15 may 2012

La escala humana

El sorpresivo triunfo de la Presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos y la menos conocida de los tres candidatos de las inéditas primarias de Providencia, la independiente Josefa Errázuriz, tal vez encuentre algunas pistas de explicación en la antigua forma de hacer política cara a cara.

En una rápida simplificación que relacione a Cristóbal Bellolio con la necesidad de recambio generacional, a Javier Insulza con la Concertación y a Josefa Errázuriz con la ciudadanía, se podría llegar a afirmar que en el acotado y pequeño universo de votantes de la primaria (bastante menor al esperado por los candidatos), se impuso la trayectoria de la dirigencia social en la defensa de intereses locales, el conocimiento detallado de la problemática de los barrios y de los rostros de quienes la sufren. Pareciera que lo que ganó esta vez, fue la escala humana.

De otro modo no podría entenderse que no triunfara quien tuviera mayor exposición mediática y mayor tiempo de campaña, el que lideraba el seguimiento en twitter y quien hiciera un llamado a nuevos electores/as a cambiarse de comuna o a inscribirse por primera vez en Providencia, apostando a que los jóvenes dieran la pelea contra el actual Alcalde Labbé, que se mantiene por cuatro períodos a la cabeza del municipio y en la última elección alcanzó el 64% de las preferencias (42 mil votos).

Bellolio, el académico abogado integrante de Red Liberal, había logrado tender puentes con el sector liberal de Renovación Nacional (hasta que una orden de partido se los cortó) e, incluso, el apoyo de figuras de la otrora Concertación como Andrés Velasco o José Antonio Gómez, logrando un carácter cercano a lo transversal.

En el caso del periodista socialista, ni la presencia y votación de su padre, el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, ni la del ex Presidente Patricio Aylwin en el mítico Lastarria que sirvió de lugar de votación, pudieron contra la falta de carisma y su imposibilidad de diferenciarse con una propuesta concreta y atractiva, confirmando así la histórica apuesta concertacionista de no poner candidatos fuertes en esa comuna.

Mientras el joven (atributo al que no podrá seguir echando mano indefinidamente en futuras elecciones) Bellolio contaba con más de 26 mil seguidores en twitter e hizo de esa red social su plataforma de campaña, su votación sólo llegó a 1.297 votos (35,7%); Insulza no superó los 2.196 seguidores y sólo logró el voto de poco más de 1/3 de ellos (857 votos, lo que representa el 23,6%)

Por el contrario, la ganadora de las primarias apenas tenía unos 800 seguidores antes de la elección (la que rápidamente superó las 1.089 después de ella) y logró el voto de 1.444 vecinos/as, ganando con el 39,7%.

Más allá de que durante el debate en el programa Mentiras Verdaderas de La Red (la primera exposición mediática fuerte de Errázuriz), Giorgio Jackson le haya dado su preferencia vía twitter, pareciera que en esta ocasión la que efectivamente se movilizó fue la base social que conocía su trabajo territorial a través de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos o de Ciudad Viva.

Días antes, la precandidata había asegurado en un programa radial que “no tengo ni la maquinaria, ni la orgánica ni las lucas, pero eso ya vendrá, se conseguirá”.

En definitiva, lo único que tenía era el trabajo territorial y de base comenzado en plena dictadura, por lo que no es de extrañar que la idea de realizar talleres de trabajo para confluir en un programa común que llevará adelante fuera quien fuera el/a ganador/a, haya surgido, justamente, de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos que ella lidera.

Esta inédita primaria en que -como dijo Josefa- tres candidatos con “colores políticos diferentes, generaciones diferentes y, por cierto, mirada de género diferente” se pusieron de acuerdo en un programa único, representa un interesante y valorable ejercicio ciudadano.

Cuestión diametralmente opuesta a lo que ocurrió en las primarias de la Concertación en que votaron 313 mil personas en 141 comunas de todo el país, donde los ganadores fueron los caudillos y el acarreo; y las grandes perdedoras, las mujeres (en tanto sólo 16% fueron postuladas por sus partidos) y las campañas ciudadanas.

Sin embargo, sólo 3.600 movilizados a nivel comunal, en el marco de una potencial incorporación de más de cinco millones de nuevos electores a nivel nacional y habiendo sido apelados los jóvenes a inscribirse y votar, abre las dudas sobre quiénes efectivamente están dispuestos a movilizarse, más allá de las preferencias virtuales.

Lo pequeño de la muestra podría anticipar el tremendo riesgo para la legitimidad democrática que implica el voto voluntario, cuyo acuerdo fue impulsado hace algunos años por personeros de la Concertación justificando que era el precio que había que pagar durante la negociación para obtener la inscripción automática.

Lamentablemente, en las municipales de octubre es muy probable que se constate que ese precio resultó demasiado alto.

Habrá que ver si los/as ciudadanos/as que se manifestaron en la primaria logran incentivar la participación en octubre de nuevos/as electores/as que consideren que el beneficio de movilizarse y optar por una nueva alternativa sea superior al costo de mantener las cosas como están, con un polémico liderazgo que en la última elección llegó al 64%.

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15 may 2012

Pedagogía, un círculo vicioso

Decir que los profesores son el principal capital con que cuentan los colegios, y que son reconocidos como el factor de éxito más importante para lograr los objetivos de aprendizaje de los alumnos, no representa ninguna novedad y, del mismo modo sostener que la formación de los futuros docentes es un aspecto clave para conseguir lo anterior, tampoco debería llamarnos la atención.

De eso se trata precisamente la prueba Inicia, que en su versión 2011 se tomó a más de 3 mil egresados de las carreras de pedagogía que imparten nuestras universidades y que mide los conocimientos y habilidades para ejercer como profesor.

La mala noticia es que los resultados son francamente decepcionantes. En efecto, el 69% de los egresados de educación básica no están capacitados para ejercer la profesión, puesto que entre otros aspectos no tienen los conocimientos suficientes en lenguaje, matemáticas y ciencias. Esto significa que 21 de las 25 universidades acreditadas tienen a más del 50% de sus egresados en esta condición. Impresentable.

El problema de fondo es que estamos atrapados en un círculo vicioso. Veamos.

A las carreras de pedagogía ingresan alumnos con bajos puntajes, por falta de motivación y porque están mal preparados en los colegios.

Los egresados de pedagogía no tienen las competencias para ejercer como docentes, debido a la mala formación que entregan las universidades. Y los colegios contratan profesores que tienen una mala formación inicial en las universidades.

Entonces, ¿Cómo salimos de este círculo vicioso para convertirlo en virtuoso?, Cuando el problema es de gran envergadura como este, se necesita pensar creativamente y aplicar soluciones innovadoras.

Concretamente se requiere romper este círculo vicioso y para eso se proponen a continuación algunos cortes o interrupciones a esta cadena.

Primer corte. Las agencias de acreditación están mal definidas, puesto que han acreditado muchas carreras de pedagogía tomando como base sus procesos y no los resultados. Esto ha incentivado la proliferación de programas de pedagogía, pero no ha mejorado la calidad de ellos.

Solución: Crear un organismo autónomo del ministerio de Educación de alto nivel, que evalúe los planes de estudio y mida los resultados de las carreras de pedagogía, acreditando sólo a aquellas que cumplan con estándares de calidad.

Segundo corte. Las universidades sólo pueden contratar profesores para hacer clases en las carreras de pedagogías.

Solución: Permitir a las universidades que contraten profesionales de distintas especialidades como profesores de pedagogía, al igual como lo hacen las demás carreras.

Tercer corte. Los colegios están obligados a contratar profesores de las universidades o institutos profesionales, cuyos egresados mayoritariamente no cumplen las condiciones para ejercer la docencia.

Solución: Las universidades deben hacer bien su trabajo y otorgar el título de profesor sólo a quienes aprueben la prueba Inicia.

Al respecto, una investigación a nivel nacional realizada por la Universidad de Chile, demuestra que están mal diseñadas las mallas curriculares de las carreras de pedagogía, las que sólo dedican el 6% y el 8% al estudio de lenguaje y matemáticas.

Cuarto corte. Los colegios educan y forman a sus alumnos sin entregarles los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para postular a las carreras de pedagogía.

Solución : Permitir que los colegios contraten profesionales de distintas disciplinas para que se desempeñen como profesores en sus respectivas especialidades, previo curso de inducción de 6 meses de duración dictado por el Centro de Perfeccionamiento ( CPEIP ) y/o la Fundación Chile, bajo el régimen del Código del Trabajo.

Medidas concretas como éstas u otras similares van a permitir romper el círculo vicioso en el que estamos metidos y dar el gran salto que nuestro país necesita, especialmente en educación escolar pública.

Lo vamos a lograr si todos los actores involucrados suben el nivel de exigencias que han mantenido hasta ahora, poniéndose como meta que los egresados de las carreras de pedagogía obtengan un nivel sobresaliente en la prueba Inicia, en un plazo no superior a los 3 años.

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15 may 2012

Chile, esta vez bajo una mirada griega

Algunos amigos y lectores de la columna anterior sobre los epigramas del indio Mahatvira, me reprocharon lo que calificaron como pesimismo, negativismo, superficialismo, y otros ismos varios.

Pienso que mis críticos incurrieron en subjetivismo -aunque distinto del mío-, en híper criticismo y, lo que es peor, en “seriosismo”, pero acepté en buena medida sus reproches, los que procedí a transmitir a quien correspondía, esto es, Mahatvira.

El indio solamente reconoció que sus epigramas fueron algo superficiales y quizás poco filosóficos, pero, me dijo, si los chilenos quieren una opinión filosófica debieran recurrir a un griego, ya que ellos sí son filósofos – “y por eso están como están” agregó en voz baja, y volvió a surgir la sonrisa socarrona.

Entonces decidí explorar otra vez el espacio cibernético y encontré un artículo sobre Chile en una revista griega tan antigua que fue publicada en piedra -pero piedra de buena calidad, todavía legible.

La revista se intitula “Odeón” y el autor es un tal Anaxágoras, un pensador que se caracteriza por tratar de explicar todo mediante la atenta observación del mundo visible y exponer sus hallazgos filosóficos- tal y como Mahatvira-, por medio de epigramas.

A continuación transcribo algunos de los epigramas de Anaxágoras.

“Cualquiera que tenga canas es un fugitivo del camposanto”.

Este epigrama de Anaxágoras parecía referirse de manera sutil al siempre vigente y omnipresente conflicto generacional.

Me comuniqué con él y me explicó que los jóvenes de hoy jamás reconocen que ellos son los viejos del futuro y tienen un rechazo instintivo a los viejos de hoy, que serían quienes casi ya no tienen futuro.

Por cierto, siguió, los jóvenes chilenos manifiestan públicamente su aprecio a los años, a la experiencia, proclaman orgullosos su tolerancia a los viejos y su intención de no discriminar por edad.

Pero de hecho, en privado, dicen de ellos que “pasó la vieja”; lo cual es un craso error, anotó Anaxágoras, ya que el que pasó es el viejo puesto que las mujeres nunca, jamás, son viejas.

Por su parte los viejos respetan, admiran, más aún, envidian, a los jóvenes y los impulsan a hacer lo que ellos no pudieron o no supieron hacer.

Entonces, la gran mayoría de ellos no los enfrentan, no los desafían, no les comparten sus propias visiones y son a-críticos con los jóvenes, concluyó el griego.

“Somos razonables, pero se nos va a pasar”.

La mayoría de los chilenos tienden a ser razonables, me explicó Anáxagoras. Y continuó diciendo, me parece que ustedes son un pueblo que practica la sabiduría filosófica aristotélica, aquella que propone que en la moderación está la virtud y que con ella de acompañante es posible buscar y encontrar la buena vida.

Sin embargo, la razonabilidad se les pasa, cada cierto tiempo se les pasa, dijo un algo melancólico Anaxágoras; y sentenció: me temo que ese tiempo otra vez está llegando o quizás ya llegó, pero ojalá me equivoque.

“El dinero es más poderoso que el miedo, excepto por el miedo a no tenerlo”.

Si algo caracteriza a vuestro Chile es el predominio del dinero, del todo poderoso don dinero, dijo. Todo y todos dependen de él, sea que lo tengan o no pero el dinero es muy pero muy poderoso, más que el miedo.

Yo le dije, amigo Anaxágoras, no me explique algo tan obvio, así ha sido, así es y así será. Y el griego me respondió, es cierto, pero nadie lo reconoce abiertamente. Y me propuso un ejemplo: ¿no le parece evidente que los críticos del “modelo” cuestionan todo, salvo el dinero que ganan siendo críticos? Y enseguida sonrió, como sorprendido de su propia agudeza.

De otro lado, siguió, es cierto que el dinero es una fuerza poderosa, pero más poderoso aún es el miedo a no tener dinero o no tener suficiente o perder el que se tiene. Anota y piensa en eso me dijo, en tono solemne, Anaxágoras.

“Existo yo y solamente yo, ergo, existo”.

Anaxágoras se había volcado a asuntos filosóficos y confieso que este último epigrama me desconcertó. Era muy profundo, denso, “heavy”, como dicen los jóvenes hoy, creo.

No lo entendí en principio, pero Anaxágoras, con paciencia china – en su caso griega- me explicó que había llegado a la conclusión que el chileno medio siente y piensa que solamente existe él, sus derechos, necesidades, aspiraciones y expectativas.

Es cuestión de observar sus conductas –añadió- en que se detecta que, por regla general, cada chileno actúa como si los otros chilenos no existieran – salvo en ocasiones excepcionales, como la Teletón o un terremoto 8,5º Richter o más, dijo (y me sorprendió el grado de conocimiento que de Chile tenía Anaxágoras).

En fin, lamento informar que esta columna debe terminar aquí, algo abruptamente, por problemas de comunicación con Grecia.

Al concluir, advierto que he estado leyendo a algunos pensadores chinos pero las severas dificultades del idioma quizás me obliguen a abandonar la idea de escribir una nueva columna intitulada Chile, una mirada china.

Advertencia del autor: Esta columna, como la anterior, es un relato de ficción, un invento, un ejercicio de creatividad, una especie de juego. Cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia.

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15 may 2012

El lucro garantizado de las AFP debe terminar

El sueño de todo emprendedor, de cualquier tamaño y rubro, es tener ingresos constantes y seguros, no importando las fluctuaciones de la economía. Obviamente ello es imposible.Mejor dicho, casi.

Hay un sector que sí tiene una renta garantizada. Son las AFP. Pase lo que pase, sus utilidades están a salvo.El sistema contempla, entre otras, las comisiones por depósitos, vale decir, de lo que cada trabajador aporta a su cuenta, una parte se destina a la administración.

El problema es que esa parte que se destina a la gestión no va ligada al resultado. O sea, si los fondos disminuyen, las AFP mantienen sus costos y utilidades a salvo.

El parlamento peruano inició la discusión de un proyecto de ley que limita las comisiones que se cobran a los cotizantes cuando la rentabilidad de los fondos sea negativa. Ello es un espaldarazo a la posibilidad de modificar sustantivamente el sistema de comisiones de las Administradoras de Fondos de Pensiones, también, en nuestro país, como lo he venido planteando desde el año pasado.

El actual esquema, donde las AFP tienen una renta garantizada, independiente del éxito de la gestión que realizan para cuidar e incrementar los recursos de los afiliados, es un abuso.

Pero no es el único problema. También debe regularse el costo de administración. El sistema de comisiones fijadas a discreción por las AFP tampoco da para más.

En los últimos años, hemos visto que las licitaciones que se llevan a cabo, tras la reforma previsional, para adjudicar la cartera de nuevos afiliados, ocasionaron una rebaja sustantiva y sistemática de las comisiones. Hoy la AFP que menos cobra presenta una comisión de 0.77%, en tanto la más cara es 2.36%. Las restantes se ubican entre 1.27% y 1.54%.

Estos niveles, cercanos al 1.4% de promedio, sólo se lograron a partir precisamente del 2009, cuando la licitación de nuevos afiliados obligaron a transparentar un poco los costos y provocaron alguna competencia. Hasta antes de eso y por casi 30 años hubo comisiones cercanas al 3%, incluso complementadas con cobros fijos.

Ello demuestra claramente que por años se ha venido trabajando con márgenes excesivos con grave perjuicio para los afiliados.

Si quiere tener una idea, de cuánto significa esa fracción porcentual, aparentemente escasa, en términos simples, ponga atención a lo siguiente.

Si consideramos el 0.77% de la AFP más barata y el 2.36% de la más cara, la diferencia anual en costo para el usuario será $ 100.000 anuales para un nivel de sueldo moderado, de aproximadamente $ 500.000 mensuales. A más sueldo mayor diferencia.

Si esto lo llevamos a toda la vida laboral del afiliado puede tener un enorme impacto en su pensión futura. Si se usan las cifras que las propias AFP utilizan para incentivar el ahorro voluntario, los $100.000 anuales de diferencia en las comisiones y, por tanto de menos ahorro previsional en toda la vida laboral significarían una diferencia en la jubilación de unos $ 130.000 mensuales. (Leyó bien)

Es probable que las AFP le digan que la menor tasa que oferta la que menos cobra deriva de la economía a escala que logra por el paquete de nuevos afiliados. Mal argumento. Las más grandes tienen hasta 8 veces más clientes y no logran el mismo rendimiento. Ahora, si la explicación son los costos en promoción, es aún peor explicación, pues significa que Ud. financia con sus ahorros, la precaria competencia del sistema.

Es urgente que el ministerio del Trabajo y Previsión Social revise esta situación. Acá radica una de las principales causas de las bajas pensiones.

Sin embargo, tampoco debemos confundirnos. La discusión profunda que debe hacerse es el cambio definitivo de este sistema previsional por uno donde se solidaricen los riesgos y se disminuyan los costos de administración, terminando con el lucro de las administradoras.

¿Y si desde el ’80 las comisiones hubieran sido 0.77% en lugar de 3%?

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15 may 2012

Una escuela pública justa ¿Y por qué no?

El movimiento estudiantil que desde el 2006 y, con más fuerza desde inicios del 2011, paraliza y remece el sistema ocupando centros escolares y universitarios, ha puesto sobre la mesa no sólo la escandalosa desigualdad social, sino que la responsabilidad del propio sistema educativo y sus políticas en consagrar, reproducir y aumentar las inequidades y brechas entre unos y otros.

Se reclama por una educación que no está cumpliendo su promesa de inclusión y movilidad social y, entonces se ha dejado de confiar y creer en sus posibilidades. La educación chilena no es sólo espejo de la grave desigualdad social, sino también una matriz que la incuba, legitima y reproduce.

Detrás de estos legítimos reclamos está la demanda por una educación que trabaje desde y para la justicia social. Es decir, por una enseñanza que forme ciudadanos libres, reflexivos y deliberantes, que no sólo sean capaces de cumplir sus proyectos personales, sin que promuevan y colaboren en la construcción y reconocimiento de sociedades más inclusivas e igualitarias.

Si bien es cierto que la educación por sí sola no puede lograr un cambio social hacia sociedades más justas y sin exclusiones, no lo es menos que sin ella como aliada y protagonista, difícilmente será posible ese tránsito.

El paso por la escuela define la puerta por donde se entra a la sociedad; la educación y sus políticas configuran esa sociedad.

A una educación justa se le exige que logre revertir los actuales determinismos sociales que predicen y definen los resultados y desempeños que alcanzan los estudiantes según las características socioeconómicas y culturales de sus familias.

A una escuela justa se le demanda ser capaz de ofrecer una formación de calidad, igualitaria, que asumiendo las diferencias de sus estudiantes, lo haga en un espacio democrático y desde una perspectiva de derechos humanos.

¿Cómo podemos entonces reconocer una escuela justa? En primer lugar es aquella que pone en el centro de su quehacer el aprendizaje y formación integral de todos sus estudiantes. Que entiende y defiende que es igualmente importante el desarrollo cognitivo, social, afectivo, valórico, ético, artístico o creativo de los niños y los jóvenes.

La que desde ese marco, organiza recursos, procesos y prácticas para ofrecer procesos formativos pertinentes y relevantes para el presente y futuro de sus estudiantes, a través de una trayectoria y experiencia de inclusión igualitaria para todos.

Una escuela justa es de calidad: allí todos aprenden y alcanzan desempeños que les aseguran no sólo acceso al conocimiento, sino que la adquisición de habilidades y competencias para usarlo y contribuir en su construir y reelaboración. Pero ello no basta.

Una escuela justa es ese espacio pedagógico, social y cultural donde se forma ciudadanía, fortalece identidad y se aprende a convivir, a ser y hacer. Lugar que desde la cotidianidad, promueve y permite que ocurra el encuentro de todos y todas; donde los alumnos se reconocen como iguales a partir de sus diferencias. Lugar donde se aprende a aceptar y valorar al otro como un legítimo otro. Donde se estimula y generan las condiciones para una participación plena e igualitaria de los estudiantes en su proceso formativo.

Una escuela justa necesita ser flexible para formar con calidad desde la diversidad.En ella, se trabaja estrechamente con los estudiantes, sus familias y comunidades; desde sus expectativas, intereses, necesidades, particularidades, mundos simbólicos y características culturales.

En una escuela justa, se cree y apuesta por los estudiantes, por todos ellos. Ella se caracteriza por ser promotora y generadora de una cultura de confianza, trabajo en equipo y altas expectativas.

Directivos, profesores, estudiantes y sus familias se reconocen como parte de una comunidad y están orgullosos de serlo.

Sin embargo, esta escuela está lejos de ser la constante en nuestro sistema y lo que está en el debate hoy, es que de no haber cambios estructurales de fondo, ello no será posible.

En efecto, en la base de la demanda y crítica estudiantil, está la mirada mercantil, competitiva e individualista que define y regula la enseñanza y el aprendizaje en nuestro sistema y escuelas.

Perspectiva que prioriza una preparación para el ingreso a mercados de trabajo más complejos y competitivos, por sobre la formación integral de sus ciudadanos.

Una educación que asume la desigualdad que nos atraviesa como un problema de oportunidad y esfuerzo individual y no cómo un problema de ética y de justicia en la sociedad. Esta mirada debilita los vínculos sociales e identitarios que otorgan sentido a un mundo y sueños compartidos en sociedades igualitarias y democráticas. Recuperar los principios de integración y cohesión social propios de la educación, no será tarea fácil, pero sin duda es urgente.

La escuela, desde una educación justa resulta vital para construir y convivir en una sociedad que respete y promueva la participación; que apueste por el colectivo y no por el individuo, que priorice relaciones de reciprocidad y responsabilidad mutua, por encima de la competencia o el mercado.

La pregunta al final del día es si de verdad es eso lo que todos queremos y, más importante aún: qué estamos dispuestos a hacer para conseguirlo. A cuánto de nuestros propios intereses y privilegios estamos dispuestos a renunciar en pro de este bien común mayor.

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14 may 2012

Una propuesta indecente

El Gobierno ha anunciado que reactivará el proyecto que se encuentra en el Senado en materia de regulación de lobby; una iniciativa que ha debido enfrentar una serie de obstáculos para ser promulgada.

Esta tardanza hoy nos trae problemas concretos, pues, tal como lo advertí el año pasado, el Congreso Nacional ha aumentado la cantidad de visitas de estos señores de cuello y corbata que, premunidos de maletines y carpetas, intentan seducir a parlamentarios con motivo de uno u otro proyecto; en este caso, el mayor interés se ha generado en torno a la iniciativa que regulará la actividad pesquera en Chile.

Y claro, no es menor, porque los intereses en juego son nada menos que multimillonarios.Los peces tienen precio y a la hora de pescarlos, verdaderos piratas salen a las aguas dejando a los más pequeños en franca minoría.

Cuando el año pasado dos de estos personajes me esperaban en el pasillo, sin aviso previo, mi respuesta fue categórica, no acepté reunirme con ellos y lo dije en su momento: “no estoy dispuesto a tener que soportar improperios de delincuentes de cuello y corbata que intenten torcer mi voluntad cuando tenga que decidir respecto de algún proyecto de ley”.

Tras este reclamo, efectivamente se produjo en la Cámara de Diputados una relativa limitación al ingreso de personas a sectores aledaños a la sala; pero no cabe duda que no es suficiente, pues aún es posible observar la presencia de reconocidos lobistas en los pasillos o en la cafetería del Congreso.

Estamos legislando varios proyectos que son, sin duda, de alto impacto en grupos de enorme poder, y no extraña que estos grupos ya hayan contratado a lobistas para ejercer su influencia. Como ejemplos, además de la ley de pesca, el proyecto que prohíbe fumar en lugares públicos, y la reforma tributaria obviamente, entre otros.

Efectivamente la Comisión de Régimen Interno de la Cámara, en la cual participo, ha adoptado ciertas medidas, ellas sólo serán fructíferas si nosotros, los parlamentarios, enfrentamos esta realidad con una postura común, especialmente cuando aún no tenemos una ley que transparente esta actividad a través de un registro nacional y de una adecuada información de las acciones que también realizan los pasivos, es decir, quienes son objeto de lobby, con quienes nos reunimos, dónde y por qué.

Para ello, la Cámara abrirá un espacio en la página web, donde los diputados que lo deseen hagan público el registro de sus audiencias, esto último, a mi juicio, debiera ser algo más de una sugerencia.

La Mujer del César no sólo debe serlo, sino parecerlo, especialmente cuando se trata de proyectos que provocan el apetito de sectores poderosos.

La única forma de resguardar la transparencia e independencia de los parlamentarios en la discusión de los distintos proyectos es alejar este tipo de influencias y realizar un trabajo en su mérito, como corresponde a cada iniciativa.

Así las cosas, “una propuesta indecente” podrá seguir siendo sólo el título de una buena película, quedando absolutamente fuera del Congreso.

Señor lobista, si usted está leyendo esta columna, le sugiero considerarlo.

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14 may 2012

Bram Stoker, bohemio centenario

Desde que existe, la humanidad se las arregla en un medio hostil e indiferente: la naturaleza. Además, tiene que defenderse de sí misma. Su condición es precaria, y la religión, filosofía, arte, economía, son formas de refugio y remedio, caminos hacia la seguridad. Y como demasiada seguridad puede aburrir, para asustarse un poco, inventa fábulas y leyendas.

Una es el vampirismo, conocido en distintos períodos y regiones, y, por cierto, en Transilvania, territorio de culturas y supersticiones integradas, rumanas, húngaras, eslavas, zíngaras.

El miedo vende, por eso tantas películas sobre catástrofes, monstruos y otras especies del género. Las de vampiros, casi todas, son deudoras de Drácula de Bram Stoker, indeleble y demoníaca narración publicada en 1897, dos años después del nacimiento del cine. “La novela más hermosa jamás escrita”, Oscar Wilde dixit.

Stoker pasó su enfermiza infancia en una casita costera de Irlanda, deslumbrado por mareas, tempestades, e historias de piratas y fantasmas animadas por su madre, la feminista Charlotte Mathilda Blake. Hasta los siete años apenas caminó. No obstante, este admirador de Byron, Keats y Shelley, se distinguió en la Universidad de Dublín como atleta y jugador de fútbol. También fue un gran nocherniego, amigo de las discusiones hasta el alba e incondicional amante del teatro.

Combinando la técnica epistolar, con diarios de vida, telegramas y noticias de prensa, cimentó su relato, algo constreñido por las entrelíneas y velos propios del puritanismo victoriano.

Recordemos sus personajes.

Jonathan Harker, procurador y novio de Mina, viaja a Transilvania por las propiedades que un misterioso conde desea adquirir en Inglaterra. El trayecto a través de bosques neblinosos, con caballos espantadizos y pájaros despavoridos, es un cándido prólogo a la estadía en el castillo donde el caballero lo sometería a su magisterio de horror, tras recibirlo con dudosa amabilidad: “¡Sea bienvenido a mi morada! Entre por su propia voluntad, sin temor y deje aquí parte de su felicidad”.

Después del Maestro, tres escalofriantes y lascivas beldades, lo harán arder en deseos y terror. Jonathan logra huir y refugiarse en un convento. Delirante, aludía a lobos, sangre, demonios y “otras cosas de las que no me atrevo a hablar”, informaba prudentemente la Hermana Agatha.

Mina, atractiva mecanógrafa y taquígrafa, con su inteligencia y actitud periodística ayudará a combatir al monstruo. El séptimo arte hace desaparecer el vanguardismo de esta constructora de castillos en el aire, que, antes de ser vampirizada, anota en su diario:“La mujer moderna no consentirá más en ser pedida; será ella quien solicite la mano del hombre”.

Lucy, bellísima y sensual patricia, disfrutó de las atenciones del vampiro, victorianamente disculpada por su sonambulismo. “Lo peor es que nada recuerdo… tengo miedo, sin saber de qué. Y me siento tan débil”. Muerta y no muerta, sigue la senda del Gurú, especializada en niños que la llamaban “la dama de sangre”. Sus amigos le clavan un leño en el corazón, llenan su boca de ajos y le cortan la cabeza para liberarla de la maldición.

El doctor Seward, sufre por el revés de su propuesta matrimonial a Lucy. Dirige el manicomio y posee un alma poética: “En la noche, nunca las tumbas me parecieron tan blancas; jamás los cipreses y los enebros, simbolizaron tan bien la melancolía”.

Renfield, entusiasta consumidor de moscas, arañas y ratas vivas, escéptico frente a la existencia del alma, aguarda en el psiquiátrico la llegada del Amo. La sangre es vida, era su consigna.

Van Helsing, doctor en medicina, literatura y filosofía. Enemigo jurado de Drácula, es un gladiador entre Dios y el Diablo. La fe permite creer en cosas que no son ciertas, afirmaba este espíritu abierto, altruista y con nervios de acero. Experto en la sabiduría antigua sobre los no-muertos o malditos de inmortalidad. Esta disciplina, como se sabe, es amplia y rebuscada en sus conceptos pero de rústica farmacopea: trenzas de ajo, cruces, hostias picadas, martillos y afiladas estacas.

Quincey Morris. Viajero y deportista de Texas, se declaró a Lucy en premonitorio estilo Groucho Marx, con previsibles resultados: “Señorita, no soy digno ni de atar los lazos de sus preciosos zapatitos, pero si espera un hombre que lo sea tendrá que aguardar mucho tiempo”.

Finalmente, el artista de lo nefando, extasiado con el cantar de los lobos: “¡Escúchelos! ¡Son los hijos de la noche! ¡Sus aullidos son música para mis oídos!”.

Noctámbulo de vista felina; recio, pese a no comer ni beber nada, salvo sangre, naturalmente; asustadizo con los íconos religiosos, no entra en una casa sin invitación, después lo hará a voluntad; ignorado por los espejos, “objetos malditos que sólo halagan la vanidad”; perfil aguileño, frente abombada y cejijunto; boca de expresión cruel con agudos dientes de gloriosa blancura; orejas en punta. Las anchas manos, aparentemente finas por sus largas uñas, delatarían afición a placeres solitarios por la vellosidad de las palmas. Según códigos de la época.

Adalid del mal, sólo puede combatir al bien, completamente ajeno a la imagen que ofrece Herzog en su filme Nosferatu: un temeroso y triste condenado a la eternidad, apacible candidato a la salvación por el amor de una doncella.

Espía de los sueños, siempre atento a las muchachas en flor, difíciles de engatusar por su espantoso aliento, aunque gracias a la hipnosis supera en triunfos a Don Giovanni, sufrido espigador de fracasos en el escenario. Ambos, hermanados en su pasión por la giovin principiante y en la nula preocupación por la pulcritud de los medios.

Poco se destaca de este diabólico hidalgo, cuyos hábitos encubren una clara burla de la aristocracia inglesa, su orgullo de luchador por la independencia de Transilvania: “Ah, mi joven amigo, los Drácula han sido la sangre, el cerebro y la espada del país”.

En la coda. Drácula, romance de karma erótico un poco tímido, valioso documento en la lucha de las mujeres del siglo XIX, hace algunos lustros abandonó la categoría de libros que el filósofo Schopenhauer rehusaba leer: la de los que no tienen cien años.

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14 may 2012

Primarias en Providencia: el sobrevalorado twitteo

Las redes sociales –las digitales al menos- están sobrevaloradas en nuestro medio, especialmente en política electoral.

De otro modo no se explica el curioso fenómeno ocurrido ayer en las primarias de Providencia. Digo curioso porque si las primarias hubieran sido en el “distrito twitter”, sin duda Cristóbal Bellolio sería hoy el oponente a Cristian Labbé para la alcaldía de Providencia. Pero la realidad dijo otra cosa. Cristóbal fue derrotado por la candidata Josefina Errázuriz.

Sin menospreciarla, la señora Errázuriz era hasta ayer una desconocida, cuyo mayor logro político previo fue competir por un cargo en el concejo obteniendo un 4%, (2.500 votos), pero derrotó a un destacado columnista e influyente twittero –a mi juicio uno de los más capaces sub-40 en el medio- y al hijo de un poderoso ex ministro del Interior, quien contaba tras sí con todo el (evidente escaso) aparataje concertacionista en Providencia.

Nadie podría dudar que tras Javier estaba todo el Partido Socialista –votó por él su Presidente y diputado por Puente Alto Osvaldo Andrade- y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, su padre.

Es evidente que ni los debates televisivos, ni la cobertura dedicada de canales de noticia, ni la parafernalia surtieron efecto.

¿Qué explica por qué fracasó el modelo y ganó al final la más débil –mediáticamente hablando- de las tres opciones anti Labbé?

Primero, la falta de participación. Las expectativas cifraban en 10 mil los posibles votantes, en debates los candidatos se conformaban con 5.000, pero finalmente sólo 3.600 vecinos sufragaron, cifra baja si consideramos que son 24 mil votos los que obtuvo la oposición a Labbé en las elecciones municipales de 2008.

Segundo, haber planteado las primarias como “anti Labbé”. Nada “anti-algo” ha surtido efecto en política. Si no, es cosa que le pregunten a los publicistas del “no” a Pinochet.

Tercero, la sobrevaloración de las redes sociales digitales. Aquí me quiero detener un poco.

Es cierto aquello que McLuhan enseñaba respecto de que el mensaje no es solo transmitido por el medio, sino que en realidad el medio es el mensaje… pero en el caso de twitter o facebook el problema es que el medio ha sido sobrevalorado.

Hemos leído, oído y comentado tanto sobre la influencia de las redes sociales 2.0 en la política y en la contingencia, que nos hemos creído que tales redes revolucionaron lo colectivo, la forma en la que se ejercen las políticas públicas, y la manera de relacionarnos.

Es cierto, este “nuevo medio de expresión” llamado redes sociales tiene innegables ventajas para quienes están en política nacional. Como explicaba el canciller argentino Héctor Timerman, permite evitar a los medios de comunicación social para transmitir un mensaje “sin ruido”.

Al elector, al ciudadano, le genera una sensación de simpatía y cercanía que el mensaje vertical de los medios masivos no otorga. Bien saben los expertos en marketing político que la calidez de un mensaje directo -por ejemplo de un DM en Twitter, de un post en un blog o de un mensaje en Facebook- es casi perfecta para cautivar a un elector.

Pero… ¿podrá realmente superar a la calidez del candidato hablando en tres dimensiones, dando la mano o abrazando a su interlocutor? Y lo que es peor ¿podrá ser incidente en elecciones locales o de diputados?

La respuesta de las primarias de Providencia nos demuestra que las viejas campañas territoriales y aéreas –en el sentido tradicional, de medios de comunicación sociales- no han sido desplazadas por twitter o por nada que se use detrás de un teclado.

Y ello nos lleva al tercer punto: los candidatos no deberían subvalorar la influencia de las juntas de vecinos, hogares de ancianos, etc.

La participación con voto voluntario se circunscribirá a quienes efectivamente quieren votar, quienes posiblemente no son los desencantados ni los que critican la falta de cambio.

Al contrario, votarán aquellos a los que el proceso político sí les importa. Ni todo el aparataje político de Insulza ni toda la influencia en redes de Bellolio fueron suficientes como para mover a las masas para votar. Que muchos “influyentes” en las redes hayan concurrido con su apoyo a las primarias no significó nada en realidad.

Por duro que parezca, quienes usan enérgicamente redes sociales son más cercanos a los humanos de Wall-E -esos gordinflones que todo lo hacían acostados en sus cápsulas- que a un activista protestante.

Ud. estimado usuario de dichas redes –como yo lo soy, en forma muy activa- me dirá que grandes movimientos sociales se han creado detrás de un teclado.

Me citará a Egipto y su revolución en libertad. Incluso me dirá que Punta de Choros se revirtió por las poderosas redes sociales. Créame que no.

Tras la negativa a la construcción de Barranquillas, tras la revolución de Egipto, tras todo movimiento cuya cara visible es internet y sus redes había toda una organización armada y fundada en lógicas “a la antigua”.

Sin el financiamiento y organización política de los videos, sin la difusión y coordinación logística tridimensional y apoyo financiero, la protesta habría sido una cosa vana. Como muchas que alimentan a las redes sociales y que no duran más que un par de horas.

¿Son inútiles en política las redes sociales entonces? Creo que no.

Influyen sobre los medios de comunicación tradicionales. Precisamente, han sido los periodistas y editores que utilizan twitter los que lo transformaron en un medio “de moda”. Pero como tal, los medios podrían en el futuro prescindir de ella y trabajar “a la antigua”, reporteando noticias por sí mismos.

Porque es claro que nuestros medios usan hoy a twitter de fuente, y no siempre en la forma debida: por algo algunos medios publican noticias sobre fallos judiciales o muertes de famosos sin verificar sus fuentes, por la obsesión de “golpear” a los demás.

En síntesis, lo que debemos recordar al final del día, como quedó de manifiesto el domingo en Providencia… que la señora Juanita no usa twitter.

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14 may 2012

La derecha y el binominal

El debate por el cambio del binominal ha entrado en un estado de latencia. En efecto, la intensidad la observamos durante los últimos meses del año pasado y en enero del presente.

Durante esa fase no sólo asistimos a la presentación de una propuesta de la Concertación, sino también al acuerdo de los parlamentarios de RN y al pacto por reformas políticas entre ese partido y la DC.

En ese escenario se consolidaba un amplio acuerdo para modificar el binominal y avanzar hacia un sistema electoral proporcional corregido. Sin embargo, faltaban dos invitados a la mesa: la UDI y el Gobierno. El impulso se detuvo.

¿Por qué se estancó el debate? Hay tres posibles respuestas. La primera se vincula con que las coyunturas políticas se suceden con tanta rapidez que los temas, los debates y los conflictos políticos van perdiendo actualidad en lapso de días y semanas. En segundo lugar, encontramos la voluntad política. Y en tercer lugar, los cálculos que cada sector hace para avanzar o frenar los proyectos en discusión reales o potenciales.

De ese modo, vemos como la sucesión de coyunturas, la voluntad de los actores y los cálculos que hacen las fuerzas políticas son los elementos que explican el estado actual de latencia en el que se encuentra el debate por cambiar el binominal.

¿A quién le conviene esta postergación? Si bien, tanto la Concertación como la Alianza se han beneficiado en una u otra elección con la “lógica excluyente del binominal” no todos los partidos del duopolio están por mantener la fórmula del empate.

Hoy, es la UDI el único partido político que está por seguir con el “mayoritario binominal”.La razón que dan, es que es el mejor sistema para la gobernabilidad y la estabilidad política de Chile. Se ha pensado por mucho tiempo que ha sido el partido que más se ha beneficiado con el sistema electoral y que dicha situación explicaría su porfía política para avanzar hacia un cambio. Los datos muestran lo contrario.

Las cifras revelan que mientras la UDI se mantuvo en una posición de minoría frente a RN sus beneficios electorales fueron nulos. Al contrario, cuando logran su expansión desde el 2001 comienzan a palpar los privilegios que el sistema genera.

Se observa que el “duopolio binominal” obtiene a nivel de pacto desde el ’89 un subsidio electoral de 64 diputados y 12 senadores. De ese total, la derecha se queda con 33 diputados y 10 senadores.

Al analizar lo que ocurre al interior de cada partido se observan las mayores distorsiones del sistema; al punto, que el subsidio aumenta de 33 a 40. En ese contexto, RN ha sido el partido más beneficiado de la derecha. Así, la UDI se queda con 17, RN con 20 y los independientes con 3.

Hay dos fases muy claras. La primera cubre las tres primeras elecciones (´89, ´93 y ´97) y la segunda las últimas tres (´01, ´05, ´09). Mientras en la primera fue la UDI el partido minoritario, en la segunda ese lugar lo pasa a ocupar RN. De hecho, en esas tres primeras elecciones el gremialismo no tuvo subsidio. Sí, parece increíble.

La UDI en el ’89 obtiene el 12,82% de los votos y una representación de 11 diputados. Uno menos de lo que debió tener. En el ’93 y en el ’97 hay un equilibrio entre lo que debió tener y lo que obtuvo al coincidir sus votos con sus escaños.

Al contrario, los beneficios iniciales de RN fueron arrolladores. En el ’89 tiene un subsidio de 7, en el ’93 de 9 y en el ’97 de 3 diputados. Este hecho explica el interés que tuvo la UDI por cambiar el binominal a principios del dos mil.

Las tres últimas elecciones. En este período, la UDI obtiene un subsidio de 17 asientos y RN sólo logra un escaño de regalo. Por tanto, al interior del pacto se han generado las condiciones para que hoy sea RN el partido que está interesado en cambiar el binominal.

En efecto, mientras no hubo beneficio en subsidio electoral y el partido estaba estancado en su representación se abrían a la posibilidad de modificar el “mayoritaria binominal”. Es lo que hizo la UDI en un primer momento.Cuando esas condiciones cambiaron se cerraron a esa posibilidad.Llegó el turno de RN. Ahora, que el binominal no les genera ningún beneficio electoral están abiertos a su cambio.

Entonces, para la derecha ¿cambiar el binominal es una cuestión de convicción democrática o un mero cálculo político-electoral?

La convicción democrática entiende que un voto tiene el mismo peso político para todos y cada uno de los ciudadanos. El modelo que mejor asegura ese principio es el sistema proporcional. Los datos empíricos muestran que el binominal a la chilena genera todo tipo de distorsiones que terminan torciendo la voluntad del Soberano.

¿Es posible que en nombre de la gobernabilidad se vulnere la igualdad del voto, los deseos y las demandas de los ciudadanos?

Hoy los votos en el parlamento para modificar el binominal están suponiendo que RN se suma al cambio.

Lo que falta es el proyecto y la voluntad del ejecutivo. Los tiempos políticos y las urgencias de la coyuntura generan las condiciones para que en las parlamentarias del próximo año se realicen nuevamente bajo la “lógica binominal”. Y ello, aunque los partidos de la Concertación ingresen al parlamento el anunciado proyecto.

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14 may 2012

¿El Censor?

Marco Porcio Catón (el Viejo), fue conocido como “El Censor”, por su defensa de las tradiciones romanas y del latín en los tiempos de Roma, “censurando” las costumbres “libertinas” que provenían del mundo griego.

Esto es, para señalar que el oficio de censor, arrastra una profunda dignidad y tradición republicana, especialmente en los medios masivos.

Porque el censor, censura, es decir, impone por su calidad y poder de tal, correcciones, supresiones, reprobaciones, y cambios de algo, debido a su condición de no ser correcto o bueno.

Obviamente, requiere haber definido anteriormente que es lo bueno y correcto, junto a las formas y métodos para obtenerlos, que también deben ser concordantes con esas definiciones anteriores y fundamentales.

Y en el caso de un canal privado abierto de TV, que entretiene buscando la belleza, informa buscando la verdad, y que por ser parte de la cultura, de alguna manera siempre educa y forma, esta pregunta es triple, y está amplificada por el enorme poder comunicacional económico que ostenta.

¿Que es lo bueno para el negocio en sí, para las personas que trabajan allí, y para las personas y sociedad que son su público y “colaboradores”, con los que se busca hoy un “valor compartido”?

Es en la búsqueda armónica y consistente de este fin, donde nacen la “pautas editoriales”, regulando y ¿censurando?, formas y contenidos para cautelar el bien originario humanizador, personal y común, sin violentar los derechos basados en la libertad, dignidad y privacidad fundamental de cualquier persona.

(Debiera aclararse, que al igual que en los colegios, donde existe un “curriculum explícito” y otro “implícito”, aquí también existen pautas editoriales, que representan a los dueños, explícitas y otras “implícitas”, de contenidos, a veces, fuertemente ideológicos, políticos, económicos y religiosos).

Derivado de lo anterior, creo, que además, un canal no puede renunciar a su tarea de conciencia reflexiva y crítica, levantando la voz frente a las injusticias de cualquier tipo, lo que finalmente garantiza frente a la sociedad, su autonomía frente a los grupos de poder fácticos.

Por eso, propongo humildemente a “El censor”, y los censores las siguientes propuestas:

-Censurar todo lo que tenga “cámaras ocultas”, salvo por indicación legal.

-Eliminar todos los “realitys” y programas, que no contemplen todo lo anterior.

-Eliminar toda la publicidad que no respete los puntos anteriores, y que engañosamente, (como eran las “cajitas felices”), ensalce cualquier condición de humanidad, (como la de ser madre), ligándola a un mensaje de consumismo, ¡por repugnante!, (más aun, si la oferta termina en .999, por ofender la inteligencia de los tele –especta- consumidores).

Fomentar los programas de investigación y denuncia crítica.

Y como homenaje al estímulo de la “creatividad creativa” de los creativos chilenos, eliminar todo lo que huela a “copy- paste program”.

¡Larga vida a los “censores”!

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