19 mar 2013

Cómo construimos el Programa

Tras la renuncia de la ex Presidenta Michelle Bachelet a ONU Mujer el viernes pasado hemos escuchado las más insólitas declaraciones: desde algunos que tiran pachotadas dando por sentado que la elección está ganada y dicen que la derecha da vueltas en círculo por la Moneda, otros que señalan que no hablaran hasta que lo haga la candidata por respeto a su partido hasta los que insisten en pasarle las cuentas del infierno.

Los medios de comunicación frente al secretismo que rodea a la ex mandataria repiten lo mismo mil veces hablando del “entorno” sin aportar ningún dato nuevo y buscan descubrir quién es el “elegido” que está haciendo el programa.

Creo que un punto no abordado y necesario de situar en el escenario actual es discutir cómo construimos el programa y qué hacemos para poder cumplirlo.

El desprestigio del sistema político chileno se encuentra en niveles peligrosos, así lo muestran todos los estudios que se han realizado en los últimos 10 años y, con inscripción automática y voto voluntario, más que preguntarse el mecanismo para definir la primaria (ley corta de primarias) sería bueno saber cuánta gente quiere ir a votar a una.

Tengo la percepción que si bien las primarias legitiman la selección de un candidato la temática hoy está situada más como un tema relevante de la clase política que de la ciudadanía. Y eso debido al nulo despliegue de ideas de futuro de país que se observa en el debate. Cuáles son las ideas que movilizarán a la ciudadanía a inclinarse por un candidato y no por otro en una primaria y luego en una elección es algo ausente.

En la primaria desarrollada en la comuna de Providencia en la elección municipal pasada se optó por desarrollar un programa común en forma participativa y se votaba en la primaria por el candidato o candidata que se creía podía llevar adelante de mejor forma ese ideario y ser electoralmente más competitivo para derrotar a Labbé. Había un programa común y la forma en que se construyó fue abierta y amplia.

En las primarias presidenciales de junio desde la oposición parece existir un relativo consenso con respecto a quien es la candidata más competitiva. Por tanto, la justificación de su desarrollo es que efectivamente existan matices programáticos distintos entre los diversos candidatos que se puedan poner en el debate y movilizar al electorado a participar de la primaria y luego de la elección.

Para ello es clave que el proceso de discusión y construcción del o de los programas sea amplio y participativo. Que salga del típico trabajo en comisiones de expertos y diálogos ciudadanos e incluya una serie de mecanismos de democracia directa como consultas ciudadanas, encuestas de opinión, cabildos territoriales y temáticos, que se ocupen las nuevas tecnologías de información, entre otras formas. Donde efectivamente se recojan las opiniones diversas, se busquen consensos, se muestren disensos y se viabilicen las propuestas –qué se puede hacer, qué no, por qué, con qué, cuándo y cómo- en un diálogo amplio que vaya construyendo masa crítica capaz de ejercer su ciudadanía en forma coherente y desarrollar un activo control ciudadano en la implementación posterior de este programa.

La carrera no está ganada, la campaña se vislumbra dura, necesitamos hacer las cosas en forma distinta, para lograr resultados distintos y poder desarrollar los cambios y transformaciones que este país requiere construyendo una nueva mayoría social.

Algunos privilegian la gobernabilidad desde el statu quo y viven desde el temor, prefiriendo bajar expectativas, este país merece una gobernanza distinta y una oportunidad para volver a soñar.

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19 mar 2013

Moratoria para la compra de armamento

Chile destinará otros 10.000 millones de dólares a la compra de armas entre 2013 y 2025, sin siquiera considerar la adquisición de municiones y el gasto en mantenimiento de equipos bélicos que pueden sumar 5.000 millones de dólares en ese lapso.

Ambas cifras, que triplican lo que pedían los estudiantes en las marchas de 2011 para otorgar educación gratuita a todo el país, tampoco consideran los otros 4.200 millones de dólares que las Fuerzas Armadas tienen guardados y sin uso en sus cuentas corrientes, destinados a hipotéticas compras de aviones, submarinos o tanques.

Sin considerar el gasto en mantenimiento, Chile destinará de esta forma casi 15.000 millones de dólares a la compra de armas en este período, incluyendo los ahorros existentes para este ítem y los ingresos presupuestarios futuros.

Son cifras poco racionales, por decir lo menos, dadas las urgentes carencias sociales y la enorme capacidad bélica del país, en comparación a los vecinos.

Los planes futuros de adquisiciones de las Fuerzas Armadas buscan fortalecer la defensa antiaérea, mejorar la movilidad de tropas (que tan mal estuvo en el terremoto) y mejorar la coordinación de la fuerza con la incorporación de tecnología.

Aunque aceptemos que estos requerimientos son necesarios, debemos concordar en que no son urgentes y que adquirir fuerzas acorazadas, helicópteros de asalto, fragatas antiaéreas o submarinos puede hacerse con calma hoy o en cuatro años.

Por ello, la sociedad chilena debiera concordar una moratoria de cuatro años en su compra de armas, lo que le permitiría movilizar de 8.000 a 9.000 millones de dólares a políticas e inversiones sociales, sumando los ingresos anuales por este concepto y los ahorros en poder de las Fuerzas Armadas.

Esos recursos permitirían renovar por ejemplo, la red hospitalaria de Chile, crear un fondo solidario de pensiones y mejorar la infraestructura de colegios y universidades públicas, sin subir un sólo peso los impuestos. Es decir, mejorar la vida de millones de personas con fondos ya existentes.

La compra millonaria de armas, ítem que ya consumió 10.000 millones de dólares entre 1990 y 2012, podría retomar su senda al fin de la moratoria, tal vez luego de una revisión calmada de cuál debe ser su nivel.

En un país con profundas inequidades sociales, políticas y territoriales, la primera prioridad debe ser la integración social, como elemento central de una gobernabilidad democrática.

Gastar sin pausa miles de millones de dólares en armas es una bofetada a miles de chilenos. Debe haber una política de Defensa, pero razonable.

No en vano, ¿cuántas vidas mejorarán para siempre con que sólo hagamos una moratoria de cuatro años en la compra de armas? Es viable, posible y, sobre todo, necesario. Son unos 8.000 a 9.000 millones de dólares que pueden tener estratégicos fines sociales. No lo olvidemos.

Nota del autor: Las cifras contenidas en esta columna de opinión fueron incluidas en un reportaje de la Agencia Alemana de Prensa,  que recogió estudios del analista de Defensa, Eduardo Santos y las propias cifras de Codelco, que por ley debe destinar el diez por ciento de sus ventas para financiar las Fuerzas Armadas.

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19 mar 2013

Desigualdad, economía y política

Todos, excepto algunos economistas de derecha, dicen que el problema central político, social y económico es la desigualdad social. Se matriculan como agentes de reducción de esas desigualdades, pero las medidas que aplican o proponen finalmente producen más desigualdad.No se preguntan por su origen  y al ignorarlo las terapias que aplican resultan contraproducentes.

El origen y mantención de las desigualdades socio-económico-culturales es en parte pequeña debido al genoma y en la mayor parte debido a la desigual repartición del poder, de la propiedad, de los bienes en general y en particular del dinero, agravado por los sistemas legales de herencia.

Las diferencias genómicas, lo que el ser humano trae desde la concepción, son 5 en 1.000 nucleótidos del ADN; la identidad es 995 en 1.000.En propiedades, hay poca gente que tiene miles de hectáreas, mientras la mayor parte de la humanidad no tiene ni una, la desigualdad es infinita.

En el poder, como capacidad de tomar decisiones, individuales o colectivas, que obliguen a otros, hay personas o instituciones cuyas decisiones obligan a países enteros y a veces a toda la humanidad (empresas transnacionales) y otros cuyas únicas decisiones trascendentes son incluso discutidas por sus cónyuges o hijos.

En salarios, algunos ganan millones de dólares mensuales, el mínimo chileno no llega a 500 dólares (sin contar los cesantes).

Ignorantes o malintencionados dicen que la desigualdad se resuelve con crecer, desarrollarse o aumentando la educación o instrucción.

La humanidad no ha dejado, en promedio, desde que apareció sobre la tierra, de crecer, desarrollarse (según lo que se entienda por crecimiento y desarrollo), educarse o instruirse más y más, pero las desigualdades no han dejado de aumentar (en promedio) también más y más.

Sólo las sociedades igualitarias, constituidas así como tales, como muchos pueblos Amerindios o los primeros cristianos que vivían o viven en el sistema de comuneros (comunista) crecen, se desarrollan y se educan manteniendo su igualdad. Pero esas sociedades igualitarias (Abelianas, de pastoreo) están en vías de extinción o de exterminio por las organizaciones desiguales con propiedad privada (Cainitas, patrones de fundos o de capitales).

Así, hay dos grandes modelos ético-socioeconómico-productivos contradictorios:el comunitario y el individualista.

En el modelo individualista, basado en la organización productiva, de propiedad, de consumo, de distribución de bienes y riqueza lo que prima es la satisfacción de los individuos y las decisiones jerarquizadas en torno a la propiedad de los bienes y riquezas asignadas a personas y mantenidas principalmente por herencia y competencia (competitividad) mercantil. La ética de este modelo es la optimización de la ganancia económica y de poder. No podemos precisar más por espacio, digamos por  ejemplo que es el capitalismo neoliberal que pretende vivir Chile.

En este modelo la actividad humana fundamentalmente se orienta a la producción y al consumo que rinde ganancias pecuniarias; por su desigualdad en la propiedad de los medios de producción y de consumo, la desigualdad solo puede aumentar.

Tomemos la empresa capitalista. Tiene una desigualdad que es imposible disminuir o eliminar: hay propietarios de los medios de producción y hay trabajadores que no los poseen y tienen que vender su fuerza de trabajo como mercancía y el producto de lo que hacen les es enajenado, a cambio se les da un salario que nunca llega al total de las utilidades de la producción y ventas de esa empresa, porque el capitalista empresario debe “capitalizar” buena parte de la ganancia para mantener la competitividad y seguir creciendo de tal modo de desplazar a las otras empresas del rubro.

Aquella parte de la ganancia de la empresa que no se distribuye en los trabajadores constituye la tasa de explotación, que en el sistema capitalista neoliberal sube y sube.Aquí la educación es reducida a un bien de consumo instructivo para optimizar la producción y explotación empresarial y mercantil.

En el modelo comunitario es el grupo, sociedad u Homo sapiens el elemento valórico fundamental hacia el cual se orienta la actividad humana, y una parte de ella la productiva y de consumo que no es la más importante.

Se trata de optimizar el desarrollo integral humano en sociedad. Las empresas se constituyen mediante  autogestión donde las utilidades se distribuyen en todos por igual y las inversiones son consensuadas por todos en el contexto de la sociedad global.

El trabajo productivo es transitorio y circunstancial para el desarrollo integral de la persona; las empresas productivas, dado que las personas están en ellas muchas horas al día, proveen a sus empleados de herramientas para una formación permanente en lo estético, deportivo, moral, intelectual y espiritual. La empresa es un nodo del Estado (también de autogestión suficiente) cuyo objetivo es la formación integral permanente.

La educación es un proceso continuo de inducción de autonomía moral, intelectual, estética y espiritual que incluye conocimientos, habilidades, destrezas y competencias en el área productiva y de consumo pero dinámicamente y no fija, además de la preparación intelectual, ética y estética para hacer una crítica y evaluación del ejercicio profesional, artesanal o del oficio que se tenga, integrándolo a todo el quehacer social.

La sociedad (y empresa) comunitaria está preparada para una robotización completa del quehacer productivo ya que el uso del tiempo de ocio en esta sociedad está pleno con la formación integral humana y las necesidades básicas están cubiertas por la autoorganización social.

La empresa capitalista-liberal no lo está, si en este momento se reemplaza toda la actividad humana productiva por robots, se produce una cesantía total y esas personas quedan sin la posibilidad de obtener energía, alimentos, salud, educación, previsión, etc., bienes que están siempre provistos en la sociedad comunitaria.

Esto está sucediendo actualmente con la crisis en el mundo, sólo los países fundados en la productividad primaria, subdesarrollada, no robotizada pueden mantenerse creciendo relativamente. Si Chile se robotiza totalmente nos morimos de hambre.

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19 mar 2013

¿Será capaz?

“Por sus frutos los conoceréis”. (Mateo 7.20)

Dura tarea es la que asume el primer jesuita convertido en Papa, una responsabilidad histórica, única, distinta ya que tendrá que levantar una Iglesia Católica, que vive tiempos complejos.

Eugenio Valenzuela s.j. provincial de la Compañía de Jesús, en Chile, dijo, “fue elegido por sus cualidades humanas y espirituales”. Sin duda que los 115 cardenales buscaron en este santo varón aquel que desde el trono de San Pedro, pueda y deba materializar las profundas reformas, que los católicos del mundo anhelamos para este tercer milenio.

¿Será capaz el Papa Francisco de utilizar el látigo redentor, para expulsar del Vaticano, a todos los que han creado las divisiones, los grupos de poder, la corrupción, los reiterados abusos de pedofilia y escándalos financieros de magnitudes insospechadas? Difícil tarea pero no imposible.

Todo esto y mucho más constituyeron los motivos por lo cual el Papa Emérito, Ratzinger abdica, cansado y presionado, por las cúpulas enquistadas en palacio, permaneciendo hoy recluido en Castelgandolfo o quizás en un Monasterio orando, sin las fuerzas necesarias para seguir adelante.

Hechos y no palabras de buena crianza es lo que se espera del primer Latinoamericano que asume tan magna misión, el otrora cardenal de Buenos Aires Jorge Mario Bergolio; señales claras que devuelvan la Fe a miles de cristianos en el mundo. La necesitamos con urgencia, privilegiando a los más pobres en cuerpo y espíritu.

Que nadie se confunda, la iglesia sufre una profunda crisis de credibilidad en su tradicional autoridad de madre y maestra en lo moral. Está cuestionada,por sus propios errores, por sus malos actos, de los cuales el Papa tendrá que hacerse cargo y enfrentarlos cueste lo que cueste.

Es lo que esperamos todos, que se deshaga de los que han manejado el poder malamente, ya es hora como dijo en su oportunidad Juan XXIII , “que entre aire fresco, “ prescindir de los Sodano, Medina, y otros; por favor cuanta culpa tienen ellos en lo que hoy  se ha convertido  la Iglesia.Trabajo nada de fácil en una sociedad Vaticana llena de truculentos laberintos, que trastocan la verdadera función por la cual Jesús, hijo de Dios vino a la tierra.

Pronto este nuevo Papa , tendrá que nombrar cuatro nuevos obispos chilenos que presentaron su renuncia por edad, cumplieron más de 75 años, es aquí donde el pueblo católico quiere ver a sus curas de pueblo , a sus sacerdotes , comprometidos con San Francisco de Asís, dirigiendo sus diócesis, viviendo en comunión y unión con ellos.

En consecuencia al primer servidor de la Iglesia, no le queda otra cosa que volver a las raíces del cristianismo puro, hacer carne la palabra de Cristo, una opción por el ser humano en su integridad , denunciar abiertamente las injusticas del hombre contra el hombre, un mensaje a la juventud que la re-encante, especialmente en los valores del evangelio.

El Papa Francisco, viajará a Brasil al encuentro mundial de la juventud, linda ocasión para encontrarse con la mayor reserva de católicos del mundo, Latinoamérica, que  aporta el 40% de los fieles, es probable que también visite su patria Argentina, en Chile lo esperamos con los brazos abierto, para ayudarlo a cargar esa cruz que tendrá que soportar, la misma que tuvo que sufrir y padecer Cristo en el vía crucis.

Abrigamos la esperanza que así sea.

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19 mar 2013

Chávez y el populismo cuasi-democrático

Ha desaparecido el Presidente de Venezuela, don Hugo Chávez Frías (QEPD).

Se trata de un gran y hábil líder político, no solo para Venezuela sino para otros países y grupos de ciudadanos seguidores de su persona, su carisma y su tipo de liderazgo – también en Chile, por cierto.

Luego de un tiempo respetuoso tras su muerte, conviene analizar los años de Gobierno del Presidente Chávez, atendido que fue un político tan destacado y admirado -y también criticado- no sólo en Venezuela sino también en América Latina y en otros países del mundo.

Respecto de la economía, diversas fuentes destacan cifras negativas, tales como una de las tasas de inflación más altas de América Latina, entre un 20% y un 25%; alto déficit fiscal, de aproximadamente un 16% del PIB; control de precios y cierta escasez de bienes esenciales, como arroz, aceite, harina; reciente devaluación de la moneda venezolana que pasó de 4,30 a 6,30 bolívares por dólar, con la consiguiente baja del poder adquisitivo de la población, que se calcula en un 8%.

Aún así, la economía venezolana no ha colapsado, como algunos analistas predijeron. Desde el año 2010 ha comenzado a crecer nuevamente; el nivel de deuda pública es bajo; el crecimiento promedio durante los gobiernos del Presidente Chávez, aunque menor que el de Perú o Chile, fue de entre 3,5% y 4,0%.

En el área social, el Presidente Chávez lideró con éxito un ataque frontal a la pobreza en Venezuela: en 1988 uno de cada dos venezolanos vivían en la pobreza y uno de cada cuatro en pobreza extrema (ingresos de 1 dólar diario o menos). En el año 2011 las cifras indicaban disminución de la pobreza: uno de cada cuatro venezolanos en pobreza; uno de cada siete en pobreza extrema.

Todos sabemos que en materias económicas y sociales pueden existir discrepancias respecto de las cifras y los análisis – en realidad, ¿cuándo no las hay?- pero no se puede ignorar que los gobiernos del Presidente Chávez lograron un avance significativo en materia de igualdad social en Venezuela.

El Presidente Chávez enfrentó la pobreza según la fórmula más sencilla posible, entregando beneficios, directamente, a los pobres: subsidios, donaciones, bonos, educación, salud, vivienda. Ello se hizo mediante una enorme inversión económico-social.

Se calcula que esa inversión alcanzó alrededor de US$500.000.000.000.- (quinientos mil millones de dólares estadounidenses).

¿Se puede financiar una inversión como la aludida?

Se puede, siempre que uno tenga petróleo. Y Venezuela y Chávez dispusieron del petróleo vía el control total de la empresa estatal de petróleos (PDVSA).

Y, además, que se esté dispuesto a aceptar que tal nivel de gasto social tendrá un efecto económico negativo en el crecimiento, la inversión y diversificación de la economía, el déficit fiscal, el incremento de la deuda pública, entre otros ítems.
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En materia política, el Presidente Chávez gobernó sobre la base de su carisma personal, su enorme habilidad comunicacional, su energía, su populismo y su caudillismo.

En su caso, se trata de un caudillo sofisticado, inteligente, hábil, con sentido del poder y concentrador del mismo para su propio uso y finalidades.

Así, durante los años de su gobierno fue controlando y terminó dominando el aparato burocrático del Estado, las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial, el Servicio Electoral, la Asamblea Nacional, el Banco Central, la PDVSA.

Todo ello sin incurrir en violaciones masivas, flagrantes, de los derechos humanos y las libertades políticas básicas, permitiendo la existencia y expresión de la oposición, ganándoles en las elecciones, admirando, apoyando y en cierto modo emulando a la Cuba de los hermanos Castro, pero no instaurando un régimen político dictatorial en Venezuela.

En tal sentido, debe reconocerse –y existe bastante consenso al respecto- que las elecciones venezolanas durante su período fueron básicamente limpias, abiertas, democráticas.

Sin embargo, con cada una de las elecciones -y en los períodos de ejercicio del poder entre elecciones- aumentaba el riesgo que el régimen político democrático se deteriorara e incluso terminara por desaparecer.

En mi opinión, el régimen político de Chávez fue adquiriendo las características de un populismo-carismático-cuasi democrático, con variopintos ingredientes ideológicos, esto es, algo de socialismo, de militarismo, de marxismo, de revolución bolivariana, de anti-imperialismo (EE.UU.) e integración de América Latina, entre otros.

Todo lo anterior configuró una abigarrada mezcla, una ideología confusa, especie de sincretismo político, en que no existe una sustancia clara y a la que se añadió un ingrediente aglutinador, de emocionalismo, en torno a la persona y carisma de Chávez.

El populismo se caracteriza precisamente por un líder político carismático y potente; su séquito incondicional; amplios segmentos de la población movilizada pero sin organización político partidaria, que apoyan incondicionalmente al líder; carencia o debilidad de los partidos políticos y de las instituciones y procedimientos típicos de un régimen político democrático; una ideología confusa o inexistente; y un alto grado de emocionalismo.

Desaparecido el Presidente Chávez la evolución política de Venezuela constituye una incógnita que sólo el futuro despejará.

Puede ser que a futuro debamos excluir el calificativo de “cuasi” del régimen político venezolano y que éste evolucione hacia uno democrático, a secas; o bien que desaparezca tanto lo de cuasi como lo de democrático y surja un régimen político populista-civil-militar-autoritario, como tantos otros que ha experimentado nuestra América Latina.

Por último, considero que el modelo que deja el Presidente Chávez puede ser atractivo.

Especialmente en el contexto de países en que exista una ciudadanía indignada, movilizada, sin organización político partidaria y niveles altos y extendidos de desafección y rechazo a los partidos políticos.

Chile es uno de ellos.

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18 mar 2013

Vaticano para rato

Llevamos más de dos mil años y el Vaticano sigue ahí intacto, “Marx fue negado tres veces y nosotros aún estamos aquí” dijo Nicanor Parra.Sigue el estado pontificio renovándose y adelantándose años al mundo laico. Luego de ganar la guerra fría, ha debido enfrentarse al neoliberalismo, ante el cual también saldrá victorioso.

Este mérito imponente tiene proyecciones futuras, como expone Hermann Hesse en su novela “El Juego de los Abalorios”. En esa obra se presentan las cualidades que permiten a la plaza de San Pedro siempre venir de vuelta.

En la obra de Hesse, ambientada en el futuro, existe una provincia llamada Castalia, fundada e integrada por una orden laica que desde la primera edad, recibe orden, cultura y sabiduría. Su misión en la historia es desarrollar su máxima creación: El Juego de los Abalorios.

Los castalios dedican su vida célibe a este arte, una combinatoria de todos los saberes y valores de nuestra cultura, que gira en torno a la música y las matemáticas. Los abalorios son estas pelotitas vistas en los primeros ábacos egipcios o chinos, para los miembros de esta orden existen niveles de maestría, se puede llegar a ser un Magíster Ludi (maestro del juego).

No se dedican a algo nimio. El juego de los abalorios es una metáfora construida por generaciones de castalios, sobre la totalidad de las ciencias y saberes, las cuales se interrelacionan y armonizan unas con otras, existiendo múltiples combinaciones diferentes.

Según el autor la orden nace para hacerse cargo de los centros de la ciencia y la cultura cuando éstas decaen, debido al ocaso de la civilización tras las crisis de los siglos XIX y XX.

Sobre esas ruinas surgen los castalios, encerrados en su provincia, inocentes, ensimismados en su elevado juego-arte redentor.

No obstante, los líderes de la orden saben de la desventaja de su aislamiento y desean trascender por los siglos de los siglos. Entregan al más prometedor de los castalios, José Knecht, la misión de acercarse a ese credo y lo envían a un convento benedictino para sembrar el juego, con miras a una representación diplomática permanente en Roma.

El superior de los castalios le indica al joven Knecht, quien un día llegará a ser Magíster Ludi, que “por su respetable edad, había que conceder a la Iglesia una categoría de preferencia; era la más antigua potencia, la más distinguida, la más puesta a prueba a través de muchas y grandes tempestades. Ante todo se trataba de despertar y cuidar también en la potencia romana la conciencia del parentesco entre ambas y su interdependencia en todas las crisis que tal vez podían sobrevenir”.

En el intercambio, Knecht consigue entregar los misterios del juego de los abalorios, mientras recibe de vuelta el arte católico de la diplomacia.

Los castalios se dan cuenta que son niños de pecho al lado de la iglesia de Pedro y uno se pregunta dónde radica esta trascendencia: ¿Será la fe?No, pues hay muchos credos institucionales sin el sitial pontificio, ¿sólo el poder económico?, tampoco, todo dinero es insuficiente si no hay talento, ¿su estrategia evangelizadora?, sí en muchos aspectos, pero ésta perdió al primer mundo industrializado luego del cisma.

Los aprendices de castalios, han concluido que la iglesia logró marginar a tiempo la principal amenaza para la eficiencia del poder absoluto: la progenie.

En la era de los Papas reyes un concilio terminó con los líderes rodeados de hijos, esposas, amantes y parientes, pues las intrigas filiales estaban destruyendo la institución. Se reforzó el celibato. Un líder laico, por más poderoso, tiene un punto débil, su estirpe.

Hoy se afirma que esta iglesia está viviendo estertores y todos predicen una caída libre. Pero, mejor atender a la novela de Hesse.

Es la única institución política, cultural, económica y espiritual con funcionarios en todos los países del mundo, poseen 500 años de universidades y colegios, educan a las elites, sumando ello su solvencia inmobiliaria.

El nuevo Pontífice elegido responde a la nueva amenaza para su iglesia, el mundo neoliberal, depredador e insaciable.

Estados Unidos generó un acercamiento histórico con el Vaticano en los 80, muy parecido al de los castalios, con el fin de derrotar a su rival ideológico. La sociedad fructífera con un Papa polaco, actor y “víctima” del mundo soviético, revolucionó el pontificado en las comunicaciones viajando por el mundo.

No hubo dictador fascista o caudillo revolucionario sin temblar, cuando supo que venía el Papa. Ese mismo Pontífice un día en TV pidió misericordia por la inquisición y Galilei, hoy el poder laico no puede negar sus genocidios históricos y le exigen “pedir perdón”.

Terminada la guerra fría, recibió la embestida desde el escándalo sexual. Lejos de ceder, el Papa alemán mantuvo la idea de curas sin hijos, viajando, usando los medios y lideró un reconocimiento simbólico a esos delitos. De pronto, sorprendió a todos con una abdicación: esto generará papados más eficientes.

Ese líder germano, dejó pavimentado la recuperación de la popularidad en el siguiente pontificado: se ha elegido a un nacido en el tercer mundo, inspirado en Francisco de Asís, un jesuita austero, de esta orden leal, ilustrada, científica, curtida en su enfrentamiento con la masonería.

Un Papa jesuita, algo nunca imaginado, para atender la crisis económica de la institución, para defender al banco cardenalicio de los neoliberales, un líder que los enfrentará desde el tercer mundo, dejando de lado la cruz de oro y los zapatos finos, emulando a Juan XXIII.

Ya ha recibido la aprobación de la prensa oficial, a pesar de que su institución argentina colaboró con la dictadura militar, se le visa diciendo que no fue un Silva Henríquez, pero tampoco un cura Hasbún y víctimas directas de los hechos le han bendecido desde Alemania, mientras el premio Nobel de la paz trasandino lo valora.

Al ataque la iglesia apela al Cristo dibujando tranquilo en la arena con el dedo, ellos le llevan a la adúltera para que la condene: “El que no tenga pecado que arroje la primera piedra”, responde el Mesías, de ello trató la misa del primer domingo del Papa Francisco.

Así será cómo el nuevo Pontífice responderá a los enemigos, de estas formas brillantes del mundo de la alta diplomacia, tal como lo entendió el líder de Castalia cuando alecciona a José Knecht, antes de partir a la misión: “Estamos dispuestos, como menos antiguos, a una conducta no por cierto servil pero muy respetuosa frente a Roma; ocuparemos gustosos el segundo puesto y le dejaremos el primero”.

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18 mar 2013

Los candidatos que llegarán segundos

A diferencia de otros procesos de definición de candidatos presidenciales y siguiendo con la línea trazada por las elecciones primarias presidenciales de 1993 (Lagos v/s Frei) y 1999 (Lagos v/s Zaldívar), lo más probable es que en las nuevas primarias a realizarse el 30 de junio y en esta ocasión, por primera vez bajo un marco jurídico legal, la oposición definirá mediante este mecanismo de participación democrática quién será, entre Bachelet, Gómez, Velasco y Orrego, el candidato presidencial.

Los resultados son predecibles y todo indica que dicha primaria será ganada por Michelle. Entonces, el tema más relevante el 30 de junio es quién sale segundo. No importa la distancia (que será muy amplia) con Bachelet: lo relevante es quedar segundo y, por lo tanto, posicionado para el futuro. Ese es el destino de Velasco, Gómez y Orrego y de ellos dependerá cómo manejarán ese horizonte.

No creo que alguno de los pre candidatos resigne en esta ocasión su candidatura, como lo hizo Soledad Alvear en abril del 2005, a favor de la Presidenta, en parte porque los tres han sido categóricos para señalar que de esta primaria no se mueven, pero también porque la ciudadanía no está dispuesta a aceptar designaciones a dedo.

Un segundo tema es que la campaña primaria tendrá como escenarios una necesaria individualización y diferenciación entre los candidatos.

Será interesante observar cómo, los tres desafiantes (Velasco, Orrego, Gómez) disputarán entre sí los argumentos más radicales, básicamente porque ellos no tienen nada que perder, puesto que no serán electos en la primaria del 30 de junio y esto representa un problema para la candidatura principal, que tendrá que lidiar contra todo el bloque de derecha, que fustigará con dureza a Michelle; con los movimientos sociales en proceso, que exigirán definiciones y compromisos casi notariales y con los tres candidatos alternativos, que no podrán atacar directamente a la candidata, pero que tendrán que ser oblicuos en su crítica, para tratar de marcar alguna diferencia sustancial.

Esto conlleva riesgos para la campaña presidencial de la oposición porque en vez de unir fuerzas para enfrentar como un solo bloque a la derecha, habrá un cierto desgarro interno entre las candidaturas y se va a requerir una candidata con mucha capacidad de sortear estos embates, sobrevolar con altura las discusiones y sostenerse con mucho tesón sobre todo en la confianza ciudadana.

La campaña primaria entre abril y junio permitirá sondear el clima político nacional. Sabremos si existen condiciones para reformas profundas o será necesario aplicar un relato político muy didáctico para hacer entender que tan poco tiempo (tres años y unos meses) no serán suficientes para dar cuenta de todas las demandas y así y todo habrá que intentar hazañas fundamentales.

Esta etapa nos permitirá saber también cuán ciudadana será la campaña primaria del PPD-PS a favor de Michelle, con candidatos al parlamento que en su mayoría se re-postulan por enésima vez y cuyo principal interés será “colgarse” de Michelle para atraer votos a sus re-elecciones. La verdad sea dicha: no habrá oportunidad de renovar el Parlamento.

Más del 80% de los actuales diputados y senadores van a la reelección y los electores sólo tendrán escasas alternativas de renovación. Esto, sin contar que en esta campaña parlamentaria, y por el tipo de negociaciones que se están llevando a cabo, habrá menos mujeres candidatas que en el 2005; probablemente los partidos no privilegiarán a ningún candidato indígena y serán escasos o nulos los candidatos del mundo del trabajo.

En suma: los partidos de la oposición no ofrecerán mucho nuevo en esta elección parlamentaria y las miradas se dirigirán entonces a los equipos que conformará la Presidenta para esta campaña primaria y para la campaña presidencial oficial a partir del 1° de julio.

Con sentida razón muchas personas, en las redes virtuales, claman por un “no más de lo mismo” y, seguramente Michelle tendrá muy presente este clamor. Lo que es claro, es que si la campaña primaria tiene un resultado predecible, la campaña presidencial propiamente tal, con toda la derecha actuando en bloque y la oposición dividida en dos candidaturas, contando la independiente de MEO, y con el Gobierno actuando sin ningún pudor político ni financiero, todo está abierto para noviembre.

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18 mar 2013

Mujeres y política: una golondrina no hace verano

La ex presidenta Michelle Bachelet cumplió su promesa de “hablar en marzo” y parece que esa noche desató la campaña presidencial. Para algunos, el hecho de que Chile tuvo entre 2006 y 2010 a la primera presidenta mujer es una clara señal de que en el país no se discrimina políticamente a las mujeres.

El mismo día que Bachelet anunció en Nueva York que abandonaba la ONU para volver a Chile, La Tercera publicaba un editorial criticando un proyecto de ley para dar incentivos económicos a las candidatas mujeres a cargos de representación, en la forma de un subsidio a sus campañas.

El proyecto de ley, anunciado por el presidente Sebastián Piñera en el día de la mujer, se presentaba como una forma de combatir la baja tasa de senadoras y diputadas que tenemos en Chile, comparado con otros países de la región y del mundo. La Tercera rechazó la propuesta por considerar que “no existe discriminación arbitraria, ni siquiera de carácter cultural, para que las mujeres ocupen cargos de significación, que es lo que pudiera fundar una acción afirmativa”.

El editorial aprovecha también de expresar su rechazo a una eventual ley de cuotas –no contemplada hasta hoy por este ni por ningún gobierno en el país–, idea que califica como “extrema”, y que según el diario constituye “una garantía anticompetitiva y la exclusión de candidatos con mayor apoyo, en la medida que varones que podrían estar en condiciones de obtener una mayor votación quedarían excluidos en beneficio de una mujer, exclusivamente en consideración al sexo de la candidata”.

El hecho es que Chile tiene una tasa de participación femenina en cargos políticos incompatible con un sistema democrático de gobierno cuya legitimidad depende de que las instituciones políticas sean efectivamente representativas. Chile sobresale en la literatura comparada sobre desarrollo de la democracia en América Latina por lo tardío que fue el voto femenino, a mediados del siglo XX. Hoy en día, somos uno de los países con menor tasa de mujeres en altos cargos políticos en la región.

Este no es un problema de las mujeres, sino del sistema político en su conjunto. Desde hace ya mucho tiempo quienes estudian la teoría de la representación política han señalado que los órganos de representación necesitan parecerse a los representados.

No basta decir que se comparte un ideario ideológico. Ricos que dicen representar los intereses de los pobres, hombres que hablan por las mujeres, blancos que supuestamente representan a grupos étnicos discriminados son cosa del pasado. El parlamento y la clase política necesitan parecerse a la sociedad que dicen representar. Lo contrario es sinónimo de exclusión, y condena a las instituciones de representación a la ilegitimidad.

Aunque para el matutino las cuotas de género son una medida extrema, muchos las descartan hoy por insuficientes y reclaman, derechamente, paridad. No un 30% de candidatas a cargos de elección, sino un 50% de mujeres en los órganos representativos.

Ni el más neoclásico de los liberales rechazaría la intervención del estado para impedir los monopolios económicos. En política, la cancha está desnivelada a favor de los candidatos, que tienen más posibilidades de ser nominados por los partidos y de conseguir financiamiento para campañas. Ya es hora de tomar conciencia del problema, y de hacer algo al respecto.

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18 mar 2013

¿Qué pasará si la justicia dictamina que existe lucro?

La pregunta no es un ejercicio meramente académico. Refiriéndose a las denuncias de lucro en la Uniacc y la Universidad Santo Tomás –préstamos a empresas relacionadas sin intereses ni reajustes- el fiscal Carlos Gajardo, que lleva el caso lucro, declaró a El Mostrador, el pasado 15 de enero, que “es muy sospechoso, nadie presta dinero sin interés”.

La ley establece que las universidades privadas deben ser entidades sin fines de lucro, condición que se explicita en los estatutos de cada una de ellas. En consecuencia, si se prueba que alguna universidad –estrictamente sus socios o controladores- han incurrido en lucro, se verificaría un incumplimiento de sus objetivos estatutarios, primera condición por la cual, según la ley, se debe cancelar su personalidad jurídica y revocar el reconocimiento oficial a una universidad. ¿Habrá pensado el Ministro Beyer en que hará si, como creo que ocurrirá, la justicia dictamina que existe lucro en una o varias universidades?

No pocas personas creen que en la investigación que lleva la fiscalía oriente en torno al caso de Eugenio Díaz se develará si existe o no lucro en algunas universidades. Ello no es así pues los imputados en este caso lo están por cohecho y negociación incompatible. Esta investigación se inició el 19 de enero de 2012 luego que el Contralor General, don Ramiro Mendoza, trasladó a la fiscalía oriente los antecedentes que yo le había entregado el 6 de enero, específicamente el contrato firmado entre una empresa de Eugenio Díaz y el entonces rector de la Universidad del Mar, Héctor Zúñiga.

Pero existe, además, otra investigación que también es llevada por la fiscalía oriente. El 20 de junio de 2012, los diputados Alejandra Sepúlveda, Cristina Girardi, Mario Venegas y Raúl González, integrantes de la comisión que investigaba el lucro, se reunieron con el Fiscal Nacional, Sabas Chahuán. Terminada la reunión el Fiscal declaró que “se ha hecho formalmente una denuncia criminal y como toda denuncia la fiscalía tiene que investigarla con un afán claro y dilucidar si existe un delito penal o no existe delito penal. Lo que sí está claro es que se va a investigar acuciosamente“.

Finalmente, a principios de julio, el caso quedó radicado en la fiscalía oriente y a cargo de los mismo fiscales que llevaban el caso Eugenio Díaz, lo que debe estar en el origen de la confusión.

En el caso Díaz, el 24 de noviembre -10 meses después de iniciada la investigación- fueron detenidos Eugenio Díaz Corvalán, ex presidente de la Comisión Nacional de Acreditación, y los ex rectores de la Universidad el Mar y Pedro de Valdivia, Héctor Zúñiga y Ángel Maulen. Si la investigación del caso lucro se ha desarrollado en plazos semejantes, a partir de mayo próximo debería haber novedades.

El Ministro Beyer ha declarado, insistentemente que, en caso de probarse la existencia de lucro en una universidad, no tendría otra alternativa que iniciar el proceso de cancelación de su personalidad jurídica, es decir el cierre de la universidad infractora.

Después de la traumática experiencia vivida por los alumnos, docentes y funcionarios administrativos de la Universidad del Mar –cuyo cierre no se produjo a causa del lucro sino que de su deteriorada situación financiera y baja calidad académica- nadie en su sano juicio podría desear que esta situación se repitiera en otras universidades, menos aún si en ellas la calidad académica no está, por ahora, cuestionada.

En mi opinión, la actitud del Ministro Beyer ha sido en esto sumamente irresponsable.Sentarse a esperar que la justicia dictamine que algunas universidades lucran –y podrían ser varias- no teniendo otra salida que la cancelación de su personalidad jurídica es demencial. Pero, contrariamente a lo que, majaderamente, afirma el Ministro Beyer, el gobierno sí tiene otro camino que, al parecer, no desea transitar.

Una posible solución es que el gobierno, previo acuerdo con la oposición –para que nadie page el costo político- envíe un proyecto de ley, con suma urgencia, que contenga los siguientes conceptos.

1. Se defina el lucro como cualquier beneficio económico que perciban los socios y sus parientes hasta un cierto grado, directa o indirectamente, por sí mismos o por medio de sus empresas, a expensas de la universidad.

2. Se prohíba, explícitamente, cualquier transacción con terceros relacionados.

3. Se otorgue un plazo perentorio, pero razonable, a las universidades privadas para que terminen con sus actuales transacciones relacionadas.

4. Se establezca que cualquier contravención a esta ley se entenderá como un delito de quienes administran las universidades y de los terceros relacionados que se beneficien con ello.

5. Se establezca que, como consecuencia de lo anterior, el delito de lucro no será causal de cancelación de la personalidad jurídica de la universidad infractora.

6. Se establezcan las figuras penales correspondientes y las penas asociadas a cada una de ellas.

7. Se radique el control del cumplimiento de la ley en algún organismo ya existente mientras se aprueba la ley que crea la Superintendencia de Educación Superior, como por ejemplo la Superintendencia de Valores y Seguros.

Es claro que una ley como la propuesta no podría tener efecto retroactivo, por lo que ella no impediría que la investigación en curso se lleve a término, lo que desde luego considero imprescindible. El único beneficio es que, si se promulga antes de que la justicia dictamine la existencia de lucro en alguna universidad, no será necesario cancelarle su personalidad jurídica.

Por cierto que con esta ley es posible que quienes, en el pasado, han lucrado con las universidades no reciban más sanciones que las que el actual marco jurídico permite el cual pareciera ser limitado. Muchos desearíamos que estas personas fuesen penalizadas y devolvieran los dineros mal habidos pero, a veces, lo mejor es enemigo de lo bueno.

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17 mar 2013

Vuelvo a mi país

El anuncio que con extrema sobriedad realizó Michelle Bachelet de su vuelta a Chile ha provocado gran impacto en el país y el peso mayoritario que ella exhibe en las encuestas y en los sentimientos de la opinión pública hace que efectivamente la campaña presidencial, con su antesala de las primarias, comience cuando ella llegue a Chile a fines del mes de marzo.

Es decir las propias primarias  de ambas coaliciones, adquieren realidad y sustancia solo con la llegada de Bachelet al país y con la aceptación de su candidatura presidencial. Allí comenzará, esperamos, el debate de ideas, de programas, el diálogo con los electores, que es la esencia de un proceso de primarias destinado a ampliar la participación democrática de la ciudadanía.

Todo ello revela el peso y la centralidad de Michelle Bachelet en la política chilena. Ella juega un rol histórico y único, incluso más allá del bloque opositor, de ser un referente de credibilidad y confianza, una reserva moral, para la gente en un momento de crisis de la política y de desafección por las instituciones representativas expresadas, entre otras, en la altísima abstención en las recientes elecciones municipales.

A través de ella el país, los electores que votaron y también una parte de los millones que se abstuvieron, quieren darle una nueva oportunidad a la política para que ésta se renueve, cambie sus códigos , liderazgos, supere sus formas elitistas, palaciegas, empresariales de gobernar y abra, efectivamente, canales de participación para una ciudadanía que quiere cambios y que quiere ser protagonista, estar dentro de ellos.

Muchos recuerdan que Bachelet impulsó, en los primeros años de su mandato, la idea de un gobierno ciudadano y nombró rostros nuevos, hombres y mujeres que no habían participado como actores en la transición.

Esta experiencia , que se adelantaba a los hechos, se encontró, digámoslo, con una fuerte resistencia de los partidos y terminó por ser ahogada por los acontecimientos políticos, las encuestas, las razones de poder, la crisis financiera internacional, pero , también, por la ausencia de una ciudadanía comunicada entre ella y empoderada en sus derechos que ejerciera presión a quienes impedían los cambios, estuvieran donde estuvieran.

Hoy, solo tres años después, Bachelet vuelve a un país distinto, pero tal vez más propicio para los cambios de temas, estilos, liderazgos y objetivos de integración social que ella propició.

Hay una ciudadanía que apoya transformaciones estructurales, que quiere cambiar los modelos establecidos por la dictadura en educación, salud, previsión, medio ambiente, que ha construido una subjetividad más liberal en relación a los llamados temas inmateriales, en particular contra las discriminaciones de género, raza, diversidad sexual, que se pronuncia por una nueva Constitución y que quiere enfrentar la pésima distribución del ingreso en un país donde el crecimiento económico acrecienta su nivel de concentración en un puñado de grandes empresarios y negocios.

Porque ganar la selecciones presidenciales, gobernar con solidez para avanzar en estos objetivos en pocos años requiere de una amplia mayoría social y política, es que Bachelet, a su regreso a Chile, deberá convocar no solo a los partidos de la oposición sino al país entero, a cada chileno que reclama por los cambios que no se han producido, a los jóvenes que han sido inscritos automáticamente pero que no votan porque desconfían del sistema, al país progresista en su conjunto, a las nuevas comunidades y a los miles de chilenos que se vinculan interactivamente, como receptores y trasmisores, en las redes sociales y en todo el espectro de la comunicación digital, y construir con ellos, en la escucha, en el diálogo, una plataforma de gobierno transformadora.

Nada está ganado de antemano y no debe haber ni una pizca de triunfalismo o de arrogancia.

Nos enfrentamos a una derecha en el gobierno que, como lo anuncia hoy el Ministro Chadwick, no será neutral y utilizará todo el aparato del Estado. Es una derecha que pese a la debilidad de sus candidatos en las encuestas, tiene más votos y un considerable apoyo de los medios de comunicación fuertemente concentrados y del aparato económico y financiero del país.

Lo primero será recorrer el país y dialogar con todos, enfrentar con éxito las primarias que han adquirido un alto nivel de legitimidad social logrando que en ellas participen centenares de miles de chilenos, unir a todos los progresistas en torno al liderazgo elegido por la primaria y articular un Programa que represente los anhelos de la sociedad de hoy.

Bachelet es, también aquí y ahora, la mujer justa, en el momento justo y en el puesto justo, parodiando a lo dicho por Ban Kimoon en torno al brillante rol cumplido por ella como Directora Ejecutiva de ONU mujeres.

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