15 dic 2011

La sustentabilidad es un buen negocio

En la actualidad el mundo de los negocios se ha vuelto más complejo. Generar empleos no es el único valor empresarial hacia la sociedad.

La empresa está inmersa en un medio social y medioambiental, donde se abastece y enriquece de estos sistemas, por lo tanto tiene la responsabilidad de velar por ambos y convivir con ellos cívica y armónicamente, no sólo por razones altruistas, sino realmente por asegurar su perdurabilidad económica hacia el futuro.

La sustentabilidad es un círculo virtuoso que tiene un claro retorno de inversión con rentabilidad a corto y mediano plazo.

Vinculado a la estrategia central, la empresa genera ahorros significativos y aumenta su productividad defendiendo los derechos humanos de sus grupos de interés, recursos económicos que pueden ser reinvertidos en acciones sociales y ambientales que le garanticen su permanencia en el mediano y largo plazo.

Algunas ventajas:

Reducción de costos: las estrategias de eficiencia energética, análisis de procesos y diseños asociados a una estrategia de sustentabilidad, conducen a la reducción de costos y al incremento en la calidad de los procesos en el corto plazo. A modo de ejemplo, los edificios “verdes” mejoran entre un 30% y un 70% el rendimiento en el uso de energía y entre un 35% y un 50% en el uso de agua.

Beneficia la competencia: cada día los inversionistas y consumidores consideran la responsabilidad social de las empresas. Aumentar el valor de la marca frente a los competidores, puede definir el futuro económico de la empresa.

Mejora la reputación: mostrar que la empresa trabaja por y para sus grupos de interés, genera estima y confianza por parte de la sociedad y, por lo tanto, aumenta sus ganancias.

Una empresa es dueña de todos sus activos excepto de su prestigio, son sus grupos de interés los verdaderos dueños de su reputación.

Es innovador: los programas de sustentabilidad comunicados de manera eficiente al interior y exterior de la organización, se perciben como una diferenciación en el mercado, que se traduce en una buena reputación y reflejo positivo en el negocio.

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15 dic 2011

Denuncia anónima: el éxito del ministerio del Interior

Hoy, cuando mi abuela me comentó lo bien que estaba funcionando el sistema de denuncias anónimas implementado por el ministro Hinzpeter, debo confesar que no le entendí bien qué me quería decir.

De hecho, según recuerdo, cuando la idea se planteó, y se informó profusamente que esto ayudaría a combatir la delincuencia y -muy especialmente- el tráfico de drogas, ella, es decir mi abuela, realizó varios comentarios contrarios a la iniciativa.

Así las cosas, fui directamente a preguntarle qué la había hecho cambiar de opinión.

Bueno me dijo, entiendo que la investigación de la colusión de los productores de pollos y ahora la de los supermercados están basados en una denuncia anónima. Yo creo, me insistió, que esto tiene que haber sido resultado de este fono denuncia implementado por el ministerio del Interior.

No quise discutir con ella. Me temo, que de ser así, el fono denuncia se deberá clausurar.

En caso que este mecanismo siga funcionando, tendremos que evitar se envíen a la Fiscalía de Irarrázabal más antecedentes de colusión o, por último aceptar que en nuestro país, en lugar de “economía de mercado”, lo que impera es una “colusión de mercado”.

¿O una economía de colusión?

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15 dic 2011

Cantemos todos de Arica a Magallanes, pero en diferido

Adhiero al ejercicio espiritual del texto “Y Dios está con la U”, publicado ayer por Carlos Valenzuela en este sitio de opinión, relativo a la campaña del hoy campeón de la Copa Sudamericana. En la columna el autor reflexiona sobre la “serie de eventos improbables que evidencian una aureola mística acompañante”, en esa epopeya culminada por los azules anoche en el Estadio Nacional.

Me sumo a la reflexión, creativa y rebelde del autor.

Aunque hoy la U es propiedad de la UDI y Colo Colo de RN, lo hecho por los jugadores es una lección de fraternidad, solidaridad, honestidad, modestia y prudencia en medio de un Chile individualista, coludido, y binominal.

Una final que podría haber unido a todo un país, fue transmitida por los privados de manera diferida anoche, como fiel reflejo del Chile legado por Pinochet y blanqueado por los gobiernos de la eterna transición.

Pero no importa que nos hayan robado todo, hasta el fútbol, porque el fútbol es sagrado como decía Fontanarrosa.

Soy colocolino con raíces wanderinas y creo que esta no fue la primera lección mística dada por la U en este año. En la final del apertura la UC llegó, cantando victoria desde el Chile Abc1 y los azules dieron vuelta la llave de manera paranormal.

¿Cómo un club que debería ser sólo bastión de egresados de esa casa de estudios, tiene tanto arraigo en grupos medios y populares, los cuales jamás fueron o serán profesionales?

Sencillo de explicar, el equipo lleva el nombre de una universidad que representa el ideal republicano, ése destruido en gran parte por la revolución armada de derecha del 73. La Universidad de Chile tenía sedes en todas las regiones y siempre estuvo para las comunidades más humildes.

Una de las tareas fundacionales de los golpistas fue destruirla y casi lo consiguen, tanto el Alma Mater como el equipo. Sin embargo, el club logró renacer de la nada en los 90.

No pudieron ni con el crimen ni con el robo. El hincha republicano leal se fue a segunda con el equipo a fines de los 80 y salió a Plaza Italia el 94 a celebrar una alegría real, de ésas que la transición jamás nos dio, pues ganaron sin negociar ni mendigar nada.

Colo Colo es otra cosa, es el equipo de nuestra idiosincrasia y como me dijo un amigo argentino: lo más parecido al peronismo, pues adentro caben todos y encontrarás cualquier cosa, “enhorabuena “, le dije yo.

Por eso, a pesar de ser un albo nostálgico de la prestancia de Mario Osbén y la magia de Caszely, de cuando no existían barras bravas pagados por dirigentes, siempre he sentido que la U no es nuestro enemigo directo de clase, ideología o espíritu.

Como colocolino, siento el clásico espiritual contra la UC. De esa casa de estudios egresaron la pléyade de arquitectos económicos de la dictadura, cuyo anhelo era destruir la casa de Bello. Una pontificia que hasta hoy no pide perdón por su colaboracionismo en la dictadura, totalmente lejana a la herencia humana dejada por Silva Henríquez.

Contra la U, Colo Colo vive el hermoso e indiscutido superclásico deportivo, para ver quien es el mejor en la cancha. Tanto el Colo como la U sumados son Chile.

El primero es la esencia del misterio que somos como pueblo, el segundo el ideal de sociedad fraterna a construir. Hasta el gran Leonel jugó en el cacique y nadie se atreve a reprochárselo.

Jodorowsky explicó una vez que el fútbol fue inventado por los rosacruces, inspirados en el tarot. Hay 22 jugadores, la pelota sería la verdad y el árbitro es Dios, fuente de justicia y confusión. El fútbol, por ende, es sagrado.

Los golpistas que compraron la U hace poco, simpatizantes de quienes robaron Chilectra en el 85 y hoy la usan para blanquear su imagen pública, no tienen idea del club adquirido.

Siempre les saldrá el tiro moral por la culata, no creían en Sampaoli y no adscriben a proyectos deportivos serios como sus jugadores.

Los 11 de la campaña han dado un mensaje opuesto a sus dueños de la UDI, quienes van a desarmar el equipo. Éstos son el avaro que jamás se sacia, tal como demostró la transmisión en diferido de anoche. No me extrañaría a un Sampaoli, amigo del presidente Correa de Ecuador y cercano al pensamiento de Bielsa, como una piedra en el zapato para ellos en el largo o mediano plazo.

La U de Chile y sus valores republicanos obtuvieron la copa que no pudimos nosotros ganar con tanto dolor el 2006, pero también por todo lo expuesto, nos hace hoy cantar de Arica a Magallanes, aunque sea en diferido.

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15 dic 2011

Sobre el valor de las encuestas

¿Cuánto saben realmente las personas que son encuestadas de aquello que les preguntan?

¿Contestan sobre ciertas cosas sin saber de qué se trata? ¿Tienden a responder según lo que creen que es “el pensamiento correcto” de ese momento?

Estas son algunas de las preguntas que es válido plantearse cada vez que se da a conocer un sondeo de opinión, que por lo general la TV y los diarios difunden como si fuera un veredicto inapelable sobre el sentir de la sociedad.

Pocas personas echan una mirada a la ficha técnica de la encuesta, en la que se indica el número de consultados, cuántos días duró la recopilación de datos, si fue hecha sólo en Santiago o en varias regiones, si los que respondieron fueron entrevistados cara a cara o consultados por teléfono, cuál es el margen de error, etc. Y todo eso es muy relevante.

Surgen justificadas dudas respecto del rigor con que se realizan algunos sondeos, pero ello no es parte del debate público.

Ni siquiera los expertos se atreven a opinar, para no herir la susceptibilidad de los colegas que hicieron una determinada encuesta; además, no desean enemistarse con las empresas o entidades que la patrocinaron.

En el caso de los líderes políticos o sociales, todos se mueven con pies de plomo. Quienes aparecen bien evaluados se quedan tranquilos y agradecidos por supuesto, y quienes salen mal parados prefieren guardar silencio para que nadie diga que respiran por la herida.

Necesitamos juzgar los estándares de calidad de las encuestas. También en este terreno hay que exigir rigor y transparencia.

Giovanni Sartori advierte que “las respuestas dependen ampliamente del modo en que se formulan las preguntas (y, por tanto, de quién las formula), y que, frecuentemente, el que responde se siente forzado a dar una respuesta improvisada en aquel momento. ¿Es eso lo que piensa la gente? Quien afirma esto no dice la verdad. De hecho, la mayoría de las opiniones recogidas por los sondeos es: a) débil (no expresa opiniones intensas, es decir, sentidas profundamente); b) volátil (puede cambiar en pocos días); c) inventada en ese momento para decir algo (si se responde ‘no sé’ se puede quedar mal ante los demás); y sobre todo d) produce un efecto reflectante, un rebote de lo que sostienen los medios de comunicación”. (Homo videns. La sociedad teledirigida, Taurus, 1997).

Nadie discute que las encuestas constituyen un instrumento útil de medición de la temperatura social, y que pueden aportar datos valiosos sobre diversos asuntos, entre ellos las políticas públicas.

Pero hay que plantear necesarias reservas respecto de la trascendencia que suele darse a sus resultados.

Por ejemplo, algunos periodistas analizan a veces la aprobación o desaprobación de una fuerza política en un cierto período como si ello fuera equivalente a la intención de voto. Y no es así.

Alguien puede criticar a un determinado bloque por las más variadas razones y, pese a ello, estar dispuesto a votar por sus representantes en la próxima elección.

Como sabemos, los gobernantes suelen estar muy pendientes de las encuestas, lo cual no tiene nada de reprochable. El problema surge cuando empiezan a tomar decisiones en función de sus resultados, dejándose llevar por la corriente.

Los líderes de verdad, en cambio, no temen desafiar a las encuestas si consideran que ello es necesario para sostener sus convicciones sobre el interés colectivo.

Guillermo Cumsille y Hugo Rivas, especialistas chilenos sobre estudios de opinión, plantearon en el 2° congreso latinoamericano de la World Association for Public Opinion Research, realizado en Lima en 2009, que la publicación de los estudios de opinión en los medios de comunicación genera hechos de consecuencias sociales, culturales o políticas, y que existen suficientes ejemplos de la gravitación de las encuestas en el surgimiento de liderazgos y la generación de hechos políticos.

El problema, sostienen, es que “cuando ellas son realizadas deficientemente y/o publicadas con algún tipo de sesgo, distorsionan la información que se entrega, comprometiendo la fe pública, lo que constituye un abuso y fuente de confusión.”

Se dice que las encuestas son una fotografía de la realidad. Pues bien, se trata de que la fotografía no salga distorsionada por las deficiencias de la máquina, el ángulo dudoso o la incompetencia del fotógrafo.

No es lo mismo un sondeo basado en entrevistas directas a 1.500 consultados, que un sondeo telefónico de 450 personas, con el agravante de que este sólo considera a quienes tienen teléfono fijo.

No es lo mismo un sondeo con preguntas que inducen a contestar de un cierto modo, que otro que trata de evitar cualquier sesgo.

La responsabilidad de los medios de comunicación es muy alta en este campo, como en tantos otros. Si se inhiben respecto de la calificación de la calidad de las encuestas y asumen una actitud acrítica, no contribuyen precisamente al fortalecimiento de los hábitos democráticos.

Por todo esto es que los ciudadanos deben estar alertas y no dejarse engañar por las apariencias.

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15 dic 2011

De municipios y arquitectos

Cada vez que se acerca un fin de año, vemos impávidos cómo se cambian pavimentos de calles en buen estado, y se levantan baldosas de veredas nuevas para poner otras baldosas aunque la mayoría de las calles pequeñas parezcan campos minados, y las veredas de los barrios, pistas de motocross.

Sabemos que la municipalidad no ha ejecutado todo su presupuesto y que lo hace a toda prisa antes del 31 de diciembre, con tal de justificar gastos y el presupuesto venidero.

Ocurre en todo el aparato estatal, a todo nivel, y es un mal asumido de nuestra administración pública. Puedo aceptarlo como tal. Pero porqué la manía de intervenir los hermosos parques públicos de Santiago Centro, cuando en las poblaciones de dicha comuna y de casi todas, sobran los peladeros, las plazas áridas y las canchas sin pasto.

El centralismo en Chile es fractal, se reproduce a todas las escalas, y la urbanística no escapa en lo absoluto. Pareciera que el criterio de los departamentos de arquitectura de los municipios fuera que ciertas cuadras, parques y lugares públicos deben estar siempre modernizándose, verse de primer mundo. Fuera de esas manzanas está el Chile promedio que no importa.

Como vecino fui testigo en los últimos dos meses, de una remodelación (no encuentro qué palabra utilizar), completamente innecesaria de la Plaza Brasil, un espacio público tradicional y muy bien mantenido pese a su gran uso.

Desarmaron los viejos juegos para colocar otros nuevos, sacaron pasto de acá y colocaron más allá, cambiaron los viejos y robustos bancos de plaza por unos más endebles y pequeños. Cambiaron todos los rebordes de cemento de los céspedes, para colocar un nuevo reborde, más grueso y más alto. Y para peor renovaron el maicillo, ese trumao innecesariamente traído a la ciudad del smog.

Vaya y pase. Pero quién explica, a qué ciudadanía se le consulta la necesidad de gastar enormes recursos públicos en intervenir el Parque Forestal. ¡El Parque Forestal! Pero ¿qué problema tienen con el Parque Forestal? ¿Qué están haciendo?

Hace pocos días lo recorrí con una mezcla de tristeza y rabia. Arrancaron los viejos bancos, amontonándolos como basura e inutilizándolos, para colocar menos bancos de los más nuevos. Cambiaron los mismos rebordes que en Plaza Brasil, y de nuevo a poner pasto acá y a sacar de allá.

Muchas intervenciones buenas o malas, aunque sin duda discutibles. Pero lo que no puedo entender es para qué meterse con la Fuente Alemana.

¿Qué problema tenía la Fuente Alemana? Eliminaron toda su pileta periférica, sin entender que alguien hace mucho tiempo diseñó la ubicación de dicho monumento de una manera, en una cierta estructura, y aunque sea discutible a la luz de la estética imperante actualmente, debemos dejar que nuestros espacios públicos envejezcan y nos cuenten su historia. No se trata de no cuidarlos, todo lo contrario, se trata de conservarlos en vez de rehacerlos.

Parece más fácil para los municipios cada cierto tiempo hacer todo de nuevo que trabajar todos los días y con la comunidad para cuidar y querer nuestros lugares.

Ahí está parte de la respuesta a la pregunta de por qué los destrozos a los bienes públicos en las grandes manifestaciones. Pues porque quien los destruye no los siente suyos, porque nadie le ha consultado, porque los han modificado tantas veces que no hay en su memoria afectiva nada que lo lleve a proteger lo colectivo.

Porque como esos bienes no son de todos, sino que de la autoridad, al manifestarse hay que hacer que al Poder le duela.

En mi opinión son mayores los destrozos civilizados y planificados de los municipios y arquitectos, que los aleatorios vandalismos callejeros.

Y nada es porque si, pues es sin duda más lucrativo para los arquitectos y sus empresas contratistas y chupasangres de erario público, borrar todo y hacerlo de nuevo y volver a firmarlo, que hacer las mínimas intervenciones realmente necesarias.

Hace no mucho fue la Quinta Normal con una enorme intervención paisajística a uno de los más carismáticos parques del Santiago antiguo, y antes lo fue Plaza de Armas.

Recuerdo a un arquitecto decir en el programa de Warnken que la Plaza de Armas de Santiago ostentaba un paisajismo de finales del siglo XIX que debía ser actualizado. Hay en ese juicio tanto fascismo, conservadurismo e intolerancia como en la más recalcitrante clase política en el poder.

Por algo será.

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15 dic 2011

Sampaoli los engañó a todos

En el último partido de la Liga Sudamericana, cuando los nervios y la tensión inquietan al más pintado, Universidad de Chile ganó por un contundente 3-0 a Liga de Quito, dos veces vencedor de éste torneo, conjunto que traía una sola derrota y la experiencia de 5 finales internacionales.

45 mil personas en el Estadio Nacional y todo el país vibró hasta el amanecer con la obtención de este galardón, uno de los pocos que ha logrado en fútbol chileno en este tipo de competencias.

Los aficionados gozaron con la “U” desde que comenzó el torneo, que lo ganó sin derrotas en 12 partidos luciendo un juego alegre, vertiginoso, dejando muy poco espacio al rival para intentar hacerle un gol. Liga se exigió al máximo, pero le fue imposible.

La “U” fue superior y por primera vez en el Nacional se vio a un equipo chileno, dominando en todos los terrenos del juego, con notoria superioridad. Hasta los comentaristas argentinos, mezquinos con nuestro fútbol, alabaron los méritos de la U. de Chile, reconociéndolo como el mejor de Sudamérica y como un elenco que da gusto ver jugar.

La victoria incluso debió ser más amplia, Canales en dos ocasiones y Rodríguez en otras tantas pudieron haber anotado. Y lo más importante, es que si bien es cierto, Vargas consiguió dos brillantes goles para asegurar el triunfo, la victoria fue obra de todos, porque esta es la identificación del cuadro azul, la labor de equipo, valiosa en la vida y desde luego en el deporte colectivo.

La “U” impuso un estilo que sorprendió a todos y que se ha calificado de ataque.

Resulta increíble creer que hasta los más afamados comentaristas de los medios nacionales y extranjeros, incluso ingleses, no se hayan percatado en qué consistía el nuevo y revolucionario sistema implementado por Jorge Sampaoli en la “U” y que le permitió esta corona y ya antes el torneo de apertura y que la tiene invicta en 34 partidos seguidos

Todos han elogiado el carácter ofensivo permanente y hablado de la permanencia de dos atacantes netos y un tercero tras ellos y de las fórmulas utilizadas: 3-4-1-2 y/o 4-3-1-2 y que la causa principal de los éxitos es Eduardo Vargas.

DT, jugadores antiguos y nuevos y rivales discutieron y discuten al respecto. Más de una semana duraron las discusiones con el “ballet azul”, el de mejores resultados que tuvo la “U” en su historia, y que cimentó su tradición, en la década del 60 del siglo pasado y no han cesado.

¿Cuál de los dos es más de ataque? Y los elogios recaen en Leonel Sánchez, Ernesto Álvarez, Carlos Campos, Sepúlveda, Contreras, Marcos, Musso, Eyzaguirre, Astorga. Para los comentaristas argentinos de Fox Sports la “U” es un Barcelona chico”…

El ataque es lo que más destacan los dirigentes y los hinchas y los propios jugadores del plantel, quienes nunca han explicado claramente como jugaban, y no sabían explicar el sistema que les propuso el DT.

Hasta el DT de la selección nacional, Claudio Borghi, estaba confundido y en los últimos encuentros, ante los éxitos universitarios llamó a 8 jugadores azules, para hacer jugar apenas a dos y obviamente el sistema Sampaoli no le funcionó.

¿Cuál o cuáles son los astros o figuras aparte de Eduardo Vargas? No los hay, porque ésta “U” es un equipo, SU fuerza reside en la capacidad de todos, en el esfuerzo conjunto, en la solidaridad y en la simpleza, tal simpleza que puede adaptarlo cualquier conjunto, siempre que encontrara los jugadores para ejecutarlos, otro mérito de DT transandino.

Sampaoli los engañó a todos. La médula de su sistema y que pocos le dieron trascendencia fue primeramente la defensa. Costaba llegar al área chica azul y más aún rebasarla. La U” recibió sólo dos goles en 12 partidos. Todo el equipo trabajó siempre en esa idea desde iniciado el encuentro, en especial cuando el rival tenía el balón, arriesgando en faltas.

Quien estaba cerca del poseedor del balón tenía la obligación de arrebatarlo y en su ayuda debía ir quien estuviera más cerca, quitándole el balón o punteándolo a un compañero. La intención inicial en la final y en todos los encuentros fue siempre quitar el balón antes que los rivales cruzaran mitad de cancha. Y de inmediato al ataque. La distancia al arco rival así es mucho más corta.

A esta faena ofensiva debían igualmente sumarse todos. No sólo Vargas y Canales.

También llegar por la derecha Rodríguez, Acevedo y hasta Osvaldo González, y por la izquierda, Mena y José Rojas y por el centro Aránguiz y a los centros y cabezazos Marcos González.

En la defensa, arriesgar el todo y contar con la colaboración de un excelente arquero, como en este caso, Johnny Herrera. Todos defender y todos atacar. Los remolones o egoístas, no caben aquí.

Da igual el 3-3-4 o el 4-3-3 en este sistema y no se necesita un Valdivia o un Fernández, como pasador de todas las pelotas. Lo importante en el revolucionario esquema Sampaoli es estar cerca del balón.

Así se juega más fácil y los resultados tienen que ser buenos. Pero para lograrlo hay que tener una buena preparación. El que no la tiene no puede jugar. Sampaoli llegó en diciembre del 2010. Le costó un año alcanzar ese nivel y elegir los jugadores, buenos más que brillantes, pero todos dispuestos al sacrificio. Nadie corrió como la “U”.

Un sistema adecuado para el fútbol, que no descansa en algunas pocas figuras y en otros- los menos- que entregan todas sus energías. Un sistema para implementarlo en la selección nacional.

Y gozar con un elenco que se entrega en defender y lucha sin cesar por anotar. Un sistema mejor que el de Bielsa y desde luego que el de Borghi y más fácil de asimilar y que ya ha demostrado sus resultados.

La “U” y Sampaoli dejaron una marca difícil de superar y una fórmula que puede ser de éxitos al fútbol chileno. Hay que darles las gracias

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15 dic 2011

Liberales y conservadores en Renovación Nacional

El debate al interior de Renovación Nacional ha ido subiendo en intensidad. Hay quienes creen que sólo se trata de una querella interna que dice relación con cupos de poder, internos y de nominación de candidatos municipales.

Otros lo asocian a una conflictiva relación entre su presidente, el senador Carlos Larraín, con el presidente de la República. Finalmente, la senadora Lilly Pérez ha planteado que se trata de una pugna entre liberales y conservadores.

Ambas familias siempre habían existido en el partido, pero ahora, a juicio de la senadora, la actual directiva ha roto las más elementales normas de la convivencia en una asociación pluralista. De ser cierto lo anterior, se trata de un debate central para el actual proceso político chileno si y sólo si involucra dos grandes debates: reformas políticas y reformas sociales. Pero esto no es claro. Veamos por qué.

El debate dentro de Renovación Nacional es de la mayor importancia para el sistema político chileno siempre y cuando  diga relación con las necesidades sociales y demandas políticas del momento actual.

Al respecto es bueno recordar que la pugna liberal-conservadora se dio durante un siglo y medio en Chile, sin que cambiara en nada la estructura socioeconómica del país. Esta es la cuestión.

Hasta 1965 hubo dos partidos políticos en la derecha. Liberales y conservadores debatieron, a veces incluso llegando a las armas, acerca de la separación de la Iglesia Católica del Estado chileno o del régimen político presidencial y centralista.

Sus enfrentamientos respecto de la ley de matrimonio civil, cementerios laicos o igualación de derechos de los nacidos dentro y fuera del matrimonio son recordados.

También sus conflictos político-institucionales, en torno a reformas que atemperaran el presidencialismo y centralismo del régimen político, son parte de la historia de Chile.

Sin embargo, ni a unos ni a otros, se les ocurrió jamás cuestionar las más flagrantes injusticias sociales del régimen capitalista. Incluso, unos y otros, cuando gobernaron en el siglo XIX tendieron a ser  autoritarios. No dudaron tampoco en apoyar el Golpe de Estado en 1973, cuando el capitalismo y la democracia liberal estaban seriamente cuestionados por el proceso de democratización social.

¿Un liberal puede ser un conservador? Puede parecer confuso, pero no lo es si distinguimos los planos.

El liberalismo es una filosofía política que afirma los derechos individuales y que plantea que el Estado sea neutro en materias morales. Los conservadores tienden a concentrarse en los deberes para con la comunidad y no dudan en utilizar el Estado para lograr el orden social.

Así un liberal puede ser más amigo de la emancipación cultural y un conservador del orden social. Sus batallas son fieras y centrales para el futuro de la democracia. Sin embargo, hay un segundo concepto de conservador que puede hermanar a estos adversarios.

Conservador es el que se opone al cambio social. En este caso, un liberal de derecha, en una sociedad capitalista, puede ser un profundo conservador. Como un conservador católico puede ser un revolucionario en una sociedad comunista y atea.

¿De qué tipo de conservadores y liberales estamos hablando en el caso de  Renovación Nacional? La verdad es que no queda claro; sobre todo cuando leemos los planteamientos tributarios de los “liberales”.

Sin embargo, escuchar a la senadora Lily Pérez ayuda a abrigar esperanzas democratizadoras. Esta ha planteado sus dudas sobre su permanencia en RN.

Ella se queja que “ante el acuerdo de vida en pareja, la ley contra la discriminación, la modificación al binominal, temas que hicieron al Presidente ganar la elección, se ve una resistencia en la directiva que no es coincidente con la militancia”.

Luego ha señalado que la resistencia a su propuesta de poner fin al lucro en la educación universitaria  demostraría que la hegemónica ala conservadora de su partido no respeta las diferencias en su seno.

En el programa  televisivo Estado Nacional además agregó, con mucha indignación, la liviandad con la cual se habría actuado en lo relativo al homenaje a Miguel Krassnoff, un violador de derechos humanos que sólo amerita una completa y total condena.

Requerida si se ella era partidaria de la reforma tributaria, la apoyó plenamente e incluso se atrevió a aventurar que la tasas de impuestos a las empresas debía elevarse hasta 24 puntos (está en 17 en forma permanente). Como se ve, la senadora plantea  demandas sociales y políticas hondamente sentidas.

Ojalá que la senadora  Lily Pérez sea representativa de una derecha que no teme abrirse a una democracia más plena, a una sociedad más inclusiva y a una economía más igualitaria.

Esperamos que ella no ceje y que su ejemplo cunda.

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15 dic 2011

Derecho y Justicia. Lo suyo de cada uno *

En este libro de reciente aparición, el profesor Gonzalo Ibáñez trata de un tema que se ha demostrado como de constante actualidad e importancia a través de la historia. ¿Cómo se han de distribuir entre los miembros de una sociedad los bienes que, siendo limitados, son sin embargo necesarios para todos de manera que la sociedad pueda funcionar de manera adecuada?

Y lo que se dice de los bienes puede asimismo decirse de las tareas, de los cargos, de las penas y de los honores. ¿Cómo es posible distribuir de manera que cada uno reciba la parte que le corresponda?

A esta tarea se abocaron con especial brillo los romanos de la época clásica, esto es, entre que Roma fuera fundada y que, más de mil años después, cayera bajo la presión de las invasiones germánicas.

A esa “parte” que cada uno corresponde, ellos la denominaron “ius”, término que, después, fue traducido a nuestra lengua por “Derecho”.

La tarea de construir, desarrollar y aplicar la ciencia sobre este crucial aspecto de la vida ciudadana constituyó una de las tareas más complejas a que se abocaron los romanos y su éxito se vio reflejado en la excepcional solidez y continuidad de la obra política que ellos forjaron: el imperio romano.

Después, vendrían siglos de extremada dureza en los cuales reconstituir la vida ciudadana constituyó una prueba muy severa que, sin embargo, el incipiente mundo europeo de los siglos medievales pudo enfrentar también con éxito.

Parte muy importante de esa tarea fue la de redescubrir y poner nuevamente en práctica la herencia jurídica romana; lo que ahora conocemos con el nombre de Derecho Romano.

Ese fue uno de los instrumentos civilizadores por excelencia de las nuevas naciones que se constituyeron en esos siglos.

El estudio de estos hechos históricos constituye el objetivo de la Primera Parte de la obra que comentamos.

En la Segunda Parte, el profesor Ibáñez expone los principales elementos de esta ciencia jurídica que con tanto esfuerzo como brillo se ha consolidado a partir de la herencia romana.

Es así como trata de las Personas, de las Cosas con especial énfasis en los Bienes, de la Ley, de la Propiedad, de la Justicia, de los Contratos y de la Responsabilidad, del Matrimonio y la Familia entre otros grandes temas de esta área del conocimiento; tanto como del conflicto jurídico y de los caminos para procurarle una debida solución.

La Tercera Parte está reservada a la historia del sistemático esfuerzo que entre los siglos XIV y XX, también en Europa, muchos emprendieron para destruir tan significativa obra, sobre la base de negar lo que había sido el presupuesto fundamental de la construcción romana: la natural sociabilidad humana fundada en la comunidad de fin al cual estamos llamados todas las personas.

Fue, pues, el socavamiento de los fundamentos filosóficos, morales y políticos de esa obra romana lo que condujo a una parte muy importante de la humanidad a una situación de enfrentamiento de unos contra otros.

Situación que, al final, desembocó en las doctrinas que abiertamente proclamaron que la confrontación y no la unidad era el constitutivo esencial de las relaciones humanas; esto es, el marxismo y el nacional socialismo, con las terribles consecuencias de las que todos fuimos testigos.

La obra del profesor Ibáñez constituye así un esfuerzo para exponer las bases del conocimiento que debe presidir el cumplimiento de la tarea que significa asegurar una justa distribución al interior de la sociedad política.

Y, tan importante como lo anterior, ella es expresión de un esfuerzo para explicar cómo una sociedad construida sobre la mejor doctrina acerca del Derecho y de la Justicia pudo servir de campo para los experimentos que, fundados en las ideas exactamente contrarias, estuvieron a un paso de procurar su definitiva aniquilación.

* Traducción del título: Law and justice. To each his own.Revista Chilena de Derecho, vol. 38 N°1, p. 189 [2011] Ibañez,Santa María, Gonzalo  (2010): Derecho y Justicia. Lo suyo de cada uno  (Santiago, editorial Jurídica de Chile) 464 pp.

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14 dic 2011

No hagamos marketing con la democracia, ejerzamos la democracia

El concepto de Democracia ha sido mal interpretado, por algunos, en el último tiempo, ya que no sólo significa poder sufragar en tiempos de elecciones municipales, parlamentarias o presidenciales.

Ejercer la Democracia no sólo implica hablar de ella, declararse su partidario, exigir cambios en el sistema imperante, demandar voz y voto, marchar en las calles o criticar a quienes restringen los acuerdos entre cuatro paredes.

Ejercer la democracia va más allá e implica apostar por la gente y su participación, abrir los espacios para que sea la ciudadanía quien decida respecto a situaciones que afectarán su presente y su futuro. En suma, no hacer marketing con ella, sino vivirla en serio.

Eso hicimos en Peñalolén: a pesar de que el Plan Regulador estaba aprobado por el Concejo Municipal, creímos fundamental que los peñalolinos concurrieran a las urnas a votar. Sin duda corrimos un riesgo, pero eso es parte del juego democrático.

Nosotros siempre habíamos dicho que Peñalolén era la comuna más participativa de Chile y la verdad es que nos quedamos cortos: Más de 75 mil vecinos dieron su veredicto claro y la gran lección que nos queda, es que la gente quiere participar, quiere ser un actor activo de las decisiones que se toman y afectan su vida.

Hoy corresponde acatar con humildad el veredicto ciudadano. Con todo, el resultado fue muy estrecho, existiendo casi un 50% que también valoró la propuesta del PRC del Concejo Municipal.

En términos de participación, Peñalolén dio un ejemplo del que me siento profundamente orgulloso.

En relación a la no aprobación del nuevo PRC, me preocupa que queden sin respuesta temas tan importantes como la generación de espacios para viviendas de sectores medios y pobres, la protección de áreas verdes, el mejoramiento de conectividad, la falta de un espacio semi-industrial y la prohibición de construir en altura en el sector alto de la comuna.

Muy especialmente me apena el dolor de esos cientos de allegados que tenían promesa de compraventa en terrenos. Lamentablemente la opción “No” dejó sin solución estos problemas.

En este plebiscito y en todo proceso democrático hay sin duda elementos contradictorios: primero, la gente reclama espacios de participación; segundo, muchos desprecian la política, otros tantos, critican el sistema político y social imperante. Pero los “75 mil de Peñalolén” legitimaron el plebiscito como herramienta de decisión ciudadana.

Chile está diciendo en todos los tonos que quiere participar, opinar y decidir.

Es hora de que el Congreso y la política chilena en su conjunto, faciliten ese proceso. Los plebiscitos son una forma que debe sumarse a modificaciones más profundas. Y hablo precisamente del proyecto de inscripción automática y voto voluntario.

Qué bueno sería poder contar con un padrón electoral fresco, que nos desafíe políticamente a generar propuestas claras, un proyecto de país sólido para convencer a esos electores que su voz y voto son fundamentales para provocar los cambios que Chile necesita.

Sé que hay diferencias sobre la voluntariedad del voto y así lo han expresado diputados de mi partido que exigen reponer la obligatoriedad del sufragio.

Estoy muy de acuerdo en que la participación política implica una cuota importante de responsabilidad, Peñalolén demostró que se puede compatibilizar el derecho y el deber de cívico.

Pero no podemos dejar que este punto entrampe una iniciativa que les debemos a los ciudadanos, no podemos dejar que los temores nublen nuestra razón, debemos ser demócratas de pies a cabeza y sin calculadora en mano.

El fenómeno de la indignación, el movimiento estudiantil o las protestas contra el abuso de las empresas, representan una influencia enorme en la forma de ver la participación ciudadana de aquí en adelante.

Tenemos formas de saber qué es lo que quiere la ciudadanía y debemos utilizar esas herramientas.

El Presidente Sebastián Piñera dijo que la voz de la calle no siempre es la voz del pueblo, yo lo desafío a demostrar eso con hechos.

Si el Gobierno cree que el descontento de las encuestas y su baja credibilidad es sólo efecto de la calle, que lo demuestre. El desafío político es atreverse a mirar a la cara a la gente y preguntarle qué quiere.

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14 dic 2011

De la indignación premiada al entusiasmo constructivo

Las indignadas y los indignados de todas las latitudes cierran el año 2011 con varios logros históricos.

Derrocaron tres regímenes tiránicos en el mundo árabe.

Lograron doblarle la mano al imperio financiero en Islandia, imponiendo un gobierno ciudadano y lo tienen a mal traer en Europa y en su cuna dorada, Wall Street.

Pusieron en evidencia las manipulaciones electorales en varios países. El más destacado es Rusia.

En Cuba, las damas indignadas se vistieron de Blanco y superaron el cerco informativo del régimen castrista y el hostigamiento de esa barra brava que responde a la sigla CDR (Comité de Defensa de la Revolución), logrando la solidaridad del mundo democrático.

En Chile, Italia, Inglaterra, Colombia y otros países, las indignadas y los indignados colocaron el tema de la educación en el corazón de la sociedad.

Y ahora, al finalizar el año, el broche de oro: la revista TIME le otorga a las y los protagonistas globales de la indignación el premio Personaje del Año en el mundo, así como en Chile la encuesta de “Imaginacción”, la Universidad Técnica Federico Santa María y Radio Cooperativa da como resultado que el personaje del año es Camila Vallejo, la actual Vicepresidenta de la FECH.

‘Time’ subraya los puntos de convergencia de las protestas que tuvieron lugar este año.

En todas partes las manifestaciones “son desproporcionadamente jóvenes, burgueses e instruidos.”

“En todo el mundo, las protestas del 2011 han compartido la conciencia de la corrupción y de la disfunción del sistema político y económico”, factores que juegan “a favor de los ricos y potentes para impedir cualquier cambio significativo”.

Time concluye que buscan una tercera vía, distinta al socialismo fracasado y al híper-capitalismo obstinado y gigantesco. Luchan por un nuevo “Contrato Social”.

¿Cómo imaginar entonces el 2012?

Así como los medios y las encuestas valoraron con justicia el aporte de las movilizaciones, en el mundo y en Chile la gente las respaldó y las validó ampliamente.

Pero esa gente en todas partes del orbe aspira ahora a seguir progresando en un marco de equidad, pendiente y debida.

Esa gente quiere continuar avanzando en consensos cada vez más amplios y mayoritarios y no retroceder en caminos sectarios y reduccionistas.

Esperamos que el 2012 que se acerca sea pródigo en propuestas unitarias y constructivas, fortalecidas por la dura lucha de las indignadas y los indignados del 2011, especialmente en homenaje a los que ofrecieron incluso la vida en el año tormentoso que termina.

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