09 jul 2012

Acuarela histórica:Chile en China

En una ciudad cosmopolita como es Hong Kong, reconocida mundialmente como una plataforma de excepción para el comercio y las finanzas, no resulta difícil toparse diariamente con vino, truchas, salmones y una variedad de mariscos; frutas de temporada tales como uvas, arándanos, manzanas o cerezas; paltas; carne de cerdo o de pavo, por nombrar tan solo un puñado de los productos agroindustriales chilenos que ya ocupan un destacado lugar entre las preferencias gastronómicas de su población.

Como también de los más de 30 millones de turistas que la visitan anualmente, ya sea para comprar en tiendas iluminadas con cientos de luces multicolores en la avenida Nathan; degustar platos en sus más de veinte restaurantes reconocidos con estrellas Michelin por su sobresaliente calidad; disfrutar de sus montañas, acantilados y playas de aguas prístinas en áreas tales como Sai Kung o bien, conocer en detalle algo más sobre la historia de los vínculos entre éstas latitudes y el resto del mundo, aprovechando para ello sus museos o universidades, varias de éstas emplazadas en lugares de privilegio, en rankings globales.

Así, aunque fue en el triángulo conformado por Hong Kong, Macao y Guangzhou (antigua Cantón), en donde a mediados del siglo XIX, comenzaron a redactarse las primeras páginas de la fructífera historia de Chile y su interacción con China, encontrarse en éstos días de frente en uno de los salones del Museo de Arte de Hong Kong, con el primer gouache (una acuarela opaca) que ilustra la presencia de Chile, a través de su bandera tricolor flameando en éstas tierras, ciertamente impacta y de manera casi inmediata, nos convoca a tomarle el peso a lo que significa el haber sido el primer país latinoamericano en contar con una oficina de asuntos comerciales y consulares, durante el mandato del entonces presidente Manuel Bulnes (1845), mas todo lo que ambos países han logrado materializar en materia de interacción, conocimiento, cooperación y desarrollo.

De reducido tamaño pero de tremendo valor histórico para Chile, la obra de 19.4 x 27.4 centímetros es atribuida al artista chino Tingqua (Guan Lianchang), quien junto a otro chino de nombre Kwan Kiu Cheong; el inglés Thomas Allom; los franceses Auguste Borget y Eugene Ciceri y el macaense Marciano Baptista, captaron a mediados del siglo XIX, con un hábil empleo de sus pinceles y colores, imágenes de la vida diaria, arquitectura, tradiciones en Hong Kong, Macao y Guangzhou.

Éstas eran largamente comentadas en tertulias por intelectuales, políticos y mercaderes en Europa y el continente americano, motivando a más de uno a embarcarse para probar suerte en tierras exóticas y lejanas, pero de abundantes riquezas.

Titulado “Antigua Cantón”, es el gouache en donde aparece nuestra bandera próxima a los pabellones de Francia, los Estados Unidos. Gran Bretaña y Dinamarca, forma parte de la exhibición titulada “Inclusión Artística del Este y el Oeste, de Aprendiz a Maestro”, ocupando un espacio en el tercer piso del Museo de Arte de Hong Kong con vista al puerto de Victoria.

Es del todo probable que nuestro pabellón representado en la obra, indica el lugar preciso en donde se encontraba operando en aquellos años, la oficina de asuntos comerciales y consulares de nuestro país, atendiendo a navegantes, comerciantes y buscadores de fortunas que ya en esos tiempos, cruzaban el Pacífico en buques a vela (o mixtos propulsados además por vapor), incursionando en negocios con otros occidentales que se encontraban avecindados en Hong Kong, Macao y Cantón o bien, intermediando con aquellos locales que contaban con las debidas autorizaciones para desarrollar tratativas económicas con extranjeros.

El encontrarse con una pequeña muestra de la historia de Chile en China, en un salón del Museo de Arte en Hong Kong, después de la sonrisa y el natural orgullo que embarga a cualquiera que ve nuestra bandera entre aquellas de países que lideraron el avance de Occidente en ciudades en China abiertas para el comercio, invita a pensar cómo habrá sido el día a día para aquellos compatriotas que en esos tiempos vivían y trabajaban en éstas tierras.

¿Con quiénes se juntaban, cómo era su día, qué legado por escrito dejaron, se habrán casado con locales, habrán tenido hijos, familias?

¿Cómo se llamaban los veleros que los transportaron hacia acá? ¿Qué compraban y qué vendían?

Sin duda, el poder admirar la pequeña obra de Tingqua constituye una ocasión sumamente especial para todos quienes nos sentimos comprometidos por avanzar y darle contundencia a una agenda de trabajo con gentes y localidades que, aún con el empleo de Facebook, Twitter, Skype o WhatsApp, pueden ser vistos para muchos como extraños o lejanos pero que a la postre, han, son y serán, una parte importante de nuestra historia y proyección como nación, en una era – la del Pacífico – en donde hay espacios para todos.

En donde Chile definitivamente, no es un recién aparecido y se perfila con constancia y creatividad.

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08 jul 2012

El megadescaro

El reportaje de Chilevision sobre la operación de camuflaje de las tiendas del “retail” para las clausuras por insalubridad adoptadas por la autoridad sanitaria, revela el descaro y el cinismo con que operan estos grandes consorcios.

Se trata de Santa Isabel, Líder y Tottus, marcas pertenecientes a los mas gigantescos conglomerados, cuyas utilidades permiten a sus controladores diversificarse comprando clubes deportivos y canales de TV, inaugurar torres de más de trescientos metros de altura, abrir bancos, incursionar en la hípica y crear las mismas cadenas en el extranjero, instaurando un nuevo tipo de “meganegocios” y, sin embargo, venden carne en mal estado, alimentos con los plazos vencidos y los ratones se encaraman por sus escaparates, como Pedro por su casa, al decir de los dichos campesinos de mi madre.

Estamos ante el megadescaro. La caradura o carepalo como expresiones populares quedan superadas ante la contumacia de quienes pusieron un letrero que decía cerrado por inventario para tapar aquel que señalaba la prohibición sanitaria de funcionar.

Y no casualmente son los mismos que aplican el método del “multirut”, aquel artilugio hecho para burlar la ley, de tener centenares de razones sociales diferentes para contratar a sus dependientes e impedirles negociar colectivamente para tratar de mejorar sus condiciones de vida.

Son los mismos a los cuales el gobierno sigue protegiendo, permitiéndoles abrir sus meganegocios no importando ni la congestión ni la contaminación y retrasando al infinito el envío de la ley que el mismo gobernante ofreció en su campaña electoral, para terminar con el escandaloso sistema del “multirut”.

Son los mismos que han sido denunciados por abusos laborales hacia niños y jóvenes y son también aquellos que adquieren otras compañías, a las cuales insólitamente la autoridad perdonó el pago de multas e intereses de sus deudas tributarias.

Es la doble cara de la democracia chilena, que manifiesta los abusos, la prepotencia y la codicia del poder del dinero.

Aquella manera de mandar e imponerse ocurre precisamente porque ese poder financia campañas electorales millonarias que logran, a través del sistema electoral binominal, sobre representar a un sector en el Congreso Nacional.

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08 jul 2012

Depredadores de pymes I

Todo el mundo habla de las pymes, de los emprendedores, del emprendimiento. Los gobiernos se declaran “propyme”, todos, sin excepción, señalan y destacan la importancia de las pymes para el país, se generan “medidas propyme”, incluso se llegó a legislar para establecer que “las empresas de menor tamaño (léase pymes) debían ser tratadas de manera distinta que las grandes empresas”

El actual gobierno se ha definido como “el gobierno de las pymes”, los bancos abren departamentos para pymes, las instituciones de Fomento Productivo dicen orientarse hacia las pymes, las autoridades comunales, provinciales y regionales declaran su admiración por las pymes.

¿Por qué entonces las pymes chilenas somos tan precarias?

¿Por qué las pymes, generando alrededor del 80% del empleo privado nos toca menos del 15% del PIB?

¿Por qué nos cuesta tanto vender?

¿Por qué la banca no nos presta dinero? ¿Por qué estamos tan atrasados en tecnología?

Con estos artículos queremos ir desnudando la realidad que viven día a día los micro, y pequeños empresarios en Chile.

El primer tema que trataremos es el de los Depredadores de Pymes, y partiremos por el más conocido y aborrecido, el Sistema Bancario y Financiero.

Las autoridades económicas, y la Superintendencias de Bancos e Instituciones Financieras SBIF (dicho sea de paso, financiada por los Bancos e Instituciones a las cuales se supone deben fiscalizar, ¿ ?) describen al sistema financiero chileno y particularmente a la Banca como un sistema ejemplar, sólido, ordenado, prudente, responsable, se les olvida decir que frente a cada crisis de magnitud, han contado con el apoyo irrestricto del Estado y en condiciones francamente envidiables para el resto de la economía ( al menos los años 1982, 1995, 2008 la banca recibió miles de millones de dólares blandos, prácticamente casi sin condiciones para “superar la crisis de liquidez”).

Corfo ha entregado capitales en razón de $10x$1 (y con un plazo de devolución de 25 años siempre y cuando la empresa tenga utilidades) por cada $1 puesto por el empresario privado para constituir las llamadas Sociedades de Garantía Recíproca, además hace ya más de una década, con diferentes instrumentos, Corfo garantiza con recursos del Estado gran parte de los crédito que la banca otorga a sus clientes pyme.

Esta misma banca, super apoyada y respaldada, es la que niega sistemáticamente el acceso al financiamiento a las micro y pequeñas empresas, y cuando, con el respaldo de garantías Corfo, lo concede, es a tasas de interés realmente usuarias.

Argumentan que somos riesgosos, pero cuando el riesgo se disminuye (garantías Corfo) la tasa de interés permanece igualmente alta, sin lugar a dudas, los micro y pequeños empresarios, y la sociedad toda coincidirá con la afirmación de que el Depredador número uno de las micro y pequeñas empresas es la Banca Comercial y el Sistema Financiero.

El país entero y sobre todo la autoridad política deben tomar nota de esto.

La autoridad económica es la llamada a cambiar de raíz esta situación, mientras se mantenga el actual orden de cosas, la principal herramienta de que dispone es el Banco del Estado, a través de el (como lo hizo con el Banco Central cuando salió a comprar dólares para evitar que siguiera cayendo y con ello la industria exportadora), puede actuar en el mercado facilitando el acceso al crédito y a costos competitivos a las micro y pequeñas empresas.

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08 jul 2012

Justicia y honor nacional

En Argentina acaban de condenar al ex-dictador Jorge Rafael Videla a 50 años de cárcel por la aplicación de un plan sistemático de robo de bebés nacidos durante el cautiverio ilegal de sus madres. Junto a otros responsables de este horrible crimen, también fue condenado el último de los gobernantes de facto del período dictatorial (1976-1983), Reynaldo Bignone.

Recordemos que los responsables del proceso dictatorial argentino ya habían sido condenados a severas penas en lo que se ha llamado “El Juicio a las Juntas”, y en el caso de Videla, a prisión perpetua. Todo esto se hizo aplastando el “perdonazo” que intentó llevar a cabo Carlos Menem en 1990, el que se encontró con la reprobación de la propia justicia argentina que, a partir de 2006,comenzó a declarar inconstitucionales los indultos que Menem había decretado.

La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas CONADEP, creada por Alfonsín e integrada por personalidades independientes para relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones de derechos humanos, y fundar así el juicio a las juntas militares, hizo un trabajo ejemplar, transformándose de inmediato en una institución confiable apoyada por la inmensa mayoría de los ciudadanos.

El resultado de su trabajo fue un informe de 50.000 páginas titulado “Nunca más”,que está considerado como un monumento jurídico y uno de los documentos más importantes de la historia de los derechos humanos en el mundo.

Los tribunales civiles le doblaron la mano a todos los intentos de la Justicia Militar por “inocentar” a los culpables, conflicto que terminó con una reforma al Código de Justicia Militar, limitando su acción únicamente a delitos como abandono de guardia, deserción, insubordinación, etc. De este modo, no solo se hizo justicia, sino que además se terminó con todos los privilegios jurídicos que los militares habían tenido frente a la justicia civil.

La condena a los dictadores se constituyó en un ejemplo para todos los países que habían vivido historias similares.

Uno de los párrafos de la sentencia se refiere claramente y con todas sus letras a las tropelías cometidas:“En suma puede afirmarse que los comandantes establecieron secretamente, un modo criminal de lucha contra el terrorismo. Se otorgó a los cuadros inferiores de las Fuerzas Armadas una gran discrecionalidad para privar de libertad a quienes aparecieran, según la información de inteligencia, como vinculados a la subversión; se dispuso que se los interrogara bajo tormentos y que se los sometiera a regímenes inhumanos de vida, mientras se los mantenía clandestinamente en cautiverio; se concedió, por fin, una gran libertad para apreciar el destino final de cada víctima, el ingreso al sistema legal (Poder Ejecutivo Nacional o Judicial), la libertad o, simplemente, la eliminación física”.

Recuerdo esto para que tomemos conciencia que los argentinos no solo son mejores que nosotros en el fútbol, sino también en haber superado con honor las atrocidades de su dictadura.

En nuestro país los más altos responsables de la Dictadura nunca fueron tocados y la única posibilidad de hacer justicia, que se produjo con la detención de Pinochet en Londres, fracasó debido a la intervención del gobierno de turno (de la Concertación, por cierto) que hipócritamente esgrimió argumentos nacionalistas para salvar al dictador.

Como si los derechos humanos no fueran precisamente eso, humanos, y solo concernieran a los ciudadanos de los países en los cuales se atropellan.

Este argumento falaz, junto a otros igualmente contradictorios, impidieron que en Chile se hablara claro frente a los crímenes promovidos directamente por los máximos responsables de un Estado que se transformó en terrorista.

Estos hechos han traído consecuencias nefastas para la vida política del país, generando un descrédito de los políticos y una pésima imagen de la justicia chilena, que durante la dictadura fue incapaz de mantenerse como un poder independiente, y que a pesar de ello nunca fue puesta en juicio por los gobiernos de la transición, ni tampoco llevó a cabo ningún proceso de autocrítica ella misma.

La frase de Aylwin resume el carácter vergonzante de todo este proceso: “justicia hasta donde sea posible”. La justicia argentina, por el contrario, ha demostrado que el límite de la posibilidad de la justicia es la justicia misma, y que cuando esta se ve impedida de llevar a cabo su labor hasta el final, el resultado no es otro que la injusticia.

Así, los chilenos hemos tenido que aceptar que las instituciones que fueron las causantes de los hechos más denigrantes que se han cometido en nuestra historia hayan impuesto su manera de doblar la página por la fuerza y no por la razón y la justicia.

Se ha eludido la autocrítica y se han enfrentado las peores acusaciones por la vía del “arreglín”. La democracia obtenida a través de un proceso pactado con los responsables de crímenes de lesa humanidad, que además se han mostrado posteriormente como personajes que se aprovecharon de sus cargos para robar y obtener prebendas ilícitas para ellos y sus familiares, no puede ser vista como un proceso limpio y justo.

Sus resultados, buenos o malos, no están legitimados por el pueblo y por eso en Chile el descontento con la clase política y con el sistema es tan grande.

Las consideraciones hipócritas que se hacen frente a la violencia que de pronto se desata en diferentes lugares de nuestro país no tienen en cuenta esta historia de imposiciones que ha tenido que sufrir nuestro pueblo y que tanto daño han hecho.

Que instituciones como la justicia o las fuerzas armadas y carabineros tengan la cara limpia es una de las condiciones fundamentales para que exista paz, concordia y, por supuesto, democracia. Los chilenos seguimos esperando que esto por fin se produzca.

Los argentinos nos llevan de lejos la delantera. Por eso, es justo valorar lo que ellos han hecho y saludarlo como un inestimable y ejemplar aporte a la lucha democrática en nuestro continente.

Nosotros, que no fuimos capaces de enjuiciar a los terroristas de Estado, sigamos inventando leyes para terminar con los encapuchados.

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08 jul 2012

“Salvado por un rosario”

Con el propósito de hacer más llevadera la rutinaria y ociosa vida de los jóvenes en privación de libertad, hemos creado dos talleres productivos. Uno de confección de rosarios y otro de pintado de imágenes de la Virgen de Montserrat. Esta actividad viene a ser, para un buen número de la población penal juvenil, una ruta de esperanza y una manera de capacitarse, ya que lo aprendido les servirá como herramienta de trabajo, cuando salgan en libertad y así allegar recursos económicos a sus hogares.

A objeto de mantenerse en el tiempo y poder remunerar lo realizado por estos jóvenes, hemos invitado a participar en la compra de dichos rosarios e imágenes de vírgenes a empresarios, de manera de contar con un importante pedido mensual y así incorporar cada vez más a mayor número de trabajadores.

Es impresionante ver el interés que existe, al interior de estos Centros, por este tipo de actividad, máxime cuando la participación en estas labores les significa un incentivo económico.

Gracias a Dios los empresarios han respondido con mucha generosidad a este llamado, muchos son los que se comprometen, mes a mes, para adquirir estos productos confeccionados por quienes se encuentran privados de libertad.

Conforme a lo anterior, fue necesario extender dicha tarea hacia el exterior, con los jóvenes que cuentan con medidas sustitutas a la privación de libertad y que nos envían para que los capacitemos y finalmente los insertemos laboralmente.

En este aspecto vale la pena relatar lo que pasó con uno de nuestros beneficiarios.

Javier llegó a nosotros, enviado por una de las instituciones con que trabajamos, tiene 15 años, muy tímido y con gran preocupación por su familia; de hecho, su mamá y tres de los cuatro hermanos se vincularon a nuestra Fundación motivados expresamente por él.

Nos solicitó incorporarse al taller de confección de rosarios por que quería apoyar a su madre, desde el punto de vista económico. Le enseñamos el procedimiento y su trabajo fue óptimo y de excelencia.

Consecuente con esta preocupación de dar solución a los problemas familiares, recibió una fuerte descarga eléctrica, mientras se encontraba reparando el suministro en su casa.

Debido a esto, hubo que trasladarlo de urgencia a un centro hospitalario, allí lo ingresaron en “estado grave” a la UTI, su diagnóstico fue quemaduras múltiples internas y externas.

¡Oh sorpresa maravillosa! , milagro patente, cuando lo fuimos a ver al otro día, el doctor, Director del Centro, señaló: “este niño fue salvado por el rosario”.

¿Cómo así?, simple, respondió el médico: “Gracias a que Javier llevaba el rosario puesto en el cuello, éste hizo de puente y desvió la corriente, y en lugar de
ser expulsada a través de los ojos, quemándole el cerebro, con la consecuente muerte, ésta salió por otro extremo del cuerpo”.

Nos queda claro -y por eso tantas personas rezan y llevan su rosario en el cuello- que la Virgen María no es una figura decorativa, cómo muchos piensan, sino clave en el Plan de Salvación de Dios, puesta como un “para rayos”, ante las calamidades y adversidades del mundo.

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08 jul 2012

Correcto coscorrón a periodista

La historia es simple y la ha informado bien Cooperativa.cl.Luego de una entrevista en el informativo nocturno de Chilevisión al organizador del homenaje a Pinochet y presidente de la Corporación 11 de Septiembre, Juan González, el presentador del bloque deportivo, colega Víctor Gómez, señaló que “vamos a esperar que se disipe un poco el olor azufre acá en el estudio, para centrarnos en el fútbol”, en una expresión claramente despectiva hacia el entrevistado.

Más allá del poco afortunado parafraseo del periodista a Hugo Chávez, comparto el sentido más profundo de lo señalado por Víctor Gómez, que es un desprecio profundo hacia aquella minoría que sigue defendiendo la brutalidad y los horrores cometidos por el régimen de Pinochet, llegando incluso a negar la verdad de lo sufrido por víctimas de la violencia política.

Pero compartir el sentimiento del periodista, no es argumento suficiente para justificar la falta de profesionalismo en la que incurrió y la ingrata situación a la que expuso al medio de comunicación con su exabrupto.

A cualquiera de nosotros nos puede “sacar de nuestras casillas” una postura tan ofensiva contra la humanidad como la que demuestran algunos de los defensores de Pinochet, pero de la comprensión no podemos pasar a la validación.

Lo que hizo el periodista fue, en primer lugar, renunciar a su rol, que en el contexto de su trabajo era informar sucesos deportivos. En segundo lugar, traicionó la confianza del medio y del público, pues aprovechó una tribuna noticiosa para expresar convicciones personales, en circunstancias que el medio no lo contrató para eso y tampoco quienes sintonizan ese programa están esperando ese tipo de comunicación.

Si todos los periodistas, en todos los medios, en cualquier oportunidad, se sintiesen llamados a expresar sus legítimas posturas, entonces los espacios informativos dejarían de serlo y probablemente el público dejaría de consumirlos.

Quienes han defendido la actitud del periodista, como dice un amigo: “hacen su pega”, pero no por eso tienen razón. Por un lado, el Colegio de Periodistas defiende a los colegas que reciben sanción. Por otro lado, la Agrupación de Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos ha defendido el derecho de cualquier persona a expresar por cualquier medio su rechazo a las violaciones a los derechos humanos bajo dictadura.

Pero en este caso, no es la libertad de expresión del periodista Gómez la que está en juego, pues él tiene todos los medios que tiene cualquier ciudadano para expresar sus opiniones.

Puede utilizar las redes sociales, escribir su blog, escribir cartas a los diarios, redactar columnas de opinión o, por último, pararse en la esquina sobre una caja de manzanas con un megáfono para expresar lo que piensa.

Lo que no puede hacer el periodista es aprovechar un espacio en que aparece en razón de su trabajo, que no tienen otros ciudadanos, abusando de un segmento informativo y de la paciencia del público. Hipotecando, de paso, la credibilidad del medio que le da trabajo.

Si el periodista, en la misma situación, hubiese expresado lo contrario, es decir que compartía la visión del entrevistado y que es un invento que hubo violaciones a los derechos humanos en dictadura, los mismos que hoy lo defienden estarían pidiendo que el canal de TV lo sancionara. Este solo hecho demuestra lo inadecuado de lo obrado por el colega y la falta de rigor profesional en la que incurrió.

Creo que la actuación más sensata en todo el episodio ha sido la ejecutada por el propio medio, en este caso Chilevisión.

Se amonestó al profesional, se le reasignaron labores y, por lo que entiendo, se le retiró de pantalla al menos por un tiempo. No se le despidió, no se le dejó sin trabajo, ni se le ha dañado en su honor.

Se le hizo una reconvención y se continuó trabajando. Como diríamos en buen chileno y en sentido figurado “un coscorrón bien dado” y punto. Es lo que corresponde en cualquier empresa ante una falta de un trabajador.

Falta que, aunque de envergadura limitada, es un error en cualquier tipo de periodismo, “aquí y en la quebrada del ají”, para cerrar con otro chilenismo.

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07 jul 2012

Diplomacia chilena y la verdadera modernización

En algo habitual de los últimos dos gobiernos (el actual de Sebastián Piñera y el anterior de Michelle Bachelet) hay un sector que casi no ha tenido variaciones. Se trata del ministerio de Relaciones Exteriores (Minrel), el cual sigue siendo lo mismo de siempre, por más que se haga una gran publicidad sobre los “grandes cambios” de esta cartera.

En la práctica se pueden contar muchas modificaciones, algunas de las cuales incluso han sido bautizadas, por el Minrel y la Academia Diplomática de Chile, como innovadoras, pero más bien debería hablarse de cambios propios del Gatopardo que de avances significativos.

Sí, es cierto que la página web del Minrel se ha modernizado, pero no se puede negar que aún hay mucha información secreta, es decir, que no está al alcance del ciudadano común y corriente.

Claro, se creó el proyecto “Apuntes Internacionales”, pero más allá de los discursos grandilocuentes, esta iniciativa no fue lo que tanto se pregonó y se ha convertido en una plataforma que no fue capaz de ponerse en contacto directo con el ciudadano común y corriente.

Y qué decir del uso de las redes sociales y las nuevas tecnologías por parte del Minrel y la Academia Diplomática. Salvo pequeñas insinuaciones, la diplomacia chilena sigue estando lejos de cumplir con requisitos básicos propios de la Diplomacia Pública 2.0 o, como ya se habla en algunas partes, de la Diplomacia Pública 3.0.

Resumiendo, el Minrel y la Academia Diplomática de Chile mantienen con vida el frío muro que divide entre diplomáticos y “el resto” de la sociedad.

Sin embargo, eso no es lo peor de todo, sino que se trata de un espejo que permite entender los paradigmas actuales de la diplomacia chilena.

Estamos en 2012 y en un mundo muy diferente al de hace 20, 30, 40 ó 50 años atrás, pero la política exterior del gobierno de Chile (a modo general, es decir, sin apuntar a un mandatario específico) parece haberse detenido en el tiempo y cada vez se observa como más añeja y descontextualizada.

El mejor ejemplo es lo que ocurre con África, un continente olvidado en las oficinas de la diplomacia chilena. Al respecto, algunos datos permiten tener mayor claridad sobre este asunto.

De los 54 países africanos, sólo en cinco de ellos hay una Embajada de Chile.Argelia y Marruecos en el Magreb; Egipto en esa extraña zona que une al Magreb con el Medio Oriente y el África Nilótica; Kenya en la estratégica zona del Cuerno de África; y Sudáfrica, como expresión del emergente mercado sudafricano y su condición de referente en el África Austral.

Fuera de estos cincos cuerpos diplomáticos de primer nivel, aparecen las famosas embajadas concurrentes, que en total, son 13.

A saber, Mauritania y Túnez en el Magreb; Etiopía en el Cuerno de África; República Democrática del Congo y Uganda en el corazón de África; Malawi, Mozambique y Tanzania en el África Oriental; Angola y Gabón en el África Occidental; y Botswana, Namibia, Swazilandia y Zimbabwe en el África Austral.

La sumatoria final nos entrega un saldo de 18 embajadas en 54 de los países africanos (un 33.3% en términos numéricos o estadísticos), lo cual parece interesante.

Pero no, a esta realidad hay que ponerla en su justa dimensión. No es lo mismo tener una embajada que una embajada concurrente y, de hecho, un consulado ya tiene más valor que esta última.

La pregunta es por qué se opta por tener embajadas concurrentes en países en los cuales ya debiese haber un cuerpo diplomático de primer nivel. Ahí aparecen Angola, Gabón, Botswana, Etiopía, República Democrática del Congo, Túnez y Mozambique.

Y a ellos habría que agregar otros posibles candidatos que hoy ni siquiera cuentan con una embajada concurrente, como Costa de Marfil, Ghana, Nigeria y Senegal.

Sí, dirán que no hay muchos recursos y también usarán como argumento que aquellos países no son prioritarios en la agenda del Minrel.

Dicha postura sería muy válida en el siglo 20, pero ya no lo es en el actual momento que vive la diplomacia mundial. África está despertando y Chile, en algo que no debiese ocurrir, sólo mira en dirección al Asia – Pacífico.

Hoy, los cuerpos diplomáticos están lejos de ser meras oficinas administrativas y/o bases estratégicas desde el punto de vista político. En el mundo de hoy, las embajadas realizan una fuerte diplomacia “invisible”, la cual muchas veces tienen como base a la diplomacia cultural.

Chile no sólo debe priorizar los grandes socios políticos y/o económicos, sino que también debe pensar en cómo tener presencia en un mundo cada vez más abierto y con distancias que cada vez son más pequeñas.

Seguir apostando a los vecinos regionales (Latinoamérica), a los poderosos (Europa, Estados Unidos, Canadá, Australia y Rusia) y a los grandes mercados (Asia – Pacífico y BRIC) ya está un tanto pasado de moda.

Por eso, es importante que Chile fije su mirada en África.

Los cinco clásicos países (Argelia, Egipto, Kenya, Marruecos y Sudáfrica), pero también nuevos mercados emergentes (Angola y Gabón); nuevos u olvidados líderes regionales (Botswana, Nigeria, República Democrática del Congo y Senegal; pueblos con nexos político-sociales históricos (Mozambique) y estados claves desde el punto estratégico (Costa de Marfil y Ghana).

Y a no olvidar que la Cooperación Sur – Sur incluye, entre otros, a África.

Por eso, es momento de cambiar y llevar a cabo un proceso de verdadera modernización del Minrel y la Academia Diplomática de Chile. El primero, a través de un nuevo paradigma para las relaciones exteriores del país y, la segunda, por medio de una enseñanza diplomática acorde a los nuevos tiempos.

La diplomacia de salón ya no sirve.

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07 jul 2012

Chile, el país que queremos

Los temas coyunturales que nos acosan diariamente a través de los medios de comunicación y las correspondientes opiniones que al respecto se vierten en los medios sociales, desvían la atención respecto de los temas más trascendentes.

Por esta razón, sería útil detenerse un poco ante esta vorágine de información, para poder mirar con más tranquilidad hacia adelante e intentar visualizar qué tipo de país queremos los chilenos, destacando aquellos aspectos generales en que la mayoría podría estar de acuerdo.

Un ejercicio de este tipo podría comenzar con el aporte de una definición general de país, que pueda ser discutida y ojalá consensuada por las instancias que corresponda y, en una etapa posterior, incorporar definiciones más concretas y orientar en base a ellas las posibles soluciones para implementarlas.

Desde ese punto de vista, podríamos visualizar a Chile como:

Un país pacífico.

Esto significa que seamos un país amigo de la paz, a la que consideramos como un valor superior. Creemos que la diversidad de opiniones es legítima, normal y muchas veces deseable, y que las controversias pueden solucionarse en forma pacífica.

Esto requiere que no tengamos sentimientos negativos, sino una actitud positiva frente a la paz, de respeto hacia los demás y una buena disposición para llegar a acuerdos.

No queremos que el orden interior se vea alterado por luchas o discordias entre chilenos, sino de optar por la paz social y así disminuir al máximo la delincuencia, los apasionamientos políticos, la violencia en lugares públicos y la violencia intrafamiliar.

A nivel internacional significa mantener relaciones cordiales con los demás países y respetar y hacer respetar los acuerdos internacionales y reducir en conjunto con ellos las inversiones en defensa.

Cuando seamos capaces de eliminar los cercos que nos separan de nuestros vecinos, significará que viviremos en un clima de entendimiento y estabilidad.

Un país solidario.

Significa comprometerse con la causa de los demás, entender que se obtiene mayor felicidad cuando se da que cuando se recibe. Esta actitud se debiera tener especialmente con quienes más lo necesitan, a quienes debemos mirar como seres humanos que también tienen derecho a ser felices.

Pensar en un Chile con menos desigualdades, donde quienes han tenido mejores oportunidades, puedan solidarizar con quienes la vida les ha sido más adversa. Pagar impuestos proporcionalmente a los ingresos, no por una obligación sino con el ánimo de ayudar y dedicar una parte del tiempo propio a una causa noble.

De esta forma el país asume el compromiso de terminar con la pobreza y de entregar las condiciones mínimas de dignidad para todos quienes nacen en este hermoso suelo.

A fin de cuentas todos vivimos en una misma sociedad, que practica valores como éste, donde todos necesitamos de todos y donde todos tenemos los mismos derechos y deberes.

Un país de oportunidades.

Significa que seamos capaces de otorgar y aprovechar determinadas circunstancias que sean de beneficio para quien las toma. Pensar en un país donde cualquier chileno tenga la opción de acceder a la educación superior, ejercer un oficio o tener las facilidades para desarrollar nuevos emprendimientos, especialmente de micro y pequeñas empresas.

Así los chilenos sentirán un respaldo que los haga sentirse realizados, mediante el desarrollo de sus habilidades y con su esfuerzo personal y con ello procurar ser más felices.

Como una condición básica, cuando la educación escolar pública genere los mismos niveles de aprendizaje que la educación privada, podremos decir que estamos entregando reales oportunidades a todos los chilenos.

Es difícil imaginar que algún chileno no quiera vivir en un país que ame la paz, donde sus hijos vivan en forma digna y que al nacer tengan las mismas oportunidades para desarrollarse como personas.

Aplicar en la práctica estas tres definiciones, podría ser un buen comienzo para delinear el país que queremos.

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07 jul 2012

Definiciones en el PPD

El Consejo Nacional del PPD de este fin de semana está llamado a ratificar los pactos electorales municipales, a confirmar a los candidatos a alcaldes y concejales y a analizar el tema presidencial.

El PPD encabezado por Carolina Tohá fue el principal impulsor de conformar un acuerdo municipal que fuera más allá de la Concertación y que reuniera a toda la oposición para llevar en cada comuna un candidato único a Alcalde.

Esto se plasmó en un pacto, de alcaldes y, en dos listas, también de concejales, que debiera ser la base política de una convergencia opositora destinada a ampliar y superar a la Concertación por la Democracia que encabezó la derrota del régimen de Pinochet, la apertura de un exitoso proceso de transición a la democracia y que encabezada por sus cuatro gobiernos, le ha dado a Chile estabilidad, crecimiento, equidad, integración social, libertad, democracia, inserción en el mundo y respeto por los derechos humanos.

Sin embargo, y como bien lo ha sostenido el ex Presidente Ricardo Lagos, se ha cerrado un ciclo político y económico. A la vez, los grandes cambios tecnológicos de las comunicaciones, han contribuido a modificar la subjetividad de las personas y han permitido, después de muchos años de letargo político, a ciudadanizar la política en Chile como en diversos lugares del planeta.

Hoy las exigencias de la sociedad son mayores y ponen en el centro el cambio del modelo económico neoliberal, políticas medio ambientales sustentables, un estado fuertemente regulador de un mercado que por sí solo crea especulación, abusos contra los usuarios, riquezas que amplían la ya profunda brecha entre una pequeña minoría multimillonaria y el resto de los chilenos, una democracia que rompa definitivamente los lazos con el autoritarismo del pasado y que abra una activa participación de los ciudadanos.

Un programa progresista avanzado, como el que exige la ciudadanía de esta parte del siglo XXl, solo es posible si se construye una alianza que, apoyada siempre en el eje de centro y de izquierda que reúne hoy al progresismo, tenga la amplitud política y social suficiente como para transformarse en una sólida mayoría por los cambios.

Hay que crecer hacia el centro y hacia las izquierdas tal como ellas se configuran hoy.Pero, construir una mayoría política y social sólida, un “nuevo bloque histórico” diría Grasmci, no es solo una sumatoria de partidos, es una interrelación, de ida y de vuelta como son hoy las comunicaciones, con la ciudadanía y con las expresiones de un tejido que se ha instalado detrás de múltiples reivindicaciones.

En una frase feliz, Ricardo Lagos, ha dicho que hay que construir un programa no para los ciudadanos sino con los ciudadanos que, como en el tiempo de la lucha épica contra la dictadura, vuelven a recuperar un protagonismo que no tuvieron en los años de la transición.

Cierto, para ello hay que recuperar credibilidad de la política y de los partidos. Ello pasa por una conducta analítica autocrítica. Estamos orgullosos de los años de la Concertación en la lucha democrática y en el poder, pero hay muchas reformas que sus gobiernos no abordaron y que quedaron inconclusas o pendientes.

Hubo una parálisis de la sociedad civil, subsumida en políticas de acuerdos o razones de estado, con la cual no se hizo una alianza para provocar los cambios que la derecha impidió en el parlamento.

El Consejo Nacional debe aclarar definitivamente al país que ninguno de sus líderes o de sus sensibilidades plantea reemplazar la Concertación por un Frente de Izquierda minoritario.

Hay que ir más allá de la Concertación, pero para hacerla más amplia, para incorporar en el centro, en la izquierda y en la ciudadanía y no para achicarla.

Este tipo de debates y de confusiones ideológicas ya lo vivimos durante el período de la Unidad Popular con quienes querían reemplazar el bloque que sostenía al gobierno por un Frente Revolucionario cuya garantía consistía en que reunía a los más “puros”.

Ya sabemos el daño que ello causó y como esta consigna iba en un sentido contrario al esfuerzo del Presidente Allende de ampliar la base de sustentación de su gobierno hacia el centro para consolidar los cambios y no para radicalizarlos artificialmente.

Por cierto, estoy seguro que nadie quiere repetir esa experiencia y cancelar la alianza del centro y de las izquierdas que, por lo demás, es indispensable no solo para ganar un gobierno de cambios sino, además , para concretar profundas transformaciones.

El PPD debe ratificar su disposición al diálogo con el gobierno en el Parlamento y a nivel político, pero con mandatos y agendas claras que impidan los fracasos de los diálogos anteriormente convocados con gran pompa por el Presidente.

Hay un conjunto de materias en que el país está paralizado y que requieren verificar si hay piso para avanzar en grandes temas.

Pese a las promesas del Presidente Piñera, la UDI impone el veto a las reformas políticas y en particular al cambio del binominal y mientras ello ocurre se acelera desesperantemente el desprestigio de las instituciones representativas.

No hay una estrategia clara y viable en materia de generación y transmisión de energía y hay un modestísimo avance en el tema de las energías renovables donde el país tiene ventajas comparativas.

La propuesta tributaria no es una reforma sino un simple retoque que recauda 700 millones de U$ y devuelve a los más ricos una cantidad mayor. No modifica en nada la peor lacra de la sociedad chilena: la brutal distribución del ingreso.

El gobierno se niega a dialogar sobre gratuidad, fin al lucro, mayor aporte a la educación pública, que son los temas esenciales puestos por las movilizaciones estudiantiles. Sobre todo ello se debe dialogar, pero se requiere que el gobierno manifieste voluntad política de avanzar y hasta hoy eso no se observa.

El tema presidencial será parte del debate. Pero hay consenso que este es un tema a definir después de las municipales.

Sin embargo, el PPD seguramente confirmará que escucha la voz del pueblo, que Michelle Bachelet está en el corazón del partido y que si ella decide ser candidata el PPD la apoyará en las primarias y en la batalla presidencial posterior.

Ella encarna sentimientos, credibilidad y esperanza de un país mejory hace bien el PPD en interpretar esto.

En tanto, hay que ganar las municipales, hay que trabajar para unir a toda la oposición y por construir un programa progresista debatido con la ciudadanía.

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07 jul 2012

Modificaciones a la ley Antitabaco: una oportunidad para los chilenos

Durante estas primeras semanas de julio la Comisión de Salud del Senado estará discutiendo las indicaciones al proyecto de ley para ambientes 100% libres de humo de tabaco.

Las modificaciones a la Ley Antitabaco serán motivo de un prolongado debate en el Congreso, para el cual los fumadores ya deben estar preparando sus argumentos con el fin de defender su derecho a fumar.

Por lo mismo, la comunidad médica debe hacer presente la evidencia científica que avala la irrenunciable decisión de poner freno a la comercialización y consumo del tabaco, para eliminar el factor causal de múltiples enfermedades que no solo pueden llevar a una muerte anticipada de los adictos, sino que genera importantes y evitables gastos en salud, lo que indudablemente afecta al país entero.

En efecto, el tabaco es un factor determinante no sólo de trastornos respiratorios (desde bronquitis crónica y enfisema hasta cáncer bronquial), sino también de graves enfermedades circulatorias como la obstrucción de arterias (coronarias, carótidas, renales, de las extremidades), y el desarrollo de aneurismas potencialmente letales.

Las enfermedades arteriales deterioran la calidad de vida del paciente, y requieren intervenciones complejas y demandantes de tecnologías cada vez más onerosas. Y esto sólo como ejemplo, porque hay cerca de 300 enfermedades asociadas al consumo de tabaco.

Hasta el momento, la ley antitabaco había establecido la habilitación de espacios para no fumadores en lugares públicos cerrados.

Sin embargo, esta norma ha resultado claramente insuficiente a la hora de resguardar la salud de la población, porque permite que sigan existiendo sitios cerrados donde sí se puede fumar.

A éstos asiste al menos el 41% de la población chilena adulta que se declaró fumadora en la última Encuesta Nacional de Salud. Esto significa que casi la mitad de los chilenos está expuesto a desarrollar las enfermedades vasculares mencionadas, causantes de infarto cerebral, infarto del miocardio, insuficiencia renal o gangrena de las extremidades, por sólo mencionar algunas.

Así como se logró erradicar la tuberculosis vacunando sistemáticamente a la población, las enfermedades ligadas al tabaco se extinguirán sólo con una política nacional que libere nuestros lugares de estudio, de trabajo, y nuestros espacios públicos en general, de la contaminación por humo de cigarro. Esto acompañado de los programas educativos que terminen con la adicción al tabaco en nuestra población.

Según cifras del ministerio de Salud, nuestro país ya está gastando 2.500 millones de dólares al año en enfermedades asociadas al hábito de fumar. Este dinero podría ser destinado a otras prioridades en materia de salud, si se dispone de una estrategia sólida y certera en contra del cigarrillo y a favor del bienestar de la población.

Fortalecer la Ley Antitabaco es nuestra oportunidad. El respeto al medioambiente comienza por el respeto a nuestro propio ecosistema.

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