21 abr 2013

Educación escolar: Libertad v/s Derecho

El valor que más relevan los sectores de la “centro” derecha política a la hora de hablar de la gratuidad o no de la educación, es la “libertad” que tendrían los ciudadanos para elegir qué educación quieren para sus hijos.

Sobre esto hay que decir que  es una mentira y que por lo tanto nadie en Chile tiene esa libertad.

La única libertad que nos ofrece el actual sistema es la de elegir dónde postular a nuestros hijos, pero no tenemos la seguridad de ser aceptados, ya que los postulantes deben sortear el examen de admisión, que incluso se practica en algunos colegios municipales.Ahora, si somos aceptados, debemos revisar nuestras finanzas de manera de ver si podemos o no pagar los aranceles.

Entonces los únicos que se acercan a la mentada “libertad” son quienes tienen hijos intelectualmente capaces y el dinero suficiente para acceder a los mejores colegios. No conozco de estadísticas, pero supongo que el porcentaje de chilenos que cumplen con ambos requisitos requieren ser representados con al menos un par de ceros después de la coma.

Con esto se derrumba de plano el argumento de la “libertad de elección”.

Por otra parte, los sectores de “centro” Izquierda, ponen como valor fundamental el “derecho” que tendría todo ciudadano a recibir educación de calidad y por cierto, gratuita.

Esto supone al menos la eliminación de los exámenes de admisión en los establecimientos públicos, y por lo tanto la incorporación de algún sistema de llenado de vacantes de los establecimientos educacionales, pero que asegure la incorporación del postulante en otro colegio de iguales características, y ojalá cerca de la casa.

Lamentablemente esta última opción casi no existe, pues se ha reforzado en todos los sectores que la educación pagada es “mejor”, para lo cual se han inventado una serie de subsidios, desde la subvención escolar hasta rebajas de impuestos, profundizando con esto la segregación y descuidando al mismo tiempo la educación pública, a niveles en que la misma autoridad asume que el sistema público, que es el de su responsabilidad, es –casi por antonomasia- malo.

Suma total, ruina completa. Pues nadie tiene la “libertad” y al mismo tiempo se niega el “derecho”.

¿Podría alguna mente sana de nuestro país decirle a alguien que gana el sueldo mínimo, que tiene la “libertad” de elegir dónde educar a sus hijos?

¿Podrá el más adinerado ciudadano chileno asegurar que su hijo va a ser aceptado en el mejor y más caro colegio?

Para el primero, de regalo una cachetada. Y para el segundo el consejo de conseguir algún “pituto”.

Desde mi punto de vista, no siendo letrado en asuntos de educación escolar, y sólo basado en el sentido común (que al parecer es el menos común de los sentidos), la solución pasa por re-fundar un sistema de educación pública que asegure calidad e inclusión.

Que todos tengamos la posibilidad de ir al colegio de la esquina y que este sea tan bueno como el que mas (privado), y que si dentro de mis posibilidades financieras puedo solventar algún “valor agregado” (un idioma, creencias religiosas, “redes sociales”, etc.), recién entonces invertir dinero, pero con la seguridad de que de no poder hacerlo, estoy salvaguardado educacionalmente.

Ya es tiempo que el Estado sea más importante que los Gobiernos y por lo mismo que los Gobiernos entiendan que la Educación es un asunto de Estado.

No es entendible que cada Gobierno intente cambiar las cosas según sus creencias ideológicas a sabiendas que los resultados de políticas educacionales son de muy largo aliento. Tanto el Derecho como la Libertad son valores humanos a considerar, pero la mezquindad –también humana- enloda los actuares del que está administrando circunstancialmente los asuntos estatales.

De muestra un botón: la municipalización de la educación –hecha en tiempos de la dictadura- ve sus frutos recién en los últimos 15 años, con egresados mal preparados de las comunas pobres y medianamente bien preparados en las comunas ricas. Donde se evidencia la desigualdad, pues la capacidad financiera de la municipalidad está en directa relación con los resultados académicos, salvo honrosas excepciones.

Los gobiernos anteriores no hicieron nada (o no pudieron hacer algo) en aras a mejorar la educación pública. Y el actual gobierno propone medidas que profundizan la segregación y las desigualdades, propios de la sociedad decimonónica con los que se fundaron los principios de la patria.

Al final de estas líneas, me parece que en la contienda Libertad v/s Derecho, gana por mucho el Derecho, pues este es para todos, mientras que la Libertad es para muy pocos.Una reflexión final.

Todo el sistema de enseñanza es tan malo que hasta los alumnos de los más caros colegios asisten a pre-universitarios (internos y/o externos) para de alguna manera asegurar su ingreso a la educación superior. O sea, que al parecer ni el mejor colegio entrega la educación suficiente.Entonces, ¿qué posibilidades tiene un estudiante que siendo capaz y pobre, no fue beneficiado con una BUENA educación?.

Algo no funciona en nuestro país.

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21 abr 2013

El recetario

Me resulta penoso advertir que una persona de supuesto buen criterio, como el ministro Joaquín Lavín, haya incurrido en aceptar y otorgar paternidad a la iniciativa del recetario de cocina para familias pobres que se difunde por el ministerio que encabeza en la página web del Fosis.

Sé que hay muchas personas que han denostado esta idea, porque representa una petulancia incalificable, pero también un menosprecio a las familias de menores ingresos que no se puede aceptar.

Sin embargo, ello no es lo más grave. Lo que resulta profundamente delicado es que se pretende reducir la alimentación de los hogares de menores ingresos a un estándar de niveles mínimos, infamantes. Se intenta legitimar un nivel de tal precariedad, “un chupe de repollo”, como se le denominó, de manera de condicionar el consumo de los hogares más humildes y perpetuar la desigualdad.

Si llegamos al extremo que una familia de cuatro personas puede comer con dos mil pesos significa, entonces, que se puede continuar indefinidamente viviendo en niveles de extrema precariedad.

Además, este supuesto recetario derrumba el mito del “pleno empleo” del gobierno y desnuda que estamos en un país que vive circunstancias de una extensión de un tipo de ocupación laboral tan exigua, que un organismo público pretende crear la costumbre de ingerir, por los más pobres, el mínimo de proteínas de lo que un ser humano requiere para reproducirse a sí mismo y a su entorno social.

Se quiere invitar al país a que se tolere que una parte de los suyos sea capaz de sobrevivir, pero no de vivir con la dignidad que Chile hoy puede entregar a todos quienes habitan en su suelo.

Estamos ante una pretensión autoritaria sumamente peligrosa: tolerar y convivir con una fractura social irreparable.

Hacernos parte de un modelo económico-social en que, aproximadamente, un quinto de la población está condenada al subconsumo y a una congénita subalimentación.Un Chile con parias, “humanoides”, mal nutridos, con sopas aguadas y sin proteínas. No es el Chile a que todos y todas debemos aspirar.

Además, desde el punto de vista valórico, con este recetario se está abriendo la puerta hacia la completa ruptura del principio de la solidaridad, ya tan debilitado por el hiper consumismo que afecta a nuestra sociedad.

Con este instrumento se pretende tranquilizar las conciencias y adormecer los remordimientos de muchas personas, debido a que con el se puede llegar, simplemente, a pensar que no es necesario ser solidarios, si resulta tan fácil alimentarse. Basta con tener dos “lucas”.

Esta aberración no es posible que se implemente en nuestro país.

No deseo acusar al ministro Lavín de un burdo maquiavelismo al concretar esta idea.Pero él ya se equivocó una vez, cuando sugirió que el sueldo mínimo se dividiera en dos, lo que significaba condenar a los trabajadores de menores ingresos a una situación de indigencia definitivamente humillante.

Ahora, en esta nueva iniciativa, sus repercusiones son inverosímiles, ya que se proyecta desde este recetario que las familias vivan en niveles que Chile no puede tolerar.

Todo ello me hace solicitar, humildemente, al ministro que esta iniciativa sea desechada por sus efectos definitivamente aberrantes.

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21 abr 2013

Algunos ejes para el nuevo diálogo cultural

Un año electoral es el mejor escenario para volver a discutir temas que durante los períodos de gobierno quedan recluidos en los propios sectores y se manifiestan de tanto en tanto cuando surge algún conflicto.

El año electoral, de diversas maneras logra articular a los sectores en espacios de mayor pensamiento y acción.

El ámbito de la cultura no está ajeno a este fenómeno, ya los comandos están organizados y desde allí es que debemos aportar con nuestras ideas .

Durante los últimos gobiernos la política cultural, si bien ha carecido de carácter nacional y de impacto estratégico a largo plazo, ha logrado instalar las bases para que la cultura tenga mayores y mejores espacios de expresión y difusión. Esto ha incidido por un lado en una tendencia a profesionalizar el sector y por otro lado a un mayor acercamiento de la ciudadanía hacia la cultura.

Hoy debemos enfocar nuestra mirada hacia dos horizontes: el que garantice a la ciudadanía un acceso más equitativo a la cultura y el que proteja la actividad cultural.

Acceso equitativo

La cultura no es un bien exclusivo de los que conforman el sector cultural, sino ante todo un espacio para los ciudadanos que les permite gozar de mayores herramientas de desenvolvimiento social. Un espacio que permite un desarrollo como actor de una sociedad.

Esto, sólo es posible cuando a lo menos contemos con: a) una base de equidad que permita: un desarrollo descentralizado y multicultural, atendiendo a la especificidad de cada grupo social y b) cuando tenemos a lo largo del país una infraestructura que permite una circulación de los bienes culturales creados y producidos por el país.

También necesitamos hacernos cargo en forma profunda de relacionar la cultura con la educación para lograr mayor equidad.

No es posible que la relación con la cultura comience una vez terminada la formación escolar. Necesitamos culturizar a niños y niñas desde la primera infancia; acercando la pedagogía a las artes y la cultura, alimentando en los niños sus inquietudes y habilidades artísticas y poniendo a disposición de ellos la creación cultural.

Para esto será necesario diseñar una política cultural con un eje central en su impacto en la educación. Aun encontramos a profesores de lenguaje impartiendo talleres de teatro, existiendo en el país una infinidad de actores profesionales con habilidades pedagógicas, incluso ,la música es uno de los ramos que permite a los alumnos mejorar su promedio general. Los niños visitan de vez en cuando un museo y reciben en sus colegios una obra de teatro que viene a visitarlos. El arte y la cultura deben tener un espacio formal de mayor valor en las aulas.

Protección cultural

Por momentos el diálogo social retrocede a tiempos prehistóricos en donde incluso se estimaba que los artistas no tenían los mismos derechos que otros profesionales de la sociedad. Aun escuchamos por ahí textos como “¿por qué el Estado debe financiar a los artistas?”

Todos los sectores de profesionales que conforman una sociedad tienen grados de protección que provienen del Estado y de los propios sectores. Así es como existen los colegios profesionales, los gremios y sindicatos, leyes especiales para trabajos que cumplen características específicas, incluso en planes de salud algunos programas especiales para enfermedades propias de un oficio.

¿Por qué entonces los actores de la cultura: artistas, creadores, gestores y productores no gozan de una protección más adecuada?

Existen algunos instrumentos de protección, sin duda como la Ley 19.889, que regula las condiciones de trabajo y contratación de los trabajadores de artes y espectáculos, aplicada casi en forma exclusiva a los trabajadores del cine y la publicidad.

En otros sectores de la cultura se dificulta la situación ya que sus modelos de gestión cultural no responden a lógicas empresariales. Pequeñas compañías de teatro o danza son un ejemplo, donde su modelo de organización responde a la creación de una obra sin necesariamente instalar continuidad.

En otros casos vemos que esta Ley no se aplica por falta de vigilancia del Estado y sobre todo porque sus trabajadores no ejercen su derecho, ya sea en forma individual o bien a través de la sindicalización, tal es el caso de los canales de televisión con sus actores que operan facturando o emitiendo boletas de honorarios.

El Estado debe generar las condiciones que permitan que todos los sectores de la cultura deban y puedan proteger a sus trabajadores, observando con mayor detención sus modelos de gestión e implementando instrumentos que logren adecuarse a ellos, fomentando modelos de sindicalización y vigilando que dicha Ley se ejerza.

En este sentido, la labor del sindicato inter-empresa de trabajadores audiovisuales, SINTECI es digno de observar y replicar.

Otra medida de protección, que es necesario discutir es la que permite que los bienes culturales nacionales tengan mejores condiciones en el mercado. Es necesario pensar en forma general un mecanismo de mejor acceso de estas obras al mercado. Una Ley de cuotas ayudaría sin duda a darle mejor espacio a la música nacional y al audiovisual nacional.

Chile es un país de política neoliberal, donde el mercado lo regula todo, es el mercado quien decide que ver y escuchar.

Es necesario que el Estado se haga parte en esto y sin lugar a dudas habrá que analizar nuestra realidad para diseñar con mucha creatividad el mejor instrumento que permita esto.

El año pasado se habló de una cuota de radio para la música nacional, frente a lo cual, las Multinacionales a cargo del mundo radial en nuestro país alarmaron a los parlamentarios con diagnósticos catastróficos aludiendo que, con esa medida, se entraba de lleno en una dictadura radial en la que se le imponía al ciudadano un tipo de música sobre otra.

Finalmente, una vez más el derecho del mercado se instaló por sobre intereses más justos y amables.

Hoy se discute en el congreso un proyecto de ley de cuota de pantalla para cines. El diálogo esta abierto y no es casualidad que en menos de dos años se hable nuevamente de lo mismo. Por supuesto, las Multi-salas ya se han encargado de alertar a parlamentarios sobre el peor de los mundos que se acerca si se aprueba el proyecto.

Las cuotas, son medidas de protección que persiguen dos objetivos fundamentales: el primero, fomentar un mayor acceso de aquellos bienes culturales que no responden a las lógicas de mercado masivo y el segundo, establecer ciertas normas de regulación de la exhibición, con tal de generar un mercado más amable.

Los países que han implementado cuotas de protección gozan de buena salud, sus empresarios han sido capaces de sobrevivir en el mercado sin premura y sobre todo los ciudadanos han logrado acceder de manera mas equitativa a su creación cultural, es decir, es un mejor mundo.

Estos ejes planteados; “Equidad: educación y acceso” y “Protección: creadores y bienes culturales” son algunos de los temas culturales a debatir en este año electoral.

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21 abr 2013

Con Michelle, en el Caupolicán

Con la excepción de Sabina, como muchos, el Caupolicán lo tengo asociado a los grandes torneos políticos. Y uno de los más notables –sobre todo por la ocasión- fue la disonante voz de Eduardo Frei Montalva oponiéndose a la Constitución del 80, que la dictadura militar se preparaba para imponer al país.

33 años después –en medio de la algarabía de sus partidarios- fue la voz clara de Michelle Bachelet Jeria afirmando que Chile requería de una nueva constitución. La misma emoción ciudadana. El mismo gesto republicano en un teatro atestado. En ambos casos comparecen para decir basta, inspirados en un sentir popular. Se dirigen a la derecha -beneficiaria de la “obra” de la dictadura- demandando más democracia y propician un acuerdo nacional sobre la base de reglas y procedimientos democráticos.

Un público de mayoría militante, más pepedes que socialistas. Conocidos de toda la vida y público joven expectantes. Mujeres con la banda presidencial ya conocida.Lienzos de comunas. A las 09.25 hrs. solo hay espacios en el sector sur del teatro, y subiendo a la cumbre, porque el segundo piso estaba repleto.

Ya instalados, apareció una señora de camiseta blanca y peto que rezaba independientes: “Hay mucha bandera partidaria, tome una de Chile mejor”, me cuenta. Y ahí quedamos los amigos, chilenizados hasta los huesos, bajo un cartel que decía “San Ramón Sur”. Los del norte no llegaron. Menos mal, habrían quedado en los pasillos.

Un joven de barbita y una damisela de lentes –nuevos rostros- animaron la jornada.Comenzó con la dulce y cálida Magdalena Matthey, que canta más triste que la llovizna, y que bajó las energías del respetable público.Cuando comenzó Osvaldo Andrade su discurso, reflotaba un eco de nostalgia en el recinto. Dijo pocas cosas, pero contundentes, con reconocimientos que dividieron la galería, mostrando una falta de sintonía fina con la concurrencia.

Jaime Quintana comenzó con un poema sobre el otoño, del lárico Jorge Tellier. El timbre y el tono de su voz destacaron. Encaró asertivo los desafíos de la candidatura en los próximos meses y llamó a la unidad. Un discurso que sintonizó más con un público que es capaz de entenderse con la poética en ausencia de una épica.

El video de campaña mostró un departamento vacio, una cajas de mudanza y su emocionada despedida de sus colegas en la ONU Mujer; su llegada a Chile y su discurso de largada en la comuna de El Bosque. El logo final con una M de Michelle. Una “M” que ocupa espacio, robusta, con una banda tricolor en un costado. Ya no es Bachelet, ahora es Michelle. Da lo mismo el apellido parece decir, en una sociedad donde la “gente de bien” se apresura a notificar hasta el segundo. Antes de todo, somos personas.

Por fin la candidata, a la que los oradores preliminares han llamado presidenta. No importa, ella es Michelle y el público delira con su sonrisa.

Gritos partidarios, se agitan todas las banderas incluyendo las nuestras, las de Chile. Un discurso que agradece la proclamación, declara los principales lineamientos de su programa y llama a trabajar a los concurrentes para ganar la primaria del 30 de junio próximo.

Una intervención con ritmo ligero, que apenas dio pie a contestar algún grito de los jubilados diciendo un “a todos, a todos”. De eso estoy hablando, de un Chile inclusivo, pareciera trasuntar su rostro en la distancia, que despierta el “aquí no sobra nadie” que repica en la galería.

“Gracias a todas y todos” dice Michelle al concluir. Atrás queda Nueva York y su esplendor, los viajes por el mundo estrechando manos con miles de mujeres de todos los continentes y las fotos con otros jefes de Estado, para volver a su Chile natal. Un lienzo de Pudahuel donde aterrizó, otro de El Bosque donde aceptó la candidatura y el de Santiago, y un gran aplauso para la alcaldesa Tohá presente.

Nunca como antes, el PS y el PPD se les habían visto juntos, ordenados y tranquilos. Esto también fue una gran novedad. “A trabajar chiquillos” se animan unos a otros al salir. Dan ganas de comerse una empanada con todos después del acto.

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20 abr 2013

La esencia de la Acusación

No es posible explicar la aprobación de la acusación constitucional por el Congreso chileno sin referencia a la persistente demanda de amplios sectores sociales y políticos por un cambio de rumbo. En los tres últimos años hemos vivido una de las más prolongadas e intensas manifestaciones estudiantiles en la historia de Chile y de América Latina, que nadie imaginó, respaldadas por una amplia mayoría ciudadana.

¿Cual es esa demanda? Concebir la educación como un bien público y no como bien de consumo (expresión del presidente Piñera) y avanzar hacia una sociedad menos individualista y sometida al mercado, y más cohesionada, igualitaria y participativa.

Las movilizaciones están apelando a una educación pública de mejor calidad, un rol mayor del Estado en la regulación y el financiamiento, el término del ” lucro” en las universidades privadas y la gratuidad. Estas demandas han trascendido hacia temas más globales: reformas tributaria, electoral y constitucional, temas centrales de la campaña presidencial que comienza.

Podría extrañar que ello ocurra en el país de América Latina con los más altos índices de desarrollo humano y crecimiento, de cobertura en educación superior y de calidad en la región.

Pero muchas veces las aspiraciones crecen en periodos de progreso, las expectativas se levantan cuando hay más seguridad, trabajo, apego a los derechos, democracia. Entonces la desigualdad, los abusos, la falta de participación se torna inaceptable.

La decisión de senadores y diputados a favor de la acusación, debe interpretarse en este contexto. La decisión no apuntó a las cualidades o el comportamiento de una persona. Se juzgó que el ministro y el gobierno no actuaron debidamente para aplicar sus atribuciones fiscalizadoras e impulsar las medidas reglamentarias para impedir el lucro en las universidades privadas.

Esa decisión tiene otras implicancias. Es una señal principal de sintonía política con las demandas emergentes de la sociedad, hecho relevante ante el creciente distanciamiento de la política con la sociedad civil, y la pérdida consiguiente de legitimidad de las instituciones.

El futuro dependerá de la capacidad política de articular la relación de los partidos con los movimientos sociales, para dar conducción y solidez a las reformas que vienen y fortalecer los caminos democráticos. Es un signo alentador que los principales líderes estudiantiles se dispongan a competir en las próximas elecciones parlamentarias de 2013.

En Chile está finalizando un ciclo y comenzando otro. Culminó el periodo inspirado en la reconstrucción democrática, el respeto a los derechos humanos, la reducción notable de la pobreza, con crecimiento y equidad, que condujo por dos décadas la Concertación, con éxito indudable, y continuado, en alguna medida, por el gobierno de derecha actual.

Se está iniciando otro, que apunta a reducir las desigualdades, la segmentación, la discriminación, a incrementar la participación, el poder de las regiones, de las minorías indígenas, generar un sistema electoral más abierto y una nueva constitución que supere su ilegitimidad de origen, impuesta en dictadura. Estamos en una etapa de transición.

Hay otras consecuencias políticas que deben ser anticipadas. La demanda por educación superior en Chile, como vehículo prioritario de movilidad social, seguirá y puede extenderse por toda América Latina. Los temas están para quedarse, en cuanto la educación, la igualdad y la participación sean una prioridad de verdad en nuestros países

Es deseable y viable que en las próximas semanas se restablezca un diálogo para aprobar proyectos indispensables que se encuentran en el Congreso. El gobierno puede y debe tomar la iniciativa.

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20 abr 2013

Requiem a Neruda

¡Murió o lo asesinaron! Un dilema pronto a esclarecerse, el país tiene que conocer la verdad, aunque duela. Lo peor es que el poeta aun no puede descansar en paz. Conmueve a la familia, compromete a Chile, complica a los autores, los que ocultos en sus madrigueras, se sentían seguros, de que sus acciones quedarían impunes.

La justicia es ciega, pero no tanto como para no ver, aunque se tarda llegar.

Personeros de la Fundación, a priori, se opusieron a cualquier investigación. El chofer Manuel Araya mantuvo su versión insistentemente.Hasta conseguir su objetivo, que lo escucharan con la seriedad que reviste este hecho, cuyas repercusiones recién se están haciendo sentir.

Fue una lucha solo contra el mundo.

Después de una exhaustiva pesquisa de los abogados del PC, Pedro Piña, y Eduardo Contreras, encontraron que los argumentos planteados, una y otra vez, por el denunciante tienen sólido fundamento, lo que se tradujo en una querella presentada antes los tribunales de justicia.

Todo esto basado en que existen antecedentes sospechosos de la Clínica Santa María, una vergüenza nacional, sobre el magnicidio al ex-presidente Eduardo Frei Montalva; si lo hicieron con él , con mayor razón con el premio Nobel de Literatura , el que podía encabezar en el exilio, una lucha contra el golpe de estado militar.

El presidente mexicano Luis Echeverría, envió su avión para llevarse al afamado poeta universal, las circunstancias no se dieron, por el contrario, la muerte rondaba, la mano asesina preparaba el líquido mortal que terminaría con la vida de uno de los grandes de las letras chilenas.

Hoy los restos de Neftalí Reyes Basualto, ya no están descansando en su tumba. En una obscura sala son examinados por aquellos que tienen el deber de dar una respuesta veraz, no para dejar tranquilas a las partes, sino para que toda una nación sepa la verdad, esa que por años, casi cuarenta, se oculta, se niega, se protege, a fin de seguir manteniendo en el anonimato a los presuntos autores materiales e intelectuales.

La apacible casa-museo de Isla Negra, se vio convulsionada. Vivió durante una semana un asedio periodístico increíble, medios de comunicación de todo el mudo, se hicieron presente, para estar en el momento preciso en que el féretro de Pablo Neruda era brutalmente separado de su última amada…Matilde, la que yació hasta hace poco junto a él.

Fue la prensa extranjera, la que en todos los casos de violaciones a los derechos humanos, se hizo eco de esta atrocidad, como de tantas otras que aun no son esclarecidas, no menos relevantes, pero si tan crueles o peores.

Son los cuerpos mudos, inertes, frágiles, que claman justicia, desde el más allá a fin de poder descansar en paz,

Nada será igual. Se siente la desolación, la morada esta deshabitada, algo le fue arrebatado, sin su permiso.El espíritu inmortal de Neruda, vaga, inconsolable, lloroso, y aunque  es un viaje por pocos días , el siempre bello ocaso ya no tiene el mismo sentido, para los escasos enamorados que rondan frente mar.

Y sin duda…“Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”.

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20 abr 2013

El boxeador que odiaba el deporte

Tamerlan Tsarnaev era boxeador porque tenía un sueño: convertirse en ciudadano estadounidense. El checheno abatido por la policía de Boston acusado de ser el responsable de la colocación de dos bombas en la meta del maratón el lunes pasado, matando a tres personas e hiriendo y mutilando a varias decenas, hizo carrera con los guantes, pero no logró su principal objetivo: ser considerado en el equipo olímpico norteamericano.

Su historia quedó reflejada en el ensayo fotográfico de Johannes Hirn titulado “Lucho por un pasaporte”, donde aseguraba que “si gano muchas peleas podría ser nacionalizado y competir para Estados Unidos, antes que para Rusia”. Allí también dejó la frase que ha sido analizada por los servicio de seguridad que buscan una conexión razonable con los atentados: “no tengo amigos en este país. No los entiendo”.

Tamerlan, que había cumplido 26 años, huyó de Chechenia con su familia a causa del conflicto armado que remeció a su nación en la década de los noventa, y se radicó durante años en Kazajastán, antes de llegar a los Estados Unidos como refugiado. Al igual que su hermano, Dzhokhar, el otro acusado por el atentado, era creyente del Islam, como lo dejó reflejado en las redes sociales.

Su relación con el boxeo comenzó en el Team Lowell, donde trabajó duro desde el 2004 para ganarse un espacio como peso pesado. Ganó el trofeo Rocky Marciano el 2010, tras vencer en los Guantes de Oro de Nueva Inglaterra. Un año antes, un fallo polémico le privó de la victoria ante Lamar Fenner, de Chicago, quien resultó ganador pese a haber escuchado la cuenta de ocho tras recibir un golpe de Tsamaev. Los jueces, sin embargo, se inclinaron inexplicablemente por el local, de acuerdo a los reportes periodísticos.

No bebía ni fumaba, e insistía en sus mensajes que estaba preocupado “por la gente que no puede controlarse a sí misma”. Dzhokhar, de apenas 19 años, fue integrante del equipo de lucha de su colegio, un deporte popular y masivo en su país, que impone disciplina, constancia y que el joven de carácter parco y retraído practicaba con timidez, según sus compañeros. No era un competidor nato.

Los atentados contra el deporte son pocos en la historia. Se recuerda el bombazo de Atlanta 96 –que fue obra de Eric Rudolph, un desequilibrado activista que colocó varios artefactos explosivos en el sur de Estados Unidos- y los Juegos de Munich el 72, que tienen otra connotación.

Atacar una de las tradiciones más queridas como la Maratón de Boston, con 117 versiones y un respeto bien ganado en el mundo del atletismo es no sólo un acto despreciable, sino inexplicable.

Ahora, cuando la cacería ha terminado, vendrá un capítulo tan o más importante: discernir los motivos, develar las causas, encontrar las explicaciones para una barbarie sin sentido que desgarró el alma de los maratonistas, una estirpe que sólo quiere llegar al final de las cosas.

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20 abr 2013

Las causas del rubor de Michelle

Ni a Carlos Ibáñez (que había sido dictador veinte años antes) le avergonzaron los partidos que lo apoyaban en 1952. No los desestimó, a pesar de que la suma de ellos era menor que su personal popularidad.

En ese año, cuando volvió con “la escoba” para barrer “la corrupción” del gobierno radical, contó con el apoyo de nacionalistas bastante nazis (el Partido Agrario Laborista), el Partido Femenino de Chile, que encabezaba la famosa María de la Cruz (militante peronista a la vez), y el Partido Socialista Popular (el más grande de los socialistas de la época, que no contaba con Salvador Allende).

Allende que, como Marmaduque Grove en los 30, nunca se entendió con Ibáñez, ya surgía como líder popular y contaba con el apoyo de los comunistas.

Ibáñez nunca fue hombre de partido pero los valoró, incluso en demasía, en su bamboleante segundo gobierno, sin tener clara ninguna hoja de ruta.

El Presidente siguiente, Jorge Alessandri Rodríguez, antiguo empresario y político (había sido diputado y Ministro de Estado), se disputó con Frei Montalva en 1958 el apoyo de liberales y conservadores, que titubearon porque a esa altura Alessandri no pertenecía a ningún partido.

La muerte de Raúl Marín Balmaceda, discurseando en su favor en la asamblea liberal definitiva, le entregó el apoyo explícito y militante de la vieja derecha, que al final murió con él, como en el tango, cuando las luces de su gobierno se apagaron en 1964.

En ese año de 1958, una vez proclamado como candidato presidencial por su partido, el recién nacido PDC, el mismo Frei Montalva, joven de 47 años (exactamente los años que hoy tiene “el jovencito” Claudio Orrego) pidió, por carta, el apoyo a liberales y conservadores que, por culpa del impacto emocional de la muerte de Raúl Marín, terminaron apoyando a Alessandri.

En 1964, Frei Montalva, que había dirigido su partido por casi 30 años, se hizo uno solo con el PDC, no suspendió militancia siendo Presidente de la República, y se jugó personalmente en su interior para ganar la batalla contra la izquierda de la DC (Gumucio, Chonchol, Jerez, Silva, Bosco Parra) que proclamaba la vía no capitalista de desarrollo y la unidad con toda la izquierda. El partido sufrió quiebres de envergadura y llegó a ser desde 1967 en adelante simplemente el partido de Frei.

Salvador Allende, no siempre apoyado por el conjunto del Partido Socialista, fue, sin embargo, siempre un hombre de partido. Y un hombre que, en la formación y triunfo de la Unidad Popular, en 1970, buscó y valoró el apoyo de los partidos que integraban la coalición: el PS, el PC, el PR, el Mapu y el API de Rafael Tarud.

Cada partido, no cada líder por sí mismo, levantó candidato para la lucha interna de la UP (Allende por el PS, Neruda por el PC, Baltra por el PR, Chonchol por el Mapu y Tarud por el API) y Allende fue el proclamado. Luis Corvalán lo comunicó en la Plaza Bulnes: “Habemus candidato: Salvador Allende Gossens”.

Sin su partido y sin los partidos de la izquierda, Allende no habría sido ni candidato ni Presidente.

¿Qué ha pasado, en estos años, que Michelle prefiere en su campaña (y lo anuncia para su segundo gobierno) una “dirección ciudadana”, en que los partidos que la apoyan aparecen en segunda línea o submarineados, a mi juicio con razón?

¿Qué sucede, que Michelle hace lo que no hicieron en nuestra historia candidatos independientes como Ibáñez y Alessandri y candidatos militantes como Frei Montalva, Allende y, después, claramente, Aylwin, Frei Ruiz Tagle y Lagos?

Lo que sucede es que la crisis de los partidos actuales de la oposición es tan grande que es mejor avanzar casi sin mirarlos.

En el caso de Michelle, ella, hoy, se abochorna, se ruboriza, del mismo partido que refundaron Arrate y Camilo.

No sólo porque ella tiene mucho más apoyo ciudadano que su partido y que los partidos –eso sucedió por ejemplo  siempre con Frei Montalva – sino porque los actuales partidos de la oposición dejaron de ser lo que eran, no sólo para la sociedad y los politólogos sino para sí mismos.

¡Ningún militante socialista cree que su partido sigue siendo un partido socialista! Es decir un partido que lucha por la sustitución del capitalismo. Para luchar por cambios valóricos y reformas al neoliberalismo se puede ser sencillamente liberal.

¡Ningún militante demócrata cristiano cree que su partido es un partido demócrata cristiano, como se entendió en su fundación, sus grandes victorias y sus congresos!Es decir, un partido anticapitalista que lucha por una sociedad comunitaria. Para luchar por reformas católicas al sistema se puede ser socialcristiano y empresario cristiano.

Y, me atrevería a decir, ¡ningún militante comunista cree que su partido es un partido comunista! Es decir un partido que se funda en el leninismo y que apunta a conquistar el poder del Estado para avanzar hacia la dictadura del proletariado y, posteriormente, a la sociedad sin clases. Para luchar por la democratización del país y mejoras de los trabajadores se puede ser sencillamente socialdemócrata.

Muchas veces los partidos, como destacamentos, se desligan de las masas, o se alejan y cambian, pero pocas veces, sólo en etapas de pre-extinción, se ven a sí mismos sin reconocerse, porque se disipó su ideología o porque los tiempos dejaron su ideología colgada en el pasado.

Tienen ellos más sentimientos que razones para subsistir; más memoria y más símbolos que visiones de sociedad y proyectos; más lazos que siguen uniéndolos por la aventura del poder que ideas acerca de qué hacer con el poder.

La ley electoral y la timidez de la izquierda le otorgan a los partidos actuales de la oposición poderes parlamentarios pero, incluso ese poder, de concretarse en votos mayoritarios, será un poder prestado por la ciudadanía votante de Bachelet.

Michelle es una dirigente cada vez más dotada y cultivada. Cuatro años en la Presidencia y tres en lo más alto de la ONU no pasan en vano.

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19 abr 2013

¿Y ahora qué?

La Acusación Constitucional contra el ministro de Educación fue un capítulo amargo sin duda, no sólo por el hecho de que haya terminado con la destitución de un secretario de Estado, sino porque los motivos que llevaron a esta determinación, dicen relación con la incapacidad de las autoridades de poner freno a una situación tan grave como la vulneración de la ley que prohíbe el lucro en la enseñanza universitaria.

Pero no es más que eso. La institucionalidad ha operado, para bien o para mal, con el acuerdo o desacuerdo de las coaliciones políticas. Lo que no puede ocurrir, es que una vez que la democracia opera, se ponga en duda su legitimidad, su estabilidad o sus mecanismos de resolución de las controversias.

Éste es un sincero llamado a la templanza, a la reflexión y a asumir el desafío de entender por qué ocurrió esta destitución. El tema pendiente es que debemos asumir como fuerzas políticas que no tenemos un modelo educacional acorde con los desafíos de país, ni acorde con las expectativas de las familias chilenas. No se trata de escuchar sólo a la calle, ni de atender per se las demandas de quienes convocan a las marchas; sí creo que debemos asumir que los cambios de fondo ya no pueden esperar más.

De lo contrario, repetiremos errores una y otra vez. Cuando la derecha se propuso la tesis del desalojo y encontró en la entonces ministra de Educación Yasna Provoste, la excusa perfecta para su operación política, desde esa vereda se dijo que las instituciones debían funcionar y que los mecanismos constitucionales debían operar con normalidad. Nosotros no declaramos la guerra a nadie, no amenazamos con cortar el apoyo a nadie, no le quitamos el saludo al adversario, no generamos un clima de crisis.

Hay responsabilidades republicanas que están por encima de las coyunturas, de las querellas partidistas, de las frases para el bronce.

Esperamos que los líderes de las coaliciones, los candidatos de los distintos partidos y los personajes públicos de la nación, ayuden a generar un clima de trabajo, colaboración y entendimiento.

Puede resultar provechoso mostrar enojo, encono e intentar volcar hacia el interés partidario una situación ciertamente compleja como fue la destitución de Harald Beyer, pero la ciudadanía nos está demandando una actitud más patriótica.

La pregunta es: ¿Y ahora qué? Una opción es entregarnos a esa guerra de la que algunos hablan. A nuestro entender, la alternativa es otra: una profunda reforma a la carrera docente, potenciar que los mejores alumnos quieran ser los maestros del futuro, mejorar la calidad en todos los estratos educativos, potenciar la enseñanza preescolar y la técnica, reforzar el rol de la universidad como agente de investigación, pensamiento e innovación para el mañana.

En todas esas tareas, hay puntos de concordancia que compartimos muchos actores políticos de este Senado. La oportunidad no puede ser arrojada a la basura, incluso ahora.

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19 abr 2013

Más autores, más cultura

Estamos prontos a celebrar un nuevo Día del Derecho del Autor y la Propiedad Intelectual en nuestro país, fecha en la que cobran fuerza dos preguntas cruciales:¿por qué respetamos el derecho de los autores? y ¿por qué debemos incentivar ese mismo respeto en toda la sociedad?

Partamos de la base que el Derecho de Autor es un Derecho Humano, constatado en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que en su artículo 27 indica que “toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora”.

Las creaciones artísticas generan cultura, y la cultura nos une y nos identifica, permitiendo generar espacios de convivencia social. En ese sentido, los autores desempeñan una actividad cultural imprescindible, cuyo impacto y beneficio se extienden a toda la humanidad. Estas características no se pueden desconocer, y debieran ser promovidas por toda la sociedad.

Desde el ámbito de la música -área en la que como SCD hemos trabajado por 26 años- creemos que la difusión cultural no puede existir sin obras y las obras, musicales en este caso, no existen sin los creadores. Y el respeto hacia su trabajo se traduce de diversas maneras, como en la garantía de obtener el justo beneficio económico como resultado de la difusión de ellas, tanto en los medios de comunicación como en los distintos espacios públicos que incluyan a la música como parte de su quehacer.

Creemos que no se puede concebir el desarrollo cultural de una nación, sin la conservación y protección de las obras que permiten este crecimiento y –por ende- de los autores que las crean. Esto es un rasgo que estimamos vital mantener en la conversación a nivel país y, por supuesto, se debe considerar en las discusiones de políticas públicas que involucran a la cultura.

Queremos que en Chile sigan surgiendo músicos, artistas, pero también queremos que estos mismos creadores lo puedan hacer en el marco de un sistema económico social que valore su trabajo y que retribuya su esfuerzo creativo.

“Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”, dice la Declaración de Derechos Humanos.

Creemos firmemente en esta premisa, considerando siempre que ese progreso y esa vida cultural, son imposibles sin los creadores. Debemos ser capaces de incorporar esta reflexión a nuestro quehacer, y generar las condiciones para que –como sociedad- podamos contar cada vez con más autores y, por ende, con más cultura.

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