19 jun 2012

De la galería a la cancha

La nueva ley de inscripción automática y voto voluntario modifica sustancialmente el padrón electoral, incorporando a más de 5 millones de personas al universo de votantes, de los cuales 2.750.000 son jóvenes. Suponer que solo esta medida basta para ampliar las posibilidades de que este importante sector etario se incorpore a los procesos de elección de representantes populares es abordar desde una perspectiva muy estrecha el problema de la baja participación de los jóvenes en política.

Efectivamente, la participación de los jóvenes en las elecciones de autoridades (presidenciales, parlamentarias, municipales) ha disminuido considerablemente, constatándose que en 1992 los jóvenes representaban el 30,8% del padrón en tanto que en 2008, sólo un 8,1%.

No obstante, la participación juvenil fuera de estos espacios de nuestra limitada institucionalidad política ha crecido conforme pasan los años. El 55% de los jóvenes participa actualmente en múltiples organizaciones las cuales, sean politizadas o no, han venido rompiendo con el individualismo y apatía existente en los jóvenes.

Dentro de las expresiones con demandas políticas como movimientos sociales, la presencia juvenil ha tenido un lugar importante: movimientos medioambientalistas, de género y diversidad sexual, de pobladores, teniendo como paradigma el movimiento por la educación, el cual inicialmente fue un movimiento propiamente estudiantil y que, conforme a su desarrollo, devino en movimiento social.

Es desde esta óptica que me parece necesario abordar la baja participación de los jóvenes al momento de escoger a las autoridades de nuestro país.

¿Por qué los jóvenes vemos mayor cabida para desarrollar nuestras motivaciones al interior de movimientos sociales y no, paralelamente, dentro de aquellos espacios que debieran regir las políticas públicas?

En primer lugar, nadie puede negar las evidentes limitaciones e inclusive, perversiones de nuestro sistema democrático, el cual tiene como bases la Constitución y el sistema electoral binominal.

Nuestra Constitución es una de las principales herencias que legó la dictadura militar, lo cual determina su naturaleza antidemocrática. Nuestro sistema de representación, en particular el sistema binominal, está diseñado estructuralmente para dar cabida solo a dos bloques políticos, afectando significativamente la real representación de los intereses ciudadanos.

En este escenario, para propiciar mayor participación es necesario cambiar sustancialmente los limitados marcos democráticos de nuestro sistema político en general.

Pero aun cuando esto suceda, hay un segundo elemento a considerar que tiene que ver con la actuación de quienes han sido los “representantes” de la ciudadanía.

Quienes han debido representar los intereses populares lo han hecho bajo la conocida y desgastada “política de los consensos”. Existe un evidente malestar ciudadano hacia la Derecha y la Concertación, quienes como bloques imperantes, han desatendido las demandas y necesidades de la población.

Las pasadas elecciones presidenciales son una muestra de castigo al bloque de “centro izquierda” así como el masivo descontento social en los últimos 2 años hacia el gobierno actual muestran que hoy tampoco se sigue estando de acuerdo con el actual estado de cosas y que este gobierno no fue finalmente la alternativa que se creía.

Es por esto que para fomentar la participación, no solamente de los jóvenes sino de la sociedad en su conjunto, resulta vital generar profundos cambios a nuestro sistema político para avanzar hacia una forma más profunda de participación y representación, resultando ineludible modificar la Constitución y el Sistema Electoral.

Paralelamente, se debe dar espacio a actores políticos que constituyan una alternativa real de representación a los intereses de la ciudadanía que hoy se plantea cambios a un modelo que no ha traído beneficios para nuestro país. Un primer paso, es que hoy dentro de la institucionalidad tengan cabida actores provenientes del mundo social, de modo tal que las demandas ciudadanas lleguen a los espacios que definen las políticas públicas.

Ciertamente, bajo el sistema político hoy existente no basta solo con marchar pero tampoco basta con simplemente votar.

Hoy para pasar de una democracia de baja intensidad a una con mayor intensidad, necesitamos una mayor sintonía entre lo social y lo político, donde los actores y movimientos sociales apuesten a disputar aquellos espacios de representación que, definiendo las políticas públicas, hasta hoy han cerrado las puertas a las demandas ciudadanas.

En este juego, tenemos que pasar de la galería a la cancha.

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19 jun 2012

Siria,en el nombre del padre

Mientras en Chile y buena parte del mundo se celebraba el pasado domingo el día del padre, en Siria su Presidente Bashar Al Assad continuaba con su particular forma de rendir tributo a su fallecido padre Hafez. La carnicería –y digo carnicería pues las matanzas de civiles llevadas a cabo por el Ejército Sirio y civiles armados apoyados por el régimen alcanzan un nivel sin precedentes- parece no tener límites.

Y digo que se trata de una cruel forma de rendir tributo a su padre pues la sangrienta estrategia represiva de Al Assad no debería haber sorprendido a nadie.

Como lo señalé en esta misma sección hace más de un año en mi columna “La Maldita Primavera”, en febrero de 1982 mientras el entonces adolescente Bashar a sus 17 años de edad se aprestaba a culminar su educación escolar, su padre Hafez Al Assad quien presidía Siria tras un golpe militar en el año 1970, enfrentaba graves desordenes y manifestaciones públicas que ponían en jaque su férrea dictadura.

La forma que entonces escogió su padre para sofocar las protestas contra su régimen fue sencilla y sanguinaria. El 2 de febrero de 1982 ordenó a Fuerzas Especiales del Ejército sirio junto a una compañía de tanques T-62 que ingresaran a la ciudad de Hama, ubicada a casi 200 kilómetros de Damasco, en lo que denominó una “operación de limpieza de terroristas” que duró hasta mayo del mismo año. Barrios enteros fueron arrasados por los tanques –nivelados- y según reportó Amnistía Internacional entre 10 mil y 25 mil civiles fueron masacrados.

Entonces al igual que ahora, el mundo guardó silencio. Muchos ni siquiera se dieron por enterados de los sucesos. No eran tiempos de internet ni existían cadenas televisivas de noticias que dieran cuenta de lo sucedido. Siria al igual que ahora gozaba del apoyo militar y político de Rusia en tiempos en que aún no terminaba la guerra fría.

Sin embargo el joven Bashar había aprendido la lección, y como sabemos ahora, se había graduado con honores en el duro “arte” de la represión.

Lamentablemente el mundo y los organismos internacionales no aprendieron su propia lección. Al contrario, han exhibido su verdadero rostro caracterizado por la hipocresía y el doble estándar.

Ese rostro que exhibe cada vez que la Asamblea General de las Naciones Unidas y el Consejo de Derechos Humanos de la misma condenan irreflexiva y arbitrariamente a la única democracia del Medio Oriente –Israel- en base a la existencia de un poderoso y mayoritario bloque de votación compuesto por los países árabes e islámicos, la mayoría de ellos gobernados por regímenes autoritarios o dictaduras similares a la de Siria.

Bashar Al Assad al desplegar su ejército contra su propio pueblo, conocía a cabalidad ese rostro hipócrita y por ello no dudó en su sangrienta represión.

Para él, la indiferencia del mundo frente a los más de 12 mil civiles asesinados era algo esperable y predecible, al extremo que al iniciar las acciones represivas ni siquiera dudó en postular paralelamente a su país para integrar el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Sí. Tal como lo lee.

Bashar, el aventajado alumno de su padre Hafez, honra a éste con la sangre de su pueblo y se burla del mundo tal como lo hiciera su padre 30 años antes.

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19 jun 2012

¡No más falsos pobres!

El otro día me preguntó una señora a la salida de la inauguración de una sede social.¿Por qué hay gente que recibe casas, subsidios, beneficios para los más pobres y ni siquiera lo son? , lo dijo con una sincera mirada de asombro, ¿cómo funciona la ficha de protección social?

Le expliqué cómo funciona y lo que estamos haciendo por cambiarla, pero de vuelta a mi casa me quedó dando vuelta la primera pregunta que me hizo. Me di cuenta que ya casi ni recuerdo cuántas veces me la han hecho en los últimos meses.

¿Los falsos pobres existen sólo ahora?, ¿por qué ahora es un problema y antes no?

El instrumento de focalización vigente –Ficha de Protección Social- que tiene sus orígenes el 2007, pretende ordenar a los encuestados por sus niveles de vulnerabilidad y así poder entregar los beneficios y subsidios que ofrece el Estado según las necesidades y carencias de las personas, especialmente las más pobres.

Lamentablemente es muy parecido a estar en una fila esperando para comprar algo y que mucha gente se meta entremedio o se “cuele” antes que uno, sin que nadie se dé cuenta. Da lo mismo haber estado de los primeros, se puede quedar al final igual.

Irónicamente, el instrumento que mide vulnerabilidad es constantemente vulnerado. Y así, existen muchas personas que deberían estar de las primeros en la filas, especialmente los más pobres, y quedan entremedio, al final o fuera del lugar que les corresponde gracias a los múltiples “colados” o como les llaman ahora: falsos pobres.

Uno de los desafíos más importantes en la política social es la correcta focalización de los recursos del Estado para otorgarlos con justicia y en oportunidad a los que realmente lo necesitan. En palabras sencillas es que la gente que no tiene casa tenga la opción de acceder a ella y no alguien que tiene y miente la consiga para arrendarla y/o más adelante venderla. Y como ese existen varios ejemplos más, lamentablemente.

Hoy, casi un 15% del gasto social del Estado se focaliza con la Ficha de Protección Social, casi 4,6 billones de dólares.

Además, en el país existen 3,7 millones de fichas, más de 12 millones de personas a las que se les podría focalizar “algo”. Sólo en La Araucanía – la región más pobre del país- casi 8 de cada 10 personas la tienen. Es más, casi la mitad del país está en el primer quintil (o el 20% de la población más vulnerable). O sea que el primer 20% más vulnerable en verdad es el 50%. ¿Raro no?

El Ministerio de Desarrollo Social hace patente su compromiso del evidente y urgente cambio del instrumento de focalización y fruto de ese trabajo hasta la fecha se ha construido un diagnóstico compartido y diseñado un nuevo instrumento: la Ficha Social.

La nueva Ficha Social es parte de la solución. Hoy, estamos en pleno proceso de encuestaje y entrará en vigencia a comienzos del 2013. Medirá parte del patrimonio y capacidad para generar ingresos.

De hecho no sólo considerará la variable “ingresos” sino que también los “gastos”. Se cruzará y comprobará con bases de datos la información entregada para evitar los informes irregulares (educación, SII, etc.). Existirán puntajes sectoriales -vivienda, salud, educación, adultos mayores- y se fiscalizará y sancionará a los que abusen de este instrumento tan sensible para las miles de familias más pobres del país.

Algunos de los compromisos más importantes del gobierno del Presidente Sebastián Piñera es llegar a ser un país desarrollado, pero sin que nadie se quede atrás; derrotar la extrema pobreza y sentar las bases para que la pobreza en un futuro próximo sea parte del pasado.

Hoy y más que nunca, con los desafíos que tenemos por delante ¡no más falsos pobres!

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18 jun 2012

Asturias: ¡Vivan los mineros!

Hay lunes18 de Junio amaneció nublado en Asturias y esto es normal en la región verde de España. A medida que uno se aleja de la costa va cruzando prados de un intenso verde, montes que desaparecen entre la niebla, y el “orbayu”, una suave llovizna tan tenue como un manto de seda húmeda se apropia de todo lo que toca, cubriéndolo con la pátina de agua fina que es como el ajuar eterno de Asturias.

No hay que alejarse de la costa más de unos 30 kilómetros para llegar a la región minera, “a la cuenca”, a ciudades de edificios apretados como Mieres y Langreo que, como todos los villorrios y aldeas, hoy se han paralizado en una huelga general de solidaridad con los mineros del carbón.

Estamos en el año 2012, el año de lo peor de la peor crisis provocada por los especuladores y los banqueros, por ese miserable 1 % de la humanidad que se ha apropiado del 99 % de la riqueza planetaria.

Es el año de la desesperanza y del encerrarse en sí mismo pensando en cómo salvarse, aún a costa de los demás, es el año del egoísmo y de la deshumanización general. Pero en las cuencas mineras han desempolvado la vieja bandera de la solidaridad de clase.

Sí, de la Solidaridad de Clase, porque las diferencias de clases hoy son más fuertes que nunca, aunque algunos sostengan que esto es historia, y que la historia ha muerto.

La historia sigue viva en las cuencas mineras y el seguimiento de la huelga ha sido del 100% no sólo en Asturias, sino en todas las regiones de España que tienen minas de carbón. Las explotaciones de carbón, hulla y antracita, las minas y el trabajo de los hombres que bajan a la oscura profundidad de la tierra siempre fueron moneda de cambio para los gobernantes de España.

Ya en 1962, cuando la España franquista era aceptada en la Comunidad Económica Europea, antecesora de la actual Unión Europea, el dictador confiaba a su primo y secretario militar Francisco Franco Salgado-Araujo, que las minas de carbón españolas tenían los días contados porque Europa quería favorecer las explotaciones en la cuenca del Ruhr, en Alemania, y en Polonia, cuyos yacimientos, pese a la guerra fría, aseguraban un suministro más barato.

La respuesta de los mineros fue la primera gran huelga tras la derrota de La República y establecimiento del régimen fascista nacional-católico. El año 62 los mineros vencieron, conservaron sus puestos de trabajo, aunque las represalias fueron brutales.

Cincuenta años más tarde, las viejas banderas de la Solidaridad de Clase se agitan una vez más bajo el cielo gris de Asturias, esta vez en defensa del más inalienable de los derechos: El Derecho al Trabajo.

A un trabajo que es como una maldición, o algo muy difícil de explicar, porque la mina se mete en la venas de los hombres oscuros del carbón, y se es minero, hijo de minero, nieto de minero, de una actividad que ha sido declarada “no rentable” desde alguna cómoda e impoluta oficina de Londres o Bruselas.

A la mina, al pozo, se llega muy temprano, los mineros se cambian entre bromas, de unas cadenas bajan sus ropas de trabajo, el mono ennegrecido, el casco con la lámpara, los guantes de seguridad, las baterías para las lámparas, los botines de punta reforzada, y luego las cadenas suben portando las ropas que volverán a vestir cuando salgan del pozo. Y a veces una sirena aúlla la tragedia y alguna cadena no vuelve a bajar.

Esto, ciertamente “no es rentable”.

Una vez equipados caminan hacia la entrada del pozo, ya no bromean pues la boca de la mina impone respeto y temor hasta a los más veteranos. Un ascensor metálico, “la jaula”, los baja hacia la oscuridad densa de la galería principal, y ahí se acomodan en un minúsculo tren que los conduce a otras galerías menores.

La oscuridad de la mina es densa y pegajosa, como el aire impregnado de humedad, y por sobre las voces de los mineros y el entrechocar de sus herramientas se impone el crujido del monte, la queja de la intimidad de la tierra y su constante amenaza de venirse abajo.

Esto, ciertamente, “no es rentable”.

Por las galerías menores avanzan los mineros, sus lámparas perforan la espesa oscuridad y chocan con los muros de roca impregnados de agua.

El aire se torna cada vez más denso, y así, llegan hasta los filones hasta los que acceden de pie, primero, luego doblados, más tarde reptando, y entones se escupen las manos y empiezan con su trabajo de arrancar el carbón, la hulla y la antracita a las entrañas de la Tierra.

Los picadores ven desaparecer sus músculos bajo una capa de polvo, las brocas han abierto los orificios en los que se meten las cargas de explosivos. A una señal del dinamitero todos los hombres retroceden hasta los sitios de refugio, ahí se encojen pegados unos a otros, protegiéndose los oídos, hasta que la detonación estremece el aire y una nube de polvo negro los envuelve.

Esto, ciertamente, “no es rentable”

Cuando, al final de la jornada salen de la jaula que los ha subido hasta la superficie terrestre, los mineros van al bar y piden que les escancien una sidra, y el bar vive de los mineros, otros van a la farmacia y la farmacia vive de los mineros, otros compran un vestido para su hija o un libro, y todos los negocios de las cuencas mineras viven de los mineros.

El trabajo de cada uno de esos hombres oscuros permite y posibilita la existencia de muchos otros puestos de trabajo. Todo lo que hace en las ciudades, aldeas y villorrios de las cuencas mineras depende de las minas, y considerar esta realidad, ciertamente, “no es rentable”.

En 1985 llegó al poder el PSOE y las minas de carbón daban empleo a casi 53 mil mineros. Un ministro socialista, Solchaga, explicó con breves palabras en que consistirían los grandes cambos que se implantarían: “España es un país para hacer dinero”. Y así fue, en efecto.

En el caso de la minería la posibilidad de hacer dinero, de lucro, empezó a darse obedeciendo las instrucciones de los mandamases de Europa, y España empezó a importar carbón. Nunca se ha explicado a cabalidad porqué el carbón que llega de Polonia, o de la mina a tajo abierto más grande del mundo, Cerrajón, en la Guajira colombiana, es mejor y menos contaminante que el carbón asturiano. Y si lo es, nunca se destinaron los fondos suficientes para investigar como hacer más efectivo y menos contaminante un sector de materia energética fundamental.

Siguiendo las instrucciones de los mercados energéticos, tanto el Partido Popular como el PSOE se caracterizaron por el tratamiento demagógico del tema minero. Si el carbón estaba definitivamente condenado se debería haber impulsado efectivas políticas de reconversión industrial que asegurasen trabajos dignos y cualificados a los que abandonarían las minas.

Estas políticas no existieron, en cambio se decidieron por pre jubilaciones aparentemente muy generosas, pero sin considerar que la actividad minera es una cultura, se hereda, aunque suene contradictorio, los hijos de los mineros y los nietos de los mineros siempre se consideraron seguidores del trabajo de los mayores.

La mina se mete en el cuerpo, se adueña del alma, y esta consideración que no se hizo, obvió que de esas prejubilaciones vivirían los hijos y los nietos de los mineros, porque no se sale de la mina para ocupar el lugar del frutero, del panadero, del dependiente de la farmacia o del camarero que escancia la sidra.

A falta de una solución coherente los mineros se aferraron a sus puestos de trabajo y la actividad empezó a ser subvencionada por la Unión Europea.

Hoy, en 2012, la masa laboral minera se ha reducido a poco menos de ocho mil mineros distribuidos en cuarenta y siete explotaciones. Y la explotación cayó de 20 millones de toneladas a poco más de 8,5 millones de toneladas. La política energética europea decidió terminar con las subvenciones públicas al sector minero a fines de 2014, pero la presión ejercida por los mineros logró que se mantuviera hasta el 31 de diciembre de 2018.

Según los cálculos de los empresarios y los mineros, estos años bastarían para que en Europa se empezara a pensar si era lógico haber reducido la producción global europea de carbón a 130 millones de toneladas, y al mismo tiempo importar anualmente más de 160 millones de toneladas, sólo que a “precios competitivos”, es decir carbón producido con costos laborales inaceptables por cualquier trabajador de Europa o los Estados Unidos.

Los mineros sostienen y con razón que el carbón es una reserva estratégica, de suministro autóctono, lo que garantiza el suministro y, lo más importante, asegura algo muy combatido por el mercado: una reserva estratégica nacional.

Y a todas estas consideraciones debe agregarse que los mineros están defendiendo la existencia de las ciudades y aldeas de las cuencas mineras. El pequeño y mediano comercio, los servicios, todo lo que constituye la vida, el día a día de un asentamiento humano.

Y esto, ciertamente, “no es rentable”.

El gobierno de España encabezado por Mariano Rajoy, obsesionado por una reducción del déficit imposible de cumplir ha impuesto una serie de recortes sociales, de sanidad, educación, rebajas salariales, reformas laborales que abaratan el despido, pero con una gran generosidad hacia los especuladores y los bancos.

El ex ministro Solchaga no se equivocaba. España es un país para hacer dinero, y los especuladores lo han hecho, han ganado como jamás habían ganado. Baste señalar que los bancos españoles más fuertes, integrantes del conglomerado anónimo llamado “Mercado”, y que ha usurpado funciones estatales y desprestigiado la política, solicitaba dinero al Banco Central Europeo al 1% de interés y con ese dinero, en lugar de abrir líneas de crédito para la pequeña industria y el artesanado, compraba deuda pública española al 5, 6 y 7 % anual de interés.

Siguiendo con esa línea de recortes a todo lo que beneficia a los trabajadores, y al mismo tiempo que España aceptaba un rescate de sus bancos por 100 mil millones de euros, recortaba un 63% de los fondos destinados a preservar la actividad minera hasta el 31 de diciembre de 2018.

Esto quiere decir cerrar las minas, matar una actividad, una cultura del trabajo, y condenar a las ciudades y aldeas de las cuencas mineras el éxodo de sus habitantes.

Nunca una huelga minera fue tan justa y necesaria. Hoy se cumplirá el día 22 de huelga.Hay varios mineros encerrados en la profundidad de los pozos. Hoy Asturias, lo mejor de Asturias resiste una vez más. Hoy la palabra Huelga adquiere un significado nuevo, renovado, y el éxito demostrado con un seguimiento del 100%, con todas las actividades de las cuencas mineras paralizadas demuestra que la Solidaridad de Clase sigue viva y con sus banderas en alto.

Nací en Chile, pero vivo en Asturias. Esos mineros son mis paisanos, son los míos y estoy orgulloso de su lucha y voluntad de combate. Están dando una lección de dignidad.

¡Vivan los Mineros! ¡¡¡ Puxa Asturies !!!

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18 jun 2012

Binominal: el candado de la democracia

En las últimas horas hemos observado el apoyo de cuatro diputados de Renovación Nacional al proyecto que presentamos en el mes de mayo, apoyando la iniciativa del diputado DC Jorge Burgos, para terminar con el actual sistema electoral e implementar en Chile un sistema de representación proporcional. Buena noticia, porque cada día aumenta el apoyo a esta moción y, sin duda alguna, podemos afirmar que esta demanda se ha tomado la agenda pública y forma parte de las principales inquietudes ciudadanas.

Y no es menor, porque los chilenos y chilenas saben que el Parlamento hoy requiere cambios, que el sistema electoral no garantiza una adecuada y legítima representatividad de todos los sectores; los ciudadanos piden un Congreso que efectivamente los represente y que se legisle considerando la opinión mayoritaria del pueblo soberano.

Difícilmente, hoy desde la Moneda podrá seguir señalándose que es un tema donde los políticos no quieren cambios, ya no podrán utilizar ese argumento. Se les olvida o no quieren reconocer que más de 60 diputados comprometimos nuestro apoyo para terminar con el actual sistema, no importando si aquello implica cambios en distritos o circunscripciones. Los diputados Cristián Monckeberg, Marcela Sabat, Karla Rubilar y Pedro Browne se han sumado y esperamos más apoyos.

Nuestra democracia ha pasado por diversas etapas a lo largo de la historia, periodos incluso traumáticos y que esperamos nunca más vuelvan a ocurrir. Las reformas electorales han sido parte de los cambios y, hoy, todo indica que volveremos a implementar un cambio a nuestro sistema.

En 1874 se limitó la intervención gubernamental y se introdujo el voto acumulativo; en 1949 se reconoció el derecho al sufragio femenino, terminando con una discriminación arbitraria e injusta; en 1958 se introdujo la “Cedula Única” poniendo fin a la práctica del cohecho. Hoy, pedimos el fin del binominal.

Y frente a quienes insisten en señalar que este sistema otorga gobernabilidad, la primera respuesta es clara y categórica: la demanda ya está en las calles, en los hogares, en el corazón de los chilenos y chilenas que sienten que el Congreso no los representa. La gobernabilidad no la otorga un sistema deslegitimado.

Queremos y buscamos desempatar una democracia empatada, donde la mayoría vale lo mismo que la minoría. Buscamos un sistema que permita una representación razonable de todas las corrientes de opinión importantes del país, incluyendo aquellas que, siendo minoritarias, constituyen sin duda un aporte al debate público.

El sistema binominal, ideado durante la dictadura, no fue el fruto de una reflexión general sobre el futuro de la política chilena. Fue, más bien, un esquema pensado y diseñado para favorecer a los amigos políticos de quienes detentaban, entonces, un poder político sin límites.

Escucharemos durante estos días voces, provenientes de la UDI y de los sectores más extremos de RN, y por supuesto del Gobierno, que dirán que este problema no le importa a la gente. Qué falta de empatía, qué falta de conexión. Se equivocan al desvincular la solución a los desafíos de la salud, la seguridad ciudadana, la educación o el empleo de la legitimidad y eficacia de la institucionalidad democrática encargada de procesar tales demandas.

Así las cosas, está claro quienes se oponen, y nadie creerá las excusas de una ausencia de compromiso por parte de quienes estamos en el Congreso. Están dadas todas las condiciones, incluso los votos. En La Moneda, esta realidad incomoda y obviamente intentarán ocultarla.

Fin al Binominal ahora y con urgencia.

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18 jun 2012

País de contrastes: SOS educación

Ya estamos a mitad de año y para nadie es novedad que este 2012 ha sido mucho más tranquilo que el 2011. Las paralizaciones y marchas han disminuido de forma evidente y el movimiento estudiantil, que fue principal motor del descontento social, se ha visto debilitado.

Sin embargo, sabemos que los estudiantes influyeron en varias esferas del quehacer nacional, llegando incluso a plantearnos la idea de modificar nuestro sistema de impuestos para poder inyectar mayores recursos a la educación.

El Gobierno recogió el guante y presentó un proyecto de reforma tributaria, el cual está siendo discutido en el parlamento, recibiendo críticas y apoyo de diversos sectores.

Sabemos que la idea es financiar de mejor forma la educación, sin embargo, los argumentos han ido principalmente orientados a la educación superior.

Debo decir que eso, por decir lo menos, me inquieta muchísimo. Ya he manifestado anteriormente que es necesario que la reforma tributaria tenga el objetivo de financiar también la salud, y lo mantengo. Pero la semana pasada, hubo un hecho que me hizo reflexionar profundamente en relación a los recursos destinados a la educación.

Creo que es absolutamente necesario que tanto el Gobierno, como los empresarios, también pongan atención en la educación para personas con discapacidad, quienes están olvidados por la sociedad y necesitan mucha más ayuda de la que pensamos.

Hace casi un mes, recibí un correo de una asistente social que me invitaba a participar en una campaña de recolección de latas, para juntar recursos para el establecimiento donde trabajaba. En el e-mail describía la conmovedora situación que vive su colegio y decidí ir a visitarlo.

Se trataba de la Escuela Especial Renacimiento de Quilpué, que posee una matrícula de 200 alumnos aproximadamente, quienes sufren diversas discapacidades intelectuales, además de problemas físicos y sensoriales. Vi niños con Síndrome de Down, autismo, parálisis cerebral, entre otras dificultades cognitivas y motoras.

Es fuerte, para alguien que no está acostumbrado, vivir experiencias de este tipo, pero creo que nos acercan a la vida y a realidades necesarias de conocer y de dar a conocer a los demás para conseguir la ayuda necesaria. Además de sus dificultades, estos niños provienen de familias en situación extrema pobreza y vulnerabilidad social, por lo cual sus necesidades son muchísimas.

El panorama es la escuela es conmovedor, pero por sobre todo me llamó la atención la gran vocación y cariño con que los profesores enseñan y cuidan a los pequeños. Si todos pusiéramos el mismo amor con el que trabajan estos profesores, en nuestras labores diarias, nuestro país sería muy distinto.

Pero vamos a lo concreto, estos chicos necesitan sillas de ruedas nuevas, material didáctico, equipo de transporte, más que todo ayuda para la implementación de talleres laborales. La labor que cumple esta escuela es loable, una vez que egresan, los jóvenes entre 18 y 24 años tienen la posibilidad de ingresar a talleres que les sirven para desempeñarse en algunos oficios y ser de alguna forma, aporte para sus familias.

Me comentaron que varios han logrado hacer prácticas laborales en empresas, pero faltan aún muchos recursos y confianza de parte de los empleadores.

Es innegable, en torno a las personas con discapacidad se tejen muchísimos prejuicios, pero pueden demostrarnos que trabajan mucho mejor que personas con capacidades normales. La discapacidad está en nuestras mentes y es increíble lo que estos chicos pueden lograr si se les da la oportunidad de desarrollarse y el apoyo necesario.

A lo largo de mi vida he visto varias empresas que se jactan de realizar Responsabilidad Social Empresarial, creyendo que este valor se realiza a través de la plantación de árboles o la construcción de plazas, sin embargo, la posibilidad de inserción laboral, que es una alternativa concreta de hacer RSE, es ignorada.

Me irrita vivir en un país de tantos contrastes, donde decimos estar en vías de desarrollo, cuando tenemos gente viviendo y educando en condiciones tan hostiles. Mientras el ingreso per cápita es de US$ 15 mil, existen estas realidades tan ingratas y que intentamos esconder.

Es inaceptable que nos acordemos de la discapacidad sólo en diciembre, para la Teletón, y que nos jactemos de ser un país solidario, cuando dejamos que muchísimos niños se eduquen gracias a la caridad.

Sin duda hay algo que debemos cambiar. Hay que abrir los ojos y comenzar a hacer cambios de fondo y no sólo de forma. La educación, para nadie, puede ser de caridad. Es un derecho, independiente de las capacidades o discapacidades que tengamos. Los invito a reflexionar.

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18 jun 2012

Diógenes, los motivos del bromista

Fundada por Antístenes, en la antigua Atenas, surgió una corriente de pensamiento llamada cínica pues sus socios se reunían en el gimnasio Cinosarges. Simpatizantes de la vida natural y animal, estimaban título honorífico recibir el nombre de Perros.

Por la pobreza, elegida o de cuna de sus parciales fue denominada filosofía del proletariado griego, doctrina más próxima a la tierra que al cielo.

Creen que sólo existe lo que pueden tomar en sus manos, decía el elegante Platón, calificándolos de gente inculta, tosca y obstinada que se niega a aceptar la realidad de nada incorpóreo.

“¡Oh, querido, respondía Antístenes, veo el caballo, pero su idea no! ¡Veo hombres pero no la humanidad!”

La virtud sólo consiste en obras, se alcanza por el ejercicio y no requiere de discursos ni demasiada erudición. Opulencia y miseria no habitan la casa sino el alma de los mortales.Las necesidades son un mal y carecer de ellas es señal de superioridad; por eso aspiraban a bastarse a sí mismos, a la autarquía, remoto y orgulloso sueño humano.

Quisieron la transmutación total de la ética cotidiana, oponiendo a la avidez de ganancia y riqueza, el valor; a las leyes y convenciones sociales, la naturaleza; a las pasiones, la razón.Las penurias habituales son efecto de la civilización y sus artificios proclamaban estos levantiscos precursores de Rousseau.

Antístenes, criticado por frecuentar la compañía de malhechores, replicaba que también los médicos van con los pacientes y no se contagian. Más o menos cuatrocientos años antes de que Cristo afirmara: “No son los sanos quienes necesitan el médico, sino los enfermos; yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

Sin duda, Diógenes es el más popular de los cínicos.

Nació en Sinope, ciudad comercial en las costas del mar Negro, desde donde habría sido desterrado a la capital griega por acuñar metálico falso. No obstante hay quienes atisban errores en esa crónica de su ostracismo; una lectura simplista de circunstancias más bien metafísicas, pues para él su tarea consistía en modificar el valor de la moneda. Aludiendo, metafóricamente, a una drástica transformación de los soportes de un orden frívolo y aburguesado, del páramo sin sentido de las costumbres y su valor de cambio, la moralidad existente.

Perdidos sus escritos, la fama y originalidad le vienen de numerosas chanzas y anécdotas.

Alguna vez el autor de La República dijo que éramos bípedos implumes. Entonces, Diógenes peló un pollo y llevándolo a la Academia anuncia: “Éste es el hombre de Platón”.

Consultado sobre cuál es el mejor vino, respondió: “El de los amigos”. Y en unos baños públicos, advirtiendo la suciedad, observó: “Los que se aquí bañan, ¿dónde se lavan?” A otro, que le recomendaba un alumno por excelente, talentoso y de muy buenos hábitos, le dijo:“¿Y para qué necesita de mí?”

De sus diversas historias sin duda la mejor es ésta. En el centro de la mítica Corinto, atraído por el singular individuo displicentemente recostado en la vereda, un joven arrogante y de imperiosa mirada, se presenta con intención de impresionarlo:

“Yo soy Alejandro, el rey”. “Y yo, Diógenes el Perro”. Sorprendido ante la irreverencia, el orgulloso macedonio insiste: “Pero ¿es que no tienes miedo de mí?” “¿De ti? ¿Eres bueno o malo?” Y el futuro señor del mundo, algo mosqueado, replica: “Soy bueno, creo yo”. “¿Y por qué debo temer si eres bueno?” La respuesta provoca un paréntesis incómodo que el monarca supera con notoria brusquedad: “En fin, pídeme lo que quieras”. “Pues, hazte un lado y no me quites el sol”, retrucó impasible el irónico vagabundo.

Espléndida entrevista. Más enteramente falsa nos advierten los historiadores.

Sin embargo, tiene la cualidad de ser semejante a la “verdad de las mentiras” que sondea Vargas Llosa en un conocido ensayo. Es persuasiva, no violenta la escena ni distorsiona a los actores; una visión alegórica con la certidumbre de ciertas ficciones literarias.

Siendo el semillero de sus aventuras exuberante y caótico, Diógenes pronto llegó a ser leyenda, figura calificada para insertarla en cualquier género de entorno ideológico.Virtuoso anacoreta, ácrata inflexible, lunático nihilista, peligroso adversario de la esclavitud. O bien, educador, ideólogo político, docto consejero de príncipes y mandatarios.

Curiosamente, algo verosímil hay en esa profusión de afirmaciones.

Vivía en un tonel, previamente bebido con sus amigos, y tuvo a la libertad de expresión como la más bella cosa humana. Autonomía e independencia personal fueron sus constantes obsesiones.Y en el explícito desdén por los usos y rutinas de sus contemporáneos, nadie libraba de las arremetidas de este individualista fraternal. Ni filósofos, líderes, generales, gobernantes, atletas o músicos.

Artista de la paradoja, alabó a los que van a casarse y no se casan, a los que van a navegar y no se embarcan, a los que quieren ser políticos y no actúan, a los que desean hijos y no procrean.

Hoy, la ciencia médica nos informa de un síndrome de Diógenes consistente en la acumulación sin tasa ni medida de trastos y objetos de la más variada índole.

Manifiesto disparate o abuso de confianza que tuerce la nariz a los principios del ilustre ciudadano del mundo, enemigo declarado de lo superfluo y para quien el sabio debe bastarse a sí mismo.

Si este aguafiestas de la ciudad y sus presunciones, apareciese entre nosotros buscando un hombre al mediodía con su linterna, acaso entusiasmara a una juventud incrédula de autoridades y poderes. Aunque es probable que esos mismos jóvenes se espantaran ante algunas pretensiones suyas: adiós a la familia, normalidad del incesto o comunidad de mujeres e hijos. Lo seguro es que el orden establecido y sus voceros se las arreglarían para mantener a raya al indigente murmurador.

Y parodiando esa joya del disimulo nacional, capaz que alguno lo llamara filósofo en situación de calle.

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18 jun 2012

El arrepentimiento

“El arrepentimiento, al igual que la vergüenza, es preferible a la buena conciencia del canalla satisfecho”. Son palabras del filósofo francés André Comte-Sponville, quien sostiene que, aunque algunos consideran que el arrepentimiento y el remordimiento son equivalentes, en su opinión “el remordimiento es solo un sentimiento, mientras que el arrepentimiento es ya una voluntad: es la conciencia dolorosa de una culpa pasada, unida a la voluntad de evitarla en adelante y de repararla si es posible”. (Diccionario filosófico, Paidós, 2005).

Al manifestar su arrepentimiento por haber apoyado al régimen de Pinochet, debido a las violaciones de los derechos humanos, es posible que el ministro Andrés Chadwick haya expresado esa conciencia de una culpa pasada y la disposición de evitarla en adelante.

Su declaración ha agitado las aguas. Gonzalo Rojas Sánchez, columnista de El Mercurio, profesor de la UC y fervoroso defensor del régimen de Pinochet, se burló de su gesto y dio a entender que actuaba movido por el oportunismo.

Más vale no especular sobre la sinceridad del ministro. Es muy aventurado el intento de escudriñar en la conciencia de las personas. Lo concreto es que él dio un paso que no han dado muchas personas que apoyaron a la dictadura: expresar arrepentimiento.

Para tomar el peso a sus palabras, es útil compararlas con las del presidente de la UDI, el diputado Patricio Melero: “La UDI nunca puede arrepentirse de haber formado parte del gobierno militar”, (La Segunda, 15 de junio). Es como si la adhesión de su partido al régimen de Pinochet tuviera carácter religioso.

¿Debemos darnos por notificados de que, si se dan ciertas circunstancias, Melero y su partido podrían volver a participar en un régimen como el de Pinochet?

Es positivo que se haya generado un debate en el seno de la derecha, y que otras figuras de la UDI, como Joaquín Lavín, hayan adherido a las expresiones de Chadwick. No importa si ayer pensaban distinto. Lo que vale es la autocrítica.

El abogado Axel Buchheister criticó a Chadwick por “comprar la verdad oficial que la izquierda lleva años tratando de imponer –con gran éxito- sin matizar respecto del contexto en que las cosas sucedieron” ,(La Tercera, 17 de junio). Aunque admitió que bajo la dictadura se cometieron “fechorías”, sostuvo que la izquierda trajo el odio al país. Por cierto que quienes asesinaron al general René Schneider, comandante en jefe del Ejército, antes de que asumiera Allende, en octubre de 1970, estaban inspirados solamente por buenos sentimientos.

No hay que esquivar el análisis del contexto histórico en que Pinochet se encaramó al poder. Si queremos entender lo que nos pasó, tenemos que enfrentar tanto las causas como las consecuencias del 73. Pero de ello no se deriva que puede justificarse lo injustificable.

Es cierto que la izquierda de aquel tiempo carga con la enorme responsabilidad política de haber estimulado una dinámica de confrontación que, en vez de mejorar la sociedad, generó un cuadro de crisis que permitió que, a partir del golpe, el crimen se convirtiera en política de Estado.

Estamos hablando de lo que ocurrió en Chile cuando la Junta Militar controlaba absolutamente el territorio nacional y ejercía el poder sin contrapesos de ninguna clase, sin Congreso, sin tribunales independientes, sin prensa libre.

¿Cómo funciona el contexto histórico para el abogado Buchheister en el caso del asesinato de prisioneros y el lanzamiento de sus cuerpos al mar?¿Ha reflexionado quizás acerca de la degradación moral de quienes hicieron eso?

Lo esencial es que el fanatismo no vuelva a imponerse entre nosotros, que no se repita una situación como la que hace 40 años bloqueó el raciocinio y alentó el furor.

Tendríamos que haber aprendido, por lo menos, que la lógica del “enemigo interno” provocó en Chile una inmensa tragedia.

Arrepentirse, avergonzarse, sentir culpa son manifestaciones de humanidad. Son signos de que nuestra conciencia no está anestesiada, que no hemos perdido la capacidad de juzgar éticamente nuestros propios actos.

Es respetable que alguien reconozca haberse equivocado en el terreno político, aunque ello signifique, como en este caso, recibir ataques de quienes, al parecer, no han dudado nunca de nada y han dormido siempre tranquilos.

En realidad, los seres humanos nos equivocamos una y otra vez, y nos cuesta aprender. A veces, nos demoramos muchos años en asimilar ciertas lecciones de vida.Sabemos también que lo más común es no admitir los propios errores y ser implacables con los ajenos.

Sería un progreso si, más allá de las discrepancias sobre el pasado, coincidiéramos en ciertas cosas esenciales.

Por ejemplo, que no podemos condenar una dictadura aquí y celebrar otra allá, según el color de los estandartes. Que la tortura es inaceptable en todo tiempo y en todo lugar. Que las garantías individuales son una conquista de civilización que no puede relativizarse.

Que es indispensable que los alumnos de la Universidad Católica, de la Escuela Militar o de cualquier centro de enseñanza tengan claro que un crimen siempre es un crimen.

Necesitamos actuar coherentemente en el terreno de los derechos humanos.Debemos defender siempre las libertades.

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18 jun 2012

Primero observar, luego decidir sobre el libro y sus lectores

En un solemne salón del archivo Andrés Bello, en la casa central de la Universidad de Chile, en ceremonia presidida por su rector, Víctor Pérez Vera, se ha sellado un decisivo acuerdo para el futuro del libro en Chile.

La primera universidad del país y la Cámara Chilena del Libro han resuelto la creación del Observatorio del Libro y la Lectura. Un instrumento indispensable y largamente anhelado por el gremio y todo el sector dedicado al libro.Una iniciativa de la directiva del organismo gremial acogida con decisivo entusiasmo por las autoridades de la universidad.

Para el sector del libro es fundamental poder contar con datos certeros sobre el comportamiento del objeto de su propio quehacer: el libro y los lectores.

Qué se lee , cuánto se lee, cómo lo hacen , cuándo lo hacen , dónde lo hacen, quiénes leen, y también quiénes son los que viven al margen o de espaldas a los libros y por qué.

Preguntas claves para nuestra industria cultural y preguntas fundamentales para la cultura, la educación y el desarrollo del país.

El ámbito académico y el seno de esa universidad es el adecuado para responder a esas preguntas y sobre todo proyectar la reflexión de sus resultados.

Es la Universidad de Chile quién está en mejores condiciones de alcanzar estos objetivos, por sus estándares de investigación, el vínculo con la sociedad y su visión de país, por su tradición de libertad y crítica, y por su experiencia avalada en casi dos siglos de actividad ensamblada al libro; creándolo, divulgándolo – tantas veces defendiéndolo- atesorándolo y siempre privilegiándolo como instrumento insustituible del conocimiento.

Sabemos que la creación de un observatorio como este no se consigue en un acto voluntarista, menos con un decreto, tampoco es algo comprable en el mercado.

Es todo un proceso que se va construyendo con mucho trabajo, conocimiento y experiencia. Por ello se ha recurrido a un consejo integrado por personas de diversas disciplinas, sensibilidades e instituciones, que concurren con el denominador común de una experiencia donde los misterios del libro y la lectura son vida cotidiana.

Serán los encargados de orientar el trabajo, definir prioridades y concluir las formas más adecuadas de conseguir los objetivos. Para alcanzarlos deberá articular un diálogo fecundo con la DIBAM, el MINEDUC y el Consejo del Libro y la Lectura, tres organismos del Estado que también tienen al libro y los lectores como ejes claves de su misión.

También con todas las universidades e instituciones que converjan en la indagación de estas materias, las que podrán interactuar y divulgar sus trabajos en el portal del Observatorio.

Esta iniciativa , pionera en el país, busca investigar , promover y difundir estudios determinantes para conocer índices de lectura, comportamiento de lectores , flujo editorial y otras materias relacionadas con el libro y la lectura cuyos resultados son hoy prácticamente un misterio.

La información, cualitativa y cuantitativa, que disponemos hasta ahora sobre el libro y los lectores en Chile es, en general, precaria , añeja , tangencial o tergiversada.

Hay por cierto excepciones, pero no hacen más que gatillar la necesidad de profundizar esos estudios e interpelan con sus resultados a encarar el tema en serio y como una necesidad urgente del país. Y desde esa nebulosa se están tomando decisiones en políticas públicas para el libro y la lectura en Chile. Esperamos solo beneficios de esta brújula del libro que ahora se pondrá a disposición de la sociedad.

También nuestra industria, de ahora en más dispondrá de datos duros y orientaciones certeras e indispensables para hacer de Chile un país de lectores.

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18 jun 2012

Prospectiva estatal en materia energética

La reciente decisión de Colbún de postergar la tramitación ambiental de la línea de transmisión de HidroAysén no solo es una decisión acertada desde el punto de vista ambiental, sino que para aquellos que estamos en contra de este mega e impopular proyecto demuestra que dentro del mundo empresarial hay casos en que la Responsabilidad Social Empresarial se pone en práctica.

No es menor el hecho que los consejeros de Colbún del grupo Matte hayan tomado dicha decisión en base a dos pilares fundamentales que en un momento dado la institucionalidad gubernamental a mi juicio dejó de lado y lo tomó como un “tema light”, como son: la judicialización de los proyectos y la falta de un marco regulatorio acorde con los nuevos tiempos y exigencias sociales, demostrando que sin estos dos factores la política energética de nuestro país se aprecia poco clara.

Sin embargo me parece positiva la decisión de Colbún, ya que esto permitirá abrir el debate en la temática energética, siempre y cuando el gobierno agarre el guante y opte por ampliar el debate.

Por otro lado, no puedo dejar de manifestar mi preocupación ante la eventual paralización de HidroAysén, ya que también se corre el riesgo de seguir ampliando nuestra matriz energética a través de la tan desprestigiada carbonización.

En lo que se debe jugar a fondo es evitar, en el futuro, caer en la situación que nos encontramos actualmente que es carecer de otras alternativas de generación de energía y estar obligados a utilizar, a altos costos no sólo para las grandes industrias, sino que para los consumidores de energía eléctrica de la red domiciliaria, el diésel como combustible sustituto del gas en las centrales de ciclo combinado para la producción de energía eléctrica.

La falta de capacidad prospectiva del Estado y sus limitadas políticas de promoción de competencia en el sector energético, han creado grandes costos económicos y vulnerabilidades que ponen en riesgo la independencia energética.

Es por ello que se presenta una gran oportunidad de ampliar el debate proponiendo desarrollar proyectos energéticos más limpios y sustentables aprovechando la matriz energética disponible en nuestro país a través de las energías renovables para así heredar a las futuras generaciones un país independiente energéticamente y ambientalmente sustentable y limpio y que no quede solo como una idea que se ventiló en el pasado discurso del 21 de mayo.

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