Departamento de Deportes, con profesores y deportistas enseñando a los menores de las comunas; que las Federaciones tengan capacidad de gestión para desarrollar sus actividades y sean evaluadas, sin que puedan obtener ayuda estatal si no lo logran.

También que los medios destinen espacios para informar y comentar la mayor parte de los deportes, que el aumento de la infraestructura, no sea sólo de canchas y estadios de fútbol, sino de recintos para la práctica con la adecuada implementación para todos los deportes, funcionando todos los días del año.

Y por  fin que se cree el  Ministerio del Deporte, iniciativa que duerme en el Congreso desde el año 2008, cuya meta conceptual debe ser el desarrollo físico  de  la población.Todos debemos colaborar para mejorar nuestro deporte. Que las medallas sirvan como premios y estímulo para el que la  obtenga y ejemplo para los jóvenes.

Pero, para que estas correcciones se hagan hay que tener tiempo, pensando que su finalidad son los sudamericanos de Santiago 2014. Y terminados estos, continuar trabajando de inmediato, sin cesar.

Es la única manera que lleguen  medallas en torneos internacionales y Juegos Olímpicos.

Por ahora , sólo resta felicitar y agradecer a todos los que compitieron en Londres, junto a los 10 mil mejores deportistas del mundo  y nos ilusionaron con sus desempeños, cualquiera que haya sido su  ubicación. Para llegar a Juegos Olímpicos hay que pasar durísimas vallas de clasificación en torneos continentales y mundiales y eso ya es meritorio y digno de aplausos.

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