10 may 2012

Convenio 169: cuando el río suena, piedras trae

El 9 de agosto del 2008 la Presidenta Michelle Bachelet ratificó el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales, el que entró en vigencia en Septiembre del año 2009.En su momento, el gobierno estuvo plenamente consciente de las implicancias que surgían de dicha ratificación.

A ese fin, se realizó una profunda revisión de la política indígena gubernamental que se expresó en el “Reconocer: Pacto social por la multiculturalidad” y procedió a planificar la puesta en vigencia del Convenio.

Uno de los asuntos centrales que se debía resolver para obtener una adecuada implementación del Convenio era definir como se haría la consulta indígena a la que obligaba el Convenio. Ya esta materia había sido tratada por el Instructivo Presidencial del 5 de mayo del 2008, que ordenaba al interior del gobierno establecer mecanismos de información y consulta a los pueblos indígenas en el diseño de medidas administrativas o legislativas que pudieran afectarles.

Lo mismo fue insistido por el Comisionado de Naciones Unidas James Anaya en Abril del 2009 quién recomendó hacer consulta sobre la reforma constitucional que se estaba tramitando en el Senado de acuerdo a normas internacionales aplicables, identificaba los principios a respetar al hacer la consulta (previa, más que sólo información, generar confianza, método adecuado, sistemática y transparente) y señalaba aspectos operativos a considerar (difusión, organización, ámbitos temáticos, geográfico, temporal).

En adición la política “Reconocer” identificó tres tipos de demandas que los pueblos indígenas buscaban resolver y que al mantenerse como  no resueltas se expresaban en crisis políticas; estas eran los derechos políticos, la demanda por tierras y la protección frente a proyectos de inversión. La política gubernamental proponía acciones para hacerse cargo de estas tres demandas.

En relación a la consulta, el Convenio 168 en su artículo 6 establece que se deberá consultar a los pueblos indígenas mediante procedimientos apropiados, a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente.

En su artículo 7 establece que deberán participar en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y programas de desarrollo nacional y regional susceptibles de afectarles directamente. Y sobre estas normas el Tribunal Constitucional determinó que eran normas autoejecutables sin tener un carácter vinculante.

En este contexto, la política “Reconocer” ante la demanda por protección de las comunidades indígenas frente a proyectos de inversión que afectaran sus tierras y territorios, proponía la creación de un marco regulatorio que se conoció como Código de Conducta Responsable, que se entendía como “un instrumento normativo que regule la realización de proyectos de inversión en Áreas de Desarrollo Indígenas y en tierras indígenas”.

Se señalaba expresamente “serán componentes del Código el derecho indígena a ser consultados ante proyectos de inversión, el derecho a participar de los beneficios de las actividades productivas que se emprendan, la promoción del empleo local, el derecho a ser compensados por los daños causados y la aplicación del artículo 16 del Convenio 169”. Y se proponía establecer “un Sistema de Certificación de la Conducta Responsable, para asegurar la efectiva aplicación del Código”.

La reacción ante el borrador propuesto fue diversa. Algunos representantes del mundo académico, de ONG e indígenas encontraban positivo iniciar una discusión sobre la necesidad de normar en esta materia la aplicación del Convenio 169. En cambio la reacción del mundo empresarial fue totalmente negativa.

Se sostuvo que era inconveniente haber promulgado el Convenio 169, que la norma propuesta iba a discriminar positivamente al mundo indígena frente a otros grupos que también vivían en condiciones de pobreza, que se paralizarían inversiones en dichos territorios al establecerse un impuesto adicional a dichos proyectos, que se podía utilizar el SEIA para hacer la consulta y no crear otros sistema, que se afectarían derechos adquiridos sobre recursos naturales, etc.

El gobierno, prestó mas oído a los críticos a la iniciativa que a la prospección de lo que podía suceder una vez puesto en vigencia el Convenio 169, de no contar con un marco regulatorio que normara la aplicación de las normas del mismo. Por ello se retiró la propuesta de la discusión, dictando al mismo tiempo una decreto normando la forma como debía enfrentarse la consulta (Decreto 124 de Mideplán), decreto que ha sido ampliamente cuestionado y que prácticamente no se aplica.

Los fundamentos que en su momento llevaron a plantear la necesidad de un marco regulatorio siguen plenamente vigentes.

“El Convenio 169 es el instrumento jurídico vinculante más importante para la protección de derechos indígenas; siendo el Convenio una normativa nueva para el país, su aplicación debía enmarcarse dentro de la legislación e institucionalidad vigente y, por lo tanto, donde no había institucionalidad o normativa, se debía revisar, crearla o ajustarla; el reconocer que los proyectos de inversión generan impacto impactos en las comunidades o en los territorios en los cuáles se ejecutan dicho proyectos; que el Gobierno tiene que asumir la obligación de la consulta en caso que se afecten intereses y derechos; la necesidad de tener un conjunto de reglas que definan estándares mínimos de una gestión responsable para proyectos de inversión en tierras y territorios indígenas; el tener un procedimiento claro para realizar las consultas obligatorias relacionadas a este tipo de proyectos”.

Ante la vigencia del Convenio, la ausencia de un marco regulatorio que normara su aplicación  en esta materia, las legítimas expectativas del mundo indígena en relación a la defensa de sus derechos que ofrece el mismo, y el actuar de los inversionistas que no tomó en serio el cambio que venía, los conflictos han aumentado y se han judicializado.

Las Cortes de Apelaciones y Suprema han visto más de una decena de casos y sus fallos indican que la consulta es una obligación a cumplir por el gobierno, que participación ciudadana en el SEIA no es lo mismo que consulta indígena según el Convenio 169, y que cuando esté la convicción que las disposiciones del Convenio no han sido respetadas, se fallará a favor de las comunidades.

Hoy el mundo empresarial y los inversionistas se muestran alarmados por la forma como han ido dando las cosas; les asombra que el Convenio 169 se esté aplicando, que los pueblos indígenas tengan nuevos derechos cuya aplicación estén siendo garantizados por el poder judicial, que la autoridad gubernamental no está haciendo consultas donde debiera, que en definitiva se esté generando incertidumbre y afectando el clima para las inversiones.

Todo lo anterior nos lleva a volver a decir lo que dijimos hace tres años; el Convenio 169 viene en serio, las comunidades defenderán sus nuevos derechos, la legislación chilena debe ser ajustada a las exigencias del convenio, es necesario tener reglas del juego claras para todos los actores.

De nada vale llorar sobre la leche derramada o tratar de tapar el sol con un dedo. Salidas producto de la inventiva jurídica de ciertos abogados no resolverá ni la incertidumbre que enfrentan las inversiones en tierras y territorios indígenas ni las expectativas que tienen las comunidades producto de la vigencia del Convenio 169.

Cuando el río suena piedras trae.

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09 may 2012

“Hola ¿cómo están ustedes?”

La futilidad lingüística se ha enseñoreado de los estudios televisivos: Los periodistas-locutores lanzan al vacío unos saludos que no esperan respuesta alguna, “Hola ¿cómo están ustedes?”

“Hola, fulanita ¿cómo está?” saluda sin atender respuesta alguna a su pregunta desde la calle el reportero que corta “las huinchas” para dar cuenta del incendio que cobró una vida humana.

Y el rol “in-formador” del Canal se va a las “pailas” cuando el trágico acontecimiento cae en el relato de un vecino. La edición y la responsabilidad periodística desaparecen y comenzamos a asistir a una patética repetición de datos desordenados, al borde de la incoherencia, con una pesada carga de morbosidad. El “rating” sonríe.

La cosa se ha puesto más grave desde que los programas considerados como los más serios son los que han relajado los contenidos y las formas. ¡Qué paradoja!

Mientras en el primer mundo, el de la OCDE, los noticieros de Televisión duran sólo media hora y dan cuenta de las principales noticias nacionales y mundiales de real interés de los ciudadanos, en Chile se prolongan por más de 90 minutos y, por su lucha denodada por el “people meter”, mercantilizan la pauta, el montaje y el contenido de cada información.

Una noticia seria tiene que ser muy trágica, como lo demuestra el juicio por el tsunami del 27F, para sobreponerse al “diktat” del pauteo de todos los días: la “mocha” de la Kel y la Vale, el periplo mundial de la “Leona” Barrientos”, el desconcierto de Johnny Herrera con la mala racha que empieza, el “córtate las venas” del blanquinegro Paredes, el oportunismo del cruzado Estévez, la sobreactuada Intendenta futbolera y el baile de los tres “Concesionarios”, únicos clubes existentes para los “locutines” del balompié chileno, todo a gran volumen para que no se “escuche” la última encuesta Adimark.

Por su parte, el lenguaje en los medios audiovisuales está definitivamente en reflujo. Ni la forma ni el significado importan.

Se perdió definitivamente la optimización comunicativa que nos enseñaba el maestro Ernesto Merino: “En la comunicación audiovisual, quien nos escucha y quien nos ve es una persona, no un auditorio.”

El manejo cortés y afectuoso de la voz de quienes recordamos a Pepe Abad, Raúl Matas, Sergio Silva, César Antonio Santis y Marcelo Zuñiga despareció a manos o, mejor dicho, en el grito de Rafael Araneda o en la vulgaridad de Roberto Artiagoitía, el “Rumpy”, sólo por mencionar dos botones de muestra.

Un momento de respiro lo constituyó la ceremonia de los premios Altazor, en particular la premiación de la teleserie “Los Archivos del Cardenal”, excepcional ocasión de coincidencia de la estética con la ética en las comunicaciones chilenas de hoy.

Mientras tanto ahí vamos, cuesta abajo en la rodada de la vulgarización de las comunicaciones, emparejada con la mercantilización de la Televisión, la Radio, la prensa escrita y la preeminencia de la publicidad, desregulada y muchas veces desvergonzada, que asoma como la punta de lanza que arrastra al resto de las especialidades comunicativas hacia el consumismo y la superficialidad.

La calidad de la democracia chilena sigue a la baja, fuertemente impulsada pero hacia abajo, por la mala calidad de nuestras comunicaciones.

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09 may 2012

El puchero del ministro Longueira

Como se puede ver, el mundo de la pesca artesanal esta revuelto a raíz del proyecto que ha enviado el Gobierno al Parlamento para modificar la Ley General de Pesca. Al iniciarse este proceso, en tiempos del ministro Juan Andrés Fontaine, en representación de ANAPESCA AG, tuvimos ocasión de dialogar con él acerca de los temas más relevantes del proyecto que estaba en estudio, quedándonos claros varios conceptos básicos:

1.- El ministro mostró una clara intención de hacer la sustentabilidad de los recursos la piedra angular del nuevo proyecto.

2.- Nos comunicó en forma clara y precisa que el Sr. Presidente de la República había impartido instrucciones de incluir en el proyecto la subasta o licitación de cuotas de pesca en la fracción industrial de la cuota global.

3.- La licitación no incluiría a la fracción artesanal de las cuotas globales y por lo tanto no afectaba a los pescadores artesanales.

Posteriormente, al ser nombrado ministro de Economía, el Sr Pablo Longueira, el proyecto del gobierno cambió en forma importante y se mezcló al sector artesanal en la discusión, arguyéndose que era afectado por la subasta o licitación y, por lo tanto, debían ser parte de una mesa de trabajo destinada a obtener el consenso sobre la materia.

La “mesa de consenso” se constituyó en la subsecretaría de Pesca, donde se logró acuerdo entre las directivas de las principales entidades artesanales, las directivas de los trabajadores de la industria y la gran industria pesquera, todos declarados opositores a la idea de licitar las cuotas de pesca.

Como excepción a la regla, se incluyó también a un proponente de la licitación: el representante de PYMEPES, a quien se le dio poca o ninguna oportunidad de defender su posición.

Al ver la composición de esta “mesa de acuerdo”, no es difícil imaginar lo que sucedió: marcha a paso regular de las asociaciones industriales con las directivas artesanales en desfile de oposición a la licitación de las cuotas industriales, con la honorable excepción de un dirigente artesanal, que se retiró de la mesa a pesar que se le ofrecieron importantes “tentaciones” por su apoyo.

Este puchero que ha cocinado el ministro Longueira huele mal, olor que han detectado las bases artesanales quienes se sienten traicionados por las directivas centrales y exigen revisión del proyecto de ley.

El ministro Longueira, en su afán de satisfacer los deseos de su tienda política, estrechamente unida a la gran industria pesquera, no ha visto lo que parece obvio a cualquier observador: los pescadores artesanales no pueden ver con buenos ojos que se les asigne a los mayores industriales pesqueros, a perpetuidad o largo plazo, gran parte de los recursos pesqueros de Chile, bloqueando efectivamente su acceso y el del resto de los ciudadanos a esos recursos.

Esta ha sido, en los pasados veinte años, la triste realidad de la pesca artesanal: el gobierno de turno, influenciado por la gran industria ha propuesto, y ahora propone nuevamente, cambios relevantes que empeoran las condiciones de los pescadores artesanales y que en definitiva los llevará inexorablemente a su extinción.

Así, durante gobiernos anteriores se abrieron las inscripciones de los registros artesanales en tres ocasiones y permitió la entrada de una serie de pescadores “virtuales” asociados a la industria y financiados por ésta.

Así también se estableció el régimen de distribución de cuotas, RAE, que permitió a la subsecretaria de Pesca asignarles cuotas a estos pescadores “palos blancos”, de hecho transfiriendo cuotas artesanales a la industria.

Así, durante este gobierno, se aprobó la llamada ley miscelánea, que permite la transferencia de cuotas artesanales a las industrias. Todas estas iniciativas tienen un solo objetivo: la eventual desaparición de la pesca artesanal.

A todo esto, uno se pregunta ¿dónde están los dirigentes de las asociaciones gremiales artesanales?

¿No se dan cuenta que sus intereses han sido comprometidos a cada paso que se da al respecto?

Curiosamente, con pocas excepciones, han apoyado con entusiasmo casi todas estas medidas.Si no fuésemos mal pensados, creeríamos que el poder de convencimiento de la gran industria pesquera pareciera fenomenal.

En este momento el proyecto de ley es considerado por la Cámara de Diputados en primer trámite constitucional y es necesario que los diputados y eventualmente los senadores, vean la realidad de los hechos y corrijan de una vez por todas estas aberrantes tendencias.

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09 may 2012

Izquierda y derecha unidas están siendo vencidas

El 7 de mayo de 2012 se conoció la última encuesta de Adimark.

La encuesta de Adimark es estimada por los observadores políticos como una encuesta seria. No por quien la realiza sino porque sus “fotografías” a una muestra de personas ha resultado, finalmente, muy parecida a lo que el conjunto de personas del país vota en las siguientes elecciones.

Esa es su gracia.

Si Piñera tiene hoy, por ejemplo, el 26 por ciento de aprobación y el 66 por ciento de desaprobación según la encuesta Adimark, quiere decir que en una consulta popular inmediata, si pudiere presentarse, sería derrotado inexorablemente.

También quiere decir que, para la gente, con su 26 por ciento de aprobación es el peor de todos los que han gobernado desde que se están haciendo estas encuestas. Y el peor evaluado de América.

Las chilenas y los chilenos, dicho de otra manera, coinciden con el periódico conservador inglés The Economist y, sin decirlo así porque se lo preguntan de otra manera, califican hoy a su Presidente de “inepto”.

La última encuesta debería tener preocupados seriamente no sólo a La Moneda sino a todos los dirigentes de los partidos políticos, a senadores y diputados.

El trabajo que realiza el Senado es aprobado sólo por un 17 por ciento de la gente.El trabajo que realiza la Cámara de Diputados es aprobado por el 16 por ciento.

El 67 por ciento desaprueba la labor del gobierno. En relación con la delincuencia desaprueba el 82 por ciento. Son cifras impresionantes.

Recuerdo que en 1973 fue derrocado un gobierno que “estaba tan débil”, se ha dicho, que sólo tenía en las elecciones de ese mismo año…el 44 por ciento de los votos, y que en elecciones nacionales de dos años antes obtuvo…el 51 por ciento de los votos.

Pero volvamos a la encuesta Adimark del 7 de mayo.

En el caso de las fuerzas políticas que hoy copan el Congreso, los municipios y otros muchos organismos, la gente niega la aparente obvia afirmación de Nicanor Parra y señala, por el contrario, que no es verdad que “la izquierda y la derecha unidas jamás serán vencidas”.

Para la gente, hoy, la izquierda y la derecha unidas ¡son vencidas!

La Coalición por el Cambio (la derecha) tiene un 23 por ciento de identificación, y la Concertación (de centro izquierda) tiene un 19 por ciento de identificación.

Entre ambas suman un 42 por ciento.

Hay una mayoría absoluta que no está ni con una ni con la otra, ni con la suma de ambas, y ha borrado del mapa el “jamás” de Nicanor Parra.

Ahora, en el caso de la Concertación (la única alianza opositora en el Congreso) la cuestión es más grave aún: el 38 por ciento se declara de oposición y el 67 por ciento desaprueba al gobierno, pero sólo el 19 por ciento se identifica con ella.

¡La oposición (38 por ciento) le gana al gobierno (24 por ciento) pero la Coalición (23 por ciento) le gana a la Concertación (19 por ciento)!

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09 may 2012

¡Que vuelven los indignados!

Contra viento , marea y medidas restrictivas de por medio, los “indignados” salen a las calles para celebrar el primer aniversario de la protesta que estableció sus dominios en la Puerta del Sol de Madrid y que como efecto dominó se dejó sentir en Barcelona, otras ciudades españolas y en capitales de países próximos e incluso remotos.

Ahora que se conoce el poder de convocatoria de las diversa organizaciones que la promueven , las autoridades- la derecha en el poder,- han adoptado medidas para que no se produzcan desmanes, incluida la ocupación del llamado Kilómetro Cero de España, como sucedió hace un año. Hasta los grupos especiales en asuntos anti terroristas han sido puestos en alerta.

Los resultados de aquella marea humana que en mayo de 2011 alzó la voz para denunciar que ni el sistema político ni el “orden “económico que ha regido los destinos de España, en el caso que me ocupa, son los más justos y esperanzadores están aún en entredicho. No obstante las dudas que este movimiento provoca sus objetivos son compartidos por muchos.

Los grandes “temas” de la convocatoria de entonces hoy siguen vigentes. Lo que es peor, en un año se han agudizado. Por tanto, los que han llamado a movilizarse estos días tienen sobradas razones para invitar a los “indignados” a que expresen su descontento pacíficamente. Los ajustes, recortes, tijeretazos o sablazos presupuestarios dejan cada día más damnificados. Y ya lo dice el refrán… “Cuando veas las barbas del vecino cortar pon las tuyas a remojar”. A solidarizarse llaman.

La España próspera, la del Estado del Bienestar que hasta no hace mucho fue modelo para muchos y el Dorado para millones de inmigrantes, hace agua por todos lados.

El panorama es desolador. El desempleo se aproxima según cifras oficiales a los seis millones, las reducciones en los presupuestos destinados a salud, educación e infraestructuras suman miles de millones de euros, las tasas universitarias se disparan, las subidas de impuestos provocan temblores, y para colmo, el Gobierno mete mano a la chequera para auxiliar a la banca.

La misma que se forró en años de gloria gracias a la construcción, al ladrillo, a las especulaciones inmobiliarias. Así nos va. A todo esto se añaden nuevos casos de corrupción, equiparables a las mafias mas despreciadas.

Por supuesto que hay motivos para cabrearse.

El movimiento de los indignados, sin líderes carismáticos, hecho que hay que destacar, se ha mantenido activo a pesar de que los medios de comunicación los han silenciado, a veces vapuleado, y salvo en escasas ocasiones han llegado a resaltar algunos resultados.

Por ejemplo, las organizaciones Plataforma de Afectados por la Hipoteca, o Cooperativas de Deudores, muy activas en Barcelona y Madrid, han parado más de un centenar de desahucios de familias que debían abandonar sus casas por impagos a los bancos.

En algunos casos, las entidades financieras que se han quedado con los pisos, presionados por estos grupos, han acordado arrendar la propiedad por una cantidad razonable al hipotecado. Si bien han perdido materialmente sus casas, los desahuciados por lo menos no se han ido a la calle con lo puesto.

Las asambleas populares de barrios o distritos no han cesado desde el 15 de mayo del año pasado.Se han creado bolsas de intercambio de servicios, sin costo alguno, que contribuyen a la auto estima de los sin empleo , entre ellos, miles de profesionales con título u operarios de fábrica, que han perdido su trabajo y agotado el derecho a paga por desempleo y que están condenados a ver pasar las horas muertas sin oficio ni beneficio.

De las asambleas surgen nuevas ideas, que por subterráneas o minoritarias, no dejan de ser importantes. Esas ideas son un aporte más a la meta que acarician los indignados: la posibilidad de encontrar alternativas al sistema económico actual.

De la tan criticada manifestación del 15-M de la Puerta del Sol del pasado año surgió un grupo de trabajo formado por expertos en economía. Ellos han canalizado algunas iniciativas que ya son realidad.

Por ejemplo, cooperativas que han tendido sus redes en los barrios, a otras ciudades y regiones, inclusive. Son respuestas de la comunidad necesitada de reorganizarse, de unirse para dar solución a problemas que le son comunes.También se ha generado entre los indignados grupos alternativos a los sindicatos mayoritarios tradicionales.

Organizaciones que tienen como principal cometido el apoyo a los que no tienen trabajo, a los jóvenes con títulos, que no encuentran salida, al mismo tiempo que denuncian los abusos de las empresas a la hora despedir empleados o poner cerrojo a sus negocios. Ya se sabe, a río revuelto…

Las movilizaciones de estos días en Madrid y otras ciudades españolas volverán a ser noticia destacada. Algunos medios tendrán que resucitar a los que creían muertos. En Madrid se anuncian marchas, asambleas, tribunales populares, conferencias y recitales.

Y tan vivos están los indignados que al menos en Madrid las autoridades, para curarse en salud, han puesto horario a las manifestaciones. Nada de quedarse a dormir en la Puerta del Sol. Mano dura al que desobedezca. Esto no se dice pero por las medidas adoptadas más de un rifi rafe se puede producir.

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09 may 2012

Elecciones en el PPD

Tres listas disputan la elección interna de dirigentes nacionales del PPD: “Chile, mejor a la Izquierda”, es liderada por el senador Jaime Quintana. La diputada María Antonieta Saá preside la lista “PPD para el nuevo Chile” y Fernando Bórquez, encabeza una tercera opción con el lema “Los Indignados”. A su modo, cada cual busca motivar a los militantes para marcar sus preferencias en medio de un complejo contexto político, con encuestas que cuestionan de manera profunda el quehacer de los partidos.

La elección nacional del PPD no busca dirimir cuestiones domésticas ni procedimentales.Están puestos en el tapete problemas políticos sustantivos.

En la elección del 2010 se produjo en consenso en torno a la ex Ministra Carolina Tohá, en parte para prevenir su eventual derrota ante el diputado Auth y porque no estaba claro que ninguno de los dos obtendría mayorías muy superiores. El riesgo de que una parte del PPD se abocase a una cierta oposición interna era evidente. Los grupos en disputa convinieron entonces una fórmula salomónica y se estableció un consenso discutible.

La disputa se trasladó a la mesa de Vicepresidentes y el senador Girardi emergió como primer Vicepresidente. El tema político sustancial, a pocos meses de la derrota presidencial del 2010 quedó subsumido.

El resultado de dicho consenso ha sido, finalmente, precario para el PPD.Los procesos verdaderos han sido subterráneos y no ha sido, precisamente, la confianza la que ha primado en el desarrollo del partido.

El debate político transcurrió en sordina: para unos, herederos del establishment concertacionista, lo principal era defender a ultranza el “proyecto concertacionista” y sobre todo preservar lo obrado. La visión autocrítica demoró mucho en emerger y sólo se hizo evidente al calor de las grandes movilizaciones sociales del 2011.

De hecho, la Directiva Nacional, reunida en Algarrobo a mediados del año pasado permitió iniciar un giro muy lento en las posturas del PPD, siendo la propuesta de una “convergencia democrática” la mejor que el partido pudo levantar ante sus socios de la concertación en el marco de un nuevo (y alicaído) aniversario de la Concertación.

Una gran mayoría del PPD ya estaba crítica desde antes de la elección presidencial. La derrota aceleró la convicción de que la concertación había entrado a un cierre de su ciclo histórico. Esta idea fue resistida por parte de la mesa nacional y se reclamó permanentemente lealtad y convicción con el proyecto político.

Y mientras algunos afirmaron la necesidad de un ir a un Frente Amplio de Oposición, otros/as mantuvieron por largo tiempo la idea de sostener a la Concertación como “eje” del movimiento democrático.Pero el país estaba en otro escenario y cuando los estudiantes salen a las calles, decenas de militantes del PPD salieron con ellos, no solo a protestar sino para expresar su desencanto con el sistema político.

En enero del 2012 se pudo realizar finalmente un anhelado Consejo Ideológico, postergado por varios meses. Un amplio sector del partido presionó fuertemente por su realización y 300 delegados acordaron dar un giro crítico hacia la izquierda…sin apellidos, y con la decisión de volcar al PPD en la lucha social y política para reemplazar el modelo neoliberal.

Ningún antiguo defensor del liberalismo social o de mercado participó en estos debates, y la ambigüedad ideológica que el PPD arrastró por varios años fue superada en dicho evento político.

No es casualidad entonces que un amplio segmento del PPD busque identificarse con la idea de que “Chile, es mejor a la Izquierda”. Esto marca un sello político. Es lo que representa un senador que proviene de regiones, que no forma parte de las élites tradicionales del PPD, como es Jaime Quintana, con un pasado bastante proletario.

La legisladora Saá es parte de una tradición histórica que viene desde los años 80, en la lucha contra la dictadura. Y Bórquez representa el esfuerzo de un sector interno del PPD que quiere marcar un sello autonomista respecto de los grupos hegemónicos.

Cualquiera sea el resultado, lo cierto es que la nueva Dirección Política deberá tener presente ahora la Nueva Declaración de Principios, que será sometida a Plebiscito el mismo día de la elección.

Es un hecho muy relevante, pues se señala con claridad que el PPD debe encarnar ahora una concepción de “izquierda, democrática, progresista y paritaria” y surge la tarea –sin apelación- de trabajar por el reemplazo del modelo neoliberal, con la idea de hacer emerger una “sociedad con mayor igualdad de resultados y más justa”.

Corresponderá también a la nueva Dirección Política enfrentar el desencanto ciudadano, la desafección militante con la concertación, la distancia partidaria con los movimientos sociales y adoptar mayores y sólidos compromisos en aras de democratizar nuestra democracia.

Lo que elijan los militantes del PPD el domingo 13 no será sólo un grupo más de dirigentes: se dará forma a un proceso político que abra un nuevo ciclo para las fuerzas de oposición. Y para ello se requiere el coraje de poner el candado a la puerta de una casa que hay que cerrar definitivamente: la Concertación de Partidos cumplió su ciclo. Ahora es el tiempo de un nuevo movimiento democrático de masas.

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09 may 2012

Adiós a Hernan Haddad, un grande del atletismo

Privadamente y sin estridencias como fue su exitosa vida deportiva, fue sepultado el domingo pasado Hernán Haddad Abdallah, una gran figura del atletismo chileno del siglo veinte. Tras sus funerales han comenzadoa aparecer someras informaciones sobre esta gran figura del deporte clásico chileno, que llenó 25 años de su historia, tanto a nivel nacional e internacional.

Hernán destacó en el atletismo subcontinental en la década de los cincuenta cuando el dominio se distribuía en el llamado ABC sudamericano formado por Argentina Brasil y Chile.

A los 22 años, irrumpió en 1951 ganando el Campeonato Nacional de Atletismo disputado en el recinto atlético del barrio Puchacay, en Concepción, lanzando el disco a 43.13 metros.

Al poco tiempo concurrió representando a Chile en los Primeros Juegos Panamericanos que se disputaron en Buenos Aires y un año después se ubicó tercero en el Campeonato Sudamericano, también efectuado en Buenos Aires ,lanzando 45.15 metros. En julio de ese mismo año participó integrando la delegación nacional en los 15°s Juegos Olímpicos de Helsinki, en Finlandia.

En el año 1953 se efectuó el Nacional de Atletismo en la pista de ceniza del Estadio Nacional donde nuevamente triunfó y a los pocos meses compitió en el Campeonato Sudamericano de Atletismo también en Santiago.

El 54 fue al siguiente Campeonato Sudamericano en Sao Paulo, y alcanzó al segundo lugar.El año 55 retuvo el Campeonato Nacional y en los Segundos Juegos Panamericanos de México alcanzó la medalla de bronce en el lanzamiento del disco con 47.14 metros.

El 56 se disputó el Sudamericano en Santiago y Hernán fue subcampeón con 47.24 metros.Luego ganó el Campeonato Nacional y en noviembre concurrió a sus Segundos Juegos Olímpicos en Melbourne, Australia, siendo el único atleta que se repetía en la cita olímpica luego de 4 años, demostrando su vigencia internacional en esta disciplina.

En el 57 en Santiago se disputó el Primer Campeonato Sudamericano de clubes campeones y Hernán fue subcampeón defendiendo a su club de siempre el Stade Francais. El año 58 tras ganar el Campeonato Nacional fue al Sudamericano en Montevideo y alcanzó el primer lugar con 49.10 metros. El 59 fue el Sudamericano en Pacaembú, y retuvo el campeonato en el disco y en agosto concurrió a sus terceros Juegos Panamericanos en Chicago, Estados Unidos, resultando quinto.

Su trayectoria se prolongó a los primeros años de la década siguiente. El año 60 fue el Nacional de atletismo y Hernán fue subcampeón. Ese mismo año se efectuó en Santiago el Primer Campeonato Iberoamericano de Atletismo que incorporaba a deportistas de España y Portugal, y fue tercero.

El 62 se efectuaron los Segundos Iberoamericanos en Madrid y Hernán nuevamente fue el representante nacional ahora en la península ibérica.

A fines de los años 60 Hernán se retiró de la práctica activa y se siguió manteniendo físicamente con natación, deporte que había practicado en su juventud cuando estudió Leyes, carrera que finalmente no terminó. Sin embargo, en abril de 1974 Chile fue sede de un nuevo Campeonato Sudamericano y el entonces Jefe Técnico Orlando Guaita le pidió, pese a que ya tenía 46 años, que se integrara al equipo chileno ya que faltaba un lanzador de disco. Hernán aceptó y volvió a entrenar y con un tiro sobre los 46 metros volvió a conquistar un Campeonato Sudamericano.

A fines de ese año 1974, a raíz de ese logro, el Círculo de Periodistas Deportivos de Chile pagó una deuda que tenía con él. Entre los años 1954 y 1959 el premio a los “Mejores Deportistas” no se había entregado. Fue así como,prácticamente,unos 20 años después de sus grandes actuaciones el Circulo lo eligió el Mejor de los Mejores de todo el deporte nacional, recibiendo el destacado Cóndor de Plata con que se galardona al Mejor entre todos los escogidos de todas las disciplinas.

Diez años más tarde, en julio de 1984, después de una larga trayectoria como dirigente ahora en el Comité Olímpico Chileno donde participó en varias directivas, concurrió como vicepresidente del COCH representando a nuestro deporte a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, Estados Unidos, donde desfiló orgullosamente en la delegación nacional en su otra faceta.

Los últimos años de su vida que se apagó el fin de semana, este hombre afable que no pasaba inadvertido con su metro 92 y bastante más de 100 kilos de peso, que llenó muchas páginas de éxito y subió a muchos podios en más de 25 años del atletismo, cuando este deporte brillaba en Sudamérica, los pasó retirado.

Murió en familia, rodeado de sus recuerdos, juntoa su esposa Marlene y rodeado de sus hijos Marlene, Karen, Alexandra y Hernán.

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09 may 2012

El triunfo socialista en Francia

El triunfo de los socialistas en Francia es un evento contracorriente de lo que ha estado sucediendo a Europa. Una abrumadora mayoría de gobiernos de derecha han estado enfrentando la crisis con las recetas liberales clásicas.

La derecha franco-alemana había estado impulsando un severo plan de austeridad, una versión europea del chileno “apretar los dientes”, hasta que apareció el compañero Hollande y propuso algo diferente.

La política del rigor de la derecha, a la que se ha sumado España, es insuficiente si no va acompañada de políticas de crecimiento, dijo, y los franceses apostaron por el argumento de los socialistas.

Políticas de crecimiento, preservación del modelo social e igualdad de los territorios es el núcleo duro del nuevo programa de gobierno francés. Y no es menor, Francia es la segunda economía de la llamada zona euro.

Hollande es un hombre que ha estado al mando del Partido Socialista francés durante 11 años. Es un militante disciplinado que ha ordenado el tradicional desorden de la casa y ha hecho una síntesis adecuada de sus principales corrientes internas. Ha cumplido su oficio político a cabalidad

El mensaje de unidad y cambio de Hollande ganó en las primarias y se impuso en segunda vuelta. Dotado de un programa de izquierda ha puesto en el centro de su propuesta los valores solidarios.

Sin embargo, este triunfo ha sido posible por la convergencia final de centristas, socialistas e izquierdistas más intensos en contra de Sarkozy. Para ello se ha contado oportunamente con el apoyo de Mélenchon y Bayrou.

Así como el referente socialista chileno es Allende, en Francia es Mitterrand. Hollande apeló en muchas ocasiones al ícono, incluso gestualmente. Y, aunque la cuestión económica será decisiva, pocos creen que seguirá su camino. La crisis, el déficit y la falta de acuerdos políticos europeos, hacen que su camino sea una senda estrecha. No puede hacer cualquier cosa frente a un gasto público que está en el 56% del PIB.

Pero las exigencias a los bancos no serán menores. Comenzará con un aumento del 15% a este sector, seguirá con la prohibición para actuar en los paraísos fiscales, y llegará hasta la separación de la banca de inversión y la de depósito. Estos socialdemócratas en Chile serian muy rojos.

A la izquierda más intensa –de Francia y Chile- les produce asombro que un señor de gafas, amable, cauteloso, sin retóricas mesiánicas, haya calado tan hondo en la Francia popular con un mensaje de cambio.

El debate con Sarkozy para Hollande fue clave. Dueño de un estilo asertivo, anticipó su victoria delineando lo que haría como Presidente de Francia. Esto es lo opuesto de quién tenía al frente, cosechando el mutismo de su rival. Un gesto de resignación frente a un Hollande investido de los más altos valores de la República. Un tributo a Mitterrand que le hizo ganar estatura ante su rival.

Desde ahora tenemos en Francia la alternativa socialista. Una alternativa que se verá forzada a llegar acuerdos con Alemania, aunque Merkel deberá enfrentarse el próximo año a sus electores. Dicen que en París se respira un cierto alivio y en Europa un cierto optimismo.

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08 may 2012

Piñera: la bofetada de abril

La Encuesta ADIMARK del mes de Abril es el peor resultado obtenido por el Presidente Piñera y llega en un muy mal momento ya que el gobierno esperaba iniciar, en un clima político de mayor adhesión ciudadana, el relanzamiento de sus políticas.

Pesan en esta fotografía la mala evaluación en los llamados atributos blandos del Presidente, es decir, la escaza credibilidad, confiabilidad y afectividad que la ciudadanía tiene hacia él.

Ellos adquieren, respecto de Piñera, una importancia muy significativa puesto que el Presidente más que concentrarse en los atributos que efectivamente tiene, y que lo han transformado en uno de los empresarios más exitosos del país, busca notoriedad comunicacional para ganar en la esfera de la subjetividad donde difícilmente podrá penetrar.

Un líder podrá no ser querido, esto no se compra ni se impone, nace simplemente, pero podrá ser respetado por su sobriedad, valorado por su seriedad política y su esfuerzo en beneficio del país y es a esto que debe apuntar Sebastian Piñera aún a costa de renunciar al estilo personalista, mediático y grandilocuente que reviste su forma de gobernar.

Se produce, además, un arrastre hacia abajo en la evaluación del gobierno por temas sensibles para la opinión pública como la más absoluta falta de transparencia con que ha sido abordada la tragedia de Juan Fernández, o el tema de la salud, donde Mañalich aparece fuertemente cuestionado por la gravedad de los hechos que acecen en la Posta Central y donde el Ministro jugó a ocultar la información a la población.

O en educación, donde la gestión del Ministro Beyer se deteriora porque la gente siente que no se dan respuestas efectivas a los temas de fondo del cambio del modelo educacional impuesto por la dictadura y que ha sido planteado por las movilizaciones estudiantiles y, también, por la mala evaluación de la conducción económica porque, pese al crecimiento de la economía y del empleo, la ciudadanía siente que está peor, que este crecimiento no implica un mejoramiento en las remuneraciones y por el contrario observan un deterioro de su calidad de vida en virtud de las alzas en los combustibles, alimentos, transporte e inflación en general.

Pesan también en este resultado la mala evaluación del gobierno en temas como delincuencia en el país y el transporte en la Región Metropolitana, que resultan agobiantes para la vida cotidiana de las personas, y que debían ser, de acuerdo a las promesas , elementos de diferenciación fuerte de este gobierno respecto del pasado y donde no se observan resultados, lo cual es catastrófico para quien prometió soluciones rápidas en ambos aspectos.

Hay, también, un deterioro en los datos duros de los atributos del Presidente, especialmente en la evaluación de su capacidad para solucionar los problemas del país, en su autoridad y liderazgo.

Un aspecto preocupante es la mala evaluación y el verdadero castigo de la opinión pública al equipo político del gobierno, que es el que debiera servir de protección al Presidente, y cuya gestión es cuestionada básicamente porque la ciudadanía no percibe que este sea capaz de dar conducción política al gobierno y al país.

La propia reforma tributaria, anunciada como un elemento estratégico de la segunda fase del periodo, no cambiará positivamente la evaluación del Presidente y del gobierno ya que se trata solo de un ajuste tributario que está muy lejos de lo que el país de hoy espera y porque se internaliza en la población que ella no comporta un cambio sustantivo en la tributación, que no se afecta a las utilidades de las grandes empresas, que no influirá en el tema de mayor igualdad en la distribución de ingresos y que ella no favorece a las capas medias.

Es decir, la reforma tributaria del gobierno no logrará el impacto que  pretende porque hay una gran distancia entre las expectativas de una población más informada y el proyecto real enviado al parlamento.

El tema a resolver, por tanto, no es esencialmente comunicacional sino político. El Presidente genera en sus anuncios grandes expectativas que posteriormente no se cumplen o quedan a medio camino.

Este es un gobierno que tiene además una escasa capacidad de controlar e imponer su agenda y que opera más bien de manera reactiva, sin línea estratégica y sin capacidad de conducción política.

Por ello, con este resultado al inicio de lo que debía ser la segunda fase de su mandato, el Presidente debiera evaluar un rediseño de su equipo político para hacer frente al descontento y trabajar por definir una estrategia acorde con los principios del gobierno pero que tenga en cuenta la profundidad de las demandas sociales.

El síndrome del “pato cojo” golpeará seguramente con fuerza al ejecutivo, puesto que cuando un Presidente y un gobierno tienen una baja adhesión, la disputa dentro del gabinete por la candidatura presidencial lo debilita aún más, pues divide, genera una competencia que tiende a tergiversar la gestión gubernamental, a instrumentalizarla y, sobre todo, porque este es un tema que hoy no interesa a la población que cree que los ministros son pagados para preocuparse de sus problemas.

Este es un aspecto no menor de la conducción política que el Presidente debe ordenar o resolver de manera definitiva

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08 may 2012

Arrepentirse ¿de qué?

Pretendiendo ser original, el presidente de Renovación Nacional, don Carlos Larraín, ha señalado que “estoy dispuesto a votar, incluso, por una persona que venga de la Concertación, siempre que se arrepienta de su vida pasada, por supuesto”.

Bien sabemos que en política nadie es infalible, de manera que todo protagonista sensato del acontecer nacional rectifica o reconoce –en su propio estilo y convicciones- lo que ha realizado mal o bien.

Sin embargo, más allá del ámbito de la política existe una dimensión moral, inseparable de la política, que la derecha que representa el ingenioso senador ha rehuido sistemáticamente: el compromiso con una dictadura que practicó el terrorismo de Estado y violó sistemáticamente los derechos humanos.

Lamentablemente, sobre eso no hay arrepentimiento. Una sola figura relevante de ese sector, Joaquín Lavín, ha manifestado que, de haber sabido la verdad, hubiera votado “No” en el plebiscito de 1988.

En este dilema, el elástico del ingenio no es suficiente y conociendo en el Parlamento a muchos dirigentes importantes de la derecha, estoy seguro –y espero no equivocarme en ello- que no se sienten cómodos con la actitud de complicidad reverencial que tuvieron con el dictador.

Sé que rechazan los horrores del régimen, pero fueron al funeral del sátrapa y han guardado silencio hasta hoy.

Sé bien lo que se me responderá: que sigo “anclado” al pasado. Pero el verdadero anclaje está en la impotencia de la derecha para ajustar cuentas con esa etapa de su historia, es como uno de aquellos días que uno quisiera que no hubiera ocurrido nunca.

Sin embargo, sucedió y, paradojalmente, mientras más tratan de huir, más quedan amarrados al mismo, mientras no lo enfrenten y digan: “nos arrepentimos”.

Por ahí debiera comenzar don Carlos Larraín. Lo demás, lo jocoso o no de sus dichos, es cuestión que debe apreciar cada uno.

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