25 oct 2012

¿Es posible predecir el resultado de las Municipales?

El domingo 28 de octubre nos enfrentaremos a una nueva elección municipal, en la cual los chilenos –por primera vez con inscripción automática y voto voluntario- estamos llamados a elegir a los alcaldes y concejales que gobernarán nuestras comunas por los próximos cuatro años.

Frente a este proceso, tal como en años anteriores, diversos medios de comunicación han dado a conocer encuestas que predicen un determinado resultado. En términos generales, en Chile, las encuestas “serias” han sido históricamente muy eficaces para predecir resultados a nivel presidencial, e incluso parlamentario, pero pocas de estas consultas, técnicamente intachables, han sido publicadas alguna vez respecto a resultados municipales.

A mi juicio, las encuestas presentadas hasta ahora a la opinión pública, más que predecir acertadamente los resultados, buscan –de una forma u otra- construir realidad, induciendo un determinado comportamiento en los electores.Y por lo mismo, aquellos aciertos en los resultados, podrían deberse más a una coincidencia que a sus características o virtudes técnicas.

En primer lugar, las encuestas conocidas son casi en su totalidad, telefónicas, lo que significa un sesgo importante en contra de los votantes más pobres, que no poseen conexión a la red telefónica fija.

No quiero decir con esto que las consultas telefónicas no sirvan, sino simplemente que la lectura de sus resultados no puede hacerse sin considerar ciertos antecedentes, como la estratificación social de la comuna y/o la penetración de la red telefónica fija, datos que por lo general, aunque se pregunten, no son reportados por los medios.

En segundo lugar, la mayoría de las encuestas mostradas tienen sólo 400 casos, lo que nos lleva a márgenes de error cercanos al +- 4%. Esto quiere decir que cualquier contienda en que la diferencia entre dos candidatos sea inferior a ocho puntos, en términos estrictos, debiese ser reportada como un empate técnico o estadístico, cosa que hasta ahora se ha hecho bastante poco.

En tercer lugar, en muchas de las comunas encuestadas el número de personas que señala que aún no sabe por quién votará, o que no quiere responder la pregunta, es altísimo, lo que hace muy difícil predecir su comportamiento final, a menos que se conozcan otros datos como afinidad a ciertas ideas o programas, cercanía con partidos, etc.

Pero, finalmente, lo que hace tan difícil predecir resultados en estas elecciones, es el voto voluntario. Basándose en modelos desarrollados en otras latitudes, algunos comentaristas se han aventurado a señalar que tenderán a votar más aquellos electores que hayan votado antes, que enfrenten competencias cerradas, aquellos más educados, o los más ideologizados.

El hecho concreto es que no sabemos quién votará y quién no.

Los analistas de EE.UU. llevan más de 40 años desarrollando modelos, los que reflejan las condiciones socioeconómicas, la oferta política que reciben, y la idiosincrasia de los electores de ese país. Estos modelos nunca han sido testeados en nuestro país, por lo que ellos pueden resultar completamente falsos el día 28 de octubre.

En esta elección no nos debiésemos tomar muy en serio las encuestas, y aquellos que las desarrollan y publican, más que preocuparse de acertar a un resultado, debiesen concentrar su atención en el desarrollo de modelos predictivos que permitan a la industria avanzar en conocimientos y técnicas a ser aplicadas en futuros procesos electorales.

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25 oct 2012

La Roja de todos

Después de los últimos resultados pareciera que todos quieren que se vaya el que dirige el equipo.

No podemos esperar hasta el próximo año, es lo que más se repite. Es que ya es demasiado. No sabe armar el equipo. Cada uno juega como mejor le parece. Algunos se recriminan entre ellos y, desde la galería, la barra parece estar muy dividida, incluso en los que siempre nos han apoyado, se quejan en la dirección.

Lo mejor sería que volviera B…, si así lo señalan todas las encuestas.

Claro, pero B…está lejos y no habla de nosotros. Bueno es que ahora tiene responsabilidades internacionales muy relevantes, que le ocupan su tiempo y no se puede estar metiendo en nuestros problemas internos.

Hay que exigir más disciplina. Dijimos que éramos los mejores y ahora estamos lejos de los puestos de avanzada. Antes nos miraban con más respeto en el ámbito internacional, ahora no.

Pero parece que el jefe sigue sin darse cuenta y no pierde ocasión de intentar hacerse el simpático cada vez que habla, pero ya nadie se ríe. El coro es cada vez mas intenso: que vuelva B.

En el directorio, donde están los que se quedan con la plata, se empiezan a escuchar voces disidentes. Parece que no fue tan buen negocio colocar a éste a cargo del buque.Nos iba mejor antes y nos criticaban menos. Parece que es muy bueno para los asados y no impone disciplina.

Lo mejor sería que volviera B…, aunque afuera está con cotización muy alta. Se le respeta en todos lados.

Con B…estábamos todos mas unidos, tirábamos para el mismo lado. Ahora todo se discute, no hay unidad en torno al equipo. Se pelea la Defensa con otro del equipo. Así no se puede jugar.

Los de la “Udicen” que ellos son los únicos que le ponen el hombro, pese a no ser del equipo del que dirige.

Tiene puro que volver B…

Como si eso fuera poco el jefe nombró capitán del equipo al “Harry Potter”, pero a ese no lo pesca nadie, pese a jugar de “interior”. Y al mejor para atajar goles ni lo llaman, pese a la cantidad de autogoles que nos estamos haciendo.

El país no soporta si no vuelve B… Esto no da para más.

La próxima clasificatoria la gana B… mirando para atrás. Sabe como hacerlo.

En eso estamos todos de acuerdo. “Cosas del fútbol.”

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25 oct 2012

¿Quién gana con la abstención?

El resultado de las municipales será la oportunidad para evaluar el estado de la “crisis en la política” y el malestar social-ciudadano que recorre Chile. Entonces, este diagnóstico ¿se va expresar en términos electorales? y si es así, ¿de qué manera?

La respuesta a esta pregunta se realiza –en un primer momento- a través de la abstención electoral. Las últimas semanas hemos visto una preocupación en la clase política que estima que en estas elecciones la abstención será alta.

La funa al proceso electoral por parte de unos adolescentes, los datos que arrojan diversas encuestas, el llamado de dirigentes universitarios a participar, los intentos del gobierno por facilitar el derecho –locomoción gratis, carnet vencido, uso del pasaporte, campañas comunicacionales- y el debate en torno a lo poco conveniente que fue impulsar el voto voluntario, son las señales que estarían dando cuenta que la abstención sería alta.

La abstención electoral hay que observarla en tres dimensiones: las cifras que se vienen manifestando desde el ’89, la comparación con lo que ocurría en el Chile pre ’73 y la experiencia de otras democracias.Esta perspectiva permite entender la coyuntura actual sin el dramatismo que se le atribuye.

En primer término, la abstención histórica desde el ’89 en el plano presidencial, parlamentario y municipal ha ido aumentando. A nivel presidencial y parlamentario entre el ’89 y el 2009 se pasó del 5,3% al 12,3% y a nivel municipal entre el ’92 y el 2008 del 10,2% al 14,3%.

El promedio histórico a nivel presidencial, parlamentario y municipal es del 9,8%, 10,8% y 12,7% respectivamente. Se observa, por tanto, que la elección municipal es la que muestra los mayores niveles de abstención. Si el análisis lo hacemos en perspectiva temporal vemos que en los tres niveles hay un alza sostenida y sistemática. A nivel municipal en el ’92, ’96, 2000, 2004 y 2008 la abstención llega al 10,2%, 12,3%, 12,4% 14,2% y 14,3% respectivamente.

Comparativamente con lo que ocurre en el Chile pre ’73 se trata de cifras relativamente bajas. De hecho, la abstención en las municipales del ’63, del ’67 y de 1971 es del 22%, 25% y 26% respetivamente.

Incluso, la experiencia internacional muestra –nuevamente- que se trata de cifras que no debieran generar alarma. No obstante, desde los noventa la abstención ha ido aumentando de manera significativa. En Francia en los últimos comicios superó el 40%, en Grecia llegó al 38%, en España al 30% y en Argentina al 30%.

¿Qué va suceder en estas municipales? Hay que considerar cuatro elementos:

a) Que la coyuntura está cruzada por una “crisis en la política” expresada en un creciente malestar.

b) Que el padrón electoral a nivel municipal aumenta en 5.3 millones de electores respecto a 1992 y en 5.5 millones en relación al 2008.

c) Que el voto es voluntario,lo que es sumamente relevante.

d) Que los nuevos electores, son principalmente jóvenes que son los que más distancia tienen con la política.

Todos estos antecedentes nos llevan a plantear la hipótesis que en esta elección va seguir aumentando la abstención. Me atrevo a plantear que oscilará en torno al 35%-40%. Sin duda, un alza muy significativa.Pero, cuidado con las interpretaciones.

En efecto, este hecho se debe a la coyuntura de desconfianza hacia la política, al nuevo padrón electoral y al voto voluntario. Sin embargo, ¿cómo aislar cada una de estas variables y determinar cuál de ellas está influyendo de modo más decisivo en las cifras de abstención que se proyectan?

A mi entender, la variable “crisis en la política y el malestar social-ciudadano sólo aumentarían la abstención del 14% –de la última elección- al 18%-20%.Por tanto, el gran aumento se explica por el padrón y el voto voluntario.

En efecto, el nuevo mapa electoral no sólo incorpora a sectores que anteriormente no estaban inscritos y que probablemente seguirían en esa situación, sino también a segmentos jóvenes que son los que muestran mayor distancia con la política.

Las cifras aumentan si incorporamos el voto no partidario –“voto castigo o inconformista”- que suma la abstención, nulos y blancos. Respecto de estos últimos las cifras muestran que entre el ’89 y el 2009 a nivel presidencial aumentan del 2,5% al 4% y a nivel parlamentario del 5% al 9%. A nivel municipal –entre el ’92 y el 2008- del 9% al 12,4%. Nuevamente, vemos que son más altas en las elecciones locales y que tampoco son tan profundas.

Si los sumamos con la abstención las cifras muestran que entre el ’89 y el 2009 a nivel presidencial aumentan del 7,6% al 15,8% y a nivel parlamentario del 10% al 20%. A nivel municipal –entre el ’92 y el 2008- del 18% al 25,4%.

Con tales cifras, la “interpretación de crisis” se ve facilitada y fortalecida. Más aún, si se proyectan a lo que ocurrirá en estas elecciones. Los abstencionistas –y el “voto protesta”-serán los grandes ganadores de la jornada democrática. Sin embargo, no debe entenderse como que el diseño institucional del país se está cayendo a pedazos. Pero, como ocurre en política su triunfo será breve y se transformará en una derrota.Los ganadores no están en la política.

Es “casi natural” abstenerse o votar nulo/blanco si en la esfera de la política ya no se definen los proyectos colectivos. Los grandes ganadores, por tanto, serán el mercado y la empresa.

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25 oct 2012

Sueños deportivos

El deporte chileno está convulsionado. No sólo por el daño que a la Industria del Fútbol le han propinado el domingo pasado trabajadores de esta actividad sino también por lo que ocurre en otros deportes que estuvieron en estos últimos días en las noticias por disputas y controversias extradeportivas.

Hace algunos meses  pedíamos una Política Deportiva que fuera el faro en la tormenta y nos encontramos que esa política ha perdido vigencia o no es considerada por quienes están obligados por ley a desplegarla.

Hoy día, nos peguntamos que soñamos para el deporte chileno.

Ten sueños y no planes dicen los más innovadores emprendedores que han transformado distintas áreas de la vida humana. La fuerza de los sueños no sólo hace fluir planes coherentes para concretarlos sino gatilla el entusiasmo de las personas, los alinea y focaliza la discusión en los fines y desprecia perder el tiempo en lo accesorio.

No tenemos sueños, no tenemos políticas, no tenemos ruta. Por ello, la clave del deporte chileno pareciera estar en las herramientas, en el detalle y, lo más grave, afuera de la cancha.

Si soñamos de verdad con el deporte, un campeonato mundial de hockey patín no centra el debate en un pasaje de avión; el básquetbol en una disputa entre liderazgos personales y la gimnasia en una lucha entre dirigentes y deportistas, solo por citar algunas rencillas que nos frenan y desalientan.

Si soñamos de verdad con el deporte trabajamos en la formación deportiva y humana de los deportistas, centralizamos el esfuerzo en la calidad del espectáculo, facilitamos la vida a los espectadores y no exageramos en el control de la delincuencia que acecha al deporte, como si no acechara en otras latitudes, instalando la presunción de culpabilidad en todos los hinchas.

Si tenemos un sueño, nos alineamos y sabemos todos a qué jugamos.

¿Soñamos con un país de medallas olímpicas o panamericanas?

¿Soñamos con tener un alto porcentaje de ciudadanos con práctica deportiva?

¿Soñamos con deporte recreativo, de base popular, bien organizado e institucionalizado?

¿Soñamos con una educación que fomente el deporte para desplegar habilidades sociales y hábitos saludables en todos los niños y jóvenes chilenos?

¿Soñamos con infraestructura sólo para altos rendimientos o también con una red de polideportivos en barrios y poblaciones urbanas y rurales?

En Chile no podemos pendular entre la euforia y la depresión dependiendo como nos va en un juego o competencia cuyos resultados son esencialmente aleatorios.

Nuestra madurez deportiva y por tanto nuestra felicidad y conformidad con el deporte nacional, más allá del deseado bálsamo del triunfo puntual, descansa en el desarrollo coherente y consistente de nuestras políticas con nuestros objetivos. En la justicia y transparencia de los actos deportivos. En el progreso institucional y humano; en el clima de armonía adentro y afuera de la cancha; en el rol cívico del deporte y el deportista. En la grandeza de sus gestos y en la limpieza de sus debates.

Madurez, felicidad, desarrollo, coherencia, consistencia, justicia, transparencia, progreso, institucionalidad, humanidad, armonía, civismo, grandeza y limpieza son entre otros los valores que debemos asociar al deporte chileno.

Es un reto bello y muy difícil, pero jamás un sueño imposible.

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24 oct 2012

El terror del gobierno a la visita del Presidente Correa

Controvertida resultará la visita del Presidente del Ecuador a Chile, que como toda visita de un Jefe de Estado, tiene como objetivo, acrecentar los lazos de cooperación y amistad entre los países. La agenda del Presidente Correa, considera participar en la inauguración de la XXXII Feria Internacional del Libro de Santiago que se realiza en la Estación Mapocho, donde hará el lanzamiento de un libro de su autoría, visitará la SOFOFA para reunirse con empresarios, dictará una Conferencia en la CEPAL y rendirá un homenaje al Presidente Allende.

Hasta ahí todo normal, dentro de lo previsible de una visita de Estado. Lo insólito es que el Gobierno de Chile, en una actitud incomprensible e inédita, haya vetado la visita del Presidente Rafael Correa a la Universidad de Santiago, aduciendo que no puede garantizar la seguridad del mandatario extranjero, quien preveía tener un encuentro con los estudiantes y la comunidad universitaria.

Las visitas de mandatarios extranjeros son responsabilidad de la Cancillería, quien tiene la obligación de organizar las diversas actividades previstas de antemano, y garantizar que éstas se lleven a efecto según lo programado. Ninguna visita de un mandatario extranjero se improvisa, son meses de preparación entre ambas cancillerías y las direcciones de protocolo y de seguridad.

Por lo mismo resulta insólito que la Cancillería chilena, vete una actividad ya proyectada de un Presidente amigo y aliado de Chile, a una actividad tan relevante como visitar una Universidad de tanto prestigio académico, como es la Universidad de Santiago, argumentando un tema de seguridad.

Si el Estado chileno, no puede garantizar la seguridad de un mandatario extranjero en su territorio, habla muy mal del manejo de la seguridad pública de ese gobierno y en este caso específico del ministerio del Interior.

Además, cabe preguntarse, cuál es la argumentación de la Cancillería, es que acaso ¿temen manifestaciones de los estudiantes contra el Presidente Correa? Ese argumento es absurdo, por el contrario, se supone que un Presidente con el perfil progresista de Correa, sería muy bien recibido por estudiantes y académicos de dicha casa de estudios.

Tal como dice la declaración de la Federación de Estudiantes de la USACH la autoridad “da entender que somos peligrosos, criminales o terroristas, lo cual es un prejuicio que quiere instalar el Gobierno, frente a nuestra fuerte posición como detractores a las políticas privatizadoras, especialmente, en el ámbito educacional.Sentimos una vez más, que el Gobierno de nuestro país está empecinado con amedrentar y deslegitimar la educación pública chilena”.

Al parecer esta es exactamente la razón política de fondo que tuvo el Gobierno, para eliminar esta visita a la Universidad. Evitar que se produjera un diálogo, entre el Presidente Correa y la comunidad universitaria, en torno a lo que han sido las demandas estudiantiles de los últimos meses y la exigencia por calidad, gratuidad, excelencia, en la educación pública en Chile.

Sin temor a equivocarme, creo que el Gobierno simplemente trató de soslayar ese encuentro donde se iba a enjuiciar su política en torno a la educación en presencia de un mandatario extranjero que claramente tendría simpatía por las posiciones de los estudiantes, situación que tendría repercusión inmediata en los medios de comunicación internacionales, a dos días de la elecciones municipales.

Todo lo anterior demuestra la falta de criterio y desprolijidad con que este Gobierno maneja las relaciones internacionales. El evitar que el Presidente Correa visite una Universidad Pública, es una afrenta a un Gobierno amigo de Chile, que entre otras cosas le ha dado todo su apoyo en torno al diferendo que Chile mantiene en la Haya.

Además la reacción del Gobierno, esta decisión implica un agravio a la Universidad de Santiago, a sus autoridades, docentes y alumnos, impidiendo con una premisa de carácter político, un encuentro académico entre un Presidente de la República y la comunidad universitaria.

No existe tal problema de seguridad, lo que hay es un terror a que la agenda educacional fuera tratada en un foro con ribetes internacionales y con una figura relevante como el Presidente Correa.

El Gobierno le debe una contundente explicación al país, a la Universidad, a los estudiantes, y al Gobierno del Ecuador, por un hecho sin precedentes, que implica censurar la actividad de un visitante ilustre como es el Presidente Rafael Correa.

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24 oct 2012

Cuando la garantía se vuelve una mala palabra

El debate que se ha producido las últimas semanas en torno a diversos casos que han causado impacto público, nos ha llevado a cuestionar acuerdos que como sociedad habíamos debatido largamente y creíamos haber dejado atrás.

Hace años, al impulsar un profundo cambio a nuestro sistema de enjuiciamiento criminal, acordamos establecer criterios básicos que ordenaran nuestra vida en sociedad. Decidimos, por ejemplo, expresar legalmente aquellas garantías y derechos fundamentales e irrenunciables que estaban contenidos en la Constitución.

Chile, al suscribir los tratados internacionales, se comprometió a adecuar las leyes internas a todos y cada uno de los principios, derechos y garantías que tales instrumentos consagran.

Muchos de ellos, sólo reiteran conceptos constitucionales como, por ejemplo, que nadie puede ser privado de su libertad, salvo que las mismas leyes, que también consensuamos, señalen las causas y condiciones previamente establecidas para ello.

Señalamos asimismo que en nuestro país no existen delitos inexcarcelables y que las medidas cautelares – incluida la prisión preventiva – no son una pena anticipada, sino una herramienta funcional a los fines del proceso. Acordamos que son los jueces quienes deben aplicar la ley y que son los custodios de su cumplimiento, desempeñando así la función que le es propia.

Finalmente, también señalamos que todos los actores del sistema – especialmente aquellos que detentan el poder de persecución – deben respetar el proceso sin excepciones, de manera que una confesión no puede tener vicios que la conviertan en un acto involuntario e invalido para revertir la presunción de inocencia de la que todos somos titulares.

Hoy, tras doce años de operación del sistema y habiéndose realizado más de diez reformas, podemos discutir nuevamente respecto de uno o más de los acuerdos que ya habíamos tomado.

Podríamos revisar todas y cada una de las leyes y procedimientos vigentes. Pero, finalmente, aun si se modificara nuevamente el concepto de flagrancia y se dieran más facultades a las policías,seguirían existiendo casos en los que no se podrá detener a una persona por no estar ante un delito flagrante o no contar con la orden judicial correspondiente, no obstante la gravedad de las imputaciones que pudiesen existir. Por ello, siempre habrá procedimientos que deberán ser declarados ilegales y frente a los cuales un juez deberá hacer respetar la ley.

Por lo tanto, el tema de fondo sigue siendo el mismo y debería ser el criterio que inspirara a cada actor en el sistema: no podemos permitir que se vulneren garantías y derechos de las personas bajo circunstancia alguna; no podemos permitir que los agentes del Estado se aparten de una aplicación rigurosa de las normas;no podemos cuestionar que un juez declare ilegal una detención que se aparta de las condiciones establecidas para ello o que la prisión sea la regla al inicio del proceso y no la consecuencia al final del mismo.

Las normas de un Estado de Derecho siempre podrán ser perfeccionadas, pero sin duda también requieren de seguridad jurídica y, sobre todo, de un límite al poder estatal frente a las personas, sin distinción alguna. En definitiva, no podemos convertir “garantía” en una mala palabra.

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24 oct 2012

¡Funar a la ultra!

En septiembre de 1985 fuimos depositados como paquete, con los ojos clausurados con scotch, en La Patilla, una cárcel subterránea controlada en esos años por la CNI y el Covema. Antes habíamos sido perseguidos y exiliados.

La dictadura parecía temer que ese septiembre de 1985 hubiere protestas.

En La Patilla éramos unos cincuenta, sin cargos y sin juicio, sin reconocimiento alguno, secuestrados.

Entre nosotros había dirigentes sociales, dirigentes políticos, gente laceada sin antecedente alguno, y mucha, mucha ultra, no pocos “anarquistas” que, para nuestra sorpresa, después de 12 años de dictadura pinochetista, culpaban de nuestros males “en primer lugar”…a la Iglesia Católica. La chilena, de Silva Henríquez, no la universal.No la de las cruzadas. La de la Vicaría.

Nunca entendimos el porqué. Salvo por la conducta desquiciada que suelen tener ciertos grupos en determinados procesos históricos.

Salimos en libertad un tiempo después gracias en primer término a la solidaridad internacional y al empeño de la Vicaría y de Monseñor Valech.

Los que culpaban en 1985 y calificaban de “principal enemigo” a la Iglesia Católica se esmeraron antes, entre 1970 y 1973 (y después) en calificar a Allende de reformista y a la Unidad Popular de alianza de centro. Acusaron al Presidente mártir, ya mártir, de “no haber dado armas al pueblo”.

Las armas, como se sabe, no las tenía Allende sino otros y si se hubiese “armado al pueblo”, con lo que Allende podía contar, no cabe duda que la masacre habría sido multiplicada porque en el golpe estaban asociados el imperialismo y los altos mandos de las fuerzas armadas.

Algo se dijo en esos años en la lucha de los revolucionarios contra la ultra, antes y después del golpe. Humberto Sotomayor, ex Mir y luego PC, escribió en Cuba “Ultraizquierdismo, caballo de Troya del imperialismo” poco después del golpe de 1973.

Medio siglo antes, poco más, Lenin había calificado al ultraizquierdismo como una enfermedad infantil del comunismo.

Hubo ultraizquierdismo en sectores del Directorio Revolucionario, contra Fidel, en Cuba.

Hubo ultraizquierdismo en el PC de Nicaragua, contra la dirección sandinista.

Hubo ultraizquierdismo en facciones del Farabundo Martí en El Salvador contra Cayetano Carpio, que terminó suicidándose.

Los hay hoy en Haití, en pequeños grupos de “intelectuales” blancos que no entienden creole ni cultura vudú.

Lo hay en Venezuela, donde el ex guerrillero Teodoro Petkoff ataca a Chávez y apoya a Capriles.

Siempre habrá quienes culpen a otros de “caminar lento” y de “no hacer la revolución”, cuando los revolucionarios de verdad no hablan de los que no la hacen sino que hacen ellos mismos la revolución. Como afirmaba el Ché ser revolucionario es hacer la revolución.

El lumpen suele ser el caldo de cultivo principal para la ultra.

Pero la ultra no acaba en los límites del lumpen proletariado.

Puede haber ultras (extremistas sin sentido), y los hay, en las capas medias, en la pequeña burguesía, en el estudiantado, y hasta en las rémoras de la aristocracia, pasando por cierto por los especuladores del capital financiero.

Mucho de las crisis actuales del capitalismo se explica por posturas ultras de los especuladores.

La mayor parte de la actual aristocracia europea –esa que se ayunta con reyes y princesas- es lumpen y fácilmente ultra: no participa en ningún proceso productivo, no trabaja ni piensa en emprendimientos colectivos de verdad.

Entre nosotros a los ultras los conoceréis por sus obras.

Funaron a la exitosa dirección estudiantil de 2011 por “reformista” y “política”.La líder nacional del movimiento, apreciada y respetada en todo Occidente, fue relegada a segunda fila.

Hoy dirigentes secundarios funan “las elecciones”. No a los actuales elegidos por el binominal, no al sistema político actual, menos a la derecha o sectores de la Concertación, no, a “las elecciones”.

O sea, el sistema de representación política en sí, el voto. El voto, el universal, no el censitario, por el cual los pueblos lucharon décadas y décadas, entre nosotros más de un siglo.

Para “enfrentarse” con gritos, garabatos, capuchas, un par de palos y un par de pistolas en la Región Metropolitana a todo el sistema que reprime y puede reprimir más. De cuando en cuando y por algunos minutos, para hacer una especie de ejercicio que sólo conduce al fortalecimiento del aparato represivo para cuando las cosas sean en serio.

Y funan el voto en las concretas elecciones de concejales y alcaldes del 28, ésas en que NO regirá el sistema binominal sino el más proporcional sistema electoral conocido.

Recién se trenzaron a golpes con manifestantes mapuches en las calles de Santiago y, mezclados con delincuentes habituales de poca monta, destruyeron y robaron en la calle Miraflores.

La izquierda real, nuestra vieja izquierda y la nueva que apenas surge, han sido débiles en enfrentar y condenar ahora a la ultra. Ésta está ahuyentando, asustando, a sectores sociales que deberían votar por la oposición, y regalándoselos a la derecha.

En agosto de 1970 (ahora suelen celebrar el triunfo de Allende en septiembre de ese año) una declaración pública de la ultra de la época señalaba “¿Qué puede ocurrir en septiembre? Que los allendistas pueden obtener una mayoría electoral, lo que no significa la conquista del poder por los trabajadores. Porque la llamada Unidad Popular es reformista y apaciguadora. Asegura la pasividad de los trabajadores. Los adormece con el opio electoralista y parlamentarista…¿Entonces? Llamamos a prepararse para acciones realmente revolucionarias. Un paro nacional. Ocupación de fábricas. Si existen mercaderías en las bodegas…a repartirlas. Planear el levantamiento de barricadas. Preparar cócteles molotov.” ( Ercilla 1837, del 2 de septiembre de 1970).

¿No le suena la misma cantilena de hace 42 años? ¿No lograron los de antaño debilitar desde el inicio el movimiento allendista que gobernó entre 1970 y 1973? ¿No pagaron también ellos, incluso con sangre, las consecuencias de la caída del “reformismo” que había que debilitar?

¿Quién ganaría ahora si los jóvenes que pueden votar – no los secundarios – no votan? La derecha. El status quo. La UDI. Piñera. Labbé.

¿Quién ganaría si los habitantes de la calle Miraflores, del Paseo Bulnes, del Parque Bustamante, del centro de Santiago, se sienten sin ganas de votar o con ganas de votar por los amigos de la Intendenta para que pierdan los encapuchados? El status quo. La UDI. Piñera. Zalaquet, el Z.

¿No saben los que llaman a funar las elecciones –o sea a abstenerse- que los conservadores y los jóvenes de derecha no les hacen caso?

El país ha vivido horas terribles entre 1973 y 1990 para no haber aprendido las lecciones más elementales. Y hacer oídos sordos a la cantinela ultra.

Muchos, la mayoría, no vivieron ese período pero una minoría, calenturienta y atontada, no tiene el derecho a sepultarlo.

Suelo citar a Morales Álvarez, un célebre periodista de los años sesenta que describió a tres tipos de viejos: los viejos propiamente tales, los viejitos y los viejos de m… Aún al costo de ser calificado entre los últimos me atrevo a decir que entre los jóvenes de hoy se puede hacer la misma clasificación y no se peca de exagerado.

Ya Neruda, poco recordado para estas lides, decía poco antes del golpe sobre la ultra: “Ultras de la derecha y de la izquierda, váyanse todos a la misma mierda”.

Decir lo que decimos es obligación de los que estuvimos, estamos y estaremos.

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24 oct 2012

¿Avance o retroceso?

El Presidente de la República, anunció con bombos y platillos, la “reforma a la reforma” procesal penal. Se ha intentado sostener por las autoridades del área que esto se venía estudiando y analizando desde hace 4 meses. La evidencia parece indicar que esta propuesta surge de una resolución judicial puntual – revocada por la Corte de Apelaciones de Santiago – como era evidente desde el mismo momento de su dictación y de estudios de opinión que mayoritariamente reprochan ciertos aspectos del funcionamiento del sistema persecutorio penal.

Parto por reconocer que no es ésta la primera vez en que se busca reformar el sistema a partir de un hecho puntual – transitorio en sus efectos – y de encuestas de opinión.Pero aquello no convierte en bueno el camino elegido, más bien da cuenta de la instalación de una dudosa práctica legislativa.

Lo concreto es que el gobierno, en uso de sus facultades co -legislativas, ha tomado una decisión y se ha puesto plazos. El parlamento está a la espera de la propuesta y a lo menos, espero, contará con un plazo similar al que se tomará el Ejecutivo, 100 días.

Como para la discusión pre – legislativa, se ha optado más que por pluralidad, por un equipo de confianza que comparte una visión de los hechos, me permito poner algunos temas que necesariamente surgirán en el Congreso.

Resulta indispensable que el gobierno escuche a la unidad de coordinación del sistema procesal penal, instancia de carácter legal que esta propia administración reforzó orgánicamente, bajo la conducción del Ministro Bulnes durante el 2010, con el apoyo unánime del Legislativo.

Deben pronunciarse sobre la reforma constitucional pendiente sobre responsabilidad penal del Estado por error judicial, cuestión sobre la que no se logró legislar en la reforma del 2005.

Está pendiente también, el establecimiento constitucional de la autonomía de la Defensoría Pública, terminando de esa manera con una asimetría sistémica injustificable.

El grupo de trabajo gubernamental, debe analizar todos los fallos del Tribunal Constitucional para superar los cuestionamientos planteados en dichas sentencias y dilucidarlos en sede legislativa; se requiere, además, el análisis de los fallos y cuestiones promovidas en la Corte Interamericana, solucionarlos por vía legislativa, en especial la ausencia de recurso del imputado en contra de la sentencia dictada luego del primer juicio de nulidad.

Cuestiones como, el papel del Ministerio Público en la investigación en relación con las policías, la incompatibilidad de los fiscales para ejercer funciones en materias relacionadas con el cargo luego del abandono de la función, contemplando la posibilidad de una indemnización en relación al tiempo servido.

¿Es posible mantener concentrados en una misma policía labores de prevención e investigación?

¿Es posible que exista un juicio oral sólo con pruebas acordadas en virtud de convenciones probatorias, obviando así el límite para la aplicación de un procedimiento abreviado? Y a todo lo anterior se suma el rol del querellante particular en un sistema acusatorio y la procedencia de la acción civil indemnizatoria en el proceso penal.

Que duda cabe que hay cuestiones pendientes, incluso algunas desde el origen de la reforma.

Si la “reforma a la reforma” es un camino para mejorar su funcionamiento, fruto de un trabajo riguroso, podemos converger, pero si se convierte en un atajo hacia la inquisición del proceso anterior, en el Parlamento nos vamos a encontrar.

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24 oct 2012

El nuevo opio del pueblo

La TV abierta se auto consume en la mayoría de sus propios productos de consumo, engullendo a sus tele consumidores, que son arrastrados como en un agujero negro, hacia un vacío donde parece no habitar la reflexión.

Pero antes, los adormece, los desmoviliza, anulando a cero el poder de reflexión crítica, única vacuna contra este efecto.

Les inocula sustancias opiáceas compuestas por un batido de imágenes y emociones de fácil deglución y olvido. Allí lo trivial y a veces lo vulgar, es convertido en extra-ordinario, y lo esencial en espectáculo sin importancia.

Se ha constituido en el “nuevo opio del pueblo”, desplazando a la religión, como afirmaba prejuiciosamente Marx, el descreído.

Sólo entretener, cueste lo que cueste, al imperio del rating y las ganancias económicas, como lo ordena el mundo actual del mercado.

Hasta la pobreza y las miserias humanas con sus sufrimientos y dolores son transmutadas en espectáculos como programas de “tele realidad”.

Todo lo que recuerde a educar, el tercer objetivo de la televisión universitaria de antaño, después de entretener e informar, es visto como algo estúpido y muy lejano de la “industria”.

Y así vemos como la entrevista del Dr. H. Maturana en “Tolerancia Cero”, es cortada abruptamente porque no tenía ritmo de televisión abierta, sino de “cable”, mientras el rating bajaba seguramente a límites “peligrosos”.

El doctor no resultó ser un “fast thinking”, y se atrevió a decir la frase mortal para un entrevistado, después de guardar un breve silencio frente a una pregunta. Dijo en un alarde de humildad, “no sé”. ¡Córtalo! Seguramente fue la orden interna del director al conductor.

Algunos medios escritos, criticaron ácidamente la intervención del resucitado, más bien, liberado, “Yerkopuchento” en el programa “Vértigo”, porque se atrevió a realizar un humor punzante y crítico, burlándose de distintas personas y hechos de figuración pública, aun de la propia televisión.

Paradojalmente no levantaron estas mismas críticas frente a la invasión de todo tipo de “realities”, donde se idealiza un mundo que convierte en moneda de cambio y ganancias, la exposición pública extrema y ególatra del mundo privado emocional.

Ya Baudrillard decía, que esta forma de disolución del pudor que protege la intimidad, es la verdadera pornografía, al permitir mostrarla y convertirla en espectáculo para las masas, en este caso de tele consumidores, llevándolo a quienes la practican, al estatus de los nuevos ¿héroes? -por cierto bien pagados- de la pos modernidad.

En estos pseudo -héroes mediáticos, que viven en la realidad de la irrealidad de la videósfera, muchos, (especialmente jóvenes), se reflejan a partir de sus propios deseos, sin darse cuenta que las imágenes fragmentadas y sin espesor que reciben de vuelta,están distorsionadas por espejos trizados y rotos.

Bienvenidos los programas de humor ácido y provocadores, (éticamente autorregulados), las series que hacen reír (como “Separados”), las series y teleseries inteligentes y con buenos guiones, los programas que generan reflexión, y los buenos programas de información.

Bienvenida la televisión abierta con responsabilidad social y ética, dirigida a humanizar y personalizar.

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24 oct 2012

Elecciones y decisiones

Las elecciones del próximo domingo tienen muchas aristas para analizarlas, tanto en sus resultados como en los aspectos previos a ellas.Estos análisis son también una manera de influir tanto en los triunfos y derrotas como en las decisiones futuras pos 28.

Por ello, puedo asumir sólo dos temas.

El primero, es el nuevo sistema de inscripción y voto voluntario que sigue siendo debatido. Personalmente, he sido siempre partidario de la obligatoriedad de ambos, como una expresión de nuestra responsabilidad frente a la comunidad nacional y local, para decirlo en una frase: sólo quien se hace solidario con su país tiene derecho a pronunciarse sobre sus instituciones y destino. Razones de otra índole nos llevó a aprobar la voluntariedad.

Reconozco la virtud del nuevo sistema, una oportunidad para la libertad de conciencia. Pero mi petición es vote, por quien quiera, ojalá por la Democracia Cristiana, pero Vote aunque no sea así.

Como lo señalé, hay también temas previos que son importantes. Uno de ellos es el desprendimiento de tres partidos de la Concertación para formar el llamado “giro a la izquierda” que ha servido ejemplarmente para que la prensa de derecha y de gobierno exacerben sus diferencias con el eje “histórico” de la misma Concertación con el jolgorio de algunos camaradas, a quienes mucho respeto, pero que no los respaldo en la extralimitación de los argumentos. Para ser muy claros creo que es un error descomunal que han cometido el Partido Radical y el Partido por la Democracia.

No tiene nada que ver el Partido Comunista. Sino que el error consiste en equivocar el adversario que no somos el Partido Socialista o la Democracia Cristiana, sino la derecha.Cuidado con el viejo poema del vaso trizado: lo que se quiebra nunca se vuelve a recomponer de la misma forma. Hasta los loros mantienen una pata en la rama mientras no tengan la pata libre en otra rama.

Eso ha servido para que algunos camaradas asuman una posición dura frente a quienes están errados. Otros, también innecesariamente señalan que nuestro Partido es de centro-centro o centro de la centro- izquierda que es como ser el 2/3 del Centro.

Seamos claros, el último Congreso Nacional del Partido se definió así: somos un partido de Avanzada Social y Económica, estamos en política para cambiar el mundo, antítesis del “centro”.

Mientras más vivimos este capitalismo salvaje, más me convenzo de una Democracia Cristiana progresista, sin miedo.

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