<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Opinión en Cooperativa&#187; Federico Eisner</title>
	<atom:link href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/tag/federico-eisner/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Thu, 04 Feb 2016 17:25:03 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.4.2</generator>
		<item>
		<title>El proyecto Vicuña Mackenna 20 es no entender nada de patrimonio cultural</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20150625100200/el-proyecto-vicuna-mackenna-20-es-no-entender-nada-de-patrimonio-cultural/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20150625100200/el-proyecto-vicuna-mackenna-20-es-no-entender-nada-de-patrimonio-cultural/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 25 Jun 2015 14:02:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Eisner]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=46840</guid>
		<description><![CDATA[Santiago es lo que hacemos de el. Pujante, moderno y lleno de oportunidades. Caótico, contaminado y muy olvidadizo. Ya sea con la excusa de los terremotos, de la renovación urbana o de pretenciosos proyectos arquitectónicos, Santiago se niega a envejecer &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20150625100200/el-proyecto-vicuna-mackenna-20-es-no-entender-nada-de-patrimonio-cultural/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Santiago es lo que hacemos de el. Pujante, moderno y lleno de oportunidades. Caótico, contaminado y muy olvidadizo. Ya sea con la excusa de los terremotos, de la renovación urbana o de pretenciosos proyectos arquitectónicos, Santiago se niega a envejecer dignamente, sin hacer borrón y cuenta nueva. ¿Los argumentos para ello?</p>
<p><strong>La falta de regulación (“no es culpa de nadie, la ley es mala”), la infinita fe en los emprendimientos (“no debemos frenar los proyectos y el crecimiento”), y la buena voluntad y buen juicio de nuestras autoridades, que de patrimonio entienden tanto como de energías renovables, y así estamos.</strong></p>
<p>En un reciente comunicado del 16 de junio, el rector Ennio Vivaldi respondió a su comunidad universitaria por el reclamo de un gran número de estudiantes, profesores y egresados de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, por el plan de demolición del viejo edificio de Vicuña Mackenna 20. En el comunicado se anunció orgullosamente que se había llegado a una solución de consenso con el equipo de arquitectos para conservar la fachada del edificio.</p>
<p>Don Ennio, no sea así por favor, piénselo, recorra el edificio usted sólo, e imagine lo que este le permitiría realizar como proyecto, y no al revés, es una oportunidad única.</p>
<p><strong>Deje de densificar culturalmente el centro de Santiago, a solo cuadras del GAM, a la vuelta del Teatro de la Universidad, de Bellavista, de la acomodada Providencia. A la Universidad le sobran terrenos en Santiago donde instalar sus unidades de Extensión. No sea torpe y asesórese mejor.</strong></p>
<p>Si el edificio no se demolió en otros tiempos, mala suerte para su proyecto, hoy eso ya no es aceptable, es de lo más sudaca conservar solo las fachadas. Infórmese por favor sobre las tendencias en la preservación del patrimonio construido, y le aconsejo desoír o al menos contrastar a los arquitectos, que en Chile mantienen nociones muy desactualizadas y reduccionistas de la conservación.</p>
<p><strong>Los edificios no son de los arquitectos, en el sentido de que no son solo lo que ellos creen que son. No son solamente superficies pintadas, carátulas de la idea genial de uno de su gremio. Son cultura material, son memoria, y eso es lo que se pierde brutalmente cuando tiramos todo y dejamos la cáscara. ¿O acaso quisiéramos tener una ciudad que sea solo una maqueta como una escalofriante escena de Hitchcok?</strong></p>
<p>Si un lugar es considerado patrimonial, no lo es sólo porque la ley o los purificadores de la cultura lo digan, sino porque lo es para un grupo humano, aunque nadie se lo haya consultado a dicha comunidad. Por eso no es necesario discutir aquí los valores del edificio en cuestión, ese no es el punto.</p>
<p>Si el rector debió detenerse a dar una respuesta a una presión ciudadana, aceptó entonces que el edificio tiene un valor, solo que no entendió cuáles valores tiene y, en consecuencia, ofreció una pésima respuesta. Quienes se interesen pueden visitar la campaña online en <a href="https://www.change.org/p/ennio-vivaldi-conservemos-vicuña-mackenna-20">https://www.change.org/p/ennio-vivaldi-conservemos-vicu%C3%B1a-mackenna-20</a>, y hacer una rápida búsqueda por internet simplemente bajo “Vicuña Mackenna 20”.</p>
<p><strong>Se trata con esto de democratizar la Universidad y comenzar a dejar que la comunidad entera tome decisiones. No actuar siempre de manera reactiva frente a las presiones para, finalmente, manejarlas políticamente y volver a decidir en las cúpulas. Eso es a lo que nos tiene acostumbrados nuestra clase política, y de lo que la mayoría está harto. </strong>Eso es lo que genera la distancia y la rabia, aparentemente inexplicable, del encapuchado con los bienes y el espacio público.</p>
<p>Demos el ejemplo que todos esperamos de nuestra gran Universidad pública. No creo que deba explicarle al señor rector que una pintura no es una obra bidimensional, pues está compuesta por estratos sin los cuales deja de ser una pintura, y jamás será reemplazable por una fotografía, lo mismo que una holografía no sustituye una escultura, ni los facsímiles a los impresos originales.</p>
<p><strong>Sabemos que en los cambios de uso siempre se pierde algo, pero lo importante es saber, como sociedad, qué queremos conservar. ¿Una fachada? ¿Sólo eso? ¿Cuál es el problema con los viejos y amplios salones?</strong> Sí, a primera vista son disfuncionales para los criterios maximizadores de hoy, ¿y qué?</p>
<p>Es necesario  considerar también otros valores sociales, como la nostalgia y la vejez, la memoria y el testimonio. Porque Santiago es lo que proyectos como éste hacen de el.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20150625100200/el-proyecto-vicuna-mackenna-20-es-no-entender-nada-de-patrimonio-cultural/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pulsar 2013 ¡somos tan internacionales!</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20131125113149/pulsar-2013-somos-tan-internacionales/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20131125113149/pulsar-2013-somos-tan-internacionales/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Nov 2013 14:31:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Eisner]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=32876</guid>
		<description><![CDATA[Por tercer año consecutivo me siento a escribir sobre la feria Pulsar, apenas regreso de la Estación Mapocho, con las ideas frescas y crudas. He ido a las cuatro versiones y aclaro que si me doy la molestia de decir &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20131125113149/pulsar-2013-somos-tan-internacionales/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por tercer año consecutivo me siento a escribir sobre la feria Pulsar, apenas regreso de la Estación Mapocho, con las ideas frescas y crudas. He ido a las cuatro versiones y aclaro que si me doy la molestia de decir algo es porque me parece un espacio valioso e importante.</p>
<p>Sin embargo, no me puede dejar de sorprender el giro internacional que ha dado el 2013. Fue sutil, lo admito, nada muy grave, vamos a traer a unos españoles, algunos productores, unos periodistas y un par de bandas, en definitiva, una buena alianza con el Centro Cultural de España, todo bien.</p>
<p>Pero pasamos así nomás, “piolamente” de una feria de música chilena a Feria Internacional de Música de Santiago. Es que nos encanta lo internacional. ¿No será demasiada la copia del molde Filsa? Pero eso es cutáneo, no importa. Lo que importa es a quién vamos a promocionar.</p>
<p><strong>¿No tendrá la música foránea ya suficientes espacios en nuestro medio cultural como para le abramos otro más?Seamos claros, es imposible ceder este espacio si no es en desmedro de los artistas locales.¿Tiene sentido que por una parte la SCD luche por la ley del 20% de música chilena en las radios y que por otra organice una feria internacional?</strong></p>
<p>Puedo prever todo tipo de respuestas, y seguramente hay argumentos para todo. El intercambio, la apertura, los mercados virtuales, todo muy atendible. Pero una cosa es invitar a algunos programadores y productores extranjeros, que eso sí que es necesario, y otra muy distinta es ceder escenarios en un espacio difícil de lograr, y que se ha construido bajo el paraguas del supuesto fenómeno de “boom” de la música chilena.</p>
<p>¿No estaremos entonces traicionando ese contexto? ¿Tiene sentido por ejemplo que Radio Uno siga cubriendo el evento?</p>
<p>Es verdad es que esto comenzó en la versión anterior, la verdad es que todo fue tan sutil que no me había dado cuenta.Yo sospecho que alguien en la Fundación Música Chilena (atención al nombre de la institución que ahora organiza una feria internacional) pensó que esto podría provocar ruido, así que se hizo de a poco, sin mucho ruido, como probando.</p>
<p>El sitio de Pulsar 2012 explica: <em>En esta tercera versión Pulsar comenzó un proceso de internacionalización al convocar a destacados profesionales relacionados con la industria musical para actualizar, intercambiar y estrechar lazos, aportando la mirada del panorama en mercados internacionales y la ascendente proyección de la música chilena.</em></p>
<p><em>Además contamos con la participación de destacados programadores que realizaron una conferencia acerca de la internacionalización de nuestra industria. Por otra parte a través de un convenio entre la Fundación Música de Chile, La Feria de Guadalajara (FIM) estuvo presente.</em></p>
<p>No se deduce de la cita, pero si revisamos la programación ya hay varios músicos mexicanos y españoles actuando el año pasado. Por favor, mi problema no es ser nacionalista, y menos aún siendo esta mi patria adoptiva, esto no tiene nada que ver con eso. La contra pregunta inteligente y evidente es ¿pero qué es la música chilena?No pretendo seguir ese camino de discusión, pues criterios pueden haber miles. Está bien, es una feria de mercado, de industria musical.</p>
<p>¿Pero alguien siente sinceramente que la música que se produce en Chile está bien representada en este evento?</p>
<p><strong>¿Dónde están los proyectos de hiphop, de reggeton, de rancheras, de nuestras músicas tradicionales, de músicas académicas o para cine y escena?¿No son parte del mercado ni de la SCD?</strong></p>
<p>Creo que esta idea de la música chilena como fenómeno pujante, está cooptada por un grupo muy sesgado estéticamente <strong>hacia una idea de la música con cuenta corriente, asiduo a ticketek y apartamento en Bellas Artes o en Parque Bustamente, está bien, o en Plaza Brasil también.</strong>Gente muy pero muy sensible que dos o tres veces por año necesita respirar otros aires porque se ahoga en esta cerrazón cultural que padece Chile. Por eso tiene que ser internacional, porque nos aterra lo lejos que estamos del mundo.</p>
<p>Lo que me preocupa es la quinta, la sexta y la séptima versión.La naturalización del absurdo, entendiendo que las cosas son absurdas en su contexto y no en si mismas.Y en un contexto en que aboga por la música chilena, internacionalizar Pulsar me parece un absurdo.</p>
<p><strong>Quizá lo del modelo Filsa no es tan superficial finalmente. Pero cuidado, que una cosa es la industria del libro, que no es la literatura, y otra es la industria de la música, que no es la del disco.No se puede aplicar el modelo así como así.</strong></p>
<p>En mis columnas anteriores siempre me he centrado en la programación musical a la que logré asistir.Como mi tema fue otro en esta ocasión, no quiero dejar de mencionar mi gran sorpresa de esta versión.Nunca había escuchado a <em>Cómo asesinar a Felipes,</em> y me parecieron sencillamente extraordinarios.Una muy interesante fusión de jazz duro con un rap poderoso, aunque para mi gusto un poco pegado en el yo del discurso, pero bueno, se entiende que esa es una de las claves de la existencia del rap como resubjetivación personal y grupal, que no tendría sentido sin ello.</p>
<p>Sería algo así, por ejemplo, como una feria internacional de música producida por la organización que representa a los músicos chilenos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20131125113149/pulsar-2013-somos-tan-internacionales/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No se moleste, quédese donde está</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20130301191837/no-se-moleste-quedese-donde-esta/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20130301191837/no-se-moleste-quedese-donde-esta/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 01 Mar 2013 22:18:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Eisner]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=26528</guid>
		<description><![CDATA[Jorge González no deja de enseñarnos. Es cierto que con la cantidad de éxitos que tiene a cuestas era difícil hacerlo mal en Viña, pero su solidez, su actitud, su gusto musical y su crítica política, simplemente fueron aplastantes. Su &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20130301191837/no-se-moleste-quedese-donde-esta/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Jorge González no deja de enseñarnos. Es cierto que con la cantidad de éxitos que tiene a cuestas era difícil hacerlo mal en Viña, pero su solidez, su actitud, su gusto musical y su crítica política, simplemente fueron aplastantes.</p>
<p><strong>Su banda soporte tomó la tarea de acompañar a Jorge con la pasión de quién ve uno de sus sueños hechos realidad. Por otra parte, la actitud de armar su show con músicos jóvenes pero ya consagrados, habla de su preocupación por la movida escena musical chilena.</strong></p>
<p>Enfrentando sus años con su pelo completamente encanecido, aunque vistiendo casi como un adolescente, nos dio una bofetada de símbolos musicales, sus canciones. Varias de las cuales de la época pos-Prisioneros, de su feliz álbum de Miami, que muchos criticamos duramente en aquellos años.</p>
<p><strong>Decíamos que González era la prueba de que para la buena música lo mejor era estar siempre deprimidos, tristes, en malos tiempos, y que en ese momento de felicidad Jorge había hecho temas banales, comerciales e incluso estúpidos. Pero como casi siempre sucede nos equivocábamos.</strong></p>
<p>Escuchados y comprendidos a la distancia, <em>“Una casa en un árbol”</em> fue un verdadero adelanto de lo que sería la naciente clase de profesionales jóvenes producidos por “esa cosa llamada educación”.</p>
<p>Además de una hermosa melodía, o quizás por eso mismo, sería la música con la que bailarían esos nuevos jóvenes, asexuados, desprejuiciados de todo eso de “la voz de los 80”.</p>
<p>Otra mención aparte para el mensaje a Bachelet. Dentro de toda la agotadora expectativa del silencio de la supuesta candidata, esto es lejos lo más claro y asertivo que alguien le ha dicho.</p>
<p><strong>Nueva constitución o nada, ¿comprendido?</strong></p>
<p>Para qué se molestaría él mismo en volver a cantar las mismas canciones que ya nos sabemos de memoria y que ha repetido tanto.</p>
<p><strong>Para qué bancarse a los insoportables animadores y el show de una antorcha y otra y que “porque el público lo pide… gaviota de oro.”</strong></p>
<p>Para qué abandonaría Berlín sino que para decirnos un par de cosas por su nombre, y recordarnos que la música se resiste a cualquier análisis, y no es otra cosa que uno de los más fuertes vínculos con el mundo, una forma de asir la realidad.</p>
<p><strong><strong>Para recordarnos que no importa si está permitido o no mostrar las entrañas en el escenario, que se puede cantar la rabia y la ternura, y que con un poco de esfuerzo se puede transformar la palabra cantada en el acero más afilado.</strong></strong></p>
<p>Por eso, aunque sin su permiso, me afirmo en él para decir, a quienes hayan mal hablado alguna vez de la popularidad de Los Prisioneros gracias a su poca calidad y complejidad musical, a los amantes de las frecuencias estables, a los sensibles de la interpretación, a los pregoneros de las artes superiores y de las obras universales, nada de eso existe.</p>
<p>Son puros cuentos para ejercer poder, como casi todo discurso por supuesto. Solo hay un fluir de sonidos que nos envuelven y nos confunden, y que nos hace tan constructores de esa música como quienes aprietan los botones.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20130301191837/no-se-moleste-quedese-donde-esta/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pulsos que rebotan</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20121119113541/pulsos-que-rebotan/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20121119113541/pulsos-que-rebotan/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 19 Nov 2012 14:35:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Eisner]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=24316</guid>
		<description><![CDATA[Hace casi un año escribí una nota sobre la feria Pulsar, expresando mi grata sorpresa con la performance en vivo de varios artistas. Este año volví por más y fui los tres días que duró, pero mi balance no es &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20121119113541/pulsos-que-rebotan/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace casi un año escribí una nota sobre la feria <em>Pulsar,</em> expresando mi grata sorpresa con la performance en vivo de varios artistas. Este año volví por más y fui los tres días que duró, pero mi balance no es tan entusiasta como el 2011.</p>
<p>Si bien creo que Pulsar se ha instalado como un espacio interesante, dinámico y variado, pienso que ha descuidado lo más importante, el sonido.</p>
<p>La querida Estación Mapocho es un hermoso edificio útil a gran cantidad de fines culturales en Santiago, pero definitivamente para la música está lejos de ser adecuado, y menos si se van a fuentes sonoras simultáneas.</p>
<p>El escenario principal de Pulsar, instalado obviamente en la nave central, donde este año tocaron entre otros, Pánico, Chico Trujillo, Inti Illimani, Los Tetas, Saiko, De Saloon, es por lejos el que peor suena.<strong> No hay<em> line arrays,</em> sub bajos, pantallas led ni grúas para las cámaras, que puedan solucionar el reverberar de la Estación, apenas entendibles a pocos metros del escenario, pues a más de 30 metros de distancia, la bola acústica era indescifrable.</strong></p>
<p>Por otra parte la Sala de las Artes en el subterráneo tampoco es ninguna panacea acústica, pero vaya y pase. Allí me sorprendí con el lleno total durante la presentación de Astro, de quienes casi ignoraba su existencia hasta hace pocas semanas, y que ahora me vengo a enterar que son todo un suceso en el rock nacional, seguidos por hordas de adolescentes o jóvenes con ganas de seguir siéndolo, pero por sobre todo con mucha onda, todo el mundo con “muchísima onda”.</p>
<p>Astro como banda me pareció muy sólida, pero lamentablemente no así la voz de su vocalista, pues la impostación aguda de la voz requiere de una gran precisión tonal, que me pareció que no es el caso, o no al menos ayer.</p>
<p>Creo que un gran acierto fue la instalación del escenario siúticamente llamado <em>“Terraza Casamar”</em> (sin comentarios), ubicado al borde de la estación, junto al río.</p>
<p>Como todo sonidista sabe, la mejor acústica es la del espacio abierto, y por lo tanto fue allí donde escuché los sonidos más balanceados de toda la Feria. Por ejemplo, una grata sorpresa para mí fueron Los Pata&#8217;e cumbia, que con una gran entrega musical y física, animaron hasta al menos cumbianchero de los bebedores de las tibias cervezas que vendía el bar de la terraza.</p>
<p>En el mismo escenario esperé ansioso volver a ver en vivo a La Banda del Capitán Corneta, quienes hace 20 años sacaron Perros Días, uno de los mejores discos que ha dado Chile en toda su historia musical, de entre todos los géneros y estilos.</p>
<p><strong>Supongo que mi alta expectativa aumentó mi frustración, al encontrarme con una sombra de lo que era la maravillosa formación de los Corneta en los noventa. Es verdad que Pancho Rojas mantiene bien su voz blusera, pero en la guitarra está demasiado lejos de aquel dúo de Pedro y Mauricio Rodríguez que tocaban como si fueran un sólo ser.</strong> Es cierto que su hermano en batería y Arriagada el bajo forman una base sólida, pero el aporte de la actual tecladista, no se escuchó. Después de tres blues mayores y muy convencionales los que sinceramente no pude aplaudir, tuvieron el buen tino de seguir con el repertorio antiguo y tocar “Elena”, “Duros días” y “Sarna”, y recordarnos algo de porqué están en el panteón de la música chilena.</p>
<p>El gran valor que rescato de <em>Pulsar</em> es su continuidad. Se nota un trabajo coordinado en cumplir los horarios, incluso a veces en contra del entusiasmo de los fans que pedían otra y otra, pero no, todos los conciertos en todos los escenarios eran de 30 minutos, lo cual hacía muy entretenido pues se podía transitar de un escenario a otro pasando por proyectos completamente distintos.</p>
<p>Sin embargo esos pequeños escenarios “isla” en el medio de la Estación realmente creo que deben eliminarlos si piensan hacer la versión 2013 en el mismo lugar. Esa pobre gente que debe tocar en ellos, simplemente va a sufrir, no se escucha ni aprecia absolutamente nada.</p>
<p><strong>Otra más para los organizadores, no se les pueden terminar las entradas el último día. No pueden tenerse tan poca fe. El domingo por la tarde ya nadie podía entrar pues no quedaban entradas; sin embargo, la Estación estaba lejísimos de estar llena. Un total despropósito.</strong></p>
<p>Respecto de los stands me parece que se debe destacar el esfuerzo de los sellos independientes por visibilizarse y mostrar a sus artistas. Me sorprende la cantidad de sellos y su variedad, pero lo que no me queda claro es qué es lo que buscan, y si acaso buscan algo. ¿Cuál es el trabajo de un sello musical hoy en día? ¿Qué ofrecen a los proyectos musicales y al público?</p>
<p>Lo que me parece nuevamente imperdonable, como todos los años, es la fiebre primaveral por hacer todo en la misma fecha, todo bien junto, bien estresado, todo a fin de año. La agenda cultural de Chile de octubre en adelante es simplemente insufrible.</p>
<p><strong>El mismo sábado 17 de noviembre era la cumbre del rock en Cerrillos. ¿En qué cabeza puede concebirse que dos eventos de tal envergadura coincidan y compitan?</strong> Veremos cuánto dura la fiebre por la música chilena, tal vez una semana, hasta el próximo domingo en que se celebre el día de la música nacional.</p>
<p>Porque la verdad sea dicha, esto es algo así como nuestro “paren de venir” que cantaba The Sacados a la enfervorizada Argentina de Menen y su 1 a 1. Ahora es nuestro turno, todos vienen a llenar el pote, en este escenario de mercado, sin subvenciones ni circo gratis, ¿son estas celebraciones por la música significativas o simples olas en la juguera encendida?</p>
<p>Recordemos que a comienzos de los noventa también hubo un boom de nuestra música (Los Tres, Lucibell, Capitán Corneta, Los Tetas, Los Chancho, Saiko, Los Miserables, La Pozze Latina, y decenas más), pocos años después todos los sellos multinacionales en Chile cerraban su producción nacional.</p>
<p>Vuelvo entonces a preguntar cuál es exactamente el trabajo de los sellos musicales actuales. ¿Dónde estaba durante la Feria, Radio Uno y todo su discurso por la música chilena? ¿Qué esperamos como sociedad del entusiasmo actual por la música chilena y su producción artística en general?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20121119113541/pulsos-que-rebotan/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Metro TV: ¿Cuál es el trato?</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20120124171426/metro-tv-cual-es-el-trato/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20120124171426/metro-tv-cual-es-el-trato/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 21:14:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Eisner]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=16070</guid>
		<description><![CDATA[Hace años sigo la pista de las omnipresentes pantallas que nos encontramos en andenes y vagones de nuestro orgullo metropolitano, el Metro de Santiago. Nada ha cambiado en ellas. ¿Puede alguien creer que haya gente contenta con la programación de &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20120124171426/metro-tv-cual-es-el-trato/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace años sigo la pista de las omnipresentes pantallas que nos encontramos en andenes y vagones de nuestro orgullo metropolitano, el Metro de Santiago. Nada ha cambiado en ellas.</p>
<p>¿Puede alguien creer que haya gente contenta con la programación de ese engendro de canal? Con los chascarros, con los videos de reggaeton y baladas romanticonas, con los noticieros sensacionalistas y fragmentarios.</p>
<p>Yo no veo televisión y las pocas veces que tengo inevitablemente un televisor encendido frente a mí es en el Metro.</p>
<p>¿Por qué tengo que esperar el tren fumándome a alguna gringa oxigenada, a raperos con dientes de oro o las insoportables novedades de Ricardo Arjona?</p>
<p>¿Por qué esos alienados momentos de espera no son usados de forma inequívoca y completamente dirigida a promover la producción artística chilena?</p>
<p>Metro dirá que tiene interesantes franjas de difusión cultural, pero no pasa de ser un mero cumplimiento del deber, un cuoteo más de los que ya nos tienen acostumbrados.</p>
<p>Eso también lo pueden decir los canales de televisión abierta, cumpliendo con el escaso porcentaje que impone el Consejo Nacional de Televisión, habida cuenta que suman las teleseries dentro de la programación cultural. También lo argumentan muchas radios cuando programan Supernova, Kudai, Alberto Plaza, Pablo Herrera, para rellenar la escueta programación nacional.</p>
<p>Me pregunto en qué mente cabría que un canal de señal cerrada de una empresa pública programe mayoritariamente artistas extranjeros de marcado corte comercial.</p>
<p>Señores, esto no es una aerolínea con su programación de aeropuerto. Esto es un subte, afuera a pocos pasos está la calle, la realidad urbana y confusa de millones de personas a las que intentan adormecer con programación basura.</p>
<p>Sin embargo los músicos tocan en sus accesos junto a los libros usados, al sushi vegetariano, al pan krishna, el cine arte y de un cuanto hay. Todo esto Metro lo tolera, pero en sus pantallas lo niega.</p>
<p>¿Cuál es el trato? ¿Cuál es la lógica que debemos explicarnos? ¿Cuál es el arreglo, quizás, con las multinacionales de la información? ¿El añejo discurso del autofinanciamiento?</p>
<p>Aún así, sea cual sea la respuesta, demasiado fácil entregamos los pocos espacios posibles para difundir a nuestros cultores. De hecho ya no importa la respuesta, simplemente debe cambiar.</p>
<p>Basta de esperar que a algún joven ejecutivo cuiconciente, se le ocurra que sería genial “darle algo a la gente”. Hay que exigirlo todo. Es el ejemplo que nos dan los estudiantes.</p>
<p>En Chile sobran los ejemplos de artistas de gran calidad que no encuentran el más mínimo espacio de difusión de su obra. Ojo, no se engañe, Radio Uno no lo hace. Es una empresa privada que se rige por rating, pero sobre todo se rige por los intereses de ciertos sellos nacionales y de su majestad la SCD, que cuotea a sus artistsaurios para que reciban algo más en sus liquidaciones anuales de derechos.</p>
<p>Metro TV debe dedicarse exclusivamente a la promoción de las artes desarrolladas en Chile.</p>
<p>Y por favor que no vengan con el argumento de que Metro difunde a través de esos paneles en que acumulan afiches en las paredes de los andenes, en que las calidades de los espectáculos promocionados son de una disparidad alarmante, y todo se confunde en un collage incomprensible de pegatinas usualmente desactualizado.</p>
<p>Metro transporta diariamente  cerca de 2 millones de personas, lo que lo transforma en una plataforma de difusión en manos públicas sin precedentes.</p>
<p><strong>Estamos hablando de que con bajísimos costos (o con los mismos medios destinados hoy a Metro TV), se podría tener un poder de divulgación cultural de mucho mayor envergadura que en los mejores tiempos de las grandes editoriales chilenas como Universitaria o Quimantú, y sin duda de mucho mejor calidad que la televisión “pública”, entregada sin más a las reglas del mercado, un completo absurdo para cualquier empresa estatal.</strong></p>
<p>Metro TV aún se puede y se debe redimir. No hay mejor momento que este, en que el tren sigue perforando el gruyere en que hemos transformado a Santiago, y pese a los apretujes de la mañana y la tarde, los santiaguinos seguimos prefiriéndolo antes que a esas longanizas voladoras que abren las anchas alamedas, que ojo, también están comenzando a equiparse con pantallas, a las cuales también debemos reclamar la misma función difusora para nuestros artistas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20120124171426/metro-tv-cual-es-el-trato/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>14</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>De municipios y arquitectos</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/medio-ambiente/20111215094326/de-municipios-y-arquitectos/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/medio-ambiente/20111215094326/de-municipios-y-arquitectos/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Dec 2011 13:43:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medio ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Eisner]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=14689</guid>
		<description><![CDATA[Cada vez que se acerca un fin de año, vemos impávidos cómo se cambian pavimentos de calles en buen estado, y se levantan baldosas de veredas nuevas para poner otras baldosas aunque la mayoría de las calles pequeñas parezcan campos &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/medio-ambiente/20111215094326/de-municipios-y-arquitectos/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cada vez que se acerca un fin de año, vemos impávidos cómo se cambian pavimentos de calles en buen estado, y se levantan baldosas de veredas nuevas para poner otras baldosas aunque la mayoría de las calles pequeñas parezcan campos minados, y las veredas de los barrios, pistas de motocross.</p>
<p><strong>Sabemos que la municipalidad no ha ejecutado todo su presupuesto y que lo hace a toda prisa antes del 31 de diciembre, con tal de justificar gastos y el presupuesto venidero. </strong></p>
<p>Ocurre en todo el aparato estatal, a todo nivel, y es un mal asumido de nuestra administración pública. Puedo aceptarlo como tal. Pero porqué la manía de intervenir los hermosos parques públicos de Santiago Centro, cuando en las poblaciones de dicha comuna y de casi todas, sobran los peladeros, las plazas áridas y las canchas sin pasto.</p>
<p>El centralismo en Chile es fractal, se reproduce a todas las escalas, y la urbanística no escapa en lo absoluto. Pareciera que el criterio de los departamentos de arquitectura de los municipios fuera que ciertas cuadras, parques y lugares públicos deben estar siempre modernizándose, verse de primer mundo. Fuera de esas manzanas está el Chile promedio que no importa.</p>
<p>Como vecino fui testigo en los últimos dos meses, de una remodelación (no encuentro qué palabra utilizar), completamente innecesaria de la Plaza Brasil, un espacio público tradicional y muy bien mantenido pese a su gran uso.</p>
<p>Desarmaron los viejos juegos para colocar otros nuevos, sacaron pasto de acá y colocaron más allá, cambiaron los viejos y robustos bancos de plaza por unos más endebles y pequeños. Cambiaron todos los rebordes de cemento de los céspedes, para colocar un nuevo reborde, más grueso y más alto. Y para peor renovaron el maicillo, ese trumao innecesariamente traído a la ciudad del smog.</p>
<p><strong>Vaya y pase. Pero quién explica, a qué ciudadanía se le consulta la necesidad de gastar enormes recursos públicos en intervenir el Parque Forestal. ¡El Parque Forestal! Pero ¿qué problema tienen con el Parque Forestal? ¿Qué están haciendo? </strong></p>
<p>Hace pocos días lo recorrí con una mezcla de tristeza y rabia. Arrancaron los viejos bancos, amontonándolos como basura e inutilizándolos, para colocar menos bancos de los más nuevos. Cambiaron los mismos rebordes que en Plaza Brasil, y de nuevo a poner pasto acá y a sacar de allá.</p>
<p>Muchas intervenciones buenas o malas, aunque sin duda discutibles. Pero lo que no puedo entender es para qué meterse con la Fuente Alemana.</p>
<p>¿Qué problema tenía la Fuente Alemana? Eliminaron toda su pileta periférica, sin entender que alguien hace mucho tiempo diseñó la ubicación de dicho monumento de una manera, en una cierta estructura, y aunque sea discutible a la luz de la estética imperante actualmente, debemos dejar que nuestros espacios públicos envejezcan y nos cuenten su historia. No se trata de no cuidarlos, todo lo contrario, se trata de conservarlos en vez de rehacerlos.</p>
<p>Parece más fácil para los municipios cada cierto tiempo hacer todo de nuevo que trabajar todos los días y con la comunidad para cuidar y querer nuestros lugares.</p>
<p>Ahí está parte de la respuesta a la pregunta de por qué los destrozos a los bienes públicos en las grandes manifestaciones. Pues porque quien los destruye no los siente suyos, porque nadie le ha consultado, porque los han modificado tantas veces que no hay en su memoria afectiva nada que lo lleve a proteger lo colectivo.</p>
<p>Porque como esos bienes no son de todos, sino que de la autoridad, al manifestarse hay que hacer que al Poder le duela.</p>
<p>En mi opinión son mayores los destrozos civilizados y planificados de los municipios y arquitectos, que los aleatorios vandalismos callejeros.</p>
<p>Y nada es porque si, pues es sin duda más lucrativo para los arquitectos y sus empresas contratistas y chupasangres de erario público, borrar todo y hacerlo de nuevo y volver a firmarlo, que hacer las mínimas intervenciones realmente necesarias.</p>
<p>Hace no mucho fue la Quinta Normal con una enorme intervención paisajística a uno de los más carismáticos parques del Santiago antiguo, y antes lo fue Plaza de Armas.</p>
<p>Recuerdo a un arquitecto decir en el programa de Warnken que la Plaza de Armas de Santiago ostentaba un paisajismo de finales del siglo XIX que debía ser actualizado. Hay en ese juicio tanto fascismo, conservadurismo e intolerancia como en la más recalcitrante clase política en el poder.</p>
<p>Por algo será.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/medio-ambiente/20111215094326/de-municipios-y-arquitectos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>L’orchestra di Piazza Vittorio</title>
		<link>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20111130095113/lorchestra-di-piazza-vittorio/</link>
		<comments>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20111130095113/lorchestra-di-piazza-vittorio/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Nov 2011 13:51:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>manola</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Eisner]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.cooperativa.cl/opinion/?p=14225</guid>
		<description><![CDATA[Mucho se ha escrito sobre esta orquesta, tanto que la edición especial de su “documusical”, como ellos lo definen, trae un libro llamado Prove d’Orchestra, con comentarios y críticas de prensa, casi un estudio sociológico-musical sobre el fenómeno. Porque &#8220;La &#8230;<span class="br01"></br></span><a href="http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20111130095113/lorchestra-di-piazza-vittorio/">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mucho se ha escrito sobre esta orquesta, tanto que la edición especial de su “documusical”, como ellos lo definen, trae un libro llamado Prove d’Orchestra, con comentarios y críticas de prensa, casi un estudio sociológico-musical sobre el fenómeno.</p>
<p>Porque &#8220;La orquesta de la Plaza Victorio&#8221; es una película, un movimiento, y lo más importante a mi parecer, es una orquesta multiétnica de un exquisito gusto musical.</p>
<p>La citada plaza en realidad se llama Piazza Vittorio Emanuele II, y es el centro del barrio Esquilino de Roma, cercano a la estación Termini. Es China Town, la tierra entregada a los inmigrantes, donde los romanos son minoría étnica.</p>
<p>Mucho se ha escrito, pero nada en español. Por lo que esta reseña pretende dar a conocer a este heterogéneo conjunto de músicos en nuestro medio.</p>
<p>Es lamentable la fuerte desvinculación musical existente entre Latinoamérica y una de sus principales influencias históricas durante el siglo XX, Italia.</p>
<p>Tenemos grandes ejemplos, pero un tanto pasados de moda, como Modugno, Adamo, Cocciante, Dalla y tantos otros. Mala fortuna que en los últimos años nos aturden con Ramazzotti y Pausini, salvando el excepcional caso de Jovanotti, ese rapero de la farándula que exhala talento.Mario Tronco, un conocido compositor popular italiano, con el amparo de la asociación Apollo 11 (http://www.apolloundici.it/), una asociación cultural que decidió salvar el viejo cinema Apollo de transformarse en una sala Bingo, un verdadero fenómeno del vicio por el juego en Roma.</p>
<p>Junto a Tronco, Agostino Ferrente dedicó más de dos años a registrar la formación de la orquesta, un proceso caótico, aleatorio, cuesta arriba, pero exitoso. El resultado es una película que habla de muchas cosas, de varias lecturas. La más simple sería tomarla como el recuento de los sucesos que debieron sortear los músicos.</p>
<p><strong>Una lectura más interesante, sin duda, es sobre la música como conjunción de lenguajes identitarios e inalienables del origen de cada persona, a la vez de cuestionar al documental como un mero formato de registro. Quizás lo más interesante es cómo se cultiva música fuera de cualquier “estilo” puro. Hay una intención política de reconocimiento a un mundo plural como un mundo más rico.</strong></p>
<p>Yendo a lo musical, la orquesta reúne músicos de todas las latitudes, con diversos niveles de formación y experiencia, pero todos sumamente expresivos y generosos, e impecables en cada una de sus especialidades.</p>
<p>Interpretan desde Mambo de Machaguay hasta canciones tradicionales de la India, siempre fusionando las instrumentaciones utilizadas, pero respetando el espíritu original de cada composición.</p>
<p>También presenta temas originales, con deliciosos arreglos de Tronco, quien se nutre de todas las sonoridades a su alcance. Es importante mencionar que la denominación de orquesta no es caprichosa, pues su estructura, tanto de trabajo como de escena, contempla bloques instrumentales definidos, y conciertos con un sentido de obra unitaria. Claro está que esos bloques están intencionalmente dopados.</p>
<p>La sección de cuerdas además de violín, viola y chelo, cuenta con un violinista indio. El bloque de percusiones  con batería y congas, pero también con djembe, cajón y tablas. Hay guitarra y contrabajo, pero también cítara y laúd.</p>
<p>En su formación hay músicos indios, húngaros, tunisios, italianos, franceses, gringos, senegaleses, y representantes latinoamericanos de Argentina, Brasil, Ecuador y Cuba.</p>
<p><strong>Esta ecléctica formación sin duda no es casual, algunos podrán decir que es ficticia y artificiosa, pero el hecho es que refleja una realidad que en Europa viene gritando fuerte hace tiempo, como lo hizo en París hace algunos años la revolución de jóvenes árabes, o como el desborde inmigratorio de los nuevos comunitarios, rumanos y polacos, con pasaporte para ser gitanos. </strong></p>
<p>La presión inmigratoria ha desbordado cualquier intento de control, conformando un escenario extremadamente difícil de comprender, incluso para los más tolerantes. Es allí donde este documental cobra su mayor fuerza, como medio de comprensión de una realidad tan inasible. Es el poder del arte que otrora hizo actuar a los más grandes músicos palestinos y judíos en una misma orquesta.</p>
<p>L’Orchestra di Piazza Vittorio actualmente gira por los más importantes festivales de Europa, en buena hora, esperamos que pronto visiten nuestros terruños.</p>
<p><em>“Mi idea de convivencia en el mundo como en una casa, está ligada al deseo. Que no es el amor, no tiene ese andamiaje blando y sin desgarros. El deseo es toda cosa que sacude, que muerde y obliga a salir, a andar, a hacer. No lograremos amarnos el uno al otro. Nos pisoteamos los pies hombres con mujeres, imagínense blancos con negros, ricos con pobres, indígenas y forasteros. Pero tenemos los deseos. Y es de estos que deberemos ocuparnos. No soportarnos, tolerarnos, ni tampoco amarnos, pero desearnos.”(De Elona Stancanelli y Lorenzo Pavolini del libro Prove d’Orchestra).</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.cooperativa.cl/opinion/cultura/20111130095113/lorchestra-di-piazza-vittorio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
