17 mar 2013

Reformas que apremian

Al cumplirse tres años desde la instalación de las autoridades del actual gobierno, estas se prodigaron con notoria generosidad elocuentes autoalabanzas, que pudiesen enrojecer a muchos en situación semejante, pero no a quienes se han acostumbrado al elogio de sí mismos, acusando a los que se restan o manifiestan en desacuerdo con tanta auto referencia como egoístas, mezquinos u otros calificativos que reflejan enojo e intolerancia hacia aquellos que ven el país de diferente manera.

Por lo mismo, se remarca en los dichos y hechos del gobierno, la ausencia de toda referencia a compromisos electorales, cuyo recuerdo ahora resulta sumamente incómodo. En esta laguna amnésica el tema laboral es un damnificado principal.

Al parecer la autoridad está decidida a impedir que ingrese en la agenda del debate público, pues su sola presencia opacaría el desmedido triunfalismo oficialista.

Más directo aun, aceptar que ha recrudecido y extendido un trabajo precario que ahoga la dignidad de las personas es una “falla” imposible de reconocer en el discurso oficialista, derrumbaría su absurda pretensión de haber alcanzado el pleno empleo en algunas regiones del país.

Además, cuando se exageran manifiestamente los logros gubernativos no puede incluirse la realidad de un tipo de trabajo precario, sin estabilidad, pésimamente remunerado y sin dignidad para las familias que de el dependen; lógico, tales retrasos sociales no provocan euforia ni aplausos, solo vergüenza.

Tras la inestabilidad e indefensión laboral asoma directamente la desigualdad que afecta a Chile. Largas jornadas, bajos salarios, abusos de todo tipo, forman parte de una realidad social que es eludida y olvidada por la estadística oficial. No hay para que registrarla.

El dato “duro” es que como país nos hemos alejado de lo que la Organización Internacional del Trabajo define como “trabajo decente”. Los esfuerzos de años pasados se han revertido. La mentalidad que se ha reinstalado ante la pasividad de la autoridad es que la voluntad del empleador es la que importa. Una ocupación por unos cuantos días es lo que vale, el costo para las familias no se toma en cuenta. Total, el Fisco puede pagar algún Bono que ayuda, por cierto, a diferentes requerimientos de popularidad.

Vivimos una etapa en que se desprecia el valor del trabajo humano. Tanto en lo económico como en lo moral. La contratación por terceros, subcontratación, “maquila”, o como se le quiera llamar, práctica difundida en todos los rincones del país ha terminado por hacer aparecer nuevas figuras en la actividad productiva.

Una versión con celular de los antiguos “enganchadores”, un contratador que con nóminas de centenares de personas que esperan ser llamadas por estos nuevos “subpatrones” para tener acceso a faenas por tres, diez o veinte días, pero siempre por plazos que impiden negociar colectivamente, intentar organizar un sindicato y sin los derechos sociales y previsionales que el país debiese garantizar a todas las familias por su trabajo. Así aparecen muchos miles de contratos, por cortos días, máximo semanas. Es la ficción de hacer creer que todos y todas tienen empleo.

El costo social es muy alto. No obstante, el gobierno no se ve interesado en actuar frente a estas condiciones leoninas, de extremos abusos, en que se olvida el sentido de la normativa laboral, cual es equilibrar o intentar equilibrar al menos, el desbalance entre la posición fuerte del empleador y la posición débil del que necesita empleo.

Este nuevo tipo de trabajadores son los temporeros de la industria, un elenco de seres humanos afectados profundamente en sus condiciones de vida y su dignidad individual y de sus familias por estas formas de sobre explotación que han emergido en el país.

En el mundo político hay cómplices de estas injusticias, son los mismos que señalan que la tarea esencial de las próximas elecciones parlamentarias es evitar que la actual oposición pueda llegar a los 4/7 en el Parlamento, ya que accederá a los quórums constitucionales que harían posible las reformas que permitan enfrentar estas relaciones laborales que dan vergüenza.

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17 mar 2013

Con angustia (y dudas) ganó la “U”

No mejoró lo que hizo frente a Newell’s, pero le alcanzó para ganar a Unión Calera 3-2 en Quillota, después de ir perdiendo 0-2. El árbitro no cobró un penal y anuló un gol legítimo a los caleranos y Aránguiz estaba levemente adelantado cuando anotó el gol del triunfo.Maturana anotó dos goles y se perdió otros dos.Herrera impidió el tercero de los locales.

Pese a sus cuatro triunfos a la fecha, Unión Calera es uno de los equipos más débiles del torneo y sin embargo a los 37 minutos ya estaba venciendo merecidamente a la “U” por 2-0 y el árbitro Gamboa no había sancionado con tiro penal, una falta en el área a Farfán, cometida a los 3 minutos del inicio, entre Pepe Rojas y Mena.

Aun con el regreso a la zaga de Osvaldo González, los azules sabedores de su superioridad, no marcaron a presión y en el mediocampo Marino y Lorenzetti no se reponían de la derrota del martes ante Newell’s y caminaban, dejando el dominio e iniciativa a los caleranos. Duma, un centro delantero neto, se esforzaba por jugar con eficiencia como puntero derecho y lo mismo acontecía con Maturana, un mediocampista de ataque, incrustado como centro delantero.

El ataque de la “U” volvía a quedar entregado a centros improductivos desde la punta izquierda de Mena y Lorenzetti o por la derecha de Duma.Otra vez, no había disparos antes de entrar al área o asistencias a Maturana o Duma por parte de Marino.

Calera atemorizaba a la zaga azul, con contraataques de Benegas y Farfán. Un córner a favor de U. Calera, a los 33 minutos, permitió al zaguero lateral Berríos adelantarse a la tardía intervención de Pepe Rojas y Lorenzetti y batir con certero cabezazo a Herrera. Y Calera se entusiasmó.

A los 37, Benegas entra al área por el lado izquierdo y envía un centro a la derecha que Sebastián González conecta de sobrepique, sorprendiendo por segunda vez a Herrera. Los hinchas azules, en número superior a los 3 mil sufrían y ya se asomaba el tercer gol local, cuando a los 43 minutos Pepe Rojas sale desesperado al ataque y pasa a Maturana, quien después de eludir a Carreño, saca un impresionante disparo con su hábil pierna izquierda, antes de llegar al área grande y supera al buen arquero Giménez y pone el descuento azul. Un gol espectacular.

No hubo cambios al regresar al segundo tiempo, pese a que se justificaba a lo menos el reemplazo de Marino.

En todo caso, la “U” marcó a presión y Aránguiz y Lorenzetti ahora apoyaban a los atacantes, obligando a postreras intervenciones a Giménez.Pero, U. Calera quería el triunfo y Benegas, desde fuera del área, a los 47, casi derrota a Herrera, quien saca en segunda intervención el balón en la raya del gol.

Se va Marino a los 53 minutos, reemplazado por Cortés y Ramón Fernández sigue en la banca.A los 61 llega la igualdad, por obra de Maturana, quien conecta de primera con su potente zurda un pase de Aránguiz.

La “U” ya domina totalmente con el ingreso de Fernández por Sebastián Martínez, a los 60 minutos, pero no obstante un error en la zaga azul, a los 65”permite a Farfán superar a Herrera,gol que invalida el juez Gamboa, por sugerencia equivocada del guardalíneas.

A los 67 minutos, un pase desde la derecha de Fernández, lo aprovecha Aránguiz para batir con la cabeza al arquero calerano y poner el gol de ventaja que fue definitivo, Pero U.Calera siguió asustando, hasta que a los 79 queda con 10 jugadores (una expulsión) por fuerte intervención de Addles.

L a “U” pudo aumentar a los 82 y 92, a través de Maturana, salvando ambas Giménez tras excelentes intervenciones.

Un triunfo merecido por el segundo tiempo de los universitarios, que los pone en la disputa del primer lugar y que lo puede lograr siempre que la defensa, con los mediocampistas recuperen su anticipo y marca y los atacantes colaboren en esa labor, apremiando a la defensa extrema rival.

Con poco, como ayer, le alcanza para superar a rivales débiles, pero con los grandes del torneo local y en la Copa Libertadores precisa de una buena defensa y una ofensiva que sea permanentemente habilitada, con pases intencionados en profundidad y dentro del área, sin olvidar sorprender con disparos desde fuera como lo hizo ayer Maturana.

Y desde luego, ubicar a los jugadores donde mejor lo saben hacer. Cortés, Maturana y Gutiérrez por la izquierda, Ubilla por la derecha y Duma como centro delantero.Además, Fernández tiene que estar en plantel titular, no en la banca y menos ser excluido como ante Newell’s..

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17 mar 2013

La hora de la gente

Durante 23 años la institucionalidad política se ha esmerado en decirnos a los ciudadanos que nuestra economía está ordenada, que crecimos, que somos un ejemplo en América Latina y el mundo, se han destacado el crecimiento económico, los avances en la lucha contra la pobreza y por sobre todo la estabilidad económica.

Nadie señala que, el hombre de por sí, avanza en la lucha por el desarrollo y que el crecimiento tienen un componente derivado de los avances científicos y tecnológicos no despreciable (el que no pueden atribuirse como logro los economistas ni los políticos) y que por tanto, de los “números logrados” hay que descontar lo que se habría logrado de todas maneras sin la participación de los responsables del modelo económico.

Que la economía es ordenada y “estable”, que el producto ha crecido, que no hay inflación, que hay superávit fiscal, es evidente, nadie puede negarlo; sin embargo, las preguntas de fondo son, cual ha sido el costo (económico, social de depredación del medio ambiente y de agotamiento de los recursos naturales) de estos “logros” y de qué manera estos “logros”han mejorado la calidad de vida de las mayorías nacionales.

Cuando la gente reclama que el tan mentado progreso no le llega se le responde que se hace lo que se puede, que las mayorías necesarias para aprobar tal o cual ley no se consiguen, que la política se ejecuta “en la medida de lo posible”, y que los cambios son para avanzar un poco.En definitiva se ha intentado legitimar la idea de que los gobiernos de la concertación y ahora de la derecha han “hecho todo lo posible”.

La verdad es que después de 23 años de iniciada la transición a la democracia, los derechos humanos básicos que tienen que ver con la libertad política en general se respetan; hoy no se detiene gente en la calle; no hay nuevos detenidos desaparecidos; no hay allanamientos masivos en poblaciones.

Hoy sin embargo, se sigue aplicando la ley de seguridad interior del Estado y la ley antiterrorista al arbitrio del gobierno de turno, se reprime con ferocidad a los manifestantes en las calles, se criminaliza la lucha del pueblo mapuche, se intenta desacreditar las luchas medioambientalistas.

En el plano económico en los últimos 23 años se perfeccionó la privatización de los principales recursos naturales y actividades económicas lucrativas, se mantuvo el estado en su más mínima expresión, se aceleró la tasa de extracción de recursos naturales no renovables y se depredó como nunca el medio ambiente.

La distribución de la riqueza creciente se hizo cada vez más regresiva, la participación de los trabajadores por cuenta propia, micro y pequeños empresarios en el PIB bajó a niveles mínimos, la prepotencia y abusos de los grandes empresarios con los consumidores y pymes proveedoras ha llegado a extremos insoportables, las empresas de los sectores financiero, minería, energía, telecomunicaciones, salud, retail tienen tasas de rentabilidad francamente obscenas y la autoridad, sigue mirando para el techo.

Todos hablan de la necesidad de mayor equidad, de crecer con igualdad, de acabar con las odiosas inequidades, pero, hasta ahora, ningún liderazgo político con posibilidades de gobernar ha realizado un planteamiento concreto de cómo lograrlo.

El plantearse objetivos “en la medida de lo posible” y trabajar por conseguir más de lo mismo ha topado techo, la gente no quiere más de lo mismo, la gente ha tomado conciencia de que la historia no terminó con la caída de los socialismos de Europa del Este, que el capitalismo no es la única opción, que la economía “social de mercado” tienen de todo menos de social, que la economía neoliberal no garantizó la estabilidad y desarrollo armónico prometido.

La gente ha empezado a entender que otro mundo es posible, que no debe renunciar a las utopías por un pragmatismo que la condena a la injusticia permanente, que debe organizarse, salir a la calle, empoderarse y exigir sus derechos

Ningún gobierno que pretenda actuar al margen de la voluntad popular y “en nombre” de la gente en vez de “con y desde la gente” tendrá éxito.

Los sectores progresistas deben escuchar con atención las demandas populares y deben unirse, más que por un liderazgo (por mucho arraigo popular que tenga) en torno a un programa que recoja las principales demandas de reformas políticas democratizadoras, redistribución del ingreso, control y disminución de la concentración económica, reformas laborales, política económica inclusiva, educación y salud pública de calidad y gratuita.

La gente no aceptará más dilaciones, no más en la medida de lo posible, no más de lo mismo, el liderazgo político de la oposición deberá sustentarse en la gente, con la gente en la calle otro país es posible, sin la gente en la calle, sin un gobierno y una clase política sintonizada con la gente, solo tendremos más de lo mismo.

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16 mar 2013

El drama de la inmigración en el Mediterráneo

Una macabra realidad se esconde detrás de una dura, fría y triste cortina. Se trata de la inmigración clandestina, aquella que afecta a miles de africanos -en su mayoría subsaharianos, aunque también se cuentan magrebíes-, quienes se juegan la vida en busca de una mejor existencia.

El procedimiento ya es conocido. Dejan sus países de origen para radicarse, temporalmente, en el Magreb y, particularmente, en Marruecos, Túnez y Libia. Luego, aguantan el racismo, la precariedad de sus viviendas, el hacinamiento y la falta de trabajo estable, entre otros.

“Vivimos en una casa, en la medina de Rabat, y ahí dormimos entre diez y 15 personas. El número depende, pues siempre hay algunos que se van a otra parte o que logran intentar cruzar hacia Europa”, me comentó, alguna vez, Mame, una senegalesa de 24 años.

Ella trabajaba en la calle, vendiendo artesanía, cremas, cinturones, billeteras y relojes, entre otros artículos. En tres oportunidades perdió todos los materiales de venta, ya que la Policía suele realizar “redadas”.La llevaron detenida y aunque siempre los liberan, pierden todos los objetos con los cuales intentan ganar el dinero suficiente para, algún día, subirse a un bote inflable o una patera.

“Puedo llegar a ganar 2.000 dirhams (unos 115.000 pesos chilenos) en un mes, pero a veces es mucho menos. Como arrendamos una casa entre muchos, al final no gasto más de 500 dirhams mensuales en mis cosas, así que el resto lo puedo ahorrar”, confiesa Mame, nacida en Dakar y que no sabe cuándo volverá a ver a su familia.

En diversas ocasiones fui a comer al lugar en el cual ella vivía con muchos senegaleses. Muy generosos, compartían su comida conmigo, mientras me invitaban a escuchar su música y a ver el canal nacional de Senegal. Los fui conociendo y me di cuenta que eran personas de gran fuerza, con mucho sufrimiento a cuestas y con la esperanza de mejorar su vida.

“Quiero ir a Noruega, trabajar ahí, juntar plata y con eso volver a Dakar.Ahí me compraré una casa. He dejado mi país para conseguir este objetivo y eso haré”, me comentó ella, una morenaza que bien podría trabajar como modelo, gracias a su 1.78 de estatura y su hermoso rostro.

Un día pasé a saludarla, pero me di cuenta que no estaba en su “puesto de trabajo”, ahí en la Avenida Mohamed V de Rabat. Recorrí el sector y no la encontré. Sus amigos me comentaron que había desaparecido. Me dio pena no poder despedirme de ella y su clásico amigo, el gigantón Lamine, un senegalés que parecía basquetbolista.

Varios meses después, Mame me agregó como amigo en Facebook y Skype. Ahí supe que estaba viva y ella se encargó de contarme su drama.Pagó para ser transportada hacia Europa. Primero, viajó hasta Nador, una ciudad ubicada en el noreste de Marruecos, muy cercana a Argelia. Desde ahí, se subió a una patera y, en pleno viaje, ésta débil embarcación sucumbió ante la fiereza de las corrientes que dominan en el Mediterráneo.

Quedaron a la deriva en medio de las olas y cuando el umbral de la agonía los perseguía, entonces pudieron ser rescatados por la guardia costera española. “Nos dijeron, en el hospital, que 15, 20 ó 30 minutos más y hubiésemos muerto por hipotermia”, relató mi amiga Mame.Una vez dados de alta, fueron derivados a un centro policial y tras eso se decidió enviar de regreso a todos, salvo a Mame y su compañero Lamine.

Los llevaron a un centro de acogida en un pueblo cercano a Madrid y desde ahí saltaron hacia Barcelona. Allá encontraron alojamiento en casa de un familiar de Lamine y, por ahora, no pasan penurias.

Sin embargo, al no tener documentos, no pudieron buscar trabajo.Varios meses después lograron recuperar su carnet de identidad, el pasaporte y otros papeles, pero de nada les ha servido, pues la crisis europea los ha hecho enfrentarse a la dura realidad del desempleo. A pesar de todo, Mame y Lamine siguen vivos, algo que muchos otros viajeros clandestinos no pueden contar.

Entre 1988 y 2012, más de 20.000 personas murieron intentando cruzar desde África o las Islas Canarias hacia España. Es un promedio de 2.2 inmigrantes fallecidos en forma diaria durante este período.

Sólo en 2011, al menos 1.500 africanos perdieron la vida al intentar cruzar el Mediterráneo y la mayoría de ellos en condición de “ahogados” o “desaparecidos”.Es que muchos de ellos ni siquiera logran ser recuperados de las aguas.Son verdaderos detenidos desaparecidos, pero no por una dictadura, sino que por la frialdad y la desorganización de los políticos de turno.

Algunos han elaborado programas de ayuda y la Unión Europea ha ido creando diferentes iniciativas, como Eurosur, pero aquello no es suficiente. Muchos inmigrantes que son recuperados en tierras españolas son devueltos a Marruecos y desde ahí son enviados a Argelia, en donde los llevan al sur del territorio argelino, “liberándolos” en pleno Sahara. De ahí, que caminen y sobrevivan, si es que lo logran.

Esta realidad es ignorada por muchos medios y gobiernos, los cuales nada hacen para encontrar una solución. Lo peor de todo es que muchas agrupaciones de Derechos Humanos no luchan por la vida de estos inmigrantes.

Claro,  no son víctimas de una dictadura y no se trata de un asunto político.Por eso, no les interesa y, con ello, queda demostrado que los paladines de la defensa de los Derechos Humanos no son más que marionetas ideológicas.

Parece que la reflexión es que esos negros miserables se ahoguen, da lo mismo.Total, son sólo negros y hay millones de ellos en el mundo.

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16 mar 2013

Discriminación con contrato puertas adentro

La discriminación suele estar presente en muchos más escenarios de los que creemos. Tan así es que muchos niños, niñas y adolescentes escuchan en su cotidianeidad una serie de estereotipos, prejuicios y comentarios con contenido exclusivo que terminan formando parte de su proceso de socialización.

Hace algún tiempo UNICEF Argentina y el INADI (la institución gubernamental argentina contra la discriminación) lanzaron, en conjunto, una campaña para erradicar la discriminación en el fútbol, alentando a que tanto los jugadores como espectadores eliminen de sus cánticos comentarios como “Indio juega bien”, “los negros ganan porque están hechos para correr”, “juega como hombre”, etc. Campañas como éstas hacen el llamado a que los padres, cuando vean fútbol junto a sus hijos, no incurran en este tipo de epítetos que producen la transmisión transgeneracional de la discriminación.

Esta trasmisión transgeneracional, utilizada tradicionalmente para referirse a la violencia, es fácilmente aplicable al proceso de aprendizaje de la discriminación.

En este sentido, acciones caseras como tener personal de aseo extranjero o chileno sin contrato laboral o con jornadas excesivas de trabajo, excluir a los ancianos y niños/as de las decisiones importantes del hogar, realizar bromas xenófobas u homofóbicas, denigrar el trabajo de la dueña de casa frente al empleo remunerado del jefe de hogar y tantos otros actos de discriminación que se cometen al interior de nuestras familias, enseñan a la infancia con gran naturalidad que estas acciones son tan legítimas como todos los otros conocimientos que se adquieren en el seno familiar.

Porque la discriminación no está solo presente en la escuela, en el barrio o el trabajo, es muchas veces aprendida en un espacio mucho más íntimo y significativo para todos: nuestra propia familia. Es así como de la misma forma que en este espacio afectivo aprendemos a caminar, hablar y comer, también aprendemos a discriminar.

A diferencia de todos los mecanismos de adaptación social que adquieren los niños/as en sus familias, la discriminación es un delito que viola los derechos humanos fundamentales de las personas, sobre todo cuando ésta se funda en prejuicios de raza, identidad étnica, nacionalidad o cultura afecta además a sujetos colectivos (pueblos y comunidades) que tienen derechos en tanto colectividades, inherentes a su identidad y a su cultura, pero que no siempre cuentan con un estatus jurídico o político (una ciudadanía particular) que les permita defenderse y reclamar.

En este sentido enseñarle a un hijo a discriminar, excluir y ser intolerante es homólogo a enseñarle a robar, traficar o matar.

La familia es, sin duda, donde se empiezan a adquirir la cultura y diferentes criterios que en el futuro le ayudarán a tener una buena adaptación y relación con los demás; la discriminación, en cambio, afecta directamente la capacidad que ese sujeto social, que hoy es un niño/a, tendrá para adaptarse positivamente a una sociedad inclusiva.

Es entonces en ese mismo espacio donde pueden desaprenderse esas conductas, y por tanto convertirlo en un ambiente protector donde se promueva la diversidad, el respeto y la integración. Siendo así, solo será cosa de tiempo que otras esferas sociales se permeen y reproduzcan esta nueva forma de relacionarnos.

No cabe duda alguna de que si la educación que reciben los niños/as se da en un ambiente de respeto e igualdad, se disminuirá considerablemente la tendencia de discriminar a las demás personas.

Hoy, se nos presenta una importante oportunidad para reproducir otros modelos de crianza, revisar nuestras propias prácticas como adultos y reflexionar acerca del tipo de aprendizaje que transmitimos a nuestro hijos/as, debido a que la más efectiva forma de aprendizaje en la infancia es la sencilla imitación y reproducción de la conducta de nuestros padres.

Promover en nuestros hogares los principios éticos de una convivencia sana sin duda tendrá un efecto directo en el tipo de sociedad en la que queremos vivir, sobre todo si estamos frente a personas que se encuentran en una crucial etapa de construcción de identidad y reafirmación social, como son los niños(as) y adolescentes.

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15 mar 2013

Democracia Cristiana: vanguardia, propuestas y futuro

La Democracia Cristiana hoy está de pié. ¿Quién podría ponerlo en duda? Durante el período en que la Derecha ha estado en Gobierno ha sido capaz de hacer una oposición fuerte pero propositiva, presentando proyectos, escuchando a sus bases, fiscalizando sin importar ni temer al sujeto o al objeto de su investigación; manteniendo la cordura y propiciando la unión de la Oposición. Siempre a la altura de su desafío.

Para enfrentar el periodo difícil que sobreviene a una derrota y pérdida del poder central, no sólo jamás se quedó en llorar y culpar a sus socios –como ha sido la costumbre y muchas veces el sello-, sino que salió a la calle y fue capaz de cautivar otra vez a la ciudadanía, la que la prefirió en las últimas elecciones municipales, convirtiéndola en la fuerza política con más alcaldes del país.

Y si le quedan dudas, sólo recordar a sus dos pre candidatos presidenciales, quienes recorrieron el país con propuestas sociales sólidas y discurso propio. Tanto, que para dirimir quién sería el representante falangista a La Moneda, entre Ximena Rincón y Claudio Orrego, 60 mil chilenos fueron a las urnas, participando activamente de lo que podríamos llamar “un nuevo despertar de sus bases”.

¿Por qué –y contra todo pronóstico- ha sucedido esto? Porque los valores sociales cristianos tienen hoy una vigencia absoluta y lo será mientras se mantenga esa porfía de poner al Mercado o al Estado en el centro de la política y no a los hombres y mujeres, tal como creemos debiese ser.

La supuesta “libertad para emprender” o la opción de un “Estado Omnipresente” jamás serán garantías de un respeto a la humanidad. Eso sólo ocurre cuando el ser humano es medida de cada actuar, acción y decisión en política.

Por esta razón, y para el nuevo período que se aproxima, -con altas probabilidades de volver al poder central y aumentar nuestra participación-, no debemos temer ni acomplejarnos de quiénes somos y cómo pensamos. Jamás debemos intentar vestirnos con ropajes, doctrinas o discursos ajenos; menos aún perder la autonomía que nos ha hecho consecuentes, convocantes y siempre firmes en tiempos en que lo más cómodo habría sido la flojera, el miedo, la inacción o sólo la permanente crítica.

La Democracia Cristiana tiene hoy la obligación de seguir ahondando en su relación y jamás renunciar a consultar en sus bases; no reeditar jamás esas antiguas prácticas donde la falange estaba compuesta por las decisiones siempre inconsultas y casi secretas de la dirigencia, y que terminó por disgregarnos y alejar a tantas y tantos…

El desafío hoy es distinto porque la sociedad también lo es. Los valores cristianos que hemos empuñado por años deben renovarse: están vigentes, siguen vivos y lo seguirán siempre, pero debemos cambiar la óptica con que los abordamos. La familia es y sigue siendo el núcleo y la preocupación fundamental para una sociedad que quiere vivir en paz, pero no sólo la tradicional, sino en todas sus formas.

La economía debe mantener esas cifras sanas que se presentan con tanto orgullo y que nos destacan como país dentro del continente. Pero a su vez, debe ser capaz de compartirlas, no de acumularlas en los de siempre. Las políticas sociales no deben construirse a partir del cinismo del resultado, donde se asignan suplementos y bonos a las personas, luego se les reencuesta, aumentan su puntuación, mejoran los estándares y tras ese objetivo se les despojan de los beneficios y vuelven a ser pobres.

Los recursos naturales deben ser propios; la educación de calidad y gratuita para quienes no pueden; la salud una prioridad permanente, urgente, efectiva, digna y oportuna. Las pensiones el reflejo de una sociedad solidaria, que se base en un sistema inspirado en ese valor y que garantice un buen pasar de quienes ya cumplieron y con creces.

Podría seguir enumerando pero sólo quiero recordarles cuál es lo primordial en todo esto: las mujeres y hombres como centro, jamás como objetos de Mercado o Estado. He ahí la diferencia. ¡Allí radica la nuestra, la que nos convoca para seguir participando en política!

En los próximos días nuestro partido vivirá su proceso de elección interna. Frente a ella, esperaría que miles de democratacristianos participen, confirmando el buen período por el que estamos viviendo. Supimos mantenernos en pie y sólo eso ya debe ser motivo de orgullo. Participo en una lista, en aquella que cree en la autonomía, el amor a nuestros valores y en liderar procesos. No en ponerse detrás de otros discursos, ideas o fines. Tal vez habría sido más cómodo hacerlo, pero ceder a nuestras creencias significa morir un poco. Personalmente creo más en esa vanguardia de la DC que siempre la ha llevado a participar de los procesos sociales históricos; desde la reforma agraria, la recuperación de la democracia y dirigir los destinos de Chile.

Esa voluntad de proponer y alzar la voz es la que debe guiarnos siempre, porque aún hay mucho por decir. Es urgente. Es el futuro. Vamos por el.

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15 mar 2013

Al maestro Don Jaime

Es imposible hoy, cuando se cumplen 99 años del nacimiento de don Jaime Castillo Velasco, no hacer un recuerdo de este hombre notable, excepcional y ejemplar, que fue capaz de conjugar el verbo y la acción en la política.

Además, en este año que se conmemoran 40 años del golpe de Estado en Chile, necesariamente se nos viene a la memoria como él logró expresar con su práctica una activa defensa de los derechos humanos. Dicha contingencia ofreció que los principios y valores del humanismo cristiano se engarzarán con la acción concreta.

Él hizo vivo lo sostenido por Maritain en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que consigna en 30 situaciones el marco referencial para vivir una vida basada en la fraternidad que se deriva de la dignidad de la persona humana.

Es así como se instala en la mayoría de nuestro país una convicción, sobre la cual no caben dudas ni ambigüedades, ¡Nada justifica la violación a los derechos humanos! Ningún crecimiento económico ni mejora de cualquier índole, si el precio a pagar por ello es la destrucción de aunque fuera un ser humano o su dignidad.

Su decisión, entre las cuales otras y otros acompañaron, fue la base en la que las organizaciones sociales, políticas y religiosas fueron creando una instancia desde la sociedad civil, para oponer frente a los horrores de la dictadura una ética de la responsabilidad basada en dicho respeto.La Comisión Chilena de Derechos Humanos, de la cual fue su fundador y presidente, fue el espacio principal donde todas y todos llegaron y conformaban un compromiso en base a este acuerdo práctico.

La consecuencia con sus convicciones a pesar de sufrir la represión – fue dos veces expulsado del país – permite relevar que uno de los grandes miedos que sufrió la dictadura fue que la convicción y las ideas afectaban las bases mismas de su propia institucionalidad. Miedo a la deliberación, a la convicción democrática.

Desde ahí surge una de las grandes paradojas actuales. Los que apelan a la libertad y escriben y argumentan desde ella sin consecuencia alguna, diseñaron barreras y obstáculos precisamente para que el ejercicio de una profunda democracia no logre expresarse adecuadamente: el binominal es la expresión suma de ese miedo institucional creada por la dictadura.

El insigne documento “Una Patria para todos”, que creó durante el exilio, establece las bases metodológicas y los criterios programáticos para un diálogo abierto y fraterno entre las fuerzas de la Democracia Cristiana y la izquierda. Esa misma inspiración que nos sirvió para construir en nuestra comuna de La Reina el programa que expusimos como “Todos los colores”.

Tengo la convicción que el ejercicio de la política es siempre un diálogo entre las convicciones y la acción, en toda la practicidad que ello denota en nuestras vidas.

Recordar, por lo tanto, a un hombre que nos marcó a todos los que fuimos, tanto en la década de los 70 y 80, activos militantes por una cultura de la vida y de la convivencia democrática, es un signo que debe seguir siendo un recordatorio del por qué nuestra vocación por los asuntos de interés público.

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15 mar 2013

El cuento de Chile

Vieja expresión que todavía se escucha: el cuento como equivalencia o sinónimo de chiste, es decir breve historieta que se remata de un modo pretendidamente hilarante. Los hay burdos y brillantes, los que detonan la carcajada fácil y los que te dejan perplejos unos segundos y luego te hacen asomar una sonrisa profunda y duradera, los mejores, como dice Bioy Casares.

Cuando pienso en la imagen que Chile ostenta estos raros días, no dejo de asociar estos dos términos. Aunque no sé si el desenlace motive risa alguna.

En sendos tratados, Edmundo O’Gorman y Alfredo Jocelyn-Holt han examinado lo que se denomina la invención de América. Empobrecidos, desesperados, (que no se le olvide) los europeos buscaron ya hace más de quinientos años, hacer realidad sus sueños, sus historias, sus cuentos en nuestro continente que ya funcionaba con los propios.

El balance costo-beneficio es desigual: los genocidios de los pueblos originarios son unánimemente condenables, nuestra herencia cultural, sigue siendo fruto de debate. Los conquistadores no encontraron la Arcadia que imaginaban, en su lugar se dieron contra un mundo que no entendían; por las buenas o por las malas (más por las últimas) acabaron imponiendo una especie de mixtura o patchwork que, en último término nos convirtió en lo que somos.

Como en aquella célebre miniatura de Borges, la ficción acaba suplantando al paisaje; si este sueño existe o no, advierte Claudio Magris en su espléndido libro El Danubio, realmente no importa, en último término acaba siendo, para la cultura dominante, más real y vital que el espacio geográfico que lo contiene.

Relato, llaman a este manojo de historias los analistas, cuando, bajo el surgimiento de una nación o su continuidad, subyace una ideología. País de experimentos, al nuestro, no le han faltado cuentos.

La rapidez exasperante con los que la endémica clase dirigente los suplanta unos por otros ha dado, como resultado, nuestra falta de identidad.Desde el criollo terrateniente, cansado del tutelaje de la corona que engendró la idea de la independencia hasta el Chicago Boy cansado del tutelaje del estado (que le impedía hacer negocios a destajo), varias son las ideologías que han desfilado a través de nuestra historia sin que ninguna logre prevalecer, como las pilchas que la moda relega rápido al olvido.

Carente de reflexión, de asimilación, nuestra historia pasa rápido ante nuestros ojos. Ilustrados sin Ilustración, posmodernos sin modernidad, revolucionarios sin revolución, hoy campeamos en el continente como el país que más crecimiento económico presume, volvemos a hablar de la casa decente en el mal barrio, resucitamos viejas fábulas de superioridad jocosamente cutánea, semejante petulancia recuerda a la breve fiebre del salitre que ya olvidamos, la prosperidad pionera del carbón, etc. Y ya conocemos sus consecuencias de pobreza, violencia y muerte…

Si a usted, buen hombre, le parece mera diletancia lo que escribo, desprecia el pasado y mira-con- optimismo-el-futuro, entonces lo invito a tomar su bici progre y recorrer su propia, desordenada, inconclusa capital como un vórtice absorto en sí mismo, como un tsunami congelado.

Barrios despreocupadamente superpuestos unos a otros, estilos arquitectónicos que apenas lograban el clímax cuando las palas mecánicas los están echando abajo, calles trazadas al lote, que la administración siguiente modificaba con la misma torpeza titulada en Harvard.

Las casas de adobes, que lo llenan de orgullo a usted escuchando a los Huasos del Algarrobal, sucumben no a los terremotos, sino a la miopía del avaro arrendador que los taladra de cubículos miserables, donde hacina más y más inmigrantes hambrientos, atraídos por este cuento de nunca acabar, en perpetua transformación.

Muy cerca, edificios neoclásicos sobreviven a duras penas a la orina, los tags y los boliches para universitarios alcohólicos que los parasitan, arquitectos siúticos (que creen que a esta pobre nación joven le falta clase), prodigan edificios de predecible vidriería que no hace sino aumentar la refracción y el calor en esta olla de greda asfixiada.

No hablemos de los audaces proyectos cincuenteros súper aerodinámicos que colapsaron mucho antes que senectos cités o de los brutales acarreos dictatoriales para limpiar comunas de gente “indeseable” y elevar hasta las nubes la especulación en torno a apetecidos “paños”.

Recorra Santiago de cabo a rabo, su barrios limpios y barrios sucios y verá que el cuento no se lo contaron igual a todos.

A los que van adelante ya les contaron como va a terminar y están más optimistas que nunca con el 6% y, para que nadie más los alcance, siguen activando la maquinita monótona de la especulación (más cuentos e inventos) para sembrar miedo e incertidumbre.

Los más viejos, mareados con tanta tecnología inteligente y tantos supermercados simplemente no pueden creerlo, recordando el atraso forzado por esa misma elite que pensaban, en esos años, que la diversión consistía en creerse grandes latifundistas a la última moda de París.

Los pobres aún sueñan con que la tarjeta de la multitienda los lleve al Caribe y no ante los tribunales económicos. La clase media vive aterrada por los cuentos de fantasmas, de quiebras y desempleo y francamente no quiere saber como va a ser el macabro The End.

Chile parece una ficción tembleque, armada, claro, a la rápida, con tinglado de cuentos falsos, que parecen rápidamente decaer en un chiste de circo pobre que, al final, no hace reír a nadie, salvo a sus astutos creadores que pronto nos sorprenderán con alguna nueva, hollywoodense y burda historieta de prosperidad y desarrollo.

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15 mar 2013

Nuevamente somos discriminados

Una vez más los jubilados y montepiadas de Chile estamos siendo víctimas de una discriminación inaceptable. El gobierno nos ha marginado en el proyecto de ley que beneficia con el bono de marzo por cuarenta mil pesos sólo a los trabajadores en actividad, incluyendo a aquellas familias cuyos ingresos alcanzan hasta un millón 370 mil pesos.

De esta manera se nos relega a la condición de personas de segunda categoría, ignorándose los problemas que nos afectan para subsistir.

La verdad que para el sector que represento, el prometido bono no hace más que aumentar el descontento hacia un gobierno que ha hecho oídos sordos a nuestras legítimas demandas.

De acuerdo a lo anunciado, los jubilados y montepiadas nuevamente somos marginados, provocándose un intolerable incumplimiento a la ley de no discriminación, cuestión que nos faculta, incluso, para llegar hasta los tribunales de Justicia.

De una vez por todas, es bueno que se reconozca el aporte que a lo largo de nuestra trayectoria laboral hemos realizado para la construcción del Chile de hoy.

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14 mar 2013

El partido demócrata cristiano

El 17 de marzo la Democracia Cristiana deberá elegir la orientación de su conducción política y el equipo humano que la dirigirá por los próximos dos años.

Existe bastante consenso, entre la mayoría de los chilenos, en la necesidad de introducir cambios profundos y estructurales en la institucionalidad y funcionamiento de la vida política y económica.

La experiencia de estos años y la realidad del país nos han demostrado la necesidad de reorientar los objetivos originalmente propuestos por los gobiernos de la concertación y que no se realizaron por responsabilidades propias y/o impedimento por parte de la derecha.La disyuntiva está en la orientación, profundidad y objetivos de esos cambios.

Esta situación obliga a la DC a tener la capacidad de influir sustancialmente en la orientación y construcción de la propuesta de gobierno que realice la concertación en conjunto con otros sectores políticos y sociales de la sociedad. El PDC debe asegurar la presencia del pensamiento social-cristiano y su compromiso con sus valores permanentes como así mismo la capacidad de compatibilizar su preocupación por los sectores más desprotegidos, junto con la decidida acción de fomentar y promover el desarrollo y protección de los sectores medios del país.

Para conseguir este objetivo que asegure la gobernabilidad del país a través de una gran coalición de centro e izquierda los militantes de la DC debemos considerar el cumplimiento de determinados elementos en las propuestas formuladas por quienes aspiran a dirigir nuestra organización.

1. La capacidad de constituir un verdadero equipo de trabajo amplio y transversal que represente en forma efectiva la pluralidad de la vida interna de nuestro partido.Es fundamental que la nueva conducción asegure esa condición de amplitud e integración desde los inicios de su postulación.

2. Tener la clara decisión política de avanzar en la elaboración de propuestas concretas que materialicen los cambios que se necesitan para construir una sociedad más participativa, con una democracia política y económica que refleje la capacidad de asegurar la igualdad de oportunidades y de participación y representación de todos los chilenos.

En esto se requiere de un equipo que tenga la personalidad suficiente para hacer valer las ideas de la DC sin complejos y con la clara decisión de poner en común nuestras propuestas para alcanzar acuerdos que nos permitan construir un proyecto único de desarrollo para el país.

Se debe tener la capacidad suficiente para compatibilizar las necesidades de la gente con las realidades objetivas y asumir el rol ineludible de conducir las acciones que permitan avanzar en los propósitos planteados. El rol de conductores políticos que asumen con responsabilidad de futuro cada una de sus decisiones debe ser nuestro aporte permanente a la coalición de la cual formamos parte.

Este enfoque requiere también de un equipo que de seguridad en esa línea y no correr el riesgo de improvisar en un momento tan decisivo para Chile y la DC.

3. Las dimensión de esta tarea y sus desafíos nos obligan a pensar en nuestro instrumento partidario y la necesidad de introducir cambios que nos permitan modernizar su estructura. Crear un partido más participativo, con una estructura descentralizada y comprometida con la construcción de proyectos regionales y decisiones radicadas en la región en todos los aspectos que comprometan su accionar.

Un partido que lleva a su vida interna el proyecto de país que busca construir. Un partido que siga recuperando su confianza y su capacidad de interpretar a su electorado natural, un partido que se reencuentre con las motivaciones centrales de su existencia y que lo obligan a ser testimonio permanente de su compromiso con las aspiraciones de los chilenos, mas allá de lo que parezca conveniente a opinión de otros.

Un partido que se vuelca a trabajar por completo en recuperar la confianza de los chilenos y que por lo tanto le exige a cada dirigente y militante la mayor dedicación a las tareas que se le ha confiado. Esto requiere de un equipo que se pueda concentrar por completo en la tarea de conducir el partido sin distraerse en otras labores.

Un partido que haga descansar sus fortalezas en la convicción de sus ideas, en la adhesión que logra representar, en la voluntad de diálogo con todos los sectores, en la capacidad de construir propuestas concretas que representen el sentir de la gente, un partido que tenga la dignidad de lograr lo que buscamos gracias a esas fortalezas y no como producto de conversaciones amistosas que se alejan de una seria relación política.

Un partido con una conducción en que sus miembros sean la consecuencia de lo que representan como dirigentes políticos mandatados soberanamente por sus militantes como elemento suficiente para representar como corresponde a una organización política.

4. Un partido con una amplia vocación de acuerdo. Que busque en forma incansable la unidad de la oposición, con los resguardos que aseguren una coalición coherente, unida en lo fundamental de la dignidad de la persona humana y comprometida con las acciones y labores políticas que el pueblo de Chile les asigne.

Un partido que sepa actuar con generosidad pero también con claridad en la defensa de sus ideas.

Debemos asegurar que la DC siga cumpliendo su labor de articulador de grandes acuerdos que permitan mayor participación y mejorar la calidad de vida de los chilenos. En esta tarea estamos llamados a actuar sin complejos y buscar en forma decidida los entendimientos que permitan consolidar un país diferente.

5. Un partido que se preocupe de la solidez valórica de sus propuestas y accionar de sus representantes. Somos una organización que tomó los valores y principios del cristianismo para avanzar en la construcción de una sociedad más humana.Esos elementos deben estar siempre presentes en nuestras decisiones y tener la voluntad de promoverlos y defenderlos en forma democrática entre nuestros aliados y en la sociedad chilena.

No somos una montonera que se mueve por lo que convenga o lo que la marea de turno establece. La DC es un partido que está llamado a cumplir una misión y en la búsqueda de su propósito debe saber cumplir con personalidad el rol que le corresponde.

Los chilenos ya han comenzado a dar señales de lo que es posible si la DC retoma los caminos que le permitieron contar con la confianza de tanta gente.

Son esos los elementos que los demócratacristianos , debemos considerar para decidir quienes deben dirigir a nuestro partido.

Chile , en la última elección nos indicó que si hacemos bien las cosas , puede nuevamente depositar su confianza en nuestras ideas, y los hombres y mujeres que las representan.

La Democracia Cristiana debe asegurar y profundizar los cambios en nuestro accionar , que ya se han comenzado a realizar, para que ese Chile , que hemos construido con mucho esfuerzo , vuelva a vernos comprometidos y activos en sus barrios con cada uno de sus anhelos.

El camino ya lo conocemos , no es necesario improvisar. Solo se requería recuperar lo olvidado.

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