21 dic 2012

AVP: relaciones patrimoniales no bastan

Con varios meses de retraso ha comenzado el debate en el Senado sobre el proyecto de ley que crea el Acuerdo de Vida en Pareja (AVP) propuesto por el Presidente de la República en agosto del año 2011.

Nadie podría dudar que se trata de una discusión de la mayor relevancia y que lo que está en juego son valores fundamentales en un Estado democrático de derecho: la dignidad propia de todo ser humano, la igualdad de derechos, la no discriminación, la libertad personal y la autonomía individual.

Del mismo modo, es ampliamente conocido que en el país todavía existe una deuda tremenda en materia de reconocimiento y protección de los derechos de quienes conviven, sean de diferente o del mismo sexo.

Por eso se valora que el proyecto gubernamental –como las mociones sobre uniones civiles presentadas en los últimos años- apunte a resolver, al menos en parte, la discriminación que afecta a muchas parejas y familias.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la sentencia dictada contra el Estado de Chile en el caso Karen Atala, dictaminó expresamente que está prohibida cualquier discriminación basada en la orientación sexual o en la identidad de género.

Pero también señaló la Corte –sentando un precedente no sólo para Chile, sino también para los demás países de la región- que las familias están definidas por su vínculos afectivos, por lo que sin atender a si existe o no matrimonio, y con independencia de si se trata de parejas de distinto o de igual sexo, los Estados están obligados a reconocer y proteger los derechos de las personas y sus relaciones familiares.

Es este el debate que debe dar el parlamento chileno: reconocer y proteger los lazos afectivos y familiares de quienes conviven, heterosexuales y homosexuales. Central resulta en ello plasmar efectivamente principios constitucionales como la dignidad propia de toda persona y la igualdad de derechos.

Lo que el debate legislativo recién iniciado debe enfrentar es que la igualdad de derechos consagrada en la Constitución y en los tratados internacionales no admite que los derechos y obligaciones propias del matrimonio y las relaciones familiares se reserven únicamente a algunas personas excluyendo de ellos a quienes tienen una orientación sexual diversa.

Ni la Constitución ni las leyes son instrumentos que deban recoger las creencias morales, filosóficas o religiosas de las autoridades o de ciertos sectores de la población, aun si se tratara de creencias mayoritarias.

Sostener, como lo hace el Presidente de la República, sus Ministros/as de Estado, parte de los parlamentarios y entidades religiosas, que existiría una cierta esencia o naturaleza en el matrimonio es precisamente una de dichas creencias, que ha estado a la base de la marginación de lesbianas y homosexuales de la protección de sus derechos.

Por lo demás esta creencia de que el matrimonio sólo corresponde a un hombre y una mujer es uno de los pilares que sustenta el proyecto de ley sobre acuerdo de vida en pareja, como lo ha señalado la ministra Secretaria General de Gobierno en su presentación ante el Senado. Ello impacta sustantivamente en los contenidos de la propuesta legal, puesto que se plantea un estatuto de jerarquía notablemente inferior a las relaciones de convivencia.

Ciertamente se requiere regular las relaciones patrimoniales de quienes conviven, la seguridad social y los efectos hereditarios, pero ello no puede llevar a eludir la cuestión central que es el reconocimiento de su calidad de familia, lo que el proyecto gubernamental deliberadamente omite.

El debate parlamentario se anticipa complejo y extenso pues ni para el propio Ejecutivo reviste la prioridad suficiente como para asignarle urgencia legislativa, aun a riesgo de no dar cumplimiento a uno de los principales compromisos de campaña, pero la necesidad de garantizar la igualdad de derechos a todas las personas sin discriminaciones basadas en la orientación sexual exige el mayor esfuerzo.

Es de esperar que en el año que queda al actual Gobierno se pueda efectivamente avanzar hacia un marco jurídico coherente con las obligaciones internacionales que el Estado de Chile ha asumido en materia de igualdad y no discriminación.

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20 dic 2012

¿Fin de este mundo o la paz de Augusto?

A falta de fin, buenos son los nuevos ciclos de evolución espiritual, sin embargo todo indica que a largo plazo seguiremos viviendo, y ello desde la caída del muro, una Pax Romana o Paz Augusta.

El acuerdo político que consolidó la revolución armada de derecha vigente desde 1973, generó nuestra versión criolla: una paz de Augusto (José Ramón).

En el colegio nos explicaron que la Pax Augusta, fue un extenso periodo de “avenencia” impuesta por el Imperio a los pueblos sometidos, desplegado aproximadamente entre el 29 AC al 180 DC.

Si bien las diversas culturas decían odiar o desafiar la imposición imperial, aceptaban resignadas el triunfo de las ideas militares, políticas y comerciales de los romanos, incluso los vencidos lograban el status de ciudadano imperial.

Desde hace más de dos décadas en el mundo y en nuestro país la Pax Romana no observa cómo una idea global distinta, amenace su colosal triunfo. Hay resistencia por todo el globo, grandes multitudes marchando, pero se carece de una idea unida , opuesta a las políticas económicas y culturales del bando que ganó la guerra fría.

El triunfo de la industria cultural estadounidense es completo, pues todo lo que es bello, bueno, justo o anhelado sale de las factorías de Hollywood y la TV de ese país.

Antes la elite política de Chile buscaba en Europa los modelos para vestir sus utopías, hoy no se concibe un ministro de Hacienda que no tenga formación estadounidense. Si no hablas y sobre todo piensas en inglés, no eres nadie, dice la actual Pax Romana.

En nuestro país la versión local, la Paz de Augusto (José Ramón), implica un duopolio de la política muy bien lubricado en el pensamiento único, cuya máxima expresión de control es el senado.

Ejemplos hay tantos… la ley de pesca, de Isapres, del consumidor, el fondo solidario del 94, el crédito con aval del Estado del 2005, el rechazo constante a una sindicalización automática, el blanqueo de la reforma tributaria del 84 durante el gobierno de Aylwin, etc.

Bajo el concepto de la Pax Romana y la Paz de Augusto (José Ramón), es fácil entender por qué Chile vive lapsos constitucionales estables de tantas décadas, pues los partidos políticos prefieren vivir bajo un paraguas desvencijado a cambiar un sistema que los tiene en la mesa del comedor y no en la del pellejo.

Los parlamentarios guapos de la mañana despiertan con todas las ganas de dejar la Concertación, cansados de tragar sapos, pero a la noche contemplan cómo la calculadora gana por goleada, pues fuera de la “institucionalidad” y los medios concentrados, existe menos vida que en el planeta helado de Hott.

El historiador Gabriel Salazar para graficar esta eterna conducta de los partidos políticos en nuestra historia republicana, dijo en una entrevista: hasta el líder histórico de la izquierda chilena murió defendiendo una constitución que había traicionado a la ciudadanía en 1925.

¿Asamblea Constituyente? La Concertación en su mayoría no va a “malgastar” su próximo período en una tarea de Estado como cambiar la Constitución del 80, que permite a la elite gobernar sin competencia real.

Esta nueva era de la “ciudadanía más empoderada” es un espejismo y se irá a dormir la siesta apenas ese conglomerado, amparado en el binominal, vuelva para administrar de manera eficiente el modelo.

Una de las fortalezas de esta Paz de Augusto (José Ramón) es que los únicos habilitados para la desobediencia civil son chilenos de 15 años, aún no asalariados endeudados, hasta su ingreso a la Universidad, donde inician su vida de morosos.

Pasadas las marchas, los líderes universitarios mediatizados se colocan el hábito de adulto disciplinado y abandonan las ideas de los secundarios, para postular a municipales o parlamentarias, reproduciendo una vez más la falacia de hacer cambios a la Paz de Augusto (José Ramón) “desde dentro”.

El mundo político y mediático casi se desmayó cuando los secundarios llamaron a funar las elecciones municipales, siendo que la iniciativa era pacífica y apelaba a denunciar la farsa vivida desde 1973.

¿Qué pasaría entonces si en los días de elecciones los jóvenes de edad y espíritu tomaran buses, autos, bicicletas, aviones y trenes para irse en masa a alguna parcela, desde la cual decirle al resto del país que no formarán parte de la comedia? Irse al desierto es una de las más grandes protestas.

Sin embargo, la disciplina impuesta por el crédito de consumo hace en nuestro país imposible la postal de una plaza Tahrir o experimentar lo que pasó en Islandia.

La Paz de Augusto (José Ramón) indica, entre tantas cosas, que la riqueza la generan los empresarios y no los trabajadores, que en las Isapres y AFP no puede haber representantes de los cotizantes y que una universidad privada es lo mismo que otra con 150 años de tradición y excelencia.

¿Se halla una instancia equivalente como la Enade en el mundo laboral? No.

¿Existe en Chile sindicalización automática como en los países escandinavos? No.

¿La CUT funciona eficiente como una Isapre, AFP o la Sofofa? No.

Raya para la suma: Según el INE un 58% de los salarios de la masa laboral son inferiores a los 380 mil pesos. La Paz de Augusto (José Ramón) genera un modelo político económico exitoso cuyo motor es la mano de obra barata y no sindicalizada.

Tal vez Nicanor Parra ha descrito de mejor manera esta paz de fundo: “La experiencia existe, lo que no existe es la doctrina. No a logos. Hay vistas parciales, pero no hay historia colectiva. En el mundo no está pasando nada, pero en cada persona hay conflicto y desarrollo. Es lo que los marinos llaman mar boba: no hay oleaje que permita avanzar ni retroceder…Si avanzara, habría un proceso”.

¿Habrá un fin de este mundo?, se ve poco probable, nunca el capital había triunfado tanto sobre el trabajo en la era moderna. No obstante, por suerte no soy un intelectual y debo estar muy equivocado en todo lo expuesto. Dicen que María Antonieta escribió en su diario, un 14 de julio, que se trataba de un día común y corriente.

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20 dic 2012

Cuando hablamos de pobreza,¿qué medimos y para qué?

En respuesta a la controversia provocada por los recientes resultados de la CASEN y que ha sembrado desconfianza e incredulidad en las cifras oficiales, el gobierno ha constituido una Comisión para la medición de la pobreza. Según lo anunciado el día de su constitución, dicha Comisión deberá elaborar propuestas para una nueva línea de pobreza.

Más allá de lamentar que connotados expertos hayan sido ignorados para integrar la Comisión, su creación es valorable, pues se hace cargo de la falta de sintonía entre la actual forma de medición, la realidad social y, sobre todo, la percepción que la propia ciudadanía tiene respecto de ella.

Esta Comisión tiene una gran oportunidad si es capaz de asumir en toda su complejidad qué medir y para qué propósitos.

Si sólo se tratara de actualizar la línea de pobreza vigente, se estaría avalando que la única forma de medirla es en términos absolutos, es decir, definiendo la condición de pobreza como insatisfacción de un conjunto determinado de necesidades básicas. Y aún si tales necesidades básicas pueden variar en el tiempo de acuerdo a los cambios progresivos en los patrones de consumo, esta definición de pobreza remite a una noción absoluta que sólo está referida a sí misma, al margen de lo que acontezca con el resto de la sociedad.

En términos prácticos y desde el punto de vista de las políticas públicas, esta definición y medición absoluta de la pobreza sirve para orientar decisiones sobre transferencias monetarias y de bienes que es necesario realizar para que las familias alcancen niveles de satisfacción en sus necesidades básicas. Dicho de otra forma, para que puedan dignamente subsistir de acuerdo a los patrones culturales existentes.

Actualizar la línea de pobreza con tal definición puede ser un instrumento útil para precisar cuál es el ingreso familiar que deben tener las familias para satisfacer sus necesidades básicas.

De modo que, la consecuencia esperable de una actualización de la línea de pobreza absoluta es a su vez, la actualización de los montos en los subsidios que las familias reciben, pues al ser más exigente la canasta de bienes básicos, las familias habrán de requerir mayores ingresos monetarios. En la medida que los empleos precarios a los que acceden estos sectores más vulnerables de la sociedad no aseguran para nada los ingresos básicos requeridos, ello demanda que el Estado sea responsable de transferir subsidios monetarios en un monto que refleje la cobertura de las reales necesidades básicas en la actualidad.

Si bien esta forma de medición es útil para orientar a los gobiernos en sus decisiones de a quiénes apoyar con transferencias monetarias y cuáles sus montos, desde el punto de vista de la orientación y decisiones de políticas públicas su utilidad termina allí.

Esta apreciación ha estado presente en las propuestas que muchos expertos en nuestro país han realizado para formular una medición basada en la multidimensionalidad de la pobreza, medición que ya ha sido probada en otros países. Sin ser excluyente de la anterior forma de medida, ésta entrega mayor riqueza de información y recoge la realidad de la pobreza en toda su complejidad.

Cuánta y qué calidad de educación y salud, cuáles condiciones de habitabilidad y calidad de los barrios o territorios, participación social, acceso a la justicia, a la cultura y a la recreación son entre otros indicadores, los que se pueden incluir en las mediciones multidimensionales de la pobreza y que permiten evaluar de manera integral la realidad social de la población.

Con esta opción de medición podemos identificar las distintas expresiones que adquiere la pobreza en nuestra sociedad: sin duda, aquélla que se refiere a los ingresos, pero también a la educación y a la atención de salud que se recibe; al tipo y calidad de vivienda en la que se vive, así como de los territorios que se habitan; sobre cuánto o no se participa de las decisiones que, directa o indirectamente, afectan los proyectos de vida de las personas; sobre la posibilidad de contar con el respaldo de la justicia, con ser parte del desarrollo cultural y gozar de oportunidades recreativas.

En el transfondo de esta medición está la noción de que los pobres son sujetos de derechos y la comprensión de que tales derechos no se restringen a determinadas necesidades básicas, sino que evolucionan en cantidad y calidad a medida que las sociedades avanzan. Con esta forma de medición, la pobreza no sólo es concebida como carencia (asociada al tener), sino como potencial de desarrollo de capacidades y oportunidades (asociadas al ser).

De modo que, la medición multidimensional de la pobreza, no sólo es capaz de recoger la complejidad de ésta y sus múltiples dimensiones, sino que permite orientar y darle sentido a las políticas sociales del país. Gracias a este instrumento multidimensional se pueden mejorar políticas sociales fundadas en derechos y extender como corresponde la protección social hacia todos los ámbitos de la vida social y a lo largo del ciclo vital de las personas.

Es con esta medición que de mejor manera podemos evaluar cómo incidir en la pobreza de niños y niñas, de mujeres, de pueblos indígenas, de adultos mayores, de trabajadores, poniéndole rostro humano a la pobreza.

Sin embargo, no sólo las mediciones de pobreza absoluta o multidimensional son suficientes para dar cuenta de la actual realidad social en que, como bien sabemos, imperan profundas desigualdades. Es más, los recientes datos de la CASEN logran evidenciar la creciente relación que existe entre pobreza y desigualdad.

A medida que los países van progresando se torna una exigencia evaluar cómo llegan esos avances a los distintos sectores de la sociedad. Tal como nos lo muestra el último informe de Desarrollo Humano realizado en Chile por el PNUD, la población reconoce que ha aumentado el bienestar, pero asimismo, tiene un malestar subjetivo. Y ello no es sino el resultado de una percepción de desigual distribución del progreso.

La manera de dar cuenta de esta realidad es con mediciones relativas de pobreza. No basta saber cuál es el ingreso básico requerido para estar en condiciones de subsistencia, o cuantos y qué tipo de derechos son los adecuados, sino cómo participan los distintos sectores de la población en el total de la riqueza producida en el país y en las capacidades y oportunidades que tal riqueza permite desplegar.

En tal sentido, la pobreza no es una condición absoluta -definida por uno o varios indicadores-, sino una condición siempre relativa, referida a una posición de mayor desmedro respecto del resto de la sociedad.

En la medición de pobreza relativa, no sólo impera la noción de sujetos de derechos, sino aquélla en que tales derechos -que permiten el desarrollo de capacidades y oportunidades- deben estar universalmente garantizados, de modo que nadie pueda quedar excluido por razones adscriptivas, ya sea por su condición socioeconómica, por su sexo, edad, género u origen étnico, por mencionar las más frecuentes.

Esta medición es el mejor complemento de la medición multidimensional de la pobreza y permite intencionar aquellas políticas públicas que están orientadas a disminuir las desigualdades, es decir, políticas distributivas, laborales y de empleo.

La medición relativa de la pobreza se aplica en diversos países, precisamente en aquéllos que muestran los menores grados de desigualdad del mundo, cuestión que revela que esta forma de medición ha sido de gran utilidad para la toma de decisiones sobre políticas conducentes a mayores igualdades.

La OECD, entidad de la que Chile ha optado participar en los últimos años para ponerse una vara exigente como país, emplea una modalidad de medición de pobreza relativa que es reconocida y aceptada internacionalmente, que permite establecer comparaciones entre sociedades y, por lo mismo, establecer estándares para que los países avancen en desarrollo humano.

Como se desprende de los argumentos anteriores, no es irrelevante o neutral cómo medimos la pobreza y, en tales reflexiones y debates, debiera involucrarse la sociedad entera, asumiendo que un Consejo de expertos no puede tener otra misión que reflejar en sus propuestas técnicas aquello que le hace sentido a la ciudadanía.

Esperemos que el Consejo sea capaz de abrirse a este debate más complejo y que pueda proponerle al país la coexistencia de distintas mediciones de pobreza para así orientar al conjunto del quehacer del Estado y de la sociedad, con el fin de intencionar políticas más exigentes destinadas a la cohesión social.

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20 dic 2012

DC propone gobierno con el PC

El candidato DC a Presidente de la República ha vuelto a reiterar la necesidad de un gobierno integrado por la DC y la izquierda.

El llamado a la Unidad Popular para constituir con ella la “Unidad social y política del pueblo” fue nuevamente hecho por Radomiro Tomic.

Tomic piensa que una alianza de la DC con la izquierda organizada en torno al Partido Comunista debería derrotar a la derecha alessandrista y suceder en el gobierno al Presidente Frei Montalva, que gobernó sólo con la DC.

Los observadores coinciden en que la DC representa hoy alrededor de un 25 por ciento del electorado y la izquierda más de un 33 por ciento, por lo que la unidad entre ambos superaría el 50 por ciento de los votos.En la base social la DC cuenta con alrededor de un tercio de los dirigentes de la CUT y la izquierda con los otros dos tercios. En las universidades sucede algo parecido. En las juntas de vecinos y los centros de madres la presencia de la DC es aún mayor.

La propuesta de Tomic no cuenta con el apoyo de todo su partido pero es ampliamente mayoritaria en el.

En la izquierda han sido más reticentes. El secretario general del Partido Comunista –muy seguro de la victoria del candidato de la izquierda Salvador Allende- ha respondido: “Con Tomic ni a misa”.

Tomic plantea que para una verdadera revolución democrática la unidad de las fuerzas populares es una exigencia. “No hay unidad popular sin la Democracia Cristiana” repite Tomic.

Con respecto al PC, Tomic ha señalado: “Los comunistas estarán en el gobierno o en la cárcel”.

Estamos en el Chile de 1970.

Termina el gobierno reformista de Eduardo Frei Montalva y las ideas del socialismo son ampliamente mayoritarias en el país.

Sectores de derecha, conscientes de esa realidad, teorizan sobre la necesidad de una dictadura anticomunista. Entre ellos, los seguidores de Jaime Guzmán.

La juventud de la DC y vastos sectores del partido son socialistas comunitarios.

La juventud del Partido Radical, la Juventud Radical Revolucionaria, se ha declarado marxista leninista.

El Partido Socialista y el Mapu se han definido también como marxistas leninistas y, en eso, han venido a sumarse al Partido Comunista.

La propuesta unitaria de Tomic está siendo hecha, entonces, a partidos muy ligados no sólo a Cuba sino a la Unión Soviética y en plena guerra fría, cuando los EEUU se juegan para impedir el acceso de los comunistas al gobierno de Chile.

Esta no es la primera vez que la DC busca coincidir con el PC a nivel de alianzas políticas.

En 1938 ambos partidos combatieron la candidatura de Gustavo Ross Santa María, candidato de la derecha a la Presidencia. La DC, recién creada en 1937 como Falange Nacional, se opuso a la candidatura derechista y posibilitó así el estrecho triunfo electoral de don Pedro Aguirre Cerda, candidato radical-comunista-socialista.

En 1942 ambos partidos apoyaron la candidatura de Juan Antonio Ríos, también por el Frente Popular. La DC integró el gobierno del Frente Popular y Eduardo Frei Montalva fue allí ministro de Obras Públicas. Renunció al ministerio en enero de 1946, cuando la llamada Masacre de la Plaza Bulnes en que fue asesinada la dirigente comunista Ramona Parra.

En 1947 el dirigente demócrata cristiano, fundador del partido, Bernardo Leighton propuso el ingreso de los sindicalistas demócratas cristianos a la CTCH (Confederación de Trabajadores de Chile), para luchar allí unidos a comunistas y socialistas.

Leighton se declaró así partidario de centrales sindicales únicas y plurales, y discrepó de otros dirigentes católicos como el sacerdote Alberto Hurtado, propugnador de una central católica, la ASICH (Asociación Sindical de Chile), paralela a la de comunistas y socialistas. La ASICH fue fundada por Hurtado en junio de 1947.

Leighton coincidió con otro gran dirigente sindical católico de esos años: Clotario Blest.

Blest fue también fundador de la ANEF y de la CUT.

La iniciativa sindical de Leighton tuvo lugar al año siguiente de la dictación de la llamada Ley de Defensa de la Democracia, que ilegalizó y persiguió a los comunistas. La DC de la época fue el único partido que, oficialmente, se opuso a esa ley. El PS estaba dividido al respecto y los radicales y la derecha la aprobaron.

En 1973, veintiséis años después, Bernardo Leighton condenó el golpe de estado pinochetista. Tomic lo hizo sólo días más tarde. Las conductas eran coherentes.

Leighton y Tomic ¿fueron una excepción? ¿Fueron una excepción Jorge Cash, Rafael Agustín Gumucio, Julio Silva Solar, Manuel Bustos y otros grandes demócratas cristianos que siempre se jugaron por la unidad social y política del pueblo?

Puede ser, pero una excepción que forma parte de la historia.

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20 dic 2012

¿Cuando vuelva al colegio seguirán los cadáveres?

Frente al fin del mundo y la próxima Navidad, así preguntó un niño de ocho años, sobreviviente de la reciente matanza del colegio Sandy Hook en Estados Unidos.

La respuesta es, sí. Vagando, y celebrando la Navidad, en el “Cementerio de las almas Perdidas”.

Estarán viviendo allí, para siempre, como cadáveres de cemento en suelos y paredes, inertes, como materia vaciada de tiempo, pero que a su vez, en una paradoja surreal, más bien, hiperreal, hablarán para siempre de la muerte horrorosa de los inocentes.

Y así, también serán leyendas en la memoria y el imaginario histórico colectivo, los niños y las educadoras, que cual modernas heroínas, sacrificaron sus vidas protegiendo a sus alumnos. Viajaron con la muerte, impulsadas por el amor incondicional, y la ética del deber y el sacrificio.

¡Qué otra cosa se podía esperar de esas mujeres!

Encarnaron la esperanza de humanidad, (que hoy tanto escasea), donde la muerte y la vida, se hermanaron en un ritual, que confrontó la existencia con lo trágico.

La acción de un loco, quizás, también víctima inocente en su delirio, tuvo el poder de comunicarnos la trascendencia a través de la muerte, y la muerte, a través de la trascendencia.

Nos sacudió con su, (y la), visión alucinante del hombre y la vida.

Nos remeció con el ser de hombre, sentido como un demonio, un “duende”, un “daimon” mágico,“fascinante y terrible, positivo y negativo”, que habita en el sentido, a través del no-sentido, de lo irracional, la enfermedad y la locura.

Es el hombre, que como misterio encriptado entre la nada y lo sagrado, escapa a cualquier intento de la razón, por descifrar su propia humanidad. En este caso, a través de la des- humanización más radical que puede darse en el mundo de hoy.

Asesinar a otro ser humano, para que sólo lo sea, en el momento mismo de su muerte.

¿Sólo soy humano, cuando mato al otro?

¿El otro sólo es humano, en su propia muerte?

Fueron las preguntas que intentó resolver el adolescente victimario, transmutado sólo en un terrible simulacro, de un dios vengador, pero de videojuego, ciego y sordo a la compasión, y los gritos de dolor.

De ahí, que finalmente, en un destello de lucidez, nuevamente humano, pero ¿menos que humano?, acosado por el dolor de todas sus víctimas, sólo pudo suicidarse, como una inútil manera de intentar escapar de un sufrimiento, que ahora, a diferencia del que lo obligó a matar, sí prometía ser infinito.

Sólo muertos y muertos, productos de la época, frente al ¿fin del mundo?

Frente a los adoradores de las catástrofes apocalípticas, (y a veces matanzas como la sucedida), reducidas hoy, a un mero espectáculo degradado,en un producto de consumo-sentido, mediático, turístico e histórico

Cuando pase el 21, ¿los cadáveres (de todos y el suyo), seguirán existiendo?

Total, parece que sólo somos “páginas muy bien escritas de un libro que no existe”.

Sólo si tiene ¿suerte? (y fe), celebrará el 24 en la noche, en la esperanza y el amor, el nacimiento del Escritor de su libro.

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19 dic 2012

Presidenciables : sin conflictos de intereses

Oscar Wilde decía que “la experiencia es el nombre que les damos a nuestros errores”. La frase me recordó uno de los aprendizajes que deja el ciclo político actual a la centro derecha en relación con los conflictos de intereses.

Para nadie es una incógnita que la forma en que esta problemática fue abordada por Sebastián Piñera durante los primeros años de su gobierno dejó mucho que desear, y que ello le significó daños a su capital político y a la credibilidad de su presidencia.

Para José Zalaquett, los conflictos de intereses debe conceptualizarse “… como la existencia de situaciones de riesgo objetivo para los intereses públicos o los intereses de determinado colectivo porque una persona (funcionario público o agente privado) que se encuentra sometida al deber fiduciario de velar por tales intereses, mantiene, a la vez, cargos, intereses o relaciones de carácter privado (excepcionalmente, también de carácter público) que le generan el incentivo de favorecer éstos en desmedro o por encima de aquéllos; es decir, un conflicto de interés no es un hecho sino que una situación objetiva, independiente a la calidad moral de la persona involucrada.” Por tanto, corresponden a realidades objetivas que son exógenas a la subjetividad del individuo y que no tienen nada que ver con juicios de reputación que ostenta una determinada persona por la forma en que ha conducido sus relaciones privadas y públicas en el pasado.

Ahora bien, producto del impacto negativo que gatilló la renuncia del Ministro Teodoro Ribera al gobierno, a Renovación Nacional y a la Coalición por el Cambio, unido al hecho que hace poco partió la carrera presidencial en la centroderecha, creo importante traer el tema de los conflictos de intereses a colación, pues la administración de los mismos será clave en las precandidaturas de Andrés Allamand y Laurence Golborne.

Si analizamos las situaciones de riesgo objetivo a que se refiere José Zalaquett parecieran estár mucho más presentes en la opción de Golborne que en la de Allamand. Basta contrastar las entrevistas dadas por ambos en el programa Tolerancia Cero y en analizar otras decisiones adoptadas por ambos desde que partió la campaña presidencial.

En efecto, una de las preguntas que se le efectuaron a Golborne dijo relación con la conocida y bastante verosímil versión de que él habría aceptado la vicepresidencia ejecutiva de HidroAysén antes de transformarse en ministro. Aunque él lo negó rotundamente, esta circunstancia deja instalada una duda importante que le resta credibilidad frente al electorado para tener una postura imparcial frente a una muy relevante problemática pública.

En cambio, Allamand, al poseer mucho más independencia que Golborne, pudo declarar abiertamente que “HidroAysén está muerto, no es un proyecto viable”, y que buscará un acuerdo nacional para solucionar este problema.

Por otro lado, Golborne designó como jefe de su programa de gobierno a José Ramón Valente quien fue miembro de la junta directiva de la Universidad Santo Tomás, que actualmente esta siendo investigada por la Fiscalía Oriente por los contratos de asesorías que supuestamente firmó con Eugenio Díaz cuando éste era presidente y consejero de la entidad que las evaluaba: la Comisión Nacional de Acreditación (CNA).

Allamand en cambio nombró como vocera a la abogada y ex-ministra de Bienes Nacionales Catalina Parot, quien es una militante de Renovación Nacional que ha dedicado parte importante de su vida al servicio público y que en materia de conflictos de intereses es una figura muy poca riesgosa.

La dicotomía es clara. El oficialismo tendrá que optar entre un político experimentado, libre de conflictos de interés y que entiende la naturaleza de los problemas públicos, o un gerente carismático curtido principalmente por una experiencia en el mundo privado que viene cargada con más de un conflicto de interés.

Entre un postulante que ya está siendo nominado como el de la tasa máxima convencional (MEO lo señaló así en CNN Chile) u otro que no posee riesgo objetivo en este aspecto, la elección no es para nada banal.

Ojalá que esta vez los errores del pasado sirvan de algo.

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19 dic 2012

El Dr. Google y los ciberpacientes

El acceso a Internet es cada día más masivo, millones de personas -sin importar su condición social- bucean en el ciber espacio buscando e indagando todo lo que sea de su interés, lo que ha generado pacientes más empoderados que, a la hora de visitar al médico, hablan casi de igual a igual, muchas veces rebatiéndole al especialista alguna indicación médica o sintomatología.

Son conocidos como “Pacientes 2.0”, “Pacientes Google” o “Pacientes Dra. Wikipedia”, que al acudir a la consulta médica van perfectamente informados acerca del problema de salud que los afecta, situación que si bien en general los médicos aceptan, puede generar algunos problemas.

Si bien en Chile no existe mucha información al respecto, un estudio reciente en Estados Unidos mostró que más del 60% de los pacientes que acude al médico, ha buscado información de su enfermedad por las redes sociales.

Hay que señalar que únicamente el 7% de esos pacientes electrónicos acuden a páginas específicas y acreditadas, es decir a páginas confiables y, por lo tanto, basadas en la evidencia científica.

La gran mayoría de los usuarios utiliza buscadores tipo Google o herramientas como Wikipedia y solo el 43% dice confiar “bastante” en la información obtenida. Más de la mitad tiene dudas o no se fía de la información obtenida en la red, una cifra muy por debajo de la credibilidad que se le otorga al médico (93%) o al personal de enfermería (84%).

Los pacientes necesitan orientación y consejos de utilidad contrastada y a la gran mayoría de los usuarios que utiliza Internet como fuente de información en salud, les gustaría tener también un mayor contacto directo con su médico, tanto en entrevista personal como a través del correo electrónico o de las redes sociales.

La existencia en Chile de una nueva Ley de Deberes y Derechos del Paciente va a someter al médico a una posición legal diferente, porque el paciente, con más información en su mano, puede ampararse en esta ley y poner al médico en aprietos jurídicos.

La relación médico-paciente sigue evolucionando y una de las realidades que más peso tendrá en el futuro es el cada día más común uso de las redes sociales. Por este motivo se ha sugerido que los propios médicos “prescriban webs” de información fiable. Con ello ganarían confianza y evitarían uno de los riesgos de Internet: no filtra la información.

El Dr. Google está aquí para quedarse, y aunque por el momento, este nuevo tipo de pacientes de quien más se fían es de su médico, seguirán empoderándose a través de la información, tratando de encontrar un espacio que les permita ser tenidos en cuenta al momento de decidir sobre el cuidado de su salud.

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19 dic 2012

Un golpe directo a las regiones

Se votó en el Congreso la ley que prórroga los cargos de Consejeros Regionales (Core), hasta el año 2014.Los Cores, son quienes definen hasta el 25% del presupuesto de las regiones y además tienen la responsabilidad de aprobar proyectos muy importantes como los planos reguladores o la inversión en infraestructura local.

Cabe preguntarse ¿por qué cargos tan relevantes como estos simplemente se renovaron por secretaría entre las cuatro paredes del Senado?

La historia muestra que en octubre del 2009, se aprobó la ley que establece la elección directa de los Cores , que hasta hace poco eran elegidos de manera indirecta por los concejales de las comunas; sin embargo, el Gobierno actual simplemente no quiso ponerle urgencia a la norma que establecería el mecanismo de elección directa por el cual se debían elegir y que tendría que haber sido implementado en las recientes elecciones municipales.

La decisión del Gobierno de no abrir nuevos espacios de participación democrática, obligó al Senado a plantear soluciones que permitieran tener consejos regionales provisorios, en espera de un proyecto de ley para julio del próximo año, que determine el sistema de elección directa.

El acuerdo de los partidos de gobierno con la DC y el PS, desestimó los valores de la democracia y la participación, porque simplemente optó por renovar automáticamente a los Core en sus cargos.

Soy un convencido que las leyes deben estar basadas en principios y valores. Es por ello que junto a otros senadores fui autor de dos indicaciones. Primero con el senador Eugenio Tuma que apuntaba a que los concejales de las regiones que asumieron su función el 5 de diciembre del 2012 eligieran nuevos consejeros regionales hasta el 2014. Para nosotros, si bien no nos gusta el actual sistema de elección indirecta, consideramos que la solución que planteamos es sustancialmente más democrática y representativa que renovarlos por secretaría.Sin embargo, esta idea fue rechazada.

La segunda indicación fue con la senadora Lily Pérez. Solicitamos que en el caso de las nuevas provincias que se han creado, como es Marga Marga en la Región de Valparaíso , sean los concejos comunales de esas provincias quienes elijan a sus Consejeros Regionales. De lo contrario corren riesgo que sus comunas pasen a un segundo plano en la entrega de recursos por no tener representantes que puedan defender los intereses comunales en el Consejo Regional. Como era de esperarse, esto también fue rechazado.

Las decisiones por las cuales se configuró este acuerdo UDI-RN y DC-PS, pueden ser de las más diversas especulaciones, pero resulta curioso que para los partidos que concurrieron a este acuerdo, producto de las votaciones obtenidas en las municipales del 2012 implicaba poder elegir una menor cantidades de Cores. Pero más allá de esto, lo que está claro es que este proyecto no tiene nada que ver con la elección directa de los consejos regionales, sino de prorrogar en un año el mandato de los actuales.

Muy pocas veces tenemos la oportunidad como parlamento de demostrar clara y nítidamente a la ciudadanía que queremos que se incorporen en las decisiones regionales por medio de su participación y su voto.

Eso es justamente lo que se busca con la elección directa de los Cores. Un espacio de democracia real y efectiva que permita a la población elegir a las personas que van a decidir en qué proyectos se van a gastar los recursos y cual es el tipo de región que se desea habitar.

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19 dic 2012

Conflictos de intereses

Una vez más el país observa enormes escándalos por conflictos de intereses y corrupciones. Los hechos últimamente conocidos afectan significativamente el mercado de las universidades privadas y ha salpicado a un miembro del gabinete del presidente de la República.

La Fiscalía Nacional Económica investiga el oligopolio en supermercados y a pesar de la enorme concentración en tres cadenas, permite bajo supuestas condiciones que Unimarc se haga de otros de sus competidores.

Curiosamente, en sus condiciones establece que ciertos locales deben ser vendidos por Unimarc, precisando que en todo caso el comprador debe tener menos del veinticinco por ciento del mercado. El órgano de control establece un guarismo de propiedad fijando el 25 % del mercado como tope, nivel que ya exceden con mucho Cencosud y Walmart.

Así la resolución disfraza de una cierta lógica económica una operación más de aumento de concentración y busca dar una señal tardía en orden a que el 25% del mercado es el tope razonable al que se debería llegar en esta área de la economía. Esto es lo único novedoso, aunque insuficiente.

El mismo organismo investiga, recién ahora que uno de los tres propietarios del grupo Matte, actuaría también como director en la principal empresa del grupo Angelini. Siempre ha sido completamente absurdo que existiendo dos mega productores de celulosa, la Papelera y Copec, a través de sus filiales, se produzcan vinculaciones como las recién observadas por la Fiscalía Nacional Económica.

Los hechos relatados y su intento por corregirlos ya no cambiarán en nada un modelo económico tan oligopolizado, tan concentrado y tan poco competitivo como no hay otro probablemente que se asemeje.

Estos conflictos de intereses de lo público y lo privado son inherentes al sistema, forman parte de su estructura vital y en una economía pequeña como la de Chile se transforman en un elemento estructural que no puede ser corregido mediante débiles acciones que no aparecen producto de una verdadera decisión global del Estado.

Son muchos los ejemplos en esta materia y no son exclusividad de un solo gobierno.Últimamente se advierte una proliferación de ellos en materias graves como el caso Enersis, litio, compras del Estado, etc.

En Chile se hacen grandes investigaciones en la Cámara política, pero resulta curioso que esta temática se evite por personas de relevancia como los precandidatos presidenciales y llama la atención que los programas e ideas propuestas por los partidos políticos no la consideren, ni como objeto de análisis ni propongan soluciones.

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18 dic 2012

La lección de Freirina

Las protestas ocurridas en Freirina contra el funcionamiento de la planta faenadora de cerdos de Agrosuper se ha transformado en un tema nacional de primera importancia.Tras varias semanas de movilizaciones y después que se exigieran medidas complementarias para evitar molestias y malos olores, la empresa anunció el cierre definitivo. Se señala que las exigencias sanitarias impuestas hacen inviable continuar la operación por sus altos costos.

El hecho ha motivado distintas reacciones. Hay escepticismo en los vecinos que se oponían a la industria, que temen que sea un volador de luces, como otros ocurridos con anterioridad, del que luego se vuelva a dar un paso atrás.

Hay, por otra parte, molestia en quienes trabajaban en el recinto y que están siendo despedidos, lo que ha sido aprovechado por el Gobierno para criticar al alcalde socialista de la comuna y a los gobiernos anteriores.

Adicionalmente, la situación ha generado enorme preocupación en el ámbito empresarial.Se ve con inquietud que millonarias inversiones energéticas y productivas se pongan en riesgo – e incluso se detengan – por presiones ciudadanas. Sólo en este gobierno está el precedente de Barrancones, HidroAysén, Castilla y ahora Freirina.

Y es que en nuestro Chile hay cientos de iniciativas muy resistidas por los habitantes. Hay, también, comunas enteras que han sido sistemáticamente sacrificadas por desarrollos insalubres o contaminantes. Entre nosotros, el caso de Caimanes y El Mauro está muy fresco. A nivel nacional, Huasco, Ventanas y Coronel son paradigmas de saturación industrial y deterioro irreversible de la vida cotidiana de los vecinos.

Lo ocurrido en Freirina es claramente un cambio en la forma de percibir estos proyectos.La tesis del gobierno publicitada a través de algunos de sus ministros vive sus últimas horas. La gente se cansó de aceptar que se afecte gravemente su entorno y condiciones de vida por mega inversiones que se justifican sólo por el empleo que generan, muchas veces escaso y de mala calidad.

En adelante, los proyectos productivos deberán contar con mejores estándares y un proceso de instalación consensuado con las comunidades locales. No es posible seguir afectando impunemente a tantas comunidades y, menos aún, obtener enormes utilidades ahorrando costos por la vía de eludir las transformaciones y modernizaciones que eviten impactos ambientales.

Se requiere un nuevo trato de la industria con la ciudadanía. Nadie está contra la inversión y el empleo, pero las cosas deben hacerse bien, buscando emplazamientos donde los efectos sean mínimos, adoptándose todas las medidas de seguridad necesarias y minimización del impacto ambiental , evaluándose y fiscalizándose con rigor las iniciativas y compartiendo con las comunidades el éxito comercial de los proyectos.

Basta de obtener jugosas ganancias a costa del deterioro vida de nuestra gente y nuestras comunas. Esa es la lección de Freirina.

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