26 abr 2013

Agresión a la Ciencia en Chile

Ya he planteado que Chile no tiene Estado y que no hay políticas independientes de los Gobiernos, Parlamentos, Poder Judicial, partidos políticos, religiones e ideologías, capitales o empresas propuestas a largo plazo en Chile. No hay políticas en educación.

Ni siquiera lo que es educación o el tipo de educación que es planteado. Se discute su financiamiento, no se sabe de qué, aquello que sucede en establecimientos dichos de educación, que son más bien establecimientos de instrucción o capacitación productiva para las empresas y el lucro.

La concepción científica de educación o de cualquier cosa no interesa en Chile y menos a los legisladores o Gobierno.

Las Sociedades Científicas de Chile han solicitado en múltiples instancias que debe haber una política de Estado en Ciencia, de su desarrollo, de su contenido, de la estabilidad de los científicos, de la Carrera de Científico, pero nada de eso ha sido acogido.

Este desprecio olímpico de la ciencia está siendo pagado muy caro y será pagado mucho más caro aun en el futuro. Hay ejemplos múltiples en intervenciones de políticos, legisladores y personeros de gobierno. La tragedia es que esta actitud e ignorancia se incorporó en la Constitución y se agravó en las leyes.

Cuando me invitaron a asesorar al Parlamento sobre la ley del genoma, clonación y otros temas (Ley 20.120), les insistí que no pusieran que se prohibía la clonación de seres humanos y que quien clonare sería encarcelado.

Mencionaron a Dolly, la oveja obtenida por transferencia de núcleo de célula somática.Dolly no es clonación, sus autores nunca la llamaron así; el nombre quedó por error de los medios de comunicación.Las únicas personas que clonan son las madres con embarazos de gemelos monocigóticos, luego las iban a meter presas a todas, a lo cual se preguntó ¿qué es monocigótico?

Les propuse entonces que pusieran clonación por transferencia de núcleo (error científico pero “aceptable” en una ley en Chile), tampoco quisieron y quedó: “Art 5º.- Prohíbese la clonación de seres humanos, cualesquiera que sean el fin perseguido y la técnica utilizada”.

Luego en Chile se puede obtener seres humanos por transferencia de núcleos ya que no es ni técnica, ni científica, ni coloquialmente clonación.Las madres que esperen gemelos monocigóticos serán encarceladas

La Ley 20.584 sobre deberes y derechos de los pacientes en relación al acceso a la ficha clínica dice “Art. 13º . La ficha clínica permanecerá por un periodo de al menos 15 años en poder del prestador…Los terceros que no estén relacionados directamente con la atención de salud de la persona no tendrán acceso a la información contenida en la respectiva ficha clínica.” Aclara posteriormente que algunos terceros pueden tener acceso “b) a un tercero debidamente autorizado por el titular mediante poder simple otorgado ante notario.”

Hay cientos de investigaciones en Chile que se hacen revisando fichas clínicas o datos coleccionados de los pacientes. Estas investigaciones trabajan cada una con cientos o miles de datos. Consideremos a los que se forman en especialidades y que hacen investigaciones de revisión de fichas clínicas o datos antiguos para recibirse de especialistas. Es una locura pretender que se pida autorización notarial por cada paciente involucrado.

Esta Ley ha paralizado toda investigación con datos clínicos en Chile que estaban en curso y otras tantas en proyecto. Los legisladores no se preguntaron quienes accedían rutinariamente a las fichas y con que fin. Este es un problema insoluble.

Pero también afecta a toda la estadística, al personal auxiliar, al acceso de Fonasa, Isapres, epidemiólogos, que afortunadamente haciendo una interpretación muy amplia están contemplados en leyes anteriores y se aclaran en reglamentos ya dictados.

En la misma Ley 20.584 se prohíbe toda investigación en discapacitados: “Art 28º. Ninguna persona con discapacidad psíquica o intelectual que no pueda expresar su voluntad podrá participar en una investigación científica. En los casos en que se realice investigación científica con participación de personas con discapacidad psíquica o intelectual que tengan la capacidad de manifestar su voluntad y que hayan dado consentimiento informado.”

¿Qué es discapacidad psíquica? Hay discapacidad intelectual si la persona tiene alterada su capacidad de entender, comprender lo que se le presenta.Un discapacitado intelectual no puede dar su consentimiento en forma confiable, pues es dudoso a qué asiente si es que comprende bien algo. Toda investigación científica en estos casos se ha detenido en Chile (Alzheimer, demencia senil mediana y severa, retardo mental, y otras).

Podríamos continuar con numerosos artículos de estas y otras leyes. Citemos solamente la Constitución aceptada y defendida por los Parlamentarios: Art 19º, 2º. “La igualdad ante la ley. En Chile no hay esclavos… Hombres y mujeres son iguales ante la ley… Ni la ley ni autoridad alguna podrán establecer diferencias arbitrarias…”

¿Dónde vio Ud. esta película idílica? La atención y suerte de los que están en Fonasa o Isapres es distinta. Los que jubilan por el INP con $ 1.000.000 son homologables a los que jubilan en una AFP con $ 250.000. El AUGE y luego el GES son anticonstitucionales pues las personas diagnosticadas con patología GES reciben garantías que no reciben los que no son GES.

Las desigualdades en educación son aún más vergonzosas. La Constitución y las leyes que dicen que están en contra de la desigualdad, no solo han mantenido las desigualdades sino que han creado otras y acrecentado las ya existentes.

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25 abr 2013

Franja electoral gratuita, un derecho que no transaremos

Hay batallas en las cuales no se puede transar; una de ellas es la que dice relación con los derechos de los ciudadanos. Y, en este caso, me refiero al derecho a la información para poder ejercer a cabalidad otro de los derechos claves: el sufragio, eligiendo a quienes nos representarán en el Congreso y en la Presidencia de la República.Un mandato del pueblo que se entrega en la confianza de que los elegidos cumplirán con sus promesas.

Por ello, el debate surgido en torno a la franja electoral para las próximas primarias del mes de junio no es menor. Muy por el contrario.

Pero hagamos algo de memoria. Como es sabido, el proyecto del gobierno en Televisión Digital plantea licitaciones sin contraprestación o royalty alguno a unas pocas empresas privadas de capitales nacionales y extranjeros y con duraciones excesivamente largas, en la práctica perpetuas, concesiones que se plantean como definidas en la norma.

Públicamente, y en sostenidas columnas, he defendido que para los consumidores de nuestro país la televisión pública debe ser gratuita, más allá de la forma en cómo esta llega a cada región y comuna.

Lo mismo dije en su oportunidad en la discusión de la Ley de Pesca en la cual denunciamos la ausencia de obligaciones que establezcan verdaderas exigencias, y no eufemismos regulatorios, que legitimen a las grandes empresas en el lucro de un recurso que es de todos los chilenos y no un botín de disputa y compensaciones entre industrias.

Pertenezco al grupo de parlamentarios que planteó esto de manera fuerte y sin complejos, ya que se trataba de defender principios idénticos frente a mercados regulados, distintos pero donde la síntesis nos llevaba a lo mismo: defender gratuitad, no rivalidad y no exclusión.

En definitiva, reivindicar los bienes públicos de todos los chilenos, así de sencillo, así de claro, sin sofismas en las batallas de las empresas, sin enarbolar banderas de intereses colectivos so pretexto de motivaciones individuales.

Pues bien, a meses de las primeras elecciones primarias verdaderamente universales que tendrá Chile volvemos a reeditar una discusión similar, alertando a tiempo el riesgo de que millones de compatriotas sean precariamente informados sobre un hecho tan relevante como lo es la oferta programática de quienes aspiran a la Presidencia de la República. Sus propuestas y sus mensajes no deben tener precio en el único espacio en el que pueden realmente compartir en igualdad de condiciones, la Televisión Abierta.

Logramos aprobar en la Ley N° 20.568, sobre Inscripción Automática y votaciones, una norma que establecía una franja completamente gratuita para las próximas primarias del mes de junio. Sin embargo, después del lobby efectuado por Anatel, el Gobierno decidió enviar un veto para suprimir dicha disposición. Envió un proyecto a cambio, que reduce el tiempo para la franja y que tendremos que ver contra el tiempo, en una jugada que no corresponde.

Impresentable que cuatro familias, dueñas de los canales de televisión abierta en Chile y a los que les fue entregado un espectro para ejercer una función pública sobre el cual han gozado de un derecho prácticamente ilimitado, con millonarias ganancias, pretendan ahora poner cortapisas limitando gravosamente la libertad de informar y traicionando la razón de ser del espectro que utilizan.

Para que este proceso sea exitoso, el de las próximas primarias, no sólo necesitamos la suficiente pedagogía para los votantes, sino acceso a la información y, en este sentido, la franja gratuita para todos los candidatos es un derecho de los votantes y un deber de quienes tienen en su propiedad los medios de información. Un derecho que no transaremos.

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25 abr 2013

Regiones con Presidente regional

En muchas cosas Chile es un país a-normal. Una de ellas es en materia de descentralización del Estado. No es normal que de 4 niveles de gobierno elijamos democráticamente sólo dos: el nivel comunal y el nivel presidencial.

No es normal -ni siquiera es una tendencia mundial que estemos imitando- que las autoridades intermedias, llámese autoridades regionales o provinciales, sean designadas.

No, no es normal que pase en países democráticos, sólo en Chile sucede. Dicho esto, quiero decir que es absolutamente normal exigir que las regiones cuenten con representación territorial para comenzar a hablar de gobierno regional en Chile.

Exigir esto, no significa que se proponga una autarquía y se rechace la presencia del nivel central en regiones, muy por el contrario, se trata de hacer gobierno regional consensuando las “legítimas” miradas locales, con las “legítimas” miradas nacionales sobre una misma realidad o problemática regional.

A-normal es lo que hoy se está discutiendo en el congreso en un proyecto de ley que fortalece al Intendente, y considera la elección de un “Presidente Regional”, el que se elegirá de entre los consejeros regionales, pero que no contará con atribuciones políticas para hacer precisamente lo que hace todo presidente: gobierno. Su función será, abrir, levantar, suspender y cerrar las sesiones del consejo regional, no otras, y no estoy ironizando.

La elección de un presidente regional (o la elección directa del actual Intendente, para que se entienda mejor), no es incompatible con la necesidad que tiene un Presidente (a) de la república de mantener un representante directo e inmediato en regiones o provincias, que garantice la implementación de políticas públicas esenciales para todo ciudadano.

Claro, es absolutamente necesario que exista esa figura para evitar que “presidentes regionales” de corte populista, puedan desestabilizar o evitar que aterricen en regiones políticas públicas vitales para ciudadanos, con el solo objetivo de hacerle contra campaña a un gobierno nacional de corte político distinto al del gobierno regional. Eso se puede solucionar otorgándole a las actuales provincias una importancia estratégica mayor a la que tienen, en cuanto sean estos espacios donde actúen, los representantes directos del gobierno nacional en territorios.

La política importa para el desarrollo regional, en su dimensión de facilitador y obstaculizador del desarrollo, por ello creo que es una falacia pensar que las regiones se desarrollarán y se reducirán las desigualdades intra e inter regionales por el sólo hecho de inyectar más recursos económicos al FNDR, por transferir más atribuciones administrativas a regiones, o por cobrar más impuestos regionales, o por crear el plan Aysén, Chiloé, Calama, Arauco, etc, etc.

Lo peor que nos puede pasar es seguir creyendo que las demandas o conflictos regionales se resuelven sin política, y sólo con más recursos, o en el peor de los casos, con delegados presidenciales en territorios.

Sin “política” a nivel territorial la cultura centralista inhibe aún más las potencialidades locales y acrecientan las desigualdades territoriales.

Para muestra sólo un ejemplo. La creación de la región de Los Ríos el año 2007 llevó implícita la promesa de un funcionamiento modelo. Nada de eso ha pasado, lo más destacable de ese funcionamiento modelo que se prometió, ha sido la instalación de algunas direcciones regionales en comunas, las cuales en vez de estar en la capital regional se instalaron en comunas (SAG e INDAP en Río Bueno).

La política importa, tanto para inhibir como para potenciar el desarrollo regional, el primer gran paso que Chile merece dar en esta etapa es transferir poder político a regiones.

El camino de la descentralización administrativa de los 90 y principios del 2000 es insuficiente, se agotó, pero tuvo una virtud. En mi concepto fue el gran causante de que los ciudadanos de regiones se hayan levantado contra el centralismo burocrático del Estado.

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25 abr 2013

¿Qué sucederá con el lucro ahora que Beyer no está?

De acuerdo a una reñida votación en el Senado de la República Harald Beyer, profesional de excelencia según sus amigos y aduladores, concluyó su misión a cargo del ministerio de Educación (Mineduc). Cayó en desgracia porque no se atrevió o no pudo, por imposición del Palacio de La Moneda, a combatir el lucro ilegal que desde hace años obtienen algunos con la explotación de las universidades privadas constituidas falsamente como fundaciones y corporaciones de derecho privado sin fines de lucro (sic).

Nos llamó la atención el excesivo dramatismo que le ha dado el gobierno a este episodio : una impetuosa ministra rubia las emprendió en contra de una pre candidata presidencial y otra ministra , quien no se despegaba del acusado, se puso a llorar como una desconsolada magdalena.

Recordemos que estas universidades, personas jurídicas, solo se registraban en ese ministerio para que sus hábiles organizadores y controladores, con reclutados profesores-taxis, iniciaran sus actividades con coloridos avisos en la prensa para captar sus clientes-alumnos, los mismos que si después de un tiempo llegaban a cifras muy altas, eran transados en el mercado por suculentos montos en dólares.

Los adquirentes de este interesante e imaginativo negocio, que cuenta con innumerables subsidios del Estado, han sido empresas norteamericanas que se sienten muy atraídas por la seriedad de nuestras instituciones públicas. Como vemos, el Mineduc a esas universidades no las autorizaba después de un exhaustivo análisis para medir la calidad y competencia de cada proyecto.

En razón a que era muy evidente la trampa que se estaba cometiendo, el 13 de julio de 2012 le pedimos a Beyer, conforme a la Ley de Transparencia Nº 20.285 , que nos entregara un listado con el nombre de fantasía y RUT de todas esas universidades con indicación de la fecha del respectivo registro en su ministerio.

Asimismo le solicitamos que nos suministrara la nómina de las personas jurídicas y naturales que habían suscrito la escritura pública de las mismas, con los cambios posteriores hasta llegar a la actualidad y otros datos necesarios para sacar conclusiones fehacientes en cuanto a quienes son los que han estado usufructuando con este bien concebido ardid.

Copia de esa comunicación se le entregó al fiscal nacional Sabas Chahúan para que iniciara la investigación penal de rigor, ello porque en esa fecha ya se conocía la grave denuncia del ex diputado Raúl Urrutia respecto de que acontecido en la Universidad del Mar, cuyos dueños mantenían una amistosa relación comercial con un bondadoso miembro de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA).

Beyer no respondió, lo hizo una funcionaria quien el 3 de septiembre de 2012 nos manifestó que esa documentación no estaba disponible en el ministerio y que confeccionarla “implicaría distraer al personal del desempeño regular de sus labores habituales” (sic).

Ante este tipo de respuesta quedaban dos opciones : 1) el Mineduc es un organismo en donde reina el desorden más impresionante, 2) la autoridad superior del servicio consideró delicado que se conocieran todos los nombres de las sociedades espejo que obtenían ganancias mal habidas. Ante esta disyuntiva, nos inclinamos por la opción uno.

El viernes 19 de abril pasado nos dirigimos por escrito a Fernando Rojas, en su calidad de Ministro interino, con el propósito de que respondiera en debida forma la solicitud de información pública que Beyer, nueves meses atrás, aducía no tener. Asimismo lo exhortamos para que, como nueva y transitoria autoridad competente, iniciara la fiscalización en todas las universidades privadas que sirven de chasis jurídico para que sus dueños lucren.

Aquellos que gobiernan en la actualidad, acérrimos promotores de la libertad para emprender, pregonan que se debe respetar el Estado de Derecho, pero miran para el lado amparando esta artimaña. Ellos están en contra de la gratuidad total en la educación, bandera de lucha de los movimientos estudiantiles, pero no han adoptado ninguna iniciativa para regularizar el sector de la enseñanza superior.

Podemos estar a favor o en contra del lucro en estas actividades de enseñanza, pero mientras no se modifique la legislación se debe exigir el cumplimiento del marco regulatorio porque el escenario actual es indigno de un país miembro de la OCDE.

Fernando Rojas, quien ha sido subsecretario de los tres ministros de Sebastián Piñera, sabe muy bien de lo que estamos hablando y por ello esperamos que le informe en detalle a la nueva ministra Carolina Schmidt en orden a que el deber de ella es ordenar la casa para sincerar esta delicada materia.

Es más, en razón a que el gobierno sostiene que el lucro es necesario para desarrollar en mejor forma esta importante actividad, la obligación de la nueva ministra es preparar a la brevedad un proyecto de ley en este sentido, con lo cual podrían coexistir en el país las universidades públicas y privadas del CRUCH, las privadas corporaciones efectivamente sin fines de lucro y las sociedades empresariales, es decir, con fines de lucro.

Claro que estas últimas, que serán las menos, por estar orientadas a la privilegiada élite, no podrán tener ninguna ayuda del Estado y la calidad de la enseñanza impartida por todas ellas deberá ser fiscalizada por un ministerio de Educación que asuma con seriedad su rol.

Carolina Schmidt, mujer muy bien evaluada en las encuestas, tiene la palabra y esperamos que ella haga lo que no hicieron sus antecesores.

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25 abr 2013

La buena política, ¿qué fue lo que dijo?

Tras la aprobación de la acusación constitucional contra Harald Beyer, el “control de daños” no sólo ha sido materia del gobierno, quien junto con “llorar por la herida” ha enarbolado la consigna de la “buena política” frente al actuar mayoritario de los Senadores de oposición. Cabe preguntarse entonces qué es la “buena política”, y bajo qué consideraciones el comportamiento de los bloques políticos puede caber en la dicotomía de lo bueno/ malo, a la luz de un recurso político-administrativo.

Sin afán de caer en reiteraciones, es preciso indicar que la acusación constitucional no es una actuación azarosa, ni tampoco parte de un montaje histriónico.

Se trata de un recurso legal, consagrado en la Constitución Política del Estado, cuyo procedimiento se considera mixto, sea por su naturaleza jurídica y política, en donde, para la parte acusadora, se busca hacer efectiva la responsabilidad, en materias de derecho público, de una autoridad de alto rango. Esto último indica, con el caso del ex ministro de Educación y su resultado a la vista, que los Diputados “acusadores” hicieron uso de una facultad legal, con argumentos suficientes, que analizados en su mérito por el Senado, devino en la destitución de Harald Beyer. Los motivos de sustentaron la acusación ya son de conocimiento público, los que de seguro seguirán en la agenda.

La buena política

Al hablar de “buena política” se hace referencia, desde los aportes de la Ciencia Política a la virtud cívica de la sociedad para establecer estándares y prácticas acordes con el sentido democrático de su sistema, lo que bajo un ordenamiento constitucional como el chileno, establecido al amparo de un régimen autoritario, no será posible de establecer, a menos que se decida, desde la voluntad y metodología política, no sólo reformar, sino que reformular las bases constitucionales que le sostienen.

Chile ha llegado a parámetros de máximos democráticos, bajo el sentido de cumplir en estricto rigor aspectos de carácter “procedimental” en su conducción democrática.

Esta democracia ha cumplido con el cometido de Joseph Schumpeter, quien la concibió, en términos de definición como un “sistema institucional de gestación de las decisiones políticas” en donde la ciudadanía delega en sus representantes la denominada “voluntad popular”.El escenario parece haber cambiado.

Bajo la lógica de la democracia como mecanismo, nuestros políticos no sólo serían considerados “buenos”, sino que ya estarían a paso firme a ser “canonizados”. Pero no, nuestros políticos, están lejos de eso, por obra, por omisión, por suerte. La ciudadanía ha dado claras señales de que el proceso político actual está agotado, de la forma en que se transforman sus problemáticas y demandas en decisiones efectivas de políticas públicas.

Nuestra sociedad tiene una complejidad en su democracia, la cual, en su seno, no es posible reconocerle como efectivamente representativa.Esta paradoja es parte de la discusión actual, apuntando a la Constitución Política del Estado como la gravitante. Esto pone en tela de juicio la calidad democrática del país, haciendo urgente definiciones, metodologías y voluntades para su cambio. Son los partidos y sus liderazgos los que ven cuestionados su rol de representación.

Los buenos, los malos

La última Encuesta CEP (nov-dic 2012) indicó que un 50% de los encuestados desaprueba la gestión de la oposición, siendo levemente más baja la desaprobación de la Coalición con un 46%.

En tanto, la reciente Encuesta ICSO-UDP otorgó a los partidos políticos, en general, una calificación de confianza de 4,4%. El cuadro no es alentador en año electoral, donde el desafío no sólo se pone en los programas, metodología, y capacidad de persuasión del electorado (más aún en contexto de voto voluntario), sino que también en la credibilidad de los transmisores del mensaje, del relato.

Es de fundamental importancia que la clase política pondere y asuma la influencia que tiene y ejerce, desde los partidos, desde sus liderazgos, sobre la calidad de la democracia.

Bajo el actual contexto, de desafectación, descredito y desconfianza, no es posible persistir en el mantenimiento del “orden de las cosas”. Si quiere estabilidad, armonía y paz social, la única opción es abrirse a los cambios. Esto es “buena política”.

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25 abr 2013

El eslogan de la asamblea constituyente

El candidato radical a la Presidencia, José Antonio Gómez, ha levantado como elemento diferenciador de su postulación la idea de elegir una Asamblea Constituyente para aprobar una nueva Constitución.Dijo que Velasco y Orrego se han manifestado en contra, que Bachelet no se ha pronunciado, pero que él tiene una clara posición a favor (El Mercurio, 24 de abril).

Para decidir la convocatoria a la Asamblea, Gómez propone que se instale una “cuarta urna”, además de aquellas destinadas a recibir los votos para elegir Presidente, senadores y diputados en noviembre próximo.

¿Quiénes deben resolver legalmente sobre la instalación de la cuarta urna? Solo pueden hacerlo el Ejecutivo y el Congreso, del que Gómez dejará de formar parte en marzo del próximo año. Suponiendo que la cuarta urna se instale y que arroje un resultado favorable a la elección de la Asamblea, se necesitará una ley que especifique las atribuciones de ella, su modalidad de funcionamiento y, cómo no, el reglamento para elegir a sus miembros. Todo ello exige que se pronuncien el gobierno y el Parlamento.

Aunque un cierto estilo de hacer política se conforma con las proclamas, estamos obligados a pensar en los detalles.

¿La asamblea se elegiría en 2014, condicionando absolutamente la agenda del próximo gobierno?

¿Sus miembros se elegirían en una lista nacional o como representantes de los actuales distritos?

¿Mediante el sistema binominal u otro sistema? ¿Cuánto tiempo funcionaría la asamblea?

Si seguimos adelante con la ficción, hay que ponerse en el escenario de que, en determinado momento, Chile pudiera tener dos parlamentos, salvo que el Congreso Nacional entre en receso mientras funciona la asamblea. Y puesto que se trata de redactar una nueva Constitución, podría ocurrir que la asamblea acordara modificar la composición y las facultades del Congreso, frente a lo cual no sabemos cómo reaccionarían los senadores y diputados que elegiremos a fin de año.

La necesidad de contar con una Constitución que satisfaga plenamente las exigencias de una democracia moderna es hoy compartida por la mayoría de los chilenos.

Tenemos que asegurar que el cambio constitucional se realice de un modo que no afecte la estabilidad y la gobernabilidad. Ello implica crear un ambiente que evite la polarización.

Así las cosas, ¿por qué no asignar esa tarea al Congreso Nacional, en circunstancias de que todos los diputados y la mitad de los senadores serán elegidos en noviembre?

El Congreso es el lugar apropiado para acordar un nuevo texto constitucional. No existe la posibilidad de que un bloque le imponga su criterio al otro bloque. Y si se aprueba un nuevo texto, corresponderá que sea refrendado por el conjunto de los ciudadanos en un plebiscito.

No sirve hacer un alegato universalista sobre el valor de las asambleas constituyentes. Es preferible precisar qué se quiere conseguir con ella en las actuales condiciones de Chile.

Como se sabe, ha habido varias experiencias de Asamblea Constituyente en América Latina en las últimas décadas. Las más recientes han sido las de Argentina en 1993, Venezuela en 1999, Bolivia en 2006 y Ecuador en 2010, pero ellas sólo pueden servir de referencia.

Respecto de sus resultados, en varios casos han sido deplorables, pues abonaron el terreno para el autoritarismo y el populismo, como lo demuestran las artimañas usadas por algunos gobernantes para adaptar la Constitución a sus intereses personales, en primer lugar el deseo de mantenerse en el poder.

En Chile, la Asamblea Constituyente no pasa de ser un eslogan con apariencia de fórmula avanzada, que quizás les suena bien a los grupos que se imaginan una especie de “asamblea popular” que inicie la revolución.

El país no debe dejarse atrapar por un espejismo que lo distraiga del objetivo de alcanzar un nuevo acuerdo constitucional. Ello está unido a la necesidad de cambiar el sistema binominal, que no forma parte de la Constitución pero constituye el mayor obstáculo para cualquier reforma política.

En suma, necesitamos definir un camino viable de progreso institucional para Chile, que permita tener una democracia más vigorosa, elevar la calidad de la política, proteger mejor el interés colectivo, alentar la participación de los ciudadanos en las decisiones sobre el futuro.

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24 abr 2013

¿Quién cuidará de nosotros?

Los recientes resultados del Censo 2012 en materia de cambios demográficos parecieran ser una sorpresa, pero en estricto rigor, no lo son tanto. Preocupante es que, como sociedad, y dada su envergadura, nos ‘tomen por sorpresa’. Lo cierto es que Chile es una sociedad que envejece a pasos agigantados (está entre los cinco países con menor crecimiento de América Latina y ha pasado de tener un índice de Adulto Mayor de 44 en 2002 al 67 en 2012). Junto al crecimiento de este grupo, la población con algún tipo de discapacidad que requiere atención es significativa. El censo refiere 2.119.316 personas con algún tipo de discapacidad.

En paralelo a estos datos ilustrativos del incremento en la demanda de cuidados, el crecimiento considerable de la tasa de participación económica femenina (34,59% en 2002 al 42,39% en 2012) confirma una tendencia sostenida de aumento de la participación de las mujeres en el mercado laboral que, si bien es un logro significativo, plantea al mismo tiempo, preocupantes problemas de déficit de proveedores de cuidado, teniendo en cuenta que ha sido este grupo quien tradicionalmente ha asumido esas funciones dentro de la familia.

Sin embargo, cuando hablamos de déficit de cuidado no solo nos referimos a las nuevas necesidades ligadas al envejecimiento demográfico.Emergen con fuerza también los nuevos derechos de los receptores de cuidado por ser atendidos, cuestionando de paso las formas tradicionales de cuidar a las personas, en la familia y a cargo de las mujeres, en tanto no son ya posibles y mucho menos deseables.

En diez años, las personas residentes en Chile nacidas en el extranjero han pasado de 184.464 en 2002 a 339.536 en 2012. Este crecimiento ha estado estrechamente vinculado a al incremento de la oferta laboral de cuidados en el ámbito doméstico familiar.

Frente a las necesidades perentorias de las personas en situación de dependencia, la menor disponibilidad de cuidadoras en el hogar y la escasa e insuficiente respuesta del Estado, las familias han tenido que optar cada vez con mayor frecuencia por el recurso de la contratación de cuidadoras domésticas inmigrantes para resolver sus demandas de cuidado.

Como resultado, se ha producido una creciente feminización de los flujos migratorios hacia Chile, con un claro predominio de mujeres en el total de la población extranjera.

A pesar de que la inmigración femenina ha venido a resolver un importante conjunto de demandas de cuidado, fundamentalmente aquellas menos deseables por la mano de obra nacional, esta solución ha sido y seguirá siendo una respuesta parcial e insuficiente a la crisis.

Para empezar, porque solo está disponible para un grupo reducido de la población, aquel que cuenta con los recursos económicos para contratar una empleada doméstica/cuidadora en el domicilio. Seguido de lo anterior, porque ha disminuido con ello la presión sobre el Estado de atender de manera eficaz y eficiente una responsabilidad social.

Visto lo visto, estamos en presencia de una profunda crisis de los cuidados y el tema aún está lejos de ocupar el lugar prioritario que merece en la agenda política y científica. El debate y reconocimiento social del cuidado como un problema público, en el que al Estado le cabe una alta responsabilidad, es aún una materia pendiente.

En Chile se ha ido transitando de un modelo de máxima responsabilidad privada en relación con el cuidado de personas dependientes hacia uno de tipo estatal productivista. En efecto, el Estado ha ido adquiriendo un rol más activo pero, dado el carácter productivista, actúa de modo funcional a las demandas del mercado tratando de compensar sus deficiencias.

En consecuencia, la familia, en particular las mujeres, continúan asumiendo, con altos costos, la mayor parte de la carga de cuidados, sin que esta sea debidamente reconocida a nivel público. Los procesos de reforma recientes no han logrado subvertir el carácter excluyente de los sistemas de bienestar, al continuar estando focalizados en ciertos grupos.

Como resultado, el conjunto de la población que queda fuera de estos beneficios continúa resolviendo privadamente sus necesidades de cuidado, y para ello, recurre a alternativas menos costosas y más funcionales desde la perspectiva de las necesidades de la familia, pero que no siempre son las más adecuadas desde el punto de vista de los requerimientos y derechos de las personas que demandan cuidados.

En términos de impacto, el incremento de la población mayor agrega nuevas necesidades ‘sociales’ de cuidado en el mediano y largo plazo, al tiempo que en el presente genera un conjunto de tensiones al coexistir con las tradicionales demandas provenientes del cuidado infantil y la menor disponibilidad de cuidadoras.

Sin embargo, el problema no es solo de cuántos más están o estarán necesitando ser cuidados, sino también de las preferencias y valoraciones acerca de dónde y cómo se desearía ser cuidado.

Los cuidados ya se están reorganizando. Pero en qué dirección es la pregunta que urge plantearse en el debate público.

¿Se trata de una redistribución democrática de esta responsabilidad social o de un escenario donde se perpetúa la desigual distribución que histórica y culturalmente han tenido los cuidados?

Es de esperar que la pregunta emerja y que con la discusión no olvidemos, al decir de E. Glenn, que una sociedad que valore el cuidado no sólo será una sociedad más agradable y más buena, sino también una sociedad más justa y equitativa.

¿No es acaso eso lo que anhelamos más profundamente los chilenos y chilenas para nosotros mismos y nuestros familiares?

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24 abr 2013

Para creer en San Paoli

Excelente empate a dos goles en Belo Horizonte.Primer empate de la Roja en Brasil, en la reinauguración del estadio Mineirao, ante55 mil espectadores. Buen apronte nacional para encuentro clasificatorio ante Paraguay.

Terminaron las derrotas ante Brasil en su casa. Chile igualó 2-2 con los tricampeones después de 8 derrotas consecutivas en su historial, incluso con Bielsa en la banca.

Para los que todavía no creen en Sampaoli, la actuación de Chile en Belo Horizonte tendrá que convencerlos que es un DT capaz de transformar en tres días de trabajo, una selección con jugadores locales y enfrentar de igual a igual a la selección brasilera que se prepara para jugar la Copa Confederaciones y seguir al Mundial del próximo año.

El estadio de Belo Horizonte, recién remodelado con capacidad para 65 mil espectadores fue testigo de la excelente actuación del equipo nacional y los 55.300 que asistieron a aplaudir a su elenco terminaron con brindarlos a Chile.

La selección nacional fue un equipo ordenado y seguro en todas sus líneas y su ofensiva en permanente ataque, exigiéndose al máximo como lo impone el DT en sus equipos.

Herrera dio confianza en la valla y sólo tuvo un titubeo al no salir a cortar el corner que significó la primera igualdad de Brasil. Cristián Álvarez conectado en la marca del hábil y peligroso Neymar, Marcos González y Pepe Rojas fuertes y anticipándose en el área y Mena en la infatigable labor de defensa y atacante por la izquierda.

Delante de ellos, Reyes custodiando al avezado conductor Ronaldinho. En el mediocampo, Meneses y Leal, certeros conductores de la ofensiva, en especial el de la UC quien con un poco más de velocidad y fuerza, habría desequilibrado antes el encuentro.

Cortés, un puntero mentiroso, que ocupó la posición por la izquierda, complementándose con Mena, pero trabajando muy bien en el mediocampo.

El ataque, vía Eduardo Vargas y Meneses inquietó desde el inicio a la zaga brasileña, con aportes de Rubio marcando y pivoteando como ocurrió a los 7 minutos, que permitió un potente cabezazo de Marcos González y la apertura del marcador.

Brasil, con el apoyo de todo el público buscó equilibrar. Un disparo de Paulino dio en un vertical y poco después logró la igualdad tras un corner de Neymar en que el defensa Rever se anticipó a González y Herrera.

Vargas y Meneses seguían no obstante apareciendo por derecha e izquierda. El empate favorecía a Brasil al terminar el primer tiempo.

Pato ingresó en el segundo tiempo en el conjunto local y Brasil inquietó más, pero Chile defendía bien y seguía atacando volcado en el campo de Brasil.Una pérdida de balón en este atrevimiento, propició una habilitación larga de Ronaldinho a Pato, quien quedó sólo, superando a la zaga chilena y generosamente pasó a Neymar para que éste anotara el 2-1 a los 54 minutos.

Mas Vargas y Meneses seguían creando peligro. Vargas se atrevió y antes de entrar al área efectúa un potente y certero disparo alto al ángulo izquierdo de Cavalleri y consigue el empate final, recordando sus mejores momentos en la “U”.

Sampaoli se arriesga hasta a hacer cambios e incorpora a Fuenzalida por Cortés, Muñoz por Meneses y Figueroa por Rubio y el equipo se mantiene firme, ante los olés de los brasileños, reprobando a su selección. Incluso Chile se mantuvo bien, pese a quedar con 10 jugadores los últimos 5 minutos por expulsión de Leal.

La marcación y anticipo en toda la cancha, característica de Sampaoli en la “U” de sus mejores momentos si se mantiene igual con los titulares que están en el extranjero y los aportes de Meneses, Leal y Reyes y la recuperación de Vargas, permiten mirar con confianza los encuentros definitivos de la clasificación a Brasil 2014.

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24 abr 2013

Los Trabajadores

Contrario a lo que algunos sostienen, nuestra mirada respecto a definiciones de candidaturas presidenciales y parlamentarias pasan ante todo y sobre todo por los contenidos de programa y las agendas que se instalen.En eso es fundamental dar cuenta de las demandas ciudadanas y sociales y tener respuestas a las claras transformaciones que requiere Chile para, realmente, avanzar al desarrollo y la satisfacción de las necesidades de la población.

En ello es primordial abordar el tema de los derechos de los trabajadores. Y observamos que, en general, las propuestas en este ámbito todavía son insuficientes, parciales o no apuntan al fondo de las reivindicaciones. Para qué hablar de los candidatos de la derecha; brillan por su ausencia en materia de transformaciones laborales.

La verdad es que las demandas del sector trabajador son claras y precisas. Y se pueden asumir con voluntad política y con sensibilidad social.Estamos hablando, por cierto, de la gran mayoría de nuestro país.

Es esencial concordar en una nueva institucionalidad laboral, un nuevo Código Laboral establecido en democracia, que resuelva las brutales trabas a los derechos laborales que impuso la dictadura.

Tal como lo plantean los propios trabajadores es necesario introducir cambios en el sistema privado de pensiones para garantizar jubilaciones dignas y que los empleadores hagan aportes adecuados.

Hay que avanzar al pleno respeto y ejercicio de los derechos a huelga, sindicalización (inclusive interempresas) y negociación colectiva.

Hay que terminar con la facultad de los patrones de contratar personal rompehuelgas para enfrentar paralizaciones de los trabajadores y afianzar el rechazo a despidos por necesidad de la empresa.

Tenemos que avanzar en la sindicalización automática. Eliminar el MultiRut que merma considerablemente los derechos laborales. Sacar adelante proyectos que apunten a garantizar la seguridad y prevención de los trabajadores y que los accidentados reciban el apoyo adecuado.

Hay que avanzar hacia el salario mínimo justo y digno de 250 mil pesos y hacia reajustes salariales realistas para los empleados fiscales, sector privado y otros segmentos de trabajadores.

Existen las condiciones para avanzar en todo ello y la y los candidatos presidenciales y parlamentarios deben pronunciarse claramente, más aún, cuando Chile ha suscrito tratados internacionales que, de ponerse en práctica, podrían significar el cumplimiento de muchas de estas justas aspiraciones del mundo laboral chileno.

Es necesario que los aspirantes a La Moneda incluyan en sus programas esas u otras medidas y que se incorporen al programa de un futuro gobierno. Es necesario también que los aspirantes al Parlamento se comprometan a aprobar las leyes que se requieren para mejorar las condiciones de las y los trabajadores.

Hay que señalar, por cierto, que los trabajadores y la población deben otorgar el voto a las y los candidatos que reivindiquen los derechos laborales, que hoy están representados en la oposición, para tener las mayorías necesarias en el Congreso para concretar las leyes que se necesitan.

Es en esta línea, con contenido y argumentación, que respaldamos las movilizaciones convocados por la Central Unitaria de Trabajadores a una gran marcha el Primero de Mayo y a las movilizaciones convocadas para el 11 de julio. Allí se mostrará la fuerza y el empuje de las organizaciones sindicales para afirmar sus demandas ante un gobierno que no escucha y se hace el leso con las reivindicaciones laborales.

Las movilizaciones por demandas justas que realizan portuarios, funcionarias de la Junji e Integra, Anef, trabajadores del cobre y subcontratados, artistas, profesores, trabajadores del petróleo, de servicios, de grandes empresas como Lan Chile y del retail, trabajadores y funcionarios de la salud demuestran la necesidad de modernizar nuestro Código Laboral.

No se trata como quiere instalar el gobierno de derecha y la ministra del Trabajo de optar por la crítica, la confrontación y la afectación del país.

Muy por el contrario, se trata de reivindicaciones para mejorar las condiciones de las y los trabajadores, para que Chile avance en derechos laborales y tengamos una sociedad más justa y equitativa, mejores posibilidades de desarrollo y en especial, atacar a fondo las desigualdades vigentes.

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24 abr 2013

¡No toquen a la princesa!

Un refrán dice que “no hay peor leña que la del mismo árbol”.

Letizia Ortíz, mujer del heredero de la Corona española – y futura reina si las circunstancias lo permiten – puede que haya pensado en esta frase al saber que uno de sus primos carnales, otrora confidente y abogado personal, se atrevió a publicar un libro sobre ella y su entorno, y no para contar historias amables sino todo lo contrario.

Cuando todavía no se cumple un mes de su publicación, Adiós, Princesa, obra de David Rocasolano, va por la quinta edición y es número uno en la lista Top 100 de Amazon. Con la inminente salida al mercado latinoamericano – esta semana se presenta en la feria de Buenos Aires- el polémico libro puede convertirse en el bombazo editorial de la temporada.

Lo sorprendente es que aquí en España, hasta ahora, ni en la prensa escrita, ni en la televisión ni en la radio se ha hecho referencia o comentario del libro. Los programas mal llamados “del corazón” que se dedican a airear los trapos sucios de los famosos o de los que pretenden serlo han ignorado el tema.

Se habla extraoficialmente de censura, de presiones, para que la polémica biografía principesca no se distribuya o no se muestre en las librerías.A falta de pruebas, lo que es un hecho irrefutable es que Adiós, Princesa no ha pasado inadvertido como algunos pretendían.

Es muy probable que a la Casa Real no le haya hecho ninguna gracia el libro del primo de Letizia.Las últimas encuestas han confirmado que la Corona ha pasado de ser una de las instituciones más queridas por los españoles a la menos apreciada. Motivos no faltan.

La accidentada cacería del rey Juan Carlos en África, su íntima amistad con una rubia alemana de nombre Corinna y los negocios que se le habrían encomendado en nombre de España (según ella), el caso de corrupción que implican a la infanta Cristina y a su marido Iñaki Urdangarín y la presunta herencia del Rey depositada en un banco suizo, han puesto a la monarquía al borde del abismo.

Las manifestaciones de republicanos son cada vez más frecuentes y bulliciosas.

La última carta que le queda a la Casa Real para recuperar su prestigio es el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón y su mujer, Letizia. Con gran esfuerzo se ha intentado aislarlos de tantos escándalos. Pero justo ahora, como un regalo envenenado para aguar la fiesta, aparece el primo díscolo con una biografía no autorizada que amenaza la frágil imagen de la pareja. Para ser exacto, la figura de Letizia, del rey Juan Carlos y de otros cortesanos que no se pierden una por aparecer en las fotos de la familia real.

¿Y qué retrato hace David Rocasolano de su prima Letizia Ortíz? ¿Qué secretos, si los hay, ventila en casi 200 páginas?

Mucho se ha dicho y se ha escrito de Letizia: una mujer dispuesta a cumplir metas, impetuosa, meticulosa, detallista, celosa, liberal, trabajadora, ambiciosa, insegura, caprichosa y…

David Rocasolano, disgustado por lo que considera cambio radical de su prima tras desposarse con Felpe de Borbón, añade más leña al fuego con lujo de detalles. Y aquí la palabra lujo encaja a la perfección.

No perdona a Letizia su arribismo, su catolicismo de última hora o su papel de estricta cumplidora del protocolo. Rocasolano se mofa de la desesperación de su prima cuando su familia, plebeya, humilde, de clase trabajadora, incumplía las normas impuestas por la Casa Real. Por ejemplo, hay anécdotas impagables del comportamiento de uno de sus abuelos, republicano en sus años de juventud, en el banquete de bodas.

El libro también contiene el relato de un incidente que se produjo en el funeral de Erika Ortíz, la hermana de Letizia que se suicidó. En sus funerales, el ex compañero de Erika y padre de su hija se enfrentó al rey Juan Carlos ante el asombro de los presentes. Las presiones de la Casa Real y de los medios habían hecho insoportable la vida de la joven y de otros miembros de la familia de Letizia.

Lo importante del libro es que más allá de la venganza personal o del rencor, el autor cuenta situaciones, hechos, momentos y circunstancias muy del ámbito familiar que a partir de ahora pasan a ser de conocimiento público.

Por ejemplo, en el libro el rey campechano, simpático, se queda en una estampa de exportación.Según Rocasolano, en privado es muy diferente.Todo lo contrario a Felipe, el príncipe, muy amigable, afectuoso y educado. Un carácter muy parecido al de su madre, la reina Sofía, a la que Rocasolano no escatima elogios.

La interrupción de un embarazo, cuando la ahora princesa era una periodista ya suficientemente valorada en la profesión, era el “gran secreto” que guardaba de Letizia el autor de este libro.

David Rocasolano asegura que no pretende ganar dinero ni menos le interesa la notoriedad y añade que Adiós, Princesa pone en evidencia la hipocresía que predomina en la monarquía y su entorno, a la que no es ajena Letizia Ortíz Rocasolano, su ahora “irreconocible” pariente.

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