20 feb 2013

Pésimo año 2013 de la “U”

En torneos oficiales ha perdido dos encuentros, empatado un tercero y ganado, con dificultad, sólo uno. Fue goleada 3-0 en Asunción ante un débil Olimpia. El nuevo DT, Darío Franco es el responsable de este mal inicio. Deficientes sistemas defensivo y de ataque, la causa principal.

La ”U” fue goleada anoche en Paraguay, dejando una mala impresión y vislumbrando un sombrío panorama futuro, si el técnico Darío Franco no hace urgentes correcciones. En el torneo nacional perdió sin pena ni gloria, ante Unión española por 0-2, quien no hizo un brillante partido para ganarle.

Empató después con un débil Everton a un gol. En el primer partido de la Copa Libertadores ganó en el estadio Nacional al flojo equipo de Lara de Venezuela y anoche cayó goleado frente a Olimpia de Paraguay quien había perdido en su estreno fácilmente ante Newells Old Boys y que se hallaba en una crisis directiva y económica con jugadores sin pago y de poca capacidad futbolística. Solo cuatro goles tiene a su haber en estos partidos el elenco universitario. Muy poco para un aspirante a llegar más alto en la Copa Libertadores y recuperar el título en el campeonato nacional.

Si el resultado fue deficiente, más deprimente fue la forma de jugar que ha tenido en todos sus partidos, totalmente distinta a lo que mostraba con Sampaoli. En defensa la “U” con cuatro jugadores atrás y tres en el mediocampo hace marcación zonal y deficiente, que sus jugadores no conocían, dejando sin custodia incluso al jugador que viene con el balón. Nada que ver con el pressing que le dio éxito en los dos años anteriores , donde todos trabajaban y se exigían y le permitió ganar con lucimiento la Copa Sudamericana.

En ofensiva los azules parten ahora desde su zona al ritmo de Marino, un volante de buena técnica pero que no sorprende a nadie porque la pelota la mueve al ritmo de baby fútbol. Antes de insinuar algún disparo al arco o un pase en profundidad el ataque universitario ha hecho entre 7 a 9 pases a sus compañeros, permitiendo ubicarse a la defensa rival y quedando descubiertos a los contraataques rivales.

La falta de un goleador o de un centro delantero como dicen algunos, o la falta de finiquitos pese a las propicias ocasiones que se crea como cree el entrenador, no es el problema ni la solución.

Todo el ataque de la “U” proviene de centros de la derecha o la izquierda efectuados por Magalhaes o Cereceda y también Cortés sin que Ubilla o Gutiérrez puedan tener éxito en el cabezazo al encontrarse con toda la zaga bien ubicada, aparte del arquero.

El resultado no podía ser otro anoche, pese a la distinta capacidad futbolística de los equipos, más aún cuando al minuto de juego Salgueiro pasó por delante de toda la defensa de la “U” sin ser obstaculizado y envió un fuerte y certero disparo de izquierda batiendo a Herrera y a los ocho minutos, Ortiz en el área chica sorprende de cabeza a la defensa aprovechando que Herrera estaba caído al ser empujado por Ferreira quien además hizo caer a Cortés. De nada sirvieron los alegatos azules, el gol no fue anulado.

Olimpia aprovechó también el lento ataque de la “U” y sus centros reiterados (no menos de 10 en cada tiempo), ubicando tres zagueros centrales y haciendo casi imposible que éstos fueran conectados por el ataque azul.

Fue la principal virtud de Olimpia al advertir el repetido ataque azul y asustado ante el título de campeón de la Copa Sudamericana de la “U”.Su otra virtud, fue marcar arriba a los defensas y volantes azules impidiendo a Herrera entregarles el balón con la mano, al extremo que hizo un mal pase a un atacante de Olimpia que casi se transforma en el tercer gol, el que vino a los pocos minutos después cuando Magalhaes perdió el balón ante la marca de Candia quien logró la tercera conquista de Olimpia.

La “U” no podía conseguir un gol de descuento al ritmo de Marino y de poco sirvió el reemplazo de éste por Duma, ya que el ataque siguió jugando igual. Tampoco fue significativo el cambio Fernández por Aranguiz, porque el ex calerano está en el ritmo de jugar en profundidad cambiando el balón de sector, que es la fórmula de ataque que necesita la “U”, además que Ubilla, pese a sus dos goles a Lara no es el atacante goleador esperado y Duma lo aventaja al igual que Gutiérrez quien lamentablemente está lesionado.

Más que la reincorporación de los lesionados Ponce, Osvaldo González, Mena y Gutiérrez lo que necesita la “U” para tener mejores resultados es cambiar su defensa de zona por una individual y hacer pressing a los zagueros rivales desde el fondo de cancha para iniciar desde ahí los ataques que le dieron tanto éxito en los años pasados.

El cambio debe ser urgente, porque el torneo de transición es corto, lo mismo que la Copa Libertadores. El DT. Franco debe hacerlo de inmediato si no quiere repetir los últimos resultados y mantener su cargo. La hinchada ya se da cuenta y no está respaldando con su asistencia al equipo.

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19 feb 2013

El incendio de la fragata “Lautaro”

Mi padre solía hablarme con alguna frecuencia durante mi infancia de una historia de su vida aunque, claro, cuando uno es niño todo relato pareciera venir de los terrenos de la fantasía. De sus palabras nacían un viaje en barco, una bodega que se incendiaba, marinos que intentaban salvar su nave, explosiones varias, un naufragio, incertidumbre y desconsuelo, amenazantes tiburones, un avión que da aviso, una nave amiga que les recogía, la generosidad de los rescatistas. Todos elementos que en la visión infantil parecían confluir en la trama formal de una película.

Sin embargo, con el correr de los años, fui aprendiendo que lo que mi padre buscaba con alguna tristeza en su mirada en los diarios de los días 28 de febrero era la realidad vivida por él mismo un día como aquel, pero del año 1945.

La historia real comienza en Alemania. La nave Priwall había sido construida originalmente en los astilleros Blohm und Voss de Hamburgo y se había hecho a la mar en 1917. Era una nave de grandes dimensiones y aún más si se considera la época que le vio nacer pues tenía prácticamente 100 metros de eslora (largo, es decir de proa a popa) y 15 de manga (ancho, es decir de estribor a babor) y constaba de 4 palos.

El destino quiso que recalara en Valparaíso a principios del inicio de la Segunda Guerra Mundial, específicamente el 3 de septiembre de 1939 (apenas dos días después de la invasión alemana a Polonia lo que formalmente se asume como inicio del conflicto). Allí permanecería hasta que el Gobierno del Tercer Reich decidiera formalmente donarla al Estado chileno dada la absoluta certeza por su parte de la imposibilidad de hacer que esta nave pudiera volver a su país de origen.

Dicha donación fue aceptada “con viva simpatía” por el ministerio de Relaciones Exteriores de la época según consta en un oficio de dicha repartición fechado el 24 de mayo de 1941. En dicho oficio sin embargo no se deja en claro una condición que se asumió natural en su momento. El enorme velero era donado a Chile con la condición que nunca fuera usado contra Alemania.

Prontamente la nueva nave fue transferida a la Armada donde fue rebautizada como “Lautaro”. Allí se decide enviarla, para ser reacondicionada como buque-escuela para Guardiamarinas y Grumetes, a los astilleros de la reconocida empresa “General Engineering and Drydock Company” en San Francisco, Estados Unidos.

Un primer hecho comenzará a cambiar las expectativas iniciales del gobierno alemán respecto de la nave de la que alguna vez fueron dueños: aunque Chile se declara formalmente como país neutral ante el gran Conflicto Bélico, la tripulación completa de la Lautaro decide donar sangre estando en los Estados Unidos como muestra de solidaridad con el pueblo norteamericano por el ataque a Pearl Harbor de la Armada Imperial Japonesa ocurrido el 7 de diciembre de 1941.

En 1942 la Lautaro fue incorporada formalmente al servicio naval comenzando así a realizar viajes de instrucción a la vez de transportar salitre tanto a Norteamérica como a México. Dichas travesías se realizaron entonces, como se entiende de este contexto histórico, en tiempos de guerra y con los evidentes riesgos que ello involucraba pues los cargamentos de salitre en particular eran considerados material bélico por los submarinos alemanes y debido a ello caían en la categoría de posible hundimiento sin previo aviso, lo cual se hacía aún más posible dada la expresa solicitud alemana de no usar este reciente obsequio contra sus propias fuerzas.

En su cuarto viaje al Hemisferio Norte siendo febrero de 1945 la fragata Lautaro zarpa de Iquique siendo su capitán de Navío Don Alejandro Salinas San Román.Con él 150 tripulantes, 20 oficiales y los cursos recientemente egresados de la Escuela Naval y de la Escuela de Grumetes.

El buque-escuela transporta en sus bodegas además la no despreciable cantidad de 3000 toneladas de salitre.

La tranquilidad original de la travesía se rompe cuando cerca de las 11 de la mañana del 28 de febrero se da el aviso de incendio en una de las bodegas de la Lautaro el cual pronto pasa a estar fuera de control a pesar de los denodados y valientes esfuerzos de oficiales y tripulantes por apagar las llamas.

La fácil combustión del salitre y el agotamiento del residuo salitroso líquido contenedor de incendios conocido como “agua vieja” comienza a provocar explosiones en distintas áreas de la nave y ello, junto con el fuego, cobra ya sus primeras víctimas fatales quienes caen asfixiadas por el humo o directamente quemadas. Es así como el segundo comandante, dos tenientes, cuatro guardiamarinas, un suboficial, tres cabos, cuatro marineros y cinco grumetes mueren durante los primeros instantes. Otra treintena de tripulantes y oficiales resultan gravemente heridos.

Un SOS alcanza a ser emitido antes que el comandante Salinas ordene abandono del buque lo cual resulta una tarea de ribetes complejos pues son sólo tres las embarcaciones menores que se han salvado de la voracidad de las llamas y en ellas debe priorizarse a los heridos alcanzando dichos elementos de salvataje sólo para la mitad de la tripulación. Los cerca de un centenar de hombres que no pueden asirse a esos espacios deben lanzarse al agua aferrándose a puertas, tablones o tambores que son lo único que en ese momento hay a mano para sobrevivir.

La disciplina de los marinos es puesta a prueba y ampliamente ratificada al momento de obedecer los turnos de una hora que son asignados para descanso en los botes salvavidas. Quienes permanecen en el agua, en particular en lo que será el interminable turno de la noche del 28 de febrero al 1 de marzo, deciden chapotear con los pies de manera recurrente para espantar la posibilidad de que lleguen a ellos los temibles tiburones, habituales habitantes de esas áreas del Océano Pacífico, aumentando posiblemente con ello las víctimas de la tragedia. En el intertanto el fuego ha destruido a la Lautaro ya prácticamente de manera completa.

Hay una gran incerteza en esas horas. ¿Habrá podido ser recepcionado el aviso de auxilio enviado un poco antes del comienzo de la necesidad imperiosa de abandonar la Lautaro? Afortunadamente la respuesta resulta afirmativa pues un avión catalina de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos ha escuchado dicho llamado y les localiza alertando a los posibles barcos que se encuentren en la zona para ayudar al rescate de los náufragos.

Esta alerta llega al mercante argentino “Río Jachal” que se encuentra a 200 millas del lugar de la catástrofe y quien se dirige presuroso a prestar la ayuda solicitada. Es así como ya al anochecer del 1 de marzo, prácticamente 30 horas después del naufragio, comienzan a ser recogidos y atendidos por la tripulación argentina los sobrevivientes del incendio del hasta hace pocas horas imponente navío de instrucción.

Transcurridos algunos instantes luego del rescate con enorme dolor pero mayor entereza dos oficiales y diez marineros suben a los restos de la nave para rescatar los cuerpos de todos los caídos de manera de llevar sus restos mortales de regreso a su patria.

Mientras tanto a esta triste escena se ha sumado la llegada del transporte peruano “Uyacali” quien será de gran ayuda en el intento de trasladar lo que queda a flote de la Lautaro hacia puerto. Sin embargo esta operación prueba pronto ser imposible pues la otrora gloriosa embarcación y buque-escuela chileno se ha llenado de agua y el proceso de remolque debe ser tristemente abortado dejando hundirse a la querida nave frente a las costas peruanas.

En el puerto de El Callao los marinos chilenos son cálidamente recibidos y tratados por las autoridades navales del país vecino. El transporte chileno “Araucano” llegará hasta allí el 4 de marzo para trasladar a sobrevivientes y no sobrevivientes a Chile. Dos semanas después un imponente homenaje en la Plaza Sotomayor de Valparaíso, con la presencia del entonces Presidente Juan Antonio Ríos, dará cuenta de los funerales de las veinte víctimas fatales del naufragio de la Lautaro.

Investigaciones posteriores a esta tragedia marítima naval han descartado teorías conspirativas realzando que el hecho más probable que desencadenó la tragedia fue que hubo un problema con los planos de remodelación entregados por la empresa restauradora norteamericana de la ciudad de San Francisco.

Dicha empresa trazó un tubo de ventilación con un ancho único cuando en realidad había distintas medidas del mismo. La confianza en esos trazos formales del barco hizo que un trabajo con soplete de oxiacetileno debidamente estudiado no pudiera prever que algunas de sus chispas fueran a dar a una de las secciones donde se encontraba el salitre provocando la combustión del mismo.

Con el correr de los años mi padre hablaba cada vez menos de este momento que asumo de tanta emotividad y dolor en su vida por haber perdido a gente que sin duda él estimaba mucho.

Su intención en particular para conmigo fue siempre incentivarme al estudio de las ciencias y las matemáticas que él adoraba pero jamás intentó llevarme a conocer el mundo que había sido toda su juventud.

Nunca supe tampoco que asistiera a uno de aquéllos momentos de remembranza por el naufragio que se dieron en su otrora institución armada. Jamás fue este, hasta donde recuerdo, un tema suyo en las conversaciones de reuniones familiares.

A pocos días de cumplirse 68 años desde este trágico momento para la Armada chilena y también a pocos días de lo que hubiese sido el cumpleaños número 96 de mi padre quise recordarle y con él a todos quienes de alguna manera están ligados a este hecho, aprovechando de paso de declararle mi enorme afecto y admiración de una forma que él hubiese sentido propia, relatando en base a elementos fidedignos un hecho histórico que adivino que para muchos resulta enormemente desconocido y que en alguna forma también es una muestra del enorme respeto que existe entre naciones que deben ser hermanas y que se han demostrado mucho aprecio a lo largo de la historia de nuestra América.

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19 feb 2013

La no política y los tres reclutas bolivianos

Chile tiene que devolver a su país a los reclutas bolivianos detenidos por la justicia chilena.No se trata de un delito, se parece más bien a una falta. A estas alturas, un pelo de la cola, de lo que ha mostrado el tratamiento por parte del gobierno de un hecho que crece como ola en la diplomacia vecinal.

Veamos lo hechos: tres reclutas bolivianos fueron sorprendidos en territorio chileno por carabineros.Llevados al cuartel más próximo, se notificó a la autoridad política de la cual dependen.Ergo, por instrucciones del ministerio del Interior fueron derivados a la justicia.Con este gesto, el gobierno se desprendió de un problema y hubo de crear uno mayor.

No podemos andar diciendo que tenemos una política de buen vecino. Este gesto del gobierno la invalida. No estuvimos en condiciones de otorgar al Presidente Morales un gesto de cortesía y comprensión buscando un mecanismo diplomático para salvar la situación creada. Distinto habría sido si este incidente sucede con reclutas argentinos e incluso peruanos. Con los países que Chile respeta, funciona siempre el mecanismo instintivo de la diplomacia. Pero no, en esta ocasión.

Algunos creen que es por la actitud de ninguneo que tiene nuestra política exterior con Bolivia; otros opinan que el gobierno carece de una política o que la mejor política es no tener una política.

Aferrados como estamos a los tratados de más de un siglo, a lo mejor, nuestra diplomacia tan profesional y eficiente, estima que estamos de brazos atados hasta que no termine el litigio de La Haya. Debido a que la única posibilidad de acceso al mar soberano -sin pérdida de integridad para el territorio chileno- es una franja en el extremo norte del país.

Para el gobierno parece haber un poco de todo. Considera a Bolivia el menor de los problemas en el contexto vecinal. Está el distanciamiento de Argentina -en las antípodas ideológica y políticamente- pero que es el vecino principal y tiene ad-portas una economía explosiva y al mismo tiempo, las principales inversiones chilenas están allí.

Con Perú hay una mayor coincidencia en el manejo económico, una asociación emergente en la Alianza del Pacífico y el conflicto limítrofe ha quedado reducido a un plano jurídico, aunque relevante para las opciones futuras de ambos países, sobre todo en relación con Bolivia.

Pero la política de buena vecindad requiere de gestos. Lo cortés no quita lo valiente, enseñaban en la escuela. Quizá nos falte educación para los gestos de buena vecindad.

A estas alturas los tres reclusos bolivianos se han transformado en un “cacho”, como le decimos a algo que comenzó siendo nimio y se transformó en algo relevante.

El gobierno tuvo 48 horas para resolver este problema con la misma cortesía que lo hubiera hecho si encontrara tres argentinos sospechosos en la pampa magallánica. Hoy, sin embargo, Bolivia está acudiendo a la Naciones Unidas para rescatar a los tres reclutas.

Esta indiferencia, que se parece al ninguneo mezclado con impericia, lleva al gobierno a entregar el caso a los tribunales de justicia. Un gesto de cortesía pudo haber sido un alto al fuego a las declaraciones de un lado y otro, que inició Morales en la pasada cumbre del CELAC. Pero la no política también produce efectos y a veces los acrecienta, como en este caso.

Pero la no política hacia Bolivia no se puede reducir a la cuenta chica.Después de La Haya tenemos que hacernos cargo de su demanda y buscar una mayoría nacional para que respalde una solución razonable para ambas partes.

No va ser una tarea fácil, sobre todo si el país percibe una derrota en La Haya.Podríamos comenzar por tratar a Bolivia con tanta seriedad y respeto como el que hemos profesado a los argentinos, desde el retorno de la democracia.

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19 feb 2013

El regreso de las ideas

Las elecciones internas de la directiva DC ofrecen una nueva oportunidad para el debate y la renovación. Los resultados de las elecciones municipales y la inmensa convocatoria que tuvieron las primarias abiertas en que fui elegido candidato presidencial, han despertado el entusiasmo de una enorme parte de los chilenos que se siente identificado con el centro político, con el progresismo y con la concepción social-cristiana que han inspirado a este partido desde su origen.

Pero entenderíamos mal si consideráramos que estos ejemplos sólo nos enseñan algo sobre el procedimiento y las formas. Por supuesto que el mecanismo de las primarias es infinitamente mejor que el de la designación de los candidatos por parte de las cúpulas partidarias entre las cuatro paredes de una oficina o un hotel de Santiago, pero las recientes experiencias nos hablan con mucha fuerza de una ciudadanía que demanda espacios de participación que van más allá del voto.

Las elecciones municipales y especialmente la primaria, permitieron que participáramos en decenas de encuentros y debates, en donde la gente pudo ver no sólo las enormes convergencias que, por ejemplo, teníamos con Ximena Rincón, sino también las diferencias. El debate de ideas y propuestas, planteadas con transparencia y audacia, y al mismo tiempo, con respeto y sin descalificaciones, creo que ha sido un componente esencial de la convocatoria de mucha de la gente que participó, especialmente de los cerca de 40 mil independientes que lo hicieron.Sinceramente, espero que la elección de la directiva DC siga por el mismo camino.

Hemos defendido con fuerza nuestra convicción de una candidatura de centro, socialcristiana y progresista. ¿En qué se traduce concretamente esto? En que creemos en el cambio y entendemos que Chile tiene enormes retrasos en su desarrollo, en la distribución más justa de sus riquezas, en el respeto de todos los ciudadanos, en la ausencia de discriminaciones y segregaciones, y por tanto estamos lejos de las posiciones conservadoras que pretenden mantener el statu quo, para que las mismas minorías privilegiadas de siempre sigan quedándose con la parte grande de la torta.

Y significa también que queremos ser audaces para promover los cambios y reformas que hagan a Chile un país más justo y solidario, pero que lo haremos con responsabilidad, con seriedad, escuchando y respetando las posturas de todos, especialmente de los afectados, y haciéndonos cargo de los anhelos de felicidad, de paz, de vida tranquila, de crecimiento de las personas a una escala humana.

Durante mucho tiempo se nos quiso hacer creer que daba lo mismo, que no había ya diferencias sustantivas entre lo que proponía uno u otro candidato. La próxima elección primaria, y también la posterior elección presidencial, nos mostrarán precisamente que no da lo mismo desde qué valores e ideas se construyen las propuestas de desarrollo y crecimiento.

En las primarias de la Concertación participará Andrés Velasco defendiendo las banderas liberales, José Antonio Gómez y muy probablemente Michelle Bachelet representarán el discurso socialdemócrata, más o menos cargado a la izquierda. Y nosotros, con mucho orgullo, defenderemos las ideas del centro socialcristiano, aquel que cree que en el foco de toda política pública debe estar la dignidad de cada persona, que promueve el desarrollo de las familias y las comunidades, que entiende la importancia del mercado pero demanda que sea claramente regulado para asegurar el bien común, que cree en un Estado fuerte para asegurar el acceso de todos a sus derechos y a la justicia y para cuidar a los que tienen menos, pero abierto, flexible y eficiente, para dar espacio a la libertad y la innovación.

Independientemente de quién gane las elecciones internas en la DC, estoy seguro de que tenemos una tarea común, la de defender nuestras ideas con fuerza y convicción, la de escuchar con apertura y proponer con audacia, el programa que Chile reclama y requiere.

Una elección presidencial no es un concurso de popularidad. La democracia se empobrece cuando en lugar de dar espacio a las ideas y las propuestas, se apuestan todas las fichas al caudillismo y el carisma personal.

Los recientes eventos nos muestran un país insatisfecho de lo que hay, pero ansioso de construir juntos un proyecto colectivo, inclusivo y justo.

No más de lo mismo ni más de los mismos, sino escucha sincera, diálogo constructivo e ideas compartidas en la construcción de un nuevo consenso, un nuevo trato para el Chile de todos.

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19 feb 2013

Sed de venganza

Los últimos y reiterados cortes del suministro de agua potable no son las únicas grandes “injusticias” con las cuales han debido lidiar los consumidores chilenos.Otros grandes hitos marcan un precedente, que sumados, hacen que los clientes comiencen a sacar la voz y busquen una compensación representativa.

Ya no nos llama la atención que un grupo masivo de usuarios, clientes o ciudadanos pida medidas extremas de castigo a empresas que intencional o fortuitamente han cometido errores en la entrega de un servicio.

Los medios, redes sociales y las demandas de acción colectiva nos han servido como herramientas para compensar esa falta de poder en la “negociación con esos gigantes”.

Ese ha sido el caso en los recientes cortes de servicio de Aguas Andinas, de la Universidad del Mar, La Polar, etc. También hemos tenido casos en los que la misma gente se ha hecho parte, directamente, del reclamo de la compensación como fue el saqueo a los retailers en Concepción después del último terremoto de 2010.

Pero ¿cuál es la anatomía de la negociación subyacente a todos estos ejemplos? básicamente tenemos una empresa o institución grande que enfrenta muchos usuarios pequeños que no tienen alternativa.

Un estudiante que necesita pagar por muchos años para obtener su título y ganarle a la vida aprovechando mejores oportunidades para surgir, un usuario de una empresa sanitaria para quien el corte del agua es la pérdida de un bien básico; en otros niveles, un pasajero frecuente de aerolíneas que necesita viajar por trabajo. Hay una asimetría de tamaño entre estos “gigantes” y sus clientes, grandes inversiones de capital en infraestructura sanitaria, aviones u otros que generan un monopolio, natural o no.

Hay un incentivo fuerte a los sobrecobros: pagos por corte y reposición de servicio, repactaciones automáticas, seguros que no han sido contratados por los clientes, cargos por mantención, pasajes al cuádruple de su valor porque el pasajero necesita viajar mañana, etc.

La respuesta institucional a este incentivo es ponerle un “guardián” al gigante, una superintendencia o un SERNAC que imponga multas y limitaciones a la actuación de estos gigantes.

Sin embargo, la asimetría de tamaño también existe entre estas empresas y los guardianes que las vigilan, por lo tanto siempre hay más recursos por el lado de la empresa para obtener la ventaja de su tamaño extrayendo sobrerenta a su poder desmesurado.

Al interior de estos gigantes también hay fuerzas que operan, a nivel de los dueños, por un lado está el incentivo de rentabilidad de su inversión pero hay simultáneamente un miedo a perder esta “licencia de corsario” que han obtenido. Sobretodo los ejecutivos de estas empresas, viven atemorizados de perder la concesión, tienen un incentivo fuerte a no innovar, no hacer nada que genere objeciones en los guardianes. Para proyectos nuevos de gran tamaño que tienen alguna arista ambiental, también hemos visto una oposición sistemática y organizada, como diciendo: “no voy a permitir la formación de otro gigante que abuse de mí”.

A nivel del Estado también hay fuerzas operando que son interesantes de comentar. Por un lado, a través de las superintendencias se ejerce la presión para que los gigantes sean eficientes a través de fijaciones tarifarias, porque en caso contrario y sin restricciones presupuestarias, esas empresas podrían seguir siendo estatales. Pero más interesante aún hoy, es el hecho de que acá hay una palanca para conseguir votos.

El Estado- o este año- los candidatos a ser Gobierno, tienen en esta insatisfacción masiva y latente una plataforma para hacer campaña, haciéndose parte como guardianes efectivos y obteniendo esa “venganza” por años de maltrato.

El modelo ECARI (estatus, certeza, autonomía, relación/conexión, imparcialidad/justicia) describe las cinco experiencias sociales que producen fuertes sensaciones de amenaza o recompensa en el cerebro. Un usuario de una gran empresa siente un estatus disminuido frente a su contraparte, falta de certidumbre frente a los cobros de esta y al menos una sensación de injusticia en la relación con la misma:la conclusión es una sensación de amenaza potente y permanente.

Revertir esta sensación es una herramienta potente para el Gobierno de turno en el objetivo de levantar su popularidad o para los candidatos en conseguir votos.

En una época con ideologías muy disminuidas y voto voluntario, acá hay un motivo que puede hacer que nos levantemos y vayamos a las urnas.

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18 feb 2013

El reciclaje como acción política

Ya es común la afirmación de que los ciudadanos no creen y desconfían de sus representantes y sus clásicas instituciones –principalmente, de los partidos y del parlamento-. Mientras las élites políticas buscan fórmulas para impedir el “reventón social” y re-encantar a los electores, los ciudadanos han comenzado a indignarse y a movilizarse. Si la política institucional está debilitada, son los ciudadanos y sus iniciativas los que se ven obligados a recuperar sus cuotas de poder.

En este escenario, son diversas las formas que existen para hacer sentir sus demandas y sueños. Las calles y la abstención electoral son las que han dominado en el último tiempo. Y me pregunto ¿hay otras?

La respuesta es positiva. Quiero poner atención en una que tiene un potencial que pocos imaginan y que muchos no estarán dispuestos a usar como forma de lucha; aún cuando, griten a los cuatro vientos que quieren otro mundo. Me refiero al reciclaje y al trueque.

Reciclar, implica, en rigor que los objetos en uso no sólo vuelvan al “ciclo del uso-consumo”, sino también se consuman más tiempo de lo que habitualmente se hace. Trueque, a su vez, implica intercambiar objetos en función de necesidades concretas. En esa dirección, por tanto, hay que transformar el reciclaje y el truque en un arma política, en una forma de lucha silenciosa y desde abajo.

Hacia finales del siglo XIX el capitalismo de producción se transforma -como una manera de sobrevivir- en capitalismo de consumo. Desde entonces, el mundo capitalista se inundó de mercancías de todo tipo y para todos los bolsillos.Nos llenaron la vida con productos y servicios en su mayoría, inútiles. En esa lógica, somos de manera permanente seducidos por la imagen y la promesa mercantil de que por medio de los objetos y su consumo no sólo mejorará nuestra calidad de vida, sino también seremos felices.

En esta lógica el mercado y sus empresas trasladan la plaza pública al mall y transforman la participación social y política en participación consumista. Si no consumo, no existo. De este modo, el consumidor emerge como el actor fundamental de la historia neoliberal. El ciudadano ha sido doblegado y relegado a lugares secundarios.

Sin embargo, hoy ha vuelto a levantarse y a luchar por recuperar su sitial en la historia. El ciudadano está indignado. La asimetría capital-consumo y capital-trabajo ha colmado la paciencia.

La coyuntura es dual. En la mayoría de los casos es un sujeto anclado y preso del consumo y sus deudas asociadas. Es un ciudadano rodeado y abrumado por millones de objetos de consumo e interpelado a consumir y a seguir comprando objetos.

El capitalismo no puede dejar de producir autos, televisores, electrodomésticos, ropa –para eso inventó la moda-, tecnología y todas las mercancías que circulan en el bazar mundial. Las mercancías deben circular de modo recurrente; por tanto, deben ser vendidas y consumidas.

Si este ciclo se quiebra, el orden económico vigente colapsa. Para seguir produciendo hay que ampliar la demanda de modo incesante. Hay que abrir mercados y nichos. Hay que masificar el consumo.

Este es, por tanto, el contexto del re-nacer ciudadano. Este nuevo ciudadano, debe, en primer lugar, dominar su lado consumista y despertar su lado político. Está en sus manos decidir si quiere más modelo o menos modelo; si quiere una sociedad consumista y materialista o una sociedad solidaria y justa; si quiere, vivir para trabajar o trabajar para vivir; si quiere, destruir el medio ambiente o disfrutarlo; o, si quiere ser feliz desde el consumo y sus objetos o ser feliz desde la emoción.

Si el ciudadano está enajenado del poder político y doblegado por el capital y su aparato publicitario, debe –si le interesa- romper esta lógica y pasar a la ofensiva y ello implica atacar dónde más le duele al sistema económico vigente: en el consumo, en la demanda.

Entonces, ¿qué pasaría si decidieran no comprar ni consumir más de lo necesario?

¿Qué pasaría, si los consumidores de los países desarrollados no cambiaran sus autos cada dos años, si los ideólogos de la moda y el glamour no inventaran ropa y diseños a cada rato, si no cambiáramos el celular cada año o en vez de usar el auto –y consumir combustible fósil- usamos al bicicleta, si compramos menos televisores, si no nos dejáramos seducir por la ideología tecnológica que deja todo obsoleto en un par de meses, si no compramos más objetos producidos en condiciones de esclavitud como lo hacen las grandes marcas de la globalización?

Parar el modelo, por tanto, depende de reducir la demanda y comprar menos. Esto, sí le duele a la dominación económica vigente y su ordenamiento político. En ese escenario, obviamente, emergería una crisis. La crisis política no se haría esperar y los vientos de cambio estarían más cerca que hoy.

No necesitamos cambiar autos, televisores ni computadores cada dos o tres años; tampoco, los pantalones ni los muebles. Necesitamos, menos mercancías y más solidaridad.

Reciclar y fomentar el trueque es la tarea. No más cultura del desecho.

En definitiva, hay que transitar de la “libertad de elegir” hacia la “libertad de decidir”.

Lamentablemente, estoy seguro de que muchos indignados no están dispuestos. Y muchos otros, tampoco se bajarán de la 4×4 ni para ir al supermercado.

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18 feb 2013

El lado más desgastado de un plan estratégico

La estrategia, y la comunicación estratégica en particular, es un tema que, hoy por hoy, se ha vuelto inevitable, ya que se aplica casi en todas partes.

A diario se escucha a algún cliente decir: “¿Y cuál va a ser la estrategia para mi marca?“, o bien “¿cuál fue la estrategia en este caso?”. Las respuestas, en la mayoría de las consultoras de comunicación, terminan aludiendo a las tácticas utilizadas para llegar a un objetivo, además de reducirse a una Gantt de trabajo o, con mucha suerte, a alguno de los modelos lineales de conducción del pensamiento. Y el cliente, a su vez, parte a presentar lo mismo a su casa matriz, cuando en realidad no hubo ningún proceso de reflexión que pudiera llamarse “estratégico”.

Hoy todas las agencias de comunicación dicen ser estratégicas, aunque hay muchas que enfrentadas a la pregunta de qué significa el término,señalan que cualquier comunicación es estratégica y se limitan a usar el adjetivo sin explicar qué aporta el mismo a la comunicación a secas, o bien confunden la estrategia con la planificación. Lo cierto es que va siendo hora de definir realmente qué expresa el término, o esta confusión nos va a costar la seriedad de nuestra fuente de trabajo (a los comunicadores), ya que cuando algo vale para todo, termina por valer para nada.

Pero ¿podría una planificación finalmente conformar una estrategia? para mí está claro que no, aunque, como bien dicen varios especialistas del tema, la mayoría de las estrategias fallan por tres motivos: ejecución, ejecución y ejecución. Y la ejecución tiene mucho que ver con la táctica y la planificación.

Esta reflexión nace porque me tocó estar, hace muy poco, en un seminario de Rafael Pérez, catedrático español de la Universitat Pompeu Fabra, miembro de Fisec (Foro Iberoamericano sobre Estrategias de Comunicación) y uno de los más destacados investigadores del mundo en torno al pensamiento estratégico aplicado a las comunicaciones.

Primero, y en eso coinciden la mayoría de los expertos contemporáneos, Pérez plantea que la estrategia no debe ser pensada sólo desde la perspectiva lineal y artificial, sino que debe entenderse como una espiral algorítmica donde se replican los procesos biológicos que realiza el cerebro cada vez que se ve enfrentado a un problema o discontinuidad.

De ahí, de esta cercanía de lo estratégico al proceso biológico, es que Pérez plantea la necesidad de, al igual que la naturaleza, replicar. Y claro, el organismo duplica los pulmones, los ojos, las manos y los diferentes órganos del cuerpo, y nosotros, a nuestra vez, deberíamos diagnosticar desde dos perspectivas: la intuitiva y la racional.

Interesante, ¿no? Algunos pensamos que es urgente que la comunicación se acerque al resto de las ciencias formales en cuanto a sus métodos, pero es cierto que el ser humano está permanentemente generando estrategias, y siempre, todas ellas, surgen de la intuición y, en ese contexto, tiene mucha lógica pensar que en un proceso de entendimiento nuestra primera impresión tenga cierta validez que después valga la pena contrastar con el diagnóstico formal.

La novedad, si entendí bien, está en lo no lineal, en la mirada de espiral y en lo biológico, pero la nueva teoría estratégica (NTE) incorpora también conceptos interesantes en cuanto a alejarnos de los 24 siglos de ligazón del término a lo militar, a lo conflictivo, a un escenario donde el competidor es un antagonista.

Este tema no es nuevo, se viene hablando al respecto hace bastante tiempo y hay interesantísimos textos en esta línea, como el libro de Deborah Tannen, profesora de Lingüística en la Universidad de Georgetown (Washington D.C.), “Cultura de la Polémica. Del enfrentamiento al diálogo”, donde la autora profundiza en la forma en que el discurso social se nutre de permanentes combates y cómo nuestros espíritus se van corroyendo por la atmósfera de tensión constante.

El mercado como un campo de batalla es una concepción que viene de la publicidad y de la que los comunicadores se han apropiado erróneamente al no entender que en comunicación funcionan mucho mejor conceptos colaborativos como el (igual de manoseado) “win win”.

Pero, y volviendo a la NTE, queda claro que en estos tiempos, donde los comunicadores ya no somos sólo persuasores ni relacionistas, sino también interlocutores de audiencias que quieren retroalimentarse y que realizan su propio proceso biológico de entendimiento, los modelos de gestión comunicacional no puedan ser lineales.

El planteamiento es que ya no sirve entender los modelos con etapas lineales, que suponen cortes voluntaristas en un proceso que en rigor es fluido, lleno de bucles y retroalimentaciones: en la estrategia, hoy por hoy, cualquiera de las operaciones puede retroactuar sobre las anteriores y también disparar alguna de las siguientes, en forma de espiral, la misma espiral que, en la biología, dibuja las galaxias, los huracanes y la vía láctea.

Pero no se trata, claramente, del camino al triunfo, ya que la verdadera certeza es que ninguna estrategia nos puede garantizar el éxito, pues el ser humano, por esencia, se mueve en la incertidumbre.

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18 feb 2013

Militares bolivianos en Chile: solución sin problema

Evo Morales reclamó hace pocos días por los militares bolivianos presos en Chile.Insistió que el reclamo se hará en todos los espacios multilaterales, globales, regionales y subregionales posibles dejando la sensación que Chile es un país poco amistoso que trata con desprecio a militares bolivianos que estaban combatiendo el contrabando.

Chile por su parte respondió que el apego a la ley es lo primero y que los tres soldados (todos menores de 20 años) que portaban fusiles entraron a territorio nacional sin permiso y por ende deben seguir el proceso legal correspondiente.

Así, lo que podría haber sido una anécdota de una relación compleja entre dos países se ha convertido en un hecho clave para la retórica boliviana que refuerza la sensación internacional que Chile es un país conflictivo.

¿Por qué no se expulsó rápidamente a los militares, se mostró la sorpresa por el hecho y se dio vuelta a la página?

La única explicación que queda abierta es que exista evidencia que los tres soldados son parte de una asociación ilícita vinculada al narcotráfico, al contrabando de autos o algún otro hecho delictivo. Porque claramente con fusiles no estaban tramando una intervención militar de proporciones. De ser así, la evidencia debería haberse mostrado con rapidez para resolver un problema que más que legal es estratégico.

El Presidente Morales ha puesto con claridad el tema del acceso al mar como uno de los pilares de su gobierno. Este objetivo se vincula con una retórica inflamada contra Chile, las intervenciones históricas y los hechos del presente.

Chile de forma estratégica debería continuar con su interés por conversar con el país vecino, abriendo las puertas para un mayor desarrollo y oportunidades para todos en la región. Ese es su mejor escenario, demostrando preocupación y apoyo para la generación de oportunidades de colaboración regional, dejando de mostrarse como el vecino más fuerte y mejor armado, y principalmente tomando decisiones claras sobre detalles que pueden abrir espacios de conflicto.

En este punto entra la situación de los jóvenes soldados bolivianos. El realismo en política a veces es un buen consejero y por ende ya esto debería ser un tema pasado, una anécdota preocupante pero no medular.

La experiencia ha demostrado que las mejores relaciones vecinales solo traen beneficios para todos, en este caso no será una excepción. Chile puede dar una solución rápida demostrando que no hay problema y que todo lo que queda por avanzar es vía cooperación y desarrollo. De otra forma es muy posible que quede empantanado en un proceso con muy pocas vías de solución aparentes.

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18 feb 2013

Pre-candidaturas en partidos, ¿porqué se cobran inscripciones?

En diversos medios de prensa se ha informado que hay partidos políticos que cobran por la inscripción de precandidatos a cargos de elección popular. Creo que esto no ocurre en todos o si fuera así los montos de tales “abonos” serían irrelevantes.

No es el caso del PPD.Desde hace varias elecciones se estableció la obligatoriedad de cancelar una cuota, bastante sustantiva, para quienes quieren ser candidatos a Concejales, Alcaldes, Diputados y Senadores.

Para la elección parlamentaria del 2013 los aspirantes al parlamento deberán cancelar $ 200.000 y al Senado $ 300.000.

Las verdaderas razones de este procedimiento son esencialmente selectivas, es decir, mientras más elevada es la cuota de inscripción menos posibilidades de ser candidatos hay para quienes no pueden cancelar dicho abono.

Normalmente el partido tiene que financiar con recursos extraordinarios el procedimiento informático de inscripción a nivel de país y financiar principalmente la eventual realización de campañas primarias. Recuérdese que estas campañas no son de financiamiento público, y realizarlas significa todo un paquete organizacional (impresión de votos y padrones, entre otros), para los cuales los partidos, o al menos el PPD, no cuentan con recursos “extraordinarios”.

Adicionalmente, este abono o cuota de inscripción no se devuelve al postulante inscrito si –finalmente- no queda registrado en la lista oficial de candidatos.

A esto debe agregarse que en el PPD también se exige a todos los postulantes nuevos (no importa que sean militantes destacados, con trayectoria pública y extensos años de militancia partidaria y social) una cuota de firmas actualizadas de adherentes que pueden variar de entre 2.000 a 5.000 firmas a lo menos.

En cambio, a los que ya ostentan cargos de representación popular y van a una re-elección (concejales, alcaldes y parlamentarios en ejercicio) sólo se les exige un “informe escrito” de su gestión, el que –por lo general- nadie lee o revisa.En consecuencia, los elegidos están previamente consagrados.

Pueden haber otras razones que permitan “justificar” estos procedimientos, pero lo que es claro y cierto es que contravienen principios y derechos democráticos esenciales, tales como por ejemplo “el derecho a ser elegido” sin condiciones de ninguna naturaleza.

Es decir, un militante de un partido, con una destacada trayectoria social y política, que quisiera emerger como pre-candidato a un cargo de representación popular, simplemente debería ser probado su liderazgo en una campaña primaria, sin mayor costo que el que requiera la inversión propia que se quiera realizar para respaldar una campaña.

Las limitaciones previas que se imponen son, en realidad, una condicionante severa por razones políticas y administrativas, y esto no debiera ser permitido por una nueva Ley de Partidos Políticos, del mismo modo como no debe permitirse la reelección sistemática y vitalicia de los representantes populares, que después de dos períodos en el mismo cargo (y más del 80% de los actuales parlamentarios que van –privilegiadamente- a la reelección incurren en esto) simplemente se acomodan a los procesos, se instalan en sus cargos, presionan para no ser reemplazados y en el marco del voto binominal se saben electos aún antes de que la elección se realice.

Es lo que va a suceder en unas semanas más, una vez que los partidos “oficialicen” sus listas de candidatos.Como a cada bloque (alianza y oposición) le corresponderá un parlamentario, sabremos de antemano quiénes serán los elegidos (y re-elegidos) y sabremos también quienes irán como “saludo a la bandera”.

En el PPD no ha sido fácil (y no lo será por un buen tiempo) modificar esta práctica de poner límites al proceso de renovación natural de representantes populares.

En parte se argumenta que los partidos deben “cuidar su capital electoral” (ergo: mantener lo que se tiene); que los que quieren “desafiar” a los que se mantienen tienen que demostrar que cuentan con recursos financieros (de ahí la cuota de inscripción) y las firmas ciudadanas deben anticipar el eventual respaldo electoral con que se cuenta.

Se trata de una práctica arraigada, contraria al derecho de ser elegido por la gente, si es que los electores lo prefieren. Pero con el sistema binominal, los partidos están obligados a mantener el statu quo, especialmente ante una elección presidencial en donde las futuras cuotas de poder están muy estrechamente relacionadas con la cantidad de parlamentarios con los que cada partido contará finalmente.

Lo que veremos entonces, en noviembre próximo, es que más del 80% de los actuales diputados y senadores van a la reelección y que las posibilidades de instalar rostros nuevos en el Congreso son extremadamente limitadas.

La idea de una Nueva Constitución y con una constituyente que no sea este parlamento, es crucial para que un cambio de verdad sacuda el actual hemiciclo legislativo.

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17 feb 2013

Volver a Dios con todo el corazón

Aun cuando se percibe que la influencia de la Iglesia Católica en Chile y en el resto del mundo se ha visto claramente disminuida como fuerza moral en el ánimo de católicos y no católicos, como consecuencia principalmente del divorcio que se observa entre el mensaje de Cristo y el comportamiento de algunas instancias eclesiales, sumado lo anterior a los escándalos sexuales de algunos emblemáticos e influyentes sacerdotes, la renuncia de Benedicto XVI impactó en la conciencia de los católicos y sorprendió al mundo entero.

¿Qué explica que un Papa inteligente y en plena posesión de sus facultades intelectuales, por todos reconocidas, decida dimitir tan abruptamente?

Probablemente la respuesta no se encuentra en el anuncio oficial de su renuncia en donde el propio Papa aduce razones de “falta de fuerza física”, sino que en su homilía del miércoles de Ceniza en donde insta a la Iglesia Católica y a sus fieles a volver a Dios con todo el corazón.

¡Volver a Dios! nos pide el Papa, para a renglón seguido denunciar con inusitada claridad la “hipocresía religiosa”, como aquel comportamiento que quiere aparentar, las actitudes que buscan el aplauso y la aprobación de los feligreses.

Sin embargo, el Papa es aun más claro cuando en esa misma homilía señaló: “en nuestros días muchos están listos para rasgarse las vestiduras ante los escándalos y las injusticias, naturalmente cometidos por otros, pero pocos parecen disponibles a actuar sobre el propio corazón, sobre la propia conciencia y sobre las propias intenciones, dejando que el Señor transforme, renueve y convierta”. “Hay que rasgar el corazón y no las vestiduras”, nos expresa con vehemencia el Papa.

Para que no quede duda alguna acerca del fundamento de su mensaje señaló: “El verdadero discípulo no se sirve a sí mismo o al público, sino que a su Señor en la simpleza y en la generosidad”. Sin duda que a diario millones de religiosos se entregan con sencillez, humildad, simpleza y generosidad al servicio de los demás en todo el mundo, pero otros no.

Por cierto que un Papa que es y ha sido capaz de expresar con una claridad e inteligencia tan notables estos pensamientos, dirigidos a los corazones de los sacerdotes y de los fieles, dispone de una fuerza moral inmensa que la utiliza en pro de una Iglesia abierta al mundo de hoy y a la vez consecuente con el mensaje de Jesús.

Las fuerzas físicas no son tan necesarias en el pastor universal de la Iglesia Católica.

Probablemente las fuerzas físicas de Benedicto XVI se fueron agotando al no lograr consenso para que el testimonio de fe y de vida cristiana de los católicos, y en especial de aquellos que se comprometieron ante Dios de ser fieles a su mensaje, traicionaron a Jesús desfigurando su rostro y el de la Iglesia.

En Chile y en tantos otros lugares del planeta, sacerdotes y obispos muchos de ellos emblemáticos en sus respectivos lugares han demostrado en su testimonio de vida “hipocresía eclesiástica“. Hipocresía que también salpica a los encubridores, a aquellos que intentaron ocultar o minimizar hechos tan despreciables, fingieron, omitieron o mintieron.

Por cierto que esta actitud de consecuencia demostrada por Benedicto XVI, ha mermado sus fuerzas pero no su alma.

Ella ha generado posiciones divergentes al interior de los poderes en la Iglesia y es por ello que el Papa, utilizando la solemnidad del rito del miércoles de Ceniza, al inicio de la Cuaresma y dos días después del anuncio de su renuncia, expresara ante una gran multitud de fieles, entre los que se encontraban varios cardenales y cientos de sacerdotes, la necesidad de la unidad, la superación de las rivalidades y el individualismo.

Son precisamente estos pecados de la Iglesia y de nosotros los católicos en donde se debe encontrar la verdadera explicación a una renuncia inesperada.

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