27 nov 2012

Violencia contra las mujeres e impunidad

En estos días se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, en un contexto descorazonador: en todo el mundo encontramos ejemplos de violencia basada en género, que se ejerce contra una mujer sólo por ser mujer, o que afecta a las mujeres de manera desproporcionada.

En Chile tendemos a asociar la violencia contra las mujeres con la violencia en el ámbito familiar y los femicidios que se producen en dicho contexto, y las políticas estatales apuntan fundamentalmente en esa dirección.

Sin embargo, la violencia contra las mujeres va mucho más allá, incluyendo abusos sexuales, violación, acoso sexual, trata de mujeres, prostitución forzada o prácticas nocivas, entre otros, y dentro de muchos contextos diferentes. Mirado de esta forma, como un problema global y transversal, se hace evidente que es imprescindible aplicar el marco normativo de los derechos humanos para dar solución a la violencia basada en género y garantizar la actuación de los Estados para poner fin a toda forma de violencia contra las mujeres.

Son muchos los ámbitos en los cuales los Estados pueden avanzar en el cumplimiento de sus compromisos en materia de derechos humanos y detener la violencia contra las mujeres.

Quizá el  más evidente está en la erradicación y prevención de la discriminación contra las mujeres. Es en definitiva la discriminación la que lleva a la violencia, y ésta parece agudizarse en contextos donde se actúa con contingentes militares o policiales, como es el caso de las guerras, los conflictos internos y la represión violenta de movimientos sociales. Este tipo de situaciones suelen afectar a las mujeres de manera especial y, a menudo, desproporcionada.

A modo de ejemplo, en el conflicto armado interno en Colombia se puede identificar que muchas víctimas del conflicto son escogidas como tales por el mero hecho de ser mujeres y por razones intrínsecamente ligadas al conflicto: para sembrar terror en las comunidades y obligarlas a huir, para vengarse del enemigo, para controlar los derechos sexuales y reproductivos de las combatientes o para explotar a mujeres y niñas como esclavas sexuales. A las defensoras de derechos humanos se las ataca también para silenciarlas o castigarlas cuando denuncian abusos.

En Afganistán, en las zonas controladas actualmente por los talibanes, éstos han impuesto restricciones sobre los derechos humanos de mujeres y niñas tan graves como cuando estaban en el gobierno: privación de educación, empleo, libertad de circulación, participación y representación política. Las activistas y parlamentarias afganas a menudo son objeto de amenazas y violencia, y varias mujeres de renombre han sufrido ataques o han sido víctimas de homicidio en años recientes.Los insurgentes también han dirigido ataques contra escuelas para niñas, y han amenazado y agredido a profesores y estudiantes.

Sin embargo, no es necesario ir tan lejos ni a situaciones tan fuertes como para encontrar ejemplos.

En Chile, las denuncias de violencia policial que han surgido a raíz de las manifestaciones sociales que surgieron fuertemente a partir de 2011 han tenido también un componente de género.

El Estado de Chile ha sido recientemente objeto de revisión por parte del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de la ONU, y en sus recomendaciones finales éste manifestó expresamente su preocupación acerca de la ausencia de medidas para resolver formas de violencia contra las mujeres en contextos diferentes de la violencia doméstica, y expresó su preocupación ante los informes de uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía, incluyendo abusos sexuales, en contra de estudiantes mujeres durante las protestas sociales y en contra de mujeres mapuche en protestas.

En este sentido, el referido Comité hace una recomendación concreta, en línea con las recomendaciones de Amnistía Internacional acerca de la materia, y aplicable a todos los Estados del mundo: resulta fundamental que este tipo de conductas no queden impunes.

El Estado debe investigar y enjuiciar los actos de violencia sexual y de violencia contra las mujeres basada en el género con independencia de si los autores son agentes estatales o no estatales, y si los crímenes se han cometido en el seno de la comunidad o en el ámbito familiar. Quienes han sufrido delitos de violencia sexual  basada en género deben obtener una reparación adecuada.

Esto debiera incluir no sólo la investigación proactiva por parte del Estado de la violencia cometida por agentes estatales, incluida la policía, sino también, entre otras cosas, tomar medidas para alentar a las mujeres a denunciar todos los incidentes de violencia, tanto dentro como fuera del ámbito familiar, incluyendo la violencia sexual y fortalecer el sistema judicial de manera de asegurar que las mujeres, incluyendo mujeres indígenas, tengan el debido acceso a la justicia.

Lo contrario transmite a los perpetradores el peligroso mensaje de que pueden seguir cometiendo este tipo de actos sin temor a las consecuencias, contribuyendo así a la persistencia de la violencia contra las mujeres y fallando seriamente en el cumplimiento de los compromisos de derechos humanos.

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26 nov 2012

Inmigrantes, ¿atraerlos o rechazarlos?

El tema de la migración ha adquirido importancia en el país, básicamente porque la realidad motiva la necesidad de adoptar definiciones políticas en una serie de materias que se han ido acumulando a través de los años, debido a que se han producido cambios significativos que obligan a revisar la normativa. El principal es que Chile ha pasado de ser un país de emigración neta (las personas que emigraban superaban a los inmigrantes) a uno en el que las personas que entran al país están superando a las que salen en forma permanente.

Es un hecho que la inmigración realiza una contribución que puede llegar a ser decisiva en el proceso de desarrollo económico. Casos emblemáticos son Estados Unidos, Canadá y más recientemente Australia; Nueva Zelanda y también Israel.

No es posible explicar la trayectoria histórica de esos países sin recurrir a la recepción permanente de oleadas de extranjeros que se incorporaban a las sociedades en formación y que eran recibidos como un aporte determinante de su progreso.

Varios son los elementos explicativos, pero el más importante es que quienes toman la decisión de emigrar, de trasladarse de lo conocido a lo desconocido, necesariamente tienen desarrollada la capacidad de emprendimiento, de audacia y de sacrificio indispensables para la aventura de recomenzar en un mundo nuevo.

Esas características son las que permean a las clases sociales tradicionales, inyectando el empuje que incentiva el espíritu empresarial y la capacidad de innovación, factores claves en el progreso.

Además, como normalmente los emigrantes inician su trayectoria con escasos medios económicos y aspiran a mejorar sus condiciones de vida y ascender socialmente, están imbuidos de un espíritu de ahorro y austeridad, esenciales para el crecimiento económico.

Por otra parte está el factor educacional, los procesos migratorios son realizados mayoritariamente por adultos jóvenes que ya han completado su educación, con lo cual el país receptor no tiene que realizar la tarea de formación educativa que acompaña a los menores.

En Chile, sin embargo, pese a que el discurso oficial y la creencia más difundida establecen que somos una sociedad abierta a la venida de extranjeros, la realidad es otra.

Las cifras censales muestran que el porcentaje de inmigrantes totales en relación a la población es bajo. Pero esta condición ha ido variando en los últimos años, incrementándose la llegada de foráneos al país. Ello se ha producido, básicamente por la mejoría de las condiciones de vida de Chile en los últimos 25 años y el empeoramiento de la situación en el caso de algunos países de origen.

Además, el restablecimiento de la democracia ha permitido el retorno al país de importantes contingentes de exiliados y la interrupción del flujo de salida por motivos políticos, pudiéndose retener así a una población particularmente valiosa.

En cuanto a las características de los inmigrantes, ellas también han ido variando y se ha pasado de una importante presencia de extranjeros de origen europeo a un mayor número de latinoamericanos que junto con la atracción que presenta Chile como destino de la emigración, suman elementos que refuerzan este proceso, tales como la unidad idiomática y cultural, la existencia de compatriotas ya asentados en el lugar de destino y la cercanía territorial. A ello hay que agregar situaciones de inestabilidad política, económica y laboral que presionan para la emigración.

Este nuevo e importante flujo de migrantes proviene principalmente de Argentina, Perú y Bolivia. Además, en su mayoría superan los 15 años; principalmente son mujeres y se establecen en zonas urbanas, donde desempeñan labores en el área de servicios y comercio básicamente.

Los antecedentes anteriores muestran que es necesario enfrentar el tema para resolver tres aspectos fundamentales: 1) formulación de una política explícita; 2) modificar las normas actuales; y 3) reformar la institucionalidad.

Sin embargo, lo más preocupante y urgente es la actual situación de derechos humanos de los inmigrantes, la que está seriamente cuestionada y que se caracteriza por su ambigüedad, en especial los derechos mínimos que poseen y su acceso a las prestaciones básicas que les ofrece el Estado, particularmente seria es la situación de indefensión de los descendientes de inmigrantes nacidos en Chile.

Una numerosa población en la actualidad es víctima de abusos, discriminación y atropellos, principalmente en materia laboral, situación que debe ser enfrentada. En especial, se requiere una revisión y puesta al día de los tratados internacionales suscritos por el país.

El problema no es sencillo, no sólo por los prejuicios que envuelve, sino por las diferentes condiciones de la población extranjera que llega a Chile.

En este contexto el Gobierno ha anunciado el envío de un proyecto de ley sobre la materia, lo que aún está pendiente. Pero el contenido del proyecto sería vacío o terminaría archivado en el Parlamento si antes de su elaboración no se define una política sobre los extranjeros, lo cual todavía no ocurre.

Por lo tanto, durante el Gobierno de Piñera es muy difícil que se apruebe tanto una política de largo plazo como la legislación que se requiere.La disculpa probablemente sea que hay que darle prioridad a proyectos de ley más urgentes y no tan conflictivos.

Leer versión extendida en: http://www.asuntospublicos.cl/2012/11/inmigrantes-atraerlos-o-rechazarlos/

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26 nov 2012

Reformas políticas ¿con los mismos medios?

Una asamblea constituyente conducirá a un “salto al vacío”, sentenciaba una editorial de El Mercurio de fines de agosto, expresión repetida por un precandidato presidencial en días recientes.

La frase refleja la orientación política central para este período, asumida por sectores interesados en mantener contra viento y marea un modelo que exhibe vistosas fisuras. Desde luego, aquellos medios de comunicación que detentan posiciones hegemónicas, se empeñan en contener ciertas ideas de cambio que ganan terreno en la sociedad.

Con distintas intensidades, las demandas sociales de reformas políticas profundas encuentran eco en la discusión programática de la oposición.Nueva Constitución generada por una asamblea constituyente, sistema electoral proporcional, financiamiento transparente de la actividad política, forman parte de las propuestas de varias fuerzas y de sus candidatos.

Hay, no obstante, un problema no resuelto que parece evadirse en el incipiente debate programático, que no es otro que la concentración de la propiedad de los medios de comunicación que limita en los hechos la libre circulación de las ideas y asfixia el sistema democrático.

Esto no se circunscribe sólo a la existencia de un duopolio en la prensa escrita, fortalecido con el cierre del diario La Nación. El fenómeno se extiende también a la radiodifusión, donde un consorcio español controla buena parte de las frecuencias y otros grupos ligados a la banca crecen en presencia.

Panorama que no mejora en la televisión, que carece de un auténtico canal público que compita con la empresa privada promoviendo la diversidad política, social y cultural.

Es cierto que en otros procesos electorales se insinuó alguna preocupación sobre el punto. Así ocurrió en la segunda vuelta de la última elección presidencial, pero esa inquietud, muy tímida, se desvaneció prontamente.

El pluralismo informativo real, no hipotético, está lejos de ser una necesidad secundaria o desconectada del conjunto del sistema político.Constituye el presupuesto indispensable para garantizar de forma efectiva el derecho a la información, permitiendo que la ciudadanía se involucre y participe de los procesos de toma de decisiones.

Dado que se abre un proceso electoral en que se vislumbra la discusión de propuestas que se hacen cargo de la crisis de la política, resultaría extraño que sencillamente se deje a un lado, que se postergue una vez más, la democratización de los medios de comunicación.

Tarea que es, en sí misma, una reforma política, en tanto esté dirigida a resolver la concentración de poder. La apertura de este diálogo en el escenario presidencial requerirá, eso sí, de cierta audacia, pues significa remover un “sentido común” instalado pero, por sobre todo, tocar intereses poderosos.

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26 nov 2012

Romper la inercia del binominal

La Tercera sostuvo en su editorial del 24 de noviembre: “La realización de primarias permitiría corregir el principal defecto del binominal, que es la disminución de opciones para los electores”. Se trata de un argumento falaz, usado para insistir en la gastada cantinela de que el binominal ha dado estabilidad al país, como ha repetido la derecha durante dos décadas.

No es cierto que el principal defecto del binominal sea “la disminución de las opciones de los electores”. Su mayor defecto es que distorsiona el valor del sufragio universal al no reconocer mayorías ni minorías. La derecha no apoya el binominal por nobles razones como la estabilidad institucional, sino porque le conviene política y electoralmente. Es positivo que haya primarias, pero lo esencial es terminar con un sistema probadamente tramposo. Eso es lo que dará verdadera estabilidad al régimen democrático.

Como la UDI y RN sumaron solo 33% de la votación de concejales, muy por debajo de sus expectativas, esos partidos reforzaron su defensa de la trinchera del binominal. La razón es obvia: con esa votación les basta para conquistar más o menos la mitad del Congreso y asegurar el empate institucional con las fuerzas que obtuvieron 49% en la votación de concejales (DC, PS, PPD, PRSD y PC).

De este modo, la idea de reformar el sistema, que había ganado terreno en RN, se desvaneció ante los crudos cálculos de poder. Los líderes de la derecha razonan así: puesto que la mayoría electoral obtenida por Sebastián Piñera en la última elección presidencial ya no existe, ¿para qué cambiar un sistema que nos permite, como segunda fuerza, obtener aproximadamente la misma representación que la primera?

El sistema binominal ha degradado las prácticas políticas en nuestro país a un nivel desastroso. Ha contribuido decisivamente al desprestigio del Congreso Nacional al crear una casta parlamentaria que defiende sus propios intereses y que, como controla los partidos, no tiene problemas para reproducir su poder.

Todos los intentos de reforma han sido bloqueados por la UDI y RN por más de 20 años gracias precisamente a la sobre representación que Pinochet les dejó como subsidio.Lo inquietante es que el sistema está corroyendo las bases del régimen democrático.

La inercia del sistema está a la vista. Los partidos hoy sacan cuentas en función de los cupos “fuertes” que puedan conseguir en las negociaciones con sus aliados, lo que significa dar casi por elegidos a quienes los ocupen. Como los diputados y senadores que repostulan son prácticamente inamovibles, sus partidos prefieren no correr riesgos y respaldarlos. Como se sabe, algunos diputados se encuentran cumpliendo su sexto período, es decir, están en los cargos desde hace 23 años.

Como el binominal funcionará hasta que se reúnan las fuerzas necesarias para cambiarlo, lo mínimo que se puede pedir a los partidos opositores es que llamen a los electores a llevar adelante una gran ofensiva para materializar la reforma. Sus candidatos a diputados y senadores deben comprometerse públicamente a impulsarla en el Parlamento.

En el contexto del voto voluntario, la posibilidad de motivar a los nuevos electores es convocarlos a remover el principal obstáculo que hoy existe para sanear la política, que no es otro que la forma de elegir a los parlamentarios. El cambio debería crear condiciones de mayor competencia, que es precisamente lo que hace falta para desarticular el poder de los caudillos que controlan las máquinas partidarias.

Con las reglas actuales, la oposición solo puede aspirar a doblar en el mayor número de distritos y circunscripciones que sea posible en la elección del próximo año, para asegurar mayoría en la Cámara y en el Senado. Hay que llamar a los ciudadanos a lograr ese objetivo. Ese sería el primer paso para impulsar el fin del binominal y también los cambios a la Constitución, por ejemplo la eliminación de las extraordinarias mayorías exigidas para reformar la propia Constitución y las leyes orgánicas.

Hasta ahora, la alternativa propuesta ha sido establecer un sistema proporcional corregido, que corresponde a la tradición del país. Pero no debería descartarse la fórmula del sistema uninominal, vale decir, la posibilidad de elegir un solo diputado por distrito y un solo senador por circunscripción, lo que obligaría a crear más distritos y circunscripciones.

Es una opción razonable, que se aplica en muchos países y que podría compararse con la elección de alcaldes. Por supuesto que la mayoría electoral no sería la misma en todas partes, lo que permitiría salvaguardar el pluripartidismo.

El próximo gobierno tiene que comprometerse a hacer todo lo que esté a su alcance para poner fin a esta grave anomalía de nuestra democracia que es el binominal. Igualmente, hay que fortalecer la presencia en el Congreso de partidarios resueltos de una reforma que ha esperado demasiado. Si RN se atreve a separar aguas de la UDI en esta materia, el cambio se puede concretar.

En cualquier caso, lo fundamental será que la demanda de esta reforma se convierta en una vigorosa exigencia nacional.

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26 nov 2012

El equipo que más quiero

Yo crecí leyendo Barrabases, lo que me hizo ser, creo, una mejor persona.

Ahí aprendí que en un equipo donde no se excluye a nadie. Ni a los gordos, ni a los negros, ni a los chicos, ni a los feos, ni a los pelados, ni a los ciegos. Donde convivían en armonía las personalidades ejemplares (Sam, Pirulete, Torito) con los descarriados (Guatón, Pelusa). Entendí que el fútbol tenía su épica y que los pecados se pagan, sobre todo la traición, la soberbia y el maltrato.

De las cosas que aprendí de niño son pocas las que se han mantenido inalterables. Vi El Padrino a los 12 y me sigue pariendo la mejor mirada sobre la familia y el honor. Leí Cien años de Soledad a los 11 y nunca un libro me maravilló tanto. Vi pelear a Cassius Clay a los 10 y me encandiló en su grandeza. Ya estaba grande para cuando la moral de Star Wars, Los Bochincheros o Harry Potter se impusieron.

Por eso Barrabases siempre fue el punto de encuentro con el equipo que más quería: humilde, unido, solidario y, por cierto, contradictorio. Había una fauna de personajes secundarios cautivantes –vendedores, relatores, periodistas, empresarios- y si un reproche podía hacérsele es el que siempre nos ha condenado a los amantes del fútbol: la casi total marginación de las mujeres, relegadas a papeles secundarios, ocultos, despreciados. Pero eso lo vine a notar de viejo, cuando hice esfuerzos denodados por atesorar la historia del equipo de principio a fin.

Casi como una burla del destino, tengo hoy, correctamente empastadas y guardadas en el mejor lugar de mi casa, la primera, tercera y cuarta épocas de la revista. Sólo falta la segunda, que fue precisamente aquella donde seguí las aventuras de Mr. Pipa y compañía. Aunque parezca extraño, mi ídolo no fue Guatón. Y mucho menos el inaguantablemente correcto Pirulete. A mí me gustaba Torito y, por supuesto, Lipiria.

Desde el periodismo, y la duda permanente en torno a todo, he reflexionado mucho sobre si la obra está por sobre el autor. Si importa que Los Beatles crearan sus mejores canciones bajo sospecha de doping. O si las crónicas de Soriano valieran menos porque están plagadas de inexactitudes y, a veces, de mentiras. Las oscuras sospechas sobre James M. Barrie no lograron borrarme la sabiduría de Peter Pan, ni los excesos de Maradona le restan mérito al mejor gol que jamás se haya visto en un mundial.

Me gustan más los perdedores que los ganadores, los atormentados que los dichosos, los que dudan más que quienes se creen infalibles. Aprendo del error y me fascinan los personajes que se construyen desde la maldad hacia la redención. Pero creo también en la condena penal y el castigo social cuando hay delitos mayores, como el abuso a los indefensos, a los niños, a las mujeres. Por eso hoy, colocado en la frontera del juicio moral, trato de poner en práctica lo que Barrabases me enseñó: que los pecados se pagan, en su justa y rigurosa medida. Dicho eso, deberé ser capaz de separar, con dolor pero sin culpas, a Guido Vallejos de mi obra favorita, porque su revista me enseño que en mi equipo no caben los que abusan. Sin atenuantes ni excepciones.

PD: Si a alguien le resulta imposible hacer esa separación y desea deshacerse de la segunda época de la revista, le haré una oferta que no podrá rechazar.

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26 nov 2012

El senado binominal

Los resultados municipales favorables para la oposición, la baja aprobación del gobierno, la coincidencia de la parlamentaria con la presidencial y que el oficialismo va enfrentar una campaña muy debilitada, son los antecedentes que configuran un escenario favorable para la pos-Concertación y el nuevo Senado. Los apetitos se abrieron y se ha comenzado hablar del “parlamento para Bachelet”.

La elección senatorial del próximo año debe elegir 20 senadores. La distribución de las veinte defensas corresponde a cinco DC, cinco UDI, cuatro PS –incluido Navarro-, tres RN, un PPD y un radical. Según esto, es la UDI, la DC, el PS y los radicales los que más riesgo asumen. Los que menos arriesgan son RN y el PPD.

La UDI es el partido que más arriesga desde el punto de vista cuantitativo y el que más perdió desde el punto de vista cualitativo. En la actualidad tiene ocho senadores. En la próxima elección tiene que defender cinco. Independientemente de que puede retenerlos, ya perdió a Longueira, Matthei y Chadwick. El escenario no se ve fácil para el gremialismo, puede bajar de ocho a cinco senadores.Puede perder el cupo de Coquimbo y los dos de la Metropolitana. Del mismo modo, busca instalar a Van Rysselberghe y a Manuel Rojas en Antofagasta si es que utiliza el cupo.

La DC, también arriesga cuota senatorial. De los nueve senadores que tiene debe defender cinco: Pizarro, Alvear, Sabag, Ruiz-Esquide y Frei.Lo más complejo es mantener el cupo de Concepción Costa. Los otros casos, tienen buen pronóstico dependiendo de la potencia que puede tener o no el compañero de lista. Es, altamente probable, que la falange mantenga su representación senatorial; incluso, podría subir. Si no lo hace, su baja será leve.

En la actualidad los socialistas tienen seis senadores incluyendo a Navarro. Mantiene dos: Allende y Rossi.Defienden cuatro: Letelier, Navarro, Escalona y Muñoz. De acuerdo al liderazgo de cada senador y a la realidad político-electoral de cada región no sólo es probable que puedan defender con éxito esos cuatro cupos, sino también que logren aumentar su representación entre uno y dos escaños.

Los radicales también arriesgan en la próxima senatorial. Es altamente probable que José Antonio Gómez no vaya a la reelección. En ese escenario la cuota la puede ocupar el diputado Espinosa.

El PPD y RN son los partidos que menos arriesgan en las próximas parlamentarias. RN en el actual Senado ocupa 9 escaños, considerando a Cantero. Tres son los cupos que arriesga: Cantero –hoy independiente-, Carlos Larraín y Carlos Kuschel. Es, altamente probable que el partido de la calle Antonio Varas mantenga su representación en cantidad y calidad.

El PPD tiene cuatro senadores. Mantiene tres –Lagos Weber, Quintana, Tuma- y arriesga uno, Girardi. En este escenario, es altamente probable que, a lo menos, mantenga su representación. Es, por tanto, el partido que menos arriesga y el que más puede ganar. Del mismo modo, es probable que no tenga mucho que exigir y presionar a la hora de armar la plantilla senatorial de la pos-concertación.

¿Dónde se puede doblar?

En función de la historia senatorial de cada Región, de la última senatorial, de los resultados municipales de octubre, de la dinámica propia de cada espacio electoral y de la coyuntura socio-política del país se observa que la posibilidad de doblaje es alta en tres circunscripciones: Coquimbo, Metropolitana Poniente, y Bío-Bío Costa.

A su vez, la posibilidad de doblaje es baja –casi nula- en cuatro circunscripciones: Metropolitana Oriente, Bío-Bío Interior, Los Ríos y Los Lagos. Finalmente, la posibilidad de doblaje es media en tres circunscripciones: Antofagasta, O´Higgins y Magallanes.

El hecho de que no exista doblaje en cuatro circunscripciones conduce a que el Senado 2014 tenga, a lo menos, 13 escaños para cada fuerza duopólica. La correlación de fuerzas indica, a su vez, que la pos-concertación aumenta a 19 su representación al mantener, a lo menos, un escaño por cada una de las seis circunscripciones restantes. En este escenario, llegamos a 32 Senadores: 13 para el oficialismo y 19 para la oposición actual.

Quedan, seis cupos en competencia. De estos seis, la pos-concertación necesita cuatro para lograr el objetivo de los 23 senadores. ¿Dónde lograrlos? ¿Coquimbo, Metropolitana Poniente, Bío-Bío Costa, Antofagasta, O´Higgins o Magallanes?

La probabilidad más alta es que se mantenga el doblaje de Concepción. Si se mantiene el doblaje, la fuerza senatorial sería 20 a 13 a favor de la pos-concertación.

Quedan cinco cupos en competencia. En este terreno puede pasar cualquier cosa. De hecho, se puede configurar el escenario de 25 contra 13 como el de 20 contra 18. Los resultados finales –si hay o no doblaje- van a depender del tipo de dupla que se arme, del número de listas en competencia y de que no surjan independientes fuera de pacto competitivos.

Independientemente de lo que suceda, el senado que se inaugura en marzo del 2014 será distinto, muy distinto al actual.

a) Los tonelajes de la UDI no van a estar.

b) La presencia de RN no sólo será probablemente mayor en número, sino también estará dominada por los liberales.

c) La pos-concertación aumentará su representación de 20 a 21, a lo menos.

La batalla por los doblajes ya está en marcha. Se ve bien aspectada, a pesar de la incertidumbre que genera la inscripción obligatoria –o automática- y el voto voluntario.

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26 nov 2012

Mineras en picada contra derechos indígenas

La cena del gremio de compañías mineras no fue grata para el Presidente de la República, aparentemente. En su cara y con un claro dejo de reproche, el vocero de las compañías mineras conminó a S.E. a “acelerar” los procedimientos destinados a hacer aprobar diversos megaproyectos mineros que están detenidos, en cierto modo, por diversos estudios de impacto ambiental, recursos de distinta índole y la aplicación del mecanismo de consulta indígena establecido en el Convenio 169 de la OIT.

En cierto modo, Villarino, al hablar en nombre de las mineras le hizo ver al Presidente que estas demoras serían irritantes, pero sobre todo señaló con extrema claridad que “los derechos de estos pueblos (indígenas) no pueden estar por sobre la legislación vigente”, especialmente cuando lo que está en juego es “imperativo del crecimiento”.

El argumento me lo conozco muy bien. Endesa, entre 1997-1998, respecto de la mega-central Ralco (que finalmente terminó des-estructurando parte fundamental de la cultura pehuenche) alegó reiteradamente que el derecho de todos los chilenos a contar con energía eléctrica no podía depender de unos cuantos indios pehuenches… Hubo autoridades regionales de Gobierno que me dijeron lo mismo cuando ejercía como Director Nacional de Conadi y asumí la defensa de los derechos de las comunidades pehuenches ante Ralco.

Volvemos entonces a lo mismo: Chile debe crecer económicamente. Es bueno que crezca y que haya progreso, estando aún pendiente que ese progreso llegue a todos los chilenos.

Lo que no calza es que tengan que ser los Pueblos Indígenas quienes paguen con sus tierras y su cultura el mentado crecimiento de todos los chilenos.¿Por qué?¿Porque son indios?

El racismo subyacente en este tipo de raciocinio no se compadece con las garantías que se otorgan a quienes, no siendo indígenas y se les plantea alguna forma de “sacrificio” ambiental o territorial, se les compensa de manera “digna y privilegiada” porque así rezan sus derechos fundamentales. Pero cuando se trata de los Derechos Indígenas éstos no pueden estar por sobre la legislación vigente, es decir, no tienen el mismo imperio e igualdad. ¿Dónde la vieron?

Esta concepción colonialista era posible hasta hace algunos años atrás. Pero hoy el escenario es otro.

El Convenio 169 es Ley de la República desde el 2009 y entre sus mecanismos de protección está el de la consulta a los pueblos indígenas cuando un megaproyecto afecte su patrimonio territorial. Guste o no a las grandes compañías mineras, tendrán que llegar a acuerdos con nuestros Pueblos Originarios y con los nuevos liderazgos emergentes.

No obstante es importante tomar nota de que una ofensiva para limitar el 169 está en marcha y esto conlleva todo tipo de implicancias.

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26 nov 2012

¿Qué pasa con Marx?

Algunos creían que el marxismo -como metodología de análisis de la realidad- había quedado obsoleto definitivamente con la caída del muro de Berlín. O que está confinado a una reliquia del pasado y que solo se estudia en algunas universidades norteamericanas y europeas, en un intento sistémico por comprender un pasado turbulento. Y por supuesto, el Partido Socialista de Chile lo sigue considerando el “más importante instrumento de análisis de la realidad”, aunque lo haya dejado de usar desde el retorno a la democracia.

La visión académica comprende que Marx se ha convertido en un clásico. El más importante -ha sostenido el historiador inglés Collinwood- de la historia económica occidental. Y cómo no serlo, para alguien que pasó su vida estudiando y discutiendo con los fundadores de la economía clásica, las consecuencias del capitalismo.

En gran medida el paradigma básico está plenamente vigente: hombres vivos, división del trabajo, propiedad privada, estructura salarial, identidad social, siguen siendo vectores centrales del análisis de clase, que parte del conflicto estructural entre capital y trabajo en las sociedades capitalistas. Su mensaje histórico central ha sido una redistribución de los beneficios y las cargas.

Este paradigma de manual puede explicar la desigualdad social del país como consecuencia de la reorganización económica producida en la dictadura. Afirma que su larga vigencia se manifiesta como resultado de un consenso político, donde la izquierda pagó un alto precio. Además, previene sobre el choque entre capitalismo excesivo y democracia sustantiva. A fin de cuentas, la mayoría de la población pertenece a la clase trabajadora, nos recuerda.

El análisis de clase es pertinente en una sociedad tan desigual como la chilena. No es casual que la privatización extrema de lo considerado público se ponga en cuestión por estudiantes que reclaman una democracia más sustantiva. También permite poner en evidencia el lugar y las condiciones de vida de amplios sectores de la población, y explica por qué esta realidad proviene del modo de producción adoptado y la redistribución aceptada por el sistema político. En consecuencia, el conflicto está instalado a gran escala social y la Concertación solo lo encauzó, lo redujo o lo domesticó.

Con todo, el análisis de clase es insuficiente. Sabemos que en su versión soviética, el marxismo sirvió para organizar toda la economía desde el Estado.A pesar de que Marx había sostenido que el Estado debería desaparecer para permitir una sociedad de productores, algo que jamás consideró el marxismo oficial soviético.

Por el contrario, edificó en su nombre un sistema totalitario que anuló totalmente a la sociedad civil. El marxismo en su versión leninista, ha testimoniado Kolakowski, “buscó monopolizar todas las facetas de la vida humana” y construyó una sociedad dividida en dos clases: los opresores privilegiados y las masas explotadas. Fue la etapa del marxismo perezoso, como había dicho Sartre, porque tenía una explicación sencilla para todo.

El marxismo que subsiste se encuentra ante realidades nuevas y complejas, como la aceptación universal de la democracia como régimen legítimo, el respeto universal a los derechos humanos y la sustentabilidad ambiental como condiciones que hacen posible la vida política moderna. Sigue siendo un tópico en la tradición marxista el hecho que se conozca muy poco del rol del Estado en los escritos de Marx.

Hobsbawm creyó haber aportado a este vacío conceptual acudiendo a Gramsci.Después de todo, la reflexión de Marx es acerca de los modos de producción y no de historia política, la que concebía como producto no material del modo de producción.

Gramsci realizó dos críticas centrales a la tradición marxista. La primera contra el determinismo económico en desmedro de las ideas políticas y la segunda contra el mecanicismo relacional entre la infraestructura y la superestructura, que niega a los individuos la capacidad de intervenir en la historia.

La idea gramsciana de que la conciencia individual y colectiva puede convertir al hombre en un sujeto activo en la historia, es un giro en la tradición marxista. Un desplazamiento de la economía hacia la política. Esto explica por qué un historiador marxista como Hobsbawm considere la suma de aspectos políticos, culturales, sociales e ideológicos a los económicos en la explicación de las relaciones sociales de producción. Ha sido la manera como este historiador ha presentado la historia europea y mundial.

Hobsbawm mismo pertenece a lo que se denomina el marxismo culturalista por oposición al marxismo estructuralista, que representaría Wallerstein. El primero es inglés, con renovadas interpretaciones de la lucha de clases entendida como un conflicto cultural, y el segundo, un norteamericano con una vuelta al determinismo económico impulsado por el capitalismo global.

Lo que pasa con Marx es que sigue siendo el teórico más relevante de la izquierda mundial. Aunque para muchos solo sea un punto de partida.

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25 nov 2012

Justicia versus sumisión

Recientemente, el Presidente de la República, ha expresado diversos juicios en que se propone desautorizar al amplísimo arco de fuerzas de pensamiento que critican el modelo neoliberal, pretendiendo crear una imagen histórica inexacta: serían las fuerzas libremercadistas las que habrían logrado asegurar a la humanidad un presente de libertad, derrotando la pretensión totalitaria del comunismo y sus aliados.

Ese dibujo, en blanco y negro, propio de la guerra fría es obviamente, una manera de acomodar los hechos históricos en función de las propias argumentaciones y no refleja de ninguna manera lo ocurrido a lo largo del siglo XX, en que la civilización sufrió las más terribles catástrofes fruto de la entronización de experiencias totalitarias que significaron la pérdida de millones de víctimas inocentes y la destrucción de un patrimonio material y cultural incalculable.

En particular, se intenta descalificar la experiencia del Estado del Bienestar Social con que Europa superó el descalabro de la Segunda Guerra Mundial y logró contener el poderío con que la entonces Unión Soviética emergió de esa confrontación bélica.

Sin la voluntad de levantar sociedades igualitarias con un elevadísimo grado de justicia social, ese continente en ruinas no habría sido capaz de consolidar una sociedad democrática, que tuviera la fuerza y legitimidad de resistir la atracción que ejercían los proyectos totalitarios de la época.

Una fractura social como la que ha irrumpido luego del desplome de los países de Europa del Este en 1989, a causa precisamente que las fuerzas del capitalismo salvaje no sienten amenaza alguna y se consideran capaces de hacer lo que su libre voluntad les dicte, ésta realidad de inequidad e injusticia hubiese tenido consecuencias, definitivamente, incalculables.

La libertad para perdurar exige la edificación de sociedades con justicia y humanidad.

Los que creen que para el progreso de la civilización basta con un buen clima para lograr ganancias y rentabilidades que nunca antes capturaron están definitivamente equivocados. Los que ponen en peligro la libertad son los que permiten, patrocinan y amparan la codicia y la superexplotacion: el fundamentalismo de mercado.

Precisamente, impulsados por nuestras convicciones libertarias, hemos promovido y conseguido que se sitúe en el centro de la preocupación del país la necesidad de enfrentar la desigualdad.

El problema de hoy no es la discusión sobre la libertad, ya que socialistas, democratacristianos, pepedes, radicales, comunistas, personas de la derecha republicana y gente libertaria sin partido, en suma, la mayoría de los chilenos, tanto civiles como uniformados, confluimos finalmente desde 1988 en adelante, en la magna tarea de restaurar la libertad y afianzar la democracia.

En Chile el totalitarismo fue de derecha, con el propósito de imponer el desenfreno del mercado.

También existió en Europa, con dos grandes tipos de totalitarismo, amén de sus imitadores, el de Hitler de derecha, el de Stalin, de izquierda.En Chile la libertad se recuperó, a mucha honra, por el acuerdo político entre el centro y la izquierda.

Luego de consolidarse la democracia, hoy el desafío es la desigualdad que tiene como costo ahogar la libertad, porque cuando las personas están separadas por una brecha insalvable respecto de los que tienen más recursos y no encuentran como subsistir con dignidad viviendo en condiciones de menoscabo a su propia personalidad, lo que se anula finalmente es su libertad.

No sólo el Estado totalitario la niega, también lo hace la exclusión del capitalismo salvaje. Ambos ambicionan el reemplazo de la justicia de sociedades libres por la sumisión de naciones ignorantes y empobrecidas.

Por eso, nuestra insistencia en que el país se haga cargo de la desigualdad. No es un tema de beneficencia o caridad, dice relación con la manera en que comprendemos el proyecto de sociedad que nos anima y las propias relaciones humanas que nos rodean a diario.

Cuando se observan pretensiones de reflotar discusiones como si estuviéramos en la situación de hace casi un cuarto de siglo, hay derecho para pensar que o no hemos aprendido nada o que se intenta eludir el tema de fondo.

Construyamos libertad trabajando cada día por una mayor igualdad entre chilenos y chilenas.

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25 nov 2012

El Grupo Móvil en el banquillo

Los informes sobre la situación de los derechos humanos realizados por organismos independientes suelen ser un trago amargo para los gobiernos y el que entregó hace pocos días el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales correspondiente al año 2012 no es una excepción.

En el se analizan tópicos recurrentes de dichos informes anuales como son por ejemplo, entre otros, la situación de los pueblos indígenas o los avances y retrocesos en el ámbito de la justicia en relación a los crímenes cometidos por agentes del Estado durante el período dictatorial.

La novedad del Informe 2012 es un capítulo referido a la actuación de carabineros en el contexto en que se han verificado dos años de importantes movilizaciones y protestas sociales asociadas a temas como la educación, la regionalización, el medio ambiente, la diversidad y el transporte público.

El cuerpo de carabineros de Chile es una de las instituciones que goza de mayor prestigio y credibilidad en el país. Esto se explica por la sólida formación ética de sus miembros y por la cercanía que mantienen con los problemas de la gente. Es, como dijo un antiguo presidente de Chile, “el pueblo uniformado”. Sin embargo, el Informe, no podría ser otra manera, se manifiesta francamente crítico de la manera en que carabineros cumple su labor de mantención del orden público.

El tipo de presencia que desarrollan la Fuerzas Especiales, el uso desmedido de gases lacrimógenos, la acción inmediata, de oficio, y casi siempre excesiva frente a eventos de reclamo social es un tema que llama muchísimo la atención de las personas que visitan nuestro país y frente al cual desgraciadamente los chilenos parecemos haber perdido nuestra capacidad de asombro. El informe de la UDP tiene la virtud de recordarnos que esto no es normal.

En efecto, no sólo los funcionarios del Hospital Clínico de la Universidad Católica que demandan una mejora salarial, los pacientes usuarios del Transantiago, los pobladores de Freirina que deben soportar la pestilencia, los habitantes de la región de Aysén, las comunidades indígenas, para no hablar de los y las estudiantes y profesores de todo el país, sino todos ellos han debido sufrir en carne propia las consecuencias de una verdadera autonomización de esta función policial, la que se ejecuta sin la adecuada consideración a sus efectos políticos, a los derechos y libertades de los ciudadanos y al contexto en que se desarrollan los conflictos.

Por otra parte, es evidente –y así lo hace ver el Informe- que la labor de la policía carece de Inteligencia o parece no interesarse en la protección de los ciudadanos que protestan pacíficamente. Su ineficiencia para enfrentar a los grupos delincuenciales que se infiltran en las manifestaciones pacíficas es de antología.

Los llamados “encapuchados”, a pesar de ser un pequeño grupo, actúan con total libertad desarticulando las manifestaciones y provocando daño no sólo a la propiedad pública y privada como gustan señalar las autoridades, sino a la legitimidad de las demandas de los manifestantes.

El Informe de la UDP se hace eco también de la violencia innecesaria o los abusos policiales, lamentablemente muy frecuentes, como se vio en Aysén y en algunos desalojos de colegios. Recoge también este informe lo acreditado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos que confirma lo anterior y se explaya con alarma sobre lo que ocurre al interior de los buses de carabineros.

Generar un debate amplio acerca de si los criterios de utilización de la fuerza policial en la mantención del orden público están cumpliendo con los estándares constitucionales y legales vigentes es una de las recomendaciones del Informe de la UDP que el país haría bien en considerar seriamente.

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