10 ene 2012

¡Entre la TV digital y la TV pública!

Cuando veo las noticias y se coloca como una disyuntiva ocuparse de una reforma tributaria y del cambio del sistema binominal, es decir, que se debe optar por una de las dos propuestas, eso es no entender nada o hacer oídos sordos ante la realidad.

Es imprescindible hacerse cargo del cambio político y económico al mismo tiempo.

Lo mismo sucede con la discusión sobre la televisión digital y la televisión pública: podemos y debemos ocuparnos de los dos proyectos de ley.

Siguiendo el proyecto de ley sobre la televisión digital, y habiendo recogido casi 600 indicaciones, decimos no hay acuerdo político, aparecieron más intereses que los propiamente ciudadanos y democráticos, y habría que transparentarlos.

Además, decimos hay que legislar de acuerdo a las necesidades tecnológicas de hoy. TVN debe contar con las mismas plataformas para navegar por internet y otras redes sociales.

Por lo tanto, tenemos que hacernos cargo como sociedad de la regulación pertinente para los nuevos tiempos que vivimos.

En todo caso, la dimensión de la televisión es holística, para decirlo de alguna manera.

Entonces, vayamos a la discusión sobre televisión pública y sin los mitos de quienes creemos en los estados como defensores de los derechos humanos y sin los mitos de los que creen en la libre competencia per se.

Busquemos un equilibrio entre inversión privada y estatal que garantice una programación educativa y cultural de calidad.

Los medios de comunicación son tan importantes en nuestra cultura actual que no podemos soslayar su regulación. Sobre todo para responsabilizarnos de sus contenidos, los medios tecnológicos deben estar al servicio del ser humano, para aumentar el aprendizaje ontológico y no para disminuirlo o empobrecerlo.

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10 ene 2012

¿Qué ocurre en la Cámara del Libro?

En agosto de este año asumió como flamante nuevo presidente de la Cámara Chilena del Libro el conocido editor y librero Arturo Infante, anunciando un fortalecimiento de la asociación gremial para contribuir de mejor manera al desarrollo de la industria del libro en Chile.

Poco después sorprendidos le vimos y escuchamos en televisión o le leímos en diarios de circulación nacional: sorprendidos pues en vez de invitarnos a visitar la Feria Internacional del Libro de Santiago nos desalentaba, destacando algunas insuficiencias que él identificaba en su programa cultural.

Soy una asidua visitante de FILSA y debo confesar que sus declaraciones me hicieron dudar bastante sobre concurrir o no a la Estación Mapocho; finalmente fui y aproveché de comprar libros, además de asistir a algunas actividades programadas.

Y también ahora estoy profundamente sorprendida e impactada por el Sr. Infante. Lo cierto es que no debiera sorprenderme desde el día en que me retiró el saludo, aparentemente por los resultados de la segunda etapa del programa Maletín Literario, etapa en la cual las postulaciones de empresas de propiedad de Arturo Infante no ganaron la licitación.

Debo reconocer que fue doloroso vivir la experiencia de enojo conmigo de éste y otros dos importantes gerentes de editoriales que operan también en Chile.

Fue doloroso porque les conocía por años, habíamos estado juntos en el Consejo Nacional del Libro y la Lectura y cuando cumplí labores como gerente corporativa de la Cámara y me habían manifestado su alegría por mi llegada a la DIBAM.

Pero en fin, por el Maletín Literario el actual presidente de la Cámara Chilena del Libro y otros editores no me saludaron más y menos aún me invitaron a sus cenas anuales.

Duermo tranquila sabiendo que nada hice, ni nada nunca haré para modificar resultados de licitaciones.

No debiera sorprenderme digo, pero me sorprendo con la reciente decisión del presidente Infante. El día 23 de diciembre, un día antes de la navidad, les comunicó el despido a María Isabel Morillas y dos profesionales más que laboran en la Cámara.

Así, sin más, después de trabajar 13 años como gerente de PROLIBRO, sociedad de la Cámara, se despide a una profesional fundamental en el desarrollo de FILSA y se le indica como causal “Necesidades de Funcionamiento de la Empresa”, sin perjuicio de contratar sólo días después a otra persona para realizar exactamente las mismas funciones que cumplía la profesional despedida.

Entonces, alguien no leyó bien el Código del Trabajo o simplemente no comprende lo que lee y, tarde o temprano, la ley tendrá que interpretarse bien.

El temor al despido, la tristeza y desilusión se han instalado a fondo en los profesionales y trabajadores de la Cámara Chilena del Libro. ¿Quién será despedido en los próximos días?, ¿serán también despedidos todos quienes vienen trabajando por años y que naturalmente fueron contratados cuando Infante no era presidente pero sí era director? No se sabe, todo puede ser.

Todo puede ocurrir después de despedir sin razón a María Isabel Morillas, una mujer y profesional de lujo con la cual tuve el privilegio de trabajar casi cuatro años en esa institución gremial, y que tan lealmente ha velado por el desarrollo de la industria editorial en Chile y por el fortalecimiento de FILSA.

Una mujer creativa, eficiente, veraz, honesta, eficaz, y con gran don para generar vínculos de afecto y colaboración en el mundo cultural.

Todo puede ocurrir después de la decisión del Sr. Infante de suspender la Feria del Libro del Parque Forestal, tan valorada por el público y los socios de la Cámara.

Sinceramente espero, por el bien de la Cámara Chilena del Libro, que los(as) socios(as) – incluidos los que votaron por Arturo Infante- manifiesten su disconformidad con estas graves decisiones que ponen en riesgo FILSA y otros valiosos programas de su asociación.

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10 ene 2012

La Coordinadora de Comunidades en conflicto Arauco-Malleco

Para entender el surgimiento de la CAM, se debe comprender la maduración del neoliberalismo en las zonas Mapuche, sobre todo en actividades que fueron un símbolo como las empresas forestales, la construcción de la represa hidroeléctrica Ralco, el ducto de Celco en la zona de Mehuin el avance del turismo sobre toda en la zona del Lago Lleu-Lleu en la provincia de Arauco.

En la vida cotidiana, lo antes expuesto significó la contaminación de aguas, erosión de la tierra, cambio en el clima de la región y la pérdida de tierras por el avance forestal lo que se tradujo en una nueva oleada migratoria hacia las ciudades.

Esto, más el impacto sociocultural que significó la construcción de Ralco, con la destrucción de cementerios, rükas y el traslado de su gente hacia otras zonas (permutas) comenzó a ser una nueva variable de rencor que politizó a los Mapuche de mitad de la década del noventa.

Ante esta realidad objetiva, los futuros militantes de la Coordinadora Arauco Malleco se vieron en la disyuntiva de crear una alternativa a lo que ellos analizaron como el exterminio de su forma de ser ante la expansión del capital.

Con este análisis, dentro de un proceso indígena latinoamericano en ascenso desde inicio de la década del noventa, más los aspectos subjetivos de politización comenzada por el Consejo de Todas las Tierras (CTT), se inició una metamorfosis endógena que dio a luz una nueva forma de hacer política.

Así, incendio de casas de agricultores, maquinaria y camiones forestales; corte de cercos y enfrentamiento con policías dentro de una perspectiva anticapitalista, mostraron la decisión de resistencia para concretizar el desarrollo ideológico y por lo tanto proyectual del mundo Mapuche.

Es bajo este panorama en que emerge una nueva generación Mapuche, en la búsqueda de dar soluciones concretas a los problemas que afectaron al mundo indígena neo liberalizado desde mitad de la década del ochenta.

Pero además fue una generación que tomó los planteamientos ideológicos que se vinieron discutiendo con Ad-Mapu y profundizado bajo el CTT.

A la autodeterminación y nación, esta nueva organización planteó la identidad territorial, independencia y Liberación Nacional. Lo que se explica a su vez, por la convergencia con Mapuche provenientes de militancias de izquierda, generaciones universitarias y gente de comunidad.

Reinterpretando la historia de su mismo pueblo, estas convergencias generacionales retomaron a los antiguos héroes Mapuche, como Leftrarü, Pelantarü, Lientür Kilapan, Mañin Wenü, entre otros. Rememoraron a su vez un pasado de libertad, esplendor económico y desarrollo comunitario envuelto en la cosmovisión de su pueblo.

Ello, más los antecedentes internacionales, legitimaron una des-opresión del Estado chileno luego de la Ocupación de La Araucanía, proceso que los forzó a vivir en la pobreza, legitimó el despojo territorial, los calificó de indios y borrachos.

Por ende, el resurgimiento del Weichafe, el guerrero Mapuche que libró las batallas de la libertad en el pasado heroico, volvió. Con él, la legitimidad de la resistencia histórica por el estado  de subalternización aplicada bajo el nuevo contexto sociopolítico de términos del siglo XX y en permanente observación con los procesos internacionales que utilizaron la violencia política como estrategia para realizar sus planteamientos ideológicos como protesta social.

El primero de diciembre de 1997 tres camiones en la zona de Lumaco son incendiados por futuros militantes de la CAM, esta acción modificó el escenario sociopolítico en que se vino desarrollando las relaciones entre el gobierno y el mundo Mapuche, generándose una nueva transición en el mundo indígena que para 1999 vio emerger un Movimiento Político Mapuche más o menos definido.

Ese año se consagró la política Mapuche en torno a la recuperación de tierra iniciada como herramienta desde la Reforma Agraria y vuelta a re-tomar por Ad-Mapu a fines de los 80’ y continuada por el CTT en los 90’, generando un nuevo ciclo reivindicativo.

También dio paso al surgimiento de las organizaciones Mapuche que fueron el motor del MPM, al ya reconocido Consejo de Todas las Tierras, se vislumbró con mayor notoriedad la Asociación Ñancucheo de Lumaco.

Nació la Identidad Territorial Lafquenche en la comuna de Tirúa que entre movilizaciones y el triunfo de Adolfo Millabur en la alcaldía dieron sustento a su programa político y por supuesto, la Coordinadora Arauco Malleco, el motor de combustión en esta etapa, al mismo tiempo que comenzó el declive de Ad-Mapu.

Así, terminó de redondearse una actuación política fertilizada desde principios de la década del noventa, cuando el CTT comenzó todo un trabajo de siembra ideológica en los campos Mapuche.

Es dentro de este contexto, en que comenzó a fraguarse una nueva forma de hacer política para el pueblo Mapuche que se consolidó con el surgimiento de la Coordinadora Arauco Malleco, cambiando la historia de este pueblo.

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10 ene 2012

Se apareció marzo

Es tan alta la probabilidad de que durante el 2012 la clase política, los poderes fácticos y las elites -a pesar de haber sido puestos en tela de juicio por la ciudadanía- sólo permitan cambios cosméticos al sistema político y económico para que finalmente todo siga igual, que los actores sociales que impulsan reformas de fondo deberán estar más que atentos a sus cantos de sirena.

De muestra, la reunión en la casa de Piñera para definir las prioridades de la agenda de gobierno para este año, en que los presidentes de los partidos del oficialismo -Larraín y Coloma- lograron priorizar reformas sociales que generan más dividendos en año electoral, en desmedro de las políticas y tributaria, en las que no hay acuerdo al interior de la alianza.

Difícilmente ésta estaría dispuesta a ceder los privilegios de que han gozado por dos décadas. Eso no es novedad.

De alguna manera, se impuso la vieja tesis de abordar “los problemas reales de la gente” -educación, seguridad pública y empleo- por sobre las reformas al binominal, aunque Piñera habría manifestado su intención de hacerle cambios profundos a este sistema electoral (cuestión a la que habría que apelar cuando “el peso de la noche” caiga por efecto de las maniobras de las elites dominantes).

El hecho de que Chadwick al final de la cita no haya aceptado preguntas de la prensa, cuando el rol de un vocero es justamente relacionarse con ella, da cuenta del golpe que recibió el ala liberal del gobierno, que se vio sobrepasada por los timoneles oficialistas y por las amenazas de un grupo de diputados UDI condicionando su apoyo a la reforma tributaria.

Expresiones del vocero del tipo “si las condiciones y las circunstancias así lo indican” (para impulsar reformas políticas y económicas), dan cuenta de ello.

Con esta desesperanzadora priorización para quienes aspiran a impulsar cambios correctivos a una institucionalidad que mantiene resabios de la dictadura, es como si hubiera llegado marzo en plenas vacaciones de verano.

Como lo han hecho permanentemente en otros momentos de la historia, en que “los perdedores de siempre” han intentado rebelarse contra la clase dominante, ésta seguirá moviendo los poderosos hilos que les han permitido su supervivencia y reproducción en el tiempo desde hace siglos.

A veces usarán discursos en que el afán de coerción y control se mostrará de manera más evidente: el orden público para mantener la gobernabilidad, la unidad interna frente a conflictos limítrofes o la mantención de las reglas de juego para que los inversionistas no emigren. Otras, con una intencionalidad más soterrada, como apelar el temor a la crisis económica para taponear las demandas sociales.

Los mitos estarán a la orden del día: la estabilidad que permiten los bloques políticos, sin HidroAysén se corta la luz, las asambleas constituyentes sólo se han hecho en países en que estaba destruida la institucionalidad o hay que valorar la experiencia por lo que no hay que poner límites a la reelección parlamentaria.

Vamos por parte en la batería de discursos que escucharemos este año.

La crisis económica será la excusa: desde el oficialismo se hará un llamado a cuidar el empleo y se apelará a la gravedad de la crisis económica para bajar la intensidad de las demandas sociales.

Desde el mundo empresarial se ajustarán los costos desde el lado de los trabajadores, beneficiándose de la flexibilidad laboral que aún consideran insuficiente: no sólo desvincularán a los menos calificados, sino que aprovecharán de dejar a un trabajador donde antes había dos.

A los que sobrevivan a los despidos masivos les pedirán que “cuiden el empleo”, reduciendo o eliminando reajustes por IPC, aumentos de sueldo o lisa y llanamente proponiéndoles bajas de sueldo generales para evitar más despidos.

La reforma tributaria se limitará a mantener el alza transitoria de 20% a las empresas: si en algún momento los empresarios con mayor conciencia social estuvieron dispuestos a “comprar paz social” (concepto bastante lejano a un verdadero compromiso de responsabilidad social empresarial) con un alza tributaria, la crisis económica les vendrá como anillo al dedo para no hacerlo.

Después de la reunión de definición de agenda del oficialismo, queda claro que los cambios a la estructura tributaria se postergarán, aunque haya interés del gobierno de impulsarlos en marzo, y quedarán sumidos a la coyuntura económica.

En caso de cambios, se llegará al mismo 20% para las utilidades de las empresas después del terremoto; cuando lo que Chile necesita es que los empresarios le devuelvan la mano al Estado, bajo cuyo alero crecieron, para aumentar la recaudación fiscal y también para contribuir a la redistribución del ingreso de uno de los países más desiguales del mundo.

El control del orden público para reconquistar a la derecha más dura: mientras Hinzpeter siga en el gabinete, cuestión bastante probable porque es en quien más confía Piñera, se endurecerá el control del orden público, muchas veces a costa de los derechos ciudadanos.

Se seguirá apelando al decreto 1086 de 1983 creado en plena dictadura para impedir la realización de manifestaciones, a pesar de que la CIDH le ha recordado al Estado chileno que es su deber asegurar el pleno respeto por los derechos a la Libertad de Expresión, de Reunión y Manifestación como derechos fundamentales.

Como ya lo ha demostrado con los incendios forestales de la Región de la Araucanía, Interior seguirá aplicando la Ley Antiterrorista y sus cuestionados testigos protegidos, aunque los organismos internacionales vengan criticando desde hace años su aplicación, y la Ley de Seguridad del Estado en las movilizaciones.

Capítulo aparte merece la llamada Ley Antitomas que Hinzpeter despachó al Congreso, que busca poner en el mismo orden actos delictivos con actos de protesta social, coartando las libertades públicas de la ciudadanía y persiguiendo la desarticulación de los movimientos sociales.

Llegó marzo anticipadamente, pero junto con ese mes llegarán los estudiantes y todos los actores sociales que se acoplen a un movimiento multisectorial que exija cambios de verdad a un modelo que muestra señales de franco agotamiento, justamente porque la ciudadanía ya no confía en sus clases dirigentes.

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10 ene 2012

La Araucanía pide prudencia a ministro Hinzpeter

Hoy martes, la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) negó cualquier responsabilidad en el incendio forestal en Carahue, que costó la vida a siete brigadistas en La Araucanía. Una declaración que pone en jaque la tesis del Gobierno que ha invocado la ley antiterrorista.Decisión que ha provocado el repudio generalizado desde diversos sectores.

El cuestionamiento a priori y sin una investigación previa, tanto del intendente regional como del ministro del Interior, quienes en un primer momento atribuyeron responsabilidades a esta comunidad, sólo ha contribuido a exaltar más los ánimos y sembrar el malestar en las comunidades mapuches, cuando lo que necesitamos es precisamente lo contrario: avanzar hacia la paz social en la región.

Además de una evidente falta de respeto a la institucionalidad, la estrategia del Gobierno carece de una mirada asertiva sobre la tragedia vivida, que no debemos olvidar pues hay siete víctimas fatales y, además, sobre la realidad mapuche.

El conflicto indígena es cíclico y tiene particularidades que no pueden pretender entenderse desde un escritorio en la Moneda. Por ello, desde la Araucanía nuevamente le pedimos prudencia al ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.

De nada sirven las apologías al respeto de las instituciones, si el Gobierno insiste en invadir las atribuciones de otros poderes del Estado.

Volviendo a la tragedia ocurrida en Carahue, hoy hemos pedido que la comisión investigadora que se hará a cargo del incendio en Parque Nacional Torres del Paine, asuma también la responsabilidad de indagar qué ha ocurrido en la Araucanía,petición que fue acogida por la unanimidad de la Cámara.

Esto, porque el drama humano de haber perdido a siete habitantes de la Araucanía, responde, también, a la compleja y muchas veces vulnerable situación que viven los brigadistas y que no está para nada clara en términos de seguridad y de adecuados recursos para combatir los incendios.

Mientras tanto, y creo representar el sentir de la gran mayoría de los habitantes de La Araucanía, dejemos que el Ministerio Público trabaje y que el Poder judicial se pronuncie.

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09 ene 2012

La pecera

Hasta hace muy poco a los así llamados expertos les gustaban las futurologías, los dogmas sobre lo que vendrá, lo que todavía venden bajo la etiqueta de tendencias.

Más de algún visionario avispado, con alarmantes sesgos de darwinismo social, y quizás algo entusiasmado por los cócteles de Casa Piedra que tanto le gustan, apostaba a los post, a los neo, esgrimía estadísticas mañosas y se despachaba alguna sentencia altisonante que adornaba los encabezados de la prensa del imperio.

Cómodos, percibían la realidad como quien contempla una relajante y colorida pecera.

Vamos ganando, decían, finalmente gobernamos nosotros, crecemos con pulso sostenido, hay turbulencias, claro, sólo hay que apretar a los que no pagan y gastan demasiado y listo.

¿El pueblo? Contento, señor contento, endeudado, pero contento. Somos la casa bonita en un barrio malo lleno de presidentes izquierdistas que congelan el precio de los alimentos, pero no hay de que preocuparse. ¡Otro cosmopolitan, señorita!…

Entonces vino 2011, se desataron (o se revelaron) los más variados escándalos financieros, farmacias, Isapres y polleros coludidos, La Polar, como paradigma (accidente, dijo uno con rango ministerial, ¿se acuerda, señora?), la probabilidad de renombrar lucrativamente a Aysén como las Torres de Alta Tensión del Paine, la intención gubernamental de alzar el precio del gas a quienes más lo necesitaban, los magallánicos, comenzó a convencer poco a poco a los chilenos de que podían decir basta sin ser apabullados cuando menos, por la indiferencia de los medios.

Y, antes de que nuestros queridos expertos lograran apurar un par de canapés de pulpo al merquén, multitudes salían a las calles a mostrar su abierta indignación; imaginativas, directas, asertivas figuras juveniles comenzaron a interrogar al discurso oficial, descubriendo sus debilidades, sus ripios, sus vacíos, tanto los legales como los ilegales.

Los expertos no entendieron cómo las masas daban imprevistamente la espalda a un mercado que tantos beneficios les daba, menos aún podían comprender por qué aquellos chiquillos nacidos y regaloneados hasta el cansancio con tarjetas de crédito, carrete con barra al costo y aparatitos de baja tecnología ahora buscaban respuestas, muérete, en un aparentemente extinto pasado socialista ¡Qué manga de desagradecidos e inmaduros!

Pero bueno, usted ya sabe eso, señora, quizás ya está cansada de tanto estudiante pelucón y revoltoso y quiere que la dejen en paz para poder sintonizar Perla o algún otro “docurreality” que está tan bueno.

Escucho, bajo un intolerable ritmo turro, a estos desenvueltos jovenzuelos sin discurso ni opinión alguna sobre nada salvo el parte oficial de sus hormonas y no dejo de encontrar semejanzas con la sorpresa de nuestros algo bebidos y atragantados expertos.

Escucho a una de esas estrellitas desechables exclamar “no hablaré más, ya dije todo lo que tenía que decir”. ¿Cuándo dijo algo?

¿Cuándo sus palabras se dirigieron hacia la realidad en crisis, la realidad repudiada en las calles?

¿Es ella y sus dipsómanos y zombies amigos tan reales… como los chicos en las calles, en las asambleas y tomas, bajo el gas tóxico y el agua puerca o las constantes amenazas de delirantes ediles?

¿Esa es la realidad que los medios quieren que veamos?

¿O serán esos los estereotipos que al sistema le conviene que sean vistos y vividos e ignoremos, a cambio, a los verdaderos jóvenes? Belleza, éxito, fiesta eterna y discurso perpetuamente vacío funcionan, facturan y perpetúan el status quo.

El movimiento estudiantil aparece harto en la tele, de qué se quejan. Pero aguce sus sentidos, señora, y advierta el sutil ninguneo, la bajada sistemática de perfil, el barrido sincronizado de la génesis y orientación del problema.

Como lo advierte lúcidamente Lyotard, frivolizar un tema, arrumbándolo junto con comerciales, bailarinas y jingles de supermercado es una de las formas más eficaces de censura, pero la verdad comienza a revolver las antes calmas aguas: el modelo, la pecera, está empezando a colapsar. Shh, no lo divulguen. Sáquenme al aire a la tilinga en bikini y con harta silicona, antes de que el espectador haga más preguntas.

Eso sí que encaja en el molde, en la pecera en la que los jóvenes deben nadar para la comodidad de los expertos, que vaya qué palabrería derrochan, así pueden terminar otro paper que nadie va a leer, qué importa, si sus cuentas engordan, saqueando otro proyecto de fondo concursable y llegó la hora de asesorar a otro ministro de voz engolada.

Las multitudes indignadas y su peligroso carnaval, las nuevas voces de acerada y cada vez más oídas críticas, los mozalbetes irresponsables de colegios en toma que cometen la desfachatez de reventar los puntajes de PSU, cuando debieron haber fracasado por no haber entrado a clase como cualquier niño decente, ésos no deben existir, no tenemos autor gringo que lo explique para nosotros, no tenemos método ni seminario para predecir, anticipar, frenar, aplastar lo que pueden llegar a ser.

Activar el circo todavía funciona para anestesiar un rato, pero los efectos duran cada vez menos.

La pseudorrealidad de los realities sucumbe ante la urgencia de un aquí y un ahora del cual ya no tenemos excusa para no escapar. No podemos dejar de seguir demandando respuestas, no podemos dejar de interrogar, de cuestionar, de examinar.

Los que sí escapan, o más bien huyen en masa, son nuestros expertos, buscando nuevas casas piedras y cocteles para consolarse, buscando alguna asesoría que los asesore a ellos.

La verdad que estos entendidos, entre tanto Phd, postpost doctorados y conferencistas en lengua extranjera ya no están entendiendo nada. La pecera, finalmente, hace agua por todas partes.

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09 ene 2012

Derrota estratégica, esperanza electoral

Las encuestas de final de año dan un cuadro revelador de lo que puede ser el inicio del período electoral en la administración Piñera. Lo que pretendió ser un gobierno fundacional termina siendo un gobierno que lucha por tener opciones electorales en los comicios electorales que se inician el 2012 y terminan en las parlamentarias y en las presidenciales.

En otras palabras, la conducción de Piñera ha sido un fracaso político, un fiasco como administración y un retroceso respecto al fortalecimiento y prestigio de nuestras instituciones democráticas.

Las buenas noticias respecto a una ampliación de libertad, equidad, respeto del pluralismo y regeneración de liderazgos han venido de los movimientos sociales.

Hay también en ciernes una reacción política de adaptación a los mayores cambios sociales acumulados en muchos años; pero estos solo serán visibles luego que se realicen las elecciones primarias y luego municipales.

Hay una demanda social por renovación política y un firme convencimiento mayoritario de que la derecha resultó ser una vía errada para conseguirlo.

Es un poco cansador constatar que, cada vez que las encuestas muestran un deterioro en el famélico prestigio presidencial y una evaluación ampliamente negativa de la actuación del ejecutivo, siempre se recurre al mito de la próxima recuperación. “Ahora sí la ciudadanía tendrá que entender que estamos gobernando bien”, parecieran decir ministros y dirigentes de derecha.

En el colmo de la desubicación, el diputado gremialista Iván Moreira las ha emprendido contra todo el país denunciando “la evaluación más injusta de una sociedad que evalúa con parámetros mezquinos y cortoplacistas”. En otras palabras, no es que el gobierno cometa errores: es que el país tiene un juicio erróneo e injusto. Somos unos desagradecidos que no alcanzan a comprender el bien que le hacen sus benefactores.

Nada nuevo bajo el sol, ya escuchamos eso luego de la derrota de Pinochet. Es el lenguaje del autoritario vencido en democracia. La derecha no aprende: se ofusca.

No esperaba críticas, quería cosechar aplausos. Partió con un presidente que, al país que iba le endilgaba las recetas que debían seguir para ser exitoso como él lo sería; ahora está al fondo de la tabla de posiciones presidenciales y se protege en el prestigio de Chile en vez de acrecentarlo con sus méritos.

En un panorama tan frustrante, no todo es malo para el oficialismo. La derecha ha tenido una derrota estratégica, pero quiere resarcirse con una victoria electoral. Ha fracasado en ser un aporte novedoso, original y reconocido en lo que se relaciona con el desarrollo del país. Pero eso no significa que no pueda ocupar las herramientas y recursos que tiene en su haber para intentar quedarse en el poder.

Para lograrlo necesita concentrarse en su electorado, hacer girar la gestión de su gobierno en la entrega de beneficios palpables por la mayoría, y, promover que sus adversarios cometan errores no forzados o, finalmente, no logren unirse en su contra.

Hay muchas formas de leer las encuestas. Una obvia es detener la mirada en lo que le importa a la mayoría. En este caso, está claro que hay problemas de primera prioridad para el ciudadano común: delincuencia, educación y salud. Sin logros en estos aspectos, la derecha no tiene posibilidad de continuidad en el poder.

Y lo cierto es que estas son áreas de desempeño mediocre. En seguridad los resultados son tan malos, que el objetivo diario del ministerio del Interior parece ser el buscar trasferir la responsabilidad hacia otros actores; Educación ha tenido tres ministros en un año y no pudo con el movimiento estudiantil; Salud se encuentra entre los peor evaluados siempre.

Por cierto hay un camino que la derecha puede seguir: en Interior, cambiar un escudero que atrae los ataques y que busca generar conflictos para mantenerse en su puesto, por un auténtico jefe de gabinete.

En Educación, se avanzaría bastante con un Presidente que avale a su ministro en vez de quitarle el piso en el momento menos indicado.

En Salud ya es hora de que los compromisos se cumplan en vez de que se adeuden; hay que centrarse en las atenciones antes que en las explicaciones.

Suponiendo que todo ello se consiguiera, el gobierno de Piñera tendrá que comprender que este no es un país que pueda administrar en base a la entrega de canastas.

Ocurre que se despertó el deseo de participar. Que mucha gente se moviliza por el respeto de su dignidad y de un país más justo. Es un país que respalda las demandas de los estudiantes aunque no siempre sus métodos de movilización.

Resulta que el binominal y su cambio sí importan.

Es decir que la derecha no puede ganar si insiste en tratar a los chilenos y chilenas como menores de edad y no como adultos responsables.

Es más, tal vez el dato más interesante de la encuesta CEP es el develar que este es un país en que los ciudadanos tienen tres actitudes predominantes: preocupación, enojo e indignación.

Lo que prima no es el miedo, el temor o el susto por lo que viene. Los ciudadanos no sienten que el futuro les traiga desafíos que no puedan superar. No creen que hoy la mayoría mande, pero saben que sin ellos no se puede gobernar de verdad.Sinceramente, no creo que la derecha llegue a comprender a cabalidad el profundo significado de tamaño cambio ciudadano.

En fin, tal vez si la esperanza mayor de la derecha sea la aparente debilidad de la oposición. Para ser sinceros, la duda sobre la capacidad de la oposición de hacerse cargo de los cambios sociales producidos es compartida por una mayoría.

Pero yo no entraría tan rápido en la desesperanza generalizada. Tal vez esa capacidad de reacción, tan esperada, se esté gestando ahora mismo.

Estimo que la mayor crítica que el ciudadano hace a la centroizquierda no es algo que hizo en sus gobiernos, sino la exasperación que produce en que parezca que no puede derrotar a la derecha.

Está en contra de quienes parecen no poder ganar, logrando ser un contrapeso efectivo a la arrogancia hecho forma de gobernar. Lo que se critica no es lo que los de la Concertación tienen de políticos sino lo que tienen de débiles.

Pero esto tiene una solución obvia. Estamos a punto de un proceso inédito de generación de liderazgos legitimados en elecciones sucesivas: primarias partidarias, primarias de Concertación, elección municipal propiamente tal. Va a haber participación y triunfos. Va a mostrarse la capacidad de unirse para ganar.

Se premiará el logro de alcanzar una oposición unida, se castigará la dispersión por inconducente.

¿Demasiado optimismo? Tal vez, pero antes de descartar la posibilidad sería recomendable esperar a ver lo que suceda en pocas semanas con el proceso de elecciones primarias. Obsérvelo. Quizá cambie de opinión.

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09 ene 2012

Acerca de “Los 80”

Lo primero es lo primero: se trata de una de las teleseries más exitosas de los últimos años y sus méritos son múltiples, guión, cámara, fotografía, actuación, etc.

Junto a “Los Archivos del Cardenal” y otros escasos ejemplos de breve duración forma parte además del esfuerzo de diversos creadores y artistas por reconstruir la memoria histórica del país a contrapelo de los poderes dominantes.

Y de reconstruir además nuestra cultura nacional tan ofendida por deleznables programas de farándula, “realities”, concursos dudosos y otras perlas del mal gusto. La anticultura y la incultura hacen mayoría en las pantallas nacionales acorde con los propósitos de quienes desde las alturas pretenden idiotizar a la población.

Sin duda “Los 80” está inspirada en la estupenda teleserie española “Cuéntame como fue” de la que toma tanto la idea central, la estructura de los personajes principales, su carácter, la correspondiente contextualización histórica de cada caso y hasta el desarrollo mismo de la trama guardando, claro está, la diferencia de hechos y personajesconforme fue la historia de dos países diferentes.

Pero aquello no le resta mérito alguno a la serie nacional que, con muchos menos recursos que la hispana, fue capaz de acaparar la atención del público y recordarle a chilenas y chilenos verdades dolorosas que la clase dominante ha tratado que pasen al olvido. Y tanto lo ha logrado como que hoy gobiernan el país las mismas fuerzas políticas que fueron parte fundamental de la dictadura militar.

Recuperar nuestro pasado es una tarea cultural que devuelve a la política la ética y la dignidad perdidas. Esta teleserie lo hace brillante y generosamente. Porque en efecto pudo sesgar su visión del conflicto terrible que vivió la sociedad chilena y sin embargo mantuvo objetividad y seriedad al reconocer la existencia de mundos contrapuestos, de dos visiones antagónicas de la realidad a partir del sangriento golpe de septiembre del 73.

Mundos y visiones encontradas que se mantienen hasta hoy, lo que hace todavía más necesaria la producción intelectual que contribuya a la lucha contra el olvido; porque si se prescinde de las lecciones del pasado no habrá futuro posible para Chile. Ese es precisamente el sentido profundo de la exigencia vigente de verdad y justicia.

Desde ese punto de vista falta mucho por hacer todavía. Y no es que olvidemos aportes tan valiosos como “Nostalgias de la luz” por ejemplo. Pero es que son aun insuficientes los libros, los documentales,las películas y las creaciones en otros campos del arte y la cultura acerca de los años de la dictadura.

Lo que la opinión pública conoce es apenas un leve reflejo de todo el horror desatado en Chile por los golpistas, con o sin uniforme y que siguen en su mayoría impunes.

Lo que se ha revelado dista muchísimo de todo el odio, la insanía, el salvajismo con que actuaron los hombres de Pinochet. Como si el dolor impidiera la narración, la canción, la obra de teatro o la poesía.

O será quizás la sospechosa manipulación de callar, de olvidar, de no remover el pasado, de no buscar castigo a los culpables, en aras de una supuesta “reconciliación nacional” que nunca habrá por la simple razón de su imposibilidad.

No son pocos los que por ingenuidad o felonía actúan de ese modo.

Por eso es que es tan bueno que la teleserie de los 80 continúe, que haya nuevas temporadas, más allá y por encima de que a quienes conocimos por nuestro oficio la perversidad de los criminales en los propios expedientes judiciales, nos parezca inverosímiles determinados pasajes. Como aquel agente de la DINA, o la CNI, que es lo mismo, que al final tiene un gesto humano.

Desgraciadamente, la verdad es que jamás tuvieron un gesto humano. El rasgo predominante del fascismo es precisamente la ausencia total de humanidad.

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09 ene 2012

La letra del año 2012

Desde 1986 se reúne en La Habana la Comisión Organizadora de la Letra del Año en una ceremonia en la que los sacerdotes de “Ifá” buscan definir las directrices que regirán el ciclo entrante para guiar y aconsejar a la población.

Los sacerdotes de la santería cubana conocidos como babalaos, anunciaron para Cuba y el mundo unas predicciones para el 2012 caracterizadas por grandes cambios sociales que deben llevar a que “muera” el mundo actual y nazca otro mejor.

En esta ocasión el Osorbo está marcado por el signo regente, Baba Irete Meyi, la sombra del niño de corta vida, y la divinidad principal es Oyá, relacionada con las tormenta y los cementerios, además va acompañada de Oggún, el patrón de los militares y los herreros.

Los vaticinios recomiendan cuidarse de enfermedades de la piel y digestivas, hernias discales accidentes y caídas, además anuncian la disminución de la natalidad y un aumento de la mortalidad infantil, las epidemias y los fallecimientos por vejez.

Entre las recomendaciones, se llama a incrementar la higiene en los hospitales, realizar campañas de limpieza para prevenir epidemias y contaminación ambiental, evitar la promiscuidad y las difamaciones, así como ofrecer especial atención a los hijos.

Algunas indicaciones de los babalaos tienen lecturas sociales como la construcción de viviendas, el aprendizaje de oficios, la atención a la agricultura y la revisión de las leyes penales.

Los cultos afrocubanos forman parte de la esencia nacional de la isla, sus predicciones se basan en la sabiduría ancestral y la intuición fruto de la observación de la naturaleza, a pesar de no contar con un respaldo oficial sus creyentes son mayoritarios en el país.

Esta religión no ha sido invitada a las actividades en la próxima visita prevista del Papa Benedicto XVI, de la misma manera que fueron marginados en la anterior que realizó a Cuba Juan Pablo II en 1998.

Durante la época de la colonia española, la iglesia católica condenaba incluso con la muerte a los negros esclavos que adoraban a sus dioses africanos, para salvar la vida la solución que encontraron estos herejes fue el sincretismo entre los orichas y los santos cristianos.

Aunque el gobierno cubano desde el triunfo de la Revolución no auspicia estas actividades, la religión yoruba consiguió ser la única creencia en mantener su influencia y seguidores entre la población cubana durante todo este tiempo.

Lázaro Cuesta, vocero de la Comisión organizadora de la Letra, aseguró que los augurios anunciados por ellos para el 2011 se cumplieron en todo el mundo, como fueron los conflictos en países árabes o los fenómenos meteorológicos.

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08 ene 2012

“El lenguaje construye realidades”

Murieron los jóvenes brigadistas, y se declaró duelo nacional.

¿Héroes? ¿Víctimas del “terrorismo”? ¿Sólo errores humanos? ¿Mal equipados? ¿Mal entrenados?¿Mal liderados? ¿Mal pagados?

¿Cuál es el sentido de sus muertes?

El sentido vive en los relatos.

Cuando se guarda silencio por los jóvenes que hoy viven para siempre con los espíritus de los bosques, algunas tardes calurosas de verano los podrás ver fulgurando, como cometas llenos de sol, buscando una salida que nunca encontraron.

Así se despidieron, salvando a los árboles, y sus cuerpos volvieron a la naturaleza, y bailarán en un homenaje a la vida, con el rocío de las mañanas.

Ya no son más que “historias de árboles”.

Y vivirán en “veranos que no son veranos”.

(En incendios intencionados no intencionados intencionalmente).

Y vivirán en las palabras amorosas de sus familias del dolor.

Pero, “Cuando las amadas palabras cotidianas pierden su sentido…”, hoy como las antenas quieren ser palmeras, las dictaduras quieren ser “regímenes militares”.

Y la presidente Cristina K., no tenía cáncer, y ya está bien, y de cancerosa y futura sobreviviente, pasó a sana, no cancerosa operada, sin tiroides para siempre.

Y mientras el Papa declara “La civilización occidental parece haber perdido la orientación, navega sin brújula”, el historiador británico Eric Hobsbawm declara “Lo sucedido el 2011 me recuerda la revolución de 1848 en Francia…Las movilizaciones más efectivas hoy son las que empiezan con una clase media moderna…Lo que une a las protestas es un descontento común y una fuerza de movilización comunes…”

La palabra, ¿sólo habla?

“Cuando las amadas palabras cotidianas/pierden su sentido/…Y la cruel blancura de la eternidad/hace que la luz huya de sí misma/…El silencio nos revela el secreto/ que no queríamos escuchar”.

Sólo el sentido parece transformar la realidad.

Nota del autor.(Citas de poemas de Jorge Teillier y Elicura Chihuailaf).

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