30 may 2012

¿Elusión o planificación tributaria?

La Reforma Tributaria conlleva medidas anti elusivas, pero: ¿Qué es ésta? ¿Cuál es su naturaleza jurídica? ¿Cómo se diferencia de la planificación tributaria?

Ni en el derecho chileno ni en el derecho comparado existe unanimidad en cuanto al concepto y a la naturaleza jurídica de la elusión tributaria. Algunos la estiman como lícita, otros como ilícita. Pero en definitiva, la mayoría de las doctrinas, tanto nacionales como extranjeras, estiman que la elusión es lícita.

Entre los que la estiman como lícita, podemos citar a Carlos Giuliani, en Derecho Financiero, 1965, manifiesta que “existe elusión cuando las acciones u omisiones tendientes a evitar o disminuir el hecho generador se realizan por medios lícitos sin infringir la ley”.

Así lo ha entendido también la justicia. Recuerdo el caso de una inmobiliaria que presentó un recurso y que fue visto por la Corte Suprema la que precisó que “el Servicio confunde dos conceptos jurídicos: el de evasión tributaria -ilícito-, con el de elusión, que consiste en evitar algo con astucia, lo que no tiene que ser necesariamente antijurídico, especialmente si la propia ley contempla y entrega herramientas al contribuyente, para pagar menos impuestos legítimamente”.

De lo anterior, queda claro que el fundamento de la licitud de la elusión es el siguiente: si las leyes tributarias alcanzan a algunos negocios u operaciones y no a otros similares o parecidos a los primeros, el contribuyente es libre de evitar que el hecho imponible previsto se realice.

De ello se desprende también que la ley tributaria sujeta a imposición a una determinada figura jurídica -por ejemplo, compraventa- y no a otra figura similar -por ejemplo, arrendamiento con opción de compra- sólo podrá gravarse la primera, por más similitudes que tenga la segunda con aquella.

En el intento de conceptualizar la economía de opción o planificación tributaria, Rivas, por ejemplo, la define como el proceso de orientar nuestras acciones y actos a la luz de sus posibles consecuencias impositivas.

Por su parte, Soledad Recabarren, en Planificación Tributaria o Fraude Tributario, Memoria de prueba, Escuela de Leyes, Universidad de Chile, estima que es la acción del contribuyente destinada a maximizar su utilidad después de impuestos, utilizando para ello una forma de organización o de contratación que le permita disminuir su carga impositiva.

Aun cuando pueda resultar jactancioso, ensayando un concepto de planificación tributaria, podríamos sostener que éste es un proceso en virtud del cual un contribuyente utilizando normas jurídicas, tributarias o de derecho común, minimiza su carga tributaria o difiere el pago de un impuesto, con pleno apego a la ley; esto es, sin simulación, sin fraude de ley y sin abuso de derecho.

La economía de opción está en la ley y en la aplicación correcta de la misma extrae sus ventajas para el contrato en curso; supone crear situaciones de ventaja cuyas alternativas ofrece el ordenamiento jurídico. Es la configuración por el legislador de oportunidades tributarias que expresadas en lenguaje técnico suponen siempre, para el que elige, la renuncia o pérdida de otras posibilidades, todas ellas lícitas.

No hay diferencia ontológica entre la búsqueda del ahorro fiscal máximo y la decisión de dejar un capital improductivo o de abstenerse de desarrollar una cierta actividad a partir de un nivel de ingresos determinado.

La única opción que se ofrece al contribuyente es la de realizar o no el presupuesto de hecho de la norma tributaria o realizar uno o más entre diversos presupuestos, posibilidad que ni es privativa del Derecho Tributario ni necesita ser designada con un término especial y que no ofrece expresamente por la ley, la cual se limita a configurar un repertorio de hechos imponibles.

En último término, en la planificación tributaria el sujeto actúa conforme a la ley, minimizando la obligación tributaria, o retardando su cumplimiento, ya que él mismo es autónomo e independiente como para planificar sus negocios de la forma tributaria más conveniente.

Ello se funda en los principios de libertad, propiedad y seguridad, que hacen que la persona elija dentro de las alternativas que da todo sistema tributario para realizar un negocio.

La diferencia entre una y otra (partiendo de la base de que ambas son lícitas), y aunque tampoco existe pleno acuerdo en la doctrina, sería que en la elusión se intenta impedir que el hecho gravado nazca, mientras que en la planificación, éste ya nació, y se trata de minimizar la tributación o diferir el pago del impuesto.

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30 may 2012

Requiem por Siria

A lo menos 108 personas, en su mayoría niños y mujeres, fueron aniquilados por milicias pro-gubernamentales en Siria, República árabe del Oriente medio, gobernada desde hace 49 años por el Baaz (partido por el renacimiento árabe socialista).

Desde 1970 el país es regentado por la familia Assad. Hace un año se inició un movimiento ciudadano por “Una Siria sin tiranía ni ley de emergencia”. Las protestas sociales han causado miles de muertos. Los informes de organismos internacionales en DDHH como Amnistía Internacional pueden ser ampliamente apreciados en Internet.

El viernes 25 se realizó una nueva manifestación en Hula. La milicia reprimió con extrema violencia y simplemente procedieron a liquidar a mansalva a los participantes, incluso ingresando brutalmente a sus hogares. Mujeres y niños fueron masacrados a tiros en plena calle.

El mundo, (o eso creemos) ha reaccionado con tristeza ante estos hechos de violencia, especialmente ante las imágenes que circulan profusamente en las redes virtuales.

Gran parte de las naciones europeas están adoptando severas medidas diplomáticas y están expulsando a los Embajadores de Siria de sus países: España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Bélgica, Bulgaria, Australia, Suiza, Holanda, entre otros que  consideran al Gobierno Sirio como responsable de estas matanzas.

Pero Damasco cuenta aún con el respaldo de China y Rusia. Este último país, rompiendo los protocolos de un acuerdo de embargo de armas a Siria, igual trafica con armamento a la nación árabe.

Por cierto, el Gobierno de Siria responsabiliza a los “terroristas”. Los violentos gobernantes de Turquía, Ruanda y Bosnia, en su tiempo también culparon al “terrorismo” de cruentas matanzas de miles de personas. Es un camino sin límite.

El punto más relevante de todos estos conflictos, como dice el columnista de El País, Guillermo Altares, es que “ningún Presidente ha hecho de la política contra el genocidio una prioridad y ninguno ha pagado un precio político por ello” (“Siempre son demasiados muertos”, (El País, 30 de mayo 2012).

Ya sabemos que la “razón de Estado” normalmente se aleja de la Ética Política. El problema es que 108 víctimas inocentes de la violencia gubernamental ya no están vivos para reclamar su derecho a vivir. Nuestras condolencias al pueblo sirio.

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29 may 2012

¿Y si el Presidente hubiese pedido perdón por el error de Descartes?

Una de las metáforas explicativas más recurrentes a lo largo de la carrera política de Sebastián Piñera ha sido aquella que trata acerca de “un par de manos con objetivos complementarios”. Seguro el lector recordará ejemplos como “la mano dura y la mano acogedora” para hablar de las políticas contra la delincuencia.

Las “metáforas recurrentes” o -dicho de otra manera- los “patrones metafóricos” para explicar, nos dan pistas para comprender–aunque de manera muy general- qué ocurre en ese lugar tan poco predecible para la ciudadanía como es la mente del gobernante.

Mi hipótesis “prima facie” es que estamos en presencia de un dualista a carta cabal. No en el sentido filosófico estricto (no quiero que los iniciados en el intríngulis filosófico sufran de un espasmo) sino que hablamos de un dualista de las prácticas.

Recuerde usted que a los católicos el dogma les impide el dualismo, no en vano Tomás de Aquino y el Obispo de Hipona se pelearon a muerte contra albigenses y maniqueos. Pero vea usted que hoy no se respeta ni a los padres de la iglesia.

En las prácticas homiléticas un cura aún no ha encontrado estrategias más persuasivas que dividir el mundo entre buenos y malos, santos y pecadores, oponer a Dios con el demonio, distinguir a la gracia de la naturaleza, a la materia del espíritu, distinguir con harto énfasis al hombre de la mujer, etc., entre otras tantas malas prácticas dualistas.

No obstante, frente a la irrupción de las iglesias evangélicas y sobre todo de George Lucas, hay que decirlo, un cura católico juega en desventaja.

Pero regresemos al punto. Desde los tiempos de René Descartes (1596-1650) se ha dado por supuesto que la razón está desprovista de toda emotividad (¡!) Esta cantinela la hemos repetido como loros hasta el día de hoy.

A esta (dado el estado del arte en neurociencias) tontería, Antonio Damasio la llamó “El error de Descartes” (ver el libro “El error de Descartes: la razón de las emociones”, 1999. Editorial Andrés Bello, 355 págs.).

De un ser humano serio –y el más serio entre todos es el/la gobernante- se suele valorar la sangre “fría” porque, aparentemente, la emoción -un producto de lo contrario-, nubla la prudencia y la razón.

En general, el cuerpo pervierte las ideas. Dicen los dualistas.

Un(a) gobernante serio(a) no está para sensiblerías, para escuchar a las multitudes ignorantes que se dejan llevar por sus impulsos –corporales por cierto- y por las contingencias, mundanas y pasajeras. Por ejemplo, por un grupo de adolescentes que pide gratuidad de estudios y que, asumido que aún dependen demasiado de sus cuerpos descompensados por las hormonas, no pueden pensar aún con la prudencia de personas adultas y serias.

Un hombre serio y las emociones son como el agua y el aceite. Un presidente, exigen los dualistas, debe ser como un cirujano frente a un cuerpo, abyecto, concentrado y competente como un controlador aéreo, escindido como un soldado frente a su víctima a punto de jalar el gatillo del fusil sin una gota de remordimiento.

Antonio Damasio hace 18 años (¡como ha pasado el tiempo!) nos invitaba a abandonar ese enorme error, cultivado hace tanto y tan difícil de erradicar aún hoy, entre personas inteligentes y bien intencionadas.

Algún tipo de dualismo está siempre a la base u operando como fundamento de lo que en sentido práctico podemos llamar escisión emocional, cultivada en todos los contextos en donde la emoción no debería primar por sobre las decisiones para no degradar su calidad (a juicio de los dualistas). Este impresentable argumento circular, en nuestro país, se ha heredado generacionalmente y es muy útil para fundamentar estrategias conservadoras.

Consideremos al respecto que la calidad de las decisiones estaría íntimamente relacionada a lo que un discurso teórico dualista parroquial –en este caso- ha definido como adecuado.

Antonio Damasio –como hemos dicho- propone que la idea de separar el cuerpo de la mente del célebre filósofo francés René Descartes (1596-1650) es un resonante error. La tesis vastamente conocida, incluso por gente sin conocimiento de filosofía, que “pensar es equivalente a ser”, sería falsa a la luz de evidencia empírica. Se trataría exactamente de lo contrario: somos (un cuerpo, un cerebro, una mente encarnada, una unidad biológica parte de un ecosistema), por lo tanto, pensamos.

Es interesante que el lector no familiarizado con estas sibilinas discusiones de filosofía sepa que aquella frase tan conocida del filósofo francés está ¡equivocada!

La relevancia de las emociones y los sentimientos en el razonamiento es un tema que se ha estudiado profusamente en los últimos años en teorías como la racionalidad limitada, la teoría prospectiva, por nombrar algunas. La construcción de juicios “racionales” está siempre expuesta (querámoslo o no) a los efectos de nuestras limitaciones cognitivas y a la actividad de nuestra vida emocional.

Tomar conciencia del rol de nuestras limitantes cognitivas, del sustrato emocional que gobierna nuestra decisiones “racionales”, nos permitirá aprovechar sus aspectos positivos, empatizar con el otro y sus problemas, detectar información sesgada en el entorno, disminuir la percepción del otro como potencialmente dañino o peligroso, hacer frente a la complejidad informacional circundante, a la incertidumbre cotidiana, disminuir la violencia en sus distintas manifestaciones, ser parte de tareas colaborativas y recibir afecto.

¿Y si el Presidente hubiese pedido perdón por el error de Descartes?

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29 may 2012

Criminalización del movimiento social: no con mi voto

Amnistía Internacional instó al parlamento a no aprobar el proyecto de ley de resguardo del orden público, más conocido como Ley Hinzpeter.

En efecto, el proyecto se encuentra próximo a su votación en Sala, consagrando nada más ni nada menos , lo que ha sido la tónica del ministerio del Interior y de este Gobierno en materia de respuesta a las manifestaciones sociales: su criminalización.

El proyecto, para ser claros, sanciona los ataques contra integrantes de las Fuerzas de Orden y Seguridad y de Gendarmería en el ejercicio de sus funciones y elimina las multas, reemplazándolas por penas de cárcel para los autores de estas agresiones, no obstante existir en nuestra ley penal común, tipos delictivos que sancionan con altas penas los actos que se pretende incluir en esta nueva ley.

Cuando nos encontramos próximos a la votación en Sala, no puedo menos que reiterar mis preocupaciones planteadas al momento de ingresar este proyecto: criminalizar los movimientos ciudadanos es la peor forma de conducir los cambios sociales y la muestra concreta de la ausencia de empatía, inteligencia y asertividad para conducirse en el llamado ámbito de la “seguridad pública”.

Además de no considerar los tratados internacionales que Chile ha suscrito en materia de Derechos Humanos, el Gobierno piensa que al aprobar esta ley tendrá herramientas útiles para reprimir y contener los movimientos ciudadanos, especialmente el estudiantil y los que se están repitiendo en regiones.

Pues bien, señor Hinzpeter, aquéllas manifestaciones no son delitos, sino formas de expresión que, debido a la deficiente forma de gobernar, han llegado en oportunidades a generar climas tensos y complejos, pero, reitero, las manifestaciones no son un delito.

Una de las promesas más repetidas por el actual Gobierno fue la de ganarle la batalla a la delincuencia y controlar el orden público; promesa que ha quedado incumplida y que el Gobierno no puede pretender alcanzar a través de una ley absurda y que pone en riesgo los derechos civiles de todos los chilenos, en una comedia de equivocaciones que sólo reflejan escasa claridad en esta materia.

El Gobierno debiera, desde un comienzo, haber desplegado habilidades políticas para acercarse a los manifestantes, para prever situaciones y no esperar que centenares de miles de personas se lo digan en la calle.

La aprobación de este proyecto de ley sería un retroceso, la señal clara de que la mano dura es la mano del Gobierno… mi invitación es a rechazarla e instar a las autoridades al camino del diálogo y, por cierto, al cumplimiento de sus promesas electorales.

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29 may 2012

Chilectra no da el ancho

Se anuncia una investigación sobre el comportamiento de las empresas eléctricas, a propósito de los temporales del fin de semana.

Lo anterior es muy oportuno porque al menos en Santiago, colapsó de inmediato el sistema telefónico de Chilectra para recibir reclamos por emergencia y cuando después de muchos minutos de espera se podía reclamar, las telefonistas no tenían la menor idea de lo que estaba pasando.

Chilectra no tuvo la precaución de prepararse para un temporal que se conocía que se acercaba a Santiago y sus tiempos de respuesta a través de subcontratistas demoró en algunos casos casi 24 horas, lo que es una auténtica vergüenza.

Resultaría extraordinariamente útil informar a los consumidores del monopolio eléctrico cuales son los mecanismos con que nuestro proveedor se prepara para las emergencias y cómo funciona su sistema de telefonistas y como se informan aquellas de lo que está ocurriendo con el servicio eléctrico.

Resulta sorprendente que Chilectra no tenga un sistema que permita saber de inmediato cuando un transformador deja de operar y que deban ser los usuarios, gastando muchos minutos de celulares, lo que le informen de la ocurrencia de un problema de suministro.

En tiempos en que se reclama eficacia de todo el mundo, esta empresa de capitales extranjeros no da el ancho y revela que sus inversiones se mantienen en el mínimo.

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29 may 2012

Flora Tristán, la adelantada

Un personaje de Ernesto Sábato, dice, a propósito de que las muchachas entren a la Facultad de Filosofía:

-“No, ¿por qué? No hacen mal a nadie. Además, allí encuentran novio y se casan”.

La novela continúa con una larga, chusca y estrafalaria discusión acerca de si las mujeres piensan. No obstante esta absurda controversia, George Douglas Cole, en su clásica Historia del pensamiento socialista, había otorgado lugar relevante en el despliegue de esas ideas a una figura femenina: Flora Tristán (1803-1844), hermosa y romántica parisina, de dolorida y fecunda existencia. Hubo otras socialistas destacadas, George Sand, Frances Wright, Margaret Fuller, pero ninguna aportó algo sustantivo a lo propiamente doctrinario.

Escribió La Unión Obrera, primer proyecto de una “Internacional de trabajadores”.La idea era sencilla mas no su realidad, pues dependía de cotizaciones anuales de cuya necesidad primero debían convencerse los propios asalariados. Estos fondos permitirían crear los “palacios para obreros”, concebidos como escuelas, hospitales y centros culturales. Propuso la unidad de clase, anticipándose a la célebre consigna: “¡Proletarios del mundo uníos!”; imaginó un Defensor de los Obreros, pariente directo del Ombudsman sueco.

Asimismo, exigía igualdad de derechos entre hombres y mujeres, condición para la unidad humana.

Contraria al matrimonio, consideró al divorcio salvador de muchos hogares. No le interesaba el voto femenino, la clave está en la igualdad en el trabajo y la educación.

Aspirante a una transformación radical del mundo, fue detractora apasionada de la pena de muerte, y tuvo a la Iglesia Católica como uno de los más tenaces enemigos de la liberación femenina.

Se entiende que con este ideario, Luis Alberto Sánchez titulara Una mujer sola contra el mundo, el libro escrito en su memoria.

Hija del peruano Mariano Tristán Moscoso y de Ana Lainay, francesa, fue juzgada ilegítima pues sus padres no cumplieron todas las formalidades al casarse en España.Tristán, coronel del ejército español, se retiró para vivir en París, donde recibía a ilustres sudamericanos como Bolívar y Simón Rodríguez. Murió repentinamente, quedando su viuda e hija sin recursos.

Obrera en un taller de pintura y grabados, Flora tuvo una boda desdichada con su patrón. “Mi madre me obligó a casarme con un hombre a quien no podía amar ni estimar”.André Chazal era jugador y Flora aficionada a gastar, aunque nunca tuvo deudas, asegura. Sin posibilidad de divorcio, envió a los tres hijos con su madre y viajó como sirvienta de una familia inglesa. Esto hería su orgullo pero ampliaba su mundo.

“¡Estaba unida a un ser vil que me reclamaba como su esclava!”, protestaba iracunda ante la imposibilidad de divorciarse. Entonces, a sus treinta años, vieja según los preceptos de la época, decide ir al Perú en pos del reconocimiento familiar, embarcándose como Flora Moscoso en El Mexicano. Única mujer a bordo, se declaró viuda para obviar los prejuicios frente a las separadas.

Una mañana de agosto, vía Cabo de Hornos, arribó a Valparaíso, luego de meses de incierta navegación y constante mareo. Durante dos semanas recorrió el puerto –No se puede vivir sin conocerlo- y siguió al norte, anotando que los chilenos le parecen fríos, duros y altaneros. Ellas, tiesas, parcas y mal vestidas, no la maravillaron por su amabilidad.

Pío Tristán, hermano mayor de su padre, la recibió, aunque astuto y tacaño, discutió sus derechos. Una prima, Carmen Piérola, espíritu superior y empedernida fumadora, la apoya y consuela: “¡Oh, Florita! El matrimonio es el único infierno que conozco”.

Del tío, sólo recibió cartas afectuosas y elusivas que disfrazaban su avaricia; duchas de agua fría para sus encendidas esperanzas económicas. Amargada, regresa a Francia y entra en la lucha social. Publicó Peregrinaciones de una paria, narración ágil y amena –colorido fresco de costumbres, personajes, vida provinciana- plena de vivacidad analítica y espíritu de observación.

Las procesiones religiosas, le parecieron “desfiles escandalosos e impíos que recuerdan Saturnales y Bacanales”. No disfruta las comidas por el ají y la cortesía local de pinchar algo con el tenedor propio y ofrecerlo a otro en la boca. Se alimenta de leche, café y frutas, y la llamaban Flor del Aire gracias a esa dieta forzada por un “arte culinario bárbaro”.

En Arequipa vivió en conventos carmelitas: “¡Enormes claustros plenos de febriles agitaciones que la regla cautiva pero no ahoga!” En Santa Rosa, riguroso y de hermosas líneas, ocurrió el drama de su prima Dominga, notable suceso garcíamarquiano que recuerda Del amor y otros demonios, pero con final feliz. En cambio, en Santa Catalina, las señoras muy a gusto organizaban su sistema de placeres en un ambiente de espléndidas comidas, paseos e historias chaucerianas.

La asombran las “rabonas”, indias adoradoras del sol, vivaqueras de soldados en guerra que sin pertenecer a ninguno, son de quien ellas quieren. Al margen de todo, voluntarias silentes de esa vida y sus fatigas, son prueba de la superioridad de la mujer en la infancia de los pueblos, dice, esbozando una tesis que preludia a Riane Eisler, El cáliz y la espada.

De las limeñas, graciosas e irresistibles, destaca su blancura, labios rojos, cabellos ondulantes y admirables ojos negros. Amables, de hablar fácil y expresivo, gobiernan a los hombres porque son mejores en inteligencia y fuerza moral.

En los últimos párrafos de su Diario, comparable en más de algún sentido al de María Graham, anota que Lima es radiante por la bondad del clima y la alegría de sus habitantes.

Y, sin embargo, sería el último lugar de la tierra donde viviría, pues la sensualidad reina y no he sentido jamás un vacío tan completo, una aridez más agobiadora que cuando estuve allí, concluye paradójica y puritana.

“Completamente sola entre la inmensidad del mar y el cielo”, se despide de los peruanos a quienes dedica el libro como compatriota y amiga, no siempre laudatoria.

Por alguna extraña razón en nuestros ámbitos feministas se destaca poco a esta francesa que, a la sombra de sus días, sería abuela materna del pintor Gauguin.

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29 may 2012

Un mal trago

En un nuevo episodio del conflicto que se vive entre Estados Unidos y Cuba, la Corte Suprema norteamericana decidió no renovar la patente del ron Havana Club en ese país, algo que fue calificado por las autoridades de la isla como un robo de marca.

El pleito comenzó en los años noventa cuando la compañía puertorriqueña Bacardí solicitó un permiso a las autoridades estadounidenses para registrar la marca, por lo que las autoridades cubanas reclamaron ante la Organización Mundial del Comercio, la cual les dio la razón.

Durante años la marca estuvo registrada, aunque sin explotación, pero en 2006 el Departamento del Tesoro no prorrogó la licencia comercial a Pernod Ricard, aplicando así una ley de 1998 que prohibía la renovación de marcas comerciales cubanas que estuvieran vinculadas a propiedades nacionalizadas tras el triunfo revolucionario de 1959.

Cubaexport denunció en un tribunal federal a la Oficina para el Control de Activos Extranjeros del Tesoro por tomar la decisión con “el asesoramiento sobre política exterior otorgado por el Departamento de Estado”, algo que reconocieron las propias autoridades estadounidenses.

Esta implicación fue calificada por la cancillería cubana como un claro ejemplo de la “complicidad del Gobierno de los Estados Unidos en el despojo de los derechos y marcas cubanas”.

Por su parte el gobierno norteamericano rechazó las acusaciones de Cuba y señaló que la compañía Cubaexport tuvo su “oportunidad” ante los tribunales donde perdió el litigio para renovar el registro de la marca.

El idilio fugaz de Bacardí

La familia Arechabala creó el Havana Club en 1935 y vendió posteriormente los derechos a la Casa Bacardí, que en los años cincuenta tuvo unas “relaciones cercanas” con la Revolución cubana que comenzaba en la Sierra Maestra.

Cuando en enero de 1959 los barbudos entraron triunfantes en La Habana, desplegaron en sus oficinas una gigantesca pancarta que decía “Gracias, Fidel”, e incluso José “Pepín” Bosch, director general de Bacardí, acompañó como consejero de negocio al Comandante en Jefe durante el primer viaje que hizo el revolucionario a Estados Unidos.

Pero fue un idilio fugaz que duró poco porque un año más tarde el gobierno cubano nacionalizó las instalaciones de la compañía y sus ejecutivos abandonaron el país para alimentar la colonia anticastrista de Miami.

Desde allí Bosch financió planes tan beligerantes como fallidos, como cuando compró un Douglas B-26 para bombardear las refinerías petroleras cubanas, el plan fue abortado porque no encontró ningún piloto dispuesto a comandarlo.

Después de cincuenta años de conflicto los ciudadanos estadounidenses se siguen perdiendo la oportunidad de probar el verdadero ron Havana Club, considerado por los expertos como ligero y sustancial, de los que llena la boca al beberlo, porque su aroma y sabor resultan inconfundibles.

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29 may 2012

Cancillería: ¿Quo vadis?

A pocos días de que el Presidente Piñera realizara su última cuenta pública, se hace urgente reflexionar sobre nuestra diplomacia.

En lo que respecta a la atención a nuestros compatriotas en el exterior, sólo se puede decir que el incremento de la demanda de apoyo consular debido al mayor número de chilenos que viajan y residen en otros países, ha sido absorbida debidamente por los Consulados en el extranjero.

Más aún, en situaciones de crisis – Egipto, Japón y Nueva Zelandia, entre otros – los cónsules han auxiliado oportunamente a nuestros compatriotas.

En materia de promoción comercial, la Dirección General Económica del ministerio de Relaciones Exteriores, a la que pertenece ProChile, ha continuado negociando acuerdos internacionales y apoyando al sector exportador.

El aumento de los envíos al exterior permite afirmar que la Cancillería también ha cumplido en ese ámbito. Lo mismo ha acontecido con una cada vez más eficiente e importante promoción cultural de nuestro país en el extranjero.

Así, se puede afirmar que no sólo se ha reforzado nuestro prestigio en el exterior- hoy denominado imagen país- sino que también se ha brindado eficiente atención consular a nuestro público  que son los chilenos fuera de Chile.

Como si eso fuera poco, las exportaciones de nuestro país no hacen sino aumentar. Una lectura optimista permitiría afirmar que en materia de marketing y atención al público, el ministerio de Relaciones Exteriores no tiene nada que envidiarle a la más prestigiosa cadena del retail nacional.

Sin embargo, en el ámbito político la situación es diferente y las expectativas poco promisorias.

Décadas de políticas de recursos humanos que no se orientaron a formar especialistas en aquellas áreas sensibles para nuestra política exterior, a lo que debe agregarse insuficientes recursos para capacitación en general y la inexistencia de una real carrera funcionaria, determinan que hoy la Cancillería no pueda garantizar que estará en condiciones de responder durante los próximos años a las obligaciones que le impondrá un dinámico y cada vez más complejo escenario internacional.

El poder económico, aunque sea capaz de financiar un costoso poder militar, nunca logrará la eficiencia debida si no es acompañado del correspondiente poder político.

Un país que confunde con gasto la sensible inversión en Diplomacia, debilita la estructura de su propio Estado, quedando inevitablemente expuesto a que la formulación y ejecución de su política exterior se vea interferida por mezquinos intereses particulares o bien por sofisticadas visiones intelectuales que poco tienen que ver con la realidad nacional.

Contar con una Cancillería moderna y con diplomáticos debidamente capacitados – capaces de defender los intereses permanentes del Estado – no es un lujo de país desarrollado, sino una necesidad de país en desarrollo.

Para quienes crean acertado imitar a los fenicios privilegiando sólo aspectos comerciales, resulta conveniente informarles que los fenicios fueron borrados del mapa por Roma el año 146 A.C.

Ni sus extensas redes comerciales, ni el genio militar de Aníbal, pudieron detener a los romanos que, siendo menos eficientes en el comercio, supieron armonizar la economía y la política.

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28 may 2012

Televisión Digital: ¿Un nuevo gato-pardo?

En los últimos días se han escuchado algunas voces que han señalado que se debe autorizar a los concesionarios de televisión de libre recepción a prestar otros servicios con el espectro que les sea asignado, por ejemplo, Internet. La justificación de ello es que se podría contribuir a cumplir el deseo de llegar con infraestructura para servicios de banda ancha a todo el país ya que hay capacidad instalada para ello.

Quiénes enarbolan este discurso, sin embargo, pierden de vista que el espectro en cuestión está siendo asignado de forma gratuita, principalmente a empresas privadas, para continuar con el servicio que hoy prestan.

¿Qué sentido tiene entregarles “en bandeja” y de forma gratuita a estas empresas un negocio tan lucrativo como las telecomunicaciones cuando mediante una licitación competitiva tanto el Estado como los consumidores podrían ver mejor representados sus intereses?

¿Por qué en Chile tienen que seguir existiendo empresas privilegiadas, que por el sólo hecho de pertenecer a los grandes grupos económicos del país tienen privilegios que no alcanzan a todos quienes quieren hacer televisión?

¿Por qué unos no tienen que pasar por procedimientos concursales y otros sí?

¿Por qué el espectro es limitado para algunos y para otros está asegurado?

Detrás de estas interrogantes hay cuestiones tan esenciales como el principio de igualdad ante la ley y libre competencia para los entrantes, más allá de su tamaño y procedencia.

Esta no es una discusión de la industria de “cableros” v/s TV abierta, es una discusión que incluye a futuros canales de TV que emprendan en el negocio de la Televisión Digital y que no pueden estar sujetos a reglas más estrictas que aquellos que ya ingresaron a la cancha.

Pero por sobre todas las cosas es una discusión sobre como aumentar la calidad de la oferta, mejorando cobertura y disminuyendo precios para el consumidor final: el ciudadano.

No entender esta cuestión significa replicar, veinte años después, el mismo yerro que en su minuto significó otorgar concesiones gratuitas e indefinidas a canales vinculados a proyectos universitarios, en aras de privilegiar contenidos culturales. La historia de cómo falló la intención del legislador en esa regulación es conocida.

Parece inaceptable que el Estado no discuta el verdadero uso del espectro que se está destinando a la TVDT, que se esté asignando gratuitamente a los actuales operadores y que, sin mayor reflexión, a los grupos económicos más poderosos del país el Estado les entregue un gigantesco subsidio que en definitiva afectará a los bolsillos de los ciudadanos.

El Ejecutivo en esto no está siendo eficiente, ya que en la práctica no solo promueve concentración en unos pocos, sino que además hace un uso poco eficiente de un bien escaso como el espectro.

El espectro debe ser destinado únicamente a la televisión mientras no se discuta la verdadera forma de aprovechar el dividendo digital y dada la alta afección que tenemos sobre el derecho de propiedad, es que resulta indispensable que ese espectro se asigne por un breve período de tiempo, en concesiones definidas, evaluables, competitivas, transparentes y en iguales condiciones para todos.

Seguimos considerando que las concesiones a 25 años son excesivas y volverán a generar distorsiones de contenidos y asimetrías de mercado.

Como hemos dicho hasta la saciedad, al ser el espectro un bien público, el Estado no puede considerar razones de esta categoría, para su asignación, más allá de los conflictos que las compañías o la industria pretendan levantar en su propio beneficio, disfrazando muchas veces argumentos corporativos, con intereses colectivos supuestos.

Debemos sacar “al pizarrón” al Gobierno y pedirle que de a conocer públicamente su Plan de Radiodifusión Televisiva, para saber exactamente cuál es el espacio disponible, que actores podrán entrar a jugar, a que costo y en que lugares. Esto se viene pidiendo desde el primer trámite legislativo y la subsecretaría de Telecomunicaciones no ha dado “señales” al respecto.

En la Cámara de Diputados seremos férreos defensores que este gran cambio que significa la TVDT no sea un “Gato Pardo”, en perjuicio de los consumidores.

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28 may 2012

Los ilustres econometristas y mi humilde pronóstico

Desde que el Estado dejó de ser el principal actor de nuestra economía, los “economistas” públicos pasaron a ser simples econometristas. No fueron más economistas. No pudieron elegir entre mantequilla y cañones como define a los economistas el ABC de la economía.

Todos los ministros de Economía y de Hacienda de Pinochet fueron representantes en el Estado nacional del capital financiero y los grandes empresarios (que se apoderaron del país) y se dedicaron a medir –en base a informaciones llegadas principalmente desde el exterior- cuánto decrecía o crecía el Producto Interno Bruto chileno.

Un economista es el que aplica los métodos más eficaces para satisfacer las necesidades humanas materiales. Un economista público maneja la economía.

Un econometrista o econométrico es quien aplica sólo parte de la teoría económica, aquella que maneja las técnicas matemáticas y estadísticas. Un econometrista mide la economía y saca conclusiones para seguir midiéndola.

Büchi, y después los destacados “economistas” de la Concertación, Foxley, Aninat, Eyzaguirre y Velasco, fueron bien ubicados econometristas.

Los economistas del prestigioso Banco Central, por su lado, pasaron a ser econometristas del banco, limitados sólo a aquello que tenía que ver con la inflación, para fijar tal o cual tasa de interés con el fin de que la inflación no se escapara más allá del 4 por ciento.

En los tiempos actuales, una economía que tiene una cesantía del 6 por ciento de los que buscaron trabajo en la última semana es una economía con “pleno empleo”, y una que tenga una inflación del 4 por ciento es una economía que no tiene inflación. ¡Cómo ha cambiado el mundo con el nuevo dominio!

Se acabaron los Gustavo Ross de Arturo Alesandri, los Wachholtz de Pedro Aguirre Cerda, los Jorge Ahumada de Eduardo Frei Montalva y los Pedro Vuskovic de Salvador Allende.Esos tenían que ser economistas porque de sus decisiones dependía directamente hasta el 80 por ciento de nuestra economía y el conjunto de la estructura en que vivíamos los chilenos.

Los ministros de Hacienda y Economía de la dictadura, de la Concertación y los actuales ministros de esos ramos se limitan – no tienen otra- a la econometría y, si son habladores, a la opinología. Miden y opinan, no son economistas. No planifican y si planifican no influyen en un mundo económico que no manejan, que no tienen cómo manejar y que no les importa no manejar.

En los años 70 los que empezaron a empujar el crecimiento o decrecimiento de Chile pasaron a ser, en primer lugar, los dueños de las grandes empresas del cobre y, paulatinamente, los que se apropiaron de los servicios públicos y hasta del agua.

Ellos son el alma de “el mercado”, esa energía del más allá de la ciencia, sin control humano que, como el Destino, el Espíritu Santo o el azar, sopla y empuja nuestras pequeñas vidas inertes en medio de la sociedad. Ese sino cruel, según Aylwin.

Como lo creado después del golpe de Estado fue una “economía abierta” en el capitalismo transnacional, que durante un tiempo dominó la mitad del mundo y después del 90 la otra mitad también, quien determina, en primerísimo lugar, el crecimiento o decrecimiento de nuestro PIB es el capitalismo transnacional.

Bastaba que nuestros econometristas – en este caso el Sr.Larraín, el Sr. Fontaine y el Sr.Longueira- hubiesen estudiado en un par de horas las proyecciones que hacían de nuestra economía los economistas transnacionales para saber qué sucedería, en lo grueso, con sus escritorios y nuestro paisito en los cuatro años que duraría el gobierno de Piñera.

El Mercurio de 6 de julio de 2010, sólo cuatro meses después que Piñera llegara a La Moneda, publicó un mail que le envié y que decía mi pronóstico, concluido después de… revisar presagios de los especialistas internacionales.

Eran los meses en que el Presidente, sus ministros y acólitos anunciaban que Chile, bajo su gobierno y, se entiende, gracias a él, estaba creciendo ya en el orden del 10 por ciento y crecería, como se había anunciado en la campaña, entre el 6 y el 7 por ciento en el período.

Estaba debilitándose la crisis que también golpeó a Chile y China seguía demandando nuestro cobre.

Decía mi nota publicada por El Mercurio: “Vivimos inmersos en el capitalismo globalizado. Las fuerzas que más influyen en el crecimiento o no de la economía chilena están fuera de Chile. Ellas han calculado, hace rato, alrededor de un 4,5 % para 2010, un 6% para 2011, un 4% para 2012 y un 4% para 2013. No habrá crecimiento del 6% con Piñera. Eso lo sabe él, que es un experto en bolsas.” Firma “Ismael Llona M. 6/Julio/2010/ a las 09,54 AM CLT.”

Por un día fui un econometrista aficionado.

En 2010 crecimos alrededor de un 4,5. En 2011 alrededor de 6. Este año creceremos en el orden del 4 por ciento (para ¡sorpresa! del ministro Larraín, que le echa la culpa a Grecia) y el próximo año lo haremos en ese mismo orden.

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