09 ene 2013

Una gran mayoría de los chilenos quiere a Bachelet

Una vez más la encuesta CEP ha revuelto el ambiente político, generando expectación a poco menos de un año de las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias. Esta vez ha confirmado lo que no era un misterio para nadie, por una parte, la baja popularidad del Gobierno, que no logra remontar pese al discurso complaciente de la Moneda y, por otra, el sólido liderazgo de Michelle Bachelet.

Respecto del Ejecutivo hay un hecho que revela nítidamente las causas de su baja popularidad, su baja sintonía con el Chile real. Veamos, un 44 por ciento cree que Chile está progresando, en cambio un 46 lo encuentra estancado y un 8 por ciento en decadencia. Un 28 por ciento cree que la situación económica es buena, en tanto un 46 la ve ni buena ni mala.

El Gobierno, en cambio, aprecia algo muy distinto. Comentando la encuesta el Ministro Chadwick ha dicho “las personas empiezan a valorar lo que estamos haciendo.” ¿Dónde vio eso? Sólo le falta resucitar el jingle “hoy vamos bien, mañana mejor…” de la Dictadura, mientras la gente observa un país estancado y una situación neutra.

Lo que pasa es que ellos ven las transformaciones que han hecho o están haciendo, pero que escasamente apuntan a ese Chile real, al ciudadano de la calle, al pequeño campesino o productor, sino que se dirigen directamente a los grandes empresarios, como la ley de pesca, la carretera eléctrica, el subsidio forestal, las rebajas y perdonazos tributarios, las licitaciones de terrenos públicos, o sea grandes obras para los mismos de siempre.

Frente a esto, emerge el liderazgo de Michelle Bachelet. Ahí está, pese a la campaña orquestada en su contra, el cariño y adhesión de los chilenos permanece inalterable. ¿Por qué? Porque representa un Chile distinto, más inclusivo, más tolerante, más justo, un país para todos.

Sin embargo, no se debe caer en la complacencia. La oposición no puede girar a cuenta de Bachelet antes de tiempo. Como se dice en el campo, no hay que tomarse la leche antes de comprar la vaca.

De lo que se trata es de generar las condiciones para que en caso de decidirse a competir y ser candidata, la ex Presidenta Bachelet gane y pueda hacer el gobierno de cambios profundos que todos esperamos. No necesitamos ni queremos un nuevo Gobierno como los de antes, sino algo muy distinto.

Para eso se requieren dos cosas indispensables. Por una parte, construir un programa de gobierno serio y concreto, con propuestas claras y precisas, que puedan realizarse en un período corto de tiempo, orientados a introducir profundos cambios a un sistema económico y social lleno de abusos e injusticia.

El propósito urgente es una educación gratuita y de calidad, mejorar la salud, una reforma tributaria de verdad, cambiar el injusto régimen previsional y modificar el Código del Trabajo, junto con un cambio en la Constitución que elimine el binominal y de este modo avanzar hacia una institucionalidad más democrática y participativa.

Por otro lado, es fundamental elegir a un parlamento que respalde este programa y sea impulsor de estos cambios. Debemos construir una mayoría amplia y sólida.Este es el gran desafío de la Oposición.

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09 ene 2013

La otra brecha

Los pasados resultados de la PSU no mostraron nada nuevo. El sistema de educación secundaria está profundamente segregado. Una muestra de ello es la brecha que se ha acrecentado con el pasar de los años, entre los colegios privados y municipales. Por ejemplo, si en 2004 la distancia entre alumnos particulares y municipales era 123 puntos, hoy es de 160 puntos.

Del total de puntajes nacionales 2013, un 9% se los adjudicó el Instituto Nacional, quienes han mantenido un liderazgo indiscutido en materia de puntajes nacionales.

Figuran en la parte alta de los rankings en indicadores PSU, aún cuando sus rivales son colegios particulares pagados, que cuentan con todo un aparataje y una maquinaria que les permite hacer las cosas de manera óptima. En este contexto, podemos decir que el Instituto Nacional es una de las instituciones más efectivas y eficientes.

Otro ejemplo de la ya conocida brecha entre colegios privados y municipales, con datos 2013: de los 100 mejores promedios Lenguaje-Matemática en la PSU, dos son Municipales, tres son Particulares Subvencionados, y los 95 restantes son Particulares Pagados. De este modo, el acceso a universidades selectivas, queda a manos de colegios Particulares Pagados.

En contraposición a la realidad anterior, los liceos emblemáticos como el Instituto Nacional, representan un caso concreto de movilidad social, dado que un gran número de sus alumnos proviene de estratos socioeconómicos bajos. Sin duda uno de los grandes bastiones de la educación pública y de calidad.

Sin embargo, se establecen brechas y comparaciones entre dos universos totalmente distintos. Al Instituto Nacional se le debe comparar con los colegios municipales, y recién en base a lo anterior, analizar las brechas y cursos de acción que deben seguir los hacedores de políticas públicas.

Con lo anterior, me permitiré el atrevimiento de responder algunas preguntas:

¿Segrega el Instituto Nacional? (*) Sí, es uno de los establecimientos más segregadores del sistema. Se debe analizar desde una perspectiva global, es decir, cuánto se está perdiendo por segregar a los mejores talentos, y concentrarlos en un solo establecimiento. Es decir, se debe considerar el costo de oportunidad, de que ese estudiante con talento, esté en un liceo emblemático, versus en otro donde pueda aportar más a sus compañeros.

¿Es malo que segregue el Instituto Nacional? Sí, es nefasto que lo haga. Es malo para el sistema en su conjunto, no así para el resultado esperado, que es entregar alumnos que en un futuro contribuirán al país con lo mejor de sus habilidades.

Bien conocido y estudiado es el efecto pares en investigación educacional, y se sabe que los alumnos menos aventajados se benefician de los aventajados, y viceversa. En el fondo, el Instituto Nacional genera un ghetto, el cual priva a los estudiantes menos aventajados, de compartir y aprender de sus compañeros aventajados, en similares condiciones socioeconómicas.

Con lo anterior, quiero dejar planteada una pregunta para reflexionar: ¿Sería más equitativa y mejor la educación municipal si no existieran los liceos emblemáticos?

Mi hipótesis es que, si no existiera tal nivel de segregación en la educación municipal, el beneficio para los menos aventajados sería mucho mayor, ya que tendrían la oportunidad de compartir y aprender de sus compañeros con mayores habilidades. El centro de mi comentario va en la línea del rechazo a medidas cortoplacistas, y de parche, como lo fue por ejemplo la creación de los Liceos de excelencia, hace un par de años.

En resumen, esta es la brecha de la que no se habla, porque cada vez que se saben resultados como la PSU, o el SIMCE, están todos -o la mayoría- concentrados en comparar peras con manzanas, y tratando de buscar soluciones a problemas que sólo se pueden solucionar de manera estructural, con un cambio profundo en la sociedad.

Desde la perspectiva patronal, a nadie le gusta que le desordenen el gallinero, mucho menos a los dueños del gallinero.

(*) Se cita esa institución, y no otra, sólo para efectos de ejemplificar.

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09 ene 2013

Con los pies en la Tierra

A medida que avanzan los tiempos relativos en que vivimos por lo menos los que cuentan para la raza humana son cada vez mas cuesta arriba.Es como una historia de nunca acabar que en tiempos pasados vivimos primero en los árboles y de ahí pasamos a las cavernas o fueron en tiempos simultáneos, no lo sabemos con precisión.

Que en ese tiempo los que miraban hacia lo que llamamos cielo veían lo mismo que nosotros o al menos en apariencia similar. Hoy en día con los avances que para nosotros son muchos, aún seguimos muy lejos de poder comprender el conjunto del sistema donde estamos insertados siguiendo el curso de la especiación que es el que ha permitido que perdure la vida tal como la conocemos , adaptándose a los cambios y flexibilizando el modelo de reproducción para poder competir y mantenerse en el sistema de modo de perdurar.

En lo macro los avances en general del mundo a vista de las coordenadas biológicas para no tener que entrar en detalle son más bien pocos.Desconocemos cómo funciona nuestro propio sistema vital en sí y en relación a lo que nos rodea.

Hace unos 10 años recién se ha logrado secuenciar nuestro Genoma y poco a poco se va avanzando en las diferentes líneas de investigación para dilucidar los mecanismos que permiten nuestro sistema de vida tal como lo percibimos ahora. Que van desde la formación del primer halo de vida contenido en el cigoto hasta la muerte pasando por el desarrollo de tejidos y órganos hasta llegar a comprender los mecanismos que rigen el funcionamiento de cada uno de ellos.Unido a las patologías que nos afectan o al funcionamiento errático de mecanismos basales a nivel celular y de tejidos. Todo guiado y conducido por la apoptosis hasta donde la conocemos, que es la muerte celular programada.

Y en esta zona del conocimiento ha habido avances que hoy hacen que podamos vivir de una manera más saludable. Sin embargo, el tiempo de residencia sobre el planeta casi nunca sobrepasa más de 140 años en algunas escasas regiones.

Todo esto me preocupa y los años de laburo en el área del conocimiento me hacen cada vez más optimista pero de ninguna manera reduce el estar alerta porque aun estamos muy lejos de comprender la vida en el conjunto de interacciones.

Ahora si miramos el firmamento a lo que yo os invito que hagáis, siempre las preguntas son aún mayores y de difícil respuesta.

El tiempo de duración de nuestra galaxia es algo que no nos debería preocupar porque no hay ningún ser humano que pueda tener noticia hasta el momento de donde estamos y hacia dónde vamos y si en el curso de nuestras vidas vamos a poder constatar si hay otros seres similares a nosotros que nos acompañen en esta aventura.

Si me lo preguntáis creo que debo ser afirmativo, la mínima lógica nos da las luces: sí, seguro que hay muchos más seres iguales a nosotros que tienen una vida similar a la nuestra en el Universo.

Si aceptamos que todo lo observable con nuestros limitados ojos e instrumentos tuvo su origen en el Big-Bang, situado en esta silla de observador sobre este pequeño planeta Tierra no me queda más que analizar lo que nos pasa y hacia donde poder ir en los tiempos futuros, los nuestros, no los de Einstein.

Soy optimista de verdad pienso que si yo hoy día me pongo manos a la obra para construir otro tipo de sociedad, en unos 700 años , en el 2713 de nuestra era, esas generaciones deberían vivir con menos sobresaltos que yo hoy día.

El planeta cuenta con un sistema de producción primaria donde participan la luz solar que permite generar mediante la fotosíntesis la biomasa y esta a su vez permite que otros seres vivos consuman esa biomasa vegetal y generen biomasa animal.

Y alrededor de estos dos grandes procesos se generen microorganismos capaces de degradar a unos y otros desarticulando lo que conocemos como cuerpos para reiniciar los ciclos vitales. En general, nuestro mundo es una historia de interacciones entre lo que llamamos seres vivos y lo inorgánico o inanimado que también juega su papel en el macrosistema Tierra.

Como todo está gobernando por leyes que nos superan en nuestra condición de planeta hay otros tipos de energía que también participan y una parte importante de los fenómenos que nos rigen están participados de la energía que juega un papel importante dentro del planeta y fuera de el .

Los seres humanos se organizaron en sociedades y adoptaron las formas y figuras que nuestras luces de inteligencia nos permiten ver en el sistema que nos contiene. Para sobrevivir necesitamos de la energía y estamos obligados a trabajar.

El sistema nos obliga a trabajar, un sujeto pasivo frente a la naturaleza está destinado a morir. Y es aquí donde comienzan los grandes problemas que tienen las sociedades humanas actuales. El trabajo nos genera bienes de todo tipo, todos son de sobrevivencia sobre la superficie sólida del planeta; por el momento, sociedades desarrolladas bajo el agua lo que llamamos ríos y mares prácticamente no hay, tampoco en el aire.

Entonces el espacio para el establecimiento de la especie es más o menos un cuarto de la superficie del planeta.

Y en la medida que nuestro cerebro nos proporcione conocimiento cada vez podemos vivir más tiempo en este espacio vital cuyos rangos son muy estrechos. Y aquí es donde comienza el gran drama, como nos organizamos durante casi dos millones de años.

Al comienzo como éramos pocos se siguió la estructura piramidal de la mayoría de las especies. Dos condiciones: ser fuerte y ser listo para mandar en la manada. Y esto hacía que el clan de ese individuo tuviera cuotas de poder en la organización social.

Por una razón muy sencilla hoy en día producto de la evolución cuando nos pusimos en dos patas dispusimos del gen aspm que descubrió mi gran y querido amigo Pedro Ripoll en el cerebro de una mosca del vinagre Drosophila melanogaster y ese incremento de la masa encefálica generado por mutaciones acumuladas en ese gen durante unos 18 millones de años nos permitió ponernos en pie e ir adquiriendo modelos de organización social superiores al de otras especies y dominar, detonándose lo que conocemos como explosión demográfica.

Esto que en un principio fue un tremendo bien y nos permitió crecer y expandirnos, con una alta tasa de reproducción por toda la superficie terrestre,de repente colmó el aforo por un lado y por otro los grupos más fuertes que formaban castas, generación tras generación, dijeron somos los amos y yo no voy a ir a labrar la tierra, para eso están los demás.

Y este principio de sumisión generó sociedades de señores y siervos en proporciones casi insoportables.

Y como por desgracia la madre Natura- tan sabia ella -siguió administrando la inteligencia al azar y en los siervos había individuos tan inteligentes o más que en la fracción de señores, simplemente por cuantía.

Esto con el andar de los tiempos generó tremendas revoluciones, la rebelión de los esclavos comenzó hasta donde conocemos con Espartaco en la Roma de los Césares y siguió cada cierto lustro de años con enfrentamientos masivos, porque los señores también formaron y pagaron a otros seres humanos para defenderse de estos levantamientos sociales dándoles armas terroríficas para mantener la sumisión.

En algunas extensas zonas ganaron los siervos y montaron un sistema de nivelación en la repartición del esfuerzo del trabajo, mientras en otras extensas zonas se impulsó un falso desarrollo con la adquisición de conocimiento que permitió el uso de las tecnologías para optimizar el trabajo con máquinas y la producción tanto de las materias primas como de los productos elaborados por la tecnología.

Y así surgió un área capitalista que tenía su patio trasero en aquellos países de menor desarrollo que disponían de materias primas que ellos las compraban a bajos precios y daban a cambio algunas de las maravillas de la tecnología sobre todo a grupos que mantenían el poder político en esas zonas.

En el otro lado con ese conocimiento, en las zonas de influencia socialista se avanzó en una serie de áreas que dieron como resultado la mejora de vida en viviendas, alimentación, salud, educación, etc., pero el otro sistema aun seguía por delante dando eso mismo a su gente de manera más desigual, pero siempre tratando de demostrar que en esas zonas los seres humanos eran más libres.

Ya no había un Estado que organizaba y mandaba y había que ir a cubrir puestos de trabajo a donde hacían falta. Y la zona capitalista vendió a las sociedades el modelo.

No importa que haya gente que en tu país o región, no tenga acceso a esos adelantos pero tú individualmente puedes tenerlos porque aquí no hay ningún tipo de regulación.Y además podrás llegar a la casta de los Señores y dominar como ellos, solo tienes que ascender en la cúpula económica, esa ha sido la zanahoria en los tiempos pretéritos.

Los que repartían por igual o tratando de igualar cada vez perdieron adeptos y hoy en día hay pocas regiones o países que mantengan este tipo de modelo político.

El punto crucial de esta compleja historia es que lo que llamamos materias primas no son infinitas, el suelo, los hidrocarburos fósiles, el agua dulce, la energía atómica, tienen un tiempo de caducidad.

Y las energías alternativas no son suficientes para mantener las tendencias de producción que permitan atender a una población de humanos con el sistema que sea, de más de seis mil millones de personas.

Teniendo claro que hoy en día con la distribución desigual de la riqueza hay más de mil millones, casi un quinto de la población mundial, que no recibe bienes sociales y es muy grave en alimentación y salud, de educación, ni siquiera la vamos a mencionar.

Hay un factor que se llama pobreza que es estar bajo el nivel mínimo de sobrevivencia donde estos mil millones están instalados y son de difícil rescate porque el sistema tal como está diseñado no lo permite.

Se rompería el modelo de señores y siervos y generaría enfrentamientos fratricidas.Por lo que decía antes, la inteligencia esta distribuída al azar en la raza humana y esas personas se dan cuenta que están siendo puestas en una condición infrahumana.

La gran idea es como salir de este círculo vicioso, esperar que lleguen los momentos del exterminio de los unos sobre los otros o buscar formulas que permitan corregir el factor de la distribución racional del esfuerzo del trabajo.

La gran pregunta es: ¿esto es posible? Yo digo en este momento en que estamos que sí. Sí, es posible buscar este equilibrio cuidando no destrozar el planeta llevándolo a puntos de catástrofe irreversibles.

Y es buscando a partir de la inteligencia los modos y la forma de distribuir la riqueza de manera racional para poder sobrevivir sobre este planeta, el no hacerlo, nos llevará irremediablemente a la desaparición como raza humana en un tiempo no largo o en su defecto, producto de la destrucción de las sociedades, los que sobrevivan solo tendrán miseria humana.

En nuestra historia siempre hemos buscado demonios de todo tipo para culparlos de nuestro propio demonio interior que no somos capaces de vencer.

Hasta donde podemos ver hay tres pilares sobre los que se asienta cualquier desarrollo sostenible: la educación, la salud y la investigación. Sociedades plagadas de enfermos e ignorantes nunca prosperaron sobre este planeta.

Como todos sabéis yo en el Chile de 1973 ya viví esta misma historia, allí fue cruenta y brutal, aquí no sé como va a ser pero de momento en este caso los “mercados” están en la misma línea ideológica de actuación para conseguir un resultado similar.

Lo que si os puedo transmitir es una evidencia, vamos en el camino de la autodestrucción lo que demostraría que el incremento de la masa encefálica conseguido por la vía evolutiva no habría servido para nada.

Yo hago un llamado, aun es tiempo, a detener esta brutalidad y ponerse a trabajar en un nuevo modelo de sociedad más amigable con las condiciones del planeta, Tierra.

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09 ene 2013

ISAPRES la otra asignatura pendiente de la clase política

Durante la tarde  de ayer la prensa destacó, incluso con titulares de primera plana, que la Corte Suprema había dado “un duro golpe” a la operación del Sistema ISAPRE: nuestro sistema privado de seguro de salud, que con orgullo para alguno era ejemplo a replicar en otros países.Los dueños de esas empresas se declararon amenazados en su subsistencia y la autoridad habló de “bombazo” y también de “candado”.

En verdad lo que llama la atención es tanta sorpresa, cuando un dictamen similar del Tribunal Constitucional y también de la propia Corte entre los años 2010 y 2011, habían cuestionado la discriminación con que operaba el sistema, bajo el nombre de Tabla de Factores, que si bien había puesto márgenes a la discriminación, aparecía bajo la normatividad del país, como improcedente.

Pero además, el Sistema había dado también otras señales, que lo mostraban tanto o más cuestionable, como eran las alzas de los precios de los planes, mientras el negocio se mostraba como uno de los más rentables en el país. El mismo hecho que el ejecutivo había convocado a dos grupos de expertos a proponer soluciones frente al dilema planteado, daba cuenta de la urgente necesidad de enfrentar lo que ocurría.

El sistema de seguros, forma parte del sistema de salud y corresponde a aquella función que tiene por responsabilidad dar respuesta a las necesidades de salud de las personas y/o la población, bajo uno o varios planes de prestaciones, financiados según la modalidad que el sistema posee, que puede ser por impuestos generales como ocurre en buena parte de los países de la OCDE, específicos, cotización individual, como es en nuestro país o como fue de predominio en el pasado, a través de la beneficencia o caridad.

Cabe señalar que en esta materia nuestro país, hasta mediados del siglo pasado y antes de la dictadura, tuvo un sistema de seguros de predominio social y casi universal, eso quiere decir que tenía el propósito de servir ampliamente a toda la población, financiado principalmente por Impuestos.

Su propia crisis de financiamiento y las políticas de mercado de ese Régimen, llevaron a su privatización y segmentación. Privatización porque el financiamiento se traspasó a las personas directamente, vía cotización y a la administración de empresas privadas.

Lo que hoy vemos, es una consecuencia inevitable de este modelo, que es inequitativo, porque segmenta a la población de tal forma que puede permitir el negocio de seleccionar a quienes tienen los mejores ingresos y son los más sanos, jóvenes y sin enfermedades, y que por ello harán una ocupación menor del sistema, dejando muy buenas utilidades a sus dueños.

Por esta razón la amenaza de la que se ha hablado ahora y en estos tiempos, es una buena noticia para la mayoría, que ve con malos ojos un negocio que especula con nuestro propio capital, para generar muchas utilidades a sus dueños y que resulta abusivo e inequitativo.

Y que por lo demás, desde el punto vista sanitario, no es el mejor y tampoco como se pregona, logra contener los costos de los servicios de salud, puesto que como ocurre en Estados Unidos, donde el modelo de seguros privados es muy poderoso cuantitativa e ideológicamente, el gasto en salud es insostenible y no logra responder verdaderamente a las necesidades de toda su población.

Bienvenida sea entonces esta crisis del sistema ISAPRE, que como otros de nuestro país, comienza a ser insoportable por lo que representa como modelo y que aparentemente solo beneficia a unos pocos, que son sus dueños o a los pequeños grupos más acomodados del país.

La economía en general y también en salud, indica que cuando un mercado “falla” al no hacer una asignación eficiente de los recursos, por déficit o exceso o cuando la distribución de los recursos es inequitativa, debe ser regulado, por lo tanto, el desafío en esta materia ya es absolutamente ineludible.

La pregunta que surge entonces es que ocurre que no se resuelve, si ya hubo una indicación del Tribunal Constitucional, que entre otras cosas le indicó al poder político, legislar para resolver el asunto de la discriminación y como señalamos, hubo dos comisiones tratando el tema.

Por su parte el ejecutivo y el legislativo han discutido diferentes propuestas sin que ninguna sea lo suficientemente consistente con el problema proponiendo una solución.

Pareciera que el poder fáctico o los cruces de intereses de la clase política, la misma que obstruyó durante la discusión de la Reforma a la Salud de la década pasada el mecanismo que solidarizaba los recursos para el Plan AUGE, nuevamente se ve entrampada en buscar soluciones para el país, en resguardo del interés de los únicos que se benefician del sistema, sus dueños, y que no permiten que sea la justicia y la equidad la que predomine en un bien tan valioso, que debe ser resguardado y asegurado por el Estado, como lo es la salud.

Si la institucionalidad del país no quiere ser cuestionada y queremos que se confíe en sus autoridades, estas no pueden seguir eludiendo gobernar para todos y no sólo para unos pocos y los mismos beneficiados de siempre. La clase política debe actuar en consecuencia.

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09 ene 2013

El irritante y perpetuo “chilean way”

“Chilean Way” es la manera irónica y cínica que tenemos los chilenos para referirnos a la forma irresponsable de abordar ciertos temas. Para que hacer algo bien, si lo podemos hacer más o menos pero con resultados rápidos y rentables políticamente.

Pues bien detrás de esta coloquial expresión se esconde, al menos para mí, algo mucho menos divertido y bastante más dramático.

Esta irritante expresión, representa la manera como los encargados de la administración del estado y de implementar políticas públicas, ya sea por ineficiencia o por razones ideológicas han logrado sumir a la gran mayoría del pueblo chileno en una eterna agonía de desigualdad, falta de oportunidades y pobreza. Todos estos, elementos característicos del brutal neoliberalismo que predomina en Chile a partir de la revolución derechista de 1973.

Esta forma de hacer las cosas, se expresa de las maneras más brutales y son acompañadas de una falta total de solidaridad, respeto y empatía de parte de nuestras autoridades.

Para que podamos entender esto, analicemos la campaña que ha emprendido el ministerio de Transporte para poder blanquear la ineficiencia total del Transantiago.

Este Ministerio se ha gastado, quien sabe cuántos millones de pesos, en publicitar las cientos de cámaras que se suponen ayudarían a solucionar los problemas de eficiencia del sistema. Han pintado buses para que a los usuarios nos resulte más fácil identificar los recorridos, o se han construidos cientos de paraderos, para que esperemos más cómodos y seguros la micro.

Resultado: las cámaras definitivamente no ayudan a mejorar el servicio ya que los paraderos siguen atestados de gente esperando. Parecería ser entonces más un problema de cantidad de micros que de rapidez en los recorridos.

¿Qué sacamos los usuarios en esperar micros rojas, amarillas o verdes si estas no pasan y de igual manera estamos condenados a esperar eternamente? Perecería lógico pensar entonces, qué la única medida inteligente es mejorar los paraderos, donde los usuarios del sistema tendremos que pasar largos minutos del día esperando micros de colores para que nos lleven a nuestros destinos.

Todo lo anterior no solo es ineficiente, a la luz de los resultados, sino que además es una falta de respeto y un insulto a la inteligencia de los santiaguinos, que estamos destinados a tener que esperar que alguien con un mínimo de sentido común le ponga el cascabel al gato y solucione el problema de fondo.

Está claro que ideológicamente, es impensable para la autoridad que el transporte deje de ser un negocio y que por lo tanto pase a manos del estado. La gran pregunta es cuánto tiempo más los santiaguinos aguantaremos esta falta de eficiencia y de respeto.

Otra forma de demostrar el “chilean way”, es la irritante costumbre de compararnos con el resto del mundo, claro que solo cuando estamos seguros que salimos ganando.

Pero en Chile es por todos sabido que de comparar a comparar salimos para atrás en muchísimos aspectos. Pagamos más caro que nadie por la energía eléctrica, tenemos niveles de contaminación impensados para países desarrollados, nuestra educación es la más cara y segregada del mundo, tenemos un sistema político poco representativo y bipolar que solo incrementa la apatía y falta de participación.

La única certeza entonces que puede tener el pueblo de Chile es que los actuales políticos mal llamados progresistas, son sordos y ciegos a nuestras necesidades. Lo han demostrado en innumerables oportunidades, ley de pesca, reformas en educación, reformas políticas, etc. Por ese lado al menos no se ve solución.

Entonces la pregunta lógica es ¿cuánto más seremos capaces de aguantar los chilenos?, ¿en qué momento el pueblo se aburre y se producirán los quiebres sociales que hemos visto en países europeos?

Entonces ¿cómo avanzamos y cómo hacemos posibles los cambios, que nos tiene sumidos en las inequidades del sistema económico neoliberal?

¿Cómo rompemos nuestra situación de esclavos del consumo, deudas y compromisos de todo tipo, de nuestros trabajos y necesidades de subsistencia personal y familiar?

La grave crisis de legitimidad que hoy tienen los partidos políticos solo tiene una solución, la reforma constitucional. Está claro que el actual marco político no fomenta ni promociona los cambios que la sociedad chilena espera y necesita.

Nos estamos viendo enfrentados a un cada vez más enrarecido clima político, que hace crisis frente a las narices y la indolencia de quienes nos gobiernan.

Lo que ocurre hace décadas en la Araucanía, es otro cruel ejemplo del “chilean way”. Hacer las cosas a medias, poner algo de maquillaje, hacer algo de labor social sin solucionar el problema de fondo.

Cuanta violencia y muerte más tendremos que presenciar, antes de que alguien con un mínimo sentido de compromiso por el bienestar del pueblo mapuche, comience un trabajo serio que solucione las reivindicaciones de esta gente olvidada por nuestras autoridades hace años.

Si seguimos con la idea de que algo se va a solucionar, reprimiendo y utilizando balas de metal, como lo solicitara el señor Golborne, lo único que va a pasar es que tendremos otro Chiapas, en medio de nuestro territorio.

Como siempre, lo primero, lo más fácil y efectista, es tratar de buscar responsables. Bueno lo mejor es entender que los responsables de toda esta violencia no están entre el pueblo mapuche. Ellos en Chile no son Presidentes, no son senadores ni diputados, no dictan leyes, no son responsables de las políticas públicas ni administran el estado.

Ahora bien, está claro que de esta realidad no podemos culpar solo al actual gobierno. Como casi todos los problemas que presenta nuestra sociedad, los responsables son todos aquellos que han tenido a su cargo el manejo del estado y el gobierno.

Estaría bien bueno que los políticos de todos los sectores, dejaran de mirar la paja en el ojo ajeno y comenzaran a mirar la viga en el propio. Y así, solo tal vez, comenzaremos a avanzar hacia soluciones reales.

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08 ene 2013

¿Qué hay tras la 7ª medida anunciada para La Araucanía?

Cuando se leen las medidas anunciadas por el Presidente Piñera para enfrentar la situación en la Región de La Araucanía –que han llamado ataque frontal contra el terrorismo-uno se pregunta qué hay de nuevo en la 7ª medida en que pide al director de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) que “dentro del mandato legal, pueda recabar información complementaria de las Fuerzas Armadas, para poder aumentar la eficacia de la lucha contra el terrorismo en esta región”.

En 2004, la Ley que establece el sistema de Inteligencia del Estado y crea la Agencia Nacional de Inteligencia (N° 19.974), dispuso que el sistema lo forman la ANI, la Dirección de inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional, de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, cuyos jefes integran el Comité de Inteligencia que es la instancia de coordinación técnica presidida por el Director Nacional de la ANI, y establece que a requerimiento de la ANI los organismos de inteligencia deben entregar información.

Esta ley trata separadamente las funciones militares de las policiales en materia de inteligencia y establece una diferenciación precisa entre lo que es la inteligencia militar de la que corresponde a las policías. Además, al referirse a las operaciones encubiertas para recabar informaciones, insiste en que los organismos podrán hacerlo “en el ámbito de las competencias propias de su servicio”.

Así, las Fuerzas Armadas, sólo pueden procesar información en su propio ámbito de acción y competencias, o sea la defensa, quedando fuera los asuntos de seguridad pública.

El Libro de la Defensa Nacional de 2010, reconoce que la función de defensa es distinta de la función de orden público y que la primera se orienta y ocurre en el ámbito de la seguridad exterior y la segunda en el de la seguridad interna.Tratándose de la seguridad interna su participación directa ocurre sólo en casos de estados de excepción (art 39 de la Constitución).

Entonces, lo nuevo estaría en la frase “recabar información complementaria de las fuerzas armadas”, complementariedad que estaría asociada a una ampliación del ámbito de actuación y recolección de informaciones, lo que excede el marco legal vigente, a menos que se decrete un estado de excepción.

Lamentablemente soplan aires de militarización desde algunos sectores de La Araucanía, expresando nostalgia por tiempos de dictadura. Más grave aún son las expresiones desde La Moneda que evalúa día a día la posibilidad de decretar estado de emergencia en la Región, además de haber ordenado a Carabineros establecer una zona especial de control y seguridad para vehículos y personas durante las 24 horas del día.

La prematura y temeraria contextualización de todo esto en una lucha contra el terrorismo es el escenario propicio para que algunos de esos nostálgicos llamen a armarse para defenderse del enemigo que serían los grupos violentistas, supuestamente compuestos por mapuches. Así se va configurando lo necesario para recurrir a la única posibilidad de aplicación de la 7ª medida.

Vale señalar que, aún antes del trágico y criminal acto incendiario que provocó la muerte de dos personas, en algunos círculos de derecha ya se escuchaban voces sugiriendo la posibilidad de sumar la colaboración de las fuerzas armadas al control del conflicto en La Araucanía.

Esperemos que se sumen más voces de alerta ante lo que está ocurriendo, se actúe en el marco del Estado de derecho y se pongan sobre la mesa nuestros compromisos internacionales.

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08 ene 2013

El fenómeno Bachelet y la levedad de Golborne

El resultado de la encuesta CEP muestra que Michelle Bachelet representa un fenómeno político único en la historia del país. Su ventaja sobre los dos candidatos de la derecha es abismante al punto que en este mundo surgen voces de alarma que prevén un deterioro ulterior de ambas candidaturas enfrentadas en una primaria donde no existe la seguridad que ellos sean capaces de convocar a un alto número de electores lo cual podría sellar ,ya en ese momento, la suerte de la elección presidencial.

Una primaria poco competitiva en la derecha puede significar la muerte anticipada de ambas candidaturas ya que, como se vio en las elecciones municipales, el electorado de derecha está desmotivado, es sorprendentemente proclive a la abstención y es bastante probable que un triunfo eventual de Golborne, en una primaria de tono menor, no logre canalizar al conjunto del electorado que apoya a Allamand y a RN.

Por ello, aumentan las voces en la derecha, de abrir las primarias a nuevos nombres o derechamente buscar un tercer candidato – Matthei – para enfrentar a Michelle Bachelet.

Es, seguramente un volador de luces pero movido por una manivela tan típica de los desangres de la derecha, que dañan profundamente la credibilidad y consistencia de los candidatos actuales.

Sin embargo, pese a los datos reiterados de las encuestas en favor de Bachelet la carrera está aún por correrse y las elecciones, como sabemos quienes hemos sido candidatos, se ganan cuando se cuentan los votos.

Falta aún un año, es probable que cuando Bachelet entre al debate, en sus definiciones para un período de cuatro años, no pueda satisfacer todas las expectativas que la población se ha forjado y que la propia primaria de la oposición pueda significar un costo de desgaste para ella.

El piso de la derecha es más alto que lo que hoy suman Golborne y Allamand, aunque más bajo de lo proyectado en al menos las tres elecciones presidenciales anteriores, básicamente por el mal desempeño del gobierno de Piñera.

El fenómeno de Enríquez-Ominami existe electoralmente y en el desorden de una oposición friccionada y con el fuerte apoyo comunicacional de los medios de derecha con que, queriéndolo o no, Marco contará, puede situarse en una cifra aún mayor a la entregada por la CEP y provocar una segunda vuelta.

A ello hay que agregar la alta incertidumbre del comportamiento electoral del 60% que se abstuvo en las municipales, cuestión que no es bien analizada en la última encuesta CEP debido a que los datos no se cruzan suficientemente o simplemente porque las personas entregan información equivocada respecto de si votaron o no en las municipales.

Por cierto, existe también la posibilidad, improbable dado el nivel de apatía política del electorado, que la presencia de Bachelet en Chile y su diálogo con la población provoque un alto nivel de entusiasmo y empatía, en un país carente de liderazgo y donde el 63% desconfía del Presidente y un 72% no le cree, y que ella emerja como la única solución a las falencias que la población observa en la política y en los políticos y canalice las diversas formas de descontentos existentes.

En ese caso, raro en la doctrina política, la derecha y los demás podrán hacer todo tipo de piruetas, cazabachelet, promesas electorales y ellas serán inútiles frente a una decisión ya tomada por la población.

¿Cuáles son las tareas que debe asumir la oposición para administrar el enorme capital político de Bachelet, contribuir a su victoria y garantizar aún con el binominal, que la UDI se negará a modificar, lograr una mayoría parlamentaria ?

En primer lugar, construir un bloque político y social mayoritario que vaya más allá de la Concertación que ya cumplió, con creces, su ciclo.

El gobierno de Bachelet no será el quinto gobierno de la Concertación sino el primero de una convergencia política y ciudadana que permita concretar cambios más profundos en la sociedad chilena.

Lo realista al respecto es que dado que ni la DC ni parte del PS están dispuestos a certificar la muerte de la Concertación y pasar, a partir de esa ruptura, a una nueva alianza, el proceso de nueva Convergencia Democrática se constituya como un referente de gobierno y de pacto parlamentario sin que ello signifique desarticular la Concertación y dejar, más bien, que ello ocurra en un sentido más histórico que político.

En segundo lugar, organizar primarias transparentes, movilizadoras y vinculantes tanto a nivel presidencial como parlamentario. Hay una ley de primarias que ha sido una gran conquista democrática y que tiene que ser utilizada en plenitud por la oposición.

Pese a la distancia abismal entre Bachelet y el resto de los candidatos, la primaria es necesaria porque legitima la candidatura única, permite un debate con el país sobre los objetivos programáticos del nuevo gobierno, instala ideas, atrae sectores, que aunque pequeños, podrían votar fuera de la Convergencia Opositora de no mediar esta consulta democrática y debilita en extremo a quienes no participan de las primarias vistas como un factor de democratización por la ciudadanía.

En tercer lugar, construir los lineamientos programáticos progresistas. Más que un programa acabado para entregárselo a la candidata, lo que los partidos deben elaborar, dado que además hay primarias con diversos candidatos,es un diagnóstico del cuadro social y político del país y una visión de un conjunto de objetivos realistas que un gobierno de cuatro años puede llevar adelante para transformar el país.

Hay que pasar de la lógica de la centroizquierda rectificadora del modelo – que ha sido la acción del progresismo en el mundo después del Estado Benefactor – a una lógica de romper con los instrumentos del neoliberalismo y garantizar, en lo político, nuevas formas de democracia participativa.

Este debe colocar en el centro el tema de la igualdad, política de remuneraciones, calidad del empleo, acceso universal a la educación, calidad de vida y reforma tributaria como elementos centrales de una política destinada a disminuir radicalmente la brecha entre riqueza y pobreza en Chile.

Debiera ser el eje del gobierno Bachelet y ella encarna, en la imaginaria social, más que nadie este objetivo.

Una nueva Constitución y la reforma al sistema binominal. Una visión nueva de desarrollo económico que junto al crecimiento coloque la sustentabilidad ambiental y territorial, un modelo de generación energético más limpio y de menor costo, la nacionalización del agua, la superación de una política puramente exportadora de recursos naturales que comporte un salto significativo en la creación de knowhow para la minería.

Cambio del modelo actual en educación, salud y previsión. Nuevo código laboral, sindicalización universal, cambio en las relaciones laborales.Afirmación de nuevas conquistas en el ámbito de la mujer y de la diversidad. Política de Estado que consagre una nación pluriétnica y garantice derechos políticos, sociales y territoriales a los pueblos indígenas.

Estos son algunos de los temas que debieran ser elaborados como lineamientos estratégicos de la oposición, los cuales deben ser entregados como insumos para que la candidata presente al país sus objetivos y su programa.

Finalmente, construir un elenco parlamentario de toda la oposición, que contemple primarias, elija candidatos competitivos e incorpore a los líderes juveniles y sociales que han encabezado la movilización ciudadana en estos años.

Si hacemos solo esto, podremos contribuir a facilitar la victoria de Bachelet.

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07 ene 2013

Los derechos humanos y el pueblo mapuche

La muerte de Werner Luchsinger y Vivian MacKay ha conmocionado a todos y todas.Un acto de esta naturaleza debe ser rechazado por la sociedad en su conjunto y ser objeto de una investigación independiente e imparcial, de manera que las personas responsables sean llevadas ante la justicia.

Este hecho ha dado pie a toda clase de declaraciones por parte de diversos actores y el anuncio de diversas medidas.

Desde el gobierno, la respuesta hasta ahora puso el foco en la seguridad pública y el combate a lo que se ha calificado inmediatamente como terrorismo. Se destacó mucho – y con razón – la enorme complejidad del problema, el contexto histórico, los problemas de seguridad para los habitantes de la región y la pobreza de la zona. Pero parece fundamental destacar que en toda la enorme gama de soluciones que pueden proponerse para resolver este brutal asesinato y para detener la violencia en la región de la Araucanía, hay un aspecto que debe exigirse sin excepciones: el respeto y protección de los derechos humanos de todas las personas involucradas.

Amnistía Internacional, en diversos contextos hizo mención de que los derechos humanos, establecidos en tratados internacionales, ratificados por Chile y que se encuentran vigentes, constituyen una obligación para el Estado de Chile.

Todos los agentes del Estado, en sus tres poderes, tienen la obligación de respetar y proteger los derechos humanos. Combatir la violencia, la delincuencia e incluso el terrorismo, si lo hubiera, también exige el respeto de estas obligaciones internacionales.

El principal ejemplo que puede mencionarse son las reiteradas denuncias de violencia policial que surgen desde comunidades mapuche cuando se disuaden manifestaciones, o se realizan allanamientos originados en investigaciones judiciales. La impunidad es lo que ha prevalecido en estos casos, incluso cuando ha habido personas mapuche fallecidas, como sucedió con las sentencias recientes por la muerte de Matías Catrileo y Jaime Mendoza Collío.

Resulta fundamental investigar y juzgar adecuadamente a los responsables de la muerte del Sr. Lucshinger y su mujer, pero también es importante investigar y juzgar con el mismo celo a los carabineros que puedan ser responsables de uso excesivo de la fuerza en contra de las personas mapuche.

Independencia e imparcialidad son las herramientas que no pueden faltar así como también se debe juzgar a través de la justicia ordinaria y no militar.Esto permitirá resguardar derechos tan básicos como el derecho a la vida, a la integridad física y síquica, a la igualdad ante la ley y el acceso a la justicia para todas las personas.

Criminalizar a toda una comunidad por sospechar que los delitos fueron cometidos por personas mapuche es atentar contra el derecho a no ser discriminado.

Por ello no se ve justificación para que los allanamientos de morada que se realicen en el contexto de las investigaciones judiciales terminen afectando con gases lacrimógenos y balines a toda la comunidad allanada.

Se debe justificar adecuadamente el uso de la ley antiterrorista y que no se haga uso discriminatorio de ésta exclusivamente para causas en que las personas imputadas son mapuche. No debe presumirse que cualquier delito violento cometido en la región ha sido cometido por personas mapuche y constituye terrorismo, sin la realización previa de una investigación independiente e imparcial, de manera que “mapuche” no pase a ser sinónimo de “terrorista”.

La gravedad del delito y el hecho que la persona imputada sea mapuche, no justifica flexibilizar los principios internacionales del debido proceso judicial.

Deben darse las garantías adecuadas de un juicio justo para todas las personas mapuche imputadas de cometer delitos, que la investigación y el juicio sea independiente e imparcial, que se respete la presunción de inocencia, sin interferencias discriminatorias debido al origen mapuche de las personas imputadas y con respeto por sus diferencias culturales y garantizando condiciones carcelarias apropiadas.

Estas preocupaciones son especialmente agudas tratándose de la aplicación de la ley antiterrorista, respecto de la cual Amnistía Internacional ha expresado preocupación en cuanto al cumplimiento de estándares del debido proceso, especialmente en lo relativo al derecho a la defensa en caso de utilizarse testigos protegidos.

Finalmente, en todo momento debe asegurarse el cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas establecidos tanto en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo como la Declaración de la ONU sobre la materia, ambos aceptados por Chile.

Esto incluye la adecuada implementación del derecho a la consulta y al consentimiento previo, libre e informado por parte de los pueblos indígenas tratándose de legislación o proyectos de inversión que los afecten, materia que continúa bajo un manto de dudas en Chile, siendo el caso más reciente de debate lo relativo a la llamada “ley de carretera eléctrica”.

Llama la atención la absoluta ausencia de estas materias en todos los anuncios del gobierno, pese a que forman parte esencial tanto del conflicto como de la solución.

Los derechos humanos no son una aspiración para hacer cumplir sólo “en el mundo ideal”.

Los derechos humanos son una obligación internacional para el Estado de Chile que constituye el piso mínimo que todo Estado debe respetar en el diseño de cualquier legislación, política o programa.

Existen ejemplos dramáticos en el mundo de lo que sucede cuando se decide sacrificar los derechos humanos en el nombre de la seguridad nacional o la lucha contra el terrorismo, siendo el más famoso el de la cárcel de Guantánamo.

En definitiva, no resulta en mayor seguridad, sino todo lo contrario. Por ello, es importante que los estándares internacionales de derechos humanos no dejen de estar presentes en el debate, y se incorporen a éste no solo como un elemento de denuncia, sino también como parte esencial de cualquier solución. No puede haber seguridad sin derechos humanos.

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07 ene 2013

La Araucanía: efectos colaterales

Tal como ocurrió con la demanda del Perú contra Chile ante La Haya, que concitó tal grado de “unidad interna” que difícilmente permitió instalar en el debate miradas más críticas de nuestra relación con los países vecinos, ahora frente a los condenables hechos ocurridos en la Araucanía –que la justicia deberá investigar hasta encontrar a los culpables- el gobierno está imponiendo un discurso en que quienes no sostienen que se trata de actos terroristas están del lado “enemigo”.

El gobierno está apelando a la arenga antiterrorista como foco de unidad nacional, en un recurso que pretende situar la seguridad como principio superior bajo el cual debieran cuadrarse los sectores políticos, transversalmente.

Tras plantearla como eje de campaña con la promesa de terminar con la “fiesta” de la delincuencia, la seguridad pública se ha transformado en la piedra en el zapato de la actual administración, al empinarse como la segunda área peor evaluada -junto con la educación- después de la pobreza, según la última encuesta CEP.

Por ello, la permanente demanda de la derecha más conservadora por “mano dura” y la presión de los agricultores de la Araucanía que amenazan con tomar la justicia por su propia mano, generan un peligroso caldo de cultivo para la aplicación de medidas represivas que tengan un claro efecto populista, como la propuesta de diputados UDI de retirar beneficios a mapuches procesados, darle “más rigurosidad” a la prisión preventiva o cambiar la función de los jueces de garantía.

El propio Piñera ha llamado a los chilenos a tomar partido y a definir de qué lado están –“del de la violencia y del terrorismo o del Estado de derecho, la democracia y la paz”-, recordando la célebre frase de George W. Bush: “o estás con nosotros o estás con los terroristas”, como si el conflicto de la Araucanía se definiera entre amigos y enemigos.

Plantear que existe responsabilidad política o moral de “todos aquellos que de una u otra forma colaboren con estos actos de terrorismo o de violencia protegiendo, amparando, fomentando, justificando o estimulando estos hechos” –como sostuvo Piñera-, no hace más que reforzar la idea de que en este complejo problema histórico-político hay buenos y malos.

Sin respetar la presunción de inocencia como máxima garantía de los imputados y uno de los pilares del sistema procesal penal, el gobierno –una vez más- no ha esperado la investigación penal para calificar de terrorismo el atentado incendiario con resultado de muerte en Vilcún.

Lo mismo hizo el entonces ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en los casos del ciudadano paquistaní acusado de llevar trazas de explosivos y de los imputados del caso bombas, que sufrieron prisiones preventivas desproporcionadas, siendo finalmente absueltos de todos los cargos por la justicia. Y con los pobladores ayseninos a los que intentó aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado por bloquear los caminos para llamar la atención sobre sus precarias condiciones de vida, frente a los que debió retirar las querellas.

A pesar de la reforma impulsada en 2010 que quita la presunción terrorista (hoy la justicia debe probar que se trata de hechos con esa connotación), la Ley Antiterrorista mantiene vicios que atentan contra las garantías procesales y el debido proceso, sin adecuarse a los estándares internacionales en materia de derechos humanos.

Los mapuche imputados por Ley Antiterrorista han visto disminuidas sus garantías procesales con la figura de los testigos sin rostro (o con identidad reservada), los juicios dobles (por justicia penal ordinaria y por justicia militar), las prisiones preventivas (hay casos en que han estado más de dos años privados de libertad a la espera del juicio) y tiempos de incomunicación excesivamente largos, para luego ser absueltos en un 95% de los casos.

En vez de impulsar un amplio y profundo debate sobre las razones profundas que están en la base del conflicto mapuche y sobre qué tipo de legislación necesitamos como sociedad para resguardar la paz y el orden público sin transgredir los derechos humanos de los imputados, el manejo político de la compleja coyuntura avizora efectos colaterales que más responden al afán del gobierno de repuntar en su popularidad y de dar una señal de control del orden público que esperan los sectores más conservadores.

Tanto es el afán del gobierno por aprovechar esta coyuntura de crisis para recobrar la confianza –y el voto- del empresariado y de los agricultores de la zona que han cuestionado su capacidad de gobernabilidad, que los ministros del Interior, del Trabajo y de Agricultura, lejos de cuestionar a los camioneros que bloquearon las carreteras en la región en repudio a los actos de violencia en la Araucanía, los apoyan.

Mientras Chadwick respaldó el “testimonio de rechazo a la violencia” de los camioneros, Matthei no ve “en este paro ningún deseo de hacer daño a ningún sector productivo” y Mayol les rindió un homenaje a los agricultores de esa zona “que están perdiendo su potencia por la situación de ´terrorismo puro´”.

En definitiva, el gobierno no duda en invocar la Ley Antiterrorista en el caso de Vilcún, pero lejos de aplicar a los camioneros la Ley de Seguridad Interior del Estado como sí intentó hacerlo con los pobladores de Aysén por bloquear calles-, solidariza con ellos. La “mano dura”, entonces, queda claro que es para un solo lado.

La justicia debe investigar y condenar a los culpables del cruento ataque incendiario con resultado de muerte que ha recibido una condena transversal, pero no a costa de la estigmatización del pueblo mapuche.

La solución a este conflicto histórico no puede ser una respuesta represiva contra las comunidades ni menos restringir las libertades públicas y derechos de todos los ciudadanos.

Además de la aplicación de la Ley Antiterrorista, existe el riesgo de que aprovechando la coyuntura, el gobierno reactive el proyecto de orden público o Ley Hinzpeter o que el énfasis de la reforma a la reforma procesal penal sea limitar su enfoque de garantía de derechos (como sugieren los diputados de la UDI al proponer un cambio en el rol de los jueces de garantía), en vez de mejorar la coordinación entre los distintos actores del proceso penal.

El efecto colateral de este conflicto que ya está escalando hacia una crisis política, debiera ser el diálogo profundo entre los distintos sectores y no la respuesta represiva y mayores restricciones a los derechos fundamentales de los mapuche y de los chilenos.

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07 ene 2013

Un honor que alegra el alma

Formo parte de una generación que ha tenido múltiples vivencias. Nos iniciamos en la década del setenta, cuando el motor de nuestras vidas era cambiar el mundo para lograr vivir en ´plenitud la civilización del amor`, de la que nos hablaba Maritain ; enfrentamos a una dictadura feroz que nos quitó diecisiete años de nuestras vidas ; logramos la mayor de las felicidades humanas al recuperar en forma épica la libertad para desarrollarnos como personas al lograr terminar con ese periodo de oscurantismo y mediocridad; iniciamos un proceso para lograr instaurar un nuevo sistema político que nos permitiera vivir en democracia y buscar mayores niveles de justicia entre los chilenos.

Soy parte de una generación que ha vivido la historia de Chile, con pasión, alegrías, fracasos, frustraciones y victorias que han alegrado el alma.Pocas generaciones de chilenos han tenido la oportunidad de vivir en forma presencial procesos históricos tan determinantes en la construcción de la patria.

Esas vivencias son una de las grandes riquezas que en lo personal quienes somos de esa generación llevamos en nuestras mentes. Esas mismas vivencias nos permitieron poder conocer a gente excepcional, hombres dedicados a pensar en Chile y su gente, con real interés de servicio y con una inteligencia y capacidad no vista nuevamente.

Baldo Santi Lucherini fue uno de esos hombres. Lo conocí, recibí su apoyo, colabore con él, en más de una oportunidad trabajamos juntos por lograr avanzar en ayudar a las personas a vivir en libertad.

Del Padre Baldo se han destacados varios aspectos respecto a su rol en el plano de la ayuda, de la caridad y de la preocupación por todos los que necesitan un apoyo sin ningún tipo de temores o discriminación.

El Padre Santi también fue un sacerdote que vivía con la misma pasión de la ayuda solidaria su preocupación por la libertad de las personas y por la permanente necesidad de provocar los diálogos para facilitar el encuentro entre el mundo de la política y su cercanía con el pensamiento de los valores del social cristianismo.

Efectivamente cumplió en esos dos planos roles muy importantes. En los inicios de la dictadura permitió que bajo el alero de Caritas se desarrollara un movimiento llamado JOCEUC que realizaba múltiples acciones de carácter social y en el cual participaban jóvenes provenientes de las filas de la Democracia Cristiana. Eso permitió mantener viva una estructura juvenil a lo largo de Chile por muchos años.

Por otro lado siempre fue un hombre preocupado de provocar los diálogos y encuentros entre el mundo de la fe y el de la política.

Es así como a través de Corporaciones como Civitas o Istra organizó encuentros o seminarios de diálogo en que buscó que ambas vertientes se encontraran en su labor de ayudar al progreso de Chile.

Nunca descansaba , siempre estaba pendiente de hacer algo : seminarios, facilitador de encuentros y diálogos públicos y privados , creador de movimientos de pensamiento para colaborar en el plano de las ideas a un mayor y creciente compromiso del mundo de la política con los valores permanentes del humanismo cristiano, entusiasta impulsor de actividades de difusión y proselitismo respecto a los derechos de las personas y su oportunidad de participar en los procesos de decisión de las grandes orientaciones del país.

Debo mencionar, sin ser infidente, que gracias al Padre Santi, miles y miles de chilenos pudieron participar en el plebiscito de 1988. Me tocó implementar en términos prácticos junto a cientos de jóvenes un programa de la Fundación Istra que en forma itinerante recorría las poblaciones de Santiago sacando y entregando gratuitamente la fotografía que se requería para obtener la cedula de identidad y poder votar.

Sin esa valiosa ayuda miles de hogares no habrían podido participar de un proceso libertario como el plebiscito del año 1988. Algo, tal vez, simple para muchos pero de una realidad concreta para los pobres.

Esta es otra de las facetas de un hombre excepcional que tuvo el coraje de ser valiente en defender sus ideas y en buscar en forma incansable la concreción de los proyectos en los cuales él creía. Aunque eso le significara la incomprensión y el ataque amenazante como sucedió cuando se propuso crear una clínica para los enfermos de SIDA.

Un sacerdote que supo vivir con pasión su amor a Dios, que buscó en forma incansable crear proyectos humanos que demostraran que era posible vivir en plenitud los valores del cristianismo.

Un sacerdote comprometido en lo político. Baldo Santi tenía un claro compromiso con la justicia, con la libertad, con el amor, con la solidaridad, y su fuerza para buscar esos ideales estaban apoyados en un amor infinito a Dios, que solo era comparable con el amor que sentía por su prójimo.

Soy parte de una generación que ha tenido el honor de conocer y aprehender de un hombre bueno como BALDO SANTI y eso alegra el alma.

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