03 sep 2013

La reconciliación nacional, el perdón y las religiones

Hoy se debate si corresponde o no a hablar de reconciliación nacional. Hay quienes se oponen pues consideran que la voz reconciliación tiene una connotación religiosa difícil de aceptar en el espacio público de una sociedad secular.Más aún si la restauración de la armonía entre los chilenos pasa por el perdón que homologan con el olvido y con la renuncia al derecho que tiene la sociedad a castigar al victimario.

Otros creen que en la medida en que la reconciliación incluya el perdón, debe desecharse por la eventual e inaceptable coerción que significa contra las víctimas, quienes ahora serían culpables de no querer perdonar, dejándose conducir por un sordo resentimiento y afán de venganza, lo que impediría que el país supere “las odiosidades del pasado”.

¿Qué podemos decir? Que el perdón no supone ni olvido ni implica necesariamente renunciar al castigo del victimario. Sin perdón, no habrá acción política poderosa entre los chilenos y las chilenas.

Respecto de la reconciliación y el perdón las religiones son bastante plurales.

Veamos tres ejemplos: cristianos, judíos y budistas. Muchos identifican el cristianismo como la religión del perdón incondicional. Se nos vienen a la memoria eso de poner la otra mejilla, el orar por los que te persiguen, el amar a los enemigos, el entregar la capa a quien te demanda la camisa o el perdonar setenta veces siete.

Incluso se homologa perdonar con olvidar, pues Jesús pidió que los muertos fueran enterrados por los muertos, pues no se debía poner la mano en el arado para mirar atrás y quedar como estatuas de sal, obsesionados con el pasado. Pero Jesús pide perdonar a quienes a “nosotros” agreden, del mismo modo que en el Padre Nuestro se reza “perdónanos así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

No se trata de andar perdonando por otros, ni de exigirles a los ofendidos que perdonen.

Además, hay ciertos pecados contra el Espíritu Santo que son imperdonables (Marcos 3:29) y otros que de haberlos cometido más nos vale ponernos una piedra en el cuello y lanzarnos al mar (Lucas 17:2).

El perdón no deroga el mandato de resistirse al mal con el bien; por el contrario.Tampoco el perdón cristiano impone la amnesia, pues si así fuese llegará el día en que se cometan atrocidades aún peores por haberlas olvidado, y lejos de desterrar el mal, trabajaremos para su propagación. Si una misma persona me ha robado tres veces, es bastante tonto, injusto e imprudente, perdonarla para volver a ser engañado por ella.

¿Qué decir del budismo y su ética supra terrenal? El Dalai Lama, en un diálogo con Simón Wiensenthal, el gran justiciero en contra de los asesinos nazis, ha dicho que se debería perdonar a quienes han cometido atrocidades contra la humanidad. Y agrega que ello lo hace una práctica personal respecto de la invasión china que él calcula ha producido la muerte de un millón doscientos mil tibetanos desde 1949 (un cuarto de la población de su país).

Pero eso no le impide seguir luchando por mantener viva la cultura budista de la no violencia y la piedad. (Uno se siente tentado en decir que gracias a personas como el Dalai Lama, el budismo seguirá siendo una tradición poderosa, no débil).

Por el contrario, hay ciertas corrientes del judaísmo que señalan que el perdón no procedería en ciertos casos, porque ni el mismo Dios puede perdonar mientras el victimario no se arrepienta y pida perdón. Por ello, hay delitos que son imposibles de perdonar, pues los asesinados no lo pueden otorgar.

De las reflexiones anteriores podemos primero llamar a teólogos, filósofos y psicólogos a participar en este debate de la mayor importancia personal, familiar y política para todos los chilenos y chilenas.Soy de los que creen que las religiones pueden y deben aportar mucho en las sociedades seculares. Esta es una demostración de ello.

Lo segundo es recordar que de acuerdo al actual Derecho Internacional perdonar no puede significar el olvido ni la renuncia a castigar cuando se trata de delitos de lesa humanidad cometidos por agentes del Estado, pues aquí sólo cabe evitar la impunidad. Se trata de delitos que no se pueden amnistiar.

En tercer lugar, el perdón puede concebirse como la renuncia al odio y al rencor; pero sin olvidar el pasado, sin derogar los crímenes, ni faltar a la fidelidad con las víctimas.

Algunos han perdonado, renunciando al derecho a pedir castigo, como Anita Fresno y Bernardo Leigthon. Otros, como los familiares de detenidos desaparecidos, buscan incansablemente justicia y castigo penal, pero sin pedir contra los victimarios el mismo trato que recibieron sus deudos, renunciando al “ojo por ojo, diente por diente”.

Ambos son ejemplos del perdón como la renuncia al odio. Para luchar contra el mal, no necesitamos odiarlo. Para recordar el pasado, no necesitamos de la ira.

Finalmente, sin pedir y dar el perdón no hay acción política poderosa. Como ha dicho Hannah Arendt, judía víctima de la persecución nacional socialista, “sin ser perdonados, liberados de las consecuencias de lo que hemos hecho, nuestra capacidad para actuar quedaría, por decirlo así, confinada a un solo acto del que nunca podríamos recobrarnos; seríamos para siempre las víctimas de sus consecuencias, semejantes al aprendiz de brujo que carecía de la fórmula mágica para romper el hechizo”.

Sin pedir y obtener el perdón por la responsabilidad política que nos cabe a los chilenos y chilenas -de derecha, centro e izquierda- en el quiebre de la democracia y sin la promesa de que nunca más volveremos a usar la violencia ni violar los derechos humanos para dirimir nuestros conflictos políticos, no podremos actuar en conjunto de la manera como necesitamos y debemos hacerlo.

Por ello, la reconciliación, hecha de perdón y de la promesa del “nunca más”, es la base de la acción poderosa que necesita Chile para realizar una política de gran envergadura que lo lleve a la paz fundada en la justicia.

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02 sep 2013

La batalla de Recoleta y la universidad San Sebastián

El viernes 9 de agosto, fui acusado por la Universidad San Sebastián, mediante una inserción pagada en varios medios de comunicación de nuestro país, de dirigir «sistemáticos ataques a la Universidad y a su proyecto en el barrio Bellavista». En dicho inserto se sostiene que yo habría hecho «afirmaciones verdaderamente temerarias que, maliciosamente», según ellos, «inducen a pensar que dichos inmuebles habrían sido construidos infringiendo algún tipo de normativa en la tramitación de sus permisos».

Casi en la misma fecha, las inmobiliarias que habrían estado detrás del proyecto en cuestión dieron inicio a acciones legales contra el municipio, contra el nuevo Director de Obras Municipales y contra quien escribe esta columna, incluyendo recursos de protección además de acciones civiles, tendientes a presionar a la municipalidad para otorgar la recepción final de la segunda torre de departamentos y a perseguir una indemnización por los daños y perjuicios derivados del rechazo a entregar dicha recepción, notificado con fecha 7 de agosto, lo que impide seguir adelante con el lucrativo negocio inmobiliario que acompaña la construcción de esta sede de dicha casa de estudios.

Con fecha 7 de agosto, la Dirección de Obras Municipales rechazó la solicitud de recepción final, por no cumplir, dentro de los plazos formales, con todas las exigencias técnicas y normativas vigentes, entre ellas las de orden ambiental.

El mismo día 8 de agosto, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), mediante un oficio que se encuentra disponible en el Sistema Nacional de Información y Fiscalización Medioambiental, le formuló cargos a las inmobiliarias involucradas tras haber constatado la ejecución de obras que debieron haberse sometido al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, sin haberlo hecho hasta esa fecha.

Constata, además, que existe una modificación del proyecto que implica un aumento significativo de obras que representan «cambios de consideración» que generan impactos ambientales adicionales a los autorizados en la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto.

Estas obras, según constata el oficio de la SMA, comprenden el aumento significativo en el número de estacionamientos originales del proyecto, toda vez que el proyecto aprobado consideraba 453 estacionamientos, y actualmente se constatan 1.090 estacionamientos construidos, cuyos impactos no han sido evaluados.

Como si fuera poco, se comprueba que se ha agregado la construcción de una cuarta torre para equipamiento educacional, que tampoco está considerada en la evaluación ambiental del proyecto original.

Debido a todo lo anterior, el día 14 de agosto, la SMA ofició a la Dirección de Obras Municipales de Recoleta, solicitando que se inhibiera de entregar la recepción final al mencionado proyecto por no contar con las aprobaciones ambientales que la ley establece, dándole con ello la razón al actual director de Obras en lo que a rechazar la recepción final se refiere.

Por último, el día 29 de agosto, las inmobiliarias involucradas han presentado, dentro del marco establecido por la ley, un Plan de Cumplimiento para suspender condicionalmente el proceso sancionatorio, el que ha sido aprobado por la SMA, lo que implica un reconocimiento tácito de la infracción.

Cabe destacar que la aprobación condicionada del Plan de Cumplimiento implica la clausura de más de 350 estacionamientos que estaban siendo operados sin haber jamás intentado, siquiera, obtener las aprobaciones ambientales necesarias para ello.

En este contexto es que deseo reiterar públicamente algunas de las afirmaciones que pueden haberle parecido «temerarias» a los representantes de las empresas educativas e inmobiliarias comprometidas, en el sentido de que la actual Dirección de Obras Municipales y la Superintendencia del Medio Ambiente, basándose en argumentos legales, han arribado a conclusiones que permiten inferir que, en un escenario de correcta aplicación de las leyes vigentes, los permisos de que gozan estos edificios jamás hubieran podido obtenerse.

Lo anterior se ve refrendado además por la confesión realizada por el ex director de Obras de la Municipalidad de Recoleta, Carlos Reyes −hoy condenado en un caso de corrupción sin precedentes en nuestro país, que compromete, según su confesión, a diez hechos entre los cuales se cuenta un intento de soborno por parte de un representante de la Universidad San Sebastián−, en el sentido que la máxima autoridad comunal de la época, ex alcalde UDI Gonzalo Cornejo, le habría instruido hacer lo necesario para que dicho proyecto quedara en Recoleta.

Con todos estos antecedentes, creo que resulta imprescindible que la Universidad San Sebastián explique y pruebe en tribunales las afirmaciones realizadas en la inserción comentada al principio de la presente columna, ya que ellas dañan la honra y la credibilidad de una autoridad electa mediante el voto popular, cuyo único objetivo es hacer cumplir la ley, combatir la corrupción, tanto pública como privada y defender a la comunidad de los abusos de quienes creen que con dinero pueden pasar por sobre todos y todas y hacer lo que se les plazca, mostrando un brutal nivel de desprecio por las leyes y por los derechos de las comunidades afectadas por su mezquinos intereses.

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02 sep 2013

Elecciones y encuestas

Como es natural, ante la reciente encuesta CEP todos los aspirantes tienen una respuesta que justifica y anima su candidatura a la primera magistratura del país.Lo que se desprende de las cifras es que la señora Michelle Bachelet sigue manteniendo, como era previsible, la primera opción de llegar a La Moneda (44%). Llama la atención la escasa adhesión de la candidata de derechas, señora Evelyn Matthei (12%).

Asimismo, se registra escaso interés por candidaturas no binominales en que ninguna supera el 4%.

A diferencia de la elección anterior, el voto alternativo aparece disperso en varias candidaturas lo que debilita la opción de cada una de ellas.

Un dato no menor que se desprende de las cifras es el “abstencionismo” cuyo núcleo duro bordea el 20%, pero que podría duplicarse en noviembre próximo.

Hasta hoy todas las candidaturas sacan cuentas alegres y no han ponderado lo suficiente la incidencia de esta cuestión en los escenarios después de las elecciones.Lo menos que se puede afirmar es que el panorama de las próximas elecciones presidenciales en Chile es más que complejo para todos los candidatos, aunque se mantiene una hegemonía de los polos tradicionales.

En lo que queda de campaña, cada candidatura tiene tareas difíciles. Para Bachelet resulta casi imposible evitar una segunda vuelta, esto, en parte, por la dispersión de candidaturas fuera de Nueva Mayoría.

Para Matthei la cuestión es alcanzar, por lo menos, la votación histórica de la derecha que la aproximaría a un tercio del electorado. Para esta candidata hay dos fantasmas que la acechan, el primero se llama Cuarenta años del Golpe de Estado, el segundo se llama Franco Parisi, votos que no se endosan necesariamente a la señora Evelyn Matthei como pudiera pensarse.

No podemos olvidar que la conmemoración de los cuarenta años del Golpe ha creado una especial sensibilidad en la sociedad chilena hacia tan trágico suceso y el apellido Matthei se asocia de inmediato con aquella fecha.

Por su parte, para las candidaturas alternativas la posibilidad de repetir la alta votación de ME-O en los comicios anteriores ya no es posible. Como no ocurría en nuestro país desde hace décadas, esta vez los comicios esconden una buena dosis de incertidumbre que las desprestigiadas encuestas no son capaces de esclarecer.

A la luz de estas cifras y su proyección, resulta altamente probable que estemos ante una segunda vuelta en las elecciones presidenciales con el triunfo de Bachelet.Todo hace presagiar una merma significativa en el voto de derechas.

Por último, no es previsible qué candidatura no binominal será la fuerza mayoritaria fuera de Nueva Mayoría y de la Alianza.

Tampoco es posible saber, hasta ahora, si la debilidad de la presidenciable de la derecha se traducirá en una baja de su sector en las elecciones parlamentarias, permitiendo el doblaje en parlamentarias que Nueva Mayoría necesita para llevar adelante las transformaciones que promete, sabiendo como sabemos, que tales comicios se juegan según las reglas del binominalismo.

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02 sep 2013

Diana, el “Caluga”, el “cura” Omar y mis otros

Muchas imágenes, relatos, recuerdos, confesiones o solicitudes de perdón me han remecido esta conmemoración de los 40 años del golpe militar de 1973. Ninguna como la entrega de títulos profesionales que la Universidad Católica hará a 28 de los suyos que desaparecieron o fueron ejecutados durante la infausta dictadura que comenzó hace 4 décadas.

No sólo porque esa, mi universidad, fue la cuna desde la que se formaron los padres del modelo económico que nos agobia -los Chicago boys- y los autores del modelo político que nos amarra, el Movimiento Gremial.

Tuve el privilegio de integrar movimientos que se opusieron a ambos, tanto a nivel de Facultad -compartíamos, los sociólogos, la de Ciencias Sociales y Economía con los aprendices de Chicago- como a nivel de Federación de Estudiantes, la FEUC, donde participábamos cada año en elecciones con los frentes más amplios imaginables para intentar derrotar a la maquinaria gremialista.

Siempre, respetando las reglas de la democracia universitaria y siempre, sobre todo eso, con generosos, valiosos y valientes compañeras y compañeros que, como todo alumno, aspirábamos, además, a alcanzar un título profesional.

El gesto que comento trae a la pertinaz memoria, no sólo el hecho de que una treintena de contemporáneos perdieron la vida en los albores de la dictadura, sino que también les fue arrebatado el justo derecho a tener un título.

Diana Aron, no llegó a recibir el de periodista, no obstante pude conocer su entusiasta desempeño en la revista ONDA, de Quimantú.

Juan Carlos Rodríguez, el “Caluga” no recibió el de ingeniero, al igual que Eugenio Ruiz Tagle. Supe de los tenaces y poco fructíferos desvelos del primero por constituir el MIR en esa Universidad. Y recibí la hospitalidad del segundo en su hermoso departamento del edificio curvo de Antofagasta, hasta dónde había llegado a vivir, por “tareas partidarias” del MAPU.

Pato Biedma, verdadero galán porteño, no llegó a tener en sus manos el título de sociólogo que tampoco logró en su natal Argentina, la que debió abandonar por persecución política junto a un selecto y nutrido grupo de estudiantes que vinieron a remecer el ambiente de los proyectos de sociólogos chilenos.

Omar “el cura” Venturelli estudiaba en la sede Temuco y lo conocí yendo a enseñar (y aprender, sobre todo) en la escuela de verano que esa sede organizaba para dirigentes de la CUT local.

Había sido sacerdote, estaba casado, lucía una incipiente calvicie y sus ojos claros habían penetrado profundamente en el liderazgo de los movimientos indígenas y estudiantiles, entonces bastante más fusionados.

A Eduardo Jara, tampoco recibido de periodista, no lo conocí pero seguí muy de cerca su secuestro, desde su escritorio en la Radio Chilena, en una de estas tantas vigilias solidarias en las que nos acompañábamos para intentar soportar la incertidumbre y el miedo.

Cuando sonó el teléfono de la radio, sentí la voz de Guillermo Hormazábal, otro de los secuestrados, recién liberado que como primer gesto en libertad, llamó a su lugar de trabajo, seguro de que allí estábamos, en vilo, esperando un milagro. Eduardo no formó parte del milagro, fue ejecutado.

Se podría recordar y así se hará el 5 de septiembre en el campus San Joaquín -creación arquitectónica y académica de Fernando Castillo Velasco- a cada uno de los futuros titulados.

No se les devolverá la vida ni -en algunos casos- sus restos. Pero su familia podrá exhibir en una pared destacada el testimonio de que fueron jóvenes, que lucharon por sus ideales y que nosotros, sus compañeros, los consideramos a todos ellos, un orgullo de esa generación que se tomó la universidad para reformarla, que presenció con dolor cómo un 24 de septiembre de 1973 fue pisoteada por la designación de un rector delegado y que cuarenta años después logra reparar en parte el mal causado.

No son ajenos a ello, los actuales dirigentes estudiantiles ni el movimiento que encabezan, que escarbando con pasión en lo mejor del pasado y lo soñado del futuro, han provocado este acto de justicia.

Es el homenaje de un movimiento estudiantil plenamente vigente a quienes sólo partieron un poco antes.

Es como si aquella Casa Central, ubicada en el 340 de la Alameda, formara finalmente parte de la apertura de las grandes Alamedas que predijera el Presidente Allende.

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02 sep 2013

Intentar de nuevo una dosis de Verdad y Justicia

“Yo no quiero ser violento…” (Quelentaro, Coplas al Viento)

Cuando faltan pocos días para recordar los 40 años del golpe militar y el inicio de una de las dictaduras latinoamericanas más feroces que haya conocido nuestra historia, no quiero seguir escondiendo los recuerdos de una vivencia que, al menos en lo personal, está tan llena de tristeza, dolor y angustia como de sueños, esperanza y compromiso por la vida.

Son relatos de víctimas, búsquedas incesantes, lugares, sonidos, imágenes, golpes de metal y secuencias que difícilmente podré olvidar al igual que mi pequeña oficina de abogado de la Vicaría de la Solidaridad en un modesto edificio que bautizamos como “El Arca de Noé”, en mi ciudad, Temuco , cuando apenas empinaba mis 23 años de edad allá por el 78.

Es por eso que, ante semejante carga emotiva, impresiona la frialdad con que civiles y uniformados que formaron parte y apoyaron la dictadura intentan escudarse en inaceptables excusas para no asumir responsabilidades y mucho menos para pedir perdón, y, con eufemismos ridículos, se niegan a pronunciar la palabra dictadura, como si de esa forma se pudiera eliminar, los detenidos desaparecidos y 17 años de la historia de Chile.

Hace unos días, escuchamos a la candidata presidencial de la UDI, Evelyn Matthei decir que no tenía por qué pedir perdón. Una mujer que tuvo información privilegiada y que si bien tenía 20 años al momento del golpe, fue cumpliendo años a medida que avanzaba una dictadura que se prolongó por 17 años y que bien pudo haber levantado la voz para defender los derechos humanos de los detenidos, desaparecidos y ejecutados políticos. Y así, hay muchos otros.

El perdón a tirones tiene un sabor amargo. La verdad es que me cuesta creerles cuando reclaman inocencia, por acción u omisión, cuando argumentan, con cara de sorprendidos, que jamás supieron lo que estaba ocurriendo en Chile, que nunca escucharon de la represión desatada.

Aún, en silencio o a gritos, después de 40 años, la palabra dictadura resuena y representa para muchos un capítulo oscuro y tenebroso que vivimos con miedo y horror.No hay libreto que pueda contener todo lo ocurrido, no hay libro, película o canción que pueda narrarlo a cabalidad y logre contener los sentimientos acumulados en el tiempo.

Pero, sin duda, hoy podemos mirar hacia el futuro con sensaciones distintas. Con esperanza y compromiso, para que, como han dicho millones, nunca más en Chile vuelva a pasar por algo así.

Porque no sólo hay lecciones aprendidas, sino un profundo convencimiento de lo importante que es defender y perfeccionar nuestra democracia y los derechos humanos desde la mejor de las trincheras: desde la paz y el respeto.

Los espacios de libertad deben defenderse siempre y protegerlos como el aire.

Ahora que, después de 40 años, el sonido de la metralla, de motores de helicópteros nocturnos amenazantes, de golpes madrugadores de puertas, de muros de tu casa rayados por el odio, de condolencias recibidas por tu propia defunción, y el relato ahogado de víctimas aterradas han quedado en el olvido.

Ahora, como nos demanda Benedetti, tenemos que recuperar la risa, ensayar un canto y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo… una nueva dosis de Verdad y Justicia.

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02 sep 2013

Desafíos de las TIC’S

Tics y ciudadanía, hacia un gobierno digital fue el nombre de la jornada que la Asociación de Empresas de Tecnologías de la Información, ACTI, realizó con la presencia de representantes de las candidatas a la presidencia de la República a cargo del desarrollo de propuestas en esta línea.

¿Por qué el interés de reunirnos y escuchar a estos representantes? porque a nuestro juicio siendo las tecnologías de la información una herramienta de ascendente influencia y presencia en la sociedad, al punto que se puede decir que se está configurando la nueva Sociedad Digital, todavía hay muchos que no tienen acceso a esta nueva realidad, lo que supone una profundización en la brecha de las oportunidades y la desigualdad.

Es por ello, que como industria creemos que éste es un tema prioritario para nuestro país.

Con estas nuevas tendencias y desafíos en pleno desarrollo se requiere capital humano avanzado y hoy tenemos importantes vacíos. Sólo este año Chile tiene un déficit de más de seis mil profesionales tecnológicos y a futuro esto será aún más grave.

Con estos escenarios, ACTI ha procurado desde hace años ser un articulador y facilitador de este cambio en nuestro país. Hemos colaborado activamente en las sucesivas políticas públicas de desarrollo digital de los últimos gobiernos.

Abordar los temas de digitalización, documentación electrónica, firma digital, protección de datos y los derechos de las personas con una visión a futuro de un “Chile sin papeles”, digitalizado es un desafío pendiente.

Esto exige una bajada desde las grandes definiciones a planes de acción concretos, con responsables de su ejecución, recursos financieros y un sistema de métricas que permita evaluar los resultados en el tiempo en todos los desafíos señalados.

Nuestra industria ha insistido hace muchos años respecto de lo precaria de nuestra institucionalidad en estas materias.

La agenda también plantea una misión respecto de las tecnologías de información, que representen el 10% del producto. Para lograrlo se requiere una institucionalidad no sólo presente en “lo digital“, sino que se encuentre inserta y comunicada en un ecosistema mayor que tiene que ver entre otros temas con políticas de innovación, transparencia en las compras del Estado y gestión basada en la creación de valor social.

La tendencia es clara y la ruta está trazada.El Estado ha apuntado a organizar y estructurar sus servicios bajo una perspectiva de interoperabilidad, es decir, podemos -por ejemplo- aspirar a tener una cuenta única para acceder a los diversos sistemas del Estado, facilitando la utilización de los mismos, mejorando la experiencia a nivel usuario y haciendo más eficiente el proceso de modernización.

Una de las grandes líneas de desarrollo que podremos apreciar en este aspecto será la implementación masiva de sistemas alojados y sostenidos en la nube.

Lo anterior es muy importante porque, hacer más simple la relación de los ciudadanos con el Estado es una tarea crucial para disminuir las brechas y asegurarles el acceso universal a los servicios y beneficios del Estado, habilitándolos para tomar decisiones informadas y acceder a los programas de gobierno no importando su ubicación geográfica o nivel de acceso a la tecnología.

Como meta creemos que debemos subir en el ranking de disponibilidad de servicios públicos en línea, de la posición 18 a la 10; aumentar el porcentaje de trámites digitalizados de un 25% al 95% en 4 años; acrecentar la cifra de inversión en I+D en forma ostensible, de un 0,4% del PIB acercándola al 2,4% de los países de la OECD; transformar la economía chilena en una economía del conocimiento, sustentable e inclusiva, logrando que las TICS representen al 2020 un 10 % del PIB a través del uso generalizado de las tecnologías como facilitador del cambio.

Con el desarrollo de estas políticas públicas podremos avanzar hacia un gobierno digital para hacer de Chile un país más próspero, más desarrollado, más humano y más justo.

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01 sep 2013

A 40 años del Golpe de Estado

Arribamos al mes de septiembre en que conmemoramos los 40 años desde el derrumbe de la democracia, ocurrido el 11 de septiembre de 1973, y la posterior perpetuación de una dictadura que se impuso con la instrumentalización sistemática del terrorismo de Estado y la violación de los Derechos Humanos para perpetuarse en el poder.

En la derecha se piensa que en la izquierda se recuerdan estos hechos con exclusivo ánimo de revancha. Se equivocan profundamente.

En lo personal, rememorar tales acontecimientos siempre ha sido doloroso; me duele recordar la represión en las fábricas y poblaciones, el miedo en los rostros de la gente, el asesinato de Víctor Jara, el allanamiento a las universidades, la grotesca manipulación informativa, mostrando crímenes feroces como acciones heroicas, como fue presentada la terrible “caravana de la muerte”.

Posteriormente, cuando la dictadura se consolidó, vinieron los miles de detenidos desaparecidos y las penurias extremas que sufrió la población. Pero, a pesar del dolor, como chileno, siempre me ha enorgullecido la indoblegable decisión del Presidente Allende de luchar hasta rendir su vida, la valentía de los estudiantes secundarios con los que intenté resistir, la dignidad del Cardenal Raúl Silva Henríquez y la solidaridad de las Iglesias con los perseguidos y luego la resistencia de los presos políticos en las cárceles y campos de concentración, así como, se me hincha el pecho por la capacidad que tuvo el pueblo chileno de recuperar la democracia que, tan trágicamente, se había perdido.

Después de 40 años, de pensarlo y repensarlo, una y otra vez, puedo comprender racionalmente las causas que generaron la polarización del país; las “claves”, como se usa decir en la jerga periodística actual, de aquella crisis nacional.

Pero cada vez que lo vuelvo a pensar, llego a la conclusión, que se llegó a un punto fatal de confrontación en que se facilitó la acción de la conspiración golpista para capturar el poder y destruir la democracia. La minoría que se instaló en el control del Estado, nunca lo hubiese conseguido por vía democrática. Ese mismo grupo antidemocrático, utilizó luego ferozmente el terrorismo de Estado para perpetuarse.

El conjunto de esa situación dramática es lo que me desvela, tanto que algunos me acusan de sufrir “el trauma de la UP”; en mi opinión, la confrontación entre las fuerzas del humanismo cristiano, del humanismo socialista y del humanismo laico-racionalista, “nunca más” debe volver a ocurrir.

Ese es un sentimiento muy profundo en el alma nacional, frente al cual los partidos políticos de derecha rehúyen su responsabilidad. De allí que fuera tan valorada la solicitud de perdón, a título personal, que formulara el senador Hernán Larraín.

Me considero un decidido partidario de la unidad de acción de las fuerzas de izquierda y de centro, a fin de asegurar la gobernabilidad de la nación chilena y de ese modo, afianzar una estabilidad institucionalidad que permita sus propias reformas y evolución y renovación, posibilitando los cambios progresistas que el país demanda, sin caer en una confrontación irracional que, estoy convencido, no tiene destino democrático ninguno, salvo realimentar a la extrema derecha que se oculta y agazapa a la espera de una nueva crisis institucional.

Eso significa concluir que la estabilidad democrática concurre positivamente a la realización de las reformas sociales pendientes y no al revés, la experiencia ha demostrado una y otra vez, que la inestabilidad es la que facilita la irrupción de grupos ultraconservadores, dispuestos a cometer todo tipo de excesos y calamidades, como desafortunadamente comenzó a ocurrir en Chile después de 1973.

Ese rol lo asumió la alianza entre la DINA, los Chicago-boys y el grupo “Patria y Libertad”. La teoría de “la agudización de las contradicciones” se ha mostrado propicia a los designios del fascismo y no de la revolución como piensan aquellos que la impulsan. La profundización de la democracia requiere una mayoría nacional sólida, consciente, responsable, así se avanzará con firmeza y seguridad hacia el futuro.

En el último tiempo, se ha compartido la idea que la desigualdad, es en Chile, el principal obstáculo para retomar un proyecto nacional de amplia base de sustentación en el país, que pueda reinstalar un clima de entendimiento y paz social, atendiendo en primer lugar, los requerimientos de los sectores sociales más afectados por esa asfixiante situación; en consecuencia, reducir las fuertes desigualdades, demanda de los actores políticos una mirada de largo plazo y una perspectiva estratégica que tiende a desvanecerse en medio de tanta farándula y efectos mediáticos.

Sin embargo, reponer una mirada de país que enseñe que los cambios son un proceso extenso en el tiempo, y no un milagro que se produce de un día para otro, que se hace posible con una estrategia coherente y de amplia mayoría nacional, esa forma de actuar con responsabilidad sin demagogia ni populismo, es el camino para que el sistema político recupere su legitimidad, confianza de la ciudadanía y se pueda derrotar el desencanto hoy existente.

Ofrecimientos oportunistas de figuras circunstanciales solo agravarán el descredito del sistema político.

Los acontecimientos de 1973 enseñan el valor fundamental de la política como instrumento irremplazable en la humanización de las relaciones económico-sociales y en la civilización de la vida en sociedad.

Nada puede justificar el crimen y el terror como instrumento de dominación; cuando el poder se impone a través del uso despiadado de las armas, la comunidad se destruye y las naciones se envenenan. El régimen democrático es el que ofrece el mejor escenario para dirimir con respeto al pluralismo y la diversidad, los grandes desafíos del desarrollo humano.

Profundizar y consolidar una memoria histórica sana, y no alimentar odios estériles, comprometerse a que nunca más se derrumbe la democracia, debiese ser el gran compromiso de los demócratas chilenos para los próximos años.

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01 sep 2013

La CEP y la Derecha

Con cierta razón, la Alianza y en particular la UDI han mostrado sus reparos a los resultados de la última CEP en particular a la pregunta sobre el próximo Presidente de Chile, que deja la candidatura Matthei a dos meses de las elecciones y con fiestas de por medio, prácticamente en el suelo.

Ciertamente esta es una discusión de amigos, entre empresarios y la Alianza, por eso no debiera haber existido una intencionalidad política en la decisión de publicar los resultados obtenidos.Nadie puede pensar que los empresarios se hayan disparado a los pies como parece este exiguo 12% de la candidata oficialista.

Ha pasado desapercibido otro importante resultado que resulta un mazazo para las aspiraciones de la UDI de defender el sistema binominal: el 52% de los encuestados expresa su deseo de cambio del sistema.

Coloma, el senador, ha dicho con acierto que no hay mayoría absoluta para Bachelet lo que lo motiva a soñar con una victoria de su candidata; de igual consistencia debiera resultar para el senador, la mayoría absoluta que quiere el cambio de sistema electoral y por lo tanto debiera sumarse a quienes mayoritariamente buscan cambiar el sistema. Obviamente no es así.

Por último a poco más de seis meses del término del mandato, Piñera parece consolidar un escaso 30% de adhesión a su obra. ¿Qué aparece relevante en este caso?

La derrota de una de las más reiteradas obsesiones de la derecha: el crecimiento económico y sus derivados de alto empleo y alto consumo no bastan para transformar una gestión presidencial en una buena gestión de gobierno.

La bonanza es necesaria pero no suficiente y Piñera lo ha sufrido en carne propia.

Las reiteradas deficiencias en áreas claves del quehacer del ejecutivo, la pérdida de la batalla contra la delincuencia, la sensación de impunidad de quienes aprovechan su situación privilegiada para obtener ganancias groseras, la defensa silenciosa de un modelo educacional perverso al perpetuar las diferencias y la manipulación inédita de respetables instituciones públicas como el INE y el ministerio de Desarrollo Social (caso CASEN), nos dan cuenta de una ciudadanía mucho más madura y empoderada de lo que parece.

A juzgar por todo lo anterior pareciera que la publicación de esta encuesta ha sido muy beneficiosa para conocer el ánimo de esta sociedad en las puertas de un proceso electoral que elegirá una buena parte de las autoridades políticas del país.

Los paños fríos los pone Bachelet cuando señala “esta no es carrera corrida” hay que ganarse los votos con responsabilidad y esperanza.

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31 ago 2013

Shakespeare y García Lorca, dos rebeldes sin fecha de caducidad

Cuatro siglos los separan, y sin embargo, la vigencia de sus obras los une.

La pasión, el poder, la guerra, la traición, la venganza, el engaño, los celos, el odio ,la envidia ,la doble moral, la hipocresía fluyen a raudales en los dramas, comedidas y poemas escritos por ambos.

Las representaciones, las versiones o recreaciones, las reediciones y las investigaciones de sus obras contribuyen a que Shakespeare y García Lorca sigan siendo actuales y modernos.

Ahora, lo novedoso y sorprendente es que dos obras suyas se fundan en una y, como resultado de ello, se produzca en el escenario de un teatro un estallido de poesía, de embrujo y magia que nos deje sin palabras.Y es lo que sucede con una experiencia teatral que en los próximos días podrán ser testigos y protagonistas quienes se acerquen al Centro Cultural Gabriela Mistral.

Cuando el actor español Javier Barden logró el premio a la mejor interpretación masculina en el festival de cine de Cannes por su papel en BEAUTIFUL dedicó el galardón a Juan Carlos Corazza.Bardem agradecía de esa manera al maestro que ha sido primordial en su formación como actor.

¿Por qué les cuento esto? Porque el director Juan Carlos Corazza se presenta en Santiago al frente de la compañía española Teatro de la Reunión con la obra COMEDIA Y SUEÑO, espectáculo concebido con la simbiosis de COMEDIA SIN TÍTULO, obra inacabada de Federico García Lorca, y SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO, de William Shakespeare.

Mientras del autor andaluz se incluye todo el texto, del inglés se han seleccionado algunas escenas y relatos.

La obra, cuyo estreno mundial se producirá justamente en Chile, se incluye en el programa conmemorativo del tercer aniversario de la creación del GAM como centro de artes vivas más importante del país.

He asistido en Madrid al ensayo general de la obra horas antes del viaje de la compañía teatral a Chile. Se trata de un espectáculo que conmueve por su contenido, que trasciende por su puesta en escena y un deleite por la interpretación de los actores, que manejan su voz, sus gestos y su cuerpo con maestría. Sello de la casa. En este caso, de Corazza, un maestro -como les decía- formado en Argentina, su país natal, un investigador del teatro y un amante del riesgo, de la experimentación.

El espectáculo se plantea como un ensayo general, con un lenguaje teatral abierto, donde realidad y ficción se entrelazan, invitando al espectador a imaginar y reflexionar.

La luz y la música juegan un papel relevante.Ambos se conjugan a modo de poesía lo que añade momentos mágicos a la representación.

Los nueve actores y actrices juegan y se transforman en múltiples roles. El ritmo que dan a la obra es apabullante, sorprendente. Tengo que añadir que varios actores y actrices han sido candidatos a premios de la Unión Española de Actores y, entre ellos, hay algunos que han trabajado en el cine, incluso en películas de Pedro Almodóvar.

Por ejemplo, Jan Cornet, Goya mejor actor revelación por LA PIEL QUE HABITO y TOMAR NOVAS, que trabajó con Almodóvar en LOS ABRAZOS ROTOS y en la película MAR ADENTRO, del chileno-español Alejandro Amenábar.

Ya lo saben, el GAM tira la casa por la ventana y hay que aprovechar la ocasión para asistir a las representaciones de COMEDIA Y SUEÑO, de la compañía española Teatro de la Reunión, y co producida por la Fundación Federico García Lorca.

Una oportunidad para comprobar que los textos escritos por Shakespeare, hace cuatro siglos, y García Lorca, en la primera mitrad del siglo XX, conmueven por su actualidad.

Y un añadido, con COMEDIA SIN TÍTULO el dramaturgo español sentenció que había llegado a la madurez creativa y demostró a sus detractores que era mucho más que un escritor de gitanos, bailaoras y de la Andalucía profunda.

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31 ago 2013

Por una economía inclusiva sin abuso

El mundo político no ha sido capaz de comprender la importancia del sector y ha privilegiado abiertamente al gran capital, por mucho que rasguen vestiduras contra la concentración de la riqueza. No ha sido de su interés conocernos y no asume la responsabilidad que le cabe en la caída de nuestra participación, ya que- finalmente- este es un problema político, más que económico.

Estamos próximos a un cambio de gobierno, en medio de demandas por parte de la ciudadanía que no estábamos acostumbrados a escuchar en los últimos 25 años respecto a temas de fondo, como la educación, la salud, la vivienda, el trabajo, derechos de los consumidores, desigualdad económica, entre otros.

Todos estos temas tienen como denominador común la protección y defensa por la calidad de vida de la gente, algo que antes no se tocaba o se hacía con extrema timidez, ya que el principio de la subsidiaridad de la Constitución del 80’ eliminó el estatus de derechos con que estaban consagrados en la declaración de las Naciones Unidas.

Hoy, la discusión se ha abierto hacia temas políticos centrados en la urgencia por cambios, la necesidad de una nueva constitución, de una reforma tributaria, de la regionalización, la protección de los recursos naturales y de la participación ciudadana real y con incidencia.

Para los que estamos en el sector de las MIPYMES,una vez más, vemos con profunda preocupación,que una actividad que aporta al 80% del empleo (sea éste formal o informal), no está siendo considerada en los programas de gobierno de las diferentes candidaturas para presentarlos al electorado.

Estamos cansados de denunciar que la dictadura nos dejó con una participación del 30 % del Producto Interno Bruto y que la democracia nos tiene en el 8 % de éste. Ello,en circunstancia de que el promedio de participación de la MIPYMES en América Latina supera el 35 %. Esta pérdida de participación es el resultado del deterioro en similares porcentajes de los mercados y causante de una situación de supervivencia.

El mundo político no ha sido capaz de comprender la importancia del sector y han privilegiado abiertamente al gran capital, por mucho que rasguen vestiduras contra la concentración de la riqueza. No ha sido de su interés conocernos y no asume la responsabilidad que le cabe en la caída de nuestra participación ya que finalmente este es un problema político, más que económico.

El apego por las políticas transversales, que tiene como contraparte la ausencia de políticas que discrimen positivamente a las Empresas de Menor Tamaño (EMT), es un factor importante que ha atentado contra un desarrollo equitativo.

Al final de cuentas, lo transversal resultan ser discriminaciones positivas para el gran capital.

Porque, en teoría, todo el mundo podría acceder a los recursos que invierten en acciones las AFP, pero los pequeños no están en la Bolsa.Tampoco se pueden condonar las deudas tributarias a las EMT, que se arrastran desde 1998, sin embargo los grandes beneficiarios del FUT,que acumula US $ 50.000 millones por impuestos adeudados y que nunca se pagarán, en un 99 % corresponden a las grandes empresas.

La rebaja del Impuesto y Timbres de la reforma tributaria del presidente Piñera le aportó a las grandes empresas cuatro veces más capital que a las EMT y así podríamos seguir dando ejemplos.

Nuestro sector también está marcado por el apoliticismo de las organizaciones, alejándonos de su discusión y centrándonos en lo inmediato y urgente, lo cual redunda en el rechazo por parte nuestra de una conducción política, que apunte a dar peso a nuestras demandas y a generar propuestas con una mirada estratégica de desarrollo.

Debemos pactar con las candidaturas que estén dispuestas a rectificar políticas de fondo como son el manejo de la macroeconomía, el desarrollo productivo de la EMT, la institucionalidad del Estado, la innovación y el emprendimiento; trabajar para crear condiciones de empleos decentes para instalar de manera permanente en la agenda pública nuestra ideas para irlas concretando en acciones que empiecen a señalar el camino de nuestro progreso.

Todo ello, para aportar a una patria más justa y equitativa con el fin de derrotar la desigualdad que se ha apoderado de Chile.

Es nuestra responsabilidad crear poder político, que tiene como elemento fundamental la organización y la unidad de todas las actividades que componen la EMT.

Algunos actores de este sector hemos entendido que debemos visibilizar nuestras propuestas, participar políticamente y tener incidencia en las políticas públicas, que se debaten hacia las MIPYMES.

De allí que juntos, consumidores, pequeña industria y feriantes somos parte de la Mesa Social por un Nuevo Chile, impulsando una Consulta Ciudadana “Construyendo Democracia Participativa”, que se desarrollará entre el día 30 de agosto y 13 de septiembre.

Nuestro objetivo es que sea la ciudadanía, la que priorice urgencias a solucionar para construir una economía más inclusiva, que ponga fin al abuso.

De otra manera, la estrategia del desarrollo de Chile nos seguirá pasando por el lado y seguiremos mirando la fiesta desde los ventanales.

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