05 mar 2012

Ética periodística

Llama la atención cómo una serie de organismos internacionales se han concertado para rasgar vestiduras por una presunta amenaza a la “libertad de expresión” en Ecuador.

A esto se suman las declaraciones de intelectuales y escritores encabezados por Mario Vargas Llosa que en su reconocida vehemencia neoliberal dispara contra todos los mandatarios de izquierda de América Latina, incluida la presidenta argentina Cristina Kirchner. Su blanco, por cierto, no es otro que el gobierno y la figura de Rafael Correa.

El panorama presente para el primer mandatario ecuatoriano es más que complejo, pues junto a este affaire judicial se preparan manifestaciones masivas y la opinión pública ha sido hábilmente seducida contra el actual gobierno justo un año antes de las próximas elecciones.

A esto se agrega el fantasma de la asonada del 30 de septiembre de 2010, intentona fracasada, pero siempre presente en el horizonte como larvada revancha militar contra la democracia ecuatoriana.

El caso del diario El Universo, constituye tan solo la punta de un hilo con muchos nudos políticos atados dentro y fuera de este pequeño país.

La Corte Nacional de Justicia le ha dado la razón al presidente Correa y sancionó – con penas y multas severas, digámoslo – a los responsables de graves injurias contra el mandatario, quien, según ha declarado, solamente exige públicas disculpas.

Un fallo judicial que, por lo menos en principio, se ajusta plenamente a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que en su artículo 14 señala expresamente: “1. Toda persona afectada por informaciones inexactas o agraviantes emitidas en su perjuicio a través de medios de difusión legalmente reglamentados y que se dirijan al público en general, tiene derecho a efectuar por el mismo órgano de difusión su rectificación o respuesta en las condiciones que establezca la ley. 2. En ningún caso la rectificación o la respuesta eximirán de las otras responsabilidades legales en que se hubiese incurrido”

Pareciera que el caso en cuestión va mucho más allá de una controversia legal y constituye, en rigor, solo un nudo más de una trama política cuyo objetivo no es otro que minar la popularidad de un gobierno progresista y desestabilizar el proceso democrático en que está empeñado.

En lo más inmediato y contingente, la respuesta de Correa en cuanto perdonar a los sancionados por la justicia busca poner paños fríos a una situación que bien pudiera activar otros frentes contra su gobierno.

Se trata de una respuesta política cuya eficacia se medirá en los próximos días, pues resulta claro que más allá de este incidente la oposición utilizará todas las armas a su disposición para defender lo que estiman sus legítimos intereses.

En las próximas semanas, la habilidad política del presidente y su equipo será puesta a prueba por sus opositores en Ecuador y sus aliados en Estados Unidos y el resto de América Latina.

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05 mar 2012

Llegó marzo

En medio de la movilización social de la Región de Aysén se inició el año político. Llegó marzo. Lo singular es que a pesar de las vacaciones el gobierno se ve cansado. Hosco, irritado. No tuvo asueto.

Sus problemas no lo hacen posible. No cuenta con las definiciones esenciales que le permitan confiar en sí mismo y darse un respiro. Está desgastado por sus indefiniciones y la falta de claridad en el rumbo. Dice una cosa y hace otra, su línea es errática, su conducta de largo plazo es el día a día. El gobierno tecnocrático no se ha reconvertido en conducción política.

Lo más notorio es que no se sabe lo que quiere, salvo derrotar a los que se le oponen o le presentan demandas, pero eso es demasiado elemental para configurarse en estrategia política. No basta atrincherarse en La Moneda y contestar con la simbología del poder.

Hoy, el desafío es muchísimo más complejo y las respuestas que se conocen “no dan el ancho”.

Comienza a confundirse autoridad con autoritarismo, lo que es muy peligroso. El caso de Aysén lo indica claramente. Se pretende desmovilizar a la región sin dialogar, se exige obediencia sin negociar. El gobierno pide que le devuelvan el control de la situación golpeando la mesa, pero, eso no hace más que resaltar que no controla la situación.

Sobre todo cuando dice cautelar un orden publico que no está en sus manos. Como gobierno de derecha le está ocurriendo algo que a uno de tal carácter no le puede pasar, pues siempre se han jactado de aquello, resulta que no está garantizando la gobernabilidad. No lo hace en Aysén y su incapacidad de abrir caminos de solución le puede significar otros desafíos similares en el país.

Por eso, el gobierno mientras más posterga el impasse es el que más pierde.Llegando incluso a dar una sensación de negligencia o frivolidad que enardece aun más los ánimos.

Quien observa desde fuera puede intuir que hay duros y blandos. Unos exigen que se abran los caminos, los otros que se instale el diálogo. Que vaya el ministro y resuelva, luego se le raya la cancha desde Santiago. Al final solo se reprime. Lo pésimo es que no hay solución. Eso es lo que realmente vale, con urgencia.

Llegó marzo, el gobierno debe hacer las tareas. No puede hacerse el distante ni menos la víctima.

A eso deben abocarse las energías, y quienes se dedican a candidatearse, adelantando la ceremonia del adiós de su propio gobierno no hacen más que dar un triste espectáculo.

Quien está en La Moneda debe asumir su responsabilidad.

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04 mar 2012

Los chiflados

Los chiflados son los que creen que podrían ser Presidentes de la República. No sé sabe bien por qué se les ha metido esa idea en la cabeza, pues nada haría pensar sensatamente que podrían llegar a serlo; pero ellos son insensibles a todo razonamiento, creen que pueden ser elegidos y eso les basta.

No figuran en las encuestas y si esto ocurre, aparecen con un porcentaje de aprobación insignificante. Fuera de ellos mismos, nadie ha pensado jamás que pudieran ocupar ese cargo, es simplemente una obsesión que tienen y que al parecer no los deja dormir, porque cada vez que pueden, aparecen una y otra vez anunciando o dando a entender que ellos serán candidatos.

Los chiflados se sienten elegidos: se levantan en la mañana, miran el cielo, y creen ver en las nubes lejanas un mensaje escrito que dice: “¡Tú serás Presidente de la República!”. Y sueñan con primarias en las que por fin se producirá el milagro anhelado de que la ciudadanía, hasta ese momento indiferente, descubra sus cualidades y les ayude a dar el batatazo.

Los chiflados son buenas personas. No le hacen mal a nadie. Solo distorsionan un poco la política nacional inventando sus candidaturas que nadie apoya. Están en todos los partidos y en todas las tendencias.

Y sus principales cómplices son los periodistas que de vez en cuando les dan tribuna. En los días de verano, en que se acaban los temas políticos interesantes – porque en Chile las vacaciones son sagradas –nunca faltan las entrevistas con algún chiflado que vuelve sobre su tema: anuncian su postulación y hasta adelantan las medidas que tomarán en su imaginario gobierno. No le dan crédito a las encuestas.

¿Dije que eran buenas personas? Sí, en general es así, pero están lejos de serlo con los chiflados que les hacen competencia. Las zancadillas entre chiflados son tan frecuentes, que podrían reemplazar perfectamente los video locos de la televisión.A pesar de ello, todos hablan de “amistad cívica y garantías iguales para todos los participantes en la elección”.

Los chiflados tienen vocación de turistas. Para organizar sus equipos de campaña hacen giras por todo Chile y para ello se apoyan en dirigentes regionales de tercer y cuarto orden, un poco chiflados como ellos, aunque su ambición es más limitada: ser los hombres de confianza del supuesto futuro Presidente de la República.

Así, la chifladura se muestra como una enfermedad contagiosa, pero que felizmente no tiene consecuencias devastadoras.

En sus viajes, los chiflados hacen reuniones con pobladores, trabajadores, mujeres, estudiantes, etc. prometiéndoles a todos que se acabarán sus problemas el maravilloso día en que ellos serán por fin elegidos.

Todos los chiflados tienen el mismo discurso, sean de derecha o de izquierda y son expertos en echarle la culpa a sus adversarios de todos los males del mundo.

Todos los chiflados presentan sus candidaturas como “no negociables”, aunque en realidad nadie haya comprendido hasta ahora a qué negociación pudiera ésta dar lugar, ni con quién. Los chiflados más jóvenes hablan del “necesario cambio generacional”, los más viejos afirman que ellos harán de una buena vez lo que sus predecesores no fueron capaces de hacer.

Lo más curioso es que todos los chiflados anuncian estar elaborando sus programas de gobierno, lo que significa que se han autoproclamado candidatos antes de definir exactamente lo que van a hacer.

Y es porque a los chiflados pareciera que lo que en realidad les gusta, es ser candidatos.

Quieren ser Presidentes porque para llegar a serlo, antes hay que ser candidato. Tal vez no sean tan chiflados. O tal vez la chifladura consista en definirse como candidatos. “Si no puedo ser Presidente, por lo menos déjenme ser candidato”.

En todo caso, los chiflados dan para poco. De repente aparece el pez gordo de la política con su potente anuncio que disuelve rápidamente sus ilusiones. Se promulgan de una vez las verdaderas candidaturas y todo vuelve al orden.

Y entonces todos los chiflados vuelven a ocupar su lugar secundario o terciario en las bambalinas esperando que se abra una vez más la perspectiva que les permita alimentar de nuevo sus chifladas aspiraciones.

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04 mar 2012

Manual para la generación de conflictos

Hoy descubrí a mi abuela muy atareada escribiendo un documento, que según me enteré piensa enviar al ministerio del Interior. Su título es “Manual para la generación de conflictos”.

Abuela, esto que estás escribiendo te puede poner al margen de la ley. Me temo que ningún ciudadano puede estar haciendo manuales para generar conflictos.

Querido nieto, me dijo. Lo que ocurre que estoy recopilando, en un documento, la forma en que el gobierno, su ministerio del Interior y -ahora mismo- todos sus ministros y representantes regionales, se las ingenian para que cualquier problema ciudadano y en consecuencia político, se transforme en un conflicto policial y posteriormente escale a uno de carácter nacional y de grandes proporciones.

Abuela. Me parece que estás exagerando. Mucho me parece que el tema de los conflictos ciudadanos es un fenómeno de carácter mundial en el cual el gobierno de Chile no corre una suerte muy diferente a la de otros países.

¿En verdad crees que en otros países son capaces de manejar conflictos igual como lo hemos hecho en el caso de Punta Arenas y ahora de Aysén? Y sin esperar una respuesta continuó: yo creo que si el método de “diálogo” entre la autoridad y la comunidad organizada continúa como ha ido hasta ahora, en menos de dos semanas tendremos una nueva escalada de protestas y alguna otra región en pie de guerra.

Pero abuela, ¿tú crees que el gobierno lo está haciendo mal en Aysén?

Mira me dijo, con una voz que me recordó la época en que me enseñaba alguna materia de difícil digestión, lo que acaba de hacer el día de ayer el ministro Álvarez, me imagino por instrucciones de algún experto en “negociaciones”, es la bencina para generar un gran incendio. Esto de poner una condición tan difícil de cumplir para comenzar una conversación, es la forma más fácil de “violentar” a tu contrincante.

Continuó diciéndome: aquí lo que ocurrirá es de difícil pronóstico, pero te puedo asegurar que el resto del país que algún minuto pudo haber dudado de la legitimidad de las peticiones de los habitantes de Aysén, ha empezado a sentir simpatía por ese pueblo que, según sus ciudadanos, sufre de una serie de carencias y que hoy, todos lo pueden constatar por la televisión, está desabastecido, incomunicado y recibiendo perdigones en sus rostros y ojos. Es decir, objetivamente sufriendo.

Pero abuela, parece razonable que el gobierno establezca una posición de poder.Mal que mal son ellos los que tienen que velar por el orden público.

Me respondió. El orden público ya está en el suelo en Aysén y de lo que se trata es de restablecerlo. En ese sentido, existen dos grandes caminos: el del diálogo o el de la represión.

Si el gobierno elige el de la represión, debe tener previamente en consideración que el resto de la ciudadanía debería considerar que es justo reprimir. Cuando el sentir ciudadano es que es “justo reprimir”, entonces esta acción sólo trae reconocimiento por actuar con la fuerza debida. Cuando, en cambio, la ciudadanía siente simpatía por un movimiento social, encuentra que los ciudadanos involucrados están sufriendo privaciones y represión injusta, entonces tiende a sumarse a la protesta.

Pero abuela, el ministro de Salud declaró que este es un movimiento orquestado desde Santiago, me imagino que por motivos “políticos”.

Su respuesta fue inmediata. Este es un movimiento político, de eso no existe duda de mi parte. Pero debo decirte que es un movimiento “político ciudadano”, en donde la inmensa mayoría de los habitantes de la región están involucrados. Por último cuando los gobernantes utilizan la calificación de “movimiento político” con el propósito de menoscabar, o de hacer menos respetable los objetivos de la protesta, se están equivocando de la peor forma. La política y los movimientos políticos son los más nobles de los movimientos ciudadanos.

Pero abuela, ¿qué podemos hacer?

Pareciera que a estas alturas sólo nos resta confiar en la “Divina Providencia”, lo que para una vieja agnóstica como, yo no es gran cosa.

Me despedí y observé cómo ella se concentraba en su documento: “Manual para la generación de conflictos”.

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03 mar 2012

Olvidando a Vicente Huidobro

Me remonto al 10 de enero de 1893 en que nace uno de los poetas más extraordinarios que ha tenido la escena hispanoamericana sino acaso del mundo entero. Vicente Huidobro nace en Santiago en época estival y también deja esta tierra un verano, específicamente el 2 de enero, de 1948.

Hitos por los cuales rememorarle en tiempo de vacaciones por tanto hay al menos dos. Pero de no ser por los cantores populares que rondan su querida Cartagena en las valiosas Noches Huidobrianas, pocos recuerdos habrían para el trabajo del vate.

Esperanzadoras noticias nos llegaron hace un par de años cuando supimos que en 2011 ya se abriría la casa del poeta, en ese tiempo recién adquirida por la Fundación Vicente Huidobro, para ser visitada.

No hemos sabido más de ello desde entonces acaso porque para los medios masivos la importancia de esto es cercana o igual a cero, acaso porque haya sido difícil obtener los recursos que permitan finalmente hacer que cada chileno pueda abrazar la historia del incansable escritor, comprometido soñador y temerario aventurero.

Muchas esperanzas hay puestas actualmente en un Premio Nobel para el insigne talento de Nicanor Parra. Se hace necesario entonces recordar algunas de las palabras de quien ahora postula al más grande premio literario universal.

Las siguientes líneas, parte de un extenso discurso/poema, fueron leídas por Parra con motivo del Encuentro Iberoamericano de Poesía realizado en homenaje al centenario del nacimiento de Huidobro en 1993:

Una sola pregunta para poner las cosas en su punto:

¿Qué sería de este país sin Huidobro?

¿Qué sería de la poesía chilena sin este duende?

Desde luego no habría libertad de expresión.

Todos estaríamos escribiendo sonetos, odas elementales o gemidos.

¡Alabado sea el Santísimo!

Quiero dejar en claro que sin el maestro no hubiera sido posible el discípulo.

Prácticamente todo lo aprendí de Huidobro. Gracias.

No dejo de preguntarme dónde están nuestras autoridades educacionales o, para ser justos, dónde estuvieron también las anteriores, favoreciendo las causas que permitieran dignificar ante su propio país la figura de Don Vicente.

Algunos pocos recursos permitirían, por ejemplo, de año en año recobrar y cuidar la querida tumba del Poeta de la ignorancia del lumpen que despedaza de tanto en tanto y sin piedad su última morada ubicada en un cerro de Cartagena.

Aún después de todos los años transcurridos desde la partida del poeta quiero creer que por fin Vicente Huidobro tendrá un espacio propio donde su vida se pueda recorrer con plenitud tal como es posible caminar junto a la historia de Neruda en los espacios que él habitó.

Y que el verbo olvidar no sea, por ningún motivo, una alternativa. Ojalá.

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03 mar 2012

¿Impulso competitivo o emparejar la cancha?

El  ex ministro Fontaine ha criticado a su sucesor el ministro Logueira por desarrollar prácticas cortoplacistas similares a las que desarrollaba lo que él llama la vieja derecha.

La verdad es que a Fontaine no parece gustarle que se ponga, al menos en algo, coto a los inmensos abusos que las empresas que mantienen posiciones monopólicas en las ventas y monopsónicas en las compras contra los consumidores y sus proveedores y/o compradores que son micro, pequeñas y medianas empresas.

A las colusiones groseramente abusivas de las farmacéuticas, los polleros, las grandes cadenas de supermercados, debemos agregar las malas prácticas.

En primer lugar del sector financiero que cobra a las micro y pequeñas empresas tasas de interés (cuando le hacen préstamos) que sólo podrían ser financiadas con negocios ilegales; la política de descuentos por volumen de todas las grandes empresas proveedoras de insumos básicos como la madera, el acero, el cemento, lo que significa que los chicos compran mucho más caro que los grandes compradores quedando en condiciones muy desmejoradas para competir.

Por lo anterior es que planteamos primero al  ex ministro  Juan Andrés Fontaine, quien desechó de plano nuestras propuestas y luego al ministro Longueira, quien ofreció estudiarlas, la necesidad de constituir una Mesa Pyme que haga primero un diagnóstico del sector, que intente establecer las causas y razones por las que nuestra pequeña empresa, a pesar de generar alrededor del 80% de los empleos privados genera menos del 15% del Producto Interno Bruto, y que determine qué políticas públicas deben implementarse para de verdad permitir a las empresas pequeñas competir en igualdad de condiciones con los grandes.

No es democrático que la diferencia de tamaño le permita a los grandes tener productividades mucho más altas que los chicos.

El Proyecto Impulso Competitivo originalmente desarrollado por Fontaine, sin embargo, se formuló para detectar los obstáculos que impedían un mejor desarrollo de los mercados, pero su foco estuvo y está en los problemas que tienen las grandes empresas para mejor desarrollar sus planes.

Se establecieron diez  mesas de trabajo, nueve eran sectoriales, pero en ellas no se diferenciaban los problemas de los chicos respecto del problema de los grandes, en ellas estuvieron la Sofofa, la SNA, La CNC, la CPC, la SONAMI y otros grandes conglomerados que representan a la gran empresa, los que expusieron y plantearon soluciones; de los problemas de los chicos en esos nueve sectores nada.

La décima mesa fue la mesa pyme, en ella, y con el consenso de todo el Sector, Conupia planteó un conjunto de medidas para allanar dificultades del sector y emparejar la cancha: resultado, el ministro Fontaine señaló que no estaba de acuerdo y listo.

Con el ministro Longueira partimos de cero (nos pasaba algo similar con los ministros de economía de los gobiernos de la concertación, cada vez que había cambio, todo de nuevo), el ministro planteó a un mes de haber asumido, que detectáramos 10, 20, 50 “lomos de toro” como les llamó, que obstaculizaban el desarrollo de la micro y pequeña empresa.

Los gremios de la micro y pequeña empresa, tenemos clarito al menos los diez  principales problemas que enfrentamos, que se pueden agrupar en tres grandes grupos: dificultades para acceder a los mercados, dificultades y costos del financiamiento y dificultades para acceder al conocimiento (datos, informaciones, competencias, tecnología, comunicaciones).

Hasta la fecha no se ha constituido la mentada mesa Pyme convenida con el ministro.

Este es el escenario en que el ministro anuncia las “nuevas 10 medidas del impulso competitivo”, medidas no conversadas con las pymes, y que en esencia son más de lo mismo que hizo en su oportunidad el ministro Fontaine.

Veamos por parte: una cantidad de esas medidas tiene que ver con la modernización del Estado (2-Masificación del Uso de Factura Electrónica; 4-Notarios y Conservadores; Mayor Transparencia, Eficiencia y Uso de Medios Tecnológicos; 5-Integración y Desarrollo Digital de las Municipalidades; 10- Perfeccionamiento Normativo para Pesaje de Camiones).

Dos de ellas son anuncios de intenciones (3- Impulso Laboral para Jóvenes Estudiantes; 6- Inclusión Financiera: Masificación de los Medios de Pago Electrónicos).

Tres tienen al parecer destinatarios que no son precisamente las mipymes (7-Reimpulso a la Industria Chilena del Litio; 8-Proveedores Mineros de Clase Mundial; 9- Concesiones Acuícolas Transables).

Destacamos sí la utilidad de una Segunda Oportunidad para Emprender, siempre y cuando la banca no considere el Dicom, y el Estado asegure acceso al financiamiento al que desee reemprender, Masificación del Uso de Factura Electrónica, sujeto a que el Estado, al igual como lo ha hecho con la educación y con el agro, dote de equipos básicos y conexión a internet banda ancha por un año sin costos.

Claramente, las medidas del Impulso Competitivo no tienen como su eje central el emparejamiento de una cancha (el mercado) en la cual a los chicos se les hace cada día más difícil jugar.

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03 mar 2012

Patagonia con progreso

El Estado debe impulsar un Plan Nacional de Desarrollo de la Patagonia, que incluya profundos mejoramientos en diversas materias que afectan severamente el desarrollo de las regiones de Aysén, Magallanes y también de las Provincias de Chiloé y Palena en la Región de los Lagos y que configuran una situación de postergación de largas décadas para sus habitantes.

Este “nuevo trato” con la zona más austral del país debiera ser parte de un gran acuerdo al que concurran todos los sectores políticos, dándole respaldo parlamentario, amplitud y continuidad en el tiempo.

Entre las materias que deberían abordarse figuran la provisión de bienes y servicios básicos, la conectividad y el transporte, el fomento productivo y el empleo, los servicios sociales, tales como educación y salud y el uso y administración de los recursos naturales.

Lo anterior, sin perjuicio de otras enmiendas institucionales respecto de la descentralización.

En el ámbito de los insumos básicos es imprescindible que se aborde de una vez el abastecimiento y precio de estos suministros. Ellos no pueden quedar entregados a procesos de fijación similares a los existentes en el resto del país.

Los magallánicos y los ayseninos hacemos patria y soberanía y en reconocimiento a este esfuerzo el Estado sólo aporta algunos subsidios insuficientes, dejando los costos entregados al mercado. Lo que se requiere, en cambio, es una política clara, amplia y permanente de control de precios y otorgamiento de subvenciones

En materia de conectividad y transporte, debe lograrse que los combustibles y también otros productos, como abarrotes, frutas y verduras, tengan en estas zonas valores comparables a los de la zona central, debiendo absorber el Estado los costos que implique su transporte.

Asimismo, se requiere establecer políticas regulatorias más fuertes respecto de valor y frecuencia de los itinerarios aéreos hacia el centro del país.

Desde la privatización de LAN, acá hay un total descontrol, dejándose a los privados la determinación de precios y conectividad para un vasto sector del territorio nacional. En muchos países, en cambio, la posibilidad de cubrir ciertas rutas atractivas implica la obligación de hacerse cargo de otras menos rentables, con precios predeterminados.

Respecto del fomento productivo y el empleo, tenemos la necesidad de legislar a la brevedad y con visión de largo plazo para establecer leyes de igualación o compensatorias que permitan atraer inversiones y empleos.

En este sentido, se viene legislando por tres o cuatro años, lo que no constituye un estímulo suficiente para futuros proyectos y más bien se trata de una política de retención de las actuales fuentes de trabajo.

Es imprescindible, además, que estos traspasos de recursos a los privados lleguen también a los trabajadores. Deben crearse sueldos mínimos diferenciados por macro zonas.

El poder adquisitivo del salario no es equivalente, por lo que hace años venimos planteando tener a lo menos cuatro rangos de sueldo mínimo, uno para la zona norte conformadas por las regiones XV a la III; otro para la zona central, que incluya las regiones IV a la VII; otro para la zona Sur, que involucre las regiones VIII, IX, XIV y X, excluyendo Palena y Chiloé y uno para la zona austral, que incluya dichas provincias y las regiones XII y XII.

En lo que se refiere a los servicios de salud y educación, hay que enfrentar de una vez el crónico déficit en especialistas, como asimismo la falta de alternativas educacionales.

Ayseninos y magallánicos vivimos el drama común de no poder resolver todas las complejidades médicas y también el ver partir a los hijos a la zona central a cursar estudios superiores. El estado debe adoptar una política más enérgica en esta materia y entender que se trata de zonas aisladas que deben avanzar hacia la autosuficiencia en estas áreas.

Respecto de los recursos naturales, exigimos que se otorgue a estas regiones una mayor autonomía para decidir sobre el uso de sus riquezas. Estas zonas se habían mantenido alejadas de la presión de grupos económicos, lo que está cambiando sistemáticamente, como se apreció en las normas sobre salmonicultura y en la aprobación de los proyectos de Isla Riesco e HidroAysén.
Nos quieren imponer el mismo modelo de desarrollo que fracasó en la zona central y que llevó a lugares como Ventanas al colapso absoluto. En cambio, lo que nosotros queremos es mantener la Patagonia natural y libre de acciones contaminantes, favoreciendo con ello el desarrollo de actividades consolidadas como el turismo y la pesca artesanal.

Por último, es urgente abordar de una vez la descentralización del país, cuestión que afecta no sólo a la zona austral sino a todo Chile. Este modelo institucional se agotó y necesitamos transferir mayores competencias a las regiones y que éstas elijan sus intendentes y autoridades locales.

Los conflictos vividos en Magallanes el año recién pasado y las movilizaciones que se llevan adelante en Aysén, deben abrir camino a nuevas políticas de desarrollo que otorguen más oportunidades y participación a los habitantes de estas zonas extremas.

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03 mar 2012

Política energética:Él no entendió

Al inaugurar la hidroeléctrica Chacayes, el presidente Piñera dio a conocer su propuesta “Energía para el futuro”. Sus anuncios en la materia, además de tardíos, pues las propuestas de la CADE y las de la Comisión Ciudadana Técnico-Parlamentaria (CCTP) las tenía hace 4 meses, compromete pocas acciones atingentes al corto período que queda de su gobierno.

Aunque destacan tres elementos positivos –retoma la eficiencia energética, anuncia licitaciones abiertas para ERNC y centros de operación independiente para los sistemas eléctricos hoy privados – su propuesta insiste en apoyar las mega centrales en Aysén; anuncia mecanismos fast-track para concesiones de transmisión eléctrica, lo cual no constituyen absoluto una “carretera publica”, y aclara que “sólo analizará” la posibilidad de instaurar eco-impuestos a las termoeléctricas.

A pesar de que reconoce una expansión moderada de la demanda energética al año 2020, (100 mil giga Watts), lo que contradice las proyecciones empresariales de que Chile deberá duplicar su consumo en ese periodo, el gobierno propone seis líneas de política energética a medio camino entre el continuismo y la timidez.

En la primera, retoma el Plan de Acción de Eficiencia Energética 2020 desarrollado por el gobierno anterior, mediante estándares mínimos de eficiencia energética, etiquetado, programas de iluminación pública y residencial.

Además promete restablecer la comisión interministerial para la eficiencia, pero no establece estándares obligatorios para grandes consumidores industriales y mineros, solo un sello voluntario.

Para el “despegue” de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), anuncia licitaciones abiertas; una plataforma geo-referenciada sobre terrenos disponibles y una institucionalidad pública que ya existe (el Centro de Energías Renovables). Pero en lo concreto, el Presidente no menciona un apoyo a la Ley 20/20 unánimemente aprobada por el Senado y hoy en trámite en la Cámara de Diputados.

Tampoco compromete fondos para los programas de Eficiencia y de ERNC, los cuales ya fueron recortados por su gobierno en el presupuesto 2012.

En cuanto al rol de las energías tradicionales (línea 3), el Presidente da un insólito espaldarazo a las mega-represas de la Patagonia, con “mitigación” (¿de qué tipo?) y líneas submarinas y subterráneas “donde económicamente sea posible”. Con ello, da una bofetada a las demandas ciudadanas de la Región de Aysén, que explícitamente pide plebiscitos vinculantes respecto de los megaproyectos que pretenden instalarse en la zona.

Sobre los combustibles fósiles, llama a contener las emisiones y mitigar el precio de la dependencia energética, pero solo propone “uso más eficiente y sustentable del carbón” (¡como si ello fuera posible!); definir áreas de exclusión y sólo analizar la incorporación de instrumentos tributarios – los eco impuestos – para internalizar los efectos de la contaminación que generan.

Insiste en la “carretera eléctrica pública” (Línea 4) y anuncia un rol clave del Estado en planificación, dimensión y definición territorial de las redes de transmisión. Pero las medidas que propone se orientan a facilitar las concesiones eléctricas y establecer franjas fiscales, lo cual privilegia a las empresas eléctricas (ya que la figura equivale a que el Estado compre para la empresa el terreno) por sobre los derechos de agricultores, emprendimientos urbanos, turísticos, áreas protegidas y territorios indígenas.

Finalmente, en el ámbito del mercado eléctrico (Línea 6) un anuncio destacable es la creación de Centros de Operación Independiente, para reemplazar los actuales Centros de Despacho (CDEC) gestionados por las mismas empresas generadoras, y la creación de la figura de un comercializador independiente, lo que puede contribuir a dar transparencia al oscuro mercado eléctrico.

No obstante, junto a ello propone reducir de 500kw a 100kw la categoría de clientes regulados, lo que expone a las Pymes a tener que negociar tarifas con las tres empresas del oligopolio eléctrico.

En síntesis, la propuesta energética del Presidente Piñera mantiene el actual modelo de desarrollo eléctrico, con la intención de corregir algunos de sus defectos, pero en el largo plazo y con sendos proyectos de ley mediante.

En el corto plazo, en cambio, da un explícito apoyo a la hidroelectricidad como fuente prioritaria, y especialmente al represamiento de los ríos de la Patagonia, con lo cual retrotrae al país a la matriz de los años ‘80 y a los conflictos de gobernabilidad que Chile enfrenta hoy, y que son los mismos que lo forzaron en 2011 a constituir comisiones que integrasen la voz de la ciudadanía y el Parlamento para reformar el desarrollo eléctrico.

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02 mar 2012

Las regiones se toman la agenda

No cabe duda que lo que está ocurriendo en Aysén no es un hecho aislado. Por una parte, representa el agotamiento de los chilenos de un sistema que en lugar de mejorar las condiciones de vida continúa privilegiando las desigualdades sociales y, por otra, refleja el sentir mayoritario de quienes vivimos en regiones y percibimos que palabras como descentralización e igualdad de oportunidades son prácticamente una utopía.

Si observamos los movimientos sociales entre el 2011 y lo que llevamos del 2012, claramente se revelan síntomas de un sistema que ya no da para más, lo que en regiones se agrava considerando los problemas de conectividad, transporte, acceso a la salud y educación, y un progresivo aumento en el costo de vida que, en zonas extremas según los recientes estudios del BID, se traduce en un 25 % más que en regiones como la metropolitana.

La eterna promesa de la movilidad social, en estas condiciones, se aleja cada vez más y, desde ese punto de vista, las demandas desde las diversas comunas del país son legítimas, esperables y absolutamente entendibles.

Propuestas para mejorar la situación de las regiones existen, incluyendo no sólo medidas económicas que incluyen por ejemplo, salarios mínimos diferenciados por regiones, la necesaria democratización en la elección de las autoridades y la imperiosa necesidad de entender que la descentralización debe instalarse a la brevedad.

Sin embargo, todo ello implica una voluntad política real, las urgencias respectivas desde el Gobierno a los proyectos que podrían aprobarse con urgencia; disposición al diálogo y especialmente, empatía, para ponerse realmente en el lugar de quienes viven en zonas alejadas al centro de nuestro país.

Nada de ello apreciamos en la actual administración y, a través del vocero de Gobierno, sólo observamos amenazas reiteradas y progresivas, pues así como en la región de la Araucanía se invocó la ley antiterrorista, en Aysén ya se amenaza con la ley de Seguridad del Estado.

Cero capacidad de entender cuál es la realidad que viven día a día los ayseninos, con salarios que no cubren el alto costo de la vida en esta región.

Se equivoca el Gobierno si piensa que con represión podrá invisibilizar o silenciar el clamor de las regiones. Ya hemos escuchado las demandas desde Calama y la decepción que tienen hoy sus habitantes frente a promesas incumplidas.

En Temuco, comuna a la que represento, la frustración es similar ante el engañoso anuncio de un Plan Araucanía que nunca existió, que no tuvo los recursos y que fue sólo un acomodo de escuálidas cifras para acallar el descontento social. Las regiones están cansadas y, tal como se aprecia, se tomarán la agenda en busca de soluciones.

Y no basta con la solución improvisada de algunos problemas cotidianos, a través de algún bono o de un nuevo puente.

Si no logramos aunar los síntomas que hacen salir a la gente a la calle y el cuestionamiento político-social, entonces no entenderemos que la frustración y el descontento obedece a un mal mayor, a un sistema que continúa avalando la desigualdad y donde el centralismo prima en cada una de las decisiones.

Las manifestaciones que estamos observando desde el año pasado no se resuelven con políticas asistencialistas y de corto plazo.

Desde el Congreso podemos avanzar con seriedad en los cambios legales que el país requiere para derribar las injusticias, las desigualdades sociales y la postergación de muchas regiones. Es al menos mi sincero compromiso; obviamente, el Gobierno debe entender que la voluntad del Ejecutivo es esencial en esta materia.

Cuando todo un colectivo es capaz de expresar su descontento masivamente, la respuesta no puede ser la represión. No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el no quiere escuchar.

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02 mar 2012

Plan Nacional del Litio ¡Ahora!

En la columna ¡El Litio NO! (1) del 17 de enero recién pasado declarábamos la importancia de elaborar una “política pública de investigación, explotación y comercialización de litio por parte del Estado de Chile – en su calidad de potencia mundial del litio – que comience con un claro y explícito NO a cualquier intento privatizador.”

No alcanzó a pasar un mes – y en plenas vacaciones de febrero – el Gobierno de Piñera notifica, a través de los medios, del intento privatizador mediante “contratos especiales de operación de litio”, el cual,por medio de decretos administrativos y, vulnerando la protección legal y constitucional que tiene actualmente el litio en nuestro ordenamiento jurídico, se entregaría a manos privadas tan importante negocio.

Lo anterior hace impostergable iniciar un debate sobre un “Plan Nacional Estratégico de investigación, explotación, manufacturación y comercialización del Litio” que considere importantes componentes en su diseño. Algunos de dichos elementos deberían ser:

Mantener la propiedad y control del Litio en manos del Estado manifestado en el mandato constitucional de que “el Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas” en este caso del Litio, que no puede ser objeto de concesiones mineras.

Creación y desarrollo de la “Corporación Nacional del Litio de Chile”concebida como una empresa propiedad del Estado chileno, minera, industrial y comercial, con personalidad jurídica y patrimonio propio, similar al estatuto jurídico de CODELCO.

Dicha empresa debería preparar los equipos técnicos, profesionales y administrativos que desarrollen el Plan Nacional Estratégico del Litio, generar las diversas unidades operativas que lo implementen y el respectivo plan de negocio del litio.

Uno de los aspectos a considerar en el Plan Nacional del Litio dice relación con las alianzas estratégicas con los Estados de Argentina y Bolivia que, en conjunto con Chile, cuentan con la mayoría de las reservas mundiales del litio y estamos en condiciones de fijar “las reglas del juego” como potencias mundiales de dicho mineral.

Una Corporación Nacional del Litio de Chile  debería  generar un plan de contingencia y prepararse – como empresa pública, unidad productiva y comercializadora – para los vencimientos de los contratos de concesiones de la Sociedad Chilena del Litio, con contrato vigente hasta el año 2014 y de SQM, con contrato vigente hasta el año 2030.

De manera que la preparación a la continuidad de dichas explotaciones y comercialización del litio sirva como puesta en marcha de la empresa pública chilena.

También se debe asumir la fuerte participación regional en la elaboración del Plan Nacional del Litio y su correspondiente fondo de inversión y reconversión regional.

Por último, es trascendental que a dicho plan se integren medidas para darle “valor agregado” a la explotación del litio, tema de mucha complejidad debido a que los procesos de manufacturación del litio están asociado a la incorporación de tecnología aplicada – principalmente en el ámbito de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones y al área del transporte y combustibles – ámbitos de carísimo desarrollo en la investigación, que deben ser asumido por el Estado en colaboración con universidades y centros de investigación del litio.

Estos son algunos de los componentes que debería tener un plan nacional del litio. El debate está abierto.

Pero las señales del gobierno de Piñera van en la línea de privatizar el recurso natural del litio, por lo tanto los actores sociales y políticos que asumamos un compromiso con dicho recurso natural debemos tomar la iniciativa no tan sólo en el debate, sino que también en la acción.

Es hora de generar un “Comité de defensa del Litio” que nos permita organizarnos, coordinarnos e impulsar las acciones en torno a las políticas públicas en resguardo de este recurso minero.

(1) (http://blogs.cooperativa.cl/opinion/economia/20120117080455/%C2%A1el-litio-no/)

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