03 feb 2013

A perro flaco, todo son pulgas

Para quienes observan desde lejos la actual situación que vive España parece hacerse bueno el dicho de “a perro flaco todo son pulgas”; sin embargo, lo que está realmente sucediendo es algo más que una mera acumulación de problemas y más bien parece el comienzo del fin de una era que se inició con la transición a la democracia y la promulgación de la Constitución de 1978. Lo importante será saber cómo se superará esta etapa y a qué precio.

Muchos parten su análisis de lo que sucede actualmente en España desde el prisma de la crisis económica y financiera que tanto se ha cebado con este país, sin embargo parecería más acertado retrotraernos al propio comienzo de esta era “democrática” para comprender mejor el origen de tantos males sin que ello signifique olvidar que estamos viviendo una brutal crisis que ha generado un auténtico ejército de desempleados, pérdidas incalculables y un ambiente de depresión colectiva del cual difícilmente se saldrá en corto.

La crisis económica y financiera ha llevado al cierre de miles de empresas, a la generación de casi 6 millones de desempleados, al cercenamiento de una serie de garantías sociales preexistentes, a la pérdida de competitividad y, también, ha servido de excusa para la implantación de una serie de políticas económicas de carácter neo-liberales que, de consolidarse, terminarán cambiando el modelo social y económico español, siendo indiscutible que muchos de los problemas sociales y políticos actuales ya existían pero se veían menos, producto de la opulencia en que se vivía.

Con todo, el auténtico problema de España no pasa tanto por la crisis económica – siempre superable – sino por una de carácter institucional cuyos orígenes habría que buscar en el tan cacareado como fracasado modelo de transición a la democracia.

Siempre ha existido una exaltación desmedida e infundada sobre la “modélica transición española” pero, analizada en perspectiva, solo se trató de un acuerdo entre las clases dirigentes para cambiar todo sin cambiar nada, sin exigencia alguna de responsabilidades por lo sucedido durante la dictadura y, sobre todo, sin tocar un modelo de reparto de poderes que sólo generaría los fenómenos que actualmente estamos viendo como destacados.

Durante la transición se pactó todo, especialmente el reparto de poderes y el prorrateo del mismo en órganos tales como el Parlamento, el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas y todos aquellos lugares donde pudiese existir algún tipo de poder real; las consecuencias están hoy a la vista: se ha generado una clase política netamente extractiva distanciada o totalmente alejada de la sociedad a la que dicen representar y que, en base a ese reparto de poderes resulta casi incontrolable.

Junto con este reparto se gestó una monarquía de nuevo cuño, sustentada en el carisma del Rey, pero alejada de cualquier esquema moderno de Estado; de ahí, una Casa Real también incontrolable y poco transparente que ha generado no pocos focos de atención y que, ahora, se ve sumida en una de sus mayores crisis producto de la actuación del propio monarca, inadmisible en un Estado democrático y de derecho, así como la de su yerno, implicado en graves casos de corrupción.

Dentro de todo este panorama aparece un caso de corrupción que afecta directamente a la cúpula del partido gobernante; una serie de anotaciones contables que reflejarían otros tantos pagos en metálico por diversos e inconfesables conceptos a algunos de los más destacados dirigentes del Partido Popular, con Mariano Rajoy a la cabeza tanto de Gobierno como de las anotaciones contables.

Este escándalo ha dado la vuelta al mundo y generado la sensación, a nivel internacional, de tratarse de una novedad pero, en el plano nacional, estamos acostumbrados a casos de corrupción y, por ello, no nos sorprende tanto como a la prensa extranjera.

Seguramente, y sin restar un ápice de relevancia a este nuevo caso de descomposición, lo más relevante es el momento en que se produce, justo cuando el propio Partido Popular no estaba dando clases de economía, clases de ética, clases de saber adaptarse a los tiempos que corren y, sobre todo, cuando a la ciudadanía se le estaba y está pidiendo esfuerzos dignos de un periodo especial.

Las razones detrás de la corrupción en España son diversas pero, sin duda alguna, la principal radica en la escasez de auténticos mecanismos de control de carácter independiente, situación que se arrastra desde la “modélica transición” en la cual todo quedó atado y bien atado.

Es imposible controlar a una clase política determinada si los mecanismos de control están, justamente, en sus manos o cuentan con una cuestionada independencia; basta ver el caso del Tribunal de Cuentas (una suerte de Contraloría) o los más altos Tribunales del país donde lo que prima es el cuoteo en los nombramientos de sus titulares.

Siempre nos quedaría la Fiscalía, dirán algunos, pero se trata de un órgano jerárquico donde el Fiscal General del Estado es, también, nombrado por el Gobierno.

Por otra parte, existiría un problema cultural muy asentado en un amplio sector de la política española – transformada en una clase meramente extractiva – y que bien se reflejó en palabras de una ex ministra socialista cuando dijo “el dinero público no es de nadie”, error que lleva a pensar que, por no ser de nadie, está a libre disposición para su apropiación.

Junto con todo esto también debe destacarse el crecimiento y consolidación de una clase empresarial, ahora muy ligada a Chile, producto de multitud de inversiones, que ha crecido en la cultura de que para hacer negocios hay que pagar a los políticos; no podemos olvidar que los dineros detectados en la contabilidad atribuida al Partido Popular vendría de diversos empresarios y empresas y que habrían sido entregados por razones pendientes de aclarar.

Dentro de este gris panorama lo que se está generando en la sociedad española es un elevado resentimiento hacia la “casta” política y un nivel de indignación que puede conducir a situaciones que los políticos tradicionales no están siendo capaces de leer; basta remitirnos a algunos análisis recientemente publicados en los que la mejor de las ideas que se propone es un gran pacto de Estado entre los principales partidos políticos españoles (PP y PSOE).

Pretender que la solución al hundimiento económico, político, social y moral de España está en las manos de quienes nos han llevado hasta este punto es tanto como creer que el gato será buen guardián de la carnicería; aquí, lo que realmente hace falta es otra cosa y, para ello, uno de los mayores lastres se encuentra, justamente, en esa “modélica transición”.

Dicen, no sin cierto cinismo, que “toda crisis es una oportunidad” y, aplicándose a la actual que afecta a España, la gran oportunidad consiste no tanto en proceder a un traspaso de riquezas de unas manos a otras – acción propia de las crisis económicas – sino en proceder a salir de un modelo de Estado para crear uno distinto.

Seguramente este es el mejor momento para plantearse la necesidad de un proceso constituyente en el cual se creen las bases para una sociedad moderna, democrática, más justa y, sobre todo, en la cual existan poderes y contra-poderes capaces de impedir que se llegue a situaciones como la que actualmente estamos viviendo; en pocas palabras, va siendo hora de democratizar España pero en el sentido más amplio del término y teniendo presente que un Estado no se define como democrático por celebrar elecciones cada cuatro años sino por garantizar un conjunto de derechos y libertades comunes y por la inexistencia de ámbitos de impunidad para nadie.

El auténtico desafío que enfrenta la sociedad española radica no en salir de la crisis económica, que se saldrá, sino en superar un esquema y estructura de Estado que surgió de un pacto de pocos y pensado para pocos para transformarse en una sociedad plural, responsable, igualitaria, coherente y justa en la que los ciudadanos tengamos un papel importante en la toma de decisiones para no ser gobernados por una casta sino por un conjunto de nuestros representantes.

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03 feb 2013

El remate en la ex Colonia Dignidad

Hace pocos días, un reportaje emitido en Canal 13, informó sobre el presente que viven los habitantes de la ex Colonia Dignidad, son los sobrevivientes y las personas pertenecientes a las generaciones posteriores al grupo que se instaló cerca de Parral, en la provincia de Linares, hace aproximadamente medio siglo, bajo el mando de un antiguo oficial nazi, Paul Schäfer, que se rebeló como un jerarca implacable.Tanto en el sistema de irreductible autoritarismo que organizó e impuso, como en la amplitud y profundidad de las agresiones sexuales y abusos de todo tipo que ejecutó en el enclave que transformó en un micro Estado dentro del territorio nacional.

Entre otras aberraciones los niños pequeños eran separados de sus padres y madres, como en las demenciales prácticas que denunciaba la derecha chilena se llevarían a cabo en los países de Europa del Este de la época, sin reparar que prestaban activa protección a uno que consideraban como de los suyos, el ex oficial nazi, Paul Schäfer.

Es conocida la declaración de veinte senadores de gran alcurnia en la derecha criolla defendiendo la inocencia del agresor sexual que diariamente abusaba de sus víctimas en completo desamparo.

Su fachada se alimentaba de las visitas de diversos jerarcas de la represión y de una rancia civilidad conservadora, que se prestaba además para el envío de adherentes jóvenes a cursillos de capacitación, como denunciara la ex ministra de Pinochet, Mónica Madariaga.

Lamentablemente, estos protectores de la ex Colonia Dignidad nunca van a reconocer su despropósito.

Por otra parte, para los perseguidos por la dictadura, quedará viva la angustiante sospecha acerca de las denuncias que indican que parte de los detenidos desaparecidos fue llevada al enclave y que allí terminó el último periodo de sus vidas, en poder de las sevicias nazis.Presentamos los requerimientos necesarios a la justicia, pero el pacto de silencio fue infranqueable.

Este domingo se remataron objetos y utensilios que pertenecían a la canallesca jerarquía allí entronizada.

Es razonable que personas que sufrían los abusos y agresiones sexuales quieran olvidar y vivir tranquilas esta etapa de sus vidas en que, finalmente, se logró que la acción de la Justicia desmantelara la cúpula nazi y puedan enfrentar su futuro como personas libres.

Pero la sociedad chilena no puede ni debe olvidar. Para que nunca más una tragedia como ésta se repita es preciso estar alerta y no admitir la instalación y/o formación de sectas semejantes.

Sean del dogmatismo ideológico que sean y argumenten lo que argumenten, no puede haber ningún tipo de tolerancia hacia grupos jerarquizados, cuyos jefes o mandamases lleguen a negar los derechos humanos fundamentales, atentando, aplastando y anulando con prácticas perversas la dignidad de la persona humana.

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03 feb 2013

Las camisas de fuerza de Golborne

La última Encuesta CERC confirmó los datos ya entregados en la encuesta CEP en orden a las preferencias que marcan Michelle Bachelet y Laurence Golborne como candidatos a la Presidencia de la República. En efecto, cuando CERC consulta a la opinión pública sobre quien le gustaría que fuera el próximo Presidente el 42% responde a favor de Bachelet y un 15% a favor de Golborne. Medidos en una eventual segunda vuelta, Bachelet obtiene un 56% contra un 25% de Golborne.

Golborne se ha presentado a la opinión pública con un slogan que busca construir una marca: “el hijo del ferretero” que estudió en un liceo público y que expresa a las capas medias aspiracionales y no al gran poder económico de la derecha dura que lo respalda. Sin embargo, el construir una identidad a partir de la biografía es un gran riesgo para un hombre que ha estado ajeno a la vida pública del país durante casi toda su vida.

Compite con Michelle Bachelet, que también estudió en un colegio público, en la Universidad de Chile y que ha hecho del servicio público el leit motiv de su vida. Aquí el elemento diferenciador de Golborne resulta menoscabado.

El hijo del ferretero” compite con la hija de un General de la República que por su lealtad con la Constitución y con el sistema democrático fue asesinado por la dictadura militar.

Colocando este elemento “del hijo de”,en un año en que se cumplen los 40 años del golpe militar, Golborne deberá explicar cual fue su actitud durante la dictadura militar, de cómo, a los 27 años, enfrentó el plebiscito y que hizo por el retorno y la consolidación de la democracia.

El país no lo sabe, porque de los temas de los años difíciles de la dictadura, cuando cientos de miles de jóvenes de la edad de Golborne luchaban con riesgo por la libertad, y de aquellos que se vivieron durante 20 años de transición a la democracia, no se conoce opinión alguna de un hombre que no nació ayer sino hace 52 años.

Al respecto Golborne mismo debiera tener presente que el plus que permitió que la derecha volviera a gobernar el país democráticamente después de 50 años radicó en que Sebastian Piñera votó No en el plebiscito y fue un destacado Senador durante la transición, con posturas abiertas en temas claves. Si uno coloca su biografía como el elemento principal y diferenciador debe medirse con estos estándares, porque la hoja de vida de un Presidente de la República no se improvisa.

El elemento característico de la hoja de vida de Golborne es haber sido gerente de diversas empresas de combustible, energía eléctrica y en su rol mas conocido como Gerente General de CENCOSUD, brazo derecho de Host Paulmann en el retail, con la connotación que eso tiene en la opinión pública después de La Polar, el caso Jhonson- SII y de los innumerables abusos de que son víctimas los chilenos.

De hecho, Golborne deberá aclarar el fallo de la justicia que condenó a Jumbo a pagar 30 millones de dólares a mas de 400 mil clientes a los cuales se les aumentó unilateralmente la comisión de mantención de la tarjeta .

Su rol como Ministro tampoco es relevante. Más allá del exitoso rescate de los 33 mineros de Atacama, en que Golborne dirigió con éxito esta operación como ministro de Minería y Energía , cuestión que todos los chilenos valoramos, no dejó nada nuevo.

Por el contrario, el país vive una parálisis en la definición de la estrategia de generación de energía eléctrica. En Obras Públicas todo lo “inaugurado” por Golborne eran obras en ejecución o ya licitadas durante los gobiernos anteriores.

A Golborne lo persigue su inconsistencia y la duda de su real autonomía del mundo que lo formó, el retail.

Pero además, surgen dudas de que el candidato presidencial de la UDI será capaz de captar el voto de RN y de la derecha liberal si logra vencer a Allamand en las primarias.

Sus afirmaciones en orden a que no le parece urgente cambiar el binominal – en un país donde la alta abstención en las municipales obliga a la clase política a impulsar reformas que mejoren la calidad de la democracia y amplíen la participación ciudadana –, o que no está en sus planes una reforma tributaria cuando es urgente mejorar la distribución del ingreso en el país, muestra a un candidato en estricta sintonía con la UDI pero que no le dice nada al electorado de centro derecha que expresa RN,

Las diferencias se profundizan cuando Golborne prologa el libro de Jovino Novoa donde el Senador UDI critica duramente al gobierno de Piñera acusándolo de abandonar las ideas y las políticas de la derecha y cuando el Presidente responde acusando a Novoa y a sus ideas de anticuadas por no comprender los cambios del mundo actual.

Es claro que para Piñera y los suyos constituye una deslealtad política el que uno de sus ex Ministros que, como Golborne, recibió total protección de La Moneda en su proyección política, prologue y avale estos juicios que representan el más duro ataque recibido por el Presidente Piñera en su gestión y que deja en claro que a la derecha dura no le importa el destino del actual gobierno y ni siquiera el ganar las próximas elecciones presidenciales.

Lo que les importa es defender las ideas de una derecha integrista culturalmente, neoliberal en lo económico y de democracia protegida en lo político.

El libro de Novoa es la camisa de fuerza con la cual debe enfrentar la campaña presidencial Golborne y hay muchas dudas que con esas ideas, calificadas como arcaicas y dañinas para una derecha democrática y moderna por el Presidente Piñera, el candidato de la UDI logre ir más allá del apoyo de la UDI y de sus electores y conquistar aquel plus que sí conquistó Sebastian Piñera, para ganar las próximas elecciones presidenciales.

Golborne está enclaustrado entre una biografía construida electoralmente pero que hace agua por su falta de veracidad y por los límites que le ha puesto Jovino Novoa y que expresa el real debate que la derecha tiene aún pendiente.

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02 feb 2013

Charcha

Dícese del objeto o condición de mala calidad, mediocre o a mal traer, según un “diccionario de modismos chilenos,” que de por sí es bastante charcha y lleno de faltas de ortografía. Proviene de “chalcha,” término con que en Chile se llamaba la acumulación de grasa en el vientre de los animales y en Honduras denomina la carnosidad que cuelga debajo de la garganta de gallos y gallinas.

Fea y ordinaria la palabreja, pero parece apropiada para calificar la apreciación de la “elite” chilena y los medios que la representan – no así del Gobierno -, acerca de las recientes cumbres de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe, CELAC y la Unión Europea, celebradas en Santiago en enero del 2013.

“Es la mayor cita internacional de gobernantes jamás realizada en nuestro país,” como reconoce un editorial de El Mercurio del 24 de enero.Recibió más de 29 mil menciones en la prensa mundial, de lejos el tópico relacionado con Chile que concitó mayor interés, el doble que el rally Dakar, por ejemplo, según El Mercurio del 1 de febrero del 2013.

Sin embargo, en el más influyente diario de Chile, el CELAC obtuvo sólo 479 menciones (349 el 2013), entre febrero del 2012 y febrero del 2013. Menos cobertura que el tenista Nadal, la selección “sub 20,” el entrenador de la selección adulta, Sampaoli o el rally Dakar, por ejemplo, que fueron mencionados 515 veces (166 el 2013), 665 veces (302 el 2013), 1.656 veces (159 el 2013) y 569 veces (260 el 2013), respectivamente, en el mismo período, por el mismo diario.

Para rematarla, una cuarta parte de la cobertura local se relacionó con los tópicos favoritos de la derecha chilena: de las noticias que mencionan el CELAC, 76 estuvieron relacionadas con la campaña UDI referida al crimen de Jaime Guzmán y con los disidentes cubanos y 49 con la enfermedad del Presidente Chávez.

Los opinólogos oficiales del suplemento reportajes del diario, uno de los cuales es un conocido rector universitario, dedicaron sus columnas del domingo en que se reunía el CELAC, a los DD.HH. en Cuba. El Presidente de la Democracia Cristiana declaró que el hecho que el Presidente Castro asumiera la presidencia del organismo era “una hipocresía.”

En el colmo de la frivolidad, un periodista del mismo diario dedicó parte de una entrevista al Presidente de Colombia, a una popular serial de televisión dedicada a un narcotraficante.

Muy diferente es la apreciación del Presidente del Uruguay, José Mujica, que en una intervención notable sintetizó bien el enorme significado del encuentro:

“Este clima que estamos viviendo – dijo Mujica – de gente que piensa muy distinto, y sin embargo, se da cuenta que tenemos que andar juntos, nunca se vio en la historia de nuestra América. No es sólo asunto nuestro. Las personas como Chávez y Fidel y Lula, que han impulsado esta iniciativa, poderosos intelectuales que han impulsado la integración, Simón Bolívar, tantos otros, esa cultura importa. Pero creo que es una consecuencia de la época que nos toca vivir. Los hombres somos funcionales al tiempo y al desarrollo y al impacto colosal de las fuerzas productivas que están transformando este mundo. Somos un tercio del PIB mundial, se dice, sí, pero tenemos sesenta y pico de gobiernos, mientras hay otro tercio que está emergiendo en Oriente, que tiene unidad de comando. El mundo se está organizando en gigantescas unidades y creo que eso anuncia, más adelante, un grado de unidad del mundo que no podemos ni siquiera soñar los hijos del Estado nacional. Creo que esto responde a una colectiva y creciente adaptación a lo que ocurre. No nos reunimos sólo por Bolívar y por Martí. Nos está impulsando el susto, la necesidad de defendernos. Todos instintivamente tenemos conciencia de que para ser fuertes nos tenemos que juntar y para que nuestro derechos pesen necesitamos andar juntos y que cuanto más nos dividamos más débiles vamos a ser y más gobernados desde afuera. El rescate de nuestros propios intereses nos está obligando a pasar por encima de nuestras diferencias. Esto no se dio en la historia de nuestra América y esto no pasa porque no está entre nosotros el patrón del Norte, sucede porque estamos empezando a ser patrones de nosotros mismos y estamos intentando agarrar fuerzas para construir un diálogo de igual a igual, con cualquiera en el mundo.”

En efecto, fuerzas muy poderosas están impulsando por abajo la integración regional: el comercio, las inversiones, la integración vial y energética, las migraciones.

Está naciendo un mercado regional, pero no puede existir un mercado sin instituciones estatales que lo regulen y protejan. Recién hace dos siglos nacieron los Estados nacionales, al mismo tiempo que los mercados nacionales. Los primeros se construyeron para conformar los segundos. Existe un tamaño mínimo para estos espacios de libre circulación estable de mercancías, dinero y personas: aquel del Estado-mercado dominante en cada época.

El Reino Unido determinó el tamaño de los Estados-mercados del siglo 19 y los EE.UU. los del siglo 20, forzando la integración de los viejas naciones de Europa. Los EE.UU, la Unión Europea, China e India, están determinando el tamaño de los Estados-mercados del siglo 21. Si el segundo de ellos aparece hoy apadrinando la integración latinomericana, es porque entiende que sus perspectivas de influencia en la región serían mucho mejores que con pequeños satélites de los EE.UU.

Esas son las verdaderas “ligas mayores” y para competir de igual a igual, no cabe a los Latinoamericanos otro camino que integrarse crecientemente, lo cual significa crear instituciones estatales supranacionales de soberanía compartida.

No hay otro camino. La utopía Neoliberal de la circulación sin trabas no es más que un bello sueño. El mito neoliberal de la globalización pareció funcionar para las mercancías, pero sólo hasta que llegó la crisis.

En cuanto a las personas, basta preguntar a los mexicanos. Lo único que se globalizó de verdad fue el dinero, para beneficio de los especuladores financieros, los grandes padrinos de los Neoliberales. Ellos y los grandes rentistas -que no requieren protección estatal porque están sentados encima del monopolio del recurso que se han apropiado-, son los únicos beneficiados y los principales impulsores del mito de la globalización y desaparición del Estado.

El mercado mundial no es posible mientras no se construya un Estado mundial y para eso falta mucho. Mientras tanto, el único camino realista es trabajar con perseverancia en la construcción de una América Latina integrada.

Al oponerse a dicho camino, despreciando la región y privilegiando el camino de los tratados de libre comercio con medio mundo, la orientación neoliberal en los hechos ha venido siguiendo los lineamientos del “gran patrón del Norte,” que siempre ha buscado dividir para reinar.

En cambio, apuntan en la dirección correcta las iniciativas de integración regional, que porfiadamente han venido avanzando, trabajosamente lento, con tantos avances como retrocesos, pero cada vez más rápido, a lo largo de medio siglo.

La reunión del CELAC en Santiago representa quizás uno de sus hitos más importantes, hasta el momento.

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01 feb 2013

Como hacer ciudad y no morir en el intento

Cuando se ponen en riego las utilidades de las grandes empresas en general y de las ligadas a la gran industria de las Concesiones en Obras Publicas en particular, salen a la palestra todos sus representantes formales e informales. Es el caso de la ya polémica Autopista Vespucio Oriente.

Este tema latente desde el año 2007, estalló a raíz de la necesidad del ministerio de OOPP de cumplir los compromisos señalados por el Gobierno del Presidente Piñera de ejecutar obras por alrededor de 3.000 millones de dólares (incluyendo fondos públicos y privados) durante 2013, año de elecciones, donde es más necesario que nunca mostrar resultados a los electores.

Los vecinos de las comunas afectadas, Peñalolén, Ñuñoa, La Reina, Providencia y Vitacura han manifestado su preocupación por el carácter secreto que tuvo el proyecto hasta hace poco más de una semana; tuvieron que manifestarse, tomarse las calles, interrumpir el tránsito, concentrarse frente a la Moneda, acudir a la Comisión de OOPP de la Cámara de Diputados, para que la Ministra Silva accediera a entregar información a los Alcaldes ( que por lo demás fue entregada solo en forma parcial y de manera muy desprolija por decir lo menos). Las peticiones de vecinos, tuvieron que hacerse a través de la ley de Transparencia pues el MOP hizo oídos sordos.

Puesto el tema en discusión, la Ministra se comprometió a que el trazado en el tramo Grecia/Príncipe de gales no sería por el interior de las comunas de Peñalolen y La Reina, y que no habrían expropiaciones. La ministra aun no formaliza con su firma ese compromiso

A la semana del compromiso de la Ministra, El Mercurio editorializa que  “como alternativa se ha propuesto un trazado de baja profundidad que requiere expropiaciones, a las que se oponen pequeños grupos de vecinos organizados” para continuar señalando, “por lo tanto el MOP debió exigir a Concesiones una estrategia para enfrentar la oposición alcaldicia y la de grupos organizados de vecinos (siendo generosos con las compensaciones por expropiación, por ejemplo).” Y remata, “la ausencia desde hace cuatro o cinco años de una personalidad de Concesiones que lleve adelante decisiones con la convicción necesaria para enfrentar los lobbies de concesionarios (sic), alcaldes y vecinos.”

Como si fuera poco, y luego del decano de la prensa, Daniel Hurtado presidente de la Cámara Chilena de la Construcción en La Tercera del viernes 25 de enero del 2013, llama a que se aplique la ley, que se proceda a expropiar y que se autorice la construcción en altura en el área expropiable, señalando que los vecinos expropiados tendrían la posibilidad de permanecer en el barrio adquiriendo un departamento en los edificios que allí se construyan. Solo faltó agregar que comprásemos en las sucursales de las cadenas del retail que instalarán sus locales, en los nuevos edificios.

Para rematar, el 28-01-2013, en La Tercera Louis Le Grange, intenta descalificar la participación ciudadana al señalar “que dicha participación se efectúe de manera seria, sobre la base de información verídica y no sobre ideologías y dogmas de grupos minoritarios”.

Olvida (¿o desconoce?) el señor Le Grange que el MOP ha dificultado en todo lo que ha estado a su alcance la entrega de información por cerca de cuatro meses.

Por último pide “disponer de antecedentes más fidedignos elevando el nivel de la discusión y alejándonos de los dogmas de grupos minoritarios”.

Es evidente, que detrás del famoso proyecto AVO está la voracidad de la gran industria inmobiliaria que ronda las comunas de La Reina y Peñalolén en busca de terrenos que ya no dispone en Las Condes, Vitacura, Ñuñoa o Santiago, la “instrucción” del Mercurio de nombrar una autoridad con mano dura en Concesiones -con la convicción necesaria para enfrentar los lobbies de concesionarios (sic), alcaldes y vecinos-, el desplante de la CChc, y los dichos del señor Le Grange, no hacen sino confirmarlo.

La postura de El Mercurio y La Cámara Chilena de la Construcción, y algunos acólitos de sus parroquias, a propósito de las demandas ciudadanas por participación en la definición del trazado y modalidad de construcción de la Autopista Américo Vespucio Oriente demuestra que les aterra la participación ciudadana.

Afortunadamente también existen en la industria de la construcción personas dialogantes, como el Gerente General de Socovesa, empresa constructora de larga data, parece entender mejor lo que está sucediendo. Ha dicho:

Todo indica que el contexto en el que se desarrollan los negocios en Chile cambió significativamente los últimos años.La industria inmobiliaria obviamente no está ajena a estos cambios”. “El escenario pos elecciones municipales es el ejemplo más concreto de este nuevo entorno de negocios. Al anuncio del congelamiento de los permisos de edificación de la alcaldesa Tohá en Matta Sur, se suman las declaraciones de la alcaldesa de Providencia Josefa Errázuriz que ha declarado que “las inmobiliarias deben asustarse, no porque no dejemos construir, sí porque protegeremos las calidad de vida de nuestros barrios”.

Reflexiona luego que “nuestra sociedad, que en los últimos años modernizó significativamente su escala de valores, ya no acepta el desarrollo a cualquier precio”, “esta es una discusión nueva y está claro que llegó para quedarse” y cierra “la politización del tema urbano es un signo de la evolución del país. Mal que mal, política viene de polis, que no es otra cosa que ciudad. Pero como sociedad debemos administrar sabiamente esta legítima tensión entre intereses diversos y en ocasiones contrapuestos. Si estas controversias propias del desarrollo urbano se resuelven por el lado del inmovilismo, no haremos más que acentuar la desigualdad y el malestar ciudadano”.

Hoy la personas no queremos más de lo mismo, queremos hacer ciudad con los ciudadanos, no queremos el desarrollo por el desarrollo, exigimos participacion, queremos que se nos trate como seres humanos y no como clientes, la institucionalidad política y la gran empresa deben entenderlo, no hacerlo solo significa agudizar los conflictos, situación que los ciudadanos no queremos y esperamos que las autoridades tampoco.

Los ciudadanos hemos entendido que tenemos derechos y que debemos luchar por ellos, habrá muchos muros que derribar, poderes facticos que vencer, obstáculos que superar pero unidos, organizados y con decisión de luchar por lo nuestro, seguro lo lograremos.

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01 feb 2013

¿Estamos preparados para un desastre con quemados como el de Brasil?

Esta vez la pregunta me la formula la periodista de mi Hospital, la Posta Central, por encargo de las autoridades.Mi respuesta es la misma que en el 2001 a la vuelta de colaborar en la atención de las víctimas del desastre de Mesa Redonda en Lima. La misma cuando la pregunta se repitió, el 2004, después del incendio del Supermercado Ycuá Bolaños en Asunción y del incendio de la Discoteca Cromañón de Buenos Aires.La misma, después de atender a las víctimas del desastre Aéreo de Peñalolén el 2008 y a las del Incendio de la Cárcel Pública de San Miguel el 2010.

Las autoridades y los Gobiernos cambian, la pregunta se repite y después suele ocurrir algo similar a lo que ocurre con los medios.

Los grandes quemados suelen ser gran noticia cuando se queman, una menor cuando fallecen, pero ninguno está allí, cuando se van de alta de nuestros Servicio, con alegría por haber salvado la vida pero con enorme incertidumbre por lo que les espera, ahora, allá afuera.

La autoridad elabora un relato, tranquiliza y da garantías a la población, hace algún gesto simbólico y luego, probablemente atrapada en la amplitud de los problemas, postergan las soluciones hasta la próxima emergencia. Entonces, tal vez se repita la pregunta.

La respuesta es No… pero se podría. El 2001 era una presunción. Hoy es una certeza. Nos hemos ocupado de que así sea.

Las cosas han cambiado en Chile para los Grandes Quemados. Hasta el 2004 fallecían siete de diez. Nuestra intervención la redujo a la mitad el 2005 y hoy día después de remodelación del Servicio y la incorporación de los pacientes al AUGE el 2007, rescatamos siete y hasta ocho de cada diez. Hemos sido reconocidos y premiados por eso en los foros internacionales.

Pero a veces las autoridades no lo asimilan no lo dimensionan. La experiencia en medicina se trasmite de manera vivencial. Producto de la especialización quedamos congelados en aquello que no es nuestro hacer de todos los días. Formados en las décadas pasadas, tal vez, pueden seguir creyendo que los Grandes Quemados se mueren y que nuestras capacidades son las de entonces y no ver nuestras potencialidades.

Hoy tenemos indicadores que no se ven mal en el contexto del OCDE. A costos muchísimo menores, resultado del esfuerzo, tenacidad, devoción y creatividad de una gran equipo de jóvenes y antiguos intensivistas, cirujanos, enfermeras, kinesiólogos, técnicos, especializados en la práctica cotidiana.

Así han aprendido no sólo a dar atención y cariño a esos pacientes sino a lidiar con los problemas de todos los días: las fallas de equipos, la falta de mantenimiento, las rupturas de la cadena de frío, los quiebres en la cadena de suministro, la pesadez de movimiento de la burocracia, la permanencia de cuellos de botella, los conflictos políticos de las autoridades, los cambios reiterados que rompen la continuidad, obligan a entrenar la paciencia y volver a comenzar.

Digo, con ese equipo, con ese entrenamiento, se podría. Hemos probado que un equipo formado por un cirujano un intensivista y una enfermera expertos, mas el equipo habitual de cirujanos de urgencia, intensivistas y enfermeras de nuestros Hospitales Base se podrían tratar hasta seis Grandes Quemados en sus Unidades de Paciente Crítico. Podríamos formar cinco de esos equipos. Eso ampliaría a treinta y ocho nuestra capacidad. Si a eso sumáramos las capacidades que hemos desarrollado en el mundo privado pueden ser más.

Eso es lo que nosotros, los especialistas, podemos hacer. Lo hicimos recientemente ante la tragedia de La Pintana. Cinco Grandes Quemados simultáneos, que aún luchan por sus vidas.

Cinco en 15 millones es como sesenta y tres en Brasil. Es lo que nosotros podemos hacer.Conseguir ponerlo en acción, tomar las medidas necesarias, planificar, coordinar, anticipar, esa es tarea de la autoridad.

También es, a propósito de anticipar, diseñar el cómo asistir a los Grandes Quemados después de salvar sus vidas. Hay allí un problema emergente. Nadie queda sin secuelas y deben volver a La Pintana, a Puluqui, a Melika, a Puqueldón, a Iquique, Arica, Copiapó. Cómo los apoyamos hasta hacer realidad su reintegro pleno a la sociedad, a la familia, al trabajo. Esa es otra dimensión de la tarea.

Cómo apoyar a los que como Brígido, que se cayó dentro de un horno de carbón, se comprometió el 70%, por muchos días dudamos de la posibilidad de rescatarlo y, con todo, esta semana, partió de vuelta a Chanco a conocer el hijo que llegó a la vida mientras luchábamos por la suya. Eso es materia para otro escrito. De eso hablaré en el Congreso Mundial de Cirugía Plástica que se realizará en nuestro país a fines de mes. Esperamos que el problema esté en la agenda de las autoridades.

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01 feb 2013

Chile a 40 años del golpe

El 11 de septiembre de 1973, una fecha que para algunos representa el fin de nuestro siglo XX “corto” (iniciado con la emergencia de los partidos obreros en las primeras décadas de ese siglo), más corto incluso que el siglo XX europeo de Hobsbawm, marca también el inicio de una violenta dictadura militar y civil que duraría nada menos que 17 largos años, y que llegaría a su fin, paradójicamente, casi al mismo tiempo que en Europa caía el muro. Acá, en Chile, también se botaba un muro.

No es que en Chile no existieran antes de esta fecha fenómenos de represión y violencia por parte del Estado, si algo aporta la historia desde abajo, es precisamente el mostrar y traer a la luz, las múltiples expresiones de violencia ejercida contra aquellos que en el horizonte de la regulación estatal, han aparecido como extraños y peligrosos para el orden interno. Chile es eminentemente autoritario.

Pero el tipo de violencia que se lleva a cabo tras el golpe de 1973, sí se puede separar, en parte, de las múltiples expresiones de violencia estatal que han opacado al menos, esa idea del Chile Republicano: su carácter genocida y reorganizador.

Claro, la violencia pos golpe, es una violencia rutinaria, burocrática y con claros rasgos genocidas, que desde décadas antes del golpe, ya se venía fraguando mediante la identificación ideológica de los “enemigos”, esos que tras el golpe serán tratados en los quirófanos del Estado Desaparecedor, para intentar al menos, curar al cuerpo social de este “cáncer marxista”.

Dicha violencia necesitaba de especialistas, no podía ser al azar, por lo que sobre todo en la década del 60, comenzarán –las FF.AA. chilenas- a buscar referentes doctrinales para combatir la subversión interna.

Interesante al menos, es saber que ya en 1961 el Ejército chileno enviará a Argentina a dos Mayores, René Zúñiga Cáceres y a Sergio Arellano Stark (el mismo de la caravana de la muerte), a que participen en el Primer Curso Interamericano de Guerra Contrarrevolucionaria, realizado en Buenos Aires en octubre del citado año.

En dicho curso, dictado por especialistas franceses ex combatientes de Indochina y Argelia y por argentinos capacitados por estos en la Escuela Superior de Guerra de París, y que, dicho sea de paso, contará con la participación de 14 países de la región y con alumnos norteamericanos, se darán las pautas a seguir con la subversión interna de cada país.

Los métodos ahí aprendidos, y que nuestros representantes se encargarán de replicar en manuales y conferencias, servirán en parte, de base –sobre todo en Argentina- para las formas que adoptará la represión tras los golpes de Estado en el Cono Sur.

Los campos clandestinos de torturas y desaparición, serán en esta nueva apuesta represiva, los verdaderos ejes desde donde se modele las nuevas sociedades latinoamericanas.

En Chile solo nos basta nombrar lugares como Londres 38, José Domingo Cañas, la Clínica Santa Lucía, Villa Grimaldi o Simón Bolívar, para poner de manifiesto el carácter genocida de la dictadura.

Carácter que llevó al Juez español Baltasar Garzón, al Auto de procesamiento contra Augusto Pinochet, procedimiento sumario 19/97: Terrorismo y Genocidio “Operativo Cóndor”. Dicho procesamiento se hizo teniendo presente que uno de los objetivos de la dictadura fue, la “destrucción parcial del propio grupo nacional de Chile integrado por todos aquellos que se les oponen ideológicamente a través de la eliminación selectiva de los líderes de cada sector que integra el grupo por medio del secuestro seguido de desaparición, las torturas y la muerte de las personas del grupo infringiéndoles gravísimos daños físicos y mentales”.

La construcción social de esta violencia de carácter genocida, que, como se ha mencionado, debiera ser rastreada mucho antes que el 11 mismo, permitió una naturalización de la violencia –la prensa ayudó muchísimo a esto-, y porque no decirlo, hasta cierto grado de indiferencia de parte de la sociedad chilena con lo que ocurría fuera de sus paredes (el miedo como disciplinador social fue muy efectivo).

Esto nos debiera persuadir hoy, a 40 años del Golpe Militar (en septiembre de este año), para que analicemos de qué manera se construye, se legitima y se naturaliza, las formas de violencia que aun hoy están presentes en nuestro Chile Republicano, ya que basta con ver el actuar del Estado en el territorio Mapuche, en donde los allanamientos son pan de cada día y en donde la integración es a palos -aun nos duele la imagen de carabineros golpeando con una escopeta a una madre mapuche con su hijo en los brazos-, para que nos preguntemos ¿hasta qué punto seremos solo observadores de los actuales modos de violencia estatal? La espiralidad de la Historia, nos debiera poder permitir sacar valiosas lecciones.

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01 feb 2013

Las miserias del binominal

Nunca será excesivo denunciar el corrosivo efecto que ha tenido el sistema binominal en las prácticas políticas de nuestro país. Inventado por los asesores de la dictadura (o sea, los actuales líderes de la derecha, principalmente de la UDI), el sistema ha corrompido las formas de hacer política y degradado la autoridad del Congreso Nacional.

Las negociaciones que están en curso para armar las plantillas de candidatos a senadores y diputados, tanto en el oficialismo como en la oposición, están dejando al desnudo las miserias de un sistema que distorsiona la voluntad de los electores. Ya se ha dicho hasta la saciedad: si una lista obtiene el 65% y otra el 33% de los votos, ambas eligen un parlamentario.

En los hechos, las negociaciones de los partidos anticipan los resultados. Como se eligen solo dos diputados por distrito y dos senadores por circunscripción, el partido que instala al candidato más fuerte en la lista de su coalición (apellido conocido, figuración en los medios, con más dinero para la campaña, etc.), tiene prácticamente asegurada su elección, ya que lo normal es que cada coalición elija un parlamentario (lo excepcional es que una coalición doble en votación a la otra y se quede con los dos cargos).

En este esquema de hierro, los partidos prefieren que los parlamentarios en funciones se queden en el cargo, porque cuentan con las redes que se requieren para sobrevivir en las competencias. Esa es la clave del principio que, casi sin rubor, se proclama en las negociaciones: “el que tiene, mantiene”.

O sea, el parlamentario en ejercicio consigue un seguro contra incendios y puede considerarse prácticamente reelegido antes de que voten los ciudadanos. Así es como algunos diputados cumplirán 24 años en el cargo.

El único factor de incertidumbre para los “propietarios” de los escaños ha sido la gradual incorporación de las primarias, que van alcanzado gran legitimidad como procedimiento de participación dentro de los partidos y las coaliciones. De todos modos, quien ocupa el cargo lleva mucha ventaja.

No pocos pronunciamientos de algunos senadores y diputados sobre tal o cual materia están frecuentemente influidos por el cálculo acerca de cómo sacarle ventaja al probable “socio/adversario” con el que compartirán lista. Ese ha sido el caso de varios diputados ansiosos por saltar al Senado. Cada paso y cada palabra están en función de la posibilidad de sumar votos como sea.

En el caso de la centroizquierda –y dado que la mayoría de los chilenos apoya a Michelle Bachelet para la Presidencia-, algunos parlamentarios incluso hacen ostentación de una supuesta “cercanía” con ella para mejorar su propia posición electoral. Todo vale.

Es irritante constatar que hay diputados y senadores prácticamente inamovibles gracias al bendito sistema electoral. Y cuando corren algún peligro de ser removidos por los electores, se cambian de distrito o circunscripción. Son las reglas del juego, se dirá. Así es. Pero se trata de un juego corrupto, que ha favorecido la formación de una casta parlamentaria.

El 22 de enero, el Senado se pronunció sobre un proyecto de cambio del binominal que fue enviado en 2005 por el gobierno del Presidente Lagos, el que permitía aumentar el número de diputados y obligaba a discutir un nuevo sistema. El resultado fue este: 23 senadores votaron a favor de la idea de legislar, 13 en contra y 2 se abstuvieron. ¡Y el proyecto fue rechazado! Se necesitaban 25 votos para aprobarlo.En otras palabras, una minoría de 13 senadores (de un total de 38) tiene el poder de bloquear el cambio de un sistema insanablemente desprestigiado.

Por si fuera poco, a veces queda al descubierto el penoso nivel de algunos miembros del Congreso, con lo que surge una pregunta perfectamente legítima: ¿en qué se ganarían la vida algunos de ellos si no fueran parlamentarios protegidos por un sistema electoral espurio?

Se requiere iniciativa popular en esta materia. Lo primero es explicar a los ciudadanos en qué consiste la trampa, pues no todos saben qué significa realmente el binominal, como lo demostró una encuesta reciente. ¿Cómo es posible que elijamos concejales de un modo impecablemente democrático, mediante un sistema proporcional, y no a quienes elaboran las leyes de la República?

La explicación es estrictamente política. Patricio Melero y los demás dirigentes de la UDI defienden la última trinchera de la vieja institucionalidad por razones mezquinas: el subsidio del binominal favorece al partido electoralmente más fuerte dentro de la coalición que se ubica como segunda fuerza nacional, y ese es precisamente el caso de la UDI dentro de la Alianza. ¡Ya es hora de que RN se dé cuenta y se atreva a cruzar el río!

¿Qué opina Golborne de todo esto? ¿Qué opina Allamand? ¿Qué herencia quiere dejar Piñera en esta materia que es crucial para la respetabilidad del Parlamento y para que los jóvenes se sientan motivados a votar?

Ninguna reforma política es más importante que ésta. Todos los candidatos presidenciales tienen el deber de pronunciarse sin ambigüedades al respecto. Del mismo modo, todos los candidatos a diputados y senadores. Hay que votar sólo por quienes se comprometan a establecer un sistema electoral que permita tener una democracia libre de sospecha.

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01 feb 2013

¿Cómo sobrevivir ante las expectativas?

Uno de los miedos más comunes que experimentamos los seres humanos es el miedo al rechazo. No sentirnos aceptados y queridos nos afecta.Como consecuencia de este deseo vivimos tratando de cumplir las expectativas de los demás. El primer ejemplo son nuestros padres.Muchos  esperan que sus hijos o hijas estudien la carrera que ellos no pudieron tener o que se casen con la persona que ellos prefieren.

Los hijos aprendemos, no sólo de nuestros padres sino de la sociedad, a tener expectativas. Y esto es algo que nos hace mucho daño. Poner una medida sobre nuestra vida, dictada por otros, nos hace vivir constantemente tratando de llenar expectativas, que la mayoría de las veces, no queremos o no podemos cumplir. Nosotros no estamos aquí en la tierra para satisfacer las expectativas de nuestros padres, familiares, jefes o amigos.

Claro, si tus expectativas y las de tu entorno son las mismas entonces no tienes nada de qué preocuparte. Si eres de los que ha vivido tratando de llenar las expectativas que otros ponen sobre ti, te aseguro que te sientes cansado y frustrado. Lo peor es que seguimos reproduciendo el patrón. Al llegar a la adultez y encontrar una pareja le entregamos todo el peso y la responsabilidad de que nos haga feliz. Como si nuestra felicidad dependiera de otros. A pesar de lo que Disney nos enseñó, la realidad es otra. Cuando las personas no hacen lo que nosotros esperamos entonces nos decepcionamos y enojamos y allí empieza el caos.

Muchos de nuestros problemas amorosos y de la vida diaria se podrían evitar si no tuviéramos expectativas, pero como eso es muy complicado, lo ideal es saber cómo manejarlas. Al manejarlas adecuadamente podremos vivir acorde a nuestra medida de lo que es ser bueno, inteligente, exitoso, etc. Es decir, no dependeremos de otros para evaluar nuestra vida.

Entonces, ¿cómo podemos cambiar nuestra manera de manejar las expectativas?

1) Es necesario evaluar si nuestras expectativas son realistas. Esto se aplica tanto para nosotros mismo como para las expectativas que ponemos sobre otros. Esperar que tu pareja resuelva tus problemas no es realista. Sin embargo, querer que te escuche o aconseje puede ser más lógico.Claro, si nunca te ha escuchado ni aconsejado creo que el problema no son las expectativas sino la persona.

2) Las expectativas usualmente nacen de experiencias pasadas. Por ende, conocer las vivencias de las personas que te rodean y cómo éstas han impactado su vida es fundamental para comprender porqué esperan tal o cual conducta.

3) Pide ayuda. No tengas miedo de decirle a la persona, de la cual esperas algo, que necesitas que te ayude para lograr tu objetivo. Por ejemplo: “en realidad me ayudaría si limpias el auto porque necesito ir a buscar a mi hermano al aeropuerto”. En vez de esperar que la persona, por arte de magia, se dé cuenta que necesitas ayuda o que el auto está sucio, pídele ayuda.

Y por último, para aquellos que han sufrido por nunca poder cumplir las expectativas o viven defraudados de los demás, les dejo este pequeño poema:

“Ah, Sí
hay cosas peores
que estar solo
pero a menudo hace falta décadas
para entenderlo
y en la mayoría de los casos
cuando lo entiendes
ya es demasiado tarde
y no hay nada peor
que demasiado tarde.” ( Charles Bukowski).

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31 ene 2013

Accidentes de buses

El día 17 del presente, un bus interprovincial de dos pisos, de la Empresa Línea Azul, se volcó en la carretera 5 Sur en las cercanías de San Francisco de Mostazal, con un saldo de dos personas fallecidas y treinta y tres heridos.

El accidente señalado, provocó múltiples reacciones de diversos actores de la vida nacional, tal como ocurre siempre en casos como este. Entre otros argumentos, se aludió a lo inseguro que resultaría, transportar pasajeros en forma regular en buses de dos pisos, por su inferior ángulo de volcamiento, así como por estar supuestamente construidos con materiales más livianos y a la falta de normas técnicas relacionadas.

Sin perjuicio de la mayor o menor veracidad de las opiniones vertidas, lo que daría espacio para otro artículo, estamos ciertos que la pregunta que debería formularse en este caso es ¿disminuirían los accidentes, de eliminarse las situaciones planteadas? Desafortunadamente la repuesta es negativa.

En efecto, el mayor problema que afecta al Transporte por Carretera en general y al de Pasajeros en particular, es un atraso institucional importante, que la Comisión de Transporte del Colegio de Ingenieros viene haciendo notar durante varios períodos de gobierno.

La autoridad de transporte, está radicada en diez reparticiones públicas en las que destacan dos ministerios, con sus respectivos niveles estratégicos y tácticos u operacionales, con la sola excepción del Transporte por Carretera en que la representatividad o liderazgo del nivel operacional no se encuentra establecida.

El Transporte Marítimo es liderado por la DIRECTEMAR, el Aéreo por la DGAC y el Ferroviario por EFE, pero como ya se dijo, el Transporte por Carretera, carece de la representatividad señalada.

Esta anomalía de tipo organizacional, provoca múltiples problemas, entre otros, desactualización del inventario de funciones que le corresponde ejercer a la autoridad de transporte en el sector de carretera, demora en incorporar las nuevas funciones que la modernidad trae consigo, problemas para radicar las nuevas funciones (cuando se llegan a establecer) en alguna repartición y, lo más importante, incapacidad de gestionar y explotar el sistema de carreteras de nuestro país con una mirada acorde con la realidad actual.

Esta última afirmación se confirma con un par de ejemplos. La inexistencia de un liderazgo fuerte a nivel operacional impide la coordinación requerida entre autoridades para el manejo terrestre de cargas peligrosas, lo que ha traído consigo decisiones cuestionables, como la de autorizar el transporte masivo por carretera de Gas Natural Licuado sin el acuerdo del ministerio de Transportes, hecho denunciado por el Colegio de Ingenieros en su oportunidad y que representa un peligro potencial cierto.

O bien la imposibilidad que mineros y madereros dispongan de concesiones de caminos en los que se pueda transitar con camiones de tonelajes superiores a 45 Ton, lo que le resta competitividad a esos sectores, mientras los norteamericanos, canadienses y australianos, entre otros, lo pueden hacer. El retraso en la actualización y tramitación de Normas Técnicas y, para que decir el caos inicial del Transantiago, avalan asimismo la necesidad de crear un organismo encargado de regular todo el tráfico por carreteras, especialmente de pasajeros y de carga.

No obstante lo anterior, lo que aparece como más negativo, es la obligación que afecta al ministro de Transportes de asumir funciones operativas, en detrimento de las estratégicas que le corresponden por derecho propio, con lo cual se ven afectados los otros modos en lo que a agenda pública se refiere y la falta de independencia de las autoridades sectoriales del transporte. El Transantiago habría resultado notablemente mejor, si hubiere existido la autoridad señalada y esta hubiese sido independiente.

Resuelto el problema institucional señalado, con seguridad se podrá afirmar que se está en la senda de disminuir los accidentes en carretera, generalizadamente y no sólo de buses de pasajeros.

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