30 dic 2012

Te recuerdo Víctor

Este año Víctor Jara hubiera cumplido 80 años de edad si no fuera porque hace casi cuarenta años atrás fue brutalmente asesinado en el mítico “Estadio Chile” (que hoy lleva su nombre) en los prolegómenos de la brutal represión que terminó imponiendo el putsh fascista del 11 de septiembre de 1973.

Un grupo de cancerberos golpistas se ensañaron con él desde los primeros minutos de su detención, tal y como quedó de manifiesto dramáticamente en el informe forense, que siguió a la exhumación de su cadáver realizada hace tan solo un par de años: lesiones y fracturas múltiples y 44 impactos de bala, uno de los cuales, un calibre 9 mm, disparado por la espalda le cruzó el cráneo causándole la muerte de manera casi instantánea.

Un impacto, que según el ex soldado José Paredes, habría sido disparado por el entonces teniente del regimiento de Tejas Verdes, Pedro Barrientos Núñez, que hoy reside, virtualmente prófugo de la justicia, en el estado de Florida en los EE.UU.

Víctor, apenas fue reconocido por uno de sus celadores (presuntamente “El Príncipe”) se convierte rápidamente en un valioso rehén, una especie de “botín” humano del sangriento golpe de estado. Así alcanzó a cantar el tormento de su calvario, pues pese a las dificilísimas circunstancias, se dio tiempo para testimoniarlo.

“Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores,
uno saltó al vacío,
otro golpeándose la cabeza contra el muro,
pero todos con la mirada fija de la muerte.”

Y era de esperar, pues por entonces, Víctor Jara, se había transformado en todo un símbolo de la “revolución chilena” que lideraba el presidente Allende y que desembocó en el gobierno de la Unidad Popular (UP), una de las experiencias políticas más sorprendentes del siglo XX.

Era un potente y multifacético artista (actor y director teatral, además de coreógrafo y cantautor) que gozaba de una enorme popularidad y del cariño incondicional de su público. Un enorme éxito que, catastróficamente, al mismo tiempo que cosechaba le granjeaba el odio parido de la poderosa burguesía chilena. Parafraseando a Federico García Lorca “la peor de las burguesías del continente”,  la que  además, contaba con el aval y el potente mecenazgo de la CIA y el Pentágono.

La misma que, indeseadamente, lo terminará elevando con su martirio, a la categoría de símbolo de toda la injusticia, el horror y la barbarie del genocidio chileno y en el ejecutado político más (tristemente) célebre de la historia, un verdadero mito universal, solo comparable con Lorca, el gran poeta granadino.

Un genuino símbolo de la injusticia porque, además de todo el horror que encarna, a pesar de que Víctor fue salvajemente castigado durante a lo menos tres días y en presencia de más de 5 mil testigos, su sacrificio permanecía en la más absoluta y vergonzante impunidad.

Han tenido que pasar casi cuatro décadas para que empiece, recién hoy, a despuntar algún atisbo de justicia, con la resolución judicial de someter a proceso a los ex militares Hugo Sánchez Marmonti y Pedro Barrientos Núñez, Roberto Souper Onfray, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Hasse Mazzei y Luis Bethke Wulf y Jorge Smith Gumucio, en calidad de autores materiales y encubridores de este alevoso crimen.

No obstante, durante todo este tiempo, Víctor, cual fantasma de Elsinor, ya sea a través de su encomiable viuda, Joan (Turner) Jara y sus hijas, de cierto periodismo de investigación, de algunas organizaciones de izquierda y de derechos humanos, se encargó, incluso, mediante cierto inocuo y ejemplar exabrupto de “justicia popular”, de ponerle rostro a unos despiadados verdugos protegidos  por el Ejército chileno, en un impecable ejercicio de lealtad mal entendida, que por lo demás constituye un reconocimiento implícito de una mal asimilada culpabilidad colectiva.

Unos rostros que no dejan de impactar, fundamentalmente, por todo el cinismo y la cobardía empeñada hasta la abyección cuando han sido emplazados públicamente.

Y, más aún, pues contrastan sobrecogedoramente con el enorme valor y la serenidad con que Víctor enfrentó su injusto final. Ello quedó grabado a fuego en nuestro imaginario en otro impactante fragmento de sus versos póstumos. Unos versos que coronaron su inmensa y universal obra, que agiganta su imagen día a día en el mundo entero, mientras más pasen los años.

“¡Canto que mal me sales
cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.
De verme entre tanto y tantos
momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo nunca vi,
lo que he sentido y que siento
hará brotar el momento…”

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30 dic 2012

Hablemos de televisión

Es un momento muy pertinente para abrir un debate, sobre la TV en general y la TV pública en particular dado que en el Senado se encuentran en tramitación la ley de TV digital terrestre, las modificaciones a la actual ley de TVN y una ley corta de TVN.

Por cierto este debate no puede ser sólo institucional sino que debe extenderse a la ciudadanía ya que los consensos con los cuales se instaló el modelo televisivo en Chile se han modificado y la TV debe reformularse, relegitimarse, en medio de una sociedad dotada de una nueva subjetividad, con mayor autonomía de los centros de representación a los cuales entregó en el pasado sus decisiones y con exigencias mayores creadas también por la extensión de la imagen televisiva a todo el mundo y la gran revolución digital de las comunicaciones que vivimos.

Una nueva ley de TVN – más allá de la coyuntural ley corta que simplemente debe incorporar elementos normativos que den a TVN una ampliación de giro y mayor competitividad – es urgente ya que el actual sistema de TV pública está basado en una ley del siglo pasado, de 1992, la ley 19.132 y en muchos aspectos ella no da cuenta de los cambios planetarios que se han producido en los últimos 20 años en la industria televisiva y de las comunicaciones y en la sociedad en su conjunto.

Por ejemplo, el propio Directorio de TVN requiere ser configurado con criterios que vayan mucho más allá del pluralismo de los partidos de manera que exprese al conjunto de las sensibilidades, de las visiones y temas que cruzan la sociedad.

Por tanto, hay que enfrenar los nuevos desafíos con una nueva normativa. Hay que preguntarle a la sociedad que tipo de TV pública quiere y con qué tipo de financiamiento.

Hay que discutir sobre la misión de una TV pública en el segundo decenio del siglo XXI y si la TV pública y la TV en general, dado que el Estado entrega las concesiones, tienen una responsabilidad social, cultural, de generación de los lazos de identidad en una sociedad que pierde los elementos de cohesión del pasado.

Vivimos, sin duda, un nuevo escenario que marcará el cambio que debe experimentar la TV.

McLuhan decía en los años 60 que el cambio tecnológico del paso de lo escrito a lo visto, a la TV, iba a cambiar la conciencia de la sociedad y construyó su teoría de la aldea global en la hegemonía que la TV establecería en las vidas de todos los seres humanos del planeta.

La TV entró en nuestros hogares, se mundializó y por 60 años dominó la agenda de la cosa pública, estableció el lenguaje y los ritmos de la cultura y de la política, alfabetizó, fijó las modas, los estilos, las expectativas, dio sentido a las cosas y junto al mercado ha sido el otro gran factor de la globalización.

Sin embargo, esa dictadura dorada de la TV ha muerto. En la era digital, cuando internet permite una comunicación de muchos a muchos, las personas somos receptores y transmisores, se radica aquí la nueva velocidad de la imagen, el cambio del tiempo y del espacio, el surgimiento de nuevas comunidades a través de la red.

Le gente comienza a hacer TV en sus casas y a subir sus propias imágenes a la red.“Adiós tía Paty, Adiós tía Lela” que fue visto en Youtube por dos millones de personas antes de que la TV lo mostrara.

Por tanto, la TV no puede desconocer este fenómeno y debe renovarse.

La ley otorga a TVN un rol diferenciador y cuyo norte es satisfacer el bien común.

Es el único canal que tiene una misión. Es decir, TVN tiene la misión de promover la integración del país en su diversidad, en el pluralismo, en los valores democráticos, en la tolerancia, en la solidaridad y mas que la espectacularidad debe estimular el pensamiento crítico, la construcción de imaginarios sociales que en su pluralidad de imagen y discurso muestren la complejidad de los fenómenos que cruzan el mundo de hoy.

Se trata de una enorme misión que se le exige al canal público. Pero es evidente que hay una fuerte tensión entre la misión que le entrega el Estado y el imperativo del autofinanciamiento que obliga al canal a competir por el avisaje y ello muchas veces no se condice con la calidad programática o con la existencia de programas que resalten el rol de la TV pública.

Es evidente que los avisadores colocan sus recursos en programas con alto rating que muchas veces corresponde a programas de lo que llamaría “cultura efímera” y no tienen financiamiento programas de mayor contenido y mas integradores o para tener estaciones regionales en el país que respondan mejor a las exigencias de un país que debe descentralizarse y ofrecer información e identidad en cada región de Chile.

TVN debe hacer frente a las nuevas reglas con las que se compite por el rating. Por una parte, la temporalidad, el voyerismo, el exhibicionismo de la vida privada y de la sexualidad, la pérdida de significado, lo cual lleva a una pantalla de pésima calidad.

Por otra , el deseo de la audiencia de sentirse representada en la pantalla, de que su cotidianidad no sea un dato más. Pero si el parámetro de la televisión es solo el rating, será el mercado y no la cultura, la creatividad, lo que determine que veremos en televisión. Como dice Giovanni Sartori el rating no existe para medir la calidad del producto televisivo sino para fijar el precio de la publicidad.

En este contexto complejo, es evidente que TVN hace grandes esfuerzos por preservar calidad y misión pública. Muchos de sus programas, su noticiero e investigaciones periodísticas, su matinal, teleseries, muestran que transversalmente se puede tener una pantalla de calidad siendo, a la vez, entretenida y no elitista.

Es evidente, además, que falta debate de actualidad y de política en la TV ya que a una cierta tecnocracia le ha parecido que la política apaga el rating y es superflua.

Por ello, me parece absolutamente necesario abordar el tema de fondo y que, como ocurre con todas las TV públicas en el mundo, TVN deba recibir financiamiento público integral o parcial, para desarrollar proyectos específicos inherentes a su misión, debe poder reinvertir parte de sus utilidades, debe poder contratar créditos, es decir debe ser tratada como una TV que está en el mercado, que compite con altos niveles de exigencia y con grandes grupos económicos, que requiere, de una parte, mas autonomía, no puede competir con las manos atadas, y de otra más apoyo del Estado para cumplir su rol, para ampliar la democratización del espacio público de las comunicaciones.

TVN debe jugar un rol articulador en el ingreso a la televisión digital terrestre y debe disponer de señales, con financiamiento del Estado, que tengan una programación cultural, científica y de investigación periodística que realcen el rol de TVN. TVN es un canal creíble. Ello hay que preservarlo como un gran patrimonio.

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29 dic 2012

Los asesinos de Víctor Jara

Curiosa coincidencia el que la noticia del procesamiento de los responsables del crimen de Víctor Jara haya sido entregada el 28 de diciembre, Día de los Inocentes. Este procesamiento tardío, para vergüenza de la justicia chilena, de los políticos que estuvieron al mando del país durante todo este tiempo, y de todos nosotros, que a pesar de todos los encomiables esfuerzos realizados no fuimos capaces de imponerla, llega 39 años después de los sucesos.

“La justicia tarda, pero llega” dirán algunos optimistas, pero lamentablemente esto es falso. La justicia que no llega a su hora ya no es justicia, pues a la injustica que ésta ha sido incapaz de juzgar, se suman muchas otras injusticias que se han ido acumulando a través del tiempo.

Los culpables de este siniestro asesinato han vivido 39 años sin que nadie pusiera en cuestión sus actos y sin que la sociedad los apuntara con el dedo como responsables de uno de los crímenes más repugnantes cometidos en el período de la dictadura. Es la sociedad chilena, tan orgullosa de sus logros económicos y sociales, la que ha sido impotente para separar el bien del mal, la intolerancia de la razón, y la civilización de la barbarie.

Varios políticos, uno tras otro, se disputan para demostrar que Chile ya está en las puertas del desarrollo y que pronto nuestro país podrá orgullosamente contarse entre los pertenecientes al primer mundo. Lo que ha pasado con el asesinato de Víctor Jara demuestra lo contrario, que nuestro país, por más altas que sean sus cifras macroeconómicas, todavía está muy lejos de una vida en la que el respeto mutuo sea la ley y en la que los derechos humanos estén definitivamente consolidados.

Todavía falta mucho para que la justicia opere con independencia y sea capaz de asumir valientemente su rol en la sociedad, y más tiempo falta todavía, para que las Fuerzas Armadas asuman su trágica equivocación y se alejen honestamente de ese pasado que ensangrienta sus banderas y símbolos transformándolas en un factor de extrema desconfianza para los que verdaderamente luchan por la democracia.

Los responsables del crimen de Víctor Jara eran conocidos desde hace tiempo, hasta el punto de que este juicio recién despertó de su letargo cuando un programa de televisión se atrevió a seguirle los pasos a los asesinos y denunciarlos.

Y antes que eso, ya uno de ellos había sido objeto de una comprensible“funa” por parte de activistas de los derechos humanos. La justicia va a la saga, corriendo detrás del tren, y si lo hace es porque sabe que de no hacerlo aumentará todavía más su descrédito en nuestra sociedad. Pero lo hará tímidamente, como en todos los juicios que han puesto en cuestión la acción criminal de los militares.

El mejor ejemplo es lo que ocurrió con Pinochet , que murió apenas rasguñado por la justicia, a pesar de haber pisoteado nuestro régimen constitucional y a pesar de ser probadamente asesino y ladrón. Por eso, no hay que hacerse demasiadas ilusiones con respecto a este juicio. La mejor demostración de la impotencia de la justicia chilena es su tardanza.

El Ministro en visita Miguel Vásquez, que dictó el procesamiento contra estos ocho uniformados dio a entender la causa principal de esta demora: la falta de colaboración de las Fuerzas Armadas.

Manteniendo una política que la historia ha demostrado falsa, estas instituciones han optado por el silencio, confiando equivocadamente en que el tiempo borrará lo que la justicia no ha sido capaz de alcanzar. Lo que ha ocurrido es lo contrario: el tiempo ha ido acrecentando la magnitud de la falta porque a la barbarie se ha sumado la complicidad.

Así, un acto cruel y estúpido de lesa humanidad, que hubiera podido ser atribuible a ciertos militares desquiciados, se ha transformado en una acción protegida por la institución y coherente con toda una política de Estado llevada a cabo por desalmados que han enlodado el prestigio de Chile.

Víctor fue asesinado con dos balas en la cabeza, 16 balas en el pecho, dos balas en el brazo derecho, 6 balas en el abdomen y 18 balas en las piernas.En total, 42 balas. Nada, nadie, nunca, podrá borrar esta mancha de sangre en nuestra historia. Por eso, es vergonzoso que instituciones que alzan diariamente la bandera chilena en sus cuarteles no hayan tenido la grandeza moral como para reconocer sus errores e intentar repararlos.

Tal vez en un futuro todavía lejano, Chile sea capaz de elevar el espíritu en armonía con los negocios. Entonces podremos comenzar a soñar con un Ejército leal con los ciudadanos de este país y no con los asesinos surgidos de entre sus filas.

Mientras esto llega, debemos contentarnos con el espectáculo de esta justicia que se limita a hacer aspavientos, pero que no puede llegar mucho mas lejos de lo que le permiten sus buenas intenciones. Mientras tanto, los militares esconden la mano y siguen mudos, como si ese fuera el mejor camino para hacer patria y rendirle culto a sus héroes.

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29 dic 2012

Oposición 2012: luces y sombras

Está terminando el 2012 y para mí sería mucho más fácil sólo hablar del Chile que viene, cuáles van a ser los ejes estratégicos para el desarrollo, las propuestas programáticas y las políticas públicas que deberían marcar la competencia presidencial.

Sin embargo, a la luz de los hechos, debemos sacar lecciones de lo positivo y lo negativo que realizamos durante el año que se está acabando para poder proyectar un 2013 donde la política debe estar a la altura de las demandas que con fuerza emergen continuamente de la ciudadanía.

Como oposición, hubo dos hechos que marcaron diametralmente la forma en la actuamos como colectivo y enfrentamos los desafíos y procesamos nuestras diferencias: la reforma tributaria y la ley de pesca.

En el caso de la reforma tributaria, como oposición, creamos la “Comisión de Reforma Tributaria” que no sólo integró a expertos de los partidos, sino que impulsó un diálogo ciudadano donde distintas organizaciones (la Fech, ex funcionarios del servicio de impuestos internos, la CUT, expertos tributarias, etc.) aportaron sus conocimientos.

Fue así, como se llegó al acuerdo de que cualquier propuesta debía cumplir con cuatro condiciones básicas. Primero recaudar más plata para hacer frente a la gran demanda de bienes y servicios de la ciudadanía; segundo aumentar la carga tributaria de manera que quienes tienen más aporten más a las arcas fiscales; tercero, tender a una mayor simplicidad del sistema que permita a los contribuyentes comprender la forma de cumplir con sus obligaciones tributarias y a la autoridad facilitar su fiscalización y cuarto, fomentar un desarrollo sustentable, donde quienes contaminan y dañan el medio ambiente paguen por el mal que le hacen a la sociedad.

Ahora, en el caso de la discusión de la Ley de Pesca sucedió algo totalmente distinto.

Porque a pesar de que la oposición cuenta con mayoría en el Senado, senadores de la DC y e PS, decidieron unilateralmente buscar un acuerdo con el gobierno para entregar un privilegio a grupos económicos.

Puesto que la ley estableció que si las empresas industriales de pesca cumplen la legislación, sus licencias —y sus cuotas— se renuevan hasta el infinito, para siempre.

Así les transferimos recursos valorados en cientos de millones de dólares directamente a sus balances, regalándole un 85% de la cuota de pesca, que si alguna vez queremos recuperar, tendremos que expropiar y pagarle por lo que hasta antes de la ley era de todos los chilenos.

Esto dos ejemplos, nos demuestran que lo que realizamos el 2012 tuvo luces y sombras. Considero que no debemos pensar en categorías absolutistas, ya que no nos permiten comprender, diferenciar y rescatar lo bueno y lo malo del período que estamos cerrando.

La forma en cómo llevamos adelante la propuesta de reforma tributaria, es lo que debe marcar nuestra manera de actuar en política, porque Chile y sus ciudadanos cambiaron, y hoy no solo están más informados acerca de lo que hacen sus autoridades, sino que los presionan y exigen compromiso y consecuencia.

Por eso, hago un llamado a la Oposición, para que el 2013 seamos capaces de entregarle a los chilenos un programa de transformaciones estructurales, que integre las visiones de todos los partidos políticos y los movimientos ciudadanos, basado en los valores de la igualdad, la justicia, la honestidad y el respeto, para construir un país donde todos sientan que reciben lo que merecen por el esfuerzo realizado.

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29 dic 2012

Relaciones comunitarias, ¿problema sin solución?

El Directorio de Agrosuper anunció esta semana que ha tomado la decisión de abandonar definitivamente el proyecto de Freirina, generando una pérdida financiera para la empresa de más de US$300 millones y eliminando una fuente laboral importante para la región.

Este ejemplo, uno más, nos indica que nuestro país no ha logrado abordar con éxito la problemática que se produce en la relación que debe existir entre las comunidades y las empresas, frente a un proyecto de inversión.

Múltiples ejemplos han llenado las páginas de la prensa en los últimos meses informado de paralizaciones de proyectos producto de la imposibilidad de generar un acuerdo comunitario de largo plazo, que por una parte permita realizar las inversiones de manera sustentable y por otro que las comunidades aledañas a los proyectos tengan la certeza de que su derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación y adecuada calidad de vida será garantizado.

Sin lugar a dudas que el principal elemento que impide este acuerdo es la falta de credibilidad y confianza existente entre las partes, la cual muchas veces tiene fundamento producto de promesas no cumplidas o impactos no previstos en los estudios medioambientales, que finalmente deben ser absorbidos por la comunidad.

La teoría de negociaciones nos indica que, se alcanza un acuerdo cuando las partes involucradas en el conflicto construyen una solución de equilibrio, respecto de la cual a ninguna de ellas le conviene apartarse o modificar, ya que en cualquier posición negociadora distinta a la de equilibrio se encontraran en una situación de menor beneficio que la alcanzada en el acuerdo.

Esta solución de equilibrio que parece tan sencilla de alcanzar no se está logrando en nuestro país, con el consecuente resultado negativo, no sólo para las empresas sino también para las comunidades y por supuesto para el desarrollo.

La razón de ello se funda básicamente en los siguientes aspectos. Las empresas en general no tienen una cultura que les llame a considerar como fundamental el impacto socioambiental que generaran sus proyectos, lo cual asumen como una obligación legal propia del estudio de impacto ambiental más que como una responsabilidad social empresarial.

Por otra parte las comunidades actúan instintivamente con un alto grado de desconfianza frente a los esfuerzos que pudieran hacer las empresas para construir estos acuerdos, producto de las malas experiencias anteriores.

Por último, la institucionalidad vigente carece absolutamente de un procedimiento efectivo y que de garantía a las partes, a través del cual la comunidad y la empresa puedan generar relaciones de confianza y construir acuerdos comunitarios.

El proceso de participación ciudadana que considera el Estudio de Impacto Ambiental no permite que la comunidad se exprese con algún grado de efectividad sobre los proyectos de inversión al no tener ella capacidad técnica alguna para abordar un desafío de esa envergadura.

Se supone que la capacidad técnica para la evaluación, también en los aspectos socioambientales , la incorporan los servicios públicos especializados, los cuales muchas veces se encuentra colapsados o incapacitados técnicamente para responder a proyectos de alta complejidad.

En resumen, no hay sistema efectivo, no hay confianzas, no hay acuerdos, no hay proyectos, no hay empleo, no hay desarrollo.

La relación socioambiental sustentable ha pasado de ser, en una década, un aspecto no considerado como relevante en las inversiones a representar hoy una falla fatal para los proyectos.

Frente a este panorama de incertidumbre lo que corresponde es que el estado enfrente el problema con decisión, lo estudie técnicamente y legisle sobre el, dando garantías a todos los actores de modo que el tema comunitario no se transforme en un freno al desarrollo de nuestro país.

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28 dic 2012

La presencia ausente

Hace pocos días en la ciudad de Caracas los líderes del ALBA saludaban al Presidente Chávez recordando sus aportes a la unidad del continente y pidiendo por la mejora de su salud.Paralelamente el Presidente de los Estados Unidos, hacía declaraciones a un canal latino en medio del proceso electoral venezolano, sobre la salud del Presidente y futuro de Venezuela. En todo este marco de noticias y especulaciones las calles de Caracas siguen adornadas por su tráfico monumental y de propaganda electoral de la pasada elección Presidencial.

Sin embargo, esa presencia ausente del Presidente Chávez, no fue factor de relevancia para la victoria abrumadora del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) a lo largo y ancho del país.

Cualquiera sea la interpretación, no hay duda que la victoria en 20 Gobernaciones, sobre el total de 23 demuestra una capacidad política y organizacional del PSUV que se consolida elección tras elección de la mano de liderazgos locales con una potencia importante y evidente.

Quienes hoy en el ámbito internacional busquen atribuir a la condición de salud del Presidente Chávez alguna cualidad mágica para obtener este resultado se equivocan y demuestran el desconocimiento de la realidad venezolana.

Un análisis de las elecciones de Gobernador del 2008 y Presidenciales 2012, en comparación con los recientes resultados, nos arroja que sólo en 7 Estados el PSUV bajó su votación, considerando dentro de estos el Amazonas y Lara, en manos de la oposición. En cambio mejoró su votación en 16 Estados, haciendo la misma comparación. Incluso y aún con mayor precisión si consideramos solo elecciones de una misma naturaleza, Regionales 2008 versus 2012, el PSUV subió su votación en 14 Estados.

Desde la perspectiva que se miren los resultados y a pesar de los años de Gobierno, la campaña relacionada con la salud del Presidente Chávez y otras condiciones ajenas al proceso electoral, el PSUV demuestra una fortaleza política y electoral permanente.

No podemos olvidar que el actual Gobierno, el Movimiento V República o PSUV, según el período histórico, han logrado salir vencedores en la gran mayoría de las contiendas electorales de todo tipo que se realizan en todo el país. Esto si consideramos que el país vive en estado de plebiscito permanente con relación a la gestión pública. En concreto en Venezuela hay una elección y media por año.

Hay que ser claros, los resultados de esta última elección demuestran que existe un proyecto popular, que ha logrado a través del tiempo ir sentando sus bases en las clases populares, tal como hiciera el “peronismo originario” en la Argentina y que ha ido generando una transformación cultural de mayor tamaño. Son cientos los proyectos sociales que solucionan hoy y no mañana las más variadas necesidades y que durante mucho tiempo esperaron ser atendidas en uno de los países más ricos de América Latina.

Después de una semana seguían los gritos a Chávez y su Gobierno en los actos de celebración del PSUV, es la presencia ausente que no tiene que ver con un parte médico sino que con un estado electoral permanente en Venezuela que va acompañado de resultados de la gestión pública que satisface a la mayoría de los venezolanos y que se pondrá nuevamente a prueba en abril 2013 donde se verá si mantienen el control sobre el 80% de los municipios del país.

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28 dic 2012

Enfermos crónicos: qué sienten, cómo lo viven

La enfermedad crónica se define como un “proceso incurable, con una gran carga social tanto desde el punto de vista económico como desde la perspectiva de dependencia social e incapacitación. Tiene una etiología múltiple y con un desarrollo poco predecible”.

La enfermedad crónica dejada a su evolución natural o con una intervención inadecuada conlleva una gran repercusión sobre el estilo de vida del paciente e incluso alto grado de incapacitación.

Sin embargo, en la mayoría de estas enfermedades si el paciente desarrolla un buen autocuidado se puede tener una autonomía cotidiana plena. Estas personas pueden tener una situación en la que no se consideran, ni quieren que se les considere, como enfermos. Más que un enfermo, es una persona que tiene una salud diferente y es fundamental que las personas a su alrededor entiendan el concepto.

Quienes las padecen y sus allegados muestran actitudes y conductas peculiares, basados fundamentalmente en la falta de comprensión de la naturaleza de la enfermedad.

Es frecuente que los pacientes nieguen o duden de la existencia de la misma, opinión que puede estar reforzada o rebatida por sus convivientes y amigos y por la dificultad para comprender lo invisible que muchas dolencias encierran: muchos pacientes con enfermedades silentes son incrédulos acerca de su dolencia.

Además de los mensajes contradictorios que puede recibir, sus propias creencias y actitudes -variables según la procedencia sociocultural- hacen que la incorporación de la representación de enfermedad crónica sea dificultosa.

Los pacientes con enfermedades crónicas habitualmente se sienten sobrepasados e impotentes ante su situación; su autoestima es habitualmente baja, muchas veces sus relaciones familiares se perturban por su enfermedad, y se vuelven dependientes de otras personas en mayor o menor medida.

Se sienten frustrados porque las expectativas acerca de una vida normal se desvanecen. Están angustiados y ansiosos por encontrar una opinión positiva acerca de su padecer y un tratamiento curativo, o se sienten decepcionados por la medicina porque no les ofrece una cura.Pueden albergar sentimientos de culpa, autoimpuestos o inculcados por otro.

Muchos pacientes con enfermedades crónicas guardan angustias y temores, siendo el más importante el de morir prematuramente.

Sus actitudes pueden variar notablemente según la personalidad de los individuos, desde aquel que se resiste a ser vencido por su enfermedad hasta aquel otro que muestra una exagerada lástima de sí mismo, numerosas quejas y una desproporcionada demanda de atención.

Finalmente, con el tiempo la mayoría de los pacientes con enfermedades crónicas llegan a aceptar y adaptarse a la realidad de la enfermedad, aunque con distintos grados de éxito.

En suma, cuando se habla de calidad de vida en el paciente crónico se hace alusión a su propia valoración global frente a la adaptación.

En este sentido vale la pena la sensación de compañía que se les puede entregar a través de información oportuna y datos útiles específicos para la enfermedad que padece.

Más información en: http://miniclinic.cl/enfermedades_cronicas/

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28 dic 2012

La soberanía ha vuelto al pueblo: prueba para los partidos

Termina el año 2012 y al parecer se cierra un ciclo para el país. Se siguen descorriendo velos y van quedando al descubierto las insuficiencias de diversas instituciones anquilosadas. Al mismo tiempo se consolida el rechazo al abuso de poder, al tráfico de influencias, al lucro en la educación, la corrupción de todas las formas de poder, pero también a la discriminación por orientación sexual, a la violencia sexual, al abuso infantil, a la trata de personas.

De la indignación y movilización masiva en las calles del año 2011, pasamos a fuertes demandas ciudadanas -contra el centralismo, el deterioro del medioambiente, la educación superior, etc.- y el país entró de lleno al calendario electoral, con elecciones municipales el 2012 y parlamentarias y presidenciales el 2013.

Los resultados de la elección municipal, con 60% promedio de abstención, revelaron que la indignación se podía expresar también en las urnas, cuestionando un gastado sistema político y su “democracia de baja intensidad”, tan baja que no convoca siquiera para votar.

Al mismo tiempo, la práctica de algunas elecciones primarias mostró un camino para la recuperación del sentido de la participación política democrática. Con gusto a poco, puesto que la ciudadanía aspira a grandes cambios, como es contar con una nueva Constitución Política.

Termina el año con una Ley de elecciones primarias y se aprestan distintos candidatos y una candidata presidenciales para participar en ellas.

Se abre también el debate sobre las primarias para decidir candidaturas al Parlamento. Comienza así un nuevo ciclo político en que los partidos deberán demostrar que han aprendido la lección de los últimos años: principalmente que la democracia necesita la participación de todos los actores sociales y que los movimientos sociales son claves para construir una mejor sociedad, una mejor democracia, aquella que anticipan con sus propuestas, acciones y prácticas, como lo han demostrado los estudiantes.

Los partidos, precandidatos y precandidatas rendirán en los próximos meses una verdadera Prueba de Aptitud Democrática en sus propuestas programáticas y en sus listas de candidatos y candidatas al Parlamento.

¿Cuántas mujeres, jóvenes, representantes de los pueblos originarios y los movimientos sociales llevarán en sus listas?

¿Comprometerán las reformas que la ciudadanía pide día a día: nueva Constitución, reforma tributaria, igualdad de género, educación pública gratuita y de calidad, entre otras?

Sin encuestas de opinión pública de Adimark y cuando el país asiste a una nueva crisis de gobierno, se confirman el valor del juego democrático en que la soberanía vuelve al pueblo y la política debe responder a las demandas ciudadanas.

Es así entonces que la ciudadanía tendrá la oportunidad de evaluar a los partidos y precandidatos y lo hará con su participación, con sus preferencias o mediante la abstención en estos procesos electorales.

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28 dic 2012

Nunca es tarde

La formulación de cargos contra un grupo de uniformados en retiro del Ejército por el asesinato del músico, compositor e intérprete, Víctor Jara, viene a revalidar el antiguo aforismo jurídico, tan repetido pero tan difícil de alcanzar, que señala “la justicia tarda pero llega”.

Esta decisión, del Sr. Ministro Miguel Vásquez, tiene un significado muy profundo, desmiente aquello que criterios escépticos han reiterado porfiadamente, esa afirmación amarga que plantea que en Chile solo hay impunidad. No es así.

La acción de los Tribunales ha permitido encauzar y encarcelar a varios de los autores de las atrocidades más crueles de los años de la dictadura, aunque hayan existido figuras de la derecha que homenajeen a alguno de ellos en sesiones de intercambio de delirios acerca de la grandeza del dictador y sus organismos represivos.

Esos increíbles panegíricos no guardan relación con la condena histórica de la nación chilena hacia quienes asolaron el país, ejecutando personas indefensas, estableciendo las bases de un régimen sostenido, esencialmente, en la represión y la violación de los Derechos Humanos.

En Chile hoy el juicio ciudadano no admite dudas: no hay razón alguna, ni de régimen político, ni de sistema económico, ni de orden religioso que pueda justificar la violación de los Derechos Humanos y se condenan sin excepción los crímenes de lesa humanidad.

Quienes pudiendo entregar un mínimo antecedente acerca de la vida de una persona, de las circunstancias en que murió o como lo hicieron desaparecer no lo han hecho, cometen una severa falta no con los juicios en sí mismos, sino que con la patria chilena en su ser profundo, ya que toda verdad y una nueva gota de justicia, siempre ayudaran a cerrar una herida y avanzar en fortalecer éticamente el alma de la nación.

Del drama del asesinato de Víctor Jara se reafirma una vez más la inaudita crueldad y la sinrazón de acabar con la vida de una persona por sus ideas, se condena nuevamente la monstruosidad de liquidar una inteligencia singular y una existencia llena de energía por ser de izquierda, sea comunista, socialista o porque se asume la teología la liberación. Hay que decirlo hasta el cansancio: a nadie se le puede quitar la vida por lo que piensa.

Ante esta acción de la Justicia chilena, cobra toda su validez que todos los chilenos y chilenas podamos proclamar: Nunca más.

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27 dic 2012

¿En qué está la gestión cultural en Chile?

Revisando, con motivo del fin de año, el estado actual de nuestra gestión cultural, llama la atención su inserción en nuevos espacios del acontecer social, como la Academia Diplomática Andrés Bello, que ha iniciado en 2012 una cátedra de Gestión Cultural en su curso regular para futuros diplomáticos chilenos y algunas conferencias en el curso internacional, orientado a eventuales embajadores de otros países del mundo entero.

Las relaciones culturales internacionales han progresado a través de la incorporación de una gestora chilena al Board de la IFACCA, y de actividades artísticas y encuentros promovidos por profesionales chilenos preocupados por las problemáticas de países como Grecia, España, Cuba y Perú.

En medio de la crisis económica griega, se organizó en Santiago y Valparaíso, sendas lecturas de poesía chilena y helena en sus respectivos idiomas, protagonizados por poetas de ambas nacionalidades.

España ha mirado las experiencias chilenas de sobrevivencia a bajos financiamientos, invitando a expertos chilenos a los programas de formación superior Publica 2013 y Goberna América Latina.

Por su parte, Cuba en combinación con la Embajada chilena en La Habana, organizó un taller para compartir experiencias a nivel local, nacional y de auto financiamiento, en el marco del potencial de fundaciones culturales privadas cubanas sin fines de lucro.

El Instituto de Chile invitó al poeta peruano Carlos Germán Belli a recitar sus creaciones, “sin diferendos” junto a los poetas chilenos Oscar Hahn y Pedro Lastra, en medio del Juicio de La Haya. El país respondió con dignidad aunque sin desplegar la real magnitud de su potencial literario, a la invitación de la FIL de Guadalajara.

El DRCLAS de la Universidad de Harvard convocó, junto a la Fundación Luksic, a sus Visitors de los últimos diez años para un Seminario que resaltó el papel de los privados en la filantropía cultural. El Salzburg Global Seminar, incluyó a dos profesionales chilenos en sus seminarios 2012, tanto en su nivel senior, como de formación de líderes culturales jóvenes.

Es posible, además, encontrarse con más de una quincena de CV de expertos chilenos en las páginas de ConnectCP, el “quién es quién de la gestión cultural en el mundo” y siete blogs chilenos en la Blogosfera cultural, editada en Barcelona.

La propagación por el territorio nacional de la gestión cultural es otro hecho remarcable, en espacios como el Teatro del Lago, la casa del Arte Diego Rivera de Puerto Montt, el Teatro Regional del Maule, el Parque Cultural de Valparaíso, el Teatro José Bohr de Punta Arenas, el centro Chimkowe de Peñalolén o en festivales como Cielos del Infinito en Magallanes y un puñado de muestras de cine en diversas regiones.

Nuevas actividades de gran público se han convertido en uno de los atractivos mayores para las audiencias, como Puerto de Ideas en Valparaíso, Ch.ACO, Pulsar y la Bienal de Diseño en el Centro Cultural Estación Mapocho y la notable muestra de la Fundación Peggy Guggenheim en el CCPLM. Sin afectar actividades masivas que se consolidan cada año como FILSA, FITAM o la Bienal de Arquitectura, que merece un reconocimiento especial por su montaje .

En términos legislativos, hemos asistido al lamentable espectáculo del avance cero, el galope muerto, sin resultados ni en las Donaciones Culturales, la ley de Monumentos ni la eventual nueva institucionalidad.Agravado esto último por anuncios de restauración del Palacio Pereira para albergar, entre otras, a una institución inexistente. Lo que se une a apoyos públicos a iniciativas de restauración patrimonial, sin planes de gestión previos.

En la difusión de las actividades de gestión cultural hemos presenciado los riesgos de las redes sociales: la igualación y falta de ponderación de cada evento; la superación rápida de un acontecimiento, y la difusión buscando cifras impactantes más que resaltar contenidos de calidad. No obstante, algunos debates a través de cartas y columnas de opinión en la prensa escrita, como los relativos a Museos vacíos, la FIL de Guadalajara o el Museo de la Memoria, han permitido aclarar algunos conceptos básicos de gestión.

Para el futuro, sin duda el desafío más potente es la realización en Chile de la Cumbre Mundial de la Cultura y las Artes de enero 2014, una gran oportunidad, que sólo cinco países han tenido, ninguno de América Latina ni de habla hispana.

Cabe alegrarse de iniciativas vinculadas a la formación de nuevas generaciones, como la anunciada revista del MGC de la U de Chile y la realización de su primer claustro académico, de enero 2013.

En difusión, existen muchos espacios a conquistar, tanto en redes sociales como medios de comunicación tradicionales, haciéndose necesaria una reflexión sobre el aporte que pueden o no hacer las alianzas conocidas como media partners o medios asociados, de tanta frecuencia en los grandes centros culturales.

Desde el mencionado debate en Harvard nos llega una tarea sobre la filantropía como tema de futuro ante un escenario incierto de financiamientos públicos en el mundo.

Desde nuestro propio país aumentan las señales respecto de la inminencia del tema de la interculturalidad, reactivado con la presencia de Ecuador en la FILSA.

En la medida que se acercan elecciones Presidenciales y Parlamentarias se pondrán en el tapete los programas de gobierno y de seguro se reavivarán temas como la institucionalidad, es de esperar que se combinen con la participación ciudadana, de la mano de los movimientos sociales, sin desconocer el papel que deben jugar los nuevos alcaldes.

Mientras, en infraestructura, deberá ponerse atención en la construcción de la última etapa del GAM y la licitación del Teatro Oriente, sin descuidar los avances de los prometidos teatros regionales.

Como síntesis, mientras innumerables iniciativas de la sociedad civil, universidades y ámbitos públicos ajenos a lo propiamente cultural, insuflan vida a nuestra gestión, el aparato público aparece en deuda en este terreno.

Más información en: www.arturonavarro.cl

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