03 jun 2012

Fin al binominal

Los datos entregado por la reciente encuesta realizada por la Universidad Mayor y un medio asociado  al plantel revelan que una gran mayoría de los chilenos son  partidarios de modificar el sistema electoral binominal y sin embargo este tema, como las reformas políticas en general, estuvieron ausentes del discurso presidencial del reciente 21 de Mayo.

La reforma al binominal, tantas veces prometida, especialmente por el Presidente Piñera, se encuentra paralizada por falta de voluntad política del ejecutivo de enviar un proyecto al parlamento y, en el fondo, por la fuerte oposición de la UDI. Hoy existe un proyecto presentado por el diputado Jorge Burgos y diputados de la oposición y de RN que, si el gobierno lo apoya, puede generar un amplio acuerdo.

Es probable que la reforma al sistema electoral no concite hoy grandes movilizaciones ciudadanas y que, en una fase donde el gobierno reacciona frente a la urgencia planteada por las protestas, este tema vuelva a ser postergado.

Sin embargo, continuar ignorando lo que el país piensa en relación al sistema electoral y desatender este reclamo de cambio genera una profunda desafección ciudadana, deslegitima a los parlamentarios, deprecia la calidad de la democracia y anida una crisis política que puede adquirir ribetes insospechados.

Un dato relevante de la Encuesta es que el apoyo a la modificación del sistema electoral binominal es transversal políticamente y ha crecido en el elector de centro derecha. Es evidente que hay un cansancio generalizado con un sistema que brinda pocas posibilidades de elegir, tiende a perpetuar a los parlamentarios, reduce al mínimo la competencia y limita el pluralismo de opciones, cuestiones claves para medir el grado de confiabilidad de una democracia.

La exigencia de cambio es particularmente acentuada en los grupos etarios jóvenes de 18 a 25 años – que son básicamente los que ingresan al padrón vía la inscripción automática y el voto voluntario – y los adultos jóvenes entre 26 y 35 años, donde la necesidad de modificar el binominal supera el 70% y donde la consideración de que el actual sistema deslegitima a los parlamentarios llega a cifras cercana a los 80%.

Ciertamente, el actual sistema electoral no es el único responsable del desprestigio de la actividad parlamentaria y de los partidos, pero es evidente que el cómo se elige a los representantes, en una democracia que no tiene otros canales de participación ciudadana más allá del voto, es vital para mantener la credibilidad del sistema y para impedir su aislamiento.

Entre los jóvenes inscritos automáticamente surgen voces de “funar” las elecciones municipales, donde el binominal no existe pero donde hay un escaso recambio, y ya hay datos de estudios preliminares de opinión que revelan que de mantenerse el actual sistema electoral binominal un alto porcentaje votaría solo en la presidencial y se abstendría en la elección parlamentaria.

Si ello ocurre, el Parlamento, es decir la institución más representativa de la diversidad política del país, podría ser electo por una minoría lo cual agudizaría su separación de la sociedad y los factores de crisis que actualmente se observan.

Además de nada habría servido aumentar el padrón electoral vía inscripción automática si los jóvenes no reciben del sistema político al menos el aliciente mínimo de la transparencia en la generación de las autoridades y que fuertemente plantean que cambiar el binominal significa ampliar la participación de los ciudadanos en la generación de las autoridades.

El Parlamento está en retraso a las aspiraciones de quienes eligen a los parlamentarios.Hay una sociedad civil más abierta, más democrática, libertaria y progresista que el Parlamento , que es visto como una sede conservadora donde lo que prima es la preservación de las cuotas de poder cuyo cálculo impide asumir los cambios exigidos por la sociedad.

Por tanto el resultado de esta Encuesta, como de otras realizadas en el tiempo, es un mensaje y una advertencia de la ciudadanía al gobierno y a los partidos políticos.

Es, también, una oportunidad para que la clase política genere un consenso o se construya una mayoría para cambiar el binominal y empujar otras reformas políticas que saquen del letargo, del perenne y mediocre empate parlamentario al que nos ha conducido el inmovilismo de un sector de la derecha que teme la competencia política y quiere seguir gozando de privilegios y subsidios del binominal.

En este último sentido hemos apreciado el acuerdo entre la DC y RN para avanzar en una reforma al sistema político que incluya el cambio del binominal. Pero, para ser franco, si el gobierno no se involucra y no se impone a su sector conservador que quiere mantener el binominal, no habrá cambios en este gobierno y con ello no solo sufrirá electoralmente la derecha sino perderá crédito todo el sistema político.

La Encuesta entrega otros datos importantes: la mayoría de los chilenos cree necesario introducir cambios al régimen político presidencial sea a través de un cambio a un régimen semi parlamentario que sobre todo a través de una reducción de las actuales facultades del ejecutivo.

Consultados con qué sector político se sienten identificados, los encuestados se dividen entre derecha, centro e izquierda en proporciones más o menos equilibradas. Sin embargo aparece con un dato muy alto, más del 40% quien señala no sentirse interpretado por ninguna de estas opciones.

Esto es preocupante para el sistema de partidos políticos en que se basa nuestra democracia y dice relación con la pérdida de densidad ideológica – cultural de la política, con la falta de identidad de las diversas opciones. Una derecha sin relato que no sabe ni dice donde va. Una centroizquierda temerosa de rever su propia orgánica y cultura y de adecuar su discurso y programa a los nuevos paradigmas progresistas.

Un nuevo sector, de la sociedad civil, que poco a poco va adquiriendo identidades que si bien dispersas temáticamente y muy volátiles desde el punto de vista electoral, se transforman crecientemente en un factor determinante de la Agenda Política.

Este es , también un gran desafío para los partidos: interpretar y operar con lo nuevo, entregar sentidos a los cambios de escenarios, escuchar y trabajar con los actores sociales, o simplemente conformarse con ser un factor secundario de una realidad política manejada o por la tecnocracia del modelo o por una ciudadanía activa que los sobrepasa.

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03 jun 2012

Raúl Ruiz: homenaje a un creador inclasificable

Hace unos meses falleció lejos de Chile la actriz Carmen Bunster. Gracias a este mundo virtual en que estamos inmersos, la noticia publicada por los medios daba la oportunidad a los lectores para añadir comentarios. Algunos de ellos me sorprendieron.

“No sabía nada de esta señora” escribió un blogero.Habrá sido importante ya que hablan tanto de ella”, se atrevió a opinar otro. Los comentarios, de verdad, me provocaron tristeza. ¿Cuántos de nuestros creadores, intelectuales, artistas o investigadores, obligados a emigrar por circunstancias conocidas por todos o casi todos, hoy son ignorados o son unos grandes desconocidos para los chilenos? ¿Cuándo existirá para ellos el justo reconocimiento que se merecen en su país?

Chile no se inventó ayer.

El caso de Raúl Ruiz podría ser excepcional. El fue rey de esa terna de ases del cine chileno de finales de los sesenta que componían Helvio Soto y Miguel Littin.

Al imaginativo autor de la película “Tres tristes tigres” le dieron un Premio Nacional, proyectaron algunas de sus películas claves y se rescataron del olvido otras, a la vez que se le rindió emotivos homenajes, uno de ellos en el festival de Cine de Valdivia, a lo que hay que añadir la publicación de libros sobre sus creaciones e incluso tuvo la oportunidad de dirigir una obra cargada de ese barroquismo tan suyo en el festival Teatro a Mil de 2011.

Sin olvidar que pudo rodar nuevamente en el país en el que nació y del que nunca renegó.A pesar de lo que se comentó y escribió en su día con no cierta “mala uva”, como se dice en España.

Cuando han trascurrido meses de su muerte, Raúl Ruiz sigue siendo centro de interés para los cinéfilos, especialmente para aquellos interesados en descubrir las claves de su imaginativo mundo de metáforas, de dobles o mas lecturas, de fábulas, de fantasías, de versos y prosas.De un cine que no guarda relación con historias lineales y finales convencionales a los que el llamado cine comercial nos tiene acostumbrados.

Aquí en Madrid, la Filmoteca Española ha programado desde mayo a octubre una retrospectiva que incluye una extensa y cuidada muestra del amplio e intenso legado del director chileno.

El interés por el cine de Ruiz ya se ha visto compensado con el estreno mundial de su película póstuma y a la vez autobiográfica- La noche de enfrente- y la presentación de un libro que lleva su nombre y en cuya edición han participado destacados críticos y cineastas, además de su viuda, Valeria Sarmiento.

Hay que decir que la Filmoteca española ha seguido muy de cerca la trayectoria del realizador chileno. Ya en la década de los 80 le dedicó una retrospectiva. Esto quiere decir que los amantes del cine sí conocen al director Raúl Ruiz en su verdadera dimensión, no así el gran público debido a que han sido pocas las películas por él dirigidas que tuvieron una distribución comercial en España.

Valeria Sarmiento, viuda de Raúl Ruiz, también directora y encargada de montar las películas de su marido, comentaba ahora en Madrid que nunca pudieron entender esa falta de interés. Ella cree que en España se tenía la idea de que Raúl Ruiz era más francés que chileno- la o intercalada que le pusieron a su nombre pudo tener algo que ver en la confusión- por lo que era visto como una cineasta muy intelectual para los gustos hispanos.

A lo que se añade el afecto demostrado hacia él por Cahiere du Cinema, que para conmoción del mundo intelectual de los ochenta, tuvo la “osadía” de dedicar un número completo al director chileno. Un honor reservado para los grandes talentos. Y eso algunos no se lo perdonaron.

En cierta medida, su película Misterios de Lisboa, premiada en el festival de San Sebastián en 2010 y la posterior proyección comercial deshizo esa idea de INALCANZABLE o de EXPERIMENTAL que perseguía al director chileno.

Precisamente, el español Miguel Marías, crítico español, escribe en el libro homenaje a Raúl Ruiz- edición Cátedra-Filmoteca Española- que con la complejidad de sus películas Ruiz podían cautivar a unos, y provocar odio en otros.

Y añade que “por Ruiz se podrá sentir mayor o menor afinidad con sus mundos, sus intereses, sus trucajes, sus plásticas, sus cromatismos, sus arcaísmos, sus fantasías, sus retóricas, sus imaginerías, sus osadías, sus laberintos, sus bromas, sus astucias….pero su ingente obra debiera imponer respeto, aunque solo fuera por sus dimensiones, por el esfuerzo que implica, por la imaginación derrochada para hacer los más posible con los mínimos elementos y valiéndose de todos los recursos no ya del cine sino de otras formas de expresión, representación y narración inventadas por el hombre.”

Y cuánta razón tiene el español Miguel Marías. En La noche de enfrente, su película póstuma, su legado cinematográfico más íntimo, como reconoce Valeria Sarmiento, se reúnen novela, poesía,ensayo,teatro, pinturas, música, fábula , a los que se añaden géneros infravalorados , como pueden ser los culebrones o series de televisión, el cancionero popular o las sombras chinescas.

En este homenaje de varios meses de la Filmoteca Española, los que conocieron de cerca a Raúl Ruiz, críticos como Marías, Valeria Sarmiento, el compositor Jorge Arriagada o el productor François Margolin, han coincidido en que las películas del director chileno no son de una lectura sino de múltiples interpretaciones. Y es por ello que recién ahora, cuando sean revisadas, se podrá empezar a conocer la verdadera dimensión de su obra extensa e intensa.

Solo basta recordar que Raúl Ruiz dirigió unas 120 películas (o muchas más), sin contar montajes teatrales o de ópera. Y en cada uno de ellas estampó un sello que no puede ser comparado con nadie.

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03 jun 2012

Chile debe mejorar si quiere seguir soñando

Quedó en el grupo de clasificación al Mundial 2014, tras ganar merecidamente a Bolivia en La Paz. Ganar a Venezuela en Puerto La Cruz, el próximo sábado, afirmaría la opción.

Tal como lo hiciera el 2006, clasificatorias al Mundial de Alemania y el 2010, clasificatorias a Sudáfrica, Chile repitió ante el débil conjunto de Bolivia el 2-0 en los 3.600 metros del Estadio Hernando Siles, y superó el deficiente piso (¿no merecería una sanción por esta falla?)que le impidió jugar a ras de suelo.

Pese a su impericia técnica, la selección local, aprovechó el desconcierto inicial de los chilenos y se acercó reiteradamente al arco de Bravo con peligrosos centros, conectados, afortunadamente, con imprecisos cabezazos.

Asimismo, una mano involuntaria de Marcelo Díaz no fue sancionada con penal. Pero a los 16 y 26 minutos tuvo dos propicias ocasiones en los pies de Pablo Escobar y Alejandro Chamucero, que fueron desbaratadas con excelentes achiques y estiradas de Claudio Bravo, quien mantuvo su excelente rendimiento en todo el partido.

Ello permitió de paso olvidar los desaciertos en su sector de Osvaldo González y Pablo Contreras, éste incluido después de haber sufrido un desgarro el 12 de mayo y no haber jugado desde esa fecha, error que pudo haber costado caro.

Sólo los jugadores que se encuentran sin problemas de salud en un 100% deben jugar, es una regla que los técnicos deben respetar.

Los muy buenos desempeños de José Rojas, Eugenio Mena, Arturo Vidal y Marcelo Díaz provocaron equilibrio y a los 45 minutos una acción de Suazo que continuó Charles Aránguiz entrando con impresionante velocidad por el centro, permitió el primer gol chileno y la tranquilidad en el equipo.

En el segundo tiempo, Chile, más seguro, controló las acciones, apuntalado en maniobras individuales de Alexis Sánchez, quien sólo era detenido con fuertes faltas, que significaron 5 amarillas y una expulsión a Bolivia (Luis Gutiérrez, a los 53 minutos), que Chile no supo aprovechar, sin cambios tácticos por el sector donde jugaba el defensor.

Increíblemente, Bolivia, con 10 jugadores pasó a dominar. Los cambios en la parte final del partido de Luis Pedro Figueroa y Eduardo Vargas por los anodinos e imprecisos Matías Fernandes y Humberto Suazo, fueron aciertos del DT Claudio Borghi.

El ex puntero de la “U”, inquietó de entrada y lo culminó a los 82 minutos, con un veloz ataque y un fuerte disparo que superó al arquero Vaca, pero dio en el palo. Vidal muy atento recogió el balón y con fuerte empalme de derecha “quebró “las manos del guardavallas. El encuentro se decidió. Bolivia no tuvo nueva opción y Chile manejó los minutos finales.

Aplausos de los cerca de 5 mil hinchas chilenos que viajaron a La Paz y alegría en el plantel, que quedó en la segunda ubicación de la etapa clasificatoria y ahora debe jugar con Venezuela, quien volvió a sorprender con una empate a uno en Montevideo ante Uruguay, con mucho orden y capacidad en ataque y defensa.

El único descuido en todo el partido, lo aprovechó Forlán para batir a Renny Vega. La defensa individual de los venezolanos fue un murallón casi imposible de superar por el invicto elenco uruguayo.

Borghi tendrá que trabajar tan fuerte y bien como en Calama, para recuperar a Fernandes, Suazo, y Contreras y preparar los eventuales sustitutos.

Asimismo estudiar cómo superar la marcación individual venezolana y preparar alguna fórmula defensiva de pressing, para impedir las salidas y avances rivales, que no hubo en La Paz, quizás por el problema de altura.

La selección ganó nuevamente, sin haber mostrado todavía algún estilo o esquema que la identifique y aumente su potencial.

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02 jun 2012

Zambullón

Época de temporales. La economía mundial se desliza en picada hacia la tan anunciada doble zambullida. Por ahora, el ojo del huracán está en Europa, cuyos mercados financieros parecen estar cerca de su sima secular.

Ello está todavía lejos en el caso de EE.UU., que sigue disfrutando del financiamiento del resto del mundo, lo que no va a durar mucho. Los mercados emergentes se tambalean pero siguen muy inflados.

El de Chile continúa en la estratosfera. No hay crisis que dure cien años y ésta lleva doce sin topar fondo.Con suerte, la enérgica intervención de los Estados la dejará arrastrarse por varios años sin llegar a una depresión catastrófica, como en Japón.

No hay vuelta que darle: antes de haberse recuperado de la Gran Recesión del 2007, la economía mundial viene nuevamente para abajo. Así lo comprueban, por ejemplo, los principales indicadores que compilan el Financial Times y Brookings Institution, que resultan muy ilustrativos al respecto.

Muestran que la producción real, los mercados financieros y el índice de confianza empresarial, vienen de baja desde hace un año y caen nuevamente en territorio negativo durante el 2012.

Las economías emergentes siguen muy de cerca los movimientos de los desarrollados y los amplifican en el caso de los mercados financieros, es decir, suben mucho más y caen más bruscamente. Ello se verifica asimismo en el caso de China, por ejemplo.

Como han venido reiterando los principales analistas, la crisis se inició con el siglo y es de las que hoy se denominan “seculares.” Éstas se caracterizan porque varios ciclos normales se suceden hacia abajo antes de topar fondo y recuperar su trayectoria en ascenso.

Las grandes crisis del siglo XX, precipitadas en 1929 y 1969, tardaron más de una década en topar fondo y cuando lo hicieron, los mercados financieros se encontraban mucho más deprimidos que en la actualidad, lo cual es un buen indicador de que falta bastante por caer.

Como se sabe, en estas grandes turbulencias el agua retorna a su nivel, es decir, se restablecen violentamente los equilibrios perdidos. Uno de ellos es la hipertrofia de los activos financieros – bolsas de valores, carteras de préstamos bancarios, precios de materias primas, etc. – los que habían venido creciendo muy por encima de la economía real.

Es decir, habían subido más que el valor agregado, cuya evolución mide en forma precisa el Producto Interno Bruto (PIB) mundial.

A la larga ello resulta evidentemente insostenible, puesto que el dinero no hace parir dinero por sí solo, como comprobó Adam Smith, quién descubrió que el PIB crece en la misma medida que la cantidad, intensidad y calificación, de las horas de trabajo humano destinadas a producir bienes y servicios que logran venderse en el mercado.

Solamente en el caso de algunos países de Europa y particularmente en Grecia, por ejemplo, los mercados financieros parecen estar llegando a su sima. Las carteras bancarias se han castigado ya a lo menos en tres cuartas partes y la bolsa de comercio parece estar cerca de lo más profundo del hoyo, si se la compara con las utilidades de las empresas durante los diez años precedentes, lo que es un indicador utilizado frecuentemente para esta medición.

Otros países como España, parecen encaminarse rápidamente en la misma dirección. Así lo afirma el historiador económico Russel Napier, en una entrevista del 28 de mayo con James Mackintosh del Financial Times. Los demás mercados financieros todavía debería caer mucho más, significativamente los EE.UU., que se mantiene principalmente porque el resto del mundo le sigue pasando recursos a cambio de dólares todavía muy sobrevaluados, afirma Napier.

Todo ello no es acabo de mundo. En el caso de Europa, lo más probable es que lejos de disolverse el euro y el mercado común, suceda lo contrario: sus líderes profundizarán la integración fiscal y terminarán reforzando las instituciones estatales supranacionales que han creado trabajosamente a lo largo de medio siglo.

Otros países grandes saldrán de la crisis reforzando su mercado interno y devaluando sus monedas para licuar sus activos financieros. Paul Krugman, en una notable conversación con Martin Wolf del Financial Times, publicada el 26 de mayo por ese medio, manifiesta que la mejor salida para los EE.UU. es seguir el ejemplo del Japón en las últimas dos décadas, que ha licuado los activos financieros forzando a los inversionistas locales a prestarle dinero al Estado a tasas negativas, al tiempo que ha mantenido e incluso incrementado el ingreso per cápita a pesar de una economía estancada.

Para Chile, sin embargo, las noticias son muy malas, debido a la extrema vulnerabilidad en que ha sumido a su economía la locura neoliberal, fomentada por las grandes corporaciones rentistas que hegemonizan la elite.

Las exportaciones, que llegaron a representar un 47 por ciento del PIB el 2007, todavía no recuperan su nivel máximo de entonces, si se las mide en UF y ahora vuelven a bajar.

El precio del cobre, que representa más de la mitad de las mismas, se está desinflando rápidamente: ha caído casi un tercio desde su máximo y probablemente caerá mucho más todavía antes que la crisis tope fondo.

Algo parecido ocurrirá con otros minerales, que sumados al cobre alcanzan a dos tercios de las exportaciones, y también otras materias primas.

La bolsa de comercio y el peso se han valorizado artificialmente hasta lo indecible, a merced de especuladores internacionales y las AFP, que ingresan y retiran divisas a su amaño, gracias a la permisividad del Banco Central: la bolsa chilena medida en euros o dólares sigue siendo una de las más infladas del mundo, a pesar de su “corrección” de los últimos meses; en el último año es la que más ha bajado medida en dólares, con dos o tres excepciones.

Para que decir los fondos AFP, que han sostenido la ilusión de un crecimiento de más de ocho por ciento promedio anual a lo largo de tres décadas: el 2008 perdieron un tercio de su valor y la mitad en el caso del fondo A.

En los últimos dos meses han perdido cinco mil millones de dólares y en los últimos cinco años no han ganado un peso; al revés, el fondo A está un quinto más bajo que entonces, en términos reales.

Esto va a continuar, hasta que la ganancia de largo plazo se ajuste a lo que dan los mercados financieros en realidad, que no excede uno por ciento anual en promedio.

Hay que reconocer que el ministro de Hacienda y el Presidente parecen estar plenamente conscientes de todo lo anterior. Nunca han caído en el optimismo obsesivo de los operadores financieros, que son usualmente los más consultados por medios de comunicación que parecieran andar a la caza de inversionistas incautos.

Por el contrario, desde hace meses han anunciado que tienen preparado un contundente conjunto de medidas fiscales y monetarias para enfrentar un eventual recrudecimiento de la crisis. Habrá que ver.

El capitalismo se va a recuperar de esta crisis al igual que de las anteriores, pero la locura neoliberal no, como dice Eric Hobsbawm.

En el caso chileno, antes que termine la crisis se va a acabar con el movimiento irrestricto de capitales externos, el modelo exportador con apertura unilateral, el libre acceso sin cobro a los recursos naturales, las AFP y muchas otras distorsiones y frescuras neoliberales.

¡Mala cosa Willy!

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02 jun 2012

Para hacer justicia

7.625 menores esperan por una atención psicológica, el ingresar a un programa de Sename, o vivir en una residencia. Datos que fueron emitidos en un reciente informe de la Contraloría General de la República.

Probablemente esta cifra nos impresiona y a nadie deja indiferente, máxime cuando se refieren a niños y niñas maltratados o abusados sexualmente.

Sin embargo, sin desconocer, ni desmerecer la gravedad de lo enunciado, y además en algunos casos, la falta de higiene, precaria e inadecuada infraestructura, pésimos e ineficientes profesionales, creemos que es de toda justicia decir, que esta aguda situación -endémica en Chile – no es cuestión de hoy, ya que es una problemática que acontece desde los años 60 con la creación de la Ley de menores.

En este mismo sentido tiene mucha razón el señor Rolando Melo, Director del Sename, cuando afirma un déficit presupuestario y de plazas, cuestión que se viene reiterando por decenios.

No nos cabe duda que la crítica situación evidenciada por la Contraloría, se fundamenta principalmente por el tema presupuestario, asunto que no ha tenido solución a pesar de las innumerables opiniones orientadas a mejorar dicha realidad.

Con todo, no hay que desconocer que se avizoran mejores tiempos en esta perspectiva, ya que se acordó por Ley, cuestión que ya se ejecuta, aunque de modo progresivo, un aumento anual en la subvención hasta llegar a un nivel razonable.

Tanto para el Gobierno y en particular para el Sename, las instituciones privadas especializadas en el área, deberían ser un gran aporte en cuanto a que colaboran directamente a solucionar las carencias de plazas, como a sí mismo desarrollando planes y programas para el tratamiento de estos niños y niñas.

No podemos desconocer que la institución señalada ha debido recibir, en los últimos tiempos, una gran avalancha de casos, colapsando sus propias instalaciones por la derivación de menores por parte de entidades colaboradoras, que han tenido que cerrar por déficit presupuestario.

La Fundación Paternitas en un determinado momento optó por el cierre de uno de sus programas. Medida que posteriormente fue revocada, en virtud que nos pareció irresponsable liberarnos de un tema social de esta envergadura, descansando sólo en el Sename, aunque nuestro presupuesto fuera exiguo.

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02 jun 2012

Deseos culpables

En la película Shame el cuerpo del actor se adueña de la pantalla, de forma completamente devastadora, sobre unos espectadores que tal vez puedan encontrar algún matiz en este personaje en el cual reflejarse de manera profundamente inquietante.

El protagonista de Shame es Brandon ( Michael Fassbender), aparentemente un triunfador absoluto.Treintañero, con una presencia física imponente, un trabajo incierto pero de éxito, un pequeño y lujoso apartamento en Nueva York, y una vida sexual incesante.

Al principio el personaje deslumbra, y brilla pero pronto veremos cómo detrás de esa caratula lo único que hay es un profundo vacío y un dolor humano ancestral. El sexo en la vida de Brandon es una respuesta a una gran culpa, una válvula de escape, una forma de camuflar su imposibilidad de entablar una sola relación con un mínimo de profundidad y compromiso.

Habitan en él los tortuosos entresijos de la soledad y la incapacidad de comunicación y diálogo con el mundo. Sin embargo todo en él y en su entorno parece funcionar y fluir en una tensa perfección.

Todo cambia provocando un giro y una inquietud mental en el protagonista el día en que su hermana irrumpe en su vida nuevamente.

Inestable, confundida y muy sola, la presencia y el precario equilibrio de Sissy perturban a su hermano hasta el punto de hacerle sentir y traerle de regreso anidados demonios infantiles cargados de culpa, generando así también el único vinculo humano que le queda en su vida.

Desde ese momento su dependencia animal por el sexo en todas sus formas, se convierte en algo que socialmente debe ocultar, algo que a los ojos de los demás le provoca una profunda vergüenza.

En un momento de la historia, Brandon que intenta revelarse inútilmente ante su despiadada y adictiva naturaleza, confirma que es incapaz e impotente literalmente, de amalgamar sexualidad y afecto, caricias y miradas con una mujer que se disponga hacia él para algo más que una descarga urgente, exenta de tarifa.

Desde ese momento su caída en picada hacia las inciertas profundidades del infierno que habita y domina su carne resulta ya inevitable.

Steve McQueen, además de excelente director es también un notable guionista, se acerca a la descorazonadora historia de forma envolvente, magnética y más que sugerente.

Sus potentes y cuidadas imágenes atrapan al espectador cual si fuéramos furtivos voyeristas, no queremos salirnos de este viaje mental al que nos ha invitado, por más que nos gustaría hacerlo en más de una ocasión ante la incomodidad provocada por la crudeza y su valiente opción de no soltar al protagonista y su carga de dolor, ni un solo segundo del lente de la cámara la que junto a su cuerpo conforman la cárcel perfecta.

McQueen juega con el montaje en varias secuencias de forma absolutamente brillante consiguiendo momentos de cine prodigiosos.

El enfermizo círculo sobre el que gira la vida del personaje está narrado con fuerza, con una cámara en mano que busca incesantemente y no acaba de encontrar, provocando una desazón claustrofóbica considerable.

La adicción a la carne del protagonista reflejada en nosotros espectadores como un espejo roto, culmina con una secuencia de trío soberbia, en la que la expresión dolorosa de un rostro completamente desencajado lo dice todo sobre la debacle ya no solo personal sino atávica y universal en la que queda sumido el ser humano esclavo de su naturaleza “semen y sangre” diría un poeta maldito.

El actor llegado a ese punto, ha hecho una demostración de elegancia, valentía, sutileza y desgarro difícil de olvidar. Una naturaleza excedida y desbordante se enfrenta cara a cara con la imposición cultural adquirida ¿donde está realmente la suciedad?

Carey Mulligan interpreta a su hermana personaje catalizador de la catarsis que sufre el protagonista.

Suyo es tal vez el momento más emocionante y triste de este drama. Una interpretación del clásico New York, New York que queda ya grabada en las retinas y en los oídos como uno de los momentos más gloriosos dados por el cine en mucho tiempo.

Ella más tarde, sentada de espaldas en un sofá junto a su hermano viendo en el fondo desenfocado unas caricaturas antiguas en blanco y negro en TV es el escenario perfecto para que el guion deslice entre líneas la génesis prohibida de tanto dolor.

Dos hermanos unidos trágica e inevitablemente por las cicatrices de una frustrada fuga suicida, permanente y eterna.

Pero el comienzo y la salida están afuera en la urbe, en el tren subterráneo, en ese mar humano, en esas aguas se articula una secuencia de montaje húmeda, de miradas de soslayo maquilladas y lagrimosas que indican la única salida en la estación de destino de este viaje seductor y doloroso al que hemos sido gentilmente invitados. Reiniciarlo todo desde esa prisión de la que no se puede escapar…. el cuerpo.

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01 jun 2012

La derecha y Bachelet

Confieso haber votado por Bachelet con ciertos reparos. Declaro que efectivamente su gobierno no me gustó, más que por ella, por lo que yo me temía y sucedió: los ministros que tuvo y los manejos políticos de sus allegados. Confío en que el mundo progresista encontrará otro candidato que lo represente, ya que si bien ella es una muy buena persona, está claro que no sabe elegir a sus colaboradores.

Pero aun con ello, nada de eso me permite justificar esta conducta de la derecha política que deja en claro la decisión de “matar” políticamente a la ex presidente.

Así como hace unos años “inventaron” su liderazgo para frenar a Soledad Alvear, ahora desatan esta campaña para destruirla. Porque intentaron levantar a Golborne, pero éste, después de un año de regalonerías periodísticas y piñeristas, se ha empinado sólo en un tímido 7% de las encuestas frente al 51% de Bachelet. Entonces, para que uno de los suyos gane la próxima elección presidencial, debe montar una operación política destinada a liquidar la imagen que les hace sombra.

Con tal finalidad han reflotado los sucesos del terremoto y maremoto del 2010, tratando de guiar la percepción ciudadana hacia su afirmación principal: que si Bachelet hubiese actuado de otro modo, los muertos habrían sido menos. Entonces, ella es responsable de las muertes de cientos de chilenos.

No han trepidado en mentir descaradamente y en utilizar todos los elementos propios de una operación política, hasta el extremo de presentar documentos ya conocidos como si fueran nuevos, escandalizando con los contenidos de videos que todos habían visto, pero cuya repetición les permite agudizar el ataque, intentando confundir a los ciudadanos.

Por ejemplo, lo de Juan Fernández. El alcalde entrega (vía Longueira, el canalizador) un video en el que aparece él y carabineros conversando con la Presidenta. Ese video y esa conversación eran conocidos por todos los interesados, puesto que el 13 de marzo de 2010 en radio Cooperativa Michelle Bachelet habló de ello.

Lo interesante es esto: se trata de decir que si ella hubiese querido ocuparse del asunto, con la información de la isla habría bastado para evacuar Talcahuano. Claramente absurdo.

Pero, de todos modos, ella se hace la pregunta y dice que podría estar dispuesta a hacerlo, aunque agrega: “pero la Armada insiste en que no hay riesgo de Tsunami”.

¿A quién creerle? ¿a su intuición o a los organismos técnicos? Podríamos decir: “Si fuera Presidente habría seguido mi intuición”. La respuesta sería: “Por eso no es Presidente”. (A todo esto el comandante en jefe de la Armada dormía en su casa, pues no había peligro alguno)

Porque si de evacuaciones se trata, quienes debían disponer esa medida eran las autoridades locales.

¿O para salvar la vida es necesario que la orden venga desde Santiago?

¿O es que si no me dicen los gobernantes del peligro que corro yo me voy a quedar esperando la muerte en el mar? Quienes estaban en el terreno, como lo hizo un carabinero en algún pueblo costero, eran los obligados de resolver la evacuación. ¿Caerán entonces los alcaldes y policías que callaron esa noche y no fueron capaces de tomar medidas?

Si en torno al terremoto ella es responsable políticamente de algo, no cabe duda que es de no haber declarado la emergencia y en consecuencia no haber disminuido los saqueos. Eso tendrá que explicarlo durante mucho tiempo, porque claramente fue un error ante evidencias que todos veíamos por la TV o escuchábamos en la radio.

Yo espero que los Presidentes sean personas razonables y que no les baste su intuición o su instinto para tomar decisiones. Ella siguió su instinto (así lo dijo) respecto del Transantiago y se equivocó. Un Presidente debe funcionar de acuerdo con los aparatos del Estado. Si no, ¿para qué existen?

Han perdido la calma porque su candidato preferido no da más que un séptimo de la señora Bachelet. Y los otros “líderes” no logran posicionarse… ¿Tendrá que aparecer un “tapado”?

Dejen a la señora tranquila, pues ella sabe que podría ganar, pero también sabe que le sería muy difícil gobernar por la situación de los partidos y la incompetencia de quienes ya una vez la acompañaron.

Lo más probable es que no acepte, lo más razonable es que siga su camino por donde va ahora, lo más conveniente es que avancemos en un proceso renovador de nombres, ideas y programas.

La derecha ha perdido la calma.

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01 jun 2012

¡Hasta cuándo la majadería!

El lamentable espectáculo organizado por la segunda comisión investigadora de la Cámara de Diputados, con el fin de perseguir supuestas responsabilidades políticas por las muertes causadas por el maremoto que sucedió al terremoto del 27 de febrero de 2010, entre las 3:49 y las 6:40 de la mañana, es un verdadero insulto a la inteligencia de los chilenos y a la lógica más elemental.

En primer lugar, la ex-Presidenta llegó a las oficinas de la Onemi a las 5 de la mañana, cuando ya habían ingresado cuatro olas en Constitución (donde se produjo la mayor cantidad de muertes), dos en Juan Fernández, Talcahuano, Dichato, Pichilemu y San Antonio, y a lo menos una en Lebu, Tirúa y Corral.

A esa misma hora el Shoa ya había cancelado la alerta de maremoto que poco antes había enviado (en un lenguaje indescifrable) a la Onemi, a las 4:07.

Al momento de su llegada, la principal preocupación de la Presidenta y las demás autoridades presentes en el lugar, era recabar información sobre la intensidad y efectos provocados por el terremoto, cuya ocurrencia era el único hecho cierto hasta ese momento.

A la Presidenta no se le informó de la alerta de maremoto, precisamente, porque ya había sido levantada por el organismo técnico en la materia, esto es, el Shoa.

Por otra parte, las olas que se produjeron con posterioridad a la llegada de la Presidenta a la Onemi habían sido precedidas por sucesivas olas anteriores, de manera que la población ya estaba sobre aviso acerca del anómalo comportamiento del mar con posterioridad al sismo.

Lo que la gente no sabía, en cambio, era que en un maremoto las olas más destructivas normalmente no son las primeras –tampoco las últimas–, razón por la cual muchos volvieron a sus casas, después de haber escapado inicialmente hacia los cerros. Pero esto sólo lo sabían los expertos del organismo norteamericano especializado en detectar y alertar sobre posibles maremotos (el Pacific Tsunami Warning Center, más conocido por su sigla PTWC), tal como lo indicaban los informes que remitieron al Shoa aquella noche, informes que ni la Presidenta, ni ninguna de las personas que se encontraba en la Onemi tuvo a la vista, puesto que la contraparte chilena del PTWC es el Shoa.

Esto deja en evidencia otro aspecto clave: la sola alerta de tsunami no habría bastado, pues nadie sabía exactamente en qué consiste un tsunami (palabra ajena a nuestro idioma), pero tampoco habría sido muy distinto si se hubiese empleado la palabra castellana maremoto.

Pues era necesario saber cuánto tiempo después del sismo podían presentarse olas gigantes, cuántas olas cabía esperar, la respectiva intensidad de cada una y cuándo podía estimarse que el peligro había pasado. Y esto, en el bien entendido de que no es humanamente posible predecir con absoluta certeza cuándo y dónde va a ocurrir un tsunami, ni siquiera para quienes han dedicado toda su vida a estudiar esta clase de fenómenos, como han dejado en claro los expertos norteamericanos.

Por lo tanto, no deja de llamar la atención que una de las cosas que se le reprocha a la ex- Presidenta es no haber empleado el término de marras cuando habló con los medios, a eso de las 7 de la mañana, como si lo decisivo fuese el lenguaje utilizado para describir lo que había ocurrido y que ya nada podía cambiar, cualquiera que fuera el nombre que se le diera.

Según relata el alcalde de Juan Fernández (que, por cierto, es militante de uno de los partidos que apoya al actual gobierno), él se comunicó con la Presidenta aproximadamente a las 6:50 de la mañana, después de que lo hiciera un funcionario de Carabineros, ocasión en que ambos le informaron sobre lo ocurrido en la isla a causa del maremoto, incluida la pérdida de vidas humanas.

De esta entrega de información el alcalde extrae la peregrina deducción de que, si la Presidenta hubiera transmitido esta información al resto del país, se habrían podido salvar vidas humanas, lo que es derechamente una falacia, pues las olas destructivas ya habían tenido lugar antes de esa conversación.

Y por si no estuviera ya meridianamente clara la verdadera finalidad que persigue la susodicha Comisión con su furia investigadora (que no trepida en aprovecharse incluso del dolor de las víctimas), la misma queda patente en la insólita intervención de cierta parlamentaria que sostuvo que “si Bachelet hubiera llamado a Juan Fernández para avisar que en el continente había habido un terremoto [que no se sintió en la isla], entonces nadie habría muerto en Juan Fernández” (!).

Para rebatir tan liviana como absurda afirmación baste recordar que las dos olas que azotaron Juan Fernández ocurrieron a las 4:25 y 4:30 horas, respectivamente, es decir, cuando la Presidenta todavía ni siquiera había llegado a la Onemi, sin perjuicio de que no es función de una Presidenta de la República avisar sobre la ocurrencia de fenómenos telúricos a cada una de las comunas del país.

También se ha hecho mucho caudal de la llamada efectuada por un concejal de la isla a la oficina central de la Onemi, a eso de las 5:15 de la mañana, sin que se precise exactamente con quién habló.

Aparte de que ésta fue una comunicación más en el fárrago de informaciones recibidas esa noche, de la que muy probablemente la Presidenta no tomó conocimiento en ese momento, pues sólo hacía pocos minutos que había llegado a la Onemi, es preciso destacar que una persona que carece de conocimientos especializados en materia de maremotos, no está en condiciones de extrapolar lo informado por el concejal respecto a lo ocurrido en una pequeña isla situada a 600 kilómetros del continente, a zonas costeras a lo largo del país, máxime cuando al mismo tiempo recibía información en sentido contrario del organismo técnico pertinente.

Cabe recordar que en el caso del maremoto que afectó al sudeste asiático el año 2004, el sismo que lo originó tuvo su epicentro a más de mil kilómetros de distancia de los países que sufrieron con mayor rigor los embates del agua, donde el sismo no fue percibido.

Y volviendo al maremoto del 27 de febrero en Chile, es preciso recalcar que a la hora en que el concejal llamó a la Onemi, las mayores olas ya se habían producido o se estaban formando en esos mismos instantes, de manera que aun cuando las comunicaciones hubieran funcionado con normalidad, la alerta ya no podía enviarse oportunamente.

Así es que, de una vez por todas, ¡un poco más de seriedad!

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01 jun 2012

Una nueva mayoría social y política

Los partidos de oposición se encuentran en un proceso de rearticulación y redefinición de sus políticas de alianzas. Alentados por la comodidad de situarse en la oposición para realizar dicho debate, están exentos de la premura de las obligaciones y espacios de poder que se tiene cuando se está en el gobierno.

El fenómeno también tiene otros componentes. La posibilidad cierta de volver al poder gubernamental y el amplio abanico de fuerzas políticas al interior de la oposición, hacen de una mayor complejidad el debate respecto de la política de alianza.

En efecto, tenemos una dispersión de partidos políticos (formales e informales desde un punto de vista de la ley de partidos políticos); de movimientos sociales y ciudadanos (emergentes y con cierta tradición); de candidaturas presidenciales (estamos llegando a la docena desde el mundo de la oposición) y de organizaciones sociales abiertamente opositoras a Piñera (CUT, CONFECH, Colegio de Profesores, entre otros) todas son variables cruzadas, a veces, por las mismas personas que participan de diversos roles.

El cuadro anterior puede ser visto como una dificultad, problema u obstáculo o bien como un desafío, una posibilidad o un impulso a la conformación de un nuevo referente.

Es en este cuadro donde surgen posiciones atávicas de los actores políticos en torno a fórmulas tradicionales. Entiéndase mantener la Concertación o pretender formar un referente de izquierda.Todo lo anterior marcado por el debate del supuesto protagonismo que se quiere imponer, en el referente político que llegará al poder en marzo del 2014.

¿Cómo ordenar dicho debate? La fórmula está en la discusión en torno al programa de gobierno que, según la opinión de varios actores, debería estar marcado por el modelo de desarrollo a construir en el Chile actual.

Sin duda es un debate con muchas perspectivas de futuro, frente a otros que quieren revivir posiciones de hace 40 años atrás para definir el conglomerado político del próximo año. En lo personal me parece sospechoso y ya probado dicho argumento (recordemos la campaña de Pinochet en los 80 para evitar la unidad de la oposición de entonces).

Sin desconocer el mérito y la importancia de la Historia para explicar la situación actual, creo que la línea divisoria para una política de alianza debe estar en torno a las posiciones que se tienen con respecto a temas como la renacionalización del cobre, la educación pública gratuita y de calidad o el impulso a una asamblea constituyente que elabore una nueva Constitución.

Es así que en algunas comunas se han conformado frentes amplios de convergencia social y política que, con mucho esfuerzo y poca visibilidad en los medios masivos, han desarrollado una práctica y experiencia política de debate y de acción sobre diversos temas, salvando coyunturas electorales y proyectando los compromisos de unidad hacia más adelante, en torno a un esquema de modelo de desarrollo a construir desde las bases políticas y sociales del país.

Siempre surgirán voces que quieran establecer los factores de división antes que los de unidad, los que quieran recordar la historia pensando en dinamitar el presente más que iluminar el futuro, los que privilegien proyectos individualistas (rayando en el narcisismo) antes que proyectos mancomunados, sin colocar ningún elemento de distinción contra los verdaderos adversarios políticos.

Nos referimos a los que controlan las grandes fortunas y privilegios, los que manejan los grandes medios de comunicación, los que acumulan sus riquezas para ellos y para sus hijos, los que venden nuestros recursos naturales a cualquier capital con tal de que se puedan asociar con ellos, en definitiva y desgraciadamente, los verdaderos dueños del país.

Por lo anterior, estamos los que planteamos: ni Concertación, ni Frente de Izquierda sino una nueva mayoría social y política, un nuevo conglomerado que se genere en torno a la construcción de un modelo de desarrollo para el país: un Frente Amplio de Convergencia Social y Política.

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01 jun 2012

La derecha misógina

Independientemente de algunas acepciones más discutibles, parece haber consenso en entender la misoginia como la manera de pensar que establece que el hombre debe liberarse de cualquier tipo de dependencia del género femenino.

Así, el misógino o misógina, entonces, es aquel individuo que ejerce un desprecio por la mujer, y critica, odia y menosprecia no sólo las actitudes que las mujeres pueden tener en circunstancias particulares, sino su rol permanente dentro de la sociedad.

Algo de eso pareciera estar recorriendo a la derecha chilena.

Y para este temor misógino, tiene dos referentes que les rondan y siguen permanentemente.

A una, Camila Vallejo, la agreden por “estar en todas partes”. A la otra, Michelle Bachelet, “por no aparecer nunca”.

Misoginia y esquizofrenia parecen presidir entonces la conducta de nuestros buenos amigos de la derecha local.

Sin embargo, al igual que El Quijote, pero con mucho menos glamour que este, intentan pelear con molinos de viento; es decir, con sus propios fantasmas, con sus temores.

Es como el niño, que sabe que lo ha hecho mal y por lo tanto, no quiere que despunte el día, cuando tendrá que enfrentar su realidad.

Los que hoy gobiernan, al igual que los niños mal portados, saben que lo han hecho mal, muy mal. Y entonces añoran que el tiempo se detenga, pues, cada vez están más cerca de tener que despertar y enfrentar las consecuencias. Una realidad que se les presenta con rostro de mujer. Y de mujeres que los aterran.

Y claro, ellos son los hombres que saben mandar, siempre lo han hecho, sin que nadie les discuta.

Desde la casa al estado. Desde la A a la Z. Y ahora vienen estas mujeres a estropearlo todo.

Una a subvertir el orden, el orden de siempre, el que no debe cambiar nunca.La otra con un lenguaje acogedor, que tiene cariño para todos, incluso para ellos, los que le temen. Tal vez porque su mayor temor sea terminar también queriéndola, como el resto del país.

En otra época ya pasó eso, cuando los empresarios sembraron la campaña del terror por la llegada de un nuevo presidente socialista y, a la salida de éste, le declaraban su amor.

El terror de terminar amando a Bachelet no los deja dormir. Y saben que tienen que despertar.

A estos misóginos de nuevo cuño hay que recordarles la frase del escritor francés Alfred Musset: “La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella”.

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