29 mar 2012

Elecciones municipales, poco cuento y muchas cuentas

En este momento previo a las elecciones locales, en las cuáles se elegirán los alcaldes o alcaldesas, concejales o concejalas para representar los anhelos de los vecinos y las vecinas, estamos frente a las elecciones primarias en algunas comunas que definen quiénes serán los candidatos o candidatas de las distintas ideas en juego.

El 1 de abril es un día importante para las personas que se sienten parte de este país y su historia. Aunque las instituciones políticas y los políticos estemos constantemente en tela de juicio, porque no hemos podido hacer los cambios que la sociedad actual requiere, las elecciones primarias son una herramienta más democrática para elegir a los candidatos (as).

El domingo la gente tiene la posibilidad de elegir a quién represente mejor sus ideas entre el arcoiris de los partidos de la Concertación. Porque el arcoiris ha sido el símbolo de la diversidad de colores, es decir, de las diferentes miradas que convergen en la agrupación política de partidos por la democracia.

El problema es que hemos presenciado más preocupación en las cuentas partidarias que en “los cuentos” que tienen relación con los contenidos, con el proyecto político, en definitiva, con lo que la gente quiere saber.

Las cúpulas partidarias preocupadas de los candidatos presidenciales y estamos frente a las elecciones municipales, y los medios de comunicación en la misma situación, no contribuyen a una agenda pública que informe y eduque cívicamente hablando.

El cuento que cruzará estas elecciones municipales es sobre la regulación que los gobiernos locales darán a una comuna en cuanto a cuidar los intereses ciudadanos, y hemos conocido bien cuáles son esos intereses en la voz de la calle.

En la educación pública de calidad, los municipios son protagonistas en ese tema como administradores.

En medio ambiente, bajar los niveles de contaminación y buen servicio de higiene medioambiental es tarea municipal.

Trabajo, transportes y telecomunicaciones, temas que también son parte de la administración de los municipios. En fin, el contenido del cuento de las elecciones municipales es muy interesante para la ciudadanía, pero parece que a algunos dirigentes políticos les interesa más ocupar el tiempo en saltarse las municipales y pasar directamente a las presidenciales.

Así no hacemos la política que mucha gente está esperando. Hay que invertir tiempo para hacer los cambios de fondo y no cosméticos que el sistema político chileno requiere.

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29 mar 2012

En viaje de negocios por Vietnam

La foto de la portada de El Mercurio (viernes 16 de marzo 2012), con Piñera y Frei cambiándose los zapatos para rendir homenaje, como se debe, a Ho Chi Minh, en Vietnam, sin espolvorear ni manchar el piso de su emblemática e impecable pequeña residencia, es un monumento a la inconsecuencia.

El legendario Ho Chi Minh es el fundador del Vietnam actual. Cumplió esa tarea histórica siendo el líder del Partido Comunista de Vietnam.

En ambos sentidos su similitud (puede discutirse la profundidad de su mensaje y el costo de tamaña empresa) es absoluta con respecto a Kim Il Sung en Corea y a la de Fidel Castro en Cuba.

Comunistas, nacionalistas de verdad, revolucionarios, patriarcas.

Kim Il Sung, el abuelo del actual líder coreano, tan vilipendiado por la derecha y la DC chilenas, fue el líder político-militar que fundó en guerra la República Popular y Democrática de Corea estando a la cabeza del Partido Comunista Coreano. Y, como tal, se le rinde en Corea el homenaje permanente que en Vietnam se rinde a Ho Chi Minh.

En ambos casos, como en toda Asia, ha habido además culto a la personalidad.

Fidel Castro, con características occidentales y latinoamericanas, cumplió en Cuba, en los últimos 55 años, los mismos roles históricos que Kim Il Sung en Corea y Ho Chi Minh en Vietnam: independizó Cuba de los EEUU (partiendo por la eliminación de la Enmienda Plat), encabezó el PCC y autonomizó sus decisiones al extremo de que ha sido castigado con el aislamiento.

Los tres se apoyaron, en su momento, en el Partido Comunista de la URSS y en el poderío militar y económico de ella. Vietnam y Cuba pertenecieron al tratado de libre comercio con Rusia y Europa Oriental, además de Mongolia hasta 1989. Corea mantuvo íntimas relaciones con la URSS pero también con China.

La sacada o puesta de zapatos de Piñera y Frei para no mascular la memoria de Ho Chi Minh ni siquiera con una brizna se opone brutalmente, por cierto, al boche político, a la alharaca, con acuerdo de Cámara de Diputados inclusive, que han armado en Chile por el envío de condolencias a Pyongyang ante la muerte del hijo de Kim Il Sung. Y a la política permanente de condenas a Cuba y su gobierno.

¿Cómo se explica estas conductas tan contradictorias? ¿Por qué este besamanos de Piñera y Frei a Ho Chi Minh si ambos han sido enemigos de su legado político?

¿Por qué ahora Piñera recuerda a los jóvenes chilenos que en los sesenta y setenta cantaban la consigna “¡Ho Ho Ho Chi Minh, lucharemos hasta el fin!” si sus principales socios de gobierno, incluido su presidente Larraín que ahora lo acompañó, fueron partidarios de eliminar a esos jóvenes y lo intentaron bajo la dictadura de Pinochet?

Quien encabezó el apoyo a Ho Chi Minh en Chile, el poeta y cantautor Víctor Jara, fue torturado y asesinado en 1973 precisamente por eso.

¿Acaso no condenan todos los días, en Chile, a “los regímenes comunistas”, y Vietnam sin duda lo es?

¿No se oponen al régimen cubano y al coreano que, según ellos, atropellan los derechos humanos porque se sustentan, como Vietnam, en un sistema de partido único, que está en el gobierno, y la educación y la planificación de la economía están en manos del Estado?

Pero Vietnam, a diferencia de Cuba y Corea del Norte, crece al 6 ó 7 por ciento anual en los últimos 20 años, su per cápita se eleva considerablemente y pronto llegará el momento en que surgirá allí la industria automotriz y cientos de miles viajarán desde Hanoi a Saigón o viceversa en aviones tipo Lan o Tam, se demandará más cobre y más pescados de agua salada.

Y entonces brotarán las posibilidades de “los emprendedores a tiempo completo”, como Piñera, que volverá a manejar personalmente sus miles de millones de dólares en tres años más.

Tenemos derecho a pensar que “soñando” en ello, como lo hizo en el Banco de Talca en los 80 o en el viaje a EEUU mandatado en esos años por Claro, Piñera no tuvo inconvenientes en cantar esta vez “Ho Ho Ho Chi Minh, lucharemos hasta el fin” e incluso en rendir el máximo homenaje al vilipendiado Vietcong, en el polígono de tiro adornado con banderas comunistas de Ku Chí, a 35 km. al noreste de la ex Saigón, gatillando ocho descargas con un M-16 gringo o un AK 47 soviético,( me imagino que con balas verdaderas), los usados por los guerrilleros vietnamitas que derrotaron definitivamente al Ejército de los EEUU en 1975.

Fueron los costos ineludibles de su viaje de negocios. Siempre pensando en él.

Cuando, en la respetada casita de Ho Chi Minh, el Presidente Trung Tan Sang le contó que en la laguna que allí brota el Tío Ho cultivó en vida una carpa de hasta 19 kilos…Piñera concluyó rápidamente y en voz alta “…Y después se la comió”. Trung Tan Sang lo miró extrañado y un tanto desconcertado –ninguna autoridad invitada le había dicho cosa así- y no tuvo más que decirle “Sí, Presidente”.

Recién se había subido y sumado a los homenajes que las más altas autoridades vietnamitas dedicaron, en esta visita, al “líder de Chile Salvador Allende”, así lo llamaron, y al gran cantautor Víctor Jara, que en los inicios de los setenta, previo al triunfo vietnamita, cantó en homenaje al Tío Ho, tres años antes que lo mataran en Santiago y cinco años antes del triunfo definitivo de Ho Chi Minh.

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29 mar 2012

Alrededor de la ciudad

“No tengo ni una gotera, el aire no más que se entra”, dice Don Patricio Inostroza, de 73 años, al ingresar a su pieza. Un ruco que ha construido con desechos al borde del Río Aconcagua, en La Calera.

Allí, sin luz, agua, gas ni alcantarillado, vive junto a un grupo de personas, donde cada uno ha levantado su propia “habitación”, en medio de escombros, basura, moscas, palos, alambres y hasta restos de colchones.

Como todos los días, cada uno pone alguna provisión para hacer una olla común. El menú de ese día: tallarines blancos, sin sal ni aceite, cocinados a leña, afuera de la ramada que utilizan como comedor.

Don Patricio no toma ni fuma. Quedó en la calle luego de que decidiera separarse de su mujer porque, como él cuenta, ella “tomaba”. Tampoco pudo seguir trabajando, como armador de zapatos, porque su vista le falló. Así fue como llegó a esta suerte de comunidad. Allí él pone buena parte de su pensión para comprar comida.

En pleno siglo XXI, con niveles de crecimiento país envidiables, y a pocos minutos de los centros urbanos, aún existen personas, aún existen adultos mayores como Don Patricio, que viven en la total exclusión social.

En la Región de Valparaíso, el 9% de los adultos mayores –más de 24 mil personas– vive en situación de pobreza (pobres no indigentes más indigentes). Cifra proporcional con la realidad nacional: un 8,9% de las  personas mayores se encuentran bajo la línea de la pobreza, esto es 226.202 personas, según la Encuesta CASEN 2009.

Hay tanto por hacer. Ante tanta injusticia, ante tanta inequidad ¿qué haría Cristo en nuestro lugar? Esta realidad nos llama, nos convoca. Tenemos que seguir trabajando porque hay miles de chilenos que, como ellos, nos necesitan. Más aún en aquellos lugares que bordean nuestras ciudades, pareciera que no existieran.

Allí es donde debemos dar una dura pelea por superar la pobreza, una en la que podamos reconectar a los adultos mayores con sus redes familiares, sociales y comunitarias, darles oportunidades y herramientas para alcanzar una mejor calidad de vida, una vida digna.

Por eso, por casos como los de Don Patricio, es urgente contar con una política pública para los adultos mayores, que aborde un sistema integrado de apoyos y servicios, tanto para ellos como para sus cuidadores.

También es necesario complementar la red de atención que existe para ellos y sumar dispositivos, incorporando programas domiciliarios, que trabajen con adultos mayores con todos los niveles de funcionalidad, como el Programa de Atención Domiciliaria al Adulto Mayor (PADAM).

Una iniciativa que desde hace 10 años desarrolla el Hogar de Cristo y que nos permite llegar donde nadie más está y conocer miles de testimonios como los de Don Patricio, que se repiten en nuestro país.

Del mismo modo, es preciso contar con centros donde los adultos mayores puedan permanecer durante el día, en los que se potencien sus capacidades cognitivas, físicas y sociales.

La realidad hoy nos exige volver la mirada hacia donde no llegamos.

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28 mar 2012

Daniel y la ley Antidiscriminación

Mi abuela amaneció muy decaída. Pensé que mis pequeños hijos la habían contagiado con H1N1, pero al parecer el problema es otro.

¡Qué terrible esto que ha sucedido con este joven Zamudio!

¿Cómo es posible que se puedan organizar estos grupos de individuos que van por la vida golpeando, torturando y asesinando personas por el sólo hecho de ser considerados diferentes a ellos?

Bueno abuela. Ésa y otras preguntas parecidas deberán responder nuestras autoridades, y también nosotros los ciudadanos comunes. Tú sabes que se ha discutido mucho sobre la necesidad de tener una ley antidiscriminación, y que las posiciones de algunos de nuestros legisladores dejan bastante que desear.

Me miró unos segundos y me dijo: la ley por sí sola no será de gran ayuda.La tolerancia es un tema cultural y la cultura se construye desde el educar. Para cambiar la forma de vida, las costumbres y las tradiciones existentes, es necesario un esfuerzo que va más allá de una ley.

Abuela, ¿te opones a la ley?

Qué barbaridad. Presta atención a lo que digo. Se necesita más que la sola ley. Así como los derechos humanos son hoy día un tema que los niños conversan en sus colegios y hogares, es necesario que se converse sobre la tolerancia y la diversidad.

Abuela, nuestra familia ¿fue siempre tolerante?

Para nada. Lo que ocurre es que uno de mis sobrinos informó a temprana edad, que era homosexual. Se armó la trifulca. Su padre quería enviarlo a un reformatorio con el propósito de “mejorarlo” o, en su defecto, echarlo inmediatamente de la casa, de preferencia a otro país.

¿Y qué pasó? Cuéntame por favor los detalles de cuando comunicó su condición sexual.

En primer lugar debes aprender que no es una condición sexual, es una orientación sexual, y respecto a lo que ocurrió, debo contarte que afortunadamente se generó una gran discusión familiar y decidimos apoyarlo en sus decisiones. Fue hace ya muchos años. En aquella época era más difícil que ahora.

¿Y eso fue suficiente?

Bueno, nos ocurrieron una serie de otros hechos fortuitos que nos han llevado a entender que la diversidad existe y que la tolerancia es un valor. Un valor que siempre, en algún instante de nuestras vidas, juega a nuestro favor.

¿Entonces abuela?

Mira, yo pienso que la ley es buena para controlar a quienes cometen abusos contra cualquier minoría, pero estoy convencida que la incorporación del tema con fuerza en los contenidos educativos y, lo más importante, en las conversaciones familiares, son vitales para progresar en este sentido.

Y sin respirar, continuó diciendo: nuestra familia ha sido afortunada al haber desarrollado estos valores. Todos mis hijos, hijas, nietos y nietas han podido mostrar con orgullo sus orientaciones, opciones y elecciones: masones que contaron en épocas en que esta condición era secreta, homosexuales que socializaron su opción, matrimonios interraciales en épocas en que se cuestionaban. Y otros que han sido minorías sin quererlo.

¿Cómo es eso abuela?

Bueno. Hay minorías discriminadas que no lo son por opción sino que por alguna condición étnica, o por accidente (que va desde los de la “vida cotidiana” hasta aquéllos de carácter genético y que nos acompañan desde que nacemos). Todo esto nos ha transformado, afortunadamente, en la familia que somos.

Me despedí y no dejé de sentir orgullo por mi abuela. La más longeva, tolerante y sabia de mi familia.

Mientras me alejaba, pensaba en que mi deber ciudadano es, como mínimo, seguir transmitiendo estos valores a los niños y jóvenes descendientes de mi abuela.

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28 mar 2012

¡Alto a la agresión a los periodistas!

Basta escuchar el relato de Andrés Jara, periodista de Radio Cooperativa agredido y esposado injustificadamente por Carabineros mientras cubría el incendio de Huechuraba, para darnos cuenta de que se está instalando en nuestro cuerpo policial una cultura de irrespeto por los profesionales de la información.

Transcribo el relato tal como informó Cooperativa: “Andrés Jara, quien ya está en libertad, relató que se acercó hasta el límite de la zona de seguridad fijado por Carabineros donde se identificó como periodista de Cooperativa”.

“Allí un funcionario de Carabineros le permite pasar a la zona; sin embargo, un uniformado en moto lo increpa y le dice que no puede estar en el lugar. El periodista explicó que no salió de la zona de seguridad, por lo que el carabinero lo reduce agarrándolo de uno de sus brazos y lo esposa mientras está recostado en el suelo junto a la moto de la institución”.

“A raíz de que Andrés Jara comienza a moverse, la moto cae por lo que el carabinero toma al periodista, lo lleva a un poste y lo esposa a un cable diagonal poniendo un paño sobre las esposas para taparlas. Después de ello, el periodista fue trasladado a constatar lesiones, quedando detenido en la 54 Comisaría de Huechuraba bajo el cargo de maltrato a obra de Carabineros. Según testigos en el lugar, nunca existió una agresión del periodista.” Hasta aquí el relato.

Los contactos habidos entre el Colegio de Periodistas y la Dirección General de Carabineros para terminar con esta aberrante conducta represiva y obstruccionista desgraciadamente no han fructificado, pese a los protocolos acordados por ambas partes.

En el maltrato a los periodistas de parte de los funcionarios policiales se está reproduciendo la misma conducta denunciada por los ciudadanos de Aysén.

Nos impresiona la imagen de impotencia del Director General de Carabineros haciendo un reconocimiento implícito de que en las Fuerzas Especiales se podrían estar produciendo incluso delitos que ameritarían la comparecencia de algunos de sus miembros ante los tribunales.

Si la sociedad chilena le entregó a los periodistas la misión de informarla veraz y oportunamente, así como le encargó a los médicos velar por su salud física y mental, el Estado debe garantizar el libre ejercicio del periodismo.

Es más, en el Estado democrático, el periodista debe ser protegido por las autoridades. De esa protección depende la calidad de la información de la ciudadanía, en pocas palabras, depende la Democracia.

Por eso, las agresiones policiales a los periodistas son un problema de Estado que debe ser resuelto con sentido de urgencia por sus máximas autoridades.

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28 mar 2012

¿Onemi 2.0?

Se nos movió el piso, pero a algunos se les movió mucho más, especialmente a quienes están a cargo de las emergencias en el país, a las autoridades y a las empresas de Telecomunicaciones porque, aun considerando todos los anuncios de cambio, la opinión pública comprobó que “todo sigue igual”.

Los celulares colapsaron, hubo instrucciones contradictorias y falta de precisión en la determinación de la real intensidad del sismo del pasado domingo.

Hasta el 27 de febrero del 2010, los chilenos creíamos que nuestro sistema de emergencia, aunque siempre mejorable, poseía las condiciones para gestionarlo de manera adecuada.

Después del terremoto pensamos distinto y se visibilizaron las debilidades.

El actual Gobierno asumió señalando que modernizaría la Onemi y que serían eficientes a la hora de enfrentar emergencias. La naturaleza les ha cobrado la palabra y ha sido categórica con varios hechos que han azotado a nuestro país: sismos, incendios, inundaciones, hechos que han puesto el sistema a prueba.

Lo ocurrido el pasado domingo nos refleja que nada ha cambiado y nos preocupa, porque si bien se prometió una Onemi 2.0, la verdad es que actualmente estamos más cerca de una Onemi 0.0. ¿Por qué?

Además de las debilidades observadas este fin de semana, nos preocupa lo que está ocurriendo con lo prometido, esto es, con el proyecto que ingresó el Gobierno al Congreso, actualmente radicado en la Comisión de Defensa, y que busca modernizar la actual institucionalidad.

Al respecto, el Gobierno parece haber centrado más su atención en los cambios de look, en las imágenes y propaganda, que en un proyecto que sintonice con las experiencias mundiales en esta materia y con una mirada moderna que asegure la protección de las personas.

Así las cosas, el Proyecto de Ley del Sistema Nacional de Emergencias y Protección Civil, tal como está y según los comentarios de expertos que han asistido a la Comisión, no responde a las necesidades de cambio que los chilenos requerimos y que además se aleja de las recomendaciones esenciales entregadas para una gestión de emergencias moderna.

A grandes rasgos: es un proyecto centralizado; no reconoce el valor del nivel local -Municipios y Comunidad- que son los primeros en responder a cualquier emergencia; no reconoce en el capital social local el rol de las comunidades y la necesidad de fortalecer sus capacidades de organización y preparación como actores esenciales en la Mitigación, Prevención, Preparación, Respuesta y Recuperación de emergencias, y, entre otros aspectos, no establece mecanismos de aseguramiento de la profesionalización de la Gestión de Emergencias y su recurso humano a fin de asegurar que la Agencia cuente con el personal adecuado, con las competencias y certificaciones que corresponde a una labor estratégica y esencial para la protección de la vida.

Se acerca el invierno y es probable que la palabra emergencia se multiplique; queremos un nuevo sistema de protección civil, comprendiendo que la Gestión de Emergencias es una actividad que debe ser profesionalizada y que para ello se requiere disciplina, ciencia, tecnología y experiencia sistematizada a nivel internacional.

En suma, una mirada moderna, donde las personas y la comunidad informada sean la clave para enfrentar nuestra loca geografía.

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28 mar 2012

La “U” ganó cargando errores a corregir

A los uruguayos no les gusta perder y se esfuerzan por impedirlo, aún sabiendo sus limitaciones.Es lo que les ha permitido realizar hazañas en el fútbol mundial desde sus comienzos.

Las ganas llegan hasta la extenuación, como ocurrió con los jugadores de Peñarol, más aún que el encuentro ante la “U”, en caso de perder, significaba su eliminación de la Copa Libertadores, de la que el año pasado fueron finalistas. Y el empate, le daba alguna esperanza. Y lucharon porque así fuera, desde que a los 3 minutos los campeones de Chile y la Copa Sudamericana, se pusieron en ventaja. Y casi lo consiguen, porque hasta los 92 minutos estaban empatados.

El segundo gol de Matías Rodríguez, en el segundo final del partido, terminó con la ansiedad y padecer de los 35 mil hinchas que casi llenan anoche el Estadio Nacional. Y la derrota provocó la furia de los jugadores uruguayos, que descargaron su rabia por la caída, intentando golpear a los rivales, lo que afortunadamente fue detenido.

Para los azules, el triunfo los mantenía en la Copa y los ilusionaba en la pretensión de ganarla.

Pese al débil aporte de Gallegos por la punta izquierda los ataques chilenos se sucedían desde el inicio. Una corrida y disparo de Junior Fernández significó un flojo despeje del excelente arquero charrúa, Fabián Carini, aprovechado por Rodríguez.

Y a los 12 minutos casi se estructura el marcador, cuando José Rojas tuvo la opción de conseguir el segundo mediante penal, que lamentablemente elevó.

Los uruguayos se animaron y empezaron a aprovechar la cadena de errores que cometió la “U”.

Primero, los atacantes y medio campo dejaron de marcar en la zona defensiva de Peñarol, quienes empiezan a trasladarse a la ofensiva, con facilidad. Por la vía de los centros y tiros de esquina o tiros libres, crean zozobras al arquero azul Herrera, aventajando por alto a una desubicada y estática defensa azul.

Peñarol volvió al segundo tiempo dispuesto a igualar. La “U”, seguía sin anticipar y marcar en defensa y el panorama era similar a la segunda mitad del lapso inicial. Producto de un corner llegó el empate de los uruguayos a los 52 minutos. El medio campo de la “U” estaba confundido. No llegaban los habituales pases por detrás o cruzando por delante de los defensas rivales. Díaz, Aránguiz y Lorenzetti repetían errores.

Tampoco se producían los sorpresivos adelantos de Rodríguez y Mena por las puntas, en tanto que Fernández no penetraba. Fallaban la defensa y el ataque azul.Los uruguayos dominaban y tuvieron dos a tres posibilidades de ponerse en ventaja. Para peor, Emilio Hernández, ingresado por Gallegos desperdicia una buena asistencia de gol y el peruano Ruiz Díaz otra, sólo ante Carini. Los uruguayos se conformaban con el empate.

Y en los descuentos ,un pase de Díaz a Ruiz Díaz, fue extendido por Mena quien penetraba por la izquierda, como lo hace siempre, éste enganchó en el área chica, dejando al arquero en el suelo y habilitó atrás a Rodríguez, que convirtió, pese a los postreros saltos de los defensores uruguayos.

La “U” mereció ganar, porque siempre atacó buscando el triunfo, en un partido bueno y emocionante, por la incertidumbre del resultado.

Pero, aún no está clasificada para la segunda fase. Debe ganar o igualar en Mendoza con Godoy Cruz o derrotar en casa a Nacional de Medellín, tareas que puede cumplir, siempre que vuelva el “pressing” a la defensa del rival, haya orden en el mediocampo, que Mena y Matías ingresen por las puntas despejadas y Ruiz Díaz se esfuerce también en tareas de defensa.

Es decir, jugando como lo hicieron en la Sudamericana. Volver a lo que saben hacer y le ha dado buenos resultados. Con esas correcciones seguirá dando satisfacciones a sus hinchas y al fútbol nacional.

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28 mar 2012

Calama: todo por nada

La ciudad de Calama ostenta desde hace más de cinco décadas el honor de ser el centro de mayor productividad minera del país.

Fue el lugar donde se produjo el primer encuentro cuerpo a cuerpo de la Guerra del Pacífico en la batalla de Topáter el 23 de marzo de 1879 y donde el héroe boliviano Eduardo Abaroa murió defendiendo sus tierras y fue enterrado con los honores militares de nuestras tropas.

Desde los años 80 es el centro de llegada de un cada vez más grande número de turistas de todo el mundo, los que a la vez de visitar las gigantes instalaciones mineras, se desplazan a San Pedro de Atacama y otras localidades de la zona de enorme interés turístico y arqueológico.

Es un oasis inserto en el desierto más seco del mundo y seguramente, es la única ciudad chilena en la que sus habitantes se saben el himno de la ciudad.

Sin embargo, Calama es una de las ciudades más postergadas de Chile.

El hospital público de la ciudad es de clase B, por lo que no tiene especialistas, UTI, ni UCI. Los pacientes graves deben ser derivados a Antofagasta, la ciudad más cercana, y que está a 214 km. de distancia.Cualquier paciente que necesite consultar a un especialista debe trasladarse a Antofagasta y/o Santiago, o esperar la esporádica visita de algún médico especialista.

El aeródromo de la ciudad tiene la más alta frecuencia de vuelos después del Aeropuerto de Santiago. Recibe más de 10 vuelos comerciales diarios, y no tiene mangas de embarque a pesar de que está enclavado en un desierto donde las bajas temperaturas de noche y de madrugada, y los vientos cotidianos hacen insufrible el embarque y desembarque de pasajeros.

Tiene además, una sola correa de retiro de equipaje, lo que transforma en una odisea el retiro de maletas cuando llega más de un vuelo simultáneo a la ciudad, evidenciando la inconsecuencia que significa tener a nuestro haber un destino altamente requerido por el turista internacional, inserto en la cuna de los recursos nacionales y con instalaciones miserables.

A pesar de ser un oasis, la ciudad –inentendiblemente- se ha construido sobre los terrenos fértiles, teniendo todo el desierto a la mano.

Más aún, los pocos terrenos fértiles y aledaños al río Loa que quedaban hasta hace 10 años, han sido utilizados para la construcción de los barrios destinados a la población minera trasladada desde Chuquicamata, contribuyendo a secar el valle.

La cárcel está en pleno centro de la ciudad, a dos cuadras de la plaza de armas, colegios y centro económico y hotelero.

La ciudad ostenta la mayor contaminación de las aguas de los ríos por arsénico y otros químicos. Además recibe las emanaciones de las chimeneas de los procesos de fundición del cobre de Chuquicamata, los que contienen altos niveles de ácido sulfúrico.

A todo lo anterior hay que sumar que las magras actuaciones de los parlamentarios de la zona han hecho poco o nada por disminuir los más altos niveles de alcoholismo, drogadicción, prostitución y delincuencia en la ciudad.

Sobre esto hay que recalcar que los sucesivos ediles tampoco han podido sobreponerse a esta realidad dado los miserables presupuestos que recibe la ciudad en comparación con el enorme aporte que hace al presupuesto de la nación.

Todo lo que se construye se hace en relación a la población originaria de la zona sin considerar la enorme población flotante, que por razones de trabajo, vive y usufructúa de las instalaciones de la ciudad, lo que redunda en que todo se hace chico en Calama.

Toda esta realidad es sabida y sufrida por los calameños, los que ven pasar sus días ante la indiferencia e insensibilidad de los gobiernos y del Estado.

Esto me hace recordar y adecuar esa copla de mi padre, hijo del Sol y de la Pachamama, para cuando los recursos ya no existan: “En el final de mis días, tengo la cuenta muy clara, por mi País lo hice todo, pero por mi no hicieron nada”.

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28 mar 2012

A Daniel Zamudio lo mataron los mismos de siempre

El martes 26 de marzo a las 19:45 hrs falleció Daniel Zamudio víctima de una golpiza brutal por parte de un grupo de jóvenes neonazis. Todos lo lloran, todos lo lloramos.

Las autoridades de turno desfilan con el rostro compungido por la Posta central para darles el pésame a sus padres y su hermana. El Movilh lo llora, sus familiares, amigos y vecinos lo lloran.

Vendrán las reflexiones más duras que pedirán cadena perpetua para los involucrados en esta verdadera matanza, contra ellos se lanzaran los dardos más duros clamando justicia.

Ellos son quienes deben pagar por semejante atrocidad. Lo más probable es que así sea.

Esos jóvenes idiotizados por una secta alienada serán los culpables pues ELLOS LO MATARON.

Pero bien sabemos que la cosa no es tan clara ni fácil.

A Daniel Zamudio lo mataron los mismos de siempre. Lo mataron hace meses atrás en la tramitación de una ley anti discriminación. Lo mataron los ultra conservadores de siempre.

Lo mataron aquellos que siempre se oponen y se opondrán a que nuestro país sea justo, verdaderamente justo y no escandalosamente desigual.

A Daniel Zamudio lo mataron los mismos que mataron el día 07 de noviembre mediante un escopetazo por la espalda a Alex Lemún. Lo mataron los mismos que asesinaron el día 03 de Enero de 2008 por otro disparo por la espalda a Matía Catrileo. Lo mataron los mismos que dispararon a quemarropa contra Jaime Mendoza Collío. Lo mataron los que durante años han financiado matonajes contra estos jóvenes mapuche que velan por justicia en su tierra, justicia para su gente.

A Daniel Zamudio lo mataron los mismos que la noche del 25 de agosto del año recién pasado asesinaron a Manuel Gutiérrez – adolescente de 16 años- en el contexto de las movilizaciones en apoyo a la demanda estudiantil.

Y la historia se repite una y otra vez. Los asesinos de siempre se esconderán en sus fueros parlamentarios, en sus autos blindados, en sus estrecheces que impiden que el desarrollo del país efectivamente alcance para todos.

A Daniel Zamudio lo mataron los grupos que se niegan a perder sus cuotas de poder  y renunciar a su status quo, aquellos que concientemente perpetúan la indiferencia y las estructuras que generan miseria.

Lo asesinaron todos aquellos que se oponen a vivir en una sociedad diferente, que les provoca pavor la diferencia.

Lo mataron los miembros de iglesias ultra conservadoras que prefieren proteger más sus estrechos intereses que la vida real de las personas. Lo asesinaron aquellos que creen que tienen el cielo asegurado por intentar salvar un cigoto mientras impiden que las empleadas paseen libremente por sus mansiones construidas con injusticia e indiferencia.

A Daniel Zamudio lo asesinaron quienes se oponen a subir el sueldo mínimo y que suben indiscriminadamente el costo de la vida de las personas. Lo mataron los mismos que se niegan tercamente a transformar el sistema binominal que genera una democracia de papel lustre. Los mismos que creen que no es necesaria una reforma tributaria o los que consideran una aberración hablar de legislar por sueldos máximos para los peces gordos.

Lo mataron todos aquellos que consideran lícito intervenir policialmente poblaciones como La Legua, la Yungay, la Pincoya, la José María Caro, la Bandera, etc. Aquellos que consideran que se pueden violar a diestra y siniestra los derechos humanos en vistas de sus cifras irreales y del “dios del orden y de la seguridad”. Aquellos que creen que la injusticia y la desigualdad se soluciona construyendo más cárceles.

Sí, esos son, fueron y serán quienes mataron y continuarán matando a todos los Daniel Zamudio, Alex Lemún, Jaime Mendoza, Manuel Gutiérrez y tantas y tantos aniquilados de manera silenciosa por una sociedad que se ha acostumbrado a la desigualdad, la injusticia y la indiferencia como parte de la cultura.

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28 mar 2012

Aguas limpias para Chile

Un éxito para la salud pública.

Nuestra ciudad capital de Santiago alcanzará este año un 100% de tratamiento de sus aguas servidas, un record poco frecuente en el planeta y de cuya importancia hay poca conciencia.

La región metropolitana fue creciendo rápidamente en la segunda mitad del siglo pasado hasta cubrir una gran superficie, con una política de vivienda expansiva, dotación de agua potable y alcantarillado bastante altas, pero ninguna inversión en el tratamiento de las aguas servidas.

Más grave aún, estas agua negras eran el riego preferente de las chacras del poniente, grandes proveedores de verduras y frutas para el mercado local.

La consecuencia lógica de aquella contaminación rampante era la tremenda epidemia estival de infecciones intestinales, tifoidea, hepatitis, diarreas agudas y todas sus consecuencias. En los peores momentos de estas crisis sanitarias ocurrían cerca de 5000 muertes a mediados de 1950 por diarrea infantil y sobre 10.000 casos anuales de fiebre tifoidea entre 1977 y 1985, en el contexto de las crisis económicas recesivas de aquel tiempo.

Mientras el “Rey del Zapallo” de la Rinconada de Maipú ganaba premios de la mejor hortaliza, miles de jóvenes y adultos chilenos morían o enfermaban gravemente de infecciones por alimentos contaminados por las aguas del río Mapocho, gran recolector de las alcantarillas de la ciudad junto al Zanjón de la Aguada. Y la autoridad sanitaria del país no podía imponer la necesidad de plantas de tratamiento a pesar de sus intentos.

La epidemia de cólera de 1991 prendió las alarmas y movilizó al gobierno y al país en su conjunto.

Una fuerte intervención de la autoridad sanitaria prohibiendo el riego agrícola con aguas contaminadas, la prohibición del consumo de verduras y pescados crudos en lugares públicos, la cloración de canales de riego y el control estricto del cloro residual en el agua potable, más una campaña educativa masiva promoviendo el lavado de manos y el control e higiene de los alimentos, fueron cruciales.

El brote de cólera fue mínimo, poco más de 100 casos en tres años y como fruto relacionado, una aceleración de la caída hasta su virtual desaparición de la fiebre tifoidea.

La sociedad chilena respondió con gran energía y disciplina el llamado a la movilización por la salud.

Sin embargo, quedó una tarea pendiente. La instalación del tratamiento de aguas servidas en cantidad y eficacia suficientes como para erradicar la contaminación de las aguas de las ciudades del país.

Los gobiernos y políticos de la época tomaron en serio el asunto y promovieron la integración de capitales privados al suministro y operación del agua en el país con la condición explícita de poner plantas de tratamiento en las ciudades y pueblos de Chile.

En la Región Metropolitana, la empresa concesionaria aceptó el desafío y hoy anuncia el 100% de aguas tratadas en la ciudad de Santiago con una inversión de 1000 millones de dólares en total.

Una hipótesis plausible relaciona el cáncer de vesícula, de alta prevalencia en las mujeres chilenas, con las epidemias de fiebre tifoidea.

Más de mil mujeres chilenas fallecen de cáncer de vesícula anualmente, tantas como por cáncer de mama. De comprobarse la hipótesis, estaríamos ante un beneficio adicional gigantesco de las aguas limpias en el dominio de la enfermedad emergente de nuestros tiempos.

Corresponde entonces alegrarse por este logro de la política sanitaria chilena, construida por el conjunto de la sociedad, su comunidad, sus políticos, su gobierno y la empresa privada.

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