26 ene 2012

Del dicho al hecho

Las posiciones que sostienen los legisladores al votar proyectos de ley relevantes para la protección de los derechos humanos y la profundización de la democracia, y su compromiso con estas materias, constituyen dimensiones clave en el desempeño de sus cargos.

La ciudadanía requiere conocer estas posturas a fin de evaluar si las autoridades dan cumplimiento al mandato de representación de intereses que se le ha encomendado y si el trabajo legislativo de sus representantes es coherente con el compromiso declarado.

La encuesta realizada por Corporación Humanas y el Observatorio Parlamentario a los senadores en 2011 sobre Reformas Legislativas en Derechos Humanos y Democracia, para conocer cómo votarían frente a un conjunto de proyectos de ley pendientes de debate en el Congreso Nacional, da cuenta del mayoritario apoyo a reformas políticas y proyectos sobre derechos humanos pero pone en evidencia la enorme brecha que existe entre el compromiso declarado y lo que realmente ocurre en el Parlamento.

Reformas legislativas que en gran medida integran la Agenda del Gobierno y en que existen numerosas recomendaciones de organismos internacionales son respaldadas por la gran mayoría de los senadores, pero a la hora de debatir y votar siguen quedando rezagadas, pues las prioridades reales son otras. Falta coherencia entre lo que los senadores dicen apoyar y lo que efectivamente debaten.

La Iniciativa Popular de Ley, mecanismo de democracia directa ampliamente difundido en los países de la región y en el mundo, no se ha consagrado en Chile, obstaculizando seriamente la participación de la ciudadanía en el debate legislativo. Pese al apoyo transversal del 93% de los senadores nunca han debatido una propuesta en la materia. Ni siquiera la reforma presentada por el Presidente Piñera en septiembre de 2010 ha sido considerada.

El reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas, respaldado por el 93% de los senadores y comprometido por el Presidente, lleva casi tres años estancado en una Comisión.

El apoyo del 77% a una ley que sancione la discriminación por orientación sexual e identidad de género permitió que en noviembre pasado el Senado aprobara el proyecto, pero luego éste no se ha debatido en la Cámara Baja completando casi siete años de tramitación.

En tanto, la necesidad reformar el sistema electoral es compartida por el 73% de los senadores y preocupa al Gobierno, por lo que se espera la pronta presentación de una propuesta y un amplio debate.

Igualmente el 73% apoya los plebiscitos nacionales para consultar a la ciudadanía en materias de interés público, pero ninguna de las propuestas presentadas se ha comenzado a analizar.

La incoherencia de los legisladores también afecta la participación política equilibrada entre hombres y mujeres. Aun cuando el 63% votaría a favor de una ley de paridad que garantice un mínimo de 40% de candidaturas de mujeres al Parlamento, ningún senador ni senadora ha presentado un proyecto para ello y en la Cámara Baja tampoco se debate.

Despenalizar el aborto terapéutico, por violación y en caso de malformaciones incompatibles con la vida es apoyado por el 53% de los senadores, pero los proyectos de ley llevan meses en la Tabla del Senado sin ser considerados.

No basta que los parlamentarios se declaren comprometidos con los derechos humanos y la democracia, pues la ciudadanía no los evalúa por sus dichos, sino por sus acciones.

Recuperar la confianza en las autoridades y revertir el desprestigio que afecta a la clase política exige de importantes esfuerzos por hacerse cargo de las demandas ciudadanas, por mayores espacios de participación en la toma de decisiones públicas y que éstas se orienten a garantizar los derechos y libertades de todas las personas.

Y ciertamente, coherencia frente a los compromisos asumidos.

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26 ene 2012

La política chilena y la teoría del caos

En columnas anteriores he intentado describir y analizar la política chilena sobre la base de, entre otras variables, “las tres ies”: intereses (económicos, sociales, políticos, culturales), ideologías (doctrinas, ideas, orientaciones valóricas), instituciones (régimen político, poderes del Estado, partidos políticos).

Sin embargo, reconozco que me ha estado faltando una cuarta i: la de irracionalidad.

Los actores políticos se interrelacionan entre ellos, tanto al interior de las coaliciones como entre ellas mismas, con tendencia a la irracionalidad y provocan por tanto el surgimiento de un cierto desorden o caos.

No planteo que exista solamente irracionalidad sino que ella es perceptible y es preciso incorporar ese factor en el análisis de la manera en que los actores relevantes enfrentan los asuntos políticos del día a día.

Los ejemplos específicos existen, pero lo que me interesa destacar en esta ocasión es que al incorporar esa tendencia a la irracionalidad y desorden, quizás en la denominada “teoría del caos”, proveniente de la física teórica, se puedan encontrar pistas para analizar la política chilena.

Sugiero, conforme a una de las tesis centrales de esa teoría, que el actual sistema político chileno es uno de un carácter altamente sensible a las variaciones de las condiciones iniciales.

Así, una variación, por pequeña que sea, puede llevar a cambios relevantes de las conductas políticas futuras, lo que hace difícil la predicción de qué harán los actores políticos, sean individuales o grupales.

A su vez, el sistema político chileno no es estable en cuanto no tiende a un punto de equilibrio de largo plazo y además existen factores y fuerzas socio-económicos, político-ideológicas y culturales centrífugas, que tienden a alejarlo del equilibrio.

La condición inicial de la política chilena desde los años 70 del siglo pasado y hasta hoy en el siglo XXI, sigue siendo el golpe militar y la dictadura o gobierno militar-autoritario-tecnocrático-burocrático o gobierno del General Pinochet como también puede denominarse al régimen político que emergió del golpe y se mantuvo en el poder por 17 años.

Por cierto, reconozco que la evolución del sistema político depende de hechos que ocurren y que son posteriores a esa condición inicial, pero ésta tiene todavía una influencia decisiva en lo que ocurre hoy.

En el año 1990 ocurre el inicio del retorno al régimen político democrático y se desencadenan los demás logros sociales y económicos de las dos décadas siguientes – que no son pocos ni tampoco menores, dicho sea de paso.

Pero la coalición de partidos democráticos de la Concertación fracasó, en buena medida por su propia responsabilidad, en instalar el año 1990 como la nueva condición de inicio de la política chilena moderna.

En la realidad, cada cierto tiempo se constata que todos los actores políticos, de derecha, centro o izquierda, siempre, de una u otra manera, vuelven su mirada, sus análisis y reacciones políticas a esa condición inicial del 73.

Así, por ejemplo, considero que en materia electoral, el sistema binominal puede considerarse un punto de inflexión asociado a esa condición inicial antes indicada.

Una todavía eventual variación de las condiciones electorales iniciales hace que el sistema político se desestabilice y se provoque un cierto desorden, intenso entre los actores del actual Gobierno.

No estoy planteando aquí que tal cambio no deba hacerse – soy un firme partidario de el como opiné en una columna anterior.

Sin embargo, en mi opinión, producido el hecho político relevante de un acuerdo entre la DC y RN en orden a modificar ese aspecto de la condición inicial, los efectos que se han producido desatan irracionalidad, inestabilidad y atisbos más o menos intensos de caos político.

De otro lado, en general, no se percibe que los partidos políticos ni sus agrupaciones o coaliciones estén condiciones de poner el orden dentro del caos cuando éste ocurre. Y esa es una tarea fundamental de ellos en un régimen político democrático.

La teoría del caos podría ser entonces útil a efectos de tratar de entender la compleja, dura, difícil y conflictiva política chilena.

Desde la teoría caos se podría tratar de percibir el orden dentro del caos y por lo tanto quedar en mejores condiciones de predecir hacia dónde se dirigirán las ondas políticas.

Se trata en último término de explorar todas las explicaciones posibles que nos permitan alertar cuando el destino de tales ondas de conductas políticas pueda ser algún abismo insondable.

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26 ene 2012

Meta-mirada sobre equidad en América Latina

Al hablar de desarrollo en América Latina, suele señalarse que hemos logrado un vigoroso crecimiento en los últimos años, estabilidad macroeconómica, progreso democrático, agregando que el desafío pendiente es alcanzar mayor equidad.

Ante esto surge una inquietud; la necesidad de ofrecer una mirada anterior, una meta-mirada; reflexionar acerca del lugar desde dónde se formula esta comprensión.

Da la impresión de que no existe un reconocimiento, explícito al menos, de ciertos aspectos, propios de la naturaleza humana, que están involucrados en todos los fenómenos de la convivencia local, nacional y global.

La mirada desde la que, hasta ahora, se han implementado las políticas de desarrollo económico, cultural, social -y sus correspondientes políticas específicas en educación, salud, servicios, medio ambiente, justicia, drogas, etcétera-, ha considerado un eje fundamentalmente materialista de la existencia humana, y desde allí, resulta inevitable que se produzca desequilibrio.

Desequilibrio que además se traduce, en el incumplimiento de los objetivos que persiguen estas políticas, en tanto la manera empleada para enfrentar el problema no incluye lo esencial. Los programas fracasan, y se desencadenan nuevas problemáticas, cada vez más graves, más complejas, más difíciles de abordar.

Sí…, se ha avanzado en metas de carácter material, efectivamente hay más riqueza de este tipo, tenemos más y mejores servicios e infraestructura. Conectividad, tecnología, desarrollo de las comunicaciones, son áreas que muestran niveles significativos de evolución.

Sin embargo, en aquellos aspectos, en los que no basta con tener más recursos de ese plano -el material- , el fracaso es tremendo: modelos de educación obsoletos, problemas graves en la salud de las personas.

En salud, no obstante los avances en el control y erradicación de enfermedades, la disminución de tasas de mortalidad, la vacunación, etc., surgen problemas de otro orden, en salud mental, depresiones, suicidios…, en la convivencia social, delincuencia, pobreza, marginación, discriminación, adicciones, tráfico de drogas.

Son muestras concretas de que algo está fallando.

Además, la distribución de la riqueza material, da muestras de graves perversiones, no ha sido posible establecer el eje de lo Justo.

Y es que el ser humano, para poder establecer una mirada justa y equilibrada en la administración de la riqueza, -para instalarse y organizar la vida en el planeta-, debe intervenir la categoría de observación que establece, debe desarrollar la calidad del contacto con la realidad, su capacidad de percibirla y dar cuenta de ésta.

Los objetivos y metas, las necesidades a satisfacer, al organizarnos en sociedad para vivir, no pueden seguir desconociendo esa otra naturaleza, distinta a la material, de nuestro funcionamiento: la naturaleza esencial del Ser Humano.

Si no se atiende, si se rechaza la naturaleza esencial de nuestra existencia, -por ignorancia o por lo que sea-, no será posible descubrir ni comprender, de manera más amplia y profunda, de manera más justa y precisa, la dirección que deben de tomar las distintas medidas, políticas y coordinaciones, que han de diseñarse para efectivamente avanzar hacia Desarrollos, como seres humanos, como comunidades, como países y territorios.

Por tanto, lo primero que surge, es que, para poder enfrentar el desafío de la Equidad, es urgente, que los líderes, que los actuales responsables de generar respuestas, re-creen su comprensión de Ser Humano, enriquezcan su percepción, su propia capacidad de establecer contacto con la realidad.

Que efectivamente miremos cómo miramos, miremos desde dónde miramos al preguntarnos ¿a qué vamos a atender a la hora de pretender desarrollos?

Los seres humanos a cargo de la conducción del planeta, deben incorporar nuevas perspectivas, deben dar ese salto cuántico en la categoría de sus observaciones, deben incorporar los elementos que la neurociencia y la física moderna ya han declarado: la presencia de otro plano, distinto al material, donde la unión entre todos los seres, y la interdependencia con el planeta que habitamos, con el Universo, con el Todo, es un hecho.

Si los responsables acceden a experiencias donde esta declaración es constatada en sus propias vidas, pues, brotará un nuevo lenguaje, una nueva manera de aproximarse, una nueva manera de definir y de medir los desarrollos, que les permitirá incluso, poner en tela de juicio, o al menos replantearse, afirmaciones como: “progreso democrático, estabilidad macroeconómica y vigoroso crecimiento de los últimos años de América latina”, pues quedará claro que no existe en realidad tal progreso democrático, ni tal estabilidad, ni tal vigoroso crecimiento, mientras no se experimente un real bienestar humano, compartido, común en ese plano esencial.

Y ese bienestar no se sacia con una distribución “equitativa” de la riqueza material.

Recrear, de una manera inteligente, el modo de proponer desarrollos, para América Latina, es un desafío, e implica una seria y profunda re-visión para re-crear la definición de Desarrollo Humano, la que vamos a emplear para abordar los distintos temas, globales y específicos, que, desde esta nueva mirada, broten como los relevantes y urgentes.

Sería muy interesante, asegurar primero, que el modo de aproximarse a encontrar las soluciones se enriqueciese, que la articulación entre las partes ya fuese distinta, que se generase una matriz superior en integración, que la integración sea un acto inteligente, que trascienda, de manera efectiva, los intereses políticos, que se estableciese otra altura de colaboración entre las partes.

Que este modo de aproximarse a proponer desarrollos encarnase en sí mismo un Desarrollo, un salto evolutivo, un modelo superior y enriquecido, capaz de establecer una mirada distinta, de otro plano, de mayor jerarquía, del Todo y cada parte.

Una vez constatado este desarrollo en la mirada, surgirá algo distinto, no más de lo mismo, o no más de distinto pero dentro de una misma órbita o lógica comprensiva.

Será posible reconocer otras riquezas que también están presentes, que son reales, y que hoy se rechazan o no están consideradas entre los recursos y oportunidades que tenemos en nuestros territorios y que forman parte de nuestra cultura latino-americana, seremos capaces de agradecer con más propiedad y certeza los logros ya alcanzados, nuestra historia, nuestros orígenes, será posible además, en este nuevo escenario, distinguir necesidades reales de ilusorias, re-crear la definición de necesidades efectivas.

Se producirá un salto evolutivo en el cómo diseñar e impulsar las principales reformas para detonar los cambios visualizados como necesarios.

Se re-creará la definición de cuáles son las áreas de políticas públicas en las que los gobiernos, organizados de manera trascendente y articulada, se deberán enfocar para generar consensos nacionales y globales, y detonar esos cambios.

Se establecerá otra naturaleza de desafíos neurálgicos, anteriores a los específicos u operativos, que pondrán en contexto los temas como educación, innovación y modernización fiscal. Para rescatar lo trascendente, los meta-aprendizajes surgidos desde las mejores prácticas y experiencias logradas.

Y probablemente surgirán nuevas organizaciones de Colaboración para el Desarrollo en América Latina.

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26 ene 2012

Nuevos ardides en materia de usos de suelo

En el Parque Araucano, área verde localizada en la comuna de Las Condes, se están ejecutando las obras de construcción de 41.000 m2 de un denominado “Centro Recreacional Deportivo” informado favorablemente como “Parque Acuático” por la Seremi de Vivienda y Urbanismo.

Ambos nombres de fantasía asignados a este proyecto inducen a error ya que lo que se está levantando allí es una actividad comercial (Kidzania) orientada a los niños de entre 5 y 14 años para que aprendan a tomar decisiones con el dinero que les dan sus padres, el que se complementa con una serie de otras tantas edificaciones mercantiles, y por lo tanto, no admitidas en la regulación urbanística que tienen las áreas verdes según el mandato del artículo 5.2.3 del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS).

Este instrumento normativo, que tiene mayor rango que el PRC de Las Condes, establece que en los parques intercomunales, el Parque Araucano lo es, se pueden desarrollar exclusivamente equipamientos de :

Áreas verdes
Recreacional deportivo
Culto
Cultura
Científico
Esparcimiento y Turismo al aire libre

Nos llamó la atención que la empresa concesionaria ganadora de la licitación pública, haya obtenido un permiso de anteproyecto a pesar de que no solucionó las 20 observaciones efectuadas, respecto de su solicitud, por la dirección de obras de la municipalidad de Las Condes.

Estos cuestionamientos eran de forma y de fondo y para obviarlos, el titular del proyecto solicitó un nuevo permiso ahora avalado por la Seremi de Vivienda y Urbanismo.

Seis Juntas de Vecinos de los sectores aledaños y nuestra fundación, por separado, han objetado en las instancias administrativas el procedimiento utilizado por la autoridad local para concesionar por 20 años este territorio natural debido, entre otras razones, a que el coeficiente de constructibilidad del proyecto excede la norma fijada en el artículo 5.2.3.1. del PRMS.

Como en Chile existe mucha y ocurrente picardía para vulnerar las disposiciones legales y así no perturbar la inversión en el ámbito del crecimiento de la ciudad, dicha autoridad central de gobierno interpretó permisivamente ciertas reglas contenidas en el PRMS, las que se le enumeraron documentalmente por esas juntas de vecinos.

En el proyecto se contemplan 980 estacionamiento bajo tierra y una serie de equipamientos como restaurantes, tiendas, agencias bancarias, un centro de eventos, oficinas municipales, bibliotecas y otros tantos de similar categoría, instalaciones que serán traspasadas por el titular del proyecto a quienes se interesen en tener ahí sus puntos de venta.

Kidzania Chile, copia de uno similar existente en México, dispondrá de 3.000 m2 en dos niveles, uno en superficie y el otro en subterráneo y la municipalidad de Las Condes recibirá como contraprestación, por parte del concesionario, UTM 1.850 anualmente por ocupar dicha área verde, suma bastante precaria si tomamos en cuenta el nivel de renta que se proyecta en ese inmenso proyecto inmobiliario multipropósito.

Y si procedemos como oráculos, evaluamos que posiblemente el titular de la inversión, en unos meses más, se lo traspasará a los dueños del mall Parque Arauco para que esta poderosa sociedad comercial explote tales instalaciones con la fórmula de arriendo que tan buenos resultados le ha dado hasta ahora.

La transacción anterior podría concretarse, en la medida de que las autoridades competentes no exijan el cumplimiento de la regulación contenida en el PRMS respecto de los usos de suelos que tiene esa área verde de carácter pública.

Como nosotros sabemos que en este ámbito de materias todo es posible, ya que las normas vigentes aunque están publicadas en gruesos y ajados mamotretos, no siempre se cumplen, visualizamos un nuevo hecho consumado en cuya próxima inauguración estarán presentes todos aquellos que ejercen el poder.

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26 ene 2012

Cuba sale del armario

El VI Congreso Cubano de Educación, Orientación y Terapia Sexual que se desarrolla en La Habana, bajo la presidencia de la sexóloga Mariela Castro, apoya cambios en el código nacional de familia.

Desde hace varios años la hija del presidente cubano promueve proyectos de reformas legales en la isla a favor de las minorías sexuales y la entidad que dirige presentó una propuesta al legislativo para modificar el Código de Familia vigente desde 1975.

La inclusión de normativas sobre el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género y el reconocimiento legal a las parejas del mismo sexo forman parte de las propuestas del anteproyecto.

Según Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual, los obstáculos más importantes ante esas transformaciones están en los prejuicios de los funcionarios del ministerio de Justicia.

Pero también asegura que se están priorizando otras necesidades en el proceso de transformación económica que vive la isla, con la eliminación de gratuidades y la reducción de subsidios a la población.

Aún así desde 2008 se han realizado en Cuba unas quince operaciones de cambio de sexo de manera totalmente gratuita para los pacientes beneficiados.

Por el momento la legislación sólo contempla realizar estas operaciones a cubanos residentes en la isla, pero no se descarta en un futuro atender a extranjeros que quieran someterse a cirugía de cambio de sexo ante las muchas solicitudes recibidas.

Un tema polémico es el de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales, que por el momento tendrá que esperar debido al rechazo de amplios sectores de una sociedad que todavía mantiene prejuicios al respecto.

Además de las reticencias de algunos funcionarios otro ámbito de pugna es la visualización en los medios de comunicación sobre estos temas.

Por eso en los últimos tiempos internet ha facilitado el debate para informar y polemizar sobre temas relativos a la lucha contra la homofobia; el blog Paquito el de Cuba, del periodista Francisco Rodríguez es una referencia en la nación antillana en esta materia.

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25 ene 2012

Baja popularidad del sistema previsional

Nuestro sistema previsional no goza precisamente de gran popularidad entre la gente.

Si bien es muy reconocido, respetado y replicado en otros países del mundo, en el inconsciente colectivo queda la sensación de que las AFPs son de las instituciones más cuestionadas por la opinión publica.Se conjugan varios factores para que esto sea así.

Hay que ser justos en mencionar que esta baja popularidad se debe básicamente a la desinformación generalizada del cotizante, que en su mayoría, no conoce ni se esmera en entender conceptos básicos de previsión, los cuales son necesarios para toda la población laboralmente activa que por ley tienen la obligación de cotizar ya sea como trabajador dependiente o como independientes.

Irresponsablemente en el pasado se escucharon declaraciones desafortunadas de parlamentarios hablando de las AFPs como los “ladrones de cuello y corbata”, haciendo referencia al populismo puro, sin tener un argumento profundo que aportar al debate, llevando a confusión a algunos sectores de personas.

Nuestro sistema previsional estructuralmente es bastante sólido y ha cumplido 30 años desde su creación.

Es el momento de implementar nuevas modificaciones que con la gran reforma del 2008 han sido insuficientes para solucionar los problemas de fondo, como afrontar el envejecimiento de la población a pasos agigantados, el aumento de las expectativas de vida, las tasas de natalidad que han disminuido particularmente en nuestro país, más, la prácticamente nula cultura del ahorro responsable para la vejez, que no es tema para los chilenos.

Si se les consulta si están consientes de la importancia de ahorrar para la vejez…la respuesta es categórica: Sí, pero en la práctica son muy pocos los que lo hacen.

Si a este análisis le agregamos que nuestros empleadores en general no tienen la cultura de entregar beneficios para la jubilación de sus trabajadores y los temas previsionales son vistos como un tema de responsabilidad individual, y además que el nivel de salarios no permite muchas veces ahorrar (con suerte llagar a fin de mes), el escenario no es alentador.

Por otra parte, el gobierno también tiene lo suyo. Se debiera revisar los modelos de éxito de otros países donde han propiciado el ahorro previsional colectivo APVC, lo que ha generado que los incentivos necesarios para el ahorro colectivo sea un práctica habitual entre las empresas, enfocado básicamente en beneficios tributarios tanto para éstas, como para los trabajadores en donde con un esfuerzo conjunto han logrado empujar el carro, logrando que sus empleados acumulen mayores ahorros y puedan tener la posibilidad de una jubilación mas acorde a los ingresos que tenían en su vida activa.

El gobierno en ese sentido está pensando en el corto plazo, en que no innovar en este tema quede como tarea para el próximo mandato, tal vez pensando que le queda un poco más de 2 años y con el fantasma de la ola de estallidos de demandas sociales del 2011, no deseen entrar en un debate en que se sabe donde comienza pero, por lo sensible del tema, no se sabe en qué pueda terminar.

Si lo miramos a largo plazo, en 4 o 5 gobiernos más, se enfrentarán a un tremendo problema social y económico, donde lo más probable es que si no se comienza a trabajar desde ya, tendrán que hacerse cargo de muchos chilenos de la generación X, que son los nacidos entre 1965-1980, quienes en 20 años más superarán los 50 años, e incluso muchos de ellos estarán en edad de jubilar, dándose cuenta que en su vida activa no lograron acumular los fondos necesarios para tener una jubilacion digna.

Por lo tanto, el estado deberá abrir la billetera y entregar pensiones asistenciales y aporte solidarios para ir en ayuda de este grupo etáreo.

Creo que es un buen momento para revisar estos temas previsionales y tomar medidas efectivas, como la revisión de incentivos tributarios enfocado a las empresas para hacer ahorros previsionales colectivos, subir el porcentaje de cotización sobre todo para los más jóvenes, y subir la edad de jubilación tanto para hombres como en especial para las mujeres, quienes se ven muy afectadas a la hora de pensionarse.

Pueden ser medidas no muy populares, pero absolutamente necesarias de implementar en corto plazo para comenzar a solucionar los problemas de fondo del nuestro sistema y no encontrarnos en unos años más sufriendo con el gobierno que esté de turno las consecuencias de no haber actuado a tiempo.

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25 ene 2012

Y la portabilidad previsional… ¿Cuándo?

Las autoridades han promovido con gran entusiasmo la portabilidad numérica. “Más derechos, más competencia, mejores condiciones”, se lee en la página web implementada por el ministerio de Transportes y Telecomunicaciones para difundir la iniciativa que permite a los usuarios, desde el pasado 16 de Enero, cambiarse de prestador de telefonía celular.

El propio Presidente y el Ministro del ramo dieron el vamos, en una carpa instalada nada menos que frente a La Moneda.

Los defensores del mercado no han tardado en utilizar el hecho para insistir en las bondades de la libre competencia, argumentando con la consigna referida y remarcando en el poder que se entrega a los consumidores y usuarios.

La misma receta promueve para múltiples servicios, tales como la educación y la salud, donde es posible elegir entre prestadores estatales y privados y, por cierto, en materia de comercio y servicios, donde las opciones son variadas, aunque a veces, como se ha denunciado en el caso de farmacias, buses, supermercados y pollos, ello sea más aparente que real.

Sin embargo, permanece entre nosotros un único campo en que no hay opción alguna.Una exclusiva área en que los chilenos estamos obligados a participar aunque no queramos y dónde no hay alternativa de ningún tipo: la previsión.

Todos debemos por ley aportar parte de nuestro sueldo como ahorro, pudiendo tomar decisiones accesorias, como seleccionar el tipo de fondo en el que se invertirán nuestras imposiciones o el administrador, pero sin poder elegir entre un sistema u otro ni entre un prestador privado o público.

Un puñado de AFP mantienen cautivos a unos 10 millones de cotizantes que ven mes a mes como sus ahorros son mal administrados y, aún así, se les cobra por la gestión parte importante de sus cotizaciones, incluso cuando la rentabilidad sea negativa, esquema que ha sido cuestionado incluso por el Fondo Monetario Internacional.

En esta materia, los defensores del mercado, se dan una voltereta digna de campeón olímpico para rechazar cualquier alternativa. Así se oponen a crear una AFP estatal o a abrir la gestión de los fondos a los bancos.

¡Qué decir de volver al sistema de reparto o a un mecanismo más solidario! Insisten majaderamente en el déficit ocasionado por las cajas y muestran casos de inequidades o abusos que ocurrían. Nada dicen del cuantioso gasto público para subsidiar la capitalización individual.

Acabamos de aprobar una ley que regula el uso de las bases de datos financieros y comerciales, evitando que ella siga siendo utilizada para abusar de las personas. En buena hora.

Sin embargo, en la previsión está, sin duda, el mayor atropello contra los chilenos.Un sistema que ha fracasado rotundamente, que es caro e ineficiente y que, más aún, tiene clientes cautivos. El negocio perfecto.

Muchas cosas están cambiando en el país. Los jóvenes seguirán luchando por un acceso más justo a la educación; la salud cambiará con el plan garantizado que evitará que se recargue el costo a algunos chilenos. El Gobierno se abre a analizar una reforma tributaria.

Todo ello apunta en una dirección: no es posible seguir con una sociedad donde cada uno cargue con sus propios riesgos.

El sistema previsional chileno, a 30 años de su creación, debe ser analizado en profundidad y reformado.

Ya debió parcharse para darle cobertura a millones de excluidos, con la reforma previsional impulsada por la Presidenta Bachelet. Es la hora de abrir alternativas para solidarizar el sistema.

¿Por qué no podemos portar nuestros fondos hacia un sistema estatal y solidario o al menos a otras alternativas de ahorro?

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25 ene 2012

Nanas, Estado y discriminación

En Chile la discriminación no es algo nuevo, es parte de toda la historia de nuestro país.

Sin embargo, no deja de causar asombro conocer que hoy en el siglo XXI, exista una especie de “apartheid” en algunos sectores acomodados de la capital, donde se prohíbe que las nanas se bañen en las piscinas o caminen sin uniforme por las veredas de algunos condominios.

También ha sido sorprendente mirar las imágenes de la TV donde una joven madre, residente en uno de esos condominios, se preguntaba “¿Te imaginai acá en el condominio a todas las nanas caminando para afuera, todos los obreros caminando por la calle, y tus hijos ahí en bicicleta?”

Esta situación ha causado asombro en la opinión pública, porque muchos sentían que el país había progresado en términos de tolerancia, exclusión y libertad; en definitiva se pensó que vivíamos en un país progresivamente más moderno. Pero no era así, a pesar de la serie de tratados internacionales sobre el respeto a los derechos humanos que se han suscrito en las últimas décadas.

La modernidad sólo existía en el imaginario de algunas personas, porque lo acontecido en Chicureo no es un hecho puntual, o conductas excéntricas de personas adineradas; en realidad es una manifestación visible de problemas de fondo en la estructura social y convivencia nacional.

Lo sorprendente, es que ha sido el propio Estado uno de los causantes de este problema social.

Una de las políticas públicas que han contribuido a trizar al país y su territorio promoviendo de manera radical la discriminación, fue el Programa de Erradicación de Campamentos, iniciado el año 1977 e implementado con mucha fuerza durante la década del “80, que implicó trasladar cerca de 30.000 familias pobres que habitaban comunas acomodadas para esconderlas en sectores rurales de la Pintana, San Bernardo y Puente Alto, creando verdaderos mega-ghettos de personas en situación de pobreza, sin ningún soporte de servicios (consultorios, escuelas, locomoción, trabajo, etc.) y rompiendo los vínculos y redes comunitarias que tenían en sus comunas de origen.

Se convirtieron así en familias prácticamente abandonadas más allá de la periferia de la ciudad, generando enormes problemas de desintegración social.

En la otra cara de la moneda, en las comunas más acomodadas, las familias adineradas nunca más debieron convivir con familias pobres, sólo mantuvieron relaciones contractuales con algunos de sus miembros (la nana, el jardinero, el maestro), quienes debían viajar enormes distancias desde sectores prácticamente desconocidos para sus empleadores.

En definitiva, los ricos nunca más vieron que los pobres también constituyen familias, que aman mucho a los hijos, y que sus afectos, angustias y preocupaciones son universales y no son diferentes a las de ellos.

En ese escenario las personas que hoy tienen entre 30 o 35 años, que han vivido durante toda su vida en comunas acomodadas, donde hace décadas sólo habitan familias muy similares entre sí, los pobres les generan una enorme desconfianza, que se expresa en episodios casi anecdóticos, como el temor de que sus hijos se bañen en las piscinas o caminen junto a ellos; más aún cuando todos los días la televisión relaciona la delincuencia con la pobreza.

En definitiva, no castiguemos a la Sra. Pérez de Chicureo, su visión es, en gran parte, resultado de un Chile trizado por el efecto de políticas públicas discriminatorias.

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25 ene 2012

Bernardo Leighton Guzmán

“Proporcionar milagros a los hombres no es cosa que nos corresponda. Lo que está a nuestro alcance es practicar aquello en que creemos”. Jacques Maritain.

Cada quien tiene “su propio Bernardo Leighton”. Este es mi testimonio.

Conocí a Bernardo siendo yo todavía niño, pero no fue hasta febrero de 1974, en que con la Sra. Anita llegaron a Roma, que emprendí junto a él una aventura que nos habría de unir estrechamente para siempre.

Llegó a Roma, no expulsado del país, como tantos otros, sino por decisión propia, la misma que lo había llevado el día 13 de septiembre del año anterior, dos días después del golpe de estado, a promover la histórica Declaración de “los 13”, que condenó el golpe y rindió un homenaje al sacrificio del Presidente Allende.

Su propósito, al alejarse de Chile, era contarle a la Democracia Cristiana europea, y en primer lugar a la italiana, su verdad acerca de las circunstancias que precipitaron el término de la democracia en nuestro país.

Está de más decir que Leighton no compartía en absoluto el beneplácito con que muchos demócrata cristianos recibieron el derribamiento del gobierno de Allende.

Si algo le dolía, era haber votado favorablemente el acuerdo de la Cámara de Diputados, de agosto de 1973, que declaraba “inconstitucional” al gobierno de la Unidad Popular.

En nuestras conversaciones, sobre todo al comienzo de su estadía en Italia, se refería con frecuencia a este tema.

Decía que lo había hecho a instancias de diputados de su mismo partido, en medio del fragor de una lucha política que se había vuelto incandescente, y no cesaba de recriminarse por ello. Por ello, decidió emplear consigo mismo un correctivo que estimaba indispensable en muchas circunstancias de la vida y en particular en la actividad política: “llegar hasta las últimas consecuencias de su inconsecuencia”.

Hizo de su estadía en tierras europeas un verdadero apostolado político: en 1974 fundó en Roma, junto conmigo y dos militantes de la Unidad Popular, Julio Silva Solar y José Antonio Viera Gallo, la revista “Chile América”, que existió durante 10 años y que fue un bastión de la lucha por la creación de un frente unido contra Pinochet y en pro de un futuro democrático para Chile.

Tomó parte en las actividades de los exiliados, que fueron muchas y constantes y que contribuyeron decisivamente a mantener viva, a lo largo de los años, la denuncia contra la dictadura (la misma que Pinochet descalificaba como obra del “comunismo internacional”).

Buscó a los dirigentes de los partidos hermanos y les expuso su visión, que con el transcurso del tiempo fue hecha suya por la DC chilena, silenciada por la dictadura, como el resto de los partidos políticos.

Todo ello lo colocó bajo la mira de Pinochet, y el 6 de octubre de 1975, él y Anita, cayeron gravemente heridos al ser baleados por un sicario de la DINA, él en la cabeza y ella en la columna, al bajarse de un autobús en Via Aurelia Nuova, próxima a la Plaza San Pedro de Roma.

En apenas un año y medio de ausencia del país, Leighton se convirtió para Pinochet en una amenaza que había que eliminar, porque era una figura que podía unir detrás de sí a la oposición a la dictadura.

Lo mismo había sucedido un año antes con el general Carlos Prats, víctima, junto con su mujer, de un atentado con bomba en Buenos Aires.

Otro tanto le ocurriría, un año después, a Orlando Letelier y su secretaria Ronni Moffitt, en Washington DC. Los tres se perfilaron en momentos distintos como líderes de una posible salida democrática para el país.

Curiosamente, los tres atentados se produjeron justo cuando en el hemisferio austral comenzaba la primavera. Visto en retrospectiva, fue la estación en que se abría la “temporada de caza” del coronel Contreras, jefe de la DINA, ejecutor de los designios de Pinochet.

Bernardo Leighton fue un chileno de nacimiento, en los dos sentidos que esta palabra tiene en Chile.

Sí, porque era muy chileno para vestirse (siempre de gris, casi siempre de corbata y ocasionalmente incluso con sombrero), para hablar (nunca hizo ningún esfuerzo por hablar otro idioma, no obstante vivir en Italia) y en sus hábitos (como, por ejemplo, la infaltable misa dominical). Pero ocurre que, además, Bernardo nació en una pequeña ciudad ubicada en la ribera del río Bío Bío llamada Nacimiento. Chileno, pues, por partida doble: de nacimiento y de Nacimiento.

Era jovial, sencillo, bondadoso. Tenía sentido del humor. Una sonrisa simpática y traviesa le nacía espontáneamente con facilidad.

Recuerdo una ocasión en que lo acompañé a un acto político en Cuneo, una pequeña y hermosa ciudad en el norte Italia. Los notables de la ciudad se habían reunido en el Teatro Municipal, presididos por el Alcalde, para rendirle un homenaje y escuchar su palabra.

Leighton, como dije antes, se dirigía al público italiano en castellano, casi diría “en chileno”, porque algunas de sus referencias le habrían resultado incluso a un español casi imposibles de comprender.

Así, por ejemplo, su afirmación “cuando fui Ministro del León”, lanzada al aire sin explicación ulterior, y que cualquier público no chileno podría haberla interpretado como referida a un episodio circense, con mayor razón en Cuneo donde, en ese salón repleto, escasamente un puñado de personas entendía el español.

En esa misma ocasión, y citando el Evangelio, Leighton dijo, en uno de los puntos álgidos de su discurso: “y como dicen las Escrituras, hay que separar el trigo de las cigüeñas”.

Unos segundos más tarde, dándose cuenta de que algo no cuadraba en la cita, se dio vuelta hacia mí preguntando:

“¿Cómo se dice, Esteban?”.

“Las cizañas, don Bernardo”.

“Gracias. ¡El trigo de las cizañas!” y retomó el discurso con el mismo énfasis que traía.

El público, silencioso, no debe haber entendido nada de este singular diálogo entre “il Senatore Leighton” – como le llamaban en Italia- y su acompañante, que era yo.

Del día del atentado conservo un recuerdo muy vivo: yo estaba de paso en Roma y me alojaba en un hotel, porque dos meses antes me había trasladado con mi familia a vivir en Venezuela. Franco Piccoli, un amigo italiano, me llamó por teléfono para decirme que había escuchado la noticia de que habían atentado contra Leighton y su mujer y que éste había muerto, agregando que su cuerpo se encontraba en el Hospital San Giovanni in Latterano.

Me precipité a la calle, detuve un taxi y le pedí conducirme al hospital. Aparte de Guillermo Canessa, el sobrino de los Leighton, que vivía en Roma, yo me sentía el chileno más próximo a ellos en estas trágicas circunstancias.

Llegué al hospital, una construcción enorme, fría, muy parecido a algunos de los antiguos hospitales de Santiago, y me identifiqué como pariente de “il Senatore cileno”.

“Suba al 5º Piso, Sección Heridos del Cráneo (Craniolesi)”.

Subí, y al salir del ascensor me encontré delante de un amplio pasillo que terminaba en una doble puerta con cristales empavonados. Un timbre servía para llamar al interior de la Sección Craniolesi. Lo pulsé y al poco rato vi venir, a través del vidrio empavonado, la figura de un médico con su bata blanca. Mi tarea era averiguar los pormenores del deceso y reunir información para el posterior traslado de los restos mortales de don Bernardo.

El médico abrió la puerta, me identifiqué como pariente de la víctima, y ante mi total incredulidad le oí decir: “penso che se la caverá”, en chileno: “creo que se va a salvar.” Acto seguido me invitó a pasar a la habitación donde se encontraba.

Lo que vi entonces lo conservo en la memoria como si hubiese ocurrido ayer: frente a mí había tres camas, en la del centro estaba Bernardo Leighton recostado sobre su lado izquierdo. En las otras dos yacían dos hombres, uno a cada lado de Bernardo, que evidentemente agonizaban detrás de las mascarillas de oxígeno que les cubrían sus rostros.

La escena era como sacada del texto del Evangelio que describe la crucifixión de Jesús.

De pie, frente a la cama de Leighton, yo observaba con recogimiento. El médico hacía lo mismo desde el vano de la puerta.

De pronto, Bernardo abrió los ojos y movió la cabeza fijando sus ojos en mí. Un rosetón de sangre fresca quedó sobre la almohada al quedar descubierta la herida que dejó la bala al rozarle el cráneo.

Mirándome fijo y tras unos instantes, me preguntó:

“¿Qué pasó?”

Hace muchos años, describiendo esta escena en un texto que fue incluido en el libro que escribió la Sra. Anita, detuve la escritura en este pasaje. Quise dejar resonando la interrogación de Leighton, sin responderla.

La pregunta, en realidad, es de una potencia enorme. Tal vez la única respuesta posible sea decir que hoy, a décadas de aquel horrible episodio, tenemos un Chile mejor.

La Concertación de Partidos por la Democracia, coalición que lleva en su ADN un porcentaje determinante del legado de Bernardo Leighton, y que condujo al país de regreso a la democracia y lo gobernó sabia y eficientemente por 20 años, y el actual gobierno de la centro derecha, que ha accedido al poder por la vía democrática y lo ejerce con indiscutible apego a la misma, se esfuerzan por develar “qué pasó” al basar su praxis política en los valores de la democracia, que son los que animaron la lucha heroica de Bernardo Leighton.

N de la E: Testimonio  del autor sobre Bernardo Leighton  con motivo de cumplirse el 26 de enero,  el aniversario de su fallecimiento.

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25 ene 2012

El acuerdo de la DC y RN

El documento “Un nuevo régimen político para Chile”, suscrito por Ignacio Walker, presidente de la Democracia Cristiana, y Carlos Larraín, presidente de Renovación Nacional, tiene el mérito de reivindicar el diálogo y la búsqueda de acuerdos entre una fuerza de oposición y otra de gobierno para impulsar las reformas políticas que el país no puede seguir postergando, en primer término el cambio del sistema electoral.

Se necesitaba coraje para tomar una iniciativa como esta, que previsiblemente iba a provocar recelos en los respectivos aliados y a desconcertar a mucha gente, pero las directivas de ambos partidos se atrevieron a dar el paso.

Las críticas más duras vinieron desde la UDI hacia RN, en tanto que los partidos de la Concertación, más allá de los rezongos incoherentes de algún parlamentario, se inclinaron hacia la valoración del acuerdo. Es probable que la mayoría de los chilenos haya visto con simpatía un esfuerzo que está orientado a mejorar el régimen democrático.

El documento propone avanzar hacia un régimen semipresidencial, que separe las funciones de Jefe de Estado (Presidente) y Jefe de Gobierno (Primer Ministro). El primero sería elegido por voto universal y tendría atribuciones exclusivas en las relaciones internacionales, la defensa nacional y la tuición de la administración pública, con funciones de moderación y arbitraje político.

Tendría, además, la facultad de disolver el Congreso por una vez en su período. El Jefe de Gobierno sería propuesto por el Presidente y aprobado por el Congreso. El documento no especifica si el Jefe de Gobierno sería un parlamentario o un ciudadano cualquiera.

Está muy extendida la crítica al presidencialismo extremo que existe en Chile, pero no es sencillo llegar a un acuerdo para modificarlo.

Semipresidencial se parece mucho a semiparlamentario, y es preferible prever los conflictos que pudieran surgir a partir de un híbrido institucional que no sabemos bien cómo funcionaría.

Las tradiciones cuentan: así como los chilenos tendemos a pensar que “el Presidente de la República es el que manda”, el solo hecho de que se proponga que él tenga la facultad de disolver el Congreso nos pone en estado de alerta. Esa disolución está consagrada en los regímenes parlamentarios, pero acá suena extraña. Hay que tratar de que el remedio no resulte peor que la enfermedad.

Y tal podría ser el caso si se produce una colisión entre las funciones del Presidente y del Primer Ministro. Como sea, es un debate abierto.

Lo realista es concentrar los esfuerzos en el punto 2 del acuerdo, “Cambio del actual sistema electoral”, en el que se propone avanzar hacia “un sistema electoral proporcional corregido, que permita ampliar sustancialmente la representatividad”, y en el punto 3, “Potenciar la calidad de la política”, en el que se plantean el financiamiento público de los partidos, la prohibición de las relecciones indefinidas en los cargos de elección popular, las primarias vinculantes y la obligación de los partidos de asegurar la democracia interna.

Esperemos que la discusión sobre el régimen semipresidencial no empantane la posibilidad de un acuerdo respecto de lo más urgente, que es establecer un sistema electoral proporcional, con nuevos distritos y circunscripciones. De ello depende el saneamiento de las elecciones parlamentarias.

No podemos elegir senadores y diputados el próximo año en los marcos de un sistema definitivamente viciado, que ha erosionado la autoridad del Congreso y ha introducido prácticas nefastas dentro de los partidos. Necesitamos elecciones verdaderamente competitivas.

¿Qué hará la UDI en este contexto? Son limitadas sus posibilidades: o intenta bloquear la reforma electoral, lo que revelaría una aguda falta de realismo puesto que la mayoría del país está a favor del cambio, o se integra al debate sobre la fórmula concreta de reemplazo del binominal.

Si sus líderes actúan “doctrinariamente” para defender la cuota de poder parlamentario que tienen, amenazando incluso con retirarse del gobierno, se arriesgan a cometer un error catastrófico.

¿Estarían dispuestos a quebrar la coalición gobernante y abandonar a Piñera en un año de elecciones municipales?

¿Cuántos alcaldes de la UDI mantendrían sus cargos si la derecha se divide?

¿Y qué pasaría en 2013 en las elecciones parlamentarias y presidenciales?

Se necesita un acuerdo que comprometa en lo posible a todas las fuerzas políticas, incluida la UDI. Para ello, es necesario dejar la calculadora a un lado y priorizar los acuerdos que sirvan al país.

La mayor responsabilidad es del Presidente Piñera: si impulsa resueltamente la reforma electoral, puede hacer una gran contribución al perfeccionamiento del régimen democrático.

Algunas reacciones ante el documento de la DC y RN demuestran que casi todos sintieron que se movía el piso, lo cual es saludable para la oxigenación y renovación de la política.

¿Podrían armarse nuevas coaliciones en el futuro? Nada está escrito.

Por lo menos, nos consta que algunos parlamentarios opositores han dedicado no poco tiempo a imaginar nuevos referentes. En todo caso, es valioso que Ignacio Walker haya reafirmado que la DC se ubica claramente en la centroizquierda y que sus aliados son los partidos de la Concertación.

¿Surge a partir de este documento la posibilidad de que en el futuro se formen otras coaliciones? Quién puede saberlo. Es una posibilidad siempre abierta. La DC, en todo caso, ha ratificación su adscripción a la alianza de centroizquierda que es la Concertación.

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