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	<title>Opinión en Cooperativa&#187; Horacio Salinas</title>
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		<title>La rara y machista política</title>
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		<pubDate>Tue, 18 Aug 2015 13:47:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[A ratos irrita seguir el curso de la discusión política. No hay que ser muy ducho en la comprensión de este oficio, que es el arte de gobernar y,  finalmente imponer, para entender cómo se defienden intereses y cómo se &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150818094738/la-rara-y-machista-politica/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A ratos irrita seguir el curso de la discusión política. No hay que ser muy ducho en la comprensión de este oficio, que es el arte de gobernar y,  finalmente imponer, para entender cómo se defienden intereses y cómo se actúa mediáticamente echándole agua al molino de la confusión con tal de preparar el camino para que lo nuevo naufrague y fracase. <strong>Eso es lo que sucede con las varias reformas en vista que son del todo nuevas y atrevidas, aunque algunas morigeradas y deslucidas. Aborto, Laboral, Educacional. La Constitucional queda atrapada en la histeria y pánico por ahora.</strong></p>
<p>Aquello que podemos apreciar, desvergonzadamente, como táctica casi transversal es la gárgara del LIDERAZGO.</p>
<p><strong>¡Ese es el liderazgo! Dicen. ¡Falta liderazgo! ¡Hay un vacío de liderazgo! exclaman algunos con los ojos casi fuera de órbita.</strong></p>
<p>Se necesita hablar fuerte y claro, dicen casi a coro, otros pocos.</p>
<p>Ese es un valor muy reconocido y querido, sobre todo en los medios escritos dominantes acostumbrados a tiempos pasados aborrecibles donde las palabras fuertes, cínicas, metálicas y terribles marcaban el noticiero y la conducta ciudadana.</p>
<p>Pero, ¿quién lo dijo?</p>
<p><strong>¿Quién dijo que educan mejor aquellas madres o padres  gritones? ¿ Porqué van a ser más pre-claros aquellos con pantalones que andan gritoneando a la gente?</strong></p>
<p><strong></strong>¿Quién lo dijo?</p>
<p>Me iría despacito por las piedras, como se dice. Vivimos un tiempo de tránsito en que se han agotado modos de ser y actuar antaño valederos. Donde un botón de muestra severo de este descontento, a los ojos de cualquiera, es el rechazo transversal a la ética relativa y el accionar político torcido que antes gozaba de impunidad.</p>
<p>Pero también se ha redimensionado, y en cierto modo agotado, el empuje propulsivo del modo machista de mandar el mundo.<strong> ¿Será eso que incomoda  tanto? Porque la bota, como metáfora, es una pesadilla también transversal en la historia política de la humanidad.</strong></p>
<p><strong>Finalmente, me parece mejor hacer, seducir, aunar y cambiar, sin tanto estruendo y griterío, que resistir el cambio con tan malas artes.</strong> Casi un problema estético.</p>
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		<title>Fernando Villegas, Lucho Gatica y la Televisión</title>
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		<pubDate>Tue, 28 Jul 2015 16:21:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[Fue muy triste y patético sentir a Villegas frío como un témpano frente a una mujer valerosa, cálida e íntegra como Carmen Gloria Quintana. En verdad, la anomalía consiste en tener que bancarse a este Villegas provocador. Aunque la televisión &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20150728122159/fernando-villegas-lucho-gatica-y-la-television/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fue muy triste y patético sentir a Villegas frío como un témpano frente a una mujer valerosa, cálida e íntegra como Carmen Gloria Quintana.</strong><strong></strong></p>
<p>En verdad, la anomalía consiste en tener que bancarse a este Villegas provocador. Aunque la televisión de para todo, un espacio de reflexión compartida como es Tolerancia Cero, con periodistas alertas, nos debiera precaver ante la caída de tono que el  “sociólogo”  cada tanto le otorga al espacio.</p>
<p><strong>Nunca he comprendido, en realidad,  por qué tanta tribuna para un opinante que, al fin y al cabo, o, como se dice, raya  para la suma, no nos ofrece algún placer ligado al gusto por el entendimiento; como son, al contrario, aquellas noticias y comentarios que solemos recibir agradecidos, pues surgen de  espíritus curiosos, inteligentes, discretos, en fin, todo lo contrario del acercamiento a la realidad que nos propone este Villegas. </strong></p>
<p>Me recuerda cierta postura política que los italianos llaman <em>“Qualunquista”</em> bastante depreciada en el mundo intelectual por  vacía, torpe y finalmente retrógrada. Aquella del ser humano qualunque, es decir, “uno cualquiera”.</p>
<p><strong>No son de izquierda ni derecha, sino todo lo contrario</strong>. El Fascismo italiano luego de la guerra los tuvo como aliados y siguen siendo útiles a proyectos poco democráticos.Llegado el momento destruyen aquello que pudiera ser un punto común de muchos.</p>
<p>Van contra la corriente, no en términos anárquicos, sino porque esa postura da de por si brillo y permite diferenciarse. Son polémicos, sólo porque el estar en contra da beneficios de apariencia. <strong></strong></p>
<p><strong>Nunca estarán del todo a favor de algo y la desafección pareciera ser una importante característica de su animosidad. Eso, el desafecto, la falta de pasión, el no involucrarse. No casarse con nada ni nadie, dispararle a todos, que es más rediticio. Totalmente en contra de las instituciones, porque desprecian al hombre “cualquiera”.</strong><strong></strong></p>
<p>Por todo esto ver a Villegas descompuesto, desubicado y ramplón para mí no fue una sorpresa. Hace muchos años quedé estupefacto luego de verlo ácido e insolente entrevistando por televisión a Lucho Gatica. Lo he dicho todas las veces que he podido: sólo en Chile y sólo un individuo como Fernando Villegas es capaz de ofender con un trato displicente y grosero a un artista, de los pocos mundialmente conocidos que tenemos.</p>
<p>Pocas veces he visto tal desenfado  y tan increíble prepotencia de un comentador “qualunque” es decir “uno cualquiera”, como lo es Villegas<strong>, insultando y agrediendo con desparpajo a un artista chileno, que no es uno cualquiera, sino el insigne cantante de boleros idolatrado en todo el continente latinoamericano. Una gloria nacional.</strong></p>
<p>El motivo fue la rechifla que le propinó la Quinta Vergara en uno de sus festivales por su voz algo cansada. Entonces Villegas hizo escarnio de ese hecho y agregó su bilis degradándolo en una entrevista “descarnada” y provocadora, como es su estilo, donde con el máximo descriterio le preguntó, ¿ para qué cantas, si ya no cantas?</p>
<p>Comprendí que en Chile  había un “monstruo” capaz de pifiar en la Quinta Vergara al insigne Lucho Gatica y otro “monstruo” capaz de negarle una mínima muestra de cariño y respeto en la televisión. Ese fue Fernando Villegas.</p>
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		<title>Cirilo Vila en la memoria</title>
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		<pubDate>Fri, 24 Jul 2015 18:07:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[Mis primeros recuerdos de Cirilo Vila se remontan al fantástico tiempo de la Nueva Canción Chilena, es decir, finales de los años 60 e inicios de los 70. Hacer música entonces era abrir un camino nunca antes explorado, y esta &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20150724140724/cirilo-vila-en-la-memoria/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mis primeros recuerdos de Cirilo Vila se remontan al fantástico tiempo de la Nueva Canción Chilena, es decir, finales de los años 60 e inicios de los 70. Hacer música entonces era abrir un camino nunca antes explorado, y esta constatación sirve, por supuesto, para entender lo que fue la vida político-cultural y seguramente éxitos y fracasos de esas gestas. <strong>Fueron años de tiempos desbordados, de fuertes cambios de hábitos, esperanzas y entregas generosas que cuesta imaginar factibles hoy en día.</strong></p>
<p>Para quienes nos asomábamos al deseo de componer -y talvez dedicar la vida a la música-surgieron algunos maestros educadores de aquello que fue, finalmente, un complemento sin el cual no hubiéramos podido caminar el trecho que llevamos.</p>
<p>Yo estudiaba guitarra clásica con doña Liliana Pérez y lo hacía en la Escuela Musical Vespertina, dependiente de la Facultad de Ciencias y Artes Musicales, que funcionaba en la calle Agustinas, entre San Martín y Manuel Rodríguez. En este espacio, que lo recuerdo cariñoso, asistíamos a cursos de armonía, audición dirigida, formas y, por supuesto, debate y conversaciones sobre el rol de la música y los artistas, etc. La vida era un torbellino de sucesos y descubrimientos.</p>
<p>Ahí estaban, en primer lugar y un poco organizando la idea de la Escuela Musical Vespertina, Gustavo Becerra. Luego aparecía Sergio Ortega, Luis Advis. También, en otro recodo del ambiente musical, se asomaba Celso Garrido-Lecca, quien fuera mi profesor tutor cuando estudié composición en el Conservatorio, y por ahí, compartiendo su semblante principesco con Celso, Fernando García, mi profesor de audición dirigida. <strong>Pero un día tuve un impacto y una confirmación del enorme poder subyugador que tiene la música: asistí a una clase de Cirilo Vila</strong>.</p>
<p>Allí explicaría algunas estructuras de la música barroca y la forma sonata, si mal no recuerdo. Fue una clase larga que se resistía a terminar. Al cabo de unas palabras se puso a ilustrar con notas, frases, períodos y, finalmente, obras musicales completas, que pasaban por sus atareadas y enfáticas manos con una entrega total a las exigencias de una buena y apasionada interpretación al piano. <strong>Así conocí a Cirilo y recuerdo que su entusiasmo y abandono en el empeño de educar me quedó profundamente grabado, tal vez como otro ejemplo de la fascinación, por misterio, en la que entramos cuando nos sumergimos en medio de la música, como en un océano. Por supuesto fue una clase sudorosa, como aprendí luego que así eran las suyas, tal como en un recital o concierto.</strong></p>
<p>Esta imagen es la que conservaré de Cirilo Vila, maestro querido por todos. Y esa entrega suya me identifica en plenitud. Tocando como si fuera la última vez. Así es como creo que debemos enfrentar el magnífico ritual de la interpretación musical y como también debiera ser el de enseñar.</p>
<p><strong>Porque, en el fondo, el tiempo que tenemos no es tanto y bien vale la pena estrujarlo, tratándose de algo tan maravilloso como fue lo que nos dijo, en música, el maestro Cirilo, aquella tarde en la Escuela Musical Vespertina.</strong></p>
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		<title>Aquí hay un asunto muy grave</title>
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		<pubDate>Tue, 22 Apr 2014 19:31:17 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[A pocos meses de distancia nos hemos enterado de dos tragedias que tienen en común algo que nos debe llamar a reflexionar muy profundamente: el atropello con resultado de muerte protagonizado por Martín Larraín en el sur del país y &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/sociedad/20140422163117/aqui-hay-un-asunto-muy-grave/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A pocos meses de distancia nos hemos enterado de dos tragedias que tienen en común algo que nos debe llamar a reflexionar muy profundamente: el atropello con resultado de muerte protagonizado por Martín Larraín en el sur del país y el atropello con resultado de muerte llevado a cabo, presuntamente, por Andrés Montero, en Maitencillo. </p>
<p>En el primer caso manejando en estado de ebriedad y al parecer lo mismo en la segunda tragedia.</p>
<p>Pero qué es lo que nos inquieta y perturba en ambas noticias, más allá de la no observancia del reglamento que rige para todos como es el no conducir  con alcohol en el cuerpo: los dos responsables se dieron a la fuga y no socorrieron a los heridos que se transformaron luego en víctimas.  </p>
<p><strong>Este comportamiento tan lejano a la solidaridad humana, tan instintivo de la miseria humana de salvar el propio pellejo y que los demás “ se frieguen”, no es que lo estemos constatando desplegado en personas desinformadas y a la deriva o huérfanos de educación y cultura, para no decir ajenos a los “buenos modales”.</strong> </p>
<p>No, aquí hay educación y traspaso de ideales y conductas humanas que  debieron estar en la cuna formativa de estos muchachos enfrentados a la vida diaria y que, me temo, no fueron inculcados como la mínima y básica decencia y consideración que nos debe el “otro” ser humano, sobre todo en extremo apremio, como fue el caso en los dos accidentes. </p>
<p>Eso, al parecer, no estaba en el ideario de ambos jóvenes.<strong>Ese instinto, que a una inmensidad nos ha aflorado espontáneo con las víctimas del incendio en Valparaíso, en estos dos jóvenes ha estado dramáticamente ausente. </strong></p>
<p>¿Fueron colegios católicos los suyos? ¿Son católicos sus padres?  </p>
<p><strong>¿Qué valor tiene verdaderamente la vida del prójimo en el espacio educativo de esas familias? </strong></p>
<p>¿Qué sentido tiene compartir la existencia en un territorio que nos es común?</p>
<p>Son preguntas candentes y muy pertinentes y evocadoras, sobre todo cuando se discuten reformas nacionales quemiran a  imaginar nuestro país más solidario e integrado, más allá de la educación, que aunque “privada”, no nos libra de la miseria.</p>
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		<title>Paco de Lucía</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Feb 2014 10:32:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[Se fue otro gran guitarrista. Hace unos meses fue el turno de Eduardo Falú, célebre artista argentino a los 92 años. Paco, nos sorprende con sus apenas 66 años. Paco de Lucía deslumbraba como muy pocos. Para quienes tocamos con &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20140227073223/paco-de-lucia/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Se fue otro gran guitarrista. Hace unos meses fue el turno de Eduardo Falú, célebre artista argentino a los 92 años. Paco, nos sorprende con sus apenas 66 años.</p>
<p><strong>Paco de Lucía deslumbraba como muy pocos. Para quienes tocamos con emoción y rigor este instrumento, su destreza era comparable a la naturalidad con la que los humanos nos tomamos un vaso de agua. Así eran las cosas musicales con él.</strong></p>
<p>La guitarra y su humanidad eran un torbellino simple y fresco como cuando uno termina de desayunar. No había algún pero que resolver con el instrumento, solo nos miraba a los ojos mientras la música se desenvolvía libremente.¡Una maravilla!</p>
<p>Luego, luego, aquello que decía. ¡Cómo lo decía! <strong>Y este es un asunto de la música algo más complicado que un vaso de agua, porque quizá se trata de cascadas, ríos ancestrales o sanadoras lluvias en medio de territorios áridos como los de Andalucía y la historia de esas gentes.</strong></p>
<p>El arte popular. Eso que a veces se desdeña con desinteligencia y que no va muy de moda para espíritus inmediatos como suelen encontrarse en la frenética vida moderna.</p>
<p>Ahí, entonces, Paco de Lucía nos recordaba que tocaba por su cultura, la maravilla de la tradición del flamenco <strong>que traspasa los tiempos enredando su arte en lazos familiares llenos de filigranas atadas a las profundidades y dolores de la vida y de la tierra.</strong>Porque eso tiene de increíble el arte flamenco. Nos convoca desde raíces antiguas que nos son propias y que no siempre entendemos.</p>
<p>Pero además fue un revolucionario. Abrió compuertas en una arte cuya custodia a veces es conservadora ( como sucede en la vida y en todo órdenes de cosas) y entonces, cual faro, dijo a los guitarristas: por aquí nos vamos, hablando de nosotros, con libertad y ensoñación pero con nuestra gente y nuestros pueblos a flor de piel y a flor de música.</p>
<p><strong>Este talento suyo, esta energía de Paco de Lucía que nos abandona de forma imprevista e impactante es motivo de recogimiento y sentimientos profundos de gratitud para quienes nos aferramos a la guitarra y, con ella, a la historia de los pueblos y a la historia de la música.</strong></p>
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		<title>Eduardo Falú se ha ido</title>
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		<pubDate>Sat, 10 Aug 2013 16:47:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[A los noventa años ha muerto Falú, gran guitarrista y compositor argentino. Fue uno de mis héroes en la formación musical que desde niño tuve con la guitarra, aquella que prefiero y que trasciende porque tiene parte de su alma &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20130810124738/eduardo-falu-se-ha-ido/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A los noventa años ha muerto Falú, gran guitarrista y compositor argentino. Fue uno de mis héroes en la formación musical que desde niño tuve con la guitarra, aquella que prefiero y que trasciende porque tiene parte de su alma inmersa en las tradiciones populares y otro tanto en la joven historia de este instrumento como uno clásico.</p>
<p><strong>Falú tocaba de un modo enérgico y con sentida vehemencia, como se usa en el folclore para que puedan bailar las parejas, pero también lo hacía con envidiable técnica y gran conocimiento del repertorio clásico del instrumento.</strong></p>
<p>Fui de aquellos que no me perdí un concierto suyo en el Teatro Astor o el Gran Palace durante la década de los sesenta. Había que desentrañar el modo único suyo de cantar y acompañarse con tanta laboriosidad para la mano izquierda, su inimitable estilo.</p>
<p>Fue uno de los grandes compositores de muy sentidas canciones, siendo aquellas con Jaime Dávalos las más extraordinarias. Con qué emoción cantábamos en aquellos años <em>la Tonada del viejo amor,La Golondrina o Canción del Jangadero</em>. Junto a Atahualpa Yupanqui fue referencia ineludible para quienes descubríamos la potencia enorme de la guitarra.</p>
<p><strong>En los años ochenta nos encontramos en Alemania haciendo giras paralelas y compartimos una cena junto a nuestro grupo, el Inti-Illimani, en casa de Alfredo Troncoso, encuentro que nos permitió conocerlo de forma distendida y apreciar su jovialidad, pese a su voz de barítono-bajo que infundía mucha seriedad.</strong></p>
<p>Luego, en los años noventa llegamos a Buenos Aires junto al guitarrista John Williams y asistió a nuestro concierto, ocasión en la que nos deleitó con un solo de guitarra magnífico hacia el final del espectáculo.</p>
<p>Falú fue también un promotor y defensor de los derechos de autor en Argentina ocupando importantes cargos en la Sadaic.</p>
<p>Pero en lo esencial era su guitarra la que se hacía sentir, tocada con fuerza expresiva, sin miramientos ni manierismos circunspectos tan propios de cierta técnica del instrumento que privilegia la pose y desdeña la música y su necesaria intensidad.</p>
<p><strong>En sus manos las cuerdas cantaban y se hacían sentir, zambas, chacareras, bailecitos, milongas y tonadas con bordonas profundas y cantarinas primeras cuerdas.</strong></p>
<p>Nos ha dejado un compositor y guitarrista que acrecentó nuestro espíritu y modo latinoamericano de hacer música junto a otros indispensables como el paraguayo Agustín Barrios Mangoré, el venezolano Antonio Lauro, el peruano Raúl García Zárate, Heitor Villalobos en Brasil.</p>
<p>Hasta siempre Eduardo Falú.</p>
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		<title>La SCD y los indignados</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jul 2012 21:13:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[Poco se entiende la disputa entre algunos pocos socios y la propia Sociedad de Autores. Es algo inédito en su historia y, curiosamente, sucede cuando mejor funciona esta entidad haciendo muy bien lo que le corresponde por mandato: gestionar la &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20120718171300/la-scd-y-los-indignados/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Poco se entiende la disputa entre algunos pocos socios y la propia Sociedad de Autores. Es algo inédito en su historia y, curiosamente, sucede cuando mejor funciona esta entidad haciendo muy bien lo que le corresponde por mandato: gestionar la obligatoriedad del pago de los derechos de autor por los usuarios de diferentes industrias y administrarlos de modo que lleguen y se repartan a los creadores no sólo de Chile sino de una gran cantidad de países en el mundo.</p>
<p>Esta específica función recolectora ha sorteado en los últimos 25 años inmensas trabas en nuestro país pues el derecho de autor es un derecho de no fácil comprensión en general y, aunque parezca increíble, para algunos asimilable más a un capricho de los creadores que a un derecho.</p>
<p>Los músicos chilenos hemos visto cómo los indignados en verdad han sido las cadenas de negocios y supermercados, líneas de buses,  empresas de internet que hacen sus fortunas con la música, cada vez que se les exige que respeten este derecho y paguen lo que les corresponde.</p>
<p><strong>Un solo ejemplo: años atrás una línea famosa de buses provinciales se negó a pagar los $6.000 mensuales por el uso de la música en sus viajes y como protesta eliminó este servicio en sus buses. Sólo $ 6.000 o algo así.</strong></p>
<p>Pero con todo, hoy se ha instalado como un deber por quienes hacen y complementan sus negocios usando la música, y se puede decir que evadir este pago va constituyendo cada vez más una excepción y no la regla.</p>
<p>La defensa de este derecho, su promoción en el contexto social y también la buena recaudación de éste,  son requisitos que enaltecen la vida del artista, dando justicia también a la importancia del arte y la cultura en la vida de las naciones. Quienes vivimos exilados en Europa y tuvimos relaciones con sociedades de autores hermanas de la SCD chilena, como la SIAE italiana en mi caso, somos testigos del importante valor agregado que tiene la defensa de este derecho.</p>
<p>La SCD ha crecido en los últimos tiempos hasta hacerse notar como una ejemplar sociedad de gestión. La importancia internacional de su trasparente y eficaz funcionamiento la hacen una de las mejores del mundo y éstas no son palabras gratuitas.</p>
<p>El modo interno de su estructura y la relación con los socios es algo que siempre ha ido cambiando para bien y lejos de una gestión burocrática lejana al afecto y reconocimiento que se les debe a los artistas. Basta con visitar la SCD, sus dependencias y darse cuenta de cómo sus funcionarios están disponibles para aclarar y ayudar en los trámites variados que los socios requieren.</p>
<p>El premio Altazor, el reconocimiento a la Figura Fundamental de la Música Chilena, la política editorial que inauguró una valiosa recopilación y estudio de la música chilena en sus diversas expresiones,los sellos Oveja negra y sello Azul, políticas para ayudar concretamente a sortear problemas de la vida de los músicos, son algunas de las valiosísimas obras creadas por la SCD, su Dirección y el Consejo que se elige por votación de sus socios.</p>
<p>Luego, inestimable es la ayuda que la SCD ha prestado a la formación de estructuras similares en el mundo de las Artes y la Cultura: libro, cine, danza, etc., en el bien entendido que la promoción del derecho de autor no es una cuestión técnica monetaria o de lucro, como torpemente alguien ha insinuado, sino la premisa de la dignidad del artista que redunda luego en una justa valoración de la importancia social del arte y la cultura.</p>
<p><strong>Basta ver cómo ha sido dura la negociación por parte de los canales de televisión que repetían prestaciones de actores cubriendo horas de trasmisión sin la debida compensación, hecho que ha indignado a los ejecutivos de la televisión en un principio y que luego han debido reconocer como justas demandas.</strong></p>
<p>La verdadera indignación es hacerse los lesos con este derecho.</p>
<p>Pero existe algo insoslayable si queremos ser objetivos. Todo esto ha sido posible por la acción mancomunada de la Dirección general de la Sociedad y de sus diferentes Consejos que reúnen a los músicos en su  diversidad.  Santiago Schuster, Eric Goles, Luis Advis, Fernando Ubiergo, en la actualidad Alejandro Guarello y Juan Antonio Durán. Así lo viví personalmente cuando fui integrante de ese Consejo los años 2000 y 2001, en tiempos de Schuster y el maestro Advis.</p>
<p><strong>Pero, se pretende mostrar una SCD de irregularidades y eso es una ficción y hasta una falta de respeto grave. No es posible por el grado de transparencia que siempre se ha tenido.Han aflorado dos casos de indemnizaciones a recaudadores con muchos años de servicio y eso es legal y dentro de criterios comprensibles.</strong></p>
<p>Curiosamente, quienes protestan por estas atribuciones de la Sociedad traen a la memoria la terquedad e indignación de los patrones cuando se niegan a compensaciones a sus trabajadores del todo razonables.</p>
<p>El éxito del trabajo de esta Sociedad tan respetada por todos también radica en las buenas relaciones, afectuosas relaciones entre la parte administrativa y la dirección de los músicos expresada en el Consejo. Para botón de muestra, Maricarmen Flores,  funcionaria de siempre,cálidamente homenajeada en la pasada cena de fin de año.</p>
<p>Esta es la SCD. Que <strong>no es un Sindicato ni puede serlo, aunque cubre, por su buen funcionamiento, reivindicaciones más allá de sus funciones. Tampoco un partido político, aunque tiene una clara política de promoción de la cultura. Es sólo una organización de gestión colectiva de los derechos de autor, </strong>inteligente, profesional y sensible al mundo de la artes. De ahí su fama.</p>
<p>Finalmente, creo que la inmensa mayoría de los socios se reconoce con orgullo miembro de la SCD y velará porque esta institución prospere y no caiga en disputas pequeñas que inclinen la eficacia que los músicos esperamos de ella.</p>
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		<title>Violeta Parra sin mitos</title>
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		<pubDate>Sun, 19 Feb 2012 11:30:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[Interesante la opinión de Eduardo Carrasco sobre Violeta Parra y el fenómeno de la mitología que por lo general circunda la vida de los artistas. ¿Qué más decir? Es algo recurrente que se acrecienta con la fama que estos personajes &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20120219073034/violeta-parra-sin-mitos/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Interesante la opinión de Eduardo Carrasco sobre Violeta Parra y el fenómeno de la mitología que por lo general circunda la vida de los artistas.</p>
<p>¿Qué más decir?</p>
<p>Es algo recurrente que se acrecienta con la fama que estos personajes fuera de serie van cultivando en el tiempo. Fama que responde al impacto insoslayable que la obra de un artista trascendental provoca en quienes sucumben ante el genio artístico.</p>
<p>Hemos empezado a hablar de Violeta y reconocer su genialidad de forma tardía y compleja, como solemos hacer en Chile.</p>
<p>Por otra parte es formidable que esté sucediendo; después de todo lo que ella habló, comentó y gritó de nosotros y por nosotros en sus canciones. Así las cosas, es propicio el momento para seguir hablando de ella, ahondando aspectos que la reflexión de Eduardo deja abiertos.</p>
<p><strong>No creo que estemos frente a una suplantación peligrosa de lo que verdaderamente fue la vida de Violeta Parra, artista que reconozco decisiva en la estructuración de mi sensibilidad y gusto frente al fenómeno del folclore y la creación musical a partir de esta tradición, y que siento como la personalidad de mayor trascendencia en la historia de la música y el canto de este país, para no mencionar el eco mundial de su obra. </strong></p>
<p>Alguien dijo: en verdad, postulemos a la Violeta al Nobel&#8230; Casi como un artefacto de su hermano Nicanor.</p>
<p>También sucede que lo exótico, extravagante e inverosímil de la vida de la gente se da por aquí y por allá de forma mucho más <em>normal</em> de cuanto nos pudiéramos imaginar, sólo que nos impacta cuando vemos esos rasgos extraños en personas que nos importan porque algo de su creación nos ha conmovido en lo profundo y eso no responde a lo sublime y delicado con que asociamos el fenómeno del arte.</p>
<p><strong>Pero, ¿existe mitificación de algún aspecto de la vida de Violeta? No me parece, en la forma que nos da a entender Eduardo. </strong></p>
<p>Creo que la mirada de todos frente a lo portentoso de su obra y la tragedia de su vida es bastante equilibrada y cautelosa.</p>
<p>En silencio, seguramente, nos imaginamos lo volcánico e inconmensurable de sus pasiones y deseos más allá de toda medida, así como lo insondable de quizá cuántos dolores antiguos que finalmente la atraparon lanzándola en una fuga terrible de la vida. Sin embargo, lo público en Violeta no es la imagen de una dama dócil y de finos modales, y eso está bien y en nada falsea lo que fue cierto.</p>
<p>¿Su temperamento y carácter disparatado, su caótica vida gitana, la violencia intrafamiliar?</p>
<p><strong>Claro, aspectos rudos e insensatos que aparecen como información postrera, que ayudan a delinear el porqué de su vida pero que sólo nos conmueve al desnudar cuanta fragilidad y dolor acompañó su vida.</strong> Pero creo que nadie se había imaginado antes a la Violeta como Santa Teresa de Calcuta.</p>
<p>Estos momentos de su vida, delineados tímida y fragmentariamente en la película de Andrés Wood, son un aspecto menor de algo más trascendente: su obra musical y poética. Y en esto no hay mito, hay solo algo tremendamente real y hermoso que todos apreciamos conmovidos: las más bellas y variadas canciones creadas por una artista chilena.</p>
<p>Cierto que el film de Wood, junto a momentos notables y a una narración difícil por la profundidad del tema, peca de información trunca, como es la ausencia de Isabel y la no mención de otros personajes.</p>
<p>Así y todo, no me parece exagerado que Alberto Zapicán no venga subrayado pues su espesor en la vida afectiva de la Viola tuvo mucho de circunstancia que ni siquiera quienes lo conocimos sabemos aquilatar, como, en cambio, sí sucedió con Gilbert Fabre.</p>
<p>Hay algo extraño en el razonamiento de Eduardo Carrasco que no se condice con lo sucedido verdaderamente cuando hace mención a su condición de folclorista.</p>
<p>¿Fue Violeta Parra gratuitamente quejumbrosa?</p>
<p>¿Corresponde su obra a un lamento destemplado o a un alegato extemporáneo?</p>
<p>Para nada. Al contrario.No olvidemos cuando Nicanor recita: <em>pero los secretarios no te quieren/y te cierran la puerta de tu casa</em>&#8230;, dice en el poema Defensa de Violeta Parra.</p>
<p><strong>Pero, algo más serio todavía: no es cierto que fue ayudada como corresponde, o hubiera correspondido por la Universidad o el Conservatorio. Reconocido es el alegato que hiciera, y que la volvió seguramente furibunda, cuando pidió una grabadora a la Universidad de Chile para registrar sus recopilaciones y entonces hubo oídos sordos.</strong></p>
<p>Parte importante de las grabaciones que conocemos hoy se deben a la sensibilidad de productores discográficos de los sellos de entonces, como Rubén Nouzeilles, así como a la casualidad.</p>
<p>Quienes estudiamos en el Conservatorio podemos dar fe de cuán ajeno al interés de ese centro académico estaba la música de raíz folclórica en ese período,  como para decir que gracias a esa institución conocemos a Violeta. Salvo la ayuda de Letelier en la transcripción de obras como El gavilán.</p>
<p><strong>La verdad es distinta: Violeta y la música de raíz folclórica chilena y latinoamericana han vivido y se han desarrollado pese al Conservatorio Nacional de Música</strong> o en la irresponsable y distraída ignorancia de estas instituciones acerca del valor y significado de estudiar nuestras raíces.</p>
<p>Estas instituciones, como el Conservatorio, nacieron con una fuerte nostalgia hacia la Academia europea y lejos del afecto necesario para entender el sentido de pertenencia al continente latinoamericano de los músicos que allí se forman.</p>
<p>El resultado muchas veces es un divorcio o una débil cercanía al mundo que culturalmente nos cobija y que palpita precisamente en aquel que sí nos muestra la música de Violeta Parra y aquella latinoamericana.</p>
<p>Quienes han dictado cátedra en materia musical no supieron apreciar la enorme novedad de la obra de Violeta Parra. En esto hay razones culturales profundas ligadas al fenómeno clasista también presente en la estructura de las instituciones del Arte.</p>
<p>Violeta correspondía a un exabrupto indigerible para las elites del arte y de organismos que dictaminan qué es lo bello y qué va en el sentido de las buenas costumbres.</p>
<p>De este modo y en consecuencia, fue relegada y despreciada con sutileza y buenos modales, no cabe duda, pero elegantemente ignorada.</p>
<p>Para decirlo con música: esa ha sido <em>la tónica y la dominante</em>. Escaso afecto por lo popular. ¿Cuántas y cuántas veces no hemos hecho la debida comparación con los argentinos y su clara postura de respeto y consideración hacia el arte popular y sus importantes figuras?</p>
<p><strong>No es que los folcloristas anden llorando, y tampoco que se les regale casas y teatros. No creo que se trate de cosas materiales, por lo demás importantes. Es algo más inmaterial. Es consideración y cariño. Aprecio y respeto. Amor. </strong></p>
<p>Finalmente, querernos más entre todos y descubrir con orgullo nacional que creamos cosas muy bellas. Ya se ve, ¿cuánto Violeta ha cantado por todos los chilenos y más en todo el mundo?¿Acaso no se enteran los otros lejanos de cómo somos los chilenos escuchando Gracias a la vida, RunRun se fue pa’l norte o Volver a los 17?</p>
<p>Contrariando a mi amigo Eduardo, no somos todos inocentes.</p>
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		<title>¡Cuidado con la Música!</title>
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		<pubDate>Fri, 25 Nov 2011 10:23:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[Alguna vez le escuché decir a Manns que la Música era la matemática transida por la emoción. Hace pocos días escuché en la Universidad de Berkeley en California la ponencia del arquitecto Mark Sarkisian del famoso estudio SOM que nos &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20111125062314/cuidado-con-la-musica/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Alguna vez le escuché decir a Manns que la Música era la matemática transida por la emoción.</p>
<p>Hace pocos días escuché en la Universidad de Berkeley en California la ponencia del arquitecto Mark Sarkisian del famoso estudio SOM que nos hablaba de la arquitectura como la música congelada.</p>
<p>El filósofo Nitzsche  nos dejó esta hermosa frase: sin la música  la vida sería un error. Pero aterrizo en Chile y leo: listo el decreto que quita estudio y educación musical en las escuelas. Menos música en la educación básica.</p>
<p><strong>Pero, ¿Qué nos pasa a los chilenos? ¿Cómo es posible tanta frivolidad y ligereza en nuestros gobernantes?</strong></p>
<p>¿Quién puede dudar hoy por hoy de la primacía  que ha ido adquiriendo esta disciplina artística entre las opciones de los jóvenes y no tanto?</p>
<p>Basta alzar la mirada en la vereda de cualquier ciudad del mundo para descubrir cómo la música se ha vuelto un claro y sonoro refugio ante la tempestad irritante de la vida.Ahí están los audífonos que nos defienden.</p>
<p>Pero también la música es una expresión plena del ser y nos habla con elocuencia de la condición humana aún con su enigmático e inefable lenguaje. Es a esto que debemos prestar más atención, sobre todo desde la educación pública, desde aquella que se imparte masivamente.</p>
<p><strong>Hay que estudiar y desentrañar musicalmente a Violeta Parra en las aulas de los colegios. Por citar sólo a la más importante en la música chilena.  Esto dicho sin chovinismo, pero consciente del retardo histórico con que nos abuenamos con lo verdaderamente nuestro. </strong></p>
<p>Tenemos el deber de asumir nuestra condición para crecer más seguros y orgullosos.</p>
<p>Hay que saber qué y cómo es la ancestral música andina de una parte considerable de nuestro territorio nortino, que no solo tiene cobre y oro que luego otros comercian impúdicamente. Porque para eso sí que tenemos harta energía e inversión. Así con los chilotes, los rapa nui, etc.</p>
<p>Hay que darle tiempo y espacio a las artes en general, desde las Escuelas Básicas. Porque la diferencia  no nos la dará dejar la música y aprender matemáticas o lenguaje.</p>
<p>Cuando se ignora la formación artística sobreviene cierta aridez en el espíritu.</p>
<p>Las artes son incomparables e insustituibles y muchas veces de lento aprendizaje.</p>
<p>Quitar una hora de educación musical es olvidarnos de revisar nuestra propia historia musical. No habrá tiempo, que ya hoy no existe con la seriedad y profundidad debida.</p>
<p>¡Error entonces!</p>
<p>La música es más importante que el idioma inglés. Todos cantamos las canciones de los Beatles pero pocos, muy pocos entendían las palabras. Casi no importaba lo que decían y a veces era mejor no saberlo. Así como es más importante también es más complejo. Debe por tanto ser una disciplina que comience desde muy temprano y tomarse muy en serio.</p>
<p>Quién estudia música, la teoría y el solfeo, la práctica de un instrumento, participa de un coro, de una banda o asiste a un concierto, vive momentos de fuerte emoción y trascendencia consigo mismo y hacia los demás. Por esto se dice que la música es una expresión plena.</p>
<p>Quien crece desde pequeño cerca de las melodías, armonías y ritmos podrá, si lo acompaña el talento, abrazar la carrera artística para toda la vida, carrera maravillosa.</p>
<p>Pero todos seremos mejores personas, en cualquier disciplina, si nos educamos desde niños sintiendo que la Escuela  no fue indiferente y nos acercó a la Música.</p>
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		<title>Hablando de fútbol, ¡éste es el Chile que no queremos!</title>
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		<pubDate>Sat, 15 Oct 2011 11:06:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[Mucho se ha escrito de lo complejo de la situación social y política que vivimos. Los sociólogos están alertas y expectantes de ver cómo cambian los sentimientos masivos y tratan de dar una explicación al rumbo de las conductas sociales. &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/sociedad/20111015070646/hablando-de-futbol-este-es-el-chile-que-no-queremos/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mucho se ha escrito de lo complejo de la situación social  y política que vivimos.</p>
<p>Los sociólogos están alertas y expectantes de ver cómo cambian los sentimientos masivos y tratan de dar una explicación al rumbo de las  conductas sociales.</p>
<p>Me los imagino tan exultantes como los  geólogos que esperan el gran acontecimiento sísmico del norte, con raro entusiasmo. Sin duda es para estar con todos los sentidos del intelecto encendidos en pos de la novedad que se acerca.</p>
<p>Vivimos una época de cambio de hábitos, de tránsito, de fin y de inicio.</p>
<p><strong>No es fácil entender claramente lo que pasa por la mente y el espíritu de la gente cuando esta transformación es un fenómeno multitudinario y consonante, para usar una palabra musical. </strong></p>
<p>Una seña es el hastío.</p>
<p>He leído espléndidas reflexiones de Eugenio Tironi, Carlos Peña y los periodistas Fernando Paulsen y Alejandro Guillier, corajudos y sensibles, así como  varios analistas y expertos internacionales en los sucesos del mundo.</p>
<p>Es un tema obligatorio de las reuniones sociales. Apasionante y lleno de incógnitas.</p>
<p>Pero cada tanto y al alcance de cualquier mortal, y casi como un empujón que nos impulsa a la comprensión verdadera de la realidad, aparecen señas vehementes de aquello que ofusca profundamente y que son las partes del puzzle, que sumándose,  configuran el descontento descomunal  al que hemos felizmente llegado.</p>
<p>Para muestra un botón: el partido de fútbol entre la Universidad Católica y el Colo Colo en un barrio alto de nuestra capital.</p>
<p>Evento vedado a los hinchas  de uno de los dos equipos por razones sociales, cuestiones de clase, esa antipatía insoportable que para los ricos inventó Marx.</p>
<p><strong>Y lo digo con cierta vergüenza, porque resulta triste explicarle a un afuerino, a un extranjero tamaña y ridícula discriminación. </strong></p>
<p>No estamos en la vieja Sudáfrica, pero ¿qué nos falta?</p>
<p>Lo interesante, menos mal,  es que este gesto  discriminatorio es un emblema y paradigma de los problemas nacionales que resultará muy educativo a futuro.</p>
<p>Porque es el futuro el que preocupa de verdad  a la multitud que sufre la discriminación.</p>
<p>¡Y esto es lo que no soportamos más! Es una de las tantas indignaciones.</p>
<p>Esto es lo que se traslada a todas las esferas de la convivencia  entre los chilenos y que por primera vez de modo masivo e incontestable no queremos que siga sucediendo.</p>
<p>Es la gran novedad de los tiempos actuales.</p>
<p>Cuanta verdad y sabiduría había en esa décima de nuestra Violeta cuando cantaba:</p>
<p><em>¡Válgame Dios como están</em><br />
<em> todos los pobres cristianos</em><br />
<em> en este mundo inhumano</em><br />
<em> partidos mitá&#8217; a mitá&#8217;</em>!<br />
<em> Del rico es esta maldad</em><br />
<em> lo digo muy conmoví&#8217;a</em><br />
<em> Dijo el Señor  a María</em><br />
<em> &#8220;Son para todos las flores</em><br />
<em> los bosques, los arreboles</em>&#8220;.<br />
<em> ¿Por qué el pudiente se olvida?</em></p>
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		<item>
		<title>José Miguel Varas y la Música</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Sep 2011 22:05:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Horacio Salinas]]></category>

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		<description><![CDATA[Conocí a José Miguel el año 1969 poco antes de su viaje a Europa en una despedida que le hacían sus amigos de entonces entre los que estaba mi suegro, Horacio Cepeda, uno de sus íntimos. El Inti-Illimani empezaba a &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20110927180509/jose-miguel-varas-y-la-musica/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Conocí a José Miguel el año 1969 poco antes de su viaje a Europa en una despedida que le hacían sus amigos de entonces entre los que estaba  mi suegro, Horacio Cepeda, uno de sus íntimos.</p>
<p>El Inti-Illimani empezaba a sonar poco a poco en los oídos de los santiaguinos y recuerdo ya sus comentarios  elogiosos  matizados seguramente de alguna dulce broma, como solía hacerlo.</p>
<p>Desde aquel día pasó a ser un personaje ligado a mi familia, un amigo cercano, un hombre a quién nunca escuché con un tono de voz distinto al que todos le conocimos.</p>
<p>Aquella voz templada y muy bien pronunciada que siempre comunicaba cosas interesantes y divertidas y sin atisbo alguno de agredir al interlocutor o seducirlo con algo distinto a la verdad, la rectitud, la simpatía, la tan mezquina bondad.</p>
<p>¿Habrá alguna vez alzado la  voz José Miguel? Lo dudo.</p>
<p>Luego nos vimos en el exilio cruzándonos veloces en los interminables trayectos de la solidaridad.</p>
<p>Aunque su lugar trascendente y casi fijo fue la Radio Moscú,  viajó a Italia algunas veces y en una de esas nos acompañó por algunas ciudades, recuerdo Génova.</p>
<p>José Miguel hablaba al inicio, contando las malas noticias de la desastrosa represión y luego se realizaba el concierto musical del Inti-Illimani.</p>
<p><strong>La primera sorpresa, hablaba perfectamente el italiano, es decir, la comunicación era total. Pero no sólo este idioma, sino inglés, francés, ruso y checo, y hasta el alemán, con el que podía sostener una  conversación decentemente.</strong></p>
<p>Ya de regreso en Chile nos vimos con la frecuencia de los encuentros familiares y aquellos de la ritualidad cultural, conciertos y lanzamientos de libros.</p>
<p>¿Qué decir de la delicia de su literatura que no sea el grato sabor que nos deja su pluma aguda y tan cercana a la humanidad profunda y estricta de la gente?</p>
<p><strong>El año 2004  trabajamos juntos en la música. Es un  decir, porque nunca escuché una entonación  o débil melodía de su boca, menos un silbido. Pero algo me decía que uno autorizado en materia de historia musical, de crónica veraz, ése era José Miguel. </strong></p>
<p>Y así fue que tuve la buena ocurrencia de pedirle un escrito, una introducción a un libro importante que fraguábamos en la Comisión Bicentenario junto al editor Arturo Infante.</p>
<p>Había que narrar la música del siglo XX.</p>
<p>Ese libro se llamó En Busca de la Música Chilena y tiene cien brillantes páginas escritas por nuestro querido escritor  tituladas  Crónica de una historia sonora.</p>
<p><strong>Quien desee conocer de música chilena, deberá deleitarse con estas páginas.  Porque una sabia manera de entender el misterio de los fenómenos musicales es hacerlo a través del conocimiento de la vida de la gente, aquella gloriosa y no tanto. </strong></p>
<p>En eso no hay quien le corriera  a José Miguel. Y lo hace de forma amena, documentada, a ratos divertida, cercana y distante, pero siempre como un espectador  curioso y cariñoso. Debo decir,  de forma magistral.</p>
<p><strong>Porque su desafío fue hablar de música, siendo esto un arduo trabajo por lo inefable del tema. Doble placer fue que lo hiciera junto a Luis Advis, en los últimos días de su vida, y al amparo de la SCD  en tiempos de Santiago Schuster. </strong></p>
<p>Todas sensibilidades parecidas a las de José Miguel. Gente talentosa, culta y con una discreta y cauta opinión de si misma.  Lejos de los reflectores.</p>
<p>Murió con discreción, como subrayando una constante en su vida. Creo, con una paz razonable.</p>
<p>Espero, con la certeza, no se si completa, de habernos brindado emotivos  instantes de auxilio y sosiego y páginas de literatura llana, portentosa, lejos de la siutiquería y muy cerca de nuestra imperfecta manera, pero  dichas con el entrañable cariño que le daba a su prosa.</p>
<p>Se ha dicho, un hombre excepcional. Quiero agregar, uno de esos por los que sentimos orgullo, cuando pensamos en esta tierra a ratos esquiva.</p>
<p>Un hombre bueno de admirable talento cuya bondad fue, sobretodo, entendernos y explicarnos con el mejor arte de la palabra nuestra condición de chilenos.</p>
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