15 abr 2013

Para calmar los nervios

La “U” demostró que en el torneo local tiene plantel suficiente y derrotó a Palestino 4-1, pese a jugar sólo más que regular y con altibajos y quedó de sublíder en el Torneo. Tuvo en cancha a una de sus mejores alineaciones y si el técnico Darío Franco la mantiene, asoma con buena opción para ganar la Copa Chile.

El ultimátum de la directiva al entrenador Darío Franco de ganar la Copa Chile y el torneo local o de Transición, para mantenerlo en el cargo, obligó a éste a analizar junto al plantel el mejor camino.

Las decisiones y el comportamiento fueron satisfactorios, porque el equipo goleó 4-1 a Palestino y la actuación fue una de las mejores de las últimas fechas, sin ser sobresaliente.

La “U” quedó de sublíder del torneo a sólo tres puntos del puntero, Unión Española. El equipo llegará así estimulado para la disputa de este miércoles por la Copa Chile y también con el ánimo alto para las últimas fechas del torneo de Transición, donde le quedan los más difíciles compromisos, entre otros, con O’Higgins (en Santa Laura), Colo Colo (estadio Nacional) Cobreloa (Calama) y U. Católica (San Carlos).

Una tarea muy difícil, más aún, que a Unión sólo le queda de los grandes, enfrentar a Colo Colo y a O’Higgins (ambos en Santa Laura), a O’Higgins ante la “U” y Unión Española y a U. Católica, un cuarto en discordia, con Colo Colo (de visita) y la “U”, de local.

¿Cuáles fueron las causas de la goleada? Primero, como ya habíamos anticipado, Palestino era un rival débil y segundo, que la oncena que ingresó fue casi la ideal o mejor de los azules, con un medio campo potente, quizás el mejor del torneo, con Aránguiz, Marino, Fernández y Mena, la línea de 3 zagueros fortalecida, con el ingreso de Lichnovsky y Osvaldo González por Acevedo y Velásquez de irregular cometido.

Además, el ataque, con Ubilla, Díaz y Lorenzetti, muy movedizos, mostrándose para ser habilitados y disparar prontamente. Y también con labor defensiva, intentando quitar el balón a la defensa tricolor y molestando su accionar.

De esta manera, los azules eran dueños de las acciones y el primer gol vino de un córner de Fernández, conectado de cabeza por Díaz, anticipándose al buen defensa Riquelme. L a ubicación de Díaz tenías por finalidad disputar por alto al buen zaguero paraguayo de Palestino.

Un acierto, porque cualquier otro, dejaba en ventaja al defensa tricolor. Y los aciertos fueron esta vez la tónica de Franco. Díaz salió con un desgarro y fue reemplazado por Civelli y no por Cortés o Duma, para aprovechar la corpulencia del mediocampista argentino, quien a los 56 minutos conectó un medido centro de Fernández y logró el tercer gol.

Antes, a los 51 minutos, Maturana, incorporado por Lorenzetti , había penetrado por la derecha y realizado un excelente paso a Aránguiz, quien llegó hasta el área chica y cuando la defensa palestina le hacía perder el control de la pelota, sin recuperarla, apareció Ubila, con potencia y anotó el 2-1. Civelli y Maturana tuvieron similar actuación. Cuatro a cinco pelotas o pases perdidos y un par de buenas intervenciones, en especial, que resultaron los goles.Como el cuarto tanto azul, a los 82 minutos, iniciado por Maturana, tras muy buena asistencia al centro del área, donde Civelli definió con certera izquierda.

Pero Palestino siempre luchó. Obligó a exigirse a la defensa y cometer muchas faltas y varias tarjetas amarillas. Y asustó, a los 79 minutos cuando estando 3-1 descontó, vía el goleador tricolor, Diego Chaves, quien sacó provecho de un mal despeje de Pepe Rojas- una de las pocas fallas de la zaga.

El triunfo alegró a los cerca de 10 mil espectadores, la mayoría hinchas azules y desde luego a Darío Franco, quien sin mucha autocrítica insistió que los problemas del equipo han derivado de las reiteradas lesiones y no de la deficientes alineaciones y ubicaciones de los jugadores.

La “U” tiene el privilegio de contar en cada puesto con dos y hasta tres jugadores de capacidad similar o casi cercana. En el arco Garcés obliga a Herrera a no fallar. En defensa, tiene aparte de Rojas, González y Lichnovsky, a Huerta, Magalhaes y Velásquez, en el mediocampo a Sebastián Martínez, Videla y el juvenil Ureña, quien debutó ayer, con bastante prestancia.

Lo importante es que el DT saque el mayor provecho de sus aptitudes y elabore un esquema competente para desequilibrar los encuentros. Ha tenido más desaciertos que éxitos. Su capacidad para seguir a cargo del equipo tendrá varias pruebas importantes más, como la del miércoles ante U. Española por la final de la Copa Chile y el fin de semana con O’Higgins. Si no acierta, difícilmente llegara hasta el final del torneo de Transición.

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15 abr 2013

Michelle volvió a la pelea

Era muy tentador quedarse allá, como presidenta de más de la mitad de los seres humanos, las mujeres, y trabajar por mejorar su posición en este mundo aún patriarcal.

Era tentador también por el alto concepto que de ella y su trabajo se tenía. Tanto es así que su nombre figuraba entre los posibles futuros candidatos al máximo cargo en Naciones Unidas. De haberse quedado, tal vez habría sido la primera mujer en detentar este puesto, en un organismo que aunque no siempre ha sido eficaz, ya es grande por trabajar por la paz y el bienestar de todo el planeta… ¿Qué podría ser mejor para un ego y para una feminista?

En lugar de eso, decidió volver… Volver a su país a continuar una obra ya empezada en su primera magistratura. O mejor, después de oírla en sus variadas intervenciones, a rectificar rumbos y hacer lo que antes no pudo y que el pueblo le reclama.

Sabía a lo que venía. En los tres años que estuvo ausente, con el mundo como “aldea global” que hoy tenemos, estaba enterada de todo cuanto aquí acontecía.

Sabía que la esperaba una tarea más ardua casi que la primera, cuando los descalificadores de siempre o quienes no la conocían decían que “no daba el ancho”,en que tuvo que convencer a las dirigencias políticas que sí lo daba, como lo dio y con creces.

Porque recordemos, ella surgió del movimiento de mujeres chilenas de la salud, donde fue ministra, de las poblaciones, de las profesionales. No fue sólo la primera mujer en llegar a Presidenta de la República. Fue también la primera dirigenta política surgida de la sociedad civil.

Hoy tiene que enfrentar adversarios que conocen su peso, su convocatoria, su capacidad y que desde que se fue con un 80 por ciento de aprobación ciudadana, tratan de aniquilar la inmejorable imagen que de ella atesoró su pueblo, reflejado en estas encuestas de opinión que no cesaron en declararla la figura más querida y más capaz para conducir otra vez nuestra nación.

Hoy es más difícil también porque tiene a los movimientos sociales o en contra o en la duda. Aún no confían en sus promesas de realizar cambios profundos en el país atacando la desigualdad.

Pese a que ha explicado que lo que quiso hacer en ese primer período no lo logró porque la Constitución pinochetista exige alto quórum de votos para remover los principales enclaves del modelo de hierro diseñado por Jaime Guzmán. Por el sistema electoral binominal, donde los minoritarios quedan empatados con los ganadores.

Responsabilicemos también a la “política de los consensos”, que dominó los 20 años de gobierno de la Concertación. Con ella, se gobernaba con la derecha y ésta incluso tenía derecho a veto al tocar los puntos cruciales de la coraza que llevamos como modelo económico, social y político.

Pero el tiempo y la distancia han hecho su trabajo. Y tanto Michelle como las directivas de los partidos que la sustentan, han hecho un mea culpa al confesar que ayer no hicieron los mayores esfuerzos por torcer este destino trazado a golpes y terror. Y ahora sí están dispuestos.

El programa que anuncia de cambios en profundidad no puede hacerlo sola ni con los partidos que la acompañan. Hay que construir esa Nueva Mayoría social y política, que supere a la Concertación. Porque primero que nada, hay que cambiar el binominal.

Y aquí es donde se nos pide nuestro aporte, el de los ciudadanos con derecho a sufragio que ahora somos todos, excepto los compatriotas del exilio. Dejemos nuestros gustos o disgustos fuera. Sin políticos, sin parlamentarios, no hay democracia. La real, la que necesitamos, la Nueva Mayoría que presentará la oposición unida, tras las elecciones de noviembre debe reflejarse en la Cámara y en el Senado.

Llegó el momento en que el movimiento social estudiantil, ecológico, regional, de trabajadores, de profesores, mapuche u otros que puedan surgir, tienen que convencerse de que la protesta es importante a la hora de denunciar los yerros y carencias y ponerlos sobre la mesa. Pero, como decíamos antes, no basta con la “problemática”, hay que continuar hacia la “solucionática”.

Como sería aceptar la mejor arma que tenemos en la nueva democracia que necesitamos: el voto.

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15 abr 2013

“Feña” González, un grande de nuestro tenis, dijo adiós

Si bien en marzo del año pasado en las canchas de Crandon Park, en el Master 1000de Miami, ciudad que lo vio iniciarse internacionalmente en el tenis, Fernando González, uno de los más grandes no sólo tenista sino deportista de nuestro país, dio término a su participación en el Circuito Mundial de la ATP, tras perder con el francés NicolasMahut, tenía su despedida en Chile pendiente.

Y este sábado 13 de abril, pagó su deuda en un encuentro amistoso jugado con uno de sus rivales más connotados a lo largo de su carrera, el español Juan Carlos Ferrero, ex número 1 del mundo, en la cancha rápida instalada en la calle Concha y Toro, rodeado de todos sus seres mas cercanos y con alrededor de cinco mil espectadores, apoyado por la Municipalidad de Puente Alto, organismo donde seguirá ligado en una nueva fase de su vida.

“Feña” González, nacido en Santiago el 29 de julio de 1980,formado en el club de tenis La Reina, es una de las 5 grandes glorias de la historia del deporte blanco chileno.

Antes del inicio del profesionalismo o del comienzo de la Era Open del tenis, brillaron Anita Lizana y Luis Ayala, y desde la creación de la Asociación de Tenistas Profesionales ATP,cronológicamente los grandes astros han sido Marcelo Ríos, Nicolás Massú y Fernando González para conformar este quinteto glorioso del deporte de la raqueta.

¿Por qué González se enmarca entre los 5 más grandes del tenis? Primero señalemos que tuvo una trayectoria cercana a los 20 años de actividad. El llamado “bombardero“ de La Reina, se trasladó junto a sus padres y hermanas, a comienzos de los noventa,a Miami en Estados Unidos donde trabajó con su primer gran técnico el chileno Patricio Apey. Con este conoció las primeras campañas, triunfos y derrotas como la final del destacado campeonato infantil Petit Princes, en Francia,en 1994 donde cayó en su primer duelo con el también infantil Juan Carlos Ferrero.

Fernando tuvo una gran campaña como menor. Siempre estuvo entre los primeros,tanto en infantiles como en intermedia y en juveniles.En 1997, en su primer año sub 18, ganó el junior dobles de EEUU con Nicolás Massú. El 98 se ubicó en mayo como número 1 juvenil al ganar el Campeonato Juvenil de Roland Garros en París, venciendo a su ya conocido adversario Juan Carlos Ferrero.

Al terminar el año no mantuvo esa ubicación finalizando en cuarto lugar desplazado por Roger Federer, Guillermo Coria y David Nalbandian que también serían astros del circuito profesional.Pero se consoló ganando su primer título profesional en el Campeonato Futuro 3 disputado en el tradicional club Stade Francais.

Ya a partir de 1999 Fernando entró al Circuito profesional. Al año siguiente ganó su primer título ATP al vencer a su compatriota Nicolás Massú en Orlando.

El 2002 ganó el ATP de Viña del Mar y el mismo año en Palermo. El 2003 fue pilar del equipo que ganó la Copa de Naciones de Duesseldorf. El 2004 nuevamente ganó Viña y repite el titulo de Duesseldorf. El 2005 en gran campaña venció en Aauckland, Aamersfoort y Basilea. El 2007 triunfó en Beijing. El 2008 Viña del Mar y München y el 2009 ganó por cuarta vez Viña del Mar.

En los cuatro campeonatos más antiguos del mundo que conforman el Grand Slam es el único jugador chileno que se ubicó a lo menos en cuartos finales en cada uno de ellos. El 2002 cayó en cuartos del Abierto de Estados Unidos, en 5 set con Sjeng Schalken; el 2003 en cuartos de Roland Garros perdió con Ferrero; en 2005 alcanzó cuartos finales de Wimbledon y el 2007 no sólo llegó a cuartos sino alcanzó la final cayendo con Roger Federer consiguiendo ubicarse quinto en el ATP, su mejor ubicación histórica y el 2009 en Roland Garros avanzó a semifinales.

Fernando, es el único jugador chileno, en la era profesional,que durante su carrera venció a jugadores números uno vigentes y lo hizo tres veces. El 2003 superó en cuartos finales de Hamburgo al australiano Leyton Hewitt, ese mismo año en semifinales de Washington derrotó a André Agassi y el 2007 en el Campeonato de Maestro, jugado en Shangai derrotando a Roger Federer. En síntesis durante su carrera profesional ganó 370 partidos y perdió solo 202.

En Copa Davis, que es una de las facetas más importantes de nuestros tenistas para los aficionados del país tuvo también una notable campaña. Debutó en 1998 frente a Argentina en Buenos Aires.

Estuvo en las últimas dos grandes instancias del equipo, los cuartos finales del Grupo Mundial el 2006 frente a Estados Unidos y el 2010 frente a República Checa. Alcanzó 31 victorias en su recorrido 20 en individuales y 11 en dobles.

Respecto a su participación en los Juegos Olímpicos, es el único tenista de la era profesional que ganó las tres diferentes medallas olímpicas, la de oro en dobles en Atenas junto a Nicolás Massú, la de bronce en singles también en Atenas 2004 y la medalla de plata en individuales, 4 años después en Beijing, cayendo con el español Rafael Nadal.

Fernando continuará ligado al tenis. Desde luego, manejando la Fundación que lleva su nombre en la que espera apoyar a los talentos deportivos.Y como parte de esta labor se ha comprometido con la Municipalidad de Puente Alto para trabajar en el desarrollo de futuros tensitas.

Y con proyección a la capitanía de Copa Davis la que algún día espera alcanzar, ha comenzado a trabajar como técnico de una de las promesas actuales como es el veinteañero Matías Sborowitz.

Al terminar, reiteremos que no sólo fue un notable tenista por 20 años, primero como junior y luego como profesional, permaneciendo entre los 25 mejores del mundo por 6 años sino que además de gran jugador, fue gran deportista ya que el Círculo de Periodistas Deportivos lo designó en tres oportunidades el mejor en la especialidad del tenis.

Son datos y más datos, en una apretada síntesis de un hombre que el tenis chileno no olvidará fácilmente.

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15 abr 2013

Palacio Iñiguez, la negligencia causó el incendio

Este imponente palacio, protegido por la institucionalidad patrimonial por sus valores arquitectónicos e históricos, localizado en la esquina de la Alameda Bernardo O´Higgins con Dieciocho, comuna de Santiago, fue construido hace más de 100 años, exactamente en 1908, y sus arquitectos fueron Ricardo Larraín Bravo y Alberto Cruz Montt. En el primer piso, enfrentando la principal avenida del país, funciona la conocida Confitería Torres, excelentemente bien dirigida por Patrizia Misseroni y Claudio Soto.

El instituto profesional Duoc UC adquirió en 2008 este palacio con la idea de adaptar sus espacios físicos interiores para las funciones propias de la enseñanza técnica que imparte, a sabiendas que la autorización para los cambios requeridos tenía que ser entregada por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN).

Los dueños del instituto creían que los miembros del CMN iban a ser simples comparsas y que la aprobación a sus necesidades se iba a lograr con una simple tramitación y por esta razón compraron ese magnífico inmueble.

Pero el DUOC UC se equivocó en su apreciación porque sabemos que los interesados en la remodelación interior le han presentado al CMN en cuatro oportunidades sendas propuestas para eliminar muros y otras refacciones, las que han sido rechazadas por diferentes motivos.

Por tal razón esas dependencias se encontraban desocupadas sin que sus propietarios adoptaran las medidas preventivas de seguridad. A raíz de esta inexcusable negligencia, una serie de mendigos y personas ajenas ingresaban al palacio como Pedro por su casa.

A las 07,00 horas del martes de la semana pasada se originó en la parte alta del edificio un incendio que produjo bastantes destrozos, pero afortunadamente sin afectar a la mencionada confitería, la que visité el mismo día al atardecer, oportunidad que tuve para intercambiar opiniones con los mozos que allí atendían al público.

Al mediodía y antes que los bomberos cumplieran con la totalidad de su labor para extinguir el fuego, el ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke, muy suelto de cuerpo, anunció públicamente que la próxima tarea era reforzar y restituir las fachadas y ¡ oh tremenda sorpresa ! proceder al “vaciamiento” de sus espacios interiores. (sic).

Hemos sabido por el arquitecto Miguel Saavedra, Director de Obras de la Municipalidad de Santiago, conforme a una carta aclaratoria publicada en un medio de prensa de circulación nacional, que su oficina técnica ha estado fiscalizando el edificio desocupado, mejor dicho abandonado, informándole a sus dueños que la obligación de los mismos era recuperarlo en su integridad, lo que significa respetar plenamente las particulares características de su interior.

De ello se desprende que el imprudente deseo de Cruz-Coke en orden a “vaciar”, que en la práctica es demoler, es definitivamente inviable tal como se lo manifestamos el viernes pasado por correo electrónico al arquitecto Emilio de la Cerda, secretario ejecutivo del CMN.

El origen del incendio deberá ser investigado por el cuerpo de Bomberos, por la Policía de Investigaciones y naturalmente por un acucioso fiscal del Ministerio Público.

En todo caso la injerencia de Cruz-Coke en esta materia es improcedente porque el CMN, quien tiene la tuición de la aplicación de la Ley Nº 17.288, depende directa y exclusivamente del ministro de Educación y no de él.

Podríamos decir entonces que el ministro de Cultura, a pesar de estar bien evaluado en las encuestas, ha actuado en este caso como un simple opinólogo.

Ahora esperamos que el CMN ejerza sus atribuciones legales para que el palacio se recupere tal como lo proyectaron los arquitectos Larraín y Montt y como presumimos que el DUOC UC tiene contratados los seguros de incendio correspondientes, estos educadores dispondrán de los recursos monetarios necesarios para pagarles a los profesionales y trabajadores que lo rehabilitarán, anhelando que el incendio se produjo por causas fortuitas y que Cruz-Coke se arrepienta de su ex abrupto.

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14 abr 2013

Mes del libro, sin cultura

El clásico sofisma de que los números no mienten se escucha una vez más: sus felices y desengañados cultores dirán que cosas buenas están pasando con el libro en nuestro país y el mundo. Digo sofisma porque los números claro que no mienten, así como tampoco lo hacen las letras o el código morse: miente quien hace uso de ellas.

Pero claro que sí. El dato duro está al alcance de cualquier hijo de vecino. Anoto lo que todo el mundo sabe. Un nuevo libro aparece cada medio minuto, ciento veinte, cada hora, dos mil ochocientos, al mes.

Si en los primeros cien años desde que el gran hombre de negocios llamado Gutenberg (re)inventara la imprenta (asunto ya hecho por los chinos mucho antes) se publicaron treinta y cinco mil libros, en los últimos cincuenta años, como cuenta Gabriel Zaid, la cifra llega cómodamente a treinta y seis millones de ellos. La biblioteca total de esta estrambótica cifra debería abarcar veintiséis kilómetros.

¿Y nuestra copia feliz del Edén? “¡A descorchar otra champaña por un nuevo éxito!”, se oye en solitarias oficinas gubernamentales. El porcentaje de lectores en Chile según una encuesta reciente de la UNESCO, sobrepasa a países como México, Perú o Colombia; a diferencia del 67% de estos últimos, sólo el 37% de los nuestros no lee ni el diario con el que envuelve los pescados y nuestra pesquisa de textos digitales en internet es la que más crece en el continente. ¿Ve?, me dice uno que otro detractor on line, “estamos” haciendo bien la pega.

Sin embargo, algo falla aquí. Caerá sobre mí una vez más el mote de pequeño burgués que no entiende que su lugar es la parte baja de la pirámide y que se deje de leseras; ya sabe, el típico resentido que vota por el patrón (porque cree éste que le va a dar plata, pobrecito) que te enrostra “y tú que tanto alegas, qué estás haciendo por cambiar algo”. Vale. Sé que es poco. Pero es más que molestar, de puro parqueado, frente al laptop, una noche de sábado. Aparte de escuchar sus sandeces trato de educar, advertir o al menos molestar con lo que estimo un par de verdades. Ejercicio en extinción en duda, porque puede que Chile y el mundo se llenen de libros, pero se están vaciando más y más de cultura.

Indigna que estas estadísticas no digan nada del precio vil y usurero de los libros, los más caros del continente, ¿también la cultura es un bien de consumo, señores mercaderes? ¿o es parte de alguna oscura estrategia de control social el limitar el acceso a la cultura?

Indigna que estas estadísticas nada digan de medievales cazas de brujas como la reciente pataleta de una Torquemada ariqueña contra un escritor local y su intento por difundir entre los estudiantes al degenerado Allen Ginsberg(¿?). ¿Qué viene ahora? ¿Prohibir a Rimbaud, a Verlaine, a Lewis Carroll, a Miles Davis, a Benjamin Britten y a cualquier artista que se haya declarado gay en un momento dado? ¿Qué tiene que ver la opción sexual con el talento?

Indigna que los chilenos (que a menudo mienten en estas encuestas) se declaren lectores ávidos de conocimiento pero que ocho de cada diez no entienden lo que leen y su vocabulario tenga un pobre promedio de setecientas palabras. Los tristes razonamientos del hombre de la calle, del futbolista o del honorable registrados por las cámaras de televisión son la prueba al canto.

Indigna estas encuestas no recojan el impacto mediático que detractores y defensores del ministro de Educación, académico connotado, protagonizaron al hacer un penoso copy-paste en la redacción de sus argumentos. Como docente uno debe evaluar con un dos a quien lo comete. Imagine la risa de sus alumnos hacia usted después de este incidente, colega. “Si la elite lo hace, entonces ¿por qué yo no?”

Indigna la cobarde complicidad de nuestros hintelectuales (sic), hoy absortos en la redacción de sus indulgencias culinarias y sexuales, (casi siempre apócrifas), antes de la historia que transcurre ante sus ojos.

Alguna vez el escritor dedicó páginas excepcionales a la filípica, a la catilinaria que corregía vicios sociales, y pretendía formar la mente y espíritu de un pueblo: un Cicerón, un Swift, un Flaubert, un Larra, un Borges poco y nada le valen al posmoderno escribano chilensis, un mero epígono, al final del día, de voces gloriosas muertas hace ya varias décadas.

Por eso descreo, observo, y tomo distancia, como aquel lúcido animalito de la Granja Animal de Orwell. Agite sus cifras todo lo que quiera, doctor, injúrieme por sus redes antisociales hasta el hartazgo si le parece, pero si se esfuerza a entender realmente lo que lee, se dará cuenta que los que realmente leen están marchando en las calles y proponiendo con lucidez, realmente, un mundo mejor.

Ellos sí tienen un mes del libro y la cultura de verdad, por ellos y para ellos sí vale la pena seguir escribiendo.

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14 abr 2013

La estrategia de perpetuación

Un vespertino de la ciudad de Santiago, ha informado en detalle la tarea de intervención electoral procedente del más alto nivel de gobierno, tendiente a la formación de una lista de candidaturas parlamentarias “competitivas”; es decir, se supone capaces de lograr un empate en la futura composición de ambas cámaras del Congreso Nacional, la que emergerá de los comicios de noviembre próximo.

Se señala en la información que La Moneda respalda esta actitud de injerencia en encuestas a su disposición que le entregaría a las fuerzas hoy en la oposición la capacidad de “doblar” en varios distritos de diputados e incluso en ciertas circunscripciones senatoriales.

Este esfuerzo, lógicamente, ha sido encargado con alto “secretismo”. Añade la información que los ajetreos desde el palacio presidencial tendrían como propósito “bajar” a competir, desde su cartera al ministro de Cultura, debido a un supuesto sobresaliente posicionamiento en tales encuestas que lo haría una “potente” carta electoral en la región de Coquimbo.

Como el trabajo debiese ser completo, un grupo de juristas tendría que encontrar la manera que tal postulación sea factible, ante el detalle no menor que la Constitución Política del Estado exige que los ministros renuncien un años antes cuando se tienten o sean tentados para postular al Parlamento.

Este proceso de aunar voluntades convergería, naturalmente, en la primacía indispensable para proyectar al actual gobernante al sillón presidencial en el 2017.

La teoría de la silla musical en versión ampliada. El gobierno como comando de campaña electoral.

Esta es la distorsión y desnaturalización de funciones que vengo denunciando desde hace varios meses. La torpeza de estos intentos me podría inclinar a guardar silencio.

Sin embargo, hay un tema-país: la intervención electoral es de muy triste recuerdo y de nefastos efectos, no es propia de las reglas del juego democrático, conlleva la huella y la marca de un autoritarismo de muy mal sabor en nuestro país.

La razón es inequívoca, desde el gobierno central se interviene a los partidos afines, dañando su legitimidad e institucionalidad y buscando la derrota de los opositores políticos mediante un sistemático abuso de poder.

El efecto es confrontación y polarización y un clima nacional que se vuelca contra sus propios autores. Los gobernantes se desautorizan ante el país ante afanes de perpetuación que resultan tan ilegítimos como inocultables.

En democracia el gobierno debe responder por el interés general de la nación.Mucho se habla en estos días de prestigiar la política, el intervencionismo electoral es uno de los golpes más duros que se puede proferir a la transparencia y a las buenas prácticas políticas.

De manera que no es un ejercicio retórico inútil solicitar, una vez más, la observancia del espíritu y de la tradición republicana, aquella que es inequívoca: el ejercicio del poder debe ajustarse plena y cabalmente al principio de legalidad, la autoridad no se puede arrogar otras atribuciones que no sean aquellas que le están expresamente conferidas. El interés del país así lo obliga.

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14 abr 2013

Juicio político

Muchas veces no resulta fácil determinar si acaso los medios de comunicación y los dirigentes políticos hacen afirmaciones porque están en campañas con intenciones específicas o solamente hablan desde la ignorancia.

Porque “denunciar” que la acusación en contra del ministro de educación es “política”, demuestra que no entienden que justamente la acusación constitucional es un “juicio político”.

Es decir, no se trata de juzgar al Ministro por delitos cometidos en el desempeño de su cargo, pues para eso las instancias son otras. Lo que se persigue es que el ministro asuma sus responsabilidades políticas y deje el cargo, en virtud de haber tenido comportamientos (acciones u omisiones) que denotan un ejercicio inadecuado del cargo desde el punto de vista natural de su función: la política.

El juicio pretende que el ministro sea removido y sancionado por sus conductas. No que vaya a la cárcel ni que sea condenado a pagar nada.

Cuando se acusó a Yasna Provoste se trataba de un juicio político en el cual se le imputó no haber evitado que un secretario regional realizara determinadas actuaciones. Ella demostró que le era imposible actuar antes de los hechos – entre otras cosas porque no era ministro en ese entonces – y que luego, no sólo hizo un sumario para sancionar al funcionario, sino reparó el error. A pesar de ello, se aprobó la acusación y se la destituyó.

Siempre la acusación constitucional será un juicio político, ni más ni menos que eso. No se trata de si el ministro sabe o no sabe de su materia o si acaso es una buena o una mala persona. Beyer es quizás el primer ministro de educación en muchos años que tiene reales conocimientos del tema, más allá de las estadísticas o de las cuestiones financieras y económicas. Ha estudiado, comprende, sabe. Y además es un hombre comprometido con causas muy diversas que lo han llevado a participar en eventos tales como la marcha por la igualdad.

Nada de eso es lo que se debate, sino simplemente si acaso en su trabajo ministerial se ha comportado según debía hacerlo o no.

¿Hizo lo posible el ministro para terminar con las violaciones reiteradas de la ley por parte de muchas universidades? La respuesta es simple: no.

El dice que no tiene facultades: eso no es correcto, pues su obligación es cuidar que las universidades se ajusten en su estructura y en su comportamiento a lo que la ley dispone y, tenga o no tenga facultades expresas, tiene ámbitos de acción para conseguir resultados o, a menos, para poner el tema en el debate púbico y ejercer las presiones necesarias.

Tal vez no pueda cerrar directamente una universidad, pero puede intervenir para que sus autoridades den cuentas financieras, administrativas y académicas, lo que, en caso de acreditarse infracciones o delitos, acarrearía sanciones e incluso hasta la solicitud de término de la personalidad jurídica. No se trata de que se le pidiera cometer “ilegalidades”, sino de extremar el cuidado en el área que le ha sido confiada, ejerciendo todo el poder del cargo que debió ejercer en plenitud y a lo cual rehusó desde el primer momento.

Excusarse de esta acusación constitucional alegando que los ministros de la concertación tampoco actuaron es una nimiedad y una torpeza, pues el error o la falla de otros no autoriza para que una nueva autoridad tenga la misma conducta, pues eso significaría una especie de derogación tácita de la ley, una excusa inaceptable, sobre todo para un hombre que luce sus distingos frente a la mediocridad de algunos de sus antecesores.

El ministro pudo hacer y no hizo. Por eso es acusado, por eso debe ser sancionado. Y más grave es su situación justamente porque es el ministro que más sabe de cuantos hemos tenido desde 1981, fecha en que se resolvió autorizar la creación de nuevas universidades. Al ignorante no se le puede pedir lo mismo. Por lo tanto muchos ministros quedan excusados. Él sabía de la gravedad de sus acciones y omisiones. Por eso se justifica la acusación.

Mala cosa que la aprobación lleve aparejadas las sanciones que afectaron a Provoste, pero tampoco ello debe ser impedimento para que políticamente se juzgue a quien pudiendo actuar no lo hizo.

Lo siento por Beyer, pero espero que sea destituido como una lección para los que ejercen cargos y renuncian al poder que se le ha delegado.

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13 abr 2013

Un trío político peligroso

Sin duda el principal obstáculo (muchas veces terrorista) para las políticas progresistas y radicales está constituido por el poder reaccionario (el de las transnacionales económicas, militares y comunicacionales) y “las fuerzas del orden” que aquí defienden no sólo al neoliberalismo sino al modo de producción capitalista, en Chile extremo o salvaje desde la segunda mitad de los años 70.

El conjunto de esas fuerzas se levantó, en 1972 y 73, contra el gobierno del Presidente Allende y lo derrocó.

Pero ha habido, además, en nuestra historia reciente, una tendencia, la mayor de las veces minoritaria y embravecida, que, desde las propias filas populares, entorpece y debilita al movimiento social y político por los cambios.

La ultra de los 60 y 70, que propició la lucha armada en los gobiernos de Frei Montalva y Salvador Allende; el militarismo de los 80 (tan superficialmente defendido recién por el compañero Teillier) y el balbuceante trío que hoy conforman teóricos irresponsables, el seudo anarquismo y la ultra de siempre.

En su afán por “vender pomadas” universitarias menos golpeadas (por la vida, los éxitos y los fracasos) muchos nuevos profesores universitarios prefieren lejos a los sistémicos por sobre los dialécticos, a Luhmann por sobre Marx. Para ellos no sólo Marx o Engels sino toda la Escuela de Frankfurt, todos los que se atreven a luchar contra el poder y por el poder (macro o micro) están obsoletos.

Y lo concretan llevando adelante seminarios, magísteres y doctorados, dogmáticos, cerrados, en los que exigen adscripción absoluta a un cierto tipo de concepción sistémica. Hasta los profesores de “comunismo científico”, repetidores de manuales de la Academia de Ciencia de la URSS, eran menos dogmáticos en el siglo pasado.

Niklas Luhmann es un teórico alemán (como Marx) que peleó como piloto de guerra nazi en la Segunda Guerra Mundial. Salvado de la cárcel y la derrota, estudió en EEUU a los primeros sistémicos y volvió a la Alemania donde desarrolló su pensamiento, hasta hace muy pocos años (murió en 1998)

Sostiene que la sociedad actual está compuesta por comunicaciones y no por personas; que ella es tan compleja (es una sola en el planeta) que no hay posibilidad alguna de que se le conozca en plenitud (y por tanto que haya políticas que la abarquen, la cuestionen y la reformen) y que sólo –los pobres humanos- deberemos observarla desde nuestro subsistema político (ineluctablemente parcial), integrado por comunicaciones políticas.

Hay en Luhmann, en definitiva, una mirada profundamente pesimista, deshumanizada, verdaderamente reaccionaria, base renovada de los antiguos condenadores de “la política” y “los políticos”: los inquisidores, los nazis, y entre nosotros, los golpistas del 73.

En Chile, los teóricos (Guzmán, Ortúzar) y los prácticos (Pinochet, Contreras), paralelamente con Luhmann y sin conocerlo, despreciaron así a “los señores políticos” y menospreciaron a la que implícita o explícitamente llamaron “la clase política” (una sola a pesar de sus diferencias), condenada a comprender sólo una parte de la sociedad y, por tanto, al fracaso en sus propuestas globales.

El balbuceo teórico de algunos dirigentes estudiantiles repite esa letanía.

El sistema sólo podría ser golpeado por la fuerza de los aparatos del Estado, en el caso de, digamos, los “sistémicos reaccionarios”, o por el machaqueo de fuerzas antisistémicas (lumpen poblacional, estudiantes marginales, delincuentes, terroristas suicidas) en el caso de, digamos, los sistémicos “revolucionarios”.

Es clara la conexión ideológica entre estos sistémicos universitarios y el anarquismo primitivo de inicios del siglo pasado. Se conectan en la universidad y se potencian en las calles.

A ellos se suman (e incluso reclaman allí su pedigree) los dizque pensadores e historiadores ultras que se opusieron radicalmente a Allende y la Unidad Popular, a la lucha de masas contra la dictadura de Pinochet y a todo lo que, después de ella, huele a “política”: la derecha por cierto, el centro también, pero también la izquierda (no PC y PC) y la nueva izquierda (sea lo que sea)

Sistémicos luhmannianos, anarquistas de todos los pelajes y ultras conforman un trío poderoso.

Ellos serán hoy y mañana opositores minoritarios (no les importa eso porque lo de ellos no es el poder político sino la moraleja hueca, no es la ciudadanía sino las elites cultas e incultas) a cualquier política radical, reformista y progresista, que se ensucie con los problemas concretos, con la gente de verdad, con discursos y negociaciones, con campañas y votos, con eso que se llama despreciativamente democracia. Ésa que ellos no conquistaron.

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13 abr 2013

Cuando Francisco venga

Otra vez pasará los Andes, viene a ver conocidos y por conocer. Imagino que la visita será breve, un par de días, sólo en Santiago y no aparecerá en balcones de la Moneda ni tampoco en el Parque O’Higgins. El arrejunte principal, de seguro, será con sus colegas jesuitas universitarios y quizás en la U. Alberto Hurtado.

Ni media condecoración de San Silvestre a empresario alguno y una estirada a cruzar por la vereda del frente de la SOFOFA.

Visitará a los pobres, fiel a lo dicho que será una Iglesia pobre y preocupada por ellos. No a los pobres reciclados que le pueden instalar (no tiene pizca de tonto) sino a los de verdad, sepa Moya dónde, lo que no es difícil hallar en tantas periferias. Hasta que le puedan traer a Santiago cuanto poncho del sur y todas las artesanías que pueda llevarse sin pagar sobrepeso.

Con fervorosa diplomacia hará lo imposible para no ir al Estadio Nacional, excepto que en esos días venga San Lorenzo a un amistoso con Magallanes y no opinará de los candidatos a elegir en noviembre. Con Ezzatti, a lo más un tecito y de seguro irá a Maipú –por lo de San Martín abrazando a O’Higgins– y de ahí al terreno donde fue estudiante en Marruecos, hoy Padre Hurtado.

Habrá tanto interesado en asediarlo y solicitarle que consagre bienes, estampitas y edificios, pero ¿podemos proponerle algo? (Vade retro Satanás —él pensará).

Le ruego señor lector que apunte,ni mencionar mujeres sacerdotes o abusos de curas pedófilos porque de eso Francisco está informado de lo mejor.

Quizás, como fue pre-químico, me dan ganas que se juntara con los científicos [ni uno de los industriales de farmaceúticas] y para empezar dialogáramos si es posible que la Iglesia no le ponga tanta proa a la Evolución como Juan Pablo II que nos desconcertó cuando insistió que la transición desde los antropoides al hombre fue “una transición a lo espiritual” lo que no puede ser reflexionado en biología.

Ni que endorse al Cardenal Schönborn de Viena quien publicó en 2005 en el New York Times que la Iglesia se oponía a la teoría de la Evolución por la selección natural.

Así, a pesar de algunas importantes concesiones –incluyendo la apología oficial a Galileo, muchos siglos después– la Iglesia Católica sigue contraponiendo su autoridad científica sobre católicos que siguen entendiendo lo que va en contra de las tradiciones del Vaticano.

Apenas eso, que admita a Darwin y Wallace sin ponerlos en la hoguera. Una manera de cooperar con la educación y el conocimiento, una de las vías al desarrollo humano.

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13 abr 2013

Reconciliación ¿de qué y de quienes?

La movilización de los trabajadores portuarios de nuestro país, quienes demandaban entre otras cosas, un tiempo razonable y digno para su almuerzo, nos remite, por un lado y de manera directa, a aquella huelga portuaria de Valparaíso de 1903, en un período de álgidas luchas sociales y de profundas y violentas represiones por parte de las elites político-económicas gobernantes.

Por otro lado, y situándonos en un plano más profundo de la cuestión anterior, el último movimiento huelguístico portuario, nos propone una reflexión sobre un aspecto recurrente en discursos oficiales de políticos de una y otra banda, sobre todo en el periodo pos-dictadura: la reconciliación.

Reconciliar, según la RAE, es “volver a las amistades, atraer ánimos desunidos”, mas ¿se puede reconciliar aquello que nunca estuvo conciliado? Los enfrentamientos y conflictos de clases han estado en nuestro país presentes desde hace ya bastante tiempo, y como lo podemos ver cada día, lo siguen estando.

Desde las primeras huelgas y movilizaciones de carácter obreras en la segunda mitad del siglo XIX, pasando por las violentas masacres propinadas por las elites dominantes a las movilizaciones sociales y sindicales de las primeras décadas del siglo XX, los destierros, encarcelamientos y confinamientos a los que han sido sometido diversos líderes sociales, el sometimiento a la ilegalidad política, la detención en campos de concentración, etc. etc. Todo esto antes del golpe del ’73.¿De qué conciliación nos hablan?

La conciliación que existía y que se quiebra a partir de los años 70s, es la conciliación del consenso de las elites político-económicas que reinaban (y volvieron a reinar) en Chile hasta antes de la UP.

A partir del triunfo del proyecto socialista chileno, ese consenso (incluido el disenso aparente), comienza a resquebrajarse y, con el golpe, se profundiza en cierta medida. La reconciliación por tanto, se ha dado entre las elites dominantes, quienes nuevamente han logrado consensuar la alternancia en el poder, incluyendo momentos de disenso que no alteran el consenso del cual son herederos. Sin embargo, la conciliación de clases antagónicas aun es un tema pendiente en nuestro país.

Y es que sobre todo después de aquel 11 de septiembre de 1973, los conflictos de clases chilenos se acrecientan, sobre todo en sectores donde la violencia reorganizadora de la dictadura se dejó caer con más fuerza. Se acrecientan también, por el no menos violento modelo económico que instaura la Junta Militar (apoyada por civiles), provocando un silencioso trago amargo para un vasto porcentaje de la población nacional. Así pues, la idea de una conciliación social desaparece junto a miles de personas.

La idea de una “reconciliación”, apunta a que creamos la historia oficial del Chile Republicano y democrático, y, por tanto, apunta a entender el periodo de la dictadura, como un punto negro dentro de nuestra historia y no como uno más, el más violento y criminal quizás, de los muchos acontecimientos violentos con que cuenta nuestro país. En lugar de hablar de reconciliación, deberíamos apurarnos por lograr una conciliación social verdadera, haciendo esfuerzos reales, sobre todo desde las elites económicas y políticas nacionales, para acortar la vergonzosa y profunda desigualdad que a diario nos rodea.

¿Cómo lograr la conciliación si aún hoy los trabajadores de distintos sectores deben movilizarse, soportar la violenta y desmedida represión policial, para obtener derechos mínimos en su desempeño laboral? ¿Se puede avanzar hacia una conciliación cuando la mayoría de los empresarios, respaldados por los gobiernos de turno, amenazan con el desempleo ante un necesario y digno reajuste del salario mínimo?¿Puede haber conciliación sin justicia, reparación y arrepentimiento?

En una entrevista en CNN Chile, el vocero de los trabajadores portuarios de San Antonio, decía en relación al rol como mediadora entre empresarios y trabajadores de la ministra del Trabajo Evelyn Matthei, que ella “se pone de acuerdo con la empresa y le ponen un valor a esa media hora de colación, cosa que, todos sabemos, es un derecho irrenunciable”. Difícil hablar de conciliación social cuando la mezquindad y el egoísmo de algunos sectores empresariales, llega a límites indecentes y que violan abiertamente los derechos laborales y, por sobre todo, los derechos humanos básicos. Resulta alarmante el que en pleno siglo XXI, aun se deba reclamar por cuestiones tan básicas en este Chile desigual por donde se le mire.

Con unas elites reconciliadas y consensuadas en torno a la alternancia del poder; con un poder económico reconciliado y coludido para fijar precios de servicios y productos; con el silencio consensuado entre las elites y el poder militar en cuanto a obtener información del paradero de miles de desaparecidos durante la dictadura cívico-militar.

Con todos estos aspectos de por medio, hablar de reconciliación aparece como una más de las elaboraciones discursivas y míticas del Estado, para construir una realidad que no es, y para intentar reconciliar, aquello que nunca ha estado siquiera conciliado.

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