06 may 2011

¿Día de la madre o 3 cuotas precio contado?

Cuando yo era chica, hace muchos años (pero no tantos), no existía un día especial para celebrar a las madres. Con el tiempo nos fue llegando esta costumbre americana, y nos empezaron a bombardear con spots publicitarios para conminarnos a celebrar a nuestras queridas madres.

Ahora da la impresión que si no echamos toda la carne a la parrilla ese día, somos las/os peores hijos del mundo. Así las cosas, tenemos que prepararnos con anticipación para el mentado día. Comienzan con la publicidad y el típico “todos los días del año deberían ser para ellas”, pero, por supuesto, acompañando el comentario con un regalo. Y no cualquier cosa; nos sugieren regalarles una TV digital, computadores, máquinas de fotos de última generación, Scaldossono, y lo peor que he escuchado en la propaganda: endeudarnos para cumplir como corresponde con ellas.

Aquí quiero detenerme, no es posible que nos hagan sentir culpables si no hacemos un regalo como los sugeridos,¡¡ endeudándonos!! Todo para demostrarles a nuestras sufridas madres que las queremos mucho y no las hemos olvidado.

Añoro cuando regalar una flor, una tarjeta diciendo cuánto las apreciamos y les agradecemos lo que han hecho por nosotros, era suficiente. Ir a verlas con un rico queque para compartir era lo importante. Para mí, tiene más valor este tipo de demostraciones y así se lo hago saber a mis hijas, para que no desbalanceen su presupuesto familiar en honrarme con ese tipo de cosas rebuscadas y caras que van a tener que pagar en “tres cuotas precio contado”.

En el colegio donde estudié, hacíamos “ramilletes de intenciones”, nos comprometíamos a no desobedecer, no pelear con nuestros hermanos, ayudar cuando fuera necesario y un sinfín de oraciones y jaculatorias dedicadas a nuestras madres en su cumpleaños y/o santos. Pero sobre todo, aprendimos a querernos sin restricciones de ningún tipo, sólo como las familias sabemos hacerlo, porque la familia es siempre el lugar donde nos comportamos tal cual somos y no tenemos que usar ninguna careta para ser aceptados. Ese es el valor que nuestra madre nos enseñó.

El amor, el cariño, la preocupación se demuestra compartiendo las alegrías y penas del día a día. Los invito a que celebremos ese día con este espíritu, fué el que mi madre me inculcó, y el que, a mi vez, he transmitido a mis hijas.

En lo personal dirigiré una oración a mi madre para decirle lo mucho que la quise, que la quiero y añoro todos los días de mi vida.

Este es un espacio de libertad, por lo que solicitamos que no lo desaproveches. Contamos con que las opiniones se remitan al contenido de las columnas y no a insultos, ataques personales, comentarios discriminatorios o spam.

Por lo mismo y buscando el buen funcionamiento de este canal de expresión, requerimos de un registro previo utilizando Twitter, Facebook, Gmail o Disqus.

Si tienes problemas para registrarte, haz click acá.