21 may 2013

Piñera al rojo

El clásico entre la U y la UC sirvió de marco para el retorno del Presidente Sebastián Piñera a su club de siempre, al de sus amores, la UC y no al del negocio.

El fervor real con que celebró los goles no dejaron indiferentes a quienes recordaron que el Presidente como candidato compró la mayoría de las acciones de Colo Colo y se integró al club declarándose colocolino de corazón y negándose incluso a vender sus acciones cuando estas ya aparecían como un claro conflicto de interés. Muchos sostuvieron que el Presidente quiso simplemente hacer un negocio y, de paso, influir electoralmente, en los hinchas del club más grande y popular de Chile.

Cuando su gobierno termina, un poco anticipadamente, y el Presidente siente que no tiene ninguna elección que ganar personalmente, vuelve a ser apasionadamente de la UC y solo se puede decir bien por el Presidente que vuelve a ser él mismo, deja de fingir y es el Piñera que comienza a retornar a la normalidad después de una enorme borrachera de poder que una vez lo llevó a decir que su gobierno sería el mejor de la historia de Chile, un poco rocambolescamente y sin fijarse mucho en la dimensión de lo que afirmaba.

Sin embargo, para los hinchas que ese día vimos celebrar a Piñera no nos pasa por alto un rasgo de su carácter, entre otros positivos y negativos como los que todos tenemos.

Su tendencia a la instrumentalización, a actuar siempre al borde de lo permitido legal o éticamente, casi como si ello fuera un estímulo, una necesidad psicológica a través de la cual establece una supremacía sobre los demás.

Esto, que puede ser una anécdota sin importancia, simplemente vista repetidamente por cientos de miles de teleespectadores del clásico, revela, sin embargo, uno de los rasgos de sus carácter y de su gobierno: la escasa confiabilidad que despierta en la ciudadanía y que le impide crecer en adhesión y disminuir la enorme brecha de impopularidad y de rechazo que mantiene en la ciudadanía cuando ya faltan pocos meses del término de su mandato.

Estos factores subjetivos pesan mucho en la consideración de la ciudadanía hacia Piñera y su gobierno. Porque tal como nadie podría afirmar seriamente que éste ha sido un buen gobierno, nadie podría afirmar tampoco, sin tener que hacer un gesto de sectarismo extremo, que ha sido un pésimo gobierno, que ha causado daño al país o que lo ha hecho retroceder en diversos aspectos.

Lo que ha ocurrido es que este gobierno tiene varios límites de fondo que no logra o no puede o no quiere resolver: en lo que cuenta, su extrema adhesión al modelo económico, su falta de coraje para abordar las reformas políticas y, yo diría sobre todo, su desconexión con la dinámica que vive el país, con esa nueva subjetividad que recorre Chile y que coloca en cuestión justamente lo que Piñera defiende.

Los gobiernos no son, en momentos en que las ideologías tienen un peso menor, conservadores o progresistas. Lo son en función de cómo se comportan frente a los desafíos que las sociedades están dispuestas a asumir y si en esas fases de cambio, que no se producen todos los días en la historia, se colocan o no a la cabeza de un proyecto de país que las encarne.

Si las cosas son así, este gobierno de Piñera que fue elegido porque podía representar una alternancia de cambio desde una derecha encabezada por un liberal, termina siendo un gobierno conservador, casi de ordinaria administración, incapaz de asumir las demandas de una sociedad más radical y muy lejos siquiera de comprender culturalmente a esta sociedad mas avanzada, liberal, diversa y compleja.

Un gobierno que además ha sido incapaz de generar un relato político de si mismo, que no logra mostrar una imagen nueva de la derecha chilena y desaprovecha una oportunidad que puede ser única, dado que la derecha gobierna democráticamente con larguísimos intervalos, el último duró 50 años, de proyectar al país el discurso de una derecha democrática que nada tiene que ver con la herencia institucional del pasado dictatorial.

Por el contrario, el verdadero drama de Piñera como líder, es que el único relato escrito es el de Novoa y si Longueira gana las primarias y se unge , como es lo mas probable, en el candidato de la derecha, el Presidente verá completamente subsumida su atisbo de herencia política en un discurso hegemónico de una derecha que como la UDI defiende lo que el país mayoritariamente rechaza y lo que es mas sorprendente no le importa, porque cree que las elecciones presidenciales están perdidas y que hay que simplemente preservar el poder que se tiene en el parlamento para proyectar ese discurso hacia el futuro y no el que Piñera soñó probablemente, en algún momento encarnar.

Se pueden entregar muchas cifras, pero el índice es si este gobierno responde o no a las exigencias de la sociedad y del desarrollo de hoy. Piñera no avanza nada en gratuidad y fin al lucro en la educación y no mejora la educación pública. Saldrá acorralado por las manifestaciones de protestas de los estudiantes que ya han botado a tres de sus Ministros del ramo.

No hay nada en protección del medio ambiente y en la formulación de un proyecto sustentable de desarrollo de la economía que preserve el agua, que genere energía limpia – el sector energía está paralizado -, que resguarde las ciudades de la voracidad edilicia.

No hay nada nuevo, ni siquiera un cambio legal que amplíe las facultades del SERNAC, para proteger a los usuarios y consumidores de los abusos de las empresas y del sistema financiero, de la colusión en precios y tarifas, de los engaños en los servicios y en el país reina una enorme sensación de desamparo.

El país continua con la Constitución del 80, remozada por los cambios que fue posible consensuar en los últimos 23 años, y que la mayoría del país quiere cambiar porque no une a los chilenos, divide, toda vez que tiene un origen ilegítimo y preserva elementos del pasado autoritario.

Piñera prometió cambiar la ley binominal mayoritaria y no cumplió, elegiremos el parlamento del 2014 con una ley binominal que el país rechaza porque está hecha para impedir que las mayorías se expresen, porque consolida exclusión y empate permanente y con ello debilita el sistema político y degrada la representación. No hay plebiscito, ni iniciativa popular de ley, instrumentos con los cuales el propio Presidente se declaraba favorable como senador pero que como Mandatrio ha olvidado completamente

La brecha de la distribución del ingreso no se ha modificado, no hay una disminución real de la pobreza, no se ha avanzado en nuevas normas laborales y de estímulo a la sindicalización Terminamos con los índices de inflación, CENSO, medición de la pobreza, cuestionados por una manipulación politiquera y efectista que causa daño a la imagen y a la solidez institucional del país.

Poco para exhibir tiene el gobierno Piñera a pocos meses del fin de su mandato y el balance político es especialmente deficitario para un gobierno que se proponía como el mejor de la historia.

2 comentarios
20 may 2013

El desnudo de la vieja política

Con el mes de abril llegó el otoño -al país y a la política-, anunciando el fin de un ciclo y el cambio de estación. No todos los frutos esperados llegaron a buen término, revelando la existencia de una pluralidad de agentes y situaciones que inhibieron la maduración de importantes procesos.

Los actores y movimientos sociales –estudiantiles, de trabajadores, de vecinos y habitantes de una diversidad de localidades, de la diversidad sexual- por miles salieron a las calles: dieron cuenta de sus avances organizativos, expresaron sus demandas y plantearon propuestas a la ciudadanía.

Las escasas encuestas han revelado cuan asentadas están esas propuestas en la opinión pública. Las redes sociales virtuales, por su parte, se han hecho presentes con fuerza –a veces con indignación e ironía- ante fallos judiciales y revelaciones que revelan la indefensión de quienes hemos sido reducidos a consumidores, con escasos derechos.

En el ámbito político partidario, definitivamente las dirigencias de la oposición nos dejaron sin las anheladas elecciones primarias parlamentarias legales.

Eran una promesa que compensaba la falta de participación que aqueja a nuestra institucionalidad política y que, aunque restringida a la definición de candidaturas, había puesto en marcha las energías de distintos actores y reanimado importantes debates sobre la calidad de nuestra democracia.

Día a día se va desnudando la actividad política tradicional, día a día vemos caer un follaje que ha logrado por años esconder malas prácticas en que trenzas, tendencias, lotes o sensibilidades hacen y deshacen, borrando en los hechos lo que dicen las declaraciones de principios, los estatutos y programas partidarios.

Se terminó la música de las declaraciones políticamente correctas, se han reventado los globos de colores y apagado los fuegos de artificio. Cuan Cenicienta después de las 12 de la noche, aparecen los ratones, las sandías y calabazas que nos habían entretenido y embelesado.

Se ha reclamado un liderazgo que ponga atajo a este desnudamiento, que vuelva a instalar el follaje y la música. De nada serviría.

Sólo cabe alentar que se complete el proceso, que los reyes desnudos se enfrenten a una ciudadanía adulta, ya no a súbditos, que ensayen ejercicios de honestidad, que dejen el paso a los nuevos actores a lo largo y ancho del país.

Es el momento de la espera, porque en la desnudez del invierno se va incubando una mejor democracia que sólo reaparecerá en la primavera si todo lo podrido se ha fundido en el compost.

Deja un comentario
20 may 2013

Último Mensaje presidencial: balance en rojo

Comienza la cuenta regresiva. Se acaba este gobierno y con importantes incumplimientos. La tradición republicana exige conocer un balance objetivo y creíble sobre la situación actual del país, algo que según lo adelantado por el Gobierno será difícil de apreciar, pues se han entregado informes poco precisos que pretenden vestir un santo con iniciativas ni siquiera ingresadas.

Es tanta la obsesión del Gobierno de querer mostrar logros legislativos que en el informe gubernamental, entregado la semana pasada, se mezclaron proyectos de ley completamente tramitados y promulgados con proyectos de ley aún en tramitación y algunos que incluso no se han discutido en alguna comisión.

Lo serio y responsable es identificar el nivel de concreción legislativa, es decir qué promesas hechas en el 2010 se han convertido en leyes de la República.Revisando con ese criterio el informe de la Segpres, se constata que se reconocen sólo 60 leyes en el período que corresponde al 42% de las promesas legislativas identificadas por esa oficina gubernamental.

Pero si se revisan las promesas de “sus 7 ejes para el desarrollo” se puede constatar que la sustentabilidad del desarrollo económico futuro es incierto -viene un período de menor precio del cobre y no hubo reformas pro competitividad-, la batalla contra la delincuencia y el narcotráfico ha sido un fracaso ya que la mayoría de la población siente un alto nivel de inseguridad en nuestros barrios y comunas; los empleos de calidad son una tarea pendiente, una reforma educativa que eleve la calidad educacional a toda la población escolar es una tarea que no se asumió y que debe abordarse a la brevedad, ya que sólo se privilegió aumentar las becas en educación superior, los liceos de excelencia o más información sobre el SIMCE.

Quedan pendiente, absolutamente, los esfuerzos para derrotar la pobreza con políticas sociales más sofisticadas, y no por la mera transferencia de bonos. Es un desafío que debemos enfrentar en el futuro, como la urgente reforma a la política para tener un sistema electoral más competitivo y plural .

En la reconstrucción, constatamos en el informe del MINVU que sólo 63.000 casas nuevas se han entregado de 117.000 familias que vieron afectadas su hábitat. Sólo un 53% de las viviendas destruidas el 27 F se han entregado y no el 70% como insiste el Gobierno.

Hay más de 50.000 familias que siguen de allegados o viviendo en aldeas y campamentos, que aún no reciben su vivienda nueva para iniciar la reconstrucción de sus vidas y pasarán su 4° invierno en situación de precariedad.

Además, en este período se agudizaron los abusos en desmedro de las personas y no hemos creado una institucionalidad que defienda a los consumidores –el actual SERNAC carece de facultades fiscalizadoras y sancionatorias-.

Han sido años de escasos avances para derrotar la desigualdad y los abusos y esa es la misión que nos demanda la mayoría de la sociedad para el futuro.

A 10 meses de cumplir su mandato el país necesita un balance serio –exento de parafernalia- y no nuevos anuncios ni menos más shows comunicacionales.

2 comentarios
20 may 2013

La gran cruzada hiperventilada

Son 7:00 am, los gatos lloran por comida y seguir durmiendo no es una opción. Tuiteas todo eso y le informas a todo el mundo sin querer (se supone) que tienes gatos y que sales muy temprano de casa. ¿Qué está pasando? Algunos – varios – somos parte de la generación sin intimidad.

Tengo sentimientos encontrados sobre esa “linda” acción de encasillar a las personas en un perfil o una grupo supuestamente homogéneo, pero la verdad es que con el pasar de los años es la forma más popular, en especial con la masificación de lo que hoy da trabajo a tantos: internet.

¿Para qué es todo este balbuceo? Para abordar uno de los temas más llamativos de The Be mobile Conference que organizó Blackberry en Miami hace unas semanas y que tuve el agrado de cubrir: El fin de la privacidad y la intimidad que nos deja estar “todo el día conectados”.

Alan Moore, autor de “No Straight Lines” (Sin Líneas Rectas), fue uno de los expositores invitados al evento; allí Alan explicó la existencia de “la nueva forma de comunicarnos” y como hoy un teléfono inteligente puede ser muy funcional a la hora de tener cercanía con alguien. “Una nueva suerte de conciencia global existe gracias a la interconexión digital, hoy potenciada gracias a los smartphones”, explicó.

¿Qué pasa acá en Chile? Ya son más 9 millones de chilenos que están registrados en Chile, es decir casi el 60% de los ciudadanos están conectados a la red social más importante del mundo.

Y es cuestión de mirar los muros de cientos de usuarios que cuentan con quiénes se comprometieron, anuncios de nacimientos, quiénes dejaron de ser sus parejas, su nuevo trabajo, etc. Antes, mucho antes del MSN era impensable que un espacio digital no sólo fuera público, de libre acceso y que albergue tantas emociones privadas como fotos tomadas frente a los espejos de ascensores. Pero aquí está todo, a un simple click.

Es entonces como hoy vivimos en una linda era que Alan Moore presentó y que de alguna forma todos estamos enriqueciendo. Pero, ¿estamos al tanto de las consecuencias? Primero es identificar si realmente como individuo se es parte de esta gran cruzada hiperventilada. En mi caso abiertamente lo reconozco, mi vida privada está tan presente en mis “amigos de internet” aunque ellos no lo necesiten. Segundo , ¿estamos al tanto de las consecuencia?

Para lo que estamos conectados hace años no es novedad, para que los que sumaron con la llegada de Facebook no estaría demás compartir estos lindos tips.

Tu identidad puede ser usurpada sin importar si eres un candidato presidencial o la profesora nueva recién titulada. No es una cosa de famosos, es una cuestión de seguridad, por lo mismo si vas a compartir tu vida te invito a revisar el estado de tu privacidad en facebook y lo que comunicas a través de otras redes sociales. No sólo proteger tu dirección, también a los menores del entorno.

También es importante diferenciar entre amigos de verdad o “los de internet”. Es cierto, ellos están tan cerca de tí como lo está tu compañero de puesto, pero sólo si tú así lo quieres. Mostrarle al mundo que hoy tuviste una mala mañana puede hacerse de muchas formas, pero no necesariamente a través de detalles como datos personales de cualquier índole. Porque sí, todos nos olvidamos que aunque se tenga 32 contactos en Facebook en común con alguien que no sepas su nombre, no quiere decir que sea de fiar.

No quiero ser el Padre Gatica (porque obviamente me cuesta aplicar “censura” en la red), pero créanme que aplicar filtros de privacidad con los compañeros de trabajo o con quien te cae bien en Twitter no es delito, es cuidarse y si vamos a contar nuestra vida porque hoy a la sociedad le acomoda que sea así, no seamos como el dicho “Pan con palta” con nuestra privacidad, sólo por moda.

1 comentario
20 may 2013

La secta de los conformes

Los espantosos sucesos de Colliguay se extinguen de la frágil memoria a corto plazo de los medios, absortos en los entretelones telenovelescos de candidatos y precandidatos de uno y otro bando, desangrados en pugnas intestinas que, honestamente, poco y nada interesan al elector de a pie.

La sórdida historia de cómo un puñado de profesionales sucumbe a la retórica apocalíptica de su líder adicto sorprende, sin embargo, no tanto por su macabro desenlace como su implicancia quizás no prevista, para lo que entendemos como nuestra historia reciente.

Es fácil vegetar, dejar que otros hablen y decir “ellos saben más que yo”, cantaban Los Prisioneros en los grises ochenta, la que creímos una valiente canción más contra el Régimen Militar me parece que adquiere sentido, realmente, muchos años después.

El perfil de quien integra una secta es precisamente este tipo de ente pasivo, tan bien descrito por los sanmiguelinos. Incapaz de pensar por sí mismo, carente de afecto o autoestima, es presa fácil de cualquier astuto controlador, como el proverbial roedor rendido a los hipnóticos ojos de la serpiente.

De esta manera, siguiendo la lógica propia de las sectas, una mezcla entre sadomasoquismo, sugestión y el Síndrome de Estocolmo, el grupúsculo autodenominado “Familia cósmica”, aglutinaba a profesionales de todas las áreas, calificados dentro de nuestra (como se dice ahora), segmentada mirada, como “gente bien” y, pese a todo su capital cultural y, por qué no decirlo social, se plegaron de modo absolutamente entregado a los delirios mesiánicos de su líder.

La creencia masiva de que sólo los brutos y los ignorantes corren al amparo de estas organizaciones queda absolutamente refutada. Premunido de argumentos exegéticos traídos de los pelos y de generosas dosis de ayahuasca, persuadió a un grupo de gente-de-buena-familia de la inminencia de una catástrofe cósmica que sólo él podía evitar, previa sumisión absoluta de parte de sus fieles súbditos, especialmente la entrega sexual de las mujeres, era que no.

Desde las extravagantes sectas medievales a los Shakers y los Ranters anglosajones del siglo XIX, de Jim Jones y Charles Manson, a David Koresh o los terribles “Niños de Dios”, la historia registra una y otra vez, aquí y allá, la aparición epidémica de todo tipo de grupos que prodigan curiosos sincretismos que van del pentecostalismo borderline, a la umbanda de la new age, a un revisionismo gnóstico mal entendido, de las canciones de Thrash Metal a los dibujos animados.

No hago una apología de instituciones religiosas tradicionales de ningún tipo, es más, la esclerosis de estas últimas suele ser la causa de la proliferación de estos grupos. Más aún, algunos, como ha ocurrido, si prosperan y crecen acaban por convertirse en culto estatal.

Llama la atención que, pese al fraude en el que suelen acabar (el pequeño pontífice escapando con la caja de la secta), las gentes sucumben una y otra vez a la martingala mística, como el distraído peatón estafado por el “Pepito paga doble”.

Un país también puede ser capturado por una secta, voluntaria o involuntariamente. Llámese religión o partido político la majamama de ideas con que sus dirigentes revisten sus órdenes delirantes. Examine el lector cualquier historia del mundo.Ejemplos sobran en nuestra propia época contemporánea, del nazismo a los talibanes, de Amín Dada a George W. Bush. Dictaduras y estados dirigidos por códigos religiosos brindarán sus generosos detalles de crimen, perversión y dolor.

Es que la política de control de la secta se extrapola de mano de turbios dirigentes -de todos los colores- a una escala macro. Prueba de ello es el más reciente intento de sumisión de los ciudadanos: nuestras propias elecciones.

Nuevamente se oyen retóricas desaforadas, prorrumpidas por líderes vitriólicos y salivosos, aterrados por infiernos artificiales que sólo existen en sus clínicos imaginarios, buscando impedir que los ciudadanos resuelvan por sí mismos, ejerciendo una sordera compacta a cualquier demanda.

Hoy, como no se veía en años, porque muchos nos hemos cansado y verdaderamente decimos “¡basta!” hay varios candidatos o casi candidatos que se ven envueltos de esta aura tipo Moisés y ya prefiguran en sus discursos la cercanía de la tormenta, el temor de perder sus falsas ganancias pequeño burguesas y que sólo ellos, con quizás que extraño conjuro dirigido a Dios o alguno de sus fundadores, lograrán aplacarla, previa sujeción absoluta a su manía de control total.

Tranquilo, ruéguele a la nueva reencarnación venida de los cielos que derrote a las bárbaras hordas de la calle, (como le dicen a su hijo que lucha por su dignidad como estudiante) que impida la llegada de tropas cubanas y chavistas, o la mugrosa asamblea constituyente y no tolere ninguna AFP estatal. Esa carismática figura que todo lo sabe, tan atractivo, tan bien que habla… Sólo relájese, confórmese, ahora goza usted de un sueño muy profundo, vote en noviembre por…

El episodio de la secta de Colliguay me parece una metáfora pre figuradora, un epígrafe a la que puede convertirse en una burda comedia de equivocaciones o a una tragedia de la que recién nos estamos percatando.

Por primera vez en décadas, los chilenos nos movilizamos por un cambio y no necesitamos banderas, pero aquellos que permanecen en sus casas, inmóviles y fijos ante las pantallas de los líderes, ¿harán caso a la voz de estos Antares de la luz?

¿O abandonarán, de una vez por todas, la secta de los conformes?

1 comentario
19 may 2013

U. Católica humilla a la “U”

Un partido para el olvido de los azules, que se despidieron del título. Clara victoria cruzada.Lasarte puso cinco defensas en la última línea y Franco no supo qué hacer. U. Española y la UC por el título.Cambio del DT y modificaciones al plantel necesita la “U”.

Ni el estímulo de haber ganado en la disputa de la Copa Chile, ni la ausencia del conductor de la U. C. Fernando Meneses sirvieron para que la “U” repitiera la victoria en el repleto (11.500 espectadores) San Carlos de Apoquindo. Tampoco la ausencia de su hinchada.La causa de la aplastante derrota por 0-3, que pudo ser mayor, estuvo en las bancas.

El timorato DT de la UC, Martín Lasarte fue levemente más hábil que Franco, ignorante en materias tácticas.Colocó 5 defensas en la última línea, agregando al argentino Costa como tercer defensa central, más Álvarez, Martínez, Andía y Parot.La tarea de Álvarez y Parot era clara, marcar y presionar a Cortés y Duma y los 3 restantes atentos a los centros de Mena y Lorenzetti.

Ríos, obligado a duplicar su faena defensiva en el mediocampo y Mirosevic encargado de aquietar el juego y lanzar los pases en profundidad a Castillo y Sosa.Además los atacantes, atentos a presionar a los defensores azules, el mediocampo y la iniciativa lo entregaron a la “U”.

Salvo los primeros 4 minutos en que Toselli tuvo que intervenir con problemas, el sistema católico funcionó sin inconvenientes.La “U” cayó en la defensiva estratagema de la banca local.

Duma y Cortés no superaban a Álvarez y Parot, en tanto que los repetidos centros de Mena y Lorenzetti eran controlados por Costa y Andía.En la penetración y disparos no hubo habilidad, Sebastián Martínez se quedó pegado a la zaga, que tenía dificultades para jugar con seguridad y acertar en los pases.Para rematar el cuadro, la defensa mostraba, como ha sucedido en todo el torneo, problemas en los tiros libres, corners y centros.

Desde allí salió el primer gol, cuando Cordero cruzó desde su campo y llegó al área azul, sin tropiezos. Hizo un pase a la izquierda a Sosa, quien le devolvió el balón. Cordero envió un centro bombeado ante el que fallaron Rojas y Acevedo y el corto despeje de éste, fue interceptado desde el suelo por Castillo, quien punteó a la derecha a Ríos, que estaba sólo y éste con disparo bajo cruzado batió a Herrera.

Franco no sabía qué hacer. Martínez seguía pegado a Acevedo y Rojas y la “U” atacaba, sin éxito, vía Duma, Mena o Cortés.La UC seguía replegada, con temor. Menudearon las faltas y tarjetas amarilla.Tres tiros libres de Aránguiz, directos a Toselli y un par de corners, sin mayor novedad, facilitaron que terminara 1-0 el primer tiempo.

La UC mantuvo la alineación y su táctica en el reinicio del juego. Franco pretendió corregir, introduciendo al debutante Cerezo por Acevedo y lo pagó caro. Un pase con comba de Ríos al costado izquierdo pasó por encima de Cerezo y Sosa recibe con ventaja enfrentó la salida de Herrera, quien despejó a medias. Sosa ganó en velocidad a los dos y anotó el segundo de la UC a los 46 minutos.

Tres minutos después, un tiro libre de Ríos es rozado por la cabeza de Castillo y el balón da en el vertical, que aprovecha Hans Martínez, quien había ido a cabecear para anotar el tercer gol cruzado.Para peor, a los 51, un forcejeo entre Parot y Duma, se traduce en la expulsión de éste, por dar un golpe con la mano en la cara del defensa.Demasiado estricto el juez Osorio, deja abierto el encuentro para una goleada cruzada, que no amplía el marcador por mantener su bloque defensivo y Mirosevic desaparecer por cansancio.

Franco recién reacciona a los 59 minutos e ingresa a Marino por Martínez. Cortés, anodino, sigue en cancha y Fernández, el gran precio azul, en la banca.

La “U” con 10 hombres sigue dominando y atacando, pero la defensa de la UC está más firme y decidida, más aún cuando a los 62 minutos Parot es expulsado y quedan ambos con 10 jugadores.

Civelli ingresa por Velásquez en los azules a los 68 minutos y Villanueva por Mirosevic, recién a los 73. Salvo una falta descalificadora de Andía, no sancionada por Osorio el juego y las acciones siguieron iguales.Lo mismo que el marcador.

Con sólo un partido por jugar, la “U” quedó con 30 puntos y sin opción al título, en tanto que la UC, con 35 puntos mantiene opción sólo aventajado por Unión Española por diferencia de goles,que le da primera opción en la definición.

A la “U” no le queda más que pensar en el torneo de clausura, que debe empezar con el cambio del DT, quien ha demostrado hasta la saciedad, que de técnico sabe muy poco, por más que se quedó con la Copa Chile, ayudado por los jugadores, que ante Colo Colo, debieron hablar entre ellos en el entretiempo para corregir el resultado.

Además, tiene que hacer modificaciones en defensa y ataque, que ha mostrado más flaquezas y debilidades que virtudes.

11 comentarios
19 may 2013

Ministerio de Cultura: buenas intenciones, mal proyecto

Como candidato presidencial Sebastián Piñera señaló la necesidad de perfeccionar la institucionalidad cultural del país. Dos años después, en su discurso del 21 de mayo de 2011, anunciaba el envío de un proyecto de ley para crear un ministerio de la Cultura.Finalmente, este 14 de mayo, ingresó a tramitación a la Cámara de Diputados el proyecto comprometido hace 2 años.

En el intertanto, fue paralizada la tramitación del proyecto enviado el 2009 por el Gobierno de Michelle Bachelet que creaba el Instituto del Patrimonio, incorporándolo al Consejo de la Cultura.

Los discursos del Presidente y su ministro de Cultura en la firma del proyecto, generaron una favorable expectativa en el sector cultural. Se señalaba, que se había logrado compatibilizar la existencia de un ministerio, con la mantención de los órganos participativos del Consejo de la Cultura. Al mismo tiempo se conseguía unificar en una sola institucionalidad el conjunto de los organismos públicos preocupados del tema.

Lamentablemente, la lectura detenida del proyecto, no hace sino frustrar esas expectativas.

Si bien ambos elementos están contenidos en el proyecto, los aspectos negativos e insuficientes que contiene son innumerables.

Si hasta ahora la crítica fundamental era tener un ministro sin Ministerio, la figura que crea el proyecto es un ministro sin ninguna atribución real, salvo presidir del Directorio Nacional, asistir a las reuniones de gabinete del Presidente y firmar los decretos ministeriales. Una especie de reyezuelo dedicado al protocolo y las relaciones públicas.

Al mismo tiempo se generan otras dos figuras decorativas, el Subsecretario y los Seremis de Cultura. En la práctica las verdaderas autoridades serán los directores los dos nuevos servicios, el Instituto de las Artes e Industrias Culturales y la Dirección de Patrimonio Cultural, en sus niveles nacional y regional.

Al parecer se intenta utilizar un modelo similar al del sector salud, que posee Secretarías Regionales y Servicios de Salud, sin embargo, las diferencias son evidentes. Pareciera también que la fórmula propuesta se orienta a asegurar el nombramiento de los directores de servicio a través del sistema de alta dirección, en desmérito del Ministro, Subsecretario y Secretarios Regionales Ministeriales, como si ello fuese lo que asegura una buena gestión.

En materia de descentralización, el proyecto no avanza ni un centímetro, el nuevo Ministerio y todos sus servicios seguirán siendo, como las instituciones actuales, funcionalmente descentralizados pero territorialmente “desconcentrados” lo que en la práctica significa cero autonomía de recursos y decisiones en las regiones.

Respecto de los Consejos sectoriales del Libro, la Música y la Industria Audiovisual, si bien el proyecto no señala cambios a su funcionamiento actual, no queda claro el rol del Ministerio y del nuevo Instituto de Fomentos de las Artes y las Industrias Culturales.

En cuanto a los temas que abordaría la nueva institucionalidad, si bien incluye el arte, la cultura y el patrimonio, sigue manteniendo fuera toda la temática indígena, cuestión al menos discutible.

Igualmente discutible resulta el énfasis que señala el proyecto, del papel de promotor del Estado de la cultura y del fomento a las “industrias culturales”, sin que quede claro un rol activo del mismo, en cuanto a asegurar el acceso a la cultura y la participación de los bienes artísticos y culturales, como un derecho social garantizado. Pareciera que la lógica de la “industria cultural” y el temor al dirigismo cultural, son casi una obsesión de las actuales autoridades.

Después de casi cuatro años de espera y de haber congelado la tramitación del Proyecto de Ley del Instituto del Patrimonio, el Presidente Piñera optó por la lógica refundacional, copiando los diagnósticos existentes y consensuados hace años y presentando un proyecto por decir lo menos, mediocre y confuso.

Esto refleja de manera evidente esa mezcla entre Ministro, Subsecretario, Directores de Servicios, Seremis y Directores Regionales de Servicios, una estructura de burocracia extrema, no sólo inútil sino posiblemente entorpecedora. Hay que analizar en serio la creación de un Ministerio con dos Subsecretarias en vez de dos servicios.

Con todo, sería irresponsable seguir esperando más años para discutir en el Congreso los cambios que la institucionalidad cultural del país necesita, por lo que el parlamento y la sociedad en su conjunto debieran aprovechar la oportunidad para iniciar su discusión y proponer a partir de el, las modificaciones necesarias para una institucionalidad de verdad.

Deja un comentario
18 may 2013

Destapando las cloacas del poder

En una crítica sobre una serie norteamericana sobre el poder político, el comentarista resalta en ella esta frase altamente inquietante.

Siempre que está ejerciéndose el poder, genera residuos que son evacuados hacia sistemas de cloacas o alcantarillados, que deben ser destapados sistemáticamente para que fluyan “limpiamente”.

De lo contrario, pueden obstruirse e inundar todo con restos y olores nauseabundos.

Se parece a lo planteado por Bauman, cuando habla de la cultura de la tolerancia a los “residuos humanos”, que dejan los “daños colaterales” del avance implacable del actual modelo de crecimiento y desarrollo global.

Es decir, no sólo el poder político generaría residuos tóxicos y contaminantes, sino también el poder económico, y en general cualquier otro uso de poder que deshumanice y despersonalice.

Por las alcantarillas del poder, fluyen la corrupción y los abusos, arrastrando los restos de pobres, marginados y excluidos.

La indignidad y la violencia contra la vida utilizan también esas alcantarillas.

Por allí corre una sustancia oscura y pegajosa con cadáveres de asesinados, niños muertos por “balas locas”, restos calcinados en nuestras favelas de la pobreza, muertos de frío y restos de abortos.

Durante décadas, algunos poderosos sin escrúpulos en el manejo del poder político y económico, junto a otros que desprecian la vida, con la ayuda y la indiferencia silenciosa de muchos, construyeron eficientes sistemas evacuadores. Hoy, atascados, resultan insuficientes como redes de “limpieza”, y los restos malolientes, emergen a borbotones contaminando la ciudad.

A veces es tan insoportable el hedor, que la población se decidió personalmente a comenzar una limpieza ante la ineficiencia de los servicios destinados a esta tarea.

Cientos de miles decidieron que llegó el momento de combatir a instituciones, personas y procesos generadores de la putrefacción.

Sólo el poder del amor y el servicio, no generan residuos de muerte. Los hacen desaparecer.Iluminan espiritualmente la vida, favoreciendo su creación.

Deja un comentario
18 may 2013

Regulación sobre transporte aéreo está obsoleta

Un conflicto comercial entre LAN y la operadora de servicios aeroportuarios trasandina Intercargo, motivó la suspensión de los vuelos de esa aerolínea. Ello reafirma la necesidad de modificar nuestra actual legislación para fortalecer los derechos de los pasajeros aéreos, que está absolutamente obsoleta.

El Código Aeronáutico, que regula la relación entre las aerolíneas y los pasajeros, data de 1990, época en que el tráfico aéreo no se encontraba tan extendido. Sólo en la última década los pasajeros transportados se han más que duplicado, desde casi unos 6 millones el 2002 a más de 14 millones el año recién pasado.

Pues bien, desde los ’90 la legislación sobre esta materia en todo el mundo, ha tenido numerosos cambios para fortalecer los derechos de los usuarios.

En Europa, por ejemplo, tras el reglamento de 2004, ya se analiza una segunda gran reforma, que en general sigue avanzando en los derechos de éstos, fortaleciendo las compensaciones, aunque otorga, también, un margen un poco mayor de tiempo a las aerolíneas para imprevistos. En Chile, en cambio, la normativa permanece intacta.

Fruto de esta falta de actualización y desajuste, se dan situaciones injustas e inexplicables como que el pasajero que sale de Santiago hacia Madrid tiene más derechos que el que sale del mismo aeropuerto hacia Punta Arenas, aunque lo haga en la misma aerolínea. Ello afecta muy especialmente a los usuarios de zonas extremas, como Magallanes, que se ven expuestos a constantes abusos, cambios de horarios y retardos.

Presenté el año 2006 un proyecto de ley sobre la materia (http://www.camara.cl/pley/pley_detalle.aspx?prmID=4982&prmBL=4595-15), que ya fue aprobado en el Senado y que se encuentra detenido en la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados. Entre las principales materias que la iniciativa legal busca reformar se encuentra incorporar una mayor transparencia en la venta de pasajes, de modo que el usuario sepa con claridad las restricciones a que éstos se encuentran sometidos.

Asimismo, modifica el régimen de indemnizaciones por suspensiones y cancelación de vuelos. Debemos avanzar a un sistema de reparaciones predeterminado e inmediato, en función de la duración de los vuelos y el retardo producido, sin perjuicio que los pasajeros puedan acreditar daños mayores, por ejemplo, en hoteles o conexiones y ser debidamente e íntegramente compensados. Además, los procedimientos judiciales deben reformarse para resolver con rapidez los conflictos que se susciten.

Un área tan relevante para el desarrollo del país y, muy especialmente para la conectividad de parte sustantiva de nuestro territorio, no puede permanecer en esta burbuja del pasado ni menos al arbitrio de los operadores, más aún con la escasa competencia existente.

Es hora de que los organismos respectivos, como el ministerio de Economía, la Junta de Aeronáutica Civil y el SERNAC avancen en una normativa que siga cautelando la seguridad, como factor principal, pero que también fortalezca los derechos de los usuarios, especialmente en caso de suspensión o cancelación de vuelos.

1 comentario
18 may 2013

¡Vale la pena!

Hay cosas que nos gustan en la vida, como ir al cine, cocinar, compartir con la familia, salir a trotar; pero hay cosas que nos apasionan, es algo inexplicable, es algo que corre por las venas y que uno no puede abandonar, no puede negar, no puede dejar de sentir. Uno es capaz de dejar todo por eso, es como un amor adolecente, uno no piensa solo siente y actúa.

Te levantas temprano, le dedicas todo el día, sin importar el cansancio o si hay panorama con los amigos, sacrificas hasta eventos familiares, lo cual trae consigo consecuencias. Las críticas llegan rápidamente, te cobran sentimientos, y hasta te sientes solo. Sin embargo no sé de donde uno saca fuerzas y le da con todo, no abandona.

Me pasa esto con la moto y estoy segura que a muchos deportistas les pasa lo mismo que a mí.Nuestra disciplina es parte de nosotros, es parte de nuestra esencia, es lo que nos da fuerza para levantarnos todo los días temprano a entrenar, a prepararnos para nuestro próximo combate, para nuestra próxima competencia, de las cuales a veces salimos orgullosos, pero a veces la tristeza nos embarga ya que no hay un buen resultado o muchas veces peor, nos lesionamos y eso es lo que más duele, lo sentimos más que con el cuerpo, lo sentimos en el alma.

Es ahí donde no podemos flaquear, donde tenemos que ponerle más ganas que nunca, pero llegan nuestros propios cuestionamientos ¿valdrá la pena? Y le seguimos dando, no desertamos. Es en este momento donde nos acompaña el corazón, la pasión por lo que hacemos, ese algo inexplicable que no nos deja dar un paso al lado y seguimos en el campo de batalla. Pensamos en el futuro y esa ilusión de la palabra META nos da energía.

La satisfacción que uno siente cuando triunfa es tan inexplicable como ese amor adolecente, como esta pasión por las motos, es algo que te infla el corazón, no tiene comparación alguna, se vuelve una necesidad, solo quieres volver a sentirlo nuevamente, te hace decir ¡Valió la pena! te das cuenta que todo el sacrificio dio frutos y de esos bien dulces, de los mejores.

Me imagino que todos tenemos alguna pasión en la vida, y que todas las personas que lean este texto pueden decir: a mí me pasa eso inexplicable con tal cosa, o con tal persona.

Si es así, me alegro infinitamente y les digo que cuando sientan que ya nada tiene sentido, que no pueden más, no aflojen, no tiren la toalla. Las cosas que más amamos son las que más cuestan, pero son las que más disfrutamos y cuando las tenemos es lo máximo, solo hay que darle con el corazón, sin pensar, solo sentirlo.

Y acuérdense siempre que ¡vale la pena!

1 comentario