08 abr 2013

Otro intento de criminalizar el movimiento social

Hoy vuelvo a escribir sobre la estrategia permanente del Gobierno de enfrentar con escasa inteligencia y empatía las demandas expresadas en los movimientos sociales, una de las características de la administración Piñera.

Desde hace ya varios días y, en cada oportunidad que puede, el Presidente de la República vuelve a señalar que ingresará un proyecto que aumenta las sanciones para las ofensas y malos tratos a carabineros en ejercicio de sus funciones.

Las críticas se han multiplicado antes del ingreso de la iniciativa , siendo muy probable que siga el mismo destino que ha tenido la llamada Ley Hinzpeter, pues ambas, en el fondo, sólo buscan criminalizar el movimiento social, vulnerando los derechos civiles de  las ciudadanas y ciudadanos , amenazando el derecho a disentir.

Frente a este anuncio cabe preguntarse si, efectivamente, es el mejor camino; personalmente creo que no. La verdad es que ya existen normas vigentes sobre maltrato de obra a Carabineros y daños a la propiedad pública y privada; pues bien, lo que corresponde es aplicar la ley actual y no amenazar con nuevas legislaciones que, a todas luces, contribuyen sólo a apagar el fuego con bencina.Faltarle el respeto y la sumisión a un funcionario policial está penado en el artículo 495 N°4 del Código Penal.

El tema de la seguridad pública ha sido definido por La Moneda como un punto prioritario para este año electoral.Deseable sería entonces que revisaran sus actuales estrategias, realizar un profundo análisis de los planes vigentes, mejorar la asignación de recursos y, especialmente, abordar con inteligencia un tema que nos preocupa a todos, pero, no criminalizar las manifestaciones de estudiantes, trabajadores y ciudadanos.

De lo contrario, no se sorprendan si reciben un nuevo fracaso a la hora de votar, pues definitivamente la inmensa mayoría de los chilenos no está por este tipo de leyes.

Especialmente porque se observan contrasentidos en el Gobierno, existiendo un doble estándar que es imposible de ocultar.

De hecho, mientras el Gobierno plantea esta propuesta, nada dice frente a los abusos que han debido sufrir miles de ciudadanos, especialmente estudiantes e indígenas, que han recibido no sólo ofensas verbales por parte e Carabineros, sino golpes y, tal como lo hemos denunciado, actos vejatorios e inaceptables.

¿Por qué entonces no presenta un proyecto para sancionar a los uniformados que atenten contra los derechos civiles y humanos de las personas? Porque, lo que es peor aún, estos abusos se realizan con el escudo de un uniforme, muchas veces sin portar su identificación.

Este tipo de proyectos sólo otorga a las policías injustificadamente una protección que no tienen los demás integrantes de la sociedad, incluyendo a otros funcionarios públicos. Desde ya, anuncio mi voto en contra.

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08 abr 2013

Compromiso histórico chileno PDC – PCCh

Se conoce como “Compromiso histórico” la línea política del Partido Comunista italiano de los 70 en torno a lograr un acuerdo entre el PC y el PDC italiano, principalmente,que implicaba  la colaboración en un programa de gobierno y la gestión respectiva de gobernabilidad. Este proceso no se pudo profundizar por el secuestro y posterior asesinato de uno de sus impulsores, Aldo Moro, a la fecha uno de los principales líderes de la DC italiana.

Los autores materiales de dicho asesinato pertenecían a un grupo de extrema izquierda denominados las Brigadas Rojas. En cuanto a los autores intelectuales de la ejecución de Aldo Moro se ha especulado mucho sobre ellos y tal vez nunca los conoceremos.

A diferencia de la Italia de los 70, en el Chile actual se utiliza el “asesinato de imagen”, con todo el poder de ciertos medios de comunicación masivo, caricaturizando y desfigurando cualquier propuesta política que signifique romper con el modelo económico actualmente vigente.

Las “brigadas rojas modernas” ejercen su función a través de las redes sociales con un discurso “ultrón” criticando cualquier acuerdo que de viabilidad política a un programa transformador y, los poderosos – presentes en la oligarquía criolla – tratarán de evitar cualquier compromiso político que afecte a sus intereses.

De hecho, en las próximas semanas el PDC debe pronunciarse sobre la política de alianza y la formación de una coalición de un próximo gobierno bajo una candidatura unitaria de la oposición, sobre un acuerdo electoral parlamentario y sobre los ejes de un programa de gobierno.

En su último voto político, aprobado en la Junta Nacional del PDC de junio del 2012, se definió una tesis política, la cual señala que “somos decididos partidarios de una alianza de centro-izquierda que se constituya en el germen de una nueva mayoría social y política, en la perspectiva de alcanzar el gobierno en 2014”.

Ahora,la DC tiene que definir y explicitar una política de alianza de una nueva coalición de gobierno, incluyendo una postura frente al PCCh. Lo extraño es que justo en este proceso se pone en el primer plano de la opinión pública las decisiones y opciones políticas de ambos partidos de hace 25, 30 o 40 años atrás.

Qué duda cabe que la DC en esa época rechazaba la política de rebelión popular de masas de PCCh -que planteaba todas las formas de lucha contra la dictadura – su posición detrás del atentado a Pinochet y la internación de armas en Carrizal Bajo, estrategia que le costó, al final de los ochenta, el aislamiento político de los comunistas de la época frente a una Concertación que surgía como un amplio acuerdo político.

También debemos reconocer que el PCCh desde 1935 (época de los acuerdos de Frentes Populares) a la fecha, ha sido un partido político que ha formado parte y ha estado en todos los procesos republicanos respectivos, con la sola excepción del periodo 1980-1988 que adoptó la ya conocida política de rebelión popular de masas. Es justo reconocer que fue uno de los partidos más golpeados por los agentes de seguridad de la dictadura militar y que dicha represión fue determinante en su posición política.

Pretender solucionar “querellas históricas” a partir de la suscripción de un acuerdo político entre el PDC y el PCCh no es la vía correcta para buscar una convergencia entre ambas fuerzas políticas.

El punto central en la actualidad es saber si los comunistas y los demócratas cristianos somos capaces de construir, con otras fuerzas, una nueva mayoría social y política que defina el 30 de junio a un/a candidato/a unitaria de oposición, un mayoritario acuerdo parlamentario y, por sobre todo, un programa de gobierno que impulse y desarrolle las transformaciones políticas, sociales y económicas que este país necesita.

De ser posible, debemos construir un compromiso histórico de gobernabilidad y transformaciones sociales de cuatro años, no solamente reconociendo y aceptando las profundas diferencias que tenemos, sino que buscando los mecanismos y las alternativas para enfrentar y superar dichas diferencias y los correspondientes conflictos que puedan surgir.

Entre los componentes de dicho acuerdo tiene que haber un marco sólido sobre el tema de los derechos humanos, no referido a la visión histórica ni a la visión internacional del mundo actual, donde las diferencias son abismantes, sino más bien sobre definiciones estratégicas y políticas públicas sobre derechos humanos que se implementarán en el próximo gobierno.

Pero también están los demás ejes programáticos como recursos naturales, previsional, laboral, salud, educación, nueva constitución, energéticos, entre otras materias. Finalmente están los componentes de gobernabilidad entre todos los actores políticos que sean parte de un próximo gobierno. Esta metodología no es novedosa, ya se utilizó entre la DC y el PS Almeyda a fines de los 80.

Por lo anterior, se deben buscar los puntos de convergencia y dar la señal política entorno a un compromiso histórico que, por sobre todo, tenga presente a los sectores más vulnerables y sectores medios de la sociedad chilena. Aldo Moro lo llamaba gobierno de “Solidaridad Nacional”.

Sin duda los poderosos oligarcas de este país lucharán contra este compromiso histórico, pero, como sabiamente señalaba mi abuela materna,“nadie dijo que la vida era fácil”.

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08 abr 2013

Pueblos indígenas y comandos presidenciales

Ha concluido la conformación de los primeros equipos principales de los comandos de los pre-candidatos presidenciales de la derecha y de la oposición. Son los equipos de confianza; los que llevarán hasta el 30 de junio (elección primaria) el mando de las tareas centrales de cada campaña, tanto en su dimensión territorial como programática.

Los comandos de la derecha y de la oposición han buscado sintonizar con ciertas ideas-claves, que surgen de la movilización social, que es crítica a los partidos políticos y a la repetición de figuras políticas que la llevaron centralmente a partir de 1990: los rostros repetidos.

Los comandos han sido sensibles a esa crítica, y han incorporado a una masa relevante de profesionales jóvenes, muchos de ellos sin militancia histórica ni grandes trayectorias y lo más alejado posible de los partidos políticos, mezclando además la presencia de mujeres, para responder –en cierto sentido- también al tema de los derechos de género. Esto último no es correspondiente en relación con las plantillas de candidatos a parlamentarios: en esta elección habrá menos mujeres-candidatas que en el 2005.

En este proceso de constitución de comandos de campañas presidenciales hay un dato sorprendente: en ninguno de los llamados primeros equipos principales, los de alta confianza, están presente los indígenas. No es menor.

Esto acontece con Golborne y Allamand. No es extraño. Es raro que ellos visibilicen a los Pueblos Indígenas, demasiado criminalizados por la derecha.

Lo notable es lo que acontece en la conformación de los comandos de los partidos de la oposición.Velasco fue el primero en dar a conocer su team de campaña: ningún indígena.

La prensa informó sobre los convocados por Enríquez-Ominami a su equipo central: ningún indígena.

En las redes virtuales se informó profusamente sobre los hombres y mujeres de confianza principal de Orrego: ningún indígena (y el PDC cuenta con un Frente Nacional Indígena); y en el novel equipo central de Michelle, ningún indígena  y el PS y PPD han convocado a un gran Frente nacional indígena de la Oposición.

En el caso de la candidatura de Gómez, en el anuncio inicial de su equipo principal, tampoco hay indígenas. Interrogado por este “detalle”, al menos, en días después del anuncio, nombró a José Ankalao, como “vocero de su comando”. Un paso notable. El único.

¿Casualidad? ¿Coincidencia? ¿Improvisación? ¿Desprolijidad?

Estoy seguro que luego de este artículo, que seguramente será conocido por alguno de los “miembros de confianza” de los comandos, habrá respuestas y reacciones.

De hecho, desde el comando de Enríquez-Ominami me dijeron en twitter que los indígenas entraban en otro momento.

Desde el comando de Orrego me dijeron también en twitter que faltaba por constituir más equipos.

Desde el comando de Gómez me dijeron por facebook que en el programa radical hay un capítulo específico sobre Pueblos Indígenas, después nombraron a Ankalao.

En la oposición, los indígenas del PDC, PPD, PS, PR, PC e IC tuvieron que presentar una petición especial en el encuentro programático del Hotel Neruda (23 de marzo) para que se considerase el tema indígena como un Eje Programático especial. No hubo problema, pero no estaba considerado en la convocatoria.

En los encuentros recientes realizados por los candidatos Girardi y Undurraga no figuraron indígenas en la convocatoria, y el tema no estuvo presente en sus comisiones de debate. Hubo sí algunas menciones con ideas antiguas como la del “reconocimiento constitucional” de los pueblos indígenas.

¿Casualidad? ¿Coincidencia? ¿Descuido? ¿Improvisación?Creo que hay un poco de todo esto.

Y quiero creerlo así, pues lo contrario sería muy delicado, es decir, invisibilizar la causa indígena, justo cuando los resultados del Censo 2012 entregan como hecho el que somos 1.715.000 indígenas en el país y que los mapuches constituyen casi 1.500.000 personas. Pero no es sólo el dato estadístico.

Es fundamentalmente el antecedente de que los Pueblos Indígenas de Chile, y principalmente el Pueblo Mapuche, están en proceso de resistencia a la cultura dominante; sienten una profunda desconfianza hacia los partidos políticos y están demandando intensamente el cumplimiento de compromisos contraídos anteriormente y están poniendo temas nuevos en el debate político.

Ignorarlos sería un error político con consecuencias impensables. Marginarlos en los ámbitos de “confianzas políticas” sería una muestra de discriminación. Excluirlos de los espacios de participación sería imperdonable en el Chile de hoy, y esto va para los partidos políticos que están negando la inserción de indígenas en las plantillas de candidatos a parlamentarios, por proteger a “los que tienen mantienen”, en desmedro de los propios discursos a favor de la diversidad.

No se están dando cuenta que los Pueblos Indígenas del Chile de hoy están adquiriendo con extrema rapidez una autoconciencia e identidad insuperable. El Censo 2012 demostró que los indígenas rompen mayoritariamente, ahora, su silencio étnico.

Entonces, es necesario poner esta voz en el desierto para que los rumbos puedan ser enmendados en el más corto plazo por nuestros políticos. Michelle lo señaló en cierto modo en su discurso en la comuna de El Bosque: “Las condiciones de vida y los derechos de nuestros pueblos originarios siguen constituyendo una tarea pendiente como país, y es otra dimensión crítica de esta falla estructural que como sociedad nos afecta a todos”. Corresponde entonces construir consecuencia con este certero diagnóstico.

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08 abr 2013

Otra vez se salvó Franco

Estaba casi cesado por la directiva después de la derrota ante Olimpia por la Copa libertadores y dejado con un ultimátum que debía ser campeón del torneo y ayer gana a Huachipato, campeón del año pasado por 4-3 y queda de sub líder a tres puntos del puntero Unión Española.

Tal como sucedió en febrero pasado, cuando la “U” perdió ante Olimpia en Asunción por goleada y se salvó del término de su cargo, al golear dos días después al débil San Marcos de Arica por el torneo local le ocurrió otra vez al afortunado técnico Darío Franco.

Al término del partido del jueves pasado en el Estadio Nacional ante el mismo Olimpia que perdió 1-0 y lo dejó prácticamente eliminado de la Copa Libertadores, la directiva decidió mantenerlo , sólo por los problemas en conseguir un nuevo técnico, pero con la exigencia de salir campeón o en su defecto, cesar el contrato.

Para fortuna de Franco fue a jugar a Talcahuano con el campeón Huachipato y ganó 4-3, pudiendo ser una ventaja más holgada y dejó al equipo en segundo lugar a tres puntos del puntero, Unión Española con quien no ha jugado todavía en esta competencia, pero también le quedan importantes partidos ante U. Católica y Colo Colo.

En todo caso, si bien ganó y anotó cuatro goles el equipo no mejoró mucho.El resultado se debió exclusivamente al regreso de Aranguiz, Marino en el mediocampo y de Fernández y Lorenzetti en el ataque, jugadores más experimentados y probados.

También a la incorporación de Velásquez como carrilero derecho y de Cereceda como carrilero izquierdo y no como mediocampista donde fracasó ante Olimpia.

Asimismo, y especialmente en el primer tiempo y al parecer, por petición de los jugadores, la “U” marcó en toda la cancha de la misma manera que lo hacía con Sampaoli. Lo más destacado, que les alcanzó para el primer tiempo, fue la marca individual y el auxilio del compañero más cercano para puntear y despojar del balón al rival.

La “U”, que ayer vistió de amarillo y dejó con la camiseta azul al local, dominó desde el inicio, exigiéndose en todos los sectores, disparando desde distancia y estando presto a los despejes en el área. Y así, a los 8 minutos llegó el primer gol tras un fuerte disparo de Velásquez, que no pudo embolsar el arquero Veloso, quien dejó el balón a los pies de Lorenzetti, el que lo entregó a Ubilla, el que anotó el gol sin problemas.

La “U” creaba peligros a cada instante y a los 13 minutos Aranguiz ingresando por la derecha se anticipa a Labrín y con certero disparo conecta un centro de Marino y logra el segundo gol de los amarillos, ex azules. Parecía que la “U” goleaba.

Huachipato, estimulado por su público que repletó el recinto, atacaba con centros buscando a su goleador Bryan Rodríguez o a través de habilitaciones por las puntas para sacar ventaja de la zaga de tres defensas de la “U”. Y a los 19 minutos vino el descuento ante un centro de Reyes, que conectó Rodríguez, quien saltó por lo menos 15 centímetros más que el débil Videla, ubicado por regalo como mediocampista por el DT. A los 30 minutos los locales empataron tras un pase de González a David Llanos, quien corrió solo por la izquierda superando la salida de Herrera y su disparo obstaculizado por Acevedo volvió a sus pies para anotar el gol e igualar.

La “U” no cejaba en sus ataques y a los 33 minutos Fernández pone un gol de ventaja, mediante un impecable tiro libre poco más allá de la entrada del área grande. Había más en los minutos agregados del primer tiempo. Velásquez incursiona por la derecha cruza al centro y con sorpresivo tiro de 25 metros derrota nuevamente a Veloso.

Los universitarios siguen con su esquema, aún cuando hay menos físico para la marca y el segundo tiempo es flojo. No obstante la “U” tiene opciones, a través de Lorenzetti, Fernández y Aranguiz, pero a los 61 y 73 salen Ubilla y Lorenzetti, levemente lesionados y Huachipato se anima a atacar más.

Civelli, ingresado por Lorenzetti no es ningún aporte en el sector izquierdo, por su deficiente estado físico, en tanto que Maturana, quien lo hizo por Ubilla mostró su buena técnica y toque, pero también su debilidad física al ser desplazado ante leves empujones, como igualmente por lo mismo demora en disparar, desperdiciando propicias ocasiones de anotar.

Cuando parecía que el partido terminaba 4-2 un pase de Reyes por detrás de Acevedo permite al goleador Rodríguez anticipar la débil defensa opuesta por Pepe Rojas y anotar el tercer gol de los locales.

La victoria le abre opciones a Franco de seguir en el cargo siempre que haga jugar al equipo de la misma manera como lo hizo en el primer tiempo ante Huachipato. Su opción de pelear el título depende de la mejoría de Mena y Gutiérrez, quienes pueden reforzar el débil lado izquierdo del ataque.

De todas maneras pueden con este mismo equipo, superar en la próxima fecha a Palestino, rival con muy débil ataque y con dificultades para superar una mediana marcación defensiva. Tendrá también tiempo para pedir asesorías y consejos de los jugadores más experimentados del plantel.

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07 abr 2013

Dijo, ¿desigualdad? II

En nuestra columna anterior (cooperativa.cl) terminábamos citando un diseñador español que sostenía, frente a como van las cosas allá, pero también en otros lugares, que el único derecho humano que al final interesaba proteger, era aquel de hacerse rico, a como de lugar.

En verdad, esta afirmación no está lejos de lo que en la práctica ha sido la nueva cultura o ethos si podemos hablar así, que ha sido promovida desde la contrarrevolución neo-liberal de mediados de los setenta hasta ahora, matices más, matices menos.

Por eso también es que ha resultado tan difícil y tan lento poner sobre la mesa el tema de las desigualdades y su impacto para la vida en común y para la existencia veraz de una política democrática.

Muchos se preguntan: bueno,¿ y ahora recién las elites se percatan de la existencia de este fenómeno?

Claro, no es evidente ni fácil introducir esta temática cunado se ha predicado a los cuatro vientos que el sentido de la existencia personal se reduce a hacerse rico, o también, poderoso o famoso.

Y que, en esa afanosa búsqueda de dinero, fama o poder, ya vista por Hobbes, como objetivos que conducen a la agresión y enfrentamiento de intereses, los medios casi no importan mucho. Lo que importa son –nueva ideología ad portas-, los resultados.

El resultado entonces pasa a ser el nuevo sentido del gobernar y hacer política. Se cree que basta con la eficacia y la eficiencia con los resultados, para que entonces esté legitimado normativamente lo que se va obteniendo.

Por eso, bien se ha dicho que las desigualdades son un problema ético-político en último término. No un problema ni de recursos del país, de riqueza a repartir, ni de pobrezas a asumir.

¿Acaso como país no podríamos proponernos vivir desde otro sentido de las cosas y la propia vida en común?

¿Desde otra forma de asumir nuestra relación con los otros y el medio ambiente, en la cual la austeridad, la sencillez, la fraternidad y no el boato o el aspiracionalismo, fuesen los fines últimos que nos muevan en el día a día?

Pero no, como buenos chilenos, lo mejor es barrer la pelusa debajo la alfombra y luchar por hacerse un lugarcillo en esta tierra a como de lugar, total, que cada cual salga adelante como mejor pueda.

Sin embargo, un filósofo americano, de los más grandes en filosofía política y ética, nos quiso recordar que si la desigualdad no es un producto de la naturaleza de las cosas ni tampoco de aquella de cada individuo, entonces es un producto del orden social, económico y político realmente existente.

En su caso, de la evolución de la democracia liberal capitalista en América del Norte.En nuestro caso, del capitalismo neoliberal globalizado asumido hace años.

La pregunta que tenemos que hacernos sería ¿ cuánta desigualdad estamos dispuestos a tolerar ética y políticamente hablando? No es que vayamos a construir una sociedad sin ninguna desigualdad. Pocas veces se ha propuesto algo así. Ni siquiera el socialismo, ni el comunismo como burdamente se repite en la ignorancia. Lo más probable es que siempre existan desigualdades por diversos motivos.

Lo importante sería, no naturalizarlas y preguntarse, ¿qué niveles de desigualdad estamos dispuestos a admitir en conjunto, como sociedad?Claro hacer estas dos afirmaciones supondría echar abajo algunos de los dogmas más sagrados del neo-liberalismo dominante en el país: unos son más ricos y otros son más pobres porque los individuos son diferentes, tienen talentos diferentes y se esfuerzan diferente.

Además, no hay porqué ocuparse del punto de vista de la sociedad, porque la sociedad no existe (como dijo ya doña Tatcher) y por último, cada cual se salva como pueda, los otros pueden ser un estorbo o derechamente, un infierno, como alguien conocido aseguró una vez.

Por eso es que esta cuestión –como otras por lo demás- no es un asunto ni de recursos, ni de técnicas de gestión, sino primeramente, un tema ético-político, de cómo queremos vivir juntos y bajo qué instituciones. O no, ¿piensa usted?

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07 abr 2013

Allende marxista

La historiadora Patricia Arancibia ha hecho pública su amarga queja por la retención de un libro de su autoría, sobre los 150 años de historia que  cumple  el ministerio de Justicia y que paradojalmente, la autoridad política – ministerial no desea distribuir. Su afirmación ha sido cruda y fuerte, ha señalado que hay más censura que en el peor momento del régimen militar.

Dicho esto de quien viene, una persona en nada cercana a la oposición política contra la dictadura, lo menos que se puede decir es que se trata de afirmaciones duras y fuertes.

Una de ellas se vincula al hecho histórico que en 1970, por la voluntad soberana del pueblo de Chile fue electo Presidente de la República, Salvador Allende.

Efectivamente, como constata la historiadora por primera vez se eligió un Presidente marxista. Es decir, fundaba su acción política y su visión del mundo en las ideas formuladas por el teórico y filósofo alemán Carlos Marx. Allende nunca lo ocultó y por el contrario, orgulloso de esa condición proclamaba su voluntad de impulsar un proceso de cambios sociales de acuerdo a la realidad chilena en democracia, pluralismo y libertad.

En otras palabras, Allende fue lo contrario de aquel estereotipo del término “marxista”, que tantas veces esgrimió el dictador Augusto Pinochet y otros violadores de los derechos humanos, que usaban tal calificativo con el exclusivo y siniestro propósito de ejecutar crueles acciones represivas, incluida la disminución física de sus opositores.

De triste recuerdo es aquella frase de Gustavo Leigh, el mismo 11 de septiembre de 1973, cuando señaló que el objetivo de la Junta Militar era “extirpar el cáncer marxista”.

Allende era un humanista laico, conocedor de la Teoría Marxista, concebida por él como una guía interpretativa de la realidad social y económica, abierta permanentemente a las transformaciones inevitables, e incluso deseables, “del constante devenir social”.

Allende era un político creador, con una mirada de largo plazo que daba coherencia a su infatigable lucha por una sociedad mejor, pero era un líder ajeno al fanatismo y la rigidez de quienes interpretan las ideas revolucionarias de Carlos Marx como un dogma, una receta inmodificable o peor aún, como un cuerpo pétreo y reseco, indiferente al país en el cual se sitúa el desafío, al cual no le importa lo que ocurre en su entorno, sino que vive sólo para su reproducción dogmática.

Por eso, Allende era socialista, lejano y profundamente ajeno al fanatismo y la irracionalidad de los que asumen el ideal socialista como una especie de libro sagrado, inmutable, estéril.

Es indudable que su “vía chilena”, obedecía a esas convicciones profundas. La petrificación de la construcción socialista bajo la llamada “teoría científica del marxismo-leninismo” en la Unión Soviética y su campo de alianzas durante medio siglo, hasta la caída del muro de Berlín, la conversión del partido único en una estructura de retroalimentación de un poder autoritario, sin democracia, le llevó a insistir durante décadas que el camino para Chile era “con democracia, pluralismo y libertad”. Sólo una alternativa profundamente chilena podía responder a las exigencias del camino revolucionario para Chile.

Es decir, para millones de luchadores, el término marxismo expresa un compromiso muy profundo, no dogmático, entrelazado al esfuerzo civilizatorio que entrega más dignidad y justicia, libertad al ser humano. En la vereda opuesta, para muchos terroristas de Estado no fue más que una palabra usada como excusa, para cometer atrocidades inenarrables.

La derecha se auto-encegueció con el terror que ella misma generó respecto de Allende y sus propósitos; por ello después del Golpe de estado de 1973, se hizo cómplice de las más inaceptables violaciones a los Derechos Humanos.

De manera que no resulta ociosa una reflexión sobre el sentido y las consecuencias que pueda adquirir una palabra en el proceso histórico y la vida de un pueblo.Allende era enemigo de toda censura. Fue un demócrata a carta cabal.Por eso, defendió hasta el final su concepción chilena para el cambio social en Chile.

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06 abr 2013

Kirshbom, un pyme mártir de los 120 días

En estas semanas en que los peces gordos se ufanan de pagar a 120 días a sus proveedores, me pongo a pensar en Adolfo Kirshbom, un chileno Ingeniero Civil, padre de mellizos y primer pyme en ir a tribunales contra uno de los colosos del negocio de los supermercados. Un pequeño empresario que solo, muy solo, constató hace años cómo su gremio traga la eucaristía funesta a 60, 90 y 120 días.

Para Adolfo, los despotismos unilaterales del retail al que vendía su producción sólo se solventaron en la ley de oro del modelo económico chileno y que versa: “No tú y yo, sino tú o yo”.(1)

Al igual que el señor K de la novela El Proceso de Kafka, Kirshbom no sabía de qué se le acusaba. Al parecer, fue castigado por vender demasiado.

Inesperadamente, la cadena le informó que los pagos acordados a 30 días se estimarían en adelante a 60 jornadas. Ese fue el inicio de una siniestra montaña rusa en la cual esa cadena se apropió de sus dineros a cuenta de emisiones de créditos no autorizados, le cobró por gastos de publicidad inexistentes, emitió facturas y guías de despacho fraudulentas y le obligó a absorber en su inventario todo lo que ellos no quisieron vender de su producción.

El carro vertiginoso se detuvo un día cuando le comunicaron la suspensión de las compras. Adolfo, no aceptó nunca la ruina a la que se le condenaba e inició una pelea en tribunales, donde sus rivales poseían santos en la corte como él afirmaba.Todos le advirtieron que no lo hiciera, pues caería en las listas negras del sistema.

En la novela de Kafka, el señor K sufre un curioso arresto. Se le conmina sólo a pernoctar en su habitación, pero debe sufrir la rutina del tribunal e ir además cada día a su trabajo. De idéntica manera, Adolfo Kirshbom dio lucha en la Corte de Apelaciones, a la vez que sobrevivía trabajando precariamente bajo el acoso de la Dicom, esa neo policía secreta.

Y aunque perdió empresa, casa y matrimonio, muy valiente pasó de ser un pequeño proveedor a constituirse en un activista. Visitó canales de TV, radios y diarios.Obligó a quienes representan a las pymes a denunciar los atropellos.

No obstante, siempre su protesta fue silenciada en los medios por obra y gracia de los “gentiles patrocinadores”.

Enérgico y para seguir combatiendo, Kirshbom ingresó a estudiar Derecho. En ello estaba, cuando un fallo del 5 de octubre de 2004 el Tribunal de la Libre Competencia condenó al grupo retail que él combatía por sus prácticas abusivas con los proveedores.

Los mismos fraudes, que arruinaron a Adolfo afectaban por años a los grandes proveedores del duopolio. En todo caso, tal avance fue precario, las perversiones del retail continúan y gracias a ellas siguen construyendo sus torres de Isengard en Providencia.

En la lucha estaba Adolfo, cuando se le diagnosticó un tumor cerebral, de complejidad y sobrevida escasa. Adolfo murió peleando, dando entrevistas hasta cuando salía de sus quimioterapias.

En el año de su partida el senador Nelson Ávila le hizo un homenaje en el hemiciclo, en presencia de sus familiares y ante la indiferencia de muchos honorables, pues muy pocos se quedaron a esa hora de incidentes.

El modelo chileno y la Paz de Augusto que la protege no desean trabajadores con empleos dignos, tampoco mercados justos, usa la vacía palabra emprendimiento para justificar nuestra vida laboral precaria. Quienes usando su creatividad y sudor alzan una pequeña y mediana empresa sólo pueden vender en un mercado sobre monopolizado, todo lo contrario a un círculo virtuoso.

Un amigo experto en innovación, con pos grado en USA, me dijo que al arribar en el 2004 lo primero que escuchó tras bajar del avión fue al presidente chileno decir: “Es lo que hay”. Esa expresión en el país que exportó la idea del emprendimiento es la más mediocre que se puede decir, una cadena de palabras grises opuesta a: “El cielo es el límite” o “Al infinito y más allá”.

Al culminar la novela “El Proceso”, el protagonista dice que la mentira se ha erigido en orden universal y la ley es un lenguaje ajeno a la verdad.

Sin embargo, Adolfo asumió con coraje los dolores espirituales y su épica nos empuja a creer lo contrario: Que la defensa de la verdad, sobre la falsedad, debe ser el espíritu de la ley.

Me gustaría que sus hijos, hoy adolescentes imagino, sepan que su padre, fue un valiente que no eludió el llamado de la justicia y nos enseñó que “cuando pasamos de la potencia al acto y de la posibilidad a la realización, participamos en el verdadero ser, nos hacemos un poco más semejantes a lo perfecto y a lo divino”, como apunta Hermann Hesse en su Narciso y Goldmundo.

(1)Karl Liebknecht, político alemán de principios del siglo XX.

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06 abr 2013

Y corrí el Dakar

¿Estás segura? ¿No te parece muy arriesgado? ¡Pero si nunca has corrido Rally!

Fueron los primeros comentarios que escuché cuando conté que correría el Dakar, pero yo sabía que eso era lo más fácil que me tocaría, así que no me deje embargar por comentarios pesimistas y me enfoqué en mi entrenamiento y en llenarme de energía a través del cariño y el apoyo de las personas que sí me apoyaban.

Fue un año de mucho entrenamiento, muy difícil, por momentos muy aburrido, pero había una meta, ser la primera mujer latinoamericana en correr un Dakar. Y fuimos avanzando, armando todo un cuento en el que yo era primeriza, por lo que cometía errores en cosas básicas que a medida que avanzaba fui corrigiendo.

En septiembre me enfrenté a una situación crítica, me quebré la mano a una semana de viajar a México a correr el Latinoamericano de motocross. Había que tomar una decisión, viajaba y arriesgaba TODO o me quedaba y le daba con todo para recuperarme para el Dakar. No fue fácil pero me demoré un minuto, 8 horas después ya tenía una placa en la mano y 6 tornillos. A las dos semanas ya estaba en sesiones con el kinesiólogo.

Le di con todo, en 6 semanas volví a subirme a la moto, no me di cuenta y estaba en la moneda en el lanzamiento del Dakar dándole la mano al Presidente de la República, me sentía en las nubes, no lo podía creer, ya no quedaba nada para viajar, pero me entraba la inseguridad, sentía que nadie me tenía fe, fue difícil, faltaba financiamiento aún, todos me hablaban de eso y yo sólo quería despejar mi cabeza un segundo, la presión era mucha, todos me decían que lo que estaba por hacer era muy difícil, en fin, fue un día muy intenso.

Un abrazo de feliz año nuevo en la casa de una familia amiga y 8 horas después ya estaba en Lima, nerviosa como nunca, acreditaciones administrativas, acreditaciones técnicas, muchas fotos, muchas entrevistas y yo todavía no lo podía creer, estaba a punto de largar el Dakar y todavía no lo asimilaba.

5 de enero, la alarma suena a las 5:30, mi hermana me dice desde la cama de al lado, “Kuki, empezó la aventura”. Nos levantamos, ducha, desayuno, equiparse y en taxi al parque cerrado.

Poco antes de las ocho me tocó entrar a buscar mi moto, la revisé entera, instalé el roadbook y largué. De ahí a la rampa de largada había menos de 10 kilómetros, miraba todo a mi alrededor, no lo podía creer. Llegué a la rampa, varias entrevistas, me presentaron al público como la chilena que sacaba la cara por Latinoamérica.Saqué mi bandera y la mostré y la llevé conmigo durante todo el trayecto, todos los días, la de Chile y la de Isla de Pascua.

Avanzaba por las avenidas de Lima, estaba lleno de gente, me topé con mi camioneta de asistencia y se me infló el corazón, estaba muy feliz, la gente gritaba mucho, mostraban banderas y en los semáforos casi se subían ellos también a la moto, me sentía tan orgullosa, hubo un momento en que mi emoción fue tal, que se me cayeron las lágrimas, no podía creer que estaba corriendo un Dakar, algo que pensé que nunca haría en mi vida. Me tomó unos 15 kilómetros estar más tranquila.

De ahí en adelante fueron días muy largos y noches muy cortas, largábamos a las 4:30 am aproximadamente y los primeros días llegaba de noche, por más que me apuraba y trataba de acelerar no me daba la luz del día para llegar al Biubac.

Llegaba, lo primero que hacía era decirle al mecánico si algo fallaba en la moto luego a ducharme, comer , pintar el roadbook y dormir unas 4 horas. Mientras fueron pasando los días mi manejo fue mejorando y empecé a llegar de día, por lo tanto descansaba un poco más.

Había días más difíciles que otros, pero ninguno era fácil, muchos kilómetros, full calor, por momentos demasiado frío, problemas mecánicos, caídas, abandonos de amigos, un piloto muerto en nuestras narices, demasiadas emociones, también peligros.

En Argentina me encontré de frente con un alud, estaba encajonada en un río “seco”, gracias a la advertencia de Paco, un español, alcancé a salir, si no, no la estaría contando.

Mientras más avanzaba la competencia, mas aprendía, mejor andaba y mejor me sentía. Sucedían cosas muy lindas, como la solidaridad entre los pilotos, hasta que… se acabó, una falla eléctrica en mi moto, no la podía arreglar. A los 10 minutos llegó una camioneta de la organización, entre un peculiar francés, un más fluido inglés y un español incomprensible para ellos entablamos una conversación, me trataron de ayudar, pero no tenía caso, no tenía los materiales necesarios para arreglarla. Me subí al jeep y nos fuimos. Lloré y sentí mucha tristeza de ver que mi moto quedaba ahí a la orilla del camino, junto con mi sueño de llegar a la Moneda.

Pasaron los días y comprendí que había hecho algo muy grande, saco cuentas muy positivas de mi participación en la carrera más difícil del mundo, aprendí mucho.

Sin duda ha marcado una diferencia en mi vida, deportiva y personalmente hablando, bueno y desde ya me estoy preparando para el Dakar 2014, mi nueva meta, el Puerto de Valparaíso.

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06 abr 2013

El agotamiento del Estado neoliberal

El dominio del cálculo económico en la vida pública ha tenido como resultado una subordinación disconforme y potencialmente explosiva en las personas. El culto por el dinero y la privatización extrema de bienes públicos fue denunciado con fuerza en las calles por los estudiantes el año 2011.

En el mundo neoliberal lo único que vincula al ciudadano con el Estado es la autoridad y la obediencia. Lo público es un espacio democrático que solo se corresponde con el cumplimiento de la ley. La fuerza del dinero nos ha convertido a la mayoría en consumidores económicos y políticos.

La concentración de la riqueza a niveles inéditos en el país fue posible porque el Estado de Chile -durante la dictadura militar- se fue desmontando, casi en secreto, para beneficio de un puñado de empresarios y accionistas vinculados al régimen.

Visto en perspectiva, la privatización fue una pérdida para el Estado democrático –entendido como la suma de todos los chilenos con derecho a voto- de la mayor parte de sus activos históricos, a lo que habría que sumar las comisiones de los bancos por unos oscuros procedimientos.

Se puede inferir que el proceso privatizador chileno está en la base de la distribución regresiva de la riqueza nacional. Tampoco fue posible un debate sobre la racionalidad de la privatización durante la Concertación. Nunca se consideró lo dicho por Judt: “La única razón para que los inversores privados estén dispuestos a adquirir bienes públicos que en apariencia son ineficientes, es que el Estado elimina o reduce su exposición al riesgo”.

Hasta Keynes pensaba que el capitalismo no sobreviviría si solo se limitaba a proporcionar a los ricos los medios para hacerse más ricos. Al término del gobierno de Piñera habrán pasado casi 30 años de crecimiento “ciego” que habrán ahondado las desigualdades en el país. Por esto, la prioridad ahora es reducir la desigualdad, y este es el punto de partida de la auténtica auto-crítica progresista.

¿Qué estamos haciendo por esto? La educación es un buen comienzo, pero no es suficiente. Los antiguos creían que una sociedad justa es aquella en que se practica habitualmente la justicia. Los nuevos han agregado que una sociedad democrática es aquella en que los ciudadanos participan de los asuntos públicos y fijan las reglas de las acciones de los políticos.

El Estado es ante todo una cuestión de territorio, un lugar donde viven y se organizan los chilenos en forma autónoma y soberana. Aunque experimentemos la globalización en los productos, internet o los viajes, la política es una función del espacio territorial.

El Estado democrático territorial es el único que responde a los ciudadanos. En su interior, la libertad consiste en mantener el derecho al desacuerdo sin temor a represalias. En su exterior, los Estados viven una era mundial de inseguridad: económica, física y política.

La inseguridad engendra miedo al cambio, a los extraños y a un mundo ajeno. Lo único peor que demasiado gobierno, es muy poco. La demostración son los llamados Estados fallidos, como Haití o Somalia. En el actual desarrollo de la globalización es probable que el Estado territorial acreciente su importancia política.

En todos los rincones del mundo, las personas votan donde viven y sus líderes tienen legitimidad y autoridad en el lugar donde fueron elegidos.Ante todo, los países de verdad son una comunidad política. En consecuencia, no importa lo rico que sea un país, sino lo desigual que sea. La gran diferencia que existe entre el ciudadano rico y uno pobre deslegitima la propia democracia, que es lo que ha estado pasando en Chile, por ello se requiere un cambio de paradigma.

En el debate de ideas, la tradición socialista constantemente ha destacado el valor de la fraternidad, los propósitos comunes y la conciencia de nuestra dependencia mutua. En base a esos valores piden redefinir los criterios que se emplean para valorar los costos de todo tipo: sociales, ambientales, humanos, estéticos y culturales junto al económico.

Buscan tener un desarrollo sustentable determinado por la cultura nacional, que se construye en forma participativa, sobre la base de instituciones democráticas, inclusivas y pluralistas.

Las democracias actuales aspiran a ser sociedades plurales y abiertas que se enfrentan al dilema de la libertad y la seguridad. Es un dilema que solo el Estado puede resolver como un todo. Un Estado que surge como resultado de un consenso social, es condición necesaria para otorgar libertad y seguridad a sus ciudadanos en forma perdurable.

En Chile la elección no es entre Estado y Mercado, sino entre dos tipos de Estados. Uno pequeño y oligárquico, de carácter policial, impuesto en forma ilegítima, gobernado por la ideología neoliberal o uno más sólido e inclusivo, de inspiración igualitaria, de carácter democrático, legitimado en plebiscito nacional y con participación real de asociaciones ciudadanas, sindicatos y regiones.

Lo que se propone es simple: la creación de instituciones políticas y económicas más igualitarias que se correspondan -aunque sea en parte- con los mejores sermones que nos arrojan los políticos sobre el valor de la democracia.

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05 abr 2013

Las apuestas de Belus pagan

Corría el 26 de marzo de 1993 y un novel joven de 17 años, 491º del mundo, tenía la misión de debutar un viernes en Copa Davis. Marcelo Ríos Mayorga saltaba a la cancha del Court Central del Estadio Nacional para verse las caras con el canadiense Andrew Sznajder.¿El resultado? Caída en cuatro sets ¿El capitán? Belus Prajoux.

5 de abril del 2013. Un chico de 16 años era el encargado de abrir por primera vez una serie de Copa Davis. Christian Garín debía enfrentar al uno local en calidad de visitante ¿Resultado? Caída cinco 5 sets.¿Capitán? Belus Prajoux.

Tras una semana compleja, Prajoux tenía en sus manos, una vez más, la decisión de decidir quien acompañaría al uno del equipo en los singles ante Ecuador. Jorge Aguilar y Hans Podlipnik aparecían como los mejores rankeados del equipo después de Capdeville, pero Belus igual que 20 años atrás se la juega por el recambio a pesar de los cuestionamientos que había en el mismo seno del equipo.

A pesar de la derrota, la apuesta le volvió a dar dividendos a Prajoux. El capitán ya había hecho que Garín fuera el debutante más joven en toda la historia del tenis chileno en la Davis, el año pasado ante Italia, pero lo de este viernes en Manta era algo aún más arriesgado.

Era un partido por los puntos, en una final americana, pero a pesar de que Garín cayó, tras cuatro horas de batalla, el sabor de boca fue agradable.

El joven tenista volvió a demostrar que tiene “eso”, un ingrediente que sólo tienen los elegidos, los tocados por la varita mágica en este deporte.

Al igual que en Nápoles, donde cayó ajustadamente con Bolelli, en Viña , donde ganó una ronda y cayó en tres sets con Chardy, Garín volvió a demostrar que él es el futuro. Y que es la aparición más esperanzadora de los últimos años en el tenis chileno y también mundial.

Su derrota de este viernes, que lo dejó con lágrimas en los ojos, demuestra que el santiaguino ya es una realidad. Con una mentalidad de veterano, con golpes sólidos y parejos, un físico privilegiado para un joven de su edad y por sobre todo una madurez inusual para un niño de 16 años, Garín se ganó un puesto que muchos cuestionaron debido a su juventud.

Ahora la misión de Belus, y del tenis chileno, es encontrar y formar al compañero de Garín. A uno que lo acompañe y lo ayude a devolver al tenis chileno a sitiales privilegiados del tenis mundial. Ese compañero de generación que le faltó a Marcelo Ríos, el mismo púber que hizo debutar Belus hace 20 años atrás.

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