30 may 2013

Los estudiantes marchan

Cada día cuesta más captar el sentido de las marchas estudiantiles a las que convocan periódicamente la Confech y las agrupaciones de estudiantes secundarios. En la movilización del 28 de mayo, el objetivo principal parecía ser doblarle la mano al Intendente de la Región Metropolitana respecto del recorrido de la marcha.

La insistencia en desfilar por la Alameda se convirtió en bandera de lucha y, por ello, llamaron a desfilar “con o sin autorización”. Un estudiante secundario de unos 16 o 17 años dijo ante las cámaras de TV que “si el Intendente busca una confrontación, la va a tener”. Ese día, la atención de los canales de TV se concentró, una vez más, en los grupos de encapuchados, que por supuesto no defraudaron a los camarógrafos.

Es visible que los dirigentes estudiantiles sienten que están en el centro de la noticia. Conceden entrevistas, opinan sobre casi todo y lanzan advertencias a las autoridades. Se han hecho conocidos y es muy humano que disfruten su minuto de fama.En otras épocas, los líderes estudiantiles experimentaron la misma embriaguez, y también escuchaban poco.

En 2011, el movimiento estudiantil consiguió llamar la atención sobre la pesada carga que representaba para muchas familias el costo de los estudios universitarios de sus hijos y la necesidad de que el Estado los apoyara con becas y créditos. También puso en evidencia las transgresiones a la ley de numerosas universidades privadas que han lucrado con mecanismos retorcidos.

Los estudiantes despertaron simpatías en la población porque reivindicaban la igualdad de oportunidades en la educación. Ha habido algunos avances en materia de becas, los que deberían consolidarse en los años que vienen, pero el Estado debe atender de manera prioritaria las necesidades en los niveles preescolar y escolar, lo que debería incluir un apoyo especial a los liceos técnicos.

El movimiento parece poner hoy en primer lugar su propia continuidad y el principio de no transar con las autoridades. Esto se vincula con el estilo de los grupos políticos que dominan la mayoría de las federaciones universitarias, de cuyas elecciones se marginan miles de estudiantes.

Curiosamente, el presidente de la Fech no habla de los problemas de la U. de Chile, tampoco el de la Feuc de la realidad de la U. Católica. Es como si ya estuvieran por encima de los particularismos. En su lenguaje, abundan expresiones generalistas como “nuestras demandas” o “los objetivos del movimiento”, sin entrar en detalles. Cuando los apuran, repiten que quieren una educación universal, gratuita y de calidad, lo que, planteado así, se presta para diversas interpretaciones.

Respecto de la gratuidad, es incomprensible que se insista en que es “progresista” que los estudiantes de las familias adineradas que están en la U. de Chile, la U. Católica o cualquiera de las tradicionales puedan estudiar gratis. Eso sería simplemente escandaloso.

El argumento de que basta con alzarles los impuestos a sus padres para resolver el asunto, es superficial y acomodaticio. Hay que subirles los impuestos a las familias de altos ingresos de todas maneras, pero además deben pagar los estudios superiores de sus hijos.Los recursos del Estado deben ir a quienes lo necesitan.

Como en todas las épocas, los estudiantes se sienten la vanguardia iluminada de la reorganización de la sociedad. Por ello, no es extraño que, además de reclamar cambios educacionales, traten de influir en la política fiscal, en la elaboración de las leyes, en la supervisión del trabajo de los ministros de Educación, en el control de los parlamentarios, etc. Como se sabe, el anterior presidente de la Fech le indicó a un senador que debía aprobar la acusación contra el ex ministro Beyer si no quería pasarlo mal en su región.

Numerosos parlamentarios han actuado atemorizados en estos años ante la posibilidad de contradecir las consignas de la Confech. Ha sido un triste espectáculo. Se supone que los parlamentarios representan al conjunto de los ciudadanos, que tienen sentido de Estado y se respetan a sí mismos, pero hemos visto demasiadas imposturas entre ellos.

Y dentro de las universidades, ¿ha habido temor de los rectores, decanos, jefes de carrera y académicos frente a la posibilidad de ser agredidos por los exaltados? Sin duda.

Es pernicioso que los estudiantes sean tratados como infantes a los que hay que hay que darles en el gusto para que no pataleen. Muchos padres aprenden con dificultad que, para enseñar bien a sus hijos, tienen que estar dispuestos a decirles que no en ciertas ocasiones.

Tenemos que mejorar la educación y mejorar el país, lo cual demanda mucho trabajo. Y no todo depende del Estado. Por ejemplo, para elevar la calidad de la educación se requiere mejor formación y constante perfeccionamiento de los profesores.

Es valioso que los estudiantes quieran un orden social más justo, pero deben entender que el voluntarismo no produce milagros, sino desastres.Tienen derecho a marchar, pero también el deber de sacar los estudios adelante. Y deben condenar el vandalismo.

Los líderes estudiantiles deberían estar menos obsesionados de ganar notoriedad “como Camila y Giorgio” y, en cambio, tratar de que el movimiento no se desgaste por el cansancio de los participantes, por el fastidio de la comunidad o, en fin, porque pasó el momento de la euforia y muy pronto ellos mismos deberán ganarse el pan, pagar cuentas, criar a los hijos, etc. Y nada cae del cielo.

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30 may 2013

Iceberg a la vista

Al igual que la famosa frase del tripulante del Titanic, Frederick Fleet, que avisaba minutos antes de impactar el gran bloque de hielo, Felipe Larraín envió un mensaje muy claro a Codelco. El iceberg a la vista se llama costos y si no se hacen los cambios a tiempo, el golpe se sentirá no sólo en la estatal, sino también en el resto de la industria y por ende, en la billetera del país.

En las últimas semanas el precio del cobre ha oscilado alrededor de 320 US¢/lib, sólo comparable con lo que ocurría a inicios de 2010. Pero hay dos diferencias con lo que ocurría en esa fecha.

Internacionalmente nos enfrentábamos a un incremento en la demanda mundial, liderada principalmente por China, y domésticamente el costo de producción(1) era de 104 US¢/lib, versus 164 US¢/lib en 2012. En simples palabras, hoy el negocio es un 60% menos rentable y enfrentamos una potencial contracción de la demanda internacional.

En la industria de los commodities, donde el mercado fija los precios, la competitividad se logra sólo mediante la diferenciación en costos. Para el caso de la industria del cobre en Chile, principalmente en la gran minería, los principales desafíos planteados por el ministro Larraín, son energía, laborales y menor ley de mineral. Pero existe un cuarto elemento que impacta en ésta ecuación, el mercado de proveedores.

Ante consecutivos periodos de alza en el precio del cobre, el foco de la industria ha sido principalmente de corto plazo, cómo extraer una gramo más de mineral. El costo no ha sido una prioridad, ya que el precio internacional justificaba cualquier iniciativa productiva.

El problema subyacente es que ante la falta de visión de largo plazo, no se ha realizado una correcta relación con los distintos proveedores.

Todos, empresas mineras y los diferentes proveedores, han venido navegando a la misma velocidad.

Cada jugador ha recibido un pedazo de la torta y la han gastado de la misma manera.Pero cuando el capitán del barco pide virar lo más fuerte posible para evitar el iceberg, muchos proveedores no podrán mantenerse en el barco y serán las primeras víctimas, pagando el costo de evitar un mayor naufragio.

En resumen, el mensaje que no se dice en junta de accionistas de Codelco va dirigido a los proveedores de la industria. No hay salvavidas para todos, sólo para aquellos que sean capaces de sacrificar parte de su margen en pro de una relación de largo plazo, mejorar su productividad y ser más eficientes.

Aun existe poder de negociación del lado de los proveedores y para aprovecharlo deben ser ellos los proactivos en proponer las soluciones a este desafío. Si dejan pasar el tiempo, la negociación se transformará en una imposición unilateral de suma cero, como ya ocurrió en crisis anteriores.

(1)Cash Cost.

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30 may 2013

Ley de fármacos

A raíz de la entrega de medicamentos vencidos a 27 menores en una escuela en Osorno, queda de manifiesto que es indispensable resolver adecuada y realmente los problemas del uso de medicamentos en nuestro país, tanto en el ámbito público como en el privado.

Recordemos las reiteradas denuncias a CENABAST, por bodegaje de medicamentos vencidos, contaminados con fecas de ratones, y su almacenamiento a la intemperie.

Anteriormente la distribución de arroz con gorgojos o de vacunas que no respetaban la cadena de frío para su adecuada conservación. O el cierre del Laboratorio Besthpharma en el año 2008 principal proveedor de la CENABAST por graves y reiterados problemas de calidad

En el ámbito privado la gravísima colusión de las farmacias que afectó a cientos de miles de enfermos, a los que las cadenas elevaron abusivamente los precios en forma concertada.

Tenemos un modelo de comercialización altamente concentrado, con tres cadenas farmacéuticas que controlan el mercado, con lujosos locales en avenidas principales y mall en las comunas más ricas y ausencia de farmacias en comunas más vulnerables y en sectores rurales, además de ineficientes sistemas de turnos. No obstante que el Código Sanitario les otorga a las farmacias el monopolio de la venta de medicamentos se debiera exigir una solución más equitativa en la oferta de medicamentos a la población.

La disminución sostenida de la venta de medicamentos del Formulario Nacional y su reemplazo por las marcas propias de las cadenas farmacéuticas, pone en riesgo una política pública altamente exitosa de la cual se han beneficiado los pacientes, especialmente los más vulnerables en los últimos 50 años.

La Ley de Fármacos que actualmente se tramita en el Congreso, lamentablemente se ha ido distorsionando a través de indicaciones y/o votaciones acaecidas durante el proceso legislativo.

En su tramitación en el Senado se perdió por dos votos la posibilidad de poner fin a la integración vertical de las farmacias, de tal manera de terminar con el incentivo a la venta de marcas propias en desmedro del Formulario Nacional de Medicamentos y de los consumidores. La Ley avanza en la prohibición del uso de incentivos por la venta de determinados productos, lo que en la práctica no se logrará mientras haya integración vertical.

Se modificó recientemente mediante indicación del ministerio de Salud el acuerdo alcanzado en la Comisión Salud de la Cámara de Diputados, donde se estableció que la autoridad sanitaria debería garantizar y certificar en forma progresiva y de acuerdo a normas internacionales, que los productos que se comercializan en el país serán bioequivalentes a los productos originales de referencia y que los pacientes podrían solicitar estos productos bioequivalentes cuando esto les genere un beneficio económico. Se disminuyó esta exigencia a la bioexención avalada por numerosos laboratorios externos y sin un estricto control de la certificación de prácticas de buena manufactura a las plantas productoras nacionales e internacionales

Aún no se ha logrado consensuar la venta de medicamentos OTC en comercios habilitados, de tal manera de mejorar la oferta especialmente en comunas más vulnerables donde hay escasez de farmacias o incluso ausencia de ellas, como ha sido demostrado en el último tiempo a través de numerosos reportajes en los medios de comunicación.

Esta iniciativa se debiera realizar con un listado idóneo de medicamentos OTC, con envases de seguridad en los casos en que se requiera, presentaciones adecuadas y una campaña de información sobre auto cuidado y uso racional de medicamentos.

En definitiva, mientras no avancemos en una política de fármacos que dé solución y avance en la diversidad de problemas a los cuales se enfrentan cotidianamente las personas, seguiremos conociendo situaciones inaceptables como las que hoy volvemos a presenciar.

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29 may 2013

La alianza de la DC con el Partido Comunista

No es fácil el tema. Sobre todo cuando la Democracia Cristiana ha desvirtuado tanto su doctrina y su política, al caer en manos de príncipes elitistas, de vocación centrista y técnica, alejada de la identidad ideológica que hizo fuerte al PDC en un momento. Porque la esencia de cualquier alianza es la identidad de quienes se alían. Si una entidad clara se vincula con una confusa, ganarán los claros aunque fuesen minorías.Probablemente en eso radica el miedo de algunos dirigentes que se esfuerzan por marcar distancias casi desesperadamente.

Veamos: hoy no hay alianza entre la DC y el PC, salvo un acuerdo marco electoral que es este pacto de “Nueva Mayoría”, cuyo objetivo es maximizar recursos en una lucha “contra” la derecha, especialmente en el área parlamentaria, aunque también en la presidencial.Se trata de intentar ganar elecciones y generar una fuerza renovadora, al menos en todo lo que pueda concordarse.

Los comunistas apoyan a Bachelet, que no es el candidato de la DC y ante eso los candidatos presidenciales derechistas, los medios de comunicación y muchos dirigentes políticos se lanzan en picada a decir que se han aliado dos fuerzas que no tienen nada que ver, sin entender que son el PPD y el PS los mentores de Bachelet (¿o al revés?) y no la DC.

Allamand quiere convertirse en el protector de la identidad ideológica de la DC y habla más de la cuenta.Tal vez haya que recordarle que él formó su partido cuando Jarpa, ministro del Interior de Pinochet, lo llamó para darle una salida a la dictadura en un marco formal, sin tener que rendirse a la UDI. Él se creyó salvador de Pinochet y ahora quiere salvar a la DC.

Entiendo que el tema es si la DC puede aliarse con el PC.

Veamos. Si se hace una primaria abierta, ¿por qué razón se va a impedir que los comunistas apoyen a un candidato o propongan uno propio?Si los comunistas creen que es mejor que en una elección gane un candidato demócrata cristiano, ¿habría que impedir que ellos apoyen o rechazar sus votos? En 1989 los comunistas apoyaron a Aylwin. Y no hubo príncipe que se incomodara.

Si se construye un sistema en Chile que electoralmente impide el acceso de una parte de la ciudadanía a los cargos de representación, me parece que es un deber de los DC abrir un espacio para que todos puedan acceder. No tengo que estar de acuerdo con ellos, sino ser un demócrata convencido. Porque ser demócrata no es sólo intentar ganar, sino sobre todo, respetar a las personas y permitir que las agrupaciones que reúnan a un número importante tengan derecho a intervenir en la vida social y política. Y eso lo debemos hacer hasta dar la vida por los derechos humanos.

Hacer alianzas para cuestiones concretas en materia legislativa no parece ser ni siquiera reprochable, en la medida que ello no incluya transacciones a los límites de la ética partidaria y de la doctrina que sustenta cada organización.

Si la concertación ha podido concordar muchas cosas con los que fueron partidarios de la dictadura y que tuvieron expresiones de adhesión o responsabilidades cuando los gobernantes de facto violaban los derechos humanos (el senador Fernández Fernández era ministro del Interior de Pinochet y sin embargo hubo acuerdos con él y nadie se escandalizó), ¿por qué no hacerlo con quienes tienen como pecado principal apoyar dictaduras en otros países?

Las distancias ideológicas a veces son muy grandes, pero ello no impide que las personas e instituciones puedan llegar a acuerdos. Más bien es al revés: cuando las instituciones son ideológicamente sólidas y claras y las diferencias son suficientemente grandes, el espacio de acuerdos concretos se amplía, pues no hay temores de confusiones o de ocupar unos las banderas de los otros.

Surgen otras preguntas: ¿por qué el miedo a los comunistas?¿Por lo que hicieron en Rusia, Hungría, Checoslovaquia?¿Y estos comunistas chilenos no serán más parecidos a los comunistas italianos o a los franceses?Porque así parece ser, ya que la trayectoria de los comunistas chilenos, al menos mientras hubo democracia, fue respetuosa de la ley, hasta el punto de haber logrado pactar con el gobierno de Jorge Alessandri, por ejemplo, seis años sin conflictos sociales o haber sido el más conciliador (sin exagerar) en la época de Allende, cuando el MAPU de Bruner o PS de Núñez eran mayoritariamente partidarios de la vía armada.

Una pregunta más: ¿A algún empresario derechista y anti comunista le ha sido difícil hacer negocios con China, un país abiertamente dictatorial, comunista y violador de los derechos de las personas?

Dejémonos de fantasmas y que cada uno avance con sus propias ideas. Lo que sucede es que están tan desdibujados los partidos en esta “democracia aparente”, que pareciera no haber muchas ideas y hay que mirar puras caricaturas.

No habrá en Chile gobierno comunista, aunque un gobierno pueda tener ministros comunistas.

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29 may 2013

¡Otro hijo por 100 lucas!

La diferencia entre una política pública seria y un mediático anuncio presidencial recae en la posibilidad de medir los efectos que genera, en la capacidad de proyectarse en el tiempo y que sea sustentable económica y socialmente.

El anuncio del Presidente Sebastián Piñera sobre el “bono al tercer hijo” para promover una mayor natalidad suena más bien a lo primero, puesto que los efectos de este anuncio podrían, incluso, ser perversos, pues una familia de clase media y menos una de altos ingresos, no van a optar por tener otro hijo por el bono, ya que esto no tiene ninguna proporción con su nivel de gastos.

Y para una familia de escasos recursos puede significar un incentivo perverso, pues hoy la natalidad en estos sectores es mucho mayor, generando mayor pobreza en muchos casos.

Si como país queremos enfrentar este tema tenemos en primer lugar que hacernos cargo de nuestras desigualdades y proponer políticas focalizadas.

En educación, por ejemplo, se debe garantizar el acceso universal a salas cunas y jardines infantiles, y que estudiar una carrera no signifique endeudar a la familia por varias generaciones.

Lo mismo debe ocurrir con la salud, en la que un hijo enfermo es la predestinación a la pobreza, mientras que en el ámbito laboral se debe promover una política que compatibilice el trabajo con la vida familiar.

Por otra parte, en los sectores de menores ingresos, donde las familias son más bien numerosas cuesta mucho cumplir con la crianza. El acento debería ponerse en que los niños y niñas que ya llegaron al mundo cuenten con mejores expectativas de vida y mejoren sus oportunidades para desarrollarse en espacios verdes, seguros y sustentables.

En definitiva, los mismos 100 mil pesos bien invertidos en políticas públicas podrían mejorar la vida a una familia de 2 hijos y cambiarle la vida a un niño o a una madre.

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29 may 2013

40 años del Golpe, no es cosa del pasado

Hablar de que se cumplen 40 años del golpe de Estado y de lo que eso significa, hablar de impunidad, no siempre es fácil. No es extraño encontrarse con personas que miran con hastío, y acusan rápidamente de estar quedándose en el pasado. ¿Hasta cuándo nos van a seguir hablando de esto? ¿No ha pasado ya suficiente tiempo, no es mejor preocuparnos de los problemas de hoy?, se preguntan muchas personas en la calle, y posiblemente también usted, mientras lee estas líneas.

Es cierto que las gravísimas violaciones de derechos humanos cometidas en Chile entre 1973 y 1990 sucedieron hace ya mucho tiempo y que si bien no es posible decir que en los gobiernos democráticos no se han cometido violaciones de derechos humanos, al menos no han sucedido con la sistematicidad y masividad de entonces.

No obstante, un pasado así de doloroso no puede dejarse atrás sin más. No puede y no debe. El pasado, inevitablemente es parte del presente y determina nuestro futuro como sociedad. La manera en que esa determinación se produzca dependerá absolutamente de la manera en que actuemos, de las decisiones que tomemos.

El pasado se puede trasladar de una manera positiva, si aprendemos de el. Si el Estado se compromete con la defensa de los derechos humanos y adopta todas las medidas necesarias para impedir que algo así vuelva a suceder. Tres son los elementos fundamentales para lograrlo: verdad, justicia y reparación para todas las víctimas y sus familiares. Como parte de las medidas de reparación, el Estado debe asegurar la memoria histórica y el respeto a los derechos humanos en el futuro, dando garantías de no repetición.

Pero el pasado también se puede trasladar de manera dolorosa y negativa si lo anterior no se hace. Lamentablemente, hoy en Chile podemos dar varios ejemplos. Quizá lo más obvio es la ausencia de verdad, justicia y reparación para todas las víctimas y sus familiares.

La falta de mecanismos permanentes de calificación de casos de violaciones a los derechos humanos, la vigencia del decreto ley de amnistía, la aplicación de la “media prescripción”, el hecho de que la mayor parte de los condenados por crímenes de la dictadura no cumplirán ni un solo día de cárcel. Una situación frustrante para las víctimas y sus familiares, hasta el día de hoy, pero también para todos quienes componemos esta sociedad y nos indignamos al ver que no hay justicia.

Pero también podemos citar ejemplos más actuales, mas “del presente”.Debiera preocuparnos como sociedad que estemos acostumbrándonos a las imágenes y denuncias de violencia policial después de cada manifestación. Estos actos de violencia están quedando también impunes.

La frustración es aún más fuerte al ver que estos casos, cuando son llevados ante la justicia, son vistos por la justicia militar y por tanto en su mayoría quedan sin sanción. Así, la impunidad de ayer se perpetúa hoy y la herida se mantiene abierta.

Puede que esta violencia sea menos sistemática y menos masiva, pero se transforma en un riesgo desde el momento en que parece estar enviando una señal persistente: si un carabinero hace uso excesivo de la fuerza en contra de un manifestante, no importa tanto, o importa mucho menos que cuando la violencia se da en el sentido contrario.

Por ello, debemos mirar el futuro sin perder de vista el pasado. Por eso terminamos con un último ejemplo con mirada a futuro. Es fundamental mantener la memoria histórica: si no aprendemos del pasado, corremos el riesgo de repetirlo.

Es necesario contar con políticas claras de creación y mantención de sitios de memoria, de educación en derechos humanos, de difusión completa de nuestra historia reciente.

Necesitamos hacernos cargo de las heridas que dejaron y siguen dejando las violaciones a los derechos humanos.

Todo esto no es “cosa del pasado”: urge tomar medidas hoy, para asegurar que en el futuro vivamos en una cultura de promoción y respeto a los derechos humanos de todas las personas.

Sólo así podremos decir “Nunca más” con verdadera fuerza y convicción de que es una promesa que se va a cumplir.

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29 may 2013

Reforma Tributaria,en la cancha se ven los gallos

Últimamente desde los más variados sectores de la política nacional se viene mencionando la idea de realizar una reforma tributaria. También se ha escuchado esto de quienes hoy forman parte del gobierno. Es mas ellos dicen que sí se han atrevido hacerlo.

Pero vamos por parte. ¿Necesita nuestro país una Reforma Tributaria? A nuestro juicio definitivamente sí.Y mi principal argumento es la equidad.

Pero no estoy pensando con esto que una reforma tributaria terminará con la brutal desigualdad que existe en nuestro país. Estoy pensando en que una de las principales características de un buen sistema tributario es que este sea equitativo.

Para que los impuestos sean equitativos cada uno debe pagar lo que le corresponde de acuerdo a su capacidad de pago. Quienes pueden pagar más deben pagar más (equidad vertical). Las personas con igual capacidad de pago debieran pagar lo mismo (equidad horizontal) pero a medida que aumentan su capacidad de pago deben pagar más.

De más está decir que esto muchas veces no se cumple por la cantidad de erosiones que sufre el sistema tributario. Ejemplo de ello es nuestro impuesto a la renta. No siempre los que más pagan impuestos son los que tienen la mayor capacidad de pago.

¿En que debemos avanzar para tener un sistema tributario más equitativo? Antes que todo disminuir la evasión. La evasión es extremadamente inequitativa. Solo evaden quienes deben pagar altos impuestos.

En Chile la evasión volvió a subir de manera importante al declararse la llamada crisis asiática y desde entonces no ha retornado a sus anteriores niveles. El solo hecho de volver a bajar la evasión a los niveles previos a la crisis asiática significará un aumento importante de recaudación y por consiguiente una mejora en la equidad del sistema.

Calcule usted nomás cuantas veces ha estado parado frente a la cajera de un Supermercado (que básicamente vende bienes de consumo) y le hacen la pregunta: ¿va a querer boleta o factura? Detrás de esa inocente preguntita se esconde una forma bastante grotesca de evasión. El pasar como gastos de las empresas lo que son gastos de consumo de las familias.¡Si me ha tocado ver hasta gente que pasa pañales y pide factura!Seguramente era una empresa que estaba muy complicada.

Otro tema importante que daña la equidad del sistema corresponde a los llamados esquemas de renta presunta. El 90% de los beneficiados por este sistema corresponden a los sectores de más altos ingresos pero en nombre del 10% restante cada vez que se quiere poner términos a esta desigualdad aparecen defensores.

Por eso es que digo que en la cancha se ven los gallos. Todos hablan de reforma tributaria pero mientras no afecten a algunos de sus grupos de interés o potenciales electores.

También resalta la cantidad de Sociedades de Inversión existentes en el país. A juzgar por aquello deberíamos estar entre los países que mas invierten en el mundo y sabemos que no es así. Entonces si usted es profesional asesorado por un buen contador y cuenta con sociedades de inversión paga menos impuestos que otro profesional que gana lo mismo o tal vez menos que usted pero no ha contado con la asesoría de ese contador.

Además subsisten en Chile una serie de distorsiones como por ejemplo la de los impuestos a los combustibles. ¿Porqué hacer el diesel más barato que los demás combustibles? En algún momento incluso era justificable que su impuesto fuera mayor pues contaminaba más.

Hoy día el diesel que ofrece ENAP no es más contaminante que otros combustibles pero tampoco lo es menos como para pagar menos impuestos. Pero a la hora en que se ven los gallos alguien tiene un amigo que consume mucho diesel entonces mejor no tocar su impuesto.

Sin embargo si somos capaces de introducir esta y otras reformas deberíamos lograr tener un sistema tributario más equitativo. No es normal que en nuestro país la distribución del ingreso medida antes y después de impuestos sea prácticamente la misma. En países desarrollados la distribución después de impuestos mejora sustancialmente por la equidad que introduce el sistema tributario.

Ahora bien se equivoca quien pretende que nuestra mala distribución del ingreso se solucionará con el solo concurso de una reforma tributaria.

Según daba a conocer hace poco Fundación Sol mientras el 66% de los Hogares en Chile vive con menos de $685.000, el 0,1% más rico tiene un ingreso mensual per cápita de $82.856.249.

Desconozco la fuente que utiliza la Fundación para ello pero simplemente deduzco de ahí que más de tres millones trescientos mil hogares en Chile viven con menos de $685.000 y que unos cinco mil hogares tienen ingresos que superan los ochenta millones de pesos mensuales.

¿Qué obtendríamos si de forma absolutamente drástica logramos aumentar de tal manera los impuestos de ese 0,1% de manera tal que les restamos a la mitad su ingreso y los repartimos de manera absolutamente equitativa en ese 66% de familias más pobres? Entonces los ingresos de ese 0,1% más rico bajarían a cuarenta millones de pesos mensuales y los ingresos de las familias mas pobres subirían a $750.000. Después de este brutal aumento impositivo nos encontraríamos que seguimos frente a una muy mala distribución del ingreso.

Debemos hacer una reforma tributaria porque nuestro sistema es poco equitativo, pero no podemos pensar que la mala distribución del ingreso es solo consecuencia de nuestro sistema tributario. La mala distribución del ingreso del Chile de hoy tiene mucho más que ver con una mala distribución de oportunidades en el pasado.

La diferencia de ingresos de Chile no refleja los méritos de uno frente a los desméritos de otros. Estamos muy lejos de aquello. Por ello la necesidad de mejorar la educación pública, de generalizar la educación pre-escolar y de mejorar en general el acceso a los bienes públicos podrá permitirles a las próximas generaciones tener un país más equitativo.

Pero mientras tanto el mejorar nuestro sistema tributario puede contribuir algo aliviar estas diferencias y por lo menos a no seguir acrecentándolas. Por ello es urgente una reforma.

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28 may 2013

La autocomplacencia de Piñera

Escuché el discurso del Presidente Piñera en la ciudad de La Paz, en directo, gracias a la tecnología que permite que TVN esté presente en muchos países del orbe.Tenía toda la mañana a mi disposición, puesto que en la tarde de ese 21 de mayo, tenía que continuar dictando el curso de “Preparación y Evaluación de Proyectos” a profesionales de los diversos ministerios de Bolivia, a solicitud del BID y llevado a cabo a través del CEMLA, una prestigiosa entidad privada de capacitación superior de ese país.

Cuando se está en el extranjero siempre nace del alma un sentimiento de nostalgia por su patria, se mira con orgullo los logros alcanzados y se juzga con mayor ecuanimidad los resultados de una gestión de gobierno que ha logrado poner a Chile en el umbral del desarrollo, cuando las cifras indican que muy pronto podríamos alcanzar los 20.000 dólares per cápita.

Lo anterior significa que una familia compuesta por la pareja y tres personas, le correspondería 100.000 dólares anuales, o sea, cerca de 50 millones de pesos por familia.Este notable logro no es sólo producto de la acción del gobierno de Piñera, es el logro de Chile como nación.

Sin embargo, no se puede olvidar la gran crisis que el neoliberalismo, implementado y sustentado por la misma derecha que apoya al actual presidente, generó en 1983, cuando los bancos de desplomaron como consecuencia del alto costo del dinero que permitieron a ellos cobrar tasas de interés, por ocho años consecutivos, a un promedio de UF más 43% anual, intereses que obviamente el sector productivo y las empresas no pudieron cancelar, más aún cuando el tipo de cambio se fijó y se mantuvo constante en 39 pesos por dólar durante 30 meses, en ese mismo período y con una inflación interna muy superior a la internacional, lo que destruyó aún más la economía chilena, afectando especialmente al sector exportador.

Como consecuencia de la crisis, el PIB decreció en más de un 15%, mientras que la cesantía se empinaba a más de un 30 %. En esos tiempos el presidente Piñera era Gerente General del banco de Talca, banco que desapareció con la crisis.

Sin duda que Chile aprendió de esa dura y regresiva política económica que tanto perjudicó a los más pobres, a los más desprotegidos de la sociedad chilena y por cierto a los trabajadores quienes debieron sufrir los rigores de un ensayo económico de dolorosas consecuencias para ellos y para Chile.

Es cierto que el país comenzó a crecer posteriormente a ese colapso. También es cierto que cuando se decrece tanto, recuperar lo perdido es menos complejo que crecer cuando se ha llegado a los niveles que Chile ha alcanzado.

A mis alumnos de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, les comento que cuando un atleta de salto alto logra, por ejemplo, llegar a los 2 metros y después tiene una lesión que sólo le permite llegar a 1.60 metros, una vez superado el inconveniente, no le será muy difícil recuperar su record. Lo verdaderamente complejo es superar los dos metros. Lo mismo ocurre con la economía.

Las rectificaciones efectuadas en las postrimerías del gobierno militar, entre 1984 y la fecha del plebiscito el 5 de octubre de 1988, permitieron al país recuperar lo perdido en la crisis de 1983, pero sin lugar a dudas que el gran crecimiento económico de Chile se logró durante los gobiernos de la Concertación, quienes generaron confianza internacional y un desarrollo económico vertiginoso en libertad y democracia. Así, Piñera recibe al país con cifras extraordinariamente positivas después de 20 años de gobierno de la Concertación.

Quisiera dar un solo dato: en los tres primeros años del gobierno de don Patricio Aylwin, el crecimiento promedio del valor de las acciones del Índice de Precios Selectivos de Acciones (IPSA) alcanzó un 652 %, crecimiento jamás igualado por ningún otro gobierno de la historia de Chile.

Sostener, como lo señala el presidente Piñera, que los grandes logros de su gobierno han sido la capacidad de crecer, de crear empleos, de mejorar los salarios, fortaleciendo los equilibrios macroeconómicos y manteniendo la inflación bajo control, es una realidad innegable, ¿qué duda cabe?

Pero también es innegable que la base de sustentación de estos logros pertenecen a la Concertación con los tratados de libre comercio, la confianza y simpatía que despertó en el mundo entero la recuperación de la democracia y la libertad. El gobierno militar no logró ningún tratado de libre comercio.Precisamente la enorme fortuna personal que amasó el presidente Piñera, la logró durante los fructíferos 20 años de gobierno de la Concertación.

Sin embargo a Chile le falta mucho para que el desarrollo logrado llegue a la gran masa de los chilenos, quienes observan con decepción una pésima distribución del ingreso y resultados muy pobres en cuanto a la seguridad ciudadana, el orden público, la delincuencia, la igualdad de oportunidades, las usureras tasas de interés cobradas a los trabajadores en las tiendas del retail, el sistema previsional, las AFP y las ISAPRES, empresas que muestran utilidades escandalosas, administrando dineros que le pertenecen a los trabajadores chilenos, quienes se deben conformar con pobrísimas jubilaciones y una precaria atención de salud, frente a esas ostentosas ganancias.

Por otra parte el chileno observa cada vez con mayor indignación, los abusos que se cometen a diario en la educación, en la letra chica, en el aumento de comisiones no consentidas, en las tasas de interés que se les cobra, en los acuerdos espurios de los empresarios quienes logran grandes ganancias abusando con los precios de los medicamentos y así abusos tras abusos.

El verdadero desarrollo, al que debe aspirar Chile como nación, no es el que puede mostrar 20.000 dólares per cápita, sino que es aquel que sustentado en valores éticos fundamentales, reconoce que el desarrollo y la economía deben estar al servicio del hombre y no de los grandes intereses capitalistas de los grupos económicos nacionales y extranjeros, quienes en definitiva son los verdaderos dueños de los 20.000 dólares per cápita.

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28 may 2013

Michelle y el apoyo comunista

La decisión del PC de apoyar a Michelle Bachelet en las primarias de la oposición ha desatado una lluvia de drones.

Era presumible.

El que el PC apoye abiertamente, desde el inicio, a una ex Presidenta de Chile, militante en ese entonces de la Concertación, no podemos decir que es “lo normal” en la política que estábamos viviendo en los últimos años.

La derecha, que militó en el gobierno de la dictadura y sigue teniendo como su alma mater a Jaime Guzmán, el gestor intelectual del oscurantismo y la represión, ha brincado denunciando que el extremismo se hará cargo de Chile, y ¡cuidado! ¡que Dios nos pille confesados!

El señor Presidente de la República ha dado a entender que el PC de Chile sueña con aplicar aquí las recetas de Corea del Norte y Vietnam (¡), recurriendo a lo peor de las campañas del terror. Eso después de haber estado recientemente en Vietnam alabando a Ho Chi Minh y recordando que nuestra juventud gritaba en los sesenta “Ho Ho Ho Chi Minh lucharemos hasta el fin”.

La extrema izquierda, que siempre se ha opuesto a las alianzas del PC con la centroizquierda se esmera en convencer que “la base” del partido de los comunistas no apoyará a la ex Presidenta.

Y el candidato y el presidente de la DC, junto con recordarnos que ellos sí son demócratas (“yo creo en Dios y qué”), no como los impulsores del gobierno de Allende, nos llaman a averiguar “¿cuál será el precio que habrá que pagar?”

Miremos el fenómeno en más perspectiva.

Lo primero es que la decisión del PC debe sumar unos 100 mil votos para Bachelet en las primarias de fines de junio, si allí votan por la ex Presidenta del orden del medio millón. Es una cantidad parecida a la que pueden sacar en las primarias cada uno de los otros candidatos de la oposición que competirán: Velasco, Orrego y Gómez.

Lo segundo es que esa decisión puede tener dos consecuencias previsibles para la elección presidencial de noviembre: una menor votación del viejo centro para Bachelet (la DC está haciendo fuerza hoy para que eso suceda) y una mayor votación para la misma candidata de los que hasta hoy se han abstenido de entregar su sufragio (incluso un porcentaje de los que se movilizan hoy en las calles).

No es poca cosa que quienes encabezaron las movilizaciones de Punta Arenas y Aysén, más el PC, vayan a estar, electoralmente, con la candidata a Presidenta de la República.

La decisión del PC, no lo podemos negar, es una operación política bastante brusca, si consideramos que Teiller y algunos de su dirección estuvieron a la cabeza del partido en los años del vanguardismo y la militarización, que pasaron con más pena que gloria y que nunca han sido autocriticados con seriedad.

Aparece además como cuestionable que el PC no haya gastado muchos esfuerzos en levantar una alternativa de izquierda, como lo hizo en la elección pasada con Arrate, precisamente en el momento en que las condiciones sociales aparecen como mucho más favorables para intentar reformas profundas.

Da la impresión que la renovación real del PC chileno (tan evidente en países como Italia, Francia o España) se está haciendo sin cuestionamientos ideológicos y muy marcada por apetitos electorales cupulares.

Pero la decisión del PC no debería extrañar si analizamos la historia de Chile.

El PC apoyó la elección de Pedro Aguirre Cerda en 1938, la elección de Juan Antonio Ríos en 1942, la elección de Gabriel González Videla en 1946, la elección de Salvador Allende en 1970, la elección de Patricio Aylwin en 1990, la elección (en segunda vuelta) de Ricardo Lagos en 2000 y la elección (en segunda vuelta) de Michele Bachelet en 2004.

Siete Presidentes de la República han contado con los votos comunistas para llegar a serlo. ¿Por qué no una octava, que ya recibió el apoyo del PC cuando fue electa en enero de 2005?

Esta reinstalación en el margen izquierdo del sistema retoma un camino –en general fructífero- que se perdió en los años ochenta, y enriela al partido en la búsqueda de una nueva izquierda para los nuevos tiempos que vive Occidente, sin la URSS y con el predominio transnacional del capitalismo.

En cuanto al precio o al costo político que debería “pagarse” por esta operación, habría que calmar a Walker y a Orrego: seguramente será menor que el que cueste el “entusiasta” nuevo apoyo de la DC a Bachelet a partir de julio próximo.

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28 may 2013

No a una reforma pro AFP

El presidente Piñera, pos 21 de mayo, ha insistido en su propuesta de reforma previsional pro AFP. Desde su oficina presidencial, nos propone una serie de propuestas sobre los parámetros del sistema de capitalización individual –aumento edad de jubilación, aumento de tasa de cotización de los trabajadores, mayores exigencias para la cotización de trabajadores independientes- que implican mayores esfuerzos en materia de cotización previsional de los trabajadores sin reformas a una industria carísima y que está generando bajas pensiones.

Es una propuesta improvisada –que no va al meollo del problema- que carece de estudios y debate entre los expertos, sin diálogo con los sindicatos y el mundo político y se diseña sin consultar a ningún actor social relevante, con la excepción de los dueños de la industria de las AFP.

Una reforma previsional en serio –como la realizada el año 2007- no se improvisa ni se diseña entre las cuatro paredes de la Moneda, ni menos es un show comunicacional tendiente a mostrarse que no es “un pato cojo”.

Las bajas pensiones que está generando el sistema de AFP debe preocuparnos a todos. En marzo pasado se pagó a 983.000 pensionados de AFP (en comparación al año 2006 casi se ha duplicado el número de pensionados del sistema) una pensión promedio de sólo $180.140.

El país necesita una reforma previsional 2.0 enfocada en mejorar las bajas pensiones que genera el sistema de AFP y eso no se logra adicionando recursos del seguro de cesantía a un sistema carísimo –como lo propone el presidente Piñera-, ya que esa fórmula sólo favorece el lucro de las AFP y para eso no estamos disponibles.

Hay que regular y modificar el funcionamiento de la industria de las AFP, cuestión que no hace la propuesta gubernamental. Se requiere más competencia para que se bajen los altos costos y por eso, es necesaria una AFP estatal. También ahora debemos legislar para rebajar los altos costos de administración de 2,4% mensual mediante la extensión del modelo de la licitación de los nuevos contratos a todos los trabajadores activos que ha generado bajos costos de administración (0,7% mensual).

Mejorar la densidad de las cotizaciones previsionales no puede ser sólo tarea del trabajador –como lo propone el gobierno- se requiere un esfuerzo solidario del empleador y del Estado.

Como estas materias no están en la propuesta anunciada por el Presidente Piñera, sugerimos que no envié su proyecto de ley pro AFP y que esta materia sobre una reforma previsional 2.0 sea un tema a debatir y consensuar durante el próximo gobierno.

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