23 dic 2012

Más allá de la cosmética

Acusando recibo del estruendoso derrumbe del sistema de acreditación de la educación superior privada, el gobierno -finalmente- se movió de su posición de observador sin propuesta, para informar que enviará -según se dijo- prontamente al Congreso Nacional un proyecto de ley que permita reemplazar la hoy muerta en vida Comisión Nacional de Acreditación, por una nueva Agencia estatal que esté en condiciones de legitimidad esenciales para hacerse cargo de tales de funciones.

Aunque sea muy tarde, es preferible que la máxima autoridad pública muestre alguna iniciativa y no pretenda asilarse en una imposible prescindencia.

Por nuestra parte, he propuesto disolver la CNA y su reemplazo por un Consejo Nacional cuya designación sea responsabilidad de los poderes públicos electos por votación popular y la comunidad universitaria. Lo que ha filtrado a través de la prensa  es una alternativa distinta, trasladar esta decisión al Consejo de Alta Dirección Publica, previa alguna etapa de postulación y selección.

Diferimos completamente de esa idea. En ese mecanismo el pluralismo no está asegurado. Por el contrario, puede ser simplemente un paréntesis tecnocrático para que luego vuelvan a lograr primacía los mismos intereses corporativos que hundieron en el fango a la entidad que colapsó, en medio de un escándalo nacional.

El actual Ejecutivo no puede pretender prolongar su influencia más allá de su mandato.

Mucho critica el gobernante a sus antecesores, pero la raíz de la corruptela que se generó radica en que el conflicto de interés se instaló en el centro mismo de la CNA potenciando el descontrol de los intereses corporativos que se debían regular y no patrocinar por aquellos llamados a resguardar el interés público.

Por ello, me permito insistir en un procedimiento político-institucional que garantice pluralismo y transparencia: dos miembros nombrados por la Cámara de Diputados, dos por el Senado, así como otros dos procedentes de la comunidad universitaria y un séptimo designado por el Presidente de la República.

El descrédito de la CNA exige ir más allá de la cosmética. Lo que se necesita es que los intereses corporativos no vuelvan a apropiarse de lo que no deben: los organismos públicos que deben asegurar la correcta determinación del bien común y no el desate de la codicia.

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23 dic 2012

(In)equidad a la carta

Hugo Gómez
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Son buenos los tiempos que hoy se viven, en términos de la discusión en materia educacional. El descontento social respecto a cualquier tema, siempre será una instancia propicia para el surgimiento de nuevas ideas. Y es con las nuevas ideas con las cuales se mejora el estado de las cosas.

Ante una sociedad descontenta, el gobierno de turno debe responder. Y hasta el momento lo ha hecho, es más, el gobierno de turno está conciente del poder de una sociedad articulada, ya que ésta puede eventualmente dar vuelta una elección. Aún con todo lo anterior, falta mucho por hacer y los esfuerzos realizados hasta el momento son exiguos.

Bajo este contexto de ideas, se están llevando a cabo programas para insertar en la educación superior a estudiantes vulnerables, que posean excelencia académica, y que provengan de liceos municipales.

Es por esto que las dos universidades más importantes del sistema (Universidad de Chile, y Pontificia Universidad Católica de Chile) han implementado sus autodenominados programas de equidad.

El de la Universidad de Chile se llama Sistema de Ingreso Prioritario de Equidad Educativa (SIPEE), el cual va enfocado a alumnos de establecimientos municipales, pertenecientes a los tres primeros quintiles de ingresos, con un mínimo de postulación de 600 puntos PSU para alguna de las 40 carreras del programa, y 650 puntos para carreras más competitivas (Derecho, Medicina, Odontología, Ingeniería Comercial y el programa de Ingeniería Civil Plan Común). En total son cerca de 370 cupos.

Por su parte, la Universidad Católica, en el marco de su política de inclusión, contempla vías especiales de admisión, entre las cuales destacan, vacantes cupos supernumerarios BEA, Programa de talento e inclusión UC, Sistema de admisión especial para alumnos con discapacidad, y Admisión especial para artistas, científicos, y deportistas destacados.

Lo anterior nos podría llevar a pensar que los esfuerzos están en la dirección correcta, ya que son iniciativas plausibles y tienen toda la intencionalidad de reducir la inequidad, pero al darle una que otra vuelta al asunto, se evidencia que estos programas pueden ser tanto o más dañinos para la educación superior en el largo plazo, porque reconocen, reproducen, y perpetúan las profundas inequidades en el sistema de ingreso a la educación superior.

Reconocen, porque se identifica que este sistema educacional no está promoviendo la movilidad social que debiera.

Reproducen, porque da el puntapié para que las otras universidades del sistema imiten el modelo, en pos de mejorar su posición competitiva de cara a la sociedad,similar a la importancia que tiene la Responsabilidad Social Empresarial, como indicador de preocupación por la sociedad.

Perpetúan, porque bien se sabe que el estado de las cosas no cambia sin una transformación radical, y que no se malentienda, lo radical tiene que ver con la raíz, no con cambios de la noche a la mañana. Hay que ir a la raíz del árbol y no a sus ramas.

Cuando hay universidades que son pioneras y líderes, tienen una tremenda responsabilidad, porque cualquier iniciativa que implementen, puede ser vista como un benchmark para las otras universidades del sistema, y se querrán imitar sin duda, para escalar en los rankings. Porque claro, en un mercado tan competitivo y dinámico como el de la educación superior, el seguir al líder suma puntos para los indicadores de calidad.

Por si fuera poco, estos sistemas de ingreso consideran sólo una parte del universo estudiantil. Y equidad significa precisamente lo contrario, es decir que alumnos –sean considerados vulnerables o no- tengan la posibilidad a optar a estos programas.

Haciendo un parangón socioeconómico, estos programas son como los beneficios que se otorgan a los más pobres, dejando de lado a la mayoritaria clase media.

Otra de las preguntas que no se han hecho al considerar estos sistemas de acceso, es la eventual frustración de los estudiantes que, perteneciendo a los mismos quintiles y teniendo un similar puntaje que un alumno que sí ingresa, no puede hacerlo. Al final del día, se le incorpora un elemento más de subjetividad en la selección, lo cual provoca confusión, y una eventual frustración en el resto del alumnado de similares características que el beneficiado.

Esta idea de equidad educativa, implica que los cambios deben ir en la dirección de otorgar a los candidatos, la oportunidad de competir en igualdad de condiciones, para que, en un futuro, cuando tengan que rendir algún test de selección –ya sea la PSU o el instrumento que esté vigente- los candidatos pasen todos por el mismo filtro, pero con la satisfacción de haber experimentado las mismas pruebas.

Si se quiere realizar un verdadero cambio de carácter equitativo, éstos deben ser estructurales. De este modo, se estaría atacando el problema desde la raíz, y no se incurrirían en soluciones de parche, que no hacen más que validar el actual modelo.

La reflexión final es a pensar los cambios estructurales, que tanto necesitamos como sociedad.

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23 dic 2012

La matanza de Santa María de Iquique

Hace un tiempo el sociólogo chileno Felipe Portales nos recordaba en uno de sus interesantísimos artículos, que un 21 de diciembre de 1907 tuvo lugar la matanza de la Escuela de Santa María de Iquique. Una matanza que muy probablemente representa la peor masacre obrera de la historia de la humanidad en tiempo de paz, tanto por el número de víctimas fatales involucradas (fuentes confiables hablan de cerca de 2.000 frente a las 140 que mezquinamente avala la versión oficial), como la brevedad de tiempo en que se produjo (no más de tres minutos) y por la inusitada crueldad impuesta contra unas víctimas pacíficas e indefensas.

Nadie se escapó de la metralla cobarde e inclemente de los militares que hicieron caer a hombres desarmados, a sus mujeres y a sus niños.Afortunadamente, este fatal episodio, más tarde, en tiempos del presidente Allende, fue rescatado del olvido para quedar grabado a fuego en nuestro imaginario colectivo con la música, los versos y la voz de Luis Advis, Quilapayún y Héctor Duvauchelle.

Con su recuerdo, Portales traía a colación, además, algunos impactantes testimonios para la antología de la infamia en relación a los trágicos sucesos de la Escuela de Santa María de Iquique. De ellos,  nos interesa destacar aquí , por la envergadura y calado del actor involucrado, la versión del diario El Mercurio.

Como para ignorar, así, las soeces alocuciones de algún olvidado parlamentario oligarca -que también éste destacado analista invoca- de esos que, inmerecidamente, plagan cien años después las calles de Santiago de Chile con sus funestos nombres.

El Mercurio del 28 de diciembre de 1907, el diario más antiguo de Hispanoamérica, fundado en Valparaíso en 1827 y uno de los mayores instigadores (impunes) del putsh del 73’, editorializaba así este cruento episodio:

“Es muy sensible que haya sido preciso recurrir a la fuerza para evitar la perturbación del orden público y restablecer la normalidad, y mucho más todavía que el empleo de esa fuerza haya costado la vida a numerosos individuos…el Ejecutivo no ha podido hacer otra cosa, dentro de sus obligaciones más elementales, que dar instrucciones para que el orden público fuera mantenido a cualquiera costa, a fin de que las vidas y propiedades de los habitantes de Iquique, nacionales y extranjeros, estuvieran perfectamente garantidas. Esto es tan elemental que apenas se comprende que haya gentes que discutan el punto”.

Cien años después, aun sin bajarse del burro, con respecto a las cifras reales de muertos, Portales nos recuerda que el llamado “decano” de la prensa nacional (chilena), en un gesto inaceptable de distorsión histórica recordaba así la matanza: “mejoras económicas y sociales eran las peticiones que motivaron a miles de pampinos a marchar desde sus faenas salitreras hasta el puerto de Iquique, aquel 21 de diciembre de 1907. Ocuparon la Escuela Santa María, y en ese lugar irrumpió el general de Ejército, Roberto Silva Renard, con un grupo de soldados armados, quienes dispararon sus ametralladoras y dieron muerte a 300 personas” (“El Mercurio”, p.C7 19-12-2007).

Asimismo, en otro pasaje, destacaba, muy a su estilo, los actos de conmemoración celebrados con motivo del centenario de la matanza: “Severos daños sufrió escuela Santa María durante toma” . (El Mercurio, 22 de diciembre de 2007, p. C13)

Y por último, en este mismo sentido, señalaba que: “todas las puertas de las salas y casilleros descerrajados, gran cantidad de basura y las paredes rayadas lucía en su interior la Escuela Santa María luego de terminar una toma de más de dos meses, la que impulsaron organizaciones sociales para conmemorar el centenario de la matanza (sic) de salitreros”. (El Mercurio, 23 de diciembre de 2007, p.C17)

Afortunadamente, también, cien años después y en las antípodas mismas de tales infundios, tuvo lugar un instante y un gesto verdaderamente reparador, de una mano tan prodigiosa como apologética.

Me refiero al testimonio que entregaba Noam Chomsky en una célebre entrevista que le hiciera Vicenç Navarro, “El Chomsky catalán”, cuando inquirido por éste respecto de las más profundas e íntimas motivaciones que le hacen consagrarse a la lucha contra los poderosos, el díscolo intelectual y lingüista estadounidense del MIT de Massachusetts, señaló:

“Sí, estoy haciendo lo que debo hacer. En parte es esto. Pero aquello que me hace continuar trabajando son cosas como las que ilustran fotografías como aquellas de allá [señalando]. Una muestra, la que fue la peor masacre laboral de la historia. En Chile, hace un siglo, en Iquique, los mineros trabajaban en las minas en condiciones realmente indescriptibles. Ellos y sus familias se manifestaron en dirección a la ciudad para pedir un ligero aumento de sus salarios. Los propietarios británicos de las minas los recibieron, los hicieron entrar en el patio de una escuela, les permitieron que empezaran su reunión, y después hicieron entrar a los soldados y les dispararon a todos: hombres, mujeres y niños. Nadie sabe cuánta gente mataron –no contamos el número de gente que matamos– quizás millares. Tuvo que pasar un siglo antes de que se hiciera alguna conmemoración [que El Mercurio destaca]. Esto [muestra la fotografía] es un pequeño monumento que vi el año pasado había sido colocado por gente joven que apenas empezaba a romper las cadenas de hierro de la dictadura. No es sólo Pinochet. Chile tiene una historia amarga de violencia y represión de estado. Pero ahora lo están superando. Por lo tanto, sí, hubo una atrocidad, y ahora se empieza a prestarle atención.”

Con estas sentidas palabras, este “Rebelde sin Pausa”, nos recordaba que una matanza como ésta no fue en vano. Que forma parte de la larga lucha de la humanidad por la conquista de sus derechos y su libertad.

De esas verdaderas gestas, que en muchos casos, gracias a la labor de la “historietografía” y del discurso oficial han sido carne de caricatura y marginación, o, simplemente, han sido invisibilizadas y condenadas a la impunidad y la desmemoria.

Nos recuerda, en definitiva, que nadie está olvidado, aunque la inclemencia y el rigor que impone inexorablemente el tiempo se haya encargado de emborronar sus rostros y sus nombres.

Y por último, nos recuerda, una vez más, para el infortunio de los desheredados y desposeídos del mundo, que nuestra historia, por más cuentos que nos cuenten, tiene más de inmodélica que de ejemplar.

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22 dic 2012

El fin del mundo en Chile

Como todos han podido presenciar, el mundo acaba de terminar. El desastre fue mayúsculo, mucho mayor de lo esperado: la hecatombe universal prácticamente no ha dejado nada en pie. Solo unas pocas ruinas y alguno que otro sobreviviente por aquí y por allá, entre los cuales tengo el privilegio de encontrarme.

Somos unos pocos, y recorrer con la mirada la pequeña multitud de los que han quedado vivos, me deja una extraña impresión: la lista de desaparecidos parece responder a una curiosa selección. Por lo que he podido conversar con los rescatados que tengo más cerca, pareciera que los que nos hemos salvado somos justamente los que no creíamos que pudiera sobrevenir lo que finalmente ocurrió. Se diría que nuestro ateísmo fue la capa protectora que nos ahorró del desastre. Extraño suceso.

La mayoría de los aniquilados eran gente que, sea por aburrimiento, sea por darle algún sentido a su vida, se embarcaban en cualquier ilusión que se les pusiera por delante.

El cataclismo pareciera haber sido una suerte de juicio final en contra de estos amantes de lo ilusorio y una reivindicación de los realistas. Tal vez eso fue siempre el verdadero juicio final tan esperado: no tanto la separación de los buenos y los malos (cosa que representa por sí misma la más absurda ilusión), sino el final de los aburridos, de los descontentos, de los soberbios y de todos los que necesitan buscar justificaciones absurdas para su vida, aunque estas sean el aniquilamiento colectivo.

Los políticos, tanto de derecha, como de izquierda, desaparecieron por haber hecho promesas que nunca se cumplieron. Los que más pronto se disolvieron fueron los que habían creído en sus propias fantasías. Los otros los siguieron un poco avergonzados y como a contrapelo, pero sin atreverse a renegar de su condición. (Probablemente esperaban tener alguna prebenda en el otro mundo. No estaban informados de que en el mas allá los cargos ya están repartidos desde hace siglos y que,además, allí no hay autos con chofer).

Los curas también perecieron, aunque algunos de la Universidad Alberto Hurtado se salvaron. Esto resulta bastante extraño porque entre los que primero fueron a dar a los ríos de lava ardiendo que arrasaron la ciudad de Santiago, están los creyentes que han promovido la educación particular subvencionada y que durante años hicieron todo por destruir la Educación Pública. Los que más sufrieron fueron los miembros de la Comisión Nacional de Acreditación que pedían socorro a gritos, pero inútilmente, porque en ese momento todo el mundo estaba tratando de salvarse de las llamas.

A los militares les bajó la desesperación poco antes de que comenzara el último terremoto y comenzaron a dispararse entre ellos. Los pocos que quedaron después de la balacera fueron a asaltar a los jueces que los habían condenado por problemas de derechos humanos, pero no pudieron encontrar a nadie porque se habían ahogado todos, buenos y malos, en el túnel del tiempo. Los mató la espera, a pesar de que deberían haber estado acostumbrados a ella.Algunos militares trataron de salvarse gritando hacia quien quisiera escucharlos, que estaban arrepentidos, que reconocían su culpa y que ahora sí que no iban a matar nunca más a ningún conciudadano. Pero ya no había caso, las fuerzas de la naturaleza se habían desatado y no tenían ninguna consideración con los arrepentidos.

Quizás uno de los sectores que más dramáticamente llegó a a su final, fue el de los empresarios. Su propia codicia los aniquiló. La Polar fue el primer anuncio de la amenaza que pesaba sobre sus cabezas. Después vino el derrumbe de las Isapres y de las AFP, que fueron aniquiladas por aerolitos gigantes que cayeron sobre ellas. Alguno quiso llevar a cabo un emprendimiento súbito con los despojos que quedaron del desastre, pero ya no quedaban compradores. Todo se hundió en la nada de donde provenía.

Ante todo este macabro espectáculo de destrucción y de muerte, los que quedamos vivos tuvimos que organizarnos y buscar de qué manera vamos a seguir con nuestra historia.

Felizmente, hasta ahora nadie ha dicho que este fin de mundo sea un Tusunami o un Marepoto, y creo que tampoco ningún sobreviviente se ha atrevido a afirmar que todo va a quedar reconstruido en unas pocas semanas y que en dos meses se hará lo que gobiernos anteriores hicieron en 20 años.

Y si no se ha hecho, no es tanto porque con el desastre se haya ganado en cordura, sino porque se ha discutido con mucha pasión, si de lo que ahora se trata es de reconstruir lo que existió antes, o simplemente de inventar algo nuevo. Y la verdad es que todos hemos estado de acuerdo en que será mejor olvidarse del pasado, tomar lo que se hizo como una experiencia fracasada, y hacer ahora un gran esfuerzo por tomar un rumbo nuevo.

Y así, hemos inventado un nuevo Estado, sin nombre, en el que todos los sobrevivientes son ciudadanos, con educación gratuita y de calidad para todos, en el que cada cual elige su propio Presidente, en el que hay hospitales de colores para los poetas, donde las moscas son todas ataráxicas y donde trabajamos todos en armonía con la sola ambición de que todos seamos felices.

En nuestro Estado el poder político, el poder de las armas y el poder del dinero, están estrictamente prohibidos, y si a alguno se le despierta alguna ambición desmedida en cualquiera de estos campos es encerrado de inmediato en la Capilla Sixtina.

Bolivia tiene mar, porque el mar es de todos, y porque, además, Bolivia no existe.

Tampoco Chile ni Perú. Por eso no hay diferendos fronterizos. Y hasta todos nos saludamos cuando entramos a los ascensores y también dejamos pasar a los automóviles que nos señalizan para entrar en nuestra pista. No tenemos ni carabineros, ni indígenas, porque todos somos las dos cosas.

El fin del mundo no estaba mal después de todo. En nuestro Estado todos lo sabemos. Y también sabemos que algún día vendrá uno verdadero, que acabará con todo, pero que como todos los desastres humanos llegará sin que nadie lo pueda prever, algún día, en algún momento. Hacia allá vamos, sin publicidad, tranquila y serenamente.

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22 dic 2012

Anti-obituario

Abrazos y felicitaciones a los valientes que sobrevivieron el 21 de diciembre 2012, fecha final de los 5, 125 años del ciclo maya cumplido ayer.Un Eureka, un hurra y nuestro viva Chile madame, a este selecto grupo de creyentes que acumuló tinas con marea alta, estimuló la economía al subir la demanda por velas blancas, la ropa interior violeta, calcetines a media caña y de puro susto rezaron.

Gracias a ellos, por su profético anuncio, con puntería de meteorólogos, hemos abandonado el consumismo, hemos sacrificado nuestros mitos y somos parte del hombre nuevo, tropa a la que se han incorporado las bienvenidas mujeres.

Agradecerles por avisarnos que no caerá a tierra ningún satélite porque no les fallará ninguna energía: se mueven en un equilibrio transitorio al haber sido lanzados al espacio hasta alcanzar una órbita calculada. Y que No es posible convertir un átomo a fotones. Un átomo, que se definía indivisible es masa. Un fotón es onda. O sea, ná que ver entre el átomo y el fotón, que además es luz (hace más de un siglo se discute si es onda/partícula). Y que la radioactividad, es energía y no es luz.

Debemos agradecerles por persuadir a Teo Ribera y a Carlos Larraín que era mejor renunciar y quedarse en casa a que la explosión los pillara de corbata roja en el Golf (así se llamaba antes el club y hoy es del barrio de comerciantes sin templo).

Pero no me vengan a mancillar a los empresarios porque ellos son los auténticos ciudadanos del mundo –lo dice Cortázar.¿Cómo que no? Un empresario venezolano, uno español, uno de Chicago y uno de Arabia Saudita están mucho más unidos que un comunista chino, uno peruano y uno ruso. Éstos serán todo lo comunistas que quieran, pero el más acérrimo nacionalismo los separa per vitam.

En cambio los empresarios tiene una sola patria que es el Stock Market y dentro de éste la distribución de los muebles es idéntica: aquí el dinero, por este lado la religión, allí la moral sexual, más allá la camisa a rayas. No les falta más que hablar en latín para mantener viva esa universalidad tan añorada que según parece había en la Edad Media, pero ahora con los note-books, McLuhan y el inglés en veinte lecciones pronto no va a haber problema, ¿sabían?

Gracias a los ex-creyentes y a sus etapas, como la 5ª, con todos muy felices; que me parece otra utopía muy ansiada, como el mito de la vida eterna. Es mi opinión, apenas y si lo expreso aquí sólo es para enfriar mentes, para la comprensión pública de la ciencia.

No me enchulen a los Mayas: eran astrónomos (sin telescopio) y buenos matemáticos. No podrían haber sido cuenteros proféticos.

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22 dic 2012

La esperanza de Rosa María Payá

El senador Ignacio Walker y el diputado Jorge Burgos, presidente y vicepresidente de la DC respectivamente, llevaron el 17 de diciembre una carta a la embajada de Cuba en Santiago, en la que pidieron que el gobierno cubano reconsidere su decisión de prohibir que Rosa María Payá pueda viajar a Chile para cursar un diplomado en la Universidad Miguel de Cervantes. Ella es hija del líder socialcristiano Oswaldo Payá, que falleció en un accidente automovilístico en julio de 2012.

Los dirigentes de la DC tenían la intención de poner la carta en manos de la embajadora de Cuba, Ileana Díaz-Argüelles, o de algún funcionario representativo, pero debieron conformarse con dejar la carta en el buzón de la reja, luego de que una secretaria les comunicó por citófono que no serían recibidos.

Rosa María Payá tiene 23 años, nació en La Habana, es Licenciada en Ciencias Físicas y participa en el Movimiento Cristiano Liberación, que fundó su padre. ¿Por qué el régimen no le ha permitido viajar? Quizás la respuesta está en el artículo “Donde hay alma hay esperanza”, que ella publicó el 27 de noviembre en un blog adscrito al sitio web español www.intereconomia.com. Allí expresó:

“Vivo en un país con una tendencia patológica al desaliento. No es culpa de nadie en particular. Un régimen totalitario y 53 años de doctrina del odio sumen a las personas en un estado de decepción del cual todos somos víctimas y cómplices. Mas, lo único absoluto en mi patria es el poder al que un grupo en vano se aferra desesperada y perversamente. Estoy convencida, el mayor de los peligros para este régimen es la esperanza.

Esa que nos conecta con el futuro y nos permite poner en tela de juicio la perpetuidad del orden de las cosas.

(…) En esta isla poblada por nuestras almas, enfermas de miedo y de inmovilismo, pero almas al fin, puede ocurrirle a cualquiera. Tengas 20 o 70 años, seas miembro del Partido Comunista (único legal desde hace décadas) o estés tratando de salir del país. Una palabra, un gesto, una muerte, una vida, un evento, una historia, pueden hacerte despertar. He visto, por ejemplo, cómo la represión ejercida para silenciar provoca el efecto contrario. La injusticia se vuelve motivación de lucha en el corazón y la palabra del oprimido, y lo que es aún más subversivo, conmueve al otro que observaba de lejos y con la ventana entreabierta”.

Tiene razón Rosa María: la esperanza es una amenaza para la tiranía, pues hace retroceder el temor y fortalece moralmente a quienes luchan por la libertad. Ella desea ver, por supuesto, la Cuba liberada que no alcanzó a ver su padre.

Hace poco, el régimen de La Habana anunció que iban a terminarse las restricciones para que los cubanos entren y salgan de la isla, pero fue solo un recurso propagandístico. Yoani Sánchez ha intentado viajar al exterior en varias ocasiones, pero no lo ha conseguido. El control principal, ha denunciado ella, se produce a través de la discriminación en la entrega de pasaportes.

El caso de Rosa María confirma el desprecio del régimen de los hermanos Castro por los derechos fundamentales de las personas. Pese a ello, algunos amigos chilenos de dicho régimen han enarbolado el principio de no intervención e incluso aludido a “la legalidad interna” que validaría esa arbitrariedad.

El malentendido acerca de lo que representa el régimen de La Habana ha durado demasiado tiempo. Se trata de una oligarquía que gobierna con poderes absolutos en nombre del pueblo, pero sin el pueblo. Fidel Castro, de 86 años, y su hermano Raúl, de 81, son los representantes de un régimen conservador y represivo, cuya gastada retórica revolucionaria ya no puede ocultar la bancarrota del proyecto que han sostenido por más de medio siglo con el nombre de “socialismo”.

En el terreno económico, el fracaso ha sido reconocido por el propio Raúl Castro para justificar ciertos cambios pro-mercado que, en todo caso, no han logrado atenuar la profunda crisis causada por el estatismo depredador.

La dictadura cubana es un régimen arcaico, que va contra la corriente mundial a favor de la libertad de expresión y la participación ciudadana.

Sus veteranos líderes solo tratan de demorar lo más posible la apertura política y la democratización que necesita la isla. Pero los cambios de fondo tendrán que llegar, y será mejor para todos si son el fruto de grandes consensos.

Por desgracia, en América Latina sigue predominando una actitud complaciente hacia el régimen castrista, de silenciamiento de sus abusos, cuando no de connivencia.

Ello es particularmente escandaloso en el campo de la centroizquierda, que debería dar un ejemplo de compromiso con la cultura de los derechos humanos. A estas alturas, debería estar claro que lo más parecido a una dictadura de derecha es una dictadura de izquierda, y viceversa.

Entre los grupos opositores que actúan dentro de Cuba en los espacios de libertad conquistados, hay liberales, democratacristianos, socialdemócratas, etc. Todos ellos quieren una Constitución que proteja las garantías individuales, el fin de las persecuciones y, naturalmente, elecciones libres. ¡Cómo no apoyar el derecho de los cubanos a elegir a sus gobernantes!

El 1 de enero se cumplen 54 años de la dictadura en Cuba. Qué valioso sería que el pueblo cubano sintiera que los demócratas chilenos solidarizan resueltamente con su anhelo de vivir en libertad.

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21 dic 2012

Nos cansamos,las cosas por su nombre

Si durante el 2011 creímos que estábamos a pasos de ese otro mundo posible, el 2012 nos deja como lección que podemos gritar, vociferar, llegar a los medios de comunicación, salir a marchar llenando las calles de ciudadanas y ciudadanos que reclaman por derecho. Pero los poderosos están allí. Sospecho que mirando divertidos, ciegos, sordos y mudos ante “el aluvión zoológico” que plagó las calles. Supongo que no somos más que eso para quienes han sostenido el poder históricamente en nuestro país. Curiosos sujetos de estudio y análisis.

Tengo la intuición de la marca de cierto desprecio cuando desde el interior de los territorios o desde las diferentes realidades, planteamos nuestras necesidades o exponemos nuestras ideas y no falta quien desde la altura nos mira como quien mira un bicho básico, un insecto casi folklórico al que observar en calidad de entomólogo. Si hasta de ingeniero de cóctel se atreven a tratarnos cuando expresamos opiniones en ciertas materias.

Quizá a partir de la creencia de una democracia en la que deciden unos pocos iluminados, y hay que reconocer que ya los griegos así la concibieron se insiste desde los estamentos del poder en reservar el espacio de las decisiones a pequeños grupos de élite.

Pero nunca tan claro como en estos últimos meses que ni siquiera es esa supuesta creencia de la inferioridad intelectual de las ciudadanas y ciudadanos. Nunca tan claro que lo que están defendiendo los grupos de poder son sus propios intereses. Acostumbrados a hacer y deshacer en países que refrendan modelos coloniales más allá del aggiornamiento y la débil pátina de modernidad continúan ejerciendo las prácticas habituales a patrones de fundo.

Entonces repletamos las calles pero su estilo para solucionar eso es organizar cenas corporativas a las que invitan a autoridades políticas y allí manifiestan ser respetuosos de la democracia mientras enarbolan sus intereses. Golpes en la mesa que tienen eco al día siguiente en las declaraciones de algún ministro o ministra declarando cuáles son las necesidades del país para su desarrollo.

Este “aluvión zoológico” ya sabe que las cifras del PIB no reflejan la realidad de los “ciudadanos de a pie”. Que la energía que reclaman no es para las ciudades sino para seguir haciendo negocios.Que los aumentos de capitales no se reflejarán en mejores pensiones.

El supuesto ordenamiento que propiciaba la ley de pesca redituará apenas a siete grupos económicos.

Que la educación es un negocio y que a pesar de la ley se puede lucrar desvergonzadamente con ella.

Que la salud no es un derecho para ellos.

Que cuando se habla de que el país llegue a ser un país desarrollado y del primer mundo estamos hablando de enriquecer unas pocas cuentas corrientes.

Pero entonces asistimos a esta democracia por la que trepamos cuál palo enjabonado. Mareados de manipulación de encuestas y macro resultados. Hartos de representantes de conglomerados que no son capaces de sostener una sola posición en temas vitales para la ciudadanía y que tantas veces parecen títeres de lobistas de intereses particulares.

Quizás sea tiempo de empezar a decirle a las cosas por su nombre. Y comenzar por preguntas cortas para respuestas claras. ¿Estamos de acuerdo con el lucro en la educación? ¿Los dineros del Estado continuarán subvencionando empresas privadas? ¿Vamos a privatizar la explotación de los recursos naturales? ¿Estamos dispuestos al crimen ambiental para que mega empresas con intereses nacionales e internacionales tengan pingües ganancias? ¿Estamos dispuestos a que jueguen con nuestra previsión en la Bolsa de Valores? ¿Seguiremos permitiendo que las ISAPRES también prestan servicios relacionados?

O sea, seguiremos ensanchando el camino de este modelo ultra neoliberal al que alimentamos desde la complicidad política permitiendo que subsista una constitución que no nos representa a todos sino a los pocos que se han instalado a perpetuidad en el poder. El poder de verdad y el poder de a cuentagotas.

Porque también sabemos que lo que tienen el poder de verdad tienen la chequera y los que tienen el poder a cuentagotas sostienen un sistema político perverso que refrenda un modelo de vida que no le hace bien sino a unos pocos.

Quizá no podamos hacer más que llenar las calles cada tanto. Pero ya sabemos, quizás siempre supimos y de a ratos no falló la memoria. Quizá sea que pusieron la vara apenas para sobrevivir demasiado alta y muchos estamos un poco distraídos.

Pero no menos cansados o lo que es peor estamos pasando del cansancio a la exasperación por los abusos.

Entonces de cara al 2013 sea quién sea candidato o candidata a la Presidencia de la República es que no se distraiga. Que conteste las preguntas con claridad. Que no dependa de los vaivenes de los acuerdos políticos. Que quién sea presidente o presidenta tenga el coraje de asomarse a La Moneda para decirnos a todos que quiere cambiar cosas pero que no puede porque le atan las manos. Aunque ello signifique hacer política más allá de lo posible porque en el siglo XXI la política de lo posible es perversa.

Porque finalmente la democracia es un contrato artificial al que suscribimos todos como la mejor forma de convivencia. Pero como todo contrato es sujeto de modificaciones cuando en vez de ver por el bien de todos apenas sirve para que unos cuantos gocen del festín.

O acaso estamos dispuestos a administrar la crisis como en otros lares en los que se salvan los que siempre estuvieron a salvo arrojando al océano a los pasajeros de tercera clase.

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21 dic 2012

Buenas Nuevas

La navidad es tiempo de buenas noticias, tiempo de esperanza y vida para todos quienes miramos el mundo de una perspectiva cristiana. Es por esto, que desde el lugar donde me encuentro, no puedo dejar de celebrar la vida de los que diariamente hacen esfuerzos sobrehumanos para avanzar y sacar adelante a sus familias, con dignidad, trabajo e infinita resiliencia. Esa capacidad de levantarse, aún cuando la adversidad golpea sus puertas.

Celebremos la historia de la señora Alicia, mujer de 72 años que hace más de tres décadas y tras la muerte de sus padres, cuida a Angélica una de sus hermanas mayores que sufre de discapacidad mental. Desde hace 12 años, luego de quedar viuda y de pasar por un periodo de grandes aflicciones afectivas y económicas consigue dar los primeros pasos para empezar a reconstruirse, integrándose junto a Angélica a un programa diurno para adultos mayores del Hogar de Cristo. Aquí participa a diario de múltiples actividades y talleres, donde aprende, se recrea y comparte con otros la alegría de la vida.

Gracias a su esfuerzo y garra, Alicia logró dejar atrás los peores momentos de su vida, superar las múltiples pérdidas y darse la oportunidad para rehacer una historia, junto a Sergio, un aficionado a la radio que también participa en este programa social de la fundación. Hoy felizmente Alicia no está sola y su hermana Angélica, a diferencia de muchas personas con discapacidad mental, tampoco.

Celebremos la historia de Francisco, de 22 años, un muchacho que gracias a su esfuerzo y al apoyo de un programa de becas de la Fundación Súmate del Hogar de Cristo, en el año 2009 logró ingresar a estudiar una carrera de formación técnica.Aunque en este periodo muchas veces apareció la sombra de la deserción (esa misma que afecta –según datos 2012 del Mineduc- a más del 53% de los jóvenes que ingresan a algún CFT, por diferentes razones, como la falta de ingresos, la deficiente orientación vocacional, la falta de preparación previa para adaptarse a las nuevas metodologías de aprendizaje, la poca flexibilidad horaria y la rigidez curricular), Francisco perseveró hasta el final, sin dejarse llevar por las dificultades ni las frustraciones.

Hoy, dos de sus proyectos han sido premiados, el primero durante el 2011, luego de participar de un exigente taller de emprendimiento que entrega el grupo BBVA, que lo hizo acreedor de un capital semilla que esa misma institución financiaba. El segundo, dado a conocer hace pocos días, siendo parte del concurso de emprendimiento e innovación social “Desafío Clave”, realizado por el INJUV y Socialab, para apoyar la ejecución y permanencia en el tiempo de proyectos que permitan superar la pobreza. Francisco, primer integrante de su familia que egresa de una carrera profesional, es parte de los miles de jóvenes que en base al trabajo y al esfuerzo buscan mejorar las condiciones de vida de sus familias.

Celebremos la vida de Xiomara, una mujer de 22 años quién vivió desde muy pequeña en esos espacios sombríos que se forman en el contexto de la adicción y el consumo problemático de drogas. El resquebrajamiento de los vínculos con su familia, el embarazo adolescente, el desinterés con sus hijos, fueron algunos de los conflictos que marcaron la primera etapa de su juventud. Hoy, gracias a su capacidad de reinventarse y coraje, saca adelante a su familia y sus hijos y se reconoce a sí misma. Xiomara se capacitó laboralmente, a través de un programa de la Fundación Emplea del Hogar de Cristo y desde hace casi un año tiene un trabajo que le entrega no sólo estabilidad económica, sino también la oportunidad de evaluarse e imaginarse conforme a sus propias virtudes.

Porque el Hogar es de todos los chilenos, el desafío que como país tenemos es que estas Buenas Nuevas sean para todos quienes viven en pobreza y exclusión, cada uno de los dos millones y medio de chilenos que viven en condiciones de injusticia.

El desafío de poder celebrar a todos los Franciscos, Xiomaras, Alicias, Sergios y Angélicas que hoy no acceden a las oportunidades que un país como Chile sí puede entregarles. Nuestro país ha avanzado, pero la vida de demasiados compatriotas, incluida la de ellos mismos, sigue estando cruzada por múltiples fragilidades.

Una inmensa buena nueva para todos sería que nuestra sociedad asumiera, como nos enseñó el Padre Hurtado, que no es por caridad sino por justicia.

Una pausa en tu rutina para reflexionar y compartir con quien lo necesita, es el mejor regalo que puedes dar y también recibir”.

¡Feliz Navidad!

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21 dic 2012

Asociación Ilícita

Hace pocos días, el periodista Mauricio Weibel ha denunciado tres robos en su domicilio con el claro propósito de sustraer el valioso material de archivo que este investigador utilizó para escribir su libro:“Asociación Ilícita: Los archivos secretos de la dictadura” en que denuncia graves acciones delictuales de la dictadura de Pinochet, con el conocimiento y la complicidad de muchos personeros de la derecha chilena que, todavía, tienen figuración pública.

Mauricio Weibel es además, un destacado académico y profesional, representante en Chile de Reporteros sin Frontera, presidente de la Unión Sudamericana de Corresponsales de Prensa y corresponsal de la DPA en nuestro país.

Este tipo de episodios resultan muy preocupantes no solo porque constituyen, de hecho, un claro atentado contra la libertad de expresión en nuestro país, sino, porque abre algunas inquietantes interrogantes sobre los límites de nuestra propia democracia.

Es evidente que muchos de quienes fueron cómplices de la dictadura, ex uniformados y civiles, siguen actuando en redes soterradas y, más de alguno, posa de demócrata en nuestra precaria institucionalidad democrática. Estos resabios dictatoriales han sobrevivido parapetados en una serie de organizaciones fantasmas que financian documentales e infectan las redes digitales enalteciendo la figura del dictador.

Lo que ha acontecido con el valiente periodista Mauricio Weibel muestra cómo este tipo de asociaciones delictuales – que incluye ex agentes de seguridad y lumpen – siguen actuando en nuestro país apoyados por sectores de extrema derecha.

Su tarea, hoy, es impedir que se conozca toda la atroz verdad de lo ocurrido durante el régimen de Augusto Pinochet y proteger a muchos civiles que se encuentran ocupando altos cargos en el sector público y privado en el Chile de hoy. Muchos altos funcionarios de la época mantuvieron una comunicación directa y cotidiana con los organismos de seguridad y se hicieron cómplices de crímenes de lesa humanidad.

Lo que acontece con el investigador Mauricio Weibel es un llamado de alerta para todos quienes se interesan por esclarecer la violación de los derechos humanos en Chile y, al mismo tiempo, pone en evidencia lo mucho que falta por investigar para arribar a la verdad de lo sucedido y a los nombres de muchos responsables todavía impunes.

Este horizonte moral y político en la sociedad chilena sigue pendiente y muestra la debilidad de nuestro proceso democrático hasta el presente.

Es evidente que mientras persista el actual orden constitucional administrado por un gobierno de derechas, el camino hacia una verdad histórica sobre los crímenes de la dictadura será más que complejo y difícil.

Sin embargo, tal es el único camino para que en nuestro país prevalezca una verdadera democracia para las generaciones futuras.

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21 dic 2012

Una de las herencias de la UDI

Desde su nacimiento, la Unión Demócrata Independiente (UDI) se ha presentado asimisma como una especie de reserva moral de nuestra sociedad. Esta pretensión los ha impulsado −respecto a cómo debe administrarse el Estado− a auto instalarse en el imaginario colectivo como los adalides de la probidad y la responsabilidad fiscal.

Permanentemente han vociferado acerca de la necesidad de gastar bien los recursos del Estado llamando, sobretodo, a jamás gastar más de lo que se es capaz de generar y nunca aumentar la recaudación fiscal.

En este contexto, es importante dar cuenta de la situación en que se nos ha entregado la Municipalidad de Recoleta, ya que más allá de los discursos lo importante son los hechos pues, finalmente, uno es lo que hace y no lo que dice y la diferencia entre lo que la UDI dice y lo que ha hecho en Recoleta es, por decir lo menos, escandalosa.

En los primeros análisis del presupuesto municipal, nos encontramos con una serie de sorpresas acerca de las cuales se hace imprescindible dar cuenta a la sociedad.

La primera de ellas es que nuestra municipalidad se encuentra hoy con una deuda que supera los M$ 4000 (cuatro mil millones de pesos), pues durante los 12 años de gobierno la UDI se gastó, sistemáticamente, mucho más de lo que la municipalidad era capaz de generar.

Esta práctica, fue desarrollada mediante un procedimiento reiterado y a la vez engañoso, consistente en aprobar −con la mayoría de concejales de derecha que los alcaldes de la UDI tenían en el Consejo Municipal− presupuestos inflados basados en ingresos irreales, que permitían girar contra dineros que jamás ingresarían.

Para paliar, en parte, el impacto de esta nefasta práctica, se enajenaron propiedades municipales por montos cercanos a los M$ 7000 (siete mil millones de pesos). Pérdidas patrimoniales sin las cuales la deuda actual superaría con creces los M$ 10000 (diez mil millones de pesos).

Esto ha llevado a que el municipio se haya habituado a no cumplir con sus obligaciones financieras durante mucho tiempo, y que tampoco haya respondido a compromisos adquiridos contractualmente, lo que ha significado perder juicios que han generado un serio daño patrimonial para el municipio, que según la auditoría entregada por el gobierno saliente su origen se concentra en los primeros ocho años de gestión y que no pudieron revertirlo en los cuatro años restantes.

Entre las deudas que destacan, se encuentran los servicios básicos que alcanzan al mes de diciembre de 2012, una deuda exigible de M$ 1200 (mil doscientos millones de pesos) solo en consumo eléctrico, situación que podría explicar el retiro efectivo de las luminarias peatonales de las veredas, que tanto reclaman los vecinos y vecinas de nuestros barrios más vulnerables y muy especialmente los adultos mayores para quienes, especialmente, es un peligro desplazarse en medio de la oscuridad.

A ello se suman los gastos asociados a servicios generales como recolección de residuos sólidos domiciliarios y su disposición final, que presenta una deuda de M$ 782 (setecientos ochenta y dos millones de pesos); mantención de áreas verdes, que ascienden a M$ 134 (ciento treinta y cuatro millones de pesos); mantención de semáforos que ascienden a M$ 34.2 (treinta y cuatro millones, doscientos mil pesos); mantención de alumbrado público por M$ 105 (ciento cinco millones de pesos) y otros servicios generales por más de M$ 60 (sesenta millones de pesos).

A todo lo anterior se suma una Resolución de última instancia sobre un juicio interpuesto por Chilectra contra el Municipio buscando “Compensación por Daños a Terceros y/o a la Propiedad” que corresponde al pago de un trabajo solicitado por esta municipalidad pero no cancelado, que asciende a M$ 483.6 (cuatrocientos ochenta y tres millones, seiscientos mil pesos).

Como si fuera poco, existe una deuda flotante, que se origina a ejercicios de años anteriores que se traducen en compromisos pendientes por M$ 706 (setecientos seis millones de pesos), sin contar con la discutible opción que se hizo al optar por financiar el Nuevo Edificio Consistorial vía leasing, a una tasa de UF + 6,9 %, con un banco privado, en el mismo momento en que el Gobierno Regional comenzaba a financiar las reposiciones de Edificios Consistoriales a lo largo de todo el país.

Esta opción genera una cuota cercana a los M$ 800 (ochocientos millones de pesos) anuales por 10 años, con lo que se pagará casi el doble del valor real del edificio, con un claro perjuicio para las arcas municipales en beneficio de una entidad privada que se llevará jugosas ganancias sólo por poner dinero que podría haber aportado el nivel central.

En el ámbito del clima organizacional, nos hemos encontrado con una municipalidad tremendamente golpeada por casos de corrupción y denuncias de irregularidades administrativas que se encuentran en procesos de investigación y que han hecho pagar a justos por pecadores, debido a que determinadas prácticas reñidas con la ética de lo público se han naturalizado convirtiendo las normas de excepción en regla general y abusando del espíritu de las leyes en beneficio de actores privados que no dan muestras de estar interesados, en lo más mínimo, en el bien común.

Todo esto representa un tremendo desafío para esta nueva administración, pero estamos seguros de que lograremos cambiar la nefasta cultura organizacional y el clima que la UDI ha dejado, como uno de sus peores legados en nuestra comuna, para poner en su lugar la cultura de la transparencia, de la mejora continua y de la eficiencia en el uso de los recursos, todo ello con la participación de todos aquellos que deseen una comuna y una municipalidad de estas características.

Esto es parte fundamental de nuestro compromiso.

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